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Introducción
Punto 1 ¿Cómo esta su memoria?
Punto 2 Prestar
Punto 3 Percibir completamente
Punto 4. Asociar para retener
Punto 5 Aprender a aprender
Punto 6 Almacenar y conservar
Punto 7 La lucha contra el olvido
Punto 8 Saber recordar
Punto 9 tener la memoria de su edad
Punto 10 Salud y memoria
INTRODUCCIÓN
La memoria es una función de toda persona,
como el frenado o la aceleración son funcio-
nes de cualquier automóvil. La digestión, el
equilibrio, por ejemplo, son otras de estas
numerosas funciones de las que disponemos
de forma natural. Si cuida su coche como se
debe, si pisa correctamente los pedales del
acelerador o del freno, el automóvil respon-
de perfectamente. Pero también puede
asistir a cursos de conducción deportiva y
aprender los juegos sutiles e inhabituales de
Colección Vida Positiva los pedales de freno y acelerador para ser
Diseño de cubierta: Agustí Feliu capaz de una superconducción, con derrapa-
jes controlados, etc. Lo mismo ocurre con
Traducción y adaptación: Merck Seix, Paco todas las funciones de su persona: si cuida la
Sánchez Pina «mecánica» y la utiliza correctamente, res-
Ilustraciones: Marie Fournier ponderá a la perfección. Si quiere ir más le-
jos, si la cuida especialmente, podrá esperar
Título original: Une supermémoire súper resultados en sus prestaciones: los
© 1996, Salvat Editores, S.A. artistas de circo obtienen súper resultados
© 1994, Marabout, Alleur (Bélgica) con las habilidades de su función de equili-
brio. Y, no obstante, están hechos como us-
ISBN: 84-345-9496-X ted y como yo... Pero ellos, desde muy jóve-
Depósito legal: B-1549-97 nes, han practicado un entrenamiento pro-
fundo de esta función que usted y yo hemos
Impreso por Litografía Rosés, SA. Diciem- dejado en sus tres cuartas partes sin des-
bre 1996 arrollar plenamente. En cuanto a usted, a
Printed in Spain — Impreso en España partir de una memoria en perfecto funcio-
namiento, una «supermemoria» puede, aun
¿SUPERMEMORIA en la edad adulta, con ejercicios especiali-
SUMARIO zados, esperar resultados prodigiosos. Lo
que le proponemos aquí sólo pretende con-
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seguir el funcionamiento perfecto de su
memoria Y no resultados excepcionales.
Prácticamente, todo el mundo se queja de
su memoria ¡con toda la razón!-. Esto, a ve-
ces, ocurre ya al final de la adolescencia, en
época de exámenes... Resultaba penoso obli-
garse a memorizarlo todo; pero también es
insoportable no llegar a acordarse del nom-
bre de aquel buen cliente; desconsolador ol-
vidarse de la fecha del aniversario de boda;
y todo el tiempo perdido en consultar su
listín o agenda con los números telefónicos,
las direcciones, las horas de las entrevis-
tas... Todo esto, verdaderamente, no sería
necesario, se haría por sí sólo, si la memoria
funcionara perfectamente. Pero, ¿se puede
obtener esta perfección? Está bien que nos
digan que tenemos la misma función de equi-
librio que un funambulista: ¿puede uno a los
cincuenta años aprender a andar sobre el
alambre? Podría contestarle que no hay na-
da imposible... Pero ésta no es la cuestión.
Caminar sobre el alambre, comparado con el
ejercicio de la memoria, sería la exhibición
de una de las capacidades que en los es- diana: los ejercicios que se le propondrán
pectáculos de variedades nos dejan estupe- son ejercicios para vivir mejor, de forma
factos: cuando recuerdan cifras o cartas más eficaz, y, sobre todo, más agradable.
que parecen imposibles de retener por su Ciertamente, es más grato aprovechar a
abrumadora cantidad pleno rendimiento todas nuestras aptitudes
naturales (tanto la memoria como la respi-
El equilibrio perfecto es aquel al que recu- ración para saltar sin soplar, los reflejos, la
rre cuando esquía particularmente cuando coordinación de los gestos, etc.). Estos
practica el monoesquí, o también el que utili- ejercicios se pueden abordar en el orden
za cuando disfruta con su bicicleta de mon- que se desee: hojee el libro, escoja el que
taña... Su equivalente para la memoria es el más lo atraiga. Salte de un «punto» a otro
que lo librará de agendas y de olvidos moles- como haría con el mando a distancia delante
tos, tanto en su vida profesional como en la del televisor.
familiar y personal; también le permitirá re-
tener sin esfuerzo aquello que imprescindi- ¡Los ejercicios de un solo «punto» no son su-
blemente debe memorizar, como e itinera- ficientes para una memoria perfecta! Pero
rio de un viaje, las palabras de una lengua serán suficientes indudablemente para
extranjera, el contenido de un informe o el aportarle una sensible y agradable mejora.
texto de una exposición a realizar ante un De repente, espontáneamente, le apetecerá
auditorio; o todo lo que haga falta retener atacar otro «punto». Y cuando los haya di-
para superar un examen... La memoria es gerido todos, el resultado está garantiza:
una práctica cotidiana: y dejamos que se de- disfrutará de una supermemoria. Estos
teriore desde la adolescencia porque adop- ejercicios no le robarán ninguna de sus va-
tamos, sin percatarnos, hábitos incorrectos liosas horas semanales: son maneras dife-
en su utilización. Volverla a poner en buen rentes de aprovechar sus capacidades en la
estado será, pues, también una tarea coti- vida cotidiana. La única obligación es pensar
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en ello, cuantas más veces mejor, durante la Dígase que todo lo que pasa a su alrededor,
jornada... El objetivo es cambiar, modelar su todo lo que ve, entiende, piensa, sólo está
manera de ser, para con vertirse en una esperando fijarse en su memoria. Y si se fi-
«persona que-memoriza» con la misma na- ja, se queda allí en alguna parte de los reco-
turalidad que también es una «persona-que- vecos de su cerebro o de su mente. Tiene,
respira». Todo ello debe hacerse indivi- pues, una cantidad inconmensurable de da-
dualmente y por placer. El placer de sentir- tos en su memoria. Pero, ¿cómo conseguir
se funcionar bien. que lleguen a la conciencia? ¿Cómo recupe-
Usted tiene este libro entre sus manos por- rarlos?
que no está satisfecho de SU memoria: le Le proponemos un juego-cuestionario para
juega malas pasadas, disminuye a toda velo- ayudarle a delimitar lo que, en su caso, debe
cidad. Puede que piense que es la edad, el corregir.
tabaco, la vida que lleva.., o ¿puede que una 1. EL BAGAJE DE LOS CONOCIMIEN-
suave voz interior le haya dicho que ya no TOS GENERALES
hay nada que hacer? Sí y no. Sí, el tabaco, la
falta de higiene de vida, el estrés, etc., alte-
ran el funcionamiento de la memoria. Pero Nuestro bagaje es inmenso: las cuestiones
no, la edad no altera este maravilloso meca- siguientes no son más que un minitest indi-
nismo: estudios serios han demostrado que cativo. Para explorar verdaderamente el
cuando más se avanza en edad, ¡más memo- bagaje que poseemos cada uno harían falta
ria se tiene! Si se sabe utilizarla. Y, sobre ¡decenas de miles de cuestiones!
todo, responda no a la resignación: aunque
efectivamente su memoria haya menguado —A—
desde que tenía quince años, aunque lo haya 1. Citar tres cuadros de Goya.
hecho sólo desde el año pasado, existen so-
luciones, cosas que puede hacer. Para empe- 2. ¿Cuál es la raíz cuadrada de 1?
zar, no ha menguado de manera global. Pue- 3. Citar dos grandes ríos africanos.
de que las cosas leídas o entendidas entren
menos fácilmente: no llega a retener en el 4. ¿A qué temperatura hierve el agua?
mismo momento lo que hay que memorizar, 5. ¿En qué siglo tuvo lugar el descubrimiento
los números de teléfono, el nombre de una de América?
persona que le presentan... Puede que haya B—
una fuga: la semana pasada todavía sabía al-
go que hoy le resulta imposible recordar. 1. ¿Qué significan las siglas ONU?
Sea cual sea el fallo de memoria, dígase que, 2. ¿Cuál es el nombre del presidente del
al margen de alguna u otra enfermedad muy Gobierno de su país?
particular (que usted no tiene, pues si la tu-
viera no estaría leyendo este libro), no es su 3. ¿Desde qué lugar los Estados Unidos lan-
memoria la que mengua: es usted quien ha zan sus cohetes espaciales?
perdido el hábito de hacerla funcionar. 4. Citar el nombre de uno de los últimos
Los niños saben utilizar de forma natural los campeones de Fórmula 1.
mecanismos que descubren en ellos mismos; 5. ¿Qué es el «reggae»?
se ejercitan y lo hacen cada vez mejor...
hasta el momento en que empieza hacer Concédase 1 punto por cada respuesta co-
como los mayores. Entonces, poco a poco, rrecta (Verifique que las respuestas a las
les resulta cada vez más difícil «aprender»; cuestiones A en un diccionario y pregunte
y cuando se es adulto, esto puede resultar en su entorno para comprobar las de las
un desastre. cuestiones B.)
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 Si su total en A es superior a B: usted no • Lea atentamente durante tres minutos la
está interesado 1 y, por tanto, no presta lista siguiente:
atención a lo que sucede hoy en día. La cu- logaritmo erupción
riosidad es una función natural, indispensa-
ble para la memoria: lo que le falla no es la servidumbre confidencia
memoria, es el interés por la vida a su alre- patología abstracción
dedor.
disminución correspondencia
 Si su total en B es superior a A: usted vi-
ve con su tiempo, de acuerdo, pero no piensa Transcurridos esos tres minutos, esconda la
jamás en lo que le ocupó tiempo atrás. Se- lista y repita el máximo de palabras reteni-
guro que a los trece o catorce años, hubiera das. Concédase 1 punto por 3 palabras o más
sabido responder a todas las cuestiones A. — 112 punto por 2 palabras. El juego de Kini
Lo que falla en usted es el placer de revisar, Provéase de una hoja de papel y lápiz, y mire
de vez en cuando, lo que sabe, lo que supo, lo atentamente los dibujos siguientes durante
que amaba (¡u odiaba!). Todo lo que vive a dos minuto.
cada instante puede recordarle alguna cosa
del pasado, alguna cosa ya sabida: resulta
divertido compararlas ¿no?
2. ¿CÓMO RETIENE USTED?

• Póngase delante un reloj que marque con


claridad minutos.
Dese un minuto para leer atentamente la lis-
ta siguiente
pan leche
sal tía
luz mar
voz can
Transcurrido ese minuto, esconda la lista y
repita el máximo de nombres retenidos.
Concédase 1 punto por 5 palabras o más -
1/2 punto por 3 o 4 palabras.
• Lea atentamente durante dos minutos la
lista siguiente:
caballo casa
colega café
varón balsa
rubéola lección
Pasados esos dos minutos, esconda la lista y
repita el máximo de palabras retenidas.
Concédase 1 punto por 4 palabras o más —
112 punto por 3 palabras.
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 Pregunta 4: si ha cometido 4 errores o
menos (por omisión o por atribución de nom-
bre): concédase 1 punto. Si ha cometido 5
errores: 1/2 punto.
QUE SIGNIFICAN ESTAS PUNTUA-
CIONES?
Si son buenas, constituyen la prueba de que
puede memorizar bien, ¡aunque tuviera la
impresión contraria! Este aspecto de la
mecánica funciona en usted: si tiene dificul-
tades de memoria en su vida cotidiana será
probablemente porque no llega a recordar
de manera adecuada lo que ha memorizado.
Si son malas, ha memorizado mal, no porque
su memoria sea deficiente, sino porque no
ha sabido cómo estar atento a lo que mira-
ba, no ha sabido cómo organizar su PERCEP-
CIÓN VISUAL.
3. CÓMO RECUPERAR LO QUE ESTÁ en
su memORIA?

PREGUNTAS ¿Es capaz de recordar todo lo que ha hecho


1. ¿Cuántos dibujos hay? hoy desde que se ha levantado? Anote cada
2. ¿Qué animales se han dibujado? Haga una cosa hecha, hasta «ponerme los zapatos» Y,
lista. por cada anotación, intente recordar en qué
estaba pensando en aquel momento (por
3. Se ha dibujado, entre otros, una oreja, un ejemplo: «cuado me ponía el abrigo me decía
ojo, un par de tijeras una boina, una hormi- que no debía olvidarme de decir tal cosa a
ga. ¿Existen errores en esta lista? Señále- tal persona»). Si, sin ninguna duda, está se-
los. guro que no ha olvidado ni el más mínimo de-
4. Haga de memoria la lista de todos los ob- talle de lo hecho: anótese 2 puntos. Si,
jetos representados. además, ha recordado todo lo que pensaba
mientras realizaba cada tarea, otórguese 1
PARA PUNTUARSE (cuando haya respon- punto suplementario, Si ha olvidado lo que
dido a las cuatro preguntas): ha hecho en algún momento, aunque sea in-
 Pregunta 1: si se ha equivocado en 4, o significante: sume sólo 1 punto. Si se ha
menos de 4 (en más o en menos): concédase acordado de todo lo que ha hecho, pero ha
1 punto. Si se ha equivocado en 5: 1/2 punto. olvidado lo que pensaba al mismo tiempo:
Mayor número de errores: O puntos. dese 2 puntos.
 Pregunta 2. si se ha equivocado en 1: ¿Puede recordar todo lo que hizo ayer, des-
concédase 1 punto. Si se ha equivocado en 2: de que se levantó hasta que se fue a dor-
concédase 1/2 punto. mir? Si se acuerda de todo: anote 2 puntos.
Si tiene un olvido: 1 punto. Si ha olvidado
 Pregunta 3: si no se ha equivocado: 1 pun- más cosas: O puntos.
to. Si se ha equivocado una vez: 1/2 punto.
2. ¿Miró ayer u hoy el telediario en la televi-
sión, o leyó un diario? Intente recordar to-
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das las informaciones de las que se enteró. ¿Cuántas veces le han ocurrido las siguien-
Si está seguro de poderlas repetir todas: tes dificultades?:
otórguese 2 puntos. Si no se acuerda de al- 1. En la punta de la lengua: está conversando,
go: dese 1 punto. Si no se acuerda de dos o profesión o amigablemente, y, de repente, le
más cosas: O. falta una palabra; quiere decir que «las lle-
Si no le interesan las informaciones, segu- gadas se hacen regularme como estaba...»
ramente habrá leído alguna otra cosa, Como ¿decidido? no, no es ésta exactamente la
una novela una revista... Realice el ejercicio palabra... ¡imposible recordar una palabra,
intentando recordar una página entera de lo por otra parte tan habitual, como PREVIS-
leído (no exactamente «palabra a palabra», TO!
pero sí todo lo que se cuenta en ella). 2. Releer frases: usted lee atentamente su
3. ¿Se sabe de memoria cinco números de periódico, un libro, un documento profesio-
teléfono? Si la respuesta es sí, concédase 1 nal. Y, no obstante, se da cuenta, de repen-
punto. Por cuatro números: 1/2 punto. te, que lo que está leyendo carece de senti-
4. ¿Puede acordarse de cinco fechas de do, porque no se acuerda del párrafo ante-
cumpleaños familiares? 1 punto por las cinco. rior, ¡a pesar de que lo acaba de leer!
1/2 punto por cuatro fechas. 3. Los nombres propios: cada vez tiene más
¿QUÉ SIGNIFICAN SUS RESULTADOS dificultades para recordar el nombre de
EN ESTA PRUEBA? aquel autor, aquel cliente Y sobre todo, se
olvida inmediatamente del nombre de la
Si son buenos, prueban que sabe recuperar persona que acaban de presentarle.., lo que
a su conciencia cualquier cosa que haya en- resulta muy molesto si debe usted presen-
trado en su memoria sin que los haya hecho tarla a otra persona.
ex profeso: usted no sabía, antes de abrir
este libro que se le pediría que recordara un 4. Los lugares de colocación: «Dónde he
día de su vida. Por lo que respecta a los puesto ¡ni carné?» Uno ordena —o coloca sin
números de teléfono, es poco probable que importarle el lugar— los objetos cotidianos
decidiera un día aprendérselos de memoria. para librarse de ellos, y después hay que
remover cielo y tierra para encontrarlos. La
Continuamente, toda clase de cosas entran cosa resulta evidentemente más grave
así en la memoria. En ocasiones sabernos cuando se ha guardado en su sitio pero
recuperarlas y en otras, no: es e caso de los hemos Olvidado cuál es ese lugar.
que han obtenido notas bajas.
5. Los números usuales (de SU DNI, tarjeta
De todas formas, sí no recuerda alguna cosa de crédito, de su propio teléfono, de la
no es un fallo la memoria: resulta que no uti- matrícula de su coche, etc.) desaparecen
liza todas las argucias necesarias para esta regularmente, cuando sólo un año o dos
curiosa pesca en el estanque, en el que se atrás estaban bien situados en su memoria.
encuentran las piezas de nuestra memoria
6. ¿Otras? Es importante tener una idea ci-
4. LAS LAGUNAS frada de estas lagunas, pues expresan cier-
tamente una base del funcionamiento de su
memoria. Al mecanismo le falta energía...
Si se lamenta de su memoria, es que ésta le Ello indica una «fatiga» más general, al me-
juega malas pasadas. Y observa, además, nos de su psiquismo. La base de la memoria
que esto se produce cada vez con mayor es como la indicación del termómetro: por sí
frecuencia. sola no quiere decir nada, pero expresa que
Dedique unos minutos a pensar tranquila- alguna cosa no funciona bien, en algún lugar.
mente en los cinco o seis últimos días. A menudo, para ajustar de nuevo el meca-
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nismo, es suficiente con adoptar algunas re- mediana, padre de tres hijos) posee un buen
glas de higiene de vida. bagaje general y memoriza fácilmente. Por
LA RUEDA DE LA MEMORIA el contrario, experimenta dificultades para
recuperar lo que tiene en la memoria, ya que
tiene lagunas muy molestas: el «vacío» en
Usted ha puesto a prueba cuatro aspectos una exposición profesional, la dificultad con
de su memoria, lo que le permitirá oriental los nombres propios.
su entrenamiento hacia Una supermemoria: Quizá sufre «sobretensión», lo que le supo-
1. su bagaje general y la manera como lo en- ne un «supergasto» de energía, o sea, cierta
riquece; fatiga mental. Además, debe tener siempre
tantas cosas en la cabeza que no sabe cómo
2. su aptitud para memorizar; encontrarlas. Si A.M. quiere reencontrar su
3. su aptitud para recuperar lo que tiene en memoria (y digo «reencontrar» porque de
la memoria; niños todos tenemos una supermemoria),
debe pensar en medidas para reducir su
4. su eventual debilitamiento general. Los tensión (Y puede también que en una mayor
tanteos en estos cuatro campos son varia- higiene de vida). Después, deberá entrenar-
bles según las personas y la rueda le permi- se más específicamente en el arte de recu-
tirán visualizarlos fácilmente. perar los conocimientos acumulados en SU
Sombree con un lápiz cada cuadrante, tanto memoria.
más fuerte cuanto mejor sea su nota. Pero, como verá, todos los puntos de entre-
Para el cuadrante 1, el máximo es 10. namiento que se le proponen resultan útiles
para diferentes aspectos del mecanismo de
Para el cuadrante 2, el máximo es 7. la memoria; simplemente practicándolos
Para el cuadrante 3, el máximo es 9. podrá estar más atento a esto o aquello.
Cuanto más cerca se halle de la nota máxi- Ahora se encuentra ante un menú de entre-
ma, más sombreado debe quedar el cua- namientos a la carta.
drante. EL ENTRENAMIENTO
Para el cuadrante 4, el número de lagunas
de memoria anotadas respecto de los cinco
o seis días anteriores no son más que una No se trata de prever «Sesiones de entre-
apreciación: para una o dos lagunas, som- namiento»: se debe, tranquilamente, día a
bree fuerte; a partir de siete u ocho lagu- día, adquirir nuevos hábitos, para lo cual,
nas, puede dejar el cuadrante prácticamen- simplemente, hay que pensar lo más posible
te en blanco. en ello.
Esto no resulta desagradable, sino todo lo
contrario, es como un juego consigo mismo,
con cualquier cosa que haga. No se trata de
suprimir la seriedad de sus actividades: el
juego las vuelve más eficaces. No hay que
forzarse: sólo recordar esta o aquella regla
del juego. Si, por ejemplo, pasa una larga
temporada en algunos países del Extremo
Oriente, recordará que no hay que olvidar
quitarse los zapatos al entrar en la intimidad
Como puede ver, la situación del ejemplo es de un hogar. Esto se convertirá en un nuevo
muy clara: A.M. (varón de 32 años, con un hábito, siendo para usted un juego; lo hará
cargo de responsabilidad en una empresa
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automáticamente sin que se haya esforzado  En explicar, a sí mismo y a los demás, en
en hacerlo. Son nuevos hábitos que adquirirá cualquier ocasión, todo lo que sabe «he leído,
acerca de la manera de comunicarse con el he encontrado, he, vivido...»
mundo que lo rodea, de organizar sus pen-  En pescar en el inmenso tesoro de sus
samientos, de vivir con sus recuerdos, su conocimientos «seso es, lo he pillado!»
propia historia, todo lo que hace que sea us-
ted y no otra persona. Adquirirlos, es más Con todo esto, seguramente, se podrá
que adquirir una supermemoria: es vivir de entrenar para vencer el miedo, la tensión
forma diferente (desde el punto de vista emocional que puede paralizarlo en el mo-
psicológico). mento en que le haga falta encontrar un re-
cuerdo. Puede que hasta se habitúe a vivir
Adquirir una supermemoria, es adquirir otra de una manera más sana de lo que vive ac-
actitud ante la vida. tualmente.
Debe tener ganas de hacerlo:
• Tener ganas de conseguir el objetivo: la
supermemoria. Como siempre, evidentemen-
te, cuando uno empieza alguna cosa con vis-
tas a un objetivo se deben tener ganas de
lograr ese objetivo. Pero también, y sobre
todo hay que: Su entrenamiento puede practicarse en
• Tener ganas de alcanzar los medios para cualquier orden, puesto que el funciona-
conseguirlo es decir, querer entrenarse con miento de su memoria es un verdadero ciclo:
el fin de tomar la vida de otra manera. Para que un material sea bien adquirido,
UNA MEMORIA QUE FUNCIONA BIEN: debe estar bien aferrado, por asociaciones
de ideas, y bien clasificado Encontrará así
1. debe introducir en la cabeza el material a
recordar;
2. almacenarlo de forma ordenada;
3. permitir recuperarlo fácilmente.
PARA ELLO, DEBE ENTRENARSE:
 En estar atento tanto a lo que pasa a su
alrededor como a lo que haga usted mismo
en cada instante «siempre al corriente»
 En ver bien, entender, saber lo que hace
falta ver, of, sentir.., «nada se me escapa»
 En formar asociaciones de ideas y jugar
con ellas «esto me hace pensar en...»
 En organizar sus actividades para que una
no borre el recuerdo de la anterior «orden
en el tiempo»
 En almacenar sus Conocimientos
guardándolos bien «cada cosa en su sitio, un
sitio para cada cosa»
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su lugar marcado en el bagaje de la memoria Si se ha pasado junto a cualquiera de es-
Esto permite almacenarlo, guardarlo tas cosas sin dejarla entrar, no podremos
quizás indefinidamente. recuperarla.
Bien almacenado, es decir, guardado en Para hacer entrar algo es necesario, aun-
su sitio, es fácil de recordar. que sea por un mínimo lapso de tiempo, pre-
star atención.
Siendo fácil de recordar, está siempre
disponible para ser asociado a un nuevo ma-
terial: lo nuevo encuentra así siempre algo a Sin embargo, dirá usted, hay recuerdos que
que aferrarse. Pues un material fácil de re- llegan de golpe —uno se pregunta por qué—
cordar facilita una nueva memorización. aunque está seguro de que no les ha presta-
Cada vez que un recuerdo es recordado, do atención. Por ejemplo, el estribillo de un
aunque sea como asociación de ideas con una eslogan publicitario, una cara vista por la
nueva percepción se fija mejor en la memo- mañana en el metro, que le vienen a la me-
ria. Puesto que las nuevas adquisiciones ayu- moria en el momento de dormirse. Sin razón
dan al anclaje de los conocimientos ya adqui- o significado aparente.
ridos. ¡Sí!
El funcionamiento de la memoria es la inter- Un psicoanálisis le haría descubrir, por
acción continua de estas operaciones: adqui- ejemplo, que ese rostro le recuerda al de un
sición, almacenaje, recuerdo; puede empe- maestro de su infancia —aquel que ya creía
zar su entrenamiento por parte, pues haber olvidado—. Cuando su mirada (vacía)
tendrá repercusiones en las otras. ha caído sobre él, en el metro, algo ha hecho
«clic» sin que haya tenido tiempo (o la idea)
Cuantas más cosas se tienen en la memoria, de darse cuenta. Pero los mecanismos de su
más fácilmente se memorizan otras. cerebro han señalado el parecido. y ha bas-
Cuantas más cosas nuevas se aprenden, tado para que ese rostro entrara en su me-
éstas fijan más las que ya se saben. moria. Lo mismo ha pasado con el eslogan
publicitario...
Su entrenamiento le hará adquirir la prácti-
ca de una supermemoria, como otro entre- Su cerebro ha prestado atención sin que us-
namiento le haría adquirir la práctica de un ted se haya dado cuenta
deporte: esto debe hacerse por placer. Uno
hace funcionar el mecanismo de la mente
como hace funcionar sus articulaciones. Uno Si no quiere olvidar algo, la fecha de una en-
ejerce sus percepciones, sus asociaciones trevista, el contenido de un itinerario, algu-
de ideas, como ejerce sus reflejos. Con una nos números, etc. puede escoger entre dos
supermemoria uno se transforma en un ser métodos.
más curioso por todo, más original (porque  El de los niños pequeños (que, para ellos,
ya no se contenta con las ideas preestable- es el más eficaz): repetir, mecánicamente,
cidas) MAS VIVO. en cantinela, sin pensar. Seguramente en-
SÓLO SE RETIENEN LAS COSAS LAS trará... y se quedará un momentito, algunos
QUE SE HA PRESTADO ATENCION minutos. Después se borrará, se deformará:
por ejemplo para el itinerario, tendrá en la
cabeza el pequeño estribillo repetido: «y
Para tener algo en la memoria (una pala- ahora, tomo la segunda a... ¡caramba! ¿Era a
bra, una frase, una imagen, un recuerdo...), la derecha o a la izquierda?» Puede intentar
es necesario haberlo dejado entrar. repetir la cantinela pero ¡se bloquea en el
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momento de escoger entre izquierda o de- tra rutina: despierta nuestra curiosidad. Si
recha! se presta atención a alguna cosa es que, de
 El método que consiste en prestar aten- una manera u otra, se está interesado en
ción, simplemente estar atento a lo que ella, porque es nueva o porque es peligrosa
quiere retener (durante un período que va- (uno presta atención para no herirse cuando
riará según la extensión de lo que quiera re- utiliza una herramienta delicada...), o porque
tener: el tiempo que requiere leer un infor- nos puede proporcionar algún beneficio, etc.
me es más largo que el de leer un número de Ahora bien, la curiosidad y el interés son
teléfono). dos estados que el cerebro vive de una for-
ma particular: los vive como emociones. Su
Dígase que lo que quiere retener es una cosa funcionamiento cambia de estadio, como el
que existe, ¡eso bien merece un segundo de motor del coche cambia de revoluciones
atención! cuando, accionando la palanca, cambia el en-
Entonces: paro un instante el flujo de mis granaje de la «velocidad». Seguramente,
ideas, y miro, pensando en ello (o escuchan- recuerda situaciones en las que ha pasado
do), lo que quiero retener. miedo, o bien, en las que ha sentido una gran
alegría, o cualquier otra emoción: ¡por esta
Por ejemplo, no quiere olvidar su cita de las causa se acuerda también de ellas!
tres y media con el señor X. Piense en ello
un instante con atención: es a las tres y me-
dia, después de comer; estaré haciendo tal Nuestra vida cotidiana, en su trivialidad,
cosa, deberé interrumpirla unos minutos an- está hecha de una sucesión de acciones O
tes para llegar a la cita a la hora o (posible- pensamientos habituales, así pues, espera-
mente) para preparar la entrevista, consul- dos. El cerebro puede programarlos y coor-
tar el informe... ¿Al señor X? sólo lo he visto dinar mecánicamente las peticiones necesa-
una vez, y no se sentía cómodo; debo conse- rias para que todo se desarrolle con correc-
guir establecer un contacto mejor. Si a las ción. En ese «estado de crucero» estamos
tres y media, una pequeña e interesante sobre un camino trillado; aun cuando debe-
prueba, ¿saldré airoso? mos «prestar atención» para cruzar una ca-
lle, por ejemplos lo hacemos automática-
Esta reflexión, mirando la hora de la cita mente, ¡sin saber que prestamos atención!
escrita en su agenda, no le habrá requerido precisamente, cada vez que en esta rutina
más de un minuto. Pero le garantiza que no se presenta la menor incidencia imprevista,
la olvidará. Además, consigue aislar esta ci- por minima que sea, el cerebro cierra su pi-
ta, de entre los momentos «anónimos» que loto automático y pone en marcha el plano
forman una jornada de rutina, como un pe- emocional. Ahora bien, cuando el cerebro
queño reto consigo mismo, que despierta su funciona en el modo «emoción», graba en la
curiosidad: « ¿lo conseguiré?» memoria automáticamente todo lo que ten-
¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE PRE- ga relación con la causa de esta emoción.
STAR ATENCIÓN Y MEMORIZAR?
Basta con que algo se salga de lo corriente,
Prestar atención es parar el flujo de ideas es decir, capte su atención, para que lo re-
que flotan continuamente, al azar, en nues- tenga automáticamente.
tra cabeza, incluso sin que nosotros lo se-
pamos; y es despertar, aunque sea de mane- Ahora bien, lo que sucede de esta forma au-
ra mínima, nuestra curiosidad. Si se presta tomática, puede producirlo voluntariamente
atención a algo es porque esta cosa no fun- cuando quiera que su memoria se ponga a
ciona por sí sola, sino que nos saca de nues- trabajar, ¡sin esfuerzo! Es muy sencillo: si
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quiere estar seguro de retener una Cosa, hacia el lugar de trabajo cogiendo uno o va-
ponga en funcionamiento su atención, es- rios transportes públicos o, si va con su pro-
tando interesado y teniendo curiosidad por pio coche, sufriendo los atascos.
lo que quiera retener. ¡Solamente eso! Cuan- Test del mago. Si, de repente, un mago in-
do nos hacemos adultos tendemos a prestar movilizara a este autómata primario y le
cada vez menos atención Voluntariamente a preguntara qué piensa en ese preciso mo-
todo lo que nos rodea: tenemos el hábito mento, ¿qué respondería?
adquirido de hacerlo automáticamente, en
respuesta a las necesidades de la vida... La respuesta más probable sería: «En na-
da».
Ahora bien, la atención automática no des-
pierta el interés, ni la curiosidad: no es más Una variante sería: «Debo coger el autobús
que un mecanismo que forma parte de nues- de las 7,56».
tras actividades programadas. El cerebro, EL AUTÓMATA SUPERIOR
en este caso, permanece en su ritmo de pi-
loto automático; espontáneamente, no me- El autómata primario sigue su programa cie-
moriza lo que pasa, nada de lo que lee, en- gamente, como esos muñecos infantiles que
tiende o hace. tocan el tambor y giran la cabeza alternati-
vamente a derecha e izquierda cuando se
Si quiere, no solamente acordarse es- les da cuerda. A él, al autómata, ¡es el des-
pontáneamente de lo que hace o tiene que pertador el que le ha dado cuerda!
hacer, de lo que lee, entiende, ve, etc., sino
que además quiere memorizar fácilmente y Cuando llega a su lugar de trabajo, pasa al
con seguridad lo que quiera retener, reen- régimen de «autómata superior», pues sus
cuentre la capacidad de estar voluntaria- actividades no son ya ciegas: debe respon-
mente atento, curioso, interesado por todo. der a situaciones variables, una serie de
Una capacidad que le era natural cuando era clientes, gestiones, archivo, etc.
niño. Pero todo ello está programado: las situa-
Y PARA EMPEZAR, UNA COMPROBA- ciones a las que debe responder, aunque va-
CIÓN: HASTA QUÉ PUNTO ES USTED riables, forman parte de la rutina, responde
UN ROBOT? automáticamente. La única ventaja del
autómata superior es que dispone de múlti-
ples teclas correspondientes a cada situa-
Para que pueda hacerse una idea le propon- ción; debe escoger el programa adecuado.
go una pequeña fábula, la de la descripción Hecho esto, el resto es puramente mecáni-
de una jornada ordinaria del típico robot. co.
Funciona de dos maneras: el autómata pri- Test del mago: Si de repente un mago pre-
mario y el autómata superior. guntarse a nuestro autómata superior:
EL AUTÓMATA «PRIMARIO» «¿quién es usted?», ¿qué le respondería?
No piensa en la persona que es, el señor X o
Empieza con el sonido del despertador que Antonio Y, ni tan siquiera sabe que es un
le hace levantarse, salir de la cama, tan obli- autómata. Por tanto responderá: «soy la ca-
gatoria y ciegamente como una compuerta jera», o «soy el encargado del almacén», o
que se abre cuando se acciona el mando «soy el vigilante»...
adecuado. Después continúa lo más rápida-
mente posible un encadenamiento de gestos ¿Que representan estos autómatas? Son la
como los de Charlot en la cadena de produc- imagen -Caricaturizada, por supuesto.- de la
ción de la película «Tiempos modernos»: la- parte que tienen nuestros hábitos, de nues-
varse —eventualmente vigilar el aseo de los tros automatismos, en nuestra vida cotidia-
niños— beber a toda prisa un café y correr na: cuando se deja que actúen estos hábitos
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Y automatismos, no se necesita prestar
atención a lo que se hace ¡no se piensa en
nada!
TIEMPO DE VIVIR

