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La tiroiditis de Hashimoto es una inflamación crónica de la glándula tiroides con

infiltrado linfocítico. Los hallazgos incluyen tiroideomegalia dolorosa y síntomas de


hipotiroidismo. El diagnóstico se realiza a través de la demostración de títulos
elevados de anticuerpos antiperoxidasa tiroidea. Los pacientes suelen requerir la
reposición de por vida de L-tiroxina.

Se cree que la tiroiditis de Hashimoto es la causa más frecuente de hipotiroidismo primario en los
Estados Unidos. Es varias veces más frecuente en las mujeres. Su incidencia aumenta con la edad y en
los pacientes con enfermedades cromosómicas, como síndrome de Down, de Turner y de Klinefelter.
El paciente suele informar antecedentes familiares de enfermedades tiroideas.
Al igual que la enfermedad de Graves, la tiroiditis de Hashimoto a menudo se asocia con otras
enfermedades autoinmunitarias, como la enfermedad de Addison (insuficiencia suprarrenal),
la diabetes mellitus tipo 1, el hipoparatiroidismo, el vitiligo, el encanecimiento prematuro del cabello,
la anemia perniciosa, las trastornos del tejido conectivo (p. ej., artritis reumatoide, lupus eritematoso
sistémico, síndrome de Sjögren), enfermedad celíaca y el síndrome de Schmidt (enfermedad de
Addison, diabetes e hipotiroidismo secundario a tiroiditis de Hashimoto). Puede observarse una mayor
incidencia de tumores de tiroides, rara vez linfomas de tiroides. En la anatomía patológica se detecta
un infiltrado extenso de linfocitos con folículos linfoides y cicatrices.
Signos y síntomas
Los pacientes presentan tiroideomegalia indolora o engrosamiento del cuello. El examen muestra un
bocio no doloroso de consistencia lisa o regular, firme y más gomosa que la tiroides normal. Muchos
pacientes presentan síntomas de hipotiroidismo, pero algunos revelan hipertiroidismo.
Diagnóstico
 Tiroxina (T4)
 Hormona tiroideoestimulante (TSH)

 Autoanticuerpos tiroideos

El estudio consiste en la medición de T4, TSH, y de anticuerpos antitiroideos. En un período temprano


de la enfermedad, las concentraciones de T 4 y TSH son normales y se detectan niveles altos de
anticuerpos antiperoxidasa tiroidea y, con menor frecuencia, de anticuerpos antitiroglobulina.
La captación de yodo radiactivo puede estar aumentada, tal vez debido a un defecto en la
organificación del yodo en una glándula que sigue atrapándolo. Más adelante, los pacientes
desarrollan hipotiroidismo con descenso de la concentración de T 4 y de la captación tiroidea de yodo
radiactivo y aumento de la concentración de TSH.
Sólo se justifica la búsqueda de otras enfermedades autoinmunitarias en presencia de manifestaciones
clínicas.
Tratamiento
 Reposición de hormona tiroidea

A veces el hipotiroidismo es transitorio, pero la mayoría de los pacientes requieren reposición de las
hormonas tiroideas de por vida, típicamente con 75 a 150 mcg de L-tiroxina por vía oral una vez al
día.

Artritis

Descripción general

Artritis reumatoidea

La artritis reumatoide es un trastorno inflamatorio crónico que puede afectar más


que solo las articulaciones. En algunas personas, el trastorno puede dañar
distintos sistemas corporales, incluida la piel, los ojos, los pulmones, el corazón y
los vasos sanguíneos.

La artritis reumatoide es un trastorno autoinmunitario que ocurre cuando el


sistema inmunitario ataca por error los tejidos del cuerpo.

A diferencia del daño por desgaste de la osteoartritis, la artritis reumatoide afecta


el revestimiento de las articulaciones y causa una hinchazón dolorosa que puede
finalmente causar la erosión ósea y la deformidad de las articulaciones.

La inflamación asociada a la artritis reumatoide es lo que también puede dañar


otras partes del cuerpo. Si bien los medicamentos nuevos han mejorado las
opciones de tratamiento en gran medida, la artritis reumatoide grave aún puede
causar discapacidades físicas.

Productos y servicios
 Libro: Mayo Clinic Guide to Pain Relief (Guía de Mayo Clinic para aliviar el dolor)
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Síntomas

Los signos y los síntomas de la artritis reumatoide pueden incluir:

 Articulaciones sensibles a la palpación, calientes e hinchadas.

