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ETNOBIOLOGÍA

Volumen 12 Número 3

México, 2014
CONSEJO EDITORIAL
EDITOR EN JEFE
Eduardo Corona-M.
Instituto Nacional de Antropología e Historia, Delegación Morelos &
Seminario Relaciones Hombre-Fauna (INAH)

EDITOR ASOCIADO ASISTENTE EDITORIAL


Dídac Santos Fita Nassu Vargas Rivera
Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias, UNAM Universidad Autónoma del Estado de Morelos

COMITÉ EDITORIAL
Abigail Aguilar Contreras Juan Carlos Mariscal Castro
Herbario, IMSS Coordinador Nacional Bioandes, Bolivia

Uyisses Alburquerque Ramón Mariaca Méndez


Universidade Federal Rural de Pemambuco, Brasil El Colegio de la Frontera Sur, Chiapas

Miguel N. Alexiades Miguel A. Martínez Alfaro (ad honorem †)


University of Kent, Canterbury, UK Jardín Botánico, Instituto de Biología, UNAM

Arturo Argueta Villamar Eraldo Medeiros Costa Neto


Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias, UNAM Universidade de Feira de Santana, Brasil

Javier Caballero Lourdes Navarijo Ornelas


Jardin Botánico, Instituto de Biologia, UNAM Instituto de Biología, UNAM

Germán Escobar Lucia Helena Oliveira da Cuhna


Centro Internacional de Agricultura Tropical, Colombia Universidad Federal de Paraná, Brasil

Montserrat Gispert Cruells Teresa Rojas Rabiela


Facultad de Ciencias, UNAM CIESAS

Gastón Guzmán Victor Manuel Toledo Manzur


Instituto de Ecología, A.C. Centro de Investigaciones en Ecosistemas, UNAM

Eugene Hunn Gustavo Valencia del Toro


Universidad de Washington, USA Instituto Politécnico Nacional

Ma. de los Ángeles La Torre-Cuadros Luis Alberto Vargas


Universidad Nacional Agraria La Molina, Perú Instituto de Investigaciones Antropológicas, Facultad de Medicina, UNAM

Enrique Leff Carlos Zolla


Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM Programa Universitario México Nación Multicultural, UNAM

Alfredo López Austín Miguel León Portilla


Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM

ETNOBIOLOGÍA
Es una publicación cuatrimestral (Abril, Agosto y Diciembre) con suplementos, editada por la Asociación Etnobiológica Mexicana A.C. (AEM) y la Sociedad Latinoamericana
de Etnobiología (SOLAE). Publicación reconocida e indexada en: EBSCO, LATINDEX, PERIÓDICA.

El contenido expresado y las referencias utilizadas en las contribuciones son responsabilidad exclusiva de los autores. Se autoriza la reproducción total o parcial de las
contribuciones siempre y cuando se cite la fuente y se haga sin fines de lucro.

Dirigir correspondencia a Editor en Jefe: revista.etnobiologia@gmail.com


Consultar página web: www.asociacionetnobiologica.org.mx

NUESTRA PORTADA: Pescador matutino. Lugar: Ciénaga del Convento, aledaño al Río Magdalena, Sabanagrande, Departamento del Atlántico, Colombia. Autor: Elizabeth
Ramos Roca.

NOTA PARA AUTORES Y LECTORES: La revista y sus suplementos se encuentran disponibles en formato electrónico en la página electrónica de la AEM A.C. . Las nuevas normas
editoriales vigentes a partir de marzo del 2012.

Etnobiología: Revista Cuatrimestral con Suplementos, Diciembre 2014.


Editor en Jefe: Eduardo Corona-M. Instituto Nacional de Antropología e Historia, Delegación Morelos. Editor Asociado: Dídac Santos Fita, CRIM-UNAM
Asistente Editorial: Nassu Vargas Rivera, UAEMorelos

ISSN 1665-2703. Distribuidor: Asociación Etnobiológica Mexicana, A.C.


Diseño Gráfico y Formación: Rafael González, Sputnik Diseño www.facebook.com/pages/Sputnik-Disenio.
Publicacion Electrónica
Volumen 12 Número 3

ETNOBIOLOGÍA

Diciembre, 2014

México
ETNOBIOLOGÍA

Volumen 12 Número 3, 2014

CONTENIDO
La Etnoagroforestería: el estudio de los sistemas agroforestales tradicionales de México 1

Ana Isabel Moreno-Calles, Violeta Jazmín Galicia-Luna, Alejandro Casas, Víctor M. Toledo, Mariana
Vallejo-Ramos, Dídac Santos-Fita y Andrés Camou-Guerrero

DE LA SUPERIORIDAD DE LOS CURRÍCULOS DE BIOLOGÍA AL DIÁLOGO INTERCULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE LAS


CIENCIAS 17

Mauricio Vargas-Clavijo, Eraldo Medeiros Costa Neto y Geilsa Costa Santos Baptista

Conocimiento y uso tradicional de hongos silvestres de las comunidades campesinas asociadas


a bosques de roble (Quercus humboldtii) en la zona de influencia de la Laguna de Fúquene, Andes
Nororientales 28

Ehidy Rocío Peña-Cañón y Luis Guillermo Enao-Mejía

CONOCIMIENTO POPULAR SOBRE LOS BÚHOS EN POBLACIONES RURALES DEL SUROCCIDENTE DE MANIZALES,
CALDAS, COLOMBIA 41

Juan S. Restrepo Cardona y Paula L. Enríquez

La Musa spp. en la isla Rapa Nui: Estudio sobre botánica etnohistórica 49

Roberto Rojas Pantoja

USO DE MAMíFEROS SILVESTRES POR HABITANTES DEL PARQUE NACIONAL EL TEPOZTECO, MORELOS, MÉXICO 57

Alejandro García-Flores, Marco Antonio Lozano-García, Ana Luisa Ortiz-Villaseñor y Rafael Monroy-Martinez
EL «OMBÚ» (Phytolacca dioica: PHYTOLACCACEAE) EN LA VIDA DEL hombre de Iberá (CORRIENTES, ARGENTINA).
ESTUDIO DE CASO SOBRE SU INTERRELACIÓN 68

Analia Pirondo y Héctor A. Keller

La milpa y el maizal: retos al desarrollo rural en México y Perú 76

Abelardo Rodríguez y Luis M. Arias R.


La Etnoagroforestería: el estudio de los sistemas
agroforestales tradicionales de México
Ana Isabel Moreno-Calles1, Violeta Jazmín Galicia-Luna1, Alejandro Casas2, Víctor M. Toledo2, Mariana Vallejo-
Ramos2, Dídac Santos-Fita3 y Andrés Camou-Guerrero1
1
Escuela Nacional de Estudios Superiores - Unidad Morelia, Universidad Nacional Autónoma de México.
2
Centro de Investigaciones en Ecosistemas, Universidad Nacional Autónoma de México.
3
Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias, Universidad Nacional Autónoma de México.

Antigua Carretera a Pátzcuaro No. 8701, C.P. 58190, Col. Ex-Hacienda de San José de la Huerta, Morelia, Michoacán.
1, 2

Campus Morelia, UNAM.


3
Av. Universidad s/n, Circuito 2, C.P. 62210, Col. Chamilpa, Cuernavaca, Morelos. Campus Morelos, UNAM.

Correo: isabel_moreno@enesmorelia.unam.mx

Resumen:

Los sistemas agroforestales tradicionales (SAFT) son de particular importancia en México por su historia, diversi-
ficación y beneficios potenciales. El presente estudio caracteriza el estado de la investigación en SAFT del país, a
través de: (1) una búsqueda sistemática de palabras clave en buscadores y revistas especializadas, documentando
las regiones, grupos culturales, sistemas y prácticas agroforestales que se han estudiado y registrado en la lite-
ratura; (2) la consulta de catálogos y bases de datos en línea de universidades y centros de investigación sobre
los temas mencionados; (3) la entrevista directa con especialistas en la temática; (4) recorridos exploratorios de
campo para conocer los sistemas en distintas regiones de México; y (5) la investigación detallada en campo de
sistemas en el Valle de Tehuacán-Cuicatlán, la Montaña de Guerrero, la Cuenca del Lago de Pátzcuaro, la Sierra
Gorda, la Sierra Tarahumara, la Sierra Norte de Puebla, el Valle Poblano-Tlaxcalteca y la Península de Yucatán. La
sistematización y análisis de la información de este trabajo deriva de un seminario de discusión permanente. Se
presenta la información obtenida de 737 trabajos en sistemas agroforestales, los cuales han sido desarrollados en
29 estados, principalmente en la porción centro y sur del país. Se identificaron estudios con 27 grupos culturales,
siendo 25 de ellos pueblos originarios. Finalmente, se abordan los temas, preguntas de investigación y las pers-
pectivas futuras en el estudio de tales formas de manejo de los ecosistemas, los paisajes y los territorios donde
se desarrollan. A partir de los resultados obtenidos, se discute la pertinencia de desarrollar la etnoagroforestería
como una etnociencia ambiental, la cual aborde el estudio inter y transdisciplinario de los sistemas agroforestales
tradicionales en México.

Palabras Clave:

Agricultura tradicional, agroforestería, prácticas agroforestales, manejo de los recursos naturales.

1
Ethnoagroforestry: the study of traditional agroforestry systems of Mexico

Abstract:

Traditional Agroforestry Systems are particularly important in Mexico because of their long history, high diversification
and perspectives for sustainable management of local ecosystems. This study characterized the state of research in TAFS
in Mexico through: (1) systematic search of key words in searchers and special journals; (2) consulting catalogs and
online databases of universities and research centers; (3) direct interviews with specialists in the field; (4) exploratory
field trips for systems in different regions of Mexico; and (5) detailed researches in the field of systems in Valle de
Tehuacán-Cuicatlán, La Montaña de Guerrero, Cuenca del Lago de Pátzcuaro, Sierra Gorda, Sierra Tarahumara, Sierra
Norte de Puebla, Valle Poblano-Tlaxcalateca and the Yucatán Peninsula. The systematization and analysis of information
of this study derived from a permanent seminar discussion. Information from 737 study reports in agroforestry systems
is presented. These have been developed in 29 states, mainly in the central and southern portion of Mexico. It was
possible to identify studies with 27 cultural groups, 25 of them native peoples. Finally the issues, research questions
and perspectives in the study of traditional agroforestry systems for sustainable management are discussed. From the
results, it is proposed the ethnoagroforestry as environmental ethnoscience.

Key words:

Agroforestry practices, agroforestry, traditional agriculture, natural resources management.

INTRODUCCIÓN La importancia de esta forma de manejo de vegetación,


ecosistemas y paisajes está siendo reconocida debido a que:
La agroforestería es la ciencia que estudia los sistemas (i) se encuentra integrada a estrategias de uso y manejo
y las prácticas agroforestales, así como las interacciones múltiples de la diversidad y provee diversos beneficios
y propiedades emergentes de los componentes de estas a los seres humanos a escala local, regional y global
formas de manejo de la tierra (Krishnamurthy y Ávila, (Alcorn, 1990; Toledo, 1990; Toledo et al., 2003; Schroth
1999). Los sistemas agroforestales incluyen biodiversidad et al., 2004); (ii) conserva especies nativas, endémicas
silvestre y domesticada, principalmente animales y vegetales, y de importancia biocultural (Alcorn, 1990; Toledo y
manejados por seres humanos; se sabe que la agroforestería Barrera-Bassols, 2008; Moreno-Calles et al., 2013); (iii)
ha sido practicada desde los inicios de la agricultura, pero integra y recrea las cosmovisiones, los conocimientos,
su reconocimiento como disciplina científica no tiene más las prácticas y las reglas de uso de las unidades sociales
de 30 años (Nair y Garrity, 2012). En México el estudio que los manejan y de la comunidad que conforman con
de los sistemas agroforestales tradicionales (SAFT) es aún otras unidades (Toledo, 2002); y (iv) son escenarios de
fragmentado, no sólo por la escasez de estudios dirigidos innovación de técnicas de manejo y de domesticación de
específicamente a documentar sistemas y prácticas agrofo- especies y paisajes y, por lo tanto, áreas de conservación y
restales, sino también porque esta forma de manejo de los continuo desarrollo de la diversidad biocultural (Casas et
ecosistemas y paisajes se encuentra en constante creación, al., 2008; Blancas et al., 2010). Sin embargo, los SAFT se
transformación y desarrollo (Moreno-Calles et al., 2013). Los encuentran bajo la presión de los sistemas de producción
SAFT y sus prácticas incluyen: a) la conservación selectiva agrícola, pecuaria y forestal de carácter especializado y
de biodiversidad forestal, principalmente de animales y de la racionalidad económica que los impulsa. Diversos
plantas silvestres, o bajo manejo incipiente; b) el manejo de factores socio-ecológicos asociados a esos sistemas pro-
biodiversidad agrícola, principalmente de plantas y animales ductivos especializados ponen en riesgo a los sistemas
domesticados o con niveles avanzados de domesticación; c) agroforestales tradicionales. Entre éstos son de destacarse:
la articulación e integración de los componentes abióticos (i) la disminución de los componentes forestales, y cambios
del sistema, como el clima, el agua y el suelo, en relación con en la riqueza, composición y diversidad de los sistemas a
el manejo de los componentes agrícolas y forestales; y d) los nivel de parcela y de paisaje; (ii) la transformación y pérdida
seres humanos, organizados en unidades sociales, quienes de cosmovisiones, conocimientos y prácticas tradicionales
tienen un papel protagónico en dirigir las interacciones de que sostienen dicha diversidad; (iii) la fragmentación de
los componentes en el sistema (Figura 1). las parcelas agrícolas; (iv) la promoción de programas

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Moreno-Calles et al. La Etnoagroforestería: el estudio de los sistemas agroforestales tradicionales de México

Figura 1. Diagrama de un sistema agroforestal. Se ejemplifican los componentes agrícolas y forestales del sistema y la dirección humana en su selección en un
contexto particular. Elaboración del autor.

de intensificación agropecuaria desde instancias guber- botánica, la forestería, la ecología, la etnobotánica, la


namentales y privadas; (v) cambios en el uso de suelo etnobiología, la etnoecología, la antropología y la socio-
agrícola, principalmente para un uso habitacional; (vi) el logía rural. No obstante, se requiere el reconocimiento
envejecimiento de la población que maneja tales sistemas y formalización de una etnociencia más específica que
y la escasez de su reemplazo por manejadores jóvenes; apuntale, profundice y permita el diálogo inter y trans-
y (vii) los procesos rurales de migración que implican el disciplinario en el estudio de estas formas de manejo
abandono de los SAFT o el decremento de su atención de ecosistemas y que además sea capaz de facilitar la
(Moreno-Calles et al., 2013). interacción entre saberes y acciones de distintos sectores
(comunidades, científicos, instancias gubernamentales,
En la última década se han desarrollado iniciativas organizaciones no gubernamentales, organizaciones
conjuntas entre organizaciones no gubernamentales, rurales y urbanas). Tal diálogo de saberes permitiría el
organizaciones campesinas, universidades y centros de reconocimiento, el mantenimiento, la construcción y el
investigación para la caracterización, inventario, recu- mejoramiento de los sistemas actuales y de nuevos sistemas
peración y mejoramiento de la Agroforestería tradicional y formas de manejo. Esa ciencia, a la que podríamos
(Moreno-Calles et al., 2013); algunos ejemplos incluyen al denominar etnoagroforestería, se encargaría del estudio
“Proyecto de Desarrollo Rural Integral Vicente Guerrero de los sistemas agroforestales –prácticas, componentes e
A.C.” y el metepantle en Tlaxcala, así como el tlacolol interacciones–, creados, desarrollados y manejados por
por el Grupo de Estudios Ambientales A.C. en la región comunidades indígenas, campesinas, rancheras. Asimismo,
centro-Montaña de Guerrero y el kuojtakiloyan por la debido a que el campo científico la etnoagroforestería se
organización Tosepan Titataniske en la Sierra Norte de encuentra en constante desarrollo téorico-metodológico
Puebla. Estos sistemas son además considerados como y de aplicación en los contextos actuales, incluso puede
una importante expresión de la diversidad (Toledo y integrar a comunidades migrantes, periurbanas y urbanas
Barrera-Bassols, 2008) y patrimonio biocultural de los pertenecientes a distintos contextos ecológicos, econó-
pueblos de México (Boege, 2008). El estudio de los SAFT micos y culturales que desarrollan determinadas forma
ha sido abordado previamente por diversas disciplinas, de manejo de los ecosistemas y paisajes, así como a los
disciplinas híbridas y enfoques interdisciplinarios entre distintos sectores que participen en tal esfuerzo. El objetivo
las que destacan: la agroforestería, la agroecología, la general de este estudio es analizar el estado y perspectivas

3
del estudio de los sistemas agroforestales tradicionales en mérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Cen-
México. Se propone y justifica con base en esta revisión, tro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antro-
a la etnoagroforestería como una etnociencia específica pología Social (CIESAS), Universidad de Veracruz (UV),
para el estudio de tales formas de manejo de la tierra. Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), Insti-
MATERIAL Y MÉTODOS tuto de Ecología (INECOL) y Universidad Juárez Autóno-
ma de Tabasco (UJAT).
Sistematización de información disponible sobre SAFT
en México. Se realizó una búsqueda exhaustiva desde
agosto del 2011 y hasta agosto del 2013 con base en Construcción de la base de datos sobre SAFT de México.
las siguientes palabras clave: agroforestería (agrofores- La literatura encontrada se sistematizó construyendo la
try), sistema agroforestal (agroforestry system), siste- Biblioteca de sistemas agroforestales tradicionales de
ma agroforestal tradicional (traditional agroforestry México, la cual puede ser consultada en el siguiente sitio
system), agricultura tradicional (traditional agricultu- web: https://www.zotero.org/groups/sistemas_agrofo-
re), árboles en parcelas (trees in farm), agroecosistema restales_tradicionales_de_méxico/. En ésta se encuentra
(agroecosystem), prácticas agroforestales (agroforestry disponible en línea aproximadamente 34% del material
practices) y cercas vivas (living fences), en combinación bibliográfico identificado sobre los temas arriba referidos.
con la palabra México. Además, se hicieron búsquedas Cerca del 27% se encuentra en resguardo en versión PDF
especializadas con base en el nombre genérico para los o impreso, mientras que el resto se encuentra en proceso
diferentes sistemas y prácticas agroforestales identifica- de compilación. Este material puede ser consultado po-
das en la revisión reciente de Moreno-Calles et al. (2013), niéndose en contacto con la autora principal del presente
tales como: (i) sistemas agroforestales de descanso largo trabajo de revisión. Además, para presentar gráficamente
(roza-tumba y quema, tlacolol, kool, agricultura itine- la distribución de los diferentes sistemas agroforestales
rante, slash and burn agriculture, shifting agriculture, de México se elaboró un mapa mediante el programa
swidden agriculture); (ii) terrazas (metepantli, terrace, QGYS (2013) en el cual se marcaron los municipios o
terracing, sloping field, cross-channel field); (iii) siste- localidades (cuando existía la información) con presencia
mas de humedales (agricultura de campos elevados, de sistemas agroforestales tradicionales utilizando los
calal, chinampa, campos drenados, drained field, raised datos proporcionados en los documentos consultados.
field); (iv) sistemas de zonas áridas (sistemas agrofores-
tal milpa-chichipera, huamil y oasis); (v) agrobosques Reuniones nacionales sobre la temática de SAFT, en-
(agroforest, kuojtakiloyan, te´lom y cacaotal); y (vi) trevistas con especialistas, recorridos y estudios de
huertos (calmil, solar, ekuaro, homegarden). caso. Complementariamente a la búsqueda bibliográfica,
las reuniones nacionales y congresos que abordaron el
tema de los sistemas agroforestales tradicionales fueron
Consultas a bases de datos. Se consultaron las siguien- fuente de información sobre nuevos trabajos y temas,
tes bases de datos: i) buscadores especializados como: lo que permitió desarrollar la sección de preguntas y
Google Académico, Scopus, Red de Revistas Científi- perspectivas. Además, se estableció contacto con algunos
cas de América Latina y el Caribe, España y Portugal de los especialistas que estudian los diversos SAFT, con
(Redialyc), Alianza de Servicios de Información Agro- los cuales se realizaron entrevistas y visitas a los sistemas
pecuaria (SIDALC) y Hermes; ii) revistas especializadas bajo estudio. Entre las reuniones atendidas se incluyeron:
en agroforestería, etnobiología y etnoecología, tanto el VIII Congreso Mexicano de Etnobiología celebrado en
nacionales e internacionales, tales como Etnobiología, Villahermosa, Tabasco del 23 al 27 de abril del 2012; la 1ª.
Etnoecológica, Agroforestry Systems, Agroforestería en y 2ª. Reuniones de la Red de Etnoecología y Patrimonio
las Américas y Journal of Ethnobiology and Ethnome- Biocultural en las ciudades de Tlaxcala los días 8 y 9 de
dicine; iii) catálogos y bibliotecas de universidades y mayo del 2012, y de Oaxaca los días 24 al 27 de enero
centros de investigación nacionales cuya información del 2013, respectivamente; el Foro Agricultura Campesina
se encontraba disponible en línea, pertenecientes a las y Recursos Naturales: Contribuciones y Vigencia del
siguientes instituciones: Universidad Nacional Autóno- pensamiento del Maestro Efraím Hernández Xolocotzi en
ma de México (UNAM), Universidad Autónoma de Cha- la Universidad Autónoma Chapingo; el Curso Internacional
pingo, Universidad Iberoamericana (UIA), Colegio de de Etnoecología y Manejo de Recursos Naturales en la
Postgraduados (COLPOS), El Colegio de la Frontera Sur Universidad de Guadalajara en Autlán, Jalisco del 15 al 18
(ECOSUR), El Colegio de Michoacán (COLMICH), Bene- de abril del 2013; y el Primer seminario de Etnobiología del

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Moreno-Calles et al. La Etnoagroforestería: el estudio de los sistemas agroforestales tradicionales de México

Figura 2. Número de trabajos publicados por década sobre sistemas agroforestales tradicionales de México. Destacan las dos últimas décadas en publicaciones en
la temática (2000 y 2010).

Sureste: Reflexiones sobre interculturalidad, naturaleza encontrar el año de publicación (6 trabajos). Se regis-
y diálogo de saberes realizado en Mérida, Yucatán del 25 tran trabajos desde 1912 de manera discontinua hasta
al 27 de septiembre del 2013. Además, se han llevado a la década de los sesentas. Se presenta una tendencia
cabo estudios de caso en zonas templadas, subhúmedas continua en publicaciones desde 1970 hasta agosto del
y semiáridas en las siguientes regiones: el Valle Poblano- 2013, incrementándose el número de trabajos por déca-
Tlaxcalteca, la Cuenca del Lago de Pátzcuaro y Zirahuén, da, siendo las más productivas las dos últimas décadas
la Montaña de Guerrero, el Valle de Tehuacán-Cuicatlán, (del año 2000 a agosto del 2013) (Figura 2).
la Sierra Gorda, la Sierra Tarahumara y la Península de
Yucatán. Estos estudios han permitido a su vez enriquecer
la discusión que se presenta acerca de las perspectivas y La mayoría de los trabajos han sido escritos en español
preguntas de investigación sobre los sistemas agroforestales (72%; 531 trabajos) y un importante número en inglés
de México. (27%; 199 trabajos). El número de autores registrados es
de 438, encontrándose un promedio de 1.6 (±8) trabajos
RESULTADOS Y DISCUSIÓN por autor. Asimismo, se encontraron un total de 38
instituciones mexicanas que han realizado algún tipo de
Estado de la investigación en sistemas agroforesta- publicación en la temática (tesis, artículo, libro), las cuales
les tradicionales. La revisión permitió identificar 737 contribuyen con el 45% (331 trabajos publicados). La
trabajos de investigación sobre diferentes sistemas mayoría de estas instituciones son universidades públicas,
agroforestales tradicionales en México. Es importante entre las que destacan la Universidad Nacional Autónoma
destacar que para algunos de los trabajos fue imposible de México (65 trabajos), la Universidad Autónoma Chapingo

5
(63 trabajos), El Colegio de la Frontera Sur (40 trabajos), conjunto representan el 34% de las publicaciones (245
el Colegio de Posgraduados (30 trabajos), el Instituto trabajos). Las tesis también ocupan un lugar fundamental
Tecnológico del Valle de Oaxaca (23 trabajos) y también por en la investigación en sistemas agroforestales tradiciona-
instituciones privadas como la Universidad Iberoamericana les, aportando el 26% (194 trabajos) de la información
(21 trabajos). Es interesante destacar que aparentemente existente; dominan en número las tesis de licenciatura
la mayor presencia de mayor número de trabajos en (47%; 92 tesis), seguidas de las de maestría (42%; 82 tesis)
las instituciones encontradas está relacionada con la y reduciéndose en número las tesis de doctorado (9%; 20
presencia de grupos de investigación que trabajan con tesis). Las tesis mencionadas pertenecen a 63 disciplinas
enfoques etnoecológicos, etnobiológicos, etnobotánicos, diferentes, siendo las principales aportadoras las ciencias
agroecológicos o ambientales, situación que habría que biológicas y las agronómicas y la antropología, y en menor
explorar en mayor profundidad. En la figura 3 se muestran medida se ve la aportación de otros científicos sociales
las frecuencias encontradas para las 10 instituciones con como los geógrafos y los economistas.
mayor número de trabajos publicados (Figura 3).
Regiones y Estados. En términos regionales, se registran
Las publicaciones revisadas se encuentran principalmente mayor número de estudios en las siguientes zonas: la
en formato de artículo científico, lo que representa el Península de Yucatán, el Valle de México, el Valle de Te-
40% de los estudios (291 trabajos). Estas publicaciones se huacán-Cuicatlán, el Soconusco, la Chontalpa, la Lacan-
encuentran en 130 revistas diferentes, siendo las más im- dona, el Altiplano Mexicano, los Altos de Chiapas, la Sie-
portantes por el número de trabajos: Agroforestry Systems rra de Chiapas, y los Tuxtlas. Se encontraron trabajos en
(28 trabajos), Etnoecológica (10 trabajos) y el Boletín de 29 de los 32 estados del país. La mayoría de los estudios
la Sociedad Botánica de México, actualmente Botanical se concentran en la zona del sur y centro del territorio
Sciences (8 trabajos). Los libros y capítulos de libro en (Figura 4). Sobresale el estado de Chiapas (111 trabajos),

Figura 3. Frecuencia de trabajos donde el autor principal pertenece a alguna de instituciones presentadas. En la gráfica se presentan solo las 10 instituciones con
mayor número de trabajos. UNAM: Universidad Nacional Autónoma de México; Chapingo: Universidad Autónoma Chapingo; ECOSUR: Colegio de la Frontera Sur;
COLPOS: Colegio de Posgraduados; ITVOS: Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca; IBERO: Universidad Iberoamericana; UJAT: Universidad Juárez Autónoma de
Tabasco; UADY: Universidad Autónoma de Yucatán; INAH: Instituto Nacional de Antropología e Historia; UAM: Universidad Autónoma Metropolitana.

6 Etnobiología 12 (3), 2014.


Moreno-Calles et al. La Etnoagroforestería: el estudio de los sistemas agroforestales tradicionales de México

Figura 4. Mapa de México donde se registran los trabajos de los sistemas agroforestales tradicionales. El mapa solo contiene aquellos trabajos donde fue posible
acceder a los datos a nivel de municipio o localidad. Asimismo, cuando no fue posible acceder al nombre local del sistema se empleó el nombre clasificatorio en el
mapa.

seguido de Tabasco (78 trabajos), Yucatán (73 trabajos) 10 estados con mayor número de trabajos registrados
y el Distrito Federal (61 trabajos), este último asociado (Figura 5). Los estados menos estudiados se encuentran
a la presencia de las chinampas en este lugar, el ter- en la zona norte del país: Sonora, Tamaulipas, Coahuila y
cer sistema agroforestal tradicional más estudiado en el Nuevo León. Este patrón podría estar relacionado con la
país. En la figura 5 se presentan las frecuencias para los mayor presencia de sistemas agrícolas tradicionales en

Figura 5. Frecuencia de trabajos realizados en sistemas agroforestales tradicionales de México por entidad federativa. Se presentan los datos para las 10 entidades
con mayor número de trabajos encontrados en la revisión realizada.

7
la porción centro y sur del país, y la de sistemas indus- los grupos que se registran son los mencionados en la
trializados en la porción norte, aunque no se descarta literatura revisada, es difícil generalizar acerca de la
la posibilidad de que el patrón este asociado a la poca presencia de determinado sistema agroforestal asociado
investigación al respecto en estas zonas. a la presencia de determinado grupo cultural como un
patrón general; esa es una pregunta de gran relevancia
Grupos culturales. Como resultado de la búsqueda bi- que podría contestarte con la profundización en otros
bliográfica, se encontraron un total de 265 registros estudios y en una profundización en la revisión en la
donde se especifica el grupo cultural que mantiene el literatura probablemente etnográfica que permita res-
sistema estudiado, es decir, menos del 36% de los auto- ponderla.
res identifica el grupo que maneja los sistemas que estu-
dia. Dichos trabajos hicieron referencia a un total de 27 Sistemas y prácticas agroforestales. Hasta el momento
grupos culturales, de los cuales 25 son pueblos origina- se han identificado al menos 20 nombres de sistemas
rios. Los otros dos hacen referencia a grupos mestizos o diferentes en el país, la gran mayoría ha sido el nombre
a un grupo particular que se autodenominan rancheros. registrado por los investigadores con la gente y otros
Por otro lado, se encontró que existen un mayor número son los nombres que han sido asignados por los investi-
de sistemas agroforestales estudiados que se encuentran gadores al sistema. Éstos han sido ubicados en 7 catego-
manejados por el grupo maya peninsular o maya yuca- rías con base en la clasificación de Moreno-Calles et al.
teco (90 trabajos), representando el 34% del total de los (2013), la cual ya describía 15 nombres de estos sistemas
trabajos identificados. Sobresalen en número también y se espera que este número se incremente (Tabla 1). Los
los trabajos enfocados a nahuas, chontales y mestizos. sistemas agroforestales más estudiados son los de huer-
En la figura 6 se presentan los datos para los 12 grupos tos (180 trabajos) –en especial los tropicales– y los agro-
culturales identificados en la revisión con mayor núme- bosques (144) –principalmente cacaotales y cafetales– y
ro de trabajos) (Figura 6). Por otro lado, para algunos los sistemas de humedales (56 trabajos) –con énfasis en
grupos de pueblos originarios se encuentran pocos tra- las chinampas–, los cuales en conjunto representa casi el
bajos, por ejemplo entre los chatino, cora, chinanteco, 52% de los estudios existentes (Figura 7). Por otro lado,
tojolabal, triqui y wixarika. Es importante destacar que se registraron pocos trabajos que describan a sistemas

Figura 6. Frecuencia de los 12 grupos culturales registrados en los trabajos que manejan algún sistema agroforestal tradicional de México.

8 Etnobiología 12 (3), 2014.


Moreno-Calles et al. La Etnoagroforestería: el estudio de los sistemas agroforestales tradicionales de México

Tabla 1. Nombres locales de los sistemas agroforestales tradicionales en México clasificados con base en Moreno-Calles et al. (2013)

Clasificación Sistema Región

Kool Península de Yucatán


Sistemas de descanso largo Tlacolol Montaña de Guerrero y Costa de Michoacán
(roza-tumba y quema) Mawechi Sierra Raramuri
Coamil Costa de Jalisco
Kuojtakiloyan Sierra Norte de Puebla
Cacaotal Soconusco
Agrobosques
Te´lom Huasteca potosina
Piñal Costa de Jalisco y Colima
Chinampa Xochimilco y Milpa Alta, D.F.
Sistemas de humedales
Calal Suroeste de Tlaxcala
Milpa-chichipera Valle de Tehuacán
Huamil Guanajuato
Sistemas de zonas áridas y semiáridas Tajos Sierra de Xichu, Guanajuato
Oasis Baja California Sur
Milpa-Mezquital Valle de Tehuacán
Terrazas y semiterrazas Metepantle Valle Poblano Tlaxcalteca
Ekuaro Cuenca del lago de Pátzcuaro y Meseta Purhépecha
Patio Oaxaca
Huertos
Huerto/Solar Valle de Tehuacán
Lote Estado de México

de descanso largo tales como el coamil y el wamechi o historiadores y antropólogos (principalmente etnológos
kumerachi de la Sierra Tarahumara; a agrobosques como y antropólogos ambientales).
el piñal de Jalisco y Colima, , y a otros sistemas en zonas
áridas y semiáridas como son el huamil y los tajos de De los primeros trabajos que hacen referencia al manejo
Guanajuato. de los árboles es la obra de Fray Bernardino de Sahagún,
intitulada “Historia general de las cosas de la Nueva España”
Las aportaciones a la Etnoagroforestería. Los trabajos ([1590] 1975), en la que se describen las actividades de
en agricultura y silvicultura tradicional, así como los de siembra y transposición de árboles y magueyes y de los
agroforestería, han aportado mucho al estudio y enten- cuidados que requiere su protección, fomento o cultivo.
dimiento de los sistemas agroforestales tradicionales. Es A su vez, en la obra de Francisco Hernández ([1790]1942)
interesante destacar que éste ha sido un tema de interés sobre la “Historia de plantas de la Nueva España” se relata
particular principalmente para los cronistas e historia- el cultivo del cacahoaquahuitl (árbol de cacao), donde se
dores del siglo XVI y XVII. Asimismo para naturalistas, reconoce el manejo de especies de sombra asociadas al
agrónomos, biólogos y ecólogos (estos tres últimos prin- cacao (Theobroma cacao L.), conocidas como cacahua-
cipalmente con enfoques agroecológicos, etnobiológi- nantli o madres del cacao.
cos y etnoecológicos), además de geógrafos culturales,

9
Figura 7. Frecuencia de trabajos realizados en sistemas agroforestales tradicionales de México de acuerdo a la clasificación por tipo de sistema (Moreno-Calles et
al., 2013).

“El mejor método para hacer felices a los hombres desti- de México” (Hernández-Xolocotzi, 1977) es uno de
nados a la primera de las artes, quiero decir la Agricultura, los primeros esfuerzos por ofrecer categorías para la
sería el que se describiesen las diversas prácticas que ubicación de los sistemas agrícolas tradicionales, hoy
acostumbran los Agricultores de todo el Mundo: la reconocidos algunos como sistemas agroforestales. Por
diversidad que hay entre los habitantes de las Provincias otro lado, la mirada desde la geografía a escala de país
y los territorios, para conseguir los frutos, ya sean de incluye dos trabajos altamente reconocidos. Uno de ellos
primera necesidad o de recreo. La colección que propongo es el trabajo de Gene C. Wilken (1987) intitulado “Good
es de mucha estensión; ¡pero qué grandes utilidades farmers: Traditional Agriculture Resource Management
no se conseguirán! El Negro más idiota de la Guinea, el in Mexico and Central America”, y el otro es la con-
más estúpido Americano, de aquellos que reputamos por tribución de Whitmore y Turner II (2001) con su libro
barbaros, poseen ciertas prácticas que por su simplicidad “Cultivated landscapes of the Middle America on eve of
admirarán a los que se repuntan por muy inteligentes en Conquest”. A su vez, otros trabajos han aportado desde
la Agricultura”. Este párrafo, extraído del trabajo de José una perspectiva histórica y antropológica, tal es el caso
Antonio Alzate y Ramírez denominado “Memorias sobre del trabajo de la etnóloga e historiadora Teresa Rojas
agricultura” (1790), es probablemente de los primeros Rabiela (1991), de nombre: “La agricultura prehispánica”,
trabajos en México que denotan una profunda admiración el cual aborda en distintas escalas desde plantas hasta
y respeto por el manejo que realizan los chinamperos prácticas y sistemas, ofreciéndonos muchos datos de
(los manejadores de los sistemas de campos elevados interés etnogroforestal. Asimismo, las investigaciones de
denominados chinampas). Alba González Jacome, que ha desarrollado el estudio de
la agricultura tradicional del Valle Poblano-Tlaxcalteca
El trabajo del ingeniero agrónomo tlaxcalteca Efraím desde la perspectiva de la antropología ambiental. Entre
Hernández Xolocotzi denominado “Agroecosistemas sus numerosos trabajos de su autoría y de sus alumnos

10 Etnobiología 12 (3), 2014.


Moreno-Calles et al. La Etnoagroforestería: el estudio de los sistemas agroforestales tradicionales de México

destaca su reciente obra publicada: “Historias varias. En el estudio de los sistemas agroforestales tradicionales
Un viaje en el tiempo con los agricultores mexicanos” intensivos, en particular el tema de la agricultura de
(González-Jacome, 2011). campos elevados o drenados, en particular destacan “La
agricultura chinampera. Compilación histórica” (Rojas-
Los estudios clásicos desde la Agroforestería incluyen Rabiela, 1993) y “Los camellones y chinampas tropicales”
el artículo de Puig (1994): “Agroforestry in Mexico: (Jiménez-Osornio y Rovire, 1991). Además, el trabajo a
Can the past be guaranteed for the future?”, donde profundidad de “Humedales en el suroeste de Tlaxcala:
identifica a las chinampas, el te´lom huasteco y el Agua y agricultura en el siglo XX” (González-Jacome, 2008)
manejo agrosilvícola de la selva maya como formas es muy relevante en la temática. Las terrazas agroforestales
de manejo agroforestal. Asimismo, destaca el impor- han sido abordadas por trabajos tales como “Agricultural
tante trabajo de la etnobotánica Janis Alcorn (1990): terracing in the aboriginal New World” del geográfo Robin
“Indigenous agroforestry systems of Latinoamerican”, Arthur Donkin (1979), un trabajo monumental que aporta
quien reconoce en este documento la importancia de las al entendimiento sistémico del manejo agroforestal en
prácticas agroforestales en diversos sistemas agrícolas las terrazas. También por trabajos de agroecólogos como
tradicionales de Latinoamérica, incluido México, como es el de Altieri y Trujillo (1987) “The agroecology of corn
son los huertos y el te´lom (un agrobosque manejado production in Tlaxcala, Mexico”, así como la tesis del
por el grupo cultural te´enek). Desde la Agroforestería geógrafo cultural Larry Leroy Patrick (1977): “A cultural
científica se identifica el trabajo clásico de Krishnamurthy geography of the use of seasonally dry, sloping terrain:
y Ávila (1999) denominado “Agroforestería básica”, en the metepantli crop terraces of Central Mexico”, y los
el que se reconocen a varios sistemas agroforestales trabajos posteriores de Alba González-Jácome, como por
tradicionales (chinampas y sistemas de roza-tumba y ejemplo: “Cultura y agricultura: Transformaciones en el
quema) como tales. Agro mexicano” (González-Jácome, 2003), desarrollados
principalmente con los metepantles de Tlaxcala.
Otros trabajos, no menos importantes, se enfocan en
tipos de sistemas específicos y se han vuelto clásicos y Entre los trabajos desarrollados en silvicultura en sistemas
de consulta obligatoria para el investigador etnoagrofo- agrícolas tradicionales destacan: “On maya silviculture”
restal. Tal es el caso de las compilaciones en huertos que (Gómez-Pompa, 1987); y “The ‘pet kot’: A man-made
han realizado autores como: el etnobotánico Salvador tropical forest of the Maya” (Gómez-Pompa et al., 1987).
Flores Guido (2010) con sus trabajo “Plantas usadas en Para los sistemas de descanso largo en la Península de
cercas vivas en la Península de Yucatán”; el etnobiólogo Yucatán son relevantes los trabajos denominados: “The
Ramón Mariaca Méndez (2012) con la edición de la T’olche´, a maya system of communally managed forest
obra “El huerto familiar del sureste de México”, donde belts: the causes and consequences of its disappearance”
recopila el trabajo de varios investigadores connotados (Remmers y Koijeir, 1992); “La roza-tumba-quema maya:
en la temática; y su colaboración con Alba González- Un sistema agroecológico tradicional frente el cambio
Jacome (2010) sobre “El huerto maya en el siglo XVI”. tecnológico (Remmers y Ucan, 1996); y el trabajo de
Asimismo, el esfuerzo de sistematización de la flora útil Terán y Rasmussen (1994) “La milpa maya de los mayas”.
en el trabajo de Caballero et al. (2010): “El manejo de la En una perspectiva donde se destaca el manejo de la
biodiversidad en los huertos familiares”. Es también este fauna silvestre es el trabajo realizado recientemente por
el caso de los estudios de los sistemas agroforestales de Santos-Fita et al. (2013) sobre el uso que campesinos
café, de los cuales existen trabajos de sistematización de mayas de comunidades del centro de Quintana Roo,
información, como el libro “Flora útil de los cafetales en en la Península de Yucatán, hacen de la agricultura de
la Sierra Norte de Puebla” (Martínez-Alfaro et al., 2007). roza-tumba y quema para fines de cacería. Los autores
Las publicaciones de los etnoecólogos Víctor Toledo describen y delimitan la que denominan como “milpa
y Patricia Moguel realizados en el Kuojtakiloyan de comedero-trampa”: práctica de alto grado de especializa-
la Sierra Norte de Puebla, intitulados “Biodiversity ción de manejo del hábitat donde la siembra de cultivos
conservation in traditional coffee systems of Mexico” agrícolas interesa exclusivamente para atraer y cazar
(Moguel y Toledo, 1999) y “Coffee and Sustainability: determinadas especies de vertebrados terrestres –sobre
The Multiple values of traditional shaded coffee (Toledo todo los venados (cola blanca: Odocoileus virginianus, y
y Moguel, 2012), han permitido reflexionar sobre la temazate: Mazama spp.), los pecaríes (de collar: Pecari
diversidad de sistemas tradicionales que siempre se han tajacu, y de labios blancos: Tayassu pecari), el tepezcuintle
venido clasificando de forma genérica como “cafetales” (Cuniculus paca), y aves de grande porte como el pavo
y la diversidad biocultural forestal presente en ellos. de monte u ocelado (Meleagris ocellata, endémico de la