Le propongo que se pregunte qué es lo que


llena un día corriente de su vida cotidiana:
¿cuáles son los momentos de automatismo
«puro», durante los cuales no piensa en na-
da? ¿Cuáles son los momentos de automa-
tismo «superior» en los que responde au-
tomáticamente a la situación del momento,
sin necesidad de prestar atención? ¿Cuáles
son los momentos en los que puede que esté
atento, es decir interesado, que tenga cu-
riosidad por algo?
El reloj de la atención
En el siguiente reloj, que representa las 24
horas de un día laborable, raye con un lápiz
los cuadrantes correspondientes al tiempo
de sueño (por ejemplo de las 23 a las 7).
Después, sombree fuerte los cuadrantes
correspondientes a los momentos en que
«no piensa en nada» (para el personaje de
nuestro ejemplo, sería de las 7 a las 9 y de
las 17 a las 18.30, cuando realiza actividades
como la vuelta del trabajo, las compras
habituales: diario, pan, leche…).
Sombree menos fuerte los cuadrantes co-
rrespondientes a los momentos en los que
sólo piensa en responder automáticamente a ¿Entonces?
las exigencias del momento (en el trabajo y Muchas horas de nuestros días, horas de
en casa). vida, transcurren en una especie de tierra
¿Cuáles son los cuadrantes «blancos», du- de nadie. Se trata de horas que «no exis-
rante los Cuales puede prestar atención a ten».
algo, es decir, estar en disposición de man- Evidentemente, las olvidamos enseguida,
tener, verdaderamente, su atención? ¡desaparecen en la nada!
Y como dejemos pasar el tiempo así, sin con-
servar nada, nuestra memoria se volverá
perezosa...
Nuestro cerebro está hecho para estar
atento a todo lo que nos llega y memorizarlo;
gracias a ello, nuestros antepasados pre-
históricos sabían localizar las fuentes de
alimentación y descubrir dónde se encon-
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traban las numerosas amenazas que los ro- Usted quiere que su memoria le obedezca,
deaban. Cuando nacemos, nuestro cerebro que le proporcione, que le traiga, como un
está dotado de todo lo que tenían estos le- perro bien adiestrado, todo lo que ha deci-
janos antepasados. Pero dejamos sin culti- dido retener.
var algunos de estos dones (porque de ello Tiene razón en exigirle, el mecanismo esta
ya no depende nuestra supervivencia...); por ahí para obedecer, ¡como el perro bien
ejemplo, esta atención vital en todo lo que adiestrado!
nos rodea y la memorizacion que deriva au-
tomáticamente de ella. Pero es necesario que usted sea el amo, el
dueño. Solo el buen amo logra que su perro
Seguramen está convencido de que, estando le lleve la liebre o el pato que acaba de ca-
atento, registr y recuperará fácilmente lo zar.
que quiera retener. Entonces —piensa—
sería suficiente con afirmar: «quiero acor- El buen amo alimenta a su perro cada día. De
darme de esto» y, prestando atencion, fun- la misma manera, debe enriquecer su me-
cionaría. moria continuamente.
Puede que sí... pero, también, ¡puede que no! Puede enriquecerla con «objetos de lujo»:
Estamos ya lejos de la infancia, y lo esencial por ejemplo, tengo un amigo que se divierte
de nuestra vida sucede «sin prestar aten- memorizando poesías.
ción», el mecanismo está oxidado. Se las declama, a media voz, esperando el
UNA CONSIDERACIÓN: - autobús, mirando una puesta de sol... Este
«lujo» no es obligatorio: la memoria se con-
Vivir siendo consciente de lo que uno esta tenta con cualquier cosa. Y puede enrique-
Viviendo cerla, simplemente, con lo que viva en su jor-
DOS CONSIGNAS: nada cotidiana (está hecha para este tipo de
memorización...)
Aquí y ahora. Quiero o no quiero.
Pero entonces, ¿debo realizar un esfuerzo,
AQUÍ Y AHORA repetir TODO lo que hago, TODO lo que
Presto atención a lo que hago, a lo que pien- veo u oigo, para acordarme? ¿Realmente
so, a lo queme pasa, a lo que hay a mi alrede- hay que retenerlo TODO, hasta lo que es
dor, al momento en que vivo. Vivo plenamen- inútil, para ser capaz de retener lo que es
te lo que vivo, aunque sea lavarme las manos necesario?
o limpiarme los zapatos. NO: Para empezar, no hay que hacer es-
QUIERO O NO QUIERO fuerzos. Es suficiente con ser Consciente,
en todo momento, de lo que se hace; de
Nada me es indiferente. Aunque se piense: mantener la atención en lo que pasa en cada
«esto me da igual», se tiene conciencia de momento y todo se realizará por sí solo.
que algo es agradable o desagradable. Para
los niños todo es «bueno, bueno, o «puaj, as- En primer lugar, si es consciente de lo que
queroso»; pero les repetimos que «deben está haciendo, y, sobre todo si se trata de
aprender a controlarse», a no decir que eso gestos rutinarios, realiza descubrimientos:
no les gusta, a no mostrar su entusiasmo a cómo hacer mejor aquello, más rápido o eco-
cada momento. De acuerdo, pero a la vez, nomizado, etc. Después, se sorprenderá ob-
también podemos ser personas «bien edu- servándose: «me cepillo los dientes siempre
cadas» continuar sintiendo en nuestro fuero cinco veces por cada mandíbula... ¿seré un
interno lo que nos gusta y lo que no. tipo rutinario? ¡Debo controlarme!». Enton-
ces estará dándose cuenta de que se inter-
Para no perder !a memoria, no pierda su vida esa por lo que hace, aunque se trate de algo
que considera Una estupidez: «¿cómo actúa
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el betún sobre el cuero de mis zapatos? Evidentemente, no es cuestión de eliminar
¿Lograré evitar con su uso que se agriete la los hábitos, ni los automatismos, de nuestra
piel?». Y entonces, todos estos momentos, existencia. Los hábitos y automatismos ad-
aparentemente modestos, «sin interés», quiridos como resultado de un aprendizaje,
quedarán ahí, en su recuerdo, para hacerle resultan un bien precioso. Sin ellos, ¿cómo
compañía. se podría ser un gran pianista o un buen es-
¡Buena ocupación!, dirá usted. SI, puesto que quiador? Asimismo, resolver un problema de
es su vida. matemáticas la utilización de teoremas se
aplica AUTOMÁTICAMENTE.
Si le dijeran que iba a morir en una hora,
amaría cada instante de esta vida que es la ¿Qué es, pues, un hábito o un automatismo
suya. Además, SÍ es una buena ocupación, adquirido? una sucesión de gestos, o de ide-
pues es así como ejercita su memoria para as, que se efectúan sin dudar (porque se han
que esté lista para responder a sus peticio- aprendido). Pero esto no quiere decir que no
nes. Cuando se está inmovilizado, por ejem- se piense en lo que se esta haciendo.
plo por una fractura, los músculos y las arti- El virtuoso no duda en mover sus dedos de
culaciones se agarrotan y, al cabo de pocas esta o aquella forma sobre el teclado o las
semanas, no responden correctamente aun- cuerdas de su instrumento musical, pero
que sea para actos tan simples como andar o piensa intensamente en lo que interpreta.
subir escaleras. Un buen masajista debe Todos los hábitos de la vida cotidiana, ¿por
trabajar (simplemente) los miembros que qué deben impedirnos pensar en lo que es-
están anquilosados. tamos haciendo, cuando los realizamos’?
Lo mismo sucede con la memoria: de la for- Por ejemplo, piense en sus hábitos matuti-
ma más simple, pero cotidiana, debe masa- nos: preparar el café, tostar el pan, dar los
jearla para que no se anquilose. Exactamen- cereales del desayuno a los niños... ¿qué le
te igual como, espontáneamente, lo hacen impide disfrutar cada mañana del buen aro-
los niños. Al igual que evolutivamente lo ma del café, del olor de las tostadas? ¿O
hicieron nuestros antepasados. del ruido que hacen los niños al masticar sus
cereales crujientes? Esto no supondrá para
LOS HÁBITOS Y LOS AUTOMATIS- usted ningún tiempo suplementario... y le
MOS hará empezar su jornada de una forma
agradable.
Es muy práctico tener hábitos, poder des- Y durante el día, en un «hueco», le llegará,
cansar con el piloto automático puesto: «no como un soplo de aire fresco, la evocación
tengo necesidad de pensar cuando hago la de una imagen u otra de ese desayuno. Su
limpieza», ¡que descanso! Además, cuado una memoria lo ha grabado. Y haciéndolo, ¡se
actividad se hace automáticamente, se hace ejercita!
más de prisa: se gana tiempo. LOS EJERCICIOS
¿Se debe, pues, para tener una buena me-
moria, renunciar a ello?
No podrá ejercer de un día para otro esta
Está bien evocar el tiempo de las cavernas.., atención habitual y continua en su propia vi-
pero, sin duda, ¡debían de disponer de más da cotidiana. Debe entrenarse
tiempo que nosotros! Y entonces estarían
también menos estresados y les sería me- Decida que, a partir de ahora, pensará en lo
nos necesario descansar de cuando en cuan- que hace (en lo que le sucede, en lo que ve,
do con actividades que se pueden hacer sin oye...) Para ello:
pensar... 1. Piense en buscar alguna cosa nueva.
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El agua que pasa por debajo del puente nun- nuestro país la discreción es rigurosa, puede
ca es la misma. controlar sus gestos, pero eso no le impe-
Aunque haga «la misma cosa» cada día, dirá ¡que tenga ganas de saber! (La curiosi-
algún gesto no será el mismo que el que ha dad es el deseo de saber, eso es lo más im-
hecho el día anterior. Puesto que (aunque a portante.)
veces lo olvidemos...) no somos máquinas. Y, sobre todo, hay muchos otros asuntos
Por tanto, busque en todo lo que haga algo que pueden alimentar su curiosidad sin ne-
que sea diferente a la vez anterior. cesidad de recurrir a saber qué pasa en el
hogar de los vecinos...
No siempre es fácil encontrar esta diferen-
cia: ¡hace falta el «ojo avizor» del detective!
Pero, haciéndolo, descubrirá muchas cosas Nacemos curiosos; y si ya no vivimos en ca-
de usted mismo, algo que ya es útil por sí so- vernas es porque nuestros antepasados su-
lo. pieron mantener esa curiosidad incluso al
2. Buscar un punto de enganche. convertirse en adultos. Sólo cuando se man-
tiene una curiosidad siempre despierta po-
Mire una fila de personas cuando esperan el demos descubrir algo: es triste llegar al fi-
metro, o que se ponga verde el semáforo nal de la vida sin haber descubierto nunca
para cruzar la calle, todas son parecidas, en nada.
cinco minutos, las habrá olvidado. ¡Pues no!
De repente observa que hay un hombre ba-
jito, casi enano, o una mujer muy gorda ver- ¿Cree que no es curioso? ¿Está seguro de
daderamente enorme; ojala tuviera tiempo que NADA le interesa? Busque bien: ¿no le
para contar el número de barbillas. Si su mi- atraen las armaduras de la Edad Media? ¿El
rada ha sido enganchada por estas personas arte de confeccionar salsas? ¿Los Tuareg?
esté seguro de que por la noche se acordará ¿La moda de este verano? ¿Las películas
lo suficiente como para hacer reír a sus cómicas?... Seguramente encontrará algo:
hijos contándoselo. piense en ello y ¡despierte! Dígase que será
Cualquiera que sea la uniformidad rutinaria interesante, divertido, saber más. La idea le
de ciertos momentos, o durante las activi- hará avanzar poco a poco y se sorprenderá
dades serias, habitúese a mantener des- buscando informaciones. Su curiosidad em-
pierto, en un recoveco de su cerebro, un pe- pezará a desoxidarse... Y cada vez le intere-
queño centinela que busca algo que pueda sarán más cosas.
enganchar. Sin razón alguna, ¡por placer! EL TEST
3. Entrene su divina curiosidad. Imagine que, habiendo ganado en la lotería,
Seguramente le dijeron, cuando era niño, se quiere autorregalar un coche descapota-
que es «es muy feo ser curioso». ¡Qué pena! ble. Está convencido de que es ridículo: en
Y, sobre todo, qué pena si, siendo un niño nuestro país el tiempo no es desapacible pe-
obediente, se aplico en reprimir esta cuali- ro ¡un descapotable...! Es tentador, cualquie-
dad esencial en el carácter humano. ¿Cómo ra puede robar en su interior, y además, es
se puede vivir sin tener siempre ganas de demasiado llamativo, nadie tiene un desca-
conocer algo más, sin ser curioso? potable; para comprobarlo no hay más que
mirar los coches que circulan... Precisamen-
Si se trata de saber qué pasa en casa de los te, si practica este juegos lo que descubrirá
vecinos, es indiscreción, ciertamente. Pero lo sorprenderá. Imagine, pues, que desea
también es la prueba de que se interesa por este tipo de coche y que pretende comprar-
ellos y, en ciertas culturas, ¡es señal de bue- se uno.
na educación! Por otra parte, puesto que en
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La noche siguiente, pregúntese cuántos co- ciente de lo que esta viviendo; hasta que, sin
ches descapotables ha visto circulando por necesidad de pensar, sea SIEMPRE Y EN
las calles de su ciudad: ¡se dará cuenta de TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS, un ser
que ha visto MUCHOS! ¡Y de distintas mar- humano.
cas! 5. Sea, en todas las cosas, subjetivo.
Antes de pensar en comprar uno para us- «Quiero, esto me gusta, esto me interesa,
ted, estaba convencido de que no había; ha esto es agradable...»
sido suficiente desearlo para verlos por to-
das partes. o
De esta forma descubrirá: «No quiero, esto no me gusta, esto me abu-
rre, esto es desagradable...»
1) que su mero interés, aunque fingido, para
responder al test propuesto, ha despertado Acuérdese de que nuestro cerebro nos
espontáneamente su curiosidad por los co- hace actuar (o pensar) aunque no tengamos
ches que circulan por su ciudad; conciencia de ello, sólo cuando algo nos
atrae nos repele.
2) que, además de los descapotables, ha ob-
servado toda clase de cosas sobre la circu- Decir «esto me gusta» o «esto no me gus-
lación automovilística en general: tipos de ta» es otra forma de ser consciente de lo
coches, cantidad media de personas que los que nos pasa o de lo que hacemos.
ocupan, frecuencia de taxis, etc.; Es hacer funcionar nuestro cerebro de ser
3) y que con todo esto, ¡se acuerda de los humano y no solamente del pequeño robot
coches que ha Visto sin querer acordarse de que está a nuestro servicio, pero que no de-
ellos! be quitarnos nuestro lugar.
¡Es así como ha de hacer funcionar su curio- Debe, pues, ejercitarse durante el mayor
sidad! número de veces posible —hasta que se
vuelva constante—, en saber apreciar cada
4. Lance la sonda lo más frecuentemente instante de su vida, tanto si se lava las ma-
posible, preguntándose: « ¿Qué pasa para nos antes de sentarse a la mesa, como si es-
mi, aquí y ahora?». cucha música, como si negocia con un cliente
Esta pregunta lo lleva inmediatamente a ser o habla con su pareja... ¡Cada una de estas
consciente de lo que está viviendo. Entréne- cosas sólo puede ser agradable o desagra-
se en formularla sobre todo cuando haga al- dable! Hay que pensar en vivirlas como tales.
go tan habitual como «esto se hace solo». EL JUEGO DE LAS ALUBIAS
¿Esto se hace solo? ¡Interesante! ¡Me miro Estos ejercicios para aprender a prestar
hacerlo!, O lo miro como si lo viera por pri- atención no le robarán ni un minuto de su
mera vez... tiempo. ¡Solamente debe estar atento al
Es suficiente esta mirada consciente para hacerlos!
no caer en la trampa de la «robotización» ¡Esto, dirá, lo devuelve a la casilla de «sali-
(¡el robot no se mira actuar!). da» antes de haber empezado! No es así,
Y, a partir del momento en que no se actúa existe UN TRUCO.
como un robot, el cerebro registra por sí Usted sabe en qué DEBE pensar (repitá-
solo todo por lo que uno se interesa, aunque moslo una vez mas este «debe» sólo con-
sólo sea por un instante. cierne al período de entrenamiento; des-
Ejercítese en continuar pensando en ello, pués, se hará solo):
hasta que lo efectúe automáticamente; has-
ta que automáticamente sea siempre cons-
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la novedad — lo que engancha — la curiosi-
dad la conciencia — la subjetividad
Y ESTO, EN TODO MOMENTO.
Como al principio no pensará en ello a cada
instante, «marque la jugada» cuando la
haga.
Empiece el día teniendo (en un bolsillo, en
una bolsita...) un puñado de alubias o cual-
quier otra legumbre seca. Cada vez que
piense en prestar atención, coloque una alu-
bia en el otro bolsillo o en otra bolsita, vacía
al principio.
Por la noche, antes de acostarse, mire el
número de alubias que han pasado de un bol-
sillo al opuesto o de una bolsita a otra.
Diviértase recordando en qué ocasiones las
ha traspasado —es decir, en todo lo que ha
pensado prestar atención durante su jorna-
da.
¡Se sorprenderá al recordarlo casi todo!
EXISTE LA MEMORIA QUE FUNCIONA
En un mes, habrá traspasado todas las alu- POR SÍ MISMA Y LA MEMORIA QUE SE
bias en menos de media jornada: no necesi- SOLICITA
tará más su recordatorio y tendrá la impre-
sión de acordarse de todo!
La memoria que funciona por sí misma es
una buena memoria para la vida cotidiana: la
que retiene y proporciona todas las peque-
ñas cosas habituales. Puede ser no olvidar la
cita del miércoles con el dentista, la lista de
las pequeñas compras al regresar del traba-
jo, la respuesta a la carta de la tía Ágata, su
número de la tarjeta de crédito y el número
telefónico de sus mejores amigos... Sola-
mente le pide que preste atención a lo que
está viviendo. Siendo plenamente conscien-
te de cada uno de sus instantes, la trama de
su existencia (todo lo que no debe olvidar
hacer) se imprime automáticamente en su
memoria; y la puede consultar como una
agenda.
‘La memoria que funciona por sí misma anda
sola, sin necesidad de decírselo. (Cuando se
hace lo que se necesita para ello, es decir,
cuando se presta atención a todo lo que se
hace).
18/66
La memoria que se solicita se pone en juego ¡Y esto nos juega, en algunas ocasiones, ma-
para aprender voluntariamente, retener to- las pasadas!
da clase de cosas nuevas y recuperarlas Porque:
cuando se solicite. Es indispensable en la vi-
da profesional, cuando se trata de recordar O bien estamos seguros de antemano de lo
los términos de una conversación (con un que hay que percibir, y, aunque nuestro co-
cliente, después de una reunión) o anotar los nocimiento arranca de la información apor-
datos de un asunto, aprender una nueva tada por los sentidos, no la tenemos en
técnica, un nuevo trayecto, retener nuevas cuenta y mantenemos una percepción de-
denominaciones nombres de personas... Re- formada de la realidad.
sulta también deseable e la vida personal, Por ejemplo, Cuántas veces ha dicho: «Tú no
para acordarse de los libros que se han leí- me has dicho eso» a alguien que ¡sí se lo hab-
do, anotar las informaciones preparatorias ía dicho! porque, en el momento en que se lo
para un viaje, iniciarse en un deporte, una contó, estaba tan seguro de lo que le iba a
técnica, un arte, recordar las obras de los decir, que no tuvo en cuenta lo que sus oídos
museos visitados, los espectáculos le transmitían
La memoria que se solicita pide más que la  O bien deseamos ver o entender algo y,
atención cotidiana, conforme a la siguiente sin ser concientes de ello, percibimos tal
regla: como lo deseamos y no tal como es.
Para retener algo, hay que hacerlo entrar en Por ejemplo, desea que haya flores sobre
la memoria. aquel velador: está seguro de haberlas visto
Para solicitar voluntariamente a su memoria, y se abstendrá de comprarlas cuando reali-
debe hacérsele absorber voluntariamente lo ce sus compras.
que deberá retener.  O también, tememos fuertemente alguna
Y para eso, necesita una percepción de gama cosa: percibimos lo que nos provoca miedo,
alta. deformando la información aportada por los
sentidos.
¿QUÉ ES UNA PERCEPCIÓN?
Por ejemplo, una persona que tiene miedo a
los ladrones y se encuentra sola en casa por
Es una operación efectuada por nuestro ce- la noche, estará convencida de oír que al-
rebro, gracias a la cual tomamos conciencia guien manipula la cerradura de su puerta,
de las informaciones aportadas continua- cuando se trata de su gato que juega con la
mente por nuestros órganos de los sentidos chapa de una botella.
(la vista, el tacto, el oído, etc.). Nuestro cerebro pone a nuestra disposición
Por ejemplo, la vista envía al cerebro la in- TODA UNA GAMA DE PERCEPCIONES.
formación de que sobre su mesa descansa Todas tienen su interés, y se utilizan en el
una especie de bastoncito acabado en punta momento oportuno, y si son de la clase que
dorada: el cerebro compara esta informa- conviene a lo que se está haciendo.
ción con un recuerdo que ya tiene en la me- Seguramente tiene varios pares de zapatos
moria y usted adquiere conciencia de que de sus distintos tipos. No se pondrá, para ir
ahí tiene un bolígrafo. a bailar, sus zapatos de jugar al golf, o los
• Una percepción resulta siempre, por tanto, de ir de excursión por la montaña
una interacción entre la información que lle- Lo mismo sucede con la utilización de una u
ga de fuera y alguna cosa que ya está en no- otra clase de percepción.
sotros.
Las percepciones de «gama baja»
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Son las percepciones automáticas, de las rior; por tanto, lo que percibe es la respues-
que no se tiene conciencia pero que desen- ta a una preocupación y no tanto la realidad.
cadenan reacciones, a veces, vitales. No es extraño que si la memoria puede re-
Por ejemplo, al volante de su coche, se pa- gistrar automáticamente este género de
rará en los semáforos en rojo sin ni siquiera percepciones, lo que guardara no es la ima-
saber que los ha percibido (particularmente gen de los objetos reales, no la realidad de-
si todavía no ha acabado de despertarse del formada o mal definida que hemos creado
todo o si está preocupado). en el momento en que la percibimos.
Este género de percepciones no nos permi- Por ejemplo, el padre que no ha visto que su
te ser conscientes de un objeto, de una si- hija ha cambiado de peinado ¡no podrá acor-
tuación, etc., pero sólo una señal provoca au- darse de ello!
tomáticamente una reacción. Las percepciones de «gama alta»
Es muy probable que ni la senal percibida, ni Son el tipo de percepciones que debe utili-
la reacción desencadenada se graben en la zar cuando quiera memorizar algo cosa, tan-
memoria. to si se trata de retener un nombre o una
Ha habido un período de aprendizaje o un cifra, como de aprenderse un texto, una se-
