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Parashá 20 Tetsavé

Éxodo 27:20 – 30:10

Aliyás de la Torá:

1. 27:20 – 28:12
2. 28:13-30
3. 28:31-43
4. 29:1-18
5. 29:19-37
6. 29:38-46
7. 30:1-10
8. Maftir: 30:8-10

Haftará: Ezequiel 43:10-27

Código Real (HaTsofen HaMaljutí): Lucas 18:15 – 20:26

Tetsavé

Significa “mandarás”.

Primera aliyá, 27:20 – 28:12

Los hijos de Israel tendrán que traer aceite de olivas machacadas para el alumbrado que tendrá que ser
encendido por Aharón y sus hijos por todas las generaciones, y arder de la noche a la mañana. Aharón y sus
cuatro hijos tendrán que acercarse a Moshé para ser sacerdotes para el Eterno. Todos los que han recibido un
espíritu de sabiduría harán vestiduras de santidad para Aharón para que sea consagrado como Kohén para el
Eterno, un pectoral, un efod, un manto, una túnica, un gorro y una faja. Tendrán que hacer vestiduras
sagradas tanto para Aharón como para sus hijos. Usarán el oro, la lana azul, la lana púrpura, la lana carmesí y
el lino, para hacer el efod. Tendrá dos hombreras y un cinto para embellecerlo. Tendrá dos piedras de ónice
con los nombres de los hijos de Israel grabados en ellas, según el orden de nacimiento, seis nombres en cada
piedra. Serán grabadas como un sello y serán rodeadas con engastes de oro. Servirán como piedras de
remembranza de los hijos de Israel cuando Aharón las lleve sobre sus hombros.

Segunda aliyá, 28:13-30

Hay que hacer engastes de oro poner dos cadenas de oro puro en ellos. También hay que hacer un pectoral
de juicio de labor de diseñador igual que el efod, cuadrado, doblado, de un palmo de longitud y un palmo de
ancho. Será rellenado con monturas de piedra en cuatro hileras con doce diferentes piedras preciosas. Las
piedras estarán engastadas en oro en sus monturas. En las piedras será grabado un nombre de cada hijo de
Israel. El pectoral tendrá cadenas trenzadas de oro puro en el borde y serán puestas en dos anillos en los dos
extremos del pectoral. Las puntas de las cadenas serán colocadas en los dos engastes en las dos hombreras
del efod, hacia el frente. Dos anillos de oro se colocarán en los dos extremos del pectoral sobre su borde
inferior que encara al efod, hacia el interior. Dos anillos de oro se colocarán en las dos hombreras de efod por
abajo, hacia el frente, delante de su juntura, arriba del cinto del efod. El pectoral será unido con los anillos a
los anillos del efod con un hilo de lana azul, para que no se desprenda de sobre el efod. Así Aharón tendrá que
llevar siempre los nombres de los hijos de Israel sobre su corazón al entrar en la presencia del Eterno. Dentro
del pectoral estarán los urim y tumim. Así Aharón portará siempre el juicio de los hijos de Israel sobre su
corazón delante del Eterno.

Tercera aliyá, 28:31-43


Se hará el manto del efod de lana azul. La abertura para la cabeza estará hecha de forma de que no se
rompa. En la parte de abajo habrá granadas de tela y campanillas de oro entre ellas para que se oiga cuando
entre y salga al santuario.
Hay que hacer una placa de oro y grabar encina: “Santidad para HaShem”. Será sujeto con un hilo de lana
azul en la frente para que Aharón porte el pecado por las cosas consagradas y los regalos de las ofrendas de
los hijos de Israel.
Una túnica será hecha de cuadros de lino. También se hará un gorro de lino y un cinturón de labor de
recamador. Para los hijos de Aharón se harán túnicas, cinturones y gorros. Aharón y sus hijos serán vestidos,
ungidos, ordenados y consagrados para servir como sacerdotes ante el Eterno. Hay que hacerles calzoncillos
de lino para cubrir su desnudez cuando oficien, desde los lomos hasta los muslos.

Cuarta aliyá, 29:1-18

Serán consagrarlos para servir como sacerdotes de la siguiente manera. Hay que tomar dos novillos y dos
carneros, panes ácimos, hogazas ácimas mezcladas con aceite y obleas ácimas untadas con aceite. Aharón y
sus hijos serán acercados a la entrada de la tienda de la cita, donde serán lavados con agua. Luego Aharón
será vestido con la túnica, el manto del efod, el efod, el pectoral, el gorro y la diadema. Será ungido con el
aceite de la unción. Sus hijos serán acercados y vestidos con las túnicas, los cintos – junto con Aharón – y los
gorros. El novillo será acercado y, antes de degollarlo, Aharón sus hijos pondrán sus manos sobre su cabeza.
Moshé pondrá su sangre sobre los cuernos del altar y verterá el resto sobre la base del altar. Parte de los
intestinos del animal serán quemados sobre el altar y el resto será quemado fuera del campamento. Es
ofrenda de pecado.
El primer carnero será degollado después de que Aharón y sus hijos hayan puesto sus manos sobre su
cabeza. Su sangre será arrojada sobre el altar en derredor. El carnero será cortado en pedazos. Sus entrañas
y sus patas serán lavadas. Todo será quemado sobre el altar como ofrenda de ascensión.

Quinta aliyá, 29:19-37

El segundo carnero será degollado después de que Aharón y sus hijos hayan puesto sus manos sobre su
cabeza. La sangre será puesta sobre el cartílago de la oreja derecha, los pulgares derechos de las manos y
pies de Aharón sus hijos. El resto de la sangre será arrojada sobre el altar, en derredor. La sangre que está
sobre el altar será tomada junto con aceite de la unción y serán rociados sobre Aharón, sus hijos y sus
vestiduras. Así quedarán consagrados.
Ciertas partes del carnero serán tomadas junto con algunos panes y puestas en las manos de Aharón y sus
hijos para ser ofrecidas en ofrenda de vaivén delante del Eterno. Luego estas partes serán quemadas sobre el
altar como ofrenda grata delante del Eterno. Moshé mecerá el pecho del carnero de iniciación de Aharón en
ofrenda de vaivén. Esa porción será para Moshé, pero será consagrada para Aharón y sus hijos a partir de
ahora de las ofrendas de paz de los hijos de Israel. Las vestiduras de Aharón pertenecerán a sus hijos
después de él para ser ungidos y investidos por medio de ellas. Durante siete días se vestirá con ellas el de
sus hijos que oficie en su lugar.
El carnero de iniciación será cocido en lugar santo y comido por Aharón y sus hijos junto con el pan. De esa
manera se hará purificación al investirlos y consagrarlos. Ningún extraño lo comerá. Si queda algo hasta la
mañana será quemado.
Así se hará durante siete días. Un novillo se dará por día como ofrenda de pecado para limpiar el altar. El altar
también será ungido. Así será santísimo. Todo lo que tocare el altar será consagrado.

Sexta aliyá, 29:38-46

Dos ovejas en su primer año serán ofrecidas sobre el altar cada día, continuamente, una por la mañana y otra
por la tarde, junto con harina, aceite y vino, como fragancia para el Eterno, delante de la tienda de la cita
donde fijará cita con Moshé y los hijos de Israel. Ese lugar será santificado con su gloria. La tienda, el altar,
Aharón y sus hijos serán santificados y el Eterno residirá entre los hijos de Israel.

Séptima aliyá, 30:1-10

Para quemar sahumerio, se hará un altar de madera de acacia recubierta de oro, de un codo de ancho, un
codo de largo y dos codos de alto. Sus cuernos serán de él mismo. Habrá una diadema de oro en derredor.
Dos anillos de oro se pondrán debajo de su diadema en las dos esquinas en los dos lados donde se colocarán
las varas de madera recubiertas de oro para transportarlo. El altar será puesto delante del velo enfrente de la
cubierta del arca. Aharón hará que arda el sahumerio sobre él cada maña al limpiar las candelas y cada tarde
al encender las candelas, de generación en generación. No se puede ofrecer sobre él sahumerio extraño ni
animal, ni harina ni vino. Una vez al año Aharón hará expiación sobre él en sus cuernos con la sangre de la
ofrenda de pecado de las expiaciones; es santísimo para el Eterno.

Comentarios

Primera aliyá, 27:20 – 28:12

27:20 “Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas para el alumbrado,
para encender la candela continuamente.” – El olivo es un símbolo del pueblo de Israel, como está escrito en
Jeremías 11:16a:
“HaShem te llamó: Olivo frondoso y bello con hermoso fruto.”