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Península de Yucatán) y el (hoco)faisán (Crax rubra)–, SAFT, a la vez de permitir dirigir conocimientos y recursos
no para obtener cosechas para autoconsumo. Señalan, a la defensa ya iniciada por numerosas comunidades y
además, que actividades destinadas al uso y manejo de organizaciones no gubernamentales y académicas, de la
la fauna silvestre –junto a la cacería, serían la pesca y la diversidad agrícola y forestal así como del conocimiento y
apicultura–, sin olvidarse de la fauna doméstica, también la tecnología apropiada. Otra cualidad del reconocimiento
son componentes importantes que hay considerar y valorar de la etnoagroforestería estaría en su complementariedad
más por los estudiosos e investigadores de la temática de con la etnoagronomía y la agroecología, cuyos estudios
los sistemas agroforestales tradicionales en México (donde hacen énfasis principalmente en el componente agrícola
generalmente se ha enfatizado el componente vegetal). (animales y plantas domesticados o bajo cultivo). Asimismo
se enriquecería con el conocimiento de otras etnociencias
Finalmente, para las zonas áridas y semiáridas que dominan de la naturaleza, como la etnozoología (Argueta et al.,
nuestro país, destacan los trabajos realizados en los bosques 2012) y la etnomicología (Moreno-Fuentes et al., 2001).
de cactáceas del Valle de Tehuacán-Cuicatlán, donde se La etnoagroforestería permitiría centrarse en el estudio
describen las prácticas de manejo incipiente de la diversidad de los sistemas agroforestales y sus interacciones, así
en sistemas agroforestales tradicionales (e.g., Casas et al. como sus componentes (caza, pesca, apicultura, reco-
2008; Moreno-Calles et al. 2010; Moreno-Calles et al. lección, agricultura y silvicultura), comprendiendo que
2012). Asimismo, en los oasis de la Baja California Sur se nutrirá e influirá de manera muy importante de los
los trabajos de Gary Nabhan et al. (2010) y Cariño-Olvera avances, reflexiones y discusiones de la etnobiología
et al. (2012) han aportado mucho al entendimiento de y la etnoecología, identificadas como aproximaciones
tales sistemas de origen colonial. Por último, los trabajos integradoras de la relación naturaleza, cultura y sociedad.
de Patricia Colunga (1984) y Ángel Palerm (1997) han Incluso conceptualmente la etnoagroforestería podría
permitido aproximarnos al entendimiento del huamil y la situarnos en una discusión teórica alrededor del significado
diversidad biocultural a nivel de especies y entre especies de las etnociencias de la naturaleza e incluso pensar en
presente en este sistema. la posible transición hacia el concepto de etnociencias
del ambiente, asumiendo que el ambiente incluye a los
Perspectivas y conclusiones paisajes, ecosistemas, especies y variedades creados por los
seres humanos en interacción con la naturaleza.Entre los
La etnoagroforestería mexicana está influenciada por los temas y preguntas en la agenda de investigación para la
grandes temas de nuestro tiempo y nuestro contexto, así etnoagroforestería, que desde luego no son privativos de
como del propio desarrollo y reflexiones de las ciencias y ésta y que requieren de la integración con otras ciencias y
saberes relacionados tales como la agroforestería (Nair y saberes, consideramos a los siguientes: i) cambio climático
Garrity, 2012), la agroecología (Altieri, 1991; Perfecto y y resiliencia: ¿qué papel tienen estas formas de manejo
Vandermeer 2008; Altieri y Toledo, 2011), la etnobiología para responder a este desafío?, ¿cómo se resisten los
(Hunn, 2007; Wolverton, 2013), la etnoecología (Toledo, efectos de las heladas o los cambios en la precipitación, y
2002; Toledo y Alarcón, 2012), la etnoagronomía (Perdomo, qué estrategias se desarrollan?; ii) transformaciones en la
2013), el paradigma de la complejidad (Morin, 1995,2011), tenencia de la tierra: ¿qué pasa con la venta de las parcelas
el saber, la complejidad y la epistemología ambiental (Leff, agrícolas y con el incremento de la propiedad privada y
2000, 2002, 2006), la interdisciplinariedad (García, 2004), con los cambios en el manejo del suelo?; iii) ruralización
el diálogo de saberes (Argueta, 2011; Leff, 2011; Pérez de las ciudades y urbanización de los campos: ¿cómo se
Ruiz y Argueta, 2011), ética, epistemología y diversidad transforman los sistemas agroforestales tradicionales con
cultural (Villoro, 1996; Olivé, 2004), entre otros. estos cambios?, ¿se crean nuevos?, ¿cuál es su papel en
las ciudades, y qué opciones ofrecen?; v) dominancia del
Probablemente una de las principales aportaciones de género femenino, migración y envejecimiento rural: ¿cómo
la etnoagroforestería, en complementariedad con la cambian los sistemas con los cambios en la dominancia
agroforestería, sería reforzar la necesidad del diálogo de del género femenino y los cambios demográficos?, ¿cómo
saberes con numerosos participantes del desarrollo de resuelven la disminución de mano de obra en estos sistemas,
los sistemas agroforestales y de la necesidad del carácter y qué consecuencias tiene?; vi) manejo de diversidad
transdisciplinario y participativo requerido en el estudio, biocultural: ¿cómo se maneja en la actualidad, dónde está,
caracterización y mejoramiento de los sistemas agrofo- en qué estado está, en manos de quiénes, y qué beneficios
restales tradicionales de México. Esta situación permitirá aporta a la biodiversidad en general y a nuestra sociedad?;
desarrollar preguntas y objetivos de investigación más vi) restauración de ecosistemas y agroecosistemas: ¿qué
coherentes con las necesidades de los manejadores de los prácticas y qué procesos en los sistemas tradicionales

12 Etnobiología 12 (3), 2014.


Moreno-Calles et al. La Etnoagroforestería: el estudio de los sistemas agroforestales tradicionales de México

pueden inspirar los procesos de recuperación de los identificación, valoración y mejoramiento de los SAFT,
ecosistemas?; vii) soberanía y seguridad alimentaria: ¿cuál así como en la incidencia política en las agendas locales,
es el papel de los sistemas agroforestales tradicionales regionales y nacionales.
para aportar a tales objetivos?; viii) justicia social: ¿cómo
estos sistemas aportan a la disminución de la brecha de AGRADECIMIENTOS
pobreza, exclusión y para la construcción de condiciones
más equitativas?; ix) instituciones y políticas públicas: Es una investigación realizada gracias al programa UNAM-
¿cuál es el papel del Estado con relación al desarrollo de DGAPA-PAPIIT IA2032132 “Caracterización de sistemas
estos sistemas y prácticas¿, y en la investigación en la agroforestales tradicionales de México desde un enfoque
temática, ¿cuál es el papel de las normas e instituciones biocultural”. Dídac Santos-Fita es “Becario del Programa
locales en su mantenimiento; x) apropiación y protección de Becas Posdoctorales en la UNAM, Centro Regional de
del conocimiento tradicional: ¿de quién es el conocimiento Investigaciones Multidisciplinarias, UNAM”.
tradicional albergado en estos sistemas?, ¿quién debe
protegerlo, quién debe recibir los beneficios, y de qué LITERATURA CITADA
manera?; y, por último, xi) el diálogo interdisciplinario
y de saberes y las acciones: ¿con qué disciplinas y con Alcorn, J. B. 1990. Indigenous agroforestry systems in
qué saberes podemos concretar alianzas para resolver the Latin American tropics. En: Altieri M. A. y Hecht
los problemas que nos aquejan?, ¿cómo movernos de la S.B. Eds. Agroecology and Small Farm Development.
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civilización que vivimos a través de la etnoagroforestería?. Altieri, M. A. 1991. ¿Por qué estudiar la agricultura tra-
dicional? Agroecología y Desarrollo 1: 6-24.
Otras preguntas que están relacionadas con la incidencia Altieri, M. A. y J. Trujillo. 1987. The agroecology of corn
educativa y política, son: ¿cómo podemos incorporar la production in Tlaxcala, Mexico. Human Ecology 15:
participación de los estudiosos de estos sistemas en los 189-220.
planes y programas de estudio y de investigación de las Altieri, M. A. y V. M. Toledo. 2011. The agroecological re-
universidades?; y ¿cómo incrementamos el número de volution in Latin America: rescuing nature, ensuring
cursos y participantes en ellos? En los de corte político: food sovereignty and empowering peasants. Journal
¿cómo generamos una investigación que esté acorde a of Peasant Studies 38: 587-612.
las preocupaciones de las comunidades que manejan Alzate y Ramírez, J. A. 1790. Memoria sobre agricultura.
estos sistemas?; ¿cómo ponemos en la agenda de los Gaceta de Literatura de México 2: 316-329.
gobiernos la importancia de tales formas de manejo de Argueta, A. 2011. El diálogo de saberes, una utopía
los ecosistemas y los paisajes?; y ¿cómo convertimos en realista. En: Argueta, A., E. Corona-M y P. Hersch
una prioridad nacional el entendimiento, fortalecimiento (coords.). Saberes colectivos y dialogo de saberes
y recuperación y creación de los sistemas agroforestales en México. Proyecto “Compartiendo saberes.” CRIM-
tradicionales de México, mientras tejemos el futuro?. UNAM, UNAH, UIA, Foncicyt, Puebla.
Argueta, A., E. Corona-M, G. Alcántara-Salinas, D. San-
Los sistemas agroforestales tradicionales de México son tos-Fita, M. Aldasoro, M. Serrano Velázquez, C. Teutli
formas de manejo de relevancia ecológica, cultural, am- C y M. Astorga-Domínguez. 2012. Historia, situación
biental, económica y social. Los resultados muestran que actual y perspectivas de la Etnozoología en México.
se requiere profundizar en este campo de investigación en Etnobiología 10: 21-40.
todo México, pero en particular en identificar la presencia Blancas, J., A. Casas, S. Rangel-Landa, A. I. Moreno-Ca-
de estos sistemas en diversos grupos culturales y en la lles, I. Torres, E. Pérez-Negrón, L. Solís, A. Delgado-Le-
porción norte del país, así como ahondar en contextos mus, F. Parra, Y. Arellanes, J. Caballero, L. Cortés, R.
urbanos y periurbanos. En concordancia con lo anterior, Lira y P. Dávila. 2010. Plant management in the Te-
requerimos de mayor organización entre los investigadores huacán-Cuicatlán Valley, Mexico. Economic Botany
que están realizando trabajos en estos temas en el país 64: 287-302.
y en la incorporación en programas y planes de estudios Boege, E. 2008. El patrimonio biocultural de los pueblos
que permitan el acercamiento a la perspectiva etnoagro- indígenas de México: Hacia la conservación in situ
forestal. La creación de una etnociencia particular puede de la biodiversidad y agrodiversidad en los territo-
facilitar el trabajo colaborativo y en red entre distintos rios indígenas. Instituto Nacional de Antropología e
profesionales que han trabajado de manera aislada, lo cual Historia, Comisión Nacional para el Desarrollo de los
permitirá acciones más contundentes en el reconocimiento, Pueblos Indígenas México, D.F.

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16 Etnobiología 12 (3), 2014.


DE LA SUPERIORIDAD DE LOS CURRÍCULOS DE BIOLOGÍA
AL DIÁLOGO INTERCULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE LAS
CIENCIAS
Mauricio Vargas-Clavijo1, Eraldo Medeiros Costa Neto2 y Geilsa Costa Santos Baptista3
1
Centro de Estudios en Educación, Interculturalidad y Ambiente CEEIA Bogotá D.C., Colombia.
2
Departamento de Ciências Biológicas, Universidade Estadual de Feira de Santana, UEFS. Feira de Santana, Bahia,
Brasil.
3
Departamento de Educação, Universidade Estadual de Feira de Santana, UEFS. Feira de Santana, Bahia, Brasil.

Correo: eraldont@hotmail.com

Resumen:

En el presente artículo se presentan algunas reflexiones sobre la necesidad de flexibilizar los currículos en ciencias,
especialmente el de biología, con el fin de concebir una educación más plural, democrática, inclusiva y diversa social
y culturalmente. Se plantean algunas de las maneras en los que han sido adelantados los estudios sobre etnobiología
y educación, se debate sobre la incorporación de la etnobiología en los sistemas educativos nacionales, y se plantean
algunas propuestas que pudieran ser incorporadas para dar esa renovación curricular. Se enfatiza en adoptar el diálogo
intercultural o intercientífico para la construcción de nuevas propuestas curriculares. En este sentido, se analiza el
sentido de una educación basada en el respeto de los derechos de cada cultura, el reconocimiento de su ciencia,
saberes, experiencias y expectativas. Más que una etnobiología donde se privilegia el saber tradicional, estaríamos
ad portas de una “biología intercultural” que premia y valora la acción comunicativa entre diferentes posiciones de
llegar al conocimiento (o hacer ciencia).

Palabras Clave:

Currículo, educación intercultural, enseñanza de las ciencias, etnobiología.

From the supremacy of Biology curricula to the intercultural dialogue in Science teaching

Abstract:

From the supremacy of Biology curricula to the intercultural dialogue in Science teaching. Some thoughts that are
the result of theoretical and empirical studies from the perspective of ethnobiology, biology teaching and training
of biologists as biology teachers in universities, schools and traditional communities are presented in this article. It is
suggested that the arguments presented here can serve as a basis for broader discussions on the teaching of biology
in cultural diversity, considering the need for a flexible and open dialogue with other cultures curriculum and also
with modern science. In this sense, education based on respect for the rights of each culture, recognition of their
science, their knowledge and their experiences not only would favor the support to the resistance these peoples have
to show against the trivial facts of globalization, but it would contrast, fortunately, with those traditional pedagogies

17
repeating old knowledge and coerce those inserts in these educational systems.

Key words:

Curriculum, intercultural education, science teaching, ethnobiology.

Introducción de producir conocimientos válidos e importantes para


la vida y el desarrollo de las sociedades. No obstante, si
En la era de la información, la producción de conocimiento bien con el método científico se han alcanzado grandes
cada vez se convierte en una preocupación que no sólo aportes para el desarrollo de la humanidad, éste no es el
es tarea de las instituciones académicas sino de todos los único camino para llegar al conocimiento.
sectores sociales. Particularmente en el ámbito educativo,
la incorporación de principios democráticos e inclusivos En los países colonizados se comenzaron a implementar
en los modelos pedagógicos ha permitido la construcción sistemas de conocimiento donde los demás modos de
y práctica de los saberes a partir de una lógica más plural conocer la naturaleza debían ser sustituidos por los
y diversa culturalmente. saberes científicos traídos desde afuera. Inicialmente,
esta tentativa de sustitución tuvo como destino principal
De acuerdo con Fontes y Duarte (1992), en la década de los centros indígenas donde llegaron representantes,
los ochenta del pasado siglo, el análisis de trabajos sobre principalmente de Europa, con el propósito de impartir
los conocimientos alternativos de los escolares permitió a los conocimientos que habían adquirido en sus países de
los educadores tener una comprensión más profunda de origen. Fue sin duda, como dice Ketherine Walsh, una
la naturaleza y diversidad de ideas que tenían los alumnos invasión epistémica, política y colonial que se dio por
en las discusiones de diversos fenómenos en el aula de todo el continente americano (Walsh, 2013).
clase, cuyo contexto cultural en el que se desarrollaban
entraba a cumplir funciones trascendentales en el rediseño Sin lugar a duda, con sus bondades pero también con
de ese conocimiento. A partir de este momento comenzó sus desatinos, el cientificismo ha generado obstáculos
a ser más evidente el hecho de que los estudiantes cuando para abrir la posibilidad de un diálogo intercultural
llegan a las aulas de clase traen consigo una enorme y complementario de los saberes que se construyen
diversidad de conceptos y prácticas que contribuyen en los centros de enseñanza. Por eso planteamos que
sustancialmente a la comprensión de las temáticas que se reflexionar sobre la postura que se propone desde la ciencia
orientan, esto teniendo en cuenta la utilidad que prestan positivista en los centros de enseñanza, llámense escuelas o
en la cotidianidad. universidades, es una tarea urgente que debe llevarse a cabo
por la sociedad en general, pero especialmente por aquellas
A pesar de esta evidencia, los conocimientos previos de personas que diseñan las políticas educativas. Consideramos
los estudiantes con frecuencia son marginados en la que es preciso repensar, analizar y dinamizar la existencia
enseñanza de las ciencias de la escuela tradicional, pues de otros sistemas de saberes además del aportado por la
son considerados “poco elaborados” y, en consecuencia, ciencia occidental moderna, como un ejercicio que premia
son subvalorados por los mismos educadores y el mismo las capacidades y habilidades del otro, que reconoce y
sistema educativo. No es extraño todavía encontrar en las valora las experiencias y pensamientos colectivos, y que
aulas de clase prácticas pedagógicas basadas en métodos contribuye a la coparticipación y desarrollo mutuo.
didácticos tradicionales cientificistas de siglos pasados,
los cuales son mayoritariamente mecanicistas y tienden Por tal motivo, fue nuestro objetivo reflexionar sobre
a promover la superioridad epistemológica de la ciencia la necesidad de repensar los currículos de ciencias,
con relación a los demás sistemas de saberes culturales. especialmente el de biología, bajándolos de la superioridad
e inflexibilidad en la que se encuentran como consecuencia
El cientificismo tuvo su origen en la Europa Medieval de esa invasión colonial epistémica y educativa de siglos
y se difundió por el resto del mundo a partir de sus pasados, a unos modelos curriculares interculturales y
movimientos de colonización, llevando consigo la idea flexibles que posibiliten el intercambio de experiencias
de que apenas la ciencia occidental moderna es capaz y resultados de los distintos modos en los que se llega

18 Etnobiología 12 (3), 2014.


Vargas-Clavijo et al. De la superioridad de los currículos de biología al diálogo intercultural en la enseñanza de las ciencias

al conocimiento con énfasis en la diversidad cultural Existen otro tipo de conocimientos distintos al científico
existente en nuestros países. moderno que paulatinamente vienen siendo reconocidos
pero aún no logran permear las aulas de ciencias. Son los
El ensayo lo iniciamos con unos párrafos donde hablamos que comúnmente reciben el nombre de conocimientos
sobre las posiciones y relaciones de ambos tipos de tradicionales, ancestrales, locales, empíricos, indígenas,
conocimientos –científicos y etnoconocimientos– para campesinos, etnoconocimientos, entre otras definiciones.
luego situar al lector en los distintos abordajes que han Pérez y Argueta (2011) recogen otros términos comúnmente
tenido las investigaciones sobre el binomio etnobiología y empleados en México y América Latina: sabiduría popular,
educación (rediseño curricular, enseñanza-aprendizaje de la saber local, folklore, ciencia indígena, ciencia nativa,
etnobiología en la educación no formal y formal, formación sistema de conocimiento tradicional o sistema de saberes
de profesorado). Continuamos con algunos ejemplos de indíge­nas. En otras latitudes se les ha llamado ciencia de lo
investigaciones etnobiológicas llevadas a cabo en el ámbito concreto, conocimiento popu­lar, ciencia del pueblo, ciencia
comunitario y escolar, y que desde luego tienen incidencia emergente, y más recientemente, epistemologías locales
en lo educativo, para posteriormente reflexionar sobre si o epistemologías alternativas. Se les destaca por su valor
la etnobiología debe o no ser incorporada en los currículos fáctico pero sobre todo por su valor ancestral e histórico.
y planes de estudio de la educación formal. Por último, Vistos diacrónicamente y desde la óptica etimológica de
presentamos algunas propuestas que pudieran tenerse en la epistemología, estos saberes se han convertido en los
cuenta para dar ese salto curricular deseable. cimientos de la ciencia actual y con los que se construyeron
los postulados de las teorías científicas modernas. Si
DISCUSIÓN descaradamente se quisieran desconocer sería repudiar
al pasado, ignorar su existencia y el origen y desarrollo
Conocimiento científico y conocimiento desde la cul- mismo del conocimiento en todas las sociedades, tanto
tura: relaciones y aplicaciones. En las escuelas, los cono- las extintas como las actuales.
cimientos científicos se traducen en conceptos que pue-
dan ser comprendidos e incorporados por los estudiantes A pesar de la importancia de estas sabidurías, grupos de
gracias al proceso de transformación didáctica que sufren científicos e intelectuales desafortunadamente los juzgan y
para ser convertidos en saberes escolares. Este ejercicio se descalifican impetuosamente, caracterizándolos de saberes
conoce como transposición didáctica que, sensu stricto, poco elaborados y profundos, regularmente asociados
consiste en tomar un conocimiento científico (saber sabio) a prácticas que no son importantes para el desarrollo
para convertirlo en un conocimiento que puede ser com- humano o que no responden a las necesidades e intereses
prensible por los estudiantes (saber enseñando), es decir, de las sociedades. Se cuestiona su validez y legitimidad,
su versión didáctica (Chevellard, 1998). La transposición desconociéndose que son válidos y legítimos en sí mismos
didáctica es atribuida al francés Michel Verret, quien a dados su propio origen y utilización por las comunidades
mediados de la década de 1970, en su tesis doctoral de locales y por su largo trayecto probatorio en el tiempo
sociología, hizo referencia a la didáctica como la forma de que han sido aceptados y dinamizados endógenamente.
transmitir aquellos conocimientos de los que saben a los
que no saben, de los que han aprendido a los que apren- Cuando comenzaron a ser visibilizados en la ciencia
den, y cuya esencia estaría en la transformación de ese sa- moderna quienes reclamaban su validez “desde afuera”
ber a un conocimiento más comprensible (Gómez, 2005). pedían que fueran evaluados, aprobados y autorizados
para ser aplicados en función de las necesidades humanas
Como ejercicio pedagógico y didáctico la conversión del de modo general. Esta última postura la corroboran Pérez
conocimiento científico a un saber más aprehensible por y Argueta (2011), quienes señalan, que algunos autores
los alumnos es sumamente provechoso, sin embargo, han planteado la necesidad de “legitimar […] convalidar
lo que verdaderamente preocupa del proceso es lo que estos saberes tradiciona­les, asumiendo que se requieren
estructuralmente queda en las mentes de los escolares, pues para ello instrumentos de la ciencia occidental, y pasar
los conocimientos científicos tal y como se les presentan de un saber ‘difuso’ hacia uno ‘objetivo’, y transitar de
se cultivan como verdades absolutas sobre las cuales en la validez ‘local’ a la validez ‘universal’”.
muchas ocasiones no se puede reflexionar, quedando rígidas
e intactas en el sistema cognitivo del individuo. Y por si Para Landini (2010), los etnoconocimientos no se reducen
fuera poco, estas verdades dentro y fuera de la escuela son a simples listados de saberes sobre la realidad sino que
reproducidas, multiplicadas y legitimadas, empleándose en más bien constituyen parte esencial de la cosmovisión
cualquier actividad cotidiana. o epistemología con la que los pobladores de un lugar

19
organizan sus experiencias, comprenden el mundo e “En la actualidad el conocimiento es obtenido por dos
interactúan con él para satisfacer sus necesidades. La sectores sociales diferentes: un sector científico bien
construcción de estos conocimientos se convierte en un limitado, y un sector social, mucho más difuso y cambiante,
ejercicio que permite la conformación de preferencias, en el cual puede participar gran parte de la población. El
parámetros, categorías y contenidos que estructuran el sector científico trabaja en instituciones especializadas
comportamiento individual y de las mismas sociedades. en la producción y la transmisión de conocimientos
(universidades, centros de investigación) y sus resultados
En esta perspectiva, la ciencia occidental ha pretendido son, en parte, publicados en revistas especializadas con el
convertirse en la “dueña de la verdad” –y hasta cierto nombre de los autores. Paradójicamente, la presentación
punto lo ha logrado–, mientras que los conocimientos “pública” de resultados no garantiza su difusión en el seno
tradicionales se han convertido en un montón de de la población; los resultados de la actividad científica
supersticiones, creencias no verificables y con poco valor son apropiados por ciertos sectores sociales que poseen
(Posey, 1987). los mecanismos de comprensión y de utilización; mientras
que el conjunto de la población no posee los medios
En otras palabras, como producto del desarrollo necesarios para integrar esos resultados y utilizarlos […]
científico eurocéntrico, los conocimientos científicos se
han constituido en la forma más fiable de comprender […] La escuela prioriza los conocimientos producidos en
la naturaleza y el punto de partida para desarrollar las instituciones especializadas, y niega o minimiza los
cualquier innovación tecnológica (Haverkort et al., 2013). conocimientos producidos históricamente por el conjunto
Precisamente por el poder que ha ejercido el conocimiento de la población. Por eso toda discusión sobre enseñanza
eurocéntrico hegemónico y la consecuente discriminación de las ciencias debe tratar también el problema del
de los otros tipos de conocimiento, en algunas regiones del conocimiento, no solo como contenido sino como proceso
mundo las sabidurías autóctonas han perdido su vitalidad. social de producción y apropiación […]”.
No obstante, gracias a la resistencia de las comunidades
en muchos otros países, especialmente aquellos que El fenómeno del que hablaban Gagliardi y Giordan en los
presentan diversidades biológica, lingüística y cultural, años ochenta no era más que una reflexión crítica de lo
estos saberes se han sostenido exitosamente guiando la que había alcanzado la ciencia clásica en las aulas hasta
vida de las sociedades hasta tiempos actuales, con o sin ese momento. Con pesar, la historia no ha cambiado
la ayuda de la ciencia moderna (Idem). para muchas escuelas y universidades, pues ha sido más
poderoso el aparato administrativo y político educativo
Sin desconocer la realidad, en la mayoría de las escuelas en nuestros países, y más fácil replicar las experiencias
y universidades de nuestra América, los conocimientos de la ciencia universalista, que poder escuchar la opinión
tradicionales constituyen parte de los conocimientos de los estudiantes y permitir que la acción pedagógica
previos presentes en los estudiantes, es decir, cada quien esté basada en un diálogo de saberes e intercultural
trae consigo una cultura específica (Baptista, 2010). Así, y (Argueta, 2011; Pérez y Argueta, 2011). Las pedagogías y
de manera general, es posible afirmar que los conocimiento metodologías didácticas para la enseñanza de la biología,
previos pueden ser científicos o no y es a partir de éstos basadas en el diálogo y la interculturalidad, involucran un
que las pedagogías actuales buscan estructurar los saberes reconocimiento de la naturaleza y aplicabilidad de la ciencia
más complejos que son trabajados como objetivos de que está siendo enseñada en verdaderas experiencias llenas
enseñanza en estos espacios. de significado. Que siguiendo a Haverkort et al. (2013), se
constituirían en una continuidad de la construcción de
La importancia del diálogo intercultural en la ense- la sabiduría de los pueblos nativos, basada en su propia
ñanza de las Ciencias. Cuando hablamos sobre la en- epistemología, gnoseología y ontología.
señanza de las ciencias, específicamente de biología, se
hace necesario tener en cuenta que los enfoques con Para Pérez y Argueta (2011), la ciencia se desarrolla a partir
los que se ha estado abordando provienen de la estruc- de sus propias dinámicas, interactúa y se retroalimenta
turación de elementos políticos, administrativos y nor- de los diversos campos de conocimiento. De esta manera,
mativos antiguos (Valencia et al., 1998). En un párrafo se contempla el intercambio de métodos y resultados de
extraído de un artículo publicado hace casi treinta años investigación en esa búsqueda de respuestas para adaptar
por Gagliardi y Giordan (1986) se señala algo muy cierto los propios paradigmas y sintetizar conjuntamente una
que, curiosamente, sigue sucediendo en los centros de pluralidad de saberes, donde la complementariedad puede
enseñanza: coexistir con la inconmensurabilidad. Al existir un diálogo

20 Etnobiología 12 (3), 2014.


Vargas-Clavijo et al. De la superioridad de los currículos de biología al diálogo intercultural en la enseñanza de las ciencias

intercultural, una conversación interactiva de saberes o tiene de alguna u otra manera mayor contacto con
entre la ciencia “dura” y los conocimientos tradicionales, los conocimientos tradicionales, porque los vivencía y
como afirman estos autores, prevalece el interés de los forma parte de sus planes de vida, una situación más
sujetos sociales en la interacción comunicativa que implica preocupante acontece en los centros educativos urbanos,
una disposición para escuchar y renovarse del otro. No en cabeceras municipales y grandes ciudades, donde por
se trata de imponer, vencer o inducir violentamente al lo general la ciencia del pueblo se invisibiliza y avasalla
otro a que acceda a la valoración o conocimiento ajeno, con las tesis de un mestizo que ha sido formado por la
pues es a partir de ese intercambio que fluyen las fuerzas ciencia hegemónica.
racionales para la interacción comunicativa. El resultado
de esta interacción será una nueva síntesis producto La etnobiología en la educación, una ruta para el
de cada sabiduría como efecto de un enriquecimiento diálogo intercultural. La etnobiología constituye una
mutuo (Argueta, 2011). Se trata también de superar los herramienta imprescindible en el desarrollo educativo
fundamentalismos y universalizar su crítica, incluido el de cualquier comunidad, sea rural o urbana, indígena o
de Occidente como también su lógica económica y de campesina, afrodescendiente o mestiza. El matrimonio
conocimiento (Pérez y Argueta, 2011). etnobiología y educación es uno de los imperativos de la
etnobiología moderna, pues está teniendo lugar en di-
En las aulas de biología, el diálogo entre los conocimientos ferentes espacios sociales y educativos como en los cen-
tradicionales y la ciencia moderna no sólo trascendería tros de preescolar, escuelas, pueblos, clubes, museos y en
la salvaguarda de las expresiones y memoria biocultural la propia calle (Ethnobiological Working Group, 2002).
sino que también posibilitaría la gestión y desarrollo de
microprocesos sociales que buscan contribuir con saldar esa Desde sus inicios, la etnobiología ha venido trazando su
deuda histórica en la que debemos comprometernos con propio camino en diferentes ámbitos de la educación. Las
la decolonización educativa, epistémica, política y cultural. perspectivas más comunes que se han podido vislumbrar
Sería sentar las bases prácticas de la interculturalidad de han sido:
aquellas voces que han clamado la institucionalización de
sus saberes y prácticas ambientales; aquellas que algún día a) Rediseño curricular. Desarrollo de trabajos que pre-
en el pasado remoto fueron arrebatadas por la colonización sentan resultados de cómo se puede pensar en la
desmesurada de una ciencia exógena. Es común que en transformación curricular, didáctica y metodológica
la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños de la enseñanza de la biología en el ámbito de la
no se forme a los estudiantes desde el conocimiento educación formal. La etnobiología se comienza a erigir
endógeno, de hecho la educación los aleja de sus propias como un campo promisorio en las pedagogías que
raíces culturales, propiciando procesos migratorios a veces abordan las corrientes constructivistas, interculturales
irreversibles (Haverkort et al., 2013). y de sostenibilidad ambiental (Pedagogía de la Madre
Tierra o Ecopedagogía), de desarrollo local endógeno,
El diálogo intercultural en las aulas de biología se significativas, entre otras.
constituye en un ejercicio de dar pasos grandes a partir
de pequeñas revoluciones educativas que afrontan crítica b) La enseñanza-aprendizaje de la etnobiología en la
y responsablemente la inclusión social y cultural, la educación no formal. En los estudios sobre esta temática
incorporación de los fenómenos culturales en la escuela se evidencian experiencias formativas en comunidades
y la atención diferencial a población diversa étnica y donde los conocimientos tradicionales forman parte
socialmente. Si bien en algunas escuelas asentadas en de los planes de vida de los pueblos; se ha demostrado
zonas rurales y resguardos indígenas de Colombia, Brasil, su sostenibilidad temporal y se premia el valor de los
México y otros países de América Latina y el Caribe, el conocimientos ancestral y tradicional, con el ánimo
tema de la interculturalidad ha sido un proceso que se ha de ser incorporados dentro de los modelos educativos
venido gestionando transversalmente en todo el currículo formales actuales.
educativo, en las aulas de biología sigue siendo tratado de
manera marginal precisamente por las mismas presiones c) La enseñanza-aprendizaje de la etnobiología en la
administrativas del sistema educativo que, por un lado, educación formal. Se citan casos de recuperación del
no dan tiempo de repensar la forma de hacer ciencia en patrimonio biocultural en las escuelas, especialmente
las universidades, y por el otro, de enseñar de otra manera con niños de enseñanza fundamental y secundaria
la ciencia en las escuelas. Si esto sucede en los lugares (uso de plantas y animales como medicina, recetas
donde la población mayoritaria es indígena, campesina culinarias tradicionales, etc.). En este enfoque, se está

21
comenzando a proponer el empleo de didácticas no pertinente y significativa, y está acorde a los intereses y
convencionales centradas en dinámicas propias de necesidades de las comunidades locales. En el campo de la
cada cultura con fines de formalizarlas en los sistemas educación formal citamos algunos antecedentes a modo
de educación (p.ej., mapas de cognición comparada, de ejemplo: Beltrán-Cuartas et al. (2010) desarrollaron
material didáctico centrado en la cultura, cartillas de un estudio sobre la “Etnobotánica de plantas medicinales
ciencias naturales escritas en lengua nativa, etc.). En la y alimenticias de Guacamayas, Boyacá, Colombia” en el
educación superior universitaria se analiza la necesidad marco del proyecto “Guacamayas: Patrimonio Cultural”
de incorporar en los planes de estudio asignaturas en el que participaron estudiantes de una escuela rural
como etnobiología, etnozoología, etnoveterinaria o del municipio que lleva el mismo nombre. La construcción
etnomedicina, o proponer estudios de postgrado en de un Herbario Medicinal no sólo permitió que los
estas disciplinas. niños reconocieran el uso medicinal de 30 especies de
plantas sino que también se generara un acercamiento
d) Etnobiología y formación de profesorado. Los inves- y reconocimiento del médico tradicional de la vereda,
tigadores reflexionan acerca de la necesidad de que quien tuvo un conversatorio con los niños y la maestra
quienes estudian para ser profesores, así como los con el fin de compartir sus conocimientos sobre sus
docentes que actualmente orientan clases de ciencias, saberes ancestrales.
amplíen su visión sobre la enseñanza de las ciencias,
particularmente de la biología, y desarrollen estrategias Baptista et al. (2008), en su investigación “Diálogo entre
para una educación más inclusiva e intercultural en la concepções prévias dos estudantes e conhecimento
que se incorporen los saberes tradicionales a las prácticas científico escolar: relações sobre os Amphisbaenia”,
de aula, acercando los contenidos y prácticas de aula realizaron entrevistas semiestructuradas a 17 estudiantes
al trabajo comunitario y viceversa (Baptista, 2012). de enseñanza fundamental y media en dos escuelas públicas
estatales del municipio de Serra Preta, Bahía, Brasil, para
En las últimas décadas, en algunos países de América indagar sobre las concepciones previas acerca de los reptiles
Latina, la etnobiología ha tenido un gran desarrollo anfisbénidos. Concluyeron que los escolares poseían un
con investigaciones de alta calidad. Grupos de estudio conjunto de conocimientos y prácticas tradicionales
etnobiológico de Estados Unidos y Europa reconocen el gran relacionados con estos reptiles fruto de la convivencia
desarrollo teórico y metodológico de la etnobiología en familiar y la agricultura local.
países como India, Brasil, México y China (Ethnobiological
Working Group, 2002). Razera et al. (2006), en “Percepção sobre a fauna em
estudantes indígenas em uma tribo Tupinambá no Brasil:
El rápido crecimiento de políticas neoliberales en los um caso de etnozoología”, aplicaron cuestionarios a
países latinoamericanos y caribeños ha estado motivando estudiantes de primero a cuarto grado de enseñanza
a los investigadores a pensar maneras de reivindicar los fundamental de una escuela estatal de Tupinambá
procesos de desarrollo local y a rechazar toda acción de Olivença, Bahía, Brasil, y realizaron una entrevista
homogenizadora de la cultura. Los Estados que conforman semiestructurada al cacique de la comunidad. Encontraron
estas regiones del continente se caracterizan por ser que el término animal entre los entrevistados oscilaba en
diversas biológica, lingüística, étnica y culturalmente, lo aspectos conceptuales (24,4%), afectivos (61%) y utilitarios
que cualquier implementación de políticas capitalistas (14,6%), y que entre los animales más conocidos por los
no sólo afectaría su existencia sino también el desarrollo menores estaban el gato y el perro, llamando la atención la
de oportunidades de sostenibilidad social y ambiental. citación de fauna exótica ejemplificada en la zebra, tigre,
En este sentido, la educación basada en el respeto de oso, elefante, girafa y león. Para los escolares, los animales
los derechos de cada cultura, el reconocimiento de su son importantes por su valor utilitario (95%), afectivo
ciencia, sus saberes, sus experiencias, no sólo favorecería (26,8%) y religioso (2,4%). La mayoría de los estudiantes
el apoyo que debe tener la resistencia de estos pueblos a (80,5%) afirmó haber adquirido los conocimientos sobre los
los hechos triviales de la globalización, sino que contrasta, animales a través de familiares (abuelos, padres, hermanos)
por fortuna, con aquellas pedagogías tradicionales que y un 44% aseguró haberlo aprendido en la escuela, con el
repiten el conocimiento de antaño y que coaccionan a profesor y los libros de texto. La entrevista con el cacique
quienes están insertos en estos sistemas educativos. demostró dificultades en la educación indígena, la cual
estaba muy orientada a los criterios del sistema nacional
La educación basada en los etnoconocimientos es una de educación brasileña, argumentándose también la falta
educación más acercada a la realidad, más experiencial, de preparación de educadores indígenas.