cierto objeto, plenamente percibido, desen- cuencia de movimientos, etc.
cadenante de esta reacción: por ejemplo, los Piense en un sello de tampón de tinta: si
semáforos en rojo se han percibido, reco- quiere marcar una hoja con un sello de
nocido, por el conductor principiante, que se tampón de tinta no presionará ligeramente
aplica en responder convenientemente. Du- el sello sobre la hoja... ni lo hará tampoco
rante este período de aprendizaje, después dos o tres veces hasta que quede marcado.
de cada salida en coche, ¡uno se acuerda Puede imaginar el resultado: obtendría una
muy bien de los semáforos en rojo que ha imagen completamente emborronada e ile-
encontrado! Después, cuando se convierte gible.
es un conductor experimentado, no tiene
necesidad de mirar las señales: desaparecen De la misma manera, si quiere que alguna co-
de la conciencia, dejando solamente «sig- sa se grabe en su memoria, una percepción
nos» ante los cuales el cerebro reacciona de superficial y puede que deformada, aunque
manera refleja, porque el aprendizaje le ha la repita mecánicamente (como hacen los ni-
permitido adquirir nuevos reflejos. ños), no le dejará más que rastros inutiliza-
bles. La percepción que debe utilizar es,
Las percepciones de «gama media» pues, «de calidad superior».
Son las percepciones incompletas, o super- De entrada, es una percepción que exige
ficiales, que nos permiten tener un cierto que se tome el tiempo de realizarla comple-
conocimiento de lo que nos rodea pero no tamente.
nos evitan errores o torpezas.
¿Cómo utilizar este tiempo?
Por ejemplo, un padre de familia vuelve una
noche a su casa y su hija mayor lo a braza 1. en conocer lo que quiere retener o apren-
para darle la bienvenida; percibe perfecta- der;
mente que es su hija mayor, y no su esposa o 2. en multiplicar los índices que caracterizan
su vecina. Pero no se da cuenta de que ¡ha esta cosa para identificarla lo más comple-
cambiado radicalmente de peinado! tamente posible;
Son asimismo percepciones durante las cua- 3. en formular en palabras, para sí mismo,
les uno está más preocupado de lo que le pa- todo lo que vaya conociendo;
sa a él que de lo que pasa en el mundo exte-
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4. en escuchar estas palabras en oídos, aun- Forman una unidad si, de entrada, los perci-
que no las pronuncie en voz alta. (Aunque lo be asociados a un solo bloque. Y es casi tan
idóneo, si está solo es pronunciarlas en voz rápido mirar 3, que 38 o que 385.
alta.) Así en siete segundos, tendrá tiempo para
CONOCER LO QUE SE QUIERE RETE- «fotografiar» 385, 452, 903, 176. y rete-
NER. nerlos algunos minutos. (El tiempo suficiente
para hacer lo necesario para aferrarlos.)
Esto se hará evidentemente con mucha ma- Atención: no puede lograr entrar de esta
yor rapidez si se trata de algo pequeño que forma más de siete unidades; debe, por tan-
si se pretende, pongamos por caso, memori- to, agrupar previamente que quiera memori-
zar un expediente, aprender todo un cuerpo zar para que no sobrepase «la cantidad de
de conocimientos (por ejemplo, para un unidades fotografiables».
examen) o retener todo lo que se encuentra Multiplicar los índices
representado en un cuadro o lo que se ha ¿Qué es un índice? Es una especie de eti-
dicho en una conferencia... queta que nos permite reconocer los obje-
(Todo lo que concierne al aprendizaje de un tos que estamos a punto de percibir.
gran fragmento se tratará en otro «pun- Por ejemplo, una rama con un manojo de
to».) agujas verde oscuro es un índice de que es-
Para algo pequeño: «Los siete segundos y las tamos ante un pino. No es necesario mirarlo
siete unidades» bien, se sabe que es un pino.
Puede percibir TOTALMENTE lo que quie- Si pero existen varias clases de pinos: pino
re retener, de manera casi inmediata: por piñonero, pino silvestre, pino marítimo, etc.,
ejemplo, una cifra, una dirección, un esque- cada uno con una silueta distinta. Así pues,
ma... para saber más, se debe tener en cuenta un
Entonces, practicará una especie de foto- índice suplementario: la silueta del árbol.
grafía que se fijará automáticamente en su (Evidentemente hay otros: la rugosidad de
memoria.., por dos o tres minutos (Durante la corteza, la forma de las raíces, las zonas
esos minutos es cuando lo enganchará sóli- de nacimiento de las ramas, etcétera.) Cada
damente en sus conocimientos. La técnica objeto tiene numerosas etiquetas, o índices,
del «enganche» concierne a otro «punto».) y cada uno nos permite decir: «¡es éste!».
Más aún -¡atención!—, nuestro cerebro está Pasa lo mismo con las cosas oídas.
hecho de tal manera que sólo dispone de Por ejemplo, en una conversación, alguien ha
siete segundos para realizar esa fotografía. dicho «la izquierda ha obtenido esta reivin-
Por ejemplo, si quiere memorizar los núme- dicación...»: puede ser suficiente para saber
ros 38545903176, la lectura atenta de ca- «que están hablando de política». Si, de to-
da una de estas cifras rebasará los siete das formas, continúa escuchando, puede
segundos, y sólo fotografiará las primeras hallar otros índices que muestren, tal vez,
de ellas. que están contando una escena humorística.
¿Qué hacer?: sírvase de otra regla: du- De esta manera reconocemos todo lo que
rante siete segundos tiene tiempo de perci- nos rodea gracias a las etiquetas (o índices)
bir bien (y fotografiar) siete unidades. que marcan todos los objetos que se ven o
se oyen. A menudo, una sola etiqueta es su-
Una unidad puede ser: una cifras, o una tría- ficiente para informamos: no necesitamos
da (y, cuando este bien entrenado ¡un grupo saber más para reaccionar de forma apro-
de cuatro cifras!). piada.
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Esto nos permite, pues, «hacer lo que se Segunda regla: hay que oír por los oídos
debe» en la Vida Corriente, ¡percibiendo las palabras utilizadas para enumerar los
muy poco de lo que nos rodea! Con eviden- índices de lo que se percibe. (No se oye «re-
temente, ¡algunos «fallos»! Por supuesto, no almente», pero es como si uno oyera el soni-
es cuestión de retener, ni esforzándose, lo do de su pequeño cine interior.)
que se ha percibido tan mal. Las palabras, formuladas y entendidas por
Percibir completamente consiste en tener nosotros mientras percibimos, dan forma a
en cuenta, de todas las etiquetas, el mayor esta percepción. Esta forma es la nuestra,
número posible de lo que se ve o se oye. la personal.
Además, cada uno de estos índices es tam- En efecto, entre todos los índices posibles
bién un sedal para, cuando sea necesario, para caracterizar un objeto, cada uno de
extraer el recuerdo de la memoria. nosotros escoge aquéllos que le convienen
Por ejemplo, ¿hay una panadería en la calle personalmente, cuando quiere percibir «a
Panagall? Se acuerda de la pequeña tienda fondo».
de flores donde compró el ramillete para la Por ejemplo, un automóvil no será visto de la
tía Ágata... Es «el sedal» que consigue hacer misma forma por una persona que no sabe
volver el recuerdo de toda la calle: ¡sí, hay conducir, por un piloto de rallies, por una
una panadería! persona que ha tenido ya seis o siete vehícu-
UTILIZAR LAS PA LA B RAS los sucesivos en su vida, por un pigmeo que
ve un coche por primera vez en su vida...
Cada uno tiene su percepción y las palabras
Se percibe con las palabras adecuadas para encontrarle etiquetas.
El cerebro se sirve de las palabras pasa dar- Ahora bien, esta percepción será tanto más
nos a conocer las informaciones que recibe a completa a condición de que las palabras que
través de los sentidos: vista, oído, tacto, utilizamos para nosotros mismos al hacerla
gusto... sean más significativas de lo que nos inter-
Evidentemente, si se reacciona ante estas esa.
informaciones antes de que el cerebro nos Por ejemplo, el color de un automóvil puede
haya hecho tomas conciencia verdadera- ser importante para una persona e indife-
mente, la percepción se toma casi inexisten- rente para otra: esta última no utilizará el
te. índice «color» si realiza una percepción pro-
Para percibir completamente debe dejarse funda de un coche de carreras. Pero, si mira
al cerebro el tiempo necesario para traducir «sin prestar atención», podrá decir: «he vis-
a palabras lo que está conociendo por los to un coche rojo» probablemente, ¡no sabrá
sentidos. Y se lo ayudara haciéndolo cons- que ha visto un coche de carreras!
cientemente. Es decir: PEQUEÑO SONDEO SOBRE SU HABI-
Primera regla: Hay que formular en la ca- TUAL MANERA DE PERCIBIR
beza, con palabras, todo lo que se percibe.
¿No se ha dado cuenta de que una persona Si ya tiene el hábito de percibir bien, pose-
muy atenta —es decir, que se aplica en per- erá seguramente una buena memoria y se
cibir lo más completamente posible— suele servirá de este libro para ir hacia la exce-
mover casi imperceptiblemente los labios, lencia. Si tiene, de lo que le rodea, solamen-
como si hablara sola? Y es que, en realidad, te una percepción superficial (justo lo que
¡habla sola en su cabeza! se necesita para reaccionar inmediatamen-
te), ¡tiene ya el flan a punto de caramelo!
22/66
Sólo deberá tener siempre presente el de- lefonista de su empresa, una camarera de la
seo de entrenarse hacia una buena percep- cafetería, etc. Nunca, 1 punto.
ción, sabiendo que parte de un nivel más ba- El balance de sus percepciones: entre las
jo... gamas baja, media y alta
El cuestionario: ¿es usted observador? En general, durante los períodos en que
Para una pequeña apreciación cifrada, se vive con el «piloto automático» puesto, se
concédase 1 punto por cada respuesta co- tienen, sobre todo, percepciones de gama
rrecta. baja, y algunas de gama media. Y ninguna
1. «No me estás escuchando»: ¿alguien de percepción de gama alta. Se podría repre-
su entorno le ha dicho esto en los quince sentar así: (B percepciones de gama baja; M
días precedentes? Si puede responder: percepciones de gama media; A percepcio-
«nunca», 1 punto. nes de gama alta).
2. ¿Cuál es el color de los ojos de la última La media de las personas: usted:
persona con la que ha hablado (que no sea su La media de las per- usted
cónyuge o sus hijos)? Si lo sabe, 1 punto. sonas
3. ¿Puede citar la palabra o la expresión fa- B80 M20 A0
vorita de alguno de sus familiares o amigos?
Sí, 1 punto. En sus períodos de actividad profesional,
de los quehaceres domésticos habituales,
4. Cuando entra en su coche por la mañana, más o menos rutinarios, se tiene:
¿revisa los indicadores antes de arrancar?
Sí, 1 punto. La media de las per- usted
sonas
5. «No me he dado cuenta»: ¿ha dicho o
pensado esto en las dos últimas semanas? B80 M20 A0
No, 1 punto. A veces, se invierte la balanza y se tiene:
6. Cuando entra en una habitación, ¿ve in- La media de las per- usted
mediatamente si hay algo de polvo acumula- sonas
do sobre un mueble o un objeto? Si, 1 punto.
B10 M30 A60
7. ¿Le ha sucedido alguna vez que ha salido
de casa sin darse cuenta de que le faltaba ¿Tiene períodos en que se invierte la balan-
un botón a su ropa, o que había una carrera za? ¿En qué Ocasiones?
en su media? Nunca, 1 punto. Reflexione, cuando tenga ocasión, sobre su
8. Al entrar en su despacho, o en la cocina, manera habitual de percibir. Pregúntese si,
¿ve inmediatamente un objeto desordenado y cómo, podría decantar su balanza de la
que le indica que alguien ha estado allí? Sí, 1 gama baja a la gama media y, de esta última,
punto. a la alta.
9. ¿Le ha ocurrido alguna vez quedarse sin Lo que necesita no es más tiempo sino:
aceite o sin azúcar, etc., porque no se ha más atención
dado cuenta de que se le acababan las re-
servas? Nunca, 1 punto. más interés,
10. ¿Le ha ocurrido entrar varias veces en más curiosidad.
un lugar al que va habitualmente antes de LOS EJERCICIOS
darse cuenta de que han cambiado a alguna Se pueden realizar en cualquier momento
de las personas que trabajaban allí un ven- del día, si es posible en vanas ocasiones,
dedor en su lugar de compra habitual, la te- cuando piense en ello, cuando pueda conce-
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derse unos minutos de descanso, ya que en des de 3 cifras cada una. Es simple y fácil:
definitiva, se trata de un juego que realiza desde ahora, cáptelas de esta forma, en to-
consigo mismo para distraerse. das las ocasiones que deba leer series de ci-
1 Ver lo más posible en siete segundos o fras. ¡Aunque realmente no sea demasiado
menos habitual leerlas!
 Compruebe con su reloj lo que represen- • Por el contrario, seguramente en muchas
tan siete segundos: teclee con los dedos de ocasiones utiliza listados: de compras, de
una mano, a un segundo por dedo, y muy artículos en su trabajo de lo que debe me-
pronto descubrirá el ritmo (movimiento de ter en la mochila del niño que se va de ex-
los cinco dedos y, de nuevo, el pulgar y el cursión, etc. Entrénese ya, de entrada, en
índice) que corresponde a siete segundos. tomar conciencia de estas listas de forma
Repita esto varias veces, hasta retener es- agrupada.
te ritmo. Un ejemplo: para una lista de compras
 Planifíquese: sepa de antemano el orden domésticas, pensará:
que seguirá su mirada. -en el supermercado: azúcar, aceite, cubitos
Por ejemplo, para una fisonomía: de sopicaldo: tres artículos;
1) su forma (cuadrada, ovalada, triangular, -los platos principales: tres comidas de car-
redonda, etc.); ne, dos de pescado, una de menudillos; así
pues:
2) los ojos (color, tamaño, separación, ce-
jas);  cuatro bistec, un pollo, 800 gramos de
encebollado de vaca
3) la boca (pequeña/grande, horizontal, co-
misuras hacia abajo/hacia arriba, labios  cuatro rapes, una dorada
gruesos/delgados, etc.);  cuatro trozos de hígado
4) los cabellos (calvicie, frente alta/baja, Es decir: tres, dos, un artículo,
largos/cortos, color, rizados/lisos, etc.). -las legumbres: Ídem;
Si enumera en voz alta lo que acaba de leer, -las frutas: ídem.
¡sobrepasara ampliamente los siete segun-
dos! Pero si se ha planificado, es decir, si sus En el mismo momento en que planifique sus
ojos siguen el recorrido previsto se dará compras, no se diga: «Necesito zanahorias,
cuenta de que puede observar todo ello en hígado y no olvidarme de las naranjas».
menos de siete segundos. Si mira «de cual- No planifique desordenadamente, habitúese
quier manera», no vera ni tan siquiera la mi- a realizarlo en una sucesión lógica de grupos
tad de las cosas en esos siete segundos pequeños.
Planifíquese, piense en ello para memorizarlo  Entrénese cada vez que tenga uno o dos
bien y, entrénese en mirar el objeto del que minutos de tiempo libre, agrupando los ele-
ha planificado el recorrido de su mirada. mentos que mira.
Entrénese de esta forma con un rostro, una Un ejemplo: está sentado en una sala de es-
persona, un objeto, un paisaje, un dibujo, un pera y ante sus ojos se encuentran:
párrafo de un artículo o de un libro, etc.
-Personas;
2. Agrupar lo que hay que ver en siete uni-
dades o menos -muebles;
• Una serie de 12 cifras puede, desde la -el Sistema de iluminación;
prima” lectura, estar agrupada en 4 unida- -la decoración, etc.
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En cada grupo, hay múltiples unidades: por - ¿Su taza del desayuno? Es el asa (su for-
ejemplo personas, un hombre y dos muje- ma, su tamaño, su color...).
res. O cinco sillones, tres sillas, una mesa - ¿Su tía Carmen? Su nariz.
baja, una repisa enfrente de la puerta y así
sucesivamente. - ¿ El jefe? Su tono de voz.
Busque, para divertirse, percibir objetos - ¿Su hijo Pepe? Su manera de sentarse en
más difíciles: el sofá.
— Un cuadro: puede realizar su planificación - ¿El domingo? Las tiendas están cerradas,
de agrupamientos, después de mirar el con- etc.
junto: Evidentemente, y para cada uno de estos
• todo lo que está en el centro (o lo que objetos o personas, se trata de su propio
Constituye la zona central: por ejemplo, en índice; para aquel compañero, el jefe, es su
una Crucifixión, generalmente es la cruz); manera de andar; para su cónyuge, el do-
mingo, es el día del pastel como postre, etc.
• todo lo que se encuentra por encima de
ese centro; El juego: todos los índices posibles
• todo lo que se encuentra por debajo; 1. Ya ha reconocido su índice personal;
pregúntese ahora cuál podría ser el índice
• todo lo que se encuentra a la derecha; de este o aquel objeto o de esta o aquella
• todo lo que se encuentra a la izquierda. persona para cada una de las personas de su
— Una página de un diario: entorno.
• el número de columnas; 2. Después pregúntese qué índices debería
citar a un ciego de nacimiento para darle la
• los títulos: cuántos en cada columna — los idea de un objeto.
títulos grandes, los pequeños;
3. A Continuación, pregúntese qué dibujaría
• los anuncios: cuántos, de qué tamaño; un publicitario esquemáticamente, para que
• las imágenes: personajes, lugares, objetos, se deseara el objeto.
esquemas. 4. Clasifique sus índices: primero todo lo que
— Un paisaje. hace que el objeto sea práctico, después lo
que concierne al estilo la belleza; todo lo que
— Los objetos del escaparate de una tienda. hace que el objeto sea frágil todo lo que son
3. Multiplicar los índices detalles inútiles, etc.
Estos ejercicios se realizan en dos partes: 4. Las sondas
1) Tomar conciencia de lo que para usted es Cuando piense en ello, haga como los nave-
un INDICE HABITUAL para percibir cosas gantes antes de la era del sonar: recurra a
habituales. las sondas para saber dónde se encuentra,
qué es lo que lo rodea; es decir, mire, escu-
2) Ejercítese en profundizar su percepción, che, oiga todo lo que pueda.
es decir, en buscar los índices suplementa-
rios y sólo aparentemente inútiles. Formule (por lo bajo) y escúchese decírselo:
justo aquí y ahora:
Mi índice habitual: ¿en qué reconozco lo que
me rodea? — todo lo que puede ver;
Diviértase haciéndose esta pregunta refe- — todo lo que puede oír;
rida a todo lo que lo rodea. ¡y en el mismo instante en que se lo pregun-
Por ejemplo: te!
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5. El indiscreto fican la revista o el diario que esté leyen-
En los lugares públicos, o en una cola de es- do...). Puede, por ejemplo, que descubra que
pera o durante un trayecto en el metro o en Una señora es tímida por la manera cómo vi-
el autobús, no dude en escuchar las conver- gila los movimientos de su hijo que pudieran
saciones de los que lo rodean: no lo conoce y molestar a los otros viajero las reacciones
difícilmente volverá a encontrárselos, por del niño muestran que habitualmente su ma-
tanto, ¡no es una verdadera indiscreción! dre no lo controla así, las miradas incómodas
que ella hace en derredor muestran que
Pero Sí resulta un ejercicio excelente de busca no tanto educar a su hijo como evitar
percepción el aislar, entre una confusión de llamar la atención.
bla-bla-bla, una sucesión de frases coheren-
tes. Busque en un lugar de espera, por ejemplo,
todo lo que sería un índice de detective, to-
6. El juego de Sherlock Holmes do lo que revela cualquier cosa que no está
visible; por ejemplo, un sofá más cerca de la
pared que su pareja señala que alguien lo
Sherlock Holmes es el más famoso detecti- acaba de ocupar y lo ha movido al levantar-
ve de la novela policíaca británica. En cuanto se; la colilla, aún encendida, en un cenicero
veía entrar en su casa a un visitante desco- denota una presencia muy reciente; un lige-
nocido, podía decir que esta persona había ro perfume en el aire le indica que posible-
atravesado unos años difíciles pero los había mente una dama le ha precedido; una pieza
superado, que conocía mal Londres, llevaba de un juego de construcción en un rincón de
zapatos demasiado pequeños, fumaba puros la habitación anuncia que el dueño de la casa
brasileños, etc. Todo ello gracias a una es- tiene, por lo menos, un hijo...
merada observación: de las arrugas de una
cara aún joven deducía pretéritas dificulta- Todos estos ejercicios le permiten, sin gran
des y de la tez rosada, el hecho de haberlas esfuerzo, ejercitarse en saber observar
superado; el color del polvo de sus zapatos más a fondo y conseguir percepciones de
mostraba que el visitante había dado una gama alta.
vuelta inútil para llegar de Bond Street, Se habituará a practicar sus dotes de ob-
donde su tarjeta de visita especificaba que servación. Y descubrirá también que un
vivía; el desgaste de los tacones de sus za- buen número de cosas banales se transfor-
patos, bastante nuevos, mostraba que apo- man en interesantes.
yaba automáticamente el pie hacia atrás a
cada paso para sufrir menos las estreche- Y descubrirá, gracias a ello, que su memoria
ces de sus zapatos; una minúscula huella de funciona ahora mucho mejor.
ceniza en la solapa de su americana indicaba
el tipo del puro fumado...

Cuando tenga tiempo y ocasión, diviértase


haciendo lo mismo.
• Durante un trayecto, por ejemplo, escoja
una persona próxima: escúchela hablar, mire
su rostro, sus manos, sus ropas, lo que lleva
con ella (paquetes, cartera paraguas...), ob-
serve las personas, si las hubiere, que la
acompañan. Pruebe a deducir su edad, su
ocupación, su nivel sociocultural, sus gustos
(como la clase de informaciones que identi-
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Ahora bien, enganchar lo que queremos re-
tenerlo, es atarlo a alguna cosa que ya está
inscrita en nuestra memoria:
Es decir, asociando lo nuevo a retener a lo
viejo ya memorizado.
Por ejemplo: en mi último cumpleaños fui al
teatro; no era exactamente el mismo día si-
no el sábado más cercano a esa fecha. Co-
nozco, obviamente, la fecha de mi aniversa-
rio de memoria y, por tanto, puedo saber
también fácilmente la del día que fui al tea-
tro. Fuimos al teatro Principal: conozco el
nombre de ese lugar desde hace años. Vi-
mos «La hostalera», de Goldoni, un título y
un nombre que no conocía. Pero si ahora
pienso en mi aniversario, inmediatamente
surge el nombre del teatro Principal y, tras
él: «La hostalera», de Goldoni.
Para la memoria, las asociaciones son su pun-
ta
ENTRA Y SALE RÁPIDAMENTE ¿Cómo ASOCIAR?

