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CULTURA AMBIENTAL Y SOSTENIBILIDAD

1. Problemática ambiental
1.1. Problemática ambiental en el Perú

2. Cultura y Ciudadanía Ambiental

3. Educación Ambiental
3.1. ¿Qué tipo de ciudadano o ciudadana busca la educación ambiental?
3.2. ¿Cómo se rige la educación ambiental en el Perú?

4. Desarrollo sostenible

4.1. Fundamentos de la Sostenibilidad


4.2. El carácter sistémico y sus limitaciones
4.3. El mito del equilibrio ecológico estable
4.4. Resiliencia e irreversibilidad de los ecosistemas
4.5. Sostenibilidad intrínseca de los ecosistemas
4.6. Concentración y dispersión global de recursos y residuos
4.7. La sostenibilidad y sus dimensiones
4.7.1. Economía
4.7.2. Social
4.7.3. Cultural
4.7.4. Ambiental

5. Desarrollo sostenible en el Perú


CULTURA AMBIENTAL Y SOSTENIBILIDAD

1. Problemática ambiental

A partir de la década del 70, en el mundo en sentido general se comienza a tratar la


cuestión ambiental debido al creciente y evidente deterioro del entorno, cuya causa
fundamental ha sido la acción del hombre.

El medio ambiente se convierte en problema de investigación a consecuencias del


deterioro de los recursos naturales, y al afectar la vida humana a grandes y
pequeñas escalas, centrándose la atención de la comunidad científica internacional,
en la búsqueda de la concienciación de la necesidad apremiante de utilizar
responsablemente el saber de todos los campos de la ciencia para darle respuesta
a la creciente degradación ambiental, que no solo pone en crisis las condiciones y
permanencia de vida en el planeta.

Fundamentalmente la atención se ha centrado en dos cuestiones esenciales: la


influencia del ambiente y las modificaciones que ha sufrido este sobre las personas,
sus conductas y actitudes; y la influencia de estas sobre el medio, las sociedades,
las grandes potencialidades de impacto del factor humano sobre el entorno, las
conductas degradantes, las concepciones y modos de vida en general. Estos
enfoques tienen en común la relación ser humano-medio ambiente.

1.1. Problemática ambiental en el Perú

El Perú es uno de los 17 países megadiversos del mundo. Cuenta con la cadena
montañosa tropical de mayor superficie a nivel mundial, el segundo bosque
amazónico más extenso, el 71% de los glaciares tropicales, 84 de las 104 zonas de
vida identificadas en el planeta, y 27 de los 32 climas del mundo (Minam, 2010).

Sin embargo, el país andino es a su vez altamente vulnerable al cambio climático,


no solo por factores estructurales como la pobreza e inequidad, sino por los
impactos que pueden sufrir ecosistemas tan relevantes como la Amazonía y los
Glaciares.
Entre 2000 y 2012 se perdieron 1 469 724 hectáreas de bosques amazónicos, la
principal causa directa (75% y 90%) fue el cambio del uso del suelo por agricultura
y ganadería de pequeña escala. (Minam, 2010)

En los últimos 30 años la superficie glaciar disminuyó un 22%. Se estima que, en


los próximos 10 años, todos los glaciares por debajo de los 5 000 metros estarían
en peligro de desaparecer. (Minam, 2010)

Los daños al ambiente tienen un costo económico del 3,9% del PBI (8,2 billones de
soles), afectando principalmente a los más pobres. (Banco Mundial, 2007)

En este contexto, y a pesar de los avances en el desarrollo de políticas públicas de


salvaguarda de las personas, las sociedades y el ambiente, nos enfrentamos a
nuevos retos vinculados a: contaminación, pérdida de la biodiversidad y recursos,
agotamiento de la capa de ozono, la desertificación y el cambio climático global.

