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Universidad Abierta Para Adultos

(UAPA)

Asignatura

Psicopatología 2

Tema
Tarea 5 y 6 fusionadas

Facilitador (a)

Renata Jiménez Guzmán

Participante/matricula
Maritza Paulino / 04-0531

Fecha
18 Junio del 2019
Unidad V

Estimado participante, en este espacio debes subir la tarea del tema 5,


que consiste en:

Espacio para realizar una RESUMEN del tema, debe ser creativo.

Agregar su aporte del tema.

Introducción

En la siguiente unidad estudiaremos la clasificación de los trastornos de la


infancia y la adolescencia y sus principales características, cabe destacar que
el trastorno por déficit de atención con hiperactividad es uno de los problemas
de conducta más habituales de la infancia. En este trastorno, el niño pone de
manifiesto una conducta impulsiva y muy activa, que interfiere con su
capacidad para terminar una tarea.

Las alteraciones del ser humano que se producen durante la infancia, la niñez y
la adolescencia en cuanto al comportamiento tienen características específicas
de las que se dan en otros momentos del ciclo vital.

Los primeros años de vida son el molde de lo que será nuestro futuro, la
educación, contexto y características personales son los elementos que lo
delimitan.
Desde la perspectiva psicológica existe trastornos característicos de estas
edades, conocidos como “Trastornos del inicio de la infancia, niñez o
adolescencia”, estos se presentan en un porcentaje de la población, aunque no
es alto, sigue siendo significativo para las personas que los padecen y los
familiares.

De acuerdo con el DSM IV estos trastornos casi siempre se diagnostican antes


de los 18 años, aunque algunas personas hasta la edad adulta reciben un
diagnóstico; es importante la identificación de alguno de estos trastornos
debido a que causan dificultades para las personas que los tienen y tener
información sobre los mismos o un tratamiento, puede mejorar bastante la vida
actual y futura de las familias, y una mejor adaptación al medio social.
TRASTORNOS COGNITIVOS

Un trastorno cognitivo es un tipo de trastorno mental que afecta de forma


central a nuestras habilidades cognitivas, las que nos capacitan para poder
llevar a cabo las tareas que necesitamos realizar en nuestro día a día. Es una
alteración que afecta a la mente a diferentes niveles relacionadas con la
previsión, la planificación y la búsqueda de soluciones a problemas.

Se considera que el trastorno mental cognitivo es un trastorno psicológico que


tiene como causa algún problema en el funcionamiento normal de las funciones
cognitivas básicas. Las alteraciones en estas funciones cognitivas básicas
generan problemas en otras funciones cognitivas más complejas, como
veremos a continuación.

Evaluación del daño cerebral.

El daño cerebral adquirido se considera a cualquier tipo de lesión o cambios


que sufre el cerebro por el que surgen alteraciones en el funcionamiento
normal, bien por un traumatismo craneal, una isquemia (también conocida por
ictus, accidente cerebrovascular, infarto cerebral), tumores cerebrales,
hidrocefalias, anoxias, …

Las alteraciones en el funcionamiento normal debido a daño cerebral adquirido


pueden aparecer en:

*Alteraciones del lenguaje:


*Trastornos de la voz como disfonías,
*Trastornos del habla como disartrias, y/o
*Trastornos del lenguaje, como afasias, ...

Alteraciones físicas, con dificultades en la movilidad, el equilibrio, la


coordinación.

Alteraciones cognitivas, emocional y comportamentales, con desorientación,


pérdida de memoria, lentitud de pensamiento, fatiga, irritabilidad, dificultades
para tomar decisiones, ….
Alteraciones en diversas actividades de la vida diaria con dependencia
funcional.

Estas alteraciones son susceptibles de tratamiento, obteniendo los mejores


resultados en la dirección de un equipo multidisciplinar que conlleve a una
mayor autonomía funcional.

