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UNIDAD 1 TEÓRICOS

“Clase inaugural” – Bordieu

Todas las proposiciones que hace la sociología pueden y deben aplicarse a los sujetos que hacen la ciencia.
Aplicar la sociología a la sociología es un instrumento indispensable del método sociológico: uno hace la ciencia tanto en
contra de su preparación como con su preparación.
La sociología debe tomar por objeto la lucha por el monopolio de la representación legítima del mundo social.
Esa lucha de las clasificaciones que es una de las dimensiones de cualquier tipo de lucha de clases. La observación del
sociólogo es también producto de toda la historia de las luchas simbólicas que han tenido como objeto la existencia y la
definición de las clases y han contribuido a hacer las clases.
El conocimiento ejerce un efecto cada vez que una parte de la eficacia de los mecanismos cuyas leyes de
funcionamiento estable dependen del desconocimiento es enfrentada, es decir cada vez que se enfrenta a los
fundamentos de la violencia simbólica. Pues esta sólo puede ejercerse en el desconocimiento de las bases reales de la
dominación.
Si hay una verdad, esta es que la verdad es un objeto de lucha, pero ésta sólo puede conducir a la verdad cuando
obedece a una lógica tal que la única forma de vencer al adversario sea empleando contra el las armas de la ciencia y
cooperando así al progreso de la verdad científica.
El principio de la acción histórica no es un objeto, no reside en la conciencia ni en las cosas, sino en la relación
entre dos estados de lo social. Entre la historia objetivada de las cosas, en forma de instituciones y la historia encarnada
en los cuerpos, en forma de disposiciones que denomino habitus.
Podría ser una ruptura decisiva sustituir la relación ingenua entre individuo y sociedad por la relación construida
entre esos dos modos de la existencia social: Campo y Habitus.
Por un lado están las condiciones sociales de la producción de los protagonistas, o para ser más precisos de sus
disposiciones duraderas y por otro la lógica específica de cada uno de los campos de encuentro en que comprometen
estas disposiciones, el campo artístico, el político, el intelectual, etc.
Estas representan una configuración entre otras estructuras de relaciones. Esto supone que uno debe estar
atento a las relaciones pertinentes que suelen ser invisibles o pasar inadvertidas a primera vista, entre las realidades
directamente visibles, como las personas individuales, o las personas colectivas. Esta especie de inducción teórica hace
posible la generalización sobre la base de la hipótesis de la invariación formal dentro de la variación material.
El pensar en términos de campo, supone una ruptura con la representación realista que lleva a reducir el efecto del
medio al efecto de la acción directa que se efectúa en una interacción. La estructura de las relaciones constitutivas del
espacio del campo es la que determina la forma que pueden revestir las relaciones visibles de interacción y el contenido
mismo de la experiencia.
En las acciones siempre hay ciertos agentes, que a no ser que se excluyan del juego, no tienen más remedio que
luchar por mantener o mejorar su posición en el campo, con lo cual contribuyen a imponer sobre todos los demás
presiones a menudo percibidas como algo insoportable que nace de la coexistencia antagonista.
Los dominantes son, con mucha frecuencia aquellos que expresan las fuerzas inmanentes del campo, más que los que la
conducen o las dirigen. Los campos sociales no son campos de fuerza sino campo de luchas destinadas a transformar o
conservar estos campos de fuerzas. Y la relación que mantienen los agentes con el juego, forma parte del juego y puede
ser el principio de su transformación.
Un campo, sólo puede funcionar si encuentra individuos socialmente dispuestos a comportarse como agentes
responsables, a arriesgar su dinero, su tiempo, su honor y su vida, para perseguir las apuestas y obtener los beneficios
que propone, los que de otro modo pueden parecer ilusorios y siempre lo son ya que descansan en la relación de
complicidad ontológica entre el hábitus y el campo que es el principio del ingreso al juego, la adhesión, la ilusio.
En la relación entre el juego y el sentido del juego es donde se engendran las apuestas y se constituyen ciertos valores
que aunque no residen fuera de esta relación se imponen en su interior con una necesidad y evidencias absolutas. Esta
forma originaria de fetichismo es el principio de toda acción. El motor no está en el fin material o simbólico, ni en las
presiones del campo, está en la relación entre el habitus y el campo que hace que el habitus contribuya a determinar
aquello que lo determina.

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La illusio, en el sentido de la inversión en el juego, sólo se convierte en ilusión en el sentido originario de la
acción de engañarse, cuando se aprehende al juego desde afuera.
Es la sociedad la que da sentido a la existencia, que produce los agentes que se juzgan importantes para si
mismos y para los demás. Sin ir tan lejos como Durkheim que dice “la sociedad es dios” yo diría “Dios no es nunca más
que la sociedad” Lo que se espera de Dios no se puede percibir sino de la sociedad. Es la lucha por el reconocimiento
social que libera de la insignificancia, una lucha a muerte por la vida y la muerte simbólica. El juicio de los otros es el
juicio final y la exclusión social es la forma concreta del infierno.

CLASE 1 PRÁCTICOS

“Pensando juntos la práctica docente” – Schejter

Entendemos lo institucional como un fenómenos psicológico trascendente a los individuos, a la vez constitutivo
de la subjetividad. La psicología institucional, además de ser una especialidad del campo profesional, es una perspectiva
de conocimiento que exceso el trabajo en las organizaciones y que permite abordar y conceptualizar lo psicológico en
cualquier ámbito de trabajo.
La materia tiene el propósito de estimular la apertura hacia una redefinición del territorio laboral de los
psicólogos y a la investigación y desarrollo del análisis de las organizaciones y sus atravesamientos institucionales,
además del desarrollo de las prácticas instituidas en la consecución de proyectos colectivos.
Entedemos al análisis de las prácticas como objetivo privilegiado de lo institucional. Dicho análisis posibilita la
autoobservación de los modos de hacer, que a la vez conllevan un replanteo respecto al posicionamiento en relación al
saber, es decir, el cómo y el porqué de dichas prácticas.
La intervención institucional es una metodología de reproducción de conocimiento que permite una indagación y
posibilita la reconstrucción del sentido de las prácticas.
Tres modelos de trabajo instituidos:
- El docente, desde el que se propicia una formación profesional que incluya una perspectiva institucional.
- El de la intervención institucional, sobre los imaginarios sociales y las categorías de pensamiento que
sustentan esas prácticas.
- El de la investigación conjunta de docentes y estudiantes de las prácticas de su formación y ejercicio
profesional de los psicólogos.

El enfoque etnógrafo es un análisis realizado en el campo, a partir de acciones desplegadas en la cotidianeidad


en la que la participación conjunta de los actores hace posible la reflexión.

“La devolución: una metodología instruyente en investigación” – Schejter

La devolución es una instancia donde se visualizan con más claridad el atravesamiento de modelos de
intervención en el proceso de investigación. No se considera como un cierre, sino como una apertura que relanza el
sentido de la investigación e implica un trabajo activo por parte de los investigadores y los actores institucionales.

La devolución en la intervención institucional


La representación instituida en la psicología sobre la devolución está relacionada con la restitución a los actores
de algo enajenado en el proceso de diagnóstico, de intervención o de investigación.
La mirada que aporta el interventor sobre la situación o la reflexión conjunta e intercambio de saberes con los
actores institucionales. Todas las microintervenciones cotidianasdel interventor.

La devolución en investigación

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La devolución en el campo de la investigación suele concebirse como un momento de cierre semejante a la
presentación de un informe final a los actores de la institución. Al realizarse como último paso, no da lugar a reenfocar o
corregir el rumbo de la misma.
En el trabajo de investigación incluiremos varios momentos de devolución: la producción de nuevas preguntas, el
cuestionamiento o modificación de metodologías, la inclusión de nuevas variables que inciden en el problema, la
evaluación del proceso de investigación hasta ese momento y la validación de los resultados. Este modo de hacer
permite ampliar los objetivos de la investigación.
En el trabajo de devolución, el equipo de investigación realiza un trabajo activo para que los actores puedan
pensar su práctica, generando un espacio de reflexión conjunta y de producción de nuevo conocimiento.
Caracterización de la devolución pautada

1° etapa: construcción de la devolución.


Los investigadores construyen la devolución a partir del material relevado previamente, teniendo en cuenta los
efectos que puede producir su presentación. Trata de reflejar un saber construido a los actores, sin atribuirse el
conocimiento de la verdad.
Las actividades que se realizan en esta etapa son: procesamiento de los datos, análisis de los mismos,
sistematización de la información, selección de la información que posibilita la reflexión conjunta sobre el tema,
organización de la información, escritura buscando formas retóricas adecuadas para facilitar la interrogación conjunta, y
no posicionándose en el lugar del “debe ser”, para dar lugar a que los actores puedan relativizar o convalidar las
afirmaciones de los investigadores; y por último, preparación de la consigna de presentación del dispositivo de reflexión
y síntesis.

2° etapa: la devolución propiamente dicha


Es protagonizada por los actores y los investigadores. El equipo de investigación tiende a generar condiciones
que ayuden a aclarar los distintos modos de entender las situaciones, y que faciliten la explicación de ideas y
contradicciones. Esto requiere una actitud permeable y flexible.

3° etapa: efectos mediatos de la devolución en los actores y en el equipo de investigación


Efectos en los actores: se observan y analizan los efectos mediatos que provocó la devolución.
Efectos en los investigadores: se analiza su implicación.

UNIDAD 2 TEÓRICOS

“La intervención psicológica desde la perspectiva institucional. Dimensiones de análisis, objetivos y metodología”
Schejter

¿Qué es una intervención psicológica?


Es entender y modificar el sentido que las personas dan a sus prácticas, desde una aproximación clínica,
simultáneamente intersubejtiva y singular.
Este proceso se da en una interacción en torno a interrogantes compartidos entre personas distintas, que pone
en juego la alteridad, en el seno de una relación simétrica pero desde posiciones y lógicas diferentes.
Supone la posibilidad de construir un conocimiento, al que se accede a través de un camino inductivo, que
problematiza tanto la práctica como la teoría.

¿Cuál es la singularidad de una intervención en Psicología Institucional?


Enfoca la subjetividad y lo social de manera indisociable, buscando un conocimiento que de lugar a la
complejidad. Propone una investigación-intervención conjunta con los participantes de las instituciones.
El profesional, que es parte del campo de análisis, acompaña un proceso de elucidación crítica colectiva de las
significaciones de las prácticas y de las relaciones de poder en torno a la definición de lo verdadero. A fin de buscar

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nuevos modos de conocer, de cambiar paradigmas y maneras de hacer. Interviene introduciendo perspectivas distintas
desde un lugar diferente.

“Amparo y desamparo, esperanza y desesperanza, crédito y descrédito en las instituciones educativas” – Schejter

Los individuos juegan sus intereses en las instituciones, y por lo tanto, invierten su energía en sostenerlas y
conservarlas. Ofrecen matices de identificación que estructuran y sostiene la identidad de los sujetos.

Las instituciones ofrecen amparo psicológico, ya que:


- Les dan pertenencia a una institución, con valores y creencias estables. Pertenecer permite a los sujetos
reconocerse a sí mismos en ellas y recibir conocimientos de terceros. Legitima su accionar y les da seguridad.
- Organiza el pensamiento y la acción, ya que da modelos para ordenar elementos, darles forma, hacerlos
figurables y poder entender la realidad. Da códigos y reglas para conceptualizar. Recorta la realidad poniéndole
nombre a las cosas para conocerlas.
- Da permanencia a un modo de entender las cosas y la vida, ya que sus axiomas son incuestionables, tiende a
mantener los consensos implícitos o inconscientes.
- Posibilitan la sublimación al permitir obtener placer de acciones valoradas socialmente.

La búsqueda de un rumbo institucional


La crisis de confianza en el poder institucional deja a sus miembros al desamparo, es necesario creer en las
propias instituciones para entusiasmarse y hacer.
La propuesta es pensar juntos. Trabajar en equipo no es otra cosa que plantearse y definir los problemas con
otros y en función de eso apuntar desde el saber específico de cada uno a un mismo objetivo. Realizar pequeños
proyectos, ayuda a intentar otros nuevos. Estos proyectos tienen que reflejar los intereses verdaderos de todos los
actores.
La creación surge en la intersección de distintos campos de conocimiento, de disciplinas con modelos de
pensamiento diversos. El rumbo institucional lo marca la definición de curiosidades compartidas, es decir, el
esclarecimiento de qué vale la pena aprender. Esto es un trabajo de investigación colectivo.

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“El análisis clínico en ciencias humanas” – Enriquez

La aproximación clínica parece ser la única adecuada para las ciencias humanas. Se presenta como una ciencia,
un arte de investigación y de búsqueda progresiva de sentido. El sentido no está fijado de una vez para siempre, no existe
de manera empírica. El sentido está para ser buscado, para ser construido en el tiempo, o aún están por aparecer, por
revelarse lentamente en el curso del trabajo.
Las otras aproximaciones (psicológica, antropológica, sociológica), que no quieren ser clínicas, son percibidas de manera
negativa, como objetivantes, modelizantes.

El deseo de saber se origina en el problema existencial que se plantea todo ser humano. ¿Quién soy yo, por qué
estoy acá, por qué he nacido? Las sociedades humanas se hacen la misma pregunta: ¿por qué se ha constituido esta
sociedad? ¿Qué es lo que ha precedido a su nacimiento? ¿Qué es lo que le permite manterse?
No es lo mismo para el niño, que sólo puede encontrar respuesta inmediata al primer elemento de su pregunta.
Para él, conocer un objeto es tocarlo. La pulsión epistemofílica le permite situarse en el mundo y constituir el mundo.
Cuando crezca y hable, cuando se haya transformado en adulto, continuará, junto con los otros, tratando de crear su
mundo. El sujeto humano tiene conciencia, ya que ha entrado en el orden del lenguaje, de vivir en un universo dado que
determina en parte sus conductas. Pero siente que puede actuar sobre ese mundo al percibirlo, gracias a la “imaginación
radical” que le ha sido dada.

El observador no puede ubicarse en una posición neutra, ya que toda observación tiene un impacto sobre el
fenómeno observado.
La aproximación clínica se caracteriza por el hecho de que el clínico está al borde de la cama de su paciente, trata
de escuchar el sufrimiento de su paciente. El objetivo del clínico es ayudar a su cliente a encontrar su propio camino, a
ser capaz de salir del stress y la enfermedad, a comprender el sentido de sus síntomas, a llegar a un estado de equilibrio
superior al precedente, a desarrollar orientaciones normativas y a acceder a un cierto grado de autonomía.

La perspectiva clínica en psicología se desarrolló al final del siglo XIX y principios del XX con objetos
profundamente operativos. Su finalidad era formular un diagnostico que permitiera distinguir los individuos normales de
los patológicos.