Un olivo no muere. Es un árbol que no deja de dar fruto. Cuando algunas ramas se hacen viejas y dejan de
dar fruto son cortadas y salen nuevos brotes que siguen dando fruto. El olivo necesita como 10 años para
empezar a dar fruto, pero su mayor rendimiento no llega hasta después de 40 años. Su hoja siempre está
verde. No necesita mucha agua. Puede aguantar un clima muy caluroso y seco. La aceituna tiene tres
ingredientes importantes: aceite, agua y alpechín. El aceite de oliva es una de las cosas más sanas para el
cuerpo humano. Entre otras cosas se usa para freír otros alimentos, para mezclar en harina y producir tortas,
se echa sobre ensaladas y pan y puede servir como combustible para lámparas de aceite, como en el caso
del candelabro en el tabernáculo.
El Midrash[1] destaca la similitud que hay entre el olivo y el pueblo de Israel. Como el aceite de oliva es el más
selecto de todos los aceites el pueblo de Israel es la más santa de las naciones. El aceite es producido por
medio de fuertes presiones. De la misma manera los hijos de Israel purifican sus corazones y vuelven al
Eterno cuando están bajo la presión de las naciones. Todos los demás líquidos pueden mezclarse pero el
aceite no se mezcla con los demás. Así el pueblo de Israel es la única nación en la historia que no ha sido
devorada por las naciones sin perder su identidad, su identidad hebrea permanecerá para siempre. Si el
aceite es metido en otros líquidos flota a lo más alto. Así los israelitas que cumplen la voluntad del Eterno son
elevados por encima de los demás pueblos del mundo. Como el aceite sirve para iluminar al mundo, así la
sabiduría que radiaba a través del Beit HaMikdash, templo sagrado, iluminaba el mundo entero.
En el Talmud está explicado que el aceite para el alumbrado no podía tener
sedimentos. El olivo se cosecha durante el invierno. En el tiempo del segundo
templo se cosechaba tres veces cada año. La primera cosecha era de las
aceitunas que estaban en las puntas de las ramas que habían madurado
primero, por los rayos del sol; la segunda cosecha era de las aceitunas que
estaban entre las ramas; y la tercera cosecha era de las aceitunas que
maduraban más tarde. Primero se machacaban las aceitunas en un mortero.
El aceite que salía de allí fue el único apto para la menorá, el candelabro,
porque no tenía residuos. Luego prensaban las aceitunas con un madero y
finalmente fueron molidas con piedras de molino. El aceite que salía de estas
dos últimas servía para las oblaciones de harina pero no para la menorá.
La menorá no ardía las 24 horas del día. Sólo se encendía una vez por día, en la tarde, a la misma hora
cuando el segundo cordero diario fue sacrificado en el atrio, a la hora cuando murió el Mesías ben Yosef. El
hecho de usar la expresión “continuamente” no significa que estuviera ardiendo todo el tiempo. La misma
palabra se encuentra en Éxodo 29:42 y Números 28:6 donde se habla de un sacrificio diario, continuamente.
En Éxodo 25:30 la misma expresión se refiere a poner los panes delante del Eterno una vez por semana.

27:21 “En la tienda de reunión, fuera del velo que está delante del testimonio, Aarón y sus hijos la mantendrán
en orden delante de HaShem desde la tarde hasta la mañana; es un estatuto perpetuo para todas las
generaciones de los hijos de Israel.” – Por la mañana fueron limpiadas las siete lámparas y se echaba nuevo
aceite por la tarde. La menorá no se encendía durante el día, sólo ardía durante la noche, desde la tarde hasta
la mañana. Los sabios calcularon la cantidad de aceite necesaria para que la menorá pudiera estar ardiendo
durante la entera noche más larga del año. La cantidad necesaria por lámpara era de medio log, que
corresponde a 0.15 litros (1/25 galón). Se usaba la misma cantidad de aceite durante todo el año, lo cual
implica que las lámparas ardían después de la salida del sol en el tiempo del año cuando las noches eran más
cortas. La noche más larga en Yerushalayim tiene aproximadamente 14 horas y la noche más corta tiene
aproximadamente 10 horas, así que el aceite siempre duraba más de 14 horas.

El Midrash[3] cuenta que una de las siete lámparas siempre ardía cuando el kohén
llegaba por la mañana para limpiarlas, aunque no había recibido más aceite que las
demás. Por la tarde el kohén, encendió las demás lámparas por medio del fuego de
esta lámpara que todavía ardía. Algunos sabios dicen que esa lámpara, llamada “la
luz del oeste” tenía que ser encendida solamente una vez al año. El Talmud[4]
cuenta que este milagro seguía hasta la muerte de Shimón HaTsadik, 40 años
antes de la destrucción del templo. Todo indica que ese fue el año de la muerte y
resurrección de Yeshúa, el año 31 e.c.

28:1 “Entonces harás que se acerque a ti, de entre los hijos de Israel, tu hermano Aharón, y con él sus hijos,
para que me sirvan como sacerdotes: Aharón, con Nadav y Avihú, Elazar e Itamar, hijos de Aharón” – Aharón
es el sumo sacerdote. Su ministerio es una sombra de un ministerio celestial, en el tabernáculo verdadero.
Como Moshé vio todo lo que había en el tabernáculo celestial también vio el sumo sacerdote eterno según el
orden de Malki-Tsedek, como está escrito en el Salmo 110:4:

“HaShem ha jurado y no se retractará: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Malki-Tsedek.”

En Hebreos 5:10 está escrito:

“siendo constituido por Eloha sumo sacerdote según el orden de Malki-Tsedek.”

En Hebreos 6:19b-20 está escrito:

“detrás del velo, donde Yeshúa entró por nosotros como precursor, hecho, según el orden de Malki-Tsedek,
sumo sacerdote para siempre.”

En Hebreos 8:1-5 está escrito:

“Ahora bien, el punto principal de lo que se ha dicho es éste: tenemos tal sumo sacerdote, el cual se ha
sentado a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, como ministro del santuario y del tabernáculo
verdadero, que el Señor erigió, no el hombre. Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar
ofrendas y sacrificios, por lo cual es necesario que éste también tenga algo que ofrecer. Así que si él estuviera
sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley; los
cuales sirven a lo que es copia y sombra de las cosas celestiales, tal como Moshé fue advertido por Eloha
cuando estaba a punto de erigir el tabernáculo; pues, dice él: Mira, haz todas las cosas CONFORME AL
MODELO QUE TE FUE MOSTRADO EN EL MONTE.”

En Éxodo 25:40 está escrito:

“Y mira que hagas según el diseño que te ha sido mostrado en el monte.”

La palabra hebrea que ha sido traducida como “diseño” es “tavnit”[5] que significa “forma”, “imagen”, “plano”,
“modelo”, “copia”, “estructura”. Viene de la raíz “baná”,[6] “edificar”, “construir”, “tener hijos”, “reparar”,
“levantar”.
La palabra “verdadero” tiene que ser entendida desde el punto de vista hebreo. Según el concepto griego, lo
que se denomina “verdadero” se entiende, en primer lugar, como algo que está en contraste con lo falso, lo
ficticio, lo irreal. Pero según el pensamiento hebreo, lo verdadero tiene más que ver con lo seguro, lo estable,
lo duradero, lo fiable y lo eterno.
La palabra, que se usó en la traducción griega de Hebreos 8, para verdadero es “aletheía”[7] que significa “lo
que no está escondido”, “lo que revela lo oculto”, “lo que realmente existe”, “la realidad detrás de toda realidad
ficticia”. Por lo tanto, el concepto griego de lo verdadero está relacionado con el dualismo filosófico donde se
cree que lo que verdaderamente existe es lo invisible al ojo humano, lo inmaterial, el mundo de las ideas.
Según la filosofía griega, lo material es algo irreal, falso y malo.
El concepto hebreo de lo verdadero no está basado en ese dualismo platónico, sino en lo que es firme,
duradero y fiel. La palabra hebrea para verdadero es “emet”.[8] Esa palabra viene de “aman”,[9] “soportar”,
“confirmar”, “ser fiel”, “creer”. De “amán” se deriva la palabra hebrea para fe “emuná”. La palabra “amén” viene
de la misma raíz.
Así que cuando se habla del “tabernáculo verdadero”, no se está refiriendo a que el tabernáculo terrenal no
sea real, sino que se debe entender como un tabernáculo estable, duradero y eterno.
Cuando las cosas celestiales son comparadas con las terrenales son llamadas “verdaderas”. Esto no significa
que las terrenales sean falsas, o ficticias, insignificantes o malas, sino tiene que ver con que las cosas
celestiales son FIRMES y DURADERAS. Las cosas invisibles son eternas, pero las cosas visibles son
temporales, como está escrito en 2 Corintios 4:18:

“al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven
son temporales, pero las que no se ven son eternas.”

En Jeremías 10:10 está escrito:

“Mas HaShem es el Eloha verdadero (emet); él es Eloha vivo y Rey eterno”

Observemos la comparación entre “verdadero” y “eterno”.

En Juan 1:9 está escrito:

“Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.”

En Juan 6:32 está escrito:

“Y Yeshúa les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moshé el pan del cielo, mas mi Padre os da el
verdadero pan del cielo.”

En Juan 6:55 está escrito:

“Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.”

En Juan 15:1 está escrito:

“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.”

En Hebreos 9:24a está escrito:

“Porque no entró Mashíaj en el santuario hecho de mano, figura del verdadero.”

Entonces podemos llegar a la conclusión de que cuando se habla del “verdadero” tabernáculo no es en
contraste con el terrenal. La palabra “verdadero”, en referencia al santuario celestial, no está usada para
menospreciar el tabernáculo en el desierto o los templos que estaban en Yerushalayim, sino resaltar la
grandeza, la perfección y la estructura eterna del tabernáculo celestial, el cual es el modelo original para el
tabernáculo terrenal y los templos terrenales.

