Вы находитесь на странице: 1из 12

Cómo memorizar un discurso en

una noche
Creado por WikiHow Traduction, WikiHow tradurre, Oscar Avila

Todos hemos estado ahí, La semana pasada un profesor te asigno un


proyecto, y tienes que presentarlo mañana. O tienes una reunión con tu jefe
mañana, y el presidente de la compañía, y necesitas tener tu presentación
memorizada. O podría ser que necesites memorizar un monólogo para una
audición. Cualquiera que sea la situación, algunas veces tenemos que
memorizar mucha información, y rápidamente. Aquí tienes como hacerlo:

Pasos

1.

1
Escribe lo que tengas que memorizar, ya sea un discurso, una
presentación, o algo semejante.
Anuncio
2.

2
Graba lo que tienes que memorizar. Hazlo preferiblemente en un ordenador,
y grábalo tanto en su totalidad como en segmentos de 1 minuto.
3.

3
Escucha cada segmento a conciencia en el orden que deben ser
presentados. Puedes hacer esto mientras trabajas o haces tareas sencillas,
como hacer carteles o una presentación de PowerPoint para apoyar tu
discurso.
4.

4
Cuando ya hayas memorizado un segmento, pasa al siguiente.
5.

5
Cuando ya hayas memorizado todos los segmentos y hayas terminado de
elaborar las ayudas audiovisuales, practica dar el discurso tal y como se
lo darías a tu audiencia, permitiéndote acostumbrarte a tener todos los
segmentos y el material juntos.
6.

6
Cuando vayas a dormir, reproduce el discurso en la computadora en su
versión completa, y has que esté constantemente repitiéndose, así estará
toda la noche reproduciéndose. Esto ayuda a mantener lo que has
memorizado, lo fija en tu mente durante la noche. Esto solamente si lo
necesitas.
7.

7
Levántate aproximadamente unos 30 minutos antes de lo usual para
repasar tu presentación unas cuantas veces.
8.

8
Transfiere los segmentos grabados de tu presentación a tu reproductor
iPod/mp3 y escucha los segmentos con los que creas tienes más
problemas.
9.

9
Relájate y da tu presentación naturalmente.
Anuncio

Consejos
 Pasa algún tempo extra en las transiciones. A menudo, la gente olvida el orden
de los segmentos. Establece alguna clave para recordar cual segmento sigue.
 Di la presentación en voz alta rápidamente. Si puedes decirle rápidamente sin
tartamudear o olvidar partes, es porque lo has memorizado completamente.
 Empieza más pronto la próxima vez, para evitar el estrés.
 Lee el discurso unas cuantas veces, parte a parte. Cuando has memorizado
una parte, pasa a la siguiente. Después de eso, dilas una junto a la otra.
 Lee el discurso mientras lo escuchas. Luego trata de decirlo al mismo tiempo
que la grabación.
 Lee una oración en voz alta, luego en tu cabeza, y luego memorízala. Después
de cada oración, pon todo junto para probar si lo has aprendido
adecuadamente.
 Escribe el discurso a la vez que vas escuchando los segmentos grabados.
 Para memorizarlo mejor, léelo 5 a 10 veces. Esto puede ayudarte a memorizar
algunas líneas del discurso.
 Lee los párrafos mentalmente, para no terminar con dolor de garganta. Cuando
lo tengas casi memorizado mentalmente, empieza a decirlo en voz alta.
Anuncio

Cosas que necesitarás


 Computadora
 Reproductor MP3
 Tu discurso escrito en papel, preferiblemente 1 párrafo por página.
Consejos
 Cuando estudies, tómate un descanso de vez en cuando y haz algo dinámico,
como subir escaleras o hacer abdominales, y regresa al trabajo en diez
minutos.
 Memoriza tu canción favorita o poema hasta que puedas recitarla de memoria
sin ningún tipo de ayuda. Realiza este ejercicio a menudo.
 Toma unos cuantos objetos (digamos 10). Estúdialos por 30 segundos.
Quítalos de tu vista y trata de escribir la lista de todos ellos. Ve incrementando
el número de objetos para ejercitar tu memoria, o pide a alguien que busque los
objetos por ti. Así el ejercicio será más desafiante.
 Un método sencillo para recordar el nombre de una personas es mirarle a la
cara cuando te la presentan y decir su nombre al saludarla: “Encantado de
conocerte, Juan”. Otra forma de recordar un nombre es visualizar a esa
persona dando la mano a alguien a quien ya conoces bien. Es raro, pero
funciona.
 A la mayoría de la gente le resulta difícil recordar información abstracta, como
los números. Este es uno de los factores que separan a los que tienen una
memoria fotográfica de los que tienen una memoria normal. La clave para ser
capaz de recordar este tipo de cosas es construir asociaciones y conexiones
que evoquen el recuerdo. Esa es la razón por la cual prácticamente ningún
cerebro es capaz de mejorar su memoria drásticamente usando ayudas
mnemotécnicas. Construir una memoria enorme requiere recordar más,
asociando las cosas que se quieren recordar con otras (emociones, otros
recuerdos, imágenes, olores, etc.) para crear más conexiones en la memoria, y
facilitar el acceso al recuerdo particular.
 Si tienes facilidad para la poesía, trata de convertir lo que quieres recordar en
un poema o una canción.
 Dibuja un punto con tinta en la palma de tu mano, para recordar hacer algo
importante. Cada vez que veas el punto lo recordarás.
 Trata de recordar la sucesión de un montón de cartas barajadas al azar.
Aunque no tenga ninguna utilidad en sí mismo, este ejercicio te ayudará a
descubrir qué técnica de memorización te funciona mejor.
 Déjate un mensaje telefónico a ti mismo para recordar algo importante que
debas hacer.
 Habla con alguien sobre lo que no deseas recordar. Es más fácil recordarlo
cuanto más lo repitas.
 Existen juegos que se han diseñado para ayudar a mejorar la memoria. Prueba
a jugar alguno en tu videoconsola.
 En la red puedes encontrar cientos de productos disponibles que prometen
mejorar tu memoria. La mayoría consiste en estrategias mnemotécnicas y,
aunque algunos son una estafa, otros realmente funcionan.
 Visualiza cualquier cosa que debas recordar hacer como parte de algo que ves
cada día. Por ejemplo, si tienes que darle a tu perro cierta medicina, visualiza a
tu perro en tu refrigerador cada vez que pases por delante o lo abras. Esto
mantendrá la medicina de tu perro “fresca” en tu memoria
 Escribe la tarea o la cita inmediatamente. Si no tienes un lápiz a mano, cambia
la hora de tu reloj; más tarde, recordarás por qué cambiaste la hora. También
puedes ponerte el reloj al revés.
 Escribe en una agenda la tarea por adelantado. Hasta los asuntos más
pequeños se pueden poner por escrito; es una buena forma de no olvidarte de
nada.
 ¡Impresiona a los demás! Puedes ser como Olive Doyle, quien impresionaba a
los demás cuando era una niña en un campamento scout. En lugar de cantar
una canción como las demás, recitaba de memoria algún pasaje gracioso o
interesante de un libro de Sherlock Holmes: