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1.

1 ACCION DEL ESTADO SOBRE LA VIDA ECONOMICA

La acción del estado inca puede ser estudiada en su relación con los aspectos siguientes:

- La vida económica;
- La vida familiar;
- La vida religiosa; y ,
- El orden público (Trimborn)

Los incas, como se ha dicho, en vez de destruir el ayllu, lo mantuvieron, afianzaron o


utilizaron. Lo más probable que, además, lo implantaran en algunas religiones.

El estado estableció una serie de obligaciones sobre las comunidades. Ellas se relacionan
con:

a) Redistribución de las tierras y ganados.- se separó una porción para el estado y la


iglesia (el inca y el sol). Hay que recordar que los curacas locales, ya antes de los
incas, impusieron en favor propio cierta forma de propiedad privada. Las personas
de la nobleza imperial gozaron a su vez, propiedad privada inmueble o mueble,
como miembros de ayllus incas en el Cusco, como administradores o funcionarios
públicos y como miembros de la casta conquistadora.
También hay que mencionar el monopolio que el estado asumió de los sembríos
de coca (producto dado como presente a los servidores del Inca y la nobleza) y el
de las minas e islas guaneras.
b) Tributos en especie sin que implicaran la propiedad estatal sobre aquello de donde
provenían dichos tributos.- Aquí hay que mencionar la obligación de entregar
parte de mis frutos de la tierra, de acuerdo con lo producido en cada localidad; de
entregar productos de la industria comunal, doméstica o particular; y de entregar
determinados ejemplares o especies de aves, piedras, peces, etc. Parte de estos
tributos pasaban a ser usados por el Inca o la nobleza; o la nobleza; y el resto era
guardado en los depósitos o almacenes.
El tributo de productos naturales provenían de las tierras asignadas al Inca y,
probablemente no siempre, de chácaras que llegaban a diez hanegas de
sembraduras, reservadas con ese objeto por los “guarangas”. Además, los indios
tributarios que recibían tierras para sembrar debían tributar un vestido al año. El
que no tenía mujer ni chácara, no pagaba tributo. (Castro y ortega morejón)
Hubo provincias que no tenían con que tributar y (dice Cieza) “les mandó el rey
que cada persona de toda ella fuese obligada de le dar cada cuatro meses un canuto
algo grande lleno de piojos vivos, lo cual era industria del inca para emponellos y
avisallos en saber tributar y contribuir y así sabemos que, habiéndoles mandado
dar ganado, procurar de lo criar y hacer ropas y buscar con que tributar para el
tiempo en adelante”.

Los tributos que se hacían después de que funcionarios especiales habían


constatado las características y posibilidades de cada localidad y habitantes; y,
según el mismo Cieza, después de que el inca convocaba a los señores respectivos.
Los recaudadores no “osaban de llevar un grano más”. Además del control de los
veedores, inspectores y espías, había el derecho de queja por tributos excesivos.

De este modo, algunas tierras contribuían con maíz, otras con chuño, otras con
quinua y así sucesivamente. Había lugares donde debían darse tantas mantas como
indios Vivian allí casados; y en otros se tributaba tantas camisetas como
tributarios había. Provincias especiales entregaban lanzas, otras hondas y las
demás el resto de armas. La cuota de ciertas provincias consistía en tantos miles
de indios puestos en el Cusco. Hasta la tributación de maromas para llevar las
piedras hallábase especializada. Las cosas más ricas y de valor oro, plata, piedras
preciosas, ropa fina, las entregaban para la fiesta del Raymi los caciques.

c) Los servicios personales fueron en gran cantidad. He aquí algunos de ellos.

1. Acllas. Estas debieron servir no solamente para la religión y para ser


repartida sino también para trabajar en los grandes talleres de ropa fina para
el inca.

2. Mitimaes.

3. Yanacunas corrientes.

4. Artesanos. Eran estos los que trabajaban en labrar ropa fina, oro, plata, en
hacer vasos de barro y de madera y otros oficios. Ellos no ponían “más que el
trabajo de sus manos”; lo demás corría a cargo del inca o del culto o de los
señores, según en servicio de quien estaban.
5. Niños para sacrificios, especialmente del sexo femenino.

