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Vicerrectorado de Infraestructura y Procesos Industriales

Programa de Ciencias Sociales y Jurídicas


Subprograma Derecho – Modalidad Semipresencial
Subproyecto: Práctica I San Carlos 2019
Tutor/Formador: Lirio González.
Modulo I Sección 3

Ensayo Individual sobre


"Evolución histórica del Sistema de Justicia
en Venezuela"

Autor:
Moreno, José Luis
C.I:12.333.205

San Carlos; 25 de Agosto del 2019.


Evolución Histórica del Sistema de Justicia

La historia judicial puede ser entendida como el análisis de los cambios en el


gobierno de los Jueces, las estructuras organizativas y las reglas de
funcionamiento de los tribunales de Justicia. Puede también ser entendida como la
historia de la función social que éstos cumplen y su vinculación con el
funcionamiento del sistema político institucional. En el Período Indígena hablando
cronológicamente es el período más largo.

El Período Indígena empieza con el poblamiento primitivo del territorio por los
aborígenes, alrededor de 15000 años a.C. y termina el año 1498 d.C. con el
descubrimiento. Su estudio corresponde, en la forma más general, a la prehistoria,
y se le designa también con el nombre de Período Prehispánico.

En el Período Colonial siglo XV hasta finales del siglo XIX, el sistema jurídico en
Venezuela nació producto de su colonización y de la expansión de las leyes e
instituciones imperiales sobre nuestro continente. Una serie de instituciones,
figuras jurídicas y elementos jurídicos del derecho español que funcionaban en la
metrópoli fueron trasladados a nuestro continente con el objetivo de proteger a los
súbditos del rey en las Indias. Consejo Real y Supremo de las Indias era como un
tribunal de última instancia en juicios civiles importantes apelados ante las
audiencias coloniales y en casos civiles y criminales. Las Juntas de Hacienda y
Guerra; dependientes del Consejo de Indias, fue preponderante en la
administración de justicia, resolvía y trataba todo lo referente a materia militar en la
tierra y en el mar así como manejaba todo lo referente a la jurisdicción militar. La
Real Audiencia era el máximo tribunal de apelación y jerarquía en la América
colonial, desempeñaban funciones judiciales, políticas y administrativas, el número
de miembros de estos tribunales dependía de su ubicación en importancia, estaba
compuesto por: Presidente y oidores, alcaldes del crimen, materia criminal no
tenían vuelta atrás una vez decidida la sentencia por la audiencia, pero en los
casos civiles si se podía apelar ante el Real Consejo. La protección de los
aborígenes era tarea primordial de la audiencia.
Ahora bien, en el periodo Independentista en su Época Federal Venezuela ha
tenido diversas constituciones a lo largo de su historia. Desde que devino
una nación libre e independiente, se ha dado, según el momento histórico y la
circunstancia, varias constituciones hasta llegar a la que rige en la actualidad, que
fue promulgada el 20 de diciembre de 1999. Cada una de ellas ha tenido su razón
política de ser y un impacto social determinado. La primera Constitución de
Venezuela, y también de Hispanoamérica, fue aprobada en 1811. Sería la primera
de una larga lista durante el siglo XIX y la mitad del siglo XX, causadas
mayormente por guerras, triunfos momentáneos de revoluciones y gobiernos
dictatoriales
El en Periodo Independentista (Época Federal) la Constitución de 1819, instauró la
Corte Suprema de Justicia, formada por cinco miembros, denominados ministros,
con carácter vitalicio, que serían propuestos por el Presidente de la República a la
Cámara de Representantes y por ésta al Senado para su elección. La Constitución
de la Gran Colombia de 1821, sigue el mismo sistema de la Constitución de 1819,
de Angostura. La Constitución de 1830, sancionada por el Congreso Constituyente
de Valencia, luego de la disolución de la Gran Colombia (así como las de 1857 y
1858) adopta la forma "centralista" y crea la Corte Suprema de Justicia, integrada
por cinco miembros denominados ministros. Un Presidente, tres vocales y un
fiscal. Para su elección el Presidente de la República propondría a la Cámara de
Representantes un número triple de candidatos. La Cámara reduciría este número
al doble y presentaría la lista al Senado para que éste nombrase los que deberían
componer la Corte Suprema (mismo sistema de elección de 1819).

En el Periodo Dictatorial de la historia judicial se inicia con la completa primacía


del Ministro de Justicia Éste era un funcionario del Poder Ejecutivo que tenía a su
cargo la preeminencia en la designación y disciplina de los Jueces, y en las
decisiones más importantes en materia de política judicial (1952-1968) y en un
sentido amplio, lo que hoy denominamos el sistema de justicia. El Ministerio
mismo fue creado en 1952. Dentro de su competencia estaba lo que hoy
corresponde a la Dirección Ejecutiva de la Magistratura y al propio Ministerio de
Justicia. Este período incluye lo que en la historia política conocemos como la
dictadura del General Marcos Pérez Jiménez y la primera década de gobierno
democrático.

