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Costa Pacífica, se extiende en forma de una franja angosta e ininterrumpida desde el este de Sonora

y el suroeste de Chihuahua hasta Chiapas, prolongándose hasta Centroamérica. A nivel del Istmo de
Tehuantepec, se bifurca para englobar la Depresión Central de Chiapas. Su clima es caliente y
semihúmedo con tendencia a semiseco. La vegetación predominante es El Bosque Tropical
Caducifolio y Subcaducifolio. Predominan las leguminosas y las especies que pueden desarrollarse
con limitaciones de humedad (Rzedowski, 1978).

El Bosque Subtropical se desarrolla entre 0 y 1 300 metros de altitud y la temperatura media anual
siempre es mayor a 20 grados centígrados; la precipitación promedio es de 1 000 a 1 600 mm. Las
especies que predominan en los sitios con vegetación correspondiente al Bosque Tropical
Subcaducifolio son las siguientes: Enterolobium cyclocarpum, Cedrela odorata, Tabebuia donnell-
smithii, Dalbergia granadillo, Brosimum alicastrum, Andira inermis, Bernoullia flamea, Cordia
alliodora, Cordia eleagnoides, Tabebuia rosea, T. Palmeri, Celtis sp., Swietenia humilis, Bumelia
sp., Licania arborea, Manilkara zapota, Calicophyllum candidissimum, Pterocarpus acapulcensis,
Ceiba pentandra, Nectandra globosa, Sterculia apetala.

El Bosque Tropical Caducifolio se desarrolla entre 0 y 1 900 m de altitud y la temperatura media


anual es del orden de 20 a 29 grados centígrados. Para el Bosque Tropical Caducifolio tenemos
como más importantes a las especies siguientes: Lysiloma divaricata, Bursera spp., Acacia spp.,
Ceiba acuminata, Ceiba aesculifolia, Lonchocarpus spp., Amphipterygium spp., Tabebuia palmeri,
Coccoloba spp., Prosopis spp., Pithecellobium spp., Capparis spp., Alvaradoa amorphoides,
Pistacia mexicana, Gyrocarpus americanus, Piscidia piscipula, Fraxinus sp., Ficus spp.,
Amphipterygium adstringens, Cordia spp.

Las especies mas importantes desde el punto de vista comercial son Cedrela odorata y Swietenia
humilis, que han sido explotadas para la industria local para los productos artesanales locales.
Tabebuia donnel-smithii, es una especie promisoria y con excelentes incrementos. Se pueden incluir
también como importantes a Enterolobium, Dalbergia, Brosimum, Andira, Cordia, Manilkara,
Nectandra y Sterculia.

La mayoría de especies de esta provincia, son de crecimiento lento y su porte no es muy grande, los
microclimas locales permiten en algunos casos el desarrollo de algunas eminencias de cualquiera de
las especies citadas.

Es necesario aplicar programas de conservación tanto in situ como ex situ de las especies más
promisorias con el fin de disponer de información necesaria para futuros programas de
mejoramiento genético forestal. La alta densidad de población humana y el crecimiento de las
fronteras agrícola y ganadera están presionando cada día más a los bosques naturales de esta
provincia. Falta estudiar las oportunidades que presentan las especies forestales no maderables que
son abundantes en la región y corresponden a las familias botánicas principalmente de las
Cactáceas, Liliáceas, Agaváceas, Euforbiáceas, Orquidáceas, Bromeliáceas y otras más.

Las potencialidades para plantaciones forestales desde el punto de vista físico, son adecuadas pero
el sistema de tenencia de la tierra en ejidos y pequeñas propiedades en pequeñas parcelas
dificultaría plantar grandes extensiones. Habrá que buscar modelos de plantaciones agroforestales
para restar la presión al bosque natural.

PRINCIPALES ESPECIES ARBÓREAS UTILIZADAS EN LA REPÚBLICA MEXICANA POR


TIPO DE USO
Usos Principales especies utilizadas
Industrial Latifoliadas: Acacia dolichostachya, Apeaba tibourbou, Avicennia germinans,
Calophyllum brasiliense, Castilla elastica, Cedrela odorata, Ceiba pentandra,
Conocarpus erectus, Cybistax donnell-smithii, Enterolobium cyclocarpum, Guarea
chichón, Guarea glabra, Haematoxylum campechianum, Laguncularia racemosa,
Liquidambar styraciflua, Lysiloma bahamensis, Maclura tinctoria, Melia
azedarach, Piscidia piscipula, Pseudolmedia oxyphyllaria, Quercus oleoides, Q.
castanea, Q. germana, Q. insignis, Rhizophora mangle, Sweetia panamensis,
Swietenia macrophylla, S. humilis, Tabebuia rosea, Terminalia amazonia, Vitex
gaumeri.
Coniferas: Pinus caribaea, P. chiapensis, P. herrerae, P. maximinoi, P. oocarpa, P.
patula, P. pringlei., P. tecunumanii
Artesanal Crescentia cujete, Gautteria anomala, Mirandaceltis monoica, Ochroma lagopus,
Olneya tesota, Peltogine mexicana, Platymiscium lasiocarpum, Protium copal,
Pseudobombax ellipticum, Quararibea funebris, Swietenia humilis, Tabebuia
palmeri, Tilia mexicana, Ulmus mexicana.
Alimentación Brosimum alicastrum, Bumelia persimilis,Byrsonima crassifolia, Chrysophyllum
Humana mexicanum, Cnidoscolus multilobus, Dialium guianense, Hymenaea courbaril,
Licania arborea, Licania platypus, Manilkara zapota, Persea americana, Pimenta
dioica, Pithecellobium dulce, Pouteria campechiana, Pouteria sapota, Psidium
guajava, Spondias mombin, Talisia olivaeformis.
Forrajes Brosimun alicastrum, Gliricidia sepium, Guazuna ulmifolia, Leucaena
leucocephala, Parmentiera edulis.
Leña Acacia farnesiana, Avicennia germinans, Cassia grandis, Cordia elaeagnoides,
Combustible Leucaena glauca, Pithecellobium flexicaule.
Medicinal Amphipterigium adstringens, Annona, Catalota laevigata, Gliricidia sepium,
Mimosa tenuiflora, Myroxylon balsamum, Talauma mexicana.
Agroforestal Acacia cochliacantha, Alchornea latifolia, Eysenhardtia platicarpa, Haematoxylum
brasiletto, Inga spuria, Mimosa benthami.

palo colorado, guachipilín, caoba, cedro, chicozapote, mango, plátano entre


otras.

Se le conoce con alrededor de 17 sinónimos, y es característico que la mayoría de las


especies que la componen pierdan sus hojas durante la época seca, es decir entre 5 y 8
meses del año. Presenta un sólo estrato, y prospera desde el nivel del mar hasta
aproximadamente los 1900 m, la temperatura media anual oscila entre los 20 y 29°C y la
precipitación varia entre los 300 y los 1800 mm. Se calcula que ocupa aproximadamente
un 8% del territorio, y se distribuye mayormente en la vertiente del pacífico donde se
extiende desde el sur de Sonora y el suroeste de Chihuahua hasta Chiapas
continuandose hasta Centroamérica. Por el golfo de México, existe en manchones en el
sur de Tamaulipas, sureste de San Luis Potosí, extremo norte y centro de Veracruz y
extremo noreste de Querétaro, en el norte de la Península de Yucatán (Campeche y
Yucatán).

ESTRATOS
La selva baja caducifolia presenta un sólo estrato, con una altura menor a los 15 m.
Entre las especies dominantes se encuentran:

• Cordia dodecandra
• Piscidia piscipula
• Crescentia alata
• Tabebuia Chrysantha
• T. rosea
• Enterolobium cyclocarpum

Entre otras especies de menor altura y menos dominantes destacan:

• Acacia cornigera
• A. farnesiana
• Acanthocereus pentagonus
• Aeschynomene compacta
• Agave sp.
• Byrsonima crassifolia
• Casearia nitida
• Celtis iguanaea
• Chlorophora tinctoria
• Crataeva tapia
• Cupania macrophylla
• Curatella americana
• Nopalea dejecta
• Opunta puberula
• Parmentiera edulis
• Parmentiera edulis
• Randia aculeata

Aparentemente, en este tipo de vegetación es en donde están mejor representadas las


cycadas, ya que han sido reportados los tres géneros que se conocen en el país y
alrededor de 14 especies, estas son:

• Dioon tomasellii
• Dioon holmgrenii
• Dioon merolae var. sonorense
• Dioon merolae
• Dioon purpusii
• Dioon califanoi
• Dioon caputoi
• Dioon edule
• Ceratozamia microstrobila
• Zamia loddigesii
• Zamia spartea
• Zamia herrerae
• Zamia paucijuga
• Zamia inermis
• Zamia furfuracea
Selva Baja Caducifolia.

Se desarrolla en condiciones en donde predominan los climas tipos cálidos subhúmedos,


semisecos o subsecos. El más común es Aw, aunque también se presenta BS y CW. El promedio
de temperaturas anuales es superior a 20 °C. Las precipitaciones anuales son de 1,200mm como
máximo, teniendo como mínimo a los 600mm con una temporada seca bien marcada, que puede
durar hasta 7 u 8 meses y que es muy severa. Desde el nivel del mar hasta los 1,700m, rara vez
hasta 1,900 se le encuentra a este tipo de selva, principalmente sobre laderas de cerros con
suelos de buen drenaje.

Esta comunidad presenta corta altura de sus componentes arbóreos (normalmente de 4 a 10m,
muy eventualmente de hasta 15m o un poco más). El estrato herbáceo es bastante reducido y
sólo se puede apreciar después de que ha empezado claramente la época de lluvias y retoñan o
germinan las especies herbáceas. Las formas de vida suculentas son frecuentes, especialmente
en los géneros Agave, Opuntia, Stenocereus, Pachycereus y Cephalocereus.

Entre las especies importantes que conforman la comunidad a lo largo del país están: Bursera
simaruba (chaka', palo mulato); Bursera spp. (cuajiote, papelillo, copal, chupandia); Lysiloma
spp. (tsalam, tepeguaje); Jacaratia mexicana (bonete); Ceiba spp. (yaaxche’, pochote); Bromelia
pinguin (ch'om); Pithecellobium keyense (chukum); Ipomoea spp. (cazahuate); Pseudobombax
spp. (amapola, clavellina); Cordia spp. (ciricote, cuéramo); Pithecellobium acatlense (barbas de
chivo); Amphypterigium adstringens (cuachalalá); Leucaena spp. (waxim, guaje); Eritrhyna sp.
(colorín), Lysiloma divaricatum, Phoebe tampicensis, Acacia coulteri, Beaucarnea inermis,
Lysiloma acapulcensis, Zuelania guidonia, Pseudophoenix sargentii (kuká), Beaucarnea pliabilis,
Guaiacum sancturm, Plumeria obtusa, Caesalpinia vesicaria, Ceiba aesculifolia, Diospyros
cuneata, Hampea trilobata, Maclura tinctoria, Metopium brownei, Parmenteria aculeata, Pisdicia
piscipula, Alvaradoa amorphoides (camarón o plumajillo), Heliocarpus reticulatus (namo),
Fraxinus purpusii (aciquité o saucillo), Lysiloma demostachys (tepeguaje), Haematoxylon
campechianum, Ceiba acuminata (mosmot o lanita), Cochlospermum vitifolium, Pistacia
mexicana (achín), Bursera bipinnata (copalillo), Sideroxylon celastrinum (rompezapote),
Gyrocarpus jatrophifolius (tincui, San Felipe), Swietenia humilis (caoba), Bucida machrostachya
(cacho de toro), Euphorbia pseudofulva (cojambomó de montaña), Lonchocarpus
longipedicellatus, Hauya microcerata (yoá), Colubrina ferruginosa (cascarillo) Lonchocarpus
minimiflorus (ashicana), Ficus cooki (higo), Heliocarpus reticulatus, Cochlospermum vitifolium,
Gymnopodium antigonoides (aguana), Leucanea collinsii (guaje), Leucanea esculenta (guaje
blanco), Lysiloma microphylla, Jatropha cinerea, Cyrtocarpa edulis, Bursera laxiflora, Lysiloma
candida, Cercidium peninsulare, Leucaena lanceolata, Senna atomaria, Prosopis palmeri,
Esenbeckia flava, Sebastiania bilocularis, Bursera microphylla, Plumeria rubra, Bursera odorata,
Bursera excelsa var. Favonialis (copal), B. fagaroides vars. elongata y purpusii, Comocladia
engleriana, Cyrtorcarpa procera, Lonchocarpus eriocarinalis, Pseudosmodingium perniciosum,
Spondias purpurea, Trichilia americana, Bursera longipes, B. morelensis, B. fagaroides, B.
lancifolia, B. jorullensis, B. vejarvazquesii, B. submoniliformis, B. bipinnata, B. bicolor, Ceiba
parvifolia, Ipomoea murucoides, I. pilosa I. wolcotannia, I. arborescens, Brahea dulcis (palma de
sombrero), Thevetia ovata, Indigofera platycarpa, Calliandra grandiflora, Celtis iguanaea,
Diphysa floribunda, Jacquinia macrocarpa, Malpighia mexicana Pseudobombax ellipticum,
Crataeva palmeri, C. tapia, Guazuma ulmifolia, Cordia dentata, Cercidium floridum, Acacia
farnesiana, Prosopis laevigata, Pereskia lychnidiflora, Licania arborea, Prosopis juliflora,
Pithecellobium dulce, Zygia conzattii, Z. flexuosa (clavelinas), Achatocarpus nigricans
(limoncillo), Coccoloba caracasana (papaturro), C. floribundia (carnero), Randia armata
(crucecita), Rauwolfia hirsuta (coralillo), Trichilia hirta, T. trifolia (mapahuite); además, de
cactáceas como Pachycereus spp. (Cardón); Stenocereus spp., Cephalocereus spp,
Cephalocereus gaumeri, Stenocereus griseus, Acanthocereus pentagonus, Pachycereus pecten-
aboriginum y Pterocereus gaumeri. Los bejucos son abundantes y las plantas epifitas se reducen
principalmente a pequeñas bromeliáceas como Tillandsia spp. En la península de Yucatán las
epifitas son abundantes, además de cactáceas y algunas orquídeas.

