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UNIVERSIDAD YACAMBÚ

ARAURE – PORTUGUESA
ACTIVIDAD ADMINISTRATIVA DEL ESTADO (TJA-0753) Sección ED01D0V 2018-3.

T IV -Informe análisis 1) caso sentencia TSJ Viuda Carmona y 2) sobre la ley


de estatuto funcionarial bajo el análisis de la Ley. valor 20 puntos

Rosanny C. González
V-25.403.549.

Araure, 12-12-2018

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Informe análisis
1) caso sentencia TSJ Viuda Carmona y
PONENTE OCTAVIO SISCO RICCIARDI
EXP: 1998-14658

En la siguiente jurisprudencia a analizar mediante exegesis, analogía jurídica que


permitirá dilucidar acerca del objeto fundamental del sistema contencioso-
administrativo que no es otro que “el control de las actuaciones u omisiones de la
Administración”.
Quedará claro que tras mi análisis, dejo expuesto que lo contencioso-administrativo
no es un recurso, es una acción que corresponde a los ciudadanos, por cuanto el
ordenamiento jurídico administrativo se forma a través de relaciones jurídicas entre
privados y entidades públicas. Cualquier abuso o desvío de poder por parte de las
entidades estatales requiere de un control jurídico por parte de otros poderes del Estado.
De modo que en este informe, no se tarta de hacerlo largo en banalidades, iré al caso
especifico dela sentencia en análisis: se estipula que el Poder Judicial, a través de los
jueces, es el llamado para ejercer este control a través de lo contencioso administrativo.
Este órgano del Estado es el encargado de administrar justicia en nombre del pueblo y
controla las actuaciones u omisiones de las entidades estatales a través de un proceso y
jurisdicción especial denominado “contencioso-administrativo”.
Denominación de lo contencioso-administrativo
Pevio a la asignación que es esta tarea, lo contencioso administrativo es conocido
como recurso, acción, procedimiento, proceso o jurisdicción. En el inicio, el
contencioso administrativo era solo una revisión por parte del Poder Judicial de la
resolución administrativa que emitía una entidad estatal, por eso se indicaba que el
contencioso administrativo era un recurso, una impugnación de las resoluciones
administrativas.
Posteriormente, se nota que no solo las resoluciones administrativas debían ser
revisadas, sino que también otras actuaciones administrativas.

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Ello es menester esclarecerlo, puesto que a partir de la entrada en vigencia de la
Constitución de la República Bolivariana las actuaciones de la Administración que
excedan la simple legalidad y configuren actos lesivos de derechos constitucionales,
son controladas por la jurisdicción constitucional, es decir, por la Sala Constitucional
de este máximo tribunal. Mas, sin embargo, las actuaciones ilegales, entendiendo por
ilegal en su sentido lato, esto es, como violación de ley o norma constitucional,
emanadas de la Administración pública, o de personas privadas que dicten actos de
autoridad, siempre que se traten de actos ilegales, son controladas por la jurisdicción
contencioso-administrativa.

Sala: Salón de Despacho de la Sala Político-Administrativa (Accidental) del


Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, 8-10-2003. Y el 09-10-2003, se publicó y
registró la anterior sentencia bajo el Nº 01540
Fecha de Resolución: 9 de Octubre de 2003
Emisor: Sala Político Administrativa
Número de Expediente: 1998-14658
Ponente: Octavio José Sisco Ricciardi
Procedimiento: Demanda por cobro de bolívares
El 2 de octubre de 2002, declaró procedente el recurso de revisión interpuesto por
los ciudadanos G.J.J.S. (viuda) DE CARMONA y R.O.C.J. asistidos por los abogados
LUISA AMELIA CARRIZALES, E.L.D.C., C.K.M. y JORGE BAHACHILLE
MERDENI, contra la sentencia dictada por la Sala Político-Administrativa en fecha 15
de mayo de 2001, consecuentemente anuló dicha decisión judicial, por considerarla
“contraria a los principios constitucionales consagrados en la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela que prevén el establecimiento de un régimen
integral y objetivo de la responsabilidad del Estado que se erige en garantía de los
particulares frente a las actuaciones dañosas de la Administración”.
Con este orden se observa que la Sala Político-Administrativa en 15 de mayo de
2001, declaró sin lugar la demanda intentada por los ciudadanos G.J.J.S. (viuda) DE
CARMONA y R.O.C.J., por considerar que la responsabilidad del Estado debe ser

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entendida como una responsabilidad subjetiva, y que el nexo causal con la
Administración no existía en ese caso. Por su parte, la Sala Constitucional Accidental
señaló que, acorde con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela la
responsabilidad del Estado debía ser entendida como un sistema objetivo,
indemnizatorio y protector de los intereses de los ciudadanos.
En consecuencia, se ordenó a esta Sala Político-Administrativa la remisión del
expediente a fin de que se determine el monto a pagar a los accionantes.
La responsabilidad del Estado es un principio del Derecho público y en específico,
del Derecho administrativo, por medio del cual se le garantiza al particular la
reparación derivada de los daños y perjuicios ocasionados por las actuaciones de los
órganos del Estado que causen un perjuicio material o moral al particular, derivado de
una actuación lícita o ilícita. En tal sentido, F. señala que debe analizarse la
responsabilidad por los actos y hechos de toda la actividad administrativa del Estado
(B.F.. “Manual de Derecho Administrativo”. Segunda parte. Editorial La Ley. Buenos
Aires, 1968. P.. 1096).

II CONSIDERACIONES PARA DECIDIR


RESPECTO al el resarcimiento de los daños materiales y morales susceptibles de
estimación materialmente valuable causados a los ciudadanos G.J.J.S. (viuda) DE
CARMONA, R.O.C.J., C.E.C.J.Y.O.J.C.J., en su condición de derechohabientes de la
víctima, ciudadano R.O.C.V.”.
Las consideraciones para que la Sala Constitucional Accidental determinase la
procedencia de esa revisión constitucional radicó en el análisis del fallo de 15 de mayo
de 2000.
En este sentido, la Sala Constitucional Accidental pasó a establecer la
responsabilidad de la Administración señalando que “el hecho dañoso cometido por los
agentes públicos involucrados no estuvo desprovisto de todo vínculo con el servicio de
policía, a cuya prestación con parámetros medios de calidad estaba obligada la
Administración”, razón por la cual esa S. dictaminó que “el Estado sí resulta

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responsable por los daños derivados del homicidio del ciudadano R.C.V., cometido por
agentes de policía. Así se declara”.
PRIMERO
Estima esta Sala Accidental en lo Político Administrativo que doctrinariamente
cuando estableció una serie pautas a seguir en la labor de interpretación del juez y la
producción de sus decisiones bajo la observancia y apego al ordenamiento jurídico, del
sistema político que subyace en la Constitución y bajo la óptica de los valores
superiores de un Estado Social de Derecho y de Justicia, así como la supremacía de los
derechos fundamentales.
Por ende, la actividad jurisdiccional debe atender a principios y elementos básicos
del derecho procesal y de la actividad organizativa del Estado, por lo que cada órgano
debe realizar las actuaciones sobre las cuales posee competencia. Esto eleva el
principio de competencia a un alto grado, por cuanto, no es afín con el sistema jurídico
el que un órgano público, sometido como todos los demás al principio de la legalidad,
se arrogue competencias de otro órgano, y menos aún de su misma jerarquía. No solo
es afín, sino que –en criterio de esta Sala Político-Administrativa Accidental– ello
subvierte todo el sistema jurisdiccional.
SEGUNDO
Atendiendo finalmente a las limitaciones deben atender a un principio del Derecho
procesal, el cual es básico para todo sistema de administración de justicia: la
competencia. En efecto, es el principio que obliga al órgano judicial, a conocer de lo
que le está permitido, nunca sobre lo que no se le ha establecido constitucional y/o
legalmente. La competencia es la medida que la actividad organizativa del Estado pone
a los órganos públicos, a fin de evitar arbitrariedades en su actuación pública.

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Se debe determinar y tener claro que la resolución administrativa pasa por un
proceso de abstracción y pasa a ser denominada acto administrativo, lo mismo que se
empieza a hablar de Administraciones Públicas en vez de entidades estatales.
Del recurso contencioso-administrativo se habla de acción, en tanto derecho de los
ciudadanos de recurrir al Poder Judicial en busca de tutela, lo contencioso-
administrativo no es un recurso, es una acción que corresponde a los ciudadanos.
Pero la acción, como derecho, se torna en un concepto limitado para comprender el
contencioso administrativo, es solo el inicio, se necesita regular lo que sigue al ejercicio
del derecho de acción, es importante ver el procedimiento, las etapas y formalidades
que se sigue para la obtención de una decisión del Poder Judicial, esto nos lleva al
procedimiento contencioso administrativo como una continuación del procedimiento
administrativo.
La observancia de formalidades nos hace perder de vista la finalidad del
contencioso-administrativo que es la solución de un conflicto de intereses entre los
administrados y la Administración o Administraciones Públicas en búsqueda de la paz
social, esto genera que se hable del proceso contencioso administrativo.
Por último, se nota que no solo se busca la nulidad de actos administrativos, del caso
de la viuda Carmona en específico, sino que se pide que los órganos del Poder Judicial
reconozcan y declaren derechos; se nota la necesidad de una plena jurisdicción a cargo
de los órganos con jurisdicción; se nota que al ser la jurisdicción la facultad que
confiere la ley de administrar justicia a nombre de la nación, se constituye en una
necesidad de administrar justicia en contra y a favor de la Administración Pública,
dando lugar a la denominada jurisdicción contencioso-administrativa.
La jurisdicción contencioso administrativa es la justicia que imparten los órganos
jurisdiccionales a través del control jurídico de las actuaciones y omisiones de las
administraciones públicas en defensa de los derechos fundamentales de los
administrados.

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Principios del contencioso administrativo percibidos en la sentencia analizada
Lo contencioso administrativo debe de observar los siguientes tres principios:
Principio de igualdad
Por el cual en el proceso contencioso administrativo debe garantizarse la igualdad
entre los administrados y las Administraciones Públicas. Frente a los recursos humanos
y materiales con los que cuenta una entidad del Estado, el juez debe garantizar a los
administrados la igualdad procesal.
se ha observado en la práctica que se promueven contra el Estado demandas
hábilmente preparadas, sin antes haber hecho el interesado gestión alguna
administrativa, para demostrar la realidad de sus derechos o la justicia de su reclamo,
generalmente con el deliberado propósito de colocarse en una situación de ventaja en
el litigio con respecto al fisco, gracias a las circunstancias de que el representante del
Estado, en la mayor parte de los casos, se halla en inferioridad de condiciones, tanto
para conocer con antelación los hechos alegados, como para acumular datos y pruebas
con que repeler la acción incoada”.

Principio de favorecimiento
Por este principio el juez debe favorecer la procedencia de la demanda aun cuando
tenga dudas sobre el agotamiento de la vía administrativa. Asimismo, en caso de que
el Juez tenga cualquier otra duda razonable sobre la procedencia o no de la demanda,
deberá preferir darle trámite a la misma”.

Principio de preferencia de los derechos fundamentales


Por este principio el juez no se limita al control jurídico de las actuaciones y
omisiones de las entidades del Estado, sino que debe velar por el respeto a los derechos
fundamentales de los administrados, debe buscar soluciones de consenso entre el
interés público y los derechos fundamentales.
Estos principios son observados por los órganos jurisdiccionales con la finalidad de
garantizar un contencioso administrativo justo para ambas partes.

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Actuaciones u omisiones impugnables
El contencioso administrativo se formula en contra de las siguientes actuaciones u
omisiones de la administración pública:
1. Las declaraciones administrativas, en las cuales encontramos los actos
administrativos, los actos de administración y los contratos administrativos; estas
actuaciones son declaraciones de voluntad que emiten las entidades estatales.
2. Las actuaciones materiales no sustentadas en actos administrativos y de haber
sido sustentadas en actos administrativos son ilegales por afectar derechos
fundamentales de los administrados. Estas actuaciones materiales también son
denominadas vías de hecho y son los actos de ejecución de actos administrativos, v. g.,
el descerraje en un proceso de ejecución coactiva.
3. El silencio administrativo, omisión de la administración pública en la resolución
de los pedidos de los administrados, puede ser negativo o positivo, será negativo
cuando se presume que desestima el pedido y positivo sí se estima el pedido.
4. La inercia de la administración pública, que se produce cuando la Administración
Pública no cumple, no ejecuta una norma jurídica o un acto administrativo firme.

Todas estas actuaciones y omisiones de las administraciones públicas son


impugnadas a través del contencioso administrativo.
Pretensiones contencioso administrativas
Las pretensiones contencioso administrativas contienen la impugnación a las
actuaciones y omisiones de la administración pública.
Las pretensiones que se pueden plantear en lo contencioso administrativo son:
1. La pretensión de nulidad. Es la pretensión típica del proceso contencioso
administrativo, consiste en el pedido de nulidad (total o parcial) de un acto
administrativo o de cualquier otra declaración administrativa bajo el pedido “Solicito,
señor juez, declare la nulidad de la Resolución Administrativa por contravenir la ley o
la Constitución”.

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Esta pretensión de nulidad se extiende al pedido de ineficacia del acto
administrativo, por el cual se pide al juez declare que un acto administrativo es ineficaz,
esto es, que carece de efectos jurídicos.
Dentro de esta pretensión podemos incluir la de “conocer y resolver causas
contenciosas que resultaren de los contratos, negociaciones y concesiones del
Gobierno.
Como se puede observar, es posible impugnar a través de lo contencioso
administrativo declaraciones administrativas como contratos, negociaciones y
concesiones del Estado.
Esta pretensión de nulidad también es denominada de anulación, objetivo o por
exceso de poder y “tutela el cumplimiento de la norma jurídica objetiva, de carácter
administrativo, y puede proponerse por quien tenga interés directo para deducir la
acción, solicitando al Tribunal.
2. La pretensión de plena jurisdicción, “ampara un derecho subjetivo del recurrente,
presuntamente negado, desconocido o no reconocido total o parcialmente por el acto
administrativo de que se trata”
2.1. La pretensión de reconocimiento o restablecimiento de derechos e intereses
legítimos de los administrados, esta pretensión implica no solo la protección por parte
del Juez de los derechos de los administrados, sino también de sus intereses legítimos
que, sin ser derechos subjetivos, requieren protección; v. g. el ser declarado apto para
un concurso público de ingreso a la carrera administrativa. Dentro de este supuesto
podemos incluir las demandas sobre la oposición entre el interés público y privado.
2.2. La pretensión de declaración de contraria a derecho de las actuaciones
materiales no sustentadas en actos administrativos o que, por desvío de poder, afectan
los derechos e intereses de los administrados. Esta pretensión implica la adopción de
las medidas necesarias para la protección del administrado afectado.
2.3. La pretensión para que se ordene a la administración la realización de una
actuación administrativa a la que se encuentra obligada por mandato de la ley o de un
acto administrativo firme. Esto es, que se pide al juez que obligue a la Administración
Pública el cumplimiento de una norma jurídica o de un acto administrativo firme.

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2.4. La pretensión de indemnización por daños y perjuicios. Esta pretensión se
deriva de la responsabilidad patrimonial del Estado. Si se ocasiona daños a los
administrados con la actividad u omisión administrativa es justo que se indemnice
dichos daños.

He indicado los principios, las actuaciones u omisiones y las pretensiones de lo


contencioso administrativo, ahora es importante ver las condiciones de la acción
necesarias para acceder al órgano jurisdiccional en busca de tutela jurídica:

Condiciones de la acción contencioso administrativa


1. El interés para obrar, es el estado de necesidad existente para recurrir a los órganos
jurisdiccionales; solo si existe interés para obrar, la demanda contenciosa
administrativa será procedente, por lo que este interés estaría relacionado con lo
siguiente:
1.1. Agotamiento de la vía administrativa. La falta del agotamiento de la vía
administrativa es una falta de interés para obrar. A la solicitud del administrado y la
respuesta negativa por parte de la administración pública, el administrado debe
interponer los recursos administrativos necesarios para revertir la respuesta negativa en
la misma vía administrativa y evitar la congestión procesal del Poder Judicial.
1.2. Caducidad. Las legislaciones establecen un plazo para interponer la demanda
contenciosa administrativa, este plazo puede ser en días o en meses, y tiene por objeto
limitar el derecho de acción a fin de cautelar la seguridad jurídica. La demanda deberá
interponerse dentro del plazo fatal a contar de la fecha en que se notificare la resolución
denegatoria de las reclamaciones hechas ante el Poder Ejecutivo.
1.3. Conclusión del proceso por conciliación o transacción. Cuando en la vía
administrativa se logre un acuerdo por conciliación o transacción, no se podrá recurrir
luego a un proceso judicial.

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2. La legitimidad para obrar. Ésta puede ser activa o pasiva, consiste en la afirmación
que realiza el administrado de ser titular de derechos e intereses legítimos.
La legitimidad para obrar activa puede ser ejercida tanto por el administrado como
por el Estado. En este último caso nos referimos al denominado proceso contencioso
administrativo de lesividad en el cual el Estado demanda la nulidad de los actos
administrativos que ha emitido.
La legitimidad para obrar pasiva, generalmente, corresponderá a la entidad del
Estado y puede extenderse a las entidades privadas que prestan un servicio público o
realizan una función pública, en el caso del proceso de lesividad será el administrado
quien tendrá la legitimidad pasiva. También pueden ser demandados por el Estado, una
entidad pública de menor jerarquía y un administrado o administrados.
Si la demanda cumple con las condiciones de la acción en observancia de los
principios del contencioso administrativo, se debe pasar a revisar los presupuestos
procesales:
Además, se trataron en la sentencia aspectos como:
Presupuestos procesales de lo contencioso administrativo
1. La competencia del órgano jurisdiccional. La jurisdicción es la facultad que se
otorga a los jueces de administrar justicia, la competencia es la facultad de un juez que
tiene jurisdicción para resolver casos específicos. La competencia puede ser por razón
de la materia, por la cual se otorgaría competencia en lo contencioso administrativo en
oposición a lo civil, penal, laboral o comercial; por razón de territorio, dependiendo del
lugar donde se ubica la administración pública a demandarse y el domicilio del
administrado; por razón de grado, sustentado en el principio de pluralidad de instancias;
por razón de la función, en la cual la ley indica la función que debe cumplir un órgano
judicial contencioso administrativo; por razón de la cuantía, se puede establecer montos
de petitorio que pueden ser conocidos por órganos jurisdiccionales específicos.
2. La capacidad procesal. Esta es la capacidad para ser parte en lo contencioso
administrativo, este presupuesto también está referido a la representación. En lo
contencioso administrativo tiene relevancia la representación de las entidades del
Estado a través de abogados del Estado especializados en lo contencioso

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administrativo, que en algunos casos reciben el nombre de procuradores del Estado. El
Estado cuenta con un sistema de defensa jurídica que cautela los intereses del Estado
para la protección del interés público.
3. La demanda en forma. Comprende el cumplimiento de garantías mínimas que
debe de observar la demanda, como una debida acumulación de pretensiones, una
congruencia entre los hechos que se exponen y lo pedido.

Saneamiento del proceso


Cumplido con las condiciones de la acción y los presupuestos procesales se proceda
a la admisión de la demanda, con lo cual se notifica al demandado o demandados para
que ejerzan su derecho de contradicción a través de la contestación de la demanda. La
acción y contradicción ante la competencia del juez genera el proceso contencioso
administrativo, que es un triángulo equilátero que garantiza el debido proceso.
Formada la relación jurídica procesal es necesario sanearla por lo que el juez tiene
la oportunidad de verificar la existencia de condiciones de la acción y presupuestos
procesales a través del saneamiento del proceso, saneado el proceso se pasa a la etapa
de actuación de medios probatorios.

Lo contencioso administrativo no se limita a la revisión de lo actuado en el


procedimiento administrativo, por su plena jurisdicción se puede solicitar la actuación
de medios de prueba no actuados en la vía administrativa. Pensar lo contrario sería
considerar que el contencioso administrativo es un mero recurso al Juez.

Sentencia
Con la demanda del administrado, la contestación de la entidad estatal, la actuación
de medios probatorios y la opinión del representante de la sociedad se está listo para
emitir sentencia. La emisión de la sentencia se sujeta al principio de integración por el
cual el órgano jurisdiccional no puede dejar de administrar justicia en caso de vacío o
deficiencia de la ley. Esto significa la necesidad de obtener una sentencia que declare
fundada o infundada la demanda, más ya no se podrá declarar improcedente.

