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UNIVERSIDAD PERUANA UNIÓN

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD


EAP de Psicología

MONOGRAFÍA
TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD

Por:

Ruiz Baneo Cherly Rachel

Profesor:

Ruth Evelyn Quiroz Soto

Lima, Mayo de 2016


``TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD’’

1. Generalidades

1.1 Definición de la personalidad

1.2 Teorías de la personalidad

1.2.1 Tipos de la personalidad

1.3 Trastornos de la personalidad

1.4 Trastornos específicos

1.4.1 Trastorno antisocial de la personalidad

1.4.2 Trastorno límite de la personalidad

1.4.3 Trastorno histriónico de la personalidad

1.4.4 Trastorno narcisista de la personalidad

1.5 Criterios

1.5.1 Criterios para el diagnóstico de Trastorno antisocial de la personalidad

1.5.2 Criterios para el diagnóstico de Trastorno límite de la personalidad

1.5.3 Criterios para el diagnóstico de Trastorno límite de la personalidad

1.5.4 Criterios para el diagnóstico de Trastorno histriónico de la personalidad

1.5.5 Criterios para el diagnóstico de Trastorno narcisista de la personalidad

1.6 Instrumentos de medición

1.7 Casos

1.8 Conclusiones

1.9 Bibliografía
INTRODUCCIÓN:
1.1 Definición de la personalidad.

Según GIANCARLO DIMAGGIO y ANTONIO SEMERARI (2003) Pensar en términos de

trastorno de la personalidad no significa reducir el sujeto a la patología, el individuo a la clase.

Simplemente, por un lado, tener en mente tipologías generales permite recoger asociaciones que

se presentan con regularidad y formular previsiones rápidas. El clínico que encuentra una

persona a partir de la imagen de sí mismo débil e inepta, guiado por el constructo “trastorno de la

personalidad por dependencia”, explorará si aquella persona adopta un estilo sumiso y gregario

en las relaciones y prescindirá de averiguar si se trata de una persona desconfiada y sospechosa.

Relaciona el trastorno de adaptación con reacciones afectivas como ansiedad, cólera, agresión,

así como la presencia de desequilibrios psicofisiológicos; planteando además que la capacidad

del individuo para participar en actividades ordinarias de la vida cotidiana se encuentra alterada.

(p. 20).

Un trastorno de la personalidad es un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de

comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto, tiene su

inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta, es estable a lo largo del tiempo y

comporta malestar o perjuicios para el sujeto.

Los trastornos de la personalidad están reunidos en tres grupos que se basan en las similitudes de

sus características. El grupo A incluye los trastornos paranoide, esquizoide y esquizotípico de la

personalidad.

Los sujetos con estos trastornos suelen parecer raros o excéntricos. El grupo B incluye los

trastornos antisocial, límite, histriónico y narcisista de la personalidad. Los sujetos con estos

trastornos suelen parecer dramáticos, emotivos o inestables. El grupo C incluye los trastornos por
evitación, por dependencia y obsesivo-compulsivo de la personalidad. Los sujetos con estos

trastornos suelen parecer ansiosos o temerosos. Es frecuente que los individuos presenten al

mismo tiempo varios trastornos de la personalidad pertenecientes a grupos distintos.

1.2 Teorías de la personalidad

Según GERMÁN ADOLFO SEELBACH GONZÁLEZ (2012) La personalidad se encuentra

dentro del estudio del campo de la psicología, y se puede explicar desde varias funciones, en

primer lugar permite conocer de forma aproximada los motivos que llevan a un individuo a

actuar, a sentir, a pensar y a desenvolverse en un medio; por otro lado, la personalidad permite

conocer la manera en la cual una persona puede aprender del entorno. La personalidad se puede

definir como la estructura dinámica que tiene un individuo en particular; se compone de

características psicológicas, conductuales, emocionales y sociales. (pág. 9)

Existen teorías dentro de la psicología que abordan la personalidad desde distintos enfoques

teóricos, por ejemplo, las teorías psicodinámicas determinan que las características intrapsíquicas

del ser humano son importantes en el desarrollo de su personalidad; existen teorías conductistas

que afirman que la personalidad es aprendida, y que los seres humanos son la suma de conductas

aprendidas; también existen enfoques que ponen especial atención a rasgos específicos o

conjuntos de rasgos; otras teorías establecen que la personalidad es un constructo que se forma

con relación al ambiente.