Las aproximaciones clínicas favorecen la comprensión (la aptitud de simpatía, empatía, comprensión), del
interior de eso que pasa en el exterior, que permite el advenimiento progresivo del sentido y la interpretación que
permite salir de la confusión.
Todos tenemos la necesidad de explicar, comprender, interpretar el universo en el cual nos movemos y los seres
con los cuales compartimos la vida. Porque somos seres de lenguaje, tenemos la obligación de nombrar los objetos,
actuar sobre ellos para conocerlos y hacerlos pertenecer a nuestro mundo. Explicar, comprender, interpretar, supone que
la pulsión epistemofílica pueda volverse una pulsión sublimada, obrando como libertad de espíritu.
La sublimación aparece como búsqueda apasionada de la verdad, como construcción de un objeto científico. Ello
permite que la pulsión de dominio se transforme en deseo de investigación, respetando al objeto estudiado. Esto supone
estar preparado para vivir la experiencia de la interrogación y la duda, los remordimientos, la pérdida de certezas, el
reconocer su propia extranjeridad. Debe transformar el vacío profundo en él en deseo y voluntad de creación. La
sublimación implica reencontrarse a sí mismo con la sorpresa que provoca en reencuentro que se da en el
reconocimiento del otro.
Este trabajo no puede hacerse solo: el lenguaje nos invita a la intercomunicación, y así pensar nuestro propio
pensamiento.

El investigador debe abrir el campo de lo posible. Si éste no siente nada, si no está atravesado por la libido, por la
urgencia de la vida, no será más que el portador de una violencia mortífera que buscará detectar en los otros para seguir
sintiéndose vivos.

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Se debe estudiar las razones por las que los pueblos marchan con la creencia, la idealización de sus lideres, no
queriendo saber sobre la verdad; y en otros casos son capaces de tomar conciencia de la complejidad de las situaciones,
de rebelarse a pesar de los riesgos e intentar construir instituciones que les permitan expresarse y reencontrar a los
otros, haciendo prevalecer las pulsiones de vida sobre las de muerte.
La psicosociología y la sociología clínica ayudarán a vivir no en la sumisión sino en la autonomía, a auto-
organizarnos, a superarnos.

“Una mirada desde la psicosociologia y la clínica” - Souto

La psicología social y la psicosociología


La psicología social surge en la primera mitad del siglo XX como una disciplina de interfase entre la Sociología y la
Psicología, que intenta articular dos órdenes de realidades aisladas y opuestas. Se ocupa del estudio de la interacción, del
individuo en sus relaciones sociales, del espacio de lo relacional entre los individuos. Pone en el centro lo relacional, el
encuentro interactivo con otros. Es una disciplina fundamentalmente teórica, que construye el conocimiento en
investigaciones de corte experimentalista.
La Psicosociología surge en Francia por un interés de dar respuesta a situaciones concretas de conflicto, a la
dramática que se planteaba en las organizaciones de diverso tipo en períodos de guerra y posguerra. Se requería de una
mirada de las ciencias sociales para comprender y ayudar a solucionar los problemas existentes.
Aunque esta última está vinculada a la Psicología social, presenta diferencias:
- Es una disciplina de intervención en campos muy diversos y amplios, que extiende sus prácticas mpas allá de los
grupos, para ocuparse de las organizaciones e instituciones sociales.
- Resolver conflictos mediante la palabra y el análisis.
- Es una disciplina de acción, con contribuciones teóricas y de práctica social.
- La construcción del conocimiento responde a la clínica y no a la experimentación, se relaciona con la
intervención, teorizando sobre los modos de operar y las transformaciones que generan.
- Estudia los fenómenos y procesos en movimiento, e incluye otra realidad del orden de los fantasmas individuales
y colectivos.
- Se diferencia, en síntesis, por el enfoque clínico y no experimental, por la modalidad de teorizar a partir de la
intervención, por su deslizamiento de la focalización en el grupo a la organización y lo social, por su carácter de
compromiso militante y de intervención, por la incorporación de la teoría psicoanalítica, por la inclusión del
sujeto investigador desde su implicación.

El problema abordado por la Psicosociología es cómo hacer que cada uno pueda hablar en su propio nombre,
cooperar con los otros, reconociendo su alteridad y fundando instituciones de las cuales cada uno se sienta formando
parte, siendo el psicosociologo un tercero, que a través del proceso de intervención facilita la apertura, el movimiento de
formaciones coaguladas.

Tres enfoques distintos que tienen desarrollos paralelos:


- La psicología social como ciencia del comportamiento del hombre en sociedad. Conocimiento sobre los
pequeños grupos, las representaciones sociales y las actitudes como fenómenos microsociales.
- La Psicosociología como práctica profesionalizada de consultores con un enfoque clínico, en relación de escucha,
con disposición de reconocimiento y análisis de la implicación y con trabajo de análisis a partir de demandas,
sobre un terreno en situaciones y con duración temporal.
- La intervención institucional desde el socioanálisis, orientada al cambio y la transformación propia de las ciencias
humanas y sociales.
Los enfoques institucionales y la clínica
Un abordaje institucional implica la definición de la institución como objeto de análisis, de investigación o de
operación. Ese objeto puede ser la institución en totalidad, un sector de la misma, algún componente que se privilegie.
La selección de un enfoque institucional hace referencia a cierto cuerpo y nociones teóricas.

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Perspectiva que incluye la mirada del objeto desde cierta posición de un sujeto que se ubica para tener una
lectura del mismo. Implica también las relaciones con otros campos.
Sujeto, objeto, enfoque, perspectivas, campos y modos de relación entre ellos aparecen conformando un
abordaje. La definición de ellos puede dar lugar a diversidad de abordajes dentro de lo institucional.

Distinción entre el abordaje institucional y la inclusión de la dimensión institucional: la segunda hace referencia a
la necesidad de considerar los aspectos institucionales aún en estudios que no tengan como objeto la institución; la
primera toma como objeto la institución y la organización, aunque incluyen otros componentes de la realidad que
estudian. Además, este último tiene tres líneas principales de desarrollo: la intervención, la investigación y la formación.

Enfoque clínico:
Lógica cuantitativa que enfatiza la comprensión, interpretación, descubrimiento de teoría, heurística, inducción analítica,
y búsqueda de verdades hipotéticas apoyadas en lo singular. Tiene por objetivos:
- Conocimiento e invención de herramientas para analizar y comprender.
- Intervención para transformar la realidad y crear instrumentos para la acción.
- Formación para favorecer la dinámica de desarrollo de los sujetos en formación.
Introduce la subjetividad del investigador, en el sentido del análisis de la contratransferencia y el análisis de la
implicación.
Construye el conocimiento a partir de un trabajo de interpretación, de enunciación de hipótesis interpretativas a
partir de los datos y de su confrontación con la realidad psíquica y social.
Implica un trabajo de co-construcción, de elaboración entre los lugares respectivos del sujeto investigador y del
entrevistado, para llegar a un saber compartido y construido a partir del diálogo y la comunicación.
Se adopta una postura de interrogación sobre sí mismo, sobre los otros, sobre la relación, sobre el conocimiento
inacabado y en construcción, sobre la responsabilidad profesional.
La clínica es un trabajo en profundidad, que es se da en el terreno y en la temporalidad, la duración, la
historicidad. Se interroga y busca la singularidad para estudiarla. Intenta la reconstrucción del conjunto de las
condiciones del caso, aceptando la imposibilidad de reproducirlo. Tiene en cuenta la singularidad de las relaciones
transferenciales y contratransferenciales como componente de la construcción del dato. Trabaja los malentendidos, los
sentidos paradojales, contradictorios, las interacciones, lazos afectivos y sociales, espacios de articulación, unión,
transición. Incluye al sujeto y a la subjetividad siempre en construcción. Hace referencia a una ética de la responsabilidad
en la relación y el compromiso con el otro.

CLASE 2 DE PRÁCTICOS

“La escucha activa en la comprensión crítica” – Pedrosian

En un trabajo de campo, la necesidad de romper todo tipo de estereotipos es fundamental. Se trata de una
actitud y una actividad, la de estar lo más posible en silencia, en poder devenir imperceptible, en dejar discurrir y
movilizar el discurso, en fomentar que se exprese el sujeto que vive el fenómeno, que lo constituye. Cuando deseamos
conocer al otro, nuestra participación debe ser comprensiva y crítica a la vez. Hay que hacer el intento por mantener la
tensión, hace de la situación de interacción un campo de batalla para los supuestos básicos subyacentes de las partes.
Jamás se está afuera del todo, y jamás se es idéntico. Lo mas peligroso es que se den supuestos establecidos que
cohíban la apertura a la hora de dialogar. Se puede llegar transferencialmente a otorgarle al sujeto investigado rótulos,
rasgos que lo definan según concepciones sólidamente ancladas en lo ya conocido por nosotros, cerrando la posibilidad
de conocer lo desconocido.
Lo que está por conocerse puede perderse; se puede correr el riesgo de realizar alianzas frente a la inseguridad
ante lo desconocido, y con ello se cierra la posibilidad de conocer lo particular.

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Una escucha activa, crítica, demandante del ejercicio del extrañamiento, tiene que ser a la vez comprensiva,
conocedora de los marcos que va englobando, de lo tácito entendido no como valor invariable, sino como un trampolín
hacia el más allá, hacia la diferencia o singularidad constituyente de lo que queremos conocer.
No se trata que el otro rompa todos sus modelos y se quede en una especie de vacío, sino que se trata de que el
sujeto que está construyendo el relato de su vida pueda experimentar la ruptura para poder controlarla, para poder
construirse más efectivamente. Se trata de un proceso de autonomización, productor de subjetividad en el momento del
otorgamiento de herramientas, que debe ser llevado delante de forma plástica.
La escucha es sustancial, y no tiene nada de pasividad. El investigador se encuentra en el pleno proceso de
complejización participativa, pues demanda del otro la misma actitud sin consuelos hacia él, y cuando alza la voz busca
un efecto problematizador.
La ética demanda no poner en palabras del otro lo que pensamos nosotros, sino que brote algo entre ambos. Al
ser la situación asimétrica, la acción del investigador buscará siempre la posibilidad de establecer un universo de
comunicación para acceder, un ámbito de interacción emergente. Para que ese algo emerja, se precisa la escucha, y no
las afirmaciones, ya que queremos que las afirmaciones las realice el otro desde su punto de vista.
La escucha es esencial en tanto necesita percibir las perturbaciones, calibrar emocionalmente los bordes entre él
y los otros. Debemos estar inmersos, dentro, y la vez tratando de salir. Para esto no se precisa una identificación con el
otro; las semejanzas que podemos encontrar con quienes interactuamos constituyen los acuerdos para asegurar una
consistencia de la experiencia compartida. El conocimiento es productor, es algo nuevo, inédito en el encuentro con lo
desconocido.

La proximidad, la distancia, los límites; se trata de un continuo cualitativamente diferencial, de un ámbito donde
se fluya de los propio a lo ajeno, y viceversa. Se requiere plantear una “conexión significativa”, el ámbito entre las
diferencias que emerge, hacer fluir lo próximo y lo distante, y desplegar todo un nuevo mundo. No se trata de situarse
espiritualmente en el lugar del otro.
La actitud no debe ser ni de resignación contemplativa ni de negación narcisista, sino de producción de
subjetividad, de puesta en marcha del proceso de generación de formas de ser humano en el cruce provocado
intencionalmente en la tarea del trabajo de campo. Hace fluir lo próximo y lo ajeno.
Graduar la creencia e instrumentar las intensidades puede servir para neutralizar las difrencias y emparejarlo
todo, o para incentivar y radicalizar las diferencias con el fin de hacer visible lo singular, siempre entramado en relaciones
singulares.
La escucha atenta es creadora de desline, pretende hacer audible lo que el otro tiene para decirnos. Hay una
necesidad de romper con todo aquello que se considera lo establecido, lanzándose a los encuentros con un afuera al cual
tratará de aprehender lo más posible, comprendiéndolo críticamente, criticándolo comprensivamente.

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“El enfoque clínico en ciencias sociales: la sutil diferencia entre la búsqueda y el hallazgo” - Mancovsky

Para poder conocer lo diferente hay un acercamiento motivado por la curiosidad, la solidaridad o el pp beneficio.
Hay distintas modalidades de acercamiento. Diversas maneras de posicionarse del S con el fin de estudiar a otro. Los
estudios de la naturaleza marcaron el rumbo de las ciencias sociales hacia una mirada experimental. Lo que quedaba
fuera de esta mirada dio el pie para la construcción de otro modo de acercamiento: la mirada clínica. Toma cuerpo la
escucha, y se descarte la posibilidad de explicar objetivamente al hombre. Hay un sujeto que es objeto de sí mismo, que
refleja sobre sí mismo y sus relaciones. Esas relaciones construyen conocimiento.

El enfoque clínico comienza a verse como un método de las ciencias sociales, ligado a psicología social y sociología.
Toman al sujeto en situación como objeto de estudio. El enfoque clínico no se lo concibe como una metodología
específica o una etapa precisa y acotada en el proceso de recolección de datos tampoco a una lectura psicoanalítica sino
que se concibe como un modo particular de construir saber nuevos.
Relaciones entre:
- Un S investigador implicado “en” y “con” un recorte de la realidad construida en objeto de estudio desde su
subjetividad y el contexto socio-histórico en el cual desarrolla su trabajo
- Sus motivaciones al momento de iniciar la investigación.
- Teoría como referente.

El enfoque clínico es un modo específico de conocimiento que se basa en una “relación de situación”. Establece
como objeto la co-presencia, es decir que los contenidos son hablados al interior de un encuentro en el cual cada uno es
puesto en riesgo. La clínica coloca al conocimiento no solamente a nivel del contenido, sino que se hace cargo del
continente. Al estudiar el sentido que los sujetos le asignan a los hechos, las situaciones en la interacción con otros,
dentro de un contexto institucional determinado, el investigador co-construye un sentido sobre el sentido que elaboran
los sujetos estudiados.
El enfoque clínico se apoya en la necesidad de hacer visible la subjetividad del sujeto que investiga, envuelto y
atravesado en y por la realidad que elige como objeto de estudio y de la cual forma parte. El investigador tiene como
herramienta de trabajo a su propia subjetividad. Implica también un cuestionamiento profundo a los saberes del sujeto y
su relación con ese saber.

Implicación:
Se basa en la búsqueda introspectiva donde el sujeto que investiga se reconoce al interior de la problemática
elegida y entabla un dialogo consigo mismo desde su primera motivación de estudio.
El enfoque clínico en la investigación social se constituye a partir de anudamiento-entramado entre las
cuestiones ligadas a las decisiones epistemológicas y las cuestiones vinculadas a la implicación subjetiva y socio-histórica
del investigador.

Cualidades en el investigador:
Posicionamiento:
Connota un sentido de construcción de lugar estable. Es un lugar que se define y se sostiene cuando uno llega a
enunciar: “Yo quiero saber esto”. Es un trabajo de búsqueda

Disponibilidad:
Reenvía a la idea de afinación y entrenamiento de una escuchar particular. Un modo de estar presente en la situación
desde la capacidad de asombro y sorpresa, registro de palabras, gestos y silencias que encierran sentidos múltiples.
Apertura hacia el hallazgo.
Es necesario: desertar las creencias y los supuestos, huir a los terrenos despoblados de certezas y prejuicios, vivir por
fuera del amparo de los saberes ya conocidos, soportar la orfandad de la pregunta indómita, buscar el desapego del
pensamiento sereno, reconocerse en los múltiples sentidos, aún sin comprender.