22 Etnobiología 12 (3), 2014.


Vargas-Clavijo et al. De la superioridad de los currículos de biología al diálogo intercultural en la enseñanza de las ciencias

Navarijo (2002), en su trabajo “Una aproximación al de la transmisión de conocimientos entre generaciones,


conocimiento de la fauna de acuerdo con las percepciones cuya causa estaría asociada con la desintegración del
de los niños matlatzincas de San Francisco Oxtotilpan, tejido social de las comunidades, sitio que también se
México”, mostró imágenes de aves para que fueran convertiría en una estrategia formativa para emprender
nombradas las partes de sus cuerpos en español y otros caminos que posibilitaran abordar la crisis ambiental.
matlatzinca, a una muestra de 200 estudiantes de tercer
a sexto grado de educación básica. La investigadora La Etnobiología en los centros educativos. Uno de los
encontró que cuando los niños se expresaban en español, cuestionamientos más frecuentes gira en torno a si la
podían nombrar todas las partes del cuerpo del animal etnobiología debe o no ser incorporada en los currícu-
empleando un total de 51 términos: 34 se referían a la los y planes de estudio de la educación formal, desde
anatomía externa, 6 a órganos internos y 11 al sistema la primera infancia hasta la universitaria, o si más bien
esquelético. En lengua matlatzinca, el vocabulario se debe continuar siendo un trabajo que se debe seguir
reducía a 16 términos. Se confirmó que desde la temprana reconociendo y fortaleciendo al interior de las comuni-
edad la imagen conceptual de un ave es identificada dades. Nosotros consideramos que debe ser un trabajo
como tal y diferenciada de otros animales. En un ejercicio conjunto, que comunidad y escuela deben llevar de la
de clasificación de aves con un grupo más reducido de mano este proyecto pedagógico y educativo. Por una
estudiantes (46), evidenció que ellos las agrupaban de parte, la escuela y las universidades deben constituirse
manera funcional y práctica en diferentes categorías de como núcleos dinamizadores de la etnobiología, centros
acuerdo a su hábito, comportamiento, hábitat, entre otros de pensamiento y diseño de propuestas que redunden
criterios. Otra de sus indagaciones consistió en aplicar en beneficio para las mismas comunidades, y por otro
un cuestionario sobre las enfermedades que padecían lado, las comunidades deben ser promotoras de espa-
los animales a un grupo de 67 estudiantes entre los 9 y cios que posibiliten los encuentros de saberes intercul-
14 años de edad. Categorías como “se ven tristes y no turales asociados a la memoria biocultural.
comen” (44,7%), “se acuestan” (25, 3%), “se enflacan”
(16,4%) y se “arrastran” (16,4%), eran algunos de los Estudios sobre cómo es concebido el ambiente desde la
síntomas más sobresalientes identificados por los niños primera infancia y preescolar con perspectiva cultural, o
y adolescentes en el padecimiento de animales, y que sobre educación y etnobiología en esta etapa de formación,
ponían de relieve las concepciones del mundo vivo desde son poco conocidos. A pesar de ello, quienes se han
la cosmovisión local. aproximado a explorar los conocimientos tradicionales
en la infancia a través de la educación fundamental
González et al. (2001) aplicaron entrevistas a 36 y secundaria sugieren la necesidad de crear modelos
estudiantes de cuarto y quinto grado de básica primaria educativos que rescaten la diversidad cultural e incorporen
(de un total de 63 personas entre abuelos, adultos e los conocimientos tradicionales de sus estudiantes. Quizás
informantes-clave), asegurando que en comparación por desconocimiento, por posturas conservadoras, tiempo
con la información obtenida con los adultos, los menores u otros factores propios de las dinámicas escolares,
demostraban tener un amplio conocimiento acerca de pocos profesores y administradores educativos toman la
los nombres y propiedades medicinales de plantas de su decisión de asumir el reto de llevar a cabo una verdadera
entorno, prevaleciendo los saberes relacionados con las transformación curricular que tenga en cuenta la diversidad
plantas del hogar más que con las de la región. Relatos cultural y la pluralidad de saberes que se tienen en la
de cuentos, adivinanzas y expresión de coplas y refranes escuela. Sería un tema que no sólo tocaría la enseñanza
relacionados con plantas fueron llevados a cabo como de la biología, sino de las ciencias en general.
parte de las actividades con los infantes.
Sin temor a equivocarnos, podríamos afirmar que en
En el campo de la educación no formal se ejemplifica el las escuelas de América Latina y el Caribe persisten
caso de Rodríguez et al. (2011), quienes promovieron la el desequilibrio, la imposición, la incertidumbre y la
creación de un “Centro de Reapropiación de Saberes” entre intimidación hacia los grupos sociales de campesinos,
los campesinos del municipio de Zozocolco, Estado de indígenas y minoritarios, que tienen una visión diferente a
Hidalgo, México, como un espacio alternativo de educación la dominante (Rodríguez et al., 2011), pues al incorporarse
no formal que sirviera para la introspección y revaloración esta población a un sistema educativo pluralmente diverso,
de la identidad, los saberes y prácticas tradicionales del como en muchas constituciones nacionales se expresa,
pueblo. Sus propósitos no eran más que ayudar a la los Estados tendrían que invertir sumas considerables de
construcción de un lugar que facilitara la continuidad dinero que le restarían inversión a los capitales de mercado.

23
El panorama en la educación preescolar, primaria y para hacerlo permeable al conocimiento endógeno. Para
secundaria todavía está difuso e incipiente. Ya en la Haverkort et al. (2013), parte de una reforma estructural:
educación superior, diferentes universidades imparten
cursos de pregrado y postgrado en etnobiología y áreas “A partir de un rediseño sustancial de los protocolos y
afines. Todavía, como señalan Haverkort et al. (2013), las normas universitarias, la cooperación internacional,
un problema importante en las universidades de todo el intercambio de teorías, materiales didácticos e
el mundo es su incapacidad para enseñar y realizar intercambios de estudiantes, pueden ser una importante
investigaciones sobre los conocimientos y ciencias contribución a este movimiento de cambio. El análisis
endógenos. Investigadores que han sido formados según las de políticas, la evaluación y el diálogo pueden dar lugar
normas de la ciencia occidental eurocéntrica son grandes a un nuevo paradigma para la educación, la ciencia y el
opositores de estas propuestas, estando familiarizados desarrollo tecnológico”.
con normas y protocolos de investigación inaplicables a
las ciencias endógenas. Apuestas curriculares para una educación con enfoque
intercultural. En las escuelas, públicas o privadas, debe
En el tema de formación de profesorado, las universidades garantizarse el derecho a una educación incluyente,
interculturales o que ofrecen licenciaturas en equitativa y de calidad a través del reconocimiento de
etnoeducación, educación rural o educación indígena distintas cosmovisiones, lógicas, estéticas y formas de
son las mejores opciones para encaminarse por la acceder al conocimiento propiciándose espacios para el
etnobiología. En Colombia, la Universidad Pedagógica desarrollo social (Castaño, 2010 en Castaño y Molina,
Nacional viene desarrollando desde 2008 en sus sedes Valle 2012). Es por tanto necesario un discurso sobre la edu-
de Tenza (Boyacá), Puerto Asís (Putumayo) y La Chorrera cación inclusiva y diversa culturalmente que pase de la
(Amazonas), programas de pregrado de Licenciatura en oralidad a la acción, del texto como propuesta de Estado
Biología (la Licenciatura en Colombia es entendida como al cambio administrativo educativo local y a la trans-
la formación de profesorado para las escuelas Básica formación curricular institucional. En lo particular para
Primaria y Secundaria) con enfoque intercultural en llevar a cabo ese proyecto de biología intercultural o
las que se ofrecen profundizaciones en líneas temáticas con énfasis etnobiológico, se necesitaría por ejemplo:
ajustadas a las necesidades locales (p.ej., educación rural,
agroecología y silvicultura) y que atienden a la búsqueda • Comprender la vida y el ambiente como un sistema
de alternativas de solución a problemáticas regionales. ecológico a partir de una visión holista (sistémica,
Se abren posibilidades para que se gestionen proyectos emergente, compleja, ecológica). Incluir en los currículos
relacionados con la vida de los estudiantes, quienes otras epistemologías acerca del conocimiento biológico
son de origen campesino e indígena. Los currículos que que propendan la articulación del estudio de lo vivo
son construidos con los mismos estudiantes propician con aspectos sociales, culturales y de desarrollo econó-
el reconocimiento de identidades y la valoración y mico. No es posible pensar la enseñanza de las ciencias
legitimación de sus saberes (Castaño, 2010). sólo desde la óptica del pensamiento analítico y de la
educación formal escolar (Castaño, 2010). El desarrollo
Argueta (2011), refiriéndose a los cambios estructurales “biología intercultural” o con énfasis etnobiológico bajo
que deberían hacerse para poner en marcha las políticas un enfoque holista se instituiría como una corriente de
nacionales sobre la valoración de los conocimientos acción y pensamiento político, pedagógico y social con
tradicionales, indígenas y campesinos, alude a una serie de miras a la consolidación de naciones y sociedades más
reformas institucionales que son necesarias encaminarlas plurales, tolerantes, pacíficas y democráticas.
con el fin de que, al mismo tiempo, se puedan rediseñar
los centros de enseñanza e investigación, ajustándose • Se requiere de una construcción colectiva del cono-
a las necesidades de los pueblos. Esto permitiría que cimiento de la naturaleza y el ambiente en donde se
dicho tema se incluyera en los currículos universitarios, fortalezca la identidad cultural de las comunidades y
en donde las universidades interculturales ya existentes se respeten los principios consignados en la Carta de
tendrían un papel fundamental, precisándose también de la Tierra.
la elaboración de cursos formales y de educación continua,
como también de programas de investigación y difusión. • Fortalecer tanto en estudiantes como en quienes se
preparan para ser docentes el pensamiento crítico y
Desde la Escuela hasta los centros de enseñanza superior, transformador, alrededor de aspectos económicos,
sería necesaria una reorientación del sistema educativo políticos y culturales en torno a la globalización cultural,

24 Etnobiología 12 (3), 2014.


Vargas-Clavijo et al. De la superioridad de los currículos de biología al diálogo intercultural en la enseñanza de las ciencias

lo que requiere de elementos para la formación de • Involucrar, en la formación de los educandos, temáticas
ciudadanía y del uso sostenible de los recursos natu- que verdaderamente los preparen para afrontar la com-
rales en ecosistemas vulnerables biológica, política y plejidad del mundo rural, afroamericano e indígena, en
económicamente (Castaño, 2010). la que el pensamiento global y las prácticas endógenas
sean una alternativa de vida sostenible y no dos vías
• Los formadores de docentes en biología tienen una irreconciliables (pensamiento global).
alta responsabilidad en considerar que sus estudiantes
valoren y asuman profesionalmente estas concepciones • Democratizar el conocimiento biológico debido a la
populares en las aulas de clase. El profesor de biología trascendencia que implica en la vida de las personas,
debe reconocer en sus estudiantes la importancia del sociedades y el mundo (Castaño, 2010).
conocimiento popular en la construcción de otros
tipos de conocimiento como el científico (Fontes y • Conseguir mayor cobertura de programas en los que
Duarte, 1992). participen miembros de la comunidad en investigacio-
nes interculturales de la biología, complementando y
• En términos del proceso enseñanza-aprendizaje, los fortaleciendo localmente de este modo la enseñanza de
conocimientos científicos pueden debatirse respetuo- las ciencias naturales y sociales. En los niños y jóvenes,
samente entre profesores y estudiantes, y entre los como en toda la comunidad, este tipo de intervenciones
mismos estudiantes, con el fin de promover actividades ayudarían a fortalecer el sentido de pertenencia social,
de intercambio cultural. Esto es, la enseñanza-apren- identidad nacional y cultural, además de las habilidades
dizaje de la ciencia podría ser más útil, significativa y sociales y comunicativas de los estudiantes (Beltrán-
fructífera si se consideran el contexto cultural de los Cuartas et al., 2010).
estudiantes y el de los docentes (Castaño y Molina,
2012). • Incrementar los programas de formación en educación
intercultural, enseñanza intercultural de las ciencias, y
• Una verdadera educación en biología es aquella donde especialmente de la biología, para profesores universita-
se propende por la formación para la protección del rios así como para los profesionales que se preparan para
patrimonio biocultural, el manejo (aprovechamiento ser docentes en las escuelas de primaria y secundaria
sostenible y conservación) cultural de la biodiversidad, (Ethnobiological Working Group, 2002).
que responda a las problemáticas ambientales, la salud,
los derechos individuales y colectivos, y la seguridad • Sería deseable que se consolidaran cursos internacionales
alimentaria de los pueblos. de enseñanza intercultural de las ciencias y en particular
de la biología, promoviéndose la interdisciplinariedad
• Incrementar las investigaciones centradas en el papel y la interculturalidad, reuniéndose personas de di-
que juega la interculturalidad y la etnobiología en la versos países y orígenes como maestros, estudiantes,
educación, desde el nivel preescolar hasta el univer- compañeros de investigación, expertos locales como
sitario, tanto en la educación formal como no formal. agricultores, pescadores, médicos tradicionales, entre
otros, para promover esa interculturalidad de la ciencia
• Desarrollar mesas de educación intercultural y promover (Ethnobiological Working Group, 2002). El intercambio
redes de trabajo entre profesores de escuelas en las de experiencias que son y no son investigativas entre
que el núcleo de discusión sea la incorporación de profesionales con representantes de pueblos es un com-
las prácticas culturales en las prácticas pedagógicas, ponente importante para el desarrollo y fortalecimiento
discutiendo el valor de los conocimientos tradicionales de la interculturalidad en la enseñanza de las ciencias y
en la resolución de problemas del contexto local. su incursión en los centros de educación formal.

• Propiciar los encuentros locales y regionales (simposia, Consideraciones finales


talleres, foros, etc.) entre profesores de ciencias y donde
participe toda la comunidad educativa con miras a la Es necesario implementar una educación en ciencias, y
transversalización de saberes, el trabajo por proyectos especialmente en el currículo de biología, basada en el
integrados y a la desestructuración de la enseñanza reconocimiento de la diversidad cultural, que posibilite
tradicional y hegemónica de la ciencia moderna. De el enriquecimiento de perspectivas conceptuales y
esta manera, propiciar un diálogo destacando las epistemológicas con enfoques semánticos, culturales e
ventajas, beneficios y desventajas de una y otra ciencia. históricos (Molina, 2010 en Castaño y Molina, 2012).

25
De esa manera, el diálogo constructivo mejoraría la otros en lo propio. Disponible en: http://portales.puj.
complementariedad de las ciencias y conduciría a la edu.co/dhermith/Ponencias%20Finales_congreso_
cocreación de conocimientos enriquecidos, pues con el Educyt/Formacion%20de%20docentes%20en%20
intercambio es de prever que existe un mayor potencial de biologia%20con%20pertinencia%20y%20en%20
información de cara a los múltiples cambios que enfrenta conte.pdf (verificado 01 de abril de 2014).
el mundo (Haverkort et al., 2013). Castaño, N. C. y A. Molina. 2012. Concepciones
acerca de la vida en la enseñanza de la biología
Dado lo anterior, podría asumirse una postura en la que y diversidad cultural. En: La construcción del
la etnobiología, desde la perspectiva contemporánea, conocimiento educativo para un futuro humano.
se constituya como un campo en donde se entrecruzan Memorias del III Congreso Internacional y VIII
pensamientos y experiencias de diversas fuentes, es decir, Nacional de Investigación en Educación, Pedagogía
un campo que invita al diálogo de saberes, intercultural y Formación Docente. Bogotá D.C.
o intercientífico. Pero por otro lado, si tuviéramos en Chevallard, Y. 1998. La transposición didáctica, del
cuenta la discusión que se ha abierto frente al uso saber sabio al saber enseñado. Aique Grupo Editor.
del prefijo etno, donde las etnociencias incurrirían en Francia.
un etnocentrismo no descubierto, ¿podríamos pensar Ethnobiological Working Group. 2002. Intellectual
en asumir la biología como un campo que se estaría imperatives in Ethnobiology: research,
reconstruyendo epistemológicamente donde la incursión methodology, analyses, education and funding
del valor cultural del conocimiento sería un principio y no for a rapidly expanding field. Disponible en:
una idea en discusión? Si así fuese aceptado, hablaríamos http://www.econbot.org/pdf/NSF_brochure.pdf
entonces no de una etnobiología sino de una “biología (verificado 14 de febrero 2014).
intercultural” en la que conviven, se complementan y se Fontes, M. A. y M. C. Duarte. 1992. Creencias populares
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26 Etnobiología 12 (3), 2014.


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decolonial. Ediciones Abya Yala Quito, Ecuador.

27
Conocimiento y uso tradicional de hongos silvestres
de las comunidades campesinas asociadas a bosques
de roble (Quercus humboldtii) en la zona de influencia
de la Laguna de Fúquene, Andes Nororientales

Ehidy Rocío Peña-Cañón1 y Luis Guillermo Enao-Mejía2

Grupo de investigación Biología para la Conservación. Escuela de Ciencias Biológicas. Facultad de Ciencias Básicas.
1, 2

Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.


2
Fundación Inguedé, Apartado Aéreo 41595, Bogotá, Colombia.
Correo: erociopc@hotmail.com

Resumen:

Se realizó un estudio de la importancia cultural de macromicetos entre las comunidades campesinas asociadas a
bosques de roble (Quercus humboldtii) en la zona de influencia de la Laguna de Fúquene, municipios de Chiquinquirá
y Pauna, Andes Nororientales, entre junio del 2011 y enero del 2012. Se aplicaron tres herramientas de caracterización
y autodiagnóstico de comunidades: cartografía social, calendarios de cosechas e historias de vida, que mostraron que
los hongos silvestres ocupan un lugar importante en la vida personal, familiar, comunitaria y local de los campesinos.
Se registraron 16 especies de hongos silvestres consumidos por los campesinos, distribuidas en seis órdenes y ocho
familias. La familia más representativa fue Gomphaceae, predominando en ella el género Ramaria con nueve especies.
Las formas tradicionales de preparación de los hongos son: en guiso, como elemento principal; acompañados de leche,
huevos, pan o maíz, según el gusto culinario; asados con sal o simplemente servidos con ají. Los hongos comestibles
con mayor importancia cultural para los campesinos fueron Ramaria spp., Auricularia fuscosuccinea y Macrolepiota
colombiana.

Palabras Clave:

Hongos silvestres comestibles, importancia cultural, roble, Ramaria, Andes.

Traditional knowledge and use of wild mushroom in peasant communities associated with oak
forests (Quercus humboldtii) in the area of influence of Laguna Fúquene, Northeastern Andes.

Abstract:

A study of the cultural significance of macromycetes among peasant communities associated with oak forests (Quercus
humboldtii) in the area of influence of Laguna Fúquene, municipalities Chiquinquirá and Pauna, Northeastern Andes,
was performed between June 2011 and January 2012. Three characterization tools and community self-diagnosis
were applied: Social mapping, crop calendars and life stories, showing that wild mushrooms are very important on
personal, family, community and local farmers’ lives. 16 wild mushroom species consumed by peasants, in six orders and

28 Etnobiología 12 (3), 2014


Peña-Cañón y Enao-Mejía. Conocimiento y uso tradicional de hongos silvestres de las comunidades campesinas asociadas a bosques de roble
(Quercus humboldtii) en la zona de influencia de la Laguna de Fúquene, Andes Nororientales

eight families, were recorded. The most representative family was Gomphaceae, mainly its genus Ramaria, with nine
species. Traditional ways of preparing the mushrooms are stewed (with onion and tomato) as the main component;
accompanied by milk, eggs, bread or maize, according to each culinary taste; simply roasted with salt or served with
chili. Edible mushrooms with more cultural significance to farmers were Ramaria spp., Auricularia fuscosuccinea y
Macrolepiota Colombiana.

Key words:

Edible wild mushrooms, cultural significance, Oak, Ramaria, Andes.

Introducción ésta última en menor proporción. Actualmente, el factor


que está causando una mayor alteración y degradación de
Los indígenas del Caribe Colombiano, del Chocó y del los bosques de roble es la apertura de la frontera ganadera.
Amazonas conservan el uso tradicional de hongos como En este contexto los hongos silvestres comestibles podrían
alimento, medicina y elemento cultural (Sanjuán, 1999; ser considerados como especies bandera (Isasi, 2011) en la
Vasco, 2002; Torres y Hurtado, 2003; Henao y Ruiz, 2006; conservación del roble.
Vasco et al., 2008). Para los Andes Nororientales Rochereau
(1959) publicó un diccionario ‘tunebo’ en el cual menciona En síntesis, el conocimiento etnomicetológico es cada vez
que los U´wa, grupo indígena de filiación chibcha, usaban mayor y está centrado principalmente entre las comunidades
algunas especies de hongos y los conocían con diferentes campesinas e indígenas del país (Henao y Ruiz, 2006). Con
designaciones en su lengua. En general los conocían como este trabajo pretendemos contribuir a la Etnomicetología
anaja o anasá; a los hongos que crecen sobre la tierra de las comunidades campesinas aledañas a bosques de roble
los nombraban como añaja; y a los que crecen sobre (Quercus humboldtii) en los municipios de Chiquinquirá
madera en descomposición cuihra; y a los comestibles y Pauna a través del papel de los hongos en su dinámica
anacha, refiriéndose en especial a un hongo comestible sociocultural, las especies utilizadas por ellos y su importancia
como kuero-kukaja; sin embargo no existe reporte de la cultural dentro de la comunidad.
identificación taxonómica de las especies. En los municipios
de Iguaque, Moniquirá, Arcabuco y Paipa varios hongos MATERIAL Y MÉTODOS
son designados con nombres comunes y reconocidos como
comestibles, medicinales, insecticidas y peligrosos. Se evi- Área de estudio. La laguna de Fúquene -”lecho de la zorra”
dencia su comercialización en los mercados de Moniquirá, en lengua muisca- está localizada en los valles interandi-
Arcabuco y ocasionalmente Villa de Leiva (Henao y Ruiz, nos de la estribación occidental de los Andes Nororienta-
2006; Pérez y Piragauta, 2006; Ruiz et al., 2008). les, a una altitud de 2543 msnm. Su zona de influencia
abarca un área total de 1752 Km2, distribuidos en 17 mu-
Macromicetos de los de robledales en Colombia están citados nicipios, incluyendo Chiquinquirá y Pauna. Chiquinquirá,
en Vasco et al. (2005) y Vasco y Franco-Molano (2013). A geográficamente se ubica en las coordenadas 5° 37´ 3” N
pesar de su notable disminución, el roble está distribuido en y 73° 48’ 59”O, a una altitud de 2,556 m; tiene una exten-
los tres ramales principales en los que se divide la Cordillera sión de 392 hectáreas urbanas, 15,810 hectáreas rurales
de los Andes en Colombia (central, occidental y oriental), distribuidas en 16 veredas (CAR, 2011) y una población de
cubriendo 18 departamentos, entre los 750 y los 3200 m 62453 habitantes, 8742 en el área rural (DANE, 2012).
de altitud. La zona norte de la Cordillera Oriental o Andes Pauna se encuentra a 5° 39’ 22” N y 73° 58’ 44” O a una
Nororientales cuenta con los bosques más extensos del altitud de 1215 msnm (Alcaldía de Pauna, 2012); posee 16
país (128,350 ha), con sólo un 13% bajo la figura de áreas hectáreas urbanas y 25784 hectáreas rurales, distribuidas
protegidas (Avella y Cárdenas, 2010; Guerrero et al., 2010). en 28 veredas; cuenta con una población de 10616 habi-
tantes, 8011 en la zona rural (DANE, 2012) (Figura 1).
Las acciones que históricamente han afectado en mayor
grado el estado de los bosques de roble y su conservación Trabajo sociocultural. Se llevó a cabo con los campesinos
en los municipios de Chiquinquirá y Pauna han sido la de las veredas Carapacho Alto y Quiche (Chiquinquirá) y
explotación comercial de madera, la obtención de carbón de la veredas Monte y Pinal (Pauna), de junio del 2011 a
vegetal y la ampliación de las fronteras ganadera y agrícola, enero del 2012. La participación de un guía local permitió

29
Figura 1. Estudios etnomicetológicos realizados en los Andes Nororientales - Colombia (Fotografía modificada a partir de Google Earth, 2012).

el aporte de información, interlocución, mayor aceptación principalmente adultos y adultos mayores, haciendo énfasis
por parte de la comunidad y facilitar la logística; se contó en aquellos pasajes relacionados con las tradiciones de
con el permiso de los dueños de las propiedades privadas consumo y uso de hongos silvestres. Las entrevistas de
donde se realizaron las recolectas. Se hizo uso de tres media hora, basadas en Ruan-Soto et al. (2004), fueron
herramientas básicas de investigación de acuerdo con realizadas durante las laborares cotidianas de los campesinos.
SENA y Fundación TROPENBOS (2009) para trabajo con Según el SENA y Fundación TROPENBOS (2009) y Rodríguez
comunidades: 1) Calendarios: apoyados en el conocimiento (2010), es importante conocer la historia de la agricultura
tradicional agrícola, los campesinos plasmaron un calendario de la comunidad con que se trabaja para iniciar programas
de siembras y cosechas de alimentos, incluyendo la aparición productivos que pretendan mejorar la seguridad alimentaria y
y cosecha de hongos silvestres; 2) Cartografía social: a la conservación de los recursos biológicos, como se proclama
partir de puntos arcifinios (ríos, quebradas, cerros, etc.) los en los Planes de Ordenamiento Territorial municipales.
pobladores elaboraron mapas del territorio en el presente,
pasado y futuro. Su elaboración y análisis estuvo guiada Identificación taxonómica de los hongos. Durante salidas
por una serie de preguntas enfocadas en la localización de de campo y recorridos con niños, jóvenes, adultos y ancianos,
los bosques de roble como fuente de hongos silvestres y se recolectaron hongos envueltos en papel parafinado y
los asentamientos campesinos (cultivos, viviendas y zonas marcados para su posterior descripción. Se registraron datos
de pastoreo), en espacio y tiempo; y 3) Historias de vida: relacionados con el hábito y hábitat, uso local y localidad. Las
se recopilaron relatos de vida de los conocedores locales, características de forma, color, superficie, tamaño, olor y sabor

30 Etnobiología 12 (3), 2014.


Peña-Cañón y Enao-Mejía. Conocimiento y uso tradicional de hongos silvestres de las comunidades campesinas asociadas a bosques de roble
(Quercus humboldtii) en la zona de influencia de la Laguna de Fúquene, Andes Nororientales

se describieron en fresco. Los lineamientos se encuentran en una especie estuvo ubicada en varias categorías, se escogió
Franco-Molano et al. (2000) para Agaricales y en Knudson la categoría de más alto valor (Tabla 1).
(2012) para Gomphales. Las muestras se sometieron a secado
a 40°C para su preservación. En laboratorio se realizaron Se encuestaron 38 conocedores locales entre los 25 y 82
cortes radiales del píleo y/o ramificaciones que incluyeron años de edad, siendo 22 mujeres y 16 hombres; todos ellos
parte del himenio, pileipelis y contexto; a partir de éstos han vivido por lo menos durante los últimos diez años en la
se extrajeron cortes tangenciales muy delgados que se zona de estudio. Los datos se analizaron con estadística mul-
hidrataron en KOH al 5% para la descripción, medición y tivariada; se realizó un Análisis de Componentes Principales
dibujo de estructuras. Los cortes se tiñeron con rojo congo; (ACP) para explicar cuáles subíndices actúan en el proceso
la ornamentación de las esporas de los Gomphales se observó de importancia cultural y con base en este se observaron
en azul de lactofenol. Se realizó la prueba del reactivo de los arreglos o grupos de especies formados a partir de las
Melzer para observar el contenido de sustancias amiláceas variables que aportan mayor variabilidad. Los grupos de
en los tejidos. Las recolecciones fueron depositadas en el especies conformados se ratificaron mediante la prueba
Herbario de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de de elaboración de un Clúster. Adicionalmente se realizó
Colombia. un Análisis de Escalamiento Multidimensional (MDS) para
identificar los grupos de especies con mayor similaridad.
Índice de importancia cultural de hongos comestibles. Las pruebas estadísticas se realizaron empleando al paquete
Para estimar el Índice de importancia cultural de hongos estadístico R i386 versión 2.15.
comestibles (EMCSI) se siguió la metodología de Garibay-
Orijel et al. (2007), en la que se establece un modelo que Resultados y Discusión
incluye ocho variables que influyen en la importancia cultural
de los hongos: índice de mención (QI), índice de abundancia En esta zona se utilizan los hongos silvestres como alimento
percibida (PAI), índice de frecuencia de uso (FUI), índice de y muy ocasionalmente como medicina. Se registra un total
puntuación de gusto o apreciación (TSAI), índice de alimentos de 16 especies de hongos silvestres, de las cuales 11 son
multifuncionales (MFFI), índice de transmisión de conoci- citados como comestibles por primera vez para la región y
mientos (KTI), índice de salud (HI) e índice económico (EI). para Colombia, distribuidas en seis órdenes y ocho familias
Las variables están basadas en una escala de 0 a 10, tienen (Tabla 2). La familia más representativa fue Gomphaceae,
el mismo peso y son el porcentaje de todos los reportes de predominando en ella el género Ramaria con nueve especies,
los informantes para una especie en particular. Para calcular lo cual concuerda con el número de especies para este orden
el EMCSI se categorizaron las respuestas de los informantes en otras latitudes, como en México, donde de las más de
de acuerdo al cuestionario propuesto por los autores, con 200 especies de hongos silvestres comestibles que existen,
algunas modificaciones para el caso. por lo menos el 14% corresponden al orden Gomphales
(Aguilar y Villegas, 2010). Se reportan tres especies de
Índice de nomenclatura local. Se incluye como aporte y hongos silvestres con potencial de consumo que no son
complemento al EMCSI el índice de nomenclatura local utilizadas localmente: Cantharellus cibarius, Lactarius
(NL) que nos permite ver más claramente el avance en el indigo y Lactarius deceptivus.
fortalecimiento de las culturas y costumbres ligadas a los
hongos dentro de un proyecto productivo de impulso a Los hongos en la dinámica sociocultural. En esquema del
las formas de domesticación locales. El debido sincretismo compendio de los calendarios elaborados por los conocedores
entre el conocimiento científico-académico y el local debe locales (Figura 2), se observa que la fuente de ingresos de
tener en cuenta y observar la aparición de nuevos nombres los hogares campesinos es la ganadería (venta de leche). La
específicos y de variedades para el trazado de metas más actividad agrícola ocupa un segundo lugar con cultivos de
ambiciosas en los proyectos de fortalecimiento micetófilo maíz, papa, alverja y frijol; frutales de mora (Rubus spp.),
comunitario, a la vez que aleja a los hongos silvestres de curuba (Passiflora spp.), fresa, tomate de árbol (Solanum
estar proscritos en las listas rojas de especies en peligro. betaceum) y hortalizas en menor proporción. A diferencia
de lo señalado por la Secretaria de Salud de Boyacá (2009),
El índice de nomenclatura local. El NL comprende once actualmente el trigo no hace parte de los cultivos establecidos
categorías (en la investigación sólo se utilizan siete), basado por los campesinos, ya que hace aproximadamente 50 años
en los nombres de los hongos registrados durante la inves- no se siembra este cereal en la zona. Se incluyen como
tigación, en una cadencia lógica desde aquellos ligados a la cosecha a los hongos silvestres recolectados en bosques
cultura que ha evolucionado íntimamente con el territorio, de roble y pastizales. La época de mayor abundancia de
hasta aquellos nombres recientemente introducidos. Cuando alimentos es de abril a noviembre.

31
Tabla 1. Valores asignados al cuestionario aplicado a los conocedores locales (Tomada y modificado de Garibay-Orijel et al., 2007)

SUBÍNDICE RESPUESTA VALOR SUBÍNDICE RESPUESTA VALOR


Índice de abun- A 0 Índice de Nuevo uso, descubierto por él mismo 0
dancia percibida B 2.5 transmisión de Alguna persona de la vereda (Amigo 3.33
conocimientos o conocido)
PAI
C 5 KTI Padre o madre, y él/ella no le ense- 6.67
ñan a sus hijos
D 7.5 Tres o más generaciones implicadas 10
E 10 (abuelos, padres, él/ella, hijos).
Índice de Nunca 0 Índice No lo vende ni lo compra. 0
frecuencia de No todos los 2.5 económico Lo ha comprado o vendido a bajos 3.33
uso años precios.
EI
FUI Cada año, una 5 Lo ha comprado o vendido regu- 6.67
vez larmente.
2-3 veces al año 7.5 Lo ha comprado o vendido a altos 10
4 o más veces 10 precios.
al año
Puntuación de A 0 Índice de Sin nombre 0
gusto o aprecia- B 3.33 nomenclatura
ción local
C 6.67 Español relacionado con otro objeto 1
TSAI D 10 NL
Índice de No lo sé 0 Español compartido por varias 2
alimento multi- En un guiso 2.5 especies.*
funcional como elemento
principal. Español de género o taxa más altos 3
MFFI
Asados o fritos 5
con huevos.
Español específico o varietal 4
En sopa 7.5 (Binomial)
Sancochado y 10
con de ají. Con nombre español e indígena * 5
Índice de salud No lo come, 0
se confunde Indígena relación con otro objeto 6
HI
con un hongo
tóxico
Lo come pero Indígena compartido por varias 7
con malas con- especies.*
3.33
secuencias Indígena propio genérico o taxa 8
más altos.
Lo come con 6.67 Indígena específico o varietal 9
confianza y es (Binomial, trinomial).*
sano.
Lo come porque 10 Indígena ‘el propio’ 10
es saludable.
*Categorías no utilizadas en la investigación.

32 Etnobiología 12 (3), 2014.


Peña-Cañón y Enao-Mejía. Conocimiento y uso tradicional de hongos silvestres de las comunidades campesinas asociadas a bosques de roble
(Quercus humboldtii) en la zona de influencia de la Laguna de Fúquene, Andes Nororientales

Tabla 2. Hongos silvestres utilizados por los campesinos de Chiquinquirá y Pauna- Boyacá. S= suelo, TrD= sobre tronco en descomposición, BR=Bosque de
roble, BBP= Borde de bosque y pastizal, P=Pastizal.

Sustrato/
Taxón Nombre común Uso Municipio
Hábitat
Agaricales
Agaricaceae
Macrolepiota colombiana lechucitas Comestible Chiquinquirá S/P
Franco- Mol. perdices, hongas, jongo, hongo Comestible Chiquinquirá S/P
Crepidotaceae
Crepidotus palmarum nacumas, Comestible Pauna TrD/BR
Singer orejas blancas
Auriculariales
Auriculariaceae
Auricularia fuscosuccinea orejas carupas, carupas, Comestible Pauna TrD/P
(Mont.) Henn. orejas babosas
Boletales
Boletaceae
Tylopilus indecisus hongo panelo, Comestible Chiquinquirá S/BBP
(Peck) Murril. tusos
Gomphales
Gomphaceae
Ramaria flava manitas, manos Comestible Pauna S/BR
(Schaeff.). Quél
Ramaria cyaneigranosa manitas, Comestible Pauna S/BR
Marr & Stuntz manos
Ramaria botrytis var. aurantiiramosa manitas, Comestible Chiquinquirá
Marr & Stuntz manos S/BR
Ramaria botrytis var. botrytis (Pers.) manitas cafés Comestible Chiquinquirá
Ricken
S/BR
Ramaria sp.1 guara Comestible Chiquinquirá S/ BR
Ramaria sp.2 manos rosadas Comestible Chiquinquirá S/BR
Ramaria sp.3 guaras Comestible Chiquinquirá S/BR
Ramaria sp.4 guaras Comestible Chiquinquirá S/BR
Ramaria sp.5 manitas, manos Comestible Chiquinquirá S/BR
Polyporales
Sparassidaceae
Sparassis cf. spathulata - Comestible Pauna S/BR
Russulales
Auriscalpiaceae
Artomyces pyxidatus. (Pers.) Jülich cocas Comestible Chiquinquirá TrD/BBP
Russulaceae
Russula sp.1 guaritas, hongo, guaras, rengos Comestible Chiquinquirá S/BBP/BR

33
Figura 2. Esquema del Calendario de cosechas elaborado por los conocedores locales. (La línea central corresponde al régimen de precipitación en los
municipios de Chiquinquirá y Pauna - Boyacá (CAR, 2011; IDEAM, 2012).