2. Cultura y Ciudadanía Ambiental

La cultura ambiental, entendida como aquella postura ante la vida que nos permite
cuidar y preservar nuestro medio ambiente, es un asunto de interés para todo el
mundo. Se puede definir como el reconocimiento del paso del ser humano por la
vida y su ambiente, por lo tanto, está en constante movimiento y cambio. También
podemos decir, que es un producto de la acción individual y colectiva de los seres
humanos. La cultura ambiental debe ser reconocida como una construcción
constante que refleja el uso de los recursos naturales por el ser humano, y su grado
de responsabilidad hacia el entorno.

La cultura ambiental es la cultura sobre cuidar el medio ambiente y la ecología, y es


sin duda alguna el combustible para poder vivir mejor ahora y en un futuro, tratando
de hacer que el planeta sea un mejor lugar para todos los seres vivos que en el
habitan. Es un problema que esto se esté perdiendo, gracias a que las cosas vienen
cada vez más sencillas hoy en día y la gente prefiere olvidarse de este tipo de
problemas, pensando que la solución a la contaminación y al calentamiento global,
si existe, se verá recién dentro de muchos años, pero la verdad es que si la gente
no se concientiza al respecto, es posible que nunca se vea esta solución.

Hay problemas muy serios como el calentamiento global, el cambio climático, la


contaminación del agua, la contaminación del aire y la destrucción de los
ecosistemas, que son problemas que pueden llegar a erradicar la vida de las
criaturas vivientes, ya sean plantas, animales o inclusive la misma humanidad.

Adquirir una cultura ambiental no es para nada un proceso difícil y los cambios que
hay que hacer son aún más simples, cambios que no influirán de modo notorio en
nuestro estilo de vida, pero que garantizan un mejor futuro para todos, por lo que de
ser posible, hay que tratar de contagiar este espíritu a toda la gente posible.

Si un ciudadano es responsable de sus actos, solidario con su grupo, honesto


consigo mismo y con los demás, y se compromete con la equidad y la justicia, es
porque se identifica con los demás y se siente parte del mismo grupo. Entonces,
éste tendrá los elementos básicos para estar en condiciones de Participar en la vida
social, dando forma y sentido a sus relaciones y expectativas.

Por lo mismo, educar para la ciudadanía ambiental implica combatir contra una serie
de elementos contradictorios que existen en el orden en que nos desempeñamos
como sujetos sociales, que nos influye sobre cómo actuar en relación con el
ambiente. En esta línea, y con respecto a la crisis ambiental, se alzan voces que
advierten que no estamos ante una simple crisis ambiental, sino ante una crisis de
sentido de la vida misma, ante una crisis de valores. Dicho de otro modo, es
consecuencia de otra enfermedad más profunda, la moral. Analógicamente,
podemos decir que son picos de fiebre de una sociedad verdaderamente enferma,
con problemas de avaricia, de gente que no se auto controla y busca el interés
desmedido a costa de lo que sea. Es innegable que esta modernidad individualista
y materialista (no me refiero a la ideología), ha expandido enormemente la
capacidad de elección y consumo.
3. Educación Ambiental

La educación ambiental es un proceso que les permite a las personas investigar


sobre temáticas ambientales, involucrarse en la resolución de problemas y tomar
medidas para mejorar el medio ambiente. Como resultado, los individuos alcanzan
un entendimiento más profundo de las temáticas ambientales y tienen las
herramientas para tomar decisiones informadas y responsables.

Los componentes de la educación ambiental son:

1. Conciencia y sensibilidad ante el ambiente y los desafíos ambientales.


2. Conocimiento y entendimiento del ambiente y los desafíos ambientales.
3. Actitudes de preocupación por el ambiente y de motivación por mejorar o
mantener
4. la calidad ambiental.
5. Habilidades para identificar y contribuir a resolver los desafíos ambientales.
6. Participación en actividades que contribuyan a resolver los desafíos
ambientales.
7. La educación ambiental no defiende opiniones ni procedimientos
particulares. En cambio, les enseña a los individuos a sopesar los distintos
lados de una problemática mediante el pensamiento crítico, y estimula sus
propias habilidades para resolver problemas y tomar decisiones.
La Ley Nacional de Educación Ambiental de 1990 (en inglés) le exige a la EPA
(Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos) que tome el liderazgo a nivel
nacional para incrementar la educación ambiental. La EPA creó la Oficina de
Educación Ambiental para implementar este programa.

El enfoque ambiental es una estrategia que facilita la integración de las áreas de


aprendizaje, abordando problemas locales y globales. Se trata de una
conceptualización de la relación existente entre la sociedad, su entorno y la cultura,
fomentando la conciencia crítica en los y las estudiantes. La educación con enfoque
ambiental se refleja transversalmente en la gestión escolar, tanto a nivel institucional
como pedagógico, orientada al desarrollo sostenible

3.1. ¿Qué tipo de ciudadano o ciudadana busca la educación ambiental?

La cultura ambiental no es solo un enfoque ético y teórico, sino también una


estrategia de gestión operacional de todo el proceso educativo. Este incluye el
enfoque de género e intercultural, orientándose hacia la formación de un nuevo tipo
de ciudadano o ciudadana con las siguientes características:

1. Respetar y proteger toda forma de vida.


2. Reconocer y asumir los impactos y costos ambientales de sus acciones y las
de otros sobre el desarrollo y bienestar, actual y futuro.
3. Valorar los saberes ancestrales y locales que son expresión de una mejor
relación humano-naturaleza.
4. Respetar los estilos de vida de otros grupos sociales y culturas, fomentando
aquellos que buscan armonía con el ambiente.
5. Trabajar por el bienestar y seguridad de humanos presentes y futuros.
6. Impulsar acciones a favor del desarrollo sostenible.

3.2. ¿Cómo se rige la educación ambiental en el Perú?

Actualmente existen dos instrumentos marco para gestionar la educación ambiental:


la Política Nacional de Educación Ambiental (PNEA) y el Plan Nacional de
Educación Ambiental 2016 – 2021 (PLANEA). Estos instrumentos son fruto de un
proceso liderado por el Ministerio de Educación (Minedu) y el Ministerio del
Ambiente (Minam), con la activa participación y consulta de la sociedad civil y otros
actores del sector público y privado.

1. La PNEA establece los objetivos, lineamientos y resultados esperados en la


formación y fortalecimiento de una ciudadanía que participe del desarrollo
sostenible nacional.
2. El PLANEA es la herramienta que establece las pautas para la ejecución de
la PNEA. Presenta las acciones específicas, responsabilidades y metas para
su implementación.

4. Desarrollo sostenible

El desarrollo de una sociedad en general puede ser conceptualizado como un


proceso en el cual el conjunto de las opciones u oportunidades se incrementan para
los individuos y la colectividad. El desarrollo sostenible busca, en el nombre de
futuras generaciones, la compatibilidad ambiental y el desarrollo equitativo ante los
procesos económicos globales. La tecnología es el medio de intervención del ser
humano en los sistemas naturales y ambientales. El ser humano define los recursos
en el proceso productivo y transforma con éste el paisaje. Los paisajes, en general
agro-paisajes, reflejan la intervención humana en el pasado, tal como las actuales
intervenciones van a reflejarse en el paisaje del futuro. Las intervenciones se ven
influenciadas por la percepción cultural, ideas y preferencias de los actores actuales,
quienes interactúan en estructuras sociales y las implementan afectando y
transformando las condiciones ecológicas de un paisaje. Lo que busca la
sostenibilidad ecológica es:

- Minimizar el uso de recursos naturales no renovables y buscar fuentes y


tecnologías de sustitución.
- La tasa de cosecha de recursos naturales renovables debe ser igual o menor a la
tasa de recuperación.

- La producción de residuos debe ser menor que la capacidad de asimilación natural


en su función de descomposición y reciclaje.

- Los flujos de materiales y energía a nivel regional y global deben ser simétricos y
el balance energético de la producción agrícola positivo.

- El contenido de la información genética y la diversidad de los ecosistemas debe


ser mantenido.

- Las intervenciones humanas en el espacio no deben sobrepasar la resiliencia de


los sistemas ambientales y la capacidad de carga de la tierra.

4.1. Fundamentos de la Sostenibilidad

El desarrollo de una sociedad en general puede ser conceptualizado como un


proceso en el cual el conjunto de las opciones u oportunidades se incrementan para
los individuos y la colectividad. El desarrollo sostenible busca, en el nombre de
futuras generaciones, la compatibilidad ambiental y el desarrollo equitativo ante los
procesos económicos globales. La tecnología es el medio de intervención del ser
humano en los sistemas naturales y ambientales. El ser humano define los recursos
en el proceso productivo y transforma con éste el paisaje. Los paisajes, en general
agro-paisajes, reflejan la intervención humana en el pasado, tal como las actuales
intervenciones van a reflejarse en el paisaje del futuro. Las intervenciones se ven
influenciadas por la percepción cultural, ideas y preferencias de los actores actuales,
quienes interactúan en estructuras sociales y las implementan afectando y
transformando las condiciones ecológicas de un paisaje.

Antes de discutir las implicaciones de los distintos modelos de acercamiento a la


sostenibilidad, sería necesario formular algunas ideas principales acerca de las
leyes y procesos fundamentales que rigen los ecosistemas. Consideraremos el
carácter sistémico del ambiente ecológico incluyendo las formas de vida como el
ambiente físico. La teoría de sistema y de jerarquía permite un análisis más
estructurado y la definición de algunos parámetros y reglas de sostenibilidad, que
serán discutidas más adelante.

4.2. El carácter sistémico y sus limitaciones

Ya en el siglo IV a.C. Aristóteles estableció que el todo es mayor que la suma de


sus partes. Esta visión holística ha ganado más seguidores, y fue formalizada en el
ambiente científico bajo el concepto de la teoría general de sistemas en la década
de 1950 (Cunningham y Saigo, 1997). La teoría ecológica trata de explicar la
complejidad como la característica principal de los ecosistemas o paisajes a través
de la teoría de sistemas, de escalas de organización jerárquicas, estrategias de
regulación y control, y aspectos evolutivos para los componentes vivos y no vivos
del ambiente, incluyendo al ser humano. Los paisajes se componen de ecosistemas
y sus respectivos subsistemas, los cuales intercambian energía, materia e
información. Los ecosistemas ejecutan múltiples funciones y forman parte del
sistema de soporte de la vida. Los flujos de energía, los ciclos de la materia (agua,
nutrientes, carbono, etc.) y la diversidad de vida entran en una red de interconexión
e interacciones a través del tiempo.

Existe una controversia teórica entre los que ven la ecología como una ciencia, con
el objetivo de producir amplias generalizaciones sobre la naturaleza
independientemente del contexto, y otros que consideran más que todo su
contribución en la historia natural, específicamente en tiempo y espacio (Harte,
1995). La diversidad y complejidad de los ecosistemas es un desafío para las
ciencias ecológicas, así como para los que manejan los recursos naturales. Los que
toman decisiones finales sobre el manejo de los recursos, como los agricultores, los
forestales, administradores, planificadores y muchos otros, actúan dentro de una
organización jerárquica alta, en dimensiones espaciales e históricas específicas y
enredados en problemas sociales como aquellos de la distribución y uso de los
bienes comunes.
4.3. El mito del equilibrio ecológico estable

Una reflexión importante para la discusión de la sostenibilidad ecológica es la del


mito del equilibrio ecológico estable. La complejidad de los ecosistemas no permite
generalizaciones y conclusiones sobre un punto de equilibrio estable (Kay, 1991).
La visión de un equilibrio estable es esencialmente estático y no tiene repuesta para
explicar los sistemas no perturbados que están continuamente en transición. La
visión de la estabilidad como propiedad de los ecosistemas, u homeostasis,
representa la habilidad de un sistema para retornar al estado de equilibrio después
de los cambios o perturbaciones temporarias; mientras más rápido retorne a la
situación de equilibrio, más estable es el sistema (Holling, 1973). Ese estado de
equilibrio, sin embargo, variará según factores externos e internos impredecibles.
Las poblaciones, comunidades y ecosistemas tienen más de un estado de equilibrio,
y las transiciones pueden variar en la escala del tiempo. Entonces, la dificultad
reside en definir cuál es el estado de equilibrio y qué parámetros nos indican qué es
equilibrio y qué no lo es.