Ocupa aproximadamente el 8 % de la superficie nacional. Es una de las selvas de mayor


distribución en México, encontrándose en la península de Yucatán (occidente, norte y centro), en
las llanuras costeras del golfo, en las estribaciones de la sierra madre oriental (Veracruz,
Tamaulipas y San Luis Potosí), en la depresión central de Chiapas, en las estribaciones pacíficas
de la sierra madre del sur, en el istmo de Tehuantepec (Oaxaca), en casi toda la cuenca del
balsas (Michoacán, Guerrero, Morelos y Puebla) y del Tepalcatepec; en la base poniente de la
sierra madre occidental, en Jalisco, llegando hasta el sur de Sonora y suroeste del estado de
Chihuahua.

Selva Baja Caducifolia


Tamaulipas
Stenocereus sp. Selva Baja Caducifolia
Tamaulipas

Selva Baja Subcaducifolia.

En cuanto a su fisonomía, esta es muy semejante a la selva baja caducifolia, excepto en que los
árboles dominantes conservan por más tiempo el follaje a causa de una mayor humedad edáfica.

Entre las especies que la componen, se encuentran, Metopium brownei (boxchechem), Lysiloma
latisiliquum (tsalam), Beaucarnea ameliae (ts'ipil), Pseudophoenix sargentii (kuka'), Agave
angustifolia (ki, babki’), Bursera simaruba (chaka'), Beaucarnea pliabilis, Nopalea gaumeri
(tsakam), Bromelia pinguin (ch'om), Coccoloba sp. (boop), Thevetia gaumeri (akits).

Se distribuye al poniente de Yucatán, al norte de Quintana Roo y en la costa maya.

Vegetación secundaria de las selvas.

-Comunidades originadas por la destrucción de la vegetación primaria, que puede encontrarse


en recuperación tendiendo al estado original; en otros casos presenta un aspecto y composición
florística diferente. Se desarrollan en zonas desmontadas para diferentes usos y en áreas
agrícolas abandonadas. En la clasificación de estas comunidades se consideran las siguientes
etapas sucesionales secundarias. ARBÓREA (*/VSA): se desarrolla después de transcurridos
varios años del desmonte original y por lo tanto después de las etapas herbácea y arbustiva.
Según la antigüedad se pueden encontrar comunidades de árboles formadas por una sola
especie o varias. Ejemplos de plantas indicadoras de comunidades secundarias arbóreas en
selvas son Cecropia obtusifolia, Cochlospermum vitifolium, Cnidoscolus spp., Coccoloba spp.,
Acacia spp., Leucaena leucocephala, Lysiloma spp., Cassia spp., Gliricidia sepium, Piscidia
communis, Trichilia havanensis, Croton spp., Luehea speciosa, Guazuma ulmifolia, Ipomoea spp.
y Cordia spp. ARBUSTIVA (*/VSa): se desarrolla transcurrido un tiempo corto después de la
eliminación o perturbación de la vegetación original; en general están formadas por muchas
especies. Ejemplos de indicadoras de comunidades secundarias arbustivas en las selvas son
Acacia spp., Mimosa bahamensis, Calliandra spp., Opuntia spp. y abundantes compuestas.
HERBÁCEA (*/VSh): se desarrolla inmediatamente después del desmonte original, durando de 1 a
2 años según el lugar. Existe un número muy grande de plantas que se presentan durante este
período, sobresaliendo especies de las familias Chenopodiaceae y Compositae, así como
helechos. Sobresale Viguiera dentata (taj).

Las selvas son comunidades que tienen gran importancia desde varios puntos de vista, tales
como el económico, el ecológico y el social. Desde el punto de vista económico, en las selvas
medianas y altas, tanto subperennifolias como perennifolias, se encuentran especies de alto
valor por la madera que producen, como el cedro rojo (Cedrela odorata), la caoba (Swietenia
macrophylla) y la primavera (Tabebuia rosea); estas maderas son conocidas en el mercado
comercial como maderas preciosas, muy apreciadas en ebanistería. Muchas otras especies,
también utilizadas por la industria maderera, se encuentran en este tipo de selvas y aunque se
conocen como corrientes tropicales tienen gran importancia y valor, como el caso del bojón o
ciricote (Cordia dodecandra), el tsalam (Lysiloma bahamensis), la parota, pich o guanacastle
(Enterolobium cyclocarpum) y muchas otras que se usan en las industrias mueblera y naviera,
así como para decoración interna de habitaciones, para cercas vivas, etcétera.

Algunas especies como el chicozapote o ya’ (Manilkara zapota) representan una fuente de
trabajo para muchas comunidades campesinas que viven dentro de la zona y se dedican a la
extracción del látex para la elaboración de chicle; actualmente está vedada la explotación de
este árbol para madera. En muchos casos algunas selvas bajas y medianas, aunque tienen
especies que podrían aprovecharse en la industria, actualmente no se pueden explotar ya que
gran parte de ellas han sido perturbadas para dedicar los suelos a la agricultura o a la ganadería,
utilizando el método tradicional de roza-tumba-quema o por medios mecanizados y se ha
eliminado a la vegetación, con poco aprovechamiento, salvo para algunos usos domésticos como
la obtención de leña y carbón.

En general, las selvas también desempeñan la función importante de servir de refugio de


diversas especies animales y vegetales útiles al hombre.

Matorral subtrópical.

Comunidad vegetal formada por arbustos o árboles bajos, inermes o espinosos que se desarrolla
en una amplia zona de transición ecológica entre la selva baja caducifolia y los bosques
templados (de encino o pino-encino) y matorrales de zonas áridas y semiáridas, principalmente
en el eje neovolcánico y en la sierra madre del sur.

La mayor parte de las plantas que la constituyen pierden su follaje durante un período
prolongado del año. Los principales componentes son: Ipomoea spp. (Cazahuates), Bursera spp.
(Copales, Papelillos), Eysenhardtia polystachya (Vara dulce), Acacia pennatula (Tepame),
Forestiera sp. (Acebuche), Erythrina spp. (Colorín), etc.
Para el estado de Sonora la presencia de este tipo de matorral representa condiciones ecológicas
muy particulares en la zona que amerita estudios más detallados con respecto a su distribución y
composición florística.

Mantiene una gran actividad antropógena a través de la ganadería y agricultura.

Herbazal

Comunidad de plantas herbáceas efímeras o perennes, o de ambas, que a veces pierden sus
partes aéreas en la época más seca del año. Se encuentran principalmente en las zonas áridas y
semiáridas, formando parte de los matorrales. Son frecuentes Plantago spp. (Lantén), Zaluzania
spp. (Altamisa), Nama spp. (Ventosidad), Coldenia spp. (Hierba de la Virgen), Amaranthus spp.
(Quelites), etc.

PASTIZALES
Inicio

Tipo de vegetación caracterizados por la dominancia de gramíneas (pastos o zacates) o


graminoides, y que en condiciones naturales se desarrolla bajo la interacción del clima, suelo y
biota. El conjunto de esta manera delimitado incluye biocenosis diversas, tanto en lo tocante a
su composición florística, como a sus condiciones ecológicas, a su papel en la sucesión, a su
dependencia de las actividades humanas y aun a su fisonomía. Mientras la presencia de algunas
está determinada por el clima, muchas otras son favorecidas, al menos en parte, por las
condiciones del suelo o bien por el disturbio ocasionado por el hombre y sus animales
domésticos.

Aunque existen pastizales de algún tipo casi en todas partes del país, estos son mucho más
extensos en las regiones semiáridas y de clima más bien fresco. También cabe observar que, en
general, son comunes en zonas planas o de topografía ligeramente ondulada y con menor
frecuencia se presentan sobre declives pronunciados. Parecen preferir, así mismo, a suelos
derivados de roca volcánica. De lo anterior resulta que este tipo de vegetación está mucho mejor
representado en la mitad septentrional del país que en la meridional y abunda más del lado
occidental que del oriental.

Pastizal Natural.

Es considerado principalmente como un producto natural de la interacción del clima, suelo y


biota de una región. Es una comunidad dominada por especies de gramíneas, en ocasiones
acompañadas por hierbas y arbustos de diferentes familias, como son: compuestas,
leguminosas, etc. Su principal área de distribución se localiza en la zona de transición entre los
matorrales xerófilos y la zona de bosques; en sus límites con los bosques de encino forma una
comunidad denominada Bosque Bajo y Abierto por la apariencia de los primeros árboles de los
encinares de las partes elevadas propiamente dichos.

La extensa zona de pastizales naturales penetra en el territorio mexicano en forma de una


angosta cuña que corre sobre el Altiplano a lo largo de la base de la sierra madre occidental
desde el noroeste de Chihuahua hasta el noreste de Jalisco y zonas vecinas de Guanajuato e
incluye también el extremo noreste de Sonora. Esta franja continua consiste de comunidades
vegetales dominadas por gramíneas que constituyen clímax climático y representa en México la
zona más importante de pastizales naturales. Como la mayoría de los pastizales del mundo, esta
franja ocupa una porción de transición entre los bosques por un lado y los matorrales xerófilos
por el otro.

Vista de Pastizal Natural


Chihuahua

Vista de Pastizal Natural


Chihuahua

El pastizal natural se desarrolla de preferencia en suelos medianamente profundos de mesetas,


fondos de valles y laderas poco inclinadas, casi siempre de naturaleza ígnea, en altitudes entre
1,100 y 2,500m, aunque en Sonora pueden descender hasta los 450m. Las temperaturas medias
anuales varían en la mayor parte de su extensión de 12 a 20°C. Las fluctuaciones estacionales y
diurnas son relativamente pronunciadas, todos los años hay heladas y en las partes altas de
Chihuahua y Sonora ocurren nevadas con cierta frecuencia. La precipitación media anual es del
orden de los 300 a 600mm, con 6 a 9 meses secos y la humedad atmosférica se mantiene baja
durante la mayor parte del año. Este tipo de clima corresponde sobre todo, a la categor?a BSla
categoría BS de la clasificación de Koeppen, aunque las más secas pertenecen, al parecer, a la
categor?a BW.la categoría BW.

Los suelos propios de estos pastizales son en general de reacción cercana a la neutralidad (pH 6
a 8), con textura que varía de migajón arcilloso a migajón arenoso y coloración rojiza a café,
frecuentemente con un horizonte de concentración calimosa o ferruginosa más o menos
continua. Por lo común son suelos fértiles y medianamente ricos en materia orgánica. Se
erosionan con facilidad cuando se encuentran en declive y carecen de suficiente protección por
parte de la vegetación.

Los pastizales en cuestión son generalmente de altura media, de 20 a 70cm, aunque a causa del
intenso pastoreo se mantienen casi siempre más abajo. La coloración amarillenta pálida es
característica durante la mayor parte del año y la comunidad solo reverdece en la época más
húmeda. La cobertura varía notoriamente de un lugar a otro y mucho tiene que ver con la
utilización del pastizal, pero rara vez supera el 80% y frecuentemente es menor de 50 %.

Su estructura es sencilla, pues además de un estrato rasante, formado principalmente por


plantas rastreras, incluyendo a veces algas, hay un solo estrato herbáceo, en el cual suelen
dominar ampliamente las gramíneas, aunque en la época favorable pueden aparecer numerosas
especies de otras familias. Las plantas leñosas a menudo están completamente ausentes,
cuando existen, solo juegan un papel secundario por el disturbio, y a veces forman uno a dos
estratos. Las trepadoras son escasas y las epifitas de tipo xerófilo solo se presentan en ocasiones
sobre las ramas de arbustos y árboles aislados.