Según JESS FEIST - GREGORY J.(2007) El criterio fundamental para dilucidar si una teoría es

útil es su capacidad para generar investigación. También hemos apuntado que las teorías y los
datos de las investigaciones tiene una relación cíclica: la teoría da significado a los datos y los

datos proceden de la investigación experimental diseñada para comprobar hipótesis generadas

por la teoría. Sin embargo, no todos los catos proceden de la investigación experimental, gran

parte de ellos preceden de observaciones cotidianas. Usted ha estado observando personalidades

humanas casi desde que está vivo. Ha podido percibir que algunas personas son habladoras y

sociables, mientras que otras son silenciosas y reservadas. (pág. 13)

WALTER MISHEL (1988) Algunos estudios de la personalidad se dedican más a la teoría y la

generación de ideas relacionadas con las causas y la naturaleza de la” personalidad” cada uno de

los teóricos concibe la personalidad de una manera algo diferente. Desde luego, la concepción de

Sigmund Freud de la personalidad, en la que resaltan los motivos inconscientes, es muy diferente

a las de los primeros conductistas que recalcaron la importancia de los hábitos aprendidos. De

hecho, los conceptos empleados por teorías tan discrepantes pueden no tener casi nada en común.

Algunos teóricos de la personalidad opinan que la conducta humana tiene su raíz en motivos

inconscientes que provienen del pasado remoto del individuo. Aunque algunos teóricos buscan

rasgos peculiares del carácter que no son directamente observables, otros atienden las acciones

definidas de la persona- las cosas que la persona hace y buscan muestrearlas en la forma más

directa y precisa posible.(pág. 7)

Según JESS FEIST GREGORY J. (2007) El criterio fundamental para dilucidar si una teoría es

útil es su capacidad para generar investigación. También hemos apuntado que las teorías y los

datos de las investigaciones tiene una relación cíclica: la teoría da significado a los datos y los

datos proceden de la investigación experimental diseñada para comprobar hipótesis generadas


por la teoría. Sin embargo, no todos los catos proceden de la investigación experimental, gran

parte de ellos preceden de observaciones cotidianas. Usted ha estado observando personalidades

humanas casi desde que está vivo. Ha podido percibir que algunas personas son habladoras y

sociables, mientras que otras son silenciosas y reservadas. (pág. 13)

WALTER MISHEL (1988)Algunos estudios de la personalidad se dedican más a la teoría y la

generación de ideas relacionadas con las causas y la naturaleza de la” personalidad” cada uno de

los teóricos concibe la personalidad de una manera algo diferente. Desde luego, la concepción de

Sigmund Freud de la personalidad, en la que resaltan los motivos inconscientes, es muy diferente

a las de los primeros conductistas que recalcaron la importancia de los hábitos aprendidos. De

hecho, los conceptos empleados por teorías tan discrepantes pueden no tener casi nada en común.

Algunos teóricos de la personalidad opinan que la conducta humana tiene su raíz en motivos

inconscientes que provienen del pasado remoto del individuo. Aunque algunos teóricos buscan

rasgos peculiares del carácter que no son directamente observables, otros atienden las acciones

definidas de la persona- las cosas que la persona hace y buscan muestrearlas en la forma más

directa y precisa posible.(pág. 7)

1.2.1 Tipos de la Personalidad.

Una revisión histórica de los esfuerzos que se ah echo a lo largo del tiempo por conocer los tipos

de personalidad y las diferencias entre ellos exigiría revisar una cantidad enorme de escritos e

investigación realizados en todo el mundo sobre las diferencias en el comportamiento humano.