Con las historias de vida se recopiló información sobre abundancia de hongos es de marzo a mayo y después del
fenología, ecología, nomenclatura, taxonomía, morfología, 15 de septiembre hasta el 8 de diciembre. En la vereda
formas de preparación, transmisión de conocimientos, Monte y Pinal es de marzo a mayo y de julio a noviembre.
comercialización y hongos tóxicos.
Ecología. Los hongos silvestres comestibles crecen sobre
Fenología. Los hongos aparecen durante las dos épocas dos tipos de sustrato: las especies preferidas en tierra,
de lluvia al año. En la vereda Carapacho Alto brotan en en pastizales, al borde del camino y entre la hojarasca
los meses de mayo, octubre y noviembre; especialmente “barboja” de los bosques de roble y eucalipto; las demás
en mayo, “cuando truena”. En la vereda Quiche la en troncos en descomposición de roble, higuerón (Ficus

34 Etnobiología 12 (3), 2014.


Peña-Cañón y Enao-Mejía. Conocimiento y uso tradicional de hongos silvestres de las comunidades campesinas asociadas a bosques de roble
(Quercus humboldtii) en la zona de influencia de la Laguna de Fúquene, Andes Nororientales

glabrata), guarumo o urumo (Cecropia peltata), caco Forma de preparación. Generalmente cocinan los hongos
(Jacaranda copaia) y sangregrado (Croton sp.). Según con sal y agua, desechan el agua de cocción y luego los
Ruan-Soto et al. (2009) esta concepción también se tiene preparan al gusto. El hongo panelo o tuso, las guaras o
en las zonas templadas de México. rengos y las lechucitas o perdices los preparan directa-
mente asados con sal. Las orejas carupas u orejas babosas
Nomenclatura. En la zona los nombres comunes dados a las asan con sal o, luego de hervirlas las fritan con huevos
los hongos generalmente están asociados con su hábito, o las comen con ají. Las orejas blancas o nacumas son
forma y coloración, lo que es un reflejo vivo y dinámi- preparadas en guiso de cebolla y tomate con huevo. En
co de la interacción de los campesinos con su medio otros tiempos se utilizaban como remplazo de la carne en
(Garibay-Orijel, 2009). Algunos de los nombres comunes sopas, especialmente en la “Sopa de diferentes variedades
recopilados en este trabajo concuerdan con los utilizados de papa”; también tenían la costumbre de tostar el maíz y
en otros municipios del departamento (Henao y Ruiz, 2006; comerlo con orejitas blancas. Las manitas o guaras se
Pérez y Piragauta, 2006; Ruiz et al., 2008) y en México pueden preparar en guiso y agregarles huevos, pan o crema
(Guzmán, 1997; Ruan-Soto et al., 2004; Garibay-Orijel, de leche; también se pueden freír con huevos, hacer en sopas
2009). El nombre manitas dado a especies del género o en el arroz. Anteriormente, se acostumbraba a guisar las
Ramaria es común en México; los nombres asignados a manitas con cebolla y tomate y después agregarles harina
Macrolepiota procera y especies afines como Macrolepiota de maíz arroz hasta la formación de una tortilla. Sólo se
colombiana se relacionan con aves: lechucitas y perdices utiliza el píleo de los hongos pileo-estipitados, el resto se
en Chiquinquirá- Colombia (presente estudio, caicas en desecha; las manitas y orejas se aprovechan en su totalidad.
el sector de Iguaque-Colombia (Henao y Ruiz, 2006), Se prepararan el mismo día o al siguiente de recogidos.
aguililla, gavilán, hongo de águila, hongo de codorniz,
hongo de gavilán en México (Guzmán, 1997). Según Transmisión de conocimiento . Las personas mayores
Henao y Ruiz (2006), dentro de los nombres asignados de 60 años, tanto hombres como mujeres, tienen mayor
a las especies, guara (dado a Russula sp.1 y Ramaria conocimiento sobre hongos silvestres; son quienes enseñan
spp.) es el único que parece tener raíces indígenas; a a sus hijos y nietos las tradiciones de recolección, épocas
excepción de éste, para los demás no se encontró una de aparición, características de reconocimiento y formas de
etimología propia de una cultura ancestral. Lo anterior preparación. No existe distinción de género en la tenencia del
sugiere que probablemente la mayoría de los nombres conocimiento tradicional, a diferencia de lo encontrado en
indígenas fueron remplazados por otros en castellano, el México tropical por Ruan-Soto et al. (2009). La tradición
como en el caso del mismo roble y muchos nombres de de consumo y utilización de hongos silvestres comestibles
plantas y animales en los territorios conquistados por se ha ido perdiendo especialmente entre los más jóvenes.
los europeos.
Los campesinos coinciden con lo registrado por Ruan-Soto
Taxonomía y morfología. En la zona de estudio se di- et al. (2009) al asegurar que “antiguamente los hongos eran
ferencian claramente tres grupos: “hongos”, “orejas” y más abundantes” y reemplazaban la carne en su dieta. La
“manitas”. De los “hongos” se reconocen únicamente dos mayoría de ellos fueron alimentados por sus padres y/o
estructuras: el píleo “carnosidad o parte de arriba” y el abuelos con hongos silvestres comestibles, algunos de ellos
estípite “palito o patica”. Las “orejas” y “las manitas” se alimentan a sus hijos de igual forma.
reconocen como una sola estructura. Estas categorías
están acordes con las definidas por otras comunidades Comercialización. Antiguamente los hongos eran llevados
micetófilas. Ruan-Soto et al. (2004) señalan que “oreja” por encargo a personas conocidas o a familiares como regalo
en México engloba a todos los hongos comestibles con o presente. También eran intercambiados por otros productos
esta forma y son lignícolas. “Hongo” corresponde con el como maíz, habas (Vicia faba), rubas (Ullucus tuberosus)
principio único en la clasificación tradicional de los hongos o nopaces (Erythrina edulis). Hace algunos años, ciertos
en la región Otomí del centro de México y es utilizado campesinos de la vereda Carapacho Alto llevaban hasta
para nombrar únicamente las formas pileado-estipitadas tres canastos llenos de hongos al mercado de Chiquinquirá.
(Ruan-Soto et al., 2004). Entre los campesinos de Arcabuco Actualmente lo hacen sólo por encargo y únicamente llevan
y Moniquirá para Ramaria, Pérez y Piragauta (2006) las manitas, el resto de especies las dejan para su consumo.
mencionan que las ramificaciones son nombradas como En las veredas Monte y Pinal y Quiche no se compran ni
“gajitos”, “manitas”, “deditos” o “patitas”. Los términos se venden hongos. A diferencia de otras regiones del país
“blanca”, “babosa”, entre otros, son expresiones atributivas (Henao y Ruiz, 2006: Pérez y Piragauta, 2006) y de México
que proporcionan características al hongo (Berlin, 1973). (Ruan- Soto et al., 2006) donde se ha registrado esta práctica,

35
en la zona de estudio no se evidencia la comercialización cultural fueron Ramaria spp., Auricularia fuscosuccinea
de hongos silvestres comestibles en los mercados locales. y Macrolepiota colombiana, con un valor del EMCSI de
312.48 para Ramaria spp.; las de menor importancia fueron
Hongos venenosos. Los conocedores locales reconocen Artomyces pyxidatus y Sparassis cf. spathulata con 6.39 y
las especies de hongos venenosos por el color y el sabor; 3.79 respectivamente (Tabla 3).
colores fuertes o vivos como el rojo y sabores picantes o
amargos, que “engruesan la lengua”, indican peligrosidad, - Índice de mención: Ramaria spp., fueron conocidas por
sin embargo no los diferencian con exactitud. Al igual que el 73% de los conocedores locales; A. fuscosuccinea por
lo señalado por Ruan-Soto et al. (2009) también existe la más del 40%, M. colombiana, Russula sp.1, C. palmarum,
percepción de que los hongos que salen del excremento Tylopilus indecisus entre el 40 % y el 20% de los cam-
de los animales son tóxicos, ya que los pobladores señalan pesinos. Las especies mencionadas por menos del 2% de
que “Los hongos venenosos crecen sobre la majada de las los entrevistados fueron S. cf. spathulata y A. pyxidatus
vacas, caballos y mulas”. Se mencionaron pocos casos de
intoxicación y muerte por consumo de especies venenosas - Índice de abundancia percibida: con mayor abundancia
confundidas con comestibles. En general, la gente tiene miedo percibida están Russula sp.1 y A. fuscosuccinea (PAI <
a intoxicarse, por lo que sólo consumen hongos que distingan 7.5); aquellas percibidas como raras o escasas fueron S.
muy bien como comestibles, en contraste con lo reportado cf. spathulata y A. pyxidatus (PAI ≤ 2.5). El resto de las
por Ruan-Soto et al. (2009) donde se mencionan algunos especies se encuentran en una abundancia percibida
casos de intoxicación con intencionalidad premeditada media (2.5 < PAI > 7.5). Según Garibay-Orijel et al. (2007)
entre los más jóvenes que buscan experimentar sensaciones el índice de abundancia percibida es el único subíndice
de embriaguez. del EMCSI que no es eminentemente cultural ya que
se deriva de la percepción de un aspecto ecológico, sin
Índice de importancia cultural de hongos comestibles embargo un entendimiento claro de esto es fundamental
(EMCSI). Los valores de los subíndices se calcularon por para conocer cómo la gente aprecia y usa sus recursos
especie. Sin embargo, se observó que entre los campesinos naturales.
las ramarias son consideradas como un grupo; para el
cálculo del EMCSI: Ramaria botrytis var. aurantiiramosa, R. - Índice de frecuencia de uso: la mayoría de las especies
botrytis var. botrytis, R. aurea, R. cyaneigranosa, R. flava, son consumidas más de una vez al año (FUI > 5) (Russula
R. acrisiccecens, Ramaria sp.1, Ramaria sp.2 y Ramaria sp.1, C. palmarum, Ramaria spp., A. fuscosuccinea, T.
sp.3, son definidas como Ramaria spp. Las tres veredas se indecisus y M. colombiana), a excepción de S. cf. spathu-
tomaron como una comunidad, debido que se observó que lata y A. pyxidatus, que son utilizadas en algunos años
gran parte del conocimiento tradicional micetológico se ocasionalmente (FUI < 2.5).
comparte entre ellas. No obstante, si se calculara el índice de
importancia cultural de hongos comestibles para cada vereda, - Índice de puntuación de reconocimiento de sabor
posiblemente la importancia de las especies variarían, p. ej.; (organolepsis): seis especies son catalogadas como de
las nacumas (Crepidotus palmarum) son muy importantes buen sabor (TSAI ≥ 6.67), salvo A. pyxidatus (sabor muy
en Monte y Pinal, pero prácticamente desconocidas en picante) y S. cf. spathulata poco conocidas y degustadas
las demás veredas. Las especies con mayor importancia entre los campesinos (TSAI < 3.33). Gracias a su excelente
Tabla 3. Valor del índice de importancia cultural de hongos comestibles en Chiquinquirá y Pauna (Boyacá-Colombia).

Especie QI PAI FUI TSAI MFFI KTI HI IE NL EMCSI

Ramaria spp. 7.37 4.89 7.23 9.76 2.95 6.55 6.67 0.35 4 312.48
Auricularia fuscosuccinea 4.21 7.5 7.18 7.92 4.06 7.60 6.67 - 10 214.41
Macrolepiota colombiana 3.68 3.93 6.07 9.05 4.82 7.85 6.67 - 3 152.3
Russula sp.1 2.89 7.73 7.95 7.58 4.55 7.88 6.67 - 8 145.54
Crepidotus palmarum 2.89 5.91 7.27 8.78 3.18 8.48 6.97 - 6 134.64
Tylopilus indecisus 2.63 2.75 7 9.67 5 8.00 6.67 - 1 105.43
Atomyces pyxidatus 0.26 2.5 2.5 3.34 1.25 1.66 3.34 - 10 6.39
Sparassis cf. pathulata 0.26 2.5 2.5 3.34 1.25 1.66 3.34 - 0 3.79

36 Etnobiología 12 (3), 2014.


Peña-Cañón y Enao-Mejía. Conocimiento y uso tradicional de hongos silvestres de las comunidades campesinas asociadas a bosques de roble
(Quercus humboldtii) en la zona de influencia de la Laguna de Fúquene, Andes Nororientales

sabor, las especies de Ramaria spp. son las preferidas. específico o varietal (Binomial) (NL = 4), manitas es
Con buen sabor están T. indecisus, M. colombiana, C. propio de los macromicetos con ramificaciones y las
palmarum, A. fuscosuccinea y Russula sp.1 (3.33 < TSAI designaciones amarilla, rosada, y café son características
> 10). Ningún campesino reportó sabor desagradable para que contribuyen a la distinción de las especies de este
alguna de las especies conocidas como comestibles. género entre los conocedores locales de hongos. C. palma-
rum se incluye dentro de la categoría nombres comunes
- Índice de alimentos multifuncionales: Ramaria spp., S. cf. indígenas relacionados con otros objetos (NL= 6), ya que
spathulata, C. palmarum y A. pyxidatus son preparadas nacumas, también asignado a los frutos de una especie
en guiso (MFFI < 5). M. colombiana, T. indecisus y Russula de Carludovica, es conservado aún por los pobladores.
sp.1. se consumen únicamente asados. A. fuscosuccinea Los nombres comunes asignados por los campesinos a T.
se cocina y es acompañada con ají. Según Henao y Ruiz indecisus se incluyen en la categoría español relacionado
(2006) la costumbre de comer hongos con ají (Capsicum con otro objeto (NL= 1), probablemente por su coloración
sp.) es indudablemente indígena, probablemente muisca; similar a la panela. S. cf. spathulata se ubica dentro de la
Esta práctica también es reportada por Pérez y Piragauta categoría de menor valor (NL= 0) teniendo en cuenta que
(2006) para Arcabuco y Moniquirá. De acuerdo con lo no registra nombres comunes dados por los campesinos,
mencionado por Garibay-Orijel et al. (2007) existen probablemente porque es una especie introducida en la
diversidad de factores que influyen a la hora de preparar gastronomía local y aún no es reconocida como de valor.
los hongos; en Chiquinquirá y Pauna el gusto individual,
las recetas tradicionales y la disponibilidad de hongos son La detallada complejidad del conocimiento de los hongos y
los principales. demás seres vivos de su entorno permite a los conocedores
locales tener un inventario nomenclatural y jerárquico de
- Índice de transmisión de conocimientos: A. fuscosuccinea, su biodiversidad. Los nombres dan cuenta de intercambios
M. colombiana, Russula sp.1, C. palmarum, T. indecisus, culturales y migraciones.
R. botrytis var. aurantiiramosa, R. botrytis var. botrytis,
R. aurea, R. cyaneigranosa, R. flava, R. acrisiccecens, Análisis multivariado
Ramaria sp.1, Ramaria sp.2 y Ramaria sp.3, son conocidas
por dos o tres generaciones (KTI ≥ 5). S. cf. spathulata El análisis de distancias euclidianas entre las especies
y A. pyxidatus (KTI < 5) son conocidas por un pequeño mostró la formación de cuatro grupos con un ligamiento
grupo de habitantes, quienes probablemente aprendieron completo (Figura 3a). El grupo A, está conformado por A.
el uso de estas especies de forma personal, en charlas o fuscosuccinea, Russula sp. y C. palmarum, las especies de
intercambios culturales con otras personas fuera de su mayor abundancia percibida. El grupo B, M. colombiana y
núcleo familiar. T. indecisus, comparten la forma de preparación. El grupo
C, lo integran Ramaria spp., las especies más conocidas y
- Índice de salud: todas las especies utilizadas son de las más importantes culturalmente. Finalmente, el grupo
confianza para el consumo, es “comida sana” encontrada D con dos especies muy particulares, S. cf. spathulata y
de forma silvestre y al contrario de lo ocurrido con otros A. pyxidatus, menos usadas por los campesinos, por tanto
alimentos no se les aplica agrotóxicos o abonos químicos de menor importancia cultural. El análisis de escalamiento
para su crecimiento. Solo un conocedor local atribuye multidimensional (MDS) (Figura 3b), ratifica la formación de
propiedades medicinales a las reinas del bosque o los grupos de hongos silvestres comestibles; los dos primeros
manitas. ejes separan muy bien los principales grupos e incluyen las
variables que actúan de manera directa sobre la formación
- Índice económico: no existe comercialización de hongos de cada uno. Para el caso, el índice económico es el único
silvestres. En alguna ocasión R. botrytis var. aurantiira- que no interviene en la formación de los grupos. Los grupos
mosa, R. botrytis var. botrytis y Ramaria sp.3 fueron formados a partir de los subíndices o variables culturales,
vendidas en el mercado de Chiquinquirá (IE = 0.33). también fueron apoyados por el Análisis de Componentes
Principales (Figura 3c). En este método, los dos primeros
- Índice de nomenclatura local: A. fuscosuccinea se incluye componentes explican acumulativamente el 80,5 % de
dentro de la categoría indígena ´propio´ (NL= 10) teniendo variación de los datos. En el círculo de correlaciones (Figura
en cuenta que carupa es un vocablo indígena, no es 3d), las variables que más aportan al factor 1 (PC1) son:
compartido por ninguna otra especie y está relacionado índice de mención, índice de abundancia percibida, índice
con la cultura de los pobladores de la región. Al grupo de frecuencia de uso, índice de puntuación del sabor, índice
de especies de Ramaria se le asigna la categoría español de alimentos multifuncionales, índice de transmisión de

37
Figura 3. Análisis multivariado. a. Clúster de distancias euclidianas entre especies. b. Análisis de Escalamiento Multidimensional (MDS). c. Análisis de
Componentes Principales (ACP). d. Círculo de correlación de las variables. A, B, C, D grupos formados. PC1: Factor 1; PC2: Factor 2. 1. Ramaria spp. 2.
Auricularia fuscosuccinea; 3. Macrolepiota colombiana; 4. Russula sp.1; 5. Crepidotus palmarum; 6. Tylopilus indecisus; 7. Sparassis cf. spathulata; 8.
Artomyces pyxidatus. PAI: índice de abundancia percibida; FUI: índice de frecuencia de uso; TSAI: puntuación de gusto o apreciación; MFFI: índice de
alimentos multifuncionales; KTI: índice de transmisión del conocimiento; HI: índice de salud; IE: índice económico; QI: índice de mención; NL: índice de
nomenclatura local.

conocimientos, índice de salud e índice de nomenclatura ocupan un lugar importante en la vida personal, familiar,
local. El factor 2 (PC2) estuvo compuesto únicamente por comunitaria y local de cada uno de los habitantes de
el índice económico. Es decir que las variables que muestran estas veredas. Dicha importancia es un estímulo para el
el conocimiento tradicional que tienen los campesinos de cuidado y protección del ecosistema al cual se asocian
los municipios de Chiquinquirá y Pauna sobre los hongos estos hongos. Como productos alimenticios de cosecha,
comestibles son las que conforman el PC1. los campesinos incluyen los hongos silvestres comestibles,
los cuales recogen en los meses de abril, mayo, octubre
Conclusiones y noviembre, coincidentes con las épocas de lluvia. Cada
especie recibe nombres comunes asociados con su forma
El uso tradicional más difundido de los hongos en la zona y color; se utiliza la misma terminología reportada para
de estudio es el comestible. Las formas tradicionales de otras comunidades, a excepción de los hongos conocidos
preparación son: en guiso de cebolla y tomate; acompañados por ellos como carupas y nacumas. Se espera que en un
de leche, huevos, pan o maíz, según el gusto culinario; tiempo se tengan más nombres en el noroeste de Suramérica,
asados con sal o simplemente servidos con ají. Es así como aún son pocas las culturas exploradas, teniendo en cuenta

38 Etnobiología 12 (3), 2014.


Peña-Cañón y Enao-Mejía. Conocimiento y uso tradicional de hongos silvestres de las comunidades campesinas asociadas a bosques de roble
(Quercus humboldtii) en la zona de influencia de la Laguna de Fúquene, Andes Nororientales

las 86 etnias indígenas de Colombia; no sería concluyente vación Guantiva - La Rusia - Iguaque, departamentos
contrastar con una muestra tan pequeña. de Santander y Boyacá, Colombia. Colombia Forestal
13(1): 5-30.
Las personas mayores de 60 años tienen mayor conocimiento Berlin, B. 1973. General principles of classifications and
sobre hongos silvestres; son quienes enseñan a sus hijos y nomenclature in folk Biology. American Anthropolo-
nietos las tradiciones de recolección, épocas de aparición, gist 75: 214-242.
características de reconocimiento y formas de preparación. Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).
La tradición de consumo y utilización de estos hongos, que 2011. Valores totales mensuales de precipitación
venía al menos de tres generaciones atrás, se ha venido (mms) e Información general del municipio de Chi-
perdiendo entre la población joven. Sin embargo, a través del quinquirá. Colombia.
desarrollo de herramientas metodológicas de investigación Departamento Administrativo Nacional de Estadística.
participativa se crearon relaciones socioecológicas entre las (DANE). 2012. Boletín censo general año 2005. Dis-
comunidades campesinas, los hongos silvestres y los bosques ponible en: http://www.dane.gov.co. (Verificado 15 de
de roble, afianzando dicho conocimiento. De acuerdo con enero de 2012).
el EMCSI las especies de hongos silvestres comestibles con Franco-Molano, A. y E. Uribe. 2000. Agaricales y Boletales
mayor importancia cultural para los campesinos de los de Colombia. Biota Colombiana 1(1): 25-43.
municipio de Chiquinquirá y Pauna fueron Ramaria spp, A. Franco-Molano, E., A. Vasco, C. López y T. Boekhout. 2005.
fuscosuccinea y M. colombiana. Se encontró que durante Macrohongos de la región del medio Caquetá-Colom-
la realización del estudio la especie S. cf. spathulata fue bia. Guía de Campo. Grupo de taxonomía y Ecología
incorporada en la tradición micetológica de una familia de hongos de la Universidad de Antioquia, Colombia.
campesina de la vereda Monte y Pinal de Pauna. Aunque el Franco-Molano, E., A. Corrales y A. Vasco. 2010. Macro-
índice de importancia económica no incide significativamente hongos de Colombia II. Listado de especies de los ór-
en la importancia cultural de los hongos silvestres comestibles denes Agaricales, Boletales, Cantharellales y Russulales
en la actualidad, su valor hace unos años debió ser más (Agaricomycetes, Basidiomycota). Actual Biol 32(92):
alto; así prácticas como la comercialización e intercambio 89-114.
podrían fortalecerse. Garibay-Orijel, R., J. Caballero, A. Estrada y J. Cifuentes.
2007. Understanding cultural significance, the edible
Agradecimientos mushrooms case. Journal of Ethnobiology and Ethno-
medicine 3:4.
A la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. A las Garibay-Orijel, R. 2009. Los nombres zapotecos de los
alcaldías municipales de Chiquinquirá y Pauna (Boyacá) y al hongos. Revista Mexicana de Micología 30: 43-61.
director de la UMATA del municipio de Chiquinquirá, por su Google Earth. 2012. Bases de imágenes 12/31/1969. Coor-
colaboración. A los presidentes de la Junta Acción comunal denadas: 5°56´02.71” N 73° 25´14.10” O, elevación
y habitantes de las veredas Carapacho Alto, Arboledas, 2110 m. Disponible en: https://www.google.es/intl/
Quiche y Monte y Pinal por trasmitirnos su conocimiento es_es/earth/download/ge/agree.html
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40 Etnobiología 12 (3), 2014.


CONOCIMIENTO POPULAR SOBRE LOS BÚHOS EN POBLACIONES
RURALES DEL SUROCCIDENTE DE MANIZALES, CALDAS,
COLOMBIA
Juan S. Restrepo Cardona1 y Paula L. Enríquez2

Fundación Rapaces de Colombia, Cll 4A #11a - 51, Villamaría-Colombia.


1

2
Departamento Conservación de la Biodiversidad, El Colegio de la Frontera Sur. Carretera Panamericana y Periférico
Sur s/n, Apartado postal 63, 29290 San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.

Correo: jsrestrepoc@gmail.com

Resumen:

Los búhos y lechuzas han ejercido una fuerte y controvertida fascinación en los seres humanos. Estas aves se consideran de mal
agüero, y por ello una amenaza, como se ha documentado en varios lugares del mundo, entre ellos Colombia y África tropical. En
este estudio analizamos los saberes populares sobre los búhos en mujeres y hombres adultos, y adultos y jóvenes de tres poblaciones
rurales (veredas) del suroccidente de Manizales, Caldas, Colombia. Los hombres adultos mostraron un mejor conocimiento sobre los
búhos que las mujeres, al igual que los adultos sobre los jóvenes. Este conocimiento en los adultos fue obtenido a través del campo,
mientras que los jóvenes a través de la televisión y las revistas. En general, el conocimiento sobre los nombres populares de los búhos
y su historia natural (hábitat y alimentación) es amplio. La mayoría de las actitudes y percepciones hacia los búhos fueron positivas,
aunque el 15% de los informantes mencionó conocer a alguien que mató algún búho. Los programas educativos deberán incrementar el
conocimiento público sobre los búhos, difundiendo una información más clara y objetiva sobre este grupo y sus beneficios al ecosistema.

Palabras Clave:

Búhos, población rural, conocimiento, percepciones, actitudes.

Popular knowledge on the owls on rural populations of Southwest Manizales, Caldas, Colombia

Abstract:

Owls have had a strong fascination on human beings. These birds were considered ominous, and therefore a threat, as has been
documented in several parts of the world, including Colombia and tropical Africa. In this study, we analyzed the popular knowledge
on owls by adult men and women, adults and youth from from three rural populations southwest Manizales, Caldas, Colombia. Most
of the adults mentioned have knowledge of owls from the fieldwork, while young people from television and magazines. Knowledge
of owls is broad, both in popular names as in natural history (habitat and feeding). Adult men had a better knowledge of owls than
women, as well as adults compared to young people. Most of the attitudes and perceptions to the owls were positive, although
15% of informants knew someone that has killed some of them. Educational programs should be increase public knowledge of owls,
transmitting clearer and more objective information about this group and its benefits on ecosystem.

Key words:

Owls, rural population, knowledge, perceptions, attitudes.

41
INTRODUCCIÓN llevado a constituirse como elementos importantes en
la cosmovisión de diferentes culturas, convirtiéndose en
Las principales causas de amenaza que enfrentan las po- el grupo de aves con más supersticiones (Sparks, 1973;
blaciones de búhos en la región tropical están relacionadas Mikkola y Enríquez, 2003). Ésto es debido principalmente
con el uso elevado de plaguicidas, accidentes de carretera, a sus hábitos nocturnos, al aspecto que presentan y a
tráfico ilegal, transformación del paisaje, cacería ilegal y las vocalizaciones que emiten (Mikkola, 2000), que en
destrucción del hábitat (König et al., 2008). Sin embargo, conjunto han impulsado a la creación de imaginarios
las actitudes y percepciones hacia estas aves también han fantasiosos y místicos alrededor de estas aves.
sido consideradas como una amenaza en Centroamérica
y África tropical al considerar a los búhos como aves de Debido a la necesidad de implementar prácticas locales
mal agüero (Mikkola, 1997; Enríquez y Rangel-Salazar, del uso de recursos desde una perspectiva ecológica, el
2004). El desconocimiento que se tiene hacia ellos provoca interés por el conocimiento tradicional se ha incremen-
que muchas veces sean sacrificados, ignorando el papel tado en las ultimas décadas (Berkes et al., 2000). Los
importante que cumplen en los ecosistemas. saberes populares contribuyen al conocimiento científico
al brindar información sobre las interacciones entre
Los búhos y lechuzas han ejercido una fuerte y contro- organismos (Vasco et al., 2007), en este caso entre la
vertida fascinación en los seres humanos, lo que los ha relación humano-búho. El saber popular se definió como

Figura 1. Localización geográfica del Corregimiento 5: Corredor Agroturístico el Tablazo, Manizales, Caldas, Colombia.

42 Etnobiología 12 (3), 2014.


Restrepo y Enríquez. Conocimiento popular sobre los búhos en poblaciones rurales del suroccidente de Manizales, Caldas, Colombia

el conjunto de conocimientos, ideas y creencias, sobre la proporcional. Las encuestas fueron aplicadas a hombres y
relación de los seres vivos con su ambiente, que pueden mujeres de dos generaciones (de 12 a 18 años y de más de
ser transmitidos culturalmente a través de la tradición 40 años), a través de una selección aleatoria sistemática
oral o a través de otros elementos como la televisión, las de las casas en cada localidad (Alto del Naranjo, La Pola
revistas y los zoológicos (Enríquez y Mikkola, 1998; Berkes y La Violeta).
et al., 2000; Huntington, 2000; Enríquez y Rangel-Salazar,
2004). Las actitudes o percepciones se definieron como Análisis de los datos. Se realizaron pruebas de Chi2
una opinión o punto de vista que puede influir en acciones para determinar diferencias en el conocimiento sobre
a cierto comportamiento hacia los búhos (Enríquez y los búhos entre mujeres y hombres adultos, y adultos y
Rangel-Salazar, 2004). jóvenes. Se emplearon análisis clúster, lo que permitió
formar los grupos con base en la variabilidad existente
Los objetivos de este estudio fueron: 1) Analizar cómo entre los conceptos de interés y así realizar un mejor
varían los saberes populares sobre los búhos entre mujeres análisis de los datos. La información sobre las actitudes,
y hombres adultos, y adultos y jóvenes, y 2) Describir las percepciones y mitos fue analizada de manera descrip-
percepciones y actitudes hacia estas aves por parte de tiva y se citaron textualmente (en cursivas) algunos re-
las comunidades humanas en poblaciones rurales del latos de la comunidad. Las variables correspondientes
suroccidente de Manizales, Caldas, Colombia. a los conceptos sobre la historia natural y los nombres
populares de los búhos se cuantificaron con el fin de
MATERIAL Y MÉTODOS realizar comparaciones entre los porcentajes de algunas
variables.
El estudio se realizó en El Corregimiento 5: Corredor
Agroturístico El Tablazo, localizado en el suroccidente del RESULTADOS
Municipio de Manizales, Caldas, Colombia (4°59´-5°09´N
y 75°21´-75°43´W; Figura 1). Tiene una extensión de Se realizaron un total de 106 encuestas (48 hombres y
2.268,51 has, y tiene una población aproximada de 4 606 58 mujeres), de los cuales el 88.6% de los encuestados
habitantes, de los cuales, las tres localidades estudiadas reconocen a los búhos como aves. La mayoría de los
presentan la siguiente poblacion: El Alto del Naranjo con adultos (86.6%) ha visto los búhos en vida silvestre,
302, La Violeta con 295, y La Pola con 118 (CIE, 2012). mientras que un 9.3% los ha visto sólo en la televisión, las
Este sitio presenta un mosaico de áreas abiertas para el revistas o el zoológico; el resto de los encuestados (4%)
mantenimiento de ganado, cultivos de café y plátano, nunca los ha visto. Para el caso de los jóvenes, el 67.7%
asentamientos humanos, guaduales y bosque secundario. los ha visto en la televisión, las revistas o el zoológico,
Los principales árboles del bosque fueron el nogal cafetero el 29% en vida silvestre, y el resto (3.2%) mencionaron
(Cordia alliodora), yarumo blanco (Cecropia telealba), y nunca haberlos visto. Por otro lado, el 72% del total de los
carbonero (Albizia carbonaria), entre otros (obs. personal). encuestados han escuchado alguna vez vocalizar un búho,
y sólo el 30% y 14.2% de las mujeres y hombres adultos
Trabajo de campo. La fase de campo se llevó a cabo respectivamente, mencionaron nunca haber escuchado
entre enero y junio de 2013. Se empleó la encuesta por un búho o no estar seguros de ello. La mayoría de los
muestreo como modalidad de investigación cualitativa encuestados (65%) fueron capaces de identificar entre 1
y cuantitativa, por medio de un cuestionario guía que y 3 diferentes especies de búhos, y el 45% y 14% de las
ya ha sido aplicado en poblaciones rurales de Costa mujeres y hombres adultos respectivamente mencionaron
Rica (Enríquez y Rangel-Salazar, 2004), Malawi (Mikko- no poder identificar ninguna especie.
la, 1997), y Finlandia (Mikkola, 2000). Este cuestionario
consiste en 26 preguntas cerradas, abiertas y personales, Nombres populares. El nombre “búho” fue reconocido
las cuales se enfocan en los nombres populares y la his- por el 98% de la población encuestada y “lechuza” por
toria natural de las especies de búhos (hábitat y alimen- el 93.3%, lo que evidencia que en general las rapaces
tación), así como en las actitudes, mitos e historias sobre nocturnas son conocidas por ambos nombres. Sin em-
este grupo de aves. bargo, ningun encuestado mencionó reconocer diferen-
cias entre búho y lechuza. Los nombres populares más
Para obtener el tamaño de muestra se realizó una prueba conocidos por los adultos fueron “currucao” (Megas-
piloto que permitió estimar la variabilidad entre los cops choliba) y lechuza (Tyto alba), seguidos por el búho
conceptos a estudiar en la población total encuestada, de anteojos (Pulsatrix perspicillata). Para el caso de los
y posteriormente se realizó un muestreo estratificado jóvenes, el nombre de lechuza fue el más mencionado

43
seguido de búho de anteojos y “currucao”. Precisamente alimento de los búhos son las semillas, seguidas por los
este último es un nombre onomatopéyico poco cono- insectos y las frutas, mientras que los hombres jóvenes
cido por los jóvenes, esto probablemente se debe a que consideran que los ratones y las frutas son el principal
han tenido una relación menos directa con el campo en alimento (Tabla 2). El 29.3% de los adultos encuestados
comparación con los adultos. Entre los adultos, los hom- estuvieron de acuerdo en que las aves depredadas por
bres conocen más nombres populares que las mujeres. los búhos son las palomas. Otras presas como arañas,
Sin embargo, no hubo diferencias significativas entre caracoles y lombrices fueron mencionadas sólo por el
mujeres y hombres adultos (X2: 8.82; P: 0.12), y tampoco 3.7% del total de las personas encuestadas. Pese a que
entre adultos y jóvenes (X2:4.01; P: 0.55). parece existir una ligera diferencia en cuanto al conoci-
miento sobre el tipo de alimento que consumen los bú-
Hábitat de los búhos. La mayoría de los adultos y jó- hos, estadísticamente no hubo diferencias significativas
venes mencionaron el bosque como el hábitat utilizado entre adultos y jóvenes (X2: 14.52; P: 0.41), y tampoco
por los búhos. Los guaduales (cañazas o tacuaras del gé- entre mujeres y hombres adultos (X2: 15.98; P: 0.25).
nero Guadua spp., que son plantas de la subfamilia del
bambú) fueron el segundo sitio más mencionado por los Actitudes y percepciones hacia los búhos
hombres adultos, mientras que los jóvenes y las mujeres
adultas mencionaron las fincas como el segundo sitio Con respecto a las actitudes y percepciones hacia los
más habitado por los búhos. Los pastizales, cafetales y búhos, el 37.3% de los adultos encuestados los consideró
las matas de plátano sólo fueron mencionados por el inofensivos, el 21.3% piensa que son de buen agüero y
2.8% del total de personas encuestadas. Sólo algunas traen buena suerte, el 20% como simplemente pájaros,
mujeres adultas mencionaron no estar seguras de saber el 9.3% como aves de mal agüero y que traen mala
cuál es el hábitat de los búhos (Tabla 1). Los diferentes suerte, el 8% como dañinos, y el resto (4%) no estuvo
tipos de hábitat utilizados por los búhos y mencionados seguro de como clasificarlos. Por otro lado, la mayoría de
por los encuestados fue marginal entre mujeres y hom- los jóvenes (35.4%) los clasificaron como simplemente
bres adultos (X2: 10.47; P: 0.06) y diferente entre adultos pájaros, el 25.8% como animales inofensivos, el 19.3%
y jóvenes (X2: 14.24; P: 0.03). como animales de buen agüero y buena suerte, el 12.9%
considera que son de mal agüero y que traen mala suerte,
Alimento de los búhos. La mayoría de los hombres y como dañinos y no están seguros de como clasificarlos
adultos mencionaron a los ratones como el principal ali- el 3.2% cada uno. Nuestros resultados mostraron que no
mento que consumen los búhos, seguido por las aves y hubo variación en las respuestas entre mujeres y hombres
las lagartijas. Para el caso de las mujeres adultas, men- adultos (X2: 3.95; P: 0.55), ni entre adultos y jóvenes (X2:
cionaron los insectos, semillas y frutas como los mejor 4.10; P: 0.53).
representados. Las mujeres jóvenes mencionaron que el

Tabla 1. Porcentaje de encuestados (N=106), según generación y sexo, que mencionaron los diferentes tipos de hábitat (tipos de vegetación donde viven) de los
búhos en el suroccidente de Manizales, Caldas, Colombia.

Mujeres Hombres Mujeres Hombres


Hábitat
adultas (%) adultos (%) jóvenes (%) jóvenes (%)
Bosque 70 85.7 88.8 76.9
Fincas 15 2.8 27.7 38.4
Ciudad 0 0 0 7.6
Guaduales* 12.5 25.7 0 7.6
Pastizales 0 2.8 0 0
Cafetales 2.5 0 0 0
Platanales 0 2.8 0 0
No está seguro(a) 7.5 0 0 0
Número de encuestas 40 35 18 13
* Plantas de la subfamilia del bambú. Este recurso lo utilizaban los antiguos pobladores de los Andes, y actualmente lo utilizan en la región centro-occiden-
tal de Colombia.

44 Etnobiología 12 (3), 2014.


Restrepo y Enríquez. Conocimiento popular sobre los búhos en poblaciones rurales del suroccidente de Manizales, Caldas, Colombia

Tabla 2. Porcentaje de encuestados (N=106), según generación y sexo, que mencionaron los diferentes alimentos que consumen los búhos en el suroccidente de
Manizales, Caldas, Colombia.

Mujeres Hombres Mujeres Hombres


Tipo de alimento
adultas (%) adultos (%) jóvenes (%) jóvenes (%)
Ratones 35 68.5 11.1 69.2
Lagartijas 20 51.4 22.2 23
Ranas 27.5 40 5.5 15.3
Serpientes 20 28.5 0 7.6
Aves 37.5 57.1 16.6 30.7
Perros 5 5.7 0 7.6
Gatos 7.5 2.8 0 7.6
Pescado 10 5.7 5.5 23
Insectos 50 26 61.1 46.1
Semillas 50 40 66.6 46.1
Frutas 50 40 50 69.2
Arañas 0 5.7 0 0
Caracoles 0 2.8 0 0
Lombrices 0 0 5.5 0
No está seguro(a) 22.5 5.7 11.1 0
Número de encuestas 40 35 18 13

Del total de personas encuestadas, el 15% mencionaron DISCUSIÓN


haber conocido a alguien que mató algún búho, y fueron
principalmente los hombres adultos y jóvenes (28.5% y En el suroccidente de Manizales habitan dos especies
23% respectivamente). Entre las causas por las que las de búhos: el currucao (Megascops choliba) y el búho de
personas han matado algún búho están: la curiosidad, anteojos (Pulsatrix perspicillata; obs. personal). Las dos
diversión, o por considerarlos animales muy feos. Trece especies fueron bien reconocidas por gran parte de los
personas mencionaron lo sucedido en febrero de 2011 encuestados (81.1% y 51.8% respectivamente). Megascops
cuando en un partido de futbol de la liga profesional choliba es el búho con más amplia distribución en Colombia
colombiana un jugador pateó una lechuza en pleno campo mientras que Pulsatrix perspicillata es el búho neotropical
de juego provocando la muerte del ave. En el Anexo I se más grande en peso y tamaño (Stiles y Skutch, 1995;
citan textualmente algunos de los relatos mencionados König et al., 2008). Otras especies como el búho moteado
por los hombres sobre sus actitudes y percepciones hacia (Ciccaba virgata), el búho real (Bubo virginianus), el búho
los búhos (ver Anexo I). rayado (Pseudoscops clamator) y la lechuza común (Tyto
alba), aunque no han sido registradas en el suroccidente de
Mitos, leyendas y creencias sobre los búhos. El 20% Manizales, es probable que ocasionalmente se distribuyan
y 14.2% de las mujeres y hombres adultos respectiva- en la zona. Ninguno de los encuestados mencionó haber
mente, mencionaron conocer alguna historia o leyenda visto alguna de estas especies.
relacionada con los búhos, de estos ninguno cree en es-
tas historias. En el caso de los jóvenes sólo el 16.6% de En las comunidades rurales, los adultos, principalmente los
las mujeres mencionó conocer alguna historia o leyenda hombres, tienen mayor conocimiento sobre la vida silvestre
sobre los búhos y tampoco creer en ellas. En el Anexo II debido a que han tenido una relación más directa con
se citan textualmente algunos de los relatos menciona- el campo. Mientras, los jóvenes reciben la información a
dos por la comunidad acerca de sus mitos, leyendas y través de otros elementos como la televisión, las revistas y
creencias sobre los buhos (ver Anexo II). los zoológicos (Enríquez y Mikkola, 1998; Cocker y Mikkola,
2000; Enríquez y Rangel-Salazar, 2004). En este estudio,

45
la mayoría de los adultos encuestados mencionaron personas encuestadas sólo el 4% asoció a los búhos con
haber conocido a los búhos en el campo, mientras que el mal presagio y el 16% mencionó conocer a alguien
los jóvenes los conocen principalmente a través de la que mató algún búho (Enríquez y Rangel-Salazar, 2004).
televisión y las revistas, lo mismo que se reportó en un Por el contrario, en África los búhos están fuertemente
estudio en Costa Rica (Enríquez y Rangel-Salazar, 2004). asociados con la brujería, al mal presagio y la muerte
(Mikkola, 1999), y específicamente en Malawi, de 147
El tipo de hábitat fue la única categoría en que las personas encuestadas más del 90% asociaron a los
respuestas entre adultos y jóvenes fueron diferentes (X2: búhos con percepciones negativas, y el 52% mencionó
14.24; P: 0.03), y aunque la mayoría de los adultos y conocer a alguien que haya matado o sacrificado algún
jóvenes coincidieron en mencionar los bosques como el búho (Mikkola, 1997). Al igual que en Costa Rica y
sitio donde habitan los búhos, los primeros mencionaron Malawi, del total de encuestados, las mujeres (17.9%)
también los guaduales y otros tipos de vegetación reconocieron tener más supersticiones hacia los búhos
asociados a los búhos. Los jóvenes mencionaron las que los hombres (13.2%).
fincas como el segundo sitio utilizado por estas aves.
De las dos especies reconocidas por los encuestados, Los hombres adultos tienen un mejor conocimiento
Pulsatrix perspicillata habita una gran variedad de sobre los búhos que las mujeres, y así también este
tipos de vegetación (Restrepo-Cardona et al., 2013), y conocimiento es mayor en adultos que en jóvenes. En
aunque tolera cierto grado de intervención antrópica, general, el conocimiento sobre los nombres populares y
requiere de áreas boscosas para anidar, posarse y buscar la historia natural de los búhos no fue limitado, aunque
alimento (Stiles y Skutch, 1989; König et al., 2008). Así en el tipo de alimentación hubo respuestas erróneas
también Megascops choliba habita una gran variedad de por algunos encuestados, a excepción de los hombres
ambientes, he incluso puede vivir en áreas urbanizadas adultos, posiblemente porque estos han tenido una
(Delgado, 2007; König et al., 2008). relación más directa con el campo y adquirido este
conocimiento a lo largo de su vida.
En cuanto al tipo de alimentación de los búhos, los
hombres adultos mencionaron los ratones, las aves En general las actitudes y percepciones hacia las rapaces
y las lagartijas como su principal alimento. Por otro nocturnas fueron positivas, a pesar que el 15% del total
lado, las mujeres adultas y jóvenes mencionaron a los de las personas encuestadas mencionaron conocer a
insectos como un alimento importante, pero erró- alguien que por diferentes motivos mató algún búho.
neamente también mencionaron las semillas y frutas Lo que evidencia que en Colombia, al igual que en Costa
como fuente alimenticia para estas aves. Los búhos son Rica y Malawi, las actitudes y percepciones pueden ser
depredadores que cazan a sus presas y se alimentan de consideradas como una posible causa de amenaza para
una gran variedad de fauna, y según las especies, estas este grupo de aves. Es necesario realizar este estudio en
consumirán más algún tipo de presa que otra (Enríquez y otras localidades y países, para determinar de qué manera
Rangel-Salazar, 2004). Así, P. perspicillata se alimenta de los saberes o creencias sobre los búhos en diferentes
insectos, pequeños crustáceos, reptiles, aves y mamíferos, culturas pueden afectar sus poblaciones. Es importante
y debido a su tamaño, puede alimentarse de presas desarrollar programas educativos que incrementen el
grandes como zarigüeyas (Didelphis sp) y perezosos conocimiento ecológico sobre los búhos. Por ejemplo,
(Bradypus variegatus) (Mikkola, 1992; Gómez De Silva, el búho de anteojos y la lechuza común podrían ser
1997; Bryson et al., 2009). Por el contrario, M. choliba promovidas como especies bandera por su apariencia
consume principalmente insectos y eventualmente carismática, y donde programas de conservación incre-
pequeños vertebrados (Motta, 2002; Delgado, 2007). menten el conocimiento público de estas especies y sus
beneficios al ecosistema.
Por otro lado, los búhos han generado una fascinación
especial en los humanos, inspirando temor y supersticio- AGRADECIMIENTOS
nes entre las personas de diferentes culturas (Mikkola,
2000), e incluso a nivel mundial han sido vistos como A los pobladores del Suroccidente de Manizales quienes
mensajeros de la muerte (Mikkola, 1995). En este estudio gentilmente participaron en esta investigación. A Beatriz
el 10.3% del total de encuestados consideran que los Toro por sus comentarios al escrito. A Heimo Mikkola
búhos son aves de mal agüero y que traen mala suerte, por la información facilitada. A Alejandro López por su
y el 15% mencionó conocer a alguien que mató algún colaboración con el mapa del área de estudio.
búho. Similar a estos resultados, en Costa Rica de 162

46 Etnobiología 12 (3), 2014.


Restrepo y Enríquez. Conocimiento popular sobre los búhos en poblaciones rurales del suroccidente de Manizales, Caldas, Colombia

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The Spectacled Owl (Pulsatrix perspicillata) in dry

47
Anexo II. Algunos relatos mencionados por la comunidad Algunos encuestados mencionaron lo benéfico
sobre los mitos, leyendas y creencias de los búhos en el que pueden ser los búhos:
suroccidente de Manizales, Caldas , Colombia.
“el búho es un animal benéfico porque limpia de
Algunos de los encuestados reconocieron a los insectos” Anibal Tobon, hombre adulto.
búhos como animales de buen agüero:
“controlan mucho insecto o ratones que le hacen
“atraen la buena energía, si uno tiene una por- daño al humano” Jairo Vázquez, hombre adulto.
celana de búho en la casa es de buena energía”
Ofelia Gonzales, mujer adulta. “ellos sanean la tierra comiendo animales dañinos”
Liliana López, mujer adulta.
“hay gente que los tiene en la casa porque esos
búhos son de buena suerte” José Agudelo, hombre “son muy importantes para el medio ambiente por
adulto. que matan las plagas, o sea a las ratas, no entiendo
porque la gente los mata si son muy importantes
“tener un búho es buena suerte” José Gallego, para los humanos” Jesús David, hombre joven.
hombre adulto.
Pocos encuestados reconocieron a los búhos como
Otros los relacionaron con la mala suerte o direc- animales dañinos:
tamente con la muerte:
“es dañino porque se come los palomos, es un
“hay gente que los toma de mala suerte o que si animal que da perjuicio” Nolbelto Castaño, hombre
escucha uno trae mala consecuencia, va a haber adulto.
una tragedia, una creencia de que algo malo va
a pasar” Alba Lucia Hidalgo, mujer adulta. “son perjudiciales por que atacan mucho las
palomas” Fabio Fernández hombre adulto.
“remedarle al búho es de mala suerte, eso dice mi
mamá, tiene misterio” Leidy Bañol, mujer joven. Historias del currucao (Megascops choliba):

“dicen que cuando canta un búho algo malo va “si uno lo remeda por la noche el currucao se
suceder” Alejandro Patiño, hombre joven. viene y le saca los ojos a uno” José Albarán,
hombre adulto.
“mi mamá me cuenta que cuando alguien se va
a morir el búho canta más cerca” Leidy Viviana “dicen que si uno se encuentra al currucao hay
Bañol, mujer joven. que cuidarse por que le puede sacar los ojos a
uno” Edgar Marín, hombre joven.
Hay quienes los relacionaron con las brujas o el
diablo: “me han dicho que el currucao es de mala suerte,
que si le arrima a uno le saca los ojos” Luz Mari
“los búhos son el diablo, si uno va por un camino Giraldo, mujer adulta.
y se encuentra un búho eso cogen y le voltean
la cabeza a uno” María Martínez, mujer adulta.

