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LA HISTORIA DE DIANA

DIANA CAMILA ARGOTE NAVIA

INSTITUCION EDUCATIVA MUNICIPAL VILLA FATIMA


PITALITO (HUILA)
GRADO: 8
AÑO
2019
LA HISTORIA DE DIANA

YOLIMA RAMIRES LAMBIS

DIANA CAMILA ARGOTE NAVIA

INSTITUCION EDUCATIVA MUNICIPAL VILLA FATIMA


PITALITO (HUILA)
AÑO 2019
Fecha de publicación marzo de 2012
Ésta es una historia sobre una niña llamada diana y cómo ella y su familia
aprendieron acerca de las lesiones deportivas y cómo tratarlas. La portada
muestra una imagen de diana, una de toda la familia en un picnic, una de diana
herida y agarrándose la rodilla durante un partido de fútbol, y una de diana en una
cama de hospital con una bolsa de hielo sobre la rodilla.

Es un hermoso día de verano y la familia se ha reunido en el parque para un


picnic. Juan e Isabel ya están preparando la parrilla. Elena está sacando las
provisiones del carro, mientras que Carlos lleva la comida a la mesa del picnic.
Los niños están contentos y salen corriendo del carro para jugar un partido rápido
de fútbol antes de que la comida esté lista. Néstor dice: “diana, ¿me puedes
mostrar la nueva jugada que usaste para ganar el campeonato de tu escuela?
¡Juguemos un partido de fútbol rápido, antes de que esté lista la comida! “diana
pregunta: “Tony, ¿qué dices?” Tony le contesta: “¡Sí, vamos a jugar!” Pero Carlos
les recuerda: “Sólo un juego rápido, que ya va estar la comida”.

Juan e Isabel terminan de alistar la parrilla, mientras Carlos prepara la comida y


Elena carga a María. Todos ellos animan a los niños desde la distancia. “diana,
¡qué buena jugada!”, exclama Elena.
Los niños siguen jugando. Ana corre hacia el arco, que está marcado con dos
jarras de agua. Ella se prepara para hacer un gol, mientras Néstor y Tony le
animan gritando “¡Vamos prima!” Ana sonríe y exclama: “¡Y ahora para el gol
ganador!”
De repente, Tony y Néstor comienzan a correr hacia Ana con Carlos siguiendo
justo atrás de ellos. Néstor le grita: “Papá, ¡creo que Ana se lastimó!” Ana no está
visible en esta escena, pero se oye su grito de dolor: “¡AAYYY!”
Ana está sentada en el suelo agarrándose la rodilla. Carlos se hinca a su lado,
observándola. El resto de la familia se acerca. Ana está gritando, “¡AAYYY, AY,
AY! ¡Me duele mucho!” Carlos dice: "Parece que te golpeaste la rodilla bien mal,
diana. ¿Puedes caminar?”

Diana parece que tiene dolor cuando intenta pararse y poner peso sobre la rodilla.
Carlos le sujeta por el brazo, tratando de ayudarla a ponerse de pie. Todos la
rodean con caras de preocupación. Diana responde: “No, tío Carlos, ni siquiera me
puedo poner de pie sin tu ayuda”.
Mientras la familia sigue mirándolos con preocupación, Carlos la ayuda a
levantarse. Elena, que cargaba a María en sus brazos, se la entrega a su abuela
Isabel. Carlos le dice: “Debemos llevarte a un doctor enseguida. Néstor, ¡trae
hielo! Ayudará a bajar la hinchazón hasta que lleguemos a la sala de
emergencias”.
Cargando a diana, Carlos camina con Elena hacia su camioneta que está en el
estacionamiento. El resto de la familia les observa desde atrás. Carlos dice: “Elena
y yo llevaremos a diana a la sala de emergencias. Don Juan y Doña Isabel, por
favor recojan todo y llévense a los niños. Néstor y María, obedezcan a sus
abuelos”. Isabel responde: “No se preocupen. ¡Apúrense!”
Carlos pone cuidadosamente a diana en el asiento trasero de la camioneta. Elena
espera en el asiento del pasajero. Diana sostiene una bolsa de hielo sobre su
rodilla y le pregunta a Carlos: “¿Debo dejarme el hielo puesto en la rodilla todo el
tiempo?” Carlos responde: “Sí. Y trata de no mover la pierna, diana. Te ayudará si
descansas la pierna y le pones hielo hasta que lleguemos al hospital. No te
preocupes, queda cerca”.
Unas horas después, diana se encuentra recostada en una cama en la sala de
emergencias con la pierna lesionada elevada y una bolsa de hielo sobre la rodilla.
Elena y Carlos están de pie junto a la cama de diana. Todos miran hacia la puerta
cuando entra un señor que lleva puesto una bata de médico y dice: “Hola, soy el
doctor López. Diana, ¿cómo va la rodilla?” Ana responde: “Mucho mejor, gracias.
El hielo me está ayudando mucho

El Dr. López se inclina hacia diana, examinando con cuidado la rodilla, mientras
los demás miran con atención. El Dr. López dice: “¡Qué bien! Me alegro que tu
familia supo qué hacer. Poner la pierna en reposo y usar hielo enseguida puede
ayudar a tu lesión”. Diana le contesta: “Sí, mi tío Carlos fue entrenador de fútbol de
la secundaria y está acostumbrado a ayudarnos si nos lastimamos”. Carlos
pregunta: “¿Cómo está diana? Espero que no sea una lesión deportiva grave”.
El doctor dice:
Que esta curada ellos se pusieron muy felices y vivieron muy feliz por siempre

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