Es, en definitiva, la conducta humana la que puede utilizarse como la medida más observable y

medible de la personalidad. A fin de cuentas, somos lo que hacemos. Es más fácil entender el

“que” “que el” “porque” de la personalidad, y cada uno de nosotros tiene n tipo de personalidad
que es único e irrepetible, casi como una huella dactilar. Cuando de mayores nos encontramos

con nuestros compañeros del colegio a los que no hemos visto desde hace muchos años, los

reconocemos no solo por la apariencia física, sino también por una manera de comportarse que

nos resulta familiar. Con respeto por que nos comportamos de un determinado modo, hoy

seamos sujetos “integrados”. En diferentes grados, el temperamento heredado, que varía mucho

de un individuo a otro, determina el comportamiento de los recién nacidos, ya sean nerviosos o

tranquilos. El temperamento continúa siendo a lo largo de la vida un factor muy importante que

afecta el desarrollo de la personalidad. A este factor se añaden las influencias del modelado

provenientes de las personas que nos cuidan, de la familia y del ambiente. Como hoy bien

sabemos, este proceso es bidireccional, por lo que el comportamiento “innato” del lactante puede

provocar una serie de preguntas en los padres y en otras personas cuidan al niño, conductas que,

a su vez, refuerzan el comportamiento del pequeño. Los lactantes tranquilos y felices pueden

provocar en los adultos comportamientos de ternura, protección y cuidado; por el contrario, los

lactantes irritables pueden provocar en los padres conductas caracterizadas por la inteligencia y

la impaciencia.

No obstante, los bebes tranquilos que no plantean ningún problema a sus padres pueden tener

mala suerte e ir a nacer en un ambiente en el que no se le presentan los cuidados que necesitan;

incluso pueden nacer en una familia de padres que abusan del niño o lo maltratan.

Esto puede ser el inicio de un futuro trastorno de la personalidad. Por el contrario, un bebé

irritado que presenta muchos problemas a sus padres pueden tener buena suerte y nacer en un

entorno familiar que le protegerá de sufrir en el futuro una patología de la personalidad. Esto

ocurre cuando los padres son buenos cuidadores y tienen sensibilidad para comprender los

problemas del niño.


Una vez que estas dinámicas altamente individualizadas han producido sus efectos principales y

el individuo ha llegado a los últimos años de la adolescencia o a los primeros años de la vida

adulta, su personalidad estará ya bastante establecida. John M. Oldham 1995.

1.3 Trastorno de la personalidad

A. Raros o excéntricos:

 Paranoide (desconfianza excesiva o injustificada, suspicacia, hipersensibilidad y

restricción afectiva)

 Esquizoide (dificultad para establecer relaciones sociales, ausencia de sentimientos

cálidos y tiernos, indiferencia a la aprobación o crítica)

 Esquizotípico (anormalidades de la percepción, del pensamiento, del lenguaje y de la

conducta, que no llegan a reunir los criterios para la esquizofrenia)

 Este grupo de trastornos se caracteriza por un patrón penetrante de cognición (por ej.

sospecha), expresión (por ej. lenguaje extraño) y relación con otros (por ej. aislamiento)

anormales.

B. Dramáticos, emotivos o inestables:

 Antisocial (conducta antisocial continua y crónica, en la que se violan los derechos de los

demás, se presenta antes de los 15 años y persiste en la edad adulta)

 Límite (inestabilidad en el estado de ánimo, la identidad, la autoimagen y la conducta

interpersonal)
 Histriónico (conducta teatral, reactiva y expresada intensamente, con relaciones

interpersonales marcadas por la superficialidad, el egocentrismo, la hipocresía y la

manipulación)

 Narcisista (sentimientos de importancia y grandiosidad, fantasías de éxito, necesidad

exhibicionista de atención y admiración, explotación interpersonal)

 Estos trastornos se caracterizan por un patrón penetrante de violación de las normas

sociales (por ej. comportamiento criminal), comportamiento impulsivo, emotividad

excesiva y grandiosidad. Presenta con frecuencia acting-out (exteriorización de sus

rasgos), llevando a rabietas, comportamiento auto-abusivo y arranques de rabia.

C. Ansiosos o Temerosos:

 Evitativo (hipersensibilidad al rechazo, la humillación o la vergüenza; retraimiento social

a pesar del deseo de afecto, y baja autoestima)

 Dependiente (pasividad para que los demás asuman las responsabilidades y decisiones

propias, subordinación e incapacidad para valerse solo, falta de confianza en sí mismo)

 Obsesivo-compulsivo (perfeccionismo, obstinación, indecisión, excesiva devoción al

trabajo y al rendimiento; dificultad para expresar emociones cálidas y tiernas)

 Este grupo se caracteriza por un patrón penetrante de temores anormales, incluyendo

relaciones sociales, separación y necesidad de control.

1.4 Trastornos específicos


Grupo B: "Dramáticos", "emotivos" o "inestables"

1.4.1 Trastorno antisocial de la personalidad (Excluido de atención y tratamiento en ALAI-

TP) Desprecio y violación por los derechos de los demás que se presenta a partir de los 15 años.

Muestran fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento

legal; deshonestidad, impulsividad o incapacidad para planificar el futuro; irritabilidad y

agresividad, despreocupación por su seguridad o la de los demás, irresponsabilidad persistente,

así como falta de remordimientos. Existen pruebas de un trastorno disocial que comienza antes

de la edad de 15 años. Para el diagnóstico de Trastorno Antisocial, el sujeto debe tener al menos

18 años. Este diagnóstico no puede realizarse en sujetos menores de 18 años de edad y es

condición necesaria que el individuo haya presentado síntomas de trastorno disocial de la

personalidad antes de los 15 años de edad. En el caso de individuos mayores de 18 años el

diagnostico de trastorno disocial puede realizarse solo si no se cumplen los criterios del trastorno

antisocial de la personalidad.

Según el (DSM IV) los criterios para el diagnóstico de (F 60.2) trastorno antisocial de la

personalidad (301.7) son:

A. Un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se

presenta desde la edad de 15 Años, según lo indican tres (o más) de los siguientes

ítems:

1. Fracaso para adaptarte a las normas sociales en lo que respeta al comportamiento legal,

como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención.

2. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para

obedecer un beneficio personal o por placer.


3. Impulsividad o incapacidad para planear el futuro.

4. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidamente o agresiones.

5. Despreocupación imprudente por su seguridad o las de los demás.

6. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con

constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas.

7. Falta de remordimiento, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber

dañado, maltratado o robados a otros.

B. El sujeto tiene al menos 18 años.

C. Existe pruebas de un trastorno disocial que comienza antes de la edad de 5 años.

D. El comportamiento antisocial no aparece exclusivamente el trascurso de una

esquizofrenia o un episodio maniaco.

Gratch Luis Oscar, El Trastorno Por Deficit De Atención (ADD-ADHD), Editorial

medica panamericana, 2009, 66-67.

Emotividad excesiva y demanda de atención, en diversos contextos. De esta manera, no se

sienten cómodos en situaciones en las que no son el centro de atención, las interacciones con los

demás suelen caracterizarse por un comportamiento sexualmente seductor o provocador,

expresión emocional superficial y cambiante o, en su caso, exagerada expresión; utilización del

aspecto físico para llamar la atención; forma de hablar subjetiva y carente de matices; fácilmente

sugestionables y consideran sus relaciones más íntimas de lo que son en realidad.

