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Santa Rosa de Cabal, 17 de Octubre de 2017

Familia
CASTILLO RUIZ

En mala hora llegó a mi casa, (que dijo) me dijeron que era el Dr. Juvenal Castillo Ruiz, que dijo
ser abogado y registrador de instrumentos públicos de Santa Rosa de Cabal; contaba con 50
años de edad, casado y con dos hijos. Conoció a mi hija Angélica María con 16 años de edad,
quien es artista, violinista y con un pretendiente joven (un artista del violín como ella y doctor
en medicina veterinaria); de verdad, éste si es un señor, el Dr. Gabriel Grisales y el registrador
de instrumentos públicos quien se dedicó en forma obsesiva a conquistar a mi hija). El Juvenal
Castillo es un infame canalla, que hace calumnias de inmoralidad para sacar ventajas que lo
beneficien sólo a él en lo económico o en algo que a él le interese.

A Angélica María la convencía diciéndole que ella muy linda y artista y viviendo en esa casa tan
fea en que la teníamos, que con él, que es un doctor abogado, que mire el automóvil que le
tengo. Y Angélica le contaba a la mamá, que él decía que era de una familia muy rica y la
asediaba en una forma exagerada, le hacía 4 o visitas diarias. Si alguna amistad o el
pretendiente Dr. Grisales llegaba; no entraba, porque veía estacionado el carro de Castillo Ruiz;
y él sabía que la asediaba, y como es persona culta y respetuoso, no insistía. Y con el infame
verbo maquiavélico de abogado, de mala fe, haciéndole ver negro lo que es blanco, este
personaje astuto, taimado y Angélica María inocente e ingenua, la manipulaba y aún la
manipula para conseguir ventajas injustas como siempre lo ha hecho desde que la conoció,
haciendo que ella diga cosas graves, calumnias en contra de alguien, que él necesita, con
pretextos para justificar, demeritando para conseguir beneficios económicos, pícaros corno lo
está haciendo conmigo, que con tanta consideración y solidaridad le he servido, en lo
económico, para que no careciera con su familia de la alimentación y todos los demás gastos.

Teniendo Angélica María un pretendiente joven, profesional y violinista como ella, y un tío,
Víctor Marino García, y profesor en las Universidades de EE.UU. quien le dijo: “Vaya a seguir
estudiando en California, vive en mi casa con mi señora, mis hijos y mi persona, le envío la
matrícula, con ésta va a la embajada norteamericana en Bogotá y le dan la visa”. Y estaba tan
dominada por este señor, y la tenía tan convencida que se tenía que casar o irse a vivir con él.

Y ya, para definir el viaje le preguntamos: "¿Sí se va a ir a estudiar a los EE.UU?". y nos contestó:
"Me caso, tiene más reversa un avión en el aire". Se programaron entonces para casarse. Mi
señora y yo tuvimos que resignarnos, los acompañamos a la Notaría Única y los documentos
que llevó Juvenal no le parecieron correctos al Sr. Notario y los rechazó; siguió viniendo igual a
la casa y a los pocos días vino con la más vulgar e irrespetuosa proposición: "es que yo decidí
vivir con Angélica un tiempo, así juntos, libres..."; yo le respondí: "respetá, ¿es que estás
pensando que aquí es una casa de p*tas?" Y salió sin decir nada; pero este corrompido tenía a
mi hija tan convencida y encaprichada, que salió corriendo detrás de él.

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Viendo esta situación tan difícil con este Juvenal, cuando le reprochábamos que Angelica Maria
salía para la ciudad de Pereira a hacer alguna diligencia relacionada con la música y este Juvenal
estaba continuamente listo para llevarla en su coche y yo le decía a mi señora en ese entonces:
“no nos parece que ella viaje con el sola” y como es de corrompido, que dijo a Laurita: “pues yo
a Laurita, mi hija, no le voy a cuidar los calzoncitos…”.