Son frecuentemente dominantes o codominantes en las asociaciones las especies del género
Bouteloua y la más común de todas es Bouteloua gracilis, que prevalece en amplias extensiones
del pastizal, sobre todo en sitios en que el sobrepastoreo no ha perturbado demasiado las
condiciones originales y preferentemente en suelos algo profundos. En laderas pendientes, con
suelo somero y pedregoso, a menudo son más abundantes Bouteloua curtipendula y Bouteloua
hirsuta. Son menos frecuentes en general, Bouteloua rothrockii, Bouteloua radicosa, Bouteloua
repens, Bouteloua eriopoda y Bouteloua chondrosioides, pero en algunas zonas pueden también
funcionar como dominantes o codominantes: Bouteloua eriopoda y Bouteloua scorpioides;
aparentemente resultan favorecidas por un pastoreo intenso, desplazando en ciertas áreas a
Bouteloua gracilis.
Vista de Pastizal Natural Comunidad vegetal con arbustos producto del disturbio por
presencia de Ganado Bovino
Chihuahua

Por sus características este tipo de vegetación es el más explotado desde el punto de vista
pecuario a base de ganado vacuno, lo que ha provocado que la mayoría de estas comunidades
estén muy perturbados y en algunos casos hayan sido sustituidas por diversos arbustos y/o
hierbas. Muchas áreas se encuentran sobrepastoreadas y otras han sido ocupadas por
agricultura generalmente de temporal. El aprovechamiento de los Pastizales Naturales en
México, en la mayor parte de los casos, no es óptimo, debido en muchos sitios, al sobrepastoreo
y a la falta de organización y técnica adecuada. El sobrepastoreo y el pisoteo excesivo impiden
muchas veces el buen desarrollo y la reproducción de las especies más nutritivas y apetecidas
por el ganado, propiciando el establecimiento de plantas que los animales no comen y que a
menudo son venenosas y con frecuencia reducen también la cobertura del suelo, exponiéndolo a
los efectos de la erosión.

Pastizal-Huizachal.

Comunidad vegetal caracterizada por la asociación de especies graminoides (pastos) y Acacia


schaffneri (Huizache chino); se desarrolla en terrenos planos o con poca pendiente, en áreas del
occidente, en donde se dan condiciones de mayor temperatura y mayor cantidad de luz. Se
encuentra en contacto con el pastizal natural pero difiere de él por su fisonomía, ya que es de
tipo sabana y por la presencia de algunos elementos subtropicales; limita, además, con el
matorral crasicaule y con el matorral subtropical.
Vista de Pastizal - Huizachal Presencia de Ganado Bovino
Jalisco

Pastizal Halófilo.

Comunidad de gramíneas que se desarrolla sobre suelos salino-sódicos, por lo que su presencia
es independiente del clima; es frecuente en el fondo de las cuencas cerradas de zonas áridas y
semiáridas; aunque también son frecuentes en algunas áreas próximas a las costas afectadas
por el mar o por lagunas costeras.

Su distribución comprende todo el Altiplano, desde Chihuahua y Coahuila, hasta Jalisco,


Michoacán, Valle de México, Puebla y Tlaxcala, así como de algunas porciones de planicies
costeras de la parte norte del país.

Cuando los cloruros y los sulfatos son las sales predominantes, el pH del suelo se mantiene
generalmente entre 7 y 8.5, en cambio, de ser los carbonatos los más abundantes, la reacción es
fuertemente alcalina. Estos suelos, por lo común, son de textura arcillosa y de drenaje deficiente
y muchas veces están sujetos a inundaciones más o menos prolongadas. La humedad del suelo,
así como el contenido de sales y su alcalinidad pueden tener una variación acentuada a lo largo
del año y muchas veces también de una año a otro. Entre las formas biológicas de las
comunidades halófitas predominan las gramíneas rizomatosas y las plantas herbáceas
suculentas.

Los pastizales halófilos del Altiplano varían por lo común, de bajos a medianos (hasta 80cm de
alto) y, en general, son densos. Con el objetivo de estimular la aparición de retoños tiernos estos
pastizales se queman a veces periódicamente. En Chihuahua y Coahuila, principalmente, ocupa
grandes extensiones el pastizal de Hilaria mutica (toboso), de 40 a 70cm de altura.

De los pastizales halófilos costeros más sobresalientes cabe mencionar los de Distichlis spicata,
de Sporobolus virginicus y de Monantochloë littoralis, que forman una carpeta baja, y los de
Spartina y de Uniola, que miden cerca de 1 m de alto.
En general las gramíneas dominantes son más bien rígidas y solo sus partes tiernas constituyen
un forraje atractivo para el ganado. Desde luego que las gramíneas no son las únicas plantas que
pueden crecer en tales condiciones, pero con frecuencia son las dominantes y las que definen la
fisonomía de las comunidades vegetales que ahí habitan.

Vista de Pastizal Halófilo


Chihuahua

Vista de Pastizal Halófilo


Estado de México

Pastizal Gipsófilo (PY).

Comunidad de gramíneas que se desarrolla en suelos que contienen gran cantidad de yeso,
frecuentemente en el fondo de cuencas cerradas de zonas áridas y semiáridas. Los afloramientos
de suelos yesos se encuentran con alguna frecuencia en las partes bajas de las cuencas
endorreicas, rodeadas por montañas formadas por rocas sedimentarias marinas en la región
oriental árida del altiplano, desde Coahuila y el este de Chihuahua, hasta San Luis Potosí.

Se trata de suelos profundos de origen aluvial, pero muy poco diferenciados de la roca madre, de
color casi blanco, textura limosa, pH cercano a 8 y escasa materia orgánica.

Algunas de las principales especies que lo constituyen son: Bouteloua chasei, Sporobolus
nealleyi (Zacate de yeso), y Muhlenbergia purpusii, entre otros.

En el sur de San Luis Potosí y Nuevo León estos suelos yesos llevan una vegetación de pastizal
abierto y bajo, en el cual destacan Bouteloua chasei, Muhlenbergia purpusii, Muhlenbergia
villiflora y Sporobolus nealleyi. A menudo se observan colonias circulares con el centro vacío. En
los alrededores de Matehuala, S.L.P., se ubica una comunidad, que incluye, entre otras, las
siguientes especies de los géneros: Notholaena, Drymaria, Frankenia, Fouquieria, Dicranocarpus,
Flaveria, Sartwellia y Haploesthes.

La mayor parte de los componentes de este pastizal son especies de distribución restringida,
muchas de las cuales no se han colectado fuera de este sustrato.

Pastizal Inducido.

Es aquel que surge cuando es eliminada la vegetación original. Este pastizal puede aparecer
como consecuencia de desmonte de cualquier tipo de vegetación; también puede establecerse
en áreas agrícolas abandonadas o bien como producto de áreas que se incendian con frecuencia.

Son de muy diversos tipos y aunque cabe observar que no hay pastizales que pudieran
considerarse como totalmente libres de alguna influencia humana, el grado de ingerencia del
hombre es muy variable y con frecuencia difícil de estimar. Aún haciendo abstracción de los
pastos cultivados, pueden reconocerse muchas áreas cubiertas por el pastizal inducido, que sin
duda alguna sostenían otro tipo de vegetación antes de la intervención del hombre y de sus
animales domésticos.
Vista de Pastizal Inducido En área de Bosque de Pino
Estado de Puebla

Como ya se señaló con anterioridad, los pastizales inducidos algunas veces corresponden a una
fase de la sucesión normal de comunidades vegetales, cuyo clímax es por lo común un bosque o
un matorral. A consecuencia del pastoreo intenso o de los fuegos periódicos o bien de ambos
factores juntos, se detiene a menudo el proceso de la sucesión y el pastizal inducido permanece
como tal mientras perdura la actividad humana que lo mantiene.

Otras veces el pastizal inducido no forma parte de ninguna serie normal de sucesión de
comunidades, pero se establece y perdura por efecto de un intenso y prolongado disturbio,
ejercido a través de tala, incendios, pastoreo y muchas con ayuda de algún factor del medio
natural, como, por ejemplo, la tendencia a producirse cambios en el suelo que favorecen el
mantenimiento del pastizal.

Vista de Pastizal Inducido


Estado de México
Vista de Pastizal Inducido. A consecuencia del pastoreo intenso o de los fuegos
periódicos.
Estado de México

De esta manera se tiene la categoría de pastizales inducidos que prosperan una vez destruidos
los bosques de Pinus y de Quercus, característicos de las zonas montañosas de México. En
altitudes superiores a 2 800 m las comunidades secundarias frecuentemente son similares al
Pastizal de Alta Montaña, formado por gramíneas altas que crecen en extensos macollos. Los
géneros Festuca, Muhlenbergia, Stipa y Calamagrostis son los más típicos de estos pastizales
que, además de su interés ganadero, son aprovechados también a través de raíz de zacatón,
materia prima para la elaboración de escobas que proporcionan las partes subterráneas de
Muhlenbergia macroura.

Por debajo de los 3 000 m de altitud, los pastizales inducidos derivados de los Bosques de
Quercus y Pinus, son mucho más variados y en general no presentan la fisonomía de macollos
muy amplios. Muchas veces son análogos en su aspecto a los pastizales clímax de las regiones
semiáridas, pudiendo variar de bajos a bastante altos, a menudo en función del clima. Entre los
géneros a que pertenecen las gramíneas dominantes pueden citarse: Andropogon, Aristida,
Bouteloua, Bromus, Deschampsia, Hilaria, Muhlenbergia, Stipa, Trachypogon y Trisetum.

Menos frecuentes o quizá fáciles de identificar parecen ser los pastizales originados a expensas
de Matorrales Xerófilos y aun de otros Pastizales. Del Valle de México se describen comunidades
de este tipo, que en general son bajas y muchas veces abiertas a menudo incluyen un gran
número de gramíneas anuales. Los géneros Buchloë, Erioneuron, Aristida, Lycurus y Bouteloua
contienen con frecuencia las especies dominantes.

Otro grupo de pastizales inducidos que destacan mucho, son los que se observan en medio de la
Selva Baja Caducifoliala Selva Baja Caducifolia, sobre todo en la vertiente pacífica, donde
aparentemente prosperan como consecuencia de un disturbio muy acentuado. Casi siempre se
ven en las cercanías de los poblados y se encuentran tan intensamente pastoreados que durante
la mayor parte del año la cubierta vegetal herbácea no pasa de una altura media de 5 cm. Son
sometidos a fuegos frecuentes y la acción del pisoteo parece ser uno de los principales factores
de su existencia. El largo periodo de sequía hace que tengan un color amarillo pajizo durante
más de 6 meses.

Las dominantes más comunes pertenecen aquí a los géneros: Bouteloua, Cathestecum, Hilaria,
Trachypogon y Aristida. También son abundantes algunas leguminosas.

Otra comunidad de origen análogo es el que prospera principalmente del lado del Golfo de
México en zonas húmedas, en el que la vegetación clímax, corresponde al Bosque Mesófilo de
Montaña, casi siempre sobre laderas muy empinadas de las sierras. A diferencia del pastizal
anterior, este permanece verde durante todo el año, pero de igual manera se mantiene bastante
bajo. En general cubre densamente el suelo pero por lo común da la impresión de estar
sobrepastoreado. Las gramíneas más comunes pertenecen aquí a los géneros Axonopus,
Digitaria y Paspalum.

Algunas otras especies de gramíneas que llegan a formar comunidades de pastizal inducido, son:
Aristida adscensionis (Zacate tres barbas), Erioneuron pulchellum (Zacate borreguero),
Bouteloua simplex, Paspalum notatum (Zacate burro), Cenchrus spp. (Zacate cadillo o Roseta),
Lycurus phleoides, Enneapogon desvauxii y otros. No es rara la presencia ocasional de diversas
hierbas, arbustos y árboles.

Vista de Pastizal Inducido En área de Chaparral


Baja California
Vista de Pastizal Inducido En área de Bosque de Encino y Selva Baja Caducifolia
Oaxaca

Pastizal Cultivado.

Es el que se ha introducido intencionalmente en una región y para su establecimiento y


conservación se realizan algunas labores de cultivo y manejo. Son pastos nativos de diferentes
partes del mundo como: Digitaria decumbens (Zacate Pangola), Pennisetum ciliaris (Zacate
Buffel), Panicum maximum (Zacate Guinea o Privilegio), Panicum purpurascens (Zacate Pará),
entre otras muchas especies.
Vista de Pastizal Cultivado
Veracruz

Estos pastizales son los que generalmente forman los llamados potreros en zonas tropicales, por
lo general con buenos coeficientes de agostadero.

•Característica de regiones de clima cálido, con una temperatura media anual


de 20 a 29°C, que presenta en relación a su grado de humedad, una estación
de secas y otra de lluvias muy marcadas a lo largo de año.

•En condiciones poco alteradas sus árboles son de hasta 15 m de alto, más
frecuentemente entre 8 a 12 m.

•Entre las especies más frecuentes de este tipo de vegetación se encuentran


"cuajiote" o "copal", Ceiba aesculifolia "pochote" y los cactus de formas
columnares.

•Cubre grandes extensiones casi continuas desde el sur de Sonora y el


suroeste de Chihuahua hasta Chiapas, así como parte de baja California Sur. En
la vertiente del Golfo se presentan tres franjas aisladas mayores: una en
Tamaulipas, San Luis Potosí y norte de Veracruz, otra en el centro de Veracruz
y una más en Yucatán y Campeche.

•Actualmente es un ecosistema que se encuentra seriamente amenazado, con


una tasa de destrucción de alrededor del 2% anual.