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Anexo sentencia (enlace que nos facilitó no abre el recurso)
Sentencia nº 01540 de Tribunal Supremo de Justicia - Sala Político Administrativa de 9 de
Octubre de 2003
PRIMERO
SEGUNDO: Dentro de la organización judicial venezolana, existen los órganos de la
justicia administrativa, llamados también de la jurisdicción contenciosa administrativa. El profesor
G.P. define a estos órganos como aquellos al que se confía la satisfacción de las pretensiones fundadas
en Derecho administrativo. (J.G.P.. “Derecho Procesal Administrativo Hispanoamericano”. Editorial
Temis, S.A.. B., 1985. P.. 71). Efectivamente, éstos son aquellos organismos jurisdiccionales que
dirimen controversias versadas en materia de Derecho administrativo entre particulares y la
Administración.
PRIMERO
SEGUNDO
TERCERO
CONTENIDO
SALA POLÍTICO-ADMINISTRATIVA

ACCIDENTAL

PONENTE OCTAVIO SISCO RICCIARDI

EXP: 1998-14658

Mediante sentencia de 19 de noviembre de 2002, la Sala Constitucional Accidental de este


Tribunal Supremo de Justicia constituida el 2 de octubre de 2002, declaró procedente el recurso de
revisión interpuesto por los ciudadanos G.J.J.S. (viuda) DE CARMONA y R.O.C.J. asistidos por los
abogados LUISA AMELIA CARRIZALES, E.L.D.C., C.K.M. y JORGE BAHACHILLE
MERDENI, contra la sentencia dictada por la Sala Político-Administrativa en fecha 15 de mayo de
2001, consecuentemente anuló dicha decisión judicial, por considerarla “contraria a los principios
constitucionales consagrados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que prevén
el establecimiento de un régimen integral y objetivo de la responsabilidad del Estado que se erige en
garantía de los particulares frente a las actuaciones dañosas de la Administración”.

En este sentido la Sala Constitucional, en Sala Accidental, ordenó “remitir el presente expediente
a la Sala Político-Administrativa a fin de que, declarada como ha sido por esta Sala Constitucional la
responsabilidad del Estado Venezolano por el homicidio del ciudadano R.C.V., en manos de agentes
policiales a su cargo, determine según su apreciación soberana y su prudente arbitrio, el resarcimiento
de los daños materiales y morales susceptibles de estimación materialmente valuable causados a los
ciudadanos G.J.J.S. (viuda) DE CARMONA, R.O.C.J., C.E.C.J.Y.O.J.C.J., en su condición de
derechohabientes de la víctima, ciudadano R.O.C.V.”.

En fechas, 28 de enero, 30 de enero y 31 de enero de 2003, los M.H.M.P., L.I.Z. y Y.J.G.,


respectivamente, se inhibieron del conocimiento de la presente causa, las cuales fueron declaradas
con lugar.

En fecha 5 de febrero de 2003, la Secretaria de la Sala Político-Administrativa remitió este


expediente a la Sala Plena.

En fecha 11 de febrero de 2003, el Presidente del Tribunal Supremo de Justicia convoca a los
ciudadanos A.C., segundo C., H.B.L., primer Suplente, y R.J.H. La Roche, Segundo Suplente de la
Sala Político-Administrativa a fin de constituir Sala Accidental para continuar conociendo de la
causa.

En fecha 24 de febrero de 2003, el ciudadano H.B.L. se excusa de aceptar la convocatoria para el


conocimiento de la causa.

Por medio de oficio de 25 de febrero de 2003, el Presidente del Tribunal Supremo de Justicia
convoca a la ciudadana L.J.W.R., tercera suplente de la Sala Político-Administrativa a fin que se
constituya Sala Accidental para la continuación del conocimiento del juicio.

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En fecha 27 de febrero de 2003, el ciudadano A.C. se excusa de la aceptación de la convocatoria.

Mediante escrito de 3 de marzo de 2003, comparece por ante la Sala Plena, la ciudadana G.J.J.S.
(viuda) de C. a fin de solicitar a esa S. se convoque a otros Magistrados Suplentes o Conjueces, a fin
de que sea constituido el órgano accidental a la brevedad posible, por cuanto han transcurrido más de
tres (3) días de despacho, desde la convocatoria para aceptar o excusarse de los Magistrados a formar
parte de la Sala Accidental.

En fecha 11 de marzo de 2003, el Presidente del Tribunal Supremo de Justicia convoca a la


ciudadana M.L.A.L., tercera conjueza de la Sala Político-Administrativa a fin que acepte
convocatoria para formar parte de Sala Accidental para conocer del juicio de demanda seguido por la
ciudadana G.J.J.S. (viuda) de C..

En fecha 25 de marzo del mismo año, la ciudadana G.J.J.S. (viuda) de C. consigna escrito ante la
Sala Plena a fin de que se ordene “constituir la Sala Accidental Plena”, en razón de los principios de
la legalidad y de la celeridad procesal.

En fecha 2 de abril de 2003, la ciudadana M.L.A.L., acepta la convocatoria a fin de constituir


Sala Accidental que continuará conociendo del referido juicio.

En fecha 2 de abril de 2003, la ciudadana L.W.R. se excusa de aceptar la convocatoria que se le


ha formulado para constituir Sala Accidental.

Mediante escrito de 3 de abril de 2003, la ciudadana G.J.J.S. (viuda) de C., solicita que la
constitución de Sala Accidental sea resuelta en plenaria, procediéndose al nombramiento de
Magistrados Especiales para constituir Sala Político-Administrativa Accidental.

Mediante escrito de 8 de abril de 2003, la ciudadana G.J.J.S. (viuda) de C. expone que la


designación de la Sala Accidental la realice un Juez absolutamente ecuánime, y que sea integrante de
la Sala Plena.

En fecha 30 de abril de 2003, la ciudadana G.J.J.S. (viuda) de C., solicita a la Sala Plena que
ordene la constitución de la Sala Político-Administrativa Accidental.

Por medio de escrito de 7 de mayo de 2003, la ciudadana G.J.J.S. (viuda) de C. solicita la


constitución de Sala Accidental, a fin de que se ejecute la sentencia dictada en 19 de noviembre de
2002.

En fecha 17 de junio de 2003, la Sala Político-Administrativa designó a los ciudadanos O.S.R. y


T.C.A. conjueces ad–hoc, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 20 de la Ley Orgánica de la
Corte Suprema de Justicia.

En fecha 18 de junio de 2003, el Presidente del Tribunal Supremo de Justicia convocó a los
ciudadanos O.S.R., primer C. ad-hoc y Teodoro Correa Aponte, segundo conjuez ad-hoc de la Sala
Político-Administrativa, a fin que la constituyan la Sala Accidental que continuará conociendo de la
causa.

En fecha 19 de junio de 2003, el ciudadano O.S.R. acepta la designación.

En fecha 26 de junio de 2003, el ciudadano T.C.A. acepta la convocatoria.

Mediante oficio de 26 de junio de 2003, el Presidente del Tribunal Supremo de Justicia ordena la
devolución del expediente a la Sala Político-Administrativa, cumplido el trámite referente a la
incidencia surgida con motivo de las inhibiciones de los Magistrados L.I.Z., Y.J.G. y H.M.P.. En
fecha 30 de junio de 2003, se remite el expediente a la Sala Político-Administrativa.

Los ciudadanos G.J.S. (viuda) de C. y R.O.C.J., mediante escrito presentado en fecha 9 de julio
de 2003, ocurren ante esta Sala Accidental a fin de consignar escrito de solicitud de ejecución de
sentencia.

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En fecha 10 de julio de 2003, se constituye la Sala Político-Administrativa Accidental quedando
conformada por los Magistrados O.S.R., quien la preside, T.C.A., como V. y M.L.A.L., Magistrada.

En fecha 3 de agosto de 2003, comparece por ante esta Sala la ciudadana G.J.S. (viuda) de C., y
mediante escrito presentado solicita se realice experticia complementaria del fallo y que se oficie al
Banco Central de Venezuela para determinar el I.P.C., así como realizar cualquier diligencia para
materializar la ejecución forzosa de la decisión, y en consecuencia determinar los daños causados a
la familia C.J..

En fecha 24 de septiembre de 2003 reunidos los integrantes de la Sala Político-Administrativa


Accidental, se procedió a designar ponente al P. de la misma, quien con tal carácter suscribe el
presente fallo.

II CONSIDERACIONES PARA DECIDIR

El 19 de noviembre de 2002, la Sala Constitucional de este Tribunal Supremo de Justicia declaró


procedente el recurso de revisión interpuesto por los abogados L.A.C., E.L. delC., C.K.M. y J.B.M.,
en representación de los ciudadanos G.J.J.S. (viuda) de C. y R.O.C.J..

Dicha sentencia ordenó a la Sala Político-Administrativa que: “determine según su apreciación


soberana y su prudente arbitrio, el resarcimiento de los daños materiales y morales susceptibles de
estimación materialmente valuable causados a los ciudadanos G.J.J.S. (viuda) DE CARMONA,
R.O.C.J., C.E.C.J.Y.O.J.C.J., en su condición de derechohabientes de la víctima, ciudadano
R.O.C.V.”.

Las consideraciones para que la Sala Constitucional Accidental determinase la procedencia de


esa revisión constitucional radicó en el análisis del fallo de 15 de mayo de 2000, emanado de la Sala
Político-Administrativa quien a juicio de la Sala Constitucional Accidental hizo nugatorio el nuevo
régimen constitucional de responsabilidad patrimonial del Estado venezolano, señalando que la
responsabilidad patrimonial del Estado es una garantía constitucional inherente a todo Estado de
Derecho, consagrada a favor del particular afectado por la conducta administrativa dañosa, por lo que
la misma debe ser interpretada por los jueces en forma progresiva y amplia, a favor del administrado,
ya que dicha interpretación no resultaría acorde con la intención del constituyente al consagrar la
responsabilidad del Estado.

En este sentido, la Sala Constitucional Accidental pasó a establecer la responsabilidad de la


Administración señalando que “el hecho dañoso cometido por los agentes públicos involucrados no
estuvo desprovisto de todo vínculo con el servicio de policía, a cuya prestación con parámetros
medios de calidad estaba obligada la Administración”, razón por la cual esa S. dictaminó que “el
Estado sí resulta responsable por los daños derivados del homicidio del ciudadano R.C.V., cometido
por agentes de policía. Así se declara”.

Ahora bien, vistas las consideraciones de fondo expresadas por la Sentencia de 11 de


noviembre de 2002 emanada de la Sala Constitucional Accidental, esta Sala Político-Administrativa
Accidental, observa:

PRIMERO
Estima esta Sala Accidental en lo Político Administrativo que la Sala Constitucional Accidental
en el fallo de 19 de noviembre de 2002 entró a determinar el fondo del asunto, esto es, la procedencia
de la responsabilidad estatal, sin limitarse a ejercer su competencia natural, cual es interpretar el
sentido y alcance de las normas constitucionales y decidir la controversia en estos términos.

En efecto, la Constitución señala expresamente las competencias de la Sala Constitucional, a


saber:

Artículo 336.- Son atribuciones de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia:

1.- Declarar la nulidad total o parcial de las leyes nacionales y demás actos con rango de ley de
la Asamblea nacional que colidan con esta Constitución;

15
2.- Declarar la nulidad total o parcial de las Constituciones y leyes estadales, de las ordenanzas
municipales y demás actos de los cuerpos deliberantes de los Estados y Municipios dictados en
ejecución directa e inmediata de la Constitución y que colidan con ésta.

3.- Declarar la nulidad total o parcial de los actos con rango de ley dictados por el Ejecutivo
Nacional que colidan con esta Constitución.

4.- Declarar la nulidad total o parcial de los actos en ejecución directa e inmediata de la
Constitución, dictados por cualquier otro órgano estatal en ejercicio del Poder Público.

5.- Verificar, a solicitud del P. o P. de la República o de la Asamblea Nacional, la conformidad


de la Constitución con los tratados internacionales suscritos por la República antes de su ratificación.

6.- Revisar, en todo caso, aun de oficio, la constitucionalidad de los decretos que declaren estados
de excepción dictados por el Presidente o Presidenta de la República.

7.- Declarar la inconstitucionalidad del poder legislativo municipal, estadal o nacional, cuando
haya dejado de dictar las normas o medidas indispensables para garantizar el cumplimiento de la
Constitución, o las haya dictado en forma incompleta, y establecer el plazo y, de ser necesario, los
lineamientos de su corrección.

8.- Resolver las colisiones que existan entre diversas disposiciones legales y declarar cuál de estas
debe prevalecer.

9.- Dirimir las controversias constitucionales que se susciten entre cualesquiera de los órganos
del Poder Público.

10.- Revisar las sentencias definitivamente firmes de amparo constitucional y de control de


constitucionalidad de leyes o normas jurídicas dictadas por los tribunales de la República, en los
términos establecidos por la ley orgánica respectiva.

11.- las demás que establezcan esta Constitución y la ley

Luego, las competencias de la Sala Constitucional están referidas en la propia Carta Magna,
quiere decir, que únicamente son éstas las competencias de dicha Sala la cual tiene el mismo rango
jerárquico frente a las demás Salas del Tribunal Supremo de Justicia, de conformidad con su propia
doctrina.

Sin embargo, observa esta Sala Político-Administrativa Accidental, que de las


competencias expresas y regladas de la Sala Constitucional, no se desprende de ninguno de los
numerales la competencia para decidir asuntos contencioso-administrativos, más allá de la
interpretación estrictamente constitucional que dicha Sala debe otorgar en sus sentencias.

La sentencia de 19 de noviembre de 2002, en criterio de esta Sala Político-Administrativa


Accidental, traspasó los límites de su propia competencia, al entrar a decidir el fondo del caso
concreto, valorando las pruebas promovidas por los solicitantes, y procediendo a declarar, como en
efecto lo hizo, la responsabilidad del Estado y remitiendo la causa a la Sala Político-Administrativa,
a fin de que ejecutase aquella decisión.

En efecto, los abogados L.A.C., E.L. delC. y J.B.M., en representación de los ciudadanos
G.J.J.S. (viuda) de C., R.O.C.J., C.E.C.J. y O.J.C.J. acudieron en fecha 12 de mayo de 1998 a la
instancia de esta Sala Político-Administrativa, a fin de solicitar la procedencia de la responsabilidad
patrimonial del Estado. Al haber sido denegada, acudieron a la Sala Constitucional con la finalidad
que se produjese una revisión CONSTITUCIONAL de la sentencia dictada por la Sala Político-
Administrativa. (Énfasis añadido).

16
En criterio de esta Sala Político-Administrativa Accidental, la Sala Constitucional Accidental, al
asumir que cabe el recurso de revisión previsto en el artículo 335 de la Constitución de la República
contra la sentencia de la Sala Político-Administrativa, dictada en el presente caso, ha debido –en todo
caso– identificar únicamente la existencia de alguna violación al orden constitucional del fallo dictado
por la Sala Político-Administrativa, referida a la interpretación y aplicación del sistema constitucional
sobre la responsabilidad patrimonial del Estado y su connotación dentro de las actividades del Poder
Público, y permitir, en consecuencia, a la Sala natural, consonante con su esfera competencial,
conocer nuevamente la causa para aplicar en su decisión, los parámetros interpretativos
constitucionales declarados por la Sala Constitucional Accidental al caso concreto.

Es así como lo ha establecido la Sala Constitucional en su reiterada doctrina. En efecto,


así se desprende de la sentencia n° 1309 de 19 de julio de 2001, en el caso H.E., cuando estableció
una serie pautas a seguir en la labor de interpretación del juez y la producción de sus decisiones bajo
la observancia y apego al ordenamiento jurídico, del sistema político que subyace en la Constitución
y bajo la óptica de los valores superiores de un Estado Social de Derecho y de Justicia, así como la
supremacía de los derechos fundamentales. En el fallo citado se desprende que la labor interpretativa
de los derechos constitucionales, lleva consigo limitaciones, entre las cuales cabe destacar las
formales, referidas al respeto a la división del poder y a la reserva legal. Una interpretación que
traspase los límites a la reserva legal, podría incurrir en usurpación de funciones.

Al respecto conviene señalar, un conjunto de principios de carácter doctrinario permiten


determinar lo que la jurisprudencia del Tribunal Constitucional Federal Alemán ha denominado como
el traspaso de la frontera competencial, que sirve para explicar la actuación de la Sala Constitucional
Accidental, por cuanto la misma no atendió el principio de la competencia.

El principio de la competencia implica que cada órgano de una organización determinada


tiene atribuida una esfera propia de actuación. Así, la competencia regula la actividad de los órganos
jurisdiccionales, en razón de una materia determinada. La competencia de cada órgano es la expresión
de una norma, y en este sentido, la Constitución establece normas claras sobre la competencia de las
Salas Constitucional y Político-Administrativa, y delimita la actuación de cada una de ellas.

En tal sentido, el principio de la competencia, entendido como un principio fundamental


para la organización judicial, y por ende, para el debido proceso, es el que viene a establecer que
materia debe conocer cada órgano, a fin de dividir las cargas de cada órgano. Por tanto, este principio
debe entenderse como una aplicación directa del principio de la legalidad, ya que en virtud de ella,
cada centro de poder queda limitado al ejercicio de las facultades que, en forma expresa, le han sido
conferidas. (H.R. de S.. “Teoría General de la Actividad Administrativa. Organización. Actos
Internos”. 2da edición. Editorial Jurídica Venezolana. Universidad Central de Venezuela. P.. 110).
Este principio, por tanto, es capital para el debido proceso, por dos razones: (i) permite a los
particulares tener conocimiento sobre a cual tribunal deben acudir en caso de necesitar dirimir un
conflicto, y (ii) descarga el trabajo de esos tribunales a fin de garantizar la celeridad procesal.

Por ende, la actividad jurisdiccional debe atender a principios y elementos básicos del
derecho procesal y de la actividad organizativa del Estado, por lo que cada órgano debe realizar las
actuaciones sobre las cuales posee competencia. Esto eleva el principio de competencia a un alto
grado, por cuanto, no es afín con el sistema jurídico el que un órgano público, sometido como todos
los demás al principio de la legalidad, se arrogue competencias de otro órgano, y menos aún de su
misma jerarquía. No solo es afín, sino que –en criterio de esta Sala Político-Administrativa
Accidental– ello subvierte todo el sistema jurisdiccional.

El principio de legalidad implica para el Tribunal Supremo de Justicia la imposibilidad de


adoptar decisiones, aunque sea de naturaleza procesal, en la esfera de competencias de otro órgano
constitucional. De lo contrario, se produciría una supremacía inconstitucional de una de las Salas que
conforman el Máximo Tribunal en relación con el resto de las Salas, e incluso con respecto a otros
órganos constitucionales. Su cualidad de órgano constitucional le obliga, por ello, a una
autocontención también en el campo procesal, equiparable a la que ha de practicar respecto a las
cuestiones constitucionales materiales.

17
Del mismo principio se deriva que el legislador no podría, so pena de incurrir en
inconstitucionalidad, a través de una incompleción consciente, delegar al Tribunal competencias
legislativas. Éste queda limitado a actuar, de acuerdo con la discrecionalidad legislativa
correspondiente, en el marco de la decisión de los casos concretos.

Además, el principio de legalidad permite que la posible intervención de los órganos del
Poder Público, se desarrolle en un espacio determinado y sea previsible y calculable para los
ciudadanos. La previsibilidad de la norma inferior es una exigencia del principio de seguridad
jurídica.

Sobre este particular, doctrinas reconocidas han señalado que:

Por otra parte, es a nivel de los tribunales supremos donde las grandes dudas sobre la
interpretación de las normas se despejan y el perfeccionamiento del derecho se alcanza. (Por eso la
revisabilidad de las decisiones de los jueces de fondo suele limitarse a las cuestiones de derecho, de
modo que las cuestiones de hecho quedan fuera del alcance de la censura del Tribunal Supremo)

. (J.M.D.O.. “Una Introducción a la Metodología del Derecho. Exposición de la Metodología del


Derecho del profesor R.Z.”. V.H.E.. V., 2000. P.. 103).

La potestad revisora de la Sala Constitucional deviene por tanto, de la interpretación de la letra


constitucional y de todo el sistema constitucional, nacido de esa misma Constitución. Se ha dicho que
la función interpretativa del texto constitucional requiere límites y determinaciones categoriales.
Desde la legitimación de quien esté facultado para intentar el recurso correspondiente, hasta la
naturaleza de la sentencia que lo decide, de carácter merodeclarativo, es necesario una parsimonia
normativa para incoarlo y resolverlo, a tenor de la técnica fundamental. Se trata de límites impuestos
por la naturaleza del thema decidendum (antínomias, lagunas o ambigüedades del texto
constitucional) y las implicaciones jurídicopolíticas de la primacía de la Constitución, relativas al
carácter constitucional de los Tratados, Pactos y Convenciones suscritos y ratificados por Venezuela.
(Discurso de orden de la Apertura de las Actividades Judiciales en enero 11 de 2001 realizado por el
Magistrado de la Sala Constitucional J.M.D.O.. Tribunal Supremo de Justicia. “Bases
Jurisprudenciales de la Supraconstitucionalidad”. Nº 2. Segunda edición revisada. Colección de
Estudios Jurídicos. Tribunal Supremo de Justicia. Caracas, 2002).