Angelica Maria estudió en las universidades de Pereira y Manizales y no le faltó nada gracias a
Dios; después unos ahorros y el producto de mi trabajo, sirvieron para cuando este Juvenal que
había pasado de Instrumentos Públicos de Santa Rosa de Cabal, a Notario Segundo en Pereira,
Risaralda, cuando el concurso de notarios donde lo descalificaron por no haber hecho un
trabajo intelectual con el que hubiera demostrado capacidad en el aplicar con rectitud y
sabiduría la buena fe pública y ser de verdad un notario y a cambio dedicó a veces el tiempo
para hacer acoso sexual a las secretarias; esto no es calumnia. Angélica María le prestó un
dinero a una secretaria y cuando le cobró le dijo: "no le pago, porque su marido me hace acoso
sexual". Angélica María nos contó a la mamá y a mí.

Y cuando le exigieron entregar la Notaría, se fue al municipio de Marmato Caldas, dijo que a
liberar un pedazo de terreno aurífero de propiedad de un señor que una empresa multinacional
se le había apoderado; y en seis (6) años que duró ese litigio le sostuve los gastos, de la
alimentación de la familia, la reparación de los carros y el pago de impuestos corrieron por
cuenta mía, con el fin de que Angélica María no se perjudicara para llevar a los niños de
Dosquebradas donde han vivido, a Pereira donde estudiaban.

Y empezando a ser notario el Dr. Juvenal, se me llevó prestados unos millones que nunca me
los pagó. Eran para cubrir unos gastos económicos de la ex esposa los hijos, la Dra. Alma
Patricia Henao, a la que también acusó de inmoral e impúdica, calumniándola como lo hizo
conmigo, tachándome de inmoral e irrespetuoso, especie de chantaje, como pretexto para
justificarse y enredarme, buscando meterme terror, y no pagarme todo este dinero con que le
serví todos estos años, que son cuarenta y ocho millones de pesos, más los tres millones de la
letra que firmó la Dra. Alma Patricia Henao y dijeron que no se la cobrara a la Sra. Henao, que él
pagaba. Nunca le dije: "firme este recibo"; porque lo consideraba como un hijo, al ser el esposo
de mi hija; al que yo tenía como un señor y porque Angélica la tuvimos mi señora y yo como un
ángel venido del cielo; todo lo hice con el ánimo de colaboración familiar, muy humano y nunca
esperando multiplicadas compensaciones económicas; pero tampoco regalarle, era en
préstamo hasta que terminara el proceso. Dijeron que ellos la pagaban, han transcurrido nueve
años y aún y no han pagado nada.

Cuando venían por el dinero aquí a Santa Rosa esperaban en mi casa o en el centro, entraban a
un parqueadero y sin salir de su coche, esperaban que yo fuera con mi señora Lucelly a un
banco a retirar el dinero de mis ahorros y entregárselos personalmente, porque Angélica María
que siempre es la responsable por orden de su marido de hacer las transacciones en bancos o
letras de cambio, ella queda respondiendo y le debe a un tío un dinero respaldado en letra de
cambio y por este motivo no son libres de caminar por las calles aquí en Santa Rosa de Cabal. Es
por ello que se entraban en un parqueadero, ubicado en la cra. 15 frente al Hotel del Café,
agazapados en el automóvil, esquivando encontrarse con algún acreedor, esperando que les
lleváramos los fajos de billetes unas veces de cuatro, otras veces de cinco millones de pesos; sin
firmar ningún pagaré, por ser el esposo de mi hija, me confié de él.
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Igualmente cada mes mi señora Lucelly solamente me acompañaba a comprar las remesas para
las dos familias (Castillo Marín y Marín García) y algo especial para nuestros dos nietos; aquí en
la casa mi señora hacía la repartición de las remesas por partes iguales y luego venía Angélica
María y a veces con su marido, el Dr. Juvenal a llevar dichas remesas. Esto no lo digo por
mezquindad, sino porque estoy muy ofendido por tanta injusticia de este infame Castillo Ruíz;
pero la justicia de Dios que es el juez supremo le llegará. "Los hombres podrán eludir la justicia
humana, pero nunca escaparán a la justicia divina" (Amós 9:1-3).

Cuando el Dr. Juvenal estaba recibiendo mi dinero, que me decía que le faltaba con el pretexto
que era para pagar la visita de un procurador y lo hizo varias veces, y recibiendo los millones
que yo le entregaba, sin sospechar en ningún momento que eran sus artimañas. En ese
entonces, mi persona no había sido irrespetuoso, y reconocía en mí un ser de buenos
principios; y luego para liquidar la deuda, este calculador, infame y artimañoso, se las arregló
calumniándome; que no le importa el daño que le hace a la imagen de una persona de bien, no
hay que ser adivino para calificar qué clase de bribón es este Juvenal Castillo.