 Rigidez articular que generalmente empeora por las mañanas y después de


la inactividad.

 Cansancio, fiebre y pérdida del apetito.

La artritis reumatoide precoz tiende a afectar primero las articulaciones más


pequeñas, especialmente las que unen los dedos de las manos con las manos y
los dedos de los pies con los pies.

A medida que avanza la enfermedad, los síntomas suelen extenderse a las


muñecas, las rodillas, los tobillos, los codos, la cadera y los hombros. En la
mayoría de los casos, los síntomas se producen en las mismas articulaciones en
ambos lados de tu cuerpo.

Alrededor del 40 % de las personas que padecen artritis reumatoide también


experimentan signos y síntomas que no involucran a las articulaciones. La artritis
reumatoide puede afectar muchas estructuras no articulares, incluido lo siguiente:

 Piel

 Ojos

 Los pulmones

 Corazón

 Riñones

 Glándulas salivales

 Tejido nervioso

 Médula ósea
 Vasos sanguíneos

Los signos y los síntomas de la artritis reumatoide pueden variar en gravedad e


incluso pueden aparecer y desaparecer. Los períodos de mayor actividad de la
enfermedad, denominados brotes, se alternan entre períodos de remisión relativa,
cuando la hinchazón y el dolor se disipan o desaparecen. Con el paso del tiempo,
la artritis reumatoide puede provocar que las articulaciones se deformen y salgan
de lugar.

Cuándo debes consultar con un médico

Solicita una consulta con el médico si tienes molestias persistentes e hinchazón en


las articulaciones.

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Artritis reumatoide

More Information

 Artritis reumatoide: ¿El embarazo afecta los síntomas?


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Causas

Artritis reumatoidea en comparación con osteoartritis

La artritis reumatoide se produce cuando el sistema inmunitario ataca el sinovial,


el revestimiento de las membranas que rodean las articulaciones.

La inflamación resultante engrosa el sinovial, que finalmente puede destruir el


cartílago y el hueso dentro de la articulación.

Los tendones y ligamentos que mantienen unida la articulación se debilitan y se


estiran. Gradualmente, la articulación pierde su forma y su alineación.
Los médicos no saben lo que inicia este proceso, aunque parece probable que sea
un componente genético. Si bien los genes no causan artritis reumatoide, pueden
hacerte más vulnerable a los factores ambientales, como infección con
determinados virus y bacterias, que pueden desencadenar la enfermedad.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer artritis reumatoide son:

 Sexo. Las mujeres son más propensas que los hombres a desarrollar artritis
reumatoidea.

 La edad. La artritis reumatoide se puede producir a cualquier edad, pero más


frecuentemente comienza a mediana edad.

 Antecedentes familiares. Si un familiar padece artritis reumatoide, el riesgo


de que padezcas la enfermedad puede ser mayor.

 Tabaquismo. Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de desarrollar artritis


reumatoide, especialmente si tienes una predisposición genética a desarrollar
la enfermedad. Fumar también aparece asociado a una gravedad mayor de la
enfermedad.

 Exposición ambiental. Aunque se entiende mal, algunas exposiciones,


como a asbestos o sílice, pueden aumentar el riesgo de desarrollar artritis
reumatoide. Los trabajadores de emergencia expuestos al polvo del
derrumbe del World Trade Center están en mayor riesgo de padecer
enfermedades autoinmunintarias como artritis reumatoide.

 Obesidad. Las personas, especialmente las mujeres de hasta 55 años, que


tienen sobrepeso o son obesas pareciera que presentan un mayor riesgo de
desarrollo de artritis reumatoide.

Complicaciones

La artritis reumatoide aumenta el riesgo de desarrollar:

 Osteoporosis. La artritis reumatoide en sí, junto con algunos medicamentos


utilizados para tratar la artritis reumatoide, pueden aumentar tu riesgo de
osteoporosis, una afección que debilita los huesos y los hace más propensos
a las fracturas.

 Nódulos reumatoides. Estos bultos firmes de tejido se forman con mayor


frecuencia alrededor de los puntos de presión, como los codos. Sin embargo,
estos nódulos pueden formarse en cualquier parte del cuerpo, incluidos los
pulmones.

 Sequedad en los ojos y la boca. Las personas que tienen artritis


reumatoide son mucho más propensas a manifestar el síndrome de Sjogren,
un trastorno que disminuye la cantidad de humedad en los ojos y la boca.

 Infecciones. La enfermedad en sí y muchos de los medicamentos utilizados


para combatir la artritis reumatoide pueden dañar el sistema inmunitario y
provocar un aumento de las infecciones.