TIPOS DE TRASTORNO COGNITIVOS

1. Trastornos cognitivos directos

Clasificamos como trastornos cognitivos directos aquellos que por su


naturaleza tienen un impacto directo en las funciones cognitivas que hemos
explicado anteriormente.

Amnesia

La amnesia es un término que hace referencia a la pérdida parcial o completa


de la memoria. Afecta a esta función cerebral básica muy específicamente,
impidiendo al individuo recuperar o conservar información que tenía ya
guardada en su cerebro.

Estos procesos de gestión de esta información se dan a través de mecanismos


cerebrales complejos como son la codificación, el almacenamiento y la
evocación.

Demencia

Cuando se producen déficits cognitivos como en la demencia cualquiera de las


funciones cerebrales puede verse afectada. Destaca el impacto que tiene la
demencia en la memoria, el lenguaje, la atención, control o inhibición de
conducta, las praxias y las funciones ejecutivas o capacidad de resolución de
problemas.
Delirium o síndrome confusional agudo

Se trata de todos aquellos trastornos orgánicos, es decir, causados por una


pérdida o anormalidad de la estructura, de la función del tejido cerebral, o
ambas afectaciones a la vez.

En esta afectación se pueden producir alteraciones a nivel de conciencia, y las


funciones cognitivas complejas se caracteriza por ser aguda y con afectaciones
muy globales, pero también es reversible.

Por ejemplo, si se produce delirium a causa de un tumor cerebral que presiona


el tejido cerebral y este se extrae exitosamente sin dañar la estructura, la
persona vuelve a su estado de normalidad.

2. Trastornos de ansiedad

En los trastornos de ansiedad se da un miedo a una amenaza futura. Nuestra


mente da como respuesta anticipatoria una alteración emocional, que incluso
puede dar lugar a síntomas físicos como taquicardia o temblores.

Las conductas generalmente son evitativas, y pueden darse de un modo


continuo o episódico. Existe una buena variedad de ellos afectan a nuestra
actividad cognitiva normal. A continuación, veremos los más representativos.

Fobias

Es un trastorno psicológico caracterizado por un miedo muy intenso e


injustificado a animales, objetos o situaciones concretas.

Son un tipo de trastorno que puede dar lugar a vivencias de extrema ansiedad
o pánico a la persona que lo sufre. Hay diferentes de ellas, y dependiendo de
cuál sea el objeto del miedo, la vida de la persona puede verse más o menos
afectada.

Por ejemplo, las personas que padecen fobia social pueden ver seriamente
afectada su forma normal de funcionar en situaciones sociales como fiestas o
eventos.
Trastorno de ansiedad generalizado

En este tipo de trastorno la preocupación y la ansiedad generalizada por


cualquier evento diario es algo muy común. Las personas que lo sufren están
constantemente preocupadas por si las cosas salen mal.

La inquietud, la dificultad para concentrarse, la tensión muscular, los trastornos


del sueño, la irritabilidad y la fatiga son manifestaciones habituales que van
asociadas a este trastorno. Como los otros trastornos cognitivos, las funciones
cognitivas se ven supeditadas a el estado mental de quien lo padece.

Trastorno por estrés postraumático

Eventos extremos que se hayan podido vivir pueden desencadenar el estrés


postraumático. Una guerra, una violación, un huracán, un atentado o un
accidente grave en la carretera pueden dar lugar a este tipo de afectación
mental.

Este trastorno hace que la persona se sienta estresada y tenga temor de revivir
lo que le ha pasado. Aparecen recuerdos de lo vivido y dificultad para dormir,
sentimientos de soledad y de culpa, preocupación o tristeza, y hasta
explosiones de ira, afectando al individuo, pero también a quien le rodea.

3. Trastornos psicóticos

Este tipo de trastornos son causan ideas y percepciones anormales, haciendo


que la persona pierda el contacto con la realidad. Los delirios y las
alucinaciones son los principales síntomas.