Pasaba el tiempo litigando y este señor no terminaba ese juicio, decía: "La multinacional, la
Colombia Gold canadiense dice Juvenal que soborna al Sr. Gobernador de Caldas y a la jefe de
la oficina de Asuntos Mineros; ése ha sido el obstáculo, se han puesto acciones de tutela,
tampoco; también se sospecha sobornados los jueces, y decía: "... pero ya viene de Bogotá un
procurador para poner orden, pero son siete millones de viáticos que necesito, y faltan cuatro
millones". Yo le conseguí entonces los 4 millones.

Pasado un tiempo de dos o tres meses y la noticia es que este procurador no había hecho nada;
luego pasaba otro tiempo y nos decía: "Viene otro procurador; éste si arregla ese problema". Y
agrega: "Viáticos 10 millones y me faltan 5 millones de pesos". Y así sucesivamente, yo se los
entregaba de mis ahorros, unas veces dos, tres o cuatro millones de pesos; pero eso fue
repetidas veces.

Viviendo en Dosquebradas y los niños estudiando en Pereira, tenían un campero muy viejo,
varias veces Angélica María aquí me hablaba con mucho cariño, me decía: "Apacito, ese carro
está molestando mucho... y se vara del todo y en qué voy a llevar los niños a estudiar...". Yo le
decía: "tráigalo a Don Carlos Peña, el mecánico" varias veces que se varaba. Y otra vez fue la
reparación de un automóvil, cerca de un millón de pesos cancelé por costos de reparación. Y
otra vez fue: "Apacito, hay un violín que lo vende un profesor de la Universidad Tecnológica y
cuesta un millón de pesos"; fue ahí que le colaboré con $830,000 y Angélica María pagó el resto
($170,000).

Y yo que fui el que con el dinero producto de mi trabajo los sostuve de todos los gastos de la
familia durante seis años, y son tan injustos contra mí, que llega la correspondencia de la
Agencia Nacional de Minería de Bogotá a nombre de Angélica María y de la sra. Lucelly. Yo le
decía a Lucelly: "por favor, déjemela leer..." y me humillaba y de una manera brusca me decía
"no se la dejo ver" y la guardaba. Cinco o seis meses de haber terminado el proceso jurídico en
noviembre de 2014 en Marmato Caldas, Juvenal apareció pero no vino a hablar de la deuda que
tenía conmigo; ya estaba armando la artimaña con la maldita calumnia que es el arma de los
pícaros cobardes, con la que vino a pagarme, dinero que era parte de mis ahorros y otra parte
de lo que ganaba trabajando en esa época.

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Mentía cuando decía que Angélica se había ido con él porque yo la irrespetaba, que ella le decía
a la mamá y la mamá le contestaba: "pues no se le arrime..." y siguió diciendo este vil infame,
que aquí en la casa mi señora Lucelly y mi persona, le servíamos a Angélica María, a los amigos;
cuando le reclamé a mi hija, ella dijo: "Juvenal sí que es falso...."; con eso me confirmó lo
canalla que es este señor, es que si señor se le puede decir a un personaje tan siniestro e
infame.

Y el doctor cree que no tengo dignidad como persona porque soy más bien de condición
humilde y no tengo títulos académicos como él, ni riquezas materiales; y no se equivoque, que
sí las tengo morales y espirituales y me demerita porque ya no tiene pretextos para evadir la
deuda, producto de mi trabajo y mis ahorros con los que le serví y con el que con tanta
amabilidad venía por el dinero.

Sintiendo que ya estoy en el ocaso de la vida, estar viviendo el último tiempo que Dios me
regale tranquilo y sin zozobra, que me quiten la paz interior y fue lo contrario, por haber sido
tan solidario, estar sintiendo de continuo en mi cerebro los golpes del martillo de la maldita
calumnia; al mismo tiempo pensando en la perversa ingratitud y desagradecimiento de este
siniestro personaje. Que la forma de proceder de mala fe le sirve de miseria porque la justicia
de Dios le llega o ya le está llegando.