Al margen de estos casos especiales, fue impuesto el conjunto de los


tributarios, el trabajo personal por tiempo limitado, con alojamiento temporal del
terruño, es decir la mita. En lo que respecta a la mita, ningún tributario quedaba
exento. Acordada en el Cusco por el Inca y los de su consejo (dice Cobo) la gente
mita por cada huno (diez mil tributarios) y agrupaciones menores, proporcionalmente.
Unos pueblos no resultaban así más exigidos que otros. Sin embargo, las regiones que
abundaban de cosas señaladas extraordinariamente o cuya gente era más a propósito
para algún genero especial de trabajo, no entraban en las distribuciones comunes se
ocupaban en lo que les mandaba el Inca, compensando ese trabajo con la exoneración
de los demás “como se puede poner ejemplo en la provincia de los Lucanas que por
ser acomodada para cargar las andas del inca por tener el paso llano, todos los anderos
del inca eran de dicha provincia, y por ser chumbivilcas grandes bailadores, tenía
muchos de ellos el inca, diputados para este oficio y por haber en la provincia de los
Chichas una leña colorada y excelente para labrar, la llevaban los mismos chichas
muy labrada y aderezada para quemar en los sacrificios”

Se menciona a continuación algunos servicios de mita

1. Servicios de mensajeros o correos (chasquis). Se ocuparon de llevar las


órdenes y mandatos del inca, así como los avisos de los funcionarios
provinciales y las cosas de particular rango. Según Guamán Poma estos
chasquis eran hijos de caciques, y se les buscaba solo entre los jóvenes que
aún eran solteros. Se mudaban periódicamente. Llevaban una señal
especial. Sus puestos estaban distribuidos a convenientes distancias en los
caminos. El mismo Guamán Poma dice que tenía tierras propias, al lado
de sus puestos.
2. Servicio militar, tanto en el ejército activo como en la guarda de las
fortalezas y puestos fronterizos. Sobre la importancia de la vida militar
parece inútil insistir ya.
3. Servicio del inca y su parentela, los funcionarios y caciques de provincias,
huacas, templos, etc.
4. Trabajo en las minas. Se labraban por cuenta del inca, entre otras, las
minas de plata en Porco y Tarapacá. Las tierras de los dedicados a esta
labor y a labores análogamente duras fueran sembradas y cosechadas por
otras parcialidades. Solo los casados iban a las minas para que las mujeres
los alimentaran. Las provincias que daban mineros también estaban
exentas de otras contribuciones.
5. Construcción de caminos puentes, fortalezas, templos, tambos. Los
caminos se hacían por las comunidades respectivas hasta el límite de su
jurisdicción o en la zona vecina, si era despoblada.
6. Trabajo en sembríos de coca. Este trabajo era dado a veces con el señuelo
de ventajas especiales, y a veces como castigo por ciertos delitos.

d) Medidas para la mayor productividad de la tierra y el aumento del índice de


producción.- cabe subdividir estas medidas en relación en relación con una región
determinada, con varias regiones a la vez y con los individuos mismos.
1. En relación con una región determinada:
-Trabajos de irrigación
-Reglamentación del reparto de tierras y aguas.
- aumento de la agricultura intensiva por los turnos de tierras y medidas
análogas.
- protección de la ganadería mediante la reglamentación de la caza, la
prohibición de matar determinadas especies y las hembras.
2. En relación con varias regiones a la vez el intercambio comercial a base
del trueque o permuta (por ejemplo el trueque de productor de os
diferentes “suyos “que el Estado asumió o reglamento y sobre el cual se
insiste más adelante, a propósito de los deberes del estado del individuo).
3. En relación con los individuos mismos:
-El castigo al no participar de las tareas comunes, al desordenado en sus
costumbres al díscolo, al murmurador.
- El control sobre su uso de la chicha y de la coca.
- La prohibición del lujo entre los plebeyos.

