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SENTENCIA

Resolución número DIECISÉIS

Lima, diecinueve de agosto de

Dos mil tres.-

I. EXPOSICIÓN DEL CASO:

Petitorio.- Con fecha quince de agosto de dos mil dos el demandante BANCO DE COMERCIO interpuso
demanda de ineficacia de actos jurídicos de compraventa contra MING KANG CHENG CHOU y su
cónyuge RAQUEL ÁUREA BUSTAMANTE GAMBOA y la hermana de ésta, ROCÍO MÓNICA
BUSTAMANTE GAMBOA, respecto de los inmuebles ubicados en jirón Mozart N° 226 – 230,
Urbanización San Borja Sur, Quinta Etapa, Distrito de San Borja, Provincia y Departamento de Lima, calle
Mozart N° 235, Urbanización San Borja Sur, Quinta Etapa, Distrito de San Borja, Provincia y
Departamento de Lima, y estacionamiento N° 3, ubicado en jirón Mozart N° 235, Distrito de San Borja,
Provincia y Departamento de Lima, con costas y costos del proceso.

Hechos.- Refiere el demandante que su institución cuenta, entre sus clientes, con la empresa Comercial
Record S.R.L., con la que ha realizado diversas operaciones comerciales, por las que dicha empresa
emitió cinco pagarés, declarando recibir de su institución las sumas de dinero que en éstos aparece,
siendo los pagarés los siguientes:

II. ANÁLISIS:

PRIMERO.- El presente proceso tiene como materia de fondo determinar si los actos de disposición de los
fiadores solidarios configuran el supuesto de fraude del acto jurídico (denominado fraude a acreedores),
tipificado en el Código Civil, lo que conllevaría a la declaración de ineficacia de tales actos, para lo cual
habrá de determinarse si existe perjuicio para el acreedor por los actos de disposición de los fiadores
solidarios y, de ser así, determinar si la compradora (codemandada) conocía o estaba en aptitud de
conocer o de no ignorar el perjuicio a los derechos del acreedor que tal acto le ocasionaba.

SEGUNDO.- La acción pauliana es una acción que la ley faculta al acreedor a interponer, que persigue la
ineficacia respecto de él de determinados actos de disposición realizados por su/s deudor/es, actos que
pueden perjudicar el cobro o satisfacción de su/s crédito/s.

Esta acción tiene la particularidad de contraponer el derecho de propiedad y de libre disposición que en
principio tienen los titulares de cualquier derecho, con la posible vulneración de los derechos de cobro que
tiene el acreedor de quien efectúa tales actos, los mismos que se verían afectados precisamente por
causa de dichos actos de disposición. En estos casos el legislador ha optado por proteger el crédito,
reduciendo los riesgos de posibles fraudes, a efecto de salvaguardar la seguridad y estabilidad que una
sociedad con economía de mercado debe proporcionar para el otorgamiento de créditos y el tráfico
comercial y económico en general, ciertamente bajo determinadas premisas legales que deben cumplirse
en aras de proteger los negocios celebrados legítimamente.

TERCERO.- Los mencionados requisitos establecidos por la ley –artículo 195 del Código Civil- que deben
cumplirse para que el supuesto de ineficacia por fraude del acto jurídico sea aplicable son los siguientes:

La existencia de actos del deudor por los que disminuya su patrimonio conocido.

Que estos actos perjudiquen el cobro del crédito.

No es necesario que el deudor obre de mala fe, sino tan solo con culpa.

Si el crédito es anterior al acto de disminución patrimonial, que el tercero haya tenido conocimiento del
perjuicio a los derechos del acreedor o que, según las circunstancias, haya estado en razonable situación
de conocer o de no ignorarlos y el perjuicio eventual de los mismos. La conciencia del perjuicio que se
irroga al acreedor debe estar presente en el tercero que adquiere los derechos del deudor a título
oneroso.1

CUARTO.- Los hechos relevantes en el presente proceso son los siguientes:

Los codemandados Ming Kang Cheng Chou y Raquel Áurea Bustamante Gamboa, cónyuges, son fiadores
solidarios sin beneficio de excusión de la empresa Comercial Record S.R.L. respaldando las obligaciones
que esta empresa tenga con el Banco de Comercio, por contrato celebrado con fecha 24 de julio de dos
mil.