En Hebreos 9:11b está escrito:

“el más amplio y más perfecto tabernáculo”

Lo “verdadero” es lo más amplio, lo más perfecto y lo más duradero en contraste con lo terrenal que es más
pequeño, menos perfecto y corruptible. Como hay un tabernáculo verdadero eterno y celestial, también hay un
sacerdocio verdadero, eterno y celestial como está escrito en Hebreos 5:5-10:

“De la misma manera, el Mesías no se glorificó a sí mismo para hacerse sumo sacerdote, sino que lo glorificó
el que le dijo: HIJO MÍO ERES TU, YO TE HE ENGENDRADO HOY (habla de la resurrección); como también
dice en otro pasaje: TÚ ERES SACERDOTE PARA SIEMPRE SEGÚN EL ORDEN DE MALKI-TSEDEK. El
Mesías, en los días de su carne, habiendo ofrecido oraciones y súplicas con gran clamor y lágrimas al que
podía librarle de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente; y aunque era Hijo, aprendió obediencia
por lo que padeció; y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le
obedecen, siendo constituido por Eloha sumo sacerdote según el orden de Malki-Tsedek.”

Este texto nos enseña que después de la resurrección, el Mesías Yeshúa fue introducido en el sacerdocio
celestial, según el orden de Malki-Tsedek.

En Hebreos 4:14 está escrito:

“Teniendo, pues, un gran sumo sacerdote que trascendió los cielos, Yeshúa, el Hijo de Eloha, retengamos
nuestra fe.”

La expresión “trascendió los cielos” hace referencia a la investidura sacerdotal de Yeshúa, de la misma
manera como el sumo sacerdote Aharón entró en su ministerio por medio de una investidura. En las Escrituras
los cielos son comparados con la ropa del hombre. Los cielos son la ropa del Mesías, como está escrito en el
Salmo 102:25-26:

“Desde la antigüedad tú fundaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos. Ellos perecerán, pero tú
permaneces; y todos ellos como una vestidura se desgastarán, como vestido los mudarás, y serán cambiados.
Pero tú eres el mismo, y tus años no tendrán fin.”

Entonces podemos decir que la consagración de Aharón fue una sombra profética de la consagración celestial
futura del Mesías.

En Éxodo 28:31-32 está escrito:

“Harás asimismo el manto del efod todo de lana azul. La abertura para la cabeza estará doblada hacia dentro;
alrededor de la abertura habrá un borde de labor de tejedor, como la abertura de un coselete será, no se
romperá.”

Cuando Aharón fue vestido con el manto azul del efod, estaba haciendo un acto profético que hablaba acerca
del momento cuando el Mesías iba a trascender los cielos, después de su resurrección. La cabeza de Aharón
estaba encima del manto azul y su cuerpo debajo. De la misma manera el Mesías, que es la cabeza de su
cuerpo, está sentado sobre los cielos, y su cuerpo está debajo de los cielos.
“no se romperá” – Esto nos enseña que el ministerio celestial del Mesías, según el orden de Malki-Tsedek, no
se romperá, es eterno. El ministerio levítico está basado sobre hombres mortales, pero el ministerio según el
orden de Malki-Tsedek esta basado sobre una vida indestructible, como está escrito en Hebreos 7:15-17:

“Y esto es aún más evidente, si a semejanza de Malki-Tsedek se levanta otro sacerdote, que ha llegado a
serlo, no sobre la base de una ley de requisitos físicos, sino según el poder de una vida indestructible.
Pues de El se da testimonio: TÚ ERES SACERDOTE PARA SIEMPRE SEGÚN EL ORDEN DE MALKI-
TSEDEK.”

Como Malki-Tsedek es presentado en Génesis 14 sin genealogía, es como si fuera eterno. Por eso el Eterno
jura que el ministerio sacerdotal del Mesías tiene que ser según el orden de Malki-Tsedek que es de carácter
eterno. Esto nos enseña que Yeshúa no pudo entrar en ese ministerio hasta después de su resurrección,
puesto que no era inmortal antes de morir. El ministerio de Malki-Tsedek fue iniciado cuando el Mesías fue
levantado de los muertos y luego elevado muy por encima de los cielos.
Todo el ministerio del sumo sacerdote Aharón en el tabernáculo, incluyendo su vestimenta, nos habla del
ministerio que el Mesías tiene desde su resurrección hasta ahora. Esta es la razón por la que la Torá está
entrando en todos los detalles acerca de la ropa del sumo sacerdote. Cuando la Torá resalta un tema y lo
repite, es porque es muy importante para el Eterno. Y lo que es importante para él es importante para sus
hijos.
El sumo sacerdote Aharón simboliza a Mashíaj en su ministerio celestial. Los hijos de Aharón simbolizan los
hijos de Mashiaj, es decir sus talmides, sus discípulos. Ellos también recibieron un ministerio sacerdotal según
el orden de Malki-Tsedek a partir de la resurrección y glorificación del Mesías. Es importante que estudiemos y
entendamos estas sombras para entender nuestra función actual en el tabernáculo celestial.
28:2-3 “Y harás vestiduras sagradas para tu hermano Aharón, para gloria y para hermosura.
Y hablarás a todos los hábiles artífices, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, y
ellos harán las vestiduras de Aharón para consagrarlo, a fin de que me sirva como
sacerdote.” – Las vestiduras servían para tres cosas, para gloria, en hebreo “kavod”,[10]
esplendor, en hebreo “tiferet”[11] y para consagrar, en hebreo “kadash”,[12] para el
ministerio sacerdotal.
28:4 “Estas son las vestiduras que harán: un pectoral, un efod, un manto, una túnica tejida
a cuadros, un gorro y un cinturón; y harán vestiduras sagradas para tu hermano Aharón y
para sus hijos, a fin de que me sirvan como sacerdotes.” – Todo sacerdote que servía en el
santuario tenía cuatro prendas. Las cuatro fueron:

 Ketónet – la túnica.
 Mijnasáyim – los pantalones.
 Avnét – el cinto, que medía 32 codos (16 metros).
 Migbáat – el gorro, una larga cinta de lino enrollado.

Todas estas vestimentas eran de lino blanco. El sumo sacerdote tenía también estas
cuatro, pero según el Midrash,[13] el gorro del kohén ordinario era puntiagudo arriba
mientras que el gorro del kohén ha-gadol era redondo y llamado “mitsnefet”. Además de
estas cuatro, el sumo sacerdote tenía cuatro prendas más, en total ocho. En las
Escrituras, el número ocho simboliza lo sobrenatural que se introduce en lo natural.
También simboliza la salvación. El octavo día es el día después del séptimo día, el día
de la resurrección del Mesías, y el día cuando los nuevos cielos y la nueva tierra
vendrán, después del séptimo milenio después de Adam. En el octavo día el niño judío
entra en el pacto por medio de la circuncisión de su carne. Ocho personas fueron
salvas por las aguas del diluvio etc. Las cuatro prendas adicionales del sumo sacerdote
fueron:

 Meil – el manto azul.


 Efod – el delantal.
 Joshen – el pectoral.
 Tsits – la diadema.

28:6 “Harán también el efod de oro, de lana azul, lana púrpura y lana carmesí y lino trenzado, obra de
diseñador.” – Según Rashí, el efod estaba hecho como una especie de delantal que el kohén ceñía por la
espalda a la altura del corazón, debajo de los codos. Su anchura era un poco más
grande que la anchura de la espalda de un hombre y llegaba hasta los talones. El
cinto estaba tejido a su borde superior, siguiendo su ancho y prolongándose hacia
ambos lados para que pudiera rodearlo completamente y ceñirse con él. Las
hombreras estaban unidas al cinto, en la parte de atrás y llegaban hasta los
hombros y un poco más de modo que se doblaban hacia delante hacia abajo. Las
piedras de ónice estaban incrustadas, una en cada hombrera. Las dos cadenas de
oro fueron insertadas en los dos anillos superiores del pectoral, una a la derecha y
otra a la izquierda y las dos puntas de cada cadena fueron insertadas en el engaste
de cada hombrera. Así el pectoral colgaba de los engastes del efod hasta la altura del corazón. Los dos anillos
que estaban en las dos esquinas bajas del pectoral coincidían con los dos anillos que estaban en la parte de
arriba del cinto efod, descansando unos sobre otros. Estos anillos fueron atados entre sí con un hilo de lana
azul para que el pectoral estuviese pegado al cinto del efod y no se moviese.
Según el Talmud,[14] las cinco clases de materiales estaban trenzadas en cada hilo. El oro se aplanaba en
láminas delgadas que se cortaban en hilos finos. Luego se retorcía una hebra de oro con seis hebras de lana
azul, una hebra de oro con seis hebras de lana púrpura y así también con la lana carmesí y con el lino. Luego
se retorcían los cuatro hilos juntos y así formaban un hilo con veintiocho hebras.

28:9 “Y tomarás dos piedras de ónice, y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel” – El ónice es
una piedra negra. Es la primera piedra preciosa mencionada en la Torá, como está escrito en Génesis 2:12:

“El oro de aquella tierra es bueno; allí hay bedelio y ónice”


28:10 “seis de los nombres en una piedra, y los seis nombres restantes en la otra piedra, según el orden de su
nacimiento.” – En una piedra estaban los nombres Reuvén, Shimón, Leví, Yehudá, Dan y Naftalí. En la otra
piedra Gad, Asher, Yisajar, Zvulún, Yosef y Binyamín. Esto significa que había 25 letras en cada piedra, 50
letras en las dos.

28:11 “Así como un joyero graba un sello, tú grabarás las dos piedras con los nombres de los hijos de Israel;
las engastarás en filigrana de oro.” – El Midrash[15] cuenta como fueron grabadas las piedras. Los nombres
de las tribus fueron escritos con tinta. Luego fue traído un gusano pequeño como el grano de cebada que se
llama shamir. El shamir tenía la capacidad para partir la piedra. Cuando el shamir se comió la tinta fue
grabado cada nombre en la piedra de manera perfecta.