“me parece como raro, como un animal del diablo”


Gustavo Higuita, hombre adulto.

“los búhos son de las brujas” Manuela Arroyave


Montoya, mujer joven.

“son animales muy feos, dios hizo la paloma y


el diablo hizo el búho” Gustavo Higuita, hombre
adulto.

48 Etnobiología 12 (3), 2014.


La Musa spp. en la isla Rapa Nui: Estudio sobre botánica
etnohistórica
Roberto Rojas Pantoja

Centro de Estudios sobre Antropología Visual, Chile (www.ceavi.cl)

Correo: robertorojaspantoja@gmail.com

Resumen:

Los primeros relatos sobre el maíka, más conocido como plátano (Musa spp.), en la isla Rapa Nui datan del contacto
con los navegantes, misioneros y científicos europeos, quienes en sus crónicas y descripciones señalan su presencia y
variados datos que sirven para elaborar una reflexión en torno al rol social que tenía en esa época. Este artículo sobre
botánica etnohistórica y antropología trata sobre los usos, prácticas y significados del maíka en la sociedad isleña en
la época del contacto con las expediciones europeas.

Palabras Clave:

Etnohistoria, maíka, Musa spp., Rapa Nui.

THE Musa spp. IN THE RAPA NUI ISLAND. A SURVEY ON ETHNOHISTORICAL BOTANY

Abstract:

The first reports on the maika or banana (Musa spp.) in the Rapa Nui Island comes from the contact with sailors,
missionaries and European scientists, their chronicles and descriptions indicates the presence of this fruit and
deliver data to develop a reflection on the social role that it had in that time. This article based on ethnobotany and
anthropology discusses on the uses and meanings of the maika for the island population in epoch of the contact
with the European expeditions.

Key words:

Ethnohistory, maíka, Musa spp., Rapa Nui.

Introducción métodos

Este artículo indaga en los datos etnohistóricos respecto La isla Rapa Nui o Isla de Pascua se encuentra ubicada en el
al plátano y la sociedad rapanui entre el siglo XVII y el océano Pacifico a unos 3,526 km de la octava región del Bio
siglo XIX a través de la revisión de textos, crónicas y cartas Bio en el territorio chileno continental y a unos 4,251 km
de los primeros contactos históricos con los navegantes, de Papeete (Tahiti), la isla polinésica más cercana (Figura 1).
piratas, religiosos y científicos occidentales. Para esto se
considera del maíka sus usos y prácticas sociales, como Rapa Nui ha sido principalmente conocida por los estudios
la alimentación, textilería y usos ceremoniales asociados sobre las estatuas de piedras llamadas moai y por las plata-
a los ritos de la sociedad. formas ahu. La isla fue poblada entre los siglos IV y V d. C,
por grupos de navegantes en varias expediciones. En esas

49
Figura 1. Ubicación de la isla Rapa Nui en el triángulo polinésico y Océano Pacífico. Ilustración: Andrés Martinoli Sanz.

expediciones trajeron distintos vegetales como: el ñame, el marcará el desarrollo de la historia isleña. Las expedi-
taro, el camote, la caña de azúcar y el plátano. Es de nuestro ciones que llegaron a la isla Rapa Nui fueron la holan-
interés saber ¿cuáles fueron los usos, prácticas y creencias desa, la española, la inglesa y, por último, la francesa
en torno al maíka (plátano; Musa spp.) en la en la sociedad (Foerster, 2012).
rapanui en la época de las primeras expediciones europeas?
Edward Davis fue el primer navegante (o eso creía)
Este artículo consideró la revisión de cartas, crónicas y que divisó la isla Rapa Nui el año 1687, su testimonio
archivos bibliográficos secundario a la isla Rapa Nui y el entregó información a otros navegantes sobre la supuesta
maíka. En primer lugar se identificó y seleccionó el material ubicación de una isla, que bautizó como “Tierra de
de archivo primario y secundario, clasificando los datos y Davis”. Sin embargo, los primeros europeos que llegan a
sistematizando de manera cronológica. La técnica de análisis ella y desembarcan fueron el comodoro holandés Jacob
de información estuvo orientada a la interpretación de las Roggeveen, y un bote de reconocimiento su tripulación.
fuentes de archivo en sentido antropológico basado en la Llegaron el 5 de abril de 1722 con una flota de tres
interacción entre la población local y los foraneos, como barcos: el Thienhoven, el Arend y el Afrikaansche Galei
los trabajos realizados por Foerster (2012). un pequeño barco de reconocimiento recala en la caleta
hoy denominada La Pérouse. Es el primer acercamiento,
Resultados Y DISCUSIÓN del cual se tiene registro. Un nativo se aproximó al
barco lo tocó y luego se devolvió a la orilla con regalos
Las primeras expediciones europeas y el don del para la población que le fueron bajados desde el barco.
maíka. Las primeras expediciones europeas que llega- (Roggeveen, 1908). Esta expedición llegó el día de pascua
ron a la isla inauguraron una relación dialógica que trae de resurrección y por eso la denominaron “Isla de Pascua”.
como consecuencia la construcción de un vínculo que (Foerster, 2012).

50 Etnobiología 12 (3), 2014.


Rojas. La Musa spp. en la Isla Rapa Nui: Estudio sobre botánica etnohistórica

La expedición española de Felipe Gonzáles de Haedo, color amarillo el cuerpo?, si les gusta el colorado; ¿tendrá
encargada por el virrey de Perú según las crónicas, es la relación con los plátanos?.
segunda expedición europea en la isla de la que se tiene
registro. La expedición de Felipe Gonzáles fue en 1770, el La expedición inglesa encabezada por el Capitán James
que también fue recibido por los habitantes de la isla con Cook arribó a la isla el año 1774 siendo su estadía en la
la entrega de distintas especies vegetales: “Los obsequios isla fue de tres días. Parte de la tripulación desembarcó en
de los aborígenes a los marinos hispanos fueron plátanos Hanga Roa, quedándose él en cubierta debido a problemas
guineos y camotes” (Haedo en Mellén, 1986: 130). de salud. Por esto, su crónica está construida, en parte,
con base en lo que otros le informaron sobre el lugar,
“Plátano guineo” es una expresión que se aplica a una especialmente Johan Reinhold Forster (padre) y George
variedad de plátano, de fruto pequeño y cilíndrico según Forster (hijo), naturalistas a bordo, quienes recorrieron
los cronistas y las descripciones actuales; se trata de alguna por separado gran parte de la isla, siempre acompañados
variedad de Musa sapientum. (Haedo en Mellén, 1986). de pobladores rapanui (Ramírez, 2010). Las primeras
Alberto Eolaondo, miembro de la tripulación, describe: descripciones sobre la isla realizadas por el capitán Cook
son desde la embarcación: “En este momento se acercó a
“Donde tienen sembrado está limpia de buena y negra nosotros una canoa conducida por dos hombres que nos
color la tierra, esta produce caña, plátano, yuca, calabaza, trajeron un racimo de plátanos que subimos a bordo por
algún mais, y papa que es todo su alimento. Los hombres medio del cable y después volvieron a la orilla.” (Cook,
son cerrados de barba, altos y de buen cuerpo, blancos 1921: 50-51). Este hecho nos hace preguntar ¿por qué
y colorados. Conservan el fuego bajo la tierra y parece al momento del contacto la población local se acerca y
que tienen alguna superstición en franquearlo no tienen entrega plátanos y no otro fruto?; ¿por qué hay un valor
más armas que palos y piedras y tienen mucho horror mayor al de la alimentación puesto en esa variedad de
a la artillería” (Archivo General de las Indias en Mellén, plátano?. Por otro lado, las descripciones muestra que hay
1986: 130). otras especies que posiblemente sean igual de nutritivas
que el plátano, pero se elige éste para ser dado.
“Son muy amigos de todo lo que es colorado y desprecian
de algún modo cualquier color, los que gastan son de “El campo tenía un aspecto árido y desprovisto de ve-
modo de afarcón blanco de tiza y amarillo con los cuales getación, no obstante, se veían algunas plantaciones
se pintan la cara y el cuerpo”. Su comida son unas de batatas, plátanos y cañas de azúcar” (Cook, 1921:
calabazas blancas plátanos camotes y ñames y otras 52). “La naturaleza ha sido excesivamente parca en
raíces de esta naturaleza” (Ibíd. 131). sus favores a este lugar, pues todo ha de ser obtenido
a fuerza de trabajo, debe suponerse que los naturales,
En esta descripción se aprecia que hay un cultivo de no cultivan más de lo que necesitan para sí mismos, y
distintas especies que son para el alimento, además de como son muy pocos en número, nada les sobra para los
una descripción de cómo son los hombres haciendo una extranjeros. Producen batatas, ñames, taros, plátano, y
diferencia entre los blancos y los colorados. El fuego, otro caña de azúcar, todo bastante bueno, especialmente las
elemento importante, es visto como algo que se protege batatas” (Cook, 1921: 62). Cuando la tripulación desciende
o se protegen de ello y además la relación que hacen con a la isla, el capitán Cook no desciende las descripciones
el color naranjo es interesante, ya que eso puede marcar y más las relaciones entre la tripulación no dejan de ser
un tendencia hacia algún estado social de las cosas. El interesantes, más allá de lo que ahí se ve: “Después de
teniente Cayetano Langara describe: distribuirles algunas cuchillerías, hicimos señas de que
queríamos comer, y entonces nos trajeron algunas batatas,
“Para festejarnos cantaron y bailaron de vernos, an- plátanos y cañas de azúcar, que cambiamos por clavos,
duvimos como dos leguas y en ésta distancia vimos espejos y pedazos de tela” (Cook, 1921: 51-52).
un platanar que tendría como un cuarto de legua de
largo y así la mitad de ancho, había otros platanares Sin embargo, las relaciones no siempre fueron amables.
pequeños y varios sembrados y tierra cultivada de caña Los relatos de los naturalistas describen varios hechos
dulce camote y yuca, calabaza blanca y mates, de los de violencia y de parte de los extranjeros respecto a las
que en el callao sirven para alastrar. Vimos una raíz acciones de los nativos, las cuales eran un constante
que mascaban y se daban con ella por todo el cuerpo y deseo de tomar cosas de ellos. Hasta que un nativo tomó
brazos es muy fina para teñir de amarillo”. (Mellén, 1986: elementos fundamentales de navegación y se le disparó.
131). Es interesante preguntarse: “Por qué se pintan con Según Cook la isla no tenía una gran abundancia de víveres:

51
“Durante la mayor parte del trayecto que recorrieron, intención de representar figuras humanas: pero hecho
el terreno aparecía estéril y constitutivo por una arcilla con una idea muy grueso, se destacan algunos de los seis
seca, a pesar de esto se percibían algunos grandes metros de altura, y parecen estar construidos de piedra:
espacios plantados de batatas, y algunas hileras de que son sin duda Erigido ya sea como Monumentos
plátanos. Aunque no se vio fruto en ninguno de estos de algunos de los Valientes, o en una idea religiosa”
árboles (Cook, 1921: 53). “Más lejos se hallaba la parte (Bishop, 1966: 60).
más fértil que vieron del país; habían diseminada varias
plantaciones de batatas, caña de azúcar y plátanos. Y las Entre los años 1796 y 1816 muchos navegantes se
tierras no eran pedregosas, como hasta la que entonces acercaron a las costas de la isla no pudiendo desembarcar
había visto” (Cook, 1921: 55-56). También Cook hace debido a problemas climáticos. Uno de los barcos que
referencia a la forma en que los habitantes de Rapanui sí logró acercarse a la isla fue el ballenero americano
preparan los alimentos: “los plátanos que requieren Nancy. Este encuentro fue desafortunado para los
muy poca preparación, los asaban sobre hogueras, que habitantes de la isla, ya que luego de un sangriento
hacían quemando paja, hierba seca, etc. Por racimos combate, doce hombres Rapanui fueron secuestrados,
enteros los asaban o hacían madurar de esta manera” llevándoselos a la isla más afuera, donde se establecían
(Cook, 1921: 67). los cazadores de ballenas. Esta situación se reiteró a lo
largo de los años, causando un cambio de actitud de los
Uno de los usos principales del plátano es la alimentación, isleños hacia los extranjeros; en esta época comienza
y aunque no es único tiene un papel fundamental en la también la llegada de los barcos esclavistas (Ramírez,
relación con la sociedad humana. Es el caso de los umu 2010). Luego de estos acontecimientos, muchas de las
o curantos que son característicos de toda Polinesia. observaciones realizadas por los navegantes fueron
(Seelenfreund, 2011). En 1786 llega a la isla Jean François similares a las anteriores, sin embargo hay algunos
Galup, conde de La Pérouse, en las embarcaciones la elementos novedosos que resaltar. Por ejemplo, Otto
Boussole y l’Astrolabe, a cargo de una expedición cuyo von Kotzebue llega a la Isla el año 1816. Kotzebue
objetivo era completar los descubrimientos llevados a (1821) describe que ese comportamiento es un rasgo
cabo por James Cook en el Océano Pacífico. fuerte de los isleños:

“En, effet, si on leur avait laissé quelques animaux domes- “Para juzgar la vivacidad de estas personas, que parecen
tiques, si ou avait semé dans les terrains qui paraissaient contentos con su situación, no son probablemente la
les plus propiles des grains de plantes léguminenes et falta de provisiones la que los hacía tomar las cosas,
d´ arbles tels qu´orangen, citronniers, cotonniers, ils ya que él nos trajo una fruta de banano considerable,
n´avaient prépondu á ces bons” (La Perouse, 1786: 52). ñame, caña de azúcar y las patatas, y hacer un cultivo
La referencia a la botánica es escasa, de hecho no ve los con grandes características, como vimos en la colina
plátanos, no obstante en Hawaii él habla explícitamente cerca de la bahía, totalmente cubierta de campos
de los plátanos: ¿no los habrá visto, o no había en ese verdes”. (Kotzebue, 1821:141)
momento?.
Otro ejemplo es el del Capitán F. W. Beechey, comandante
“La verdure éclatante de arbles qui couronnaient les del buque Blossom, quien arriba en el año 1825 a
montagnes, les bananiers qu´on apercenaint an tour des, Rapanui (Ramírez, 2010). En los siguientes años, varios
casses, tout se reunissait pour rejovir la vue de voyageours barcos se acercaron a sus costas, entre ellos: el Discoverer
qui venaient de passeur un si long temp sur mer, pour (1831), el Venus (1983), el Portland (1852) y la barcaza
promet me á les estomacs réduits et de la viande fraiche, Prudence (1856). Todos los tripulantes que dejaron
en fin un veritable pay cocagne“. algún registro reiteran observaciones del acercamiento
de nativos al barco ofreciendo productos alimenticios y
Diez años más tarde, en 1796, arribó a la isla Charles Bishop: mujeres. Sin embargo, entre los años 1860-1862, barcos
peruanos esclavistas se aproximaron a la isla llevándose
“Al pasar a lo largo de la tierra se observó un buen número a la fuerza una gran cantidad de personas, lo cual
de nativos que se sientan en el lado de las colinas que genera un cambio de actitud que incita una reacción
están cubiertas con plantaciones de batatas, caña de de hostilidad ante los recién llegados visitantes. Entre
azúcar, ñame y otras raíces y cerca de cualquiera de los los secuestrados se encontraba el Ariki Kaimakoi y su
pueblos que tienen uno o dos monumentos de pie en hijo Maurata. Se llevaron a 900 personas, de las cuales
la orilla del mar frente a ellos: estos parecen tener la sólo 15 volvieron a la isla (Ramírez, 2010).

52 Etnobiología 12 (3), 2014.


Rojas. La Musa spp. en la Isla Rapa Nui: Estudio sobre botánica etnohistórica

“Varios de los Nativos que vienen a bordo; eran seres de ante mano, a veces lo llevaban a su misma casa donde
afable raza, nos trajo a nosotros plátano, ñame, papas, había muerto, bien arreglado y adornado para el caso, lo
dulces y una raíz llamado coco en la India occidental. No colocaban encima de una mesa en medio de la pieza. La
pudimos conseguir ningún ejemplar botánico. Ya que el casa por el exterior estaba toda forrada, hasta las puertas
miedo que nos producían los numerosos habitantes que y ventanas con moen-nga (esteras de totora o plátano)
bordeaban la orilla, no pudieron descubrir nada más que principalmente de Mahute o hau-hau y lo velan durante
el plátano” (Cuming, 1832). un mes” (De Estella, 2007).

Si bien estas descripciones confirman la presencia del El banano perteneciente al género Musa es mencionado en
plátano en la isla, también nos hablan de un uso importante la etnografía realizada por Métraux en el año 1930. Se habla
en las relaciones de intercambio; ¿por qué el plátano y de los usos, por ejemplo para el teke (es un tipo de canasto
las otras especies vegetales son las que se entregan a los realizado con fibra de plátano) se usa la corteza del árbol,
extranjeros? ¿Cuál es el sentido de dar el plátano por parte y en otros casos usan las hojas para su realización. Como
de los rapanui? ¿Cuál es su valoración social? Cuáles son describe Métraux, se usan las partes secas de las hojas que
los usos y creencias sobre el maíka en la época histórica? rodean el tronco. Se rompe en tiras anchas, cortadas del
ancho requerido por la trama. Las tiras anchas se dividen
La época histórica. El funeral, el umu y las fibras de en tiras más delgadas, y luego escindidas nuevamente en
maíka. Rafael Edwards (1918) describe la vida de Eugenio tramas del ancho necesario, pero sin dividir en un extremo
Eyraud, quien fue el primer en residir un tiempo prolongado de la tira para facilitar el comienzo del trenzado, las fibras
en la isla de Pascua, pero no menciona nada acerca de los vegetales en general son trenzadas para su posterior trabajo.
plátanos; sí menciona que en 1864 hay mahute y que las Los extremos no divididos son cruzados diagonalmente para
batatas son el principal alimento junto con los perros y proveer las tramas a la derecha y la izquierda.
los corderos. También describe el umu: forma tradicional
polinésica para coser los alimentos. Uno de los objetos realizados con fibra de plátano es el
cuerpo del canasto, trenzado en telas dobles y el fondo
La presencia del plátano está en varios espacios sociales, cerrado con una trenza de dos rumbos. Éste se llama kete,
como el de la muerte, donde éste es parte fundamental y y los hay de varios tipos. Los canastos son denominados
nos habla de su importancia ritual: a partir de su tamaño, los más pequeños eran llamados
kete-rau-hiri; las canastas para acarrear eran las kete-turua
“Desde luego todos llevaban sus presentes pues nadie y medían alrededor de un metro, con el mismo ancho. La
quería ser menos: pollos, pavos, corderos, camotes y comida sacada de los hornos bajo la tierra era puesta en
plátanos. Todo eso se veía amontonado y pronto para un taropa. Un canasto se denominaba tukunga cuando era
meterlo en el umu (curanto). O sea en un hoyo como de utilizado como bandeja para la comida.
un metro de profundidad, hecho en el suelo; en el ponen
piedras y leña, prenden fuego y una vez caldeadas las Métraux describe su manufactura de la siguiente manera:
piedras, sacan las brasas y leños que restan, quedando
las piedras candentes y limpias. Sobre ellas colocan los “El canasto que forma una cadena es presionada para
comestibles en crudo o sea, pollos, pavos, corderos, carne que el extremo trenzado de un borde conforme una línea.
de vacuno, peces, camote, plátanos, etc. Todo bien limpio Comenzando por el extremo más alejado, la trabajadora
y pelado. Y encima ponen hojas de plátanos, hasta cubrir trenza los extremos sueltos de la trama inclinada en una
bien las viandas. Sobre las hojas echan tierra y arena en trenza continúa y, cuando alcanza el extremo cercano,
forma de que todo quede bien tapado” (De Estella, 2007). continúa con una trenza libre de tres cabos que termina
haciendo un medio nudo con uno de los cabos alrededor
Esta descripción es de un funeral, de la comida que se de los otros dos. La trabajadora vuelve la canasta del revés,
ofrenda el día del entierro de un difunto. Es interesante ver y las tramas que estaban alejadas de ella en el primer
que este tipo de preparación de alimentos es de importancia curso quedan ahora inclinadas hacia ella. Comenzando
mayor para la cultura rapanui. Por un lado es el umu que nuevamente por el extremo lejano, trenza el segundo curso
se ofrece a las personas vivas que asisten al entierro, pero sobre el primero y termina como antes, con un cabo suelto
por otro está el tratamiento que se da al difunto: fijado con un medio nudo. El canasto tiene entonces un
pequeño cabo suelto en cada extremo del fondo trenzado,
“Al cabo de dos meses, quedaba seco el cadáver y los y la técnica es idéntica en lo que respecta al acabado de
deudos lo llevaban a un sepulcro especial, arreglado de dos cabos en Tongareva (Métraux, 1971).

53
“El otro borde formado por los extremos no divididos de piedras que se retiraban cuando habían alcanzado alta
la tira más ancha se convierte en un mango uniendo la temperatura. El fondo del hoyo era tapizado de hoja de
trama dividida para formar extremos trenzados indivi- plátano, allí se colocaban los alimentos, cubiertos primero
duales. El mango de las canastas en Isla de Pascua, de con piedras luego con hojas y por último con tierra. Al
acuerdo con Buck, es peculiar en tanto es elaborado cabo de unas horas, se desenterraban los alimentos. Los
mediante dos procesos. El primero es la formación de hornos antiguos cercanos a los yacimientos arqueológicos
un borde doblando la trama izquierda y derecha para están revestidos de cuatro o cinco losas que evitan el
que sus extremos libres se proyecten en el exterior del contacto directo de la hornada con el suelo. El umu figura
trabajo y el segundo es el entramado de los cabos sueltos en todas las descripciones de banquetes y fiestas, el gusto
en una triple trenza ubicada ligeramente bajo el borde de los alimentos estofado es según relatos excelente y ha
del mango. El canasto es trenzado con el lado externo sido a menudo elogiado por viajeros. Era en esos hornos
hacia adentro. Al terminar, el canasto es volteado y los donde se preparaban los cuartos de carne tomados de
dos cabos del fondo y la trenza del mango quedan en el cadáveres de enemigos.
lugar apropiado. Patrones simples de colores en líneas
cruzadas diagonalmente son introducidos utilizando En los funerales la comida se ofrenda el día del entierro de
tramas negras provenientes de las partes naturalmente un difunto. Por un lado se prepara un umu a las personas
más oscuras del banano” (Métraux, 1971). vivas que asisten al entierro, y por otro está el tratamiento
que se da al difunto. Podemos apreciar que en el umu el
Francisca Ramírez (2010) ha demostrado que el umu o plátano tiene tres usos de dos partes diferentes de la planta,
curanto ha sido parte de la historia alimentaria rapanui y además se usa como parte de lo que se puede ofrendar,
y que la mayoría de las ceremonias antiguas tenían como es decir, dentro de las posibilidades de intercambio.
eje central este tipo de horno. Estas ceremonias se llaman
según su tipo o motivo, vinculado principalmente con “Al cabo de dos meses, quedaba seco el cadáver y los
su función central, la de crear los discursos, ordenar y deudos lo llevaban a un sepulcro especial, arreglado de
clasificar el mundo en el que se desarrolla la sociedad, antemano, a veces lo llevaban a su misma casa donde
como ocurre en casi toda Polinesia (Ayoagi, 1966). El umu había muerto, bien arreglado y adornado para el caso,
era un mecanismo a través del cual se le ofrecía sacrificio o lo colocaban encima de una mesa en medio de la pieza.
tributo a las divinidades, entre otras cosas es una relación La casa por el exterior estaba toda forrada, hasta las
con el mundo de las creencias, los ritos y los mitos. puertas y ventanas con moen-nga (esteras de totora o
plátano) principalmente de Mahute o hau-hau y lo velan
La creencia de Atua Make Make entrega elementos para durante un mes” (De Estella 2007).
tratar de entender cómo es el mundo de las creencias
rapanui. Luego de creado el hombre (Hina-kauhara) en Se decora el espacio del velorio con una estera de plátano,
la isla, “Atua Make Make se acerca a un hombre de la es decir que además sirve como textil. Pero, ¿su función es
isla, llamado Peku-angoohu. Como éste no ofreciera a adornar? Puede ser. Pero qué significa adornar el espacio
dios el Umu (curanto), o sea, sacrificio, lo trasladó a una de un difunto. En este rito se puede apreciar las especies
isla lejana, llamada Motu Matiro-Hiva (Sala y Gómez), llevadas al umu, entre ellas el plátano como fruto para
como castigo de su irreligiosidad le impuso la pena de alimento, como hoja para cubrir el umu, y como estera
cuidar los peces que el mar dejaba en el flujo y reflujo para el velorio. Estas funciones se cumplen en distintos
sobre la arena” (De Estella, 2007: 145). Después le ofrece momentos y espacios del rito. Luego de consumidos los
un umu y ruega piedad, lo cual es bien recibido por Atua recursos distribuidos, la celebración continúa en espacios
Make Make (Ramírez, 2010). más íntimos, se reúne la familia extendida, hacen curantos
más pequeños, y se canta. Estas festividades generalmente
El umu es mucho más que una hoguera para cocer ali- son heredadas o tomadas por una familia a modo de
mentos, es un hecho social total, un rito donde se ponen manda. Se percibe que los curantos religiosos colaboran
en relación, los animales, las plantas, las creencias. Este con la conservación del mana en la familia que lo realiza.
cumple una función clasificatoria, distribuidora de objetos,
y de sus cargas simbólicas. “Si no hicieran el curanto todos los años estarían peor
de lo que están. Me decía que un problema de partir de
Los alimentos en Rapa Nui, según Métraux (1941), eran acá era que el curanto no se puede mover de este lugar,
cocinados al estilo polinésico, dentro de un umu, esto es, un que finalmente por el curanto es por lo cual ellos están
hoyo en el que se encendía una hoguera, allí se calentaban bien. Cuando están mal y luego siempre suben, sus hijos

54 Etnobiología 12 (3), 2014.


Rojas. La Musa spp. en la Isla Rapa Nui: Estudio sobre botánica etnohistórica

tienen problemas y luego salen de ellos, todo es gracias más cerca de lo sagrado. En este sentido que luego hayan
al curanto” (Ramírez, 2010). visto que la población o algunos sujetos se pintaban de
amarillo el cuerpo, como señal de simpatía y similitud con
Un individuo o familia demuestra su posesión de mana a el plátano. El plátano es visto como un objeto dentro del
los comensales a través de la repartición, lo cual le permite mismo universo de cosas que los humanos.
mantener el prestigio y su status dentro de la comunidad.
Una de las conclusiones de Ramírez es que concibe el Las plantaciones en hileras pueden haber sido demarca-
umu como transformador de alimentos desde su estado dores de espacios entre la población, por lo tanto es parte
de naturaleza a un estado para el consumo cultural. del paisaje de la isla. Sin dudas uno de los principales usos
Además, este hecho conserva, distribuye y congrega a la es el alimenticio, por lo que gran parte de los cultivos
comunidad (Goody, 1995). eran de plátanos. Cuando son recibidos por los isleños los
relatos hablan de la fiesta y de los umu que se hacía para
“El umu no es el único sistema de preparación de comida, cocer los alimentos. La cocción de alimentos implica una
también existe el tunu ahí, el que, tiene un carácter menos dinámica ritual con las cosas involucradas ahí. Por ejemplo
formal que el umu y se practica como una barbacoa cuando se moría alguien en el velorio se donaban una
común. Éstos tienen un lugar especial en la relación del serie de objetos a los invitados y al difunto, dentro de las
Rapanui con el espacio de tierra que va a ocupar y los cuales también estaban las esteras vegetales que cubrían
ancestros o tupuna. Los espíritus se alimentan del humo su cuerpo. El umu es parte importante de la construcción
que emerge de las preparaciones que se realizan, por esto de los mitos, el valor de las cosas y los significados que
antes de empezar los preparativos se arrojan alimentos tienen para la sociedad.
al fuego para que los espíritus se nutran de sus esencias
(Métraux, 1995: 124).” Los estudios respecto al umu en Polinesia son de larga
data, no obstante en Rapanui su estudio está en estado
“Cada lugar tiene su varúa (los varuá son los espíritus embrionario. Si bien es mencionado por los primeros
de los ancestros). Tú no puedes llegar y ocupar ahí. Igual estudiosos de la isla, no hay un trabajo acabado respecto
que dicen que cuando tú llegas a un lugar, lo primero a cuáles son los tipos de umu que se practican en la isla,
que tú haces es saludar y prender fuego. Ma ka kai, o cuál es la implicancia sociológica del umu y menos una
sea, ven a comer. Ellos se alimentan de humo, no de lo caracterización biográfica de las cosas que se involucran
que uno está comiendo, solamente de humo, por eso lo en el umu, como por ejemplo el maíka.
primero que tú tienes que hacer cuando llegas a un lugar
es prender fuego. Ese es el humo del que se alimentan Agradecimientos
ellos, del olor, de todas esas cuestiones, se alimentan de
ahí, te protegen, te cuidan, si están de buenas contigo. Agradezco a la Universidad Academia de Humanismo
Entonces tú dices koro, nua, rapanui puedo estar aquí, Cristiano por el financiamiento de parte de este pro-
si es un lugar que no me está permitido, que disculpe, yecto a través de los fondos Proyecto Fondart 16038
pero como rapanui yo voy a quedar aquí para que me (Convocatoria 2012) y al Proyecto NTI 2012 “Hakaara o
proteja, me cuida y de ahí yo me voy. No voy a hacer nada te Kahu: Vistiendo Rapanui”. En especial a Daniel Quiroz
malo, iorana nua, iorana koro, y así saludar” (Ramírez, por su apoyo frente a las adversidades y por motivarme
2010). Para poder entender el umu y el rol que cumple el a descubrir la etnobotánica.
maíka en su realización, es necesario considerar el sentido,
significado y la función que cumple el rito en la sociedad LITERATURA CITADA
y, a su vez, la planta (plátano) en el rito (Linton, 1985).
Bishop, C. 1966. The Journal and Letters of Captain
Conclusión Charles Bishop on the North-West Coast of Amer-
ica, in the Pacific and in New South Wales 1794-
En la etapa del contacto con los navegantes, las des- 1799. The Hakluyt Society, Second Series, No. CXXX1.
cripciones respecto al maíka son en primera instancia Published for the Hakluyt Society © at the University
al contacto, con la entrega o devuelta de un racimo de Press. Edited by Michael Roe. (Reproduced by permis-
plátanos a los navegantes. Esto quiere decir que el maíka sion of the Hakluyt Society.) Cambridge, Inglaterra.
es objeto de don, que haya sido la primera cosa es porque Cook, J. 1921. Viaje hacia el Polo Sur y alrededor del
tiene una gran relevancia, según Marcel Mauss (2003) lo mundo realizado a bordo de los navíos reales
que se entrega como objeto de don son las cosas que están “Resolution” y “Adventure”, durante los años 1772,

55
1773, 1774 y 1775. Madrid Calpe, España. Biblioteca
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antropólogo y el grado de licenciado en antropología
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56 Etnobiología 12 (3), 2014.


USO DE MAMíFEROS SILVESTRES POR HABITANTES DEL
PARQUE NACIONAL EL TEPOZTECO, MORELOS, MÉXICO
Alejandro García-Flores1, Marco Antonio Lozano-García2, Ana Luisa Ortiz-Villaseñor2 y Rafael Monroy-Martinez1
1
Laboratorio de Ecología. Centro de Investigaciones Biológicas. Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Av.
Universidad 1001, Col. Chamilpa. C. P. 62209. Cuernavaca, Morelos, México.
2
Laboratorio de Mastozoología. Centro de Investigaciones Biológicas. Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
Av. Universidad 1001, Col. Chamilpa. C. P. 62209. Cuernavaca, Morelos, México.

Correo: gafa666@hotmail.com

Resumen:

El objetivo del presente trabajo fue analizar el uso tradicional que habitantes del Parque Nacional El Tepozteco hacen
de los mamíferos silvestres. Se utilizaron técnicas etnozoológicas, como observación participante, encuestas estruc-
turadas, entrevistas a profundidad y recorridos guiados. La cacería de mamíferos se lleva a cabo durante todo el año
por la mañana o por la noche, individual o en grupo. Se identifican 34 especies distribuidas en siete órdenes, de ellas
17 especies presentan categoría de uso, de las que se utilizan la carne, piel, garras, patas y grasa. Las familias con más
especies en las categorías de uso son: Procyonidae, Mephitidae, Felidae y Sciuridae. Se reconocen siete categorías de
uso: alimentaria (58.8%), artesanal (58.8%), medicinal (23.5%), adorno (17.6%), mascota (17.6%), místico-religioso
(11.7%) y abono (5.8%). Los mamíferos con mayor índice de valor de uso son: venado cola blanca (0.037), conejo de
campo (0.022), tejón (0.022) y mapache (0.022). El Parque Nacional El Tepozteco presenta problemas socioambientales
derivados de los impactos de la política económica sobre los recursos naturales y el desarrollo de las comunidades
indígenas y campesinas, sin embargo sus habitantes originarios mantienen vigente conocimientos tradicionales de los
mamíferos silvestres, cuyo manejo está determinado por las categorías de uso asignadas. Se pondera el establecimiento
de criaderos comunitarios de uso múltiple de especies de mamíferos dentro del Parque, que permita su manejo integral.

Palabras Clave:

Conocimiento tradicional, Categorías de uso, uso tradicional, Etnomastozoología.

Traditional use of wild mammals by the inhabitants of the National Park El Tepozteco

Abstract:

The aim of this investigation is to analyse the traditional use that inhabitants of the National Park El Tepozteco give to
wild mammals in the area. Several ethnozoological techniques were used, such as participant observation, structured
questionnaires, thorough interviews and guided tours. The results indicate that the wild mammal hunting takes place
all year long in the morning or at night, individually or collectively. Were identified 34 species distributed in seven
orders, from them 17 species fall into a ‘usage category’ fulfilling needs such as meat, skin, claws, paws and fat. The

57
families presenting the most species within a usage category are: Procyonidae, Mephitidae, Felidae y Sciuridae. Were
recognized seven usage categories: food supply (58.8%), crafts (58.8%), medicine (23.5%), ornament (17.6%), pets
(17.6%), mystical-religious (11.7%) and manure (5.8%). The mammals with a major value rate are: white-tailed deer
(0.037), wild rabbit (0.022), badger (0.022), and racoon (0.022). The National Park El Tepozteco has social-environmental
issues which stem from the impacts of economic policies on the natural resources and the development of indigenous
and rural communities. However, the original inhabitants of the area still possess certain knowledge that translates
into the traditional use of wild mammals, whose handling is determined by the already assigned usage categories.
It is advisable to set up breeding farms or hatcheries for these multi-use mammal species in the National Park El
Tepozteco, action that will also regulate and promote a better and integral handling

Key words:

Traditional knowledge, Usage categories, Traditional use, Ethnomastozoology.