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Posicionamiento y disponibilidad dan cuenta de una tensión entre un saber “como” y “donde” estar entre los
datos, buscando y construyendo el sentido dado por los sujetos. Un saber que se busca, y a su vez, un no-saber sobre lo
que se puede llegar a encontrar. En esa tensión se gesta la posibilidad de descubrimiento, invención y creación de
saberes nuevos.

“Reciprocidades entre observador y sujeto” - Devereux

En la ciencia física, todas las observaciones son en un sentido, y la relación del observador y lo observado es
asimétrica. En cambio, la característica de la ciencia del comportamiento es la reciprocidad real o potencial de la
observación entre el observador y lo observado, que constituye una relación teóricamente simétrica.
Tratamos de evitar la contraobservación porque no nos conocemos a nosotros ni a nuestro valor de estimulo, y
no deseamos conocerlo. En lugar de aprender a observarnos y entendernos tratamos de impedir que nos observen y
entiendan nuestros sujetos.
No basta que el observador tenga conciencia de su propio valor de estimulo especifico y lo tome en cuenta al
apreciar los datos que procura su observación. Tiene que ser capaz de obrar libremente sobre su comprensión de su
valor de estímulo en la misma situación observacional, experimental, de entrevista o terapéutica.

Transferencia: trasferencia de saber.


El analizando, en que se han ido desarrollando reacciones características para con una persona emocionalmente
significante tiende a reaccionar frente al analista como si el fuese aquella persona, y a veces lo hace deformando
groseramente la realidad.

Contratransferencia: es la suma de aquellas distorsiones en la percepción que el analista tiene de su paciente, y


la reacción ante el que le hace responder como su fuera una imagen temprana y obrar en la situación analítica en
función de sus necesidades iccs, deseos y fantasías por lo gral infantiles.
Las ansiedades que suscita la ciencia del comportamiento presentan interés científico porque movilizan
reacciones de defensa cuya configuración y jerarquía determina la estructuración de la personalidad del científico que es,
la que determina el modo en que deforma su material.

- Roles (reciprocidad de la observación: no se puede anular la contraobservacion) / contratransferencia (sujeto-


objeto se sincronizan)
- Reconocer nuestros límites humanos no es degradarse
- Personalidad del científico modifica el objeto de conocimiento.
- No se puede negar las facultades cognitivas del observado (como hacen algunos científicos del comportamiento)

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UNIDAD 3

“Lo imaginario: la creación en el dominio histórico-social” - Castoriadis

El hombre sólo existe en la sociedad y por la sociedad, que es siempre histórica. La sociedad como tal es una forma, y
cada sociedad es una forma particular y singular. La forma implica la organización, el orden.

Lo que mantiene a una sociedad unida es su institución> complejo total de sus instituciones particulares: “institución de
la sociedad como un todo”. Institución utilizada en un sentido más amplio: normas, valores, lenguaje, herramientas,
métodos de hacer frente a las cosas y de hacer cosas.

¿Cómo se imponen y aseguran su validez efectiva las instituciones?

Superficialmente lo hacen mediante la cohersión y las sensaciones. De manera más amplia mediante la adhesión, el
apoyo, el consenso, la legitimidad, la creencia.

Pero, en última instancia, lo hacen mediante la formación (elaboración) de la materia prima humana en individuo social,
en el cual se incorporan las instituciones mismas como los “mecanismos” de la perpetuación de tales instituciones.

Todos somos en primer término fragmentos ambulantes de la institución de nuestra sociedad, fragmentos
complementarios, somos “partes totales”. De conformidad con sus normas, la institución produce individuos, quienes,
por construcción, son no solamente capaces de reproducir la institución sino que están obligados a reproducirla. La “ley”
produce los “elementos” de manera tal que el funcionamiento de éstos incorpora, reproduce y perpetua la “ley”.

La institución total de la sociedad está hecha de múltiples instituciones particulares, que forman y funcionan como un
todo coherente. Hay pues una unidad en la institución total de la sociedad. Esta unidad es la unidad y cohesión interna
de la urdimbre inmensamente compleja de significaciones que empapan, orientan y dirigen toda la vida de la sociedad y
a los individuos concretos que corporalmente la constituyen. Magma de las significaciones imaginarias sociales que
cobran cuerpo en la institución de la sociedad y que la animan. Las significaciones sociales imaginarias son, por ejemplo,
Dios, polis, ciudadano, nación, estado, dinero, tabu, virtud, etc.

Llamo imaginarias a esta significaciones porque no corresponden a elementos reales; están dadas por creación y las
llamo sociales porque solo existen estando instituidas y siendo objeto de participación de un acto colectivo, impersonal y
anónimo. ¿Cuál es el origen de este magma y de su unidad? Creación de lo que yo llamo lo imaginario social o la
sociedad instituyente.

Toda sociedad instaura, crea su propio mundo en el que ella está incluida. Es la institución de la sociedad lo que
determina aquello que es “real” y aquello que no lo es, lo que tiene un sentido y lo que carece de sentido.

Toda sociedad es la creación de su propio mundo. Su propia identidad no es otra cosa que ese “sistema de
interpretación”

La relación que la sociedad crea e instituye con el mundo pre-social, es una relación de apoyo. Las operaciones “lógicas y
físicas”, por las cuales toda sociedad se remite al primer estado natural, lo organiza y lo utiliza, están siempre sujetas a
significaciones imaginarias sociales que son “arbitrarias” y radicalmente diferentes en las diferentes sociedades.

Caracterización intrínseca de la organización de la sociedad. No hay sociedad sin mito> modo por el que la sociedad
catectiza con significaciones el mundo y su propia vida en él.

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Las significaciones imaginarias sociales propias de una sociedad dada nos presentan un tipo de organización desconocido
en otros dominios. Llamo magma a ese tipo de organización. Un magma tiene conjuntos pero no es reducible a
conjuntos o sistemas de conjuntos por ricos y complejos que éstos sean.

El orden y la organización social no pueden reducirse a los conceptos del orden y de la organización en matemática o
biología. Lo histórico social crea un tipo ontológico nuevo de orden.

Lo histórico social no crea de una vez y para siempre un tipo ontológico de orden, sino que este tipo es cada vez
“materializado” por medio de otras formas, cada una de las cuales representa una creación.

Aparte de la existencia de instituciones y de significaciones imaginarias sociales en común entre una sociedad primitiva y
la sociedad capitalista moderna. No hay ni podría haber leyes o procedimientos determinados en virtud de los cuales una
forma dada de sociedad pudiera producir otra sociedad o causar su aparición. Los intentos tendientes a hacer derivar las
formas sociales de condiciones físicas, antecedentes o de características permanentes del hombre, se ven impulsados a
preguntar “¿creación por quién?”. Pero la creación, como obra de lo imaginario social, de la sociedad instituyente es el
modo de ser del campo histórico social, modo en virtud del cual ese campo es.

Siempre hay una masa fantástica y fantásticamente compleja de cosas existentes y de condiciones parciales y, en el
interior de esa masa es donde se realiza la creación histórica.

Lo antiguo entra en lo nuevo con la significación que lo nuevo le da y no podría entrar en lo nuevo de otra manera.

La creación histórica de la polis democrática en la antigua Grecia pone abiertamente en tela de juicio su propia ley de
existencia, su propio orden dado. Esas sociedad cuestionan su propia institución, su representación del mundo, sus
significaciones imaginarias sociales. Abren un espacio en el que las actividades del pensameinto y de la política llevan a
poner en tela de juicio una y otra vez no sólo la forma dad de la institución social y de la representación social del
mundo, sino los fundamentos de cualquier forma de este tipo. La autonomía toma aquí el sentido de una autoinstitucion
de la sociedad. “nosotros hacemos las leyes, lo sabemos, y somos pues responsables de nuestras leyes, de modo que
debemos preguntarnos cada vez: Por qué esta ley y no otra?. La autonomía implica un individuo que pueda preguntarse
y preguntar en voz alta “es justa esta ley?

“La lógica de los campos” - Bourdieu

La noción de campo, habitus y capital son conceptos centrales dentro de su obra; éstos conceptos sólo pueden
tener una definición sistemática y son creados para emplearse en una forma sistemáticamente empírica. Éstas
nociones pueden ser definidas pero sólo dentro del sistema teórico que ellas constituyen.
Pensar en términos de campo significa pensar en términos de relaciones. Hegel plantea que lo real es relacional:
lo que existe en el mundo social son relaciones, no interacciones o vinculos intersubjetivos entre los agentes, sino
relaciones objetivas que existen independientemente de la conciencia y voluntad individuales. Un campo puede
definirse como una red de relaciones objetivas entre posiciones, éstas posiciones se definen objetivamente en su
existencia y en las determinaciones que imponen a sus ocupantes, ya sean agentes o instituciones, por sus situación
actual y potencial en la estructura de la distribución de las diferentes especies de poder (capital); y por sus relaciones
objetivas con las demás posiciones.
Se puede comparar el campo a un juego. Allí hay apuestas, una inversión en el juego, illusio: los jugadores están
atrapados en el juego, y si no surgen entre ellos antagonismos es porque otorgan al juego y a las apuestas una
creencia, un reconocimiento que no se pone en tela de juicio. Disponen de triunfos y la jerarquía de las diferentes
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formas de capital (económico, cultural, social, simbólico) se modifica en los diferentes campos, pero su valor relativo
como triunfos varía según los campos e, incluso, de acuerdo con los estados sucesivos de un mismo campo -> el valor
de una especie de capital depende de la existencia de un juego, de un campo en el cual dicho triunfo pueda
utilizarse. El estado de relaciones de fuerza entre los jugadores es lo que define la estructura del campo: su fuerza
relativa en el juego, su posición y sus estratégias dependen del volúmen global de fichas y de la estructura de su
capital, y a su vez de la evolución en el tiempo de éstos, es decir de su trayectoria social y de las disposiciones
(habitus) que son constituidas en la relación prolongada de cierta estructura objetiva de posibilidades.
La cuestión de los límites del campo siempre se plantea dentro del campo mismo. Los participantes de un campo
procuran en todo momento diferenciarse de sus rivales más cercanos, a fin de reducir la competencia y establecer un
monopolio sobre determinado subsector del campo -> los campos siempre conllevan barreras de ingreso tácticas o
institucionalizadas. El campo puede entenderse como un espacio donde se ejerce un efecto de campo, de suerte que
lo que le sucede a un objeto dentro de él no puede explicarse sólo por sus propiedades intrínsecas.
El principio de la dinámica de los campos radica en la configuración particular de su estructura en la distancia o
en los intervalos que separan a las diferentes fuerzas específicas que se enfrentan dentro del mismo. Las fuerzas que
son activas en el mismo son aquellas que definen el capital específico -> un capital sólo existe y funciona en relación
a un campo: confiere poder sobre él, sobre los instrumentos materializados, sobre las regularidades y reglas que
definen el funcionamiento del campo. En tanto que que campo de fuerzas actuales y potenciales, el campo es
igualmente campo de luchas por la conservación o transformación de la configuración de dichas fuerzas; las
estratégias de los agentes dependen de su posición en el campo (es decir en la distribución del capital específico), así
como de la percepción que tienen del campo.
En un campo hay luchas, por lo tanto hay historia: el sistema escolar, el estado, la iglesia, los partidos políticos y
los sindicatos son campos. En un campo los agentes e instituciones luchan, de acuerdo a las regularidades y reglas
constitutivas del campo, con grados diversos de fuerza, y de ahí sus posibilidades de éxito para apropiarse de las
ganancias específicas -> quienes dominan en un campo están en posición de hacerlo funcionar en su beneficio.
Dentro de ciertas condiciones históricas, un campo puede empezar a funcionar como aparato: cuando el dominante
logra aplastar o anular la resistencia y las reacciones del dominado, cuando todos los movimientos ocurren de arriba
a abajo, la lucha y la dialéctica constitutiva del campo tiende a desaparecer. Un campo no está integrado por partes,
cada subcampo posee su propia lógica, reglas y regularidades específicas, y cada etapa de la división del campo
conlleva un auténtico salto cualitativo. Todo campo constituye un espacio de juego potencialmente abierto cuyos
límites son fronteras dinámicas, las cuales son objeto de luchas dentro de él.
Un análisis en términos de campo implica 3 momentos necesarios e interrelacionados: 1) analizar la posición del
campo en relación con el campo del poder. 2) Establecer la estructura objetiva de las relaciones entre las posiciones
ocupadas por los agentes o instituciones que compiten dentro del campo. 3) Analizar los habitus de los agentes, los
diferentes sistemas de disposiciones que éstos adquirieron mediante la interiorización de un tipo determinado de
condiciones sociales y económicas, y que encuentran un oportunidad más o menos favorable de actualizarse.
Las determinaciones que pesan sobre los agentes situados en un campo determinado, nunca se ejercen sobre
ellos directamente, sino sólo a través de la mediación específica constituida por las formas y las fuerzas del campo.
La noción de campo recuerda que el verdadero objeto de una ciencia social no es el individuo, aunque sólo pueda
constituirse un campo a partir de individuos; el centro de las operaciones de investigación debe ser el campo. Esto
no implica que los individuos sean 'ilusiones', sino que la ciencia los construye como agentes (y no como individuos
biológicos), actores o sujetos: éstos agentes son socialemente constituidos como activos y actuantes en el campo. Es
a través del conocimiento del campo donde ellos están inmersos, que podemos captar mejor lo que define su
singularidad, su originalidad, su punto de vista como posición en un campo, a partir de la cual se conforma su punto
de vista particular del mundo y del mismo campo.
Lo que legitima el derecho de ingresar a un campo es la posesión de una determinada configuración de
características; una de las metas de la investigación es identificar esas propiedades activas, esas formas de capital
específico. Se conforma un círculo hermenéutico: para constituir un campo, hay que identificar aquellas formas de
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capital específico que habrían de ser eficientes en él, y para construir esas formas de capital específico, se debe
conocer la lógica específica del campo. Los agente sociales no son 'partículas' mecánicamente arrastradas por
fuerzas externas, son portadores de capital, y según la trayectoria y la posición que ocupan en el campo en virtud de
su dotación de capital, propenden a orientarse activamente, ya sea hacia la conservación de la distribución del
capital, ya sea hacia la subversión de dicha distribución. No existe ley transhistórica de las relaciones entre los
campos, éstas nunca se definen de una vez por todas, ni siquiera en las tendencias generales de su evolución.
Bourdieu conceptualiza al Estado como un metacampo -> es un conjunto de campos burocráticos o
administrativos, donde los agentes y grupos de agentes gubernamentales y no gubernamentales, luchan en persona
o por preocupación por esta forma particular de poder que es el poder de regir una esfera particular de prácticas
mediante leyes, reglamentos, medidas administrativas, etc. Así, el Estado, sería un conjunto de campos de fuerzas en
donde se llevan a cabo luchas cuyo objetivo sería el monopolio de la violencia simbólica legítima; es decir el poder
de construir e imponer como universal y universalemente aplicable en el marco de una nación, o sea dentro de los
límites fronterizos de un país, un conjunto de normas coercitivas. La concentración de diferentes especies de capital
(económico, militar, cultural, jurídico, y simbólico) originó el surgimiento de un capital especifico, propiamente
estatal y nacido de la acumulación, que permite al Estado ejercer un poder sobre los diferentes campos y sobre las
diferentes especies particulares de capital. la construcción del Estado es simultánea a la construcción del campo del
poder, entendido como un espacio de juego dentro del cual los poseedores de capital luchan, por el poder sobre el
Estado, es decir, sobre el capital estatal que otorga poder sobre las diferentes especies de capital y sobre su
reproducción.

“Habitus, iluso y racionalidad” - Bourdieu

"Los agentes sociales sólo obedecen a la regla en la medida en que el interés que tengan de obedecerla supere el
que tengan de desobedecerla": antes de intentar descubrir las reglas conforma a las cuales actúan los agentes hay
que preguntarse qué es lo que las vuelve eficientes. Utiliza el término illusio para referirse a interéses específicos que
son presupuestos y productos del funcionamiento de campos históricamente delimitados. Para entender la noción
de interés hay que advertir que ésta no sólo se opone al desinterés, sino también a la indiferencia -> La illusio se
refiere al hecho de estar involucrado, de estar atrapado en el juego y por el juego; estar interesado quiere decir
aceptar que lo que acontece en un juego social determinado tiene un sentido, que sus apuestas son importantes y
dignas de ser emprendidas. Cada campo define y activa una forma particular de interés, una illusio específica. Este
interés específico implícito en la participación en el juego se diferencia de acuerdo con la posición ocupada en el
juego y según la trayectoria que conduce a cada participante a esta posición.
Bourdieu comparte con la ortodoxia económica algunas palabras, como inversión. A ésta él la entiende comola
propensión a actuar que nace de la relación entre un campo y un sistema de disposiciones ajustadas a dicho campo,
un significado del juego y de sus apuestas, que implican un inclinación y una aptitud para participar en el juego,
estando ambas social e históricamente constituidas y no universalmente dadas. Otra noción es el capital -> para él
hay tres clases: económico, cultural y social, a las que además se agrega el simbólico, que es la modalidad adoptada
por una u otra de dichas especies cuando es captada a través de las categorías de percepción que reconocen su
lógica específica. El capital social es la suma de recursos, actuales o potenciales, correspondientes a un individuo o
grupo, en virtud de que éstos poseen una red duradera de relaciones, conocimientos y reconocimientos mutuos más
o menos institucionalizados (suma de los capitales y poderes que semejante red permite movilizar).
La noción de habitus tiene como funcion principal la de marcar la ruptura con la filosofía intelectualista de la
acción, con el empirismo, con el idealismo intelectualista. Marx ha sugerido la noción de habitus; todos aquellos que
la han usado lo han hecho (como él) en el deseo de escapar tanto de la filosofía del sujeto, pero sin sacrificar al
agento, como de la filosofía de la estructura, pero sin renunciar a tener en cuenta los efectos que ella ejerce sobre el
agente y a través de él. La teoría del habitus y del sentido práctico representa similitudes con aquellas teorías que
asignan un lugar central al habit, entendido no como la costumbre repetitiva y mecánica sino como una relación
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actica y creadora con el mundo, y rechazan todos los dualismos conceptuales sobre los cuales se fundamentan las
filosofías postcartesianas: sujeto/objeto, externo/interno, individual/social.
Las acciones humanas no son reacciones instantáneas a estímulos, y toda reacción de una persona hacia otro
está pregnada de toda la historia de ambas. La teoría de la acción racional ignora la historia individual y colectiva de
los agentes a través de los cuales se constituyen las estructuras de preferencisa que los caracterizan, dentro de una
compleja dialéctica temporal con las estructuras objetivas que las producen y que ellas tienden a producir. A su vez
olvida el hecho de que el habitus 'racional' (razonable), que es la condición previa a una práctica económica ajustada,
adaptada y atinada, no puede construirse ni desarrollarse sino cuando existen ciertas condiciones de posibilidad, en
particular económicas; y que la conducta racional cuya posibilidad determina a priori es el producto de una
particular condición económica y social, definida por la posesión de la cantidad mínima de capital económica y social
necesaria para percibir y aprovechar las 'oportunidades potenciales' formalmente ofrecidas a todo el mundo.
La noción de habitus tiene como función escapar a la alternativa individuo/sociedad -> Hablar de habitus es
plantear que lo individual, e incluso lo personal, lo subjetivo, es social, colectivo. El habitus es una subjetividad
socializada. La mente humana es socialmente limitada, socialmente estructurada, ya que siempre permanece
encerrada dentro de los 'límites de su cerebro', esto es dentro de los límites del sistema de categorías heredado de
su formación. El objeto de la ciencia social no es ni el individuo, ni los grupos, sino la relación entre dos realizaciones
de la acción histórica, es decir la doble y oscura relación entre los habitus (sistemas perdurables y trasponibles de
esquemas de percepción, aperciación y acción resultantes de la institución social de los cuerpos) y los campos
(sistemas de relaciones objetivas que son el producto de la institución de lo social en las cosas o en mecanismos que
poseen la casi-realidad de los objetivos físicos).
La relación entre habitus y campo es una relación de condicionamiento: el campo estructura el habitus, que es
producto de la incorporación de la necesidad inmanente de este campo o de un conjunto de campos más o menos
concordantes; las discordancias pueden ser el origen de habitus divididos. Pero también es una relación de
conocimiento y construcción cognoscitiva: el habitus contribuye a construir el campo como mundo significante,
dotado de sentido y de valía -> Dos conclusiones: 1) la relación de conocimiento depende de la relación de
condicionamiento que le precede y que conforma las estructuras de habitus, 2) la ciencia social es el conocimiento
de un conocimiento. El habitus como encarnación de lo social, la realidad social existe dos veces: en las cosas y en las
mentes, en los campos y en los habitus. Dentro de la relación entre habitus y campo, la história entra en relación
consigo misma. Por ser incorporación de lo social, el habitus se desenvuelve en el campo donde habita, el cual
percibe de inmediato como provisto de sentido e interés.
Bourdieu propone el uso de la noción de estratégia para designar las líneas de acción objetivamente orientadas
que los agentes sociales construyen sin cesar en la práctica y que se definen en el encuentro entre el habitus y una
coyuntura particular del campo, lo cual despoja de sentido a la noción de conciencia o inconciencia de las
estratégias. Toda vez que el habitus enfrenta condiciones objetivas idénticas o semejantes a aquellas de las cuales es
producto, está perfectamente adaptado a ellas sin necesidad de hacer ningún esfuerzo de adaptación conciente e
intencional, y podemos afirmar que el efecto del habitus es, redundante con el efecto del campo. Sólo la noción de
habitus puede explicar el hecho de que, sin ser propiamente racionales, los agentes sociales sean razonables, no
insensatos -> ellos han interiorizado, al término de un prolongado y complejo proceso de condicionamiento, las
oportunidades objetivas que les son ofrecidas y saben identificar el porvenir que les corresponde, que está hecho
para ellos y para el cual ellos están hechos, mediante anticipaciones prácticas que les permiten reconocer aquello
que se impone sin mayor deliberación como lo que 'se debe hacer'.
El habitus permite entender y explicar la constancia de las disposiciones, gustos y preferencias; permite construir
y aprehender de manera unitaria dimensiones de la práctica que a menudo se estudian en un orden disperso. La
teoría del habitus explica de una manera más adecuada la lógica real de la prácticas.
El ajuste inmediato entre el habitus y el campo es sólo una de las formas posibles de acción, aunque sea la más
frecuente. Las orientaciones ugeridas por el habitus puede acompañarse de cálculos estratégicos de los costos y
beneficios tendientes a llevar al nivel de la conciencia aquellas operaciones que el habitus efectúa conforme a su
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propia lógica. Esta noción ataca en forma directa la ilusión del dominio (intelectual) de uno mismo. El habitus, siendo
producto de la historia, es un sistema abierto de disposiciones, enfrentado a experiencias nuevas y, en consecuencia,
afectado por ellas -> es perdurable pero no inmutable. El proceso de las condiciones sociales de formación y
adquisición de las estructuras generadoras de preferencias, es relativamente irreversible: todos los estímulos y
experiencias condicionantes son percibidas a través de categorías ya construidas por las experiencias previas.
El habitus se revela solamente en relación con una situación determinada; el mismo habitus, según los estímulos
y la estructura del campo, puede generar prácticas diferentes, incluso opuestas. El concepto de habitus da cuenta del
hecho de que los agentes sociales no son ni partículas de materia determinadas por causas externas, ni tampoco
pequeñas mónadas guiadas exclusivamente por motivas internos -> los agentes sociales son el producto de la
historia, de la historia de todo el campo social y de la experiencia acumulada en el subcampo considerado. Los
agentes sociales están determinados solamente en la medida en que se autodeterminana, pero las categorías que
forman la base de esa autodeterminación están en sí mismas determinadas en gran parte por las condiciones
económicas y sociales de su constitución. Si los agentes sociales logran convertise en sujetos, será en la medida en
que dominen de manera consciente la relación que mantienen con sus propias disposiciones, optanto por dejarlas
'actuar' o inhibiendolas.
La relación entre el habitus y el campo, concebidos como dos modos de existencia de la historia, permite
fundamentar una teoría de la temporalidad -> el tiempo es lo que la actividad práctica produce en el acto mismo
mediante el cual se produce a sí misma; debido a que la práctica es producto del habitus que es, en sí mismo,
resultado de la incorporación de las regularidades y tendencias inmanentes del mundo, contiene en sí una
anticipación de estas tendencias y regularidades. El tiempo se origina en la ejecución misma del acto como
actualización de una potencialidad. La actividad práctica trasciende el presente inmediato por medio de la
movilización práctica del pasado y la anticipación práctica del futuro inscripto en el presente en un estado de
potencialidad objetiva.
El habitus, como estructura estructurante o estructurada, introduce en las prácticas y pensamientos los
esquemas prácticos derivados de la incorporación (mediante el proceso de socialización, la ontogénesis) de
estructuras sociales resultantes del trabajo histórico de las generaciones sucesivas (filogénesis) -> doble historicidad
de las estructuras mentales. La doble historicidad del habitus es el fundamento antropológico de la lógica de la
reproducción social. La reproducción del orden social sólo se lleva a cabo a través de estratégias y prácticas mediante
las cuales los agentes se temporalizan y constribuyen a definir el tiempo del mundo -> los cuerpos sociales tienen sus
rutinas, tendencias inmanentes a preservar en su ser algo semejante a una memoria, que no es más que la suma de
todas las conductas de los agentes que, confiando en su experiencia, generan las conductas adaptadas a la situación
y por lo tanto, hechas para reproducir aquella estructura cuya necesidad han incorporado.

PRÁCTICO 4

“Lenguaje, género y violencia simbólica” - Bourdieu

Las relaciones lingüísticas son siempre relaciones de poder simbólico a través de las cuales las relaciones de
fuerzas entre los hablantes y sus respectivos grupos se actualizan de forma transfigurada. En consecuencia, es imposible
aclarar cualquier acto de comunicación con el análisis lingüístico como única brújula. Incluso el intercambio lingüístico
mas simple pone en juego una red compleja y ramificada de relaciones de poder históricas entre el hablante, dotado de
una autoridad social especial y una audiencia o publico que reconoce dicha autoridad.
El dominante se beneficia de su relación de comunicación negándola. Denegación simbólica. Pueda entre
paréntesis ficticia de la relación de poder que explota esta relación de poder con el fin de producir el reconocimiento de
la relación de poder que la abdicación despierta. Obliga al dominado a adoptar la lengua del dominante. El capital
lingüístico del dominado se ve devaluado en sus encuentros sociales con el dominante. (coordenadas posicionales:
genero, nivel educativo, orígenes de clase, residencia, etc)

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Todo intercambio lingüístico contiene la potencialidad de un acto de poder. Más aun cuando involucra a agentes
que ocupan posiciones asimétricas en la distribución del capital relevante. Esta potencialidad puede ser puesta entre
paréntesis. La negativa a ejercer el dominio puede ser parte de una estrategia de condescendencia o una manera de
llevar la violencia a un grado más alto de negación y disimulo, un modo de reforzar el efecto del no reconocimiento y por
ende de violencia simbólica.
Cualquier acto de habla es una coyuntura, el producto del encuentro entre un habitus lingüístico y un mercado
lingüístico (sistemas de relaciones de fuerza que se impone como sistemas de sanciones y censura específica). Hay
monopolio en el mercado de los bienes lingüísticos tal como hay en el mercado de los bienes económicos.
La autoridad le viene al lenguaje desde afuera. La eficacia del habla no yace en expresiones ilocutorias ni en el discurso
mismo, no es otra cosa que el poder delegado de una institución.
El lenguaje es una técnica del cuerpo.

La violencia simbólica es la violencia que se ejerce sobre un agente social con su complicidad. Los agentes
sociales son agentes cognoscentes que aun cuando estén sometidos a determinismos, contribuyen a producir la eficacia
de aquello que los determina en la medida en que lo estructuran.

Desconocimiento: hecho de reconocer una violencia que se ejerce precisamente en la medida en que uno no la
reconoce como tal.
Reconocimiento: conjunto de supuestos fundamentales, prereflexivos con los que el agente se compromete en el
simple hecho de dar al mundo por sentado, de aceptar el mundo como es y encontrarlo natural.
Lo que se entiende por desconocimiento ciertamente no cae bajo la categoría de influencia. Lo que opera es una
lógica de la interacción comunicativa en las que algunos hacen propaganda destinada a otros. Viviendo en un mundo
social aceptamos una amplia gama de postulados y axiomas no dichos que no requieren ser inculcados.

La violencia simbólica se realiza a través de un acto de conocimiento y desconocimiento que yace mas allá –por
debajo- de los controles de la conciencia y de la voluntad, en las tinieblas de los esquemas del habitus que son al mismo
tiempo genéricos y generadores producto y productores.

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UNIDAD 5

“El análisis institucional” - Lourau

Introducción

Distintos casos en que la institución no tiene el mismo contenido:


- Norma universal: matrimonio, educación, medicina, régimen del salario, etc.
- El hecho de fundar una familia, el acta de matrimonio, fundar una asociación, iniciar un negocio, crear una
empresa, un tipo de enseñanza o un establecimiento médico.
- Formas sociales visibles: una escuela, empresa, hospital, sistema industrial, sistema hospitalario.

Estos tres casos, analizado dialécticamente, se descompone en sus tres momentos:


- Universalidad:
o Es el momento de la unidad positiva del concepto. El concepto es plenamente verdadero de manera
abstracta y general.
o No se debe confundir universalidad con totalidad.
o El salario y la familia son normas universales de la sociedad, hechos sociales positivos en lo abstracto.
- Particularidad:
o Expresa la negación del momento precedente.
o En nuestras sociedades regidas por el régimen del salario y el matrimonio, un individuo puede no ser
asalariado y soltero sin hacerse pasible de sanciones oficiales.
o Toda verdad general deja de serlo plenamente tan pronto de encarna, se aplica en condiciones
particulares, circunstancias determinadas, dentro del grupo heterogéneo y cambiante de individuos que
difieren por su origen social, edad, sexo, status.
- Singularidad:
o La sociedad funcionar porque las normas universales no se encarnan directamente en los individuos:
pasan por la mediación de formas sociales singulares, de modos de organización más o menos
adaptados a una o varias funciones.
o El momento de la singularidad es el momento de la unidad negativa, resultante de la acción de la
negatividad sobre la unidad positiva de la norma universal.