¿Cuántas áreas de bosque son necesarias en una cuenca para mantener la


diversidad biológica, los flujos de agua y la circulación de los nutrientes? Esto se
puede simbolizar por el nivel de agua en una bañera, con ingreso y salida abierta
(la característica de un ecosistema), donde un nivel de agua alto nos da una
sensación muy cómoda y, por otro lado, un nivel menor de agua también cumple
con su función de poder bañarnos y puede ser estable si no cambian los flujos; sin
embargo si este nivel es demasiado bajo porque sale más agua de la que entra ya
no cumplirá su función y nos llevará a una situación catastrófica de sequía. Tenemos
muchos ejemplos de situaciones de manejo de recursos naturales de este tipo,
especialmente en ecosistemas frágiles (por ejemplo en laderas, en zonas
semiáridas y áridas, y zonas húmedo-tropicales).

El equilibrio de los sistemas es un equilibrio dinámico de flujo y una función del


contexto. Los analistas ambientales y al final los diseñadores de políticas deben,
más que todo, estar conscientes de controlar los procesos de los sistemas
ambientales en su respectivo contexto, el rango histórico de las perturbaciones del
sistema, los límites evolutivos y fisiológicos de los componentes del sistema, y la
caracterización e impactos por la intervención humana de corto y largo plazo (Pickett
et al., 1992).

4.4. Resiliencia e irreversibilidad de los ecosistemas

La resiliencia es la propiedad de los ecosistemas que se refiere a la persistencia de


las relaciones en un sistema, y es la capacidad de estos sistemas de absorber los
cambios y persistir en el tiempo (Holling, 1973). No se mantienen necesariamente
todos los eslabones y componentes, sino que permanecen las características y
funciones básicas. Existen, sin embargo, límites en el grado de alteraciones que un
sistema es capaz de absorber. Cuando se superan esos límites o umbrales (que
generalmente son difíciles de determinar, como por ejemplo la población mínima
viable), los procesos se vuelven irreversibles y el sistema ya no es capaz de reponer
la estructura y/o funciones alteradas. La extinción de especies y la degradación del
suelo son dos ejemplos clásicos. Muchas de las especies actualmente en peligro
van a estar extinguidas en el próximo siglo (Pimm et al., 1995) y una gran parte de
la degradación del suelo va ser irreversible, si no se toman medidas drásticas e
inmediatas de rehabilitación (Daily, 1995).

4.5. Sostenibilidad intrínseca de los ecosistemas

El ser humano desarrolla preferencias por diferentes tipos de ecosistemas con


mayor o menor grado de intervención, formando diferentes patrones en un paisaje
cultural. El uso de los recursos naturales y ambientales transforma el paisaje natural
en un agro-paisaje o un paisaje cultural. El patrón básico consiste en un conjunto
de ecosistemas naturales, ecosistemas semi-naturales (como por ejemplo pastos
bajo árboles, vegetación secundaria de arbustos), agro-ecosistemas y finalmente
sistemas urbanos altamente intervenidos. Si analizamos este patrón básico bajo el
principio de una sostenibilidad intrínseca del sistema es obvio que los agro-
ecosistemas y los sistemas urbanos no poseen una sostenibilidad intrínseca y
necesitan ser mantenidos (subsidiados) por fuentes de materia y energía de otros
lugares (por ejemplo agua, alimentos, trabajo, insumos) y por la disposición final de
desechos y residuos. Existen fuertes dependencias entre los sistemas naturales y
artificiales, manteniéndose estos últimos solamente por ser parte de una unidad de
espacio mayor de una región.