De acuerdo al Informe Confidencial legalizado ante Notario Público Ramón Espinosa Garreta, el mismo
que forma parte del contrato de fianza, a fojas diecisiete y siguientes, doña Raquel Áurea Bustamante
Gamboa era al momento de dicha celebración, Gerente General de Comercial Record S.R.L.

Según la Declaración Jurada de Bienes que también es documento adjunto al contrato de fianza y, por
tanto, parte integrante del mismo, los fiadores son propietarios de los inmuebles ubicados en calle Mozart
N° 226, San Borja, calle Mozart N° 235, Departamento 201, con una cochera, San Borja (la cochera es
independiente), un vehículo marca Toyota 1996, placa N° AG2626, un vehículo marca Toyota 1987, placa
TI3129 y joyas en oro de 18 y 24 kilates, acciones de Luz del Sur y de Telefónica.

En el Informe Confidencial, que tiene carácter de Declaración Jurada, los declarantes se obligan a
informar al Banco de Comercio sobre cualquier variación en su patrimonio. En la cláusula 12 del contrato
de fianza se establece lo mismo, es decir, los fiadores se obligan a comunicar al Banco de cualquier
variación en el patrimonio que se consigna en detalle en el Informe Confidencial.

Existen los siguientes pagarés vencidos, protestados e impagos, emitidos por Comercial Record S.R.L.
(fojas once a quince) a favor del Banco de Comercio:

Pagaré N° 91-41263, con vencimiento al siete de enero de dos mil dos, por S/. 48,000.00 nuevos soles.

Con fecha seis de mayo de dos mil dos, ya vencidos los pagarés, e impagos, los fiadores celebraron una
compraventa respecto de los inmuebles de su propiedad que figuraban en el Informe Confidencial, por la
que los transfieren a doña Rocío Mónica Bustamante Gamboa. Por Escritura de Aclaración de fecha trece
de mayo de dos mil dos incluyen dentro de esta compraventa el estacionamiento correspondiente al jirón
Mozart 235, Departamento 201. No avisaron de esta transferencia al Banco de Comercio, como se había
establecido contractualmente (contrato de fianza).

Doña Rocío Mónica Bustamante Gamboa es hermana de doña Raquel Áurea Bustamante Gamboa.

Asimismo, la dirección de la empresa Comercial Record S.R.L. es jirón Daniel Hernández N° 1270, distrito
de Pueblo Libre, que es el mismo domicilio señalado por la compradora Rocío Mónica Bustamante
Gamboa en las Escrituras Públicas, que a decir de la propia compradora, es el domicilio que figura en su
documento de identidad, quien afirma que no reside en dicho lugar, adjuntando certificado domiciliario con
dirección distinta.

QUINTO.- Es menester señalar que la fianza solidaria importa, en sí misma, la renuncia al beneficio de
excusión, beneficio que implica que el acreedor debe accionar primero contra el obligado principal y solo si
se demuestra que éste es insolvente o no puede pagar, recién procede la acción contra el fiador. Este
beneficio no tiene lugar cuando el fiador se ha obligado solidariamente con el deudor, como es el caso, de
modo que el acreedor puede accionar directamente contra cualquiera de los dos.

Si bien es cierto que aun cuando la doctrina no es pacífica en este punto2, técnicamente, un fiador
solidario no es un deudor, por cuanto la naturaleza de la obligación del deudor es distinta a la del fiador,
cuya relación se rige por las reglas de la fianza, que es esencialmente accesoria, también es cierto que
por la forma como se ha obligado el fiador (solidariamente), es decir, sin beneficio de excusión, el
acreedor puede dirigirse directamente contra él sin tener que hacerlo primero contra el deudor, lo cual fue
elemento central para que dicho acreedor haya otorgado el crédito al deudor. Más aun, se observa del
contrato de fianza que los bienes que constituían el patrimonio de los fiadores solidarios y la forma como
se obligaron éstos fueron determinantes para producir la confianza suficiente en el Banco, además del
hecho de que se trata de una sociedad de responsabilidad limitada en la que la persona de la Gerente
General de la misma es quien se constituyó en la fiadora solidaria, con su cónyuge, a título personal.

