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El ser humano nace en un ambiente lleno de expectativas, normas, actitudes,

creencias, valores, tradiciones y modos de hacer. Lo aguarda un legado cultural


que comprende sistemas de valores y criterios de comportamiento social. Por
supuesto, los miembros de la familia están al tanto de su relación con el recién
nacido, pero este no sabe lo que lo liga con los otros a su alrededor.

Al nacer, carece de la autoconciencia de ser un individuo o un organismo que


puede interact5uar con el medio. No se reconoce en el espejo , no sabe que sus
manos forman parte de su cuerpo ni que es de hecho el agente responsable de su
propio movimiento: No cree, ni recela, ni espera nada de quienes la cuidan .
Ignoran que es hombre o mujer: Apenas empeiza el curso de interacciones
mutuas que lo llevaran a confiar y a una comprensión particular de el mismo y de
los otros.

Durante los dos primeros años ocurren cambios drásticos. El neonato sin
conciencia se convierte en un pequeño que repara en su medio en las formas en
que puede actuar sobre el, en la responsividad o insensibilidad del mundo que lo
rodee y en el hecho de que es capaz de ciertas cosas o de buscar ayuda si la
necesita.

Desarrollo Social Y emocional en la infancia

En el cuerpo de la vida, casi todos estamos inmersos en diversas relaciones


interpersonales importantes. El primer vinculo y sin duda el más influyente, es el
que enlaza al niño con su madre o su responsable, y que queda firmemente
establecido hacia ocho o nueve meses de edad.

El curso del Desarrollo Psicosocial en la Primera relación

Los niños pasan por fases de crecimiento social y emocional para establecer con
firmeza su primera relación. Las emociones del neonato se reducen a molestia e
interés relajado, pero pronto aparecen numerosas emociones, entre ellas tristeza,
enojo, indignación y placer.

Stanley y Nancy Greenspan (1985) extrajeron de las observaciones e


investigación de Mary Ainsworth y John Bowlby seis logros de desarrollo
emocional en la primera relación

Autorregulación e interés por el mundo ( del nacimiento a los tres meses). En las
primeras semanas los niños quieren sentirse regulados y en calma pero , al
mismo tiempo , emplear todos sus sentidos y experimentar el mundo.
Los Primeros Dos años de su vida

Enamorarse (de los dos a los siete meses) . A los dos meses, los pequeños
autorregulados se vuelven más alertas ante el medio que los rodea. Reconocen
las figuras familiares y dirigen cada vez más su atención a sus principales
cuidadores antes que a desconocidos.

Establecimiento de la comunicación deliberada (entre los tres y los 10


meses) : Este avance, que se traslapa mucho con el anterior, consiste en el
comienzo del dialogo con otros

Aparición de un sentido organizado del yo (de los nueve a los 18 meses) Al


año los niños hacen más cosas ellos solos y asumen funciones más activas en la
relación emotiva con su madre y su padre.

Creación de las ideas emocionales (de los 18 a los 36 meses) Los niños son
capaces de simbolizar, simular y formar imágenes mentales de personas y cosas.
Aprenden del mundo mediante juegos simbólicos y de simulación.

Pensamiento emocional: la base de la fantasía, la realidad y la autoestima


(de los 30 a los 48 meses) Para ese momento, las relaciones cercanas de toma y
daca con personas significativas han establecido una forma de asociación.

El Proceso de Apegarse

La psicóloga Mary Ainsworth (1983) define conductas de apego como aquellas


que fermentan ante todo la cercanía con la persona a la que el niño está
vinculado. Entre ellas se encuentran la conducta de indicación (llorar, sonreír,
vocalizar)

Reacciones a la separación y la perdida si, como hemos visto, el apego es


esencial para el desarrollo normal y si esta relación avanza por etapas fijas y casi
universales, que pasa con el niño que no establece tal relación o cuyo progreso
hacia el apego interrumpe, que sucede con el niño del orfanato, que es
manipulado por numerosos cuidadores durante los primeros años.

Hipótesis de la discrepancia

Teoría de la cognición que asienta que hacia los siete meses se adquieren los
esquemas de los objetos familiares. Cuando se presenta una nueva imagen u
objeto que difiere del conocido , el niño experimenta incertidumbre y ansiedad

Referenciacion social sutiles indicios emocionales en general los padres que


influyen en la conducta del niño.

El experimento del rostro inexpresivo: Como hemos visto, las conductas de


apego madre e hijo avanzan paso a paso, mientras una y otro se responden. El
énfasis en la influencia mutua es una nueva aproximación conceptual. El niño
sociable que obtiene placer, contacto cercano ha de alentar incluso a la mas
vacilante de las madres primerizas.