Para que no salga, es necesario que lo que Para asociar se debe encontrar de qué ma-
haga entrar, es decir, lo que ha percibido nera lo que es nuevo, lo que se quiere rete-
convenientemente, forme parte de su pro- ner, se relaciona con algo que ya se conoce.
pia sustancia... Pero, ¡atención!
Cuando percibimos alguna cosa, ésta entra Por diversión, podemos afirmar que todo se
en nuestro interior como lo que comemos. relaciona con todo: ¡un ritmo de rock se re-
Una parte de lo que comemos se elimina; laciona con un libro sobre las zanahorias!
otra parte se queda, es la que ha de partici- ¡Genial! ¿Por qué no? Pero este tipo de aso-
par en formar los músculos, en renovar ciaciones «por azar» no fijará nada en la
nuestra piel... memoria.
Nuestra memoria es un órgano de nuestra Para que el enganche se realice bien, y el
mente, como los músculos constituyen un nuevo concepto se fije en la memoria, es ne-
compartimento de nuestro cuerpo: se nutre cesario que la relación pueda sostenerse.
de nuestras percepciones, del mismo modo
que nuestro cuerpo absorbe la comida. Pero, Cuando se dice: «esto me recuerda aquello»,
al igual que el resto de nuestro cuerpo, so- debe existir una razón de peso para que
lamente guarda lo que se integra en ella, sólo pueda consolidarse esa asociación.
retiene la sustancia. Tomemos por ejemplo el nombre de un me-
Para retener algo debemos apropiárnoslo. dicamento que quiera memorizar: el «PA-
RACETAMOL». ¿Para qué sirve? Para aliviar
Y, para ello, debemos engancharlo a nuestro el dolor de cabeza. Entonces está asociando
bagaje memorístico, que forma ya parte de PARACETAMOL con dolor de cabeza.
nuestra sustancia personal.
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Si quiere recuperar este nombre, piense en para eso, se debe jugar con todo lo que le
el dolor de cabeza (que seguramente conoce pasa por la mente, hacer desfilar sus re-
bien) Y la asociación «dolor de cabeza PA- cuerdos, hojear en su imaginación esa canti-
RACETAMOL» le facilitará el nombre bus- dad innumerable de imágenes y palabras que
cado. constituyen su bagaje de memoria.
Ha realizado una asociación por el que es Hay que activar su astucia.
una asociación lógica. Pues no debemos olvidar que no se memori-
UNA SERIE DE ASOCIACIONES za repitiendo incansablemente, de forma
mecánica. Se memoriza haciendo funcionar
la inteligencia.
Las asociaciones que permiten que un en-
ganche quede fijado no son sólo fruto del La memoria es astucia.
uso. Deben ser asociaciones lógicas; ahora QUÉ TIPOS DE ASOCIACIONES
bien, existe un sinnúmero de asociaciones
lógicas.
Al igual que cuando en una tienda de bicicle- Las asociaciones por Proximidad
tas el vendedor le muestra una amplia gama Esto va con aquello porque siempre van uni-
para poder elegir la que mejor responde a dos.
sus necesidades, tenemos en la cabeza una
copiosa serie de distintos tipos de asocia- Por ejemplo, los objetos (pero también
ciones. La astucia consiste en escoger la los nombres, las nociones...) van siempre jun-
más eficaz. tos en un lugar predeterminado: cucharas y
tenedores, tintero y pluma... Cuando pensa-
La bondad del método tendrá más calidad, mos «tintero», la imagen de la palabra «plu-
es decir, se realizará una mejor memoriza- ma» se presenta de inmediato en nuestra
ción, cuanto mejor adaptada este esa aso- mente.
ciación al objeto a retener o a la persona
que quiera memorizar. Una utilización práctica de este tipo de aso-
ciaciones para aprender un texto: En un li-
Por ejemplo, el nombre de un medicamento: bro ilustrado, algunas partes del texto se
en principio se retiene mejor si se asocia encuentran encima, al lado o debajo de una
con su utilización que al recuerdo de aquella lustración. Por lo general, las imágenes se
pequeña playa en el que se tomó en una oca- recuerdan fácilmente: para memorizar el
sión. Sí pero salvando una excepción: que tal texto, resulta astuto asociarlo en su sitio
vez era la primera vez que se tomaba y fue respecto a las ilustraciones («la frase que
justamente la persona más querida quien está encima de la imagen»).
extrajo el envase de su bolsillo. Además, re-
cuerda que sanó milagrosamente. En es ca- Y también para acordarse de la colocación
so, evidentemente, el recuerdo de la peque- de los objetos que se utilizan poco (y que a
ña playa y de esa persona querida, logran au- menudo, no se sabe dónde buscarlos), sitúe-
tomáticamente recuperar el nombre del los junto a objetos que sepa perfectamente
medicamento buscado. dónde se encuentran.
¿Cómo reconocer qué asociación será la más Por ejemplo: las instrucciones de la freidora
idónea? ¿Cómo encontrar esa relación? al la libro de recetas.
¿Cómo buscar que nombre, que frase, qué La proximidad puede situarse en el tiem-
esquema me recuerda o en que cifra me po alguna cosa se ha producido justo antes,
hace pensar? O justo después, de aquella otra cosa. Si
utiliza esta clase de relación, será suficiente
acordarse de una para recordar la otra.
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Resulta muy útil para retener una entrevista Otro ejemplo: un amigo ha bebido algo más
o una reunión: por ejemplo, observa que de la cuenta y ha dado positivo en «un apa-
aquella persona ha abierto su cartera para rato». El enganche para esa palabra que no
sacar una gruesa Carpeta Y, justo después, recordamos pero que sí sabemos que «mide
han abordado el segundo punto del orden alcohol en sangre» sería alcoholímetro Y al-
del día. La señal recuerda lo que ha señalado. coholemia la del índice de consumo medido.
Las asociaciones por parecido Otro vínculo lógico es el de relacionar un
Esto va con aquello porque se parecen. nombre por que parece lo contrario a lo que
está vinculado.
Una palabra puede parecerse a otra porque
tienen la misma sonoridad. Por ejemplo: el nombre de la dueña de la
pastelería a la que acudimos cada domingo
Por ejemplo, me acordaré del término es paz, me acuerdo porque se encuentra en
científico «malaquita» para nombrar el mi- la Plaza de la Revolución.
nera, un carbonato de cobre, del que está
elaborado el regalo de una amiga que, jus- Se puede también asociar lógicamente un
tamente, se llama «Margarita». conjunto a una cosa de la que forma parte, o
a la inversa. Dependerá de si se conoce el
Esta semejanza en los sonidos es muy útil conjunto y se quiere retener el nombre de
para aprender listas de nombres extranje- una parte o al revés.
ros.
Por ejemplo, ¿cómo retener el nombre de la
Por ejemplo la palabra inglesa para reloj es oleína, un tipo de aceite? Relacionando que
«clock», una sonoridad que nos recuerda el su componente esencial es un fruto: la oliva.
balanceo del péndulo del viejo reloj de pa- En este caso: el fruto es el todo y una de las
red de la casa de nuestros abuelos. sustancias químicas que lo conforma es el
Las asociaciones lógicas denominador de esta clase de aceite.
Esto va con aquello porque es lógico. Muchos términos entran así en un conjunto
según una clasificación: las clases de vegeta-
Existen muchas razones lógicas para asociar les, de minerales, etc. Y, para aprender los
las nociones pero también las acciones y las nombres poco usuales, es muy útil situarlos
palabras: por ejemplo, se ha producido una en clases cuyo nombre ya conocemos.
devaluación monetaria, por lo tanto, los pre-
cios subirán; mis zapatos son poco flexibles, Por ejemplo, la limnea es un caracol acuático.
consecuentemente, me provocan ampollas Como se desplaza sobre su vientre es un
en los pies, etc. gasterópodo, no tiene esqueleto y, por tan-
to, es un molusco. Conozco la palabra molus-
También hay muchos tipos de relaciones co. Entre los moluscos se encuentran los
lógicas: acabamos de dar ejemplos de rela- gasterópodos. Entre los gasterópodos se
ciones causales. encuentra la limnea.
Se retiene fácilmente un nombre, una no- LAS ASOCIACIONES REINAS
ción, que es la causa o consecuencia de una
cosa en común.
Un ejemplo: «tuberculosis» es un término La experiencia demuestra que existen dos
conocido. No sucede tanto con el nombre, tipos de asociaciones que funcionan siem-
BK (bacilo de Koch), el agente que la causa: pre:
Tuberculosis a causa del bacilo de Koch; ya — las asociaciones personales,
tenemos el enganche.
— las asociaciones a un movimiento.
Las asociaciones personales: «mi, yo...»
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Consisten en asociar lo que se quiere rete- Repita las asociaciones dos o tres veces
ner a alguna cosa que nos concierne, que es pensándolo bien, Después, estire el corazón
personal. izquierdo la palabra se presentará inmedia-
Por ejemplo, no puedo retener el nombre tamente a su mente. ¡ensaye!
más clásico que califica al cómic en nuestro EL CASO DE LOS PARES
país: Tebeo. Tengo Un amigo que se llama ‘Los pares son asociaciones usuales que se
Torneo. La palabra es Tebeo. evocan por dos palabras que se unen au-
Puede también fijar en la memoria la exten- tomáticamente.
sión telefónica del nuevo trabajo de su Por ejemplo: oso hormiguero, pájaro bobo,
cónyuge si tiene la suerte de que la cifra co- lavadora automática...
rresponda con algo personal. Por ejemplo, 17
52: e día y el año de su nacimiento. ¡Inolvi- Muchas de nuestras expresiones más usua-
dable! les se presentan de forma dual: las 14.30
(hora-minutos), nombre-apellido país-
Asociar a un gesto o movimiento capital, soltero-sin hijos, casado-dos hijos...
Puede asociar lo que desea retener a un Existen en un registro diferente a las aso-
movimiento que imagina ciaciones que tienen su razón de ser por pa-
Ejemplo: la sucesión de cifras 86420 es la recido, proximidad, lógica: simplemente son
de descender Una escalera. ¡No siempre es una sucesión habitual de dos palabras.
tan sencillo! ¿Cómo funcionan? Por reflejo. Cuando
En cualquier caso, debe ver en su imagina- piensa, pronuncia u oye la primera palabra, el
ción el movimiento que pueda realizar lo que cerebro reproduce automáticamente su par
quiere memorizar. ya programado.
Por ejemplo, quiere retener el nombre de un Numerosos pares se programan por su uso
pájaro trepador el torcecuello. Lo imaginará cotidiano, como verano-vacaciones o sudor-
saltar sobre un tronco y girar la cabeza olor. Igualmente, podemos programar rela-
hacia atrás para ver si alguien lo sigue. Lo ciones nuevas para nuestro uso personal.
veo «torciendo el cuello»: es el torcecuello. ¿Cómo programar un par? Las dos pala-
Resulta muy útil para aprender, por ejemplo, bras deben asociarse por algo común (a lo
el código de circulación: ve los coches llegar que llamaremos mediador).
a un cruce, ve el coche de la derecha pasar Por ejemplo: verano = período de reposo y
primero, por tanto, tiene prioridad... vacaciones reposo (así pues: verano-
Puede también realizar un movimiento vacaciones).
real con lo que quiere aprender. Cuando se ha encontrado un mediador entre
Por ejemplo, para aprender los planetas, dos términos, ese par quedará fijado en la
asocie cada nombre a un movimiento con- memoria y una palabra desencadenara la si-
creto. Con Mercurio, estire el Pulgar dere- guiente por reflejo (mientras que el media-
cho; con Venus: el índice derecho; con la dor se olvida).
Tierra: el corazón derecho; con Marte: el La memorización será tanto más sencilla cu-
anular derecho; Con Júpiter el meñique de- to más óptimo sea su mediador.
recho; con Saturno: el pulgar Izquierdo con
Urano: el índice derecho; con Neptuno: el Un buen mediador está relacionado con algo
Corazón izquierdo; con Plutón: el meñique iz- personal o que le interese particularmente.
quierdo. Por ejemplo, ¿cómo acordarse el término
inglés para «vacaciones de Semana Santa»?
30/66
Recordamos que «holidays» es vacaciones 1. causa o consecuencia de...
pero, ¿qué mediador buscaremos para «eas-
ter» = Semana Santa? Depende de cada 2. contrario de...
uno. Para una persona será «este» porque 3. parte de este conjunto (o a la inversa).
durante ese período vacacional viaja a su
pueblo que se encuentra al «este» de donde 4) Asociaciones personales «mi, yo...».
reside habitualmente; para otro, el media- 5) Asociaciones con movimientos: imagina-
dor puede ser la tía «Ester», que suele visi- rios, reales.
tarlo por esas fechas. Si ya lo tengo, vaca-
ciones de Semana Santa es «Easter holi- Así pues, cuando tenga dos o tres minutos
days ». disponibles, el primer nombre que se le ocu-
rra, el primer objeto delante de los ojos,
Las parejas son útiles para todo tipo de saque su lista y diviértase algún tipo de aso-
memorización, pero, sobre todo, como ciación para acordarse del objeto escogido.
hemos visto en el ejemplo anterior, para
aprender palabras en una lengua foránea: es Al principio por falta de costumbre, no le
decir, programándolas con pares relaciona- parecerá tan fácil: ¡no quedará convencido
dos con un termino propio y la palabra forá- de la asociación que finalmente ha encon-
nea correspondiente. trado! No se preocupe y continúe el juego,
un poco más tarde, al día siguiente, con otro
Otro ejemplo, para el inglés: moda-fashion. objeto, otra asociación...
Mi mediador es «pasión» (porque seguir la
moda es un «modo de Pasión»). Poco a poco, constatará que cada vez las
hace más rápido y que es eficaz. En efecto,
LOS EJERCICIOS por la noche, antes de dormirse, se asom-
Antes de practicar un deporte, se realiza un brará al recordar sus asociaciones.
poco de gimnasia muscular y de estiramien- Los juegos de pares
tos con el fin de que el cuerpo efectúe
fácilmente los movimientos que requiere ese 1° JUEGO
deporte. Del mismo modo, los ejercicios Diviértase, constantemente, realizando un
pretenden entrenar su cerebro a los meca- par con dos objetos o palabras tomadas al
nismos de asociación, para que responda sin azar.
dificultad a su petición (cuando quiera me-
morizar algo). Busque un mediador, es decir, una misma
cosa que pueda caracterizarlos a los dos.
Se pueden practicar en cualquier momento
del día, cuando pueda disponer de dos o tres Por ejemplo, pluma-chimenea: las dos «es-
minutos para distraerse. Porque estos ejer- cupen» (la Pluma escupe tinta, la chimenea
cicios no constituyen trabajo, sino distrac- escupe humo).
ción. Cuando se sienta cómodo con este juego,
busque varios mediadores para una misma
Reproduzca sobre un cartón, que siempre pareja.
llevará consigo (hasta que conozca el funcio-
namiento de memoria), la lista de los tipos 2° JUEGO
de asociaciones: Consiste en encadenar los pares, del tipo:
1) Asociaciones de proximidad: «está al la- pan-vino de mesa, mesa de operaciones,
do de...» en un lugar, en el tiempo. operaciones de Bolsa, etc. El objetivo final
consiste en conseguir un círculo que se cie-
2) Asociaciones por parecido: «esto se pa- rre.
rece a...».
Un ejemplo, oso lavador: lavador de coches,
3) Asociaciones lógicas: «es lógico» coches pintados, pintados a mano, mano de
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obra, obra maestra, maestra de escuela, es- zar, programas de formación, oposiciones
cuela de Arte, arte de caza, caza del oso: profesionales. Incluso, en su tiempo libre,
oso lavador, puede sucederle tener que aprender: un pa-
El interés de estos juegos, sobre todo el pel de teatro, todo lo referente al país al
segundo, que puede realizarse muy rápido y que viajará en sus próximas vacaciones (su
fácilmente, es flexibilizar su habilidad para historia, su cultura, el fondo de los museos y
usar palabras e imágenes y realizar malaba- la relación de sus monumentos, su aspecto
rismos con ellas. geográfico, geológico, etc.).
Los pares son un sistema excelente de me- Ahora bien, aprender no consiste en re-
morización; y los juegos que permiten resul- petir mecánicamente, como un lorito. Para
tan una preparación magnífica para asocia- aprender hay que adoptar una estrategia.
ciones mas complejas. Hay que saber cómo ponerse a ello.
Asociar es la operación vital de la memoria. Cuando se sabe cómo aprender, se apren-
de más rápido que cuando no se sabe. Sobre
Todos los ejercicios lo entrenan para me- todo, se fija más sólidamente en la memoria:
moriza se recuperará con mayor facilidad lo que se
¡Y entrenan su astucia! ha aprendido. Es decir, se aprende por pla-
cer, en vez de resultar un incordio.
¿Cómo aprender a aprender? ¿Cómo
ejercitarse?
Es simple: imprégnese a fondo del método y
aproveche cualquier ocasión en que deba
aprender algo para ponerlo en práctica.
Observará que, a cada nueva ocasión, será
más facil más divertido. Y que sus conoci-
mientos se enriquecerán siempre.
Aprendiendo (convenientemente) es como
se aprende a aprender.
Deberá, pues, familiarizarse con las cuatro
etapas de la estrategia:
1. Preparar el aprendizaje.
2. Trabajar el material a aprender.
3. El trayecto obligatorio.
4. Escoger la manera: ¿global o parcial?
PREPARAR EL APRENDIZAJE
La mayoría de las veces, lo que se debe
Puede sucederle que necesite aprender aprender pertenece, más o menos, a un
formalmente un texto, Un conjunto de co- campo que se desconoce.
nocimientos... Muy a menudo, al final de la
adolescencia se deben afrontar exámenes y Resulta evidente para una lengua extranje-
oposiciones; y también en algunas situacio- ra: se habla de un país que no es el nuestro,
nes profesionales se continúan encontrando del que no se conocen ni las costumbres ni la
pruebas de este tipo: informes que memori- forma de vivir. Ahora bien, las personas se
expresan de diferente manera según donde
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vivan, sobre todo, en las grandes ciudades tiene mejor lo que se puede situar. Y para
superpobladas, o en el medio rural; según si situar algo, ¡se debe saber lo que hay alre-
la mayoría tiene coche, por el contrario, se dedor de ese algo! Hay que poder asociarlo
desplaza caminando o tirando del ronzal de con cosas ya conocidas.
un asno; según si ciertas tradiciones históri- Familiarizarse con lo que está alrededor
cas siguen estando presentes y vivas, o se de lo que debe aprender puede que sea un
vive en un mundo nuevo, en el que se barre aprendizaje «suplementario. Pero es un
el pasado... Así pues, para aprender a hablar aprendizaje que se realiza solo y por el sim-
una lengua extranjera, hay que conocer el ple hecho de estar INTERESADO.
bagaje «nacional» o cultural de las gentes
que la hablan. Debo aprender el chino. ¡Vaya trabajo! To-
davía no se si estoy interesado. Pero, ¿cómo
Y si lo piensa por un momento, advertirá que viven los chinos en la ciudad? ¿Y en el medio
lo que hay «alrededor» es esencial para rural? ¿Cómo practican su «medicina tradi-
abordar todo lo que debe aprender. cional»? Lo que vivió China antes de Mao,
Un texto jurídico o administrativo, por ¿sigue siendo importante para ellos? ¿En
ejemplo, tiene su historia: todo lo que ha su- que influencia pensaban más, en los manda-
cedido y que ha podido influir en las autori- rines o en sus relaciones con el Imperio
dades competentes para promulgarlo todas Británico? ¿O tal vez en sus guerras contra
las consecuencias que han seguido a su apli- los rusos? He aquí una posible Sucesión de
cación... ¡Esto le permite casi conocerlo an- interrogantes que puede llegar a fascinar-
tes de aprenderlo! ¿Un enorme informe de nos.
su empresa? ¡Ahí ya sabe todo lo que hay Cuando se conoce algo que responde a
que saber! ¿Está seguro? Si quiere memori- nuestra curiosidad, esta respuesta se gra-
zar ese informe será porque contiene ele- bará espontáneamente en nuestra memoria.
mentos nuevos para usted: pertenecen al Será una familiarización que no requerirá
terreno de las relaciones comerciales con un ningún esfuerzo.
país, una región, un grupo financiero... ¿Está
realmente al corriente de todo lo que con- Excitando su curiosidad alrededor de lo
cierne a esas relaciones? Pasa lo mismo si se que debe aprender se interesa en todo lo
trata de elementos técnicos o de organiza- que eso le hace descubrir, tiene deseos de
ción, de relaciones internas... ¿Domina todo saber más. Puede, incluso, que proyecte rea-
lo que hace falta saber sobre ello?. lizar lecturas más profundas, otros viajes y
otras pesquisas futuras (no relacionadas
La primera etapa consiste, pues, en conocer, verdaderamente con lo que debe aprender
en familiarizarse con el terreno de lo que en ese momento).
quiere aprender, con todo lo que lo rodea y a
lo que está atado. Y esta curiosidad le hará mirar con un nuevo
interés lo que debe memorizar.
¿Una pérdida de tiempo, dice? ¿Para qué
aprende cosas inútiles, «alrededor» de lo Ahora bien, cuando se está interesado, se
que debo retener, en lugar de meterme di- aprende dos veces más rápido y se recuerda
rectamente en mi trabajo de memoria?. durante más tiempo que cuando uno se obli-
ga a aprender algo que encuentra aburrido.
Es que siempre todo se encuentra en rela-
ción con algo, nada está aislado absoluta- Contrariamente a lo que parece, con esta
mente. Hasta un único signo « ! » en medio preparación al aprendizaje ¡se gana tiempo!
de una página en blanco ¡ se encuentra en
relación con el blanco de esa página! Ahora Hay que perder el tiempo para no perder el
bien, nuestra memoria está programada pa- tiempo aprendiendo tontamente.
ra fijar justamente esas relaciones: se re- TRABAJAR EL MATERIAL A APRENDER
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Arrégleselas para que las palabras de susti-
El material es básicamente un texto, acom- tución se relacionen con personajes (como
pañado tal vez con ilustraciones, esquemas, hemos hecho en los dos ejemplos anterio-
cifras... Aprenderlo es tragárselo, digerirlo, res). Eso le permitirá, al igual que a un nove-
integrarlo a su persona. lista, dotar de vida a sus personajes. Cuando
se imagina alguna cosa en acción, se queda
¿Ha visto un niño pequeño explorar (es de- grabado en la memoria de forma natural.
cir, «aprender») un objeto nuevo para él,
por ejemplo, una caja? La toma con una ma- Por ejemplo, si al pasar por delante del es-
no, la zarandea, la golpea en la mesa, la pasa caparate de una tienda ve un hermoso par
a la otra mano, la chupa, la muerde, la frota de zapatos, sin más, es Posible que unos días
con su mejilla, etc. Seguramente, usted más tarde haya olvidado completamente el
también lo hizo cuado tenía unos diez me- lugar en que se encontraban expuestos. Si,
ses... por el contrario, al mirarlos hubiera imagi-
nado que se los probaría y vio, siempre en su
¡Ahora debe hacer lo mismo con lo que us- imaginación, sus pies moverse ante el espejo
ted quiera aprender! de la tienda... ¡esté seguro de que encontra-
Debe jugar con su material, leerlo en voz al- ría, la zapatería con los ojos cerrados!
ta, cantarlo, rimarlo como si se tratara de Así pues, haga actuar sus personajes y, si
las palabras de una canción de rock. Hay que los maneja bien, hasta puede hacerles in-
amasarlo y dar la vuelta a todas sus posibles terpretar lo que tiene que retener
caras, como si fuera la masa de una tarta.
Por ejemplo, debe retener que la theophylli-
Este juego tiene muchas variantes, es decir, na favorece la respiración dilatando los
métodos para trabajar el material y cuya bronquios: su pareja inglesa Theo y Phyllis,
eficacia es suficientemente conocida. Ensá- van a ensanchar el tubo de alimentación del
yelas y, después, para su satisfacción, en- aire acondicionado de su casa.
cuentre otras y adopte la que más le con-
venga. Jugar con trampas
La historia Muchas veces, aparecen trampas en lo que
debe aprender nociones que pueden inducir
Una vez que haya leído lo que debe apren- a confusión. Aquel ejercicio actúa en un sen-
der, transfórmelo en una historia para con- tido y, aquel otro, en el sentido opuesto:
tarse a sí mismo. Imagine cómo se la contar- ¿como no confundirlos? Tal acontecimiento
ía a un amigo, a SU cónyuge: ¿qué diría para ha sucedido antes que aquel otro: pero,
que fuera comprensible, para que le intere- ¿cómo recordar el que va primero?
sara? Pásela por esos filtros y escúchese
explicarla, imagine la actitud interesada de Conociendo su material, debe empezar por
la persona que lo escucha. discriminar los ejercicios que está revisan-
do.
Las palabras difíciles
Debe detenerse en cada uno y encontrar la
Si en su texto encuentra palabras difíciles manera de manipularlos hasta que encuen-
de retener, transfórmelas en otras que sue- tre un medio seguro para distinguirlos.
nen parecidas y sean fáciles de recordar.
Por ejemplo, ¿conoce los camellos y los dro-
Por ejemplo, en un texto médico encuentra medarios? ¿Cuál de ellos es el que tiene dos
«Theophyllina»: haga una pareja en inglés, jorobas? Acuérdese de que los dos tienen
Theo y Phyllis. reputación de tener mal carácter y de
Si en un texto técnico encuentra «rotor», hacer solamente lo que se les antoja. Ahora
transfórmelo en un personaje retorcido. bien, «dos» empieza por la letra «d». Pues
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bien, de los dos, ¡no es el Dromedario el que D, E...
tiene dos jorobas sino el Camello! Por ejemplo, para una palabra difícil
Juegos mnemotécnicos «Terpsícore» (musa de la danza), puede de-
En ocasiones se afirma que la mnemotecnia cirse:
es la memoria de los necios. Y se cita a los — danza - un espectáculo de éxito que he
estudiantes de Medicina que «retienen sin visto por tercera vez: «TER»;
comprender»: «Oh, Oscar, mi primo...», para — una musa - nacida en la Grecia clásica -
encontrar una lista de nervios (olfativo, una letra del alfabeto griego: «PSI»;
óptico, motor ocular, patético...). La primera