Todos los que incurrían en las comisiones o excesos mencionados al disminuir el volumen
y la intensidad del trabajo, resultaban defraudadores del estado. El delito fue así no solo
un pecado por implicar una contravención a los mandatos del hijo del sol, sino también
una defraudación.
Se impuso al pueblo la obligación general del trabajo. El trabajo inútil fue considerado
preferible al ocio. Nadie estaba obligado a hacer más de lo posible; pero nadie tampoco
menos de lo señalado. La miseria fue evitada y se quiso evitar también la ociosidad; y por
eso, cuando aparecieron los primeros mendigos después de la llegada de los españoles,
los indios los recibieron con repudio, desdén o buria.

Junto con todas las obligaciones del estado. Hay que distinguir aquí entre la asistencia
social a cargo de la colectividad agraria como por ejemplo el cuidado de ancianos,
inválidos, ciegos, mancos, ausentes, viudos, etc.; y la asistencia social a cargo del estado
central con motivo de hambrunas, pestes, sequías, heladas, etc., para lo cual servían los
productos en los almacenes o depósitos.

Pero no solamente con motivo de esas catástrofes se debió producir la intervención del
Estado. Debió estar a cargo de los funcionarios oficiales el reparto de tributos a otras
regiones que necesitaran. Así al ejercer esa función de intercambio, la acción estatal debió
reemplazar al comercio propiamente dicho Castro y Orteaga Moreion dicen tenia esta
orden inga para hacer mercedes que los valles de yungas los tenia combinados con los de
la sierra de manera que chinchaisuyo estaba con collasuyo y del tributo de collasuyo
contribuía repartía a chinchasuyo porque los unos carecían de lo que los otros tenían. Y
de esta manera eran sus dadivas tenidas en mucho”.

En general la movilización de las riquezas se efectúo durante la época de los incas, más
que por el trueque, por la vía de donaciones tributos y repartos de tributos.

De la suma de los tributos se realizaba del Estado y de ella salía solo aquello destinado al
sostenimiento de la familia imperial de los funcionarios del ejército y de los trabajadores
públicos el resto quedaba como reserva.

La conservación de los tributos se realizaba mediante los almacenes y algunos tributos


eran pasados de almacenes locales a almacenes regionales o centrales. Situados lejos de
sitios donde podía haber aglomeraciones de gente, los almacenes guardaban a veces
víveres hasta para diez años. Tenían sus servidores y contadores y recibían la inspección
periódica de funcionarios especiales. Grande fue el asombro de los conquistadores al
encontrar estos almacenes. Tomaron todo lo que quisieron y a veces, sobraron muchas
cosas todavía. Había en dichos almacenes vestidos, maíz, quinua, chuño, charqui,
legumbres, pescados, cuerdas, lanas, sandalias, armas, conchas marinas, etc.
Los almacenes tenía en suma, cinco finalidades: 1.- avituallar al ejército en caso de guerra
2.- proporcionar los medios de subsistencia al inca, sus servidores, y al clero. 3.-
Proporcionar los objetos que servían ara las donaciones del Inca. 4.- Permitir la asistencia
en casos de sequias, hambrunas, pestes, plagas, etc. 5.- Conservar las necesarias reservas
de materias primas y productos de consumo para las contingencias del porvenir. El reparto
de las reservas suponía iguales las necesidades de los jefes de familia, sin tomar en cuenta
sus necesidades reales y las circunstancias de cada caso. El comercio local, a base del
trueque, limaba lo que había de artificial en el reparto administrativo. Mediante el reparto,
se producía una solidaridad en el tiempo o solidaridad histórica y una solidaridad en el
espacio o solidaridad geográfica. Esta funcionaba cuando despaureizada una provincia
tributo aportado por otras provincias era movilizado en su auxilio. Se producía en cambio,
la solidaridad histórica cuando las reservas acumuladas en años anteriores servían para
abastecer las necesidades inmediatas. Así, de un modo u otro, gran parte de lo entregado
por los indios en forma de tributo volvía a ellos.

1.2 ACCIÓN DEL ESTADO SOBRE LA VIDA FAMILIAR.

Se ha mencionado ya el régimen mantenido o impuesto por los incas en la familia. En


resumen se descompone en los siguientes aspectos:

- Patriarcalismo
- Endogamia
- Compra de la novia
- Matrimonio obligatorio de los tributarios comunes
- Monogamia o semimonogamia de los mismos
- Castigo de la desfloración, el rapto y el incesto, salvo el inca
- Protección a la viuda y a los huérfanos.
- Sucesión hereditaria patriarcal con cierta libertad de los jefes para testas.