Los delirios no son más que falsas creencias que maximizan su impacto en la
vida personal, pues por ejemplo que el vecindario está en su contra o que en el
periódico alguien le envía mensajes secretos. Las alucinaciones son
percepciones falsas de la realidad, a la persona le parece que escucha, siente
o ve algo que no existe.
Esquizofrenia

La esquizofrenia es un tipo de trastorno psicótico caracterizado por la pérdida


del juicio de la realidad acompañada por una gran desorganización de la
personalidad.

En la esquizofrenia aparecen los síntomas positivos y los síntomas negativos.


Los primeros incluyen delirios, alucinaciones y trastornos del pensamiento,
mientras que los negativos afectan en la falta de motivación, de la emoción o
alteración de esta, y dificultades en el habla.

Además, se en este trastorno cognitivo aparecen problemas de disminución de


capacidad neurocognitiva. Las funciones básicas como la memoria, la atención,
la resolución de problemas o el control social se ven seriamente afectadas.

Trastornos delirantes o psicosis paranoica

Este trastorno psicótico se caracteriza por las ideas delirantes que tiene la
persona. Estas no resultan tan extrañas como en otros trastornos en caso de
que no haya otra psicopatología destacable.

Las personas que lo padecen no cumplen los criterios para la esquizofrenia y


carece de alucinaciones, o al menos de forma notoria, pues pueden aparecer
algunas relacionadas con el tema del delirio.

Quien sufre el trastorno delirante goza de una vida suficientemente funcional,


solo muestra un comportamiento extraño en temas relacionados directamente
con la idea delirante. Desafortunadamente, la vida del paciente puede verse
cada vez más afectada por el peso e influencia que tienen sus creencias en
otras parcelas de su vida mental.

4. Trastornos del estado de ánimo

Estos trastornos cognitivos afectan mucho a la persona que los sufre por no
poder llevar a cabo una vida normal al ver su estado de ánimo muy alterado.
Se presentan la depresión y el trastorno bipolar como los trastornos más
representativos de este tipo de trastornos.
Depresión

La depresión en una enfermedad mental que se caracteriza por una alteración


muy aguda del estado en donde la tristeza patológica es el síntoma principal.
Este sentimiento es más intenso y duradero de lo que entenderíamos como
normal, y puede provocar una gran ansiedad. Todo junto puede aparecer sin
una causa justificada.

Se trata de un trastorno cognitivo porque produce una disminución de la


capacidad de concentración y de pensamiento, pudiendo fomentar ideas tan
negativas como la del suicidio. También puede generar aislamiento, agitación,
falta de comunicación y hasta conducta agresiva (sobre uno mismo o sobre
otros).

Trastorno bipolar

Esta enfermedad se caracteriza por pasar de episodios con estado eufórico a


episodios con estado depresivo. Los eventos de la vida del paciente no son la
causa de estos cambios comportamentales.

Quienes sufren de trastorno bipolar también pueden tener síntomas psicóticos,


habiendo grados más o menos severos. Los grados más severos de euforia y
depresión pueden acontecer con gran rapidez e intensidad, con lo que el
individuo tiene grandes dificultades para llevar a cabo una vida normal.

ETIOLOGÍA DE LOS TRASTORNOS COGNITIVOS

En personas mayores de 65 años, la enfermedad de Alzheimer es la causa


más común de DCL y demencia leve. Leve. El deterioro amnésico es más
típico del Alzheimer ya sea en el DCL o en la demencia en fase leve. Sin
embargo, otras enfermedades también pueden causar DCL y demencia leve, y
las comorbilidades son encontradas a menudo junto con la enfermedad de
Alzheimer.
La enfermedad vascular cerebral que causa infartos cerebrales se vuelve más
común con la edad también. Las estimaciones varían ampliamente en cuanto a
la contribución exacta de la enfermedad cerebrovascular a DCL y a la
demencia leve, pero probablemente es clínicamente importante.