Confusiones:
- Se confunde particularidad y singularidad, y se oponen a lo universal. Esta posición nunca existe en la práctica,
sino en la ideología y en la filosofía idealista.
- Asimila las formas sociales singulares a las normas universales (concepción autoritaria que ve en el orden
establecido una positividad y una verdad intocables), o bien reducirlas a la mentalidad de los individuos
(psicologismo o espiritualismo que supone que todos los problemas sociales son imaginarios).

Toda forma social se define negativamente con respecto a las otras formas sociales, y con respecto al conjunto del
sistema social. Todo ordenamiento instituye una ruptura entre lo que se puede y lo que no se puede hacer dentro de la
forma social considerada. Los modelos de acción posibles constituyen un universo diferente de los universos definidos
por otros ordenamientos, en otras organizaciones.

Toda forma social tiene una unidad funcional, un carácter específico, producido por su finalidad oficial, la cual recibe el
nombre de función. Existencia de un sistema social racional, profundamente diferenciado, división del trabajo funcional.
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Dicha unidad solo puede ser negativa. No basta con definir racionalmente una organización por los servicios que esta
brinda, sino que hay que tener en cuenta que producen modelos de comportamientos, mantienen normas sociales,
integran a sus usuarios dentro del sistema social.
La unidad de una organización consiste en un ordenamiento específico de las funciones sociales, en torno de una función
oficialmente privilegiada, y también consiste en la exclusión oficial de algunas otras funciones, que pasan a ser latentes,
accidentales o informales.
La unidad es la encarnación de una determinada imagen de la totalidad, refractado por el conjunto del sistema social. Se
trata de una unidad negativa, que afirma una o varias funciones privilegiadas, y que a la vez contradice otras funciones y
otros sistemas de referencia que son privilegiados en otras formas sociales. Estas funciones negadas actúan
simbólicamente por intermedio de actos, no-actos y silencios.

La constitución negativa de las formas sociales es lo que induce a la sociología a buscar un instrumento de análisis que
permita dilucidar la seriedad, el dolor, la paciencia y el trabajo de lo negativo. El trabajo negativo indica que no existe un
dato positivo en estado puro, porque la unidad positiva no es más que un momento: el de la universalidad.
Las organizaciones sociales no son reducidas a sistemas positivos que bastaría desmontar, sino totalidades parciales,
doblemente trabajadas por la negatividad. Negatividad formal, que se adhiere a todo hecho social positivo. Por ser
parciales, pueden entrar en oposición absoluta con el sistema. La organización no puede ser considerada como un hecho
social puramente objetivo: una intervención que compromete al observador supone un análisis de este compromiso.

El análisis institucional no pretender producir un super-saber clandestino, mas completo y más verdadero que los otros,
sino que aspira a producir una nueva relación con el saber, una conciencia del no-saber.

Capítulo 7: Hacia la intervención socioanalítica

I. La situación analítica
Hay que definir las condiciones teóricas y prácticas de la intervención socioanalítica. Las condiciones prácticas son todo
aquello que determina el lugar del analista en la situación de intervención, el estudio del puesto de trabajo analítico, y la
técnica de investigación (la aplicación concreta de los datos teóricos contenido en el método).
El análisis institucional engloba un método de conocimiento inductivo, y un modo de análisis en situación más cercano a
la terapia psicoanalítica. El sistema de referencia del análisis institucional está determinado por la presencia física de los
analistas en cuanto actores en una situación social, y por la presencia material de todo el contexto institucional.

Elementos que permiten construir una situación analítica:


- Hipótesis:
o Es posible descifrar las relaciones que los grupos y los individuos mantienen con las instituciones. La
dilucidación de estas relaciones pone de relieve que el vínculo social es un acondicionamiento del no
saber de los actores respecto de la organización social.
- Instrumentos de análisis:
o 1) Segmentariedad:
 La unidad positiva de todo agrupamiento social se apoya en un consenso o regla exterior al
grupo. El reglamento puede estar más o menos interiorizado, y ser vivido como coerción, según
se trate de un reglamento elaborado por la colectividad o aceptado por ella, o si es impuesto por
una parte de esa colectividad.
 En el extremo opuesto, la acentuación de las particularidades de los individuos produce la
negación de la idea misma de comunidad. Las negatividad toma la forma del individualismo,
cuando se consideran irreductibles los intereses o las características individuales.
 La negación de la primera negación: la existencia de los agrupamientos es innegable, pero estos
poseen una unidad negativa. Se advierte que la unidad de los agrupamientos observables es
pluralista y heterogénea.
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 Los individuos yuxtapuestos no constituyen un agrupamiento, ya que la acción recíproca da su
unidad a esta multitud de grupos fragmentarios en el interior del agrupamiento. Los individuos
no deciden vivir o trabajar juntos, pero sus sistemas de pertenencia actúan de modo que
pueden constituirse nuevos agrupamientos.
La pluralidad de grupos reales más a menos visibles que componen un determinado
agrupamiento no se confunde con los “subgrupos”.

o 2) Transversalidad:
 Grupos-objeto:
 El “grupo” se contempla narcisisticamente en el espejo de la unidad positiva, excluyendo
a los desviantes, aterrorizando a los que tienen tendencias centrífugas, y condenando a
los que se encuentran en las fronteras.
Caso de la banda o la secta, cuya estrategia es someter el adversario.
 Agrupamientos que no se reconocen a sí mismos ninguna existencia efectiva, definidos
por el lugar que ocupan en la división del trabajo y en las jerarquías de poder.
Grupo totalmente dependiente que se somete ante las instancias superiores, y
compensa dicho sometimiento mediante una racionalización polisegmentaria absoluta
(individualismo).
 En ambos casos hay negación de la trasnversalidad constitutiva de todo agrupamiento humano.
 La transversalidad se define como el fundamento de la acción instituyente de los agrupamientos,
en la medida en que toda acción colectiva exige un enfoque dialéctico de la autonomía del
agrupamiento y de los límites objetivos de esa autonomía. Es la condición indispensable para
pasar del grupo-objeto al grupo-sujeto.

o 3) Distancia institucional:
 La secta mantiene una distancia entre él y la acción de las instituciones, procura eludir el control
de estas y desdeña las posibilidades que ellas ofrecen para la acción social. Distancia infinita
entre este grupo y las instituciones.
 El grupo de las jerarquías de poder identifica en demasía su acción, su funcionamiento y su
existencia, con la influencia de las instituciones. Distancia nula entre este tipo de grupo y las
instituciones.
 En ambos casos la subjetividad cumple una función determinante, ya que condiciona la
evaluación que hace el actor en cuanto al grupo que encierra posibilidades privilegiadas para la
acción

o 4)Distancia práctica:
 Dos hechos fundamentales para la comprensión del análisis institucional: el alejamiento
creciente con respecto a la base racional de las normas institucionales y el alejamiento con
respecto a las bases racionales de las técnicas. Se hablará de distancia práctica para designar esa
forma del no saber referente a la función del sustrato material de todas las instituciones y de la
organización social.
 El momento de la singularidad del concepto de institución tiene como contenido la organización
del sentido del sistema de decisión y saber y de poder, y la organización material, el componente
tecnológico y el entorno físico.
 La distancia práctica que separa los individuos de las instituciones se manifiesta en los medios de
comunicación, información y aculturación.

o 5) Implicación institucional:
 Conjunto de las relaciones que existen entre el actor y el sistema institucional.

20
 La segmentariedad y la transversalidad actúan en el sentido de especificar y modificar las
implicaciones de cada uno de ellos, mientras que la ideología procura uniformarlos.

o 6) Implicación práctica:
 La distancia práctica mide la divergencia del actor con respecto a la base racional de las técnicas;
la implicación práctica indica las relaciones reales que este mantiene con la base material de las
instituciones.
 Las implicaciones prácticas e institucionales abarcan muchos niveles.
 Implicación sintagmática:
o Es la implicación inmediata que caracteriza la práctica de los grupos, la
articulación de los datos disponibles para la acción.
o Se trata de un momento del concepto de institución: el de la particularidad.

 Implicación paradigmática:
o Es la implicación mediatizada por el saber y por el no saber acerca de lo que es
(y no es) posible de hacer y pensar.
o Una serie de oposiciones y homologías, antónimos y sinónimos, regula sin cesar
las acciones.
 Implicación simbólica:
o Es la implicación que más se expresa y menos se piensa.
o Es el lugar donde todos los materiales gracias a los cuales la sociedad se
articulan dicen de la sociabilidad misma, el vínculo social, el hecho de vivir
juntos, entenderse, enfrentarse. Uno de esos materiales es el sistema de
parentesco simbólico, que rige el ordenamiento y desordenamiento de una
colectividad grande o pequeña.
o Sobredetermina los grandes agrupamientos, por intermedio de esos eslabones
articulados del vínculo social que son las pequeñas unidades efímeras o
permanentes que sirven de contexto a nuestra vida cotidiana.

o 10) Transferencia institucional:


 Existencia en la institución una implicación diversificada.
 La aplicación institucional simbólica ofrece la posibilidad de analizar los fenómenos e
transferencia. El contenido de la transferencia es el de la demanda o el del requerimiento de la
intervención. La implicación sintagmática apunta al momento de lo imaginario (fantasía del
grupo), y la paradigmática concierne al momento de lo real (la seriedad de la tarea, el reino de la
necesidad).
 La oposición entre el staff-cliente(grupo directivo que encargó la intervención) y el grupo-cliente
(conjunto de los clientes).
 Hay que tener en cuenta la intrusión de elementos perturbadores de la organización en el plano
del sistema de parentesco simbólico: la presencia de los analistas pone en evidencia la
estructura oculta de la organización. El análisis instituye una crisis en las instituciones, y esta
crisis de una forma de análisis: un análisis en crisis.

21
II. La contratransferencia institucional del analista
“Provocación institucional” para designar el desplazamiento de lo instituido por parte de la acción instituyente del
analista. Intervenir es tomar parte en un debate ya entablado entre otras personas, intervenir en una situación de
conflicto latente. Cualquiera sea el sistema de valores y de modelos culturales de los clientes, será percibido como
intruso.
Para que haya situación analítica hace falta una demanda de la organización y que en el mercado haya existencia de
analistas. La demanda se refiere a determinado tipo de intervención y después a determinado método de análisis.

Reglas fundamentales del analista:


- La función es inmiscuirse en una división del trabajo ya instituida en la colectividad. Así ve su puesto de trabajo
definido en cuanto a su contenido y delimitado en cuanto a sus prerrogativas mediante la demanda de
intervención. Su trabajo queda institucionalizado y entra en relaciones directas con todos los demás puestos de
trabao que coadyuvan a las finalidades de la organización.
- Relación financiera que establece el analista con la organización. El analista es pagado por el cliente, o por una
institución de la que el cliente depende.
Ocurre con frecuencia que no todos pagan, o que los honorarios del analista los pagan los responsables de la
organización, o que las diferencias de status son tenidas en cuenta para calcular los honorarios.
Lo más grave sería que el analista descuidara, subestimara o se negara a tener en cuenta este marial del análisis
o tecnificara el problema reduciéndolo a una discusión cuantitativa sobre las tarifas de las organizaciones
competidoras.
- La cuestión de las bases materiales de la intervención remite a la cuestión de las bases materiales de la
institución analítica. La singularidad de la institución analítica reside en el hecho de que aquel sólo puede ejercer
verdaderamente su actividad en situación de intervención, es decir, deslizándose en una división del trabajo de
la que está excluido.
- Lo que interviene en la situación analítica es la dilucidación de las relaciones establecidas entre los clientes y sus
respectivas instituciones, entre los clientes y el analista, y entre el analista y las instituciones.
La contratasferencia institucional resulta de dilucidar:
o La respuesta que da el analista a los clientes en función de las diferenciaciones del trabajador colectivo.
o La respuesta que da el analista a la organización como institución, inscripta en un sistema singular de
instituciones.
o La respuesta que da el analista a las transferencias de su propia organización analítica,
- Se debe adoptar como regla fundamental de la intervención el análisis permanente de la demanda. El campo de
análisis abarca el conjunto de conceptos: segmentariedad, transversalidad, distancia institucional, distancia
práctica, implicación institucional, implicación práctica, implicación sintagmática, implicación paradigmática,
implicación simbólica, transferencia institucional y contratransferencia institucional.
Analizar la demanda consiste en ver de relieve la situación real de la organización, sus relaciones con el conjunto
del sistema social, sus contradicciones, y la potencia de acción de lo negativo.

III. El analizador
Una intervención exigiría al analista una dilucidación de la contratransferencia institucional, destinada a esclarecer las
implicaciones de los analistas respecto a la ideología de la organización. Además se precisa una escucha de todo lo
concerniente a los mensajes de código, de su existencia, de su antigüedad, de su poder, de sus modalidades de
conservación, de su estrategia y sus tácticas.
El sustrato material, la infraestructura organizativa de la institución y su materialidad, hablan más alto que las palabras
articuladas. Se mantiene bajo silencio, y se comunica apenas.
Tres tipos de desviantes, que coinciden con los tres momentos de la institución:
- Ideológico: emite dudas sobre las finalidades y la estrategia general de la organización, intentando agrupar a
otros.
Momento de la universalidad.

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- Libidinal: ocupa demasiado lugar en la estructura libidinal del grupo, y con su sola presencia arroja dudas sobre
la seriedad de la ideología.
Momento de la particularidad.
- Organizacional: ataca de frente el punto donde los problemas prácticos y materiales confluyen con las cuestiones
más teóricas: la organización.
Momento de la singularidad.

Se llama analizador a lo que permite revelar la estructura de la institución, provocarla, obligarla a hablar. No hay que
asimilar el analizador a uno o varios individuos que servirían de cómplices del analista. El acting-out de la institución
supone un pasaje a la palabra y exige la mediación de individuos particulares, aquellos que se consideran
“provocadores”.
Los analizadores casi nunca surgen ex abrupto, como meras encarnaciones de la negatividad de la institución. Se
manifiestan poco a poco en una relación de oposición y complementariedad, como líderes competitivos o rivales.
El grupo-objeto se caracteriza por defenderse de los analizadores, reduciendo todos los tipos de desviación a la
desviación ideológica.
El analizador es siempre material; el cuerpo es un analizador privilegiado. La institucionalización de las relaciones entre
mi cuerpo y el sistema de los objetos es lo que revela con mayor crueldad la instancia económica en el sistema
institucional.

PRÁCTICO 5

“Intervención psicosociológica: un debate sobre la teoría y la práctica” - Enriquez

Eugène Enriquez fue un pionero en la perspectiva psicosociológica, definida como un conjunto de prácticas de
intervención e investigación que se despliegan sobre las problemáticas de los sujetos en situaciones sociales.

- Tres supuestos claves de la corriente Psicosociológica: intervenir supone la necesidad de modificar algo de la
realidad, por lo tanto, intervenir remite a una determinada representación de la realidad. Intervenir supone
también la idea de una realidad deseable, la dirección del cambio o transformación.