 Composición anormal del cuerpo. La proporción de grasa en relación con


la masa magra a menudo es mayor en las personas que tienen artritis
reumatoide, incluso en personas que tienen un índice de masa corporal
normal (IMC).

 Síndrome del túnel carpiano. Si la artritis reumatoide te afecta las muñecas,


la inflamación puede comprimir el nervio que irriga la mayor parte de la mano
y los dedos.

 Problemas de corazón. La artritis reumatoide puede aumentar el riesgo de


endurecimiento y obstrucción de las arterias, así como la inflamación del saco
que rodea el corazón.

 Enfermedad pulmonar. Las personas con artritis reumatoide tienen un


mayor riesgo de inflamación y cicatrización de los tejidos pulmonares, lo que
puede provocar una dificultad respiratoria progresiva.

 Linfoma. La artritis reumatoide aumenta el riesgo de linfoma, un grupo de


cánceres de la sangre que se desarrollan en el sistema linfá
ignos y síntomas de la
Artritis reumatoide

¿Cuáles son los signos y síntomas de la


AR?
El dolor en las articulaciones es uno de los síntomas más comunes de la Artritis
Reumatoide. A menudo va de la mano de sensación de calor, enrojecimiento, e hinchazón.
Estos síntomas suelen ocurrir simétricamente – en ambos lados del cuerpo-. Otro síntoma
común es la rigidez, especialmente por las mañanas. Toda esta sintomatología significa que
las articulaciones se están deteriorando, y si se deja sin tratamiento, esto puede llevar a la
deformidad. Por eso es importante obtener un diagnóstico lo antes posible e instaurar el
tratamiento adecuado.
Más allá de las articulaciones
Los pacientes con AR pueden tener otros síntomas no relacionados directamente con las
articulaciones. Cuando el sistema inmunitario se dirige contra el propio cuerpo, como
ocurre en personas con AR, los síntomas se puede sentir en todo el organismo, por eso se
dice que la Artritis Reumatoide es una enfermedad sistémica. Muchas personas con AR
pueden experimentar:

 Fatiga o cansancio
 Disminución de la calidad de vida
 Dificultad para realizar las actividades diarias
 Ocasionalmente febrícula
Las personas con AR también pueden tener dificultad para realizar actividades cotidianas
que solían hacer con facilidad, como subir escaleras o incluso comer. Es posible que se
sientan menos capaces de participar socialmente, o sentir que tienen menos energía, incluso
sentirse con el ánimo decaído.

El daño producido por la AR se localiza principalmente en las articulaciones, pero en


ocasiones pueden aparecer otras lesiones, por ejemplo los nódulos reumatoides, que son
abultamientos que se producen debajo de la piel, en zonas de roce (codos, dorso de las
manos y pies, parte posterior de la cabeza, talón. Etc). Estos nódulos también pueden
aparecer en el interior del cuerpo, normalmente no son un riesgo para la salud y suelen
desaparecer espontáneamente con el tratamiento, también se puede recurrir a la cirugía para
eliminarlos.

Análisis de laboratorio para el lupus


Se utilizan una gran variedad de análisis de laboratorio para detectar los
cambios o las afecciones que pueden presentarse en el cuerpo cuando
una persona presenta lupus. El resultado de cada una de estas pruebas
aporta más información al cuadro que su médico está formando con
respecto a su enfermedad.

Los tipos de pruebas más comunes que se le pueden solicitar son


análisis de sangre y orina. Es importante comprender estas pruebas de
laboratorio para que sienta confianza al trabajar con su doctor para mejor
entender su salud.

Existen varias cosas que hay que tener en cuenta sobre las pruebas de
laboratorio:

 El trabajo de laboratorio solo generalmente no puede diagnosticar el


lupus. Los signos y síntomas de la enfermedad también son
importantes.
 Cuando una prueba de anticuerpos antinucleares (AAN) positiva se
acompaña de varias otras pistas que los médicos buscan para
diagnosticar el lupus, a menudo es una indicación para considerar el
lupus.
 Atreves del tiempo es común observar que los resultados positivos
van y vienen. Si esto ocurre, es menos probable que reciba el
diagnóstico de lupus, sin embargo, puede seguir siendo posible.
 Es muy común obtener resultados algo diferentes en laboratorios
distintos.
 Si su médico descarta el lupus, pero usted continúa teniendo signos y
síntomas, hable con su médico o busque ayuda médica adicional.
Sea que se trate o no de lupus, es importante abordar sus síntomas.
Pruebas comunes usadas para diagnosticar el
lupus

Análisis de sangre (rutina)

Generalmente, el médico solicitará un hemograma completo (también


conocido como CBC por sus siglas en inglés). Su sangre está hecha de
glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y suero. El hemograma
completo mide los niveles de cada uno. En los casos de lupus, estos
análisis pueden revelar valores bajos.