A la luz del criterio transcrito, la Sala Constitucional tiene varios límites en su potestad
interpretativa-constitucional, y por consiguiente, en su facultad revisora. Una de ellas se encuentra en
el propio thema decidendum, es decir, en la solicitud realizada, la cual debe atender a la competencia
de la Sala.

Siguiendo entonces el hilo argumental, la solicitud de revisión constitucional no puede implicar


el conocimiento del fondo de la causa, sino únicamente –en todo caso– la revisabilidad de la
aplicación de los lineamientos y principios constitucionales –filosóficos y metodológicos-. Mas,
se insiste, ello no puede implicar una invasión en la esfera competencial de otro órgano jurisdiccional,
máxime, cuando ambos detentan la misma jerarquía.

Autores como B.M. recuerdan este principio, citando la sentencia de 20 de marzo de 2000
de la propia Sala Constitucional en el caso F.J.R., cuando señala que la facultad revisora es la
posibilidad cierta de revisar excepcional y discrecionalmente aquellas sentencias de amparo que sean
de la exclusiva competencia de los Tribunales de Alzada lo cual tiene como único fin darle
uniformidad a la interpretación de las normas y principios constitucionales (R.B.M.. “Competencias
de la Sala Constitucional” en “Nuevos Estudios de Derecho Procesal. Libro Homenaje a J.A.F.”.
Volumen I. Tribunal Supremo de Justicia. Colección Libros Homenaje, Nº 8. Caracas, 2002. P.. 110
y 111).

Sin embargo, se denota que en ningún momento, se señala que la potestad revisora implica
el conocimiento de los elementos de hecho que se interpongan en los fallos recurridos, sino
exclusivamente y en todo caso, la revisión por interpretación constitucional.

18
Otras limitaciones deben atender a un principio del Derecho procesal, el cual es básico
para todo sistema de administración de justicia: la competencia. En efecto, es el principio que obliga
al órgano judicial, a conocer de lo que le está permitido, nunca sobre lo que no se le ha establecido
constitucional y/o legalmente. La competencia es la medida que la actividad organizativa del Estado
pone a los órganos públicos, a fin de evitar arbitrariedades en su actuación pública.

La Sala Constitucional en diferentes sentencias ha sentado el criterio de su competencia


para revisar sentencias definitivamente firmes de otros tribunales, cuando estas violen o menoscaben
derechos y garantías constitucionales.

Esa S. ha señalado que la potestad de revisión abarca “tanto las decisiones que se
denuncien violatorias de la doctrina de la Sala Constitucional, como las decisiones que infrinjan
principios o reglas de rango constitucional, siempre que hubieren sido dictadas con posterioridad a la
entrada en vigencia de la Constitución”. (Sentencia de la Sala Constitucional de 25 de enero de 2001.
Sentencia número 33. Caso: B.H., S.R.L. Ponente: J.M.D.O.. Y para esa revisión, la Sala ha
establecido supuestos específicos para su procedencia, entre otras se tienen: Sentencia número 93, de
6 de febrero de 2001, Caso: Corpoturismo; sentencia número 1805, de 28 de septiembre de 2001.
Caso: E.N., y; sentencia número 68, de 24 de enero de 2002 caso J.M.D..

La misma S. en sentencia número 457 de 5 de abril de 2001, ha dejado sentado que más
allá de la jurisdicción constitucional que ella detenta, como órgano máximo en materia constitucional
y garante del Estado de Derecho y de la Supremacía Constitucional, deben respetarse los ámbitos de
competencia de los órganos del Poder Público, y que sólo es procedente las revisiones
constitucionales en cuanto al alcance e inteligencia de las normas constitucionales.

...es menester precisar que si bien a esta Sala Constitucional le corresponde el monopolio
interpretativo último de la Constitución, al universo de los órganos públicos, así como a los entes
privados y personas naturales, les toca, por su parte, interpretar el ordenamiento jurídico desde la
Constitución, así como desplegar sus múltiples actividades hacia la Constitución. Esto último se
enlaza con lo que ha sido señalado como la esencia del constitucionalismo europeo actual; esto es,
que la Constitución más que un proyecto político rígidamente ordenador, es un punto en el que deben
converger las acciones, sean estas públicas o privadas, con el fin de desarrollar una sociedad inspirada
y legitimada en ella (...)

Esta posición delimita la función jurídico-política que le toca asumir a este Tribunal en cuanto a
su función de máximo custodio de la Constitución de allí que, si bien él se encuentra en la cúspide de
los órganos judiciales que refieren sus funciones a la Constitución, su labor consiste, primeramente,
de cara al universo de operadores jurídicos, en mantener abierta la posibilidad de que, en el ejercicio
de las competencias que tienen atribuidas, cumplan con sus objetivos y participen plenamente en la
toma de decisiones que quepa actuar y, una vez desarrollados sus derechos, deberes o potestades,
según sea el caso, controlar en grado a la competencia que la propia Constitución o las leyes le
atribuyen, la correspondencia de dichas actuaciones con la norma fundamental (...)

En línea con este razonamiento, la Sala no tiene competencia mediante este recurso para suplir
las potestades de los órganos del Poder Público u ordenar la manera en que se desempeñaran en el
ejercicio de sus actividades propias, pues a todos ellos cabe actuar según sus competencias y de
acuerdo con, el derecho.

Como consecuencia de lo expresado, al pronunciarse sobre un recurso de interpretación de la


Constitución, esta S. precisará de manera mero declarativa y cuasiauténtica (paraconstituyente la
llama E.G. de Enterría), de ser el caso, el núcleo de los preceptos, valores o principios
constitucionales, en atención a dudas razonables respecto a su sentido y alcance, originadas en una
presunta antinomia u oscuridad en los términos, cuya inteligencia sea pertinente aclarar a fin de
satisfacer la necesidad de seguridad jurídica, siempre y cuando tal duda nazca de actos, hechos o
circunstancias cuyo procesamiento o solución no le estén atribuidos a un órgano distinto

. (Sentencia de la Sala Constitucional de 5 de abril de 2001. Sentencia número 457. Caso: F.E.V.
y otros. Ponente: J.M.D.O..

19
Las consideraciones precedentes permiten estimar que se ha trasgredido la competencia
del juez natural. En efecto, la norma constitucional que refiere al debido proceso, involucra entre
otros derechos de carácter procesal, la competencia del juez natural. A tal efecto, la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela expresa:

Artículo 49. El debido proceso se aplicará a todas las actuaciones judiciales y administrativas y,
en consecuencia:

4. Toda persona tiene derecho a ser juzgada por sus jueces naturales en las jurisdicciones
ordinarias o especiales, con las garantías establecidas en esta Constitución y en la ley. Ninguna
persona podrá ser sometida a juicio sin conocer la identidad de quien la juzga, ni podrá ser procesada
por tribunales de excepción o por comisiones creadas para tal efecto

. (Subrayado de esta Sala).

Efectivamente, el juez natural es entendido, como el órgano que conoce en la materia afín
al caso en concreto. Ese principio consiste en que la persona o el órgano que conoce del asunto, es al
cual le correspondía esa función con anterioridad. El órgano judicial debe estar investido de autoridad
–competencia- para conocer del caso en concreto. El juez natural, en definitiva, es el juez competente
para conocer en una jurisdicción determinada, en nuestro caso concreto, el juez contencioso-
administrativo es el juez natural para conocer de las acciones referidas al Derecho administrativo.

La Sala Plena, en lo que respecta al juez natural ha establecido:

“El derecho al juez natural consiste, básicamente, en la necesidad de que el proceso sea decidido
por el juez ordinario predeterminado en la ley. Esto es, aquél al que le corresponde el conocimiento
según las normas vigentes con anterioridad. Esto supone, en primer lugar, que el órgano judicial haya
sido creado previamente por la norma jurídica; en segundo lugar, que ésta lo haya investido de
autoridad con anterioridad al hecho motivador de la actuación y proceso judicial; en tercer lugar, que
su régimen orgánico y procesal no permita calificarlo de órgano especial o excepcional para el caso;
y, en cuarto lugar, que la composición del órgano jurisdiccional sea determinado en la Ley,
siguiéndose en cada caso concreto el procedimiento legalmente establecido para la designación de
sus miembros, vale decir, que el Tribunal esté correctamente constituido. En síntesis, la garantía del
juez natural puede expresarse diciendo que es la garantía de que la causa sea resuelta por el juez
competente o por quien funcionalmente haga sus veces. (...)

‘...En la persona del juez natural, además de ser un juez predeterminado por la ley, como lo señala
el autor V.G.S. (Constitución y Proceso. Editorial Tecnos. Madrid 1988) y de la exigencia de su
constitución legítima, deben confluir varios requisitos para que pueda considerarse tal: (...)5) ser un
juez idóneo, como lo garantiza el artículo 26 de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, de manera que en la especialidad a que se refiere su competencia, el juez sea apto para
juzgar; en otras palabras, sea un especialista en el área jurisdiccional donde vaya a obrar. (Sentencia
de la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia de 5 de octubre de 2002. Caso: C.A.M.. Ponente:
A.A.F.. (Subrayado de esta Sala).

Por otra parte, la emblemática sentencia B.H. (ya citada) de 25 de enero de 2001, expresa
lo siguiente:

“De igual modo, están obligadas las demás S., conforme al primer párrafo del artículo 335
constitucional, a garantizar “... la supremacía y efectividad de las normas y principios
constitucionales”, y serán, en sus respectivas jurisdicciones y según sus competencias, los máximos
y últimos intérpretes de esta Constitución. Asimismo, en sus respectivas jurisdicciones y según sus
competencias, velarán por su uniforme interpretación y aplicación”. (Subrayado de la sentencia y
negrillas de esta Sala).

Esto quiere decir, que existe una igualdad jerárquica de las Salas del Tribunal Supremo
de Justicia, tal como lo señaló la Sala Constitucional:

20
(...) dentro de la estructura del Alto Tribunal, no se encuentra una Sala que tenga preeminencia
sobre el resto de las mismas, ya que tal como quedó expuesto, todas las S. conservan el mismo grado
de jerarquía dentro de dicho órgano, atendiendo a las materias que le competen a cada una de ellas

. (Sentencia de la Sala Constitucional de 28 de marzo de 2000. Sentencia número 158. Caso: M..
Ponente: H.P.T..

De tal manera que si no tiene la Sala Político-Administrativa un órgano superior jerárquico, con
competencia para modificar sus sentencias, en el fondo, mal podría la Sala Constitucional Accidental
determinar la responsabilidad del Estado, mediante la valoración de las pruebas producidas en el
expediente, puesto que condenar patrimonialmente al Estado es competencia exclusiva de esta Sala
Político-Administrativa. Así se declara.

SEGUNDO: Dentro de la organización judicial venezolana, existen los órganos de la


justicia administrativa, llamados también de la jurisdicción contenciosa administrativa. El profesor
G.P. define a estos órganos como aquellos al que se confía la satisfacción de las pretensiones fundadas
en Derecho administrativo. (J.G.P.. “Derecho Procesal Administrativo Hispanoamericano”. Editorial
Temis, S.A.. B., 1985. P.. 71). Efectivamente, éstos son aquellos organismos jurisdiccionales que
dirimen controversias versadas en materia de Derecho administrativo entre particulares y la
Administración.
La competencia de un órgano público vendrá a ser la capacidad de ejercicio de
determinadas atribuciones que el ordenamiento jurídico le ha conferido, el conjunto de facultades y
funciones que el mismo puede ejercer. Como señala G., si los órganos jurisdiccionales son los
encargados de llevar a cabo la función jurisdiccional y esta consiste en el examen y actuación de
pretensiones, la competencia del órgano jurisdiccional vendrá determinada por el conjunto de
pretensiones que corresponde a cada uno, con preferencia a los demás (J.G.. “Derecho Procesal
Civil”. Tomo I. 2da reimpresión de la 3° edición. Madrid, 1977. P.. 127.). Por ello, una pretensión
procesal deberá deducirse, precisamente, ante aquel órgano jurisdiccional al que se ha confiado su
actuación y no ante ningún otro.

Tomando en cuenta la existencia de la jurisdicción como presupuesto material, la misma


conlleva a la determinación de las competencias y por ende la creación de los órganos
jurisdiccionales. De esta manera, resulta evidente que una materia atribuida a la jurisdicción o al
orden jurisdiccional en que está encuadrado el órgano, constituya parte de la esfera de atribuciones
dentro de cada jurisdicción, y también la que tiene un órgano con una autoridad dentro de aquella.

En este sentido existen cuatro criterios definidos para determinar la competencia jurisdiccional,
a saber, el criterio jerárquico, territorial, cuántico y material.

El criterio de competencia por la jerarquía se da en el sentido de que si en el orden jurisdiccional


de la competencia existen varios órganos que ocupan distinto grado jerárquico, la atribución del
conocimiento, a uno de ellos con preferencia a los demás, vendrá dada en función del grado.

Un segundo criterio delimitante de la competencia procesal refiere a la competencia por el


territorio. Aquí se atiende a la sede del órgano judicial, y a la relación que las partes o el objeto de la
controversia tienen con el territorio en el órgano que actúa.

Esta determinación no da lugar a la distribución vertical de las causas entre jueces de diversos
tipos, sino a la distribución horizontal de ellas entre jueces del mismo tipo, no obstante que actúan en
territorios diferentes. La regla general en la materia de competencia territorial se puede enunciar
entonces, expresando que: es competente para conocer de todas las demandas que se propongan
contra una persona, o en el caso de la jurisdicción administrativa, contra una actuación administrativa,
el tribunal del lugar donde la misma tenga su domicilio, a menos que el conocimiento de la causa
haya sido diferido exclusivamente a otro tribunal, por tanto lo que determina este regla es la
vinculación personal del demandado con dicha circunscripción.

En tercer lugar existe la competencia por la cuantía. En la determinación de la competencia por


la cuantía o por el valor, se atiende al aspecto cuantitativo de la misma, y con base al valor económico-
financiero resultante se distribuye el conocimiento de las causas entre diversos jueces. La cuantía es
básica para determinar la competencia de un órgano jurisdiccional frente a otro. El conocimiento de

21
una pretensión referida a una materia determinada puede corresponder al órgano superior o al inferior,
en razón de la cuantía.

En el sistema contencioso-administrativo venezolano, la competencia por la cuantía sólo se


refiere a demandas contra el Estado, sean por responsabilidades contractuales o extracontractuales,
ya que si se ataca a un acto administrativo la competencia atiende al órgano del cual emanó y no al
valor monetario que eventualmente podría conducir la nulidad de ese acto impugnado.

Por último, también se dispone del criterio material. Atiende a la especificidad de la materia que
conoce un órgano o una parcela de la jurisdicción. Este criterio es básico para delimitar la
competencia en sentido vertical. Según la naturaleza de la pretensión o más concretamente, según el
contenido –o materia- del acto o hecho jurídico que da lugar a la pretensión, se determina la misma.
Como señala la doctrina venezolana, la determinación de la materia atiende a la naturaleza de la
relación jurídica objeto de la controversia, y sólo en consideración a ella se distribuye el conocimiento
de las causas entre diversos jueces. (A.R.R.. “Tratado de Derecho Procesal Civil Venezolano”.
Volumen I.T. General del Proceso. Editorial Arte. Caracas, 1995. P.. 309).

Así se señala, en principio, que por la materia se atiende al órgano o autoridad que emitió el acto
y a la índole del alegato. Desde un punto de vista más amplio, la competencia por la materia se refiere
no sólo al órgano que emitió el acto, sino a la naturaleza jurídica de la pretensión. En este sentido, si
se busca una pretensión fundada en Derecho Administrativo, el órgano competente será el tribunal
contencioso- administrativo.

En Venezuela existen tribunales competentes para materias específicas. Así, para el ámbito
constitucional, la Sala Constitucional es el Tribunal máximo, del cual sus interpretaciones sobre el
contenido o alcance de las normas y principios constitucionales, serán vinculantes, de conformidad
con lo establecido en el artículo 335 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En
materia contencioso- administrativa, será la Sala Político-Administrativa el órgano cúspide de la
jurisdicción contencioso-administrativa, el cual será competente para determinar la justicia
administrativa. En materia agraria, laboral y de menores, la Sala de Casación Social es la competente
para regular los conflictos que se susciten en estas y otras materias afines. En el ámbito electoral, la
Sala Electoral es el único tribunal que tiene competencia para dirimir conflictos en materia de
elecciones. La Sala de Casación Civil también tiene competencias determinadas para casar las
sentencias emanadas de tribunales competentes en materias civil y mercantil. Otro tanto sucede con
la Sala de Casación Penal.

El objeto fundamental del sistema contencioso-administrativo es pues el control de las


actuaciones u omisiones de la Administración. Ello es menester esclarecerlo, puesto que a partir de
la entrada en vigencia de la Constitución de la República Bolivariana las actuaciones de la
Administración que excedan la simple legalidad y configuren actos lesivos de derechos
constitucionales, son controladas por la jurisdicción constitucional, es decir, por la Sala
Constitucional de este máximo tribunal. Mas, sin embargo, las actuaciones ilegales, entendiendo por
ilegal en su sentido lato, esto es, como violación de ley o norma constitucional, emanadas de la
Administración pública, o de personas privadas que dicten actos de autoridad, siempre que se traten
de actos ilegales, son controladas por la jurisdicción contencioso-administrativa.

En función de este criterio material, la forma que constituye incompetencia procesal es la


extralimitación de competencias jurisdiccionales, que se expresa cuando un órgano jurisdiccional
competente para una determinada materia jurídica abarca de tal manera esa materia, que traspasa la
misma y comienza a pronunciarse sobre el fondo de materias que no le son propias y que
corresponden naturalmente a otro órgano jurisdiccional, máxime si dichos órganos detentan la misma
jerarquía o forman parte de un mismo órgano.

Con este orden se observa que la Sala Político-Administrativa en 15 de mayo de 2001, declaró
sin lugar la demanda intentada por los ciudadanos G.J.J.S. (viuda) DE CARMONA y R.O.C.J., por
considerar que la responsabilidad del Estado debe ser entendida como una responsabilidad subjetiva,
y que el nexo causal con la Administración no existía en ese caso. Por su parte, la Sala Constitucional
Accidental señaló que, acorde con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela la
responsabilidad del Estado debía ser entendida como un sistema objetivo, indemnizatorio y protector
de los intereses de los ciudadanos.

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Por tanto, la Sala Constitucional Accidental pasó a declarar procedente el recurso de revisión
intentado contra la sentencia de la Sala Político-Administrativa, y anulado el fallo, produjo la decisión
definitiva. Mas, incontinenti, la Sala Constitucional Accidental con base en el acervo probatorio que
consta en autos, determinó que existen suficientes indicios que la llevaron a la convicción de que el
hecho dañoso perpetrado a la víctima fue ejecutado por agentes policiales, por lo que estimó la Sala
que “el Estado resultó responsable por los daños derivados del homicidio del ciudadano R.C.V.,
cometidos por agentes de policía”.

En consecuencia, se ordenó a esta Sala Político-Administrativa la remisión del expediente a fin


de que se determine el monto a pagar a los accionantes.

La responsabilidad del Estado deviene de un principio señalado magistralmente por H., el cual
indica que “hay dos correctivos de la prerrogativa de la Administración reclamados por el instinto
popular, cuyo sentimiento respecto del poder público puede formularse en estos dos brocardos: que
haga, pero que obedezca la ley; que haga pero que pague el perjuicio”, a lo que añadía que las dos
principales teorías del Derecho administrativo son el sistema contencioso-administrativo y “la de las
responsabilidades pecuniarias en que incurra la Administración en el ejercicio de su autoridad”.
(A.H., citado por T.R.F., “La Responsabilidad Patrimonial de la Administración: Fundamento y
Tendencias Actuales” en “El Contencioso Administrativo y la Responsabilidad del Estado”.
Asociación Argentina de Derecho Administrativo. Editorial A.P.. Buenos Aires, 1986. Pág 93).