28:12 “Y pondrás las dos piedras en las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel,
y Aharón llevará sus nombres delante de HaShem sobre sus dos hombros por memorial.” – Aharón representa
al Mesías. De esto aprendemos que sobre los hombros del Mesías están los nombres de las doce tribus de
Israel, sobre dos piedras negras. Esto nos enseña que cuando el Mesías llevó el madero sobre sus hombros
desde la ciudad hasta el lugar donde fue colgado, estaba llevando el pecado y la muerte de las doce tribus de
Israel. Como Israel es la nación sacerdotal, representa a todas las naciones. Así que sobre los hombros del
Mesías cargaba el pecado de todo el mundo, como está escrito en Isaías 53:11:

“Debido a la angustia de su alma, él lo verá y quedará satisfecho. Por su conocimiento, el Justo, mi Siervo,
justificará a muchos, y cargará las iniquidades de ellos.”

En Juan 19:17 está escrito:

“Tomaron, pues, a Yeshúa, y él salió cargando su viga al sitio llamado el Lugar de la Calavera, que en hebreo
se dice Gulgolta”

En 1 Juan 2:2 está escrito:

“El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros (los judíos), sino también por los
del mundo entero.”

Las dos piedras de ónice sobre los hombros no solamente hablan de la carga del pecado de los hijos de
Israel, sino del gran peso que conlleva ser responsable para el desarrollo espiritual de los demás, como está
escrito en 2 Corintios 11:28:

“Además de tales cosas externas, está sobre mí la presión cotidiana de la preocupación por todas las
congregaciones.”

Esta carga es la carga del intercesor. La intercesión es un ministerio sacerdotal, cf. Lucas 22:32; Juan 17:9.
Sobre sus hombros pesan aquellos nombres que también están en su corazón. Tiene que llevarlos delante del
Eterno en todo momento y mencionar sus nombres constantemente, como está escrito en Filipenses 1:4:

“orando siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos vosotros”

En Efesios 1:16 está escrito:

“no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo mención de vosotros en mis oraciones.”

En 2 Timoteo 1:3 está escrito:

“Doy gracias a Dios, a quien sirvo con limpia conciencia como lo hicieron mis antepasados, de que sin cesar,
noche y día, me acuerdo de ti en mis oraciones”

En Filemón 4 está escrito:

“Doy gracias a mi Dios siempre, haciendo mención de ti en mis oraciones”


En Romanos 8:34 está escrito:

“¿Quién es el que condena? El Mesías Yeshúa es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además
está a la diestra de Eloha, el que también intercede por nosotros”

El ministerio del Mesías según el orden de Malki-Tsedek fue entregado a sus talmides 50 días después de su
resurrección, en el día de Shavuot, cuando el Espíritu fue dado, según vemos escrito en Hechos capítulo 2.
Esos 50 días corresponden a las 50 letras de los nombres de los hijos de Israel que están sobre los hombros
del Mesías. Yeshúa estuvo 40 días con sus talmides después de su resurrección, cf. Hechos 1:3. Los diez
últimos días antes de Shavuot estaba en el cielo. Si cada letra corresponde a un día, vemos como la letra
número 41 corresponde al primer día en el cielo. Esa letra es la primera del nombre Yosef, la yud, que tiene el
valor 10. En ese día cuando Mashiaj ben Yosef entró en el cielo empeó el proceso de su glorificación y luego
consagración como sumo sacerdote. Él fue investido en el cielo con esa ropa verdadera, que también tiene los
nombres de los hijos de Israel sobre sus hombros. Así él puede llevar la memoria de los hijos de Israel delante
del Padre constantemente, como está escrito en Hebreos 7:25:

“Por lo cual El también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de él se acercan a Eloha,
puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos.”

Como el Mesías está llevando los nombres de los hijos de Israel en las dos piedras que están sobre sus
hombros, hay un constante recuerdo de su muerte delante del Padre a favor de todos nosotros.

Segunda aliyá, 28:13-30

28:15 “Y harás el pectoral de juicio, obra de hábil artífice; lo harás como la obra del efod: de oro, de lana azul,
lana púrpura y lana escarlata y de lino trenzado lo harás.” – Hay dos explicaciones por las que el pectoral es
llamado “de juicio”. La primera, que se encuentra en el Talmud,[16] dice que es llamado así porque hace
expiación por la perversión de la justicia civil. La otra interpretación que es presentada por Rashí, dice que es
llamado pectoral de juicio porque prueba las afirmaciones que hace por medio del urim y tumim, y sus
promesas son verdaderas, cf. Números 27:21. Cuando había duda con respecto a qué hacer en cuanto a
asuntos importantes para la nación, se acudía al sumo sacerdote. El se volteaba hacia la shejiná, la presencia
divina, y el que preguntaba se colocaba detrás y hacía su pregunta. En el pectoral estaban todas las letras del
alefato. Por esto, el rabí Shabtai Bass,[17] dice que las letras se alumbraban milagrosamente para formar la
respuesta deseada. De este modo el pectoral aclaraba sus afirmaciones y fue llamada “pectoral de juicio”.
Rashí enseña que la palabra hebrea para “juicio”, “mishpat”[18] tiene tres significados:

 Las palabras alegadas por los litigantes


 El veredicto, la sentencia
 La ejecución del castigo, capital, por azotes o monetario

Según Rashí, en este caso “mishpat” significa “probar una afirmación”

28:17 “Y montarás en él cuatro hileras de piedras. La primera hilera será una hilera de un rubí, un esmeralda y
una carbunclo” – Hoy no se sabe con exactitud cuál es la identidad de estas doce piedras.

28:20 “y la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe; todas estarán engastadas en filigrana de oro.” – Estas
piedras preciosas engastadas en oro nos enseñan acerca del inmenso valor que tiene cada uno de los hijos
de Israel delante del Eterno. No solamente habla del valor y la importancia de cada individuo, sino de que
cada uno está en el corazón del Mesías para ser llevado delante del Eterno perpetuamente. Querido hijo de
Israel, tú estás en el corazón del Mesías en este momento. Él está mencionando tu nombre delante del Padre
en todo momento. Él lleva casi 2000 años sirviendo como intercesor delante del trono, orando por cada uno de
los hijos de Israel. ¡Bendito sea el Eterno por el ministerio de su Mashíaj!

28:21 “Las piedras serán doce, según los nombres de los hijos de Israel, conforme a sus
nombres; serán como las grabaduras de un sello, cada uno según su nombre para las doce
tribus.” – Los nombres de los doce hijos de Israel estaban en estas doce piedras. La piedra
número once fue un ónice, cf. v. 20. Esa piedra corresponde al nombre Yosef. Mashíaj ben Yosef, Mesías hijo
de Yosef, es el nombre que se ha dado al Mesías sufriente. La piedra de Yosef, ónice, también estaba sobre
los hombros. Esto nos enseña que el Mesías como siervo sufriente, hijo de Yosef, llevó las doce tribus sobre
sus hombros.
Según el Midrash,[19] junto con los doce nombres de los hijos de Israel también fueron grabadas las letras de
los nombres de los tres patriarcas, Avraham, Yitsjak y Yaakov y luego las palabras “shivtei Yeshurún”, que
significan “las tribus de Yeshurún” (ver ilustración). El nombre Yeshurún es el nombre más sublime del pueblo.
Los tres nombres del pueblo son, Yaakov, Israel y Yeshurún, cf. Deuteronomio 32:15; 33:5, 26; Isaías 44:2.

De esta manera había seis letras en cada piedra, en total 72 letras, incluyendo las 22 letras del alfabeto
hebreo. Esto era necesario para que las sentencias pudieran ser construidas combinando las letras a fin de
transmitir mensajes por medio del urim y tumim. Las letras que aparecen en esta imagen no fueron las
mismas que se grabaron en el pectoral del juicio. Allí fueron grabadas las letras hebreas arcaicas. Las letras
que actualmente son llamadas “hebreas” en realidad están derivadas de las letras arameas. Después del
cautiverio babilónico fueron sustituidas las letras originales hebreas por las arameas, inclusive en el texto
sagrado del rollo de la Torá. Así que hoy en día estamos leyendo hebreo con letras arameas, o judaicas, de la
misma manera como estamos leyendo español con letras latinas.

28:29 “Y Aharón llevará los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón cuando
entre en el lugar santo, continuamente por memorial delante de HaShem.” – Esto nos enseña que el Mesías
está llevando cada uno de los hijos de Israel sobre su corazón en este momento presentándolos delante del
Padre. Como hemos dicho antes, el ministerio de Malki-Tsedek fue compartido con los hijos del Mesías
cuando habían pasado 50 días desde su resurrección. Ellos ya habían recibido el poder de la resurrección, de
manera que la vida indestructible les había sido impartida, como está escrito en Juan 20:22:

“Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dice: Recibid el Espíritu de santidad.”