El Dr. Juvenal Castillo dice ser cristiano, peco el nombre de Cristo lo tiene como un sofisma para
distraer; y es muy claro, en todo lo que hace o emprende, le va mal, por obrar de mala fe; por
este motivo siempre Angélica ha tenido que trabajar con su música para ayudar a cubrir
muchas necesidades de la familia. Yo personalmente me siento muy ofendido y por eso, no
puedo quedarme callado, ante semejante injusticia; el Doctor Juvenal estuvo aquí en Santa
Rosa de Cabal, acusado en un juzgado, dicen que de algo muy grave. También intentó hacer
una fraudulencia con la que le había hecho mal a la buena imagen de la familia Castillo Ruiz.

Por eso quiero hacer aclaración de esta situación y que la imagen de mi persona no quede
como una basura ante ustedes, como lo ha querido el Dr. Castillo, que lo hace con el único fin
de buscar beneficios económicos.

Atentamente,

_______________________
SAMUEL MARÍN LONDOÑO

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¿QUÉ CLASE DE PERSONA ES EL DR. JUVENAL CASTILLO?

Mis padres me enseñaron el bien, el respeto a Dios en todo, en lo moral muy estricto, en lo
espiritual y en la honradez; no tuve oportunidad por falta de medios económicos de ir a
estudiar en la academia y por esta situación el Dr. Juvenal Castillo Ruiz cree que no soy digno de
respeto como persona humana para sacar provechos económicos y en todos mis actos de mi
vida he obrado con transparencia; no soy inmodesto ante Dios, digo que soy diáfano, siempre
me atengo a los cánones de verdad y la razón y lo que me dice la conciencia que es la misma
voz de Dios que me habla desde la profundidad de mi ser.

En mala hora llegó a mi casa el Dr. Juvenal Castillo Ruiz, que dice ser abogado, registrador de
instrumentos públicos de Santa Rosa de Cabal, cuando contaba con 48 años de edad y casado,
con dos hijos, conoció a mi hija Angélica María, de 16 años de edad, artista violinista y con
pretendientes jóvenes; entre ellos un violinista y doctor en medicina veterinaria y estudiante de
medicina general, de verdad, éste sí es un señor, Dr. Gabriel Grisales y el registrador de
instrumentos públicos y acusado ante un juzgado dicen de violar una dama aquí en Santa Rosa
de Cabal quien se dedicó en forma obsesiva, con desespero a conquistar a mi hija. Es un ruin de
bajos instintos, es un corrupto inmoral, sinvergüenza, bribón, es un canalla, que hace calumnias
de inmoralidad o de cualquier otra índole a las personas para sacar provecho alguno. A Angélica
la convencía diciéndole que ella muy linda y artista y viviendo en esa casa tan fea en que la
teníamos, que con él, que es un doctor abogado, que mire el automóvil que fe tengo. Y Angélica
le contaba a la mamá, que él decía que era de una familia muy rica y la asediaba en una forma
exagerada, le hacía 4 ó 5 visitas diarias. Si alguna amistad o el pretendiente (Dr. Grisales)
llegaban, no se detenían porque veían estacionado el carro de este Dr. Castillo; y ellos s.sbían
que la asediaba, o como son personas cultas, no insistían. Y con el endemoniado e infame verbo
maquiavélico de abogado corrompido, de mala fe, haciéndole ver negro lo que es blanco, este
viejo astuto, infame, tramposo, taimado y Angélica María inocente e ingenua, la manipulaba y
la manipula para conseguir ventajas injustas como él quiere que diga cosas graves, calumnias,
en contra de alguien, que él necesita con pretextos para justificar, demeritar y conseguir
beneficios económicos pícaros como lo está haciendo conmigo, que con tanta consideración y
solidaridad lo he tratado, en lo económico, para que no careciera con su familia de la
alimentación y otros más gastos.

Jurar en vano, injuriar y de mala fe calumniar, hacer trampas ante la justicia para quitarle a una
persona algún bien material o la honra como lo hacen los miserables. Estuvo diciéndole a un
señor que le colaborara ante la ley, que fuera a jurar en vano a un juzgado, que una camioneta
que le había hipotecado a una señora dijera que era de él, con el fin de enredarla lo suficiente
para sacarle provecho económico.