La responsabilidad del Estado es un principio del Derecho público y en específico, del Derecho
administrativo, por medio del cual se le garantiza al particular la reparación derivada de los daños y
perjuicios ocasionados por las actuaciones de los órganos del Estado que causen un perjuicio material
o moral al particular, derivado de una actuación lícita o ilícita. En tal sentido, F. señala que debe
analizarse la responsabilidad por los actos y hechos de toda la actividad administrativa del Estado
(B.F.. “Manual de Derecho Administrativo”. Segunda parte. Editorial La Ley. Buenos Aires, 1968.
P.. 1096).

Por otra parte, todo órgano y ente del Estado es responsable de sus actuaciones y omisiones, lo
cual está consagrado expresamente en el artículo 140 de la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela, el cual expresa:

Artículo 140.- El Estado responderá patrimonialmente por los daños que sufran los particulares
en cualquiera de sus bienes y derechos, siempre que la lesión sea imputable al funcionamiento de la
Administración Pública

El principio de responsabilidad patrimonial del Estado se encuentra consagrado expresamente


también en la Ley Orgánica de Administración Pública, la cual señala:

Artículo 14.- La Administración Pública será responsable ante los particulares por la gestión de
sus respectivos órganos, de conformidad con la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela y la ley, sin perjuicio de la responsabilidad que corresponda a los funcionarios por su
actuación.

La Administración Pública responderá patrimonialmente por los daños que sufran los
particulares, siempre que la lesión sea imputable a su funcionamiento

En definitiva, como señala CALCAÑO DE TEMELTAS, la responsabilidad del Estado


es un instituto jurídico consustancial al Estado de Derecho. (J.C. DE TEMELTAS. “La
responsabilidad Extracontractual de la Administración Pública”, en “II Jornadas Internacionales de
Derecho Administrativo “A.R.B.C.”. Las Formas de la Actividad Administrativa”. Fundación de
Estudios de Derecho Administrativo. Caracas, 1996. P.. 709).

23
Lo relevante, a los efectos de la presente decisión, es afirmar que el control jurisdiccional de la
responsabilidad del Estado, definitivamente se debe ejercer por los órganos de la jurisdicción
contencioso-administrativa y en ese sentido, la actuación de la Sala Constitucional Accidental en el
presente caso ha debido sujetarse a los parámetros competenciales definidos por la propia
Constitución.

El conocimiento por parte de los órganos contencioso-administrativos en materia de


responsabilidad del Estado no es novedoso. Ya en Francia, hace más de un siglo, la célebre sentencia
que se refirió a la responsabilidad del Estado fue el Arrêt Blanco del Consejo de Estado Francés en
1873, siendo éste quien dictaminó los límites de la responsabilidad administrativa, máximo órgano
de la justicia administrativa en ese país. Lo anterior, permite a esta Sala establecer de manera
indubitable cuándo la responsabilidad del Estado es materia que atañe al Derecho administrativo, y
sólo los órganos contencioso-administrativos son competentes para determinar su procedencia.

En Venezuela, la Sala Político-Administrativa ha sentado jurisprudencia sobre este


particular al haber señalado y ratificado el siguiente criterio:

“Con el artículo 140 de la Constitución Vigente se establece un mandato obligatorio a los


Tribunales de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa a ordenar la indemnización de los daños
sufridos por los particulares como consecuencia de la actividad de la Administración. Dicha norma
se encuentra -a su vez- complementada por disposiciones cuyo origen inmediato puede ser encontrado
en la Constitución de 1961 y que el Constituyente de 1999 no dudó en incorporar al nuevo texto
constitucional dado su valor y alcance a la luz de los derechos de los ciudadanos. Tales disposiciones
son: (1) el artículo 259 de la Constitución vigente (antiguo 206 de la Constitución de 1961) relativo
a la competencia de la jurisdicción contencioso-administrativa para “condenar al pago de sumas de
dinero y a la reparación de daños y perjuicios originados en responsabilidad de la Administración”,
así como para “conocer de reclamos por la prestación de servicios públicos” (resaltado de la Sala) y
(2) los artículos 21, 133 y 316 eiusdem (antiguos 61, 56 y 223, respectivamente, de la Constitución
de 1961) en los cuales se fundamenta el Principio de Igualdad o Equilibrio ante las Cargas Públicas,
conocida también como la Teoría de la Raya. (Sentencia de la Sala Político-Administrativa de 15 de
junio de 2000. Sentencia número 01386. Caso: E.. Ponente: C.E.M.. (Negrillas de la sentencia y
subrayado de esta Sala).

Todo lo expuesto, encuentra su génesis en el dispositivo constitucional que determina que


la responsabilidad del Estado es materia que concierne al contencioso- administrativo, y en específico,
a la Sala Político-Administrativa, al expresar:

Artículo 259.- La jurisdicción contencioso administrativa corresponde al Tribunal Supremo de


Justicia y a los demás tribunales que determine la Ley. Los órganos de la jurisdicción contencioso
administrativa son competentes para anular los actos administrativos generales o individuales
contrarios a derecho, incluso por desviación de poder; condenar al pago de sumas de dinero y a la
reparación de daños y perjuicios originados en responsabilidad de la Administración; conocer de
reclamos por la prestación de servicios públicos; y disponer lo necesario para el restablecimiento de
las situaciones subjetivas lesionadas por la actividad administrativa

A tal efecto, la propia Ley Fundamental establece que de las Salas del Tribunal Supremo
de Justicia, es a la Sala Político-Administrativa a quien le compete conocer del fondo de las
pretensiones fundadas en Derecho Administrativo.

La Constitución de la República expresa, además:

Artículo 266.- Son atribuciones del Tribunal Supremo de Justicia:

4.- Dirimir las controversias administrativas que se susciten entre la República, algún Estado,
Municipio u otro ente público, cuando la otra parte sea alguna de esas mismas entidades , a menos

24
que se trate de controversias entre Municipios de un mismo Estado, caso en el cual la ley podrá
atribuir su conocimiento a otro tribunal.

5.- Declarar la nulidad total o parcial de los reglamentos y demás actos administrativos generales
o individuales del Ejecutivo Nacional, cuando sea procedente.

La atribución señalada en el numeral 1 será ejercida por la Sala Constitucional; las señaladas en
los numerales 2 y 3, en Sala Plena; y las contenidas en los numerales 4 y 5 en Sala
Políticoadministrativa. Las demás atribuciones serán ejercidas por las diversas Salas conforme a lo
previsto por esta Constitución y la ley

En este sentido, la Constitución reconoce la existencia de un sistema contencioso-


administrativo, por medio del cual se ventilan las pretensiones que se fundamenten en aspectos de
Derecho administrativo, como lo es la responsabilidad del Estado, por cuanto los numerales señalados
en el artículo arriba indicado refieren al contencioso de las controversias administrativas y al
contencioso-administrativo de los actos administrativos emanados del Poder Ejecutivo Nacional.
(Contencioso de nulidad y demandas).

Ahora bien, la propia Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia dispone:

Artículo 42.- Es de la competencia de la Corte (rectius Tribunal Supremo de Justicia) como más
alto Tribunal de la República:

15.- Conocer de las acciones que se propongan contra la República o algún Instituto Autónomo
o empresa en la cual el Estado tenga participación decisiva, si su cuantía excede de cinco millones de
bolívares, y su conocimiento no está atribuido a otra autoridad

Mientras que la ley in comento dispone también lo siguiente:

Artículo 43.- La Corte conocerá en Pleno de los asuntos a que se refiere el artículo anterior en sus
ordinales 1 al 8. En Sala de Casación Civil, hasta tanto el Congreso (rectius Asamblea Nacional)
decida la creación de nuevas S., de los enumerados en los ordinales 33, 20 y 21, si estos últimos
correspondieren a la jurisdicción civil, mercantil, del trabajo o de alguna otra especialidad; de igual
manera conocerá de los asuntos a que se refiere el ordinal 34. en Sala de Casación Penal, de los
señalados en los ordinales 30 al 32 y en los ordinales 20, 21 y 34, cuando estos últimos correspondan
a la jurisdicción penal. En Sala Político–Administrativa, de los mencionados en los restantes ordinales
del mismo artículo, y de cualquier otro que sea de la competencia de la Corte, si no está atribuido a
alguna de las otras Salas

. (Subrayado de esta Sala).

Vistos los postulados constitucionales y legales que rigen las materias inherentes a la
responsabilidad del Estado así como los criterios de doctrina y de orden jurisprudencial, esta Sala
observa que no existe duda alguna en cuanto a la competencia de los órganos jurisdiccionales
contencioso-administrativos para conocer y decidir el tema de la responsabilidad extracontractual del
Estado.

Sin embargo, a pesar del conjunto de normas, argumentos y criterios, la Sala Constitucional
Accidental, en el fallo de 19 de noviembre de 2002, al conocer de la solicitud de revisión
constitucional de la sentencia de la Sala Político-Administrativa de 15 de mayo de 2001, señaló:

En ese sentido, trasladando las consideraciones precedentes al caso concreto, esta S. observa que
del análisis del acervo probatorio se desprenden indicios suficientes que la llevan a la convicción de
que el hecho dañoso que culminó con el homicidio del ciudadano R.C.V. fue ejecutado por los agentes
involucrados valiéndose y aprovechándose de los medios, instrumentos y poderes que su condición
de funcionarios prestadores del servicio de policía les brindaba. Concretamente, los funcionarios se

25
sirvieron del vehículo que era propiedad del Estado, de las armas que como funcionarios policiales
tenían asignadas y de su posición dentro del organismo policial con el fin de establecer tácticas
dirigidas al desvío de las investigaciones.

Estas circunstancias constituyen, en criterio de esta S., razones más que suficientes para afirmar
que el hecho dañoso cometido por los agentes públicos involucrados no estuvo desprovisto de todo
vínculo con el servicio de policía, a cuya prestación con parámetros medios de calidad estaba obligada
la Administración, a tenor de lo establecido en el ordinal 6 del artículo 156 de la Constitución, razón
por la cual estima esta Sala que el Estado si resulta responsable por los daños derivados del homicidio
del ciudadano R.C.V., cometido por agentes de policía. Así se declara

. (Énfasis añadido).

Asimismo, la Sala Constitucional Accidental estableció que:

“En ejercicio de esa interpretación progresiva, encuentra esta Sala que en el caso concreto de
autos, existe responsabilidad del Estado venezolano por los daños derivados del homicidio del
ciudadano R.C.V., a manos de agentes públicos de policía, lo cual deriva del hecho cierto e
incontrovertible de la muerte causada al referido ciudadano; y la circunstancia de que, tal como se
desprende del acervo probatorio cursante en autos, el hecho dañoso fue cometido por agentes de
policía al servicio del Estado, valiéndose de los medios e instrumentos y poderes (i.e. vehículos,
armas, uso de tácticas dirigidas al desvío de las investigaciones, etc) que su condición de funcionarios
prestadores del servicio de policía les brindaba. Así se decide.

En consecuencia, corresponde a la Sala Político-Administrativa en ejercicio de la atribución


contenida en el artículo 259 de la Constitución Bolivariana de Venezuela, y según su apreciación
soberana derivada del examen de la naturaleza del perjuicio ocasionado, y valorando según los
diversos aspectos en los que aparece demostrada, la valoración de los daños patrimoniales
reclamados, y estimar los modos de reparación que más idóneos le parezcan para resarcir los daños
reclamados por los causahabientes del ciudadano R.O.C.V., una vez que se ha dejado aquí establecida
la responsabilidad del Estado venezolano en el homicidio del ciudadano R.O.C.V. cometido por
funcionarios públicos adscritos al entonces Cuerpo Técnico de Policía Judicial el día 28 de julio de
1978. (Énfasis añadido).

Por último, dicha S. en su dispositivo estableció:

ANULA la sentencia dictada el 15 de mayo de 2001 por la Sala Político-Administrativa de este


Tribunal Supremo de Justicia, por ser contraria a los principios constitucionales consagrados en la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que prevén el establecimiento de un régimen
integral y objetivo de la responsabilidad del Estado que se erige en garantía de los particulares frente
a las actuaciones dañosas de la Administración. En consecuencia, se ORDENA remitir el presente
expediente a la Sala Político-Administrativa a fin de que, declarada como ha sido por esta Sala
Constitucional la responsabilidad del Estado Venezolano por el homicidio del ciudadano R.C.V., en
manos de agentes policiales a su cargo, determine según su apreciación soberana y su prudente
arbitrio, el resarcimiento de los daños materiales y morales susceptibles de estimación materialmente
valuable causados a los ciudadanos G.J.J.S. (viuda) DE CARMONA, R.O.C.J., C.E.C.J.Y.O.J.C.J.,
en su condición de derechohabientes de la víctima ciudadano R.O.C.V.. Así también, se ORDENA
notificar a la Procuraduría General de la República en su condición de representante de los intereses
patrimoniales de la República.

(Énfasis añadido).

Como puede apreciarse, la Sala Constitucional Accidental procedió a determinar la


responsabilidad patrimonial del Estado en el caso concreto, no obstante, de conformidad con los
argumentos esgrimidos por esta Sala Político-Administrativa Accidental, la decisión de 19 de
noviembre de 2002 inhabilita, y en consecuencia trastoca al sistema de la jurisdicción contencioso-
administrativa, y con ello a todo el sistema jurisdiccional, al menoscabarse con dicho fallo la
competencia natural que la Carta Fundamental atribuye al contencioso-administrativo, en específico,
a la Sala Político-Administrativa.

26
No existe duda alguna además, que el entramado constitucional se ha montado sobre la base del
control jurisdiccional en diferentes vertientes, esto es, el que corresponde a las jurisdicciones
especiales como: la constitucional y contencioso-administrativa; y a las otras jurisdicciones. Por ello,
no puede existir ni suscitarse duda alguna de la relevancia constitucional de la jurisdicción
contencioso-administrativa, cuyo límite sólo está en la violación de las garantías constitucionales que
puedan acusar algunas de sus decisiones, las cuales deben ser revisadas por ese otro órgano que
detenta el control de la jurisdicción constitucional. Ahora bien, naturalmente se trata de una revisión
que debe producirse bajo el marco establecido por la propia Constitución: el de observar la presunta
violación al orden constitucional, y por ello le está vedado, sustituirse en el órgano judicial cuya
decisión ha sido revisada. De lo contrario, estaría la Sala Constitucional enervando todo el sistema
jurisdiccional del Estado.

En efecto, observa esta Sala Político-Administrativa Accidental, que la decisión emanada de la


Sala Constitucional Accidental, no se limitó -como en todo caso correspondería siguiendo la doctrina
jurisprudencial establecida por la Sala Constitucional- a la anulación de la decisión de la sentencia
denunciada como violatoria de normas constitucionales, sino que, además, se sustituyó en ella y
produjo el pronunciamiento, arrogándose así una competencia que, por disposición constitucional,
es exclusiva de la jurisdicción contencioso-administrativa. Así se declara.

III

Ahora bien, por todo lo antes expuesto, esta Sala Político-Administrativa Accidental, considera
que es la Sala Plena de este Tribunal Supremo de Justicia, la que debe resolver el conflicto de
competencia que se plantea, producido con motivo del fallo dictado en fecha 19 de noviembre de
2002 por la Sala Constitucional Accidental, respecto de la limitación que tiene la Sala Constitucional
para arrogarse y ejercer competencias jurisdiccionales propias de la Sala Político-Administrativa, y
específicamente con ocasión de la demanda intentada contra el Estado por parte de los ciudadanos
G.J.J.S. (viuda) DE CARMONA y R.O.C.J..

A tal efecto, la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia señala:

Artículo 42.- Es de la competencia de la Corte (rectius Tribunal) como más alto Tribunal de la
República:

7.- Resolver los conflictos de cualquier naturaleza que puedan suscitarse entre las Salas que la
integran o entre los funcionarios de la propia Corte, con motivo de sus funciones

Artículo 43.- La Corte conocerá en Pleno de los asuntos a que se refiere el artículo anterior en sus
ordinales 1 al 8. En Sala de Casación Civil, hasta tanto el Congreso (rectius Asamblea Nacional)
decida la creación de nuevas S., de los enumerados en los ordinales 33, 20 y 21, si estos últimos
correspondieren a la jurisdicción civil, mercantil, del trabajo o de alguna otra especialidad; de igual
manera conocerá de los asuntos a que se refiere el ordinal 34. en Sala de Casación Penal, de los
señalados en los ordinales 30 al 32 y en los ordinales 20, 21 y 34, cuando estos últimos correspondan
a la jurisdicción penal. En Sala Político–Administrativa, de los mencionados en los restantes ordinales
del mismo artículo, y de cualquier otro que sea de la competencia de la Corte, si no está atribuido a
alguna de las otras Salas

. (Subrayado de esta Sala).

De las normas transcritas se desprende que cuando se produzca un conflicto de


competencias, como sucede en el caso de autos, será la Sala Plena la encargada de dirimir dicha
controversia a los fines de determinar cual de las S. en conflicto será la competente para conocer
efectivamente del caso en concreto.

Siguiendo esa línea argumental, la Sala Plena de este Tribunal Supremo ha determinado:

“Corresponde a esta Sala Plena, de conformidad con lo establecido en los artículos 43 y 42


ordinal 7º de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia, resolver el conflicto de competencia

27
surgido entre la Sala Constitucional y la Sala Político-Administrativa de este Supremo Tribunal, toda
vez que es ella la que debe resolver “... los conflictos de cualquier naturaleza que puedan suscitarse
entre las Salas que la integran o entre los funcionarios de la propia Corte, con motivo de sus
funciones”. (Sentencia de la Sala Plena de 19 de marzo de 2003. Ponente: A.R.J.).

Asimismo ha señalado:

Visto que de las actas insertas a la presente causa, se desprende que existe un conflicto negativo
de competencia, corresponde a esta Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia dilucidar el problema
surgido entre la Sala Político-Administrativa y la Sala Constitucional, de conformidad con lo previsto
en los artículos 42 numeral 7 y 43 de la Ley Orgánica de la Corte Suprema de Justicia, a los fines de
determinar la Sala competente para conocer y decidir el recurso interpuesto

. (Sentencia de la Sala Plena de 18 de febrero de 2003. Ponente: B.R.M. de León).

Es criterio entonces de la Sala Plena, regular los conflictos jurisdiccionales que se produzcan
entre Salas de este Supremo Tribunal, por lo que, debe ser la Sala Plena la que dirima en definitiva la
competencia para conocer del fondo del caso de solicitud de responsabilidad patrimonial del Estado
interpuesto; ergo, debe esta Sala Político-Administrativa Accidental remitir el expediente en cuestión
para que la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia resuelva el conflicto de competencia
planteado. Así se decide.

IV

Atendiendo a los razonamientos antes señalados, esta Sala Político-Administrativa Accidental del
Tribunal Supremo de Justicia, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de
la Ley, pasa a dictar los siguientes pronunciamientos:

PRIMERO
AFIRMA la competencia de la Sala Político-Administrativa para conocer asuntos relacionados
con demandas patrimoniales extracontractuales contra la República.

SEGUNDO
PLANTEA conflicto de competencia entre esta Sala Político-Administrativa Accidental y la Sala
Constitucional Accidental, como consecuencia de la decisión adoptada por la Sala Constitucional
Accidental de 19 de noviembre de 2002, sólo con respecto al pronunciamiento sobre la condena
patrimonial contra la República.

TERCERO
ACUERDA diferir el pronunciamiento de la decisión que deberá tomar esta Sala Político-
Administrativa Accidental sobre el fondo del asunto planteado, o –si fuere el caso– sobre la ejecución
del fallo, hasta tanto se produzca la decisión por parte de la Sala Plena del Tribunal Supremo de
Justicia, con motivo del conflicto de competencia planteado.

P., regístrese y notifíquese. Remítase el expediente.

Dada, firmada y sellada en el Salón de Despacho de la Sala Político-Administrativa (Accidental)


del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los ocho (8) días del mes de octubre de dos mil tres
(2003). Años 193º de la Independencia y 144º de la Federación.

El Conjuez-Presidente

OCTAVIO SISCO RICCIARDI

Ponente

El Conjuez-Vicepresidente,

28
T.C. APONTE

La Conjuez,

MARÍA LUISA ACUÑA LÓPEZ

La Secretaria,

A.M. CALZADILLA

EXP N° 1998-14658

En nueve (09) de octubre del año dos mil tres, se publicó y registró la anterior sentencia bajo el
Nº 01540

29
2) SOBRE LA LEY DE ESTATUTO FUNCIONARIAL BAJO EL
ANÁLISIS DE LA LEY.