Por estas razones, las reglas contenidas en la figura del fraude a acreedores le alcanzan a los fiadores
solidarios, quienes deben responder ante el acreedor de la misma manera como responderían el deudor;
la diferencia estriba, más bien, ya en las relaciones internas entre fiador y deudor, así como en el carácter
accesorio del contrato de fianza, elementos que resultan irrelevantes a efecto de determinar la
procedencia de la acción pauliana o de ineficacia del acto jurídico. Lo contrario sería desnaturalizar a la
acción pauliana o, lo que es peor, permitir el engaño o fraude a acreedores, creando falsas expectativas al
eventual acreedor, quien incentivado por la solidaridad y el patrimonio del fiador, otorgó un crédito, sin
poder posteriormente tener acción alguna para evitar o protegerse del posible fraude, con lo cual la propia
figura de la fianza –más aun la solidaria- devendría en inútil, convirtiéndose, por el contrario, en una
herramienta para defraudar.

SEXTO.- Se observa que los demandados (fiadores) no se han apersonado al proceso en ningún
momento, habiéndoseles declarado rebeldes, sin concurrir a la audiencia de saneamiento y conciliación ni
a la audiencia de pruebas, conducta que sumada a su actuar de disposición de bienes que se habían
obligado a no transferir sin comunicar previamente al Banco, en su calidad de fiadores solidarios, resulta
un indicativo claro de su mala fe.

SÉTIMO.- De un análisis de los hechos, se observa que se han cumplido los siguientes supuestos:

La existencia de actos del deudor por los que disminuya su patrimonio conocido. Los fiadores solidarios
han dispuesto de su patrimonio conocido, declarado y respecto del cual se habían obligado con el
acreedor a comunicarle en un plazo máximo de tres días acerca de cualquier variación, lo que
incumplieron.

Al respecto, es preciso señalar que esta cláusula es válida, por cuanto los demandados no han limitado
con ella su derecho de disposición, lo que sería nulo3, sino únicamente se obligaron a comunicar, es decir,
a brindar al Banco la información relativa a la disposición de su patrimonio, lo que es atendible y lícito,
dada la relación de fiador solidario que lo vinculó al Banco y atendiendo a que fue debido a contar con
dicho patrimonio que el Banco otorgó el préstamo a la deudora.

Estos actos perjudican el cobro del crédito, pues la obligación es de trescientos cuarenta y ocho mil
nuevos soles, más intereses, y los inmuebles cuya transferencia es materia de la presente litis constituyen
la garantía genérica principal de dicha obligación, pues los demás bienes reconocidos por los fiadores
solidarios representan cerca de solo una cuarta parte de la deuda, más aun si se trata de bienes que se
deterioran y deprecian con el tiempo (caso de los dos vehículos) y de muy difícil colocación en el mercado
(caso de las joyas).

Más aun, la carga de la prueba de la existencia de este perjuicio o sobre la existencia de bienes libres
suficientes para garantizar la satisfacción del crédito es de cargo del deudor o del tercero, quienes en
ningún momento han efectuado mención sobre el particular.

No es necesario que el deudor obre de mala fe, sino tan solo con culpa. En este caso, sin embargo, es
evidente no solo la culpa o negligencia, sino la mala fe de los demandados (fiadores solidarios), como se
ha señalado en el quinto fundamento de la presente sentencia.

Que el tercero, en este caso, doña Rocío Mónica Bustamante Gamboa, haya tenido conocimiento del
perjuicio a los derechos del acreedor o que, según las circunstancias, haya estado en razonable situación
de conocer o de no ignorarlos y el perjuicio eventual de los mismos, es decir, la conciencia del perjuicio
debe estar presente en este tercero.
En este caso, la demandada Rocío Mónica Bustamante Gamboa alega la buena fe registral, dado que
adquirió a título oneroso los inmuebles basada en la información proporcionada por registros públicos,
donde no figura ningún dato acerca de la deuda contraída en calidad de fianza solidaria por los
transferentes.

