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Parte

CASOS

1 Parte CASOS La disputa del bagre La industria estadounidense del bagre El cultivo de plantas

La disputa del bagre

La industria estadounidense del bagre

El cultivo de plantas y animales marinos para consumo hu- mano inició hace miles de años. En términos globales, la acuicultura creció más del doble en la década de los no- venta (a más de 35 millones de toneladas por año). Para satisfacer la demanda de fuentes de proteínas de mejor cali- dad, se cultivan vieiras, ostras, salmón y bagre en entornos controlados. El pescado cultivado en granjas presenta alta calidad y, a diferencia del capturado en el océano, está dis- ponible todo el año. La producción estadounidense de acuicultura ha aumen- tado más de 49 por ciento desde 1991. 1 Esta actividad repre- senta el segmento de mayor crecimiento de la agricultura en Estados Unidos. Los alimentos marinos cultivados forman una tercera parte de los pescados y mariscos consumidos en ese país. Cerca de las dos terceras partes del camarón y el salmón, y casi todo el bagre y la trucha consumidos por los estadounidenses es cultivada en estanques. 2 El bagre en estado natural, con piel delgada, bigotes y boca grande, puede encontrarse en canales y ríos del sud- este de Estados Unidos. Este tipo de pez por lo general se describe como fuerte, espinudo y fangoso, sin embargo, como resultado de la tecnología de acuicultura, el bagre es una especie de cultivo económico con sabor suave. Esta variedad se cultiva en estanques arcillosos llenos con agua fresca que es bombeada de pozos subterráneos y alimentada con granos enriquecidos con alto contenido de proteína. Su carne blanca y firme puede transmitir fuertes sabores y se presta para una variedad de técnicas de preparación, que lo hacen adecuado para casi cualquier tipo de cocina. 3 Los estadounidenses consumieron alrededor de 275 mi- llones de kilogramos (más de 600 millones de libras) de bagre en 2000, 4 la mayor parte del cual provino de 150 000 acres de criaderos en Estados Unidos, ubicados sobre todo en Mississippi, Arkansas y Louisiana. Se estima que la indus- tria estadounidense del bagre genera un equivalente a 4000 millones de dólares de este producto por año. El bagre es especialmente popular en platillos del sur, sin embargo, su uso ha crecido en el medio oeste. En la actualidad es posi- ble encontrar filete de bagre en supermercados y pescade- rías de Nueva York. En una encuesta reciente se encontró

FUENTE: Este caso fue preparado por los profesores Michael R. Czinkota y Thomas B. Cooke, de Georgetown University McDnonough School of Business, asistidos por el estudiante de posgrado Armen S. Hovhannisyan, Georgetown University School of Foreign Service.

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que esta variedad se ubica como el tercer alimento marino favorito del país, sólo detrás del camarón y la langosta. 5

La cuestión

Estados Unidos es un mercado importante para el bagre proveniente de Vietnam (seguido por Hong Kong, la Unión Europea y Australia). En 2001 Estados Unidos produjo 270.5 millones de kilogramos (597 millones de libras), e importó cerca de 3.7 millones de kilogramos (8.2 millones de libras) de bagre, de los cuales, 90 por ciento, cerca de 3.2 millones de kilogramos (siete millones de libras) provino de Vietnam. A finales de 2001 los precios del bagre cayeron a 50 cen- tavos por libra, cerca de 15 centavos por debajo del costo de producción, y aproximadamente 30 centavos abajo del precio de 2000. Los productores estadounidenses culparon de esta caída de precios a las importaciones provenientes de Vietnam. 6 A su vez, los importadores y exportadores de bagre prove- niente de Vietnam culparon a los productores estadouniden- ses de provocar la caída de precios, argumentando que los estadounidenses eran culpables de hacer crecer los inventa- rios 30 por ciento, una cifra obtenida del Servicio Nacional Estadístico de Agricultura (NASS, por sus siglas en inglés) (http://www.usda.gov/nass). Los importadores vietnami- tas de pescado también argumentaban que los productores estadounidenses de bagre eran responsables de los proble- mas que enfrentaban debido a que ellos comercializaban el pescado nacional sólo en algunos estados. “El problema es no comercializar de forma adecuada el producto a lo largo de Estados Unidos”, indica Andrew Forman, presidente de Infinity Seafood, LLC, con sede en Boston. Según un reporte de Consulting Trends International, una firma de consultoría con sede en California, la caída de los precios “es en gran medida resultado de más inventarios de bagre nacional en Estados Unidos, lo que deprimirá los precios en el periodo comprendido de finales de 2001 a 2002”. La industria estadounidense del bagre triplicó su tamaño en el periodo de 1985 a 2001. Hugh Warren, vicepresidente del Instituto del Bagre para América del Norte, indica que este crecimiento se debió sólo al esfuerzo de marketing de la in- dustria, el cual tuvo un valor de 50 millones de dólares. Con- sidera que los importadores se beneficiaron indirectamente de ello. 7 La industria estadounidense ofrece 15 000 empleos con un ingreso de $8 por hora en las regiones pobres de América del Norte, y estos empleos están siendo “hurtados” por importaciones baratas provenientes de Vietnam. 8

