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TUTELA, CURATELA Y MATRIMONIO

INDICE

1.1.
2. FAMILIA
2.1. ELEMENTOS

CONCEPTO DE DERECHO DE FAMILIA

LOPEZ Carlos: este jurista nos explica: “el derecho de familia es el conjunto de normas que
regulan, protegen y organizan a la familia”

FERRARA: sostiene que: “ el derecho de familia es el complejo de las normas jurídicas que
regulan las relaciones personales y patrimoniales de los pertenecientes a la familia entre sí y
respecto de terceros”

BOSSERT Y ZANNONI: “ el derecho de familia esta integrado por el conjunto de normas


jurídicas que regulan las relaciones jurídicas familiares. Como estas relaciones conciernen a
situaciones generales de las personas en sociedad, integran el derecho civil”

LA POSICION DE ESTE JURISTA, NOS DICE QUE:

Cuando se habla de derecho de familia muchas veces sucede que se toma casi
inconscientemente como principio que la “familia” viene primero y el “derecho” después: la
familia es la “realidad” y el derecho de familia es una mera “reglamentación” de la realidad. En
otras palabras, se razona a partir de la idea de que la familia es una institución anterior al
Derecho y que, por consiguiente, el Derecho debe limitarse a comprobarla: las normas
jurídicas no serían otra cosa que la transposición imperativa de una realidad natural,
espontanea y universal”

UBICACIÓN DEL DERECHO DE FAMILIA

Derecho privado: Derecho de familia conjunto de normas que regulan a los particulares y las
relaciones de estos entre sí aunque intervengan entes particulares

BORDA: al respecto nos señala: la pretensión de desglosar la familia del derecho privado
importa un desconcertante contra sentido. Pues se hace esta pregunta ¿puede concebirse algo
más privado, más hondamente humano que la familia, en cuyo seno el hombre, nace, vive,
ama, sufre y muere? ¿Dónde, si no es ella, puede refugiarse la privacidad?

Derecho público: Sabemos que el derecho público es aquel conjunto de normas que regulan la
organización y actividad del estado y demás entes públicos y sus relaciones entre otros estados
y los particulares.

El carácter publico del derecho de familia no va correlativamente con la naturaleza de orden


publico, se refiere en este punto en “sus relaciones, los sujetos deben ceñirse ineludiblemente,
no pudiendo modificarlas ni sustituirlas por otras de su creación”

REGULACION DE LA FAMILIA EN EL CODIGO CIVIL

2.2. DOCTRINA Y LEGISLACION

La Familia en los Convenios Internacionales de Derechos Humanos


La Constitución Política del Perú de 1993 en su artículo 55º dispone que "los tratados celebrados
por el Estado y en vigor forman parte del derecho nacional'. Asimismo, nuestro texto
constitucional en la cuarta disposición final y transitoria establece que "las normas relativas a
los derechos humanos y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretan de
conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos
internacionales sobre las mismas materias ratificados por el Perú".

Junto a la Declaración Universal de Derechos Humanos, los acuerdos internacionales, ratificados


por el Estado Peruano, que contienen disposiciones sobre la familia, son las siguientes:

a) Sistema Universal

 Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que entró en vigor para el Perú el 28 de
julio de 1978.

 Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que entró en vigor para el
Perú el 28 de julio de 1978.

 Convención contra toda forma de Discriminación a la Mujer, que entró en vigor para el Perú el
13 de octubre de 1982.

 La Convención de los Derechos del Niño, que entró en vigor para el Perú el 4 de octubre de
1990.

b) Sistema Interamericano

 Convención Americana de Derechos Humanos, que entró en vigor para el Perú el 28 de julio
de 1978.

 Convención interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer,


que entró en vigor para el Perú el 4 de junio de 1996.

1.2. Carácter de las Normas Constitucionales

Ferrero (1966) sostiene que las normas constitucionales tiene un doble carácter:

 Es la norma que regula las funciones del Estado.

 Es la Ley Fundamental de garantías respecto de los Derechos Humanos.

La Familia, ha sido y es objeto de regulación constitucional no solamente es regulada desde el


punto de vista del derecho civil. Teniendo en cuenta su importancia e implicancias sociológicas
y jurídicas, además de ello su normatividad ha sido expresada en los textos jurídicos
fundamentales del Estado Peruano. De tal forma que haciendo una revisión general de las
Constituciones del Perú, apreciamos que la familia ha sido regulada principalmente por los
textos fundamentales de 1933, 1979, así como por el texto constitucional vigente.

