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Guía de Estudio Edad Media:

Orígenes y organización del canto cristiano:

Raíces musicales del primitivo canto cristiano. Contexto histórico.

En el 332 a.C., Alejandro Magno toma pacíficamente Jerusalem y la convierte en provincia


griega. Luego de varios gobernantes, los romanos Vespasiano y Tito Flavio Vespasiano, toman
y destruyen Jerusalén en el 70 d.C.

A pesar de estos hechos, los romanos eran bastante permisivos y tolerantes en materia
religiosa. Aparentemente, hasta el siglo III, el culto imperial no fue obligatorio para los
habitantes del imperio. Alrededor del año 40, el evangelista San Marcos establece la iglesia
cristiana (egipcia o copta) en Alejandría; y a finales del siglo I, el 20% de la población egipcia ya
profesaba el cristianismo.

Primeras formas y tipos de canto litúrgico. Orígenes. Descripción. Práctica. Contexto.

Pablo, es quien nos da más informaciones acerca de los usos musicales de los primitivos
cristianos, habla en sus Cartas o Epístolas (Efes.5,19 y Colos.3,16) de los Cantos Sinagogales o
Cantos Espirituales (Pneumatiké), usados en la nueva religión, los cuales se dividían en:

1. Cantos Salmodiados (Salmodia o Mizmor) o recitación casi hablada con acentos patéticos y
giros cadenciales, cuya formulación más sencilla la encontramos aún en los cantos de la India y
la China del sur.

2. Cantos propiamente dichos o Himnodia y Cántica u Odas Espirituales (Sir), como los Himnos
y Cánticos que sirvieron para la propagación del cristianismo en el Mediterráneo asiático y
africano; también, en los países latinos desde Roma al Occidente.

Estos hechos también, tienen mucha importancia desde el punto de vista de la formación y
desarrollo de la música occidental, ya que con ellos, se establecía pues, la nueva religión en la
capital del Imperio Romano y allí, en la clandestinidad de las Catacumbas, mezclaron sus
cantos y rituales, síntesis de ancestrales raíces orientales con nuevas melodías, instrumentos y
usos musicales de ascendencia grecorromana (ej. Himno de Oxyrhyncos) para constituirse en
una de las más importantes semillas de la tradición musical occidental.

La situación de los cristianos en el imperio romano cambia sustancialmente, a partir del 306,
cuando Constantino I (280-337), el hijo de Constancio Cloro con una cristiana (Sta.Elena), se
apodera progresivamente de las diferentes porciones en las cuales el emperador Dioclesiano
había dividido el imperio; y a partir del año 313 (con el Edicto de Milán del Emperador
Constantino) la Nueva Religión podrá ser libremente adoptada por el pueblo. La tolerancia de
la religión cristiana por parte del imperio, permitió también, que Jerusalem se convirtiera a
partir del siglo IV, en ciudad cristiana y lugar de peregrinación.

Constantino reina en Occidente y su cuñado Licinio en Oriente, este último empieza a castigar
a los cristianos. Constantino marcha contra él, lo derrota en Crisópolis y queda como único
emperador en el año 324; SE PUEDE CONSIDERAR ESTA ÚLTIMA FECHA COMO EL
VERDADERO COMIENZO DEL IMPERIO CRISTIANO.
Los cristianos aceptan entonces el Carácter Sagrado del Emperador. Sin embargo, la religión
tradicional todavía estaba fuertemente, arraigada en los dos extremos de la escala social. Los
Senadores e intelectuales romanos seguían apegados a la tradición cultural y política con su
dimensión religiosa y, por otra parte, el habitante del campo (Paganus) y muchos sectores
populares, seguían practicando las ceremonias, danzas, cantos y costumbres mágico-rituales
que aseguraban el éxito de las cosechas y vendimias, la fecundidad de los campos y del
ganado.

En el año 380, el Emperador TEODOSIO I, El Grande (378-395), quien trata nuevamente, de


unificar el Imperio, proclama al CATOLICISMO RELIGIÓN DEL ESTADO (Iglesia Teodosiana).
Los herejes y los paganos son perseguidos, demolidos sus templos y dejan de celebrarse las
fiestas paganas.

Fin de la Música Antigua e inicios de la Música Medieval:

La Música al servicio de la Religión

La Edad Media tiene como característica de sus inicios, la aparición del Cristianismo. Los
primitivos cristianos eran en su mayoría, judíos y continuaron el culto en el templo y en la
sinagoga. Este culto era sencillo y consistía en lecturas de las escrituras sagradas, ciertas
oraciones y el cántico sin acompañamiento instrumental o con muy pocos instrumentos, de los
Salmos tomados del respectivo libro del Torá.

Por eso, desde los inicios de la Era Cristiana (época de la Didaché, o de la difusión de la
Doctrina de Cristo transmitida a las Naciones por los Apóstoles) obviamente, la música
utilizada en las ceremonias del Nuevo Culto tenía profundas raíces heredadas de las Sinagogas
judías, influenciadas también posteriormente, por los usos y costumbres Griegas, Romanas,
Orientales y en especial, Sirias; así como también, por las culturas de otros pueblos orientales
con los cuales había tenido contacto la nueva religión, a través de la predicación de los
primeros apóstoles y discípulos cristianos.

A las lecturas de los libros sagrados y a los salmos, himnos y cánticos, los cristianos agregaron
como nota característica, el Ritual de la EUCARISTÍA (Acción de Gracias), iniciado por su
fundador y el cual se realizaba al anochecer seguido de un ágape de acción de gracias.

Este oficio, tuvo su origen en la costumbre devocional que practicaban las hermandades
religiosas judías de la Refacción en Común, pero con la modalidad de la Comunión establecida
por Cristo en la Última Cena y que se resumía en cuatro partes fundamentales:

1. El Ofertorio, donde se toman el pan y el vino y se ponen juntos en la mesa.

2. La Oración, para dar gracias a Dios y bendecir al pan y vino juntos.

3. La Partición, o rito de partir el pan para compartirlo.

4. La Comunión, o distribución del pan y del vino.

Estas prácticas se iniciaron en lugares privados y en ocasiones ocultos y secretos (Catacumbas,


etc.), ya que no podemos olvidar que, durante los tres primeros siglos de la Era Cristiana, los
cristianos eran una secta prohibida y perseguida en el medio religioso de la Antigüedad.
Por eso también, en los primeros tiempos del Cristianismo, especialmente en Roma, los
seguidores de la nueva religión no veían a la música con buenos ojos, porque ella perpetuaba
el paganismo romano que le había dado el sentido hedonista (doctrina que considera el placer
como el fin de la vida) de exaltar el goce de los sentidos y los placeres de la vida. Por lo cual,
los instrumentos estaban prohibidos en los servicios divinos.

En algunas poblaciones orientales ocasionalmente, se solían acompañar los cantos religiosos


con la Kithara (Cítara, instrumento de cuerdas de origen griego que para tocarlo se colgaba en
el hombro con el auxilio de una cinta; solía tener entre siete y doce cuerdas las cuales se
tocaban pulsándolas con un plektron o pajuela. Dicho instrumento, estaba relacionado con la
práctica poética de la Kitharodia. Más tarde, fue sustituido por la Lira) pero siempre se
obviaron los Instrumentos Orgiásticos tradicionales, tales como el Aulos.

Sin embargo, por las Epístolas del Apóstol Pablo (Cor.14.8; Ef.5.18), sabemos que los cristianos
cantaban por igual dentro de algunas Iglesias HIMNOS litúrgicos (Himnodia) y CÁNTICOS
espirituales de carácter popular acompañados de la flauta y en ocasiones, danzados al estilo de
las ceremonias paganas grecorromanas y egipcias.

Para evitar los abusos y usos inadecuados hacia fines del Siglo III, los Doctores de la Iglesia
proscribieron el uso de instrumentos paganos y solo se permitió el Canto sin acompañamiento.

Tres formas importantes de música cristiana primitiva:

El canto de los SALMOS (o Salmodia, llamada de esta manera por consistir en cánticos
acompañados por la cítara o la lira pulsada o Psallein) y de los HIMNOS (Himnodia), además de
la entonación de CÁNTICOS, legados a la nueva religión por el mundo hebreo. Como hemos
señalado, el apóstol San Pablo hace referencia a los Salmos, Himnos y Cánticos en conexión
con la vida cotidiana de los cristianos (Ef. 5,19; Col. 3,16).

El canto de los Salmos en un principio, era practicado por todos los creyentes incluidas las
mujeres y los niños, pero pronto se restringió la participación femenina en el canto de los
rituales durante las ceremonias.

SALMODIA. Como dijimos, el culto religioso de los primeros cristianos giraba en torno a
laDidaché, a la Homilía o comentarios de la palabra además de exhortaciones morales, y a la
Salmodia o Canto de los Salmos. La recitación semicantada de los Salmos se origina, como
sabemos, en el antiguo culto judío, donde se hacía de manera Antifonal (entre dos coros) y
luego, Responsorial (solista y coro).

Las letras de los SALMOS se toman directamente, de los textos del Libro N° 19 de la Biblia y en
las primeras Órdenes o Reglas Monacales su entonación y canto fueron confiados a un SOLISTA
(más tarde llamado Chantre o Cantor, dignidad que se confería en los templos principales;
quienes debían vestir con Capa e indumentaria especial para cumplir sus funciones).

También se entonan otros cantos al estilo de la Salmodia, cuyos textos se extraen de partes
líricas de los Testamentos; estos eran:

HIMNODIA o canto de los Himnos, con este término se designa generalmente, a trozos
destinados primitivamente al canto de los feligreses y más tarde, reservados a la Schola
Cantorum, fueron concebidos en estrofas con metros sencillos (yambo) y adaptación
esencialmente silábica del texto a las melodías correspondientes.
CÁNTICA o práctica de entonación de los Cánticos, melodías de contenido religioso, populares
y sencillas que se interpolan en las ceremonias y permiten la incorporación y participación de
todos los fieles, en el ritual y la liturgia.

RESPONSORIALES Y RESPONSORIOS. Más tarde, intervinieron los FIELES respondiendo también


al Solista con frases muy simples, fórmulas muy breves o puntuaciones (Amén) y alternando
con el Oficiante o el Chantre en determinadas ocasiones. Este Canto con Respuestas del Coro
recibió el nombre de SALMODIA RESPONSORIAL, o Salmos Responsoriales y Responsorios. Los
principales Salmos Responsoriales son el Alleluia (derivados del Hallel judío, aclamación coral
de Alabanza a Dios, o canto melismático adornado con largas vocalizaciones y melismas, con
variadas fórmulas exclamativas de júbilo hebreo usado, al igual que el Amén, en las Sinagogas)
el Gradual y el Tracto, en el Ritual de la Misa, y los Responsorios en el Ritual del Officium.

GRADUALES Cuando se comenzaron a realizar las ceremonias litúrgicas en templos, al entonar


el Cántico, el Salmista o Chantre, se ubicaba en un sitio elevado en las gradas del Ambón
(espacioso púlpito ubicado a ambos lados del Altar). El hecho de cantar desde las Gradas
(Gradus) que conducían hasta el Altar, hizo denominar a esta modalidad: Cánticos
Responsoriales de Gradas o GRADUALIA (Graduales), los cuales se convirtieron en una parte
muy importante del Oficio Divino ya que preceden la proclamación del Evangelio o de las
Epístolas y están seguidos del Alleluia.

En los Oficios de Difuntos, se entona un Canto que sustituye al Alleluia y recibe el nombre de
TRACTUS (Tracto).

ANTÍFONAS Posteriormente, a partir de su introducción en la Liturgia Occidental por parte de


San Ambrosio, se hizo frecuente el Canto Alternado entre DOS COROS, el cual recibió el
nombre de CANTO ANTIFONA, y fue aceptado y autorizado por el papa Dámaso I (pontificado
366-384).

Desde el Siglo II, todas estas formas se cantaban aplicando tres de los Modos de la citarodia
grecorromana que pasaron a ser los más usuales entre la nueva religión. Estos Modos fueron
los tres favoritos del Sistema Diatónico Clásico, es decir, el Modo Dórico (de Mi), el Yastio o
Hipofrigio (de Sol) y el Eolio o Hipodórico (de La).

Los otros Modos, el Frigio o Modo Aulético que se relacionaba con el culto a Dionisos (Baco) y
el Modo Lidio, que tenía connotación sensual o frívola, fueron desechados por el culto
cristiano.

En el seno de la Iglesia durante el siglo III, EL LATIN REEMPLAZA RAPIDA Y PROGRESIVAMENTE


AL GRIEGO EN LA LITURGIA Y LOS OFICIOS.

El OFFICIUM o DIVINUM OFFICIUM que consiste en el rezo y cántico de las Horas Canónicas;
es el servicio religioso celebrado a distintas horas del día, es decir del tiempo que durante el
día, el monje dedica a la alabanza de Dios, el cual fue dividido en:

Horas Mayores

1. Ad Matutinum o Maitines, oficio nocturno, antes de nacer el día;

2. Ad Laudes o Laudes, al nacer el día;

3. Ad Vesperas o Vísperas, al final del día;

4. Ad Completorium o Completas, antes de recogerse.


Horas Menores

1. Primam, después del Laudes;

2. Tertiam, a media mañana (más o menos 9 a.m.)

3. Sextam, al mediodía.

4. Nonam a media tarde (cerca de las 15 hrs.), las cuales eran cantadas entre el nacimiento y la
puesta del sol.

Las Vigilias vinieron a engrosar estas costumbres y se realizaban los días en los cuales no se
celebraba Eucaristía.

CANTO LLANO

San Hilario, Obispo de Poitiers (315-367), impulsa el desarrollo de la Himnodia y de la


modalidad de Canto Llano conocida como: Canto Galicano, práctica que continúa y refuerza en
ese mismo Siglo IV, San Ambrosio, Padre de la Iglesia y Obispo de Milán (340-397), quien, a su
vez, introduce el Canto Antifonal e Himnal, conocido como Canto Milanés o Ambrosiano, de
uso oriental en las Iglesias de Occidente.

Utiliza una estructura secuencial en melismas y despoja a las melodías litúrgicas de los
elementos superfluos para que fuesen más populares. (Canto Ambrosiano -hacia el 386- con
dos semicoros y una pequeña doxología o fórmula de abanza a la Stma. Trinidad como
estribillo, el cual se mantiene en nuestros días dentro de la Liturgia del Duomo de Milán).

A partir del siglo IV, queda constituida la MISSA como el CENTRO (al Mediodía) de la Liturgia y
del Officium, dividiendo así, las Horas Canónicas. También, desde el año 325, la Iglesia
Cristiana establece oficialmente y con carácter obligatorio el Domingo como el Día Feriado o
Día del Señor. Estos usos y costumbres se oficializan y generalizan a partir del año 380, cuando,
como dijimos, el Emperador Teodosio I, con el Edicto de Tesalónica declara a la Religión
Cristiana como Religión Oficial del Nuevo Imperio Romano.

La Missa, compuesta por cinco (5) partes distintas y Comunes del Ordinarium que aún se
conservan (Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus -con su Benedictus- y Agnus Dei), pasa entonces a ser,
desde el punto de vista musical, una de las Formas Musicales más antiguas e importantes de la
tradición musical sagrada de la cultura occidental.

A la caída del Imperio Romano de Occidente (476), la tradición musical greco-romana se


mantuvo en el seno de la recién fundada Iglesia Cristiana, cuya sede principal se había
establecido en Roma, y de sus comunidades monásticas.

Europa sufre estas sucesivas invasiones de Germanos, Hunos, Alanos, Vándalos, Suevos,
Burgundios, Ostrogodos, Visigodos y más tarde los Árabes, las cuales se producirán a lo largo
de cinco siglos y se integrarán parte de los usos y costumbres de los invasores a los pueblos
dominados, principalmente en la casi totalidad del territorio de la Península Ibérica.

Los germanos aportaron varios instrumentos musicales, en especial, cuernos dorados o


krumphorn y lures de bronce o loures, así como las flautas de huesos y clarines para usos
ceremoniales y rituales.

Comienza aquí en el siglo V, la Historia de la Música Medieval Europea u Occidental y se


extenderá hasta las proximidades del siglo XV. Grecia y Roma configuraron unos esquemas
culturales y mentales que influyeron definitivamente, en la futura manera de pensar y hacer
de los pueblos del viejo Continente, que al llegar a la Edad Media adquieren homogeneidad y
se convierten en el germen del nuevo ideario occidental.

El Canto Llano y la Música Litúrgica Cristiana

CANTO MOZÁRABE: se conoce como canto mozárabe (aunque una denominación más precisa
sería visigótico o hispánico) a la expresión musical asociada a la liturgia hispánica, propia de la
Iglesia visigoda española y que pervive hasta nuestros días.

El canto hispánico es un canto monódico (porque es total mente vocal, los instrumentos
pueden acompañarlo, pero no hacer la melodía), de género diatónico (no permite
cromatismos) y ritmo libre.

CANTO BENEVENTANO: es un repertorio litúrgico de canto llano de la Iglesia católica, utilizado


principalmente en la órbita de los centros eclesiásticos de Benevento y Montecassino del sur
de Italia. Es distinto del canto gregoriano y está relacionado con el canto ambrosiano. Fue
oficialmente sustituido por el canto gregoriano del rito romano en el siglo XI, aunque algunos
cantos beneventanos de interés local se mantuvieron en uso.

El canto beneventano es monódico y a capella. Es ante todo para ser cantado por hombres de
acuerdo con la tradición católica. Las melodías son melismáticas y ornamentadas como en los
otros repertorios de canto italiano, el canto romano antiguo y el ambrosiano. No se especifica
si está destinado a ser cantado por el coro o por un cantante en particular.

Lo que más distingue el canto beneventano es el uso frecuente y continuo de diversos motivos
melódicos cortos.

CANTO ROMANO ANTIGUO: o es el repertorio litúrgico del canto llano en el rito romano de la
Iglesia católica que se interpretaba antiguamente en Roma, emparentado muy de cerca, pero
distinto del canto gregoriano, que fue suplantando gradualmente al primero durante los siglos
XI a XIII. Al contrario que otras tradiciones vocales como el canto ambrosiano, o el canto
mozárabe, el canto romano antiguo y el canto gregoriano comparten básicamente la misma
liturgia y los mismos textos, y muchas de sus melodías están muy relacionadas. Aunque
principalmente estaba asociado con las iglesias de Roma, el canto romano antiguo también se
desarrolló en zonas del centro de Italia y posiblemente incluso en Gran Bretaña e Irlanda.

CANTO AMBROSIANO O MILANÉS: es un repertorio litúrgico de canto llano de la Iglesia


católica, que se desarrolló en la zona de la actual Milán (Italia) en torno al siglo IV.

El canto ambrosiano es música vocal monódica, sin ningún tipo de acompañamiento


instrumental. La rítmica del canto viene determinada por el texto, no existe un ritmo
determinado que sea escrito independientemente para su melodía. Mientras que en el canto
gregoriano predominaba una estructura rítmica uniforme, consistente mayormente en una
sucesión de notas de similar valor, raramente interrumpida por notas de distinto valor, en el
canto ambrosiano el ritmo se ajustaba al texto en modo recitativo, y poseía una estructura
rítmica relativamente marcada.

Su desarrollo melódico tiende a moverse por grados conjuntos, al igual que lo haría después el
canto gregoriano. Los saltos de mayor tamaño son excepcionales, y cuando se presentan no
comprenden intervalos musicales muy amplios.
CANTO GREGORIANO:

Hasta el siglo VII, como acabamos de señalar, había diferentes Modalidades de Liturgias y
formas de Cantar dentro de la Religión Cristiana (romana; milanesa o ambrosiana; española,
mozárabe o visigótica; litúrgias galicanas; irlando-británica o céltica; bizantina; siriaca oriental
y siriaca occidental; copta o egipcia; etc.).

La organización sistemática de la música litúrgica debe haber ocurrido en tiempos de Gregorio


I y se prolongó durante los siglos siguientes a su pontificado. Según el musicólogo y compositor
belga del siglo XIX, François Gevaert (F.A.Gevaert: El Origen del Canto Litúrgico, 1890), esta
transformación definitiva se completa con la acción posterior de los papas Gregorio II (715-
731) y Gregorio III (731-741). Para la llamada Reforma Gregoriana, que dará su nombre al
Canto Gregoriano, tradicionalmente, se ha tomado el año 590 como fecha definitiva dentro del
proceso de consolidación de las melodías gregorianas. Esta manera de cantar se extiende por
toda la cristiandad occidental, predomina durante el románico y llega a España en el siglo XI.

El Graduale Romanum el cual contiene los cantos que cambian en cada Misa según el
Calendario Litúrgico (Propium): Introitus, Graduale, Alleluia, Tractus (en Cuaresma y Réquiem),
Secuencia (Fiestas y Réquiem), Offertorium y Comunio; y también, los cantos para las partes
fijas (Ordinarium): Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus con Benedictus, Agnus Dei; luego el Réquiem y
otros. Y el Antiphonale Romanum en el cual se encuentran los cantos para el Officium de cada
día: Laudes, Primas, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas, Completas. Y un libro adicional para los
cantos nocturnos: Maitines o Liber Responsoriale.

Es importante señalar y dejar claro que la Notación Cuadrada para el Canto Gregoriano o
notación romana, sólo se desarrolló a finales del siglo XI e inicios del XII, tomando como punto
de partida los primitivos neumas (punctum, virga, podatus o pes, clivis o flexa, scandicus,
climacus, torculus y porrectus) o indicadores no de alturas de tono sino de direcciones,
utilizados en el norte de Francia y Aquitania.

De acuerdo con la extensión misma de las melodías gregorianas se emplea el Tetragrama


(pauta de 4 líneas) para escribir las notas o Neumas, los cuales a partir de formas primitivas, se
desarrollaron en la Edad Media hasta convertirse en las formas cuadradas (punctum
quadratum) y romboidales (punctum inclinatum), que aún conocemos. Se utilizan también,
Neumas para dos notas: Pes seu Podatus; para tres notas: Porrectus, Scandicus, Salicus,
Torculus y Climacus; y para cuatro o más notas: Porrectus flexus, Pes subbipunctis, Torculus
resupinus y Climacus resupinus. Además, existen otros Neumas: Epiphonus, Pressus, Ancus y
Quilisma, los cuales no se refieren a la altura del sonido, sino al modo de ejecución de los
mismos.

Se emplean en el Gregoriano, Dos (2) claves, la de Ut o Do y la de Fa, las cuales pueden ser
colocadas en diferentes posiciones dentro del Tetragrama.

El Canto Gregoriano, que como hemos visto, proviene de una mezcla y síntesis de cantos
litúrgicos judíos y melodías rituales cristianas de Egipto, Siria y diferentes partes de Europa,
influyen en su formación:

1. El Canto Llano Milanés o Ambrosiano.


2. El Canto Llano Mozárabe o Visigótico, impulsado por San Isidoro de Sevilla (c.560- 636),
arzobispo de dicha Diócesis, interpretado por los cristianos que vivían en España y Portugal
bajo el dominio árabe en la Edad Media. Quien a finales del siglo VI, ya definía como
Simphonía (consonancia) a la música armónica con sonidos simultáneos graves y agudos con
distancias interválicas de octava, cuarta y quinta; los demás sonidos constituían Diaphonías
(disonancias) o sea, eran discordes o no consonantes.
3. El Canto Llano Galicano o Francés, promovido por San Hilario (c.315-367) obispo de Poitiers.
4. El Canto Llano Beneventano, cultivado al sur de Italia, en la región de Benevento y
5. El Canto Llano Romano.

El Repertorio que se canta, en el Gregoriano consiste en piezas extraídas de las Sagradas


Escrituras, en especial, del Libro de los Salmos y composiciones eclesiásticas utilizadas desde la
antigüedad cristiana. Se le suele conocer como: La palabra de Dios cantada. Lo cantan los
sacerdotes, el pueblo, los ministros, acólitos, lectores, diáconos y los Solistas-Cantores
(Chantres) formados para esta disciplina de los cantos litúrgicos y reunidos en la Schola
Cantorum.

San Isidoro de Sevilla que presidió el IV Concilio de Toledo (663), nos aporta importantes
datos acerca de los instrumentos populares y tradicionales heredados desde el imperio
romano, en la música de los siglos VI y VII, menciona y enumeras entre ellos:

Acitabulum, instrumento de percusión en forma de copa; Bucina, tipo de corneta parecido al


trombón; Tuba, trompeta de largo tubo. Cithara, Lira; Barbiton, rabel o lira; Calamus, espécie
de flauta de caña; Classicum, trompeta ceremonial de fanfarrias; Cornu, canutillo o tubo; Fides,
Lira clásica; Fidicula, pequeña lira de cuerdas; Fistula, caramillo; Indica, cítara india; Lyra, al
comienzo, caparazón de tortuga en cuyos extremos se sujetaban cuerdas tensas; Organum,
nombre dado a partir de esta época, al instrumento de viento Hydraulis, inventado por
Ctesibius; Psalterium, instrumento parecido a la lira pero de cuerdas percutidas; Pandura,
especie de zampoña con varios tubos de caña de diferentes tamaños sujetos, uno al lado del
otro y formando escala musical; Pectem, arpa de veinte o más cuerdas; Phoenice, cítara
fenicia; Sambuca, tipo de flauta; Sistrum, pandereta de bronce de origen egipcio; Simphonia,
pieza cóncava de madera cuyos sonidos se producían al ser golpeada por pequeños
bastoncitos o baquetas de madera; Tibia, flauta de hueso; Tintinnabulum, pequeña campana;
Tympanum, tambor.
LA SCHOLA CANTORUM

La conformación de la llamada Schola Cantorum, primera escuela de cantores litúrgicos, había


sido iniciada ya en el Concilio de Laodicea (Siria, Asia Menor) en el año 350, para proteger a los
cantores legales contra los abusos de usurpadores indeseables que adulteraban los usos
litúrgicos.

La Schola Cantorum, es una organización concebida como un grupo de músicos expertos


cantores y jóvenes aprendices que preparan, componen e interpretan los cantos sagrados para
las Basílicas, Catedrales e Iglesias mayores; se dedican a rescatar, retomar y estudiar las
composiciones más antiguas para recomponerlas y además, amplían el repertorio con nuevas
obras.

La Schola constaba regularmente de siete (7) cantores, tres de los cuales se desempeñaban
también como solistas. Al cuarto cantor o cantor secundario, se le solía llamar Archiparafonista
o archi-cantante secundario; y los restantes tres cantores eran los Parafonistas o cantantes
secundarios. Se empleaba también voces infantiles de las Escolanías para las octavas paralelas.
Este modelo de agrupación se aplicó en casi toda Europa y de manera especial en Metz, St.
Gall y Tours.

Es importante señalar y dejar claro que la Notación Cuadrada para el Canto Gregoriano o
notación romana, sólo se desarrolló a finales del siglo XI e inicios del XII, tomando como punto
de partida los primitivos neumas (punctum, virga, podatus o pes, clivis o flexa, scandicus,
climacus, torculus y porrectus) o indicadores no de alturas de tono sino de direcciones,
utilizados en el norte de Francia y Aquitania.

NOTACIÓN MUSICAL:

La historia la notación en la música occidental abarca unos dos mil trescientos años, desde los
primeros símbolos alfabéticos del mundo grecolatino hasta las últimas tendencias de notación
abstracta usadas en la actualidad.

La notación neumática: Los libros más antiguos de canto con notación musical conservados
hasta hoy datan de finales del siglo IX, pero sus coincidencias sustanciales han sugerido a los
especialistas que la notación podía haber estado ya en uso en la época de Carlomagno o poco
después. La notación surgió como un modo de alcanzar la uniformidad y un medio de
perpetuar esa uniformidad.

En las notaciones primitivas, los signos llamados neuma (en latín, «gesto») se colocaban
encima del texto para indicar el número de notas de cada sílaba y si la melodía ascendía,
descendía o repetía el mismo tono.

Los neumas no indicaban alturas de tonos o intervalos, sino que servían como reglas
nemotécnicas que indicaban el perfil correcto de la melodía, por lo que estas tenían que seguir
aprendiéndose de oído: este tipo de notación poco precisa se denomina «adiastemática»

En la Música de manera especial, se definió el lenguaje y la escritura de nuestro Sistema


Musical (Guido D´Arezzo) y se comenzó a desarrollar la nueva concepción occidental de la
Polifonía.

El monje benedictino italiano Guido de Arezzo (992-1050) ―considerado el padre de la


notación musical porque desarrolló una notación dentro de un patrón de cuatro líneas
(tetragrama), y no una sola como se hacía anteriormente― elaboró una aproximación a la
notación actual, y popularizó los nombres utilizados en el Himno a san Juan Bautista de Pablo
el Diácono. Sin embargo, exceptuó la séptima nota, si, que era una nota variable y podía dar
lugar al tritono, que en su época era considerado un intervalo diabólico (diábulus in música).

La secuencia Es un caso particular de tropo. Una vocalización sobre el melisma de la última


sílaba de la palabra aleluya recibe el nombre de Jubilus. Pues bien, la secuencia sería poner
letra a un Jubilus. Se solía interpretar antes de la lectura del evangelio. La secuencia fue creada
de una forma curiosa. Un monje conocido como Notker Balbulus del monasterio de St. Gall no
atinaba en acordarse de los largo Jubilus de los aleluyas, y por tal motivo decidió poner letras a
esos largos Jubilus para así recordarlos. Si la secuencia es de tema profano se denomina lai. Si
no se canta sino que solo se toca con instrumentos recibe el nombre de Estampida. La
secuencia, tanto se puso de moda que se llegaron a escribir más de 5000. A raiz del Concilio de
Trento se redujeron a 5

Música Profana:
La música profana (también llamada secular, seglar o mundana) es la música concebida para
ser cantada, tocada o interpretada fuera de los contextos litúrgicos o religiosos. Es por lo tanto
una categoría musical que se define negativamente, en el sentido de que se define como la
categoría musical contraria a aquella a la que pertenece la música sacra, que es la categoría
musical propiamente litúrgica y religiosa.

La división entre «música sacra» y «música secular» (o «seglar», también llamada «música
profana») se remonta a la Alta Edad Media. El término «secular» significa «que vive en el
siglo», en el sentido de ser propio a lo cotidiano, al orden cosmológico y terrenal de las cosas,
mientras que el término «sacro» se refiere a todo lo que es sagrado y destinado a ser eterno,
sin ataduras temporales con el mundo terrenal.

El mismo sentido se aplica a los conceptos de clero secular y clero regular. El clero secular, por
ejemplo, es el del sacerdocio, destinado a ejercer un ministerio entre los laicos, quienes viven
«en el siglo», es decir en su época, en su contexto terrenal etc. El clero regular es el que vive lo
más apartado posible del mundo y siguiendo una regla de ascetismo que le permita alcanzar lo
divino, lo eterno, es decir lo contrario a lo secular. En este contexto, cuando se habla de la
música profana del medievo, o música profana medieval, se habla de una categoría de música
que se demarcó como tal para distinguirse de la música religiosa, y esto sucedió a finales del
siglo IX, después de la aparición del canto gregoriano y casi al mismo tiempo que la polifonía.
La música profana medieval surgió para divertir a las masas populares mediante la narración
cantada de romances, historias de amor etc. Con este tipo de música surgen los famosos
juglares, cantantes que se desplazaban de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad.

La poesía profana (no religiosa) de la Edad Media se originó en el último tercio del siglo XI con
los trovadores (troubadours) en el sur de Francia. Un siglo más tarde llegarían los troveros
(trouvers) en el norte de Francia y por los Minnesänger en las zonas de lengua alemana. Todo
este movimiento tuvo su punto culminante en 1200 y fue decallendo hacia el siglo XIII. La
canción profana es, en lo musical, contrapartida de la canción religiosa y litúrgica, en concreto
se basa en las secuencias, y en los himnos entre otros. (Responsorios, antífonas, etc). La
temática también cambia. En vez de cantos dedicado a la Virgen nos encontramos con
canciones dedicadas a la amada. Es la época del amor cortés.

Diferencia entre trovadores y troveros: TROVADORES ocupaban la lengua provenzal. Los


TROVEROS el francés.

Estructura de las canciones:

Los tipos de canciones profanas eran muy variados:

a. Tipo letanía ( cada verso la misma melodía)

a.1 Canción o Cantar de Gesta (Chanson de Roland; Cantar del mio Cid)

a.2 Estrofa y estribillo: El estribillo era entonado por el coro.

b. Tipo secuencia: cada dos versos tiene la misma melodía. Se le denomina igualmente lai o
estampida si es interpretada por instrumentos. Ejem de estampida Kalenda Maya.

c. Tipo Himno: cada cuatro versos se repite melodía.


d. Tipo rondel: Canción con estribillo derivada del lai (secuencia profana) estas formas serían
denominadas posteriormente formas fijas y fueron muy empleadas por los compositores del
siglo XIV como Vitry o Machaut.

d.1Balada

d.2Virelai

d.3Rondeau

Historia de la canción profana

El primer trovador conocido fue Guillermo IX rey de Aquitania (1071-1126). Su nieta Leonor de
Aquitanía hizo la contribución de extender el arte trovadoresco por el norte ya que acabó
casada con Enrique II de Inglaterra. Una hija de ambos, María, atraería a numerosos
trovadores a la corte, como Chretien de Troyes fundador de toda la tradición artúrica (creador
de las leyendas en torno al legendario rey Arturo y a sus caballeros como Lanzelot, Parsifal o
Tristán.