La RMN cerebral puede revelar infartos silentes o grandes cambios en la


materia blanca que se consideran de naturaleza isquémica. Los pacientes con
pruebas de imagen de estas lesiones que también tienen factores de riesgo
vascular pueden ser tratados de manera diferente que los pacientes sin estos
hallazgos en las imágenes. Ambas deficiencias amnésicas y no amnésicas
ocurren con la enfermedad cerebrovascular.

La enfermedad de Parkinson con deterioro cognitivo concomitante, que ahora


se conoce como enfermedad de cuerpos de Lewy, también se vuelve más
común con la edad. En su presentación típica, la enfermedad con cuerpos de
Lewy puede causar deterioro cognitivo y parkinsonismo, cambios importantes
en la personalidad, y alteraciones en el sueño y la vigilia. Su perfil cognitivo
leve es típico es el de un DCL no amnésico.

La degeneración frontotemporal es la menos común de las demencias


degenerativas, pero también puede producir un síndrome de DCL.

La depresión, múltiples comorbilidades médicas, y los efectos adversos de los


medicamentos a veces pueden producir deterioro cognitivo; en principio, el
pronóstico de estas etiologías es más favorable que para la enfermedad
neurodegenerativa.

En general, la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades


neurodegenerativas y la enfermedad cerebrovascular son inevitablemente
progresivas. Por lo tanto, cuando son la causa de la DCL y de la demencia
leve, se puede anticipar deterioro creciente de la función cognitiva.
CONSIDERACIONES SOBRE TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN

TRATAMIENTO

El tratamiento de los pacientes con deterioro cognitivo leve y demencia leve


debe incluir un fuerte estímulo para permanecer física, social y mentalmente
activos. Un estudio de personas con deterioro de la memoria subjetiva mostró
claros, aunque modestos, beneficios del ejercicio físico.

Aunque una revisión de las intervenciones no farmacológicas en DCL o


demencia afirmó que las pruebas eran débiles, creemos que la estimulación
mental y física debe ser alentada. Asimismo, no hay estudios prospectivos
sobre los efectos de un tratamiento más agresivo de los factores de riesgo
vascular, pero la gestión de los factores de riesgo vascular es parte de una
buena atención general.

El tratamiento farmacológico del DCL presume que es debido a la enfermedad


de Alzheimer y el tratamiento del DCL debido a otras enfermedades
neurodegenerativas no está disponible.

Se han realizado varios ensayos con inhibidores de la colinesterasa en


personas con DCL de tipo amnésico, el tipo más probable que sea debido a la
enfermedad de Alzheimer subyacente. Los resultados han sido
desalentadores., Si bien un indicio de beneficio de tratamiento en forma de
retraso de la progresión de la demencia fue documentado en un estudio que
encontró un efecto positivo de donepecilo durante 12 meses y hasta 24 meses
con los transportadores de apolipoproteína, el beneficio no persistió durante 36
meses del estudio.

Tres inhibidores -donepezilo, rivastigmina, galantamina y la colinesterasa-


están aprobados para el tratamiento de la demencia leve debido al Alzheimer.
El tratamiento de los pacientes con demencia leve debido a enfermedad de
Alzheimer tiene beneficios tangibles pero modestos.
La decisión de tratar a nuestro paciente con un inhibidor de la colinesterasa
dependería de los resultados de nuestra evaluación clínica y de las pruebas
neuropsicológicas formales, así como de nuestra impresión de la probabilidad
de que el Alzheimer fuera la etiología subyacente. No hay tratamientos
aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados
Unidos para el DCL.

PREVENCIÓN

Con el envejecimiento aumenta la posibilidad de que una persona llegue a


sufrir algún tipo de deterioro cognitivo. Sin embargo, ello dependerá en buena
medida de cómo se haya envejecido y de los hábitos de vida de las personas
mayores. Lo cierto es que el deterioro cognitivo puede prevenirse, o en todo
caso retrasarse, si se siguen las siguientes recomendaciones:

 Alimentación equilibrada: son beneficiosos los nutrientes básicos como los


del aceite de oliva y otros alimentos ricos en grasas vegetales, las vitaminas,
sales minerales y antioxidantes. Son buenas las anchoas, uvas, pasas y frutos
secos.