Depresión Central.- También conocida como Depresión Central de Chiapas, se ubica al


centro del estado. Es una extensa zona semiplana bordeada por la Sierra Madre de Chiapas,
la Altiplanicie Central y las Montañas del Norte. Dentro de la depresión se definen distintos
valles.

El terreno está constituido principalmente por rocas sedimentarias (predominantemente


calizas) y por depósitos aluviales. En la depresión es evidente el fenómeno de la canícula,
que es una disminución en el volumen de lluvias entre los meses de julio y agosto.

Los suelos son buenos en general, ya que la mayoría son de origen aluvial y profundos,
aunque en las zonas de lomeríos los suelos son delgados y pedregosos.

La vegetación original es de selva baja caducifolia, pudiendo apreciarse selva mediana en


altitudes superiores a los 800 metros sobre el nivel del mar y bosques de encinos por arriba
de los 1 500 msnm.

¿Es útil la flora de la selva baja caducifolia de México?

Ramón Zulueta Rodríguez, Dora Trejo Aguilar,


Liliana Lara Capistrán, Héctor López Moctezuma
y César E. Moreira Arana

Se ha reportado que la selva baja caducifolia, también llamada selva seca o bosque tropical
caducifolio, es la comunidad vegetal que llegó a ocupar en Latinoamérica extensas superficies, que
iban desde el noreste de Panamá hasta el noroeste de México, siendo en este último país donde
su presencia llegó a representar alrededor de 8.3% de vegetación tropical, de la que únicamente
3.7% permanece todavía intacta.
De entre los tipos de vegetación de las zonas cálidas y húmedas mexicanas, la distribución de la
selva baja caducifolia es particularmente característica en el extremo sur de Baja California, y
desde el sur de Sonora y suroeste de Chihuahua hasta Chiapas, en la vertiente del Pacífico, así
como en el Istmo de Tehuantepec y gran parte de la depresión central de Chiapas.
En la otra vertiente, la del Atlántico, por lo menos se registran tres manchones aislados con
innegable valor ecológico y biológico: en el sur de Tamaulipas, sureste de San Luis Potosí, extremo
norte de Veracruz y noreste de Querétaro; en el centro de Veracruz, y en el norte de la península
de Yucatán (que ocupa la mayor parte de ese estado y una fracción de Campeche).
En la actualidad, son más de 20 millones de hectáreas en las que predomina la selva seca (desde
Sonora hasta Chiapas, y desde el sur de Tamaulipas al norte de Yucatán, sin contar las cerca de
56 mil hectáreas ubicadas en pequeñas porciones de Puebla, Hidalgo, Oaxaca y Morelos), y el
riesgo de desaparición depende del desmonte que la agricultura demanda para el establecimiento
de cultivos de riego, así como también de las prácticas tradicionales de roza, tumba y quema, de
ganadería extensiva y pastoreo desordenado que todavía persisten en distintas zonas rurales del
país.
Las masas arboladas del trópico seco mexicano no sólo sufren uno de los índices más altos de
deforestación (estimado en 2.02%)1 y de pérdida del total de especies (de 90 a 95%), sino que la
transformación del paisaje y la erosión del suelo provocan alteraciones en el ciclo hidrológico, lo
que limita el crecimiento de las plantas, repercute en la respuesta agroproductiva esperada y
conduce al paulatino deterioro de los recursos naturales de una región.
Mas la importancia de la selva baja caducifolia radica en su muy particular riqueza florística2, y
también en su elevada proporción de endemismo (es decir, de especies que no habitan en ningún
otro lugar del planeta), lo que la convierte en una de las áreas que deben ser conservadas
prioritariamente.
Aunque hay poco interés en aprovechar industrialmente los árboles que predominan en las selvas
secas, es de destacar que en los mercados regionales, nacionales e internacionales hay una gran
demanda de productos alimentarios, medicinales, condimenticios y de madera para la
construcción, la actividad artesanal y la obtención de leña.
En el Cuadro 1 se indica el uso más común que se da a un centenar de especies silvestres del
trópico seco mexicano, cuya forma de apropiación varía en cada región y cultura.

Cuadro 1. Usos de la flora útil de la selva baja caducifolia en México.


Alimento, fibras y maderas (ebanistería, construcción y
Materias básicas para el hombre
combustible)
Especias y perfumes, estimulantes, medicinas (flores, hojas, frutos,
Materias accesorias
corteza, raíz), plantas ceremoniales, venenos, taninos y pigmentos.
Materias primas industriales Aceites secantes y jabones.
Diversas especies de la familia Gramineae, Leguminosae y
Materias forrajeras
Acanthaceae.
Plantas perjudiciales al hombre
Algunas especies de la familia Papaveraceae y Anacardiaceae.
(tóxicas)
Plantas ornamentales Especímenes de la familia Apocynaceae y Bombacaceae.

FUENTE: Guízar y Cedillo, 1996.

Por lo general estas asociaciones vegetales se desarrollan en zonas donde los promedios de
temperatura anual superan los 20° C y las precipitaciones son cercanas a 1,200 mm como máximo
durante todo el año, con una temporada seca que es muy severa y que se mantiene hasta siete u
ocho meses.
En consecuencia, bien vale la pena destacar que las sorprendentes respuestas adaptativas
desplegadas por sus plantas para soportar la severa escasez de agua no son fruto de la
casualidad, sino de un proceso evolutivo de varios miles de años, el que ha permitido a las plantas
más aptas colonizar regiones en las que la sequía estacional es larga y acentuada.
Si bien las áreas donde aflora la selva baja caducifolia son esencialmente cálidas y subhúmedas
(70% de ellas), se ha logrado saber que las condiciones de temperatura y humedad son las
variables que definen la presencia o ausencia de una especie en un sitio determinado (Cuadro 2).
Por otra parte, las selvas secas se encuentran con frecuencia en terrenos de ladera bastante
someros, con textura arenosa o arcillosa y fuerte drenaje superficial, aunque muestran preferencia
por los suelos con pendiente pronunciada, poco profundos, pedregosos y calcáreos. Bajo tales
circunstancias de clima y suelo, resulta indispensable considerar que en estos paisajes la
distribución espacial y la biodiversidad local de sus componentes herbáceos, arbustivos y arbóreos
serán determinantes para plantear las estrategias de explotación y de beneficio social que
contribuyan a disminuir la extracción selectiva de especies, a respetar las tasas de remplazamiento
y a promover el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales que nos ofrecen tan
interesantes comunidades vegetales.
Revista de divulgación científica y tecnológica de la universidad veracruzana,
volumen xlx, numero 1, enero abril 2006

Diversidad florística en la Meseta Central


Selva Baja Caducifolia
Ocurre principalmente en la parte occidental seca, bordeando la Depresión
• Especies arbóreas decíduas y semidecíduas
• Estrato herbáco y arbustivo
• Bejucos

• Epífitas

A partir de una serie de eventos catastróficos sucedidos en México en la década de los años 80
(erupción del volcán Chichonal, Chiapas, en 1982, explosión de gas en San Juan Ixhuatepec,
Estado de México, en 1984, el terremoto de México, en 1985 y de un accidente aéreo ocurrido
entre la Ciudad de México y la de Toluca, Estado de México, en 1986) y de varios programas de
televisión, surgió un gran interés por las propiedades medicinales de la corteza del "tepescohuite"
(Genis 1987, Lozoya 1988, Domínguez et al. 1989). Actualmente, existe en el mercado una gran
variedad de productos medicinales y cosméticos; no obstante, su uso es completamente empírico y
popular (Grether 1988, Lozoya 1988), por lo que instituciones de carácter científico y académico,
tanto mexicanas como extranjeras, han llevado a cabo diversas investigaciones enfocadas
principalmente a los aspectos farmacológicos y citotóxicos de esta especie, así como al
conocimiento de los constituyentes químicos de la corteza, única parte de la planta que se utiliza
en el tratamiento contra heridas y quemaduras.

Sin embargo, no se han estudiado otros aspectos importantes como su biología (hábito, fenología,
características morfológicas y anatómicas) y ecología (poblaciones y distribución), por lo que el
presente trabajo contribuye al conocimiento de estos aspectos y valora su importancia como
recurso; asimismo, contribuye al conocimiento del género Mimosa, ampliamente distribuido en
México y en América.

Materiales y métodos

Este estudio se llevó a cabo en los estados de Oaxaca y Chiapas, México, que forman parte del
área Mesoamericana, y tuvo una duración de cinco años.

Nomenclatura y descripción botánica: Se utilizaron ejemplares mexicanos para describir esta


especie. El método empleado es el usual de trabajos taxonómicos y florísticos, incluyendo la
revisión bibliográfica y de herbario (CHAPA, ENCB, IMSSM, MEXU, MO, NY y UAMIZ) y el trabajo
de campo (Lot y Chiang 1986). El material recolectado (ca. 250 ejemplares) está depositado en el
Herbario Metropolitano (UAMIZ). Se delimitó el área de distribución y se determinó su amplitud
altitudinal y su fenología.

Distribución: Se determinaron y describieron los tipos de vegetación donde se establece esta


especie con base en las clasificaciones de vegetación de Miranda y Hernández-Xolocotzi (1963) y
Rzedowski (1978). Para el estudio de la vegetación se empleó el método sistemático aleatorio
(Brower y Zar 1977, Matteucci y Colma 1982, Zaval 1986) determinando cuadrantes de 10 x 10 m
cada 20 km a lo largo de las carreteras principales que cruzan ambos estados (Nos. 175, 185, 190,
195 y 200), así como en los caminos de tierra vecinos; se hicieron 44 cuadrantes con una
superficie total de 4 400 m2. El análisis numérico de la vegetación de cada cuadrante consideró la
presencia o la ausencia de la especie estudiada (Green 1979 en: Zavala 1986); así como su
densidad, frecuencia, cobertura y dispersión (Pielou 1977, Krebs 1978). Las fórmulas empleadas
fueron las siguientes: a) Densidad: Di=ni/A (donde Di es la densidad de la especie "i"; ni es el
número total de individuos contados de la especie "i" y A es el área total muestreada); b)
Frecuencia: fi=ji/k (donde fi es la frecuencia de la especie "i"; ji es el número de muestras en donde
se presentó la especie "i" y k es el número total de muestras tomadas); c) Cobertura: Ci=ai/A
(donde Ci es la cobertura de la especie "i"; ai es el área total cubierta por la especie "i" -estimada
por el área basal- y A es el hábitat total muestreado); d) Dispersión o distribución de la población:
Distribución de Poisson: P(X)=e-m .mx/X! (donde P(X) es la probabilidad de encontrar "X"
individuos en una celda del cuadrante; e es una constante, 2.71828; m es el número promedio de
individuos por celda y X! es "X" factorial). El clima se clasificó de acuerdo con García (1987) y para
cada cuadrante se determinaron las características físico-químicas del suelo mediante el análisis
de 70 muestras. Los análisis físico-químicos del suelo se llevaron a cabo con la guía elaborada por
Vázquez-Alarcón y Bautista-Aroche (1993): color, textura, pH, materia orgánica (M.O. %), fósforo
extractable (P ppm), nitrógeno total (NT %), capacidad de intercambio catiónico (CIC me/100 g) y
cationes intercambiables (Ca, Mg, Na y K me/100 g).

Usos: Se realizaron observaciones directas en campo, encuestas con pobladores de la zona de


estudio y visitas a mercados y/o "tianguis"; así como una revisión bibliográfica.

Anatomía de la corteza y la madera: El material se recolectó de acuerdo al método de Ramos-


Alvarez y Díaz-Gómez (1981) y corresponde a la madera con corteza del tronco principal. Se
recolectaron dos ejemplares (SC1 y SC83); los ejemplares de referencia están depositados en la
Xiloteca del Herbario Metropolitano (UAMIZ). Se analizaron las siguientes características:

- Características macroscópicas: se utilizaron tablillas de 15 x 7 x 1 cm; se observaron las


características visuales (diferencias entre albura y duramen, color, olor, sabor, textura e hilo), la
visibilidad de los elementos constitutivos y los anillos de crecimiento; se utilizó la denominación de
Tortorelli (1956) y para el color de la madera y la corteza, las cartas de Munsell (1990).

- Características microscópicas: se utilizaron preparaciones fijas de cortes (transversal, tangencial


y radial) y de material disociado; los cortes se obtuvieron de cubos de 1 cm3 ablandados por los
métodos de Koller (1927) y Franklin (1946) y el material disociado de acuerdo con Jeffrey
(Johansen, 1940). La denominación de los caracteres se hizo con base en el valor de la media,
utilizando las tablas de Chattaway (1932) y del Comité de la IAWA (Anónimo, 1937, 1939), la
descripción de los elementos de acuerdo al Comité de la IAWA (Anónimo, 1989), la clasificación de
los rayos de acuerdo con Kribs (1968) y la de los cristales siguiendo a Chattaway (1955, 1956).

- Corteza: se observaron a simple vista las características morfológicas: superficie y color externo e
interno (Munsell 1990), grosor, dureza, tendencia a enroscarse, presencia de lenticelas y/o
exudados y el sabor (Barajas-Morales y Pérez 1990).

Farmacología y toxicidad: Se llevó a cabo una revisión bibliográfica.