1.3 SOBRE LA VIDA RELIGIOSA

El estudio detenido en este sector de la acción del estado, es ajeno al presente libro. Basta
recordar la imposición del culto patriarcal del Sol, inicialmente pertenece al ayllu inca y
convertido más tarde en objetivo del estado. La propagación de este culto no implico por
cierto la destrucción de cultos “huaca” (cultos locales); dichos cultos fueron agregados a
la religión imperial. Así como en las regiones vecinas se impuso la construcción del
palacio y del templo del Sol, así también, las imágenes de las huacas fueron en lo posible,
transportadas al Cusco.

La idea de un Estado de los dioses refleja, entre los incas como entre otros pueblos, la
constitución terrenal. Concepción monárquica de la religión con su superdios, que implica
un avance hacia el monoteísmo.

La religión del Inca trajo una organización análoga a la administración estatal. El Sumo
Sacerdote ejercito la jurisdicción sobre todo lo relacionado con la religión.

1.4 SOBRE EL ORDEN PÚBLICO

Cabe distinguir las medidas adoptadas en relación con la seguridad militar del imperio y
las medidas conducentes a la pacificación e incorporación de los súbditos.

En relación con la seguridad militar; cabe mencionar

- El servicio militar ordinario mediante el suministro de contingentes


periódicos.
- La construcción de fortalezas en las provincias recién incorporadas y en las
fronteras.
- La construcción de caminos que permitieran la rápida movilización de tropas.
- Las colonias militares en puntos estratégicos, llevando a los soldados leales a
vivir y aclimatarse previamente a las regiones donde podían ser luego
necesarios en caso de rebelión o guerra.

La pacificación e incorporación voluntaria de los súbditos debió intentarse mediante


diversas medidas. Entre ellas:

- La obra de convencimiento para mediante promesas y regalos obtener la


sumisión pacifica de comarcas que se trataban de conquistar.
- La propagación del quechua.
- La educación de los hijos de los curacas en la Corte Imperial.
- Las estadísticas llevadas a cabo para conocer la realidad económica, política
y social en cada región.
- El reparto de las reservas acumuladas en depósitos y almacenes, en épocas
difíciles.
- La prohibición del cambio de residencia sin permiso oficial.
- La obligación de llevar vestido correspondiente a la región respectiva.
- El establecimiento de una detallada y vigilante estadística sobre los hechos
económicos y personales que servían de base a la tributación.

La obra de convencimiento señalada en primer lugar, debió impactar los comienzos o


atisbos de una profesión diplomática dentro del conjunto de los jefes militares o
funcionarios del imperio.

1.5 EL ESTADO DE LOS INCAS Y EL CONCEPTO DEL ESTADO


MODERNO

Posible es ya, después de todo este largo recorrido intentar una síntesis final sobre el
Estado Inca.

Estado no es lo mismo que gobierno. Cometen un error quienes a toda organización con
una autoridad directora otorgan el nombre de Estado. No es posible colocar sobre el
mismo plano a los reyezuelos de tribus primitivas de África, Oceanía o de las selvas
americanas, y a las entidades refinadas potentes y orgánicas que en la edad
contemporánea rigen la vida de los principales países del mundo.

El problema del origen del Estado tiene una faz doble; el origen de la autoridad o el
gobierno de las colectividades humanas y el origen del Estado en su concepto moderno.
Se prescindirá aquí del problema señalado en primer lugar punto de confluencia de las
más variadas teorías.

Dentro de la evolución general de la idea de Estado, el Estado Inca, cultura señorial,


implicó sobre todo un pasmoso desenvolvimiento del concepto de Estado. De él quedan
no solo pruebas de orden monumental o agrario. Es posible reconstruir la división de
clases sociales y el concepto de política, el dominio imperial y del imperio mundial
Tahuantinsuyo, que los Incas tuvieron. Pero aquí, sin mengua de su originalidad
admirable, los incas recorrieron una ruta paralela a la de los grandes imperios antiguos,
con los que se les compara. Fue en otro aspecto, en donde alcanzaron un grado de
desarrollo más alto, pues concibieron al Estado en su moderno sentido de órgano divisor
del trabajo, frente al cual tiene el individuo deberes ineludibles y exactos pero del cual, a
su vez, recibe beneficios y privilegios. Erigido sobre la base la base de las comunidades
agrarias e impregnadas por su espíritu, no solo fue el Estado una mera entidad definidora
del delito y repartidora de premios y castigos, sino que además protector de la vida y el
bienestar relativo de los súbditos y regulador de la vida económica.