Observamos que "las normas constitucionales según Lucas (1977) pueden ser: declarativas,
operativas y programáticas, las mismas que pueden ser aplicadas ciertamente al tema familiar.

a) Normas Declarativas

Constituyen formulaciones solemnes que proclaman principios fundamentales en que se asienta


el orden estatal, por lo general concebidas como pautas rectoras, programas de acción de todo
régimen político, arquetipos ejemplares y normativos de un buen gobierno; las cuales se hallan
inmersas en los derechos sociales, económicos y culturales. Empero no cabe, en rigor, plantea
una exigencia jurisdiccional obligando al Estado a una prestación.

b) Normas Operativas

Dichas normas no requieren ser reglamentadas ni condicionadas por ningún acto normativo
para que se cumplan, ya que son conocidas como normas autoaplicables, pues cuentan con la
posibilidad real y jurídica de ser aplicadas directamente.

c) Normas Programáticas

Su aplicación está supeditada a la legislación ordinaria y su vigencia está condicionada a la


reglamentación que el legislador constituido implementa de acuerdo a las bases programáticas
del legislador constituyente. Se las conoce como normas "no operativas" o normas de aplicación
diferida a los órganos legislativos. No pueden ser exigidas mientras los órganos legislativos no
las reglamenten. Sin embargo, dichas cláusulas son susceptibles de ser defendidas si es que
pretendiese desconocer el Estado o aun particulares.

Miro (1996) Señala que no todas las normas constitucionales tienen una misma eficacia. Es
verdad que toda norma jurídica, en su sentido más amplio, supone una exigencia (o una
permisión) impersonal de determinada pauta de comportamiento; pero, a su vez, dicha
exigibilidad requiere de ciertos condicionamientos de índole legal o factual. Por lo tanto, la
eficacia de las normas constitucionales varían según se trate de disposiciones inmediatamente
aplicables (operativas), o de normas programáticas que requieren de una complementariedad
legal ordinaria o de simples preceptos declarativos.

Por otro lado, respecto del tema familiar y su incorporación en los textos constitucionales,
Trazegnies (1990) nos dice que "Ello se debe al proceso histórico de integración mutua entre el
dominio privado y el dominio público; en el cual, los espacios propios de la sociedad civil y del
Estado van superponiendo respectivamente sus fronteras competenciales; asegurando, de esta
manera, la incorporación de las principales normas y reglas del mundo civil a la Constitución
Política.

Naturaleza jurídica

La doctrina se bifurca al tratar el problema de la naturaleza jurídica del matrimonio: un sector


lo considera como un contrato y otro lo eleva a la categoría de una institución.

Teoría del Matrimonio-contrato. Esta concepción, sin dejar de reconocer la importancia mucho
mayor del casamiento respecto de los contratos en general, establece sin embargo que participa
de todos los elementos esenciales de éstos, y que le es por tanto aplicable la teoría de la nulidad
de los contratos y de los vicios del consentimiento.

La circunstancia –que podría hacerse valer en contra de la teoría- de que la voluntad individual
se halle constreñida por abundantes restricciones que reducen al mínimo su campo de acción,
no afecta esencialmente –sostiene este sector de la doctrina- al carácter contractual del
matrimonio, y así lo prueba el hecho de que las análogas restricciones se imponen también, en
nombre del interés público, a otras relaciones jurídicas de cuya índole contractual nadie duda.

La concepción del matrimonio-contrato tiene vieja raigambre. Se la descubre ya en la


arquitectura jurídica romana, germana y canónica (si bien, en esta última, íntimamente
vinculada a la idea fundamental del matrimonio-sacramento) y persiste casi
ininterrumpidamente, a través del Derecho napoleónico, hasta principios del presente siglo. Fue
sólo en esa fe-cha que la concepción tradicional comenzó a ser objeto de severa crítica y que se
esbozó el intento de sustituirla con otras ideas, especialmente la del matrimonio-institución.