La Función Pública ha tenido su razón y su campo de actuación fundamental en


aquellos regímenes cuyas leyes, normas, procedimientos y jurisdicciones diferencian
el régimen laboral común y la relación de empleo público. Como lo expresa BIELSA:
“La Función Pública es una Institución que, como otras de Derecho Público, deben
ser examinadas no solo por el ordenamiento jurídico general, es decir, el propio del
Derecho Administrativo (en cuya órbita la función se desenvuelve casi íntegramente),
y en el Derecho Constitucional (de cuya raíces surge la función), sino, también de la
ciencia de la administración, que concierne a eficiencia, organización, economía y
moralidad, es decir, lo que se considera como política específica y propia de la
administración”.
¿Qué es un funcionario público?
Es toda persona que presta sus servicios de carácter permanente a la administración
Pública bajo un régimen legal determinado.

¿Quién es un funcionario público?


Según el artículo N° 3, de la Ley del Estatuto de la Función Pública, un Funcionario
ó Funcionaria Pública será:
“Toda aquella persona natural, que en virtud de nombramiento expedido por la
autoridad competente, se desempeñe en el ejercicio de una función pública remunerada,
con carácter permanente”.
El Estatuto de la función pública contiene aquello que es común al conjunto de los
funcionarios de todas las Administraciones Públicas, más las normas legales
específicas aplicables al personal laboral a su servicio. Partiendo del principio
constitucional de que el régimen general del empleo público en nuestro país es el
funcionarial, reconoce e integra la evidencia del papel creciente que en el conjunto de
Administraciones Públicas viene desempeñando la contratación de personal conforme
a la legislación laboral para el desempeño de determinadas tareas. En ese sentido, el
Estatuto sintetiza aquello que diferencia a quienes trabajan en el sector público

30
administrativo, sea cual sea su relación contractual, de quienes lo hacen en el sector
privado.
El Estatuto de la función pública es un paso importante y necesario en un proceso
de reforma, previsiblemente largo y complejo, que debe adaptar la articulación y la
gestión del empleo público en España a las necesidades de nuestro tiempo, en línea con
las reformas que se vienen emprendiendo últimamente en los demás países del
Latinoamérica y en la propia Administración comunitaria.
El Estatuto de la función pública establece los principios generales aplicables al
conjunto de las relaciones de empleo público, empezando por el de servicio a los
ciudadanos y al interés general, ya que la finalidad primordial de cualquier reforma en
esta materia debe ser mejorar la calidad de los servicios que el ciudadano recibe de la
Administración.

Fundamento constitucional
El Decreto Ley sobre el Estatuto de la Función Pública se dicta para desarrollar los
principios establecidos en los artículos 144 al 149, ambos inclusive, de la Sección
tercera de la función pública del Título IV Del Poder Público, de la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela, las demás normas constitucionales
correspondientes y corregir las principales debilidades de la Ley de Carrera
Administrativa.
¿cómo nace esta ley?
La Ley de Carrera Administrativa, publicada en gaceta oficial el bajo el número
1746, de fecha 23-05-75, pretendía regular los derechos y deberes de los funcionarios
públicos, mediante el establecimiento de un sistema de administración de personal
estructurado técnicamente sobre la base de méritos.
Pero factores como: el clientelismo; la falta de voluntad política para desarrollar un
cuerpo de funcionarios al servicio del Estado y no de intereses particulares, sean éstos
partidistas, sindicales, burocráticos o tecnocrático; la desviación del legítimo ejercicio
de la Administración Pública y las limitaciones del propio instrumento jurídico, no lo
hicieron posible.

31
En su conjunto, el sistema de la función pública de la Ley de Carrera Administrativa
fue mixto, integrado por un sistema de administración de personal, propio de los
sistemas abiertos de empleo público y por un estatuto de derechos, propio de los
sistemas cerrados de carrera puros.
La Ley de Carrera Administrativa permitió, en su momento, estructurar un ámbito
de la Administración Pública nunca antes atendido, sin embargo su regulación no
alcanzó a prever la evolución de la propia Administración, ni los efectos que sobre las
relaciones estatutarias causaría el Derecho Laboral.
Entre las principales debilidades que tiene la Ley de Carrera Administrativa se
encuentran:
1. La Estabilidad Absoluta no prestacional, entendida como el derecho de los
funcionarios públicos a la permanencia en sus cargos, sin necesidad de cumplir
eficientemente sus funciones. La Ley no vinculó la estabilidad del funcionario con el
cumplimiento de los objetivos, la eficacia de la actuación administrativa y la prestación
efectiva de los servicios públicos.
2. La rigidez en las condiciones para la prestación de servicios (horarios, traslados,
etc.). La Ley restringió en exceso las potestades administrativas de gestión, para evitar
abusos de las autoridades administrativas, pero, en la práctica, lo que logró fue un
sistema de coadministración de los recursos humanos imperfecto y conflictivo, que
petrificó a los gerentes públicos en materia de recursos humanos.
3. La desarticulación de las carreras estadales y locales. En el marco de la
Administración Central de los años en que se dictó la Ley, el legislador no previó
procesos como los de desregulación y descentralización de los servicios públicos, por
lo que se hace necesario establecer las normas que lo rijan.
4. La desarmonización del régimen laboral y la función pública. De allí la
necesidad de articular el interés público y el de los funcionarios del Estado, es
improrrogable articular instituciones como la Huelga y la Contratación Colectiva, con
las necesidades de continuidad, mutabilidad e igualdad de los servicios públicos.

32
5. Los concursos para la selección de los funcionarios públicos, nunca fueron
realizados, dentro de los requisitos esperados, por falta de coactividad sobre los
directivos políticos. Este fue una de las grandes debilidades de esa Ley, puesto que el
mecanismo de los concursos públicos, es el instrumento que actualiza el libre acceso a
los cargos públicos por parte de todos los ciudadanos y la idoneidad de los aspirantes
a formar parte de la burocracia estatal.
6. La débil regulación de la evaluación del desempeño. Como consecuencia de la
estabilidad absoluta no prestacional, no se estimó necesario fortalecer la evaluación de
los funcionarios públicos, como el instrumento central de su desarrollo profesional
dentro de la carrera.
7. Debilidad de los órganos de gestión. La Ley no confirió a la antigua Oficina
Central de Personal las competencias necesarias para vigilar el cumplimiento de las
normas de carrera y castigar su infracción.

Debido a que la Ley de Carrera Administrativa no logró su objetivo, surge la


necesidad de una transformación en la Administración Pública, por lo que durante el
gobierno del Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, se publicó en gaceta oficial N°
5557, el 13 de noviembre de 2001, la exposición de motivos del Decreto con Fuerza de
Ley sobre el Estatuto de la Función Pública, y el 06 de septiembre de 2002, se publica
en gaceta oficial N° 37.522, la Ley del Estatuto de la Función Pública.

Objetivos de la ley del estatuto de la función pública


1. Crear el marco regulador que conforme un sistema de incentivos definidos
para el funcionario público, con reglas claras de actuación, para que su gestión se
oriente a garantizar que la Administración Pública Nacional esté al servicio de los
ciudadanos, fundamentada en los principios de honestidad, participación, solidaridad,
celeridad, eficacia, eficiencia, transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad en
el ejercicio de la función pública, con pleno sometimiento a la ley y el derecho.

33
2. Promover que el funcionario público se identifique como servidor público, que
actúa en función de la acción del Estado para llevar a cabo sus fines esenciales y forma
parte de una Administración Pública al servicio de la ciudadanía.
3. Crear un régimen que oriente la actuación de los funcionarios públicos hacia
una conducta intachable, regida por los códigos de ética y moral administrativa, con el
más alto sentido de dedicación y compromiso para la realización de los principios y
normas de la Constitución.
4. Crear las condiciones para que los funcionarios que ingresen y permanezcan
en la Administración Pública, respondan a los más altos niveles de capacitación y
experiencia técnica y profesional.
5. Establecer las normas que garanticen que el acceso y ascenso en la Función
Pública, sólo se realice en el más estricto respeto a la igualdad efectiva y real, con base
en la selección objetiva del más apto, mediante la competencia pública sobre
conocimientos, méritos y experiencia.

En consideración a que el funcionario público debe actuar dentro de condiciones


que compensen adecuadamente su comportamiento, el Estatuto de la Función Pública
crea las condiciones para el establecimiento de:
1. Beneficios o prerrogativas, sean o no económicas, que equilibren sus
condiciones laborales y que el disfrute de los mismos, esté en relación con los méritos
logrados en su desempeño individual, determinado en forma objetiva
2. Garantizar a los aspirantes y miembros de la Función Pública, así como a los
ciudadanos, en sus relaciones con aquella, el debido proceso en todas las actuaciones
administrativas y judiciales, para que sea efectivo el Estado democrático y social de
Derecho y de Justicia, así como la promoción de medios alternativos para la solución
de conflictos.
3. Garantizar a los funcionarios públicos las peculiaridades del ejercicio del
derecho a la sindicación, la negociación colectiva y la huelga, conforme a los intereses,
derechos y garantías constitucionales de la población y a los fines del Estado y de la
Administración Pública.

34
El Estatuto de la Función Pública persigue lograr un adecuado equilibrio entre los
intereses de los funcionarios públicos como trabajadores, los derechos y garantías
constitucionales de la población y los objetivos de la Administración Pública como
instrumento para el logro de los fines del Estado.

CONTENIDO DE LA LEY DEL ESTATUTO DE LA FUNCIÓN PÚBLICA


TITULO I: Disposiciones Fundamentales.
TITULO II: Dirección y Gestión de la Función Pública.
TITULO III: Funcionarios y Funcionarias.
TITULO IV: Personal Contratado.
TITULO V: Sistema de Administración de Personal.
TITULO VI: Responsabilidad y Régimen Disciplinario.
TITULO VII: Medidas Cautelares Administrativas.
TITULO VIII: Contencioso Administrativo Funcionarial.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS.
DISPOSICIONES DEROGATORIAS.
DISPOSICIONES FINALES.

TITULO I: Disposiciones Fundamentales.


Artículo 1. Objeto, Ámbito de Aplicación e Instituciones Excluidas.
Instituciones excluidas:
Poder Legislativo Nacional.
Ley Orgánica del Servicio Exterior.
Poder Judicial.
Poder Ciudadano.
Poder Electoral.
Obreros y obreras de la Administración Pública.
Procuraduría General de la República.
SENIAT.

35
Personal Directivo, Académico, Docente, Administrativo y de Investigación de las
Universidades Nacionales.

Artículo 2. Obligatoriedad de las disposiciones legales.


Artículo 3. Quién es un Funcionario Público: “toda aquella persona natural, que en
virtud de nombramiento expedido por la autoridad competente, se desempeñe en el
ejercicio de una función pública”.

TITULO II: Dirección y Gestión de la Función Pública.


Capítulo I. Disposiciones generales.
Artículo 4. Dirección de la Función Pública la ejercerá:
ü El Presidente de la República, en el Poder Ejecutivo Nacional.
ü Los gobernadores y alcaldes en los estados y municipios.
ü Los máximos órganos de dirección de los institutos autónomos, bien sean
nacionales, estadales o municipales.
Artículo 5. Gestión de la Función Pública corresponderá:
ü Vicepresidente Ejecutivo
ü Los ministros.
ü Los gobernadores y alcaldes.
ü Las máximas autoridades directivas y administrativas de los institutos autónomos,
bien sean nacionales, estadales o municipales.
Artículo 6. Ejecución de la Gestión de la Función Pública: La ejecución es
competencia de las oficinas de recursos humanos respectivas, las que harán cumplir las
directrices y decisiones el órgano de dirección y de los órganos de gestión.

Capítulo II. Órganos de Dirección y de Gestión de la Función Pública Nacional.


Artículo 7. Órgano responsable en la Administración Pública.-
El órgano responsable de la planificación del desarrollo en la Función Pública es el
Ministerio de Planificación y Desarrollo.

36
Artículo 8. Competencia del órgano responsable: En este artículo se detallan las
competencias del Ministerio de Planificación y Desarrollo en la materia.

Capítulo III. Registro Nacional de Funcionarios y Funcionarias Públicos


Artículo 9. Pauta la obligación del Ministerio de Planificación y Desarrollo de llevar
actualizado un registro nacional de funcionarios públicos, de conformidad con lo que
establezca el reglamento. A dicho registro deben ser incorporados los registros de
personal que puedan preverse por leyes especiales.
Parágrafo único: En los Estados y Municipios el órgano o ente encargado de la
planificación y desarrollo tendrá las mismas competencias.

Capítulo IV. Oficinas de Recursos Humanos.


Artículo 10. Atribuciones: Este determina las competencias de las Oficinas de
Recursos Humanos en los órganos y entes de la Administración Pública Nacional.
Artículo 11. Responsabilidad de sus titulares: Se sanciona con la remoción a los
titulares de las Oficinas de Recursos Humanos por la omisión, retardo, negligencia, o
imprudencia en la adopción de las medidas que les prescriba el órgano correspondiente;
ello se hará sin perjuicio de las sanciones civiles y penales a que hubiere lugar

Capítulo V. Planes de Personal


Artículo 12. Definición: Se les define como los instrumentos que integran los
programas y actividades propias de los órganos y entes de la Administración Pública,
con la finalidad de optimizar la utilización de los recursos humanos, a la luz de los
objetivos institucionales, la disponibilidad de presupuestaria y las directrices de los
órganos de gestión.
Artículo 13. Contenido: Los planes de personal para cada ejercicio fiscal, deberán
contener lo relativo a la estructura de cargos, remuneraciones, creación, cambios de
clasificación, supresión de cargos, ingresos, ascensos, concursos, traslados,
transferencias, egresos, evaluación de desempeño, desarrollo y capacitación
remuneraciones y demás materias, previsiones y medidas que establezcan los

37
reglamentos de la Ley. Estarán orientados al cumplimiento de los programas y metas
institucionales.
Artículo 14. Presentación: En la Administración Pública Nacional la presentación
de los planes de personal corresponderá a las Oficinas de Recursos Humanos, que lo
harán ante el Ministerio de Planificación y Desarrollo, en la oportunidad que éste señale
de conformidad con la normativa presupuestaria. Las Oficinas de Recursos Humanos
están en la obligación de acatar las modificaciones que dicho Ministerio les prescriba.
Artículo 15. Aprobación: El Ministerio de Planificación y Desarrollo será el
encargado de aprobar los planes de personal en la Administración Pública Nacional.
Dichos planes se integrarán en el proyecto de Ley de Presupuesto que presente el
Ejecutivo Nacional ante la Asamblea Nacional.
Si se requiere algún tipo de modificación en el transcurso del ejercicio fiscal
correspondiente, las modificaciones motivadas deberán ser sometidas a la
consideración y aprobación conjunta del Ministerio de Planificación y Desarrollo y el
Ministerio de Finanzas.

TITULO III: Funcionarios y Funcionarias Públicos.


Capítulo I. Disposiciones generales.
Artículo 16. Se indica cuales personas pueden ser funcionarios públicos, todos
pueden optar, sólo con las limitaciones que esta ley establece.
Artículo 17. Se indican los requisitos para ejercer la función pública:
Ser venezolano.
Ser mayor de 18 años.
Tener título de educación media diversificada.
No estar sujeto a interdicción civil ó inhabilitación política.
No gozar de jubilación por organismo estado, salvo para ejercer cargos de alto nivel,
caso en el cual deberá suspender la jubilación.
Reunir los requisitos del cargo.
Cumplir con los procedimientos de ingresos de esta ley.
Presentar declaración jurada de bienes.

38
Los demás requisitos establecidos en las leyes.
Artículo 19. Establece que los funcionarios serán de carrera o de libre nombramiento
y remoción. Los de carrera son aquellos quienes habiendo ganado el concurso público,
superado el periodo de prueba y en virtud de nombramiento, presten servicios
remunerados y con carácter permanente. Los de libre nombramiento y remoción son
los que son nombrados y removidos libremente sin más limitaciones que las que
establece esta ley.
Artículo 20. Establece quienes pueden ser funcionarios de libre nombramiento y
remoción y que ocupan cargos de alto nivel o de confianza. Los cargos de alto nivel
son:
Vicepresidente ejecutivo.
Ministros.
Jefes oficinas nacionales.
Comisionados presidenciales.
Viceministros.
Directores generales.
Miembros Juntas Directivas/ Directores Generales Institutos Autónomos.
Registradores y notarios públicos.
Secretario general de gobierno.

Capítulo II. De los Derechos de los Funcionarios y Funcionarias Públicos.


Ser informado por su supervisor inmediato, acerca de los fines, organización y
funcionamiento de la unidad administrativa y las atribuciones. Art. 22.
Percibir remuneraciones al cargo que ejerce. Art. 23.
Disfrutar de una vacación anual de 15 días hábiles, durante el primer quinquenio, de
18 días hábiles, durante el segundo quinquenio, de 21 días hábiles durante el tercer
quinquenio y de 25 días hábiles, a partir del decimosexto año de servicio. Una
bonificación anual de 40 días de sueldo. Art. 24.

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Disfrutar por cada año de servicio activo una bonificación equivalente a un mínimo
de 90 días de sueldo integral, sin perjuicio que se pueda aumentar por la contratación
colectiva. Art. 25.
Permisos y licencias, las cuales puede ser con ó sin sueldo. Art. 26.
A su protección integral a través del sistema de seguridad social. Art. 27.
Gozarán los mismo beneficios de la CRBV, LOT y su reglamento, en cuanto a
Prestación de antigüedad. Art. 28.
Las funcionarias en estado de gravidez gozarán la protección integral a la
Maternidad en los términos consagrados en la CRBV, LOT y su reglamento. Art. 29

Capítulo III. De los Derechos Exclusivos de los Funcionarios y Funcionarias


Públicos de Carrera.
Estabilidad en el desempeño de sus cargos. Art. 30
Derecho al ascenso en los términos de esta ley. Art. 31.
Derecho a organizarse sindicalmente, a la solución pacífica de problemas, a la
convención colectiva y a la huelga, conforme a lo establecido en la LOT. Art. 32

Capítulo IV. Deberes y Prohibiciones de los Funcionarios y Funcionarias Públicos.


Art. 34. Prohibiciones:
Celebrar contratos por sí, por personas interpuestas o en representación de otro, con
la República, los estados, los municipios.
Realizar propaganda, coacción pública u ostentar distintivos que los acrediten de un
partido político.
Intervenir directa ó indirectamente en las gestiones que realicen personas naturales
ó jurídicas, públicas ó privadas, que pretendan celebrar cualquier contrato con la
República, los estados, los municipios.
Aceptar cargos, honores o recompensas de gobiernos extranjeros sin que preceda la
correspondiente autorización de la Asamblea Nacional.

40
TITULO IV: Personal Contratado
Artículo 37. Establece que sólo se contratará personal altamente calificado cuando
se requiera, para tareas específicas y tiempo determinado.
Artículo 38. El régimen aplicable al contratado es el previsto en el contrato y en la
legislación laboral.
Artículo 39. El contrato no constituye vía de ingreso a la Administración Pública.

TITULO V: Sistema de Administración de Personal


Capítulo I. Selección, Ingreso y Ascenso.
La selección se hará con base a aptitudes, actitudes y competencias, mediante
realización de concursos públicos, de quienes posean requisitos exigidos para
desempeñar cargos. Serán nulos los ingresos cuando no realizan los debidos concursos.
Art. 40.
Las oficinas RRHH realizarán los concursos públicos. Art. 41.
Las oficinas RRHH llevarán los registros elegibles, a los que se les dará mayor
publicidad. Art. 42.
La persona seleccionada ira primero a un periodo de prueba, su desempeño será
evaluado en un periodo no mayor a 3 meses, luego de superado el periodo de prueba
ingresa al cargo para el cual concursó. Sino supera el periodo de prueba será revocado.
Art. 43.
Una vez constituido funcionario público de carrera, no se extinguirá a menos que
sea destituido. Art. 44.
El ascenso se hará con base al sistema de méritos (trayectoria y conocimientos). Art.
45
Los cargos vacantes serán atendidos con candidatos del registro elegibles para
ascensos, tanto del organismo como de la Administración Pública. Y con candidatos
del registro elegibles para ingresos. Parágrafo único.

41
Capítulo II. Clasificación de cargos.
Artículo 46. El cargo será la unidad básica que expresa la división del trabajo en
cada unidad organizativa. El cargo indicará las atribuciones, actividades, funciones,
responsabilidades y obligaciones, que se deben cumplir en una jornada ordinaria de
trabajo.
El Manual Descriptivo de Clases de Cargo, que será el instrumento básico y
obligatorio para la administración del sistema de clasificación de cargos.
Artículo 49. Las clases de cargo estará estructuradas incluyendo:
Denominación, código y grado en escala general de sueldos.
Descripción a título enunciativo de las atribuciones y deberes, lo cual no eximirá del
cumplimiento de tareas específicas que a cada cargo distribuya la ley.
Indicación de requisitos mínimos generales, lo cual no eximirá del cumplimiento de
otro señalados por la ley.
Cualesquiera otro que determine la ley.
Artículo 50. Las denominaciones de clases de cargos serán aprobadas por el
Presidente de la República, mediante decreto.