El Tratado Comercial Bilateral entre Estados Unidos y Vietnam (BTA, por sus siglas en inglés), aprobado por el Congreso, fue firmado por ambos países el 13 de julio de 2000. El BTA, firmado en 2001 por el presidente George W. Bush, abrió la puerta para un mayor comercio bilateral. En el primer año el comercio entre ambos países se duplicó. La reducción de aranceles derivada de este acuerdo ocasionó un incremento de cinco millones de libras de filetes conge- lados en 1999 a 34 millones de libras en 2002, llegando a 20 por ciento del mercado estadounidense. Una importante anomalía del marco del BTA es la falta de un mecanismo formal y neutral para atender las disputas. El BTA cuenta con un “Comité Conjunto sobre el Desarrollo de Relaciones Comerciales y Económicas”, que tiene la fa- cultad de actuar como un foro de consulta sobre problemas relacionados con el acuerdo. En un intento por remediar esta situación, productores es- tadounidenses de bagre, asociaciones industriales y organiza- ciones de apoyo acudieron a Washington para solicitar apoyo de parte de funcionarios del Departamento de Estado, del De- partamento de Comercio, de la Oficina de Alimentos y Medica- mentos y del Congreso. Sostuvieron una campaña de publici- dad en contra de sus competidores de Vietnam con el objetivo de convencer al público de que el bagre proveniente de ese país era de baja calidad y producido en aguas contaminadas. 9

Reacción del Congreso. La disputa por el etiquetado

El apoyo por parte del Congreso fue inmediato. En diciembre de 2001 se introdujo una enmienda a una ley de apropiacio- nes que impedía a la Oficina de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) invertir recursos “para permi- tir el ingreso de pescado o productos marinos etiquetados en su totalidad o en parte con el término “bagre”, a menos que el pescado proviniera de la familia Ictaluridae”. Los senado- res del sur del país, quienes introdujeron una iniciativa de ley acerca del etiquetado, afirmaban que el pescado de origen vietnamita era científicamente tan diferente del bagre como “una vaca lo es de un yak”. 10 El senador Phil Gramm (R-TX) aportó una perspectiva distinta al describir al bagre de origen vietnamita de la siguiente forma: “No sólo parece un bagre sino que también se comporta como tal; y las personas que se dedican a la ciencia pesquera lo denominan como bagre. ¿Por qué desearíamos llamarlo de otro modo?”. 11 Esto signifi- caba que la FDA debía identificar distintos tipos de bagre. En enero de 2002, bajo supervisión del Congreso, la FDA publicó una “Guía para las regulaciones de la industria” sobre la forma en que debía etiquetarse el pescado importado. Con base en la regulación, el término pescado liso con bigotes era un sustituto adecuado para bagre liso con bigotes; pero otras variaciones sintácticas del término bagre no lo eran. Por el contrario, los importadores, restaurantes y tiendas de aba- rrotes debían utilizar un nombre como “basa”, el cual es otro término para denominar al bagre de la familia Pangasius (Pangasiidae). La Ley Agraria Estadounidense de 2002 prohi- bía que el pescado que no fuera Ictaluridae pudiera comer- cializarse y venderse como “bagre” en Estados Unidos.