El fin de cualquier intervención de carácter psicosocial es formar al individuo para que pueda moverse, pensar de
otra manera, hacerse nuevas preguntas y plantear otras relaciones, temiendo menos a sus deseos y a sus
prohibiciones.

Nacimiento y supuestos de la intervención Psicosociológica: surge de la necesidad de articular la Sociología,


disciplina que intenta comprender los mecanismos sociales y encontrar la manera de analizar cómo la sociedad va a
desarrollarse y cómo hacer para contribuir al progreso, y por otro lado, los desarrollos del Psicoanálisis, a través del
análisis y comprensión de la constitución psíquica.

La Psicosociología: es una reflexión teórica en la reflexión de la práctica social misma. Como integración de lo social y
lo psíquico, tiene confianza en la capacidad individual, pero siempre en el interior de un grupo y de una historia
colectiva. Se trata de hacer que las personas puedan reaccionar y pensar como seres autónomos en una sociedad en
la cual ellos quieren vivir, es decir, tener un proyecto de autonomía para poder enfrentarse a la realidad, que implica
también un trabajo con las representaciones sociales para la configuración de cierta imagen o idea común.

Los equipos de intervención son sensibles a las significaciones que la gente les da a sus acciones y los acompañan a
encontrar otras significaciones.

Procesos de aprendizaje de la democracia en la perspectiva de intervención: la democracia se toma como una


exigencia permanente a tomar problemas que no han estado discutidos para hacer que algunos actores que no han
estado u ocupado esas funciones sociales puedan constituirse en actores sociales. La democracia es la invención
cotidiana de crear nuevos sujetos sociales, nuevos problemas, nuevos objetos sociales sobre los cuales trabajar. Es

23
luchar constantemente contra el resurgimiento de nuevas formas de poder, tomar consciencia de las formas de
manipulación de las que uno puede ser objeto o de las formas de manipulación que uno mismo puede ejercer sin
quererlo ni pensarlo. En esto, la Psicosociología existe porque permite intervenir en los procesos de aprendizaje de la
democracia en tanto experiencia subjetiva cotidiana.

La democracia se funda sobre dos conceptos totalmente contradictorios: el primer concepto es la autonomía de cada
individuo (capacidad de cada uno de ser sujeto), y al mismo tiempo, el individuo que entra en competición con otros.
Estos dos postulados que tienen una base contradictoria pueden devenir complementarios, ya que existimos cuando
estamos reconocidos por otros, por lo tanto, la ambición de la Psicosociología es hacer posible que cada uno sea un
sujeto y al mismo tiempo que participe en la vida colectiva.

Posibilitar el despliegue del sujeto: en una intervención se trabaja y se actúa sobre el sufrimiento individual o
colectivo, intentando modificarlo. Para ello, se deben considerar los momentos y las formas de intervención, ya que
se puede llegar a producir regresiones o mayor angustia que la que tenían antes

Lo importante es que se pueda desplegar el sujeto, es decir, se trata de un elemento esencial en la ética de quien
interviene. Para actuar sobre el sufrimiento hay que abrir nuevas posibilidades de actuar, porque ellos son capaces
de tomar en sus manos una parte de su destino.

Ampliar el horizonte de la realidad para ser cada vez más autónomos: lo esencial es que las personas se sientan, a
través de la intervención, cada vez más autónomos, que se pueda abrir un horizonte de otra realidad posible y
trabajar sobre lo que se denomina la imaginación realizante (si fueran jefes: ¿qué dirían?, si tuviesen el dinero:
¿cómo lo usarían?), para lo cual, hay que tratar que los sujetos puedan ubicarse y posicionarse en otro lugar.

Se trata de reforzar el proceso creativo en personas que sienten que no pueden crear nada, que se los ha nombrado
como incapaces, que se sienten que no pueden hacer determinadas cosas bien o están olvidados y puestos al
costado. Es crearse a sí mismo, creando una cosa de otra manera.

La reproducción de lo idéntico no ha existido jamás: los fenómenos sociales no se reproducen jamás de manera
idéntica. Cada vez que hay ciertos hechos que se producen, aún si han sido similares a los que ya se produjeron, hay
siempre un mínimo de transformación. Obviamente, hay una constancia, pero hacer el foco en ella es sostener un
punto de vista de la realidad conservadora, está en lo que se mantiene. En contra de eso, está la visión que tiene en
cuenta lo variable, transformable, lo germinal, aquello que está naciendo o está por nacer.

La visión de las cosas nunca es la misma y una cuestión esencial es estar disponible a la sorpresa, a lo inesperado.

Desafíos para el que interviene: cuando elegimos intervenir lo hacemos de acuerdo a una demanda, sea explícita o
implícita. El psicosociología debe intervenir cuando hay una demanda, pero muchas veces hay una demanda
implícita de las cuales los que intervienen, a veces, no tienen conciencia. Se juega implícitamente una demanda de
amor de esas personas, están pidiendo y amarían ser respetadas, ser escuchadas, que los ayuden en su vida y que
pudiesen tener una vida diferente de la que tienen. Se piensa entonces como las palabras que ellos no pueden
pronunciar.

En cada intervención, deberá inventar una nueva relación con las personas que están allí y que no son las mismas
que aquellas que pueden estar en otros grupos.

Salir del malestar para entrar en crisis: es conveniente explicitar todos los elementos de la intervención. Explicitar
todas las apuestas y los dispositivos de la intervención crea confianza en el desarrollo sin que esto implique que se
lograran resultados positivos.

Se respeta a las personas con las cuales uno interviene para que ellos puedan sentirse protagonistas, participando
dentro de esta intervención. Lograr que las personas se sientan con la mayor libertad para actuar y que se sientan
también libres en relación de aquello que pensaban antes.
24
Cuando se está en crisis se está en el mejor momento. Crisis como salida, posibilidad de superación, de una
transformación positiva.

Se constatan dos modelos: por un lado, el modelo del orden es aquel que ensaya retornar al estado anterior, es decir,
que cada problema social se puede considerar como un problema o una enfermedad que hay que curar y de esta
manera prevalece el criterio conservador por el cual, lo social trata de volver al estado anterior. Por otro lado, el
modelo de equilibrio, que está en permanente fases de desequilibrio y que trata de encontrar un equilibrio mejor del
que tenía anteriormente, donde se juega la capacidad del ser humano de inventar su propio funcionamiento.

Hay que desdramatizar la crisis, situarla como un elemento normal del funcionamiento de una sociedad donde esta
situación puede balancearse para un lado o para el otro. Las personas comienzan a descubrirse como capaces de
hacer ciertas cosas, que antes no lo habían pensado, que lo están haciendo y lo van haciendo cada vez mejor.

“Dispositivos de Poder e Imaginario Social” - Marí

El problema del poder

El problema del poder, la historia de su reparto y distribución en las jerarquías desiguales, las prácticas y los sistemas de
valores con que ha sido sostenido y legitimado, ocupan un lugar central en el cuadro de la vida social.
La multiplicidad de elementos y facetas recubren el fenómeno del poder, y las consiguientes barreras que se levantan
para elaborar una teoría general ha provocado diversas reacciones entre pensadores y científicos sociales.

El dispositivo del poder

El término “dispositivo del poder” es una manera retórica para poner de manifiesto tres elementos básicos: la fuerza o
violencia , el discurso del orden y el imaginario social. Estos concurren como instancias distintas, pero no independientes.
Están articuladas entre sí, agrupadas dentro del dispositivo en formas variables de acuerdo con los cambios históricos
que se suceden.
- La fuerza:
o Es el elemento constitutivo del poder, el que lo produce.
o Se frustraría si no existiesen las otras instancias del dispositivo, para garantizar la continuidad del poder
instituido. O sea, el discurso del orden y el imaginario social reactualizan la fuerza la transforman
verdaderamente en poder, haciéndolo constante y socialmente transmisible.
Transformada la fuerza en poder, el discurso del orden y el imaginario social aseguran la presencia del
poder y los efectos de la fuerza aun estando ésta ausente.

- El discurso del orden:


o Es un espacio de racionalidad. Pertenece al ámbito del conocimiento, de la teoría y las representaciones
racionales.
o Es un lugar de emisión de los enunciados normativos y las reglas de justificación.
o Es también el espacio de la ley. Allí la fuerza encuentra dentro del dispositivo de poder su modo más
racional de comunicación social a través de las técnicas de coerción, sanción y coacción por las que el
derecho produce la obediencia y el control social, sancionando las conductas a las que la sociedad
considera deseables.
- El imaginario social:
o Montajes, prácticas extradiscursivas y soportes mitológicos que hablan de las pasiones y hacen que el
poder marche.
o Estructura simbólica de las sociedades y sus prácticas: ceremonias, banderas, rituales, himnos,
distribución de espacios, reliquias, rangos y prestigios, etiquetas, diplomas, tatuajes, marcas, apelación a
los ancestros, tumbas, símbolos funerarios, manejos de ruidos y silencios, escenas que ponen en
relación al hombre con la solemnización de la palabra.
25
o Estas prácticas descubren un dominio inaccesible para los otros medios de transmisión, dominios de
valores y credibilidad de una realidad a las que las mismas se refieren y constituyen.
o Es la tierra natural de las ideologías, teorías y prácticas.
o Su función consiste en operar en el fondo común y universal de los símbolos, seleccionando los más
eficaces y apropiados a las circunstancias de cada sociedad para que el poder circule y avance.
o Interpela a las emociones, a la voluntad y a los sentimientos.
o Tiene una función dogmática: suministrar esquemas de comportamiento rígidos y repetitivos, crear
marcos de preceptos para poner en conexión regularidades de la conducta con los fines y las metas del
poder.
o La función es fundir y cincelar las llaves de los cuerpos para el acceso de la ley y la continuidad del poder.

A fin de evitar que el dispositivo de poder se convierta en un esquema formal de combinación, será necesario vincular
siempre las particularidades del entramado y entrelazado de las instancias que lo componen, con cada situación histórica
concreta de cada sociedad determinada.

“ La observación como metodología de investigación para los trabajos de campo en Psicología institucional” - Selvatici

La observación directa consiste en ser testigo de los comportamientos sociales de individuos y grupos en los espacios
mismos en que realizan sus actividades, sin modificar el desarrollo habitual de los mismos. Esto implica varias tareas del
observador: adapatarse al medio, observar los comportamientos, registrar información, articular lo observado con las
conclusiones obtenidas a partir de otras técnicas (entrevista, estadísticas, etc). El grado de estructuración que el
investigador impone a la situaciones y el grado en que el observador participa en la situación pueden ser utilizados como
criterios de clasificación.

Grado de estructuración de la observación.


- Observación asistemática: el investigador no interviene en modo alguno. Este tipo de observación se aplica cuando
aún se sabe relativamente poco del objeto a investigar; se caracteriza por atención poco estructurada pero abierta en
todas las direcciones y a todos los comportamientos que se sucedan en la observación de entrevistas, actividades
grupales, etc.
- Observación sistematizada o estructurada: el observador ya dispone de las categorías con las que analizará la
situación, lo cual implica un mayor grado de control de la misma. Es un tipo de observación cuantificable.
- Experimento de campo: se define como experimento porque conlleva al menos dos situaciones distintas de
observación que son comparadas. Al manetener en contexto situacional controlado, las diferencias que se espera
aparezcan entre ambas son atribuidas a aquello que se está investigando. Necesidad de una teoría que indique cuáles
pueden ser los factores que permiten explicar la información recavada.

Grado de participación del observador.


- Observación participante: el observador forma parte de la situación. Esta metodología tiene su origen en la
antropología y reúne dos actividades: observación entendida como acercamiento externo al fenómeno, y participación
pensada como inmersión en la vida social.
Un punto importante es el modo en que se deja constancia de lo observado: como registro narrativo o como una
codificación arbitraria. La primera implica narrar los acontecimientos, incluyendo descripciones de personas,
conversaciones, acciones, sentimientos, intuiciones o hipótesis de trabajo del investigador. La codificación arbitraria es
una modalidad de registro mediante la creación de un sistema de categorías arbitrarias elaboradas por el investigador, se
toma nota de los elementos de su interés en el fenómeno observado. Esto permite la transformación de datos obtenidos
en la observación de forma que sean susceptibles de un tratamiento cuantitativo.
¿Qué observar? Cómo es el lugar (ubicación, distancia entre los sectores, utilización de recursos físicos, etc), qué
mapas espaciales organizan los participantes (cómo se establecen distancias y cercanías), cómo son las personas
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observadas (edad, sexo, rol, ropa, aspecto), qué actividades desarrollan (pautas de interacción, perspectivas, modos de
presentarse ante los otros), discurso y contexto (qué dicen, quiénes y en qué momento, a quiénes se dirigen), cómo es la
dinámica de la interacción, qué intensidades afectivas percibimos (manera de decir, gestos) y cómo nos sentimos
afectados emocionalmente y corporalmente. Una cuestión importante es el registro de nuestra propia conducta en el
campo. El observador tiene que tener ya decidido el grado de su participación.
Los diferentes contextos requieren abordajes específicos: cuando la observación está dirigida a grupos amplios y
multitudinales, cuando se realiza en un medio cerrado, cuando se lleva a cabo dentro de un grupo informal, cuando tiene
lugar en una organización formal

27
PRÁCTICO 6

“Compilación de los principales conceptos según sus referentes centrales” - Zappino

I) INSTITUCION Y ANALISIS.

La polisemia del concepto de institución: el equívoco del concepto de institución reside en el hecho de que designa
alternativa o simultáneamente lo instituido o lo instituyente. ¿No es mejor admitir que la institución pertenece a
ambas a la vez? La institución no es univoca salvo en determinadas circunstancias en las que aparece como únicamente
permisiva o como únicamente represiva. Ej: un sindicato no es solamente un mero instrumento de reivindicación e
impugnación, también es un organismo regulador del movimiento obrero.

El análisis institucional debe captar la acción social en su dinamismo y sin prejuzgar acerca del sistema institucional
existente, tratar de poner en evidencia donde está la institución, es decir, las relaciones entre la racionalidad
establecida (reglas, formas sociales, códigos) y los acontecimientos, desarrollos, movimientos sociales que se apoyan
implícita o explícitamente en la racionalidad establecida y/o la cuestionan. Presente- ausente, es decir, simbólicamente
presente en los grupos, agrupamientos, organizaciones, pocas veces la institución ofrece en las prácticas que se
pretenden analíticas la faz objetiva. Es preciso explorar los dominios donde, tras los sistemas de referencia que la
expulsan o le asignan un lugar reducido su presencia-ausencia hace surgir la índole problemática del concepto.

Propongo denominar intervenciones institucionales las practicas que acabo de mencionar, ya se trate de psicoanálisis
individual o en grupo, psicosociología de grupo, psicoterapia o pedagogía, todas tienen en común no solo desarrollarse
en un marco institucional preciso sino también trabajar con un material que no es sino la relación que los individuos
mantienen con las instituciones. El tipo de intervención que se da por objeto analizar este material ocultado o
desfigurado por los demás tipos de intervención se llamará socioanálisis.