Cuando el Mesías sopló sobre sus talmides, les impartió la vida indestructible que él había recibido por medio
de la resurrección. Fue un acto semejante a cuando HaShem sopló en la nariz de Adam para darle vida, cf.
Génesis 2:7. En la resurrección había sido creado el segundo, nuevo hombre, cf. 1 Corintios 15:47; 2 Corintios
5:17; Efesios 4:24. Ese nuevo hombre tiene una vida indestructible, y por lo tanto podrá servir según el orden
de Malki-Tsedek. Así que no solamente el Mesías tiene ese ministerio, sino también los que por medio de él
reciben esa vida en el Espíritu. La inmersión (bautismo) en el Espíritu de santidad capacita al seguidor
mesiánico a ministrar en el templo celestial, en espíritu y verdad, como está escrito en Juan 4:21-24:
“Yeshúa le dice: Mujer, créeme; la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.
Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los
judíos. Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en
verdad; porque ciertamente a los tales el Padre busca que le adoren. Eloha es espíritu, y los que le adoran
deben adorarle en espíritu y en verdad.”

En este contexto la palabra adorar está conectada con el culto de los sacrificios en el templo. Adorar en
espíritu y verdad implica servir en el templo celestial por medio del espíritu, según el orden de Malki-Tsedek.
La iniciación en ese ministerio empieza con la tevilá mesiánica que conecta al hombre con la muerte y
resurrección del Mesías como está escrito en Lucas 12:50:

“Pero de un bautismo (tevilá) tengo que ser bautizado (sumergido), y ¡cómo me angustio hasta que se
cumpla!”

En Romanos 6:3-11 está escrito:

“¿O no sabéis que todos los que hemos sido sumergidos en el Mesías Yeshúa, hemos sido sumergidos en su
muerte? Por tanto, hemos sido sepultados con él por medio de la tevilá para muerte, a fin de que como el
Mesías resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de
vida. Porque si hemos sido unidos a él en la semejanza de su muerte, ciertamente lo seremos también en la
semejanza de su resurrección, sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con él, para que
nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado; porque el que ha
muerto, ha sido libertado del pecado. Y si hemos muerto con el Mesías, creemos que también viviremos con
él, sabiendo que el Mesías, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no
tiene dominio sobre él. Porque en cuanto él murió, murió al pecado de una vez para siempre; pero en cuanto
vive, vive para Eloha. Así también vosotros, consideraos muertos para el pecado, pero vivos para Eloha en el
Mesías Yeshúa.”

El segundo paso para ser iniciado en el ministerio celestial e indestructible de Malki-Tsedek en la inmersión en
el Espíritu de santidad, en hebreo “Rúaj ha-Kódesh”, como está escrito en Mateo 3:11:

“Yo a la verdad os sumerjo con agua para arrepentimiento, pero el que viene detrás de mí es más poderoso
que yo, a quien no soy digno de quitarle las sandalias; El os sumergirá en el Espíritu de santidad y con fuego.”

Esta unción sacerdotal no fue entregada a los fieles en Israel hasta después de la resurrección y glorificación
del Mesías, es decir, después de su iniciación en el ministerio sumo-sacerdotal en el tabernáculo celestial,
como está escrito en Juan 7:37-39:

“Y en el último día, el gran día de la fiesta, Yeshúa puesto en pie, exclamó en alta voz, diciendo: Si alguno
tiene sed, que venga a mí y beba. El que cree en mí según dice la Escritura, de lo más profundo de su ser
brotarán ríos de agua viva. Pero él decía esto del Espíritu, que los que habían creído en él habían de recibir;
porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Yeshúa aún no había sido glorificado.”

Cuarenta días después de la resurrección, Yeshúa todavía no había sido glorificado. Todavía quedaban diez
días para cumplir la cuenta del omer, entre Pesaj y Shavuot, y la entrega de la promesa del Padre, como está
escrito en Hechos 1:5:

“pues Yojanán sumergió en agua, pero vosotros seréis sumergidos en el Espíritu de santidad dentro de pocos
días.”

En Lucas 24:45-49 está escrito:

“Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: Así está escrito, que el Mesías
padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día; y que en su nombre se predicara el arrepentimiento
para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Yerushalayim. Vosotros sois testigos
de estas cosas. Y he aquí, yo enviaré sobre vosotros la promesa de mi Padre; pero vosotros, permaneced en
la ciudad hasta que seáis investidos con poder de lo alto.”
Después de su resurrección, el Mesías iba explicando lo que de él estaba escrito en las Escrituras. Sus
mentes fueron abiertas por el soplo y la nueva vida indestructible que recibieron, y pudieron creer en Yeshúa
conforme a las Escrituras. Pero todavía no había llegado el momento para el cumplimiento de la promesa del
Padre, la investidura de poder de lo alto. La investidura de la cual se habla aquí es la investidura según el
orden de Malki-Tsedek, que está simbolizada proféticamente en la investidura de Aharón y sus hijos en los
capítulos que estamos estudiando en esta parashá. En el día 50 después de la resurrección, en la fiesta de
Shavuot, el Mesías fue investido en el cielo con las ropas del sumo sacerdote y ungido con aceite celestial,
como está escrito en el Salmo 133:

“Cántico de ascenso gradual; de David. Mirad cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten
juntos en armonía (cf. Hechos 2:1). Es como el óleo precioso sobre la cabeza, el cual desciende sobre la
barba, la barba de Aharón, que desciende hasta el borde de sus vestiduras. Es como el rocío de Jermón, que
desciende sobre los montes de Tsión; porque allí mandó HaShem la bendición, la vida para siempre.”

Aquí dice que el óleo mesiánico iba a caer en Tsión, en Yerushalayim, sobre los hermanos que vivirían juntos
en armonía. Esto fue exactamente lo que pasó 50 días después de la resurrección del Mesías. Yeshúa fue
investido y luego ungido en el cielo de la misma manera como Aharón y así el aceite bajó sobre su barba y
luego sobre su ropa y llegaba hasta el templo en la tierra donde estaban los talmides presenciando la ofrenda
de la mañana y esperando la promesa del Padre. Esto nos enseña que el templo terrenal está justamente
debajo del templo celestial, como está escrito en Hechos 2:1-4:

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un
ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa (el templo) donde estaban sentados, y
se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos. Todos
fueron llenos del Espíritu de santidad y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba
habilidad para expresarse.”

En Hechos 2:33 está escrito:

“Así que, exaltado a la diestra de Eloha, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu de santidad, ha
derramado esto que vosotros veis y oís.”

Al hablar sobrenaturalmente en otros idiomas uno entra por la puerta en el tabernáculo celestial, que
corresponde a la cortina de entrada en el atrio en el tabernáculo en el desierto. El hablar en idiomas
sobrenaturales es un sacrificio de uno de los miembros del cuerpo en el altar de bronce celestial. Esta
capacidad corresponde a los sacrificios diarios que los sacerdotes hacían en el altar que estaba en el atrio del
tabernáculo.
Para los apóstoles (en hebreo “shelijím”, en español “emisarios”) del Mesías, fue muy importante que los que
entraban en la nueva vida indestructible del Mesías, recibieran la unción de la Rúaj haKódesh, para poder
funcionar bien en el ministerio de Malki-Tsedek, como está escrito en Hechos 8:14-17:

“Cuando los shelijím que estaban en Yerushalayim oyeron que Shomrón había recibido la palabra de Eloha,
les enviaron a Kefas y a Yojanán, quienes descendieron y oraron por ellos para que recibieran el Espíritu de
santidad, pues todavía no había descendido sobre ninguno de ellos; sólo habían sido sumergidos en el
nombre del Señor Yeshúa. Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu de santidad.”

Este texto habla de la tevilá en agua en el nombre de Yeshúa, lo cual es el primer paso para que un judío
pueda entrar en el ministerio de Malki-Tsedek y poder adorar al Padre en el tabernáculo celestial en espíritu y
verdad, en las esferas espirituales con los objetos duraderos y eternos.
Pero no es suficiente la tevilá en agua, es sólo el primer paso. También necesitaban ser investidos con la
vestimenta celestial mediante la tevilá del Espíritu de santidad. Está escrito que “todavía no había descendido
sobre ninguno de ellos” lo cual habla de la investidura sacerdotal celestial.
La expresión hebrea “Rúaj haKódesh”, no solamente significa “Espíritu de santidad”, sino también “Espíritu del
santuario”. La palabra “ha-kodesh” se encuentra en el texto hebreo de esta parashá significando “santuario” o
alguno de los objetos del santuario. En Éxodo 28:29, 35 la palabra “ha-kodesh” fue traducida como “el lugar
santo” o “el santuario”. En Éxodo 28:43 aparece “ba-kodesh”, que es una variante de “ha-kodesh” y significa
“en el (lugar) santo”. En Éxodo 29:6 se habla de la diadema de “santidad” o del “santuario”, “et-nezer ha-
kodesh”. En Éxodo 29:29 aparece la expresión “u-vigdei ha-kodesh”, “y las ropas de santidad” o “y las ropas
del santuario”. En Números 28:7 aparece la expresión “ba-kodesh”, literalmente “en la santidad” como una
referencia al altar donde fue derramada la libación.
Todos estos textos nos enseñan que cuando una persona es sumergida en la Rúaj ha-Kódesh, no solamente
recibe el Espíritu de santidad para obtener poder para vivir una vida consagrada al Eterno en obediencia a sus
mandamientos, cf. Hechos 1:8, 5:32, sino una investidura del Espíritu del Santuario para poder servir en esta
era mesiánica en los objetos de santidad celestiales.