La disputa del bagre

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Aunque los productores estadounidenses de bagre es- peraban que la decisión de etiquetado provocara que dis- minuyeran las ventas del bagre vietnamita, el resultado fue justo el opuesto, ya que las ventas del “basa” o “tra” vietna- mita en realidad se incrementaron. Parecía que el término “basa” le otorgaba un atractivo comercial especial. La enmienda y la regulación resultaron malas noticias para varios participantes (restaurantes, consumidores y gente en la industria del bagre). Un artículo que apareció en la revista The Far Eastern Economic Review (6 de diciembre de 2001) señaló que la disminución de los precios en Esta- dos Unidos ocasionó que los productores de bagre de ese país reportaran una reducción de 30 por ciento (2001-2002) en las ganancia promedio de un kilogramo de bagre. Como lo expresó el propietario del Piazza’s Seafood World, un importador con sede en Nueva Orléans: “Ninguna persona en Estados Unidos es propietaria del término ‘bagre’”. 12 No obstante, Vietnam aún era libre de exportar bagre a Estados Unidos, siempre que se le denominara de otro modo, hasta que aparecieron los aranceles especiales.

¿Cuándo un bagre es un bagre?

Para identificar distintas variedades de bagre la FDA buscó asesoría experta en la materia. Antes de promulgar su regu- lación consultó al Dr. Carl J. Ferraris, del departamento de ictiología de la Academia de Ciencias de California. La res- puesta del Dr. Ferraris fue que no existía una justificación científica para manejar o renombrar al bagre de Vietnam de forma diferente al de Estados Unidos. 13 De acuerdo con los productores de bagre de Estados Unidos, el único bagre verdadero pertenece a la familia con el término latino Ictaluridae. La variedad vietnamita se encuentra dentro de la familia Pangasiidae, que son los “bagres de agua dulce de África y del sur de Asia”. Los pro- ductores vietnamitas de bagre afirman que han desarrollado una nueva industria agrícola, convirtiendo sus campos de arroz y soya en rentables granjas acuícolas en las regio- nes de bajos recursos del país. Al renunciar a los granos también abandonaron la intensa utilización de pesticidas y fertilizantes químicos, lo cual es benéfico para el ambiente. También renunciaron a los subsidios agrícolas en un pe- riodo en el que los legisladores deseaban que el gobierno dejara de intervenir en la agricultura. 14 Los productores estadounidenses de bagre afirman que su bagre se cultiva en estanques de agua purificada, que son verificados por agencias federales para que cumplan los es- tándares del Instituto del Bagre. La industria estadounidense del bagre está sujeta a inspecciones por parte de 17 agencias federales (entre las que se incluye al Departamento de Co- mercio, la Oficina de Alimentos y Medicamentos y la Agen- cia de Protección Ambiental). En contraste, las importacio- nes vietnamitas sólo cumplen la aprobación de la FDA. 15 El bagre de Vietnam se cultiva en jaulas que flotan en ciénagas en el río Mekong; algunos de los senadores del sur señalaron la posibilidad de la existencia de toxinas de Vietnam en este río “sucio”. 16

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Parte 1 • Casos

El Departamento de Comercio y la Comisión del Comercio Internacional

Menos de un año después de conseguir la regulación de eti- quetado por parte del Congreso, los Productores de Bagre

de Norteamérica (CFA, por sus siglas en inglés) solicitaron

al gobierno estadounidense una mayor protección. Parecía

que la decisión del etiquetado no estaba logrando el re- sultado deseado. Para este momento la participación viet- namita en el mercado estadounidense ya había caído a 12 por ciento. Sin embargo, se creía que este 12 por ciento continuaba haciendo descender el costo (y las utilidades) del bagre en Estados Unidos. La solicitud a la Comisión del

Comercio Internacional (ITC, por sus siglas en inglés) fue la de imponer aranceles hasta de 191 por ciento. Al analizar la queja de antidumping de parte de la CFA, el Departamento de Comercio (DOC, por sus siglas en in- glés) se basó en ciertos supuestos necesarios. Al asumir que Vietnam no es una economía de mercado (y sin con- siderar la industria de alimentos provenientes del mar de forma independiente), el DOC utilizó información de India

y Bangladesh para establecer lo que debía ser un “precio

justo” para las exportaciones de bagre de Vietnam a Estados Unidos. La decisión inicial del DOC fue imponer aranceles que iban de 38 a 64 por ciento sobre cuatro exportadores

