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Contaduría Pública

Curso: Legislación comercial

Profesor: German Alexander Arias Araujo

ENSAYO

Presentado por: Dreidy Vanessa Bautista Sánchez

Neiva, Huila
2019
INTRODUCCIÓN

El decreto 410 de 1991 establece que son comerciantes todas las personas que

profesionalmente se ocupan en alguna de las actividades que la ley considera mercantiles,

es decir, las que constituyan un intercambio de algún tipo, ya sea monetario o de objetos,

aunque generalmente se refiere a las actividades que se realizan para ofrecer productos a

cambio de dinero. Y es muy claro en enfatizar que la calidad de comerciante se puede

adquirir aun si la actividad mercantil se ejerce a través de un tercero, es decir, como

empleado o empleador.

De manera concreta en el artículo 13 aclara lo que significa la presunción de estar

ejerciendo el comercio, o el ser comerciante en sí, al aclarar que para todos los efectos

legales, y asumir que una persona es comerciante, basta con estar inscrita en el registro

mercantil, y/o tener un establecimiento de comercio abierto, o incluso simplemente

anunciarse al público como tal, a través de cualquier medio.

La aplicación de la ley comercial se hace a los actos mercantiles, es decir que para

vendedores o distribuidores las disposiciones legales que se deban aplicar se basaran en el

código del comercio. Pero si es de parte del comprador, deberá hacerse basados en el

estatuto del consumidor. En síntesis, los comerciantes y los asuntos mercantiles se rigen

por la ley comercial.

Las fuentes del derecho comercial en Colombia son El Código de Comercio, las leyes

especiales mercantiles y las leyes que se encuentren en otros Códigos, o que regulen sobre
materia mercantil. Generalmente se dan a conocer por los medios. Esto también ocurre con

las jurisprudencias y la doctrina, a veces son fuente de las leyes y son asumidas como

reglas supletorias en el Código, generalmente, cuando se encuentran vacíos o casos

especiales. Pero las fuentes formales son los pilares de la legislación comercial, es decir,

La Ley, y también la Costumbre, pues la costumbre mercantil siempre tendrá la misma

autoridad que la ley comercial. Sorprendentemente la Jurisprudencia y la Doctrina son

fuentes no formales, ya que contribuyen al desarrollo y divulgación uniforme de lo

establecido, pero no tienen rango de obligatoriedad legal. Es allí donde se utiliza la figura

de la analogía, pues la función de la analogía es que a falta de una disposición específica

que regule el caso concreto, se hace necesario acudir más allá y realizar una interpretación

sistemática buscando principios y normas aplicables. La jurisprudencia es útil para el

conocimiento del derecho, pero no es fuente del derecho mercantil, teniendo en cuenta que

la jurisprudencia solo se encarga del estudio, interpretación y aplicación del derecho.

En síntesis la intervención de la Constitución se justifica cuando es necesario

cumplir con un fin prioritario del interés general dentro del marco de la ley comercial, por

lo tanto todas las normas deben interpretarse y aplicarse de acuerdo con sus principios y

mandatos, teniendo en cuenta que es el derecho fundamental que estructura a las demás

normas jurídicas del sector. La analogía no crea leyes nuevas sino que interpreta las leyes

existentes para que las normas se vayan generalizando y de un caso, se puedan extender a

otro. No hace falta mencionar que las leyes internacionales y extranjeras son útiles para la

interpretación de las leyes y como referencia para futuras reformas, más si estos tratados

internacionales son ratificados por Colombia y convertidos en leyes por el Congreso de la

República, automáticamente son aplicables en el ámbito mercantil. Para este proceso es


necesario tener claros los principios del derecho comercial, tales como Buena fe, donde se

asume que ninguna de las partes busca engañar al otro; la verdad sabida, que hace

referencia a que todas las partes saben toda la verdad de la transacción; toda prestación es

onerosa, es decir que no se puede esperar que no haya un coste, pues es este el principio y

fin de la actividad comercial; y por ende, la intención de lucro, que es el saber que una de

las partes va a obtener utilidades o ganancias.


BIBLIOGRAFIA

DECRETO 410 DE 1971. Código de Comercio

CONSTITUCION POLITICA DE COLOMBIA

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