 Evitar drogas, alcohol y tabaco, pues está demostrado que su consumo afecta
a la actividad cognitiva.

 Riesgo cardiovascular: la diabetes, la hipertensión arterial, la


hipercolesterolemia favorecen los accidentes cerebro y cardiovasculares, que
pueden afectar a las capacidades cognitivas. Controlar estas enfermedades
siguiendo escrupulosamente el tratamiento indicado por el médico y
sometiéndose a revisiones periódicas es un excelente modo de prevenir el
deterioro cognitivo.
 Ejercicio físico: mantenerse activo físicamente, incorporando el ejercicio a la
rutina diaria, por ejemplo con un paseo de media o una hora, no solo ayuda a
mantener un buen estado de forma física, un peso adecuado y la autonomía
personal, sino que favorece la salud cardiovascular y ayuda a prevenir
accidentes cerebrales, capaces de inducir el deterioro cognitivo.

 Actividad social: mantenerse socialmente activo y evitar con ello la rutina


aleja las posibilidades de caer en el aislamiento, la soledad y la depresión. Pero
también permite integrar en el ocio el ejercicio físico, la actividad intelectual,
mantener la capacidad de aprendizaje, etc. Todo ello favorece la creación de
nuevas conexiones neuronales o, en todo caso, a mantenerlas activas.
 Aficiones: tener aficiones como la jardinería, la lectura, la pintura, la música, el
bricolaje u otras similares es una buena manera de mantener la actividad
cerebral y cognitiva a un buen rendimiento.

 Pasatiempos y juegos de estrategia: en términos populares equivale a hacer


gimnasia mental, enfrentándose a retos, manteniendo la atención y
desarrollando las capacidades lógicas. Incluso los videojuegos son válidos a la
hora de evitar el deterioro cognitivo, especialmente si se juega con otras
personas, como los hijos y los nietos.

 Evitar el estrés y la ansiedad: diferentes estudios han demostrado que las


personas mayores que practican técnicas de relajación para eludir el estrés y
los estados de ansiedad tienen un mejor funcionamiento cognitivo.

APORTE PERSONAL

Los trastornos generalizados del desarrollo incluyen varios trastornos como son
el trastorno del espectro autista, el síndrome de Asperger, el trastorno
desintegrador de la infancia y el síndrome de Rett, esto debido a que son un
grupo de trastornos que se caracterizan por retrasos en el desarrollo de las
aptitudes de socialización y comunicación.
La existencia de enfermedad mental infantil puede sorprender al adulto que
piensa que los niños están, de algún modo, protegidos. Pero lo cierto es que
actualmente estos trastornos se están convirtiendo en foco de atención
importante por su frecuencia y gravedad. Esto también es debido a que, en
ocasiones, pueden ser precursores de problemas psicológicos en la vida
adulta.

Hasta hace poco se pensaba que los trastornos afectivos no aparecían antes
de la mitad o el final de la adolescencia y, sin embargo, actualmente se acepta
que prácticamente todos los trastornos psiquiátricos del adulto pueden tener su
inicio durante la niñez o la adolescencia. Hay que considerar que la forma en
que los niños los manifiestan puede ser diferente a la de los adultos, porque la
infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir.

La mejor manera de prevenir el deterioro cognitivo se resume en único consejo:


llevar una vida sana, mantener el cerebro activo y mantener los contactos
sociales.
Unida VI

Lectura del texto básico del autor Durand V Mark y Barlaw David H. (2007)
y Wicks Nelson, R. (1997). Psicopatología del niño y del adolescente.
España: Prentice Hall.

1. ELABORACIÓN DE UN ESQUEMA DE LOS DIFERENTES


TRASTORNOS RELACIONADOS A LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA.

Son una serie de alteraciones


Trastorno del caracterizadas por un bajo nivel
desarrollo intelectual de inteligencia y limitaciones en el
comportamiento adaptativo.

Dificultades persistentes en la adquisición


y uso del lenguaje en todas sus
Trastorno del
modalidades que se caracteriza por
lenguaje vocabulario deducido, estructura
gramatical limitada, deterioro del discurso.

Trastorno de la
comunicación social Deficiencia persistente en el uso social dela
(pragmático) comunicación verbal y no verbal que se
caracteriza por: deficiencia en el uso de la
comunicación social, deterioro de la
capacidad para cambiar la comunicación
dificultad para seguir las normas de
TRASTORNOS conversación.
RELACIONADOS
Se caracteriza por: un patrón de desatención
A LA INFANCIA Y Trastorno por déficit de (no poner atención a las actividades escolares
LA atención/hiperactividad o laborales), hiperactividad, impulsividad o
ambas, tener problemas para acabar los
ADOLESCENCIA deberes asignados, facilidad para perder
objetos personales, Fantasear, etc.
Trastorno de desarrollo
de la coordinación (TDC) Es un trastorno con manifestaciones motoras
muy heterogéneas se caracteriza por:
dificultades en un ámbito motor muy concreto
(a nivel de la escritura y de la motricidad fina
solamente) o bien en diferentes ámbitos
motores (coordinación, equilibrio, motricidad
fina).

Trastornos de movimiento Se caracteriza por: Comportamiento motor


estereotipado repetitivo, aparentemente guiado y sin
objetivo. Como mover las manos de un lado
para el otro, mecer el cuerpo o golpearse la
cabeza. Los movimientos interfieren con la
actividad normal o tienen el potencial de
causar daño al cuerpo.
Se caracteriza por: Dificultad persistente en la
Trastorno fonológico producción fonológica que interfiere con la
inteligencia del habla o impide comunicación
verbal, no utilizan ninguno o utilizan sólo algunos
de los sonidos del habla que se esperan para su
grupo de edad.

Trastorno de tics Es una afección que se caracteriza por: uno o


muchos movimientos o ruidos (tics) breves y
repetitivos. Estos movimientos o ruidos son
involuntarios (sin proponérselo).

Trastorno del aspecto Trastorno generalizado del desarrollo que se


autista caracteriza por un deterioro significativo de las
CONT. interacciones sociales y de la comunicación, así
como por patrones limitados de conducta,
intereses y actividad.

Trastorno de asperger Trastorno del desarrollo que se caracteriza por el


deterioro de las relaciones sociales y por conducta
limitada o extremas, pero sin el retraso del
lenguaje que se observa en el autismo

Trastorno neurológico de desarrollo de carácter


Trastorno de RETT progresivo que consiste en torcer contantemente
las manos, en retardo mental y en el deterioro de
las habilidades motoras.
AGREGUE SU APORTE PERSONAL.

Hasta hace poco se pensaba que los trastornos afectivos no aparecían antes
de la mitad o el final de la adolescencia y, sin embargo, actualmente se acepta
que prácticamente todos los trastornos psiquiátricos del adulto pueden tener su
inicio durante la niñez o la adolescencia. Hay que considerar que la forma en
que los niños los manifiestan puede ser diferente a la de los adultos, porque la
infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir.

CONCLUSIÓN

El deterioro cognitivo leve y la demencia leve son problemas comunes en


nuestra sociedad que envejece. El diagnóstico adecuado y oportuno puede
minimizar la disfunción que acompaña a la pérdida cognitiva.

La existencia de enfermedad mental infantil puede sorprender al adulto que


piensa que los niños están, de algún modo, protegidos. Pero lo cierto es que
actualmente estos trastornos se están convirtiendo en foco de atención
importante por su frecuencia y gravedad. Esto también es debido a que, en
ocasiones, pueden ser precursores de problemas psicológicos en la vida
adulta.