El matrimonio como institución. Se requiere expresar con este nombre que el matrimonio se
gobierna por un conjunto orgánico e indivisible de normas que determinan las condiciones y
requisitos, los deberes y derechos, las relaciones internas y exteriores de la sociedad conyugal,
a las cuales deben someterse llanamente quienes deseen casarse. Los pretendientes son
enteramente libres para consentir en el matrimonio y otorgar su adhesión a dichas normas, pero
una vez celebrado el casamiento, su voluntad es ya impotente y los efectos de la institución se
producen au-tomáticamente. La relación matrimonial no podrá, desde entonces, ser variada,
interrumpida o concluida ad libitum, ni aun en supuesto de que coincidan plenamente las
voluntades de ambas partes; y ello diferencia irreductible y básicamente el matrimonio de los
contratos

3. MATRIMONIO

Concepto

La familia como fenómeno social, dice D´Aguanno, tiene su origen en la unión de los sexos; y
como institución jurídica, en el matrimonio, que es la unión sancionada por la ley.

Empero, decir que el matrimonio “es la unión de los sexos sancionada por la ley” es aludir a un
hecho y a una forma, pero sin penetrar, como es forzoso para configurar el concepto, en la
esencia del fenómeno matrimonial, a cuya comprensión es posible llegar a través de un estudio
teológico del mismo.

2.1.2 Naturaleza jurídica

La doctrina se bifurca al tratar el problema de la naturaleza jurídica del matrimonio: un sector


lo considera como un contrato y otro lo eleva a la categoría de una institución.

Teoría del Matrimonio-contrato. Esta concepción, sin dejar de reconocer la importancia mucho
mayor del casamiento respecto de los contratos en general, establece sin embargo que participa
de todos los elementos esenciales de éstos, y que le es por tanto aplicable la teoría de la nulidad
de los contratos y de los vicios del consentimiento.

La circunstancia –que podría hacerse valer en contra de la teoría- de que la voluntad individual
se halle constreñida por abundantes restricciones que reducen al mínimo su campo de acción,
no afecta esencialmente –sostiene este sector de la doctrina- al carácter contractual del
matrimonio, y así lo prueba el hecho de que las análogas restricciones se imponen también, en
nombre del interés público, a otras relaciones jurídicas de cuya índole contractual nadie duda.

Características

El matrimonio como institución se caracteriza por lo siguiente: es de orden público, es una unión
exclusiva y permanente, representa una comunidad de vida.

a) Es de orden público: La regla general es que la legislación matrimonial –que se encuentra


inmersa dentro del Derecho de Familia- no puede ser modificada ni mucho menos dejada sin
efecto por los particulares; es decir, los contrayentes o los cónyuges no pueden hacer sino
observar las normas referidas al matrimonio, las cuales son de orden público: fundamentales
para la organización social y de estricto cumplimiento.
b) Es una unión exclusiva: De allí se deriva el deber de fidelidad, ya que cada cónyuge debe
respeto y consideración al otro. No se admite que los casados pueden mantener relaciones
afectivas –de carácter sexual- con persona distinta a su respectivo consorte. Hacerlo implicaría
cometer adulterio, que constituye causal de divorcio. Además, esta característica de
exclusividad del matrimonio no permite un ma-trimonio doble –simultáneo-, o sea, descarta la
bigamia; es el matri-monio uno solo y exclusivo (sistema matrimonial monogámico).

c) Es una unión permanente: Tiene carácter de permanencia, de estabilidad (a diferencia de


otras clases de uniones como el concubinato, que son lo general inestables, variables). Salvo los
casos de divorcio, se podría decir que el matrimonio es a perpetuidad (“hasta que la muerte los
separe”, como se expresa en el matrimonio religioso).

d) Representa una comunidad de vida: Por cuanto los cónyuges hace vida en común para amarse
procrear sus hijos, educarlos, formarlos, apoyarse, respetarse, comprenderse, etc.;

3.1. INVALIDEZ DEL MATRIMONIO

La invalidez del matrimonio declarada judicialmente, es considerada como una sanción bastante
drástica por la transgresión de una norma fundamental, que puede acarrear consecuencias no
solamente para los cónyuges, sino también para la prole, que por ser inocentes de los actos
realizados, y el valor que re-presentan para el Estado, merecen todo tipo de protección por parte
de éste.

En este caso, el matrimonio, no solo desaparece para el futuro, como efecto de la invalidez, sino
que también lo hace para el pasado como si no hubiera existido, y en consecuencia los consortes
pierden tal calidad, y por dichos efectos se convierten en simples concubinos, con las
consiguientes secuelas en el campo legal y moral para ellos y sus hijos, ya que éstos de hijos
matrimoniales que eran, se convierten en extramatrimoniales en el aspecto moral significa una
tur-bación en las relaciones familiares, creándose situaciones de frustraciones, en los hijos
especialmente ante el escándalo que se manifiesta en la sociedad.