Capítulo III. Remuneraciones.


Artículo 54. El sistema de remuneraciones comprende:
Sueldos.
Compensaciones.
Viáticos.
Asignaciones y cualquier otra asignación pecuniaria.
Artículo 55. El sistema de remuneraciones lo deberá aprobar el Presidente de la
República, mediante decreto y establecerá normas para:
Fijación, administración y pago de sueldos iniciales
Aumentos por servicios eficientes y de antigüedad.
Viáticos y otros beneficios y asignaciones que por razones de servicio deban
otorgarse a los funcionarios públicos.

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Pago de acuerdo a horarios de trabajo, días feriados, vacaciones, licencias con o sin
goce de sueldo.

Capítulo IV. Evaluación del desempeño.


Artículo 57. La evaluación de desempeño comprenderá el conjunto de normas
procedimientos para evaluar el desempeño del funcionario público. Los resultados de
las evaluaciones se deberán presentar al Ministerio de Planificación y Desarrollo, como
soporte de los movimiento de personal.
Artículo 58. La evaluación se deberá realizar dos (2) veces al año, el funcionario
deberá conocer los objetivos del desempeño a evaluar y deberá ser acorde a su cargo.
Artículo 59. El Ministerio de Planificación y Desarrollo y las oficinas de RRHH,
establecerán los instrumentos de evaluación.
Artículo 60. La evaluación de los funcionarios es obligatoria, su incumplimiento
será sancionado conforme a la ley.
Artículo 61. Con base a los resultados de las evaluaciones RRHH propondrá los
planes de capacitación y desarrollo y los incentivos y licencias.
Artículo 62. Las evaluaciones para que sean válidas, deben ser realizadas por los
supervisores inmediatos. Los resultados deben ser notificados al funcionario y éste
tiene la potestad de solicitar por escrito reconsideración dentro de cinco (5) días hábiles
a su notificación.

Capítulo V. Capacitación y Desarrollo de Personal.


El desarrollo de personal se logrará mediante su formación y capacitación
(mejoramiento técnico, profesional y moral) para que éstos puedan desempeñar
funciones más complejas, incorporando también nuevas tecnologías y se corrijan
deficiencias. Art. 63.
El Ministerio de Planificación y Desarrollo diseñará, impulsará, evaluará y efectuará
el seguimiento de las políticas de formación, capacitación y desarrollo. Art. 64.

43
Los programas de formación, serán ejecutados por los órganos ó entes de la
Administración Pública, ó podrán recurrir a contratar profesionales o instituciones
acreditadas. Art. 65.

Capítulo VI. Jornada de Servicio.


El Ministerio de Planificación y Desarrollo establecerá el calendario de los días
hábiles de la administración pública. Art. 66.
La jornada de servicio diurna no excederá 8 horas diarias ni de 44 horas semanales.
La jornada de servicio nocturna no excederá 7 horas diarias ni 35 horas semanales. Art.
67.
Cuando se presten servicios fuera de los horarios establecidos, por intermedio de los
órganos de gestión, establecerá incentivos como compensación. Art. 69.

Capítulo VII. Situaciones administrativas de los funcionarios públicos.


Se considerará activo al funcionario que ejerza el cargo o se encuentre en comisión
de servicio, traslado, suspensión con goce de sueldo, permiso o licencia. Art. 70.
Por razones de servicio podrán ser trasladados dentro de una misma localidad, de un
cargo a otro de la misma clase, siempre que no disminuya su sueldo básico. Cuando se
trate de traslados de una localidad a otra debe hacerse previo acuerdo con el
funcionario. Art. 73.
Podrán ser transferidos los funcionarios de carrera cuando tenga lugar la
descentralización, y deberá levantarse acta de transferencia. Art. 74.

Capítulo VIII. Retiro y Reingreso.


Artículo 78. El retiro procederá en los siguientes casos:
Por renuncia.
Por pérdida de la nacionalidad.
Por interdicción civil.
Por jubilación y por invalidez de conformidad a la ley.

44
Por reducción de personal debido a limitaciones financieras, cambios organizativos,
razones técnicas, o la supresión de una dirección, división de la unidad administrativa
del órgano u ente. Esta reducción será autorizada por el Presidente de la República en
consejo de ministros, por los consejos legislativos y municipales, en el estado y
municipio respectivamente.
Por estar incurso en causal de destitución.

Reingreso:
En caso de ser retirados por reducción de personal, podrán ser reubicados, de no ser
posible serán incorporados al registro de elegibles.

TITULO VI: Responsabilidades y Régimen Disciplinario


Capítulo I. Responsabilidades.
Artículo 79. Los funcionarios públicos responderán penal, civil,
administrativamente por los delitos, faltas, hechos ilícitos e irregularidades
administrativas cometidas. Esta responsabilidad no excluye las correspondientes a
otras leyes.

Capítulo II. Régimen Disciplinario.


Art. 82. Sanciones disciplinarias:
1. Amonestación escrita.
2. Destitución.
Art. 83 Causas de amonestación escrita:
1. Negligencia en el cumplimiento de sus funciones.
2. Perjuicio material por negligencia.
3. Falta de atención debida al público.
4. Irrespeto a superiores, subalternos o compañeros.
5. Inasistencia injustificada, en 2 días hábiles en un mes.
6. Realizar campaña/ propaganda política, así como solicitar/recibir dinero para
tal fines.

45
7. Recomendar personas determinadas para obtener beneficios en la función
pública.
Art. 86. Causales de destitución:
1. Haber sido objeto de tres (3) amonestaciones escritas.
2. El incumplimiento reiterado de los deberes.
3. Adopción de resoluciones, acuerdos declarados manifiestamente ilegales por
el órgano competente.
4. La desobediencia a las órdenes de superiores inmediatos, salvo que constituyan
infracción de la CRBV.
5. Incumplimiento de obligación de atender los servicios mínimos acordados en
caso de huelgas.
6. Falta de probidad, vía de hecho, injuria, insubordinación, conducta inmoral en
el trabajo o acto lesivo al buen nombre o intereses del ente de Administración Pública.
7. Abuso de poder que cause perjuicio al subordinado.
8. Abandono injustificado del trabajo en tres (3) días hábiles durante un mes.
9. Solicitar o recibir dinero o cualquier otro beneficio, valiéndose de su condición
de funcionario público.
10. Revelación de asuntos reservados.
11. Haber recibidos tres (3) evaluaciones negativas.

TITULO VII: Medidas Cautelares o Administrativas


Artículo 90. Cuando para realizar investigaciones judiciales ó administrativas fuere
conveniente suspender al funcionario, será con goce de sueldo y tendrá una duración
de hasta 60 días continuos (2 meses).
Artículo 91. Cuando a un funcionario publico se le dicte medida de privación de
libertad, será suspendido de su cargo sin goce de sueldo, no podrá tener una duración
mayor a 6 meses.

46
TITULO VIII: Contencioso Administrativo Funcionarial
Artículo 93. Corresponderá a los tribunales competentes en materia contencioso
administrativo, conocer y decidir todas las controversias que surjan en cuanto a:
Reclamaciones de los funcionarios, o aspirantes a ingresar a la función pública
cuando consideren lesionados sus derechos.
Solicitudes de declaratoria de nulidad de las cláusulas de los convenios colectivos.
Artículo 95. Las controversias, iniciarán a través del recurso contencioso
administrativo y deberá indicar:
Identificación del accionarte y de la parte accionada.
El acto administrativo, clausula de la convención colectiva que solicita nulidad o los
hechos que afecten al accionante.
Pretensiones pecuniarias, las cuales se deberán especificar con claridad.
Razones y fundamentos de la pretensión.
Instrumentos en que se fundamenta la pretensión.
Lugar de citaciones y notificaciones.
Nombres y apellidos del mandatario o mandataria.
Cualesquiera otras circunstancias que sea necesario poner en conocimiento al juez.

APORTES SIGNIFICATIVOS
Los aportes más significativos de este Decreto Ley son los siguientes:
1. Fortalece las potestades administrativas sobre las variables de ingreso, ascenso
y egreso y, a su vez, le da más garantía a los funcionarios públicos.
2. Define las atribuciones del Presidente de la República como Órgano de
Dirección de la Función Pública, otorgándole competencias suficientes para exigir el
cumplimiento de las previsiones de Ley.
3. Otorga al Órgano rector de la función pública, la potestad de ejercer la dirección
de la función pública, con suficientes competencias para exigir el cumplimiento de las
previsiones de la Ley.

47
4. Redefine el Registro de Asignación de Cargos como instrumento de planeación
del crecimiento y control de la estructura de cargos de los entes del sector público, en
función de los planes de personal centrados en el cumplimiento de metas institucionales
5. Clasifica a los funcionarios públicos de carrera y de libre nombramiento y
remoción, los primeros sólo pueden ser nombrados, una vez aprobado el
correspondiente concurso.
6. Asigna competencias a las Oficinas de Recursos Humanos de los órganos y
entes de la Administración Pública para que puedan implementar una política de
personal acorde con los requerimientos de su organismo, dentro de las directrices
aprobadas por los órganos de la función pública.
7. Incorpora la obligación que tienen los supervisores de efectuar la evaluación
del desempeño como instrumento de medición basado en factores objetivos.
8. Establece que los concursos para el ingreso tienen carácter público, permiten
la participación en condiciones de igualdad de los interesados y son de carácter
obligatorio.
9. Permite que la transferencia de funcionarios a otras Administraciones Publicas
se efectúe de una forma clara y transparente, evitando que se puede causar perjuicios
al patrimonio nacional.
10. Crea la Escuela Nacional de Gerencia Pública, con el objeto de profesionalizar
y desarrollar las capacidades gerenciales de los niveles directivos, altos y medios, del
Estado Venezolano.
11. Consagra un contencioso administrativo en materia de función pública expedito
y gratuito, no de preeminencia escrita, que conoce de las solicitudes de declaratoria de
inconformidad a derecho de las huelgas que interrumpan un obstaculicen los servicios
públicos esenciales, la nulidad de las cláusulas de los convenios colectivos y las
reclamaciones que surjan con ocasión a la lesión de los derechos del funcionario por la
Administración Pública Nacional. Conforme a esta jurisdicción contencioso
administrativa especial los jueces superiores con competencia en la misma conocerán
en primera instancia las controversias que se susciten en la materia, debiendo estos
jueces continuar sustanciando los procesos en curso ante el Tribunal de la Carrera

48
Administrativa para el momento de entrada en vigencia el Decreto Ley, lo cual se ha
fijado a los cuatro meses siguientes de su publicación en la Gaceta Oficial de la
República Bolivariana de Venezuela.

CONCEPTO DE FUNCIONARIO PÚBLICO


Los funcionarios Públicos o empleados públicos son aquellos quienes desempeñan
funciones retribuidas en las Administraciones Públicas al servicio de los intereses
generales.

CLASES DE FUNCIONARIOS PÚBLICOS


 1. Funcionarios de carrera.
 2. Funcionarios interinos
 3. Personal laboral, ya sea fijo, por tiempo indefinido o temporal.
 4. Personal eventual.
Son funcionarios de carrera los que, en virtud de nombramiento legal, están
vinculados a una Administración Pública por una relación estatutaria regulada por el
Derecho Administrativo para el desempeño de servicios profesionales retribuidos de
carácter permanente.
Son funcionarios interinos, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 10 y 25.2,
los que por razones expresamente justificadas de necesidad y urgencia, son nombrados
como tales para la ejecución de programas de carácter temporal y los que son
nombrados cuando existan exceso o acumulación de tareas por plazo máximo de 6
meses dentro de un período de 12 meses (art. 10.1)
Es Personal laboral, el que en virtud de contrato de trabajo formalizado por escrito,
en cualquiera de las modalidades de contratación de personal previstas en la legislación
laboral, presta servicios retribuidos por las Administraciones Públicas. En función de
la duración del contrato éste podrá ser fijo, por tiempo indefinido o temporal.
Es Personal eventual, el que, en virtud de nombramiento y con carácter no
permanente, sólo realiza funciones expresamente calificadas como de confianza o

49
asesoramiento especial, siendo retribuido con cargo a los créditos presupuestarios
consignados para este fin.
ADQUISICIÓN DE LA CONDICIÓN DE FUNCIONARIO:
La condición de funcionario de carrera se adquiere por el cumplimiento sucesivo
de los siguientes requisitos:
a) Superar las pruebas de selección y, en su caso, los cursos de formación que sean
procedentes.
b) Nombramiento conferido por la autoridad competente.
c) Tomar posesión dentro del plazo de un mes (como máximo) a contar de la
notificación del nombramiento.

PÉRDIDA DE LA CONDICIÓN DE FUNCIONARIO PUBLICO:


a) Renuncia (no inhabilita para nuevo ingreso)
b) Pérdida de la nacionalidad española.
c) Sanción disciplinaria de separación del servicio.(Tiene carácter definitivo).
d) Pena principal o accesoria de inhabilitación absoluta o especial para cargo
público.
e) Jubilación forzosa o voluntaria.

SITUACIONES ADMINISTRATIVAS DE LOS FUNCIONARIOS:

a) Servicio activo.
b) Servicios especiales.
c) Servicio en otras Administraciones Públicas
Servicio en Comunidades Autónomas. (Suprimido por Ley 7/2007)
Expectativa de destino. (Suprimido por Ley 7/2007)
d) Excedencia. - Modalidades de excedencias
Excedencia forzosa. (Suprimido por Ley 7/2007)
Excedencia para el cuidado de hijos. (Suprimido por Ley 7/2007)

50
Excedencia voluntaria por servicios en el sector público. (Suprimido por Ley
7/2007)
Excedencia voluntaria por interés particular.
Excedencia voluntaria por agrupación familiar.
Excedencia voluntaria incentivada. (Suprimido por Ley 7/2007)
Excedencia por cuidado de familiares
Excedencia por razón de violencia de género.
e) Suspensión de funciones.
La excedencia por razón de violencia de género sobre la mujer funcionaria, durante
los 2 primeros meses la funcionaria tendrá derecho a percibir las retribuciones íntegras
y, en su caso, las prestaciones familiares por hijo a cargo.
También tendrán derecho a un período de excedencia de duración no superior a 3
años, los funcionarios para atender al cuidado de un familiar que se encuentre a su
cargo, hasta el 2º grado inclusive de consanguinidad o afinidad, que por razones de
edad, accidente, enfermedad o discapacidad no pueda valerse por si mismo y no
desempeñe actividad retribuida.
El período de permanencia en esta situación será computable a efectos de trienios,
consolidación de grado personal y derechos pasivos.

Modelo solicitud excedencia cuidado de hijos Modelo


solicitud de compatibilidad

GRUPOS DE CLASIFICACIÓN DE LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS DE


CARRERA:
(Modificaciones Ley 7/2007)
Según el Estatuto Básico
CUERPO O ESCALA NIVEL MÍNIMO NIVEL MÁXIMO
GRUPO A: Subgrupo 20 30
A1 y A2

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GRUPO B 16 26
GRUPO C: *Subgrupo 11 22
C1 y C2
*Subgrupo C1 (antiguo 9 18
D)
*Subgrupo C2 (antiguo 7 14
E)
Transitoriamente los Grupos de clasificación existentes a la entrada en vigor del
Estatuto Básico se integran de forma automática en los Grupos de clasificación
profesional de funcionarios previstos en el artículo 76 del EBEP, de cuado con las
siguientes equivalencias:
CUERPO O ESCALA NIVEL MÍNIMO NIVEL MÁXIMO
GRUPO A: Subgrupo 20 30
A1
GRUPO B: Subgrupo A2 16 26
GRUPO C: Subgrupo 11 22
C1
GRUPO D: Subgrupo 9 18
C2
GRUPO E: Disp.Ad. 7ª 7 14

EL GRADO PERSONAL DE LOS FUNCIONARIOS:

Los puestos de trabajo, se clasifican en 30 niveles.

· Todos los funcionarios de carrera adquirirán un grado personal por el desempeño


de uno o más puestos del nivel correspondiente durante dos años continuados o tres
con interrupción, con excepción de que una vez consolidado el grado inicial y sin

52
perjuicio de lo antes referido, el tiempo prestado en comisión de servicios será
computable para consolidar el grado correspondiente al puesto desempeñado siempre
que se obtenga con carácter definitivo dicho puesto u otro de igual o superior nivel.

· Si el puesto obtenido con carácter definitivo fuera de nivel inferior al del


desempeñado en comisión y superior al del grado consolidado, el tiempo de desempeño
en esta situación se computará para la consolidación del grado correspondiente al nivel
del puesto obtenido.

· No se computará el tiempo de desempeño en comisión de servicios cuando el


puesto fuera de nivel inferior al correspondiente al grado en proceso de consolidación.

· No obstante, los funcionarios que obtengan un puesto de trabajo superior en más


de dos niveles al correspondiente a su grado personal, consolidarán cada dos años de
servicios continuados el grado superior en dos niveles al que poseyesen, sin que en
ningún caso puedan superar el correspondiente al del puesto desempeñado ni el
intervalo de niveles correspondiente a su Cuerpo o Escala.

· Si durante el tiempo en que el funcionario desempeña un puesto se modificase


el nivel del mismo, el tiempo de desempeño se computará con el nivel más alto en que
dicho puesto hubiera estado clasificado.

· El tiempo de servicios prestado en adscripción provisional por los funcionarios


removidos en puestos obtenidos por concurso o cesados en puestos de libre designación
no se considerará como interrupción a efectos de consolidación del grado personal si
su duración es inferior a seis meses.

· El tiempo de permanencia en la situación de servicios especiales será computado


a efectos de adquisición del grado personal como prestado en el último puesto

53
desempeñado en la situación de servicio activo o en el que durante el tiempo de
permanencia en dicha situación se hubiera obtenido por concurso.

COMISIONES DE SERVICIOS DE LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS:


Cuando un puesto de trabajo quede vacante podrá ser cubierto, en caso de
urgente e inaplazable necesidad, en comisión de servicios de carácter voluntario, con
un funcionario que reúna los requisitos establecidos para su desempeño en la relación
de puestos de trabajo.
Podrán acordarse también comisiones de servicios de carácter forzosa.
Cuando celebrado concurso para la provisión de una vacante, ésta se declare desierta y
sea urgente para el servicio su provisión, podrá destinarse con carácter forzoso al
funcionario que preste servicios en el mismo Departamento, incluidos sus Organismos
Autónomos o Entidad Gestora de la Seguridad Social, en el municipio más próximo o
con mejores facilidades de desplazamiento y que tenga menores cargas familiares y en
igualdad de condiciones, al de menor antigüedad.
A los funcionarios en comisión de servicios, se les reservará el puesto de
trabajo y percibirán la totalidad de sus retribuciones con cargo a los créditos incluidos
en los programas en que figuren dotados los puestos de trabajo que realmente
desempeñan.
ATRIBUCIÓN TEMPORAL DE FUNCIONES DE FUNCIONARIOS:
En casos excepcionales, los Subsecretarios de los Departamentos Ministeriales
podrán atribuir a los funcionarios el desempeño temporal en comisión de servicios de
funciones especiales que no estén asignados específicamente a los puestos incluidos en
las relaciones de puestos de trabajo, o para la realización de tareas que, por causa de su
mayor volumen temporal u otras razones coyunturales, no puedan ser atendidas con
suficiencia por los funcionarios que desempeñen con carácter permanente los puestos
de trabajo que tengan asignadas dichas tareas.