1.4.2 Trastorno límite (inestabilidad emocional) de la personalidad: Inestabilidad en las

relaciones interpersonales, la autoimagen, la afectividad y una notable impulsividad, que se da en


diversos contextos. Pueden realizar esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o

imaginado, las relaciones interpersonales se caracterizan por la inestabilidad e intensidad de las

mismas. La identidad se encuentra alterada o es inestable; marcada impulsividad en áreas como,

por ejemplo, gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria y atracones de comida.

Pueden presentar comportamientos, intentos o amenazas suicidas recurrentes o autolesiones,

inestabilidad afectiva, sentimientos crónicos de vacío, ira inapropiada o dificultades en su

control, ideación paranoide transitoria asociada a estrés o síntomas disociativos graves.

En unas revisiones recientes sobre aspectos diagnostico en abril de 2008 de una Resolución del

Congreso de los Estados Unidos apoyando la declaración del mes de mayo como “el mes de la

toma de conciencia sobre el TP Limite”. Las razones para ello, según este autor, radican en la

gran desproporción que existe ente el elevado coste personal, familiar, social y de recursos

sanitarios asociados con el TP y la consiguiente mejora en su conocimiento y detección precoz, y

el desarrollo de programas y dispositivos asistenciales específicos para su tratamiento, no

aparece que la información de Gunderson tenga fundamento claro. Sin embargo, tiene toda la

razón cuando no recuerda que el TP Limite ha sido (y, en buena medida, sigue siendo) una

categoría “sospechosa” para la psiquiatría oficial, lo que en muchas ocasiones ha llevado a negar

su existencia y, por tanto a, que haya personas con un TP Limite, con la consecuencia obvia del

rechazo por parte de muchos clínicos a percibir un tratamiento específico para estos “no –

pacientes”.

En Psicopatología el concepto del trastorno “limite” tiene una amplia tradición y se ha aplicado a

entidades como la “esquizofrenia limite”, la “esquizofrenia pseudoneurotica”, las “psicosis

latentes”, o el “retraso mental limite”. Las tres primeras, formarían parte junto con el TP Limite,
según algunos autores, de un conjunto más amplio de trastornos “limite” que deberían recogerse

juntos en una misma categoría nosológica. (pág., 87).

1.4.3 Trastorno histriónico de la personalidad: Emotividad excesiva y demanda de atención,

en diversos contextos. De esta manera, no se sienten cómodos en situaciones en las que no son el

centro de atención, las interacciones con los demás suelen caracterizarse por un comportamiento

sexualmente seductor o provocador, expresión emocional superficial y cambiante o, en su caso,

exagerada expresión; utilización del aspecto físico para llamar la atención; forma de hablar

subjetiva y carente de matices; fácilmente sugestionables y consideran sus relaciones más

íntimas de lo que son en realidad.

Los antecedentes del trastorno se remontan a finales del siglo XIX y principios del XX en los

relatos sobre la histeria de Pierre Janet y Sigmund Freud. Posteriormente los psicoanalistas

contrataron que los síntomas histéricos se asociaban muchas veces a un grupo particular de

“rasgos del carácter”, lo que condujo a postular un tipo histérico de trastorno de la

personalidad” en e DSM-II. El termino “histérico” se sustituyo en el DSM-III de 19980 por el

“histriónico” pretende enfatizar las características más observables y, por tanto identidad

emocional y búsqueda de atención. (pág. 114).

1.4.4 Trastorno narcisista de la personalidad: Grandiosidad, necesidad de

admiración y falta de empatía, en diversos contextos. Así, destaca un grandioso

sentido de autoimportancia, creyendo que son “especiales” y únicos;

preocupación por fantasías y poder, exigen una admiración excesiva, pueden ser

pretenciosos y explotadores en las relaciones interpersonales. Carecen de empatía,


muestran envidia o creen que los demás les envidian, y muestran

comportamientos arrogantes.

Estos trastornos se caracterizan por un patrón penetrante de violación de las normas sociales (por

ej. comportamiento criminal), comportamiento impulsivo, emotividad excesiva y grandiosidad.