letra de la cantilena corresponde a la prime- — un espectáculo de danza siempre supone
ra letra de cada nervio: es una asociación una coreografía: «CORE»
mnemotécnica particularmente simple, ¡es Trabajar el material de esta forma es como
verdad! Algo surrealista, pero tan tradicio- juego pero también un desafío: el material
nal como efectivo. debe prestarse a lo que quiere hacer, ¡pero
Un buen «truco» mnemotécnico funciona se resiste! A usted le toca ser el más astu-
porque tiene «alguna pequeña cosa» que lo to.
engancha a su memoria: puede ser su carác- Después de esta especie de reto, y antes de
ter gracioso, un toque personal, su lógica o realizar el aprendizaje propiamente dicho,
su absurdidad... usted ya sabe lo que debe retener.
Por ejemplo, el número de la tarjeta de EL TRAYECTO OBLIGATORIO
crédito que suelo Usar es: 2486. y para en-
contrarlo, me digo: «Él debe masticar chi-
cle». ¿Ha encontrado el truco mnemotécni- Debe pasar necesariamente por los cuatro
co? Le daré la clave: he construido una fra- tiempos del aprendizaje, aunque a veces
se en la que cada palabra tiene el número de tenga la impresión de saber suficientemen-
letras correspondiente a la cifra que debo te.
retener.
Porque aunque la memoria sea un mecanismo
La mnemotécnica es una de las maneras de maravilloso que realiza toda clase de opera-
trabajar su material y está lejos de ser un ciones automáticamente, también es una
método de necios, ya que exige astucia. traidora temible.
Puede utilizarlo para las palabras difíciles, Nos deja creer, durante unos minutos, que
para ordenar una sucesión: uno ya lo sabe... Por tanto, ya no se insiste
Por ejemplo, para una sucesión de párrafos más... Y ¡pluf! en un instante todo queda olvi-
o de acontecimientos, encuentre la manera dado.
de iniciar cada uno por la letra del alfabeto Con ella no debe contentarse con un aproxi-
en su orden correspondiente. madamente; debe estar seguro de que ha
— Así pues, el magistrado... enganchado sólidamente lo que quiere rete-
ner.
— Basándose en las decisiones tomadas...
1° tiempo: Conocer a fondo el material.
— Como cabía esperar...
Es, como acabamos de ver, una fase de me-
— Desde ese punto de vista... ro trabajo del propio material.
Resulta fácil retener estos principios: en- 2° tiempo: Recitar el material.
ganchan el resto del párrafo y se suceden
con naturalidad: A, B, C, No se trata de intentar repetirlo «palabra
por palabra. Nada de eso: sería la señal de
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que intenta ejercitar el lado «lorito» de su Cuando deba memorizar un texto, ¿qué es
memoria y lograr tan sólo un mero reflejo, preferible? ¿Aprenderlo de golpe, en su
como el de un espejo, del texto sin llegar a conjunto, o sería mejor retenerlo en peque-
digerirlo. ñas porciones sucesivas?
La recitación es la comprobación de que se A FAVOR DEL APRENDIZAJE GLOBAL
lo ha tragado. • Cuando se aborda un texto en su totalidad,
El material debe salir de usted, con sus jue- se marca mejor su estructura: cada parte
gos, sus asociaciones, los elementos de his- remite al todo, lo que ayuda a su memoriza-
toria. ción.
Puede hacerlo mentalmente, pero resulta • Cada revisión, cada recitación, vuelve a dar
más sencillo escribiéndolo: anote el texto vida al texto, renueva su plena significación.
que ha retenido y luego añada mentalmente De esta forma se encuentra cada vez per-
en caso de que haya, sus asociaciones y co- sonalizado, lo que ayuda a su memorización:
mentarios personales. es más fácil retener una historia entera que
Es posible que esta primera recitación le partes de una historia.
permita constatar que sabe el texto. Será • Cuando se memoriza en su conjunto, las
una enorme satisfacción. partes fluyen ordenadamente y no se corre
También es posible que tenga lagunas. el riesgo de olvidarse una de ellas.
De todas formas, tanto si está contento de CONTRA EL APRENDIZAJE GLOBAL
sí mismo o si no, pase al tercer tiempo. • Exige una gran energía mental: debe man-
3° tiempo: Es la revisión. tenerse la misma atención durante todo el
texto, duran a tiempo necesario para su lec-
Consiste en leer cuidadosamente su mate- tura y para sus resistencias.
rial, para encontrar en él sus juegos y aso-
ciaciones. Si puede, realice esta revisión en Es como tirar de las riendas de los caballos
voz alta. Juegue de nuevo con sus olvidos y que tiran de un carruaje; uno puede no te-
encuentre un nuevo «truco» mnemotécnico ner la fuerza suficiente y, sobre todo, can-
para engancharlos mejor. sarse antes de haber finalizado la tarea.
4° tiempo: Volver a recitar. • exige una preparación particularmente
profunda del texto: además de apropiarse
Esta vez puede hacerlo mentalmente o, mu- de las palabras difíciles, descubrir las tram-
cho mejor, en voz alta. pas, etc., hay que analizar la estructura del
Sería extraño que, después del 4° tiempo, material y realizar una síntesis fiel y «reci-
no hubiera memorizado su material. Pero si table».
todavía tiene algunas lagunas, o dudas reci- A FAVOR DEL APRENDIZAJE PARCELA-
tando, vuelva a hacer una revisión recitación. DO
Pero, siempre, siempre, durante las revisio- • Contándolo bien, paradójicamente, requie-
nes y recitaciones, añada sus juegos, asocia- re menos tiempo. (Una decena de minutos
ciones, trucos mnemotécnicos a los elemen- por sesión y cada sesión dedicada a una par-
tos de su texto, ya que precisamente los te, mientras que el aprendizaje global puede
busca para ayudarle a retener. exigir varias horas solamente para a prepa-
ESCOGER LA MANERA: ¿GLOBAL O PAR- ración del material.)
CIAL? • Se trabaja parte por parte, y muy pronto
uno se habitúa a trabajar así el material.
Una vez se ha alcanzado la tercera parte, la
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preparación se realiza de forma fácil y efi- • Lea el prefacio (o la introducción); pase al
caz. sumario: lea cuidadosamente el título de los
• Después, cuando se recita, se empieza capítulos.
siempre por el principio, aunque se repita • Si contiene ilustraciones, hojee el libro pa-
numerosas veces lo que ya se sabe: consti- ra encontrarlas, lea los pies (leyendas).
tuye un «superaprendizaje» automático, Hojeándolo, observe los títulos, los subtítu-
extremadamente valioso. los y las palabras destacadas, si las hay. Si
• Se recuerda mucho más tiempo el texto contiene resúmenes al final de cada capítu-
que se ha aprendido: se sedimenta día a día, lo, léalos.
cada vez más solidez en la memoria. • Después mire «en diagonal» capítulo por
EN CONTRA DEL APRENDIZAJE PARCE- capítulo (es decir, dejando que su mirada
LADO barra cada página, capte una palabra, una
frase aquí y otra allí.
• Se corre el riesgo de habituarse a memo-
rizar por partes y perder de vista la estruc- P DE PREGUNTA
tura del conjunto. El Sobrevuelo debe azuzar su curiosidad y
• Es menos excitante trabajar con una par- darle ganas de sumergirse verdaderamente
te, necesariamente menos significativa, que en el texto.
sobre el conjunto, Varias preguntas se le han ocurrido: ¿las
• Se corre el riesgo de olvidar o de situar responderá su lectura? Antes de buscar,
mal una parte en una evocación posterior. anote las preguntas y pregúntese si podrá
encontrar las respuestas (gracias, por
Su elección, finalmente, dependerá de la ejemplo a lo que ya sabe...).
apreciación que pueda hacer de su propia
energía mental. Pero también del material L DE LECTURA
que quiera aprender: para un texto corto es Después de estas dos primeras etapas, está
mejor ejercitarse en el aprendizaje global... «maduro» Para una verdadera lectura, pro-
El hábito de aprender, el dominio de los me- funda, tomándose el tiempo necesario para
canismos de su memoria, pueden llegar a in- leer todas las palabras, mirando atentamen-
citarle a escoger el método global, de hecho te las ilustraciones, tomando conciencia de
más «brillante», menos escolar, que el las notas y llamadas.
método parcelado. Mientras lee, recuerde sus preguntas: ¿tie-
SPLCRR ne ahora una respuesta?
Anote las dificultades: palabras difíciles,
razonamientos complejos, etc. (anotaciones
Estas iniciales designan una estrategia de en lápiz —fáciles de borrar— en los márge-
aprendizaje adaptada al método estadouni- nes del libro o notas en un cuaderno: se lee
dense: S P L C R. ¡La experiencia nos ha lle- con la vista y con un lápiz en la mano).
vado a añadirle una R!
C DE CONTAR
S DE SOBREVOLAR
Después de esta lectura, cuéntese todo lo
El primer encuentro con el material debe que ha leído —y comprendido— de las pre-
darle una idea de conjunto: para ello se ne- guntas, las dificultades etcétera.
cesita una lectura rápida, sobrevolar el tex-
to, con riesgo de ser superficial. Permite Es el momento de decidir si quiere hacer un
conocer de qué trata, valorar su densidad, aprendizaje global o parcelado.
entrever su interés.
37/66
Las dos fases siguientes se realizarán por
partes sucesivas o con todo el conjunto del
material.
R DE REVISIÓN
Contándoselo ¡ha podido notar sus lagunas!
Vuelva a leer, reestructure sus asociacio-
nes, repase las respuestas a sus preguntas
etc.
R DE RECITAR
En esta fase, tanto si se trata de una parte
como del conjunto del material, puede reci-
tar, es decir, repetir el contenido exacto de
su texto.
Si tiene lagunas, proceda a una nueva revi-
sión y, tras ella, a una nueva recitación.
Este método, que reduce la preparación del
material a la etapa de las «preguntas», pue-
de adoptarse de entrada si lo que debe
aprender pertenece a un asunto que usted
conoce verdaderamente bien. Y si el mate- GUARDAR EN LA MEMORIA Y CLASIFI-
rial, por sí mismo, no es demasiado volumino- CAR
so.
Evidentemente resulta más rápido que el Además de memorizar y aprender hay que
trabajo propuesto con anterioridad, pero se guardar todo lo aprendido como un tesoro,
corre el riesgo de que la memorización sea para que siempre se encuentre disponible
menos sólida... cuando se tenga necesidad de él.
Es muy útil para alguien que, estando habi- Guardarlo, es almacenarlo y conservarlo.
tuado a aprender, realiza automáticamente
en las fases de sobre- Vuelo y de lectura Para almacenarlo, hay que ORDENARLO.
todas las asociaciones, todos los juegos, que Para conservarlo, hay que OCUPARSE DE
son los verdaderos ganchos de la memoria. ÉL.
Ordenar lo que hay en su memoria.., es
CLASIFICARLO.
¡En el momento de realizar los exámenes,
sabemos tantas cosas... y las seguimos sa-
biendo un poco después!... pero ¿donde se
encuentran hoy? ¿Se han borrado, han des-
aparecido? Puede, pero no es seguro: a ve-
ces, alguna cosa vuelve cuando menos se la
espera.
Por ejemplo, en un documental de la TV apa-
rece un capitel corintio. Eso me recuerda
que aprendí «hay tres tipos de capiteles
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griegos: dórico, jónico, y corintio». ¿Cómo Esta clasificación es un trabajo de la memo-
he podido acordarme de estos nombres? ria que mete con un mismo «compartimen-
Todos tenemos una cantidad innumerable to» todo lo que es de la misma familia. Es
de recuerdos de todo tipo... ¡sin saberlo! Y decir, todos los elementos que tienen sufi-
ello porque se han fijado en nuestra memo- cientes puntos en común como para ser en-
ria en un completo desorden y sólo damos ganchados unos a otros.
con uno u otro por mera casualidad. Por ejemplo, ha trabajado un tema para ex-
Pero también tenemos -en mayor o menor ponerlo en una reunión. ¿Qué le quedará?
medid depende de cada persona- un inmen- Todo lo que ha encontrado un sitio en SU
so bagaje bien o, bastante bien ordenado. memoria. Trataba:
Porque el ordenamiento se efectúa es- - En el terreno técnico: nuevos aparatos,
pontáneamente. piezas desechadas, control, seguridad;
Cuando trabajamos un tema, cuando quere- - En el terreno comercial: en países extran-
mos aprender o recordar algo, automática- jeros, en España.
mente nuestra mente realiza una clasifica- En el terreno de la gestión: finanzas, perso-
ción y cada elemento se engancha a los ele- nal, comunicaciones, etc.
mentos de la misma familia que ya poseemos
en nuestra memoria. Cada uno de estas parcelas se ha clasificado
Junto a conocimientos ya adquiridos en ese
Por ejemplo, ¿ha escuchado una conversa- terreno. Puede que dentro de dos años haya
ción entre varias personas que visitan una olvidado su exposición del tema, pero si se
ciudad extranjera? «¡Oh mira ese monu- encuentra ante un problema de control de
mento, se parece muchísimo al de los márti- máquinas, le vendrán a la memoria todo tipo
res de la plaza San Rodrigo! Pero vaya pana- de ideas y, entre ellas, las que «aprendió»
derías, no tienen pan de verdad. Nada como trabajando su tema.
en casa...»
CONOZCA SU MECÁNICA
A veces, nos burlamos de los turistas que
hacen estas comparaciones: nos equivoca- Para utilizar correctamente su memoria le
mos, pues hacen funcionar su cerebro co- será útil Conoce de qué está hecha, cómo
rrectamente. Asocian lo que descubren con funciona.
los conocimientos que ya tienen, y su memo- En este preciso instante todos tenemos
ria clasifica las nuevas adquisiciones en las un ingente volumen de conocimientos y re-
casillas correspondientes. Para lo que no cuerdos registrados, pero también guarda-
puede compararse inmediatamente con un dos en un desorden total. (¡Ni tan siquiera
objeto conocido, el cerebro puede que en- sabemos que los tenemos ahí!)
cuentre otro tipo de asociaciones. Y la no-
vedad se clasificará en la casilla de la cosa No se trata de una maldición irremedia-
asociada. Así es como se instalan en la me- ble: cada vez que, por azar, se recupera uno
moria. de esos recuerdos que se creía perdido es
posible guardarlo allí donde se pueda encon-
Por ejemplo, aquella iglesia, la visité con el trar más fácilmente la próxima vez.
ser amado’ Se clasificará con «los recuer-
dos del ser amado». Y, por supuesto, también poseemos un
bagaje bien ordenado. Está clasificado a
De esta forma clasificamos automática- partir de criterios generales, que son evi-
mente, sin darnos cuenta, toda clase de co- dentes para cada uno de nosotros. Como,
sas que acabamos de memorizar o que se por ejemplo, todo lo que pertenece al reino
nos ocurren. animal, al reino mineral, al reino vegetal, etc.
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Pero, sobre todo, tenemos criterios per- piezas desechables; o con sus conocimientos
sonales de ordenación (¡aunque no sepamos de la gestión financiera —coste del control
lo que estamos ordenando!): por ejemplo, y del mantenimiento resultante— etc.
hemos puesto junto, en nuestra memoria, Todos esos conocimientos y los «comparti-
todo lo que concierne a las vacaciones; en mentos respectivos en los que se clasifican
otra parte, todo lo que trata de la casa; en se encuentran así comunicados: al pensar en
otra parcela lo referente a películas, en uno, fácilmente, Puede que aparezcan los
otra, lo que afecta a la salud, etcétera. demás en su cabeza.
Puede imaginar que la clasificación de nues-
tros recuerdos y conocimientos se hace en En cuantos más compartimentos se clasifi-
«Compartimentos» de nuestra memoria y que cada elemento de conocimiento, cada
que éstos contienen «subcompartimentos»: recuerdo, más sólidamente se almacenará.
así, el compartimento del reino animal con- ¡Resulta difícil olvidar algo que está asociado
tiene, entre otros, el subcompartimento de a tantas cosas!
los animales sin esqueleto que, a su vez, Con-
tiene muchos otros, como el de los insectos, Si algo está clasificado con tantas cosas di-
etc. ferentes «ese algo» podrá encontrarlo
también en muchos «lugares» de la memo-
Cuando, por ejemplo, descubro en una ex- ria; si se borra de uno de ellos, tendrá todos
cursión un gran insecto negro y dorado sé los demás para poder encontrarlo.
que se trata de un «escarabajo dorado»,
porque este nombre está instalado, junto CÓMO SE CLASIFICA LO QUE SE
con otras asociaciones, en el subcomparti- QUIERE ALMACENAR?
mento de ese género de insectos (con los Esto se hace por sí solo cuando se traba-
abejorros, los escarabajos y otros bichitos ja seriamente un texto para aprenderlo: pa-
de élitros duros). ra aprender, se realizan todo tipo de aso-
De esta forma, nuestra memoria puede ciaciones, y lo que se encuentra bien asocia-
compararse con un inmenso edificio, un pa- do, se almacenará automáticamente allí
lacio o un castillo en el que hay múltiples alas donde ya están «compartimentados» los ob-
y en cada ala, muchas dependencias y, en jetos o nociones comunes que han permitido
cada una de ellas, muchas habitaciones, etc. esas asociaciones.
Además, todo se comunica: un mismo re- Por ejemplo, para retener la sucesión de
cuerdo o conocimiento puede estar alojado artículos de una ley, los he asociado a una
en muchos compartimentos simultáneamen- serie de sucesos que no podré olvidar por-
te y lo utilizamos a modo de mensajero, co- que se refieren a experiencias de índole
mo medio de comunicación entre los diver- personal.
sos compartimentos. He aquí una doble asociación: «experiencia
Por ejemplo (y remitiéndonos al ejemplo del personal» — «suceso» y «suceso» «artículo
tema que tuvo que exponer y que mencio- a memorizar». Así los artículos se almace-
namos anteriormente), su Conocimiento del narán en mi memoria con todo lo concer-
control de las máquinas puede encontrarse niente a mis experiencias personales y con
asociado a sus conocimientos del funciona- todo lo relacionado con esos sucesos. ¡Se
miento de máquinas y estar clasificado en el clasifica y almacena desde el aprendizaje!
mismo compartimento en su memoria. y Esto puede realizarse también por sí solo
también, puede asociarse y estar ordenado desde el momento en que uno se dice, clara
con sus conocimientos de gestión de perso- y conscientemente que quiere acordarse de
nal -encontrar un buen controlador— o con alguna cosa.
sus conocimientos sobre el problema de las
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Por ejemplo, está efectuando un viaje ex- científica durante mi juventud y que no he
cepcional y quiere acordarse de ciertos pai- olvidado: hacía referencia al gran entomólo-
sajes: los mira «de una cierta manera» y go M. Fabre y me lo imaginaba pasando mi-
puede estar seguro de que quedarán graba- les de horas mirando cómo los pequeños bi-
dos. Se almacenarán con todos los recuer- chos formaban esferas con excrementos de
dos asociados a lo que descubra. otros animales.
Finalmente, esto se realiza por sí solo También está asociado a un rincón de mi
después de sentir una fuerte emoción: que- jardín, donde observé por primera vez a ese
da grabado lo que ha causado la emoción o lo insecto y me veo a mí mismo tratando de
que ha podido pasar mientras ha durado adivinar de qué bicho se trataba.
Por ejemplo, si durante una agotadora mar- Y también con mi sobrinito, que quería
cha por la montaña debe atravesar un lugar aplastarlo y al que le enseñé que ese insecto
particularmente abrupto y peligroso, cada era beneficioso para el jardín y que no debía
piedra, cada imagen, cada gesto de aferrar- matarlo.
se con las manos se alojará en alguna parte He aquí tres buenos «compartimentos» lis-
de su memoria y ¡se quedará allí! tos para almacenar mi cárabo: el del re-
Pero si quiere asegurarse de que almace- cuerdo de mi lectura, el de una hermosa
na bien lo que ha aprendido, resulta más mañana en mi jardín y el de un momento vi-
prudente seguir voluntariamente una estra- vido con mi sobrinito.
tegia de clasificación. Para ello, debe res- Cuando hay que almacenar muchas cosas:
ponder a dos preguntas: AGRUPAR
1. ¿JUNTO A QUÉ PUEDE ORDENARLO? Durante un viaje, acaba de visitar un museo
Déle vueltas a lo que quiere almacenar y que lo ha entusiasmado: por la noche o al día
busque todo lo que lo caracteriza y que pue- siguiente puede aun rememorar su visita con
de ir con alguna cosa que conozca bien (y la imaginación; ¡resulta tan fantástico que se
que, por tanto, ya tiene almacenada). acuerde de todo! Pero, ¿durante cuánto
Por ejemplo, quiero grabar el recuerdo del tiempo podrá rememorar todas esas magní-
cárabo dorado, para ser capaz de recono- ficas obras de arte?
cerlo más adelante. ¿Con que puedo clasifi- Durante mucho tiempo, si las almacena en su
carlo? memoria.
— con su tamaño: es un insecto bastante Pero, ¡son tantas! ¿Cómo hacerlo?
grande; Verdaderamente sería demasiado largo y
— con su color: negro metálico, doradillo; pesado «compartimentos» para cada objeto
— con sus alas: élitros duros; admirado (y varios compartimentos para
cada uno...).
— con su hábitat: el jardín, el campo, el bos-
que, Mientras estén aún frescos en su memo-
ria, agrupe todos los objetos en categorías.
— con su temporada: los días bonancibles, Puede utilizar categorías que sean eviden-
sobre todo de verano. tes. Por ejemplo: categoría de estatuas ca-
2. ¿A QUÉ SE ASOCIA? tegoría de joyas, categoría de dibujos, etc.
Busque lo que hay alrededor de la cosa a al- El almacenaje funcionará mejor si utiliza las
macenar: podrá colocados juntos. categorías que le sean más personales.
Por ejemplo la imagen de mi cárabo está li- Por ejemplo, en una categoría: todo lo que
gada a una historia leída en una revista me ha encantado y que me gustaría poseer:
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en una «subcategoría»: lo que pondría en el No, no es una perogrullada: ¡es el resultado
salón; de investigaciones científicas muy serias!
en otra: lo que pondría en el dormitorio; Hay que ocuparse de los recuerdos y cono-
en otra: lo que pondría en el jardín. cimientos que se han almacenado, aunque
estén fuertemente almacenados.
En otra categoría: lo que me gustaría rega-
lar: Sería imprudente decir: «Esto ya lo sé, lo he
usado uno o dos años sin el mínimo fallo.
a mi cónyuge; Ahora, como ya no lo necesito, sería inútil
a mi suegra; volver a ello. Ya lo encontraré cuando sea
necesario. »
a mi mejor amigo.
¿Ha observado alguna vez a una persona ya
En otra categoría: todo lo que no me gusta, en la cuarentena que, después de veinticinco
aunque reconozco su valor y podría venderlo años de no subir en una bicicleta vuelve a
o regalarlo a un museo, etcétera. sentarse en una? Hasta la edad de trece o
Organice adecuadamente en su mente la catorce años «se pasó la vida» encima de
conformación de los grupos, haga un inven- una bicicleta.., pero después de tanto tiem-
tario lógico para que el enunciado de la ca- po ¡los «reflejos» han desaparecido! Parece
tegoría le recuerde, automáticamente el no recordar ya ni dónde poner los pies ni
contenido del grupo. cómo mantener el equilibrio. Sobre todo si
además, no ha practicado ningún deporte,
Por ejemplo bajo la palabra «estatua» apa- deberá aprender de nuevo, ¡como un niño!
recen las nociones:
Si quiere conservar su ropa durante muchos
estatuas de hombres —estatuas de muje- años, revisarla, airearla, ponérsela de vez en
res —desnudas — vestidas enteras — muti- cuando para evitar las polillas. Olvidada en
ladas —sin cabeza —sin brazos, etc. de pie- un armario, ¿que encontrara al cabo de tres
dra — de madera —de bronce, etc. o cuatro años? ¡Unos harapos inutilizables!.
Repasando el inventario de las estatuas de Lo mismo sucede con la memoria: sin duda,
su museo, piense en realizarlo siguiendo un los recuerdos pueden permanecer intactos
orden de ese tipo. sin que se tengan que «recitar» cada maña-
Ordene los grupos en su cabeza al igual na... Pero, en realidad, si aun, están ahí es
que ordenaría objetos: que, sin darse cuenta, los «airea» de cuando
en cuando.
«Con qué o quién podría ordenar las esta-
tuas?» Si, durante años, nunca ha pensado en ellos,
tiene todos los números para haberlos per-
«Con qué o quién podría asociar las joyas?» dido definitivamente o recuperarlos con
Si ha utilizado categorías de tipo personal tantas lagunas que no pueda ni reconocerlos.
—del tipo de «lo que me gusta más, lo que Cuando las polillas han trabajado tranquila-
podría regalar a Paco...»—, las asociaciones mente durante tanto tiempo, ¡el traje es ya
se harán evidentes por sí mismas. irrecuperable!
El agrupamiento puede practicarse con ob- Probablemente supo de memoria durante
jetos, pero también con palabras, textos, muchos años de su infancia algunas fábulas
imágenes (deben agruparse todos los ele- de Esopo, La Fontaine o Samaniego, algunos
mentos de una tabla para almacenar bien las enunciados de teoremas matemáticos: ¿ser-
categorías que los constituyen). ía capaz de repetirlos ahora, en su edad
Para conservar lo que tiene en la memoria, adulta? A buen seguro que no. En cambio, el
no hay que olvidarlo
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maestro de sus hijos sí puede hacerlo, de Las imágenes artificiales no pueden susti-
forma natural. tuir sus recuerdos pueden amenizarlos O
Porque cada año los repite a sus alumnos. suscitarlos, si es que aún existen.
EL ARTE DE CONSERVAR LA MEMORIA No deje que las polillas devoren su memo-
ES EL ARTE DE REPETIR ria: resulta más fácil cuidar la memoria que
ordenar y mirar regularmente sus fotos y
cintas de vídeo.
Es un arte más que una técnica, porque se Para ello, sólo tiene que explicar -a sí mismo
efectúa «a la tun. tún», por intuición, sin de- o a los demás- esos momentos vividos y verá
cirse ex profeso: «debo repetir» como uno cómo un recuerdo llama a otro que ya creía
puede decirse: «debo realizar mis ejercicios olvidado.
de gimnasia».
Por ejemplo, piense de nuevo en cierto ani-
Sus recuerdos personales versario. ¿Qué hizo? ¿Con quién? ¿Dónde?