En Hechos 10:43-48 está escrito:

“De éste dan testimonio todos los profetas, de que por su nombre, todo el que cree en él recibe el perdón de
los pecados. Mientras Kefas aún hablaba estas palabras, el Espíritu de santidad (o del Santuario) cayó sobre
todos los que escuchaban el mensaje. Y todos los creyentes que eran de la circuncisión, que habían venido
con Kefas, se quedaron asombrados, porque el don del Espíritu de santidad había sido derramado también
sobre los gentiles, pues les oían hablar en lenguas y exaltar a Eloha. Entonces Kefas dijo: ¿Puede acaso
alguien negar el agua para que sean sumergidos éstos que han recibido el Espíritu de santidad lo mismo que
nosotros? Y mandó que fueran sumergidos en el nombre de Yeshúa el Mesías. Entonces le pidieron que se
quedara con ellos unos días.”

Cuando Kefas predicó acerca de Yeshúa conforme a la Escritura profética, los gentiles creyeron en él según
esa Escritura. Entonces se cumplió la promesa que el Mesías había dada a los judíos en Juan 7:37-39. Los
judíos que estaban presentes se quedaron asombradísimos de que los gentiles pudieran ser investidos con
las ropas de Malki-Tsedek y entrar en el tabernáculo celestial por medio de hablar sobrenarualmente en otros
idiomas y sacrificar en el altar de bronce celestial. El Eterno mostró así que a partir de la resurrección de
Mashíaj, la vida indestructible es ofrecida a los gentiles sin que se hagan judíos de manera tradicional. ¿Cómo
es posible que estos que no tienen pacto podrán recibir los beneficios del pacto renovado con Israel y hablar
sobrenaturalmente en otros idiomas? Es obvio que el Eterno ha purificado sus corazones por medio de su
arrepentimiento y fe, como está escrito en Hechos 15:8-9:

“Y Eloha, que conoce el corazón, les dio testimonio dándoles el Espíritu de santidad, así como también nos lo
dio a nosotros; y ninguna distinción hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones.”

Esto significa que el Eterno introdujo a los gentiles, que recibieron a Yeshúa como su salvador y señor, en el
pacto renovado con Israel, por medio de la sangre del Mesías. Por lo tanto Kefas dio la orden para que fueran
sumergidos en agua en el Nombre de Yeshúa. Así confirmarán de manera externa lo que ya había pasado en
su interior, la conversión de los ídolos al Eloha de Israel y a la fe judía en el Mesías Yeshúa.
La tevilá de los gentiles implicaría dos cosas, el final del proceso de conversión mesiánica y la introducción en
el ministerio sacerdotal de Malki-Tsedek.
Los judíos y los gentiles que han sido sumergidos en agua y Espíritu reciben parte del ministerio que tiene
Yeshúa en el cielo, como está escrito en 1 Corintios 1:6-7a:

“así como el testimonio acerca del Mesías fue confirmado en vosotros; de manera que nada os falta en ningún
don”

El creyente mesiánico también está equipado con las ropas sumo-sacerdotales que el Mesías lleva encima.
Esto implica que el Eterno también pone nombres sobre los hombros y en el corazón del creyente, para que
los lleve en intercesión delante del trono, cf. Colosenses 1:24; Gálatas 4:19; Romanos 8:26 – 9:5.

28:30 “Pondrás en el pectoral del juicio el Urim y el Tumim, y estarán sobre el corazón de Aharón cuando entre
a la presencia de HaShem; y Aharón llevará continuamente el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón
delante de HaShem.” – La palabra hebrea “urim”, plural de “ur”,[20] significa “llamas”, “luces” y la palabra
hebrea “tumim”,[21] plural de “tam”,[22] significa “cumplimientos”, “perfecciones”. El Talmud[23] dice:

“¿Por qué fueron llamados “urim y tumim”? “Urim” porque hicieron que sus palabras se iluminaran y “tumim”
porque cumplieron sus palabras.”

Según Rashí, “urim ve-tumim” es el nombre de un pergamino en el que estaba escrito el Nombre del Eterno.
Ese pergamino fue puesto dentro de los pliegues del pectoral y causaba que las letras se iluminaran y se
perfeccionaran cuando daba una respuesta divina. En el tiempo del segundo templo había desaparecido el
urim y el tumim. El urim y tumim fue usado para consultar al Eterno cosas de importancia nacional, cf. Jueces
20:27-28; 1 Samuel 23:9-12. Esto significa que el urim y el tumim representan la revelación de la voluntad del
eterno. Urim – luces – revela cuál es su voluntad. Tumim – perfecciones – hace que se pueda cumplir su
voluntad. En el ministerio de Malki-Tsedek el urim y tumim están dentro del corazón del sacerdote. Su único
deseo es que se haga la voluntad del Eterno. Tiene una oración constante: “Señor, revélame tu voluntad y
ayúdame a cumplirla perfectamente”.
Las piedras con los nombres de los hijos de Israel están más lejos del corazón que el urim y el tumim. Esto
nos enseña que la voluntad del Eterno es más importante para un sacerdote que los hombres y tiene la
máxima prioridad, y es la cosa más cercana al corazón. Este es el resultado del pacto renovado, como está
escrito en Hebreos 10:14-17:

“Porque por una ofrenda él ha hecho perfectos (tumim) para siempre a los que son santificados. Y también el
Espíritu de santidad nos da testimonio; porque después de haber dicho: ESTE ES EL PACTO QUE HARE
CON ELLOS DESPUES DE AQUELLOS DIAS--DICE HASHEM: PONDRE MIS LEYES EN SU CORAZON, Y
EN SU MENTE LAS ESCRIBIRE (urim), añade: Y NUNCA MAS ME ACORDARE DE SUS PECADOS E
INIQUIDADES (tumim).”

En Romanos 8:27 está escrito:

“y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los santos
conforme a Eloha.”

Cuando el sacerdote mesiánico ora por los preciosos hermanos que están en su corazón, tiene el urim y el
tumim como base, pidiendo que la voluntad del Eterno sea revelada y que las personas puedan cumplirla y
llegar a ser perfectas, como está escrito en Filipenses 1:3-7:

“Doy gracias a mi Eloha siempre que me acuerdo de vosotros, orando siempre con gozo en cada una de mis
oraciones por todos vosotros (todos los nombres en los hombros), por vuestra participación en las buenas
nuevas desde el primer día hasta ahora, estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en
vosotros la buena obra (urim), la perfeccionará (tumim) hasta el día del Mesías Yeshúa. Es justo que yo sienta
esto acerca de todos vosotros, porque os llevo en el corazón (el pectoral), pues tanto en mis prisiones como
en la defensa y confirmación de las buenas nuevas, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia.”

En 2 Corintios 13:9 está escrito:

“Pues nos regocijamos cuando nosotros somos débiles, pero vosotros sois fuertes; también oramos por esto:
que vosotros seáis hechos perfectos (tumim).”

En Colosenses 1:9-12 está escrito:

“Por esta razón, también nosotros, desde el día que lo supimos, no hemos cesado de orar por vosotros (todos
los nombres en los hombros) y de rogar que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría y
comprensión espiritual (urim), para que andéis como es digno del Señor (tumim), agradándole en todo, dando
fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de Eloha (urim); fortalecidos con todo poder (tumim)
según la potencia de su gloria, para obtener toda perseverancia y paciencia (tumim), con gozo dando gracias
al Padre que nos ha capacitado (tumim) para compartir la herencia de los santos en luz (urim).”

En Colosenses 4:12 está escrito:

“Epafras, que es uno de vosotros, siervo de Yeshúa el Mesías, os envía saludos, siempre esforzándose
intensamente a favor vuestro en sus oraciones (todos los nombres en los hombros), para que estéis firmes
(tumim), perfectos (tumim) y completamente seguros en toda la voluntad de Eloha (urim).”

En Colosenses 1:28 está escrito:

“A El nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda
sabiduría (urim), a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en el Mesías (tumim).”
En 1 Corintios 1:5, 8 está escrito:

“porque en todo fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en todo conocimiento (urim)... el cual también os
confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Yeshúa el Mesías (tumim).”

En Efesios 4:11-13 está escrito:

“Y él dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin
de capacitar a los santos (tumim) para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo del Mesías; hasta
que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno (urim) del Hijo de Eloha, a la condición de
un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud del Mesías (tumim).”

Tercera aliyá, 28:31-43

28:31 “Harás asimismo el manto del efod todo de lana azul.” – Todo este manto fue
hecho de lana azul. El color azul es sacado de un molusco que en el Talmud[24] es
llamado jilazón. Es el mismo color que se usa para uno de los hilos de los flecos que
cuelgan de las cuatro esquinas del manto de cada judío obediente, cf. Números
15:37-41. Durante mucho tiempo no se sabía con exactitud a qué animal era, pero
durante los últimos años se han hecho investigaciones profundas que ha resultado en la identificación exacta
del animal, cuyo nombre latino es “murex trunculus”. Por esta razón ya se puede conseguir el hilo azul para
los flecos de los talits en cualquier tienda judaica en Israel. El nombre del hilo de lana azul en hebreo es
“tejelet”. El color azul simboliza el cielo.

28:32 “La abertura para la cabeza estará doblada hacia dentro; alrededor de la abertura habrá una orla tejida,
como la abertura de un coselete, no se romperá.” – Como ya hemos dicho antes, este manto de color azul
celeste muestra como el Mesías que es la cabeza, traspasó los cielos. Su ministerio es eterno, no se romperá.
El cuerpo del Mesías somos sus hijos que hemos recibido la misma vida indestructible por medio de su
resurrección, como está escrito en Colosenses 1:18a:

“Él es también la cabeza del cuerpo que es la congregación”

En 1 Corintios 10:17 está escrito:

“Puesto que el pan es uno, nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel
mismo pan.”