El movimiento anti-institucional: las corrientes denominadas anti-institucionales son institucionalistas en la medida que
revelan la precariedad institucional y muestran que la institución no es natural, que lleva en si su decadencia. Por ej: la
antipsiquiatria no es un análisis institucional crítico simplemente porque proponga el cierre y destrucción de asilos, sino
que esta ligada al movimiento institucionalista y le otorga su sentido en la medida en que interroga (desde su lugar de
anti-psiquiatria) su hipótesis básica de psiquiatría, su concepción de las alteraciones mentales, que es lo que da para
ellos origen a los establecimientos asistenciales, a prácticas terapéuticas determinadas, etc.

Los tres terrenos profesionales del análisis institucional:

 La psicoterapia Institucional(P.I): nacida en la inmediata posguerra, la P.I es un movimiento de cuestionamiento y


de análisis de la institución psiquiátrica. Pasó por tres fases: la primera se constituyó a partir de cambiar el eje médico-
paciente. Este cambio se veía promovido por la necesidad de dejar los aspectos terapéuticos en función de las
necesidades de supervivencia de los pacientes. Los médicos mas que pensar en los procesos de la enfermedad mental
tenían que establecer, junto con los pacientes, los mecanismos necesarios para hacerse de los satisfactores básicos que
eran escasos por la situación de guerra. A este periodo le sucedió la fase de socialización mediante el grupo que fue un
espacio organizado por los pacientes donde se puso de manifiesto, como los psicoterapeutas institucionales decían,
que no era el paciente sino la institución a la que debían curar. Era la actividad instituyente en los pacientes el elemento
propiamente terapéutico, esto descentraba la posición del médico. La tercera fase se constituyo como propiamente
psicoanalítica: si en el momento anterior era la autogestión y las posibilidades instituyentes de los pacientes el agente
terapéutico, el psicoanálisis, introducido por los médicos al hospital, convertía dichas actividades en soporte de otro
análisis. El agente terapéutico ya no es la actividad misma paciente, sino el análisis realizado sobre esas actividades.
 La pedagogía institucional: todos los practicantes de la P.I están de acuerdo en tres puntos: 1) considerar la
institución escolar como objeto de análisis. 2) establecer las formas de regulación sobre la base de un funcionamiento
lo más democrático posible del conjunto maestro-alumno. ·) crear las condiciones del funcionamiento de un análisis
colectivo de la institución escolar a partir de relaciones no-directivas entre maestros y alumnos.

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La aportación mas importante de la P.I fue el análisis de la dinámica de la institución. Desde allí fue posible observar
como las transformaciones de la institución tenían relacion con diversos modos de acción que van desde la apatía,
deserción (acciones no institucionales) hacia el rechazo a los exámenes, a las instrucciones oficiales acciones anti-
institucionales).
 El socioanálisis: se lo ha confundido al socioanalisis asociándolo a una forma más de la práctica psicosociologica o
tratando de equipararlo como una forma específica de intervención grupal. Es cierto que heredo de la psicología de
grupos un dispositivo de análisis miro-social: reunión de un grupo pequeño, en un espacio cerrado y con un tiempo
predelimitado. Sin embargo, lo especifico del análisis institucional es que se constituye en la subversión de dicho
dispositivo. En efecto, en el momento en que analizan lo instituido de la practica psicosociologica (es decir, las
condiciones en las que esta práctica es posible), es ahí que se origina el análisis institucional. Así, resultaría imposible
comprender al socioanalisis sin la práctica grupal que le dio origen pero no hay que reducirlo a ellas porque rebasa,
desde un análisis de carácter político, las prácticaspsicosociologicas. Este análisis político es el análisis de lo impensado
y lo impensable de dichas prácticas.

La institución para el socioanalisis: cuando decimos “lo que la institución dice”, ¿a que nos referimos? Existe aquí una
identificación con lo instituido lo cual deja fuera el movimiento instituyente que permanentemente la trabaja y sin lo
cual la institución no existiría. Loreau realizo un intento de mostrar la institución en su dinámica a través de un proceso
en el cual movimiento e institución aparecen confundidos.

Momento universal, positivo, instituido o ideologico de la institución: se constituye como lo que ya esta allí de la
institución, lo ya instituido, el sistema de normas y objetivos universales que sostiene y que la sostienen.

Momento particular, negativo, instituyente o libidinal de la institución: es el momento de la institución que nos habla de
la negatividad actuante, de cómo todo la verdad universal deja de serlo cuando se particulariza que manifiesta como
ésta no se encuentra unida por el consenso sino por una multiplicidad infinita de factores que rebasan la mera
ideología.

Momento singular, de unidad negativa, de institucionalización u organizacional de la institución: momento en que la


institución a través de la organización mantiene el predominio de un proyecto o de un movimiento sobre todos los
otros posibles. Es importante mencionar que desde este concepto la institución no debe confundirse con el
establecimiento (ej: universidad). El establecimiento es el lugar en donde se entrecruzan segmentariamente una
infinidad de instituciones.

El análisis: ¿en que consiste el método analítico? Descansa en la hipótesis de que es posible comprender y explicar una
realidad completa descomponiéndola en elementos simples, analizando casa uno de éstos. El método analítico no
desatiende las relaciones y la interacción entre elementos. Se basa en la idea de que las relaciones se explican mejor
por la acción de los elementos, más aun de lo que ellas explican la acción. Cuando se habla de análisis en ciencias
humanas (psicoanálisis, análisis institucional, socioanalisis) también se tiene en cuenta la descomposición de un todo
en sus elementos pero se añade la idea de interpretación como una operación de descifre. Se procede por descifre
sacar a la luz lo que está oculto y que solo se revela por la operación que consiste en establecer relaciones entre
elementos aparentemente desunidos para reconstruir así la totalidad.

Lo oculto, lo icc, lo reprimido: las instituciones forman la trama social que vincula y atraviesa a los individuos quienes,
gracias a su praxis, son sostenedores de las instituciones y creadores o innovadores de instituciones nuevas
(instituyentes).

Las instituciones no son tan solo objetos o reglas visibles en la superficie de las relaciones sociales. Presentan una faz
oculta y ésta, que es la que el análisis institucional se propone sacar a la luz, se revela en lo no dicho. Tal ocultamiento
en fruto de una represión. Lo censurado es el habla social, la expresión de alienación, la voluntad de cambio. Así como
hay un regreso de lo reprimido en el sueño o los fallidos, hay también un regreso de lo reprimido social en las crisis
sociales. El esclarecimiento de los no dicho es obra de Marx y Freud. Uno puso en evidencia las luchas de clases como
significado de movimiento de la historia y el otro descubrió el icc oculto por un orden institucional proveedor de
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racionalizaciones. Uno y otro invitan a una búsqueda de lo oculto a partir del enjuiciamiento de las instituciones
ocultadoras.

2) CONCEPTOS FUNDAMENTALES

Los analizadores

El análisis institucional es la irrupción en la escena política de los antiguos “clientes” de los analistas.

Pasa de la noción de análisis a la noción de analizador.

Lourau escribe “el objeto de análisis institucional en situación de intervención consiste en validar el concepto de
analizador”.

El concepto de analizador es el único medio de superar la oposición y el antagonismo que existen éntrelas ciencias
humanas experimentales y las ciencias humanas clínicas.

La teoría de los analizadores sociales concierne a la intervención-consulta. Una técnica centrales la institución de los
analizadores construidos.

El análisis construido apunta a descubrir analizadores institucionales ya no construidos sino “naturales” o sociales.

La teoría de los analizadores “naturales” o por el contrario “construidos” es capaz de unificar el conjunto teórico de la
investigación activa que va del análisis ”consultante”al análisis “militante”para retomar una oposición que en la práctica
estáaún lejos de haber sido superada.

El análisis institucional es a la vez el análisis de las instituciones sociales y de los analizadores sociales que la revelan.

El analizador es una máquina de descomponer ya natural, ya construida con fines de experimentación o con fines de
intervención.

El analizador es un concepto básico del Análisis Institucional y su validación es la validación misma del método. Hablar
del analizador es hablar del principio mismo del analista. El analizador es todo aquello persona, situación, acción, que
desconstruye los instituidos de la situación.

Lo que realiza el análisis es el analizador. El análisis es entendido como el efecto analizador, el análisis es una acción de
desconstrucción que tiene efectosinmediatos.

El proyecto de análisis institucional revela dos cuestiones:una concepción del análisis que critica la concepción
tradicional, en donde, a través del saber de los especialistas, es posible develar dimensiones no percibidas por el
sentido común de los participantes. La segunda cuestión es precisamente la colectivización del análisis, puesto que la
significación y el efecto de los analizadores no pueden existir sino en relación a las diferentes posiciones y jerarquías
puestas en el grupo cliente.

El concepto de analizador es un concepto que tiene que ver más con una acción específica, una acción de denuncia de
develar las situaciones que conforman el no saber de los miembros respecto de la institución a la que pertenece.

La acción del analizador se opone a las fuerzas institucionales que pueden tener origen en diferentes momentos de la
institución que pugnan por tener un secreto, un no saber, que constituye la base del funcionamiento y la funcionalidad
institucional.

Tres tipos fundamentales de analizadores:

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 El analizador construido, dispositivos de intervención diversos que tiende a poner de manifiesto durante su
operación, dimensiones y elementos diversosque normalmente se constituyen como un no saber colectivo sobre la
institución.
 El analizador natural, que al interior de los dispositivos de intervención constituidos irrumpe generando consigoun
saber sobre los fundamentos mismos de la institución. La irrupción de lo inesperado la manifestación de todos aquellos
elementos que se encontraban ocultos y cuya invisibilidad sostenía una forma de funcionamiento se constituyen como
analizadores naturales.
 El analizador histórico situaciones de explosión social revoluciones movimientos sociales que tiende a un análisis
institucional generalizado al conjunto de la sociedad.

Segmentaridad

La unidad positiva de todo agrupamiento social se apoya en un consenso en una regla exterior al grupo o a ambos a la
vez.

La unidad positiva del agrupamiento lo que le da su carácter de formación socialfunciona a la manera de la ideología.
Todo agrupamiento es una comunidad con intereses convergentes. Tiene algo de sagrado y de intocable.

La unidad positiva del grupo de la organización, de la colectividad étnica o política, es destruida por el peso de la
negatividad cuando esta última toma la forma del individualismo o del nihilismo, cuando se consideranirreductibles los
intereses o las características individuales.

Se considera que la existencia de los agrupamientos es innegable, pero que estos poseen una unidad negativa. La
unidad de los agrupamientos observables es pluralista y heterogénea. Los individuos yuxtapuestos no constituyen un
agrupamiento: lo que da su unidad a la formación y su formal agrupamiento es la acción recíproca y oculta de una
multitudde grupos fragmentarios en el interior del agrupamiento. Los individuos no deciden en abstracto vivir o
trabajar juntos, sus sistemas de pertenencias y referencias a numerosos agrupamientos de tal modo que pueden
constituirse nuevos agrupamientos. Los sistemas de pertenencia y de referenciaanteriores entrañanoposiciones y
criterios exclusivos son obligados a fundirseson obligados a fundirse en la multitud de diferencias.

La pluralidad de grupos reales más o menos visibles, reconocidos y declarados, que componen un determinado
agrupamiento, no se confunde con la pluralidad de los “subgrupos” que la psicosociología desentraña en el aquí y
ahora del análisis. Estos “subgrupos” contingentes no carecen de vínculos con los grupos de potencia y referencias que
existen en el agrupamiento.

Transversalidad- grupo objeto y sujeto

La ideología grupista tiende a construir la imagen ideal del grupo monosegmentario. El grupo se
contemplanarcisisticamente en el espejo de la unidad positiva. Este grupo de agrupamiento que rechaza toda
experiencia Exterioridad es un primer caso de grupo-objeto.

Un segundo caso de grupo-objeto está constituido a la inversa por los agrupamientos que no se reconocen a s mismos
ninguna existencia efectiva fuera de las que confieren instituciones o agrupamientos exteriores a los que se asigna la
misión de producir normas indispensables para el grupo-objeto y de controlar y sancionar el respetoo la falta de
respeto hacia esas normas exteriores. Si el primer caso de grupo-objeto es el de la banda o la secta, el segundo es el de
agrupamientos definidos por el lugar que ocupan en la división del trabajo.

En los dos grupos hay negación de la transversalidad constitutiva de todo grupo humano. Se puede definir la
transversalidad como el fundamento de la acción instituyente de los agrupamientos en la medida en que toda acción
colectiva exige un enfoque dialectico de la autonomía del agrupamiento y de los límites objetivos de esa autonomía. La
transversalidad reside en el saber y en el no saber del agrupamiento acerca de su polisegmentaridad. Es la condición
indispensable para pasar del grupo-objeto al grupo-sujeto.

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La elucidación de la transversalidad del grupo esun objeto fundamental en la intervención socionalítica.
Desconstrucción de las relaciones marcadas por el signo de la verticalidadpura o la pura horizontalidad, y la elaboración
de las relaciones transversales.

La transversalidad en Guattari refiere verticalidades inmediatas, que solo en un segundo análisis se ligan con el
conjunto de las instituciones sociales. En el socioanálisisestá verticalidad totalizadora esinmediata. Guattari tiene
enfrente un grupo en proceso, con cierta historia, buscando, porque lo teme su lugar en el mundocuestionando su
propia actividad cotidiana. La institución aparece como una práctica social, como un proceso dinámico que está
constituido por diversos momentos. La institución es una forma en que aparece la praxis humana.

Aparece un grupo determinado por y desde lo social, pero que al mismo tiempo es capaz de dar formas específicas y de
curvar, desde su propio proyecto, dichas determinaciones. El interjuego entre el adentro y el afuera grupal resulta cada
vez difícil de determinar no se saben exactamente las fronteras de dicho grupo. En la elucidación de la transversalidad
no buscamos un “equilibrio” entre la verticalidad y la horizontalidad. Sino una confrontación un conflicto una
contradicción por resolver o resulta a nuestro pesar con la acción primer y último analizador.

La implicación

La implicación es un modo de relaciones. La sobreimplicacion es la ideología, romativa del sobretrabajo de la necesidad


de “implicarse”.

Las implicaciones del no participacionista no son menos fuertes que las del participacionista. Ambas deben ser
analizadas.

La implicación quiere poner fin a las ilusiones e imposturasde la “neutralidad” analítica heredadas del psicoanálisis.

El analista de implicación es lo que nos permite relativizar históricamente nuestras ”verdades” abriendo la posibilidad
de reflexionar sobre nuestros propios entendimientos.

Lourau propone un modo de análisis de las implicaciones de

Implicaciones primarias:

 Implicaciones del investigador-practicante en su objeto de investigación/intervención.


 Implicación en la institución de investigación u otra institución de pertenencia y en primera instancia en el equipo
de investigación/intervención.
 Implicación en el mandato o encomienda social y en las demandas sociales.

Implicaciones secundarias:

 Implicaciones sociales históricas de los modelos utilizados (implicaciones epistemológicas).


 Implicaciones en la escritura o en cualquier otro medio utilizado para la exposición de la investigación.

La intervención institucionalista

Hay intervención socioanalitica cuando se reúnen las operaciones siguientes:

El análisis de la demanda que comprende el encargo oficial del staff-cliente (dirigentes de la organización).