Por suerte para los recuerdos personales, Ello le lleva a recordarlo que pasó la vigilia,
esas repeticiones se realizan sin darnos mientras lo preparaba con aquella persona..,
cuenta: tenemos con la suficiente frecuen- lo que le recuerda un montón de cosas sobre
cia la oportunidad de volver a narrar aquella esa persona...
anécdota o aquella experiencia. Su bagaje de conocimientos
A los amigos, a los niños, al ser querido, no Si tuviéramos en la cabeza todo lo que
podemos privarnos del placer de decirles: hemos aprendido desde nuestra infancia
«Debo explicaros lo que me pasó cuando seríamos ¡enciclopedias! Nada lo impide...
tenía cinco años...»
Pero, sin embargo, contentémonos con con-
Y, en esas ocasiones, podemos comprobar siderar lo que importa en su vida adulta: de-
que, cuanto más antiguos sean los recuer- be mantener los conocimientos actuales. (Y
dos, mejor los recordamos: ¡simplemente ello puede, además, lograr que rememore
porque han sido repetidos muchas veces! antiguos conocimientos de la época escolar.)
Evidentemente, muchos recuerdos escapan POR PLACER
a esa repetición’ espontánea... y nos olvida-
mos de esos acontecimientos ¿No es una El hábito de mantener sus recuerdos perso-
lástima perder así partes enteras de nues- nales entrena su cerebro en ese trabajo de
tra vida? memoria a largo plazo. Pero no es suficiente.
Puede que usted sea aficionado a la foto- Ciertamente, sus recuerdos son un tesoro
grafía o al vídeo doméstico. Por ejemplo, du- íntimo: es natural pensar en ellos por pla-
rante las vacaciones o en las primeras se- cer... Sepa que sus conocimientos son su ri-
manas de vida del bebé, ¿sus recuerdos se queza, forman parte de su persona. Y debe
reducen a esos pequeños momentos? Y cuidarlos (con cariño, como su salud, O su si-
además, ¿cuándo mira sus imágenes? ¿Cuán- lueta...)
tos? colocamos «todo esto» en un cajón de Cada vez que tenga ocasión, en una cola de
la cómoda, diciendo: «debo encontrar tiem- espera o durante un trayecto, juegue con
po para arreglar las fotos, para mirarlas». Y sus conocimientos, como el avaro cuenta sus
cuando las mira, al cabo de unos años, ya no monedas de oro. Diviértase poniéndose
sabe en qué momento, lugar y circunstancia «exámenes».
las realizó. ASOCIACIONES SIEMPRE ASOCIA-
CIONES
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Cuando se cuente algo que ha aprendido Sobre todo, en su trabajo cotidiano de me-
según las reglas anteriores —formando aso- morización es cuando tiene más ocasiones
ciaciones, trabajando particularmente cier- de revivir conocimientos. Y de mantenerlos.
tas palabras...— no olvide evocar aquellas En efecto, cada vez que grabamos algo en la
asociaciones y pensar en el trabajo suple- memoria, aunque sea por un tiempo limitado,
mentario que dedicó a las palabras difíciles. «enganchamos» esta nueva cosa a lo que ya
Reviva por placer su tiempo de aprendizaje. sabemos.
Si lo que se cuenta no requirió un trabajo Ello se realiza en muchas ocasiones de for-
especial para aprenderlo puede que ahora, al ma automática, sin pensar. Uno dice: «es
contárselo, sea el momento de realizar sus como...» o «esto me recuerda...». Lo que aso-
comentarios interiores, de buscar en qué le cia la cosa a retener con uno u otro elemen-
hace pensar. to de nuestro bagaje.
Haga, con esta historia que ya conoce, lo que Otras veces se piensa, se hace sistemáti-
haría con algo nuevo que necesitase retener. camente, por que se ha comprobado que de
POR LOS DEMÁS Y GRACIAS A LOS esta forma, retiene mejor.
DEMÁS Tanto si se es claramente consciente de ello
Los demás son muy útiles para incitar la evo- como si no, esta asociación produce una re-
cación de recuerdos: ¡son la excusa perfec- petición interior de un elemente o de otro
ta para airearlos! de nuestros conocimientos.
Sucede lo mismo con los conocimientos: Porque, cuantas más cosas se saben, más
aproveche todas las ocasiones que tenga de fácilmente se aprenden otras nuevas, pues
exponer algo que sepa. lo que ya se sabe proporciona material a las
Por ejemplo, uno de sus hijos le comenta qué asociaciones que se enganchan a lo que se
ha hecho en clase: explíquele lo que aprendió quiere retener.
usted sobre ello. Aunque rebase ampliamen- Pero también, cuantas más cosas se apren-
te ¡o que pueda exigirle su profesor, tam- den, mejor se conservan las que ya se saben,
bién puede serle útil e interesante si sabe porque para aprender algo nuevo, se repite
hacérselo comprender bien. mentalmente algo que ya se sabía.
Y el esfuerzo para explicar alguno de sus CONSERVAR SU MEMORIA ES VIVIR
conocimientos volverá vivo en su memoria: CON ELLA POR PLACER, PARA INTER-
¡resulta un ejercicio excelente de manteni- ESAR A LA FAMILIA Y A LOS AMIGOS,
miento de la memoria! PARA SEGUIR ENRIQUECIÉNDOLA.
De la misma manera, sin pontificar ante sus
amigos, puede enriquecer una discusión ba-
nal e ilustrar ciertos elementos de conoci-
miento.
Si, por ejemplo, se están quejando del coste
de la Vida no dude en encontrar en su me-
moria los elementos económicos que quizás
aprendió hace años y aportarlos a la discu-
sión: evidentemente interesará a todos.
LA MEMORIA QUE SIGUE VIVA
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llaman «el trabajo del duelo», nos permite
sobrevivir.
Seguramente ha observado un tipo de se-
lección, muy práctico, que hace el olvido en-
tre sus muchos recuerdos: otorga mucho
valor a algunos de ellos y sólo se acuerda de
sus Partes más gratas. El olvido borra las
desagradables.
Por ejemplo, de aquella excursión a la mon-
taña, se olvidará completamente de las am-
pollas que le salieron en los pies. (Un compa-
ñero de aventura deberá recordar los pro-
blemas que le acarrearon y las dudas de
continuar que se suscitaron a causa de sus
pies ensangrentados.).
Si, por el contrario, guarda un mal recuerdo
de una experiencia que acabó mal, proba-
blemente ha «Olvidado» todos los momen-
tos felices que le comportó.
El olvido es el gran enemigo de la memoria. Cuando, por ejemplo, una relación ha termi-
Pero no siempre lo es para nosotros: en nado mal, se olvidan los buenos momentos
ciertas ocasiones poder olvidar resulta fe- que pasaron juntos...
lizmente cómodo. El olvido no proviene de una especie de ero-
Piense en lo que memorizamos cada día, de sión, ni de la destrucción de células del ce-
manera superficial por las necesidades de la rebro, como a veces se cree. Es un trabajo
vida cotidiana si se tuviera que guardar todo activo de los mecanismos de la memoria.
en la memoria, ¡sería para volverse «loco»!
Resulta un alivio deshacerse de todo esto al
final de una jornada. Pero no porque utilice Para que un recuerdo aparezca en la con-
la memoria o porque la canse y la deje me- ciencia, el impulso nervioso dentro del cere-
nos disponible para trabajos más importan- bro debe seguir un trayecto preciso. La
tes al contrario, toda memorización, aunque memoria puede borrar activamente un re-
sea insignificante, refuerza la memoria. cuerdo o una de sus partes sin destruir este
impulso, pero desviando su trayecto. Esto
Pero cuando se ha memorizado algo, este explica que siempre pueda regresar... y sin
nuevo aprendizaje se instalará en nuestros esperarlo.
recuerdos. Esto se traduce por el hecho de
que uno piensa en ello a su pesar. ¿Puede
imaginarse sus noches con la mente ocupada A pesar de los pequeños servicios que pueda
en TODO lo que ha podido memorizar du- proporcionarnos el olvido, tenemos, sobre
rante el día? todo, necesidad de nuestra memoria, de
Y además, ya se sabe que los grandes su- nuestros recuerdos y de nuestros conoci-
frimientos se apaciguan con el transcurso mientos. Por tanto, casi siempre, buscamos
del tiempo. La razón del sufrimiento perma- la manera de combatir el olvido.
nece, pero todo su cortejo emocional se bo- Nos molesta, en particular, en tres circuns-
rra. Este olvido parcial, que los psicólogos tancias
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Cuando queremos aprender algo y se borra Tranquilícese, la interferencia no siempre
—más o menos— a medida que lo aprende- se produce.
mos. La interferencia «en marcha atrás» (el nue-
—cuando provoca un «vacío» o un «agujero» vo aprendizaje borra el anterior) se produ-
repentino en el momento en que buscamos ce:
algo en nuestra memoria. Un vacío que pue- 1. Cuando el segundo aprendizaje se
de aparecer en medio de una frase: ¡tene- hace inmediatamente después del primero.
mos la palabra «en la punta de la lengua»...
pero no quiere salir! 2. Cuando el primer aprendizaje no ha que-
dado verdaderamente consolidado.
- Cuando hace desaparecer partes enteras
de nuestra vida: los recuerdos se desvane- 3. Cuando el segundo aprendizaje es un
cen, poco a poco, y resulta imposible encon- asunto próximo al primero.
trar aunque sea sólo una fugaz visión de to- (Las Matemáticas de nuestro ejemplo ante-
do lo que se ha podido vivir en aquel lugar, rior están «próximas» a la Química, puesto
hace unos seis o siete años. que se trata de dos materias científicas. La
EL OLVIDO EN EL MOMENTO DEL lectura de un texto de Historia o de una
APRENDIZAJE página en lengua extranjera resultará un
cambio de actividad más indicado que el de
pasar a las Matemáticas.)
Hemos trabajado o hemos memorizado algo La interferencia «en marcha adelante» se
que debíamos aprender: el contenido de un produce cuando el nuevo aprendizaje se
informe, una parte del fotocopiado, etc., y, hace de manera superficial; es decir, cuando
la misma noche, ¡casi se nos ha olvidado to- uno no se ha sumergido totalmente en el
do! Sucede que la memoria nos ha jugado campo al que pertenece.
una tratada: ha hecho interferencia.
Luchar contra el olvido es luchar contra las
La interferencia es el mecanismo del interferencias.
«clavo que saca otro clavo» (lo que es sólo
una imagen, pues no sucede así en el cere- La interferencia no se produce obligatoria-
bro). mente: se puede evitar sorteando las tram-
pas que la favorecen.
Cuando se ha aprendido algo y en seguida se
aprende otra cosa, el segundo aprendizaje ¿Qué hacer?
borra el primero. ¡Como si le quitara el sitio! EL DESCANSO
Por ejemplo, ha aprendido bien un capítulo Un momento de aprendizaje es como un pe-
de Química y pasa a las Matemáticas, de las riodo de tormenta en nuestra mente: movi-
que se aprende un capítulo. Terminada la ta- liza la atención, que debe luchar para conti-
rea, se da cuenta que la Química ha desapa- nuar concentrándose en la tarea; remueve
recido. las ideas y los recuerdos para producir cada
Esta desaparición puede producirse igual- vez más asociaciones... Y además, introduce
mente en «marcha adelante». Es decir, que una novedad en el edificio mental, algo así
sus conocimientos, ya sólidamente anclados, como un urbanista que sitúa un nuevo in-
vuelvan a la conciencia en lugar de los que mueble en un barrio de la ciudad ya densa-
acaba de aprender. mente poblado: hay que «dejarlo reposar»
(como la masa de repostería que no debe-
Por ejemplo, si conoce bien la lengua inglesa mos utilizar hasta después de varias horas
y esta estudiando alemán, cada vez que de haberla preparado).
quiera decir algo en alemán, serán las pala-
bras inglesas las que se presentaran.
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Así, tras una sesión de aprendizaje, hay que El camino a seguir es el siguiente: ha termi-
detenerse. Y detenerse durante más tiem- nado su aprendizaje, SABE lo que tiene que
po si el aprendizaje ha sido largo y el traba- saber. Se permite un corto descanso e, in-
jo arduo. mediatamente después, empieza a recitar,
Se puede soñar despierto, llevar a cabo una revisar y repetir su material. (Es el «juego
ocupación material (ordenar, limpiar...). O de las 3 R».)
mejor aún, ofrecerse una pequeña sesión de En su recitación, no olvide mencionar las
relajación o de gimnasia. Después de un lar- asociaciones que ha elaborado durante el
go trabajo, una sesión de aeróbic resulta aprendizaje. Si le vienen a la memoria nue-
ideal. También se puede contentar con un vas asociaciones, mucho mejor, repítalas
pequeño paseo. también para que queden grabadas.
Durante esos momentos de tranquilidad se Repita cantando su texto, asociándolo a mo-
intenta «no pensar en nada», es decir, se vimientos y, ¿por qué no?, bailando.
deja vagar la mente, prohibiéndose prestar Repita, repita, hasta que su material, sea lo
atención a nada de nada. largo que fuere, ¡se vuelva una cantinela!
¿Que regresa a su cabeza el reciente La consolidación no consiste simplemente en
aprendizaje? No importa: deje que lo haga, «saber», sino en conseguir introducir ese
sin atarse a ello... conocimiento en su sustancia vital, para que
EL SUEÑO pueda volver a salir en cualquier momento y
El sueño tiene fama de ser el mejor sistema en todas sus formas posibles, como un re-
de aprendizaje. Si se encuentra ante la ne- flejo.
cesidad imperiosa de aprender un texto de Y esto se realiza, después del aprendizaje,
gran extensión, arrégleselas para terminar antes de cualquier otra actividad intelec-
su trabajo justo antes de irse a dormir. Y tual, a través del «juego de las 3 R» (¡divi-
pase directamente del trabajo al sueño, sin diéndose!).
lectura ni cualquier otra actividad previa. Al LA DIVERSIDAD
día siguiente se sorprenderá de saber tanto
como al acostarse, Si no más. (En efecto, el En la medida de lo posible, piense en diversi-
cerebro puede, tranquilamente hacer tra- ficar al máximo la sucesión de sus activida-
bajar la memoria y hacerle recuperar - des, sobre todo de sus aprendizajes. Pase
independientemente de todo esfuerzo de un asunto, o de una materia, a algo total-
consciente- las cosas aparentemente olvi- mente diferente.
dadas: esto se conoce como reminiscencia.) No siempre resulta cómodo, ni posible. En
LA CONSOLIDACIÓN este caso, impóngase unos momentos para
relajarse tras una sesión profunda de so-
La consolidación es un posible sinónimo de breaprendizaje.
sobreaprendizaje.
En cambio, sobre todo si se encuentra en un
Consiste en continuar aprendiendo lo que ya buen estado físico y mental, puede utilizar
se sabe. el cambio radical de actividad como descan-
Parece una pérdida de tiempo, dirá usted. so.
Pues no, porque ¡resulta más rápido realizar Y confiar entonces en que su cerebro gra-
el sobreaprendizaje que el reaprendizaje bará por sí mismo su reciente aprendizaje
cuando algo se ha olvidado! mientras usted se dedica a otros intereses.
La consolidación es el mejor seguro contra Por ejemplo Si acaba de memorizar cuida-
el olvido. dosamente un informe sobre un proyecto
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de cambio de gestión de su empresa, puede y uno ve el mundo a su alrededor en función
dedicarse al proyecto del próximo viaje de de lo que es: existe una interacción continua
los jefes a la Polinesia... entre lo que se es —es o sea, en parte lo que
LUCHAR CONTRA LA INTERFERENCIA se sabe—y lo que nos rodea.
EN «MARCHA ADELANTE» Así pues, todo nuevo aprendizaje cambiará,
un poco, nuestra manera de ver nuestro
mundo. Para aprender algo, hay que familia-
O cómo evitar que los conocimientos bien rizarse con todo lo que rodea el material a
asentados borren los de nueva adquisición, aprender (por ejemplo, la manera de vivir
ya sea poco a poco o a medida que los apren- del país cuyo idioma se quiere aprender...).
da. Es un contacto con un «mundo nuevo». Si
este mundo le interesa verdaderamente, si
la familiarización que ha realizado para
Es el mismo problema que el de los hábitos: aprender no ha resultado ser una simple
cuando se tiene un pequeño hábito arraiga- técnica intelectual, puede estar seguro de
do, perfectamente cómodo, ¿cómo cambiar- que no existirán interferencias con el pasa-
lo? Debemos tener una BUENA RAZÓN, do.
algo que le dé ganas de cambiar, para que el
cambio se realice solo. Para evitar una interferencia en «marcha
adelante», se debe pasar página.
(Si se intenta forzarlo, uno sufre, se equivo-
ca... ¡lo que refuerza la necesidad de que- Es necesario entrar, con resolución e in-
darse con los hábitos que ya tenía!) terés, en el mundo del nuevo aprendizaje.
Por ejemplo, usted sigue un recorrido habi- EVITAR LOS «AGUJEROS»
tual para ir a su lugar de trabajo: ¿cómo
cambiarlo y POR QUÉ?
A todos nos ha ocurrido alguna vez que la
Porque ha descubierto un camino más rápi- memoria nos ha fallado súbitamente y, en
do. plena acción, nos ha dejado en el vacío; como
Porque los atascos eran cada vez más fre- si se hubiera abierto una trampa bajo nues-
cuentes en su recorrido habitual y debía en- tros pies. Puede que sea un nombre, una ci-
contrar una solución. fra o todo un razonamiento que brutalmen-
te nos faltan en medio de una exposición,
Porque, siguiendo este nuevo recorrido, durante una conversación o mientras se re-
puede recoger a aquel amigo... dacta algo.
Si está CONVENCIDO de la mejora que Si eso ocurre durante un examen, ¡qué páni-
representa el cambio, éste se realizará por co!
sí solo.
Lo vivimos como un bloqueo, porque ¡sabe-
mos que lo sabemos!
El nuevo aprendizaje debe hacerle entrar ¿CÓMO SUCEDE?
en otro mundo: todo lo que conocemos a la
perfección hasta el punto de - tenerlo «di- Es una forma muy curiosa de olvido, que no
gerido», participa en singularizarlos en como dura más que unos instantes: en general, lo
persona: la persona-que-sabe-tal-cosa. Uno que ha caído en el agujero vuelve a nuestra
no es realmente el mismo cuando habla per- mente poco más tarde.
fectamente el inglés o cuando habla perfec- ¿Por qué no está ahí cuando se lo necesita?
tamente el italiano...
Existen dos mecanismos a disposición de la
memoria para jugarnos esta mala pasada:
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Esto se produce cuando uno no está de presenta. Si este riesgo existe, es necesa-
acuerdo —inconscientemente—: rio tomarse algunos minutos para conven-
• Con lo aprendido, que desaparece súbita- cerse de que es legítimo expresarse como
mente en el agujero. va a hacerlo.
Por ejemplo, el agujero que perturba SU ¿Descubre que no está de acuerdo consigo
exposición profesional sobre la actual ges- mismo? Eso no cambiará en unos minutos:
tión de su empresa… cuando no está funda- hay que remediarlo lo antes posible, es de-
mentalmente de acuerdo con esta gestión y cir, ser eficaz y evitar los agujeros, por tan-
no puede decirlo. to, no dude en encontrar buenas razones,
aunque sean momentáneas, para decir lo que
• En la situación en que uno se encuentra en va a exponer. Aunque deba ser cínico consi-
el momento en que se produce el agujero. go mismo.
Por ejemplo, no se encuentra «en su lugar», Por ejemplo, para mi carrera debo causar
porque le han otorgado responsabilidades una buena impresión: el fin justifica los me-
que rebasan —cree usted— sus competen- dios. Si inspiro confianza, podré cambiar lo
cias. O, a la inversa, está irritado porque se que no me agrada...
siente subestimado.
 Si es la emoción lo que le entorpece,
Este malestar, del que puede que no sea piense en concentrarse en lo que debe ex-
consciente porque se ha aprendido por la presar, olvidándose del resto, el ambiente,
acción, provoca la actividad de un pequeño los demás...
«censor» que tenemos en lo más profundo
de nosotros mismos. Vela por la coherencia Cuando está solo no tiene agujeros o lo que
de nuestras acciones con nuestras convic- debe escribir no tiene mucha importancia.
ciones: cuando se pone en peligro, el censor Su emoción se debe a los demás: ignórelos.
nos hace realizar algo que molesta —y si es Para vencer los agujeros: debe estar de
posible, impide- la acción inducida. acuerdo consigo mismo y pensar solamente
También se produce cuando uno se en- en lo que tiene que decir.
cuentra en un estado de fuerte emoción. FRENAR EL DEBILITAMIENTO DE LOS
La emoción puede aparecer porque uno se RECUERDOS
deja llevar por su tema: la necesidad de in-
teresar, de convencer; la impresión de que
no se está ganando suficientemente al oyen- desde incluso antes de los cuarenta años,
te u oyentes... Entonces, una palabra se que- todos tenemos — más o menos— la impre-
da «en la punta de la lengua», y aparece el sión de olvidar partes de nuestra vida o te-
agujero angustiante. mas enteros que sabíamos.
O bien, puede estar causado por la timidez: Pero no han desaparecido, siempre pueden
¿cómo lo juzgaran o lo considerarán? El volver, por azar o gracias a un cierto es-
pánico los nervios, lo embargan y pierde to- fuerzo, y mucha astucia.
da posibilidad de continuar: las ideas se es-
fuman
Acordémonos que un recuerdo aparece en
¿QUÉ HACER PARA EVITAR TAN DES- nuestra conciencia cuando, en el cerebro, el
AGRADABLE EXPERIENCIA? impulso nervioso activa una cierta red de
 Ante todo, antes de hablar —o de escri- células, la que le corresponde. Un recuerdo
bir—, debe detenerse cualquier riesgo de aparece fácilmente en la mente cuando el
entrar en conflicto con lo que uno debe ex- impulso encuentra su trayecto en la red co-
poner o debatir, O con la posición que se re- rrespondiente. Cuando el impulso ha perdido
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el hábito de este trayecto, es mucho más incluso los recuerdos dolorosos forman par-
difícil hacerle volver. Pero no es imposible. te de nuestros tesoros; no querríamos que
nos los quitaran)
Es necesario, pues, conservar sus re- Pero, sobre todo, son una gimnasia excelen-
cuerdos y puede que su saber (si lo cuida). te para la memoria en general.
Para ello, simplemente, debe recordarlos y Recuerdos conservados = memoria conser-
cuantas más veces mejor. vada= memoria en buen estado de funcio-
Aproveche todas las ocasiones que tenga namiento.
para relatarlos. Mire sus fotos y películas
de vídeo reviviendo los momentos en los que
los fijo.
La mancha de aceite: cuando evoque para
Sí mismo un recuerdo no se quede pasivo
ante la imagen que se le presenta, con-
tentándose con mirarla y nada ¡Use su astu-
cia para que diga más!
Pregúntese sistemáticamente: ¿qué pasó
antes? ¿y después? ¿Quién estaba allí?
¿Cómo era el Paisaje, la causa? ¿En qué es-
taba pensando en aquel momento? etc.
Haciendo esto, usted acumula datos en su
memoria del mismo modo que si llenase un
cajón de toda clase de objetos heterogéne-
os y mal ordenados. A veces, no encuentra la
respuesta a una pregunta...
La mayoría de las veces, se acuerda de algo:
un recuerdo llama a otro (que uno creía ver-
daderamente olvidado), y así, sin interrup-
ción. Y usted podrá, de esta manera, pro-
gresivamente, tirar de la cuerda de sus re-
cuerdos y hacerlos revivir.
De esta forma, usted reconstruye el edifi-
cio de sus recuerdos; como en el cine, uno
puede rebobinar y de esa pared que se ha Todos deseamos tener una buena memoria,
derruido, ver de nuevo todos los ladrillos en no tanto para «aprender» como para encon-
su sitio. trar lo que ya se sabe en el momento en que
se necesita.
Ejérzase en remover el fondo de su «me-
moria olvidada». Cada vez que tenga un mo- Sin duda alguna, nuestra memoria es, para
mento de tranquilidad, cada vez que quiera cada uno de nosotros, un tesoro... pero un
sentir una pizca de nostalgia. Cada vez que tesoro solamente es valioso ¡cuando puede
tenga curiosidad por saber lo que puede usarse a voluntad!
haber en ese sombrero de prestidigitador Entonces, ¿para qué preocuparse del apren-
que es su memoria... dizaje, del arte y el método a través del
Estos ejercicios producen placer (placer en cual se consigue introducir las cosas en la
reencontrarse, en reconocerse uno mismo.
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memoria, cuando lo que cuenta verdadera- Para la salida —es decir, para recordar
mente es la manera de hacerlas salir? ese objeto— se parte de cosas conocidas y
Porque, precisamente, cuanto mejor sea se buscan sus posibles asociaciones, hasta
la memorización, más fácil resultará la evo- que se engancha el recuerdo que se recupe-
cación seguramente conoce el viejo refrán: rar.
«De lo que eres señor, eres mantenedor». Puede que, ante una laguna en la memoria,
Pues bien, pasa lo mismo con la memoria: incapaz de llenarla, se acuse usted de haber
Como uno aprende, uno se acuerda. «aprendido mal», es decir, de no haber rea-
lizado, en su momento, el esfuerzo para en-
Aprender BIEN consiste en enganchar lo contrar las asociaciones.
recién aprendido a los conocimientos anti-
guos, sólidamente anclados por las ASO- Es una lástima... pero no es demasiado tarde.
CIACIONES. O también, en imprimir una Para recordar, deberá realizar un esfuerzo
imagen o un acontecimiento en el momento mayor que si lo hubiera aprendido bien.
de una FUERTE EMOCIÓN Este esfuerzo para recordar consiste en
Pero también se encuentra más rápidamen- FORMAR ASOCIACIONES.
te un recuerdo cuanto mejor almacenado Usted sacará doble ventaja: encontrar esa
está, es decir, ordenado y clasificado en la cosa -falsamente- «olvidada» y, esta vez,
memoria con todo lo que sea del mismo grabarla bien en su memoria. ¡Para encon-
ámbito y todo lo que pueda remitirnos a él. trarla más fácilmente en la siguiente oca-
Por ejemplo, el nombre de aquel medica- sión!
mento que me «salvó las vacaciones» el ve-
rano pasado: no tengo más que pensar en En cualquier caso, lo que ha aprendido, aun-
aquellas vacaciones para recordar su nom- que sea incorrectamente, en todo lo que le
bre. Está clasificado con los recuerdos de atañe, prácticamente siempre se mantiene
aquellas vacaciones. en su memoria. Sabiendo cómo sacarlo,
podrá recuperarlo en su conciencia.