4.6. Concentración y dispersión global de recursos y residuos

Una red intensa de tráfico por tierra, agua y aire interconecta los continentes y
resulta en un transporte de grandes cantidades de materiales y bienes naturales.
Una consecuencia del comercio internacional es la acumulación de materiales en
los países industrializados con los respectivos problemas ambientales y un
empobrecimiento de recursos en los países de origen, que en muchos casos son
idénticos a los países en desarrollo. Además, las políticas actuales de la
liberalización de los mercados y del comercio fomentan este proceso a nivel global.
El síntoma de este desequilibrio es el turismo de desechos entre los países. El
petróleo, un recurso no renovable y limitado, mantiene el mecanismo del comercio
internacional, lo que implica un fuerte desperdicio de energía y un aumento de la
entropía de gran magnitud. Desde el punto de vista ecológico esta dinámica no es
sostenible a largo plazo. Un desarrollo sostenible tiene que considerar estos
principios fundamentales de la naturaleza.

4.7. La sostenibilidad y sus dimensiones


4.7.1. Economía: se entiende por economía sostenible un patrón de
crecimiento que concilie el desarrollo económico, social y ambiental en
una economía productiva y competitiva, que favorezca el empleo de
calidad, la igualdad de oportunidades y la cohesión social, y que
garantice el respeto ambiental y el uso racional de los recursos
naturales, de forma que permita satisfacer las necesidades de las
generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las
generaciones futuras para atender sus propias necesidades.
4.7.2. Social: La base de esta sociedad es el conocimiento de la capacidad
del medio ambiente para asimilar residuos, proveer alimentos y brindar
recursos; así como estar consciente de que violar las leyes de la
naturaleza es poner en riesgo la vida del ser humano, la sociedad
sostenible es aquella en la que los recursos no se utilizan a un ritmo
superior al de su ritmo de regeneración, no se emiten contaminantes a
un ritmo superior al que el sistema natural es capaz de absorber o
neutralizar, y los recursos no renovables se deben utilizar a un ritmo más
bajo que el que el capital humano creado pueda reemplazar al capital
natural perdido.
4.7.3. Cultural: Entender la cultura como una herramienta para un desarrollo
sostenible e inclusivo es imprescindible en un contexto global donde los
problemas que la sociedad mundial ha de acometer tienen dimensiones
culturales intrínsecas. La cultura puede ayudar a interpretar situaciones
difíciles y contribuir con sus elementos a mejorar las condiciones para
su tratamiento y percepción.
4.7.4. Ambiental: La sostenibilidad ambiental es el equilibrio que se genera
a través de la relación armónica entre la sociedad y la naturaleza que lo
rodea y de la cual es parte. Esta implica lograr resultados de desarrollo
sin amenazar las fuentes de nuestros recursos naturales y sin
comprometer los de las futuras generaciones. En ese sentido, es
importante considerar que el aspecto ambiental, más allá de tratarse de
un área concreta del desarrollo humano, es en realidad el eje de
cualquier forma de desarrollo a la que queramos aspirar.

5. Desarrollo sostenible en el Perú

El equilibrio depende tres elementos: el crecimiento económico, el bienestar social


y la conservación ambiental

─Crecimiento económico + conservación ambiental = viable

─Conservación ambiental + bienestar social = soportable

─Bienestar social + crecimiento económico = equitativo

En el Perú el desarrollo sostenible ha sido una preocupación que ha venido recién


con el nuevo siglo, pero, claro, eso no significa que el problema no haya existido
desde hace mucho (o siempre). Hasta antes de aquello, pocas eran las acciones
que hacía el Estado en pos de la conservación ambiental y social, pues en lugar de
solucionar ambas problemáticas, creaba hoyos más profundos, ya sea cometiendo
acciones violentas en los lugares de la problemática social o privatizando las
energéticas. Sin embargo, el decir que es una preocupación que aparece en el Perú
a partir del nuevo siglo (se entiende, durante los gobiernos de Alejandro Toledo,
Alan García y el actual presidente, Ollanta Humala) no significa que ahora se estén
tomando las medidas justas. El contexto económico en el que vive nuestro país
hace difícil el adoptar medidas que se ajusten a llevar un desarrollo sostenible
adecuado.