Presenta con frecuencia acting-out (exteriorización de sus rasgos), llevando a rabietas,

comportamiento auto-abusivo y arranques de rabia.

 Un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se presenta

desde la edad de 15 años, como lo indican tres (o más) de los siguientes ítemes:

1. Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal,

como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención.

2. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para

obtener un beneficio personal o por placer.

3. Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro.

4. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones.

5. Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás.

6. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con

constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas.

7. Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado,

maltratado o robado a otros.


2. El sujeto tiene al menos 18 años.

3. Existen pruebas de un trastorno disocial que comienza antes de la edad de 15 años.

4. El comportamiento antisocial no aparece exclusivamente en el transcurso de una

esquizofrenia o un episodio maníaco.

Según AMPARO BELLOCH FUITER- HÈCTOR FERNANDEZ- ALVAREZ Como recuerda

Luego y Carrillo (2009) la idea de formular la existencia de un trastorno como este surge de los

intentos por intentar explicar, desde un óptica psicopatológica, un modo de comportamiento

humano persistente delictivo en ausencia de motivos que lo justifiquen. Seguramente por ello se

ha denominado de muy diversos modos a lo largo de la historia, dependiendo de dónde se situara

el énfasis: en el comportamiento o en la personalidad. Así, mientras que para unos, enmarcados

en la tradición anglosajona de la psiquiatría, lo esencial es el comportamiento lesivo para la

sociedad (entonces se emplean términos como sociopatia o trastorno antisocial), para otros

seguidores de los planteamientos de la psiquiatría alemana. (pag.75, 76).

1.5 Criterios

1.5.1 Criterios para el diagnóstico de Trastorno antisocial de la personalidad

A. Un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se presenta
desde la edad de 15 años, como lo indican tres (o más) de los siguientes ítems:

1. fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como

lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención

2. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para

obtener un beneficio personal o por placer


3. Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro

4. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones

5. Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás

6. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con

constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas

7. Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado,

maltratado o robado a otros

B. El sujeto tiene al menos 18 años.

C. Existen pruebas de un trastorno disocial que comienza antes de la edad de 15 años.

D. El comportamiento antisocial no aparece exclusivamente en el transcurso de una

esquizofrenia o un episodio maníaco.

1.5.2 Criterios para el diagnóstico de Trastorno límite de la personalidad (301.83)

Un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la

efectividad, y una notable impulsividad, que comienzan al principio de la edad adulta y se dan en

diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:

1. esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginado. Nota: No incluir los

comportamientos suicidas o de automutilación que se recogen en el Criterio 5.

2. un patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por la alternancia

entre los extremos de idealización y devaluación.


3. alteración de la identidad: autoimagen o sentido de sí mismo acusada y persistentemente

inestable.

4. impulsividad en al menos dos áreas, que es potencialmente dañina para sí mismo (p. ej.,

gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida). Nota: No incluir

los comportamientos suicidas o de automutilación que se recogen en el Criterio 5.

5. comportamientos, intentos o amenazas suicidas recurrentes, o comportamiento de

automutilación.

6. inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (p. ej., episodios de

intensa disforia, irritabilidad o ansiedad, que suelen durar unas horas y rara vez unos días)

7. Sentimientos crónicos de vacío.

8. ira inapropiada e intensa o dificultades para controlar la ira (p. ej., muestras frecuentes de mal

genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).

9. ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves.

1.5.3 Criterios para el diagnóstico de Trastorno límite de la personalidad (301.83)

 Un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la

efectividad, y una notable impulsividad, que comienzan al principio de la edad adulta y

se dan en diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:

1. Esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginado. Nota: No incluir

los comportamientos suicidas o de automutilación que se recogen en el Criterio.

2. Un patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por la

alternancia entre los extremos de idealización y devaluación.


3. Alteración de la identidad: autoimagen o sentido de sí mismo acusada y

persistentemente inestable.