El artículo 2014 del Código Civil señala que el tercero que de buena fe adquiere a título oneroso algún
derecho de persona que en el registro aparece con facultades para otorgarlo, mantiene su adquisición una
vez inscrito su derecho, aunque después se anule, rescinda o resuelva el del otorgante por virtud de
causas que no consten en los registros públicos. La buena fe del tercero se presume mientras no se
pruebe que conocía la inexactitud del registro.

Esta buena fe que se requiere es la buena fe subjetiva, que apunta al desconocimiento o ignorancia que
tiene el adquirente acerca de alguna inexactitud (artículo 2014) o perjuicio a terceros (artículo 195) que
pudiese causarse con ocasión de dicha transferencia.

La prueba de la ausencia de buena fe se encuentra mediatizada por la presunción establecida en el


Código Civil (artículo 195, inciso 1), en el sentido que si el tercero, según las circunstancias, ha estado en
razonable situación de conocer o de no ignorar el perjuicio eventual de los derechos del acreedor, se
cumple el requisito.

En ese sentido, se observa que el tercero adquirente en este caso es la hermana de la fiadora solidaria y,
además, que ésta (la fiadora solidaria) era Gerente General de Comercial Record S.R.L. al momento de
contraer la obligación, empresa que estaba ubicada en jirón Daniel Hernández N° 1270, Pueblo Libre, que
coincidentemente es el domicilio de la tercera adquirente, conforme lo ha señalado en los contratos de
compraventa, así como en su D.N.I., lo que indica la estrecha relación, no solo de parentesco, sino de
cooperación entre las hermanas.

Tampoco resulta sólido ni consistente, y sí vago, el argumento de la demandada al señalar que tramitó
ese domicilio en su documento de identidad por motivos laborales, y además no ha acreditado que haya
estado domiciliada en la fecha de celebración del contrato de fianza ni en la fecha de las transferencias en
otro domicilio, siendo absolutamente insuficiente el certificado domiciliario por el que se constata que en la
fecha, tres de octubre de dos mil dos, ella se hallaba en esa dirección. Asimismo, se observa que en las
escrituras de compraventa, incluyendo la de aclaración –respecto del estacionamiento, que se encuentra
incluido- los pagos no se han realizado frente al Notario, sino en forma privada, entre las partes, con
ocasión de la firma de las minutas.

Estos hechos, vistos en forma conjunta, llevan a presumir que la demandada Rocío Mónica Bustamante
Gamboa se encontraba, al menos, en situación razonable de conocer el perjuicio que podía ocasionarse al
acreedor demandante y, más aun, los actos jurídicos realizados entre ésta y los fiadores solidarios
probablemente tuvieron como finalidad que los últimos logren evadir el cumplimiento de sus obligaciones,
ya vencidas, con el acreedor Banco de Comercio, poniendo fuera del alcance de éste los bienes
inmuebles con los que se respalda mayormente tales obligaciones asumidas en forma solidaria.
III. FALLO:

Por los fundamentos expuestos, con criterio de conciencia e impartiendo Justicia a nombre de la Nación,
la Magistrada Titular del Sexagésimo Tercer Juzgado Civil de Lima,

RESUELVE:

Declarar FUNDADA la demanda, con costas y costos del proceso.

En consecuencia:

(i.i) Se declara la INEFICACIA, en cuanto al demandante BANCO DE COMERCIO, de los actos


jurídicos de compraventa celebrados entre los demandados MING KANG CHENG CHOU y su cónyuge
RAQUEL ÁUREA BUSTAMANTE GAMBOA y la hermana de ésta, ROCÍO MÓNICA BUSTAMANTE
GAMBOA, respecto de los inmuebles ubicados en jirón Mozart N° 226 – 230, Urbanización San Borja Sur,
Quinta Etapa, Distrito de San Borja, Provincia y Departamento de Lima, calle Mozart N° 235, Urbanización
San Borja Sur, Quinta Etapa, Distrito de San Borja, Provincia y Departamento de Lima, y estacionamiento
N° 3, ubicado en jirón Mozart N° 235, Distrito de San Borja, Provincia y Departamento de Lima.