El crecimiento económico del país depende totalmente de las inversiones


extranjeras, y por ende, de sus intereses, que son en su mayoría; cerrado, siempre
mirando a su propia industria. Al empresario extranjero poco o nada le interesa que
el Perú desarrolle una industria nacional capaz de competir. Lo que le interesa es
que le siga vendiendo materia prima. Cada vez que surge una iniciativa coherente,
que concuerde con los intereses sociales y ambientales, esta debe someterse al
juicio de los grandes poderes económicos (llámense inversionistas), que
obviamente decidirán por aquello que les conviene, es decir, por continuar teniendo
un poder casi absoluto. El Perú crece, es cierto, pero atado de manos y de pies.
Algo como lo que sucedió con la renovación de contrato a Telefónica, en la que el
Estado tuvo que ‘ignorar’ una deuda de más de 2 millones de soles, así como otras
irregularidades, por no perder una inversión millonaria por parte de la compañía
española. Un crecimiento ficticio, falso, y por ello seguramente, lastimosamente;
fugaz.

Por otro lado está el modelo de consumo de la sociedad contemporánea. Se trata


de un modelo, que como ya dijimos, tiene como fin el consumo. Es decir, una
sociedad que nos educa para que orientemos nuestras vidas hacia la acumulación
de dinero por y para el consumo. Esto, como es lógico, genera un ritmo de
necesidades productivas vehementes, exorbitantes. Necesidades, que como ya
intuimos, terminan depredando al medioambiente (por la demasiada explotación de
recursos) y empobreciendo a las personas (por el excesivo e innecesario consumo).
Pero, entiendan, este no es un problema invisible. Ya antes se ha hablado de ello
en una importante cumbre internacional sobre desarrollo sustentable.

Por último, como dice el presidente uruguayo José Mujica en su discurso; no es un


conflicto ambiental lo que está pasando, es un conflicto político, conflicto que
consiste en que los gobiernos decidan gobernar un mercado que ya no responde a
los intereses de la humanidad, sino a los intereses del mismo mercado.

BIBLIOGRAFIA

La importancia de la educación ambiental- EPA (Agencia de Protección Ambiental


de Estados Unidos)-

https://espanol.epa.gov/espanol/la-importancia-de-la-educacion-ambiental

(EPA, 2017)

Enfoque Ambiental- Ministerio de Educación Perú

. http://www.minedu.gob.pe/educacion-ambiental/ambiental.php

(Educación, 2016)

Orientaciones para implementar la Política Nacional de Educación Ambiental a nivel


multisectorial y descentralizado- Ministerio de Educación Perú.

http://www.minedu.gob.pe/educacion-ambiental/ambiental/enlaces_de_interes.php

(Educación, minedu, 2017)

La cultura como estrategia de adaptación en la interacción sujeto social – ambiente.


Henry Granada E
https://www.researchgate.net/publication/28181589_La_cultura_como_estrategia_
de_adaptacion_en_la_interaccion_sujeto_social-Ambiente

In v e s t i g a c i ó n y d e s a r r o l l o v o l . 1 1 , n ° 1 ( 2 0 0 3 ) p a g s 1 3 4 - 1 6 1

¿QUÉ ES EL DESARROLLO SOSTENIBLE Y QUÉ TAN BUENO ES PARA EL


PERÚ?

http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/publicaciones/16eología/v05_n10/desa_soste
.htm

EL DESARROLLO SOSTENIBLE EN EL PERÚ Y LA COMISIÓN DE AMBIENTE Y


ECOLOGÍA