4. Impulsividad en al menos dos áreas, que es potencialmente dañina para sí mismo

(p. ej., gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de

comida). Nota: No incluir los comportamientos suicidas o de automutilación que

se recogen en el Criterio.

5. Comportamientos, intentos o amenazas suicidas recurrentes, o comportamiento de

automutilación.

6. Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (p.

ej., episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad, que suelen durar unas

horas y rara vez unos días)

7. Sentimientos crónicos de vacío.

8. Ira inapropiada e intensa o dificultades para controlar la ira (p. ej., muestras

frecuentes de mal genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).

9. Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas dispositivos

graves.

1.5.4 Criterios para el diagnóstico de Trastorno histriónico de la personalidad

Un patrón general de excesiva emotividad y una búsqueda de atención, que empiezan al

principio de la edad adulta y que se dan en diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de

los siguientes ítems:

1. No se siente cómodo en las situaciones en las que no es el centro de la atención.

2. La interacción con los demás suele estar caracterizada por un comportamiento sexualmente
seductor o provocador.

3. Muestra una expresión emocional superficial y rápidamente cambiante.

4. Utiliza permanentemente el aspecto físico para llamar la atención sobre sí mismo.

5. Tiene una forma de hablar excesivamente subjetiva y carente de matices.

6. Muestra autodramatización, teatralidad y exagerada expresión emocional.

7. Es sugestionable, por ejemplo, fácilmente influenciable por los demás o por las circunstancias.

8. Considera sus relaciones más íntimas de lo que son en realidad.

1.5.5 Criterios para el diagnóstico de Trastorno narcisista de la personalidad (301.81)

 Un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o en el comportamiento), una

necesidad de admiración y una falta de empatía, que empiezan al principio de la edad

adulta y que se dan en diversos contextos como lo indican cinco (o más) de los siguientes

ítems:

 1. Tiene un grandioso sentido de auto importancia (p. ej., exagera los logros y

capacidades, espera ser reconocido como superior, sin unos logros proporcionados).

2. Está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor

imaginarios.

3. Cree que es "especial" y único y que sólo puede ser comprendido por, o sólo puede

relacionarse con otras personas (o instituciones) que son especiales o de alto status.

4. Exige una admiración excesiva.

5. Es muy pretencioso, por ejemplo, expectativas irrazonables de recibir un trato de favor

especial o de que se cumplan automáticamente sus expectativas.

6. Es interpersonalmente explotador, por ejemplo, saca provecho de los demás para


alcanzar sus propias metas.

7. Carece de empatía: es reacio a reconocer o identificarse con los sentimientos y

necesidades de los demás.

8. Frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él.

9. Presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbias.

1.6 Instrumentos De Medición.

1. Con frecuencia sufro crisis de pánico.

2. Últimamente no ha habido nada que me haya afectado emocionalmente.

3. A menudo me pregunto quién soy yo en realidad.

4. A menudo corro riesgos que me pueden causar problemas.

5. Me siento angustiado cuando otros se muestran preocupados de manera profunda por mí.

6. A veces aparece en mi otra persona que no reconozco.

7. He visto extraños personajes o visiones cuando en realidad allí no había nada.

8. A veces siento que la gente y las cosas que me rodean no son reales.

9. Mis sentimientos hacia otras personas cambian rápidamente hasta extremos contrarios (ej. De

amor y admiración a odio y decepción).

10. Normalmente siento una sensación de inutilidad o desesperanza.


11. A menudo he malgastado el dinero o lo he perdido en el juego.

12. He oído voces que me hablaban cuando en realidad allí no había nadie.

13. En caso afirmativo marque la opción correspondiente: Esas voces provenían de: (a) fuera de

mí: () (b) dentro de mí: ()

14. En las relaciones íntimas me siento herido una y otra vez.

15. A veces actúo o siento de una manera que no reconozco.

16. He tenido la sensación de haber sido dirigido o controlado por algo como si fuera una

marioneta sostenida de un hilo.