Un buen almacenaje en la memoria se puede


comparar al bibliotecario que, por ejemplo, La honestidad nos obliga a enunciar ese
abre múltiples fichas pasa una misma novela «prácticamente siempre», Puesto que no ha
de Agatha Christie. Una ficha va en la sec- sido corroborada todavía científicamente
ción de los nombres de autores; otra, en los esa «grabación» definitiva en la memoria.
títulos de los libros; otra en el apartado Pero todos los investigadores han observa-
«policíacas» y, aún otra, en «novelas ingle- do la extraordinaria facultad de reencon-
sas»,.. Cuantas más secciones tenga el usua- trar una inmensidad de recuerdos aparen-
rio para buscas la misma ficha, más posibili- temente «olvidados» en Personas de todas
dades tendrá de encontrar su libro. las edades y con buena salud.

Para recuperar algo de la memoria, el mejor LOS «NADA»


método es efectuar en sentido inverso lo
que se ha realizado para introducirlo: LAS
ASOCIACIONES. Cuando uno no recuerda algo tiende a po-
nerse nervioso a «deprimirse», diciéndose
Para introducirlo, se ha partido del obje- «ya está, estoy perdiendo memoria».
to de aprendizaje y se ha asociado luego a
todo tipo de cosas ya conocidas. Lo que no facilita en absoluto el trabajo de
la susodicha memoria. Pues ella está lista
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para hacer lo que hay que hacer, aunque el do» la cosa que busca! Más tarde, será este
resultado no sea inmediato: en efecto, para hecho lo que volverá, y no el recuerdo: siem-
lograr que un recuerdo aflore, debe traba- pre fracasará cuando lo busque.
jar. Y esto puede requerir un poco de tiem-  Póngase, deliberadamente, a pensar en
po (algunos segundos, uno o dos minutos). otra cosa. Si la situación exige que utilice
Entre tanto, no debe «perder la cabeza» e ese conocimiento voluble, no se obstine en
impedir que funcione. Y para ello: una palabra, busque una perífrasis que la re-
NADA DE PÁNICO ANTE UNA LAGUNA emplace. Si la idea precisa se le escapa, ex-
O UN AGUJERO prese la noción general.
Una emoción fuerte favorece la memoriza- Lo que busca está asociado a estas perífra-
ción pero paraliza la evocación. sis o nociones generales y ello bastará para
que reaparezca por Si solo.
• Cuando deba evocar algo, sobre todo si la
situación es tensa (durante un examen, una • Si no se trata de una urgencia, deje flotar
exposición a realizar, una negociación, etc.), tranquilamente sus ideas alrededor de las
tranquilícese, piense en todo lo que lo ayuda palabras, de las imágenes de los aconteci-
a sentirse seguro de sí mismo. Justo antes mientos que surjan espontáneamente. No
del momento de buscar el recuerdo desapa- dirija sus pensamientos, déjelos ir: por el
recido realice un pequeño ejercicio de rela- camino encontrarán el recuerdo que busca-
jación. ba.
• Recuerde que todo está ahí, en su memo- NADA DE PEREZA
ria. No debe dejarse llevar por una falsa indul-
Recuerde que «los recuerdos se recogen gencia, buscando la manera de evitar el tra-
con una pala sólo tiene que dar una palada: bajo de la memoria.
en ella, seguramente, encontrará lo que bus- No busque en sus documentos un recuerdo
ca. que le falta. (Lo ideal es encontrarlo primero
No emita juicios sobre SU memoria: ¡la mo- y comprobarlo después, es decir, revisar su
lestará! y es injusto no transcurre un solo conocimiento.)
momento en la vida en que no exista inter- No pida a la gente de su alrededor que sean
vención de la memoria: lee estas palabras ellos los que se acuerden de aquel aconteci-
porque aprendió a leer y su memoria le pro- miento que no recuerda. Por el contrario,
porciona su significado... Vuelve cada día a haga el esfuerzo de relatarlo (es decir, re-
su casa porque su memoria le dicta por qué petir) para comparar su recuerdo con el de
camino debe pasar... Aunque quiera mucho a los demás.
su cónyuge, ¡sólo conoce su nombre gracias a
su memoria! Entonces, ¿no resulta un buen Revisar y repetir en toda ocasión es el modo
mecanismo a pesar de todo? más seguro de recuperar rápida y fácilmen-
te.
NADA DE CABEZONERÍAS
EL HILO DE ARIADNA
¿El recuerdo no regresa? Busca, hurga en su
memoria, pero continúa sin llegar. ¡No lo con-
vierta en una idea fija! Hilvanar las asociaciones para encontrarlas.
Esta actitud no permite que el trabajo de la
memoria avance, la impaciencia es una emo-
ción que puede bloquear los mecanismos de Teseo, príncipe mítico de la antigua Grecia,
evocación. Y, sobre todo, ¡se arriesga a fijar entró en el laberinto de Creta para matar al
en su memoria el hecho de que ha «olvida- Minotauro, el monstruo que vivía en su inter-
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ior. Para que pudiera regresar, la princesa Y la asociación es el anzuelo en nuestro hilo
Ariadna, que amaba a Teseo, le dio un ovillo de pescar: cuando se tira del carrete cono-
de hilo que fue deshilvanando a medida que cido, éste hace surgir al carrete desconoci-
penetraba en el Laberinto... Luego, sólo tuvo do.
que seguirlo para regresar al exterior. Así; para buscar mi película, sé que está aso-
¡El hilo de Ariadna nos lleva a la salida! ciada a la obra de Henry James. James es-
cribió....«Las bostonianas». ¡Ya está! La pelí-
cula se llama «Las bostonianas».
Encontrar un recuerdo, una palabra, una
imagen, un acontecimiento, informaciones.., Una única asociación no siempre es sufi-
es como ir a «pescar» objetos. ciente. En la mayoría de las ocasiones de-
bemos ir de un «objeto» a otro, y de éste a
Sea cual sea el «objeto», posee múltiples otro más, y continuar así. De esta forma hil-
facetas, muchos aspectos o diversas carac- vanamos una cadena de asociaciones.
terísticas.
Por ejemplo, busco acordarme del recuerdo
Por ejemplo, una nariz es un rasgo carac- «X» se trata de un artículo jurídico concer-
terístico de un rostro: una cierta forma de niente a los contratos matrimoniales, Prime-
nariz, seguro, nos permite encontrar el ros- ra asociación entre lo que busco y el tema
tro de la actriz Rossy de Palma que alcanzó («A») al que pertenece. Necesité la juris-
la fama con la película de Almodóvar «Muje- prudencia matrimonial para el caso M.C.: se-
res al borde de un ataque de nervios». De la gunda asociación, entre «A» Y el caso «B)).
misma manera, Y salvando las distancias, Para este caso, pedí la opinión de G. que co-
cierto bigotito negro debajo de la nariz es nocía la situación de M.C.; esto será «C».
una característica que nos evoca irresisti- Tercera asociación, entre «B» «C». Confío
blemente a Hitler. en mi amigo G., que fue compañero de estu-
Puede haber «olvidado» un objeto conteni- dios y tuve la suerte de que me pasara sus
do en la memoria pero, en cambio, recordar apuntes la víspera de mi examen oral: cuarta
algunas de sus características o facetas. asociación entre «C» Y los apuntes «D». Re-
cuerdo aquella noche de estudio con sus
Por ejemplo, busco el título de una película: apuntes y doy con el artículo que creía
sé que se realizó a partir de una novela (pri- haber olvidado.
mera característica); una narración escrita
a principios de siglo por un estadounidense Así a partir de una característica conocida
(segunda característica), etc. de «X», el «objeto» buscado, se encadenan
las asociaciones: X-A, A-B, B-C, C-D... y D
Cada una de estas características puede lleva a X.
imaginarse como el hilo que nos permite al-
canzar el «ovillo objeto»: el bigotito es el De hecho, a partir de «A», se ha tirado del
hilo que remite a la memoria el personaje de sedal -el hilo de Ariadna- que ha logrado
«Hitler» entero. pescar el objeto buscado.
Pero, si no es tan emblemático, puede en- La cadena asociativa puede realizarse de
gancharse a cualquier otro objeto que sí co- una palabra a otra, de una imagen a otra o -
nozca bien. también- de una palabra a una imagen, a un
hecho, a un razonamiento, a una anécdota
Es la asociación entre una cosa que todavía personal...
no se ha encontrado, de la que en ese mo-
mento sólo conoce una característica, y al- EL ARTE DE ENCONTRAR EL HILO
guna otra cosa que conoce muy bien. De cualquier cosa que queramos buscar en
nuestra memoria, Conocemos, siempre,
múltiples características o aspectos.
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A partir de una u otra de esas característi-  Otro buen inicio es la asociación con algo
cas lograremos hilvanar las asociaciones: personal.
cada una puede ser la punta del hilo de Por ejemplo, para encontrar un nombre de
Ariadna. persona: Nos vimos durante las vacaciones
Ahora bien, puede suceder que uno se em- del último verano cuando me Inicié en el
barque en una cadena de asociaciones... ¡que windsurf — cuando nos inscribíamos en el
acaben como el rosario de la aurora! Otras curso — reíamos mucho — el monitor siem-
veces, tras cuatro o cinco asociaciones, se pre estaba vigilando a Víctor... ¡Aquí está! Es
encuentra lo que se buscaba. Víctor, ¡Víctor González!
Esto no se explica por el simple hecho de • Una manera muy eficaz de iniciar la cade-
que, en el segundo caso, el recuerdo sea na es pensar en múltiples características del
«más fácil de encontrar» «objeto» buscado y engancharse, al ir pa-
Y, en cambio, sí por haber elegido un buen sando las asociaciones, a una u otra de estas
inicio de cadena. características.
Si asocia y asocia y nada aparece, se en- Por ejemplo, busco el nombre del protago-
cuentra en un camino equivocado: resulta in- nista de la película «Pascual Duarte».
útil insistir. Debe buscar otro. Además de la característica «ha actuado en
esta película», sé que también está basada
¿Cómo saber cuándo se está en el mal en una novela y que él es, sobre todo, un
camino? Al cabo de un cierto número de gran actor teatral; que estuvo trabajando
asociaciones infructuosas ¿Cuántas? Esto fuera de España durante el franquismo, que
depende de usted, de su astucia, de su di- ahora dirige su propio teatro y compañía. Es
namismo personal. La única regla es no lle- el Teatro de la Abadía. Ahora veo esa esce-
gar, bajo ningún concepto, al punto del «ya na tremenda: cuando le dan garrote vil en la
estoy harto». Constituiría entonces un signo película. Veo su rostro. Es Luis Gómez.
de desaliento y su memoria ya no querría
continuar trabajando. EL ARTE DE CLASIFICAR
¿Qué hacer cuando uno constata que
está en un mal camino? Volver a la casilla de ¿Conoce el juego de las veinte preguntas?
partida, es decir, a las características que Uno de los jugadores piensa en algo —que
conocía del «objeto» que quería encontrar. puede ser una acción, el título de un libro,
Y reiniciar una nueva cadena a partir de otra una persona, un acontecimiento histórico... Y
característica. el otro o los otros jugadores pueden formu-
¿Cómo escoger el buen inicio? Un buen ol- lar un máximo de veinte preguntas, a las que
fato y el hábito lo ayudarán. Pero también el primero sólo puede responder «sí» o
existen algunas «reglas» para seleccionar «no», para descubrir lo que ha pensado.
mejor. La experiencia demuestra que casi siempre
Empiece por las características que pue- se consigue adivinar de qué se trata sin lle-
da asociar enseguida a algo bastante gene- gar a agotar las veinte preguntas.
ral: encontrará así asociaciones con varias El método consiste en barrer las grandes
direcciones posibles. clases: ¿es una persona?, ¿una acción?, ¿un
Por ejemplo, la materia a la que pertenece el acontecimiento?, etc.
objeto buscado; o para qué sirve el objeto Cuando se ha encontrado la clase, se pasa a
en cuestión; o en que período lo encontró, o las primeras subclases. Si es un personaje,
lo aprendió... se preguntará: ¿histórico?, ¿político?, ¿ar-
tista? etc.
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Cuando se ha encontrado la subclase, se • Inmediatamente después se examinan las
hacen desfilar los grupos de esta subclase. subclases, a poder ser, según acciones per-
Si se trata de un político ¿actual?, ¿de iz- sonales:
quierdas? etc. Por ejemplo: lo he leído, lo he aprendido lo
Y, en menos de veinte preguntas, suele dar- he vivido, lo he oído, lo he visto, etc.
se con la solución: «José María Aznar».  Después, cuando se está en la subclase
Ahora bien, encontrar el «objeto» en el que de las «circunstancias de memorización», se
piensa una persona con menos de veinte hacen desfilar los grupos de esta subclase.
preguntas a las que sólo puede contestar Por ejemplo, si uno se dice «lo he leído)), se
«sí» o «no» no es más difícil que encontrar pregunta ¿dónde?, ¿cuándo, más o menos?,
un «objeto» que tiene en la memoria y del ¿en qué condiciones… ?
que conoce suficientes aspectos para res-
ponderse «sí» o «no» a preguntas hábiles. Así se limita progresivamente el tamaño de
los «compartimentos» donde se encuentra
¿Cómo jugar con su clasificador personal el recuerdo que busca, hasta que lo encuen-
para pescar lo que se esconde en su memo- tra.
ria?
Y esto viene dado porque todo lo que sabe-
Sólo tiene que seguir, mentalmente, el mo- mos se encuentra obligatoriamente «clasifi-
delo de juego de las veinte preguntas. cado» en nuestra memoria, aunque no haya-
 Abra uno de los casilleros en los que ar- mos realizado el esfuerzo de clasificar en el
chiva los diferentes temas que forman par- momento en que lo hemos aprendido. (La
te de sus conocimientos memoria obedece a una cierta ley de «or-
Por ejemplo, cine, historia, personas, cocina, den» natural de nuestra inteligencia huma-
etc. na.)
 Después, tire de un cajón del casillero: es  Casi, pero no es. Pasando de clases a sub-
una de las subclases de ese tema. clases, uno se acerca cada vez más a lo que
busca, hasta el momento en que lo encuen-
En cine, por ejemplo: cine español, america- tra... pero no del todo.
no, francés, etcétera mudo, primeras pelí-
culas sonoras, jóvenes directores, etc. — Por ejemplo, busco un nombre de persona y
blanco y negro, color, tridimensional - llego a «señor Corvino». Al principio, creo
comedías musicales, etc. que se trata del nombre que busco... pero,
finalmente, debo reconocer que no es éste,
 Posteriormente, extraiga una caja de fi- seguro.
chas del cajón: en cada una encontrará la
carpeta de uno de los grupos de una de las ¿Cómo se sabe que no es éste? Gracias al
subclases. fenómeno del reconocimiento.
Por ejemplo, en la caja «cine español»: Álex Seguramente ha experimentado este fenó-
de la Iglesia, Almodóvar, Berlanga, Buñuel, meno: por ejemplo ha olvidado una cara, y
etc. después, mirando una serie de fotografías,
de repente, reconoce la cara olvidada.
Siempre se conocen suficientes cosas del
«objeto» buscado como para situarlo en al- O no está seguro de un título; le citan va-
guna gran clase: persona, acontecimiento, rios, y puede afirmar con certeza que de-
capítulo de aquella ciencia, etc. Se puede, terminado título es el correcto.
Pues, situar dentro de su clase. Pasa lo mismo cuando busca un «objeto» ol-
vidado: su memoria le presenta alguna cosa.
Entonces usted puede afirmar, gracias a es-
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te mecanismo de «reconocimiento», si es o Pero, como siempre, le aconsejamos ejerci-
no el «objeto» buscado. cios de LOS JUEGOS por placer, en cual-
¿Qué hacer cuando dice «no es éste, estoy quier momento, cuando tenga tiempo dispo-
seguro»? nible. Y, sobre todo, cuando le apetezca.
Se hace variar todo o parte del «objeto» 1. LA PESCA CON CAÑA
que se presenta, hasta el momento del re- Consiste en buscar al azar en su memoria
conocimiento. hasta que dé con un recuerdo que creía olvi-
Como cuando debe escoger de qué color pin- dado.
tará las paredes de su casa: el pintor añade Parta de cualquier «objeto»: una palabra
un poco de amarillo, un poco de rosa, etc., que se le ocurre de pronto, un objeto que
hasta el momento en que usted dice: «aquí tiene delante, un artículo en el periódico. Y
está, es el color que quiero». haga desfilar las asociaciones, una genera la
Por ejemplo: «Señor Corvino no me satisfa- otra: es el principio de las «asociaciones li-
ce. ¿Y señor Previno? ¿Señor Survino? ¿Se- bres» utilizado en psicoanálisis.
ñor Corpiño? ¿Señor Corpino? ¿Señor Cor- De repente, con más o menos prontitud, al-
tino? Sí se parece mucho... ¡Ya está, es Cor- guna cosa se le ocurre (imagen, recuerdo de
tina!» un acontecimiento, palabras...) que puede
LOS EJERCICIOS sobresaltarle y exclamar: « ¡esto lo había ol-
vidado por completo!»
2. EL «TRIVIAL PURSUIT»
A cada instante apelamos a nuestros re-
cuerdos y conocimientos. Lo hacemos es- Seguramente conoce el juego llamado «Tri-
pontáneamente, sin darnos cuenta pero ¿lo vial Pursuit». Un jugador formula una pre-
hacemos bien? Es muy posible que usted o gunta sobre cualquier tema (el más «tri-
yo no utilicemos ni la décima parte de nues- vial») y otro debe responder para avanzar.
tros recuerdos o de nuestro saber; que por Juegue a lo mismo, valga la redundancia, con
otra parte serían muy útiles para enriquecer usted mismo: Póngase cualquier pregunta.
el flujo y las asociaciones de nuestras ideas. Por ejemplo: « ¿por qué las judías verdes
Ciertamente, no resulta indispensable: uno son verdes?», « ¿Cómo se llama el canciller
puede comunicarse en una lengua usando so- alemán?», «tres títulos de canciones de Ana
lamente unas mil palabras. Aunque fuerza es Belén», etc.
reconocer que resultará una comunicación Probablemente la respuesta no se le ocu-
un poco pobre. rrirá inmediatamente. Inicie, pues, el juego
¿Por qué contentarse con una ínfima parte de clasificar:
de su tesoro, cuando puede contar con todo Clasifique las judías verdes: vegetales Sub-
(o casi)? clase: vegetales Verdes, blancas, pintas,
Y además, demasiadas veces uno quiere en- otros colores, etc.
contrar alguna cosa, y ¡se produce un vacío! O realice asociaciones:
Puede ejercitarse para paliar todo esto, de- ¿El canciller alemán? Hablaron de él en el
volver el vigor a los mecanismos de su me- telediario: se trataba de una reunión con
moria. Al igual que unas semanas de ejerci- nuestro ministro de Asuntos Exteriores, y
cio físico le hacen recobrar la fuerza en los hablaron de intercambios culturales entre
músculos y la flexibilidad de las articulacio- los dos países, etc.
nes.
No siempre hallará la solución... (debe resig-
narse, la curiosidad activa los mecanismos
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de la memoria al igual que un fuelle aviva el El funcionamiento de la memoria evoluciona,
fuego de la fragua). Pero, de todas formas, de los primeros a los últimos días de la vida:
habrá realizado los «ejercicios de flexibili- un niño de tres años, un adulto de treinta,
dad». una persona de la tercera edad, no memori-
3. BATIDA DE LOS RECUERDOS zan de la misma manera.
Frecuentemente, se presenta la ocasión de Y para aprender mejor, hay que realizarlo
evocar alguna cosa que se ha vivido o que se de forma distinta según la edad.
ha aprendido... pero la evocación no llega EL NIÑO
más lejos. Uno sólo puede decirse: «Sé que
estuve en esa ciudad, pero la he olvidado por
completo, ¡no recuerdo ninguna calle, ningún Desde los primeros meses de vida, usted lo
monumento, nada!» ve ensayar continuamente nuevos gestos.
Cuando uno de estos ensayos le produce sa-
Y si no tiene ninguna razón práctica para tisfacción, lo repite sin parar (o se lo hace
acordarse, este olvido pasa al apartado de repetir... cuando, por ejemplo, tira su jugue-
«a beneficio de inventario». te para que usted lo recoja). Es la forma de
Y no se piensa más en ello. ejercitarse, es decir, de aprender la suce-
Resulta de una pasividad lamentable... sión de órdenes que requiere una acción
muscular.
Cuando le pase esto, anote en su memoria
que tiene un «olvido a recuperar». Y cuando Si usted prueba, cuando él todavía no lo sa-
tenga tiempo, y ganas busque su recuerdo. Y be hacer, a tomar su mano y llevarla hacia su
cuéntese su historia cuando lo haya encon- boca, él no sabrá repetirlo enseguida.
trado. (Repetición, para no olvidarlo más.) Debe descubrir él mismo lo que va a apren-
der y repetirlo por placer.
Pronto le verá explorar todo lo cercano: sus
juguetes, una caja... Aprende a percibir de
una forma muy completa toca, modela, sa-
cude, chupa al mismo tiempo que mira y es-
cucha el ruido que produce.
Todo encuentro con algo nuevo y desconoci-
do, desencadena en el cerebro los mecanis-
mos de la emoción: el pequeñín empieza su
vida inmerso en lo desconocido, es decir, vi-
ve en un estado emocional.
Y el estado emocional graba automática-
mente en la memoria todo lo que ha creado
esa emoción.
Esta forma de aprender seguirá durante
toda la infancia, adaptándose a la edad (que,
obviamente, avanza). Es decir:
• El niño retiene, de forma más fácil, lo que
descubre por si mismo.
• El niño repite, mecánicamente, con gran
facilidad y por placer.
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• El niño observa y percibe lo más plenamen- Favorecer los aprendizajes en el niño es
te posible todo lo que está a su alcance. preparar la buena memoria del adulto.
• Para el niño todo es nuevo y por tanto, lo Para ayudar al niño a retener lo más posi-
graba automáticamente en su memoria. ble y lo más fácilmente posible, es conve-
Gracias a ello, el niño posee, de forma es- niente:
pontánea, una gran memoria: lo absorbe to- • Favorecer sus descubrimientos, hacerle
do con una gran facilidad. Cualquier cosa, inventar siempre que sea posible las cosas
hasta lo que no «comprende»: varias gene- que debe saber, los juegos educativos, las
raciones de niños han retenido: «Tres tris- actividades lúdicas, proponiendo numerosos
tes tigres en un trigal». métodos para permitir esos descubrimien-
Esta extrema facilidad dura, aproximada- tos.
mente, hasta los siete años. Después, las • No enfadarse por las repeticiones mecáni-
lecciones pueden empezar a ser más difíci- cas: no es «el saber de los monos», sino el
les de retener. mecanismo de la memoria del niño.
¿Por qué? Porque empieza a saber muchas Y convertir estas repeticiones en un juego:
cosas, y lo que se le presenta, en particular jugar con los ritmos, las entonaciones, lan-
aquello que ha de aprender, no es totalmen- zar desafíos: «Te apuesto a que si lo repites
te nuevo. cinco veces, lo sabrás de memoria».
Porque, muchas veces, lo que debe aprender • Mantener la novedad: cuando tiene diez
se le presenta ya «precocinado»: no tiene años, todavía encuentra algo nuevo en cual-
nada para inventarse (tal como «inventó» quier Cosa. Aunque sólo sea la forma de uti-
sus primeros aprendizajes siendo todavía un lizarla —de la que aprende.-… que cambia
bebé). casi de un día para otro.
Porque las repeticiones que se le piden, se le • Eliminar la noción de obligación: aprender,
proponen como una obligación: «debes responder a preguntas hacer funcionar SU
aprender tus lecciones, hacer los deberes», cabeza, todo esto produce placer (¡no hay
y no como «el juego de repetir» que se rea- más que ver lo populares que son los juegos
liza por placer. en la televisión!).
¿QUÉ ENSEÑANZAS EXTRAER DE ES- Aprender es un juego.
TAS CONSIDERACIONES? A los cinco o seis años, aprender es el juego
De entrada, saber que la infancia es el preferido espontáneamente.
período idóneo para asimilar la mayor canti- El arte de ser padre (y maestro) consiste en
dad posible de aprendizajes: la memoria no ayudar al niño a conservar esta preferen-
se debilita trabajando, al contrario, siempre cia...
se enriquece y se refuerza. Todo lo que se
registra constituye una especie de «base de EL ADOLESCENTE
datos» de la que se servirá más adelante, en
la adolescencia y la edad adulta para reali-
zar asociaciones. Más tarde, en efecto, hil- Alrededor de los doce años, en general,
vanará las cosas a aprender a las cosas ya puede observarse un rápido cambio en la
conocidas, es decir, realizará asociaciones manera de vivir del joven; además de todos
para memorizar. Cuanto mas rico sea el ba- los cambios corporales, su vida mental pasa
gaje, más fáciles serán las asociaciones. a otra etapa.
En otras palabras:
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El bagaje de sus conocimientos resulta ya Este descubrimiento que continúa ofrecién-
inmenso y en su cabeza (sin que sea cons- dose es la zanahoria que hace a la memoria
ciente de ello) se impone establecer orden. seguir avanzando.
No puede aprender ya cualquier cosa, ni EL ADULTO
de cualquier manera: a todo lo que se le pre-
senta como nuevo, asocia espontáneamente
alguna cosa que ya conoce. La memoria del adulto funciona esencial-
mente por asociaciones.
Su razonamiento es cada vez más rico y
activo. Y el razonamiento tiende a llevarlo Se asocia lo que se va a retener con lo que
cada vez más sobre su observación: como ya se sabe para aprender algo. Para recupe-
nosotros, los adultos, empieza a deducir lo rar un recuerdo, se empieza pensando en
que son los objetos a partir de un solo índice todo lo que se relaciona con este recuerdo.
(resulta inútil mirar verdaderamente al ga- Y de repente, una de sus imágenes, una de
to: he visto una oreja, puede que sólo parte sus palabras «alrededor» de lo que se bus-
de la cola, eso es suficiente para saber que ca, se asocia al recuerdo y lo lleva a la con-
se trata de un «gato»). ciencia.
La repetición mecánica lo aburre y se con- La asociación es la llave de la memoria del
vierte poco a poco en ineficaz: su memoria adulto.
sufre una mutación, se transforma, como en Pero también la memoria del adulto ha
el adulto, en un mecanismo de razonamiento absorbido secuencias más o menos largas de
y deja de una simple grabación fotográfica gestos, de razonamientos, que constituyen
como sucede en el niño. una especie de «prefabricados» listos para
¿QUÉ ENSEÑANZAS EXTRAER DE ES- salir como reflejos cuando la necesidad lo
TAS CONSIDERACIONES? requiere.
El joven debe liberarse de la repetición para Este tipo de memoria permite al adulto vivir
aprender las lecciones. con «el piloto automático» durante períodos
más o menos largos de sus jornadas cotidia-
Debe saber «preparar» su texto para me- nas.
morizarlo: buscar asociaciones, documen-
tarse lo mejor posible sobre los temas que Gracias a esto, el adulto no necesita percibir
debe abordar. Las novelas históricas lo fa- verdaderamente ni prestar atención a lo que
miliarizarán con la Historia, le darán ganas lo rodea.
de aprender más; los libros divulgativos lo De esta manera, no memoriza nada: vive de
introducirán en temas científicos aparen- sus adquisiciones.
temente áridos... Pero también debe
ayudársele a encontrar vídeos sobre los te- Por suerte, en la vida del adulto existe al-
mas (en diversas videotecas); a aficionarse go más que automatismos. Hay también nu-
a consultar el diccionario... merosos aprendizajes de todo tipo. Pero las
condiciones son diferentes a las que se dan
Sobre todo, hay que ayudarle a conservar en la adolescencia.
su curiosidad: sabe ya tanto (desde hace
poco...), se le exige asimilar tanto todavía, En efecto, todo lo que se aprende en la ado-
que puede llegar a «cansarse» y considerar lescencia no tiene, en general, aplicación
toda adquisición de conocimientos (¡el traba- práctica inmediata: se aprende para apro-
jo escolar!) como una pesadilla. bar los exámenes, para saber más... El adul-
to, por el contrario, memoriza algo para
Evidentemente, todavía tiene infinitas cosas usarlo de inmediato, en su vida profesional,
que descubrir. Nosotros lo sabemos, ¡pero él en aficiones, etc.
no siempre lo sabe!
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La inmediata utilización de lo que se acaba Por ejemplo, los informativos de la TV que
de aprender lo graba automáticamente con uno mira realizando otra cosa, es muy poco
más fuerza en la memoria. Y también, cuan- probable que sean memorizados. Por el con-
do se aprende algo para utilizarlo enseguida, trario, si busca en las columnas de su diario
se tiene una razón de peso para aprender. (el que ha escogido...) las informaciones que
Esta motivación por sí sola estimula la me- le interesan, estimula toda clase de meca-
moria. nismos mentales que revitalizan la memoria.
El adulto se sumerge en una superabun- EN LA TERCERA EDAD
dancia de informaciones de todo tipo, y que
recibe en un gran volumen, aunque sólo sea
por razones profesionales. Hacia la sesentena, muchas veces se cons-
tata que se «pierde la memoria». Una con-
Cada vez desea menos tener una curiosidad vicción muy común en las personas en gene-
activa, es decir, buscar algún conocimiento ral es la de que: «resulta inevitable, es la
nuevo: las novedades lo abruman, ¡no puede edad».
dejarse invadir! Ahora bien, la curiosidad
constituye el «combustible» del trabajo de Nada más falso. Las investigaciones han
la memoria... demostrado que no solamente la edad no
disminuye el potencial de la memoria, sino al
¿QUÉ ENSEÑANZAS EXTRAER DE ES- contrario: el potencial aumenta con los de-
TAS CONSIDERACIONES? cenios. ¡Una persona con buena salud debe
El adulto está perfectamente dotado para tener mejor memoria a los sesenta años que
poseer una buena memoria aprendizaje y a los cuarenta, y a los ochenta años que a los
evocación de los conocimientos. Domina, sesenta!
pues la utiliza sin cesar, una forma de razo- Pero, dirá usted si ha alcanzado esta terce-
namiento llamada «asociaciones». ra edad, ¡veo que no retengo nada y que olvi-
Y existen muchas cosas para aprender y re- do cada vez más lo que he vivido hasta hoy!
tener de la vida que lo rodea. Lo tiene todo Curiosamente, aún me acuerdo de algunas
para conservar el funcionamiento de su imágenes de mi juventud.., recuerdo mejor a
memoria... mi madre que la boda de mi hijo...
Inmerso en las exigencias de la vida activa, ¿Cómo es posible?
utiliza prácticamente todo lo que aprende y Las investigaciones sobre la memoria de la
todo lo que sabe. Ello favorece las repeti- persona que envejece se realizaron gracias
ciones, es decir, la grabación en la memoria. a la participación voluntaria de gente que
Pero tiene tendencia a dejarse colocar aceptó someterse a estos tests... porque
trampas por los automatismos: hace traba- estaban interesados en estos ejercicios ¡y
jar su memoria como un esclavo, ciegamen- puede que hasta se divirtieran con ellos!
te. Situación muy diferente de la que se produ-
Y corre el riesgo de no dominar el alud de ce en la vida cotidiana…
informaciones y perder la divina curiosidad. Y todo se encuentra en esta diferencia:
El mantenimiento de su memoria es una cuando una persona, aunque tenga ya cierta
especie de higiene mental: debe velar por la edad, vive algunas cosas CO interés, aten-
salvaguarda de su libertad interior, luchan- diendo en ese momento, participando acti-
do contra la rutina, continuando la búsqueda vamente en lo que está pasando seguro que
de novedades más allá de aquellas que se le se acordará y sin tener que hacer el más
imponen. mínimo esfuerzo para ello.
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Lo que disminuye con la edad no es la trario: la fuerza de los razonamientos se
memoria sino el interés por las cosas y, a afirma, pues las asociaciones pueden ser
veces, también por las personas; la divina cada vez más astutas. Y sobre todo, el ba-
curiosidad. gaje de lo conocido se enriquece con lo que
Entonces, automáticamente, las percepcio- le aporta la vida. La persona de la tercera
nes se vuelven más superficiales, fragmen- edad dispone de una cantidad, siempre en
tarias. Y lo que no se percibe BIEN, no se aumento, de posibilidades de asociaciones.
retiene. Y también, con la edad, la mente se vuelve
Disminuyen también las apetencias y la más apta para la organización de las ideas,
motivación para viajar, leer, reunirse con es decir, para la clasificación.
gente, etc. Una noción, una imagen, las palabras, per-
Es posible que una persona de cierta edad fectamente clasificadas se encuentran ins-
se diga: «quiero retener esto», y no pueda. taladas en los compartimentos de la mente
Pero, en realidad, quiere retener por razo- y su tendencia es permanecer en ellos. Es
nes prácticas, sin tener verdadero interés decir, inscribirse en la memoria.
por la cosa a retener. Y, sobre todo, ¡sin Por tanto, un recuerdo se encuentra fácil-
preguntarse cómo debe ponerse a aprender! mente; procediendo por clases, subclases,
Por ejemplo, encontrará muy útil retener el subclases de subclases, etc. (Solo debe em-
número secreto de la tarjeta de crédito. pezar preguntándose: ¿A qué gran clase
Siendo más joven, se habría divertido bus- pertenece lo que quiero encontrar: recuer-
cando una triquiñuela para grabar este re- dos de las vacaciones?, ¿de lectura?, etc.
cuerdo: 7528... ¡el número de la calle del edi- Después de esta clase, ¿cuáles son las sub-
ficio en que vive y el de su hija! Pero ahora clases? Por ejemplo, ¿vacaciones con los ni-
tiene más de sesenta años y no piensa ya en ños?, ¿Con los amigos?, ¿en el mar...? Y con-
este tipo de juegos. Repite unas cuantas ve- tinuar asi.)
ces 7528, 7528... ¡y por la tarde ya no lo re- Es un ejercicio que requiere un buen dominio
cuerda! del orden mental; y este dominio aumenta
Cierta tendencia a la indiferencia (salvo con la edad.
para algunas pequeñas manías) se manifies- ¿QUÉ ENSEÑANZAS EXTRAER DE ES-
ta, insidiosamente, a partir del momento en TAS CONSIDERACIONES?
que se tienen menos responsabilidades los Lo que puede hacerse en la tercera edad
hijos ya son adultos, se ha dejado la vida para tener una memoria mejor no es tanto
profesional se resigna a una rutina sin sor- un trabajo de memoria como de vigilar la
presas... Y los recuerdos se van, ¡porque se forma de vida.
toman indiferentes! En general, ya no se
tienen ganas de ese recuerdo. Y cuando un Hay que cuidar y mantener la curiosidad;
día alguien próximo a usted le pide que le Hay que cuidar y mantener el interés por las
cuente alguna cosa del pasado, el recuerdo cosas y las personas;
ha desaparecido.
Hay que cuidar y mantener las ganas de
Esto es menos cierto para los recuerdos hacer y de descubrir.
más antiguos: se han tenido tantas ocasio-
nes de volver a pensar en ellos que a fuerza HAY QUE VIVIR Y MANTENER EL GUS-
de repetirlos durante años, se engancharon TO POR VIVIR,
de forma definitiva. así la memoria se conservará.
El mecanismo intelectual de la memoria
no se ha visto afectado por la edad, al con-
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habituado a tomar, corresponden a los re-
cuerdos bien grabados e la memoria para
cada nuevo aprendizaje, el impulso inaugura
un nuevo recorrido, al que deberá habituar-
se para inscribirse a su vez en el almacén de
la memoria.