Introducción del Parque Nacional El Tepozteco mantienen de los mamí-


feros silvestres? Se parte del supuesto de que a pesar del
La fauna silvestre tiene importantes funciones: ecológica, deterioro generado por el cambio de uso de suelo dentro
social, económica, recreativa, educativa, cultural y estética del PNT, sus habitantes nativos pueden contribuir con
(Pérez et al., 1995; Pérez, 1998; García, 2008). Culturalmente, base en sus saberes tradicionales a la conservación de los
la fauna silvestre constituye un recurso para la subsistencia mamíferos silvestres. El objetivo del presente trabajo fue
de las comunidades campesinas e indígenas, porque suele analizar los saberes tradicionales que poseen habitantes
ser una de sus principales fuentes de alimento y medicina nativos de los mamíferos silvestres del Parque Nacional
(García, 2008; García y Monroy, 2009; Barrasa, 2012; El Tepozteco.
González y Vallejo, 2014).
Material y Métodos
Los mamíferos silvestres constituyen un recurso natural
importante en el desarrollo de las comunidades locales, El PNT tiene una extensión territorial de 23,286 ha, se
por el aporte de especies para obtener alimento, medi- ubica en la zona norte del estado de Morelos entre las
cinas, vestido, abrigo, combustible, fibra y herramientas coordenadas geográficas 18°58’50’’ N y 99°02’09’’ O, y un
(Lorenzo et al., 2007; Monroy y García, 2013). En México, rango altitudinal que va de los 1,380 a los 3,350 msnm.
los mamíferos y en general la fauna silvestre contribuye a la Se ubica entre los municipios de Cuernavaca, Yautepec,
canasta básica de las comunidades campesinas e indígenas Tlalnepantla y la mayor parte de la superficie de Tepoztlán,
en condiciones de pobreza y con disponibilidad de recursos en el estado de Morelos; y la delegación Milpa Alta al sur
naturales (Bolkovic, 1997; Morales, 2000). del Distrito Federal (Programa de Manejo Parque Nacional
El Tepozteco, 2008) (Figura 1).
El presente trabajo se realizó con habitantes nativos
del Parque Nacional El Tepozteco (PNT), dentro del El PNT se ubica en la provincia fisiográfica del eje
Área de Protección de Flora y Fauna Corredor Biológico Neovolcánico Transversal, cuyas unidades de suelo según
Chichinautzin, la cual es un área natural protegida ubicada la categoría de la FAO son: Andosol, Litosol, Feozem,
en la región montañosa del norte del estado de Morelos, Rendzina, Regosol y Vertisol (Programa de Manejo Parque
México (Contreras et al., 2006). Su población está formada Nacional El Tepozteco, 2008).
por campesinos e indígenas (Colin y Monroy, 2004), con
saberes tradicionales sobre el manejo, conservación y El Parque se localiza próximo a la intersección de tres
aprovechamiento de sus recursos faunísticos, los cuales se importantes sistemas hidrológicos como son la cuenca
encuentran en riesgo debido a impactos socioambientales del río Lerma al occidente, la cuenca de México al norte
presentes en el área natural protegida y que impactan su y la cuenca del río Balsas al sur, en la cual se localiza el
calidad de vida y desarrollo. área de estudio. Además, forma parte de las subcuen-
cas “Tepecuacuilco”, “Apatlaco”, Alto Amacuzac”, “Bajo
En este contexto, la pregunta de investigación a responder Amacuzac” y “Tembembe” (Programa de Manejo Parque
fue: ¿Cuáles son los saberes tradicionales que los habitantes Nacional El Tepozteco, 2008).

58 Etnobiología 12 (3), 2014.


García-Flores et al. Uso de mamíferos silvestres por habitantes del Parque Nacional El Tepozteco, Morelos, México.

Figura 1. Ubicación del Parque Nacional El Tepozteco, Morelos, México.

Dentro de los aspectos climáticos, en el PNT se manifiestan Se realizó una revisión de literatura sobre las características
principalmente tres zonas térmicas: la semifría, localizada socioambientales así como de las especies de mamíferos
al norte en altitudes mayores a 3,200 msnm; la templada, silvestres reportadas (INEGI, 2000; García-Flores et al.,
ubicada en la parte centro en altitudes que oscilan entre 2003; Banco Mundial, 2006), y mediante el uso de car-
los 2,000 y 3,000 msnm; y la semicálida, ubicada al sur de tografía se ubicó al área de trabajo.
la zona templada, donde predominan altitudes menores a
los 2,000 msnm. (Programa de Manejo Parque Nacional El Se realizaron visitas previas al municipio para informar
Tepozteco, 2008). del proyecto a los habitantes del lugar y autoridades
locales con la finalidad de poder obtener la aprobación
Monroy y Taboada (1990) mencionan la presencia de siete de la gente para el desarrollo del trabajo. En cada visita,
tipos de vegetación: bosque de pino, bosque de oyamel, se realizó un taller participativo y complementariamente
bosque de encino, bosque de aile, bosque mesófilo de se utilizó la técnica de la observación participante con
montaña, matorral crasicaule y selva baja caducifolia. la finalidad de reconocer el área de trabajo y detectar a
los informantes clave.
La mastofauna reportada para el PNT la constituyen 67
especies incluidas en 18 familias, que corresponden al 66% Con relación al muestreo se seleccionaron a personas
de la reportada para el estado de Morelos y al 14 % de la que desarrollaban actividades relacionadas con el campo
República Mexicana. El orden mejor representado es el de los (agricultura, colecta, pesca, ganadería y caza), y que
murciélagos con 23 especies, seguido de los roedores con 19 supuesamente tienen el mayor conocimiento de los
(Programa de Manejo Parque Nacional El Tepozteco, 2008). mamíferos silvestres.

59
Se aplicaron entrevistas y cuestionarios (Martin, 1997) para servación de la fauna silvestre. Con base en el número de
conocer la percepción de los habitantes sobre su entorno, especies registradas, las categorías de uso reportadas y el
principalmente de los mamíferos silvestres, del grado de número de entrevistas realizadas, se determinó el Índice
deterioro de sus recursos, de la forma de explotarlos, el de Valor de Uso (IVU), el cual expresa la importancia de
grado de concientización para para conservarlos y los una especie determinada para todos los entrevistados.
problemas particulares relacionados con el manejo y uso Para estimar el IVU de cada especie, se utilizó la siguiente
de la mastofauna de la región. fórmula (Toscano, 2006):

La información se obtuvo por medio de entrevistas abiertas IVU= ∑i UVis / ns


a mujeres y hombres, lo anterior para lograr una evaluación Donde:
y comparación del conocimiento entre géneros. Se aplicó UVis: Número de personas que citan algún uso para cada
un cuestionario en donde se relacionan las actividades especie.
de los entrevistados con los mamíferos silvestres. Durante ns: Número de personas entrevistadas.
las entrevistas y la aplicación de los cuestionarios se
mantuvieron las expresiones y palabras nativas con el Resultados y Discusión
fin de generar mayor confianza entre el entrevistador y
entrevistado; con el consentimiento del informante se De las 135 entrevistas estructuradas aplicadas, 101 fueron
grabaron las entrevistas con una grabadora portátil, lo hombres y 34 mujeres. El 83% corresponde a informantes
cual facilitó el proceso de análisis de datos. nativos y el 16.7% a avecindados, principalmente prove-
nientes del estado de Guerrero y Distrito Federal. La edad
Algunas de las preguntas planteadas fueron las siguientes: promedio de los informantes fue de 42 años. Las actividades
productivas primarias que desarrollan son: agricultura,
1. Nombre, edad, origen, tiempo de residencia en la ganadería, cacería y la colecta restringida a la leña y
región, actividad productiva. plantas medicinales. La cacería de mamíferos silvestres
2. Especies de mamíferos silvestres que conoce y/o utiliza. se lleva a cabo durante todo el año, dos veces al mes en
3. Descripción general de las especies. promedio, en la mañana o por la noche, individual o en
4. Usos de los mamíferos silvestres. grupo. Para ello se utilizan linternas, machetes y escopetas
5. Técnicas de cacería. para la caza de los animales y en algunos casos se apoyan
6. Formas de uso. de perros. Los recorridos se realizan principalmente en el
7. Especies consideradas dañinas y benéficas. bosque, campos de cultivos, huertas frutícolas y cañadas.
8. Especies utilizadas en ceremonias, o aquellas con La participación de las mujeres consiste en la limpieza de
alguna leyenda, o asociadas a mitos. las presas, el salado y secado de la carne cuando se tiene
9. Especies que son cazadas para la venta. que “guardar” y ser utilizado en días posteriores, y son
10. Sobre la problemática del PNT. las que preparan la carne en diferentes guisos.
11. Recomendaciones del aprovechamiento de la mas-
tofauna. La cosmovisión de los informantes adultos y ancianos
evidenció que estos conocen más especies de mamíferos
Para determinar a las especies referidas en las entrevistas y silvestres en comparación con los jóvenes. Monroy et al.
cuestionarios, se realizaron visitas guiadas en coordinación (2011) encontraron que los adultos mantienen vigentes
con los entrevistados. Las especies utilizadas fueron iden- más saberes tradicionales sobre los mamíferos silvestres
tificadas comparándose las descripciones proporcionadas del Corredor Biológico Chichinautzin. Monroy-Vilchis et
por los informantes con la literatura científica pertinente al. (2008) mencionan que en la Reserva Natural Sierra
y a través de registros fotográficos de los animales que se Nanchititla, México, al incrementarse la edad de los
pudieron encontrar (Aranda, 2000; Ceballos y Oliva, 2005). informantes generalmente es mayor la información que
Complementariamente, se utilizaron trampas Sherman para aportan sobre los animales silvestres.
capturar mamíferos pequeños (ratas y ratones), Tomahawk
y Hava-Hart para mamíferos de talla mediana y redes de Los informantes mencionaron que años atrás la caza fue
niebla para murciélagos (Barreto, 2010). una alternativa de solvencia económica pero debido al
deterioro promovido por la flexibilización en la planeación
Una vez concluido el trabajo de campo, los datos fueron del uso del suelo, la tala inmoderada, ampliación de la
sistematizados y socializados a fin de que los habitantes frontera agrícola, invasión de predios para la construcción
del PNT propusieran estrategias que permitieran la con- de viviendas y la cacería furtiva (Contreras et al., 2006),

60 Etnobiología 12 (3), 2014.


García-Flores et al. Uso de mamíferos silvestres por habitantes del Parque Nacional El Tepozteco, Morelos, México.

han originado la desaparición de los mamíferos, además de México, las familias que más especies con uso registraron
impactar en el conocimiento tradicional y su transmisión fueron: Felidae con cuatro, y Canidae y Mephitidae con
oral a las siguientes generaciones; estos mismos impactos dos (Monroy-Vilchis et al., 2008a, 2008b).
sobre los recursos y conocimientos son reportados para el
Corredor Biológico Chichinautzin (Monroy et al., 2011) y Los informantes reconocen siete categorías de uso que en
para la Reserva Estatal Sierra de Montenegro (García et al., orden de importancia son: alimentaria (58.8%), artesanal
2004). En la actualidad la caza es de subsistencia debido (58.8%), medicinal (23.5%), adorno (17.6%), mascota
a que las especies de mamíferos aportan únicamente (17.6%), místico-religioso (11.7%) y abono (5.8%) (Figura
para el autoabasto. 2). De forma comparativa, es un número mayor de usos con
respecto a otras localidades, como el Corredor Biológico
Para el PNT se reportan 67 especies de mamíferos silvestres Chichinautzin con seis (Monroy et al., 2011), la Reserva
(Programa de Manejo Parque Nacional El Tepozteco, 2008), Natural Sierra Nanchititla con cinco (Monroy-Vilchis
sin embargo, en el presente trabajo, los informantes et al., 2008b), y para la comunidad de Loma Bonita en
reconocen sólo a 7 órdenes, 15 familias y 34 especies, en la Selva Lacandona, Chiapas, con cuatro usos de los
las que se incluyen murciélagos frugívoros, insectívoros mamíferos silvestres (Lorenzo et al., 2007). Lo anterior
y polinivoros, estos últimos son percibidos como especies se debe posiblemente a que los habitantes originarios
que dispersan semillas, controlan plagas o polinizan plantas del PNT son de origen náhuatl, lo que hace pensar que
(Tabla 1); de estas últimas, 17 presentan categoría de uso, los campesino e indígenas originarios conservan mayores
lo que representa el 50% de las especies reconocidas por saberes tradicionales en comparación con los habitantes
los habitantes, en las que se incluyen las que aportan de que están inmersos en áreas naturales protegidas con
manera directa algún recurso como la carne, piel, garras, mayores presiones urbanas, tal es el caso de la Reserva
patas y grasa a los usuarios (Tabla 2). Sobresale que 12, Estatal Sierra de Montenegro ubicada en el centro del
equivalentes al 66.6%, tienen más de una categoría de estado de Morelos (García, 2008).
uso, siendo denominadas de uso múltiple. Las familias
que aportan más especies con uso fue la Procyonidae con El uso alimentario representa la categoría más importante
tres especies, seguidas de Sciuridae, Canidae, Mephitidae para los campesinos ya que se reconocen 10 especies
y Felidae con dos especies cada una. En comparación, utilizadas como alimento, representando el 56.8% de las
para la Reserva Natural Sierra Nanchititla en el Estado de especies reportadas con esta categoría. A mención de

Figura 2. Distribución porcentual de los usos registrados de las especies de mamíferos silvestres del Parque Nacional El Tepozteco, Morelos, México.
61
Tabla 1. Mamíferos reconocidos por los habitantes del Parque Nacional El Tepozteco, Morelos, México.

Orden Familia Genero Especie


Didelphis virginiana
DIDELPHIMORPHIA Didelphidae
Tlacuatzin canescens
CINGULATA Dasypodidae Dasypus novemcinctus
Artibeus jamaicensis
  lituratus
  toltecus
  aztecus
  phaeotis
Phyllostomidae
Sturnira lilium
CHIROPTERA
Glossophaga soricina
Desmodus rotundus
Macrotus waterhousii
Leptonycteris nivalis
Molossidae Tadarida brasiliensis
Vespertilionidae Lasiurus blossevilli
Mephitis macroura
Mephitidae Conepatus leuconotus
Spilogale gracilis
Bassariscus astutus
Procyonidae Procyon lotor
CARNIVORA Nasua narica
Mustelidae Mustela frenata
Urocyon cinereoargenteus
Canidae
Canis latrans
Lynx rufus
Felidae
Puma concolor
Spermophilus variegatus
Sciuridae
Sciurus aureogaster
RODENTIA Peromyscus melanotis
Cricetidae melanophrys
Baiomys musculus
Heteromyidae Liomys irroratus
LAGOMORPHA Leporidae Sylvilagus cunicularius
ARTIODACTYLA Cervidae Odocoileus virginianus

los informantes las especies aportan carne como fuente armadillo. En este sentido, los campesinos tienen una
de proteína animal. Ramírez-Barajas y Naranjo (2007), fuente alterna de proteínas de origen animal en los
registraron para una comunidad maya de Quintana Roo mamíferos silvestres esto coincide con Chávez (1983),
14 especies de mamíferos con fines alimentarios como Redford y Robinson (1987), Ramírez-Barajas y Naranjo
el tejón (Nasua narica), venado cola blanca (Odocoileus (2007) y García (2008). La obtención de carne de monte
virginianus) y armadillo (Dasypus novemcinctus), especies se da a través de la cacería de subsistencia en las comu-
que también son reportadas para este trabajo. Vargas nidades inmersas en el Parque Nacional el Tepozteco y
(2001) también reporta como uso alimentario al armadillo se define como la extracción de especies silvestres con
y venado cola blanca, mientras que Ventura (2000) para fines de autoabasto.
la Reserva de la Biosfera el Triunfo, Chiapas, al tejón y

62 Etnobiología 12 (3), 2014.


García-Flores et al. Uso de mamíferos silvestres por habitantes del Parque Nacional El Tepozteco, Morelos, México.

Tabla 2. Mamíferos con uso del Parque Nacional El Tepozteco. Simbología: AL: Alimentario. MD: Medicinal. M: Mascota. AR: Artesanal. AB: Abono. AD:
Adorno. IVU: Índice de valor de uso

Nombre Categoría Parte


Orden Familia Nombre científico IVU
común de uso usada
Didelphimorphia Didelphidae Didelphis virginiana Tlacuache AL Carne 0.014
MD Carne Grasa
Chiroptera Phyllostomidae Artibeus jamaicensis Murciélago AB Guano 0.007
Cingulata Dasypodidae Dasypus novemcinctus Armadillo AL Carne 0.014
AR Patas
Caparazón
Lagomorpha Leporidae Sylvilagus cunicularius Conejo AL Carne 0.022
AR Patas Cola

MR Patas Cola
Rodentia Sciuridae Spermophilus variegatus Ardilla de tierra AL Carne 0.014
AR Animal dise-
cado
Sciurus aureogaster Ardilla gris AL Carne 0.014
AR Animal dise-
cado
Carnívora Canidae Urocyon cinereoargenteus Zorra AD Piel 0.007
Canis latrans Coyote MD Grasa 0.014
AR Colmillos
Mephitidae Conepatus leuconotus Zorrillo AL Carne 0.014
de espalda MD Carne Grasa
blanca
Mephitis macroura Zorrillo listado AL Carne 0.014
MD Carne Grasa
Mustelidae Mustela frenata Comadreja AD Piel 0.007
Procyonidae Nasua narica Tejón AL Carne 0.022
AR Colmillos
M Animal vivo
Bassariscus astutus Cacomixtle AD Piel 0.007
Procyon lotor Mapache AL Carne 0.022
AR Colmillos
M Animal vivo
Felidae Lynx rufus Lince AR Colmillos 0.007
Puma concolor Puma AR Colmillos 0.007
Artiodactyla Cervidae Odocoileus virginianus Venado cola AL Carne 0.037
blanca AR Patas Cola
M Animal vivo
MR Patas Cola

63
Otra categoría importante es el uso artesanal, puesto que habitantes de Tepoztlan, ya que se asocia como un organismo
las especies silvestres proporcionan estructuras para la venta que “chupa sangre” o asociado al “demonio”, llevando a su
como pieles, garras, colmillos o utilizadas como ornato en eliminación, hecho que se transmite a través de la historia
los hogares de los cazadores. Sin embargo, las pieles que se oral entre los habitantes del pueblo y de generación en
rompen durante la preparación de la carne sirve alimento generación, lo anterior afectando en general a todas las
para los perros y no son aprovechadas; por lo que una especies de quirópteros reportados para el PNT.
alternativa sea promover la realización de talleres sobre
curtido de pieles y así poder dar valor agregado a estas Algunos ejemplos de especies de uso múltiple son: venado
estructuras (colmillos, garras, pieles). cola blanca, armadillo, conejo de campo (Sylvilagus cunicu-
larius), tejón, coyote, mapache, tlacuache, zorrillo listado y
La categoría de uso medicinal aporta carne que se come zorrillo espalda blanca. Comparativamente, Monroy-Vilchis
para curar algunos padecimientos como granos en la piel, et al. (2008) reportan siete especies de mamíferos con
dolores de estómago, musculares o reumas. Este saber, diferentes uso, menor al reportado para este trabajo.
respecto a las propiedades medicinales de algunas especies,
está restringido a las personas de mayor edad o médicos Los mamíferos con mayor índice de valor de uso corresponde
tradicionales. El uso de especies silvestre en el PNT es útil al venado cola blanca (0.037), conejo de campo (0.022),
porque no cuentan con botiquines de primeros auxilios, por tejón (0.022), mapache (0.022). Mientras, las especies con el
lo que el uso de la zooterapia es una alternativa. Para este menor índice de valor de uso (0.007) fueron: murciélago, la
trabajo se reportan sólo cuatro especies con uso medicinal: zorra (Urocyon cinereoargenteus), comadreja y cacomixtle.
el tlacuache (Didelphis virginiana) y el coyote (Canis latrans)
para curar dolores musculares y reumáticos, el zorrillo Lista de especies de mamíferos silvestres del Parque
espalda blanca (Conepatus leuconotus) y zorrillo listado Nacional El Tepozteco, donde se indica su uso y forma
(Mephitis macroura) para granos en la piel. Gómez et al. de apropiación.
(2007) mencionan al tlacuache y coyote con uso medicinal
y utilizado para el mismo padecimiento que se reporta en Didelphis virginiana, “Tlacuache”. Alimentario: Se consume
este trabajo, además de usarse para curar el cáncer. la carne, frita o asada y en chile ajo, la cual es preparada por
las mujeres en los hogares. Medicinal: La carne se come para
Para la cosmovisión de los informantes se registra a 9 especies contrarrestar problemas de la piel, también la cola se pone
que equivalen al 26.4% del total de especies reconocidas a hervir con agua y se toma una vez al día para dolores de
(n=34) como dañinas, el indicador común es la afectación estómago y cólicos. Forma de apropiación: Especie que se
a los cultivos de maíz (Zea mays), frijol (Phaseolus vulgaris) distribuye en los cultivos, huertas y el bosque; se caza con
y calabaza (Cucurbita pepo). Las especies que causan daños palos o machete.
son: ratón (Peromyscus melanotis), tejón y mapache (Procyon
lotor). Otros mamíferos perjudican a los animales domésticos Dasypus novemcinctus, “Armadillo”. Alimentario: Se consume
(pollos, gallinas, guajolotes, borregos y becerros), ejemplos la carne, en barbacoa, frita o en mole. Artesanal: Se diseca
son el coyote, zorrillo, murciélago-vampiro (Desmodus la especie y se coloca en la casa de los cazadores, con el
rotundus), comadreja (Mustela frenata), gato de monte caparazón se elaboran tambores. Con las patas se elaboran
(Lynx rufus), cacomixtle (Bassariscus astutus) y tlacuache. llaveros. Forma de apropiación: Se caza en el bosque y
El desconocimiento de algunos pobladores de la importancia campos de cultivo. Se utilizan escopetas y machetes para
ecológica o social de los mamíferos silvestres hace que los cazar a la especie.
consideren dañinos, por tanto se pondera el diseño de un
programa de educación ambiental para generar capacidades Sylvilagus cunicularius, “Conejo”. Alimentario: Se come la
de manejo fundado en la importancia de la fauna silvestre. carne en barbacoa y asada condimentada con chile-ajo.
Lo anterior en ocasiones justifica la cacería de las especies Artesanal: Con la cola y patas se elaboran llaveros. Místico-
que son consideradas perjudiciales, lo cual coincide con religioso: La cola y las patas son usadas para atraer buena
Guerra y Naranjo (2003) y Naranjo et al. (2004). suerte. Forma de apropiación: Se localiza en los campos
de cultivo y el bosque, por las noches y con la ayuda de
El murciélago (Artibeus jamaicensis), junto con otras especies linternas y rifles se cazan.
de murciélagos insectívoros, frugívoros y polinovoros (Tabla
1), aportan guano, que es utilizado como abono de las tierras Spermophilus variegatus, “Ardilla de tierra”. Alimentario:
de cultivo; sin embargo, persiste otra especie (D. rotundus) Se consume la carne frita con manteca, una vez cocinada
que por sus hábitos hematófagos ha sido satanizada por los se mezcla con salsa roja preparada con jitomate y chile.

64 Etnobiología 12 (3), 2014.


García-Flores et al. Uso de mamíferos silvestres por habitantes del Parque Nacional El Tepozteco, Morelos, México.

Artesanal: Se llegan a disecar y se colocan en los hogares de Bassariscus astutus, “Cacomixtle”. Adorno: La piel se utiliza
los cazadores. Forma de apropiación: Se caza en los tecorrales para decorar las casas de los cazadores. Forma de apropiación:
o cultivos y el bosque, con la ayuda de perros y escopetas. En el bosque o campos de cultivo se caza con escopeta y se
auxilian con la ayuda de perros.
Sciurus aureogaster, “Ardilla gris”. Alimentario: Se consume
la carne frita con manteca, una vez cocinada se mezcla Procyon lotor, “Mapache”. Alimentario: La carne se prepara
con salsa roja preparada con jitomate y chile. Artesanal: Se en barbacoa o frita con manteca y se acompañe con salsa
llegan a disecar y se colocan en los hogares de los cazadores. y tortillas de maíz elaboradas a mano. Artesanal: Las patas
Forma de apropiación: Se caza en los tecorrales o cultivos y y colmillos se utilizan para elaborar llaveros. Los cuales
el bosque, con la ayuda de perros y escopetas. son regalados entre amigos o integrantes de la familia.
Mascota: En ocasiones son capturados animales jóvenes que
Urocyon cinereoargenteus, “Zorra”. Adorno: La piel se utiliza son llevados a los hogares de las familias y se tienen como
para adornar la casa de los cazadores. Forma de apropiación: mascota. Forma de apropiación: Se cazan en el bosque con
Se llega a cazar en el bosque con la ayuda de perros y escopeta y con la ayuda de perros. Los animales jóvenes son
escopetas. capturados manualmente.

Canis latrans, “Coyote”. Medicinal: La grasa es utilizada Lynx rufus, “Lince o gato montés”. Artesanal: Lo colmillos se
para dolores musculares y reumas. Artesanal: Los colmillos utilizan para elaborar llaveros. Los cuales son regalados entre
son utilizados para elaborar artesanías, como llaveros y amigos o integrantes de la familia. Forma de apropiación: Se
collares. Forma de apropiación: Se localizan en el bosque y cazan en el bosque con escopeta y con la ayuda de perros.
son cazados con escopeta y se auxilian con linternas.
Puma concolor, “Puma”. Artesanal: Lo colmillos se utilizan
Conepatus leuconotus, “Zorillo de espalda blanca”. para elaborar llaveros. Los cuales son regalados entre amigos
Alimentario: La carne se consume frita con manteca, o o integrantes de la familia. Forma de apropiación: Se cazan
con chile-ajo. Medicinal: Se consume la carne para curar en el bosque con escopeta y con la ayuda de perros.
granos en la piel. Forma de apropiación: Se cazan en las
áreas de cultivo y el bosque, con la ayuda de escopetas y Odocoileus virginianus, “Venado cola blanca”. Alimentario:
en ocasiones se auxilia con perros que sirven para ubicar La carne se prepara en barbacoa o frita con manteca y se
a la especie. acompañe con salsa y tortillas de maíz elaboradas a mano.
Artesanal: Las patas y colmillos se utilizan para elaborar
Mephitis macroura, “Zorrillo listado”. Alimentario: La carne llaveros. Los cuales son regalados entre amigos o integrantes
se consume frita con manteca, o con chile-ajo. Medicinal: de la familia. Mascota: En ocasiones son capturados animales
Se consume la carne para curar granos en la piel. Forma de jóvenes que son llevados a los hogares de las familias y se
apropiación: Se cazan en las áreas de cultivo y el bosque, tienen como mascota. Adorno: La piel se utiliza para decorar
con la ayuda de escopetas y en ocasiones se auxilia con las casas de los cazadores. Místico-Religioso: La cola y patas
perros que sirven para ubicar a la especie. son utilizadas para la “buena suerte”. Forma de apropiación:
Se cazan en el bosque con escopeta y con la ayuda de perros.
Mustela frenata, “Comadreja”. Adorno: La piel se utiliza para Los animales jóvenes son capturados manualmente.
decorar las casas de los cazadores. Forma de apropiación:
En el bosque o campos de cultivo se caza con escopeta y Artibeus jamaicensis, “Murciélago”. Abono: Se utiliza el guano
se auxilian con la ayuda de perros. para abonar los campos de cultivo. Forma de apropiación:
Se realizan recorridos a cuevas y se colecta el guano ma-
Nasua narica, “Tejón”. Alimentario: La carne se prepara en nualmente en costales, los campesinos son quienes realizan
barbacoa o frita con manteca y se acompañe con salsa y esta actividad con la ayuda de guantes, palas y cubre bocas.
tortillas de maíz elaboradas a mano. Artesanal: Las patas
y colmillos se utilizan para elaborar llaveros, los cuales Conclusiones
son regalados entre amigos o integrantes de la familia.
Mascota: En ocasiones son capturados animales jóvenes que Los habitantes locales del Parque Nacional El Tepozteco, en
son llevados a los hogares de las familias y se tienen como su relación con la naturaleza, mantienen vigente conoci-
mascota. Forma de apropiación: Se cazan en el bosque con mientos tradicionales sobre los mamíferos silvestres, porque
escopeta y con la ayuda de perros. Los animales jóvenes son les aportan estructuras como carne, pieles, grasa además
capturados manualmente. de colmillos, patas y garras, usadas para el autoabasto. La

65
relación de los cazadores con los mamíferos se determina Morelos. En: Monroy R. y H. Colín (Coordinadores).
en función de las categorías asignadas tales como: Aportes etnobiológicos. Red regional de recursos
alimento, artesanal, medicinal, mascota, abono, adorno bióticos. Centro de Investigaciones Biológicas-
y místico-religioso. La cacería de mamíferos se considera UAEM. Morelos, México.
de subsistencia ya que el principal uso es el alimentario Contreras, M. T., M. F. Jaramillo y J. C. Boyas. 2006. La
con 10 especies utilizadas para tal fin. El venado cola diversidad biológica en Morelos: Estudio de Caso.
blanca es la especie con más categorías de uso: alimento, Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso
artesanía, mascota, adorno y místico-religioso, además de la Biodiversidad y Universidad Autónoma del
de presentar el mayor índice de valor de uso (0.037), lo Estado de Morelos.
cual permite ponderar el establecimiento de Unidades Chávez, L. G. 1983. Determinación de las relaciones
de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre hombre fauna silvestre en una zona rural de
(UMA) dentro del PNT, que permita su manejo integral. Quintana Roo. Boletín Técnico No. 94. Subsecretaria
Forestal e Instituto Nacional de Investigaciones
Con base en el presente trabajo se afirma que los estudios Forestales. México, D. F.
etnomastozoológicos aportan elementos de conser- García, F. A.; H. Colín y R. Monroy. 2003. Conocimiento
vación a través del reconocimiento de los mamíferos tradicional de los mamíferos en el Parque Nacional
silvestres susceptibles de ser integrados a proyectos el Tepozteco Morelos, México. Resúmenes del XVII
para el desarrollo regional comunitario que permitan Congreso Nacional de Zoología. Puebla.
la conservación de las especies y del saber tradicional, García, F. A., H. Colín y R. Monroy. 2004. Perspectiva
además de mitigar la pobreza a través de proyectos social para la conservación de la fauna silvestre
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67
EL «OMBÚ» (Phytolacca dioica: PHYTOLACCACEAE) EN LA
VIDA DEL Hombre de Iberá (CORRIENTES, ARGENTINA).
ESTUDIO DE CASO SOBRE SU INTERRELACIÓN
Analia Pirondo1 y Héctor A. Keller2
1
Becaria Doctoral en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Universidad Nacional del Nordeste,
Instituto de Botánica del Nordeste. Av. Sargento Cabral 2131, Casilla de Correo 209, 3400 Corrientes, Argentina.
2
Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Universidad Nacional del Nordeste,
Instituto de Botánica del Nordeste. Av. Sargento Cabral 2131, Casilla de Correo 209, 3400 Corrientes, Argentina.

Correo: analiapirondo@hotmail.com

Resumen:

Phytolacca dioica L. (Phytolaccaceae) es un árbol conocido comúnmente como “ombú” que se distribuye desde el sur
de Brasil, pasando por Paraguay, Uruguay y Argentina. Es una especie ampliamente conocida para la región pampeana
de Argentina, por su particularidad de dar sombra y de ser un mojón o marca para señalizar territorios en el paisaje
pampeano. Ambas características también son de gran importancia para poblaciones de otras regiones cubiertas de
grandes extensiones de pastizales del nordeste argentino, como ocurre en la zona de los Esteros del Iberá, provincia
de Corrientes. Este trabajo se propuso como objetivo indagar acerca de la interrelación establecida entre el ombú y
una comunidad del Iberá en aspectos que trascienden la visión utilitaria de la vegetación. La metodología utilizada
consistió en la observación participante, entrevistas abiertas y semiestructuradas en las que participaron 36 hombres
y 33 mujeres, entre 12 y 63 años de edad, que habitan la zona del “Gallo Sapucay” o que la han habitado, residiendo
actualmente en sitios aledaños motivo por el continúan ingresando diariamente al área para realizar algunas de sus
actividades de subsistencia. Los resultados obtenidos arrojaron diversos usos y una fuerte presencia del “ombú” en la
vida de los lugareños, destacándose no solo como un elemento singular del paisaje, sino también como un elemento
sociocultural fundamental del habitante de los “esteros”.

Palabras Clave:

“Ombú”, “la póra”, etnobotánica, esteros, Argentina.

THE «OMBÚ» (Phytolacca dioica: PHYTOLACCACEAE) IN THE LIFE OF MAN OF IBERÁ (CORRIENTES, ARGENTINA).
A CASE STUDY ABOUT THEIR INTERRELATION

Abstract:

Phytolacca dioica L. (Phytolaccaceae), a tree commonly known as “ombú”, is distributed from southern Brazil through-
Paraguay, Uruguay and Argentina. This species is widely known for the Pampas region of Argentina, for its peculiarity
to give “shadow” and as landmark or “mojón” in the Pampean landscapes. Both features are also of great importance
to people in other regions, as in large grassland of Northeastern Argentina, in particular the Iberá Wetlands, Corrientes
Province. The aim of this work is inquire about the interaction between the “ombú” tree and a community of Iberá

68 Etnobiología 12 (3), 2014


Pirondo y Keller. El “ombú” en la vida del ibereño

in features that transcends the utilitarian view of plants. The methodology consisted of participant observation,
semi-structured and open interviews in which 36 men and 33 women participated, aged between 12 and 63 years
old, living in the area of “Gallo Sapucay” or have lived, while currently resides in near places and visit daily the area
to perform some of their subsistence activities. The results shows many uses and a strong presence of “ombú” in the
lives of the locals, highlighting both as an unique feature of the landscape and also as a key sociocultural element
of the dweller of “estuaries”

Key words:

“Ombú”, “la póra”,ethnobotany, wetlands, Argentina.

Introducción Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, donde se extiende


por las provincias de Salta, Tucumán, Formosa, Chaco,
El habitante de los Esteros del Iberá, conocido también Misiones, Corrientes, Entre Ríos y NE de la provincia de
como “ibereño”, vive en un ambiente de horizontes Buenos Aíres.
extensos y tierra fecunda, con el cual mantiene una
constante y profunda relación. Dicho paisaje compuesto Etimológicamente su designación local como “ombú”
de cuerpos de agua (lagunas, riachos, esteros, embalsados y no refiere a ningún aspecto llamativo de la especie, ni a
bañados), áreas anegadizas y bancos arenosos emergentes un nombre derivado del guaraní, como su distribución
(Neiff, 2004) en su conjunto conforman un humedal de geográfica que va desde el sur de Brasil pasando por
1.300.000 hectáreas ubicado en el noroeste de la provincia Paraguay, Uruguay y Argentina podría sugerirlo. De hecho,
de Corrientes, el cual es ampliamente conocido por sus contribuciones como la de Cadogan (1957) referida al
características naturales, no siendo reconocido aún como estudio de la Nomenclatura Guaraní en Botánica, menciona
un sistema socio-ecológico. y aclara que el término “ombú” es de origen exótico o
no-guaraní, aclarando también que la parcialidad guaraní
En este ambiente con alta diversidad florística (Arbo mbya lo designan como yvyra yvypy guachu (árbol con
y Tressens, 2002) se distingue Phytolacca dioica L. tronco de base extensa). No obstante, Bertoni (1940)
(Phytolaccaceae), árbol denominado tradicionalmente incluye para el género Phytolacca el vocablo “umbu” en
como “ombú”, el cual puede reconocerse en el paisaje su diccionario botánico Latino-Guaraní y Guaraní-Latino.
a grandes distancias por ser corpulento, con una copa
amplia y globosa (Brussa Santander y Grela González, Esta especie es muy cultivada por su particularidad de
2009), formando parte de los bosques hidrófilos ubicados “dar sombra” en Europa, motivo por el cual se la conoce
sobre las lomadas arenosas próximas a las lagunas, esteros, como “bella sombra”. Tal característica también la hace
bañados y arroyos (Carnevali, 2003). Acompañando las distinguible en áreas extensas de pastizales de la Argentina,
casas de los pobladores del Iberá, en ocasiones también se en donde se comporta como un refugio –especialmente- en
lo encuentra formando agrupaciones con varios ejemplares jornadas calurosas, y como un mojón o señal para situar el
de la especie que los pobladores llaman en guaraní ombut’y. territorio. Dicha singularidad, de gran importancia cultural
discriminada muchas veces solo para la Pampa Argentina,
Desde el punto de vista morfológico, esta especie, am- también es asignable a otras regiones de pastizales del
pliamente abordada por diversos trabajos (Burkart, 1987; nordeste argentino como ocurre en la zona de los Esteros
Brussa Santander y Grela González, 2009), se caracteriza del Iberá, en la provincia de Corrientes. Sin embargo, pese
por ser un árbol dioico con una altura de 8 a 12 m. Presenta a las ventajas que ofrece el ombú al hombre de campo, se
una base ancha con raíces laterales muy desarrolladas. han documentado para la región pampeana de Argentina
Ramifica a baja altura, es muy frondoso, con una copa muchos relatos acerca de su condición de ser un árbol
amplia y globosa cuando crece aisladamente. Sus hojas de “mal agüero”, quien puede generar desgracia hacia la
presentan un verde claro y son coriáceas. Sus inflorescen- persona o la familia que habite en la casa que esté bajo
cias de color blanquecino son unisexuales, en amentos de su sombra (Granada, 1947; López Breard, 2004; Hudson,
unos 15-20 cm de largo, y sus frutos verdes- amarillentos 2009). Similar condición ha sido relatada por los habitantes
son carnosos. Es originario de las zonas subtropicales de del Iberá, quienes advierten sobre la presencia de “la póra”
América del Sur, con una distribución que incluye el sur de en el ombú y sus consecuentes imposiciones, creencia que

69
ha estado muy presente en numerosas leyendas recogidas Natural Iberá. El sitio seleccionado para este estudio es
por Ambrosetti (1967) para la región misionera y Perkins el denominado “Gallo Sapucay” por sus habitantes (28º
(1963) para la zona de los Esteros del Iberá sobre su flora 42’ 25.0” S, 58º 08’ 15.7” W) (Figura 1), el cual pertenece
y su fauna. a la zona de desagüe de los esteros del Iberá, es decir,
las nacientes del río Corriente. Desde el punto de vista
Es por este motivo que la presencia del ombú en la fitogeográfico, el área de estudio propuesta se corresponde
región del Iberá influye en el accionar colectivo de sus con la unidad de paisaje asignada por Carnevali (2003)
habitantes, ilustrando como el hombre ibereño en cons- como la depresión y curso superior del río Corriente, en
tante y profunda interacción con su ambiente no sólo la cual se pueden distinguir tres subunidades. La que
se ha limitado a la domesticación de ciertos vegetales y pertenece al área de estudio, se corresponde con los
animales, sino también se ha nutrido de cierta reciprocidad grandes bañados periféricos sujetos a las condiciones
establecida con todo el entorno biológico, refiriendo así de circulación del agua (inundaciones ordinarias) y al
en parte al principio de equivalencia entre humanos y gradiente del suelo. El primer bañado más cercano a la
no humanos que comparten un ambiente (Descola et al., cabecera del río se extiende entre 2 a 5 km y presenta
(2001). El presente trabajo tiene como objetivo derivado una vegetación densa con un estrato alto de 1 a 1.50
de numerosas estadías en el campo, plasmadas en una m y otro más bajo de 0.50 cm, sitio donde se realizó el
investigación etnobotánica, tiene como objetivo indagar trabajo de campo.
acerca de las utilidades y el significado que le asignan los
pobladores del Iberá al ombú, a través del estudio de las Desde el punto de vista sociocultural, esta zona es habitada
interrelaciones establecidas entre ambos. por pobladores cuyas vidas dependen casi exclusivamente
de los recursos naturales allí presentes. Antiguamente
Material y Métodos su sustentabilidad se complementaba con la caza con la
finalidad de revender los cueros a distintas acopiadoras y
El área de estudio está situada en el departamento de secundariamente se ocupaban de la ganadería en campos
Concepción, provincia de Corrientes, dentro de la Reserva de uso común, mientras que otros trabajaban de peones

Figura 1. Ubicación del área de estudio “Gallo Sapucay”, dentro de la Reserva Provincial Iberá, provincia de Corrientes, Argentina.