Trámite.

La pretensión de invalidez del matrimonio se tramita como proceso de conocimiento, y le son


aplicables, en cuanto sean pertinentes, las disposiciones establecidas para los procesos de
separación de cuerpos o divorcio por causal.

La nulidad o anulabilidad del matrimonio, no opera ipso jure, requiriéndose de una declaración
judicial para dejar sin efecto dicho acto jurídico.

Como pretensión, la nulidad se viabiliza accionando ante el órgano jurisdiccional al interponerse


la demanda respectiva con los requisitos que exigen los artículos 424 y 425 del Código Procesal
Civil.

Esta norma de carácter procesal ha sido modificada por el Código Procesal Civil, Decreto
Legislativo N° 768, el cual en su primera disposición modificatoria establece el tipo de proceso
que se debe seguir para la invalidez del matrimonio, disponiendo que el trámite es el del proceso
de conocimiento, el más lato que contempla el ordenamiento adjetivo civil.

Esto, con el propósito de rodear de las mayores garantías a la acción de la invalidez del
matrimonio, en principio a favor de éste; por el cual, como regla general de los procesos de
estado de familia, se tramita como proceso de conocimiento, salvo excepciones, como ocurre
con la separación de cuerpos convencional y ulterior divorcio.

Así, el Estado adopta los mayores recursos para emplazar o desplazar un estado de familia. Por
ello las acciones de nulidad y anulabilidad de matrimonio se tramitan como proceso de
conocimiento. Agrega la norma en comento que a la pretensión principal pueden acumularse
las pretensiones de alimentos, tenencia y cuidados de los hijos, separación de bienes
gananciales, y las demás relativas a derechos u obligaciones de los cónyuges o de la sociedad de
gananciales que puedan resultar afectados como consecuencia de la pretensión principal;
aspectos que expresamente regulan para el divorcio vincular los artículos 493 y 494 del Código
Procesal Civil y que por remisión resulta aplicable a esta materia.

De esta manera al fallar el juez no solo emitirá pronunciamiento respecto de la causal de


invalidez planteada, sino que en caso de declarar fundada la demanda, emitirá también
pronunciamiento respecto de las pretensiones accesorias acumuladas, tales como alimentos,
tenencia o destino de los bienes adquiridos durante el tiempo que el matrimonio estuvo vigente.

Efectos civiles de la invalidez.

El matrimonio invalidado produce efectos civiles respecto de los cónyuges e hijos si se contrajo
de buena fe, como si fuese un matrimonio válido disuelto por divorcio.

Si hubo mala fe en uno de los cónyuges, el matrimonio no produce efectos en su favor, pero sí
respecto del otro y de los hijos.

El error de derecho no perjudica la buena fe.

El Código Civil, cuando señala que el error de derecho no perjudica la buena fe, da como implícito
el error de hecho. Cornejo pone un buen ejemplo de ello: “el caso de una persona que se casa
con su hermana, ignorando que lo es”. Y en cuanto al error de derecho, el mismo autor dice que
lo hay cuando “conociendo la existencia del hecho, se ignora que él constituye impedimento
legal, como sería el caso del viudo que contrae matrimonio con una hija natural (hoy no
matrimonial) de su ex mujer, sin saber que semejante enlace está prohibido por la ley”
(CORNEJO CHÁVEZ).

3.2. NULIDAD DEL MATRIMONIO

Causales de Nulidad del Matrimonio.

Es el medio instituido, con la finalidad de restablecer el orden jurídico quebrantado, al no


respetar las partes, una norma que tiene carácter de esencial, o realizar el acto con la presencia
de un vicio que lo anula, te-niendo en cuenta, el ordenamiento jurídico y la organización social
que la gobierna. Las causales que producen la nulidad se indican taxativamente y
específicamentepor el legislador.

Es nulo el matrimonio:

1. Del enfermo mental, aun cuando la enfermedad se manifieste des-pués de celebrado el acto
o aquél tenga intervalos lúcidos. No obstante, cuando el enfermo ha recobrado la plenitud de
sus facultades, la acción corresponde exclusivamente al cónyuge perjudicado y caduca si no se
ejercita dentro del plazo de un año a partir del día en que cesó la incapacidad.
2. Del sordomudo, del ciegosordo y del ciegomudo que no sepan expresar su voluntad de
manera indubitable. Empero, si aprenden a expresarse sin lugar a duda, es de aplicación lo
dispuesto en el inciso 1.