En Efesios 1:18-23 está escrito:

“Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su
llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria
grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de su poder, el
cual obró en el Mesías cuando le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los lugares
celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra,
no sólo en este siglo sino también en el venidero. Y todo sometió bajo sus pies, y a él lo dio por cabeza sobre
todas las cosas a la congregación, la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo.”

Así que el ministerio de Malki-Tsedek es ejecutado en una íntima colaboración entre la cabeza, el Mesías y su
cuerpo, la Kehilá. Su cuerpo está compuesto por todos los que han pasado por la inmersión en agua y
Espíritu, como está escrito en 1 Corintios 12:13:

“Pues por un mismo Espíritu todos fuimos sumergidos en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o
libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu.”

28:33 “Y harás en su borde inferior granadas de lana azul, lana púrpura y lana carmesí alrededor en todo su
borde, y entre ellas, también alrededor, campanillas de oro” – Estas granadas simbolizan el fruto del Espíritu
que es la expresión de la vida indestructible y el carácter del Mesías resucitado, como está escrito en Gálatas
5:22-23a:
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio
propio”

Las campanillas de oro simbolizan las manifestaciones sobrenaturales del Espíritu, que son las obras del
Mesías como está escrito en 1 Corintios 12:7-10:

“Pero a cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común. Pues a uno le es dada palabra de
sabiduría por el Espíritu; a otro[25], palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; a otro[26], fe por el
mismo Espíritu; a otro, dones de sanidades por el único Espíritu; a otro, poderes de milagros; a otro, profecía;
a otro, discernimientos de espíritus; a otro[27], diversas clases de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas.”

Con la ayuda del Eterno, en una lección futura vamos a profundizar más en cada una de estas
manifestaciones.[28]

28:34 “una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, y así alrededor de todo el
borde del manto.” – Ambas cosas son necesarias para el ministerio sumo-sacerdotal. El fruto es el amor, las
campanillas son las manifestaciones sobrenaturales. Si hay manifestaciones sobrenaturales sin amor, somos
como metal que resuena y címbalo que retiñe, como está escrito en 1 Corintios 13:1:

“Si yo hablara lenguas humanas y angélicas, pero no tengo amor, he llegado a ser como metal que resuena o
címbalo que retiñe.”

“una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada” – La primera campanilla de oro
corresponde a 1 Corintios capítulo 12 que habla de las manifestaciones sobrenaturales del Espíritu; la
granada que sigue corresponde a 1 Corintios 13 que habla del fruto del Espíritu, el amor; y la granada
siguiente corresponde a 1 Corintios 14 que otra vez habla de las manifestaciones espirituales.

28:35 “Y estará sobre Aharón cuando ministre; y el tintineo se oirá cuando entre en el lugar santo delante de
HaShem, y cuando salga, para que no muera.” – La granada, el fruto del Espíritu, el carácter del Mesías, tiene
que estar presente en el ministerio. También tiene que oírse en el ministerio el sonido de las campanillas, las
manifestaciones espirituales, que son los milagros del Mesías. Si promovemos solamente el amor en la
congregación sin buscar las manifestaciones sobrenaturales, no estamos viviendo según el Mesías. Si
buscamos solamente las manifestaciones espirituales sin amar al prójimo como a nosotros mismos, tampoco
estamos viviendo según el Mesías. Si no tenemos estos dos ingredientes en nuestro ministerio sacerdotal, en
espíritu y verdad, se morirá el ministerio.
Necesitamos tanto los frutos como las campanillas cuando entremos en la presencia del Eterno. También
necesitamos ambos cuando salgamos hacia los demás. Primero está escrito que hay que entrar, y luego salir.
Nuestro movimiento hacia el Eterno es más importante que nuestro movimiento hacia los demás. Primero
amamos al Eterno y le servimos todos los días, y luego servimos a nuestro prójimo en amor. Así no morirá
nuestro ministerio mesiánico, cf. 1 Juan 3:14-24.

28:38 “Y estará sobre la frente de Aharón, y Aharón cargará la iniquidad de las cosas sagradas que los hijos
de Israel consagren en todas sus ofrendas santas; y la lámina estará siempre sobre su frente, para que sean
aceptas delante de HaShem.” – El Talmud[29] cuenta que había un espacio entre el gorro y la lámina donde se
colocaba el tefilín de la cabeza. Esta lámina de oro fue puesta para expiar por los sacrificios que no fueron
hechos de manera perfecta. Esto concuerda con 1 Pedro 2:5 donde está escrito:

“también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para
ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Eloha por medio de Yeshúa el Mesías.”

Por medio de Yeshúa, nuestros sacrificios espirituales son aceptados ante el Padre.

28:41 “Y vestirás con ellos a tu hermano Aharón y a sus hijos con él; y los ungirás y ordenarás y consagrarás
para que me sirvan como sacerdotes.” – Todo esto pasó con el Mesías y todo esto pasa con todos los que le
siguen fielmente.

Cuarta aliyá, 29:1-18


29:2 “y pan sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untados con
aceite; los harás de flor de harina de trigo.” – Había tres tipos de pan sin levadura, hechos de trigo, pero
preparados de diferente manera. El primero que se menciona, “lejem matsot”, se preparaba hirviendo su masa
en agua hasta hacerla comestible. Luego se horneaba un poco y después se freía en aceite de oliva. El
segundo tipo de pan, “jalot matsot”, fue hecho de harina mezclada con aceite de oliva y luego horneado, sin
hervir ni freír. El tercer tipo, “rekikei matsot” fue hecho horneando su masa que no tenía aceite y luego fue
untado con aceite.

29:4 “Después harás que Aharón y sus hijos se acerquen a la entrada de la tienda de reunión, y los lavarás
con agua.” – La palabra hebrea para lavar, “rajats”[30] significa en este caso una inmersión total de todo el
cuerpo en aguas purificadoras, cf. Levítico 15:16; 2 Reyes 5:10, 14. Esta es la inmersión que inicia todo
servicio sacerdotal. Cuando el templo estaba en Yerushalayim, nadie podía entrar sin haber pasado todo su
cuerpo desnudo en una “mikvé”, acumulación de aguas naturales y purificadoras, cf. Génesis 1:10.
Como ya hemos dicho, Yeshúa tuvo que pasar por una tevilá, inmersión, en las aguas de la muerte para entrar
en su ministerio sacerdotal, cf. Lucas 12:50. Primero vino como profeta, cf. Deuteronomio 18:15, 18; Hebreos
1:2. Después de su resurrección entró en su ministerio sacerdotal, cf. Salmo 110:4; Hebreos 6:20. En su
segunda venida vendrá como rey, 1 Reyes 2:45; Isaías 9:7; Lucas 1:32.
También todos los que van a entrar en el ministerio sacerdotal mesiánico en espíritu y verdad tendrán que
pasar por las aguas purificadoras en el Nombre de Yeshúa.

29:5 “Y tomarás las vestiduras y pondrás sobre Aharón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y lo
ceñirás con el cinto tejido del efod” – El segundo paso para ser sacerdote es la investidura con las ropas
sagradas. Este hecho corresponde lo que pasó con el Mesías, según está escrito en Zacarías 3:1-5:

“Entonces me mostró al sumo sacerdote Yehoshúa (forma larga del nombre Yeshúa), que estaba delante del
ángel de HaShem; y hasatán estaba a su derecha para acusarlo. Y el ángel de HaShem dijo a hasatán:
HaShem te reprenda, hasatán. Repréndate HaShem que ha escogido a Yerushalayim. ¿No es éste un tizón
arrebatado del fuego (la resurrección)? Y Yehoshúa estaba vestido de ropas sucias (por nuestros pecados), en
pie delante del ángel. Y éste habló, y dijo a los que estaban delante de él: Quitadle las ropas sucias (el viejo
hombre). Y a él le dijo: Mira, he quitado de ti tu iniquidad y te vestiré de ropas de gala (del sumo sacerdote).
Después dijo: Que le pongan un gorro limpio en la cabeza. Y le pusieron un gorro limpio en la cabeza y le
vistieron con ropas (sacerdotales); y el ángel de HaShem estaba allí.”

29:7 “Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y lo ungirás.” – Este es el tercer
paso. Esto pasó cuando Yeshúa fue hecho Mashíaj, Ungido, como está escrito en Hechos 2:36:

“Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Yeshúa a quien vosotros crucificasteis, Eloha le ha
hecho Señor y Mesías.”

Los que creen en él conforme a las Escrituras recibirán la misma unción, como está escrito en 1 Juan 2:20,
27; 3:24; 4:13:

“Pero vosotros tenéis unción del Santo, y todos vosotros lo sabéis... Y en cuanto a vosotros, la unción que
recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; pero así como su
unción os enseña acerca de todas las cosas, y es verdadera y no mentira, y así como os ha enseñado,
permanecéis en él... El que guarda sus mandamientos permanece en él y Eloha en él. Y en esto sabemos que
él permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado... En esto sabemos que permanecemos en él y él
en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu.”