Teniendo Angélica María un pretendiente joven, profesional y violinista como ella, y un tío,
Víctor Marino García, y profesor en las Universidades de EE.UU. quien le dijo: "Vaya a seguir
estudiando en California, vive en mi casa con mi señora y mis hijos, le envío la matrícula, con
ésta va a la embajada norteamericana en Bogotá y le dan la visa". Y estaba tan dominada por
este señor, que prefirió ir la academia de derecho a estudiar las leyes para hacer justicia, pero
es al contrario, lo que hace es la injusticia, el mal; y la tenía tan dominada que se tenía que

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casar o irse a vivir con él. Y ya, para definir el viaje le dije: "Si se va a ir a estudiar a los EE.UU". y
me contestó: "Me caso, tiene más reversa un avión en el aire". Se programaron para casarse.
Mi señora y yo tuvimos que resignarnos, los acompañamos a la Notaría Única y los documentos
que llevó el Dr. Juvenal no le parecieron correctos al Sr. Notario y los rechazó; siguió viniendo
igual y a los pocos días vino con la más vulgar e irrespetuosa proposición: "es que yo decidí vivir
con Angélica un tiempo, así juntados, libres..."; yo le respondí: "respetá, ¿es que estás
pensando que aquí es una casa de putas?" Y salió sin decir nada; pero este corrompido tenía a
mi hija tan convencida y encaprichada, que salieron los dos con mucha prisa.

Yo no he tenido una solvencia económica hasta tenerle un carro a Angélica: pero estudió en las
universidades de Pereira y Manizales y no le faltó nada gracias a Dios, para estudiar; después
unos ahorros y el producto de mi trabajo, sirvieron para cuando este Dr. Castillo que había
pasado de Instrumentos Públicos de Santa Rosa de Cabal, a Notario Segundo en Pereira
Risaralda, cuando el concurso de notarios donde lo descalificaron por no haber hecho un
trabajo intelectual con el que hubiera demostrado la honradez y la capacidad y la sinceridad en
el aplicar con rectitud y sabiduría la fe pública y ser de verdad un notario y a cambio dedicó el
tiempo a hacer acoso sexual a las secretarias; esto no es calumnia. Angélica le prestó un dinero
a una secretaria y cuando le cobró le dijo: "no le pago, porque su marido me hace acoso
sexual".

Y cuando le exigieron entregar la Notaría, se fue al municipio de Marmato Caldas, dice que a
liberar un pedazo de terreno aurífero de propiedad de un señor que una empresa multinacional
se le había apoderado; y en seis (6) años que duró ese litigio le sostuve los gastos, de la
alimentación de la familia, la reparación de los carros y el pago de impuestos corrieron por
cuenta mía, con el fin que Angélica María no se perjudicara para llevar a los niños de
Dosquebradas donde han vivido, a Pereira donde estudian.

Pasaba el tiempo litigando y este señor no terminaba ese juicio, decía: La multinacional, la
Colombia Gold mantiene sobornado al Sr. Gobernador de Caldas y a la jefe de la oficina de
Asuntos Mineros; ése ha sido el obstáculo, se han puesto acciones de tutela, tampoco; también
están sobornados los jueces, y decía: pero ya viene de Bogotá un procurador para poner orden,
pero son siete millones de viáticos que necesito, y faltan cuatro millones. Yo le pasaba entonces
los 4 millones.

Pasado un tiempo y la noticia es que éste procurador no hizo nada; luego pasaba otro tiempo y
viene y dice: "Viene otro procurador; éste si arregla ese problema. Y agrega: viáticos 10
millones y me faltan 5 millones. Y así sucesivamente, unas veces dos, tres o cuatro millones de
pesos; pero eso fue muy repetidas veces.

Y empezando a ser notario el Dr. Juvenal, se me llevó prestados unos millones que nunca me
los pagó. Eran para cubrir unos gastos económicos de la ex esposa, la Dra. Patricia Henao, a la
que también acusó de inmoral e impúdica, que me contó Angélica María; sospecho que es una
calumnia como lo hizo conmigo, calumniándome de inmoral e irrespetuoso como pretexto para
justificarse y enredarme, buscando meterme terror para no pagarme todo este dinero con que
le serví todos estos años.