vietnamitas. El siguiente paso fue la confirmación de la ITC para las acciones del DOC. En febrero de 2003 Vietnam suspendió las exportacio- nes de bagre a Estados Unidos. En el momento del anuncio de esta acción, los precios del bagre vietnamita se habían incrementado en más de 20 por ciento en el mercado es- tadounidense. Nguyen Huu Dung, secretario general de la Asociación Vietnamita de Exportadores y Productores de Bagre (VASEP, por sus siglas en inglés) señaló: “Tenemos que detener las exportaciones de los filetes de bagre con- gelado porque nuestros importadores estadounidenses no pueden solventar el pago de los altos aranceles”. Los empresarios y productores de alimentos marinos viet- namitas de inmediato denunciaron las acciones del DOC. El Departamento de Comercio de Vietnam, el departamento de piscicultura y la VASEP calificaron las acciones como un “acto de proteccionismo”. En lugar de esperar que la ITC confirmara la decisión del DOC, la VASEP propuso resolver

la disputa ofreciendo una cuota de exportación en lugar de

aranceles. La oferta de solución no fue tomada en cuenta por Estados Unidos y la ITC impuso aranceles de hasta 64 por ciento en el “basa” o “tra”. La votación final de la ITC el 23 de julio de 2003 fue 4-0. Un editorial que apareció en el diario The New York Times (26 de julio de 2003) condenó la acción de la ITC refiriéndose a la decisión como un “capricho final de hipo- cresía en sus esfuerzos por aplastar la industria del bagre de Vietnam bajo una montaña de proteccionismo”. En un

editorial anterior (22 de julio) la publicación señaló que cualquier decisión que corroborara los aranceles provocaría que Vietnam se convirtiera en “otro caso más de estudio acerca de la forma en que Estados Unidos, Europa y Japón

dictaban las reglas del comercio internacional de modo que ellos fueran los únicos ganadores”.

El problema y el libre comercio

La industria del bagre de Vietnam ofrece un ejemplo útil de la forma en que la cooperación internacional puede mejorar la participación en los negocios globales. Un importador australiano, por ejemplo, capacitó a los vietnamitas acerca de la forma de realizar filetes de bagre, investigadores fran- ceses trabajaron con una universidad local en técnicas de cría de bajo costo, y los principales exportadores de bagre de Vietnam dependían de equipo industrial proveniente de Estados Unidos. 17 Sin embargo, una tambaleante economía estadounidense provocó que los agricultores de ese país, junto con otros productores de diversas industrias, se sintie- ran bastante nerviosos ante el surgimiento de importaciones, y la disputa del bagre representa un caso de alineamiento de políticas nacionales contra las fuerzas del libre mercado. 18 Tanto en Vietnam como en Estados Unidos los críticos co- mentan que la cuestión del bagre es un ejemplo de proteccio- nismo e hipocresía, que debilita las políticas de libre comercio propugnadas en fecha reciente por parte de Estados Unidos en las conferencias de la Organización Mundial del Comer- cio en Doha. “Después de invertir años convenciendo a los vietnamitas de que el libre comercio representa una situación de ganar- ganar, sería una pena que inmediatamente después de que se firma el acuerdo comercial, Estados Unidos cambie a un enfoque proteccionista del tipo ‘nosotros ganamos, ustedes pierden’ en el tema del bagre”, indica Virginia Foote, pre- sidenta de la Cámara de Comercio Estados Unidos-Vietnam en Washington. 19 En la disputa actual acerca de la forma de manejar el co- mercio mundial, la agricultura y su prima la acuicultura son temas muy importantes. Las naciones industriales utilizan políticas agrícolas no sólo para promover sus agronegocios en el extranjero, sino también para proteger sus mercados y agricultores nacionales. Las naciones europeas utilizan sub- sidios agrícolas para defender sus zonas rurales de una inva- sión urbana, mientras que los países en desarrollo intentan mejorar su nivel de vida participando en dichos mercados con productos más baratos.

Preguntas para análisis

1. ¿Considera que es justo para los importadores de bagre vietnamita ingresar y obtener una participación de mercado cuando el mercado se expandió debido a importantes iniciativas e inversiones de la industria nacional? ¿Cómo deberían reconciliarse las considera- ciones de calidad (si es que existen)?

2. La regulación de etiquetado podría provocar que los consumidores paguen un precio mayor que el que pagarían de otro modo. ¿Esto sería correcto?

3. ¿Cualquier industria en Estados Unidos puede influir en los legisladores para que tomen una decisión en su favor?