Resultados

Nomenclatura y descripción botánica: Mimosa tenuiflora (Willd.) Poir. forma parte de la familia
Fabaceae-Mimosoideae, sección Habbasia (sección Batocaulon, según Barneby (1991)) y
pertenece a la serie Leiocarpae Benth. del género Mimosa por presentar las flores arregladas en
espigas y el fruto dividido en artejos. Esta especie de amplia distribución en América ha recibido
seis nombres científicos distintos. El nombre correcto y sinonimia, así como su descripción
botánica y palinológica, basadas en ejemplares mexicanos, se presentan a continuación.

Mimosa tenuiflora (Willd.) Poir., in: Lam., Encycl. Méth. Bot. Suppl. 1: 82 (1810). Acacia tenuiflora
Willd., Sp. Pl. 4: 1088 (1806). Tipo: Venezuela, Caracas, Bredemeyer 20 (B-W, Microficha IDC
7440. 1391: I. 9!), non Mimosa tenuiflora Benth., Londres J. Bot. 5: 92 (1846).
Mimosa hostilis (Mart.) Benth., Trans. Linn. Soc. Londres 30: 415 (1875). Acacia hostilis Mart., in:
Spix et Martius, Reise Bras. 1: 555 (1823). M. apodocarpa Benth., var. hostilis (Mart.) Hassler,
Repert. Spec. Nov. Regni Veg. 9: 1 (1910). Tipo: "...in Lagadisso [on río S. Francisco, near 15 S]"
(holotipo, M, foto F ex M, fide Barneby (1991)).

Mimosa cabrera H. Karst., Fl. Columb. 2: 63, t. 132 (1863). Tipo: H. Karst., Fl. Columb. 2: t. 132
(1863).

Mimosa nigra Huber, Bull. Herb. Boissier, ser. 2, 1: 303 (1901). Tipo: Brasil, Ceará, Sertâo, prés
Quixadâ, Huber 309 (MG).

Mimosa limana Rizzini, Leandra 4-5: 14, est. 12. 1974. Tipo: Brasil, vivit in caatinga ad Senhor de
Bomfim, Bahia, 16 May. 1973, D. P. Lima 13.147. (holotipo, RB, fide Barneby (1991)).

Arboles o arbustos de 1-8 m de alto, armados con aguijones dispuestos irregularmente en los
entrenudos o inermes; ramas acostilladas, puberulentas a glabras, con pelos glandulares en las
ramas jóvenes, con glándulas sésiles abundantes en las ramas más gruesas. Estípulas 1-2(-5) mm
de largo, anchamente lanceoladas a subuladas, tomentosas a glabras y glandulosas, sin
nervaduras notables, los márgenes ciliados a lisos; pecíolo (1.5-)2-2.5(-3) cm de largo, ligeramente
acostillado, puberulento y/o con pelos glandulares cortos o con glándulas sésiles abundantes,
inerme; raquis primario (4.5-)5-9(-10.5) cm de largo; pinnas 5-10 pares distantes, raquis
secundarios (2-)2.5-6 (-7.5) cm de largo; folíolos 10-30(-40) pares, (2.5-)3-6(-7) mm x (0.7-)1-1.5(-
2) mm, oblicuamente lineares a angostamente oblongos, en haz glabro y con puntos resinosos, el
envés con una nervadura excéntrica prominente, puberulento a glabro y con puntos resinosos, los
márgenes ciliados a lisos, el ápice mucronado a obtuso. Espigas (3-)3.5-6(-6.5) cm de largo,
densas, axilares solitarias o en fascículos de 2-3; pedúnculos (3-)5(-7) mm muy ensanchados, con
pelos glandulares cortos o con glándulas sésiles, a veces puberulentos; brácteas 1/3 de la longitud
de la corola, anchamente oblanceoladas, glandulosas en la parte apical, con una nervadura central
prominente y los márgenes ciliados. Flores, hermafroditas, sésiles; cáliz 1/3 de la longitud de la
corola, 4-lobado, puberulento y con glándulas en los lóbulos, margen ciliado; corola 4-lobada,
glabra, rosada a purpúrea y glandulosa en los lóbulos; estambres 8, filamentos blancos; ovario
estipitado, pubescente; estigma terminal. Legumbre (2-)2.5-3.5(-4.5) cm x (4.5-)5-7(-9) mm sin
incluir el estípite, lanceolada, recta a ligeramente curvada, comprimida entre las semillas, 2-6
artejos, valvas con glándulas sésiles abundantes y con pelos glandulosos cuando inmaduras, a
veces además puberulentas, reticuladas, margen inerme, estipitada, el estípite 5-15 mm de largo,
ápice acuminado a rostrado. Semillas 4.1-4.7 x 3.1-3.8 x 1.6-2.3 mm, lenticulares y ligeramente
alargadas, testa lisa, pardo-rojiza oscura, línea fisural 3/4 de la longitud de la semilla. 0-1110 (-
1520) msnm. (México: Chiapas y Oaxaca, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Panamá,
Colombia, Venezuela y Brasil). Fl. Nov.-Jun.; Fr. Nov.-Jun.

Descripción palinológica: Tétradas cruzadas, aplanadas, elipsoidales, bisimétricas, de tipo


acalimado, con diámetro mayor de (20-)21(-25) m m y diámetro menor de (12-)15(-17) m m.
Granos individuales de tres caras proximales planas y una cara distal marcadamente convexa; los
granos opuestamente unidos 2 a 2 por la cara proximal; eje polar de (8-)9(-11) m m y eje ecuatorial
de (9-)11(-12) m m; los poros 3 en los vértices de la cara distal, en posición subdistal, de 0.62 m m
de diámetro. Exina delgada, rara vez gruesa, de (0.6-)0.9(-1.2) m m de grosor, ornamentación
tenuemente microverrugada al microscopio de luz (ML). Ejemplar mexicano de referencia: R..
Grether et al. 2189 (UAMIZ). (No. Registro Colección Palinológica del Instituto de Geología, UNAM:
M-3678).

Nombres comunes: En México, M. tenuiflora ha recibido varios nombres comunes: "tepescahuite"


(Standley 1922, Miranda 1976); "tepescohuite" (Miranda 1976, Barneby 1991) y "tepesquehuite",
dado frecuentemente en Oaxaca. Cabrera (1975), brinda la etimología del término "tepescohuite":
"tepetl", cerro; "s", eufónica; "cuahuitl", árbol; es decir, "árbol del cerro". No obstante, desde 1987
se hizo popular en el país el nombre de "árbol de la piel", que de acuerdo con Genis (1987)
proviene del náhuatl "tepexohuitztli"; sin embargo, Corzo (1986 en: Sánchez-León 1987)
proporciona otra etimología náhuatl, "tepus-cuahuitl", que significa "tepustli", fierro o metal y
"cuahuitl", árbol, es decir, "árbol de fierro o metal", aludiendo a la dureza de su madera.

En Honduras (Robinson 1898, Standley 1922), Colombia (Standley 1922, Barneby 1991) y
Venezuela (Standley 1922, Barneby 1991), se le conoce también como "carbón", "carbonal",
"cabrera" o "cabrero"; en la zona del Pacífico de Centroamérica (Guatemala, El Salvador,
Honduras y Nicaragua) se le conoce como "carbón negro" (Landaverde 1989) y en Brasil (Lewis
1987, Barneby, 1991) como "calumbi", "jurema" o "jurema preta".

Distribución: En Oaxaca y Chiapas M. tenuiflora se establece en selvas bajas caducifolias y


subcaducifolias, en bosques de pino y de pino-encino, en encinares y en los ecotonos entre el
bosque de pino y de pino-encino con la selva mediana. Cabe mencionar que todos estos tipos de
vegetación presentan algún grado de disturbio.

Selva Baja Caducifolia y Subcaducifolia (Bosque Tropical Caducifolio y Subcaducifolio):


Corresponde a climas semisecos y cálidos (Aw), con temperatura media anual superior a 20° C, la
precipitación total anual varía entre 500(700) y 1200 mm. Se encuentran en declives y cerros de la
depresión central de Chiapas y en partes de la planicie del Istmo de Tehuantepec, así como en la
cuenca del río Tehuantepec; cubren las laderas de los cerros o terrenos casi planos, de suelo
rocoso o muy somero. Sus límites altitudinales relacionados con la presencia de M. tenuiflora, van
desde el nivel del mar, a lo largo de la costa, hasta 760 msnm; sin embargo, en su límite superior,
situado entre los 750 y los 1250 msnm, estas selvas se hallan en contacto con encinares y pinares.
Estos tipos de vegetación han sido muy alterados por la acción del hombre; además, están sujetos
a la devastación producida por los incendios provocados por el sistema agrícola de roza, tumba y
quema, por lo que los árboles y arbustos más resistentes al fuego, tienden a dispersarse y dominar
sobre los menos resistentes, con el consiguiente cambio en la composición de la vegetación, como
el incremento en la abundancia de la especie en estudio. Otras especies del género Mimosa
presentes en las selvas bajas caducifolias y subcaducifolias son: M. acantholoba y M. diplotricha.
Algunas de las especies más frecuentes en estas comunidades son: Heliocarpus reticulatus,
Fraxinus purpusii, Lysiloma demostachys, L. kellermanni, Haematoxylum brasiletto, Ceiba
acuminata, C. aesculifolia, Cochlospermum vitifolium, Bursera simaruba, B. bipinnata, B. excelsa,
Gyrocarpus mocinoi, Acacia pringlei, A. collinsii, Bauhinia divaricata, Bucida macrostachya,
Lonchocarpus longipedicellatus, L. minimiflorus, Wimmeria serrulata, Coccoloba acapulcensis, C.
caracasana, C. floribunda, Thevetia ovata, Montanoa seleriana, Erythrina goldmanii, Bombax
ellipticum, Plumeria rubra var. acutifolia, Prosopis juliflora, Phithecellobium dulce, P. recordii,
Pistacia mexicana, Alvaradoa amorphoides, Jacquinia aurantiaca y Juliana adstringes.

Bosque de Pino (Bosque de Coníferas): Se localiza en climas templados subhúmedos con lluvias
en verano (Cw), con una precipitación anual de 1200-1500 mm. Se localiza entre 750 y 3000
msnm; está dominado por Pinus oocarpa, pero, en los lugares más bajos y un poco más húmedos,
se encuentran P. pseudostrobus y P. tenuifolia. Estos bosques forman ecotonos con la selva
mediana, que se encuentran en altitudes entre los 150 y los 170 msnm. Mimosa tenuiflora invade
los claros y áreas taladas, siendo todavía poco abundante en estos sitios. Otra especie del género
presente en estos bosques es M. albida.

Bosque mixto de Pino-Encino (Bosque de Coníferas y de Quercus): El clima es templado


subhúmedo con lluvias en verano (Cw) con una precipitación anual de 1200-1500 mm; presenta
una amplitud altitudinal entre 220 y 1110 msnm, y en las zonas en las que se forman ecotonos con
elementos tropicales la altitud varía de 620 a 660 msnm. Otras especies de Mimosa son M. albida,
M. orthocarpa, M. pudica, M. skinneri y M. somnians. En el ecotono con elementos tropicales se
encuentra M. ursina.

Encinar (Bosque de Quercus): El clima es cálido o templado subhúmedo (Aw, Cw) y la


precipitación total anual puede ser superior o inferior a 1200 mm. El encinar constituye, junto con el
pinar, la vegetación más difundida en las tierras templadas de Oaxaca y Chiapas. Por lo general,
en todos estos sitios, los encinares ocupan los terrenos de suelo más profundo y los pinares los de
suelo más somero. Las especies que forman el encinar varían mucho, según las localidades y las
condiciones ecológicas, lo que se comprende si se tiene en cuenta que en México existen
alrededor de 200 especies de Quercus (Rzedowski, 1978); entre las especies más frecuentes
están Quercus chinantlensis, Q. juergensenii, Q. liebmannii, Q. scytophylla y Q. urbanii, entre otras.
Mimosa tenuiflora se establece a una altitud de 700-1500 msnm, invadiendo los claros y las áreas
taladas del bosque.

Por su abundancia, M. tenuiflora es uno de los elementos importantes donde predominan los
matorrales secundarios:

Matorral Alto Espinoso y Matorral Alto Subinerme (Matorral Xerófilo): Se desarrollan en climas
cálidos y semisecos (Aw), siendo las leguminosas los arbustos dominantes; el tamaño de estos
arbustos es mayor de 3 m. Se encuentra en altitudes que varían desde el nivel del mar en la costa,
hasta los 570 msnm en los lomeríos. Además de M. tenuiflora, encontramos otras especies del
género como: M. acantholoba var. eurycarpa, M. albida, M. arenosa, M. camporum, M. deamii, M.
goldmanii, M. hexandra, M. mellii, M. occidentalis, M. orthocarpa, M. platycarpa, M. psilocarpa, M.
skinneri, M. somnians, M. sousae, M. tricephala y M. ursina. Este tipo de vegetación consiste en
agrupaciones secundarias originadas por la tala o destrucción de diversos tipos de selva, sobre
todo de la selva baja caducifolia. Otros elementos importantes son Acacia cymbispina, A. cornigera
y A. farnesiana.