Una cuenta que se aproximó a los setenta millones de pesos y nunca le dije: "firme este
recibo"; porque lo consideraba como un hijo, al ser el esposo de mi hija; al que yo tenía como
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un señor y porque Angélica la tuvimos mi señora y yo como un ángel venido del cielo; todo lo
hice con el ánimo de colaboración familiar, muy humano y nunca esperando multiplicadas
compensaciones económicas. Y cuando venían por el dinero aquí a Santa Rosa esperaban en mi
casa o en el centro, entraban a un parqueadero y dentro de su coche, esperaba que yo fuera
con mi señora a un banco a retirar la plata y entregársela, porque Angélica María que siempre
es la responsable por orden de su marido de hacer las transacciones en bancos, letras de
cambio, ella queda respondiendo y le debe a un tío un dinero respaldado en letra de cambio y
por este motivo no son libres de caminar por la calles aquí en Santa Rosa.

Los Castillo Ruiz son una familia excelente, echada pa' lante como se dice en el argot popular,
pero como casi en todo rebaño, existe la oveja traviesa, y en este caso es el Dr. Juvenal que por
naturaleza le tocó por el azar del destino hacer el juego sucio en el juego de la vida del equipo
Castillo Ruiz como se dice en términos futbolísticos y la familia sabe, aunque no todo, pero es
posible creo, se las arregla para justificar con la parábola del divino maestro Jesús de Nazaret,
del pastor que cuidaba cien ovejas como se dice, una la oveja negra, abandonó todas sus
compañeras y se envolató por lo profundo del bosque, pero ésta no es la oveja que se remonta.
El Dr. Castillo pero sí es trásfuga, descarriada, obra de mala fe, es un canalla. Y el pastor
descuidó 99, estaban seguras, disciplinadas, buenas y se fue a recuperar la oveja descarriada. El
Dr. Juvenal es hipócrita, es hombre sin Dios y sin ley, embustero, nombrando a cristo, pero es
mojigato, parece que lo hace como trampa, para darse buena imagen, para buscar beneficios y
es académico, pero lo que más aprendió fue la enseñanza de Maquiavelo que enseña "el fin
justifica los medios", mentir, calumniar, armar verbales trampas; estas son personas que por la
ambición y la pereza de trabajar honradamente y la envidia que son los sentimientos más viles
que tienen algunos seres humanos y llegan a acabar con lo más preciado que es la honra de las
personas; así pueden llegar hasta cometer crímenes en busca de conseguir beneficios
económicos empujados por el demonio Maquiavelo al que le aprendieron que el fin justifica los
medios.

Dios no le ayuda a este tipo de siniestros personajes y es hipócrita, utilizan de escudo el


nombre de nuestro señor Jesucristo para que crean en él, como me sucedió a mí que creía que
era sincero.

Les sugiero hacerte al Dr. Juvenal un pormenorizado análisis, es profesional del derecho y está
entrado a la tercer edad y no ha hecho ningún futuro para la vejez y sus hijos; tampoco ha
cumplido con el deber más elemental, el de la obligación de alimentos, la salud, el estudio, el
vestido; todos estos compromisos cuando lo hace es con engaños, los primeros millones que le
presté hace 9 años nunca los pagó. Cuando notó que se le creció mucho la cuenta, vino a
aterrorizarme con la acusación contra mi señora y el suscrito. Es lo más bajo en contra de los
dos, con una horrenda calumnia que es el arma de los pícaros cobardes; cuando le hablé a
Angélica de la calumnia de Juvenal, me dijo: "Juvenal, sí que es falso y hace decir cosas...". Yo
soy persona humilde, he sido un obrero del pueblo y le serví a éste señor con mis ahorritos y lo
que me conseguía trabajando la madera, y yo ignorando, haciéndole el bien, con ese cariño,
porque es mi familia sin sospechar siquiera que el pago que me tenía luego este malvado
corrompido es una calumnia; pero Dios sabe qué hace con los malditos endemoniados ruines;
Dios es misericordioso y justo, pero paga a cada uno según sus obras.

SAMUEL MARÍN LONDOÑO


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