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Métodos de Campo

CILTA, Segundo Semestre del 2018

Las primeras sesiones con el asistente lingüístico

Los objetivos tradicionales del trabajo lingüístico de campo incluyen los siguientes puntos:

● hacer grabaciones de una persona que habla un idioma que no se ha estudiado anteriormente
● examinar estas oraciones para formar hipótesis acerca de la lengua
● probar estas hipótesis con datos adicionales y con las reacciones de los nativo hablantes
● poner a la disposición del público: (1) las descripciones gramaticales; (2) colecciones de
textos que se han traducido; (3) diccionarios; y (4) artículos acerca del análisis del idioma
y su aplicación a la teoría lingüística.

Este tipo de trabajo de campo suele involucrar a lingüistas que no aprenden a hablar las lenguas
que están investigando. En algunos casos esta situación es inevitable, por ejemplo, cuando ya
no existe una comunidad de hablantes. Pero la mayoría de los idiomas investigados por los
lingüistas son vivos, es decir, existe una comunidad de hablantes nativos. Algunos lingüistas
han expresado dudas e inquietudes acerca de la práctica de investigar profundamente tales
lenguas, y hasta publicar libros o artículos acerca de ellas, sin aprender a hablarlas bien.
Samarin (1967:49-54) identifica seis ventajas cuando una persona que estudia un idioma
también aprende a hablarlo:

1. La adquisición del idioma aumenta la motivación del lingüista, puesto que la fluidez es
un logro impresionante en sí misma.
2. Le ayuda a la comunidad de hablantes a aceptar al lingüista como miembro.
3. Aumenta enormemente la posibilidad de conseguir un corpus de datos más amplio y
diversificado.
4. Le obliga al lingüista a explorar nuevos territorios del idioma cuando hay nuevas
necesidades de comunicación.
5. Le ayuda al lingüista a funcionar, hasta cierto punto, como su propio informante. Esto
a su vez aumenta la facilidad de probar y revisar nuevas hipótesis.
6. Le permite al lingüista trabajar eficazmente con una cantidad de textos aun después de
dejar al área donde se habla la lengua.

Estos seis puntos deben convencernos que el trabajo lingüístico de campo es muy diferente, y
mejor, cuando el mismo lingüista aprende a hablar el idioma que está estudiando. Un
investigador de este tipo llega a conocer el idioma tal como es — un sistema espontáneo que
relaciona los sonidos hablados al mundo de las experiencias e interacciones sociales. Por otro
lado, un lingüista que solamente considera la lengua como un “objeto de estudio” tendrá un
concepto empobrecido y, posiblemente, falso del idioma. El lingüista que aprende a hablar bien
la lengua tendrá meses y años para escuchar el idioma mientras éste se practica en los contextos
verdaderos de la vida diaria, y así lo conocerá profundamente. Hasta en los casos más
rutinarios, de examinar detalles de la lengua para analizarlos y probar hipótesis lingüísticas, el
trabajo de campo será más rico y placentero si el lingüista también puede comunicarse bien
con los hablantes nativos.

En muchas universidades donde se enseña un curso de métodos de campo, la experiencia más


común se trata de trabajar con una lengua como analista y forastero. En este curso de CILTA
proveemos la oportunidad de aprender otra perspectiva acerca del trabajo lingüístico de campo.
Queremos que ustedes tengan la experiencia de empezar a aprender seriamente la lengua que
están analizando y de analizar el idioma que están aprendiendo. Estaremos aplicando las
técnicas analíticas prácticas que han aprendido en los cursos introductorios de morfosintaxis,
fonética y fonología, mientras que al mismo tiempo vamos a aplicar también los conceptos del
ámbito de la adquisición de una segunda lengua.

Durante los primeros días con el hablante nativo, ustedes van a acostumbrarse a los sonidos del
yanesha y conocer un poco a los asistentes. En estas sesiones también van a comenzar a analizar
el idioma y formar hipótesis. Además de adquirir un poco de los temas conversacionales del
yanesha, van a enfocarse en elicitar el vocabulario básico de la lista de Swadesh. Más adelante
estas palabras formarán la base de su bosquejo fonológico. Como resultado de estas estrategias,
ustedes van a aprender a comunicarse un poco en la lengua yanesha, además de entender sus
estructuras lingüísticas más comunes y prácticas. En otras palabras, aprender a hablar el idioma
al mismo tiempo que lo analizan, ambas tareas se van a complementar mutuamente, y el
resultado final será un conocimiento más amplio y eficaz de la lengua yanesha. Por lo tanto, en
cada sesión individual que ustedes entablan con el asistente lingüístico, deben dedicar por lo
menos algunos minutos a la adquisición directa del idioma.

Algunas sugerencias importantes:

● Planear cada sesión detalladamente y con anticipación.


● No deben apuntar (transcribir) los datos hasta después de pronunciarlos oralmente varias
veces.
● Enfocarse en la comprensión oral y visual.
● Hacer grabaciones de las oraciones y frases más útiles, después de haberlas practicado.
● Después de cada sesión con el asistente, repasarla en su mente, anotando sus observaciones
acerca de la cultura, el aprendizaje y el análisis lingüístico.
● En la noche después de una sesión, repasar y escuchar de nuevo las grabaciones, textos,
palabras, etc., que han elicitado ese día.
● Usar artículos físicos como cuadros, dibujos, objetos, acciones, etc., para elicitar cada
oración dentro de un contexto natural.

Fuente:

Greg Thomson. “The first eight days of the 1993 field methods experience.” Separata.