Por ello se coloca en plano distinto al de las grandes monarquías orientales antiguas, con
las que tantas semejanzas tienen desde otro punto de vista. No vivió despreocupado del
pueblo, como los grandes imperios sangrientos, el asirio o el persa. Y aun en la China, en
su época de paternalismo imperial o el Egipto, pese a la mezcla que también tuvo de
nutrida burocracia y preponderante agrarismo, no conocieron en esa forma la obligación
general, la reglamentación de la producción, el reparto según las necesidades, el ahorro,
con la superproducción para los casos de emergencia, la extirpación, o disminución de la
miseria y del hambre en casos de invalidez. Mientras los demás Estados usaron la vida
económica general y únicamente para los fines de tributación, los incas hicieron de esa
tributación la base de vida económica general. En ese sentido, fue proporcional la
situación de la gente, colocada en los estratos ínfimos de la vida social de los incas menos
abandonada o menesterosa que las de las gentes colocadas en plano análogo, no solo
entre los estados antiguos, sino aun entre los Estados más modernos. Y como ese
descuido de tipo occidental se ha prolongado en el tiempo y al producir con caracteres
vastos, la desocupación y la miseria ha engendrado el más grande problema de nuestra
época, no han faltado quienes han unido al Estado Inca con los tipos más flamantes de
Estados, de tipo socializado de “economía dirigida” o de “autarquía”

Sin embargo, desde otro punto de vista, el Estado de los Incas estuvo al nivel histórico
asiático. El Tahuantinsuyo fue como por ejemplo China, una fuerte trabazón de familias,
regida por un soberano, sin el concepto permanente u orgánico de las instituciones en sí,
una masa en el fondo “anarquista” que cayó en la disolución, al privársele de la persona
que era su centro moral. El mero dominio ordenado por los lazos de sangre y profesión,
sobre la estructura servil tributaria, no es un Estado en el sentido más estricto aunque
desarrolle considerablemente un aparato burocrático. Faltó, por otra parte a los Incas el
concepto de soberanía externa, la delimitación de la comunidad política como la
expresión de voluntad colectiva, al lado de otras comunidades con los mismos derechos
y aspiraciones pero de distinta contextura espiritual. Más bien, como ocurrió en el antiguo
Oriente y aun en Europa misma durante una época anterior a la idea moderna del Estado,
solo conoció un centro, un todo político con existencia real, al cual de un modo u otro
había que anexar lo demás, ya que fuera de él solo había barbarie; y por ello solo fue una
zona de dominio y no pudo surgir la información de opositores en contrapunto, la
definición nacional en medio de las asechanzas, celos, rencores, rivalidades y guerras del
extranjero. Y además de tener esta ausencia de soberanía externa propiamente dicha, los
incas, no concibieron, como nunca fue concebido en el mundo antes de la edad moderna,
el Estado, como algo enteramente frente a este. Por el contrario, Estado y sociedad
estuvieron ligados y la jerarquía administrativa se basó según el número de centenares o
decenas de padres de familias.

II. CONCLUSIONES
 Las comunidades agrarias o ayllus habían sido una organización democrática.
 El estado se manifestaba su accionar sobre las relaciones en la vida económica,
la vida familiar, la vida religiosa y el orden público.
 Los incas, como se ha dicho, en vez de destruir el ayllu, lo mantuvieron,
afianzaron o utilizaron. Lo más probable que, además, lo implantaran en
algunas religiones.
 Poseía diversas medidas de someter pacíficamente y mediante la
incorporación voluntaria.
 Los Incas, concibieron al Estado en su moderno sentido de órgano divisor del
trabajo, frente al cual tiene el individuo deberes ineludibles y exactos pero del
cual, a su vez, recibe beneficios y privilegios.