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El Sistema Nervioso Central (SNC) está formado por el cerebro y la médula

espinal. Se conoce como “central”, ya que integra la información de todo el cuerpo


y coordina la actividad en todo el organismo.

Qué conforma el Sistema Nervioso Central


El SNC consta del cerebro y la médula espinal. El cerebro está alojado y
protegido por el cráneo (la cavidad craneal) y la médula espinal fluye desde la
parte posterior del cerebro, en el centro de la columna vertebral por el canal
espinal, deteniéndose en la región lumbar.

El cerebro y la médula espinal están ambos alojados dentro de una membrana


protectora de tres capas como las meninges.

El Sistema Nervioso Central se ha estudiado durante décadas por médicos,


anatomistas y fisiólogos, pero todavía guarda muchos secretos. Nuestros
pensamientos, nuestros movimientos, nuestras emociones y nuestros deseos son
generados en su interior, pero todavía nos falta mucho para llegar a conocer todos
sus misterios.

Diferencias entre el Sistema Nervioso Central y el Sistema


Nervioso Periférico
El SNC se considera una entidad separada del Sistema Nervioso Periférico (SNP),
aunque los dos sistemas se encuentran íntimamente entrelazados. El término SNP
se refiere a cualquier parte del sistema nervioso que se encuentra fuera del
cerebro y la médula espinal.
Hay una serie de diferencias entre el SNC y el SNP, una de ellas es la diferencia en
el tamaño de las células. Los axones de los nervios del Sistema Nervioso Central
(las proyecciones delgadas de las células nerviosas o neuronas que transportan
los impulsos) son significativamente más cortos. En cambio los axones de los
nervios del SNP pueden tener de hasta 1 m de longitud (por ejemplo, el nervio que
inerva el dedo gordo del pie), mientras que en el SNC rara vez más más de unos
pocos milímetros.

Otra diferencia importante entre el SNC y el SNP es su capacidad de


regeneración. Gran parte del SNP tiene la capacidad de regenerarse; si un nervio
en un dedo se corta, puede volver a crecer. En cambio el SNC no posee esta
capacidad.

Materia Blanca y Materia Gris, diferencias y funciones


El SNC está formado por dos tipos de sustancias, la materia blanca y la materia
gris. El cerebro posee una corteza externa llamada materia gris y una zona interna
que consiste en extensiones de materia blanca.

Ambos tipos de tejido contienen células gliales y neuronas. La sustancia


blanca se compone principalmente por fibras nerviosas mielinizadas (recubiertas
de mielina), las fibras nerviosas contienen sobre todo axones, mientras que la
materia gris está compuesta principalmente por los somas y cuerpos neuronales,
que no poseen mielina.

La materia blanca del cerebro se ha considerado siempre como un soporte pasivo


de la actividad neuronal. Su función principal es la transmisión de la información
cerebral. Esta sustancia traslada los pulsos electroquímicos emitidos por el cerebro
al resto del cuerpo. Su función principal es coordinar la comunicación entre los
diferentes sistemas del cuerpo humano, tanto dentro como fuera del cerebro.
Investigaciones recientes demuestran que también interviene en el aprendizaje,
el procesamiento cognitivo y emocional, y en la generación de enfermedades
mentales.

La materia gris al carecer de mielina, no es capaz de transmitir rápidamente los


impulsos nerviosos. En cambio su función se relaciona con el procesamiento de la
información y por tanto también del razonamiento. Es la responsable de elaborar
las respuestas adecuadas a los diferentes estímulos.

Las Células Gliales


También llamadas neuroglias, las células gliales funcionan como células de
apoyo para las neuronas. Llevan a cabo una amplia gama de tareas y superan en
número a las células nerviosas en el cerebro en una proporción de 1:10-50, lo que
da una buena indicación de su importancia.
Entre sus principales funciones se encuentra el controlar el microambiente iónico
celular, los niveles de neurotransmisores y el suministro de citoquinas y otros
factores de crecimiento.

Sin las células gliales, los nervios en desarrollo serían incapaces de llegar a sus
destinos y, si no encuentran su camino, no son capaces de formar sinapsis
funcionales.