Cuando es seria, la perturbación puede


traducirse en que el impulso «olvide» algu-
nos de sus viejos recorridos aunque siempre
pueda inaugurar otros nuevos. En este caso
uno no puede recordar muchas cosas que
aprendió, pero sigue reteniendo con norma-
lidad lo que le llega cada día.
O bien, el impulso sigue automáticamente
SUS viejos recorridos y se niega a salir de
ellos. Uno se acuerda bien de lo que apren-
dió, pero olvida todo lo que quiere retener
ahora.
Sin llegar a una caída tan evidente de la
El funcionamiento de la memoria depende memoria, una deficiencia más ligera de «in-
del funciona miento del cerebro, es decir, tendencia» puede traducirse por un debili-
de millones de células. Cada una de estas tamiento del dominio de las ideas: entonces
células es una extraordinaria máquina quími- se tienen dificultades en dirigirlas para
ca que necesita energía y materias primas. hacer asociaciones (necesarias tanto para
Su aprovisionamiento, al igual que la elimina- memorizar como para encontrar los recuer-
ción de sus desechos, se realiza por medio dos).
de la circulación de la sangre.
Y además, puede que se tengan dificultades
Para tener una buena memoria, es nece- para poner orden en las ideas, no se puede
sario que «la intendencia siga funcionando», utilizar el «sistema de clasificación» (orde-
es decir, que las condiciones biológicas del nar lo que uno aprende entre sus conoci-
cerebro sean satisfactorias y que no se pro- mientos, en un «compartimento» que forma
duzcan «disminuciones» en el riego sanguí- parte de una categoría, y ésta forma parte
neo del cerebro (tanto en el sentido de en- de un tema más amplio, etc.; o a la inversa,
trada como en el de salida). para encontrar un recuerdo, seguir el orga-
Cuando estas condiciones resultan defi- nigrama de clasificación, para llegar al
cientes, se originan perturbaciones en la «compartimento» que contiene este re-
circulación del impulso nervioso en las redes cuerdo).
celulares. El trabajo de la memoria necesita energía
cerebral y mental. Una ligera deficiencia
perturba este trabajo y disminuye la energ-
La activación de una red, de un recorrido ía interior.
entre múltiples redes específicas, corres-
ponde a una percepción, un recuerdo, el do- Una deficiencia más grave perturba la es-
minio de un gesto, la apetencia o el temor a tructura misma de la memoria (olvido anor-
algo, etc. Los recorridos más antiguos, utili- mal de los recuerdos antiguos y/o dificulta-
zados muchas veces y que el impulso está des para realizar nuevas memorizaciones)
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LO DESEABLE PARA UN BUEN FUN- Porque estas proteínas están constituidas
CIONAMIENTO DE LA MEMORIA por diferentes aminoácidos de los que se
sirven las células del cerebro para fabricar
sus propias «hormonas cerebrales».
Evidentemente, se requiere un buen estado
general que asegure una intendencia satis- Por ejemplo, el queso es rico en tirosina, a
factoria del cerebro. partir de la cual el cerebro fabrica la nora-
drenalina, indispensable para el trabajo de
La higiene de vida la memoria.
Necesitamos un ritmo de sueño adaptado Debe aportar suficientes sales minerales,
a nuestra personalidad: las necesidades y calcio, fósforo, potasio, magnesio.
los horarios de sueño son, por naturaleza,
diferentes según las personas. Y vitaminas, sobre todo del grupo B, PP y C.
Resulta sencillo conocer nuestras propias Éstos son los elementos esenciales para que
necesidades pero, por diversas y malévolas puedan trabajar las células cerebrales... Pe-
razones, nos esforzamos en no atenderlas. ro no existe un «régimen especial para la
memoria». Además, hay que tener en cuenta
Pues bien, durante el sueño se realiza toda que, al margen de los elementos que acaba-
una sucesión de operaciones bioquímicas en mos de mencionar, debe habituarse a un
el organismo, principalmente en el cerebro. «régimen saludable». ¿Debe tal vez adap-
Es esencial que se efectúen para que no se tarlo a su temperamento o a su forma de vi-
produzcan insidiosos y progresivos des- da? No sería una mala idea consultarlo con
órdenes. su médico para efectuar cambios: la dieté-
Dormir correctamente es el secreto de mu- tica no se improvisa...
chos éxitos. La actitud ante la vida
El sueño es la garantía de la memoria. La actitud personal ante la vida desempeña
• Es necesaria una alternancia traba- un papel importante en el funcionamiento de
jo/descanso adaptada a cada persona. Hay la memoria.
quienes trabajan intensamente durante Una posición optimista es dinámica: reali-
períodos reducidos, en los que intercalan za proyectos que despiertan el interés por
descansos; otros «trabajan sin descanso» toda clase de cosas. Esto mantiene la divina
durante mucho tiempo seguido. Pero, en curiosidad y los deseos, es decir, un estado
cualquier caso, siempre deben asegurarse afectivo vigilante, favorable al trabajo de la
momentos de verdadero descanso: el «tra- memoria.
bajo-droga» es muy nocivo.
La ansiedad «vital», entendida como un
• Debemos realizar ejercicio físico cotidia- registro bajo y adaptado a circunstancias
no: aunque sólo sea para conservar los vasos que dominamos, mantiene un estado vigilan-
sanguíneos en buen estado. ¿Seguro que no te y una ligera alerta muy favorable a la
dispone ni de media hora para practicar el memorización...
aeróbic? ¡Lástima! Pero, cuando menos, no
desperdicie todas las ocasiones para cami- Pero si el nivel se eleva, la acción sobre la
nar, para subir y bajar escaleras... memoria se invierte la mente lo memoriza
TODO y no dispone del tiempo suficiente
• La alimentación se encuentra en el centro para organizar esas «entradas». Y una me-
de las medidas de higiene de vida. Debe morización no «ordenada» será difícil de
aportar proteínas variadas (carne, pescado, recuperar. ¡Esto equivale a no tener nada de
marisco, productos lácteos, huevos...). memoria! Y, sobre todo, un estado de fuer-
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te ansiedad que bloqueará los sistemas de estudiará el estado de sus arterias y podrá
evocación de la memoria. prevenir accidentes más serios que un sim-
• Los contactos con los demás son muy favo- ple descenso de memoria.
rables (¡aunque se trate de malos contac- «MEMORIA ESPECIAL»
tos!): crean un estado -por lo menos biológi-
co- de emoción, consiguen remover sus
hábitos de pensamiento (para ser conscien- Todo lo dicho indica «lo que sería deseable»
tes de lo que piensa el otro...). para un buen funcionamiento de la memoria
y, además, corresponde a un conjunto gene-
Todo lo que remueve las ideas, los recuer- ral de reglas saludables. De hecho, confor-
dos, los sentimientos, es favorable a la me- man el índice básico de qué puede alterar
moria. A condición de que esa agitación se nuestra memoria...
mantenga dentro de unos parámetros nor-
males... Pero, ¿existe un régimen o hay medicamen-
tos específicos para tener una buena me-
QUÉ PERTURBA LA MEMORIA? moria? ¡NO! ¡La memoria reside en todo el
cerebro, en todo el organismo, en la manera
de vivir! Entonces, ¿cómo ayudar mejor a su
Evidentemente, si todas las condiciones físi- funcionamiento que, sencillamente, con una
cas y mentales mencionadas más arriba no adecuada actitud física y mental?
se cumplen (y probablemente algunas más...),
el funcionamiento de la memoria puede re- No obstante, existen dos circunstancias en
sentirse. Uno no siempre se da cuenta y co- las cuales puede ayudar específicamente al
mo mucho, se encuentra «decepcionado de trabajo de la memoria:
sí mismo»... y esto lo tranquiliza, por el mo- EN EL MOMENTO DE UN AGUJERO EN
mento... LA MEMORIA
Pero a veces ocurre que «el bajón» resulta En general, un agujero en la memoria se vive
tan evidente que puede llegar a preocupar- en un clima emocional alto: tanto si ha sido la
nos. En este caso, deben buscarse dos tipos propia emoción lo que lo ha producido (se
de causa: debe hablar en público se siente juzgado,
 Ciertos medicamentos, especialmente las etc.) como si ha aparecido sin razón aparen-
benzodiacepinas (Valium, etc.) atenúan el te, lo cual todavía nos bloquea más porque
funcionamiento de la memoria. No es que nos perturba y nos irrita.
«ataquen» esos mecanismos para destruir- Ahora bien, toda emoción fuerte provoca
los; pero su acción es tranquilizante, es de- una parálisis más o menos completa, de los
cir, disminuyen el ágil estado psicológico o la procesos de pensamiento. Lo que, evidente-
«alerta» del cerebro. Ahora bien, un estado mente, impide las asociaciones de ideas (in-
ágil y vigilante es indispensable para la me- dispensables en la evocación de un recuer-
morización y la evocación voluntaria de los do).
recuerdos.
El mejor método para salir de ese agujero,
 Un mal funcionamiento de las arterias es decir, conseguir que el recuerdo brutal-
cerebrales, ya sea por rigidez o por estre- mente desaparecido regrese, es liberarse
chamiento de sus paredes, disminuye la de la emoción.
aportación sanguínea necesaria a las células.
Por tanto, una disminución importante de la Podemos acabar con el desorden que provo-
memoria, y no explicable por una medicación ca este tipo de emoción utilizando cualquie-
o un trastorno del sueño, o por un período ra de los siguientes ejercicios, en los que le
de agotamientos debe alertarlo. El médico aconsejo se entrene de vez en cuando.
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 La respiración abdominal: utilizada en di- De vez en cuando, interrumpa su trabajo
versas técnicas de meditación, como el yoga durante unos minutos; piense entonces en
o el Zen. Inspire profundamente, bloquean- algo que lo ponga furioso o que desee ve-
do el tórax y contrayendo el vientre. Reten- hementemente... Piense en ello hasta que
ga durante un momento el aire inspirado y surja esa emoción interior. El efecto es co-
espire progresivamente, lentamente, rela- mo el de una inyección de adrenalina: ahora
jando de nuevo el vientre. La inspiración se ya puede volver a trabajar porque se en-
realiza por la nariz, la espiración por la boca. cuentra totalmente despabilado.
Para vencer la emoción, repita dos o tres (Observe que no existe contradicción en el
veces este ejercicio. hecho de que la emoción paralice la evoca-
 La minirelajación: contraiga, con todas ción de la memoria: recurre artificialmente
sus fuerzas, los músculos de sus piernas, a una emoción durante unos minutos para
como si se convirtiera en una estatua de beneficiarse de las consecuencias energéti-
piedra. Mantenga esta contracción unos ins- cas de esa emoción; cuando regresa al tra-
tantes para después relajar progresivamen- bajo deja de pensar en ella.)
te los músculos. Inmediatamente después, ALGUNAS CUESTIONES
contraiga todos los músculos de la espalda y
los brazos (cualquiera que sea la posición en • ¿Es posible, con una buena salud, tener
la que se encuentre); mantenga la contrac- mala memoria?
ción un momento y relájese con suavidad. No es imposible, si nunca se ha molestado en
Puede finalizar este ejercicio con uno o dos ordenar sus pensamientos y si, inmerso en
movimientos de respiración lenta y profun- informaciones de todo tipo, ha tomado la
da. actitud de no prestar atención a nada... Los
 Cerrar los puños: Apriete muy fuerte los ejercicios propuestos en este libro reme-
dos puños y mantenga esta posición casi un diarán fácilmente esta carencia.
minuto. Después, abra poco a poco y hasta el • ¿Es posible, con una mala salud, tener bue-
máximo posible las manos estirando los de- na memoria?
dos. Conserve los dedos estirados unos
treinta segundos antes de relajarlos suave- Dependerá de las causas de la mala salud:
mente hasta su posición habitual. buen número de trastornos dejan los meca-
nismos cerebrales intactos... Y, en cualquier
CUANDO SE ENCUENTRE FATIGADO caso, con esfuerzo y si verdaderamente se
Cuando debe, irremediablemente, llevar a quiere, se puede (muchas veces) hacer fun-
cabo una sesión de aprendizaje y esta can- cionar los mecanismos mentales de manera
sado, acudir a la clásica solución de la taza satisfactoria, a pesar de las deficiencias
de café no siempre resulta suficiente.., ni biológicas. Se dice que la fe mueve monta-
recomendable. Pero debe mantenerse des- ñas... he podido observarlo en más de una
pierto, atento, es decir con la mente alerta... ocasión.
• Muévase: no se quede sentado, levántese, Resulta que el funcionamiento de la memoria
camine leyendo o recitando. Trabaje en voz es una especie de barómetro de salud: todo
alta: lea, recite, relátese asociaciones en voz descenso inexplicable de la memoria debe
alta. alertamos y llevarnos a realizar una revisión
• El método de Darwin (Darwin es el famoso médica general.
naturalista que formuló la teoría de la evolu- Por otra parte, este funcionamiento de la
ción de las especies): realice «pausas- memoria es también una especie de «vigilan-
emoción». te interno»: si es demasiado bajo y tiene su
explicación en una inadecuada «higiene» de
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vida, debe tomar medidas inmediatas para — Las percepciones de «gama baja»
mejorarla. — Las percepciones de «gama media»
ÍNDICE — Las percepciones de «gama alta»
PUNTO 1 Conocer lo que se quiere retener
CÓMO ESTA SU MEMORIA’ — Para una pequeña cosa. «Los siete segun-
El bagaje de los conocimientos generales dos y las siete unidades»
¿Cómo retiene usted? — Multiplicar los índices
-El juego de Kim — utilizar las palabras
¿Cómo recuperar lo que está en su memo- Pequeño sondeo sobre su habitual manera
ria? de percibir
Las lagunas — El cuestionario. ¿es observador?
La rueda de la memoria — El balance de sus percepciones: entre las
gamas baja, media y alta
El entrenamiento
Los ejercicios
PUNTO 2
— Ver lo más posible en siete segundos o
PRESTAR ATENCION menos
Sólo se retienen las cosas a las que se ha — Agrupar lo que hay que ver en siete uni-
prestado atención dades o menos
¿Qué relación existe entre prestar aten- — Multiplicar los índices
ción y memorizar?
— Las sondas
Y para empezar, una comprobación: ¿hasta
qué punto es usted un robot? — el indiscreto
-El autómata primario • —El juego de Sherlock Holmes
-El autómata superior PUNTO 4
Tiempo de vivir ASOCIAR PARA RETENER
-El reloj de la atención Entra y sale rápidamente
-Para no perder la memoria, no pierda su vi- ¿Cómo asociar?
da Una serie de asociaciones
Los hábitos y los automatismos Qué tipos de asociaciones
Los ejercicios — Las asociaciones por proximidad
-El test — Las asociaciones por parecido
-El juego de las alubias — asociaciones lógicas
PUNTO 3 Las asociaciones reinas
PERCIBIR COMPLETAMENTE — Las asociaciones personales.’ «mi, yo...»
Existe la memoria que funciona por sí misma — Asociar a un gesto o movimiento
y la memoria que se solicita
El caso de los pares
¿Qué es una percepción?
Los ejercicios
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— Los juegos de los pares El hilo de Ariadna
PUNTO 5 El arte de clasificar
APRENDER A APRENDER Los ejercicios
Preparar el aprendizaje PUNTO 9
Trabajar el material a aprender TENER LA MEMORIA DE SU EDAD
— La historia El niño
— Las palabras difíciles El adolescente
— Jugar con trampas El adulto
— Los juegos mnemotécnicos En la tercera edad
El trayecto obligatorio PUNTO 10
Escoger la manera: ¿global o parcial? SALUD Y MEMORIA
SPLCRR Lo deseable para el buen funcionamiento de
PUNTO 6 la memoria.
ALMACENAR Y CONSERVAR — La higiene de vida
Guardar en la memoria y clasificar — La actitud ante la vida
Conozca su mecánica ¿Qué perturba la memoria?
¿Cómo se clasifica lo que se quiere almace- «Memoria especial»
nar? Algunas cuestiones
—Cuando hay que almacenar muchas cosas:
AGRUPAR
—Para conservar lo que se tiene en la me-
moria, no hay que olvidarlo)
El arte de conservar la memoria es el arte
de repetir
—Sus recuerdos personales
—Su bagaje de conocimiento
PUNTO 7
LA LUCHA CONTRA EL OLVIDO
El olvido en el momento del aprendizaje
Luchar contra la interferencia en «marcha
adelante»
Evitarlos«agujeros»
Frenar el debilitamiento de los recuerdos
PUNTO 8
SABER RECORDAR
Los «nada.»