A partir de 1958 implicó una expansión del Sistema Judicial, El Ministro también
tenía a su cargo el control y administración de la actividad judicial. Los Jueces
eran designados por períodos constitucionales (Ley Orgánica del Poder Judicial de
1956, Artículo 11), es decir, su designación se correspondía con la del Presidente
de la República y los parlamentarios. Durante ese período de cinco años no
podían ser destituidos sino por las causales establecidas en la Ley (Artículo 12,
ejusdem). Los inspectores de tribunales eran los funcionarios encargados de
ejercer el control mediante visitas periódicas y la revisión de las estadísticas
judiciales.
En la democratización del país la Constitución de 1961 unificó la Corte Federal y
la Corte de Casación en una sola que pasó a denominarse Corte Suprema de
Justicia, conforme a la vieja tradición republicana. Sus competencias se ampliaron
en materia de control de constitucionalidad y legalidad del Poder Público (Artículos
206 y 215).
La promulgación de la nueva Constitución trae consigo varias previsiones
importantes: 1- Se estableció el habeas corpus y también el amparo, aunque no se
reguló este último. 2.- Se creó la figura del Fiscal General de la República como
cabeza del Ministerio Público (Artículo 218). 3.- La creación del Cuerpo Técnico de
Policía Judicial y de cuerpos policiales descentralizados. 4.- La Constitución previó
también la creación del Consejo de la Judicatura “con el objeto de asegurar la
independencia, eficacia, disciplina y decoro de los Tribunales y de garantizar a los
Jueces los beneficios de la carrera judicial” (Artículo 217). Con la Reforma de la
Ley Orgánica del Poder Judicial, Septiembre de 1969, el Consejo de la Judicatura
fue configurado como un organismo de nueve miembros o Magistrados que
asumió las funciones que tenía el Ministro de Justicia en materia judicial. Pasó al
Consejo la designación de Jueces, sin necesidad de consulta a la Corte Suprema
de Justicia, así como el control del Sistema y la vigilancia o inspección judicial. El
Consejo tenía igualmente la autoridad para sancionar, incluso destituir a los
Jueces, y tenía el control del presupuesto. 5.- Aprobación de la Ley de Carrera
Judicial en 1980 6.- En materia de selección de Jueces, dificultades similares
corrió la Escuela de la Judicatura. Dicha escuela, creada a raíz de la Ley de
Carrera Judicial de 1980, previó un curso de ingreso cuyo propósito era preparar a
los aspirantes a seguir la carrera de Juez. Al final de la década de 1990 comenzó
una modernización importante dirigida a hacer el Sistema más accesible y
eficiente. El Sistema Judicial pasó a ser gobernado por el Tribunal Supremo de
Justicia.
En su etapa más reciente, la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela (1999), la Justicia es al mismo tiempo un derecho y un poder. Un
derecho constitucional individual y colectivo, que se ejerce en especial y en forma
jurisdiccional a través del Poder Judicial, encabezado por el Tribunal Supremo de
Justicia.

Para entender los cambios que se produjeron en 1999 y en los años


subsiguientes, el proceso constituyente es más importante que el texto mismo de
la Constitución. El 18 de agosto de 1999, la Asamblea Nacional Constituyente
decidió declarar al Poder Judicial en emergencia y reorganización. Para ello
designó la Comisión de Emergencia Judicial que debía evaluar el funcionamiento y
desempeño de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de la Judicatura,
asumió la depuración del cuerpo de Jueces y la instauración de concursos de
oposición para la designación de nuevos Jueces
En este sentido, el artículo 26 de la Constitución consagra el derecho de toda
persona a acceder a los órganos de administración de justicia para hacer valer
sus derechos e intereses, incluso los colectivos o difusos, a la tutela judicial
efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la decisión correspondiente.
De allí la obligación del Estado de garantizar una justicia gratuita, accesible,
imparcial, idónea, transparente, autónoma, independiente, responsable, equitativa
y expedita, sin dilaciones indebidas, sin formalismos o reposiciones inútiles.
Adicionalmente, el artículo 253 constitucional dispone que la potestad de
administrar justicia emana de los ciudadanos y ciudadanas y se imparte en
nombre de la República por autoridad de la ley. Las facultades de los órganos del
Poder Judicial para resolver controversias y ejecutar o hacer ejecutar sus
sentencias se sustentan en la independencia institucional y en la autonomía de los
jueces, sujetos únicamente a la Constitución y a las leyes. Este Poder Judicial
que debe ser independiente es al mismo tiempo parte de un sistema de justicia
en el que los ciudadanos y la participación ciudadana juegan un papel primordial.
Una de las tareas fundamentales del Poder Judicial es la garantía jurisdiccional
de la Constitución. Todos los órganos del poder público deben respetarla, pero los
jueces o juezas tienen especialmente encomendada la protección jurisdiccional
de la Constitución frente a cualquier intento de desconocerla o vulnerarla.
Corresponde, pues, a todos los jueces o juezas de la República asegurar
la integridad de la Constitución (art. 334 constitucional), de modo que todos los
órganos jurisdiccionales, en el ámbito de sus competencias, están llamados a
velar por la observancia de la normatividad constitucional, con ocasión del
conocimiento de acciones o recursos ordinarios o de mecanismos específicos del
Derecho Procesal Constitucional.

El Tribunal Supremo de Justicia desempeña un papel principal en el cumplimiento


de ese cometido, ya que representa el último grado jurisdiccional en los distintos
órdenes competenciales y debe garantizar “la supremacía y efectividad de las
normas y principios constitucionales” (art. 335 de la Constitución). Aunque esta es
una misión general del Tribunal Supremo de Justicia, su Sala Constitucional
ostenta la primacía en la interpretación de la Constitución, hasta el punto de fijar
criterios o precedentes vinculantes para las otras Salas de este Tribunal y para
los demás tribunales de la República. Las atribuciones de la Sala Constitucional
repercuten sobre todas las instituciones del Estado. Ella no solo ejerce con
exclusividad la jurisdicción constitucional, referida al control concentrado de
constitucionalidad de las leyes u otros actos de igual rango normativo, sino que
cuenta también con facultades dirigidas a procurar la recta interpretación de la
Constitución por los distintos órganos jurisdiccionales y el adecuado
funcionamiento de los procesos constitucionales.

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