Las células gliales se encuentran tanto en el SNC como en el SNP, pero cada
sistema tiene sus propios subtipos específicos. Las siguientes son breves
descripciones de los tipos de células gliales del SNC:

 Los astrocitos: estas células tienen numerosas proyecciones y


suministran la sangre a las neuronas de anclaje. También regulan el
entorno local mediante la eliminación de exceso de iones y el reciclaje de
los neurotransmisores. Los astrocitos se dividen además en dos grupos
distintos: protoplasmáticos y fibrosos.
 Los oligodendrocitos: son los responsables de la creación de la vaina de
mielina, una delgada capa que recubre la célula nerviosa, lo que les
permite enviar señales de forma rápida y eficiente.
 Las células ependimarias: recubren la médula espinal y los ventrículos
del cerebro, estos crean y secretan líquido cefalorraquídeo y lo
mantienen en circulación mediante sus cilios.
 Glia radial: estas células actúan como andamios para las nuevas células
neuronales durante la creación del sistema nervioso embrionario.
La Médula Espinal
A través de la médula espinal se pueden coordinar el movimiento de los músculos
de todo el cuerpo.

La médula espinal recorre la parte posterior del organismo y lleva la información


entre el cerebro y el cuerpo, pero también lleva a cabo otras tareas. Desde el
tronco encefálico, donde la médula espinal se encuentra con el cerebro, hay hasta
31 nervios espinales conectados con los nervios del SNP, que se encargan de dar
sensibilidad y función a la piel, los músculos y las articulaciones.

Las órdenes motoras viajan desde el cerebro, pasan por la columna vertebral y
llegan hasta la musculatura. La información sensorial viaja desde los tejidos
sensoriales (como la piel) hacia la médula espinal y, finalmente, hasta el cerebro.
La médula espinal contiene circuitos especiales para las respuestas reflejas,
como por ejemplo el movimiento involuntario que una mano podría hacer si el
dedo entra en contacto con una llama.

Los circuitos dentro de la columna vertebral también pueden generar movimientos


más complejos tales como caminar. Incluso sin la participación del cerebro, los
nervios espinales pueden coordinar todos los músculos necesarios para
caminar. Lo que no podrán hacer será iniciar, detener o hacer cambios en dicho
movimiento, pues esto sí es función exclusiva del cerebro.

Los Nervios Craneales


Tenemos 12 pares de nervios craneales que surgen directamente desde el
cerebro y pasan a través de agujeros en el cráneo para viajar a lo largo de la
médula espinal. Estos nervios recogen y envían información entre el cerebro y las
distintas partes del cuerpo, sobre todo el cuello y la cabeza.

De estos 12 pares, el nervio olfativo, el óptico y los nervios terminales surgen del
cerebro anterior y se considera que son parte del Sistema Nervioso Central:

 Nervios olfativos: transmiten información del olor de la sección superior


de la cavidad nasal hacia los bulbos olfatorios en la base del cerebro.
 Los nervios ópticos: llevan la información visual desde la retina a los
núcleos visuales primarios del cerebro. Cada nervio óptico se compone
de alrededor de 1,7 millones de fibras nerviosas.
 Nervios craneales terminales: son los más pequeños de los nervios
craneales, su papel no es todavía clara. Algunos creen que pueden ser
vestigiales (un subproducto evolutivo que no tienen función restante) o
que participan en la función de las feromonas (hormonas secretadas
sensores que provocan respuestas en los animales sociales).

El Cerebro, anatomía y fisiología


El cerebro es el órgano más complejo en el cuerpo humano. La corteza
cerebral (la parte más externa del cerebro y la parte más grande en volumen)
contiene entre 15-33 millones de neuronas, cada uno de los cuales están
conectadas a miles de otras neuronas.
En total hay alrededor de 100 mil millones de neuronas y 1.000 de células gliales
que constituyen el cerebro humano.

El cerebro es el módulo de control central del cuerpo y coordina una multitud de


tareas. Desde el movimiento físico a la secreción de hormonas, pasando por la
creación de recuerdos y la sensación de emoción, entre muchas otras.

Para llevar a cabo todas estas funciones, algunas secciones del cerebro poseen
funciones específicas. Sin embargo, muchas de las funciones superiores como el
razonamiento, la resolución de problemas o la creatividad, involucran diferentes
áreas que trabajan conjuntamente en red.

El cerebro se divide a grandes rasgos en cuatro lóbulos:

 Lóbulo temporal: el lóbulo temporal es importante para el


procesamiento de la información sensorial y emocional. También
participa en la fijación de recuerdos a largo plazo en relación con
el hipocampo. Algunos aspectos de la percepción del lenguaje también
se encuentran aquí.
 Lóbulo occipital: el lóbulo occipital es la región de procesamiento
visual del cerebro de los mamíferos. El daño a la corteza visual primaria
puede causar ceguera.
 Lóbulo parietal: el lóbulo parietal integra la información sensorial que
incluye el tacto, la percepción espacial y la orientación. La estimulación
táctil de la piel se envía en última instancia al lóbulo parietal. También
juega un papel en el procesamiento del lenguaje.
 Lóbulo frontal: situado en la parte frontal del cerebro, el lóbulo frontal
contiene la mayoría de las neuronas de dopamina y está implicado en la
atención, la recompensa, la memoria a corto plazo, la motivación y la
planificación.