La elucidación de la transversalidad de las filiaciones positivas y negativas de las adscripciones positivas o negativas a
los numerosos grupos

La construcción o elucidación de los analizadores.

El dispositivo de intervención
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El dispositivo de intervención (encuadre) del socionalisis fue muy similar al de las intervenciones

El socionalisis se estructura a partir de tres polos:

El staff analítico constituido por los expertos

El staff cliente las personas que portan el encargo de intervención

El grupo cliente el grupo de personas que participa en la intervención.

El campo de análisis

No son las personas, ni las interacciones, ni el grupo. La agrupación que constituye al grupo-cliente se entiende se
entiende como la resultante de una cantidad infinita dedeterminaciones sociales que adquiere formas y sentidos
específicos.

UNIDAD 7

“Los datos y su creación” - Saltalamacchia

 ¿Cómo se producen?

 No existe tal método para tener nuevas ideas. Se percibe mediante sentidos conceptualmente organizados y lo
percibido debe ser parte de lo que nuestro conocimiento, que forma parte de la organización participativa, ya
posee. Esto inhibe la posibilidad de comprender como es que se conoce aquello que escapa a toda conjetura, a
toda previsión.

 Diversidad y creación

 El objeto no aparece en el conocimiento tal como es en lo real, por el contrario aparece representado por una
imagen y/o signo: algo que es producto de un complejo proceso de selección, recomposición, reorganización y
atribución de sentido.

 Hay novedades que son novedades para la conciencia del sujeto aunque no lo sean para su conocimiento. La
novedad radica en que la conciencia se hace cargo de algo que antes no había percibido, pero esta novedad no
es total.

 E. De Bono habla de pautas, en tanto son muy útiles ya que nos permiten “reconocer” las cosas, una vez que se
establecen la seguimos y vemos las cosas en función de la experiencia previa. Por lo tanto cada vez que miramos
alrededor nuestro lo hacemos en función de las pautas previas. El cerebro solo puede ver las pautas existentes,
de modo de que cuando analizamos datos solo obtenemos la idea que ya poseemos. Hay entonces una
rutinizacion de la actividad de conocimiento.

De bono introduce la idea de “burbujas lógicas” como forma de explicar el hecho de que lo conocido determina
los límites dentro de los que es posible un nuevo conocimiento y las limitaciones implicadas en esas burbujas
lógicas serían irreversibles si fuese cierto que cada uno de nosotros está encerrado en una y sólo una burbuja
lógica. Pero dada la diversidad de burbujas lógicas en el mundo y dada la diversidad de burbujas lógicas
existentes en nuestro universo interior, lo normal es que el proceso de conocimiento sea permanentemente
cruzado por el conflicto y la negación.

En su función teórica los conceptos participan de una sistematicidad global que permite hace afirmaciones
válidas sobre la porción de la realidad que ha tomado como objeto. El concepto teórico describe, las
proposiciones teóricas explican. Su función es dar respuestas. Desde este punto de vista, la teoría presenta una
imagen acabada del hecho. Toda teoría contiene explicaciones o descripciones que se pretenden verdaderas o
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útiles pero que en todos los casos no tienen como objetivo el continuar la búsqueda, por el contrario su función
es darle término. Por eso las teorías no son buenas productoras de estímulos para la investigación, por el
contrario, lo son sus incertezas, sus huecos o puntos ciegos. Ya que lo real sólo es visible cuando ha sido invocado
por una pregunta y estas aparecen sólo cuando la certeza se extingue.

 La negatividad, el conflicto y la creación

El límite es algo que da forma, pero también que marca la incompletud, la finitud, de lo que no se llega a
abarcar. Por eso es que el descubrimiento o la creación de una novedad se producen en esos límites. Lo
que está más allá del límite de lo conocido es lo que los conceptos no llegaron a subsumir y por ende es
impensable. En tanto lo no conocido es un vacío que sólo puede ser detectado desde el exterior de cada
teoría: mediante una conjetura que se vale de sugestiones ajenas a la teoría. Por lo que el límite sólo será
visto cuando un invasor, alguien que no acuerda con esos conceptos y teorías, haga explícita su
refutación o su crítica. Por todo esto es importante el uso metodológico del conflicto entre teorías, para
asegurar la pluralidad de ideas y las posibilidades de lucha entre ideas como forma de romper con la
rutina de la actividad científica.

 No es posible pensar el trabajo de investigación como la deducción de una teoría sino como la interacción de
varias teorías que cumplen funciones diversas.

 Los conceptos ordenadores

 Zemelman propone una metodología en la cual la contradicción es un momento de en el despliegue de la


totalidad, quiere encontrar una metodología que permita capturar la totalidad del movimiento.

Saltalamacchia afirma que para asegurar la creatividad, es necesario destruir la exclusividad de los
determinantes de una teoría, descubriendo nuevas variables o estructuras y eso no puede lograrse si en el
comienzo de la investigación no reunimos conceptualizaciones diferentes referidas a un fenómeno común
(conceptos ordenadores).

Esa ruptura de la exclusividad se logra insertando conceptos de diversas fuentes teóricas, que cumpliendo una
función heurística, servirán para delimitar zonas de examen e investigación.

Los conceptos ordenadores sólo pueden definirse operacionalmente mediante la suma o articulación de los
indicadores que lo conforman y la delimitación de zonas de incongruencia entre los conceptos teóricos que los
forman.

Es posible la construcción de conceptos ordenadores mediante la superposición y comparación de conceptos


provenientes de orígenes teóricos diferentes.

La traducción de conceptos de una a otra teoría es parte del proceso que permite articular los conceptos
teóricos de orígenes diversos para producir los conceptos ordenadores. Pero no sólo para convertir de un
paradigma a otro, sino para abrirse la posibilidad de crear nuevas teorías, diferentes de aquellas que estaban en
su punto de partida en la investigación.

En la formación del concepto ordenador, cada aporte de un concepto teórico agrega dimensiones nuevas al
concepto. Esas dimensiones pueden estar parcialmente superpuestas, pero no se superponen totalmente. Ese
reconocimiento de superposiciones y estas diferencias es el producto de un cuidadoso análisis comparativo de
los conceptos teóricos que se pretende incluir en el concepto ordenador. En la formación del concepto
ordenador cada aporte de un concepto teorico agrega dimensiones nuevas al concepto, las cuales pueden estar
medianamente superpuestas
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Tendremos así una suma de indicadores de diverso origen teórico por cada dimensión abierta por el concepto
teórico en el concepto ordenador. Estas diversas dimensiones y sus respectivos indicadores nos permitirán estar
atentos a la aparición de combinaciones entre ópticas teóricas, que permitan producir una visión novedosa del
tema abordado en la investigación.

Desde esta perspectiva, el trabajo puede ser entendido como un esfuerzo por romper con ese astigmatismo
teórico de los conceptos ordenadores mediante una de dos alternativa. O la reasunción de uno de los conceptos,
desechando los restantes, o la creación de un nuevo concepto teórico. El trabajo de investigación culminará
cuando ese proceso termine. El trabajo llevado a cabo durante el análisis y posterior informe, será el de convertir
a ese producto híbrido o ecléctico en un concepto teórico.

Durante la investigación se pasará de la función heurística a la función teórica de los conceptos. En su función
heurística las hipótesis no son creadas para lanzar un proceso de verificación o de refutación sino para ir
orientando la investigación en el proceso de reconstrucción articulada del objeto de investigación.

Límites del modelo heurístico

Por más desarticulados que estén los cuerpos teóricos, los conceptos siempre tienden a forzar el campo de
percepción hacia los parámetros creados por la teoría madre.
Al hacer la selección de los cuerpos teóricos nuestra selección tiende a estar inevitablemente guiada, teórica o
ideológicamente. Las teorías tendrán un cierto parentesco entre sí o nuestra lectura de ellas creará ese
parentesco.

“Dimensiones epistemológicas de las relaciones entre teoría y práctica” - Rhéaume

Hay 3 temas centrales: la naturaleza del análisis clínico, su status epistemológico y el análisis clínico en sociología.
1) Las características del análisis clínico: hablar de análisis clínico implica evocar modelos de prácticas profesionales.
- Clínica médica -> la noción 'clínica' refiere a clínica médica, en el sentido de saber médico que se desarrolla en
contacto con los 'enfermos'. En el siglo XX ocupaba un lugar central, caracterizándose por un intercambio constante
entre la práctica de los cuidados, el contacto personalizado con el paciente y la investigación de las causas de
enfermedad. Este modelo clínico de producción de saber médico es disrinto del saber biomédico moderno, el cual se
construye por fuera del nexo clínico, considerado como simple lugar de aplicación de un saber elaborado en el
laboratorio, siguiendo los cánones del método experimental.
- Psicología clínica -> el saber acerca de la persona humana y su desarrollo, construido sobre la base del contacto
entre el psicólogo y su 'cliente/paciente'. Este saber comprende tanto lo que se aprende de la persona en la relación
terapéutica misma, como los componentes dinámicos del desarrollo de la persona, tal como se revelan en la
expresión de problemas y experiencias de vida. El saber desarrollado en este modelo es distinto a sus condiciones de
producción, del saber de la psicología experimental, la cual se desarrolla idealmente en el laboratorio, siguiendo los
criterios de trabajo científico.
- Investigación-Acción -> En la tradición iniciada por Lewin en psicología social, la formación del saber científico
es inseparable de la práctica social; la gestión científica y la gestión de resolución de problemas en la acción,
participan en el mismo modelo epistemológico. La práctica social constituye un verdadero laboratorio de
'experimentación social', con la diferencia que se reconoce el carácter único y particular de las situaciones históricas
estudiadas, no reproducibles: la acción social concreta es el objeto apropiado de las ciencias humanas. Hay
implicación del investigador en la acción, la relación investigador-grupo participante es condición de análisis.
Hay otra tradición dentro de la investigación-acción, de inspiracion sociológica; las características de la investigación-
acción están cerca de la tradición de Lewin: relación estrecha entre teoría y acción, relaciones de implicación entre el
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investigador y el grupo participante, estudio de situaciones particulares de acción. Sin embargo, existen dos
diferencias -> la segunda tradición se funda sobre la perspectiva de una sociología crítica poniendo el análisis de la
acción social en términos de relaciones de clases y de movimientos sociales; además de que la relación investigador-
población es interpretada como una apuesta socio-política: la democratización de la gestión científica se convierte en
condición de democratización del saber.
- Consulta organizacional -> se ha desarrollado dentro de la tradición lewiniana de investigación-acción. Las
estratégias principales: formación de relaciones humanas en la industria, aproximaciones como desarrollo
organizacional, método socio-técnico. Se encuentra el principio de Lewin de la producción de un saber ligado a la
acción: la elaboración teórica acerca del funcionamiento y desarrollo de las organizaciones es inseparable de la
práctica de intervención; el saber se construye mediante la experimentación directa, y por la explicitación del
contexto de la relación entre investigador-consultores y la 'organización cliente'.

2) Análisis clínico: en ciencias humanas y sociales. Es una gestión de investigación, basada en una relación dialéctica
entre la teoría y la acción; la elaboración teórica de desarrolla a partir de estratégias orientadas a solucionar los
problemas de acción que la gente vive. El análisis clínico se basa en la relación e interacción particular entre
investigador y la población a la que la investigación va dirigida; la persona/grupo implicada son tratados como un
sujeto productor de conocimientos sobre su propia situación. El análisis clínico apunta a la construcción de un saber
acerca de la acción social, dando a esta última expresión el significado de 'toda conducta individual o colectiva
inscripta dentro de relaciones sociales históricamente situadas'; de este modo, se desarrolla en un contexto de
intervención que favorece la co-construcción del saber entre el investigador y sus partenaires. El análisis clínico da
lugar a la elaboración de un saber sobre el proceso mismo de interacción o de intervención, establecido entre el
investigador interviniente y las personas o grupos en los que interviene.
Así, el análisis clínico apunta a producir conocimientos que puedan ayudar a hacer más eficaz la práctica. La relación
con la acción es una relación de estudio y de producción de conocimientos. El análisis clínico se dasarrolla entre dos
polos: conocimiento directamente orientado y producido para la acción (contribuir a un mejor saber-hacer) y un
conocmiento orientado a la construcción de un saber teórico (explicar o comprender una situación de acción).

3) El análisis clínico como proyecto: la mejor definición del análisis clínico es la de un proyecto en plena emergencia,
donde se intenta reunir un cierto número de condiciones específicas para lograr una manera distinta de hacer
investigación científica en ciencias humanas y sociales; una aproximación que integra varios elementos de las vías
más clásicas de investigación (que son métodos inspirados en ciencias naturales).
-El objeto: la acción social en sus manifestaciones concretas. El análisis clínico se caracteriza por comprender
situaciones de acción sociohistóricas, concretamente situadas. Trata de captar los elementos necesarios para la
comprensión de situaciones de acción, de donde surgen las características siguientes.
- Cuadro teórico: el análsis de la complejidad. El análisis clínico se presenta como un estudio de la complejidad;
apunta a dar cuenta de la multiplicidad de situaciones concretas de estudio (individuos y grupos, organizaciones,
comunidades, etc). Esto supone la confrontación e integración relativa de una diversidad de perspectivas teóricas, en
una perspectiva interdisciplinaria.
En cuanto a la interacción entre el investigador y la población estudiada, el análisis clínico da una gran
importancia a ella; en este sentido retiene una característica fundamental del sentido de 'clinico' en tanto relación de
interacción e implicación recíproca entre el interviniente y su cliente. La interacción se vuelve condición de
producción de conocimiento científico.
- Lógica de argumentación: más allá de lo cuali y cuantitativo. El investigador busca producir conocimientos con
sus sujetos de la investigación, desarrollar una lógica de argumentación y conclusiones provisorias sobre los métodos
de naturaleza cuantitativa y otros métodos de análisis, con los que los razonamientos más rigurosos se cuestionen,
bajo la forma de un análisis conceptual, estableciendo relaciones explicativas e interpretaciones de significados. Lo
importante es construir una argumentación donde sean necesarios el punto de vista de los actores sociales, y el que
resulte de un análisis 'externo' de las fuentes de información relacionadas.
- La investigación: un sistema comunicacional. El análisis clínico es inseparable de la instalación de un sistema
comunicacional en el que dicho análisis se inscribe y contribuye a crear. La construcción de un saber científico

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difícilmente se pueda llevar a cabo si se separan hechos y valores, cultura y política. El interés del conocimiento está
siempre socialmente asentado y orientado, en el sistema de relaciones sociales.
-El universo simbólico y cultural: se privilegia el universo de producción simbólica.
El análisis clínico se sitúa muy claramente en el polo de la 'investigación-acción', con la que comparte varios
rasgos: implicación del investigador en situaciones reales de acción, etc. El análisis clínico valoriza más la dimensión
de implicación y el nexo con la acción social concreta, que los métodos definidos por una relación de fuerte
exterioridad en relación a los 'sujetos de investigación'. Siempre intenta asociar y relacionar dos polos: el análisis
riguroso y la construcción teórica por un lado, y la referencia empírica y la relación con la acción, por otro.
El análisis clínico es un proyecto que apunta a hacer converger distintas aproximaciones de investigación en ciencias
humanas y sociales, a facilitar convergencias.

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