70 Etnobiología 12 (3), 2014.


Pirondo y Keller. El “ombú” en la vida del ibereño

en estancias próximas. En la actualidad, debido a la baja Granada (1947) en su reconocida obra “Supersticiones del
en el precio del cuero y las normas de la Reserva, la venta río de La Plata”, en donde dedica un capítulo entero al
de los cueros se dejó de practicar, y sus actividades de ombú detallando sus vicisitudes y preocupaciones desde
subsistencia continuaron siendo la ganadería, la caza para un punto de vista funcional, en el cual argumenta que
consumo familiar y la pesca, así como también la recolección como consecuencia de sus condiciones morfológicas esta
de diferentes recursos naturales que ofrece el ambiente. especie es poco útil, los actuales pobladores del Iberá re-
Además, esta economía familiar se completa con algunos conocieron para el ombú numerosas utilidades en sus di-
cultivos y la cría de animales para consumo familiar, así como ferentes partes (Tabla 1).
también con trabajos temporarios en localidades aledañas a
la zona. Su lengua principal es el guaraní, aunque la mayoría Tabla 1. Descripción de las partes del ombú con sus utilidades.
comprenden y hablan el español. Al presente se observa Partes del
que el poblador actual del Iberá conserva elementos de la Usos
“ombú”
cultura de los antiguos guaraníes como lo son su idioma, la COPA Sombra
construcción de sus casas y muchos de los conocimientos
utilizados para su subsistencia, en concordancia con ele- Elemento de georreferenciación
mentos propios de la cultura popular criolla presentes en FRUTOS Alimento para las aves
la vida rural (Barrios, 2008). HOJAS Medicina purgante
Elemento de recreación- lúdico
Diseño metodológico. Para llevar adelante este trabajo de
investigación se partió de los postulados presentes en la TRONCOS Corteza para preparar de lejía
Etnobotánica, disciplina encargada del estudio de las in- Y RAMAS Medicina para sanar hernias
terrelaciones establecidas entre los pueblos y las plantas Base para amansar potros redomones
(Martín, 1995; Albuquerque, 2005). La recopilación de la Para mantener el fuego
información consistió en la observación participante, en-
trevistas abiertas y semiestructuradas, las cuales fueron BASE Apoyo para estaquear cueros
registradas en libretas de campo y en grabaciones digi- Asiento
tales (Cotton, 1996; Albuquerque et al., 2009). Además se
complementó la información con fotografías y notas in Los troncos y las ramas del ombú, cubiertos de corteza
situ, estas últimas resultado de diferentes charlas y obser- secundaria, se caracterizan por tener más de una utili-
vaciones ocasionales en las distintas estadías en el campo. dad. Una de ellas surge de la utilización de sus cenizas
Para ello, se contó con la participación de 68 informantes, junto con hojas de naranjo (Citrus sinensis (L.) Osbeck)
36 hombres y 33 mujeres, de entre 12 y 63 años de edad, para elaborar lejía para preparar la mazamorra. Otro de
que habitan la zona del “Gallo Sapucay” o que vivieron en los usos derivados de la corteza secundaria se vincula
ella, residiendo actualmente en sitios aledaños, ingresan- a prácticas de tipo mágico-religioso para eliminar las
do diariamente al área para realizar algunas de sus acti- hernias del ombligo de los niños y en la zona púbica de
vidades de subsistencia como lo es la ganadería de tipo los hombres. En ambos casos el procedimiento es el mismo,
trashumante, la caza de animales silvestre para consumo que consiste en tallar la corteza utilizando como molde
familiar, la recolección de frutos silvestres, entre otras, a el pie del afectado, ya que a medida que transcurre el
los cuales se les consultó diferentes aspectos referidos al tiempo y la zona descortezada del árbol se va cerrando,
ombú. se irá eliminado la hernia de la zona afectada.

Los ejemplares de herbario fueron seleccionados y colectados También los troncos y ramas secas del ombú son úti-
por los mismos pobladores a medida que se realizaban las les como combustible, sobre todo cuando se necesita
visitas a los hogares entrevistados. Todo el material colectado mantener el fuego hasta conseguir leña en periodos de
fue depositado, previa identificación por los autores, en el lluvia e inundación, garantizando durante varios días la
herbario de CTES, del Instituto de Botánica del Nordeste, persistencia del fuego, indispensable para la cocina y otras
CONICET. actividades hogareñas.

Resultados y Discusión Además, los troncos son empleados como “palo rastra” o
“palo tyryry”, técnica muy utilizada para amansar potros
Utilidades reconocidas para el ombú según los “redomones” (dícese del potro que aún no ha sido domado).
habitantes del Iberá. A diferencia de los expuesto por Para ello se debe atar al potro mediante una soga a un

71
elemento pesado que no le permita desplazarse a grandes de las tantas pistas de que la posición del hombre ibereño
distancias (no más de diez metros). En este caso se utilizan en relación con la naturaleza no es central, observándose
las ramas gruesas del ombú de aproximadamente 25 cm una comunión con ella.
de diámetro por 2 metros de largo. Dicho procedimiento
con una duración “prolongada” se delimita “mientras dure Significado del ombú en la vida del ibereño. Se ha re-
el amanse”. En ocasiones ocurre que el procedimiento se conocido que la reciprocidad que regula las relaciones
extiende por más de 30 días y las ramas deben cambiarse entre los pobladores del Iberá y su ambiente, se combina
ya que su peso máximo tiene una duración de un mes, por con un modo de relacionarse con seres extraordinarios
lo que nuevamente se deben cortar más ramas del ombú. en términos de “protección”, en donde ciertos vegeta-
Otra de las utilidades relacionadas con los troncos, tiene les, animales y el hombre se necesitan mutuamente para
que ver con el alojamiento que éstos le brindan a abejas sobrevivir. Este vínculo de dependencia le favorece al
y melipónidos, los cuales son excelentes proveedores de ibereño desde un punto de vista también utilitario, ya
miel para la familia. que le proporciona algunos de los recursos indispensa-
bles para su supervivencia y un ahorro energético al te-
Sus hojas, al ser purgantes, son usadas como medicinas, ner que recurrir de forma esporádica a los centros más
obteniendo un resultado inmediato. Dicha utilidad como poblados en busca de insumos. Lo que a su vez también
planta medicinal reconocida por los pobladores del Iberá, le genera estabilidad en el lugar, brindándole la posibili-
ya fue registrada por Hieronymus (1930) y otros investi- dad de alojarse en el interior del “estero”, sitio de difícil
gadores más recientes (Martínez Crovetto, 1981; Lahitte acceso por sus condiciones de anegabilidad.
et al., 1998). Además, estas hojas también son utilizadas
por los pobladores para realizar bromas, colocando las Este tipo de “relación de protección” en la cosmovisión del
mismas trituradas entre la yerba (Ilex paraguarienses A. poblador ibereño, no sólo es dirigido desde los humanos
St.-Hil.) del mate o en el agua cuando se está hirviendo, hacia los animales domésticos y plantas cultivadas, sino
con el fin de que la persona a la que se quiere embromar que se extiende a diversas especies vegetales nativas, las
cuando tome el mate, experimente cólicos de forma cuales se constituyen en plantas “cultivadas” o “prote-
repentina y deba ir con urgencia al baño. Este tipo de gidas” por dueños no humanos o seres tutelares con los
uso registrado para el ombú ya fue documentado por cuales el poblador necesita interactuar, por ser quienes
Martínez Crovetto (1981) pero para la zona noroeste de establecen las condiciones necesarias para obtener algún
la provincia de Corrientes. beneficio (sombra, alimento u otro) de aquello que está
bajo su custodia, cuidado, crianza o cultivo (Cadogan
La base amplia y de gran tamaño de este árbol es utilizada 1973; Keller, 2013). Es por ello que los usos detallados
para estaquear los cueros, además de ofrecer un asiento en el apartado anterior, que requieran de cortar o podar
bajo la sombra (Figura 2A). Su copa es de gran tamaño, muy el ombú, se encuentran sujetos a condiciones impuestas
densa y de follaje persistente, que proporciona una gran por el dueño del árbol alojado en su interior, denominado
cantidad de sombra, haciendo que el ombú se convierta en póra (ver Figura 2C). Dicha expresión en guaraní se traduce
un refugio ideal durante las distintas estaciones del año. como “dueño” o “propietario”; tal es así que la fórmula
Tales características presentes en la copa, son el motivo yvypóra (terrateniente) es una de las más empleadas en
principal de selección por el cual los lugareños levanten comunidades guaraníes de Misiones para dar cuenta de
en la proximidad sus ranchos o se refugien ante jornadas los campesinos blancos. Etimológicamente, el vocablo
muy calurosas, como ya fue descripto por Coluccio (1964). contiene las raíces po (mano) y rã (sufijo de factibilidad
Otra de las utilidades que tiene la copa relacionada con o de futuro).
su tamaño y densidad se refiere a la georreferenciación
que presta este elemento singular, ante un paisaje de Este dueño o “la póra” es interpretado por los pobladores
extensos horizontes como son los pastizales de los Esteros como un espíritu malo o ánima maligna que merodea,
del Iberá (ver Figura 2B). ampara y protege al árbol ante quien pretende “mache-
tearlo muy hondo”, “podarlo excesivamente” o apearlo.
Esta funcionalidad de “dar sombra” también es reconocida De manera que la póra situada en el ombú se adueña y
por los lugareños pero para las aves que habitan en este lo enviste de facultades como lo son la intencionalidad
ecosistema, poniendo de ejemplo al pájaro Molothrus y la reflexión, siendo una de las causas de temor que los
badius Vieillot 1819, conocido popularmente como “tordo”. pobladores manifiestan, ya que su presencia insinúa la
También las aves utilizan sus frutos como alimento. Ambos posibilidad de ocurrencia de algo, que va a presuponer un
datos reconocidos en las aves, nos estaría indicando una posible acontecimiento que afecta la vida e inclusive la

72 Etnobiología 12 (3), 2014.


Pirondo y Keller. El “ombú” en la vida del ibereño

Figura 2. A. Base y raíces laterales de Phytolacca dioica cumpliendo diversas funciones. B. Ombú acompañando una vivienda ibereña. C. Representación
de la interrelación establecida entre los habitantes del iberá y el ombú.

muerte de la persona que realizó la poda del árbol. Dicha los cuales regularizan el uso del recurso para ciertas
creencia, con presencia viva en la mente y el sentir de finalidades (Albuquerque, 1999). Para el caso de la región
quienes habitan los esteros, se ha transformado actual- del Iberá bien podría interpretarse a la póra como una
mente en una normativa que opera de manera espontánea normativa derivada de un preconcepto conservacionista,
en el accionar colectivo. sin embargo se sugieren estudios posteriores que lo
confirmen. Al momento sólo se afirma que la póra es el
Para algunas sociedades tradicionales amazónicas se ha guardián de ciertos árboles, casas abandonadas o caminos,
propuesto la hipótesis de que muchas de sus normativas o quien residiendo en ellos los ampara transformándose
mitos se han derivado de preconceptos conservacionistas, en un espíritu mítico o fantasma vagabundo, tal como

73
lo describe Yampey (2003) en su obra “Mitos y Leyendas del tipo utilitaria, sino también aquellas relacionadas con
Guaraníes”. En líneas generales la cosmovisión guaraní sugiere la esfera cosmológica del poblador ibereño.
que diversas plantas se constituyen en ciertos cultivos de
esencias anímicas, siendo usualmente sus especímenes Conclusiones
prototípicos, animales arquetípicos (Keller, 2011) u otro tipo
de consignatarios (Keller, 2013). De tal manera se deduce A partir de los resultados expuestos se demostró un gran
que no se trata de un modo de identificación social de la número de utilidades asignadas a diversas categorías de
naturaleza estrictamente animista como el que sugiere usos, así como también el significado que tiene el ombú
Descola et al. (2001), puesto que aquel con quien el lugareño para los habitantes del Iberá. Se concluye que la presencia
se vincula no es el alma discreta de un espécimen de ombú, de este árbol en la vida del hombre ibereño se destaca no
sino con una suerte de espíritu que reside en éste y en los sólo por ser un recurso útil que ofrece el ambiente, sino
demás ejemplares de la especie. también por ser un elemento sociocultural fundamental
del habitante del “estero”. Motivo por el que reafirmamos la
Desde otro punto de vista, hay quienes manifestaron que veracidad del presupuesto teórico de la etnobotánica basado
la póra puede ser el alma en pena de algún difunto quien en la interrelacionalidad establecida entre las plantas y el
todavía tiene asuntos pendientes en la tierra, aseveración hombre para el caso estudiado, el cual demostró y resaltó
que podría haber tomado como referencia a la cultura la importancia que puede tener una planta en un contexto
guaraní, en la cual existe la pluralidad de las almas (Yampey, dado, ocasionando que la especie se comporte como un
2003; Keller, 2011). indicador socioambiental de extrema importancia.

Actualmente son muy pocos los estudios que documentan Se sugiere para futuros trabajos etnobotánicos tener pre-
la persistencia de aspectos de la cultura guaraní entre los sentes dentro de las categorías de uso a todas las funciones
pobladores del Iberá. Sin embargo los registros de los natu- asignadas por los pobladores, como el ejemplo hallado en
ralistas Félix de Azara (1998) y Alcides D’ Orbigny (1945), que este trabajo de “dar sombra”, “referenciar un territorio”,
recorrieron la zona en el siglo XVIII y XIX respectivamente, entre otras. Así como también abordar las interrelaciones
relatan aspectos sobre los antiguos indígenas guaraníes de manera integral, y no sólo de forma unidireccional en
que habitaban la provincia de Corrientes semejantes a los las que los vegetales son sólo considerados como recursos
que posee el poblador del Iberá actual. Tales descripciones útiles, generando así la construcción de un conocimiento
permiten visualizar un retrato que integra al hombre en la científico sesgado basado en información pobremente
naturaleza en donde se detalla que éste vivía no sólo de la interpretada, la cual puede extenderse a las prácticas políticas
caza y la pesca, sino que además cultivaban plantas como e intervenciones exógenas que podrían modificar o alterar la
la mandioca y el zapallo, mantenían animales en cautiverio, vida de las personas que han oficiado como fuente primaria
lo que les permitía disponer de medios para mantener sus de dicha información, especialmente en lo que atañe a la
asentamientos. relación con su entorno.

Autores contemporáneos como Maeder (1983) y Barrios Agradecimientos


(2005, 2006, 2008) han recopilado manifestaciones que
denotan la persistencia de elementos que refieren a la A los pobladores del Gallo Sapucay por su participación en
cultura guaraní para la zona de los Esteros del Iberá. Estos el trabajo, su hospitalidad y constante buena predisposición.
elementos se evidencian en el hombre ibereño a través del A la Dra. Ferrucci por la lectura del manuscrito. Este tra-
uso continuado en el tiempo del idioma guaraní, así como bajo fue financiado por la Agencia Nacional de Promoción
también la forma de construir sus casas, la alimentación y Científica, Tecnológica y de Innovación (ANPCyT-UNNE,
parte sus creencias, hoy combinadas con elementos criollos PICTO 2011-0202) y por la Universidad Nacional del Nordeste
que devinieron de la fuerte colonización originada luego (PI A012-2013).
de la expulsión de los jesuitas en el siglo XVIII.
Literatura citada
Al presente podríamos sugerir que la cosmovisión del ibereño
hace referencia a la cultura guaraní, motivo por el cual se Albuquerque, U. P., F. P. R. Lucena y L. V. F. Cruz da Cunha
reconoce en la relación establecida entre el ombú y los (Org.). 2009. Métodos y Técnicas en la investigación
lugareños un continuum humano-no humano que pone en etnobotánica. Editorial Comunigraf. Brasil.
evidencia una cosmovisión de tipo amerindia, hallándose Albuquerque, U. P. 2005. Introducción a la Etnobotánica.
en los elementos de la naturaleza no sólo funcionalidades Editorial Interciencia. Brasil.

74 Etnobiología 12 (3), 2014.


Pirondo y Keller. El “ombú” en la vida del ibereño

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Nomenclatura Guaraní en Botánica. Ministerio
de Agricultura y Ganadería. Servicio Técnico
Interamericano de Cooperación Agrícola. Boletín Nº
194. Asunción.
Coluccio, F. 1964. Diccionario folklórico argentino. Tomo
I-II. Editorial Lasserrc. Buenos Aires.

75
La milpa y el maizal: retos al desarrollo rural en
México y Perú
Abelardo Rodríguez1 y Luis M. Arias R.2
1
Investigador independiente. Colaborador de Cusichaca Trust y Asociación Andina Cusichaca, Andahuaylas, Perú.
2
Investigador, Centro de Investigación y Estudios Avanzados, Mérida, Yucatán , México.

Correo: RLAbelardo@gmail.com

Resumen:

Examinamos dos realidades, la milpa tropical de Yaxcabá en la Península de Yucatán, México y el maizal en el
Valle del río Chica-Soras en los Andes centrales, Perú. A pesar de las grandes diferencias entre las dos, tales como
latitud (norte y sur), altitud (nivel del mar y arriba de los 3000 msnm) y lengua (maya y quechua),se discuten
cuatro temas transversales: lengua-etnicidad y pobreza rural, uso territorial y medios de vida, tratados de libre
comercio y seguridad alimentaria, así como riesgos y vulnerabilidades para contribuir al debate de desarrollo.
La milpa y el maizal reflejan estilos de vida campesinos y autónomos inmersos en pobreza rural e indigenismo.
Estos estilos de vida están en peligro de reducirse todavía más ante el empuje de la política agroalimentaria que
busca satisfacer la creciente demanda alimenticia de la mayoría de la población. La milpa y el maizal proveen
servicios públicos al salvaguardar la agro-biodiversidad que ha sido la base de riqueza genética de los programas
de mejoramiento de cultivos, y constituyen un patrimonio biocultural que suministra servicios ambientales como
la conservación de suelos y agua, flora y fauna, así como los conocimientos agroecológicos y visiones cosmológicas
ancestrales. Es necesario salvaguardar los sistemas de agricultura tradicional y los medios de vida campesinos
ya que, no hacerlo dejaría la seguridad alimentaria en manos de tecnócratas del desarrollo sin arraigo en las
naciones indígenas o sectores rurales. Argüimos que la seguridad alimentaria y desarrollo rural sustentable debe
apoyarse en la diversidad biológica, socioeconómica y cultural para enfrentar los riesgos climáticos y de mercado.

Palabras Clave:

Indigenismo, agroecología, biodiversidad, Yucatán, Andes centrales.

THE MILPA AND THE MAIZAL: CHALLENGES TO RURAL DEVELOPMENT IN MÉXICO AND PERÚ

Abstract:

We examine two realities, the tropical milpa in Yaxcaba, Yucatan Peninsula, Mexico and the maizal in the Chicha-
Soras Valley, Central Andes, Peru. Despite great differences between them, such as latitude (sea level and more
than 3000 m.a.s.l.) and language (Maya and Quechua), we discuss four cross-cutting themes: language-ethnicity
and rural poverty, land use and livelihoods, free trade agreements and food security, and risks and vulnerabilities
to contribute to the development debate. The milpa and the maizal reflect peasant and autonomous lifestyles
immersed in rural poverty and indigenism. These lifestyles are at risk for further reduction against the dominant
food policy that seeks to meet food demand for the majority of population. The milpa and the maizal provide

76 Etnobiología 12 (3), 2014


Rodríguez y Arias. La milpa y el maizal: retos al desarrollo rural en México y Perú

public services to safeguard the agro-biodiversity which has been the basis for crop improvement programs and
constitute a biocultural patrimony that provides environmental services such as soil and water, and plant and
animal species conservation, as well as agroecological knowledge and ancestral cosmological visions. It is necessary
to safeguard traditional agricultural systems and peasant livelihoods; failure to do so would leave food security in
the hands of development technocrats without attachment to indigenous communities or rural sectors. We argue
that food security and sustainable rural development should rest in biological, economic and cultural diversity
in order to face climatic and market risks.

Key words:

Indigenism, agroecology, biodiversity, Yucatan, Central Andes.

Introducción considerada rural (viviendo en centros de población de


hasta 2,500 habitantes) y la población rural peruana,
La cultura del maíz (Zea mays) prevalece en México y en bajo la misma definición, es de 28.7%. La pobreza rural
Perú como parte fundamental de su alimentación pero en ambos países excede el 66%. Más aún, ambos países
también como una forma de integrarse a la naturaleza implementan tratados de libre comercio con EE UU.
a través del manejo agroecológico, con rituales y ce- México con dos décadas de implementación del Tratado
remonias que reflejan una cosmovisión maya y andina de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y Perú
(Shady, 2006; Tuz-Chi, 2013). Debido a la gran expansión con nueve años de implementación del Tratado de Libre
de la agricultura de temporal, el cultivo tradicional del Comercio (TLC) con EE UU muestran que el desarrollo
maíz y otros cultivos asociados se lleva a cabo en zonas rural y política agroalimentaria no ha beneficiado a los
rurales con baja disponibilidad de comunicaciones y sectores rurales pobres y marginados, generalmente
acceso a servicios de salud, educación, electricidad, agua indígenas. Son estos agricultores quienes custodian la
y saneamiento, entre otros. La pobreza rural generalizada, gran biodiversidad de dos cultivos clave para la seguridad
aunada a las fluctuaciones de la naturaleza, induce un alimentaria mundial, el maíz y la papa. El manejo del
manejo agrícola que asigna una alta prioridad a la se- germoplasma in situ y la preservación del patrimonio
guridad alimentaria. La agricultura tradicional de maíz vivo, con paisajes arqueológicos y agroecológicos brin-
en Mesoamérica, todavía altamente biodiversa, se ve dan oportunidades de esquemas de desarrollos rurales
amenazada por varios factores: abandono de las milpas y alternativos, todavía no suficientemente explorados.
migración, fragmentación de la tierra y reducción del área
cultivada por productor, períodos de descanso cada vez El presente trabajo examina dos realidades rurales,
más cortos con el correspondiente incremento en insumos Yaxcabá en la península de Yucatán, en México y la
químicos. Los agricultores tradicionales de maíz o milperos cuenca del Río Chica-Soras en los andes centrales de
se han restringido a ser productores de subsistencia Perú. A pesar de que hay grandes diferencias en cuanto
pues el mercado no paga lo que se invierte. Más aún, la a la latitud (norte y sur), altitud (nivel del mar y arriba de
posibilidad real de contaminación genética por el uso de los 3000 msnm) y lengua (maya y quechua), cuatro temas
transgénicos introducidos legal e ilegalmente ha añadido transversales merecen elaboración: 1) lengua-etnicidad
otro riesgo a la existencia de la milpa. Por otra parte, la y pobreza rural; 2) uso territorial y medios de vida; 3)
agricultura tradicional del maíz en los andes centrales tratados de libre comercio y seguridad alimentaria; y 4)
comparte el espacio con otro cultivo de gran significado riesgos y vulnerabilidades. La discusión de estos temas
cultural, la papa (Solanum juzepczukii), ambos cultivos permite proponer características de un estilo de desarrollo
son importantes en cuanto a la biodiversidad y visión rural alternativo y contribuir al debate de desarrollo. La
andina. La agricultura en el piso ecológico del maizal, en política de desarrollo alternativo reconocería los servicios
sistemas de terrazas o andenerías, se ha deteriorado y ambientales y culturales de las zonas rurales, el valor del
abandonado, poniendo en riesgo la agricultura tradicional germoplasma nativo o tradicional, la diversificación de
de ambos cultivos. los medios de vida, mercados regionales que contribuyen
a la seguridad alimentaria y algunas exportaciones,
La ruralidad y pobreza son semejantes en México y Perú así como un turismo que revierta sus beneficios en las
(Escobal, 2008), el 27.1% de la población mexicana es comunidades.

77
DISCUSIÓN lógica muestra que los mayas habitaban las partes bajas
de la Península de Yucatán desde el Periodo Pre-clásico
Las dos realidades. La región milpera en el estado de (Dzibilchaltún, 700 a.C. a 50 d.C). Chichen Itzá, los sitios
Yucatán se concentra en el oeste, sur y sureste, fuera Pucc y Uxmal son evidencia del esplendor alcanzado
de lo que era la zona henequenera en el norte y la zona en el Periodo Clásico Terminal (700-900 d.C). El cultivo
ganadera en el noreste; las milpas al nivel del mar re- ancestral del maíz estaba bien arraigado a la llegada de
ciben entre 700 mm de lluvia en el noroeste y hasta los españoles en el siglo XVI. La milpa fue y ha sido el
1500 mm en el sur, respectivamente (Warman, 1985). verdadero centro del mundo en la mentalidad maya (Tuz-
Yaxcabá, en el municipio del mismo nombre, se localiza Chi, 2013). Donde se encuentra una milpa se encuentra
al sur del estado y se estima que 600 productores culti- la raíz del mundo y por ende, la esencia de lo divino.
van 2000 ha de milpas; aproximadamente 1.7% del total La ritualidad agrícola maya es un ejercicio incluyente e
de productores milperos y 1.3% del área milpera en el influyente, en la cultura del cosmos precolombino. El maíz
estado (Arias, 2005). Estos productores, en su mayoría y su cultura es la esencia del pueblo maya. Los rituales
son ejidatarios con derechos de tenencia y usufructo agrícolas tuvieron continuidad, después del sometimiento
de tierras bajo una modalidad estipulada por la leyes español, porque estuvieron siempre cohesionados entre
emanadas de la revolución mexicana y, subsisten prin- la población y a pesar de los embates de una cultura de
cipalmente de la producción de maíz, frijol (Phaseolus opresión y exterminio de las manifestaciones culturales,
vulgaris) y calabaza (Cucurbita spp.). Pérez Ruíz (2013) éstas permitieron una continuidad generacional que
menciona que los milperos de Yaxcabá en los 80’s no mantuvo anclada la cosmogonía entre los descendientes
tenían unidades de producción homogéneas, “ni auto- mayas de nuestros tiempos (Tuz-Chi, 2013: 276). Pérez
suficientes ni autárquicas, y menos residuos de un modo Ruíz (2013) menciona que casi la mitad de los pobladores
de producción prehispánico, como tampoco lo eran de rurales en Yucatán hablan maya y se identifican como
una aséptica modernidad.” Su taxonomía de unidades mayas yucatecos o habitantes de las tierras bajas en la
familiares de producción caracterizaba a productores Península yucateca.
tipo empresarial, aquellos orientados a la reproducción
cultural y económica de la milpa, y los que se alejaban La población en Yucatán, como muchos otros estados
de la producción para vender su mano de obra. de México, se ha concentrado en las zonas urbanas y
peri-urbanas (80% de la población en 2010, de acuerdo al
El Valle del Río Chicha-Soras (VCS) se encuentra entre los Instituto Nacional de Estadística y Geografía). La población
departamentos de Apurímac y Ayacucho, en los Andes rural ha permanecido en regiones en las que se practica la
Centrales de Perú, entre los 3000 y 4500 msnm Su clima es siembra de la milpa bajo el sistema de roza-tumba-quema
característico de los valles interandinos, con precipitación (RTQ). Actualmente también se cultiva la milpa en el
moderada, templados y con montañas frías, la precipitación norte en lo que fue la zona henequenera que desapareció
de la costa del Pacífico es inexistente, en contraste, los cuando el plástico sustituyó al henequén desde los 1960.
vientos del Atlántico, con excesiva precipitación descargan A pesar de que la precipitación anual en Yucatán varía
la mayor parte de agua en las tierras calientes de la ceja entre 700 mm en el noreste y 1500 mm en el sur, el tipo
de selva de la cuenca amazónica y una proporción se de suelo, calizo y poroso, limita el agua disponible para
descarga en los valles interandinos (Kendall y Rodríguez, la agricultura. Esto ha determinado la baja productividad
2009). Los datos del Servicio Nacional de Meteorología de la tierra (Warman, 1985). Por las condiciones naturales
e Hidrología del Perú (www.senamhi.gob.pe) sirven para del trópico semi-húmedo no es posible almacenar los
aproximar la precipitación media anual en VCS, entre 551 excedentes agrícolas, como es el caso de los agricultores
mm en Ayacucho y 609 mm en Andahuaylas. Los pobladores en los Altos de Chiapas o Guatemala. La necesidad de
de estos valles son descendientes de la cultura Huari, vender o intercambiar los excedentes agrícolas es esencial
Tiahuanaco, Sora e Inca. Actualmente, las comunidades en para la estrategia de vida, o de sobrevivencia, de los mayas
el VCS son quechua-hablantes y cultivan maíz en 1200 ha (Warman, 1985).
en áreas denominadas localmente como maizales. Debido
a la estrechez de estos valles, los habitantes han hecho uso La SEDESOL (2013) estima que 83% de la población en el
de diferencias altitudinales para la agricultura y crianza Municipio de Yaxcabá se encuentra en estado de pobreza,
de animales. Los habitantes del VCS son agricultores y de los cuales 44% están en extrema pobreza, 25% sin
ganaderos con diferentes grados de integración al mercado. acceso a servicios de salud, 94% sin acceso a seguridad
social, 93% de viviendas sin servicios básicos, y 31% con
1) Lengua-etnicidad y pobreza rural. La evidencia arqueo- problemas de acceso a la alimentación. Becerril (2013)

78 Etnobiología 12 (3), 2014.


Rodríguez y Arias. La milpa y el maizal: retos al desarrollo rural en México y Perú

reporta que en las áreas rurales de Yucatán el 27% de El resto consume agua de manantial, de acequia o de
los infantes entre cinco y once años presenta tallas bajas río. El 14.4% de los hogares admite dar de beber “agua
y el 28% presenta cuadros de sobrepeso y obesidad; cruda” (no potable) a sus hijos. El 78.2% no cuentan con
concluye, sin embargo, que hay una relación directa una letrina y menos aún con sistema de desagüe y no
entre los hogares que cultivan milpas y los habitantes existen rellenos sanitarios. La dieta no es balanceada,
que se encuentran en rango nutricio. tres de cada cuatro hogares tienen un alto consumo
de carbohidratos e insuficiente consumo de proteína,
La cronología de culturas prehispánicas en los Andes vitaminas y minerales. Se estima que el 67% de los niños
centrales de Perú es larga, los Pachamachay (8000 a.C. menores de 5 años sufren de desnutrición.
a 800 a.C.), Huarpa (800 a.C a 350 d.C), Huari (350-750
d.C.), Huarca (750-1450 d.C.) e Incas (1450-1550 d.C.) 2) Uso territorial y medios de vida. Según estimaciones
(Kendall y Rodríguez, 2009: 19). A lo largo de ese tiempo de Hernández Xolocotzi (1995), en México alrededor
se desarrollaron cosmovisiones que guardaban relación de un millón de hectáreas sembradas con maíz bajo el
entre clima, espacio y tiempo, enfrentaban los riesgos sistema RTQ; este sistema agrícola es el más importante en
climáticos y geológicos y aprovechaban la diversidad de Mesoamérica en cuanto al desarrollo cultural de la zona
ecológica. Estas cosmovisiones han tenido influencias por relacionarse con la evolución bajo domesticación de
de grupos culturales que habitaron otras partes de la los principales cultivos como son maíz, frijol, calabaza
sierra, la costa, el altiplano y la Cuenca Amazónica. El y chile. Dicho sistema ha sido utilizado para la apertura
maíz llegó a los oasis de la costa peruana hace más de de tierras ganaderas y para la intensificación agrícola en
4000 años; pequeñas mazorcas de maíz desde el norte, base a cultivos perennes, mecanizados o irrigados (hene-
probablemente de origen mesoamericano, se registran quén, fruticultura y horticultura). La mayor proporción
en 2300 a.C. en Caral (Shady, 2006), pero investigaciones nacional de tierras bajo este sistema productivo está en
recientes sugieren que, como bebida dulce, ya contaba la Península de Yucatán y específicamente en la región
con una larga historia antes de ser consumido como maicera yucateca. Actualmente en dicha región más
grano (Smalley et al., 2003). de 60,000 familias campesinas cultivan milpas usando
anualmente alrededor de un cuarto de millón de has., lo
Los Huari diseminaron sistemas de andenería de secano cual señala la importancia regional de éste sistema. En
en los Andes centrales semiáridos e introdujeron el Yaxcabá, Yucatán, como en el resto de la península en
cultivo del maíz a 3000 msnm. Los Incas desarrollaron donde se cultiva el maíz se practica el sistema itinerante
la infraestructura hidráulica y mejoraron la estructura de milpas, RTQ, que consiste en derribar la vegetación
de los andenes para asegurar la funcionalidad de la arbórea, rozar o limpiar el remanente de la vegetación
irrigación bajo el sistema de la mita o trabajo organizado con el propósito de evitar que el fuego se propague
obligatorio típico de los estados despóticos (Wittfogel, a la vegetación adyacente a la milpa. El fuego limpia
1957). Los andenes son plataformas o terrazas con muros los restos de vegetación. Se siembra el maíz y otros
de soporte de piedras, si están irrigados, el sistema de cultivos asociados tomando ventaja de las cenizas ricas
andenerías cuenta con canales de piedra y mortero en nutrientes y que aumentan la capacidad de retención
(Kendall y Rodríguez, 2009). Los excedentes agrícolas se de humedad en el suelo. Sin embargo la fertilidad del
almacenaban en colcas, o pequeñas cuevas en las laderas suelo disminuye a partir del segundo año; usualmente
de montaña y en los valles para reducir la inseguridad la milpa se abandona (barbecho) durante un periodo
alimentaria. La conquista española disminuyó la pobla- entre siete a 15 años para recuperar la fertilidad del
ción indígena debido a las guerras y enfermedades. Se suelo. Generalmente, a menor precipitación mayor es
introdujo la cebada (Hordeum spp.), haba (Vicia faba) el periodo de barbecho.
y trigo (Triticum spp.), así como bovinos (Bos taurus),
ovinos (Ovis aries), caprinos (Capra hircus) y equinos Las prácticas agrícolas de la milpa conforman una com-
(Equus ferus). Hoy día, la mayoría de los pobladores en pleja secuencia de técnicas productivas basadas en el
CVS son quechua-hablantes aunque algunos usan el conocimiento empírico tradicional del milpero, que ac-
español como lengua de mercadeo. Cuatro de cada diez tualmente se complementan con modernas innovaciones
habitantes viven en extrema pobreza y 77% de los niños y técnicas agronómicas como el control de fertilidad y
en Pampachiri y el 92% en Pomacocha están crónica- plagas por medio del uso de agroquímicos, usados por
mente desnutridos (MPRP, 1996). Según Herrera-Espejo una regular proporción de milperos, dependiendo de sus
(2005), 69.3% de los habitantes en el VCS cuenta con recursos económicos o de su disponibilidad a través de
agua entubada pero sólo un 4.1% reciben agua potable. los programas de desarrollo rural oficial, y son, según

79
Arias (2005), pasear el monte (Shimba cash), solicitud la naturaleza conforman la cultura del maíz. De acuerdo
ejidal, brechar (Holchak), medición (Pis), tumba (Kool), a Nigh y Diemont (2013) la milpa itinerante tiene una
guardarraya (Miis halkool), chapear cañada (Koo lsacá) contribución neta positiva en cuanto a la emisión de gases
en milpas de segundo año, quema (Took), siembra (Pakal), de efecto invernadero y también como un sistema agrícola
resiembra (Hulben), ceremonia de petición de lluvia que contribuye a la preservación de la biodiversidad, la
(Ch’achaak), aplicación de herbicidas, deshierbe o chapeo cultura y los medios de vida campesinos (Padoch y Pinedo-
(Haran chak), corte de retoños (Chak kuché), dobla Vasquez, 2010; Van Vliet et al., 2012).
(Uats), cosecha (Hooch), y otras ceremonias agrícolas
(peticiones y primicias). Pérez Ruíz (2013) compara el uso territorial en el Yaxcabá
de 1980 y el de 2010. En 1980 había 9992 ha cultivadas
La producción de la milpa consiste principalmente en por 180 ejidatarios y 185 campesinos para un total de
maíz, frijol, calabaza, los cuales se cultivan en exten- 365 productores (27.4 ha /productor). En 2010 había
siones que varían de una a cuatro hectáreas y en menor 11700 ha cultivadas por 552 ejidatarios y mil campesinos
proporción de chile (Capsicum spp.), tomate (Solanum para un total de 1552 productores (7.5 ha/productor). Las
lycopersicum), pepino (Cucumis sativus), sandía (Citrullus milpas se complementan con solares aledaños a las casas
lanatus), melón (Cucumismelo), yuca (Maniho tscu- habitación. El crecimiento en el número de productores,
lenta), camote (Ipomea batatas), macal (Xanthosoma de 365 en 1980 a 1552 en 2010, refleja un incremento
sagittifolium), cacahuate (Arachis hypogaea) y jícama anual de 10.8%, lo que disminuyó considerablemente
(Pachyrhizus erosus), los cuales se siembran en unos el área disponible por productor y se redujo el periodo
cuantos metros de terreno llamado pachpakal. También de barbecho. En 1980 había una relación directa entre
se aprecia una constante extracción de leña, plantas la superficie sembrada de milpa roza, consumo de maíz,
forrajeras y aprovechamientos faunísticos. aprovechamiento diversificado incluyendo la apicultura
(Apis mellifera), y la fuerza de trabajo familiar, si había
La toma de decisiones agrícolas en la milpa comprende excedentes de maíz, éstos se vendían. En contraste, en 2010
una serie de prácticas ejecutadas por el milpero, quien se redujo la superficie dedicada a la milpa y solamente se
considera una gama de factores biofísicos, socio-econó- sembraba para autoconsumo, se redujo la diversidad de
micos y culturales que forman parte de su conocimiento actividades productivas del núcleo familiar, se incrementó
tradicional, resultando en el calendario de prácticas la apicultura y el trabajo migratorio para suplementar in-
agrícolas. Entre los factores biofísicos considerados por el gresos. De acuerdo a Hernández et al. (2004) las actividades
milpero se incluyen: i) suelo, características edafológicas económicas desarrolladas por los miembros de las familias
y de paisaje (e.g., altillos y cerros pedregosos con suelos fuera de la finca (tales como comercio, construcción, oficios,
de Tzekel y planadas arcillosas de Kankab), series de obrero y jornalero, entre otros) son las que aportan la mayor
suelos inundables derivados de una diversidad de suelos parte de sus ingresos netos. Estos ingresos, tanto de hombres
relacionados con tipos de vegetación y su consecuente como mujeres, permiten abastecer los alimentos que no
utilización agrícola y forestal plasmado en una rica obtienen de sus actividades agropecuarias y satisfacen
terminología de clasificación maya (Duch, 1995); ii) también sus necesidades de vestido, vivienda y educación.
clima (precipitación, sequía, temperatura, vientos y El trabajo migratorio, comenta Pérez Ruíz, en 1980 era
fases lunares); iii) condiciones de humedad del suelo complementario a la milpa en temporalidad e intensidad
y vegetación; y iv) fenología y desarrollo de especies y en 2010 se intensificó la inmigración, y en algunos casos,
arvenses con respecto al cultivo y presencia de plagas. hasta algunas familias tuvieron que abandonar las milpas
Entre los factores socioeconómicos considerados por para dedicarse completamente a otras actividades como
el milpero está la disponibilidad de fuerza de trabajo la albañilería y servicios turísticos.
familiar, recursos económicos para comprar fertilizantes
y herbicidas o contratar familiares o amigos como El VCS incluye a los distritos Larcay y Soras, Paucaray en el
asalariados eventuales. Por último, los factores culturales lado occidental (Departamento de Ayacucho) y Pampachiri,
son aquellos conocimientos empíricos, mágico-religiosos Pomacocha, Tumay Huaraca, y Turpay en el lado oriental
que el milpero considera ayudan a lograr la producción, (Departamento de Apurímac) es un ejemplo de manejo
así como una relación de correspondencia entre la na- agroecológico de pisos altitudinales. Su población en
turaleza y su vida personal, familiar y de su comunidad. la parte oriental se incrementó de 5007 habitantes en
Las ceremonias agrícolas tales como la petición de lluvia 1993 a 6997 en 2005 (Instituto Nacional de Estadística
(Cha’a chak), primicias, ofrendas, tabúes y prohibiciones e Informática, Lima), o 3.3% anualmente. Murra (1960)
que evidencian un profundo respeto y sincretismo con menciona que los agricultores andinos han utilizado