Debido a la guerra de los albigenses (1209-1229) se terminó el fenómeno trovadoresco. El


tema predilecto era el de la amada lejana amor cortés) imposible de alcanzar.

Trovadores: Se han conservado unos 450 nombres 2500 poemas y unas 300 melodías.
Destacamos: Jaufre Rudel, Marcabrú, Guiraut de Bornelh, Bernart de Ventadorn o Guiraut
Riquier.

Troveros: De troveros se han conservado más de 4000 poemas y unas 2000 melodías. Autores:
Chretien de Troyes, Ricardo corazón de León, Adam de la Halle.

Minnesänger: A mediados del siglo XII se denomina la poesia alemana de la edad media con el
nombre de cantar de amor (minesang). Esta a cargo de la nobleza y la caballería. Con el auge
de las ciudades, los gremios, y el maestro de canto (meistersang) releva al minnesang.
Destacamos a Walther von der Vogelweide que escribió la canción de palestina para la cruzada
de 1228 (Palestinalied).

Una fuente importante para el conocimiento de las música de los minnesänger es el: Carmina
Burana: 1300. Encontrada en un convento Benedictino cercano a Munich. Poesia alemana y
latina de sacerdotes con canciones amatorias, báquicas, de danza y de goliardos (clérigos y
estudiantes desertores)

Los Meistersinger aparecen a partir de 1300 con el fortalecimiento de las ciudades como
entidades sociales nuevas. Utilizaron las melodías de los minnesänger recopilándolas y
ampliándolas. Los maestros cantores se agrupaban en escuelas de canto con reglamentos y
estatutos y llegaron a existir hasta el siglo XVII. En sus reuniones semanales el cantor
presentaba una nueva canción que los marcadores juzgaban si era correcta y se ajustaba a
unas leyes muy estrictas. Como maestros cantores destaquemos a Hans Sachs zapatero en
Nuremberg que llegó a escribir más de 4500 canciones.

POLIFONIA:

Surge la Polifonía:

De la mezcla del canto gregoriano y de las prácticas sonoras resultó a partir del siglo IX lo que
ha venido en denominarse polifonía. Hasta entonces esta polifonía (más de un sonido al
mismo tiempo) se había venido improvisando en lo vocal en algunas escuelas de canto. La
polifonía era un adorno (tropo) pero en vez de ser horizontal (como una secuencia o un
Jubilus) era de forma vertical (superponiendo otra melodía a la principal). Este fenómeno
recibió el nombre de Órganum (en griego: organon: instrumento) Se supone se fijaron en los
tubos de este instrumento para construir dichas melodías percatándose d ela diferente medida
entre los tubos al igual que la distinta medida entre ambas melodías.

En un tratado de finales del siglo IX Musica Enchiriadis (norte de Francia) describe algunos
ejemplos. Describe algunos cantos paralelos a distancia de cuatro y cinco notas con respecto a
la melodía principal denominada cantus firmus o principalis. Las voces que se superponen se
denominan voces organalis.

La principal escuela de música en esta época esta en el convento de san Martial en Francia,
concretamente en el sur en Aquitania (donde surgiran igualmente los trovadores). Aquí se
crean dos nuevos tipos de canción religiosa denominados:

1. Conductus: una canción que se cantaba en el servicio religioso entre otras piezas. Tambien
aparecía en la entrada y salidas de personajes importantes.

2. Tropos del Benedicamus Domino: Esta pieza se interpretada al final de los servicios
religiosos. Pues bien se escribieron piezas que adornaban (tropaban) las piezas de
Benedicamus Domino.

Formas de hacer polifonía en St Martial:

a. Notas tenidas: En aquella época este tipo fue conocido como órganum (esto quiere decir
que el término “órganum” cambió de significado desde su creación en Música enchiriadis a la
época de St Martial). Este tipo de nota tenida tenía como característica principal que, mientras
la la voz principal o cantus firmus iba cantando con notas muy largas en cuanto a su duración,
por encima de ella se iba creando una nueva melodía más rápida. Es decir nos encontramos
una nota en el Cantus Firmus (CF) frente a varias en la voz organalis (VO).

b.Discanto: Como el anterior pero nota contra nota o melisma contra melisma, sí cada melisma
unicamente abarca una sílaba).

Época de Notre Dame de París

Uno de los primeros puntos culminantes en la historia de la música occidental. La catedral de


París Notre Dame y dos de los músicos que allí trabajaron: Leonín y Perotín. Esta época va
desde 1163 hasta el siglo XII coincidiendo con la construcción de la catedral. Sabemos de la
música allí escrita por los apuntes de un alumno de música anónimo que nos habla de estos
dos autores aunque lo más probable es que hubiera un número mayor de compositores. Estos
apuntes son conocidos actualmente con el nombre de Anonimus 4.

La música que escribieron era vocal (los instrumentos no estaban permitidos en el interior de
las iglesias) y de caracter religioso. Servían para engrandecer la ceremonía y algunos piensan
que para situar al oyente en estado de trance de cara a una mejor recepción del sentir
religioso.

Ahora en el estilo de Notre Dame nos encontramos con una polifonía que empieza a medirse
por primera vez en la historia siguiendo unos pulsos. Estos pulsos se basan en la rítmica de la
poesía griega.
En cuanto a la notación musical también se llegó muy lejos. A cada modo le correspondía un
tipo de agrupamiento de notas cuadradas. De esta forma, por primera vez fue posible
transcribir con mediana exactitud las obras musicales polifónicas y los organa de Notre Dame.

Tres tipos de piezas se escribieron en Notre Dame:

1. Órgana: Basados en melodías gregorianas. Elaboran grandes órgana sobre los textos de
algunas partes de la misa. Estos cantos son recogidos en un libro que se denominó Magnus
Liber organi atribuido a Leonín según nos cuenta el Anonimus 4. Estos órgana tomaban una
melodía gregoriana y sobre ella incluian una o más melodías con numerosas notas. Por lo tanto
a cada nota en la melodía principal le correspondía varias o muchas en los voces organalis si
seguían la técnica de nota tenida. Leonin escribió numerosos órgana a dos voces.

Al Cantus firmus le denomina en ocasiones tenor y sus composiciones, debido a la longitud,


son divididas en secciones denominadas clausulae. Perotin, sucesor de Leonin, escribió
numerosas clausulae nuevas para sustituir a las de Leonin en el Liber magni organi. Estas
nuevas clausulae eran muy prácticas ya que hacían acortar las piezas (las de Leonin se
extendían muchísimo en el tiempo.

Existía la norma de que el cantus firmus gregoriano no podia quedar cortado. El texto era muy
importante ya que se trataban de textos litúrgicos de gran importancia para la ceremonia). El
cantus firmus de estas clausulae, a veces, solo abarcaba una o dos palabras de la melodía
gregoriana. Perotin incluye una novedad en el Cantus firmus gregoriano (denominado ahora
por la escuela de Notre Dame como tenor). Deciamos que Leonín somete al tenor gregoriano a
los modos rítmicos antes mencionados. De esta forma lo acorta y lo hace coincidir con las
voces superiores. Los compositores contemporáneos de Perotin llegaron a mejorar y
engrandecer estas piezas escribiendo sobre el tenor más voces de las que se habían venido
escribiendo previamente.

Tenemos el duplum, triplum y hasta quadruplum.

2. Conductus: Género escrito nota contra nota. La diferencia con una de las clausulae de
Perotín es también el tema, ya que es sacro pero no religioso o litúrgico. Luego también serían
profanos. La voz principal se encontraba en la parte baja y no se basaba en una melodía
gregoriana. El texto del tenor vale para las voces superiores por lo que la pronunciación es
simultánea

3. Motete: Hemos visto que las clausulae eran largos fragmentos sobre un tenor gregoriano,
pero esas melodías superpuestas, en una clasulae no tenían texto, unicamente se vocalizaba.
Pero si en vez de vocalización se le añade un texto a cada voz superpuesta nos da como
resultado la pieza conocida como Motete. Ya que se salía de lo litúrgico se interpretaba al
finalizar la ceremonia y pronto se hizo fuera de la iglesia, donde curiosamente si podían ser
utilizados instrumentos que sustituyeran o doblaran a las voces. Para toda la música de Notre
Dame tenemos unas cuantas fuentes como los manuscritos de Florencia o Madrid.

Ars Antiqua

La época del Ars Antiqua abarca desde 1240 hasta 1320 aproximadamente. En esta época se
cultivan los mismos géneros que en la época de Notre Dame.

Géneros:
1. Órganum: Se sigue escribiendo en el estilo de Notre Dame.

2. Conductus: Se sigue cantando pero el motete lo irá desbancando. Ahora se empiezan a


escribir conductus basados en tenores profanos. Aunque siguen manteniendo la temática
religiosa.

3. Motete: Es el principal género de esta época y el campo apropiado para la experimentación.


Motete: Surge de la aplicación de texto a las voces superiores de las clausulae de discanto de
Notre Dame. El texto que se añadía se denominaba “mot”. De ahí el término Motete. Al
comienzo era sacro y en latín. Por tanto se interpretaba dentro de la iglesia. Ya que no era
litúrgico pronto se empezaron a escribir motetes en francés. Los temas poco a poco fueron
cambiando, llegando incluso a ser eróticos. Lo solían cantar solistas con instrumentos (cuando
era fuera de la Iglesia). La voz sobre la que se construye la obra (cantus firmus o tenor) se
dejaba sin texto, por lo que es probable que esa voz fuera interpretada por instrumentos.
Motete simple: tenor+duplum (texto en francés o latín) Motete doble: tenor+motetus+triplum
(textos diferentes ambos en latín, ambos en francés o mixto. Motete triple: 4 voces. Se le
añade el quadruplum 3 textos diferentes en francés, latín o mixtos. Motete -conductus: 3 o 4
voces. Tenor y voces superiores de igual texto. Todas llevan el mismo ritmo. Generalmente
nadie se enteraba de nada cuando se interpretaba un motete debido a la simultaneidad de
diferentes textos.Debido a esto lo que más importaba era el factor musical y la sonoridad de la
obra.

Ars antiqua en otros lugares de Europa.

Inglaterra: Aquí tenemos los fragmentos de Worcester conteniendo motetes, conductus etc,
Característica de la música inglesa de la época es su mayor sencillez. También son los primeros
en utilizar distancias entre notas y melodías simultáneas que no se usaban en Francia. A este
hecho y técnica propia de esa región se le conoció como Contenance Angloise. Caracterizado
por una sonoridad más suave que la que se realizaba en el continente. España: Aquí
destacamos el repertorio del monasterio femenino de las Huelgas en Burgos. Contiene este
manusrito música al estilo de Notre Dame y motetes. Igualmente destacamos las Cántigas de
Santa María mandadas escribir por el rey Alfonso X el Sabio.