54
En tal supuesto continuarán percibiendo las retribuciones correspondientes a su
puesto de trabajo, sin perjuicio de la percepción de las indemnizaciones por razón del
servicio a que tengan derecho, en su caso.
PROVISIÓN DE PUESTOS DE LIBRE DESIGNACIÓN DE
FUNCIONARIOS PÚBLICOS:
La facultad de proveer los puestos de libre designación corresponde a los
Ministros de los Departamentos de los que dependan y a los Secretarios de Estado en
el ámbito de sus competencias.
Sólo podrán cubrirse por éste sistema los puestos de Subdirector general,
Delegados y Directores territoriales, provinciales, Servicios Comunes de la Seguridad
Social, Secretarías de Altos Cargos de la Administración y aquellos otros de carácter
directivo o de especial responsabilidad para los que así se determine en las relaciones
de puestos de trabajo.
MOVILIDAD DEL PERSONAL FUNCIONARIO DE CARRERA
Los traslados forzosos por necesidades del servicio o funcionales, podrán efectuarse
en todo el territorio del Estado.
Se atenderá prioritariamente a la voluntariedad de los traslados cuando motivos
excepcionales conlleven la adopción de planes de ordenación de recursos.
MOVILIDAD POR RAZÓN DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Las víctimas de violencia de género tendrán derecho al traslado a otro puesto de
trabajo sin necesidad de que sea vacante de necesaria cobertura.
Se garantiza en todo caso, la intimidad de las víctimas y la confidencialidad de los
datos personales de éstas y de las personas a su cargo.
MOVILIDAD VOLUNTARIA ENTRE ADMINISTRACIONES PÚBLICAS
Los funcionarios de carrera que obtengan destino en otra Administración Pública a
través de los procedimiento de provisión de puestos previstos en el art. 78.2 del EBEP,
quedarán respecto de su Administración de origen en la situación administrativa de
servicio en otra Administraciones Públicas.

55
En los supuestos de cese o supresión del puesto de trabajo, permanecerán en la
Administración de destino, que deberá asignarles un puesto de trabajo conforme a los
sistemas de carrera y provisión de puestos vigentes en dicha Administración.

CESE DE PUESTOS DE LIBRE DESIGNACIÓN:


Los funcionarios nombrados para puestos de trabajo de libre designación
podrán ser cesados con carácter discrecional.
La motivación de esta resolución se referirá a la competencia para adoptarla.
Los funcionarios cesados en un puesto de libre designación serán adscritos
provisionalmente a un puesto de trabajo correspondiente a su Cuerpo o Escala no
inferior en más de dos niveles al de su grado personal en el mismo municipio, en tanto
no obtengan otro con carácter definitivo, con efectos del día siguiente al de la fecha del
cese y de acuerdo con el procedimiento que fije el Ministerio para las Administraciones
Públicas.

VACACIONES: (Modificación introducida por Ley 7/2007, de 12 de abril)


Con carácter general, las vacaciones anuales retribuidas del personal funcionario y
estatutario serán como mínimo de veintidós días hábiles anuales por año natural de
servicio o en forma proporcional al tiempo de servicios efectivos (no se consideran días
hábiles a estos efectos los sábados, salvo horarios especiales).
No se consideran como días hábiles los sábados, sin perjuicio de las adaptaciones
que se establezcan para los horarios especiales.
Se deben disfrutar de forma obligatoria dentro del año natural y hasta el 15 de enero
de año siguiente, en períodos mínimos de 5 días hábiles consecutivos, a estos efectos,
los sábados no serán considerados días hábiles, salvo que en los horarios especiales se
establezca otra cosa.
En caso de haber completado los años de antigüedad en la Administración le
corresponden los siguientes días de vacaciones:

56
Años de servicio Días de vacaciones

15 años de servicio 23 días hábiles


20 años de servicio 24 días hábiles
25 años de servicio 25 días hábiles
30 o más años de servicio 26 días hábiles

Este derecho se hará efectivo a partir del año natural siguiente al cumplimiento de
la antigüedad referida.(Derogado Ley 7/2007)
En el caso de baja por maternidad, cuando esta situación coincida con el
período vacacional, quedará interrumpido el mismo y podrán disfrutarse las
vacaciones finalizado el período de permiso por maternidad, dentro del año
natural o hasta el 15 de enero del año siguiente.

Modificación Ley de Igualdad entre mujeres y hombre 3/2007


Cuando el período de vacaciones coincida con una incapacidad temporal derivada
del embarazo, parto o lactancia natural, o con el permiso de maternidad, o con su
ampliación por lactancia, la empleada pública (Funcionaria o Laboral) tendrá derecho
a disfrutar las vacaciones en fecha distinta, aunque haya terminado el año natural al
que correspondan. Gozarán de este mismo derecho quienes estén disfrutando de
permiso de paternidad. (Reforma introducida por Ley Orgánica 3/2007, para la
igualdad efectiva de mujeres y hombres).
PERMISOS Y LICENCIAS DE LOS EMPLEADOS PÚBLICOS:
Los Funcionarios Públicos a lo largo del año tendrán derecho a:
 6 días por asuntos particulares. Los funcionarios tendrán derecho al disfrute de
2 días adicionales al cumplir el 6º trienio, incrementándose en 1 día adicional
por cada trienio cumplido a partir del 8º.(Modificación Ley 7/200/)
 El 24 y 31 de diciembre, permanecerán cerradas las oficinas públicas, a
excepción de los servicios de Información, Registro General.
 3 días hábiles por el nacimiento, acogida o adopción de un hijo y el
fallecimiento, accidente o enfermedad graves de un familiar dentro del primer

57
grado de consanguinidad o afinidad, cuando el suceso se produzca en la
misma localidad.
 5 días hábiles, por las mismas circunstancias anteriores, pero cuando el suceso
se produzca en distinta localidad.
 3 días hábiles cuando se trate del fallecimiento, accidente o enfermedad graves
de un familiar dentro del primer grado de consanguinidad o
afinidad, cuando se trate de la misma localidad y 5 días hábiles cuando sea
en distinta localidad. (Modificado por LO 3/2007 de igualdad mujeres y
hombres)
 2 días hábiles cuando se trate del fallecimiento, accidente o enfermedad graves
de un familiar dentro de 2º grado de consanguinidad o afinidad, cuando el
suceso se produzca en la misma localidad y 4 días hábiles cuando sea en
distinta localidad.
 4 días hábiles en las mismas circunstancias anteriores, cuando el suceso se
produzca en distinta localidad.
 1 día por traslado de domicilio, sin cambio de residencia.
 La funcionaria, por lactancia de un hijo menor de 12 meses, tendrá derecho a 1
hora diaria de ausencia del trabajo, que podrá dividir en dos fracciones. Este
derecho podrá dividir en dos fracciones. Este derecho podrá sustituirse por una
reducción de la jornada, o en una hora al inicio o al final de la jornada, con la
misma finalidad. Este derecho podrá ser ejercido indistintamente por uno u otro
de los progenitores, en el caso de que ambos trabajen. Igualmente la funcionaria
podrá solicitar la sustitución del tiempo de lactancia por un permiso retribuido
que acumule en jornadas completas el tiempo correspondiente. Este permiso se
incrementará proporcionalmente en los casos de parto múltiple. (Modificado
por LO 3/2007 de igualdad mujeres y hombres)
 En los casos de nacimientos de hijos prematuros o que por cualquier causa
deban permanecer hospitalizados a continuación del parto, la funcionaria o el
funcionario tendrán derecho a ausentarse del trabajo durante un máximo de 2
horas percibiendo las retribuciones íntegras. Asimismo, tendrán derecho a

58
reducir su jornada de trabajo hasta un máximo de 2 horas, con la disminución
proporcional de sus retribuciones. (Modificado por LO 3/2007 de igualdad
mujeres y hombres)
 El funcionario que, por razones de guarda legal, tenga a su cuidado directo
algún menor de 12 años, persona mayor que requiera especial dedicación o a
una pesona con discapacidad, que no desempeñe actividad retribuida, tendrá
derecho a la disminución de su jornada de trabajo. (Modificado por LO 3/2007
de igualdad mujeres y hombres)
 El funcionario que precise atender al cuidado de un familiar en primer grado,
tendrá derecho a solicitar una reducción de hasta el 50% de la jornada laboral,
con carácter retribuido, por razones de enfermedad muy grave y por el plazo
máximo de un mes. Si hubiera más de un titular de este derecho por el mismo
hecho causante, el tiempo de disfrute de esta reducción se podrá prorratear entre
los mismos, respetando en todo caso, el plazo máximo de un mes. (Modificado
por LO 3/2007 de igualdad mujeres y hombres)
El funcionario que, por razones de guarda legal, tenga a su cuidado directo
algún menor de seis años, anciano que requiera especial dedicación o a un
disminuido psíquico o físico, que no desempeñe actividad retribuida, tendrá derecho
a la disminución de su jornada de trabajo. El mismo derecho tendrá el funcionario que
precise encargarse del cuidado directo de un familiar, hasta el segundo grado de
consanguinidad o afinidad, que por razones de edad, accidente o enfermedad no pueda
valerse por sí mismo y que no desempeñe actividad retribuida.(Redacción según Ley
62/2003 de 30 de diciembre, de Medidas Fiscales, administrativas y del orden social).
En caso de lactancia de un hijo menor de nueve meses, la funcionaria tendrá
derecho a 1 hora de ausencia del trabajo, que podrá dividir en dos fracciones. Este
derecho podrá sustituirse por una reducción de la jornada normal en media hora al
inicio y al final de la jornada, o en 1 hora al inicio o al final de la jornada, con la misma
finalidad. Este derecho podrá ser ejercido indistintamente por el padre o por la
madre, en el caso de que ambos trabajen.

59
Estos permisos pueden ser disfrutados en régimen de jornada competa o a tiempo
parcial, a solicitud de los funcionarios y si lo permiten las necesidades del servicio en
los términos que reglamentariamente se determinen (Modificación introducida en la
Ley 30/1984 por Ley 53/2002 de Acompañamiento) Ha sido desarrollado por el Real
Decreto que se refleja a continuación, pudiendo ser ejercido tanto por el padre como
por la madre, previo acuerdo del funcionario afectado y el órgano de
administración.(B.O.E. nº 37 de 12 de febrero)

· Las trabajadores embarazadas tendrán derecho a ausentarse del trabajo, con


derecho a remuneración, para la realización de exámenes prenatales y técnicas de
preparación al parto por el tiempo necesario para su práctica, y previa justificación de
la necesidad de su realización dentro de la jornada de trabajo.
· 16 semanas ininterrumpidas, en el supuesto de parto, las funcionarias
tendrán derecho a ese permiso ampliable a 2 semanas más por cada hijo a partir
del segundo. El permiso se distribuirá a opción de la funcionaria siempre que 6
semanas sean inmediatamente posteriores al parto. En caso de fallecimiento de la
madre, el otro progenitor podrá hacer uso de la totalidad o, en su caso, de la parte que
reste del permiso. No obstante lo anterior, y sin perjuicio de las 6 semanas inmediatas
posteriores al parto de descanso obligatorio para la madre, en el caso de que ambos
progenitores trabajen, la madre, al iniciarse el período de descanso por maternidad,
podrá optar por qu el otro progenitor disfrute de una parte determinada e ininterrumpida
del período de descanso posterior al parto, bien de forma simultánea o sucesiva conel
de la madre. El otro progenitor podrá seguir disfrutando del permiso de maternidad
inicialmente cedido, aunque en el momento previsto para la reincorporación de la
madre al trabajo ésta se encuentre en situación de incapacidad temporal. Los permisos
a que se refiere el presente apartado podrán disfrutarse en régimen de jornada completa

60
o a tiempo parcial, a solicitud de los funcionarios y si lo permiten las necesidades del
servicio, en los términos que reglamentariamente se determinen. En los supuestos de
adopción internacional, cuando sea necesario el desplazamiento previo de los
progenitores al país de origen del adoptado, el funcionario tendrá derecho a disfrutar
de un permiso de hasta 2 meses de duración percibiendo durante este periodo
exclusivamente las retribuciones básicas. Durante el disfrute de los permisos regulados
en este apartado se podrá participar en los cursos de formación que convoque la
Administración. (Modificado por LO 3/2007 de igualdad mujeres y hombres)
En los casos previstos en este apartado, el tiempo transcurrido en la situación de
permiso por parto o maternidad se computará como de servicio efectivo a todos los
efectos, garantizándose la plenitud de derechos económicos de la funcionaria y, en su
caso, del otro progenitor funcionario, durante los períodos posteriores al disfrute de
éste, si de acuerdo con la normativa aplicable, el derecho a percibir algún concepto
retributivo se determina en función del período de disfrute del permiso. (Modificado
por LO 3/2007 de igualdad mujeres y hombres)
Los funcionarios que hayan hecho uso del permiso por parto o maternidad, tendrán
derecho, una vez finalizado el período de permiso a reintegrarse a su puesto de trabajo
en términos y condiciones que no le resulten menos favorables al disfrute del permiso,
así como a beneficiarse de cualquier mejora en las condiciones de trabajo a las que
hubiera podido tener derecho durante su ausencia. (Modificado por LO 3/2007 de
igualdad mujeres y hombres)
· Permisos para la formación: El tiempo de asistencia a los cursos de formación
programados por distintos órganos de la Administración General del Estado para la
capacitación profesional o para la adaptación a un nuevo puesto de trabajo, y los
organizados por los diferentes promotores previstos en el acuerdo de formación
continua vigente en las Administraciones Públicas, se considerará tiempo de trabajo a
todos los efectos, cuando los cursos se celebren dentro de ese horario. Igualmente se
concederá esta licencia a los funcionarios en prácticas que ya estuviesen prestando
servicios remunerados en la Administración como funcionarios de carrera o
interinos durante el tiempo que se prolongue el curso selectivo o periodo de prácticas,

61
percibiendo las retribuciones que para los funcionarios en práctica establezca la
normativa vigente. (Redactado conforme Ley 62/2003 de 30 de diciembre de Medidas
Fiscales, Administrativas y del Orden Social).
· Permisos retribuidos para concurrir a exámenes finales y pruebas de aptitud y
evaluación para la obtención de un título académico o profesional reconocidos, durante
los días de su celebración.
· Permisos percibiendo sólo retribuciones básicas, con un límite máximo de
40 horas al año, para la asistencia a cursos de perfeccionamiento profesional distintos
a los contemplados en el apartado anterior y cuyo contenido esté directamente
relacionado con el puesto de trabajo o la correspondiente carrera profesional
administrativa, previo informe favorable del superior jerárquico correspondiente.
· Permiso no retribuido, de una duración máxima de 3 meses, para la asistencia
a cursos de perfeccionamiento profesional no directamente relacionados con la función
pública, siempre que la gestión del servicio y la organización del trabajo lo permitan.
Los períodos de disfrute de estos permisos no podrán acumularse a otros tipos
de permisos o licencias.

Modelo solicitud permiso por fallecimiento familiar

Movilidad de la funcionaria víctima de la violencia de género (Modificación


RD 255/2006)

La funcionaria víctima de violencia de género que, para hacer efectiva su protección


o el derecho a la asistencia social integral, se vea obligada a abandonar el puesto de
trabajo donde venía prestando sus servicios podrá solicitar el traslado a un puesto de
trabajo en distinta unidad administrativa, en la misma o en otra localidad. En dicha
solicitud se indicará la localidad o localidades a las que solicita el traslado, debiendo ir
acompañada de copia de la orden de protección o, excepcionalmente hasta tanto se
dicte la orden de protección, de informe del Ministerio Fiscal que indique la existencia
de indicios de que la demandante es víctima de violencia de género. 2. Si concurrieran

62
las circunstancias previstas legalmente, el órgano competente adjudicará un puesto
propio de su cuerpo o escala, cuyo nivel de complemento de destino y específico no
sea superior al del puesto de origen, dotado presupuestariamente, que se encuentre
vacante y sea de necesaria provisión. La funcionaria deberá cumplir los requisitos
previstos en la relación de puestos de trabajo.

Movilidad por razones de salud o de rehabilitación (Modificación RD


255/2006)

1. Previa solicitud basada en motivos de salud o rehabilitación del funcionario, su


cónyuge, o los hijos a su cargo, se podrá adscribir a los funcionarios a puestos de trabajo
de distinta unidad administrativa, en la misma o en otra localidad. En todo caso, se
requerirá el informe previo del servicio médico oficial legalmente establecido. Si los
motivos de salud o de rehabilitación concurren directamente en el funcionario
solicitante, será preceptivo el informe del Servicio de prevención de riesgos laborales
del departamento u organismo donde preste sus servicios.
2. La adscripción estará condicionada a que exista puesto vacante, dotado
presupuestariamente, cuyo nivel de complemento de destino y específico no sea
superior al del puesto de origen, y que sea de necesaria provisión. El funcionario deberá
cumplir los requisitos previstos en la relación de puestos de
trabajo. La adscripción tendrá carácter definitivo cuando el funcionario ocupara con tal
carácter su puesto de origen y, en este supuesto, deberá permanecer un mínimo de dos
años en el nuevo puesto, salvo en los supuestos previstos en el artículo 41.2 de este
reglamento. El cese en el puesto de origen y la toma de posesión en el nuevo puesto de
trabajo deberán producirse en el plazo de tres días hábiles si no implica cambio de
residencia del funcionario, o de un mes si comporta cambio de residencia.

RETRIBUCIONES DE LOS EMPLEADOS PÚBLICOS


Las retribuciones de los funcionarios son básicas y complementarias.
Son retribuciones básicas:

63
Las retribuciones que retribuyen al funcionario según la adscripción de su cuerpo o
escala a un determinado Subgrupo o Grupo de clasificación profesional, en el supuesto
de que este no tenga subgrupo, por cada tres años de servicio y por su antigüedad en el
mismo. Dentro de ellas, están comprendidas los componentes de sueldo y trienios de
las pagas extraordinarias.
Las pagas extraordinarias serán dos al año, cada una por el importe de una
mensualidad de retribuciones básicas y de la totalidad de las retribuciones
complementarias, salvo aquéllas a las que se refieren al grado de interés, iniciativa o
esfuerzo, o los servicios extraordinarios.
Cuando un funcionario cambie de adscripción a grupo antes de completar un trienio,
la fracción de tiempo transcurrido se considerará como tiempo de servicios prestados
en el nuevo grupo.
Las pagas extraordinarias, que serán de dos al año por un importe mínimo cada una
de ellas de una mensualidad del sueldo y trienios, se devengarán los meses de junio y
diciembre.
Retribuciones básicas para el 2010
Sueldo Trienios
Grupo/Subgrupo Ley 7/2007 – –
Euros Euros

A1 13.935,60 535,80

A2 11.827,08 428,76

B 10.264,44 373,68

C1 8.816,52 322,08

C2 7.209,00 215,28

E (Ley 30/1984) y Agrupaciones Profesionales


6.581,64 161,64
(Ley 7/2007)
Los funcionarios interinos incluidos en el ámbito de aplicación de la Ley 7/2007, de
12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público, percibirán las retribuciones

64
básicas, incluidos trienios, correspondientes al grupo o subgrupo en el que esté incluido
el Cuerpo en que ocupen vacante, siendo de aplicación a este colectivo lo dispuesto en
el artículo 28.Uno. B) de la Ley de PGE, las retribuciones complementarias que
correspondan al puesto de trabajo que desempeñen y lo previsto en el artículo 28.Uno.
D), de la Ley de Presupuestos Generales del Estado (LPGE), excluidas las que estén
vinculadas a la condición de funcionario de carrera.
Modificación de salarios por Real Decreto-ley 8/2010, de 20 de mayo, por el que
se adoptan medidas extraordinarias para la reducción del déficit público (BOE 24
de mayo)

Sueldo Trienios
Grupo/Subgrupo Ley 7/2007 – –
Euros Euros

A1 13.308,60 511,80

A2 11.507,76 417,24

B 10.059,24 366,24

C1 8.640,24 315,72

C2 7.191,00 214,80

E (Ley 30/1984) y Agrupaciones Profesionales (Ley


6.581,64 161,64
7/2007)

Son retribuciones complementarias:


El complemento de destino correspondiente al nivel del puesto que se desempeñe.
Modificación de retribuciones por Real Decreto-ley 8/2010, de 20 de mayo, por
el que se adoptan medidas extraordinarias para la reducción del déficit
público (BOE 24 de mayo)

Complemento de destino hasta el 31 de Complemento de destino efectos del 1


mayo 2010 de junio 2010

65
Importe Importe Importe Importe
Nivel – Nivel – Nivel – Nivel –
Euros Euros Euros Euros

30 12.236,76 15 4.136,04 30 11.625,00 15 3.929,28


29 10.975,92 14 3.852,72 29 10.427,16 14 3.660,12
28 10.514,52 13 3.568,68 28 9.988,80 13 3.390,36
27 10.052,76 12 3.285,00 27 9.550,20 12 3.120,84
26 8.819,28 11 3.001,44 26 8.378,40 11 2.851,44
25 7.824,84 10 2.718,12 25 7.433,64 10 2.582,28
24 7.363,20 9 2.576,40 24 6.995,04 9 2.447,64
23 6.901,92 8 2.434,20 23 6.556,92 8 2.312,52
22 6.440,04 7 2.292,60 22 6.118,08 7 2.178,00
21 5.979,12 6 2.150,76 21 5.680,20 6 2.043,24
20 5.554,08 5 2.008,92 20 5.276,40 5 1.908,48
19 5.270,52 4 1.796,28 19 5.007,00 4 1.706,52
18 4.986,72 3 1.584,24 18 4.737,48 3 1.505,04
17 4.703,04 2 1.371,36 17 4.467,96 2 1.302,84
16 4.420,08 1 1.158,84 16 4.199,16 1 1.101,00

El complemento específico destinado a retribuir las condiciones particulares de


algunos puestos de trabajo en atención a su especial dificultad técnica, dedicación,
responsabilidad, incompatibilidad, peligrosidad o penosidad. En ningún caso podrá
asignarse más de un complemento específico a cada puesto de trabajo.
El complemento de productividad destinado a retribuir el especial rendimiento, la
actividad extraordinaria y el interés o iniciativa con que el funcionario desempeñe su
trabajo.