29:11 “Y matarás el novillo delante de HaShem, a la entrada de la tienda de reunión.” – El cuarto paso para
iniciar el ministerio sacerdotal es la presentación de sacrificios delante de HaShem. Estos sacrificios son un
poco diferentes a los que son ordenados en Levítico. Por ser sacrificios de inicio del ministerio sacerdotal son
especiales y no se preparan exactamente igual que los demás sacrificios posteriores. El sacrificio del Mesías
es la base para el ministerio sacerdotal de Malki-Tsedek. Por medio de su sacrificio nosotros podemos
presentar sacrificios espirituales.

Quinta aliyá, 29:19-37


29:21 “Después tomarás de la sangre que está sobre el altar y del aceite de la unción, y lo rociarás sobre
Aharón y sobre sus vestiduras, y sobre sus hijos y sobre las vestiduras de sus hijos; y quedarán consagrados
él y sus vestiduras, y también sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él.” – Este es el quinto paso en la
iniciación sacerdotal, la consagración. Este texto concuerda con 1 Pedro 1:2 donde está escrito:

“(elegidos) según el previo conocimiento de Eloha Padre, por la obra santificadora del Espíritu, para obedecer
a Yeshúa el Mesías y ser rociados con su sangre: Que la gracia y la paz os sean multiplicadas.”

29:29 “Y las vestiduras sagradas de Aharón serán para sus hijos después de él, para que en ellas sean
ungidos y consagrados.” – Las mismas ropas quedaban consagradas. Esto significa que con la instalación de
los sumos sacerdotales siguientes no hacía falta hacer estos sacrificios. Parece que no se derramaba unción
sobre el hijo de Aharón cuando tomó el puesto de su padre. Al recibir la ropa fue ungido y consagrado
automáticamente, cf. Números 20:25-28.

29:35 “Así harás, pues, a Aharón y a sus hijos, conforme a todo lo que te he mandado; por siete días los
consagrarás.” – Los mismos sacrificios fueron presentados durante siete días. Ese fue el tiempo que hacía
falta para iniciar el ministerio sacerdotal levítico.

Sexta aliyá, 29:38-46

29:38 “Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos ovejas en su primer año cada día,
continuamente.” – Según Rashí, los corderos no podían tener un año de edad, sino tenían
que ser sacrificados durante su primer año de vida.

29:39 “Ofrecerás uno de los corderos por la mañana y el otro cordero lo ofrecerás al
atardecer” – Este sacrificio fue llamado “tamid”, “continuo”, porque se hacía todos los días
del año, incluso durante las fiestas. En el libro de Ezequiel donde habla del tiempo del reino
mesiánico, cuando el templo será restaurado, se puede encontrar todos los sacrificios establecidos en la Torá
de Moshé, menos el de la tarde. Es probable que sea omitido porque en esa hora murió Yeshúa, cf. Ezequiel
46:13-15.

Séptima aliyá, 30:1-10

30:3 “Lo revestirás de oro puro: su techo, sus lados en derredor y sus cuernos; y le harás una diadema de oro
alrededor.” – Este altar tenía un techo, a diferencia del altar de bronce en el atrio, que fue llenado de tierra.

30:6 “Pondrás el altar delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que está
sobre el arca del testimonio, donde yo me encontraré contigo.” – El altar de oro no estaba más cerca del velo
que la mesa y el candelabro. La expresión “delante de” implica, según Rashí, que estaba alineado en el lugar
santo en una línea directa frente al arca.

30:7 “Y Aharón quemará incienso aromático sobre él; lo quemará cada mañana al preparar las lámparas.” –
En las Escrituras, el incienso aromático simboliza el conocimiento, como está escrito en 2 Corintios 2:14-15:

“Pero gracias a Eloha, que en el Mesías siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta
en todo lugar la fragancia de su conocimiento. Porque fragante aroma del Mesías somos para Eloha entre los
que se salvan y entre los que se pierden.”

La quema del incienso simboliza oración con el entendimiento, como está escrito en 1
Corintios 14:15:

“Entonces ¿qué? Oraré con el espíritu, pero también oraré con el entendimiento;
cantaré con el espíritu, pero también cantaré con el entendimiento.”

En Revelación 5:8; 8:3-4 está escrito:


“Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero;
cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos... Otro ángel
vino y se paró ante el altar con un incensario de oro, y se le dio mucho incienso para que lo añadiera a las
oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió
ante Eloha el humo del incienso con las oraciones de los santos.”

30:8 “Y cuando Aharón prepare las lámparas al atardecer, quemará incienso. Habrá incienso perpetuo delante
de HaShem por todas vuestras generaciones.” – La oración en el espíritu está simbolizada por el sacrificio en
el altar de bronce y la oración con el entendimiento está simbolizada por la quema del incienso en el altar de
oro cada mañana y cada tarde. Esto nos enseña la importancia de orar cada mañana cada tarde en el espíritu
y con el entendimiento en el ministerio sacerdotal mesiánico que tenemos. El libro de oraciones, el sidur, ha
sido hecho con el fin de ayudarnos a orar con el entendimiento por la mañana y por la tarde, en las horas de
los sacrificios y en las horas cuando Yeshúa fue colgado y cuando entregó su espíritu, cf. Salmo 141:2; Daniel
6:10-13.

En esta Parashá se encuentran los mandamientos número 98 al 104 de los 613.

98. Precepto de encender el candelabro en el santuario, Éxodo 27:21.


99. Precepto para los kohanim de ponerse sus vestiduras (para hacer su servicio en el templo), Éxodo
28:4.
100. Precepto para los kohanim de que el pectoral no se desprenda del efod, Éxodo 28:28.
101. Prohibición de desgarrar la casaca (meil) de los kohanim, Éxodo 28:32.
102. Precepto de comer la carne de la ofrenda de pecado (jatat) y de la ofrenda de culpa (asham),
Éxodo 29:33.
103. Precepto de quemar sahumerio, Éxodo 30:7.
104. Prohibición de quemar y ofrendar algo en el altar de oro, Éxodo 30:9.
[1] Shemot Rabá 36:1; Tiferet Tsión.
[2] Menajot 86a.
[3] Menajot 86b.
[4] Yoma 39b.
[5] Strong H8403 tabnîyth, tab-neeth', From H1129; structure; by implication a model, resemblance: - figure, form, likeness, pattern, similitude.
[6] Strong H1129 bânâh, baw-naw', A primitive root; to build (literally and figuratively): - (begin to) build (-er), obtain children, make, repair, set (up), X surely.
[7] Strong G228, ἀληθινός, alēthinos, al-ay-thee-nos', From G227; truthful: - true.
[8] Strong H571 'emeth, eh'-meth, Contracted from H539; stability; figuratively certainty, truth, trustworthiness: - assured (-ly), establishment, faithful, right, sure, true (-ly, -th), verity.
[9] Strong H539 'âman, aw-man', A primitive root; properly to build up or support; to foster as a parent or nurse; figuratively to render (or be) firm or faithful, to trust or believe, to be permanent or quiet; morally to be true or certain; once (in Isa 30:21; by interchange for H541) to go to the right hand: -
hence assurance, believe, bring up, establish, + fail, be faithful (of long continuance, stedfast, sure, surely, trusty, verified), nurse, (-ing father), (put), trust, turn to the right.
[10] Strong H3519 kâbôd kâbôd, kaw-bode', kaw-bode', From H3513; properly weight; but only figuratively in a good sense, splendor or copiousness: - glorious (-ly), glory, honour (-able).
Strong H3513 kâbad kâbêd, kaw-bad, kaw-bade', A primitive root; to be heavy, that is, in a bad sense (burdensome, severe, dull) or in a good sense (numerous, rich, honorable); causatively to make weighty (in the same two senses): - abounding with, more grievously afflict, boast, be chargeable, X be
dim, glorify, be (make) glorious (things), glory, (very) great, be grievous, harden, be (make) heavy, be heavier, lay heavily, (bring to, come to, do, get, be had in) honour (self), (be) honourable (man), lade, X more be laid, make self many, nobles, prevail, promote (to honour), be rich, be (go) sore, stop.
[11] Strong H8597 tiph'ârâh tiph'ereth, tif-aw-raw', tif-eh'-reth, From H6286; ornament (abstractly or concretely, literally or figuratively): - beauty (-iful), bravery, comely, fair, glory (-ious), honour, majesty.
Strong H6286 pâ'ar, paw-ar', A primitive root; to gleam, that is, (causatively) embellish; figuratively to boast; also to explain (that is, make clear) oneself; denominatively from H6288, to shake a tree: - beautify, boast self, go over the boughs, glorify (self), glory, vaunt self.
[12] Strong H6942 qâdash, kaw-dash', A primitive root; to be (causatively make, pronounce or observe as) clean (ceremonially or morally): - appoint, bid, consecrate, dedicate, defile, hallow, (be, keep) holy (-er, place), keep, prepare, proclaim, purify, sanctify (-ied one, self), X wholly.
[13] Vayikrá Rabá 10:6.
[14] Yomá 72a.
[15] Guitín 68a.
[16] Zevajim 88b.
[17] Sifté Jajamim.
[18] Strong H4941 mishpâṭ, mish-pawt', From H8199; properly a verdict (favorable or unfavorable) pronounced judicially, especially a sentence or formal decree (human or (particularly) divine law, individual or collectively), including the act, the place, the suit, the crime, and the penalty; abstractly justice,
including a particular right, or privilege (statutory or customary), or even a style: - + adversary, ceremony, charge, X crime, custom, desert, determination, discretion, disposing, due, fashion, form, to be judged, judgment, just (-ice, -ly