17. He agredido a personas físicamente.

18. He tenido la sensación de que mis pensamientos son escuchados.

19. A veces me siento tan culpable como si hubiera cometido un crimen a pesar de no haberlo

hecho. 20. Me he hecho daño físico intencionadamente.

21. A veces siento que la gente o las cosas cambian su apariencia cuando en realidad no lo

hacen.

22. He tenido experiencias religiosas intensas.

23. En relaciones amorosas no tengo muy claro qué clase de relación quiero.

24. Si una relación se vuelve cercana me siento atrapado.


26. He sentido la presencia de otra persona cuando él o ella no estaban allí realmente.

27. A veces mi cuerpo o partes de mi cuerpo parecen extrañas o en cierto modo han cambiado en

mí. 28. Si una relación se vuelve cercana a menudo tengo la necesidad de romperla.

29. A veces siento que otra persona vive dentro de mí.

30. A menudo he tomado drogas (hachis, LSD, etc.).

31. Me gusta tener control sobre alguien.

32. A veces siento que soy alguien especial.

33. A veces siento como si me alejara.

34. A veces es difícil para mí afirmar si algo ha pasado realmente o si ha ocurrido solo en mi

imaginación. 35. A menudo actúo de manera espontánea sin pensar en las consecuencias.

36. A veces tengo la sensación que no soy real.

37. A veces tengo la sensación de que mi cuerpo se desintegra o de que pierdo alguna parte de mi

cuerpo.

38. A menudo tengo sueños terroríficos.

39. A menudo tengo la sensación de que otros se ríen o hablan de mí.

40. A menudo la gente me parece hostil.

41. He tenido la sensación de que otra gente me ha inculcado sus pensamientos.


42. A menudo no se realmente lo que quiero.

43. He intentado suicidarme.

44. A veces creo que tengo una enfermedad grave.

45. He sido adicto al alcohol, drogas o pastillas. En caso afirmativo, marque la opción

correspondiente (a) alcohol: 0 (b) drogas: 0 (c) pastillas: 0

46. A veces siento que estoy viviendo un sueño, o veo mi vida como si fuera una película. 47. A

veces he robado cosas.

48. A veces he experimentado accesos de hambre que me han hecho devorar todo lo que estaba

a la vista. Intelligo, 1 (1), 2006 22

49. A menudo me siento inseguro sobre asuntos que me preocupan (por favor marcar) (a) política

(b) religión (c) principios (lo bueno y lo malo)

50. A veces tengo ideas asesinas.

51. He tenido problemas con la ley.

52. ¿Alguna de las anteriores experiencias han tenido lugar bajo los efectos de las drogas? En

caso afirmativo, indique el número/os de la frase respectiva Nº: _________________________

53. ¿Alguna de las anteriores experiencias han tenido lugar mientras se sometía a psicoterapia?

En caso afirmativo, indique el número/os de la frase

respectiva____________________________
1.7 Casos

1.8 CONCLUSIONES
1.10 BIBLIOGRAFÍA

Dimaggio, Giancarlo y Semerari, Antonio (2003) Trastornos de la personalidad. Editorial

Desclée de Brouwer.
Gratch Luis Oscar, (2009) El Trastorno Por Deficit De Atención (ADD-ADHD), Editorial

medica panamericana, 2009, 66-67.

JESS FEIST- GREGORY J.(2007) Teorías de la personalidad()

WALTER MISHEL (1988) Teorías de la personalidad.

Hernández González, E. R. (s.f.). Psicologia Online. Recuperado el 01 de octubre de 2013, de

Psicologia Online: www.psicologos-online.net

Howard, G. H. (2002 ). Psiquiatria General . Manual Moderno 5º Edicion .

Oldham, John M. Tratado de los trastornos de la personalidad, Elsevier Mason, 1995, 3.