Las siguientes son algunas regiones específicas del cerebro con un resumen de sus
funciones:

 Ganglios basales: los ganglios basales están implicados en el control


de los movimientos motores voluntarios y el proceso de aprendizaje. Las
enfermedades que afectan a esta zona son la enfermedad de
Parkinson y la enfermedad de Huntington
 Cerebelo: se encarga principalmente del control de los movimientos
finos y precisos, también participa en el proceso del lenguaje y la
atención. Si el cerebelo está dañado, el síntoma principal es la
interrupción del control motor, conocido como la ataxia.
 El área de Broca: esta pequeña área situada en el lado izquierdo del
cerebro (a veces a la derecha en las personas zurdas), tiene una
importante función en el procesamiento del lenguaje. Cuando se daña la
persona presenta dificultades para hablar, pero todavía es capaz de
entender el habla. El tartamudeo se asocia a veces con una baja
actividad en el área de Broca.
 Cuerpo calloso: es una amplia banda de fibras nerviosas que unen los
hemisferios izquierdo y derecho. Es la mayor estructura de materia blanca
en el cerebro y permite que los dos hemisferios se comuniquen. Se ha
visto que los niños disléxicos tienen el cuerpo calloso más pequeño,
mientras que las personas zurdas, las ambidiestras y los músicos, lo
suelen tener más grande.
 Bulbo raquídeo: se encuentra debajo del cráneo, es una estructura
esencial para numerosas funciones involuntarias, tales como la
respiración, los estornudos, el vómito y el mantenimiento de la correcta
presión arterial.
 Hipotálamo: se encuentra justo por encima del tronco del encéfalo y
tiene el tamaño aproximado de una almendra. Segrega toda una serie
de neurohormonas e influye en una variedad de respuestas incluyendo
el control de la temperatura corporal, el hambre y la sed.
 Tálamo: colocado en el centro en el cerebro, el tálamo recibe las
entradas sensoriales y motoras y las transmite al resto de la corteza
cerebral. Está implicado en la regulación de la conciencia, sueño y el
estado de alerta.
 Amígdala: son dos núcleos en forma de almendra en la zona interna del
lóbulo temporal. Están involucrados en la toma de decisiones, la memoria
y las respuestas emocionales, sobre todo las emociones negativas.

Enfermedades del Sistema Nervioso Central


Un sistema como tan complejo y extenso como el SNC puede funcionar mal por
bastantes razones. A continuación se presentan las principales causas de los
trastornos que afectan el Sistema Nervioso Central:
El SNC es susceptible a muchas enfermedades y lesiones, que van desde la
infección hasta el cáncer.

 Traumatismo: cualquier lesión significativa en el cerebro o la médula


espinal puede causar consecuencias negativas para la salud.
Dependiendo del sitio de la lesión, los síntomas pueden variar
ampliamente, desde parálisis motora a trastornos cognitivos o del humor.
 Infecciones: diversos microorganismos y virus pueden invadir el sistema
nervioso central. Estos incluyen hongos (meningitis criptocócica
 ), protozoos (malaria) bacterias (lepra) y virus de diferentes tipos.
 Degeneración: la médula espinal o el cerebro pueden degenerar,
causando problemas diferentes dependiendo de qué áreas se degeneran.
Un ejemplo es la enfermedad de Parkinson, que implica la degeneración
gradual de las células productoras de dopamina en la sustancia
negra de los ganglios basales.
 Los defectos estructurales: los ejemplos más comunes dentro de esta
categoría son los defectos de nacimiento; un ejemplo es la anencefalia,
donde las principales partes del cráneo, el cerebro y el cuero cabelludo
faltan al nacer.
 Tumores: tanto tumores cancerosos como no cancerosos pueden
afectar partes del sistema nervioso central. Ambos tipos pueden causar
daño y producir una serie de síntomas, dependiendo de donde se
desarrollen.
 Los trastornos autoinmunes: en algunos casos, el sistema inmune de un
individuo puede atacar a las células sanas. Por ejemplo, encefalomielitis
diseminada aguda se caracteriza por una respuesta inmune contra el
cerebro y la médula espinal, atacando la mielina (aislamiento de los
nervios) y, por lo tanto, destruyendo la materia blanca.
 Accidente vascular cerebral (AVC): un accidente cerebrovascular es
una interrupción del suministro de sangre al cerebro; la consiguiente falta
de oxígeno hace que muera el tejido de la zona afectada.