66
Su cuantía global no podrá exceder de un porcentaje sobre los costes totales de
personal de cada programa y de cada órgano que se determinará en la Ley de
Presupuestos. El responsable de la gestión de cada programa de gasto, dentro de las
correspondientes dotaciones presupuestarias determinará, de acuerdo con la normativa
establecida en la Ley de Presupuestos, la cuantía individual que corresponda, en su
caso, a cada funcionario.
En todo caso, las cantidades que perciba cada funcionario por este concepto serán
de conocimiento público de los demás funcionarios del Departamento u Organismo
interesado así como de los representantes sindicales.
Las gratificaciones por servicios extraordinarios, fuera de la jornada normal, que en
ningún caso podrán ser fijas en su cuantía y periódicas en su devengo.
Retribuciones complementarias para el 2011
A efectos del complemento de destino se establece dentro de cada grupo los
siguientes niveles:
Nivel
Cuerpos o Escalas Nivel mínimo
máximo
Grupo A (actual A1) 20 30
Grupo B (actual A2) 16 26
Grupo C (actual C1) 11 22
Grupo D (actual C2) 9 18
Grupo E (actuales
agrupaciones 7 14
profesionales)
Deducción de retribuciones
Sin perjuicio de la sanción disciplinaria que pueda corresponder, la parte de jornada
no realizada dará lugar a la deducción proporcional de haberes, que no tendrá carácter
sancionador.
Quienes ejerciten el derecho de huelga no devengarán ni percibirán las retribuciones
correspondientes al tiempo en que hayan permanecido en esta situación sin que la

67
deducción de haberes que se efectúe tenga carácter de sanción, ni afecte al régimen
respectivo de sus prestaciones sociales.
Los funcionarios percibirán las indemnizaciones correspondientes por razón
de servicio.
Determinación de la cuantía de los conceptos retributivos.
Las cuantías de las retribuciones básicas de las letras a, y b, del apartado 2 del
artículo 23 de esta Ley, serán iguales en todas las Administraciones Públicas, para cada
uno de los grupos en que se clasifican los Cuerpos, Escalas, categorías o clases de
funcionarios. Asimismo las cuantías de las pagas extraordinarias serán iguales, en todas
las Administraciones Públicas, para cada uno de los grupos de clasificación según el
nivel del complemento de destino que se perciba.
El sueldo de los funcionarios del grupo A no podrá exceder en más de tres veces al
sueldo de los funcionarios del grupo E.
La cuantía de las retribuciones básicas, de los complementos de destino asignados a
cada puesto de trabajo y de los complementos específicos y de productividad, en su
caso, deberá reflejarse para cada ejercicio presupuestario en la correspondiente Ley de
Presupuestos Generales del Estado y figurar en los Presupuestos de las demás
Administraciones Públicas.
MOBBING DEL FUNCIONARIO PÚBLICO
Los funcionarios públicos que están siendo víctimas de estas conductas de
hostigamiento pueden reclamar ante su respectivo órgano superior jerárquico una
conducta activa tendente a evitar y prevenir el daño. En caso de no obtenerla en el plazo
de 3 meses, pueden interponer una demanda ante la jurisdicción contencioso
administrativa y reclamar, además, la indemnización de los daños y perjuicios
ocasionados.

68
RÉGIMEN DISCIPLINARIO FUNCIONARIOS PÚBLICOS
Se considerarán como faltas muy graves:
a. El incumplimiento del deber de respeto a la Constitución y a los respectivos
Estatutos de Autonomía de las Comunidades Autónomas y ciudades de Ceuta y Melilla,
en el ejercicio de la función pública.
b. Toda actuación que suponga discriminación por razón de origen racial o étnico,
religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual, sexo, lengua, opinión,
lugar de nacimiento o vecindad, o cualquier otra condición o circunstancia personal o
social, así como el acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones,
discapacidad, edad u orientación sexual y el acoso moral, sexual y por razón de sexo.
c. El abandono del servicio, así cono no hacerse cargo voluntariamente de las tareas
o funciones que tienen encomendadas.
d. La adopción de acuerdos manifiestamente ilegales que causen perjuicio grave a
la Administración o a los ciudadanos.
e. La publicación o utilización indebida de la documentación o información a que
tengan o hayan tenido acceso por razón de su cargo o función.
f. La negligencia en la custodia de secretos oficiales, declarados así por Ley o
clasificados como tales, que sea causa de su publicación o que provoque su difusión o
conocimiento indebido.
g. El notorio incumplimiento de las funciones esenciales inherentes al puesto de
trabajo o funciones encomendadas.
h. La violación de la imparcialidad, utilizando las facultades atribuidas al puesto de
trabajo o funciones encomendadas.
i. La desobediencia abierta a las órdenes o instrucciones de un superior, salvo que
constituyan infracción manifiesta del Ordenamiento Jurídico.
j. La prevalencia de la condición de empleado público para obtener un beneficio
indebido para sí o para otro.
k. La obstaculación al ejercicio de las libertades públicas y derechos sindicales.
l. La realización de actos encaminados a coartar el libre ejercicio del derecho de
huelga.

69
m. El incumplimiento de la obligación de atender los servicios esenciales en caso
de huelga.
n. El incumplimiento de las normas sobre incompatibilidades cuando ello dé lugar
a una situación de incompatibilidad.
ñ. La incomparecencia injustificada en las comisiones de investigación de las Cortes
Generales y de las Asambleas Legislativas de las Comunidades Autónomas.
o. El acoso laboral.
p. También serán faltas muy graves las que queden tipificadas como tales en Ley de
las Cortes Generales o de la Asamblea Legislativa de la correspondiente Comunidad
Autónoma o por los convenios colectivos en el caso del personal laboral.
Prescripción de las faltas y sanciones
Las infracciones prescribirán:
A los 3 años prescribirán las infracciones muy graves.
A los 2 años las graves
A los 6 meses las leves.
Las sanciones prescribirán:
A los 3 años prescribirán las muy graves.
A los 2 años las graves
Al año las leves.
INCOMPATIBILIDADES
Ley 53/1984, de 26 de diciembre, de Incompatibilidades del Personal al Servicio
de las Administraciones Públicas.
El personal comprendido en el ámbito de aplicación de esta Ley no podrá
compatibilizar sus actividades con el desempeño, por si o mediante sustitución, de un
segundo puesto de trabajo, cargo o actividad en el Sector Público, salvo en los
supuestos previstos en la misma.
A los solos efectos de esta Ley se considerar actividad en el sector público la
desarrollada por los miembros electivos de las asambleas legislativas de las
Comunidades Autónomas y de las corporaciones locales, por los altos cargos y restante
personal de los órganos constitucionales y de todas las Administraciones Públicas,

70
incluida la Administración de Justicia, y de los entes, organismos y empresas de ellas
dependientes, entendiéndose comprendidas las entidades colaboradoras y las
concertadas de la Seguridad Social en la prestación sanitaria.
2. Además, no se podrá percibir, salvo en los supuestos previstos en esta Ley, este
mas de una remuneración con cargo a los presupuestos de las Administraciones
Públicas y de los entes, organismos y empresas de ellas dependientes o con cargo a los
de los órganos constitucionales, o que resulte de la aplicación de arancel, ni ejercer
opción por percepciones correspondientes a puestos incompatibles.
A los efectos del párrafo anterior, se entender por remuneración cualquier derecho
de contenido económico derivado, directa o indirectamente, de una prestación o
servicio personal, sea su cuantía fija o variable y su devengo periódico u ocasional.
3. En cualquier caso, el desempeño de un puesto de trabajo por el personal incluido
en el ámbito de aplicación de esta Ley ser incompatible con el ejercicio de cualquier
cargo, profesión o actividad, público o privado, que pueda impedir o menoscabar el
estricto cumplimiento de sus deberes o comprometerse imparcialidad o independencia.
Retribuciones de funcionarios en prácticas y de interinos:
Percibirán las retribuciones básicas y las pagas extraordinarias correspondientes al
Subgrupo o Grupo de adscripción, en el supuesto de que éste no tenga Subgrupo y las
retribuciones complementarias relativas correspondientes a:

- La especial dificultad técnica, responsabilidad, dedicación, incompatibilidad exigible


para el desempeño de determinados puestos de trabajo o las condiciones en que se
desarrolla el trabajo.

- El grado de interés, iniciativa o esfuerzo con que el funcionario desempeña su trabajo


y el rendimiento o resultados obtenidos.

- Los servicios extraordinarios prestados fuera de la jornada normal de trabajo.

- La categoría de entrada en el cuerpo o escala en el que se le nombre.

71
Se reconocerán los trienios correspondientes a los servicios prestados antes del 13 de
mayo de 2007 que tendrán efectos retributivos únicamente a partir de la entrada en
vigor del mismo.

En cuanto a las retribuciones de los funcionarios en prácticas, se determinarán por las


Administraciones Públicas y como mínimo, se corresponderán a las del sueldo del
Subgrupo o Grupo, en el supuesto de que éste no tenga Subgrupo, en que aspiren a
ingresar.

Modelo solicitud compatibilidad


DERECHO DE ACCESO A LA FUNCIÓN PÚBLICA
Acceso a la función pública.
1. De acuerdo con el derecho comunitario, los nacionales de los demás Estados
miembros de la Unión Europea podrán acceder en igualdad de condiciones que los
españoles a todos los empleos públicos, salvo que impliquen una participación directa
o indirecta en el ejercicio del poder público y se trate de funciones que tienen por objeto
la salvaguarda de los intereses del Estado o de las Administraciones públicas.
2. Lo establecido en el apartado anterior será asimismo de aplicación al cónyuge de
los españoles y de los nacionales de otros Estados miembros de la Unión Europea,
siempre que no estén separados de derecho, así como a sus descendientes y a los de su
cónyuge, siempre que no estén separados de derecho, menores de 21 años o mayores
de dicha edad que vivan a sus expensas.
Igualmente, se extenderá a las personas incluidas en el ámbito de aplicación de los
Tratados internacionales celebrados por la Comunidad Europea y ratificados por
España, en los que sea de aplicación la libre circulación de trabajadores.
3. El Gobierno o, en su caso, los órganos correspondientes de las Comunidades
Autónomas o de las demás Administraciones públicas determinarán, en el ámbito de
sus respectivas competencias, los Cuerpos, Escalas, plazas, empleos o puestos a los que
no puedan acceder los nacionales de los demás Estados miembros de la Unión Europea.

72
(Artículo redactado conforme a la Ley 55/1999, de 29 de diciembre).
Modificación Ley de Igualdad entre mujeres y hombre 3/2007
La aprobación de convocatorias de pruebas selectivas para el acceso al empleo
público deberá acompañarse de un informe de impacto de género, salvo en casos de
urgencia y siempre sin perjuicio de la prohibición de discriminación por razón de sexo.
Requisitos.
1. Los nacionales de los demás Estados miembros de la Comunidad Europea, para
ser admitidos a los procedimientos de selección, deberán acreditar su nacionalidad y el
cumplimiento de los requisitos establecidos para todos los participantes.
2. Deberán acreditar igualmente, no estar sometidos a sanción disciplinaria o
condena penal que impida, en su Estado, el acceso a la función pública.
3. El Ministro de Administraciones Públicas, en el ámbito de la Administración
General del Estado, determinará el sistema de acreditación de los requisitos a los que
se refieren los apartados anteriores de este artículo. (Apartado adicionado por la Ley
55/1999, de 29 de diciembre).
Asimismo, la pérdida de cualquiera de los requisitos que, conforme a lo dispuesto
en el apartado 2 del artículo 1 de la presente Ley, habilitan para el acceso al empleo
público en igualdad de condiciones con los españoles, dará lugar a la pérdida de la
condición de funcionario de carrera, a no ser que el interesado cumpla cualquier otro
de los requisitos previstos en el mencionado apartado. (Párrafo adicionado por la Ley
55/1999, de 29 de diciembre)
El Real Decreto-ley 13/2010, de 3 de diciembre, de actuaciones en el ámbito fiscal,
laboral y liberalizadoras para fomentar la inversión y la creación de empleo,
establece que todos los funcionarios que ingresen en cualquier Administración
Pública española a partir del 1 de enero de 2011 quedarán incluidos en el Régimen
General de la Seguridad Social, si bien mantendrán, cuando así proceda de acuerdo
con su normativa, el Mutualismo Administrativo.
NÚMERO DE FUNCIONARIOS PÚBLICOS A 1 de Enero 2010

73
ADMINISTRACIÓN 591.559 21,9%
PÚBLICA ESTATAL
Administración 241.152 8,9%
General del Estado
Fuerzas y Cuerpos 137.087 5,1%
Seguridad Estado
Fuerzas Armadas 132.486 4,9%
Administración de 23.968 0,9%
Justicia
Entes Públicos y 56.866 2,1%
Organismos Públicos
Datos estadísticos - Pulsar para ver en pdf

Régimen Legal aplicable a los Funcionarios Públicos:


· Decreto 315/1964, de 7 de febrero, por el que se aprueba la Ley Articulada de
Funcionarios Civiles del Estado.
· Ley 30/1984, de 2 de agosto, de Medidas para la Reforma de la Función Pública.
· Ley 23/1988, de 28 de julio, de modificación para la Reforma de la Función
Pública.
· Real Decreto 172/1988, de 22 de febrero, sobre procedimiento de jubilación de
Funcionarios Civiles del Estado.
· Real Decreto 691/1991, de 12 de abril, sobre cómputo recíproco de cuotas entre
Regímenes de Seguridad Social.

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· Real Decreto 851/1992, de 10 de julio, por el que se regulan determinadas
pensiones extraordinarias causadas por actos de terrorismo.
· Ley 53/1984, de 26 de diciembre, de Incompatibilidades del Personal al Servicio
de las Administraciones Públicas.
· Ley 12/1995, de 11 de mayo, de Incompatibilidades de los Miembros del Gobierno
de la Nación y de los Altos Cargos de la Administración General del Estado.
· Real Decreto 598/1985, de 30 de abril, sobre Incompatibilidades del personal al
servicio de la Administración del Estado, de la Seguridad Social y de los Entes,
Organismos y Empresas dependientes.
· Ley 7/1990, de 19 de julio, sobre negociación colectiva y participación en la
determinación de las condiciones de trabajo de los empleados públicos.
· Real Decreto 364/1995, de 10 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento
General de Ingreso del Personal al Servicio de la Administración General del Estado
y de Provisión de Puestos de trabajo y Promoción Profesional de los Funcionarios
Civiles de la Administración General del Estado.
· Real Decreto 33/1986, de 10 de enero, por el que se aprueba el reglamento de
Régimen Disciplinario de los Funcionarios de la Administración Civil del Estado.
· Orden de 6 de febrero de 1989, por la que se dispone la publicación de la
Resolución conjunta de las Secretarías de Estado de Hacienda y de Administraciones
Públicas, por la que se aprueba el modelo de relaciones de puestos de trabajo de
personal funcionario y se dictan normas para su elaboración.
·Decreto 361/1971, de 18 de febrero, sobre indemnización por residencia,
desarrollada por diversas órdenes ministeriales que adecuan las cantidades
indemnizables.
· Real Decreto 456/1986, de 10 de febrero por el que se fijan las retribuciones de
los funcionarios en prácticas.
· Real Decreto 236/1988, de 4 de marzo, sobre indemnizaciones por razón de
servicio, desarrollada por diversas Resoluciones que aumentan sus cuantías.
· Orden de 8 de noviembre de 1994, sobre justificación y anticipos de las
indemnizaciones por razón del servicio.

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· Real Decreto 6/1995, de 13 de enero, por el que se regula el régimen de
retribuciones de los funcionarios destinados en el extranjero.
· Ley 17/1993, de 23 de diciembre, sobre el acceso a determinados sectores de la
Función Pública de los nacionales de los demás Estados miembros de la Comunidad
Europea.
· Real Decreto 800/1995, de 19 de mayo, por el que se regula el acceso a
determinados sectores de la Función Pública de los nacionales de los demás Estados
miembros de la Unión Europea.
· Ley 70/1978, de 26 de diciembre, de reconocimiento de servicios previos en la
Administración Pública.
· Real Decreto 365/1995, de 10 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento de
Situaciones Administrativas de los Funcionarios Civiles de la Administración Civil del
Estado.
· Real Decreto 375/2003, de 28 de marzo, por el que se aprueba el Reglamento
General del Mutualismo Administrativo.
· Resolución de 15 de febrero de 1996, de la Secretaría de Estado para la
Administración Pública y de la Secretaría de Estado de Hacienda, por la que se dictan
reglas aplicables a determinados procedimientos en materia de reingreso al servicio
activo y de asignación de puestos de trabajo.
· Real Decreto 134/2002, de 1 de febrero, por el que se modifica parcialmente el
Régimen Jurídico de las Pensiones de Viudedad y Orfandad en Clases Pasivas.
· Real Decreto 707/2002, de 19 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre
el procedimiento administrativo especial de actuación de la Inspección de Trabajo y
Seguridad Social y para la imposición de medidas correctoras de incumplimientos en
materia de prevención de riesgos laborales en el ámbito de la Administración General
del Estado.
· Resolución de 10 de marzo de 2003 de la Secretaría de Estado para la
Administración Pública, por la que se dictan instrucciones sobre jornada y horarios
de trabajo del personal civil al servicio de la Administración General del Estado.

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· Acuerdo Administración-Sindicatos Orden APU/390272005 de 15 de diciembre,
por la que se dispone la publicación del Acuerdo de la Mesa General de Negociación
por la que se establecen medidas retributivas y para la mejora de las condiciones de
trabajo y la profesionalización de los empleados públicos.
· Real Decreto 255/2006, de 3 de marzo, por el que se modifican el Reglamento
General de Ingreso del Personal al servicio de la Administración General del Estado
y de Provisión de Puestos de Trabajo y Promoción Profesional de los Funcionarios de
la Administración General del Estado, aprobado por Real Decreto 364/1995, de 10 de
marzo, y el Reglamento de Situaciones Administrativas de los Funcionarios Civiles de
la Administración General del Estado, aprobado por Real Decreto 365/1995, de 10 de
marzo. La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas.

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CONCLUSIÓN

La sentencia como acto procesal del juez que pone fin al proceso contencioso
administrativo es la culminación de todos los actos procesales realizados por las partes
del proceso y es la manifestación de la justicia administrativa.
Recordemos que la finalidad de lo contencioso administrativo es “el control jurídico
por el Poder Judicial de las actuaciones de la administración pública sujetas al derecho
administrativo y la efectiva tutela de los derechos e intereses de los administrados”
De esta manera, lo contencioso administrativo se convierte en un mecanismo
especial de protección de los derechos subjetivos e intereses legítimos de los
administrados en búsqueda de la paz y justicia social. Cuenta con principios procesales
propios que garantizan la igualdad de las partes, el favorecimiento del proceso y la
tutela de los derechos fundamentales.
Requiere el establecimiento de las actuaciones impugnables y pretensiones
contencioso administrativas que muestren a los administrados las posibilidades de
protección de sus derechos. La utilización de condiciones de la acción y presupuestos
procesales ayuda a la construcción de un proceso contencioso administrativo técnico y
sustentado en preceptos doctrinarios que mejoran la administración de justicia en el
Estado.

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Derecho administrativo. (J.G.P.. “Derecho Procesal Administrativo


Hispanoamericano”. Editorial Temis, S.A.. B., 1985. P.. 71).
(J.M.D.O.. “Una Introducción a la Metodología del Derecho. Exposición de la
Metodología del Derecho del profesor R.Z.”. V.H.E.. V., 2000. P.. 103).
(Sentencia de la Sala Constitucional de 5 de abril de 2001. Sentencia número 457.
Caso: F.E.V. y otros. Ponente: J.M.D.O..
(Sentencia de la Sala Constitucional de 28 de marzo de 2000. Sentencia número 158.
Caso: M.. Ponente: H.P.T..

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