 Los glóbulos rojos transportan oxígeno a todas partes del cuerpo.


 Los glóbulos blancos (linfocitos y otros) ayudan al sistema inmune a
proteger el cuerpo contra invasores externos.
 Las plaquetas se forman en la médula ósea. Van hacia el área de la
herida y comienzan el proceso de coagulación.
 El suero sanguíneo es la parte fluida de la sangre entera de done
ciertas substancias se han eliminado durante el proceso de
coagulación.

Análisis de sangre de anticuerpos

El cuerpo utiliza anticuerpos para atacar y neutralizar las substancias


extranjeras, como la bacteria y los virus. Los anticuerpos que el
organismo fabrica contra sus propios tejidos y células normales cumplen
una función muy importante en el lupus.

Muchos de estos anticuerpos se detectan mediante un panel—un grupo


de análisis que se solicitan al mismo tiempo. El análisis de anticuerpos
que más escuchará nombrar es el análisis de anticuerpos antinucleares
(el examen de AAN).

El 97% de las personas que tienen lupus darán positivo al examen de


AAN. Los anticuerpos antinucleares (AAN) se conectan o unen al
material nuclear de la célula. Este proceso daña e incluso puede destruir
las células. El examen de AAN no es una prueba específica para el
lupus. Sin embargo, es una prueba sensible y sí puede detector estos
anticuerpos en el 97 por ciento de personas con lupus.

El AAN puede ser positivo en personas con otras enfermedades o en


personas que no padecen ninguna enfermedad. Por esta razón,
simplemente tener una prueba AAN positiva no significa necesariamente
que tenga lupus. Cuando un ANA positivo se acompaña de varias otras
pistas que los médicos buscan para diagnosticar el lupus, a menudo es
una indicación fuerte para considerar el lupus.

Los médicos que intentan diagnosticar el lupus a menudo también


buscan otros anticuerpos adicionales.

Pruebas para medir el tiempo de coagulación sanguínea

Es importante saber a qué velocidad la sangre comienza a coagularse. Si


coagula muy fácilmente, es posible que se forme un coágulo de sangre
(denominado trombo) y que éste cause daños tales como un derrame
cerebral o un aborto espontáneo. Si la sangre no coagula con suficiente
rapidez, Ud. corre el riesgo de tener un sangrado excesivo si se lastima.

Otros análisis de sangre

Algunos análisis de sangre miden los niveles de proteínas que no son


anticuerpos. Los niveles de estas proteínas pueden alertar a su médico
acerca de la presencia de inflamación en alguna parte de su cuerpo.

Análisis de orina

El lupus puede atacar a los riñones sin señales de advertencia, por lo


cual, los análisis de orina son muy importantes.

Los riñones son los encargados de procesar los desechos del cuerpo. El
análisis de una muestra de orina puede revelar problemas en el
funcionamiento de sus riñones.

Los análisis de orina más comunes son los que se realizan para detectar
la presencia de cilindros celulares (fragmentos de células que
normalmente son eliminadas cuando se filtra la sangre a través de los
riñones). También detectan la eliminación de proteínas por la orina
debido a que los riñones no las filtran adecuadamente (proteinuria). La
recolección de orina durante un período de 24 horas puede aportar
información importante.

Biopsias de tejido

Una biopsia implica la obtención de una pequeña muestra de tejido, que


luego se examina al microscopio. Se pueden hacer biopsias de casi
cualquier tipo de tejido. En las personas que podrían tener lupus, los
lugares más sometidos a biopsia son la piel y los riñones.

Los resultados de estas biopsias pueden mostrar el grado de inflamación


y daño que se esté produciendo en su cuerpo. Más pruebas de la
muestra de tejido pueden detectar la presencia de anticuerpos
autoinmunes y determinar si el lupus u otro factor como una infección o
un medicamento son responsables de la inflamación o daño.

Si tiene una prueba positiva de anticuerpos antinucleares (ANA), o si se


está preguntando si podría tener lupus, obtenga más información
sobre un un nuevo análisis de sangre que puede ayudar a los
médicos a diagnosticar el lupus.