3. Del casado. No obstante, si el primer cónyuge del bígamo ha muerto o si el primer matrimonio
ha sido invalidado o disuelto por divorcio, sólo el segundo cónyuge del bígamo puede demandar
la invalidación, siempre que hubiese actuado de buena fe. La acción caduca si no se interpone
dentro del plazo de un año desde el día en que tuvo cono-cimiento del matrimonio anterior.

Tratándose del nuevo matrimonio contraído por el cónyuge de un desaparecido sin que se
hubiera declarado la muerte presunta de éste, sólo puede ser impugnado, mientras dure el
estado de ausencia, por el nuevo cónyuge y siempre que hubiera procedido de buena fe. En el
caso del matrimonio contraído por el cónyuge de quien fue de-clarado presuntamente muerto,
es de aplicación el artículo 68.

4. De los consanguíneos o afines en línea recta.

5. De los consanguíneos en segundo y tercer grado de la línea colateral. Sin embargo, tratándose
de tercer grado, el matrimonio se convalida si se obtiene dispensa judicial del parentesco.

6. De los afines en segundo grado de la línea colateral cuando el matrimonio anterior se disolvió
por divorcio y el ex cónyuge vive.

7. Del condenado por homicidio doloso de uno de los cónyuges con el sobreviviente a que se
refiere el artículo 242, inciso 6.

8. De quienes lo celebren con prescindencia de los trámites establecidos en los artículos 248 a
268. No obstante, queda con validado si los contrayentes han actuado de buena fe y se subsana
la omisión.

9. De los contrayentes que, actuando ambos de mala fe, lo celebren ante funcionario
incompetente, sin perjuicio de la responsabilidad administrativa, civil o penal de éste. La acción
no puede ser planteada por los cónyuges.

3.3. DIFERENCIA ENTRE NULIDAD DEL MATRIMONIO Y DIVORCIO

El divorcio.

4.3.1 Concepto

La palabra divorcio, etimológicamente deriva del termino latino divortium, que a su vez
proviene del verbo divertere, que significa separarse o irse cada uno por su lado. Otros,
aseveran a su vez, que procede de divorcio o divertitis que equivale a separarse, disgregarse.

En sentido amplio, divorcio, significa relajación de la íntima comunidad de vida en que el


matrimonio consiste, por la ruptura del vínculo conyugal o por separación de los consortes. La
noción comprende tanto al denominado divorcio absoluto y al divorcio relativo que responde
todavía a la concepción clásica. (PERALTA)

Cabe precisar que, si bien el concepto de divorcio suele aplicarse de manera indistinta tanto a
la disolución del vínculo conyugal como a la separación de cuerpos, estos supuestos presentan
una diferencia sustancial, habida cuenta que mientras el primer caso faculta a los ex cónyuges
a contraer un nuevo matrimonio con otra persona, la separación de cuerpos no lo permite sino
hasta que se destruya totalmente el vínculo anterior. Hecha esta salvedad, en lo sucesivo, la
referencia a divorcio deberá en-tenderse efectuada úrl1camente a la destrucción del vínculo
conyugal.

4.3.2 Causales

Las causales de divorcio o separación constituyen conductas antijurídicas que contradicen la


observancia de los deberes-derechos personales que el matrimonio establecen entre los
cónyuges.

Conforme lo precisa el artículo 349 del C.C., puede demandarse el divorcio por las causales
señaladas en el artículo 333, incisos del 1 al 12.

1. Adulterio

2. Violencia física o psicológica

3. Atentado contra la vida del cónyuge

4. Injuria grave

5. Abandono injustificado de la casa conyugal

6. Conducta deshonrosa

7. Toxicomanía

8. Enfermedad grave de transmisión sexual

9. Homosexualidad

10. Condena judicial por delito doloso

11. Imposibilidad de hacer vida en común

12. Separación de hecho

CONCLUSIONES

ANEXOS

REFERENCIAS

JAIR CHUNA

INDICACIONES

1. CHICOS ENTREGAR LOS AVANCES HASTA EL DIA LUNES POR LA NOCHE


2. CADA PARTE TRABAJADA DEBERA SER ENTREGADA CON SUS RESPECTIVAS
DIAPOSITIVAS A MAS TARDAR EL MARTES POR LA NOCHE
3. CADA PARTE TIENE QUE CONTAR CON SUS RESPECTIVAS CONCLUSIONES EN TOTAL 03
TRES CONCLUSIONES

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