Matorral de Mimosa tenuiflora: Esta especie puede formar matorrales espinosos casi puros. Estos
matorrales se presentan entre los 160 y los 630 msnm, en climas cálidos y semisecos (Aw).
Asociadas a M. tenuiflora, se encuentran M. acantholoba var. eurycarpa, M. albida, M. camporum,
M. skinneri y M. ursina.

Los extensos matorrales de "tepescohuite" cubren muchos kilómetros en las planicies y lomeríos
del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca, y en el Valle de Cintalapa y Jiquipilas, así como en las
planicies al oeste de Arriaga, en Chiapas; se desarrollan con mayor profusión en terrenos de cultivo
abandonados y/o en descanso.

Asimismo, M. tenuiflora es abundante en potreros, en áreas taladas y/o quemadas, a la orilla de


caminos y carreteras y en las cercanías de poblados. Mimosa albida, M. camporum, M. orthocarpa,
M. skinneri, M. somnians y M. ursina, son también frecuentes en terrenos de cultivo y en potreros.

De los 44 cuadrantes analizados (Cuadro 1), M. tenuiflora se presentó en 20 de ellos;


registrándose 225 individuos de esta especie en total. La mayoría de los individuos forman un
matorral casi puro (53%) o se establecen en matorrales espinosos (37%). Las actividades humanas
desarrolladas en ambos tipos de vegetación promueven su establecimiento evitando la
competencia entre M. tenuiflora y otras especies vegetales (Camargo-Ricalde y Grether 1998); lo
anterior favorece su desarrollo, ya que se registraron principalmente árboles y arbustos con un
promedio de altura de 4 m. Asimismo, presenta una alta densidad promedio(9 individuos por m2) y
frecuencia (0.45 individuos por cuadrante) con una cobertura promedio de 1.69 m2.

La distribución de la especie está influenciada por el tipo de vegetación donde se establece. En los
matorrales de M. tenuiflora y espinosos, así como en los terrenos de cultivo en descanso y/o
abandonados, esta especie presenta una distribución uniforme; sin embargo, en los bosques de
pino-encino, en las selvas bajas y en los potreros su distribución es agregada.

Lo anterior confirma el carácter oportunista y típicamente secundario de esta especie, favorecido


por el incremento de áreas abiertas como consecuencia de las actividades humanas. Este aspecto
ha sido analizado y discutido por Camargo-Ricalde y Grether (1998).
El análisis de las características físico-químicas de 70 muestras de suelos (Cuadro 2) no reveló
ninguna diferencia significativa que pudiera relacionarse con la distribución (presencia-ausencia) de
esta especie. Tanto en las características físicas como en las químicas, la mayor parte de los datos
se sobrelapan unos con otros; sin embargo, los datos numéricamente diferentes dejan de serlo al
interpretarlos y categorizarlos.

Se hizo una relación entre presencia-ausencia de M. tenuiflora y los tipos de suelo y de vegetación
presentes en la zona de estudio (Cuadro 3). Esta especie se localiza principalmente en suelos de
cambisol, que, además, es el suelo con mayor frecuencia registrada; por su parte el luvisol sólo fue
registrado en presencia de esta especie. Habría que señalar que a excepción de las rendzinas y
del solonchak, el resto de los tipos de suelos están registrados tanto en presencia como en
ausencia de esta especie.

Los resultados anteriores sugieren que el suelo no es un factor determinante para el


establecimiento de esta especie; por lo que se sigue confirmando su carácter oportunista y
típicamente secundario al presentar una gran amplitud de tolerancia a los diferentes parámetros
físico-químicos del suelo.

Usos: Los textos antiguos y recientes que se revisaron fueron el Manuscrito de Martín de la Cruz
("Códice Badiano", 1552); la "Historia de las plantas de la Nueva España" de Francisco Hernández
(siglo XVI), el "Códice Florentino" de Fray Bernardino de Sahagún (siglo XVI); "Las plantas
medicinales de México" de Maximino Martínez (1969); diversas publicaciones de sociedades e
instituciones científicas como "La Naturaleza" (1894-1910) de la Sociedad Mexicana de Historia
Natural, los Anales del Instituto Médico Nacional (1894-1912) y "La Farmacopea Mexicana" (1904-
1952) de la Sociedad Farmacéutica Mexicana; las publicaciones de Uphof (1959), Vogt (1969),
Diebold (en: Vogt 1969), Foster (en: Vogt 1969), Nader (en: Vogt 1969), Altschul (1975), Díaz
(1976, 1977), Covarrubias (1980), Zizumbo y Colunga (1980), y Siri von Reis y Lipp (1982); así
como el banco de información de NAPRALERTSM (Natural Products Alert) del Departamento de
Química Médica y Farmacia, del Colegio de Farmacia de la Universidad de Illinois en Chicago.

Cabe señalar que, aunque en México existe una rica tradición en herbolaria y una medicina
tradicional muy arraigada, no se han encontrado referencias sobre el uso medicinal del
"tepescohuite" por grupos indígenas prehispánicos.

Tampoco se encontró ningún dato o registro del uso medicinal del "tepescohuite" por los grupos
indígenas localizados en o cerca del área de distribución actual de esta especie en México como
los Zoques (en el N-NO de Chiapas y E-NE de Oaxaca), los Mixes y Popolocas (al E, NE y SE de
Oaxaca), los Huaves (en la región E de Tehuantepec y al S del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca) y
los Zapotecos (en Tehuantepec y en el centro del estado de Oaxaca). El único antecedente del uso
medicinal de esta planta es la referencia en la etiqueta de un ejemplar botánico del estado de
Chiapas (M. Sousa et al. 6647) que se encuentra depositado en el Herbario Nacional (MEXU), en
la que señala "la cáscara se hace polvo que seca heridas".

Se realizaron entrevistas directas con la gente, registrándose los usos regionales actuales de M.
tenuiflora (Cuadro 4), de los cuales, algunos ya habían sido señalados por Sánchez-León (1987);
sin embargo, hay que mencionar que los usos populares del "tepescohuite" se conocen de manera
tradicional reciente en los grupos "mestizos" contemporáneos y, a partir de 1986, se han
"redescubierto", comercializado y difundido a nivel mundial.

En muchas ocasiones las etiquetas de estos productos no cuentan con los datos del fabricante ni
del registro ante la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI) o de la Secretaría de
Salud (SS). Desafortunadamente, se ha manipulado la información relacionada con su acción
curativa casi "milagrosa"; por lo que habría que tomar en cuenta las investigaciones farmacológicas
y citotoxicológicas hechas hasta ahora, que demuestran que esta especie presenta una serie de
compuestos que podrían ser perjudiciales para la salud (Cuadro 5).
Anatomía de la corteza y la madera: La corteza es de apariencia rugosa por la presencia de
abundantes lenticelas grandes y alargadas, hasta 5 mm de largo, agrupadas en líneas
transversales; de color pardo rojizo a grisáceo, con amplias fisuras longitudinales y superficiales;
de textura fibrosa, sabor resinoso y astringente, olor resinoso más o menos dulce y compacta, con
gran cantidad de taninos. De 0.5-1.5 mm de grosor total.

Características estéticas: la madera presenta diferencia de color entre albura y duramen, la albura
es de color rosa (2.5 YR 7/4) y el duramen es de color castaño (5 YR 6/6), sin olor característico y
sabor ligeramente amargo, brillo mediano, veteado suave, textura mediana e hilo entrecruzado, las
zonas de crecimiento están marcadas por bandas de parénquima axial.

Características macroscópicas y microscópicas: los poros y el parénquima axial son visibles a


simple vista. Los poros son de distribución difusa, algunos solitarios, la mayoría múltiples radiales
de dos, pocos de (1)5(7)/mm, con diámetro tangencial moderadamente pequeños de (47)80(91) m
m. Los elementos de vaso son extremadamente cortos de (113)160(220) m m, sus paredes
presentan puntuaciones areoladas alternas y placa de perforación simple. Presenta taninos.

El parénquima axial es de tipo vasicéntrico y en bandas confluentes, formado por más de ocho
células longitudinales, con cristales romboidales. Los rayos son en su mayoría uniseriados y
parcialmente biseriados, heterogéneos I, muy numerosos de (8)11(12)/mm, extremadamente bajos
de (69)144(315) m m y extremadamente finos de (8)10(18) m m; presentan algunas gomas. Las
fibras son de tipo libriforme, muy cortas de (236)546(803) m m, de diámetro mediano de (9)14(22)
m m y de paredes gruesas de (6)7(8) m m; presentan gomas en el lúmen.

Farmacología y toxicidad: Debido a la popularidad del uso del polvo de la corteza de M.


tenuiflora, "tepescohuite", instituciones de investigación nacionales y extranjeras se dieron a la
tarea de investigar los metabolitos y los compuestos activos que presenta la corteza con el fin de
validar o no, de manera científica, el uso de este "remedio tradicional" y, en su caso, la efectividad
que presenta, así como los posibles efectos secundarios que pudiera tener (Cuadro 5).

Los resultados obtenidos por los diferentes grupos de investigación no son concluyentes. El tipo de
extracto, su dosificación y el tipo de modelo biológico en experimentación, determinan y afectan los
resultados.

La corteza de M. tenuiflora presenta una gran abundancia de taninos, saponinas, alcaloides,


glucosa, xilosa, rhamnosa, arabinosa, lupeol, fitoesteroles, lípidos, cristales de oxalato de calcio y
de almidón. Anton et al. (1993) señalan que es ya conocido que las fibras vegetales, el almidón, las
saponinas triterpenoides y los taninos condensados, pueden mejorar el tratamiento contra
quemaduras y para la regeneración de la piel. Desafortunadamente, esta especie de Mimosa,
como otras, contiene alcaloides, lo que puede limitar su desarrollo farmacológico como una droga
OTC ("droga de mostrador") debido a los requerimientos legales nacionales e internacionales.

Discusión

Debido a la rápida y amplia difusión de las propiedades curativas de esta planta por parte de los
medios de comunicación masiva y a su desinformación, se llegó a considerar que esta especie
pertenecía a la familia Compositae (Lozoya et al. 1989) o que se trataba de otra especie de
Mimosa, M. tenuefolia L. (=M. cabrera) (Domínguez et al. 1989). En este trabajo se determinó la
identidad taxonómica del "tepescohuite", cuyo nombre científico correcto es Mimosa tenuiflora
(Willd.) Poir., perteneciente a la familia Fabaceae-Mimosoideae.

Se manejó la información en el sentido de que se trataba de una especie endémica de México


localizada únicamente en el Valle de Cintalapa, Chiapas (Genis 1987), generando situaciones de
encarecimiento de los productos elaborados con la corteza de esta especie e incluso llamados
alarmantes para su conservación. Este trabajo ha contribuido a aclarar ésto, ya que se trata de una
especie ampliamente distribuida en América, desde Brasil hasta México. En el caso de México, sus
poblaciones se establecen en varios tipos de vegetación que presentan algún grado de
perturbación (matorrales espinosos y casi puros de M. tenuiflora, selvas bajas, bosques de Pinus-
Quercus y de Pinus), así como a la orilla de caminos y en terrenos de cultivo en descanso o
abandonados. Además, presenta una gran amplitud de tolerancia a los factores climáticos y
edáficos, por lo que su establecimiento y su dispersión son favorecidos por el incremento de áreas
abiertas como consecuencia de las actividades humanas.

Por otra parte, esta especie presenta un patrón fenológico diferente al resto de las especies de
Mimosa presentes en la zona de estudio. Se trata de una especie caducifolia (no presenta follaje
de diciembre a mayo) que florece y fructifica durante 8 meses en la época relativamente más seca
del año (noviembre/diciembre a junio) cuando no presenta follaje. Las otras especies de Mimosa
florecen y fructifican en la época más húmeda del año (mayo a octubre) y durante un período de 4-
6 meses (Grether, 1997). Por lo anterior, las probabilidades de hibridación con otras especies de la
región son muy bajas.

La suma de estas características, en correlación con la elevada producción de frutos, la gran


capacidad de germinación de sus semillas en un amplio ámbito de tolerancia a la temperatura, su
germinación rápida, el tamaño pequeño de sus semillas y el rápido crecimiento de sus plántulas,
demuestran la gran potencialidad de dispersión y establecimiento de esta especie; asimismo su
gran tolerancia a la tala y a las quemas (Camargo-Ricalde y Grether 1998), confirman su carácter
oportunista y típicamente secundario.

Aunque se ha determinado que su uso medicinal no tiene un origen prehispánico, es importante


señalar que esta especie forma parte de la medicina popular de México; asimismo, su potencial
medicinal ha sido validado a partir del análisis farmacológico y citotóxico de su corteza (Lozoya et
al. 1989, Meckes-Lozoya et al. 1990a, 1990b, 1990c, Villarreal et al. 1991, 1993, Jiang et al. 1991a,
1991b, 1992, Heinrich et al.1992, Anton et al. 1993); sin embargo, todavía se requiere de estudios
adicionales para poder autorizar su venta como medicamento. Por lo anterior, actualmente se está
utilizando como uno más de los constituyentes de productos cosméticos, junto con la miel de abeja,
la sávila (Aloe barbadensis Mill.), saborizantes, aromatizantes, etc.

No obstante, en México esta especie tiene una gran potencialidad de uso como elemento
fundamental dentro del sistema agroforestal formado por maíz-M. tenuiflora-maíz. En
Centroamérica, principalmente en Honduras (Nolasco y Landaverde 1988, Kass et al. , 1993) se
considera que el sistema maíz-sorgo-M. tenuiflora proporciona los siguientes beneficios: menores
requerimientos de trabajo, ya que se usa el fuego para eliminar malas hierbas, plagas y otros
arbustos espinosos; se mantiene la fertilidad del suelo y se reduce el uso de pesticidas, fertilizantes
y otros insumos. Haciendo una comparación entre un bosque secundario y un terreno con M.
tenuiflora, éste último presenta valores mayores de materia orgánica, Ca, Mg y P (Landaverde
1989); un manejo agroforestal similar se da en el bosque de Caatinga de Brasil (Sampaio et al.
1993). Por lo tanto, para México, sería conveniente continuar el estudio de esta especie, pero
ahora como parte de un sistema agroforestal.

El uso de la madera de M. tenuiflora es muy limitado; en primer lugar porque sus individuos no son
muy robustos (2.39 m en promedio de altura y 14.88 cm en promedio de perímetro basal) y un
buen porcentaje de éstos son arbustos (39.55%) y en segundo lugar, aunque no se llevaron a cabo
estudios tecnológicos de la madera, su fragilidad puede deberse a que los elementos de vaso y las
fibras libriformes son muy cortos. Empíricamente, la gente de la zona reconoce que la madera de
esta especie "es dura, pero se astilla fácilmente y no dura más de 15 años".

Por otra parte, se contribuyó al conocimiento sobre la anatomía de la madera del género Mimosa,
ya que además de ser pocos los estudios existentes, están enfocados a conocer la relación
anatomía-taxonomía. En este tema, los trabajos más relevantes son los de Record y Hess (1943),
Cozzo y Cristiani (1950) y Babos y Cumana (1992); y para México sobresalen los de Chehaibar y
Grether (1990) y de Barajas-Morales y León-Gómez (1989).

Cabe señalar que la potencialidad del uso de M. tenuiflora va más allá del aspecto medicinal,
ecológico (Camargo-Ricalde y Grether 1998) y agroforestal. Lozoya et al.(1995) describen el primer
experimento, a nivel mundial, de transplante de tejido de una planta superior a un hospedero
animal al introducir "callos" de M. tenuiflora en el tejido subcutáneo de ratas. Los autores discuten
la relevancia de este hallazgo; por primera vez células en cultivo de plantas superiores
sobrevivieron en un ambiente animal, sugiriendo la posibilidad de utilizar farmacológicamente una
técnica que proponen denominar transplantes "inter-regni".

Agradecimientos

A Miguel Angel Armella Villalpando, Rosaura Grether González y Angélica Martínez Bernal de la
División de Ciencias Biológicas y de la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, por
la revisión crítica del manuscrito. Este trabajo fue financiado en parte por el Consejo Nacional de
Ciencia y Tecnología (CONACyT), convenio D112-903774 y por la Dirección General de
Investigación Científica y Superación Académica de la Secretaría de Educación Pública (SEP),
convenio C90-01-0282, y forma parte de la Tesis de Maestría de la autora.

Resumen

A partir de una serie de catástrofes ocurridas en México durante la década de 1980, se popularizó
el uso de la corteza del "tepescohuite" contra heridas y quemaduras de la piel. Los medios de
comunicación masiva manejaron la escasa información hasta entonces conocida y desinformaron a
la sociedad, propagando una serie de mitos alrededor de esta planta. El objetivo de este trabajo fue
determinar la identidad taxonómica e investigar la distribución y anatomía de la corteza y de la
madera de esta especie. También se investigaron sus usos actuales e históricos y se recopiló
información sobre la farmacología y toxicidad de la corteza. Su identidad taxonómica se determina
como Mimosa tenuiflora (Willd.) Poir. (Fabaceae-Mimosoideae). Florece y fructifica de noviembre a
junio y se localiza en México (estados de Oaxaca y Chiapas), Guatemala, Honduras, El Salvador,
Nicaragua, Panamá, Colombia, Venezuela y Brasil, en altitudes de 0-1110 (-1520) msnm. En
México se establece en selvas bajas, matorrales espinosos, en bosques de Pinus y de Pinus-
Quercus, pudiendo formar matorrales casi puros de esta especie, así como a la orilla de caminos y
en terrenos de cultivo en descanso o abandonados. Su distribución es agregada en los bosques y
en las selvas y uniforme en los matorrales. Presenta una densidad promedio de 9 individuos por
m2, con 0.45 individuos de frecuencia por cuadrante y una cobertura promedio de 1.69 m2; además,
tiene una gran amplitud de tolerancia a factores climáticos y edáficos, ratificando que es una
especie de carácter oportunista y típicamente secundaria. Regionalmente, se utiliza como fuente
de madera para combustible y postes para cercas, en medicina popular se usa contra heridas y
quemaduras de la piel (infusión, polvo y/o pomada a partir de la corteza); además, se comercializan
diversos productos como champúes, cremas, cápsulas, jabones, etc. La corteza es rugosa, de
color café rojizo a grisácea, de textura fibrosa de 0.5-1.5 mm de grosor, olor y sabor resinoso y
astringente, con gran cantidad de taninos. La madera presenta elementos de vaso
extremadamente cortos con puntuaciones areoladas alternas y placa de perforación simple,
parénquima axial vasicéntrico y en bandas confluentes, rayos uniseriados, extremadamente bajos y
finos, y fibras libriformes muy cortas. La corteza contiene taninos, saponinas, una fracción
alcaloide, lípidos, fitoesteroles, glucósidos, xilosa, rhamnosa, arabinosa, lupeol, metoxichalconas y
kukulkanos.
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Guasimo

Usos

El mucílago se emplea para tratar las quemaduras provocadas por el guao. La decocción se
ha empleado contra las hemorroides, atribuyéndosele propiedades emolientes y
astringentes; también se utiliza para tratar contusiones y golpes, como diurético y
antigripal.

La ingesta de grandes cantidades de diferentes partes de la planta pueden provocar náuseas,


vómitos y diarreas.

El mucílago se utiliza también en el embellecimiento del pelo y para evitar su caída.

[editar] Componentes

• Se ha detectado cafeína en las hojas. El tamizaje fitoquímico preliminar


indica la presencia de compuestos mayores.

[editar] Sinonimia
• Bubroma grandiflorum Willd. • Guazuma grandiflora (Willd. ex
ex Spreng. Spreng.) G. Don
• Bubroma guazuma (L.) Willd. • Guazuma guazuma (L.) Cockerell
• Bubroma invira Willd. • Guazuma invira (Willd.) G. Don
• Bubroma polybotryum (Cav.) • Guazuma parvifolia A.Rich.
Willd. • Guazuma polybotra Cav.
• Bubroma tomentosum • Guazuma tomentosa Kunth
(Kunth) Spreng. • Guazuma utilis Poepp.
• Diuroglossum rufescens • Theobroma grandiflorum (Willd. ex
Turcz. Spreng.) K.Schum.
• Guazuma blumei G.Don • Theobroma guazuma L.
• Guazuma bubroma Tussac
• Theobroma tomentosa (Kunth)
• Guazuma coriacea Rusby M.Gómez1

[editar] Galería

Planta Hojas Flores y hojas Flores

Flores y frutos Frutos


Flores Fruto maduro

[editar] Referencias

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Consultado el 5 de octubre de 2010.

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HÁBITAT:
(Euterpe oleracea) El huasaí es una palmera silvestre y
cultivada de más de 25 metros de altura,
originaria de la amazonía oriental que se
encuentra distribuida en toda la selva baja.

Crece, de manera silvestre o cultivada, bajo


clima tropical y en zonas inundables con
suelos aluviales. Se propaga por semillas y
por hijuelos.

PROPIEDADES MEDICINALES:
El huasaí tiene múltiples propiedades
medicinales: actúa contra la fiebre, la
malaria, ictericia, diabetes, hemorragias,
dolores musculares, afecciones hepáticas y
renales.

ECONOMÍA:
Por sus cualidades curativas, el huasaí
puede ingresar con facilidad el mercado
mundial de los medicamentos naturales.

Además, sus frutos y palmito tienen gran


aceptación local, y en el extranjero hay
potenciales mercados para la exportación de
palmito.
El huasaí puede usarse para varios fines:
medicinales, alimenticios, ornamentales,
tintóreos, forrajeros y agroforesteros.

ECONEGOCIOS

REGRESAR

Las verduras y Hortalizas para la alimentación: Algunas de las que conocemos


como hortalizas son los frutos de las plantas que los originan, por lo que se pueden
encontrar sus descripciones entre los que se nombran en ese apartado.

• ALCACHOFA O ALCAUCIL: Éste es el nombre de una planta y de su flor que


es comestible. Las piezas comestibles son el cáliz, el corazón de la flor, la base
de las hojas y las hojas carnosas de la flor inmadura.
• ZANAHORIA: es la raíz comestible de la planta del mismo nombre. El color
anaranjado de esta raíz se debe al colorante llamado caroteno, que constituye
la provitamina A, y que la hace tan importante para el consumo humano.
• LECHUGA: Es la hoja comestible de una herbácea de hojas grandes, del género
de la "Lactuca". Las variedades más comunes que se cultivan en las huertas
son: la lechuga de cogollo, la de hoja rizada, la romana y la escarola. La de
cogollo tiene forma parecida a la de la coliflor. La de hoja rizada tiene hojas
separadas, la romana presenta un cogollo largo y erguido y la escarola, de tallo
espinoso y hojas con aguijones blandos en los bordes. Crece fácilmente en
suelos fértiles, y es apreciada para ensaladas, sola o acompañada por otros
vegetales. También es apreciada por sus propiedades anestésicas para ciertas
neuralgias como la ciática.
• ESPINACA: Es una planta anual apreciada por sus hojas sabrosas y de gran
valor alimenticio: contiene hierro, vitamina A y vitamina B2 o riboflavina. Se
cultiva en zonas de clima frío en primavera y otoño; y en invierno en zonas de
clima cálido. En la actualidad se utilizan dos variedades: la de hoja rizada, para
consumir fresca, lavándola bien e hirviendo sus hojas, y la de hoja lisa para
comercializar congelada o enlatada. Es muy apreciada para la realización de
rellenos para pastas, tortillas y bocadillos, en la cocina cotidiana.

• ACELGA: Es una planta que crece muy rápida y fácilmente, de valores


nutritivos, y es apreciada por su hoja, que se utiliza hervida, para rellenos,
bocadillos, o simplemente cocida. También sus tallos o pencas son comestibles.
Sus raíces son pequeñas. En épocas más cálidas produce flor y da semillas, que
por efecto del viento, caen en otros lugares, y así se reproduce fácilmente.
• RABANITO: Así se lo llama al rábano, planta herbácea de la familia de las
crucíferas, cuyo tallo se une en su base a la raíz, presentando un tubérculo
globoso, que se consume en ensaladas y también cocido, en diversas
preparaciones. Varía según el clima y la variedad, en su tamaño y color, que va
desde el blanco al rojo, incluyendo algunas especies amarillentas. No sólo se
presentan en forma cilíndrica, sino que también pueden hallarse algunos
alargados. Y otra variedad muy consumida en el rábano japonés, el daikon, que
se prepara crudo o cocido.
• REMOLACHA: es este el nombre de una especie de plantas conocida en
algunos lugares como betabel. Es apreciada por sus raíces que son tubérculos
comestibles, de un sabor dulzón, y se la consume generalmente hervida en
distintas preparaciones. La remolacha comestible contiene un 10% de
carbohidratos y pequeñas cantidades de proteínas, grasa, fibra y ceniza, y sus
hojas son ricas en vitaminas A y B. Se extrae también azúcar de remolacha, y
hay ciertas variedades, como la forrajera, que se utiliza como alimento de
animales. La acelga suiza es una variedad que presenta raíces pequeñas y
hojas grandes y tallos gruesos que se utilizan cocidos como verduras. En
algunos lugares se extrae de ella tintura roja vegetal.
• ZAPALLO: Es una planta rastrera y trepadora de origen americano, de frutos
comestibles, y conocida en muchos países con el nombre de calabaza y
calabacín (zapallitos de tronco, pequeños, de cáscara verde oscura y de forma
cilíndrica, que se usan generalmente para realizarlo horneados con rellenos
diversos). La planta tiene un tallo endeble, hueco y áspero que se extiende por
el suelo. Las hojas son grandes, acorazonadas y lobuladas. Las flores son
amarillas y hermafroditas. El zapallo, junto con la papa, son unas de las
verduras más utilizadas en el consumo cotidiano del ser humano. Pero también
se lo utiliza para bebidas y dulces (para esto, es apreciado el llamado zapallo de
Angola, y el cayote o chilacayote). Otra variedad, la calabaza vinatera o güira,
cuyo fruto, el totumo, es utilizado para realizar las maracas, después de haberla
secado. En México se halla la variedad llamada acocote, y se usa para extraer el
aguamiel de la agave (maguey).
Primavera Primavera-Verano Verano Verano-Otoño

Sandía Escarola Coliflor Cebolla


Pepino Judía Repollo Borraja
Melón Chirivía Coles de bruselas Espinaca
Espinaca Cardo Hinojo
Endivia Apio Fresón
Cebollino Nabo
Calabaza
Apio
Maíz Otoño Invierno Invierno-Primav.
Tomate
Albahaca Guisantes Cebolla Tomate
Calabaza Alcachofa Espinaca Berenjena
Espárrago Zanahoria Acelga Pimiento
Ajo

Señalamiento de la denominación de origen:

“MANGO ATAULFO DEL SOCONUSCO CHIAPAS”, para ser aplicada al mango.