80 Etnobiología 12 (3), 2014.


Rodríguez y Arias. La milpa y el maizal: retos al desarrollo rural en México y Perú

diferentes pisos ecológicos en función de la altura sobre partes bajas. Los camélidos sudamericanos, llamas, (Lama
el nivel del mar, quechua o maizal, suni o layme, y puna. glama); alpacas, (Vicugna pacos), y algunas vicuñas,
(Vicugna vicugna), pastan en las partes altas. En algunos
El piso quechua es la zona predominantemente maicera, sitios, entre los 3,900 y 4,200 msnm, se cultiva la maca
también conocido como maizal, se encuentra en laderas (Lepidium meyenii), quinua y variedades locales de papa
escalonadas del valle entre los 3000 hasta 3400 msnm. Se amarga (Solanum juzepczukii), añu, y cañihua. A mayores
cultiva maíz en terrazas irrigadas y de secano, intercalado alturas el ciclo de descanso del layme puede ser hasta
con frijol o haba. En algunos casos en este piso se cultiva la de 11 años.
papa. Los sistemas de andenería son manejados por familias
con un nivel de organización mínimo que garantiza el En el piso quechua se han localizado pequeños reservorios
acceso oportuno a la irrigación por gravedad. El tamaño interconectados (qochas), construidos con muros de
promedio de las chacras, o parcelas, en andenes es de piedra al estilo pre-Inca local que son característicos de
0.12 ha, debido a esto unos ocho andeneros por hectárea los sistemas de riego de la región de Ayacucho desde los
en laderas que pueden ser de diez a más de 100 has, tiempos Huari y hasta la época Inca; las qochas fueron
dependiendo de la topografía y disponibilidad de agua. La diseñadas para el almacenaje de agua en un sistema
diversidad de cultivos y las delimitaciones de las chacras de riego suplementario y constituyen una opción para
en los andenes crean un paisaje que ha hecho famosos a minimizar el riesgo de falta de agua en periodos críticos
los sistemas de andenería en el VCS, o Andamarca, en el (Kendall y Rodríguez, 2002). La parte baja del piso suni
departamento de Ayacucho, a 100 km de distancia. Los se encuentra muy erosionada. La violencia durante la
asentamientos humanos generalmente se presentan en el década de los ochenta (grupo guerrillero denominado
piso quechua. Pequeños huertos familiares son comunes Sendero Luminoso) también causó emigraciones masivas
en alrededor de las casas. que contribuyeron al deterioro de andenes. La vertiente
oriental del VCS tiene 6500 ha con potencial agrícola,
El piso ecológico suni, entre 3400 y 3800 msnm, marca de las cuáles 4500 ha son andenes de varios tipos, 25%,
la transición entre el quechua y la puna. Trigo (Triticum 58% y 17% en los pisos quechua, suni y puna, respec-
spp), cebada (Hordeum spp.), cañihua (Chenopodium tivamente (Cusichaca Trust, 2006). Aproximadamente
pallidicaule), quinua (Chenopodium quinoa), tarwi 0.45 ha de andenería por habitante están disponibles
(Lupinus spp.), haba, papa dulce (Ipomea batatas) y si todos los andenes estuvieran en uso anualmente. Los
amarga (Solanum juzepczukii), oca (Oxalis tuberosa), andenes incluyen 141 sistemas de riego con 127 km de
añu o mashua (Tropaeolum tuberosum), y olluco (Ullucus canales primarios. Las comunidades manejan los tres pisos
tuberosus) se cultivan en laderas o en terrazas de labranza. ecológicos, aunque existen algunas familias que enfatizan
Los laymes, o sectores rotativos comunales, se extienden en la producción ganadera extensiva que hace uso de pastos
áreas de aproximadamente diez hectáreas. Estos sectores y forraje en los tres pisos. Expansión lateral o en el mismo
se cultivan dos o tres años y se dejan descansar siete o más piso ecológico depende de la disponibilidad de mano de
años con el objeto de recuperar la fertilidad del suelo y obra para rehabilitar canales o andenes, y también si existe
disminuir el riesgo de incidencia o propagación de plagas un mercado para la venta de excedentes.
y enfermedades asociadas a la papa y otros cultivos. Hay
evidencia arqueológica de eventos de quema frecuentes; Los habitantes alto-andinos en Perú han practicado la
sin embargo, la resolución de los datos no permiten agricultura y ganadería tradicional en base al maíz y
confirmar si esto se debió a quemas estacionales o anuales papa y los camélidos sudamericanos en diferentes pisos
(Dr. Nick Branch, Escuela de Arqueología, Geografía y ecológicos. A la llegada de los españoles se diversificó la
Ciencia Ambiental, Universidad de Reading, comunicación cédula de los cultivos y los diferentes tipos de crianzas
personal, 2014) y no existe documentación del uso del para hacer uso de los recursos forrajeros. La introducción
fuego en el manejo tradicional de los diferentes pisos de bovinos, ovinos y caprinos en la CVS a partir del Siglo
ecológicos. El ganado de las familias participantes puede XVI y la transferencia de la mano de obra de la mita a la
pastar en los laymes durante el periodo descanso. Cada minería transformó el paisaje del uso del suelo andino. El
distrito o comunidad maneja unos 12 laymes, divididos pastoreo extensivo y no supervisado contribuyó y todavía
en sectores y parcelas que, en rotación, son labrados por continúa deteriorando a los andenes. Recientemente, la
diferentes familias (Kendall y Rodríguez, 2009). economía local se ha diversificado al crearse centros de
población que demandan servicios y oficios especializados
En el piso ecológico puna, entre 3,800 y 4,500 m.s.n.m., pero también se han incrementado las incursiones de los
bovinos, ovinos, caprinos y equinos pastorean en las habitantes locales en las ciudades andinas y en la costa,

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incluyendo la migración fuera del país. Las remesas del territorial agroecológico tradicional vivo y tienen atractivo
extranjero o del interior del país han servido para apoyar turístico (Kendall y Rodríguez, 2009).
el consumo y la inversión local.
3) Tratados de libre comercio y política de seguridad
Un censo de 257 familias registradas en el padrón de alimentaria. De acuerdo a la FAO (2011), “la seguridad
tenencia de la tierra mostró que el 26% son familias alimentaria existe cuando todas las personas tienen, en
exclusivamente pastoralistas con 170 a 200 camélidos todo momento, acceso físico, social y económico a ali-
(Kendall y Rodríguez, op. cit.). El pastoreo de bovinos, mentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfacen sus
ovinos, caprinos y equinos en las zonas de maizal y suni, necesidades energéticas diarias y preferencias alimentarias
durante la época de sequía, es muy perjudicial para el para llevar una vida activa y sana”. Donde hay pobreza hay
mantenimiento de los canales y terrazas, no hay regu- inseguridad alimentaria tanto en México como en Perú,
lación de la intensidad de pastoreo pero la comunidad y en ambos países existen restricciones y oportunidades
impuso la restricción de que los animales tienen que de desarrollo económico dentro del marco del TLCAN o
salir entre la siembra y cosecha. El pastoreo en la puna, del TLC. Los campesinos no solamente proveen alimento y
predominantemente camélidos sudamericanos y equinos, fibra para el sistema agroalimentario y agroindustrial pero
no está regulado. también son los responsables inmediatos, o guardianes,
del manejo de recursos naturales que proveen servicios
La producción agrícola de subsistencia, aunque todavía ambientales. Culturalmente, los campesinos prefieren
es importante para las familias más pobres en el valle, producir lo que consumen pero sus excedentes no son
tiene menos importancia ahora que en el pasado, pese al suficientes para satisfacer la demanda de alimento y fibra
papel que tiene en la dieta tradicional. El valor anual de la del sector urbano. El sistema alimentario depende de los
agricultura de subsistencia para una familia promedio se excedentes de los campesinos y agricultores comerciales.
estima en US$353 (US$ del 2000) en 0.8 ha de tierra en la Los productores comerciales, en cambio, producen bajo
zona quechua y suni con cultivo de maíz, papa, cebada, el criterio de maximización de ganancias a su inversión
trigo, haba, oca y quinua, excluyendo los costos de mano –tierra, agua, mano de obra y capital. Las externalidades
de obra familiar (Kendall y Rodríguez, 2009). El valor de negativas y positivas en la producción de alimento y fibra
la producción ganadera comercializada anualmente es de no están internalizadas en los precios de los productos y
US$527 (US$ del 2000) por familia, con contribuciones de servicios, así como los insumos utilizados en su producción.
68% y 28% de ganado vacuno y ovino, respectivamente.
El restante 4% proviene de los otros tipos de ganado, En México, el primero de enero de 1994 marcó el inicio de
excluyendo la venta de leche y lana. Es decir, el ingreso la implementación del TLCAN. La teoría comercial predice
familiar ganadero es casi 50% superior al valor comercial que a través del libre comercio, EEUU y México exportarían
de los cultivos de subsistencia, de ahí que los habitantes bienes que utilizan intensamente sus factores abundantes
de Pampachiri se perciben más como ganaderos que como (Luckstead et al., 2012). Debido al libre comercio, EEUU se
agricultores (Kendall y Rodríguez, 2009). Una comparación especializaría en la producción y exportación de bienes
de la equidad en la distribución de tierra cultivable y más intensivos en capital ya que la relación capital-trabajo
cabezas de ganado estandarizadas (en base a sus pesos en EEUU es relativamente mayor que la de México. Al
metabólicos) revela que la distribución de animales es más mismo tiempo, México se especializaría en la producción
equitativa que la distribución de tierra (coeficiente Gini de y exportación de bienes más intensivos en mano de obra.
tierra y animales, 63% y 46%, respectivamente, Kendall y En consecuencia, el libre comercio total igualaría los
Rodríguez, 2009: 197). En este sentido la ganadería es una precios de producción en ambos países. Según la teoría,
caja de ahorro ambulante que ayuda a compensar por la el libre comercio igualaría los salarios y precios de renta
inequidad en el acceso a la tierra cultivable. Las remesas en México y EEUU, lo que mejoraría las condiciones
nacionales e internacionales complementan el ingreso económicas de la mano de obra mexicana. Sin embargo,
familiar sin que se hayan investigado sus consecuencias los supuestos tales como la tecnología idéntica en ambos
económicas y sociales. países, la competencia perfecta y ausencia de distorsiones
comerciales rara vez se cumplen en el mundo real. Por
Los asentamientos humanos, y el paisaje creado por las ejemplo, EEUU ofrece subsidios agrícolas masivos, lo
diferentes actividades agrícolas y ganaderas en los dife- que conduce a una producción excesiva y la derrama de
rentes pisos ecológicos constituyen paisajes de modelos de excedentes de productos básicos como el maíz en México.
manejo agroecológico a través de muchas generaciones, Esta inundación del mercado mexicano con productos de
que tienen valor en cuanto a que son parte de un manejo EEUU fue posible porque los aranceles que restringían las

82 Etnobiología 12 (3), 2014.


Rodríguez y Arias. La milpa y el maizal: retos al desarrollo rural en México y Perú

importaciones procedentes del vecino país se retiraron el MINAG. Es difícil sustentar que el grueso de la sierra
bajo el TLCAN al cumplirse 15 años de implementación. está caracterizada por bajos o nulos niveles de articulación
comercial. El grado y tipo de articulación mercantil pueden
Después de dos décadas del TLCAN la seguridad alimentaria ser muy diversos. Algunos productores agropecuarios
de México se ha deteriorado. Su balanza comercial agrícola apenas venden una cantidad limitada de productos y com-
y la balanza comercial de alimentos continua siendo plementan sus ingresos con actividades no-agropecuarias
negativa. En contra de lo que se predecía, la producción y se conectan con el mercado como compradores netos de
de maíz se ha incrementado pero no lo suficiente para alimentos. Otros, en contraste, se dedican exclusivamente
satisfacer la demanda, sobre todo de maíz amarillo, a la agricultura y son típicamente vendedores netos de
para la engorda de ganado que exigen las demandas de productos agropecuarios. Por último, otros productores
la creciente población urbana. Ávalos y Griallet (2013) venden y compran de manera balanceada. Los resultados
concluyen que la política agroalimentaria ha apoyado del modelo Escobal y Ponce (2007) identifican ganadores
desproporcionadamente al sector agropecuario comercial y perdedores bajo el TLC.
tecnificado a costa del deterioro de los pequeños produc-
tores. Los agricultores ‘modernos’ con acceso al capital 1. Los productores agrícolas altamente integrados al
y tierras extensas, generalmente en regiones planas, y mercado ganan en promedio más que aquellos que
los consumidores urbanos se han beneficiado con el están menos integrados.
TLCAN. Sin embargo, tal y como se había predicho, se ha
incrementado la migración rural a las zonas urbanas o 2. En relación a los hogares diferenciados por posición
hacia EEUU (Luckstead et al., 2012). Más aún, la riqueza comercial, es importante recalcar que el porcentaje
genética de las variedades locales de maíz, bajo la custodia de compradores netos que pierden es menor que el
de agricultores en estado de pobreza, se ve amenazada por de vendedores netos y el de balanceados. Los efectos
la posible contaminación genética de maíz transgénico regresivos del impacto en bienestar se observan en todos
incluido en el TLCAN. los casos (los impactos negativos a los que producen
y ganan más son menores, inversamente, los impactos
El TLC entre EEUU y Perú comenzó su implementación el negativos a los que producen y ganan menos son
primero de enero 2005. Uno de los puntos más importantes mayores).
del TLC es que Perú otorga a EEUU acceso libre de aranceles
para 56% de las partidas nacionales, las que según el 3. Los hogares que ganan tienen, en promedio, un mayor
Ministerio de Agricultura y Ganadería de Perú (MINAG, nivel educativo. Los hogares que experimentarían ga-
2006) representan el 89% del valor total importado desde nancias muestran un mayor acceso a bienes públicos,
EEUU. Para 125 partidas arancelarias asociadas al arroz, como electricidad y agua potable.
aceites, carne bovina, cuartos traseros de pollo, lácteos
y maíz amarillo duro, los plazos de desgravación varían En este contexto, los habitantes del VCS son productores y
entre 10 y 17 años. A pesar de que las exportaciones consumidores de alimentos, lo que venden son productos
agrícolas no tradicionales del Perú (espárragos, café, y sin valor agregado debido a la carencia de servicios que
leguminosas comestibles) puedan dinamizarse gracias permitan el procesamiento, refrigeración y transporte
al TLC, es improbable que se logre revertir el balance adecuados. Las conexiones comerciales con los mercados
deficitario en el comercio de alimentos y de productos de la zona costera o de exportación son todavía escasos.
agrícolas. Algunos investigadores sostienen que los sectores
más organizados, típicamente los menos pobres, habrían El TLCAN y el TLC están en marcha, se presentan ganadores
logrado negociar los niveles de protección más altos, y perdedores dependiendo de su integración a la economía.
poniendo en tela de juico la capacidad de los gremios Al interior de cada país existe un juego de fuerzas e inte-
agrarios de representar a todo el sector y no solo a un reses que suelen ser políticos, disciplinarios y sectoriales
grupo de productos (Escobal, 2008). y no interdisciplinarios y holísticos, y no necesariamente
incluyendo los intereses de los guardianes de los recursos
El MINAG concluye en 2006 que muchos agricultores no naturales, indígenas y campesinos, en donde se generan
serían perjudicados por el TLC debido que son productores servicios ambientales. Aún cuando hubiesen consensos
de autoconsumo. Sin embargo, Escobal (2008) arguye nacionales para modificar los tratados para favorecer a
que aunque los niveles de autoconsumo son todavía los grupos marginados, las modificaciones tienen que ser
altos en varios espacios del mundo andino, el grado de presentadas, discutidas y aprobadas trilateral o bilateral-
mercantilización es bastante más alto de lo que sugiere mente en México o en Perú, respectivamente. Coincidimos

83
con Eakin et. al. (2014) para enfatizar la heterogeneidad experimental de opciones para estimar la valorización de
en el paisaje de la milpa, y nosotros añadiríamos el maíz los agricultores en tres componentes de agro biodiversidad
al peruano, la no realización y falta de reconocimiento (riqueza de especies cultivadas, riqueza en las variedades
del potencial que la heterogeneidad representa en su de maíz y maíces criollos), así como su interés por el cultivo
sentido más amplio. de maíz transgénico en los estados de Jalisco, Michoacán
y Oaxaca. El estudio identificó tres segmentos distintos
4) Riesgos y vulnerabilidades. La Península de Yucatán, de agricultores. 1) Conservacionistas de variedades
por su posición geográfica, rodeada por el Golfo de México nativas quienes derivan su más alto valor económico
y el mar Caribe, está sujeta a riesgos de inundaciones privado del continuo manejo de las variedades nativas
asociadas a los huracanes, estas inundaciones perjudican y la más alta pérdida económica de la posible adopción
las cosechas de los cultivos comerciales y de subsistencia. de maíz transgénico. Estos agricultores son jóvenes y
En los últimos veinte años los eventos climatológicos que no les gustan los alimentos y cultivos transgénicos, y se
más han influenciado negativamente sobre la producción ubican mayoritariamente en Oaxaca. 2) Manejadores de
agrícola de Yucatán son: Huracán Gilberto en Septiembre la diversidad en milpa quienes derivan su más alto valor
de 1988, la sequía provocada por el fenómeno de “La Niña” económico del manejo de todos los componentes de
en 2001 y Huracán Isidoro en Octubre del 2002 (Arias, agro biodiversidad en la milpa, y sufren menos pérdidas
2005; CONAGUA, 2014). Dichos eventos redujeron a tal del manejo de maíz transgénico. Estos son agricultores
grado la producción agrícola del estado de Yucatán, que mayores, quienes son curiosos y a los que les gusta expe-
oficialmente se consideraron en todos los casos pérdidas rimentar con variedades de maíz. 3) Productores de maíz
de más 80% de la producción de la milpa. Arias también marginalizados quienes derivan poco valor de las especies
reporta la evidencia histórica de 15 periodos de sequía cultivadas y de la riqueza de variedades de maíz, reciben
entre 1535 y 1960. Entre 1822 y 1834 ocurrió un periodo valor mínimo de las variedades nativas de maíz, y también
de sequía intensa. Es posible que la ocurrencia de sequías experimentan el menor impacto negativo de la adopción
haya sido y sea más frecuente de lo reportado puesto que de maíz transgénico. Estos agricultores se encuentran en
los milperos mayas han distribuido el riesgo de sequía las comunidades más aisladas, tienen el nivel más bajo
utilizando tres variedades de maíz con diferentes tiempos de productividad, y están a cargo de las mayores áreas
de maduración en un mismo ciclo agrícola (Tuxill et al., de milpas. Ellos, aseveran Birol et al. (2007), son los más
2010). El conocimiento para desarrollar estas variedades es fuertemente integrados a los mercados de venta de maíz.
resultado de un proceso de mejoramiento genético de los
agricultores mayas a lo largo de más de dos milenios en Las contribuciones de su estudio continúan siendo debati-
las tierras bajas de la península. También existe el riesgo das ante la amenaza real de que México abra sus puertas al
de plagas de langosta (Schitocerca peciefrons) asociado maíz transgénico Bt, resistente a los insectos en el norte del
a las sequías (García-Quintanilla, 2012). En su reciente país. En Uxmal, Yucatán (a 100 km de distancia de Yaxcabá),
estudio de erosión genética en el centro de origen del se observan los ensayos agronómicos de maíz patrocinados
maíz, Dyer et al. (2014) estiman que para la zonas bajas por las compañías transnacionales (no necesariamente
de la región sureste de México, incluyendo a Yaxcabá, con maíz transgénico). Son precisamente, los agricultores
la presencia de variedades de maíz decreció de 1.38 por del tercer segmento, caracterizado por Birol et al. (2007),
predio en 2002 a 1.16 por predio en 2007, o una erosión los que son más susceptibles de contribuir a diseminar
anualizada de 3.2 por ciento. Esta erosión genética es grandes daños a la agro biodiversidad simplemente al
resultado de diversos factores agronómicos, consumo y experimentar con maíz transgénico en las condiciones más
condiciones de mercado. agrestes en el estado de Yucatán, incluyendo a Yaxcabá.
Este puede ser un punto de entrada para concientizar a
Mucho se ha escrito acerca de la contaminación de maíz los agricultores de los beneficios públicos y privados de
transgénico en México, originalmente reportada por Quist la milpa. Aunque los cultivos transgénicos sean proscritos
y Chapela (2001) [e.g., Fitting, 2006; Dyer et al., 2009; por la ley, es extremadamente costoso implementar un
Snow, 2009; van Heerwaarden et al., 2012; entre otros]. servicio de vigilancia y multas para los infractores. Es,
Pero se ha hecho poco trabajo de campo que integre y probablemente, más viable recaer en el bien común como
cuantifique las opciones de los campesinos milperos que la opción para salvaguardar los cultivos tradicionales.
permitan dimensionar el riesgo que existe de que ellos se Nos sorprende la capacidad del sistema político y de
involucren voluntaria o involuntariamente en el proceso investigación y desarrollo para soslayar la oportunidad de
de contaminación genética del maíz. El trabajo de Birol apostar a una autosuficiencia en maíz en base a variedades
et al. (2007) es una excepción. Ellos usaron una encuesta mejoradas genéticamente y manejo de recursos naturales

84 Etnobiología 12 (3), 2014.


Rodríguez y Arias. La milpa y el maizal: retos al desarrollo rural en México y Perú

sustentables, principalmente agua, en condiciones de productos agrícolas locales), artesanías, abarrotes, talleres
irrigación suplementaria o de secano y con énfasis en de servicios, etc. Sin embargo, es necesario considerar el
servicios de extensión liderados por agricultores (ver incremento en los costos para mantener los servicios de
Turrent-Fernández et al., 2013), se sigue apostando a la limpia, electricidad, suministro de agua y saneamiento, y
alta tecnología, incluyendo transgénicos, otros insumos expansión de la construcción en los pequeños poblados.
tecnificados, y con un enfoque de arriba hacia abajo. La comunidad de Andamarca, a solo 100 km del VCS es un
Perales (2009) plantea que ha llegado el momento de ejemplo de desarrollo turístico equilibrado y a pequeña
que en México se demanden tortillas y otros productos escala. En los casos extremos como en Cuzco y en el Valle
de alta calidad elaborados con base en la nixtamalización del Colca, se han incrementado el número de casas de
fresca de maíces criollos. Esto representaría un sostén descanso de la población urbana o de extranjeros, en
fundamental para la preservación de la diversidad del algunos casos estas casas se agrandan y se transforman en
maíz mexicano y una fuente importante de empleo al pequeños hoteles que compiten con los hostales locales.
implicar una producción descentralizada. En muchos casos, los hoteles que hospedan a los turistas
capitalinos o extranjeros no adquieren los alimentos
La población del VCS vive bajo el riesgo de actividad localmente, generalmente emplean personal local para
sísmica que puede deteriorar o destruir los andenes y trabajos de mantenimiento pero los puestos gerenciales
sistemas de canales, también existe el riesgo de que son tomados por personas fuera de la comunidad. El
lluvias concentradas ocasionen derrumbes y deslaves en resultado hasta ahora: un desarrollo turístico que se
las laderas (huaycos), lo que incrementa el riesgo de un beneficia de un paisaje mantenido por agricultores de
efecto de dominó entre andenes contiguos. Las sequías bajos recursos pero que no invierte los beneficios de
pueden afectar a los cultivos en los pisos suni y puna su negocio en la comunidad que hospeda el negocio y
pero también, en casos extremos, pueden afectar el flujo que lo hace atractivo a los visitantes. Se debe apostar
de agua en el piso quechua. La incidencia de plagas y a un turismo apoye los medios de vida diversificados,
enfermedades asociadas a la papa y otros cultivos se expresiones culturales tales como artesanías y bellas
mantiene baja con los laymes pero existe el riesgo latente artes, generadas por las culturas indígenas—una espiral
de que periodos de descanso más cortos propicien infes- virtuosa ascendente. Barkin y Paillés (2002); Barkin y
taciones y epidemias. Si bien la ganadería no controlada Rosas (2006), y Barkin (2012) describen ejemplos de
está asociada con el deterioro de los canales de riego y este estilo de desarrollo.
terrazas, la ganadería es un medio de vida complementario
que distribuye los riesgos medioambientales. En el VCS Los sistemas prehispánicos de andenería irrigados (inclu-
más del 50% del ingreso anual proviene de la ganadería. yendo sus canales de abastecimiento de agua) y de secano
Los riesgos combinados de la agricultura en un mismo constituyen un patrimonio inmobiliario de carácter
piso ecológico se tienen que reconocer y manejarse por histórico y arqueológico conforme al Artículo 30 de la
las comunidades de productores. Ley de Tierras No. 26505 de la Constitución Política de
Perú de 1993. Pero se reconoce también que el andén
Los hábitos alimenticios de los pobladores se han transfor- agrícola es “patrimonio vivo” que es tangible en cuanto
mado en el pasado reciente. Pasta, arroz blanqueado, pan a que su uso no se cambie para otros fines. El Instituto
dulce y galletas, bebidas carbonatadas y endulzadas, entre Nacional de la Cultura, dependiente del Ministerio de
otros, se han insertado en la dieta de los pobladores en Educación considera como ejemplos de patrimonio vivo
el VCS. Es probable que la leña necesaria para cocinar los las fiestas populares (Pata rayme, o festival del agua,
alimentos tradicionales y el tiempo de preparación hayan análogo al Cha’ak chak, en el mundo maya) y los ritos
contribuido a los cambios en la alimentación (e. g., falta tradicionales o contemporáneos -rurales y urbanos-,
de leña y tiempo de cocción del frijol vs. arroz o pasta). La las formas de organización social para la producción, el
interacción del tipo de alimentos y la necesidad de energía manejo de tecnologías adecuadas y la relación armónica
para prepararlos debe ser considerada para encontrar con el medio ambiente. Algunos andeneros, especialmente
mejores alternativas nutricionales para la población. en los límites de partes urbanas, aprovechando las
facultades de la Ley, Artículo 880 referente al apoyo a
Gracias a las mejoras en las vías de comunicación el la inversión privada en el agro, se aprovechan para dar
turismo empieza a ser un elemento para el desarrollo usos ajenos a su fin, a tierras con andenes, ocasionando
económico en las comunidades del VCS, incrementando conflictos con los interesados en el uso agroecológico de
el ingreso de los comercios dedicados a la hospitalidad los sistemas de andenería (Kendall y Rodríguez, 2009).
(hostales y restaurantes, incluyendo la promoción de

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Velásquez y Montoro (2011) mencionan que se han 1. Para los mayas la milpa es el centro de la gracia o lo divino.
identificado 13 razas de maíz en Ayacucho. Los maíces En las comunidades mayas, la milpa se complementa con
amarillos duros transgénicos del tipo NK603 y Bt11 el solar, o huertos familiares en las inmediaciones de las
(para la resistencia a herbicidas y al ataque de insectos, casas habitación. Los agricultores andinos quechua-ha-
respectivamente) se detectaron por primera vez en la blantes perciben al maíz y otros cultivos, incluyendo a la
costa peruana en 2007. Posteriormente se detectaron papa como cultivo dominante, como una manifestación
transgénicos en soya y maíz amarillo duro en Ayacucho de la virtud de la madre tierra (Pacha mama). Ambos
en 2009. Mientras que muestras de soya y maíz amarillo grupos étnico-lingüísticos han sido marginalizados, por lo
duro transgénicos en Ayacucho también fueron detec- menos, desde la conquista española y las culturas mestizas
tadas con kits de análisis cualitativo rápido (Velásquez dominantes subsecuentes. Hoy día, los integrantes de
y Montoro, 2011: 115). Esto no quiere decir, necesaria- estas culturas viven en situaciones de extrema pobreza
mente, que los transgénicos hayan llegado al VCS, pero debido a su integración desigual con los mercados. En los
demuestran que el riesgo a la erosión y contaminación Andes centrales, la accidentada topografía exacerba las
genética es real. Aunque los maíces amarillos no son desigualdades en el acceso a servicios. En la península de
cultivados generalmente en la sierra si son utilizados Yucatán, el suelo poroso y calcáreo impone una gran limi-
para alimentar al ganado y otros animales, de aquí que tante a la utilización del agua en las milpas. La emigración
se han dispersado más allá de la costa. a polos de desarrollo urbanos o fuera del país son vías
alternativas para satisfacer sus necesidades económicas.
conclusiones
2. Como es de esperarse, el uso territorial es muy diferente.
Hacia un desarrollo rural alternativo. El maíz conti- Los mayas milperos de las tierras bajas de Yucatán practican
núa siendo el cultivo básico de la dieta mesoamericana el sistema RTQ de una manera individual dentro de los
y alto andina, aunque con mayor énfasis en la prime- límites de las tierras a las cuales tienen acceso. Debido al
ra. La milpa mexicana o el maizal peruano reflejan un mayor número de ejidatarios y limitada tierra disponible,
estilo de vida campesino y autónomo en el contexto el ciclo RTQ se ha acelerado, con periodos de descanso
de pobreza rural e indigenismo. Los agricultores tradi- o barbecho cada vez menores y con un mayor uso de
cionales de maíz actúan con base a comportamientos fertilizantes para compensar la pérdida de fertilidad en
culturales y un conocimiento agroecológico ancestral el suelo. Este aceleramiento del ciclo y su correspondiente
que está en peligro de reducirse o desaparecer ante emisión de gases de efecto invernadero pone en duda el
el empuje de la política agroalimentaria que busca, beneficio de la milpa para mitigar el cambio climático,
desesperadamente, satisfacer la creciente demanda como lo sugieren Nigh y Diemont (2013). Aunque como
alimenticia de la mayoría de la población localiza- señalan Van Vliet et al. (2012), la disminución productiva
da predominantemente en zonas urbanas. Cuatro de de los sistemas agrícolas tradicionales de descanso se
cada cinco habitantes en ambos países son urbanos debe a que se debilitaron sus prácticas productivas con
(usando el umbral de menos de 2500 habitantes para políticas públicas con subsidios de apoyo preferente para
caracterizar a las poblaciones rurales). La milpa y el ganadería, cultivos comerciales y mercados. Queda por
maizal proveen servicios públicos al salvaguardar la ver hasta qué punto los milperos podrán preservar la
biodiversidad de los cultivos que ha sido la base de agro-biodiversidad ante la creciente fragmentación de la
riqueza genética de los programas de mejoramiento de tierra y el aparente debilitamiento del manejo comunitario
cultivos. También el espacio milpa y maizal constituye vs. manejo individual. En contraste, el maizal dentro de
un patrimonio biocultural vivo en el cual se proveen los sistemas de andenería es manejado en el contexto de
servicios ambientales como la conservación de suelos pisos altitudinales, en los cuales hay interacciones entre
y agua, flora y fauna, así como las prácticas en base productos e insumos a cada nivel, con la participación
a conocimientos agroecológicos y visiones cosmológi- coordinada como requisito para la sobrevivencia de los
cas. No salvaguardar los cultivos tradicionales no solo andenes. En estos sistemas, la coordinación gravita en
atenta los medios de vida campesinos sino que dejaría torno al suministro de agua y la reparación de andenes
la seguridad alimentaria en manos de ingenieros mo- cuando los muros o plataformas de cultivo son dañadas
leculares y tecnócratas del desarrollo sin arraigo en las por lluvias torrenciales, huaycos, sismos, o por ganado
naciones indígenas o sectores rurales. La seguridad ali- bovino no supervisado. El tejido social se ha debilitado
mentaria y desarrollo rural sustentable debe descansar y hay una tendencia hacia el manejo individual de los
en la diversidad socioeconómica, cultural y biológica andenes a pesar de que su naturaleza sistémica que
para enfrentar los riesgos climáticos y de mercado. requiere acción colectiva.

86 Etnobiología 12 (3), 2014.


Rodríguez y Arias. La milpa y el maizal: retos al desarrollo rural en México y Perú

3. La milpa y el maizal persisten porque constituyen biodiversidad faunística y faunística, y conservación de


redes de seguridad para los habitantes rurales, es suelo y agua. La reducción de biodiversidad limitaría,
posible que no sean la cornucopia de las necesida- posiblemente de una forma irreversible, la capacidad
des alimenticias de la creciente población nacional de mejoramiento genético del maíz. El riesgo de con-
pero es un sistema de producción no proletario y taminación genética del maíz transgénico ya está muy
autónomo. La producción agrícola comercial debe cerca de en Yaxcabá y en CVS pero se ha hecho poco
hacerse preferiblemente en ambientes en los que trabajo de campo que coadyuve a reducir el riesgo
no afecte negativamente la agricultura tradicional, de contaminación en base a la cooperación de los
se encuentre donde se encuentre. Es precisamente agricultores y no en función de monitoreo y multas
en este ámbito en el que los movimientos indígenas que son difíciles de implementar. El sistema nacional
en México y en los Andes comparten la visión de de investigación y desarrollo necesita valorar que los
que sin maíz no hay vida y la vida fuera de lo divino campesinos mayas actuales son ejemplo una agricultura
es inaceptable, o que el agricultor andino no debe tradicional que permite la conservación in situ de sus
atentar contra la Pacha Mama. Las remesas de los recursos genéticos, pero que este sistema está sujeto a
migrantes nacionales e internacionales son un pilar presiones socioeconómicas que afectan el manejo de
para la sustentabilidad de este sistema de vida cam- recursos naturales. La gran diversidad agroecológica,
pesino, se llega a subsidiar la producción tradicional biológica y cultural deben ser fuentes de información y
en la milpa y el maizal para poder disfrutar del conocimiento para generar alternativas o adaptaciones
“buen vivir” (Barkin, 2012), es la alimentación la que al cambio climático en lugar de esperar que una ‘bala
provee ese placer y arraigo a la tierra. Autonomía, de plata’ en la forma de germoplasma transgénico y
auto-suficiencia, diversificación productiva y manejo alta tecnología resolverán la seguridad alimentaria y
sustentable de agro-ecosistemas (Barkin y Rosas, pobreza rural. El maíz no es solo alimento sino también
2006) son características todavía presentes pero, en cultura. El deterioro del entorno de los sistemas agrícolas
nuestros casos, se notan síntomas de fatiga ante el tradicionales afecta negativamente la identidad campe-
sistema alimentario y cultura dominante. sina e indígena y disminuye los atractivos a un turismo
alternativo que aprecia la biodiversidad, conocimiento
4. Con 20 años de TLCAN y nueve de TLC no es posible dar agroecológico y diversas prácticas culturales.
marcha atrás a los acuerdos comerciales pero si es posible
asimilar las lecciones aprendidas para no propagar Las reflexiones acerca de estas temáticas comunes a
estilos de desarrollo no sustentables o que atentan los Yaxcabá en el centro de la cultura maicera yucateca en
valores de identidad de los campesinos e indígenas. México y el Valle del Chicha-Soras en los andenes centrales
Sería ingenuo pensar que los agricultores tradicionales en Perú son un intento de contribuir al debate sobre
puedan alimentar a todo el país pero no se han explorado esquemas de desarrollo rural alternativos. Las comunidades
avenidas para mejorar la seguridad alimentaria en base en ambas localidades tienen diferentes grados de fortaleza
al mejoramiento genético del maíz en situaciones de en sus sistemas de gobernanza autónomos, autosuficiencia,
temporal o con irrigación suplementaria (Turrent et al., diversificación productiva y manejo de los agro-ecosistemas
2012) en un sistema de gobernanza de investigación y que son elementos clave para un desarrollo sustentable.
desarrollo de abajo hacia arriba. Tampoco se ha dado Es necesario fortalecer esos elementos para asegurar que
importancia a la producción de productos de maíz las propias comunidades estén involucradas en la toma
de alta calidad que podrían articularse con modos de de decisiones en los procesos de desarrollo.
producción tradicionales y sustentables (Perales, 2009).
Agradecimientos
5. El ecoturismo incluyente e influyente es otra veta de
posibilidades con potencial de articular fuertemente las La idea de este trabajo surgió con el entusiasmo generado
actividades artesanales y artísticas siempre y cuando en el Seminario Internacional “Efraim Hernández Xolocotzi
los servicios de hospitalidad reinviertan sus ganancias sobre la Milpa Maya”, 31 de octubre de 2013 en el Museo
en las comunidades. de la Gran Cultura Maya, Mérida, Yucatán. El primer autor
se ha beneficiado de discusiones con Gerard den Ouden,
6. Posiblemente los mayores riesgos que afrontan a la milpa Adripino Jayo y Ann Kendall acerca de la arqueología,
y el maizal son: que los sistemas agrícolas tradicionales agroecología, irrigación y prácticas culturales en el Valle
se continúen fragmentando, se reduzca su extensión del Río Chicha-Soras en los Andes centrales de Perú.
y capacidad de proveer servicios ambientales como la Agradecemos a León Bartolomé Hernández Herrerías y a

87
dos árbitros anónimos por sus comentarios y sugerencias. Selling maize in Mexico: the persistence of peasant
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Mesoamerica. Springer, New York.
Tuz-Chi, L. H. 2013. Cosmovisión e identidad en los

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DIRECTORIO
MESA DIRECTIVA AEM 2014-2016
Presidencia Secretaría General
Juan Felipe Ruan Soto Fernando Guerrero Martínez
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas Facultad de Filosofía y Letras, UNAM

Vicepresidencia Académica Administración General


José Juan Blancas Vázquez Carlos Andrés Pérez Vargas
Universidad Nacional Autónoma de México Iniciativa privada

Vicepresidencia de Vinculación Comunitaria y Tesorería


Perspectiva de Género William García Santiago
Eréndira Juanita Cano Contreras El Colegio de la Frontera Sur
El Colegio de la Frontera Sur

Vicepresidencia Editorial Vocalía de Difusión


Dídac Santos Fita Rafael Serrano González
Centro Regional de Investigaciones SIDET A.C.
Multidisciplinarias, UNAM

LA MESA DIRECTIVA INCLUYENDO SUS VOCALÍAS


SE PUEDE VER COMPLETA EN LA PÁGINA WEB DE LA AEM, A.C.

MESA DIRECTIVA SOLAE 2012 - 2015

Presidente Segunda Secretaria


Arturo Argueta Villamar Ingrid Paola Mojica
Vicepresidente Primera Tesorera
Bibiana Vilá Abigail Aguilar Contreras
Primer Secretario Segunda Tesorera
Eraldo Medeiros María Edith López Villafranco

REPRESENTACIONES SOLAE

Ana Ladio Argentina


Tania González Rivadeneira Ecuador
Armando Medinaceli Bolivia
Juan Martín Dabezies Uruguay
Ana Paula Glinfskoi Thé Brasil
Viviana Maturana Chile
Mauricio Vargas Clavijo Colombia
Rafael Monroy México
Milca Tello Villavicencio Perú
Mercedes Castro Venezuela
Melanie Congretel Francia
CONTENIDO

La Etnoagroforestería: el estudio de los sistemas agroforestales tradicionales de México 1

Ana Isabel Moreno-Calles, Violeta Jazmín Galicia-Luna, Alejandro Casas, Víctor M. Toledo, Mariana
Vallejo-Ramos, Dídac Santos-Fita y Andrés Camou-Guerrero

DE LA SUPERIORIDAD DE LOS CURRÍCULOS DE BIOLOGÍA AL DIÁLOGO INTERCULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE LAS


CIENCIAS 17

Mauricio Vargas-Clavijo, Eraldo Medeiros Costa Neto y Geilsa Costa Santos Baptista

Conocimiento y uso tradicional de hongos silvestres de las comunidades campesinas asociadas


a bosques de roble (Quercus humboldtii) en la zona de influencia de la Laguna de Fúquene, Andes
Nororientales 28

Ehidy Rocío Peña-Cañón y Luis Guillermo Enao-Mejía

CONOCIMIENTO POPULAR SOBRE LOS BÚHOS EN POBLACIONES RURALES DEL SUROCCIDENTE DE MANIZALES,
CALDAS, COLOMBIA 41

Juan S. Restrepo Cardona y Paula L. Enríquez

La Musa spp. en la isla Rapa Nui: Estudio sobre botánica etnohistórica 49

Roberto Rojas Pantoja

USO DE MAMíFEROS SILVESTRES POR HABITANTES DEL PARQUE NACIONAL EL TEPOZTECO, MORELOS, MÉXICO 57

Alejandro García-Flores, Marco Antonio Lozano-García, Ana Luisa Ortiz-Villaseñor y Rafael Monroy-Martinez

EL «OMBÚ» (Phytolacca dioica: PHYTOLACCACEAE) EN LA VIDA DEL hombre de Iberá (CORRIENTES, ARGENTINA).
ESTUDIO DE CASO SOBRE SU INTERRELACIÓN 68

Analia Pirondo y Héctor A. Keller

La milpa y el maizal: retos al desarrollo rural en México y Perú 76

Abelardo Rodríguez y Luis M. Arias R.

ASOCIACIÓN ETNOBIOLÓGICA MEXICANA, A.C.


SOCIEDAD LATINOAMERICANA DE ETNOBIOLOGÍA