4.- Descripción del producto a que se aplicará la denominación de origen:

Las características morfológicas del fruto son las siguientes:

Tiene un peso promedio de 350 grs.; una composición promedio de 69% de


pulpa, 19% cáscara y 8.5% hueso o semilla, la pulpa es de consistencia firme
con muy poco contenido de fibra, con sabor dulce y baja de acidez, con cáscara
firme y de color amarillo y resistente al manejo poscosecha.

Componentes.- Los componentes bioquímicos más importantes del “MANGO


ATAULFO DEL SOCONUSCO CHIAPAS” corresponden a los caracteres de sólidos
solubles totales (BX), azúcares reductores totales y acidez.
Las características, componentes, formas de extracción, procesos de
producción o elaboración del producto, y sus modos de empaque, embalaje o
envasamiento, serán siempre las que se fijen en la Norma Oficial Mexicana,
que en su momento sea emitida por la autoridad competente, en los términos
establecidos en la ley de la materia.

5.- Lugares de extracción:

La zona de producción del MANGO ATAULFO DEL SOCONUSCO CHIAPAS abarca


los municipios de Suchiate, Frontera Hidalgo, Metapa, Tuxtla Chico, Tapachula,
Mazatán, Huehuetán, Tuzantán, Huixtla, Villa Comaltitlán, Escuintla,
Acacoyagua y Acapetahua, los cuales conforman la denominada región del
“MANGO ATAULFO DEL SOCONUSCO CHIAPAS”.

6.- Señalamiento detallado de los vínculos entre la denominación de origen,


producto y territorio:

La producción de “MANGO ATAULFO DEL SOCONUSCO CHIAPAS” tiene sus


orígenes en el año de 1963, cuando se realizaron investigaciones sobre mango
con diferentes materiales existentes en la región del Soconusco, detectando en
un predio de Tapachula propiedad del Sr. Ataulfo Morales Gordillo, 5 árboles
con características sobresalientes del fruto, de los cuales se han obtenido
yemas y varetas para propagar este material en toda la región del Soconusco,
en donde se le conoce y denomina comúnmente como “MANGO ATAULFO DEL
SOCONUSCO”.

Desde 1963 a la fecha se han establecido 15,000 hectáreas de este mango que
representa cerca de 83% de la superficie cultivada con este frutal en la región,
y cuyo volumen anual es aproximadamente 176,000 toneladas, por lo que ha
generado fuentes de empleo, servicios, centros de investigación,
agroindustrias, comercializadoras, infraestructura, asociaciones de
productores, y por lo tanto el reconocimiento por parte del H. Congreso del
Estado de Chiapas.

De lo anterior se deriva que el “MANGO ATAULFO DEL SOCONUSCO CHIAPAS”,


es originario de la región, que desarrolla y posee sus particulares
características por la interacción con los factores agroecológicos y que en torno
a éste se ha generado un desarrollo económico en beneficio de los productores
y de la población de dicha región.

En efecto, la región Geográfica Productora del “MANGO ATAULFO DEL


SOCONUSCO CHIAPAS” se localiza en la costa, al sur del Estado, entre las
coordenadas 14°30’ y 15°20’ de latitud Norte, así como 92°10’ y 92°50’ de
longitud Oeste del meridiano de Greenwich. Está delimitada al norte por la
Sierra Madre de Chiapas, al Suroeste por el Océano Pacífico, el Río Suchiate
constituye su límite Sureste, limitando al Noroeste con el Municipio de
Mapastepec.

En la planicie costera donde se cultiva el “MANGO ATAULFO DEL SOCONUSCO


CHIAPAS” predomina el clima cálido subhúmedo y cálido húmedo, ambos con
lluvias en verano y oscilaciones isotermales menores de 5°C; tiene dos épocas
secas, durante el verano y el invierno, siendo esta última la más marcada.

En cuanto a la temperatura media de esta región, es de 27 a 28°C, siendo la


oscilación media mensual de temperaturas menor a 5°C; la precipitación varía
de 1089 a 3000 mm y se distribuye de abril a octubre en la parte alta y de
mayo a octubre en la planicie costera, significando que se tienen seis meses
sin lluvia en las áreas productoras del “MANGO ATAULFO DEL SOCONUSCO
CHIAPAS”. Estas características del clima son las más recomendadas para el
cultivo del manguero en general, es decir, el clima del tipo monzónico,
caracterizado por una temporada de lluvias, alternado con otra de sequía.
Otros factores climáticos son: humedad relativa que es de un promedio anual
de 75 a 80%, 90 días nublados de promedio anual y 100 días lluviosos
promedio para el bajo Soconusco por 120 días lluviosos para el alto Soconusco.

Existen cuatro unidades de suelos en la zona productora de mango de la costa


de Chiapas, que son:

Luvisoles crómicos, éstos representan el 10.3% de la superficie total de la


costa de Chiapas, son suelos de textura media con un subsuelo muy rico en
arcilla, son fértiles y ácidos, con alta capacidad para retener nutrimentos que
permiten altos rendimientos en frutales. En la región del Soconusco se les
encuentra de los 28 a 250 metros sobre el nivel del mar;

Fluvisoles eútricos, unidad de suelos que se encuentran en su gran mayoría en


la llanura costera que corresponde a un relieve plano, representan el 36.71%
de la superficie de la costa de Chiapas, son de textura media y están
constituidos por materiales disgregados que no presentan estructura
desarrollada, son profundos y ricos en arcillas; de buena fertilidad, buen
drenaje y PH ligeramente ácido;

Gleysoles eútricos, suelos pantanosos que representan el 19.9% de la


superficie de la costa, se encuentran en la zona más cercana al mar, su drenaje
es lento y su topografía plana. No se recomiendan para el establecimiento de
huertos de mango, y

Andosol mólico, unidades de suelos que representan un 5.4% de la superficie


total de la costa y se localizan en la zona aledaña al volcán del Tacaná, en los
municipios de Tuxtla Chico, Cacahoatán y Unión Juárez, así como parte de
Metapa y Tapachula. Son suelos de textura media que se han formado a partir
de cenizas volcánicas, presentan una capa superficial de color negro o muy
oscuro, rica en materia orgánica y nutrimentos, son de textura esponjosa o
muy suelta, se localizan desde los 10 metros sobre el nivel del mar en el
Municipio de Metapa, hasta las faldas del Tacaná en el Municipio de Unión
Juárez a 2000 metros sobre el nivel del mar.

La faja costera donde se tienen las condiciones agroecológicas para alta


productividad y calidad excelente de la variedad del “MANGO ATAULFO DEL
SOCONUSCO CHIAPAS”, comprende los trece municipios citados en el
considerando 5 de esta resolución.

Tabla 3. Clasificación de las plantas por categoría de uso

ALIMENTICIO MEDICINAL ORNAMENTAL CONDIMENTO

Tempesquistle

(Sideroxylon palmeri)

Higuerilla (Ricinos

communis)

Monjita (Laelia álbida) Hierbabuena

(Menta viridis)

Guaje blanco (Le4ucna

leucocephala)

Ruda (Ruta

chalepensis)

Malvon (Pelargonium

domesticus)

Orégano (Limpia

graveolens)

Guaje rojo (Leucaena


esculenta)

Sábila (Aloe vera) Margariton () Hoja santa (Piper

sanctus)

Pitaya (Stenocereus

pruinosus)

Hierbabuena (Menta

viridis)

Flor de muerto

(Tapetes erecta)

Epazote

(Chenopodium

sp.)

Pitahaya (Hylocereus

undatus)

Aguacate (Persea

americana)

Rosal (Rosa spp.) Chile piquín

(Capsicum

annum)

Guayaba (Psidium

gajaba)

Pirul (Schinus molle) Helecho (Neprolepis

sp.)
Chile miahuateco

(Capsicum sp)

Izote (Yucca spp) Manzanilla (Helenium

autumnale)

Cola de borrego ()

Níspero (Eriobotrya

japonica)

Naranja (Citrus

sinensis)

Bugambilia

(Bouganvillea

spectabilis)

Durazno (prunas

persica)

Floripondio (Datura

arborea)

Jacaranda (Jacaranda

mimosifolia)

Nopal (Opuntia spp) Guachalala

(Caesalpinea

cacalaco)

Amor por un rato

(Portulaca grandiflora)
Plátano (Musa

paradisiaca)

Aguacate (Persea

americana)

Trueno (Ligustrum

lucidum)

Aguacate (Persea

americana)

Albahaca (Ocimum

basilicum)

Plúmbago (Plumeria

ubrens)

Granada (Punica

granatum)

Epazote

(Chenopodium sp.)

Nochebuena

(Euphorbia

pulcherrima)

Chirimoya (Annona

cherimola)

Orégano (Limpia

graveolens)
Hule (Picus sp.)

Xoconostle

(Stenocereus stellatus)

Laurel (Nectandra

heydeana)

Palma datilera

(Phoenix canariensis)

Limón (Citrus

aurantifolia)

Azumiate (Mikania

cordifolia)

Geranio (Pelargonium

hortorum)

Naranjo (Citrus

sinensis)

Mora (Solanum

americanum)

Chino (Impatiens

balsamica)

Toronja (Citrus maxima) Higo (Picus carica) Lirio (Iris germanica)

Papaya (Carica papaya) Guayabo (Psidium

guajaba)

Floripondio (Datura
arborea)

Lima (Citrus limeta) Flor de muerto

(Tagetes erecta)

Alfombra (Verbena

corimbosa)

Nogal

(Juglans regia)

Dalia (Dalia pinata)

Tabla 3. Clasificación de las plantas por categoría de uso


ALIMENTICIO MEDICINAL ORNAMENTAL CONDIMENTO
Tempesquistle
(Sideroxylon palmeri)
Higuerilla (Ricinos
communis)
Monjita (Laelia álbida) Hierbabuena
(Menta viridis)
Guaje blanco (Le4ucna
leucocephala)
Ruda (Ruta
chalepensis)
Malvon (Pelargonium
domesticus)
Orégano (Limpia
graveolens)
Guaje rojo (Leucaena
esculenta)
Sábila (Aloe vera) Margariton () Hoja santa (Piper
sanctus)
Pitaya (Stenocereus
pruinosus)
Hierbabuena (Menta
viridis)
Flor de muerto
(Tapetes erecta)
Epazote
(Chenopodium
sp.)
Pitahaya (Hylocereus
undatus)
Aguacate (Persea
americana)
Rosal (Rosa spp.) Chile piquín
(Capsicum
annum)
Guayaba (Psidium
gajaba)
Pirul (Schinus molle) Helecho (Neprolepis
sp.)
Chile miahuateco
(Capsicum sp)
Izote (Yucca spp) Manzanilla (Helenium
autumnale)
Cola de borrego ()
Níspero (Eriobotrya
japonica)
Naranja (Citrus
sinensis)
Bugambilia
(Bouganvillea
spectabilis)
Durazno (prunas
persica)
Floripondio (Datura
arborea)
Jacaranda (Jacaranda
mimosifolia)
Nopal (Opuntia spp) Guachalala
(Caesalpinea
cacalaco)
Amor por un rato
(Portulaca grandiflora)
Plátano (Musa
paradisiaca)
Aguacate (Persea
americana)
Trueno (Ligustrum
lucidum)
Aguacate (Persea
americana)
Albahaca (Ocimum
basilicum)
Plúmbago (Plumeria
ubrens)
Granada (Punica
granatum)
Epazote
(Chenopodium sp.)
Nochebuena
(Euphorbia
pulcherrima)
Chirimoya (Annona
cherimola)
Orégano (Limpia
graveolens)
Hule (Picus sp.)
Xoconostle
(Stenocereus stellatus)
Laurel (Nectandra
heydeana)
Palma datilera
(Phoenix canariensis)
Limón (Citrus
aurantifolia)
Azumiate (Mikania
cordifolia)
Geranio (Pelargonium
hortorum)
Naranjo (Citrus
sinensis)
Mora (Solanum
americanum)
Chino (Impatiens
balsamica)
Toronja (Citrus maxima) Higo (Picus carica) Lirio (Iris germanica)
Papaya (Carica papaya) Guayabo (Psidium
guajaba)
Floripondio (Datura
arborea)
Lima (Citrus limeta) Flor de muerto
(Tagetes erecta)
Alfombra (Verbena
corimbosa)
Nogal
(Juglans regia)

Dalia (Dalia pinata)

Jitomate (Lycopersicum
esculentum)
Uva (Vitis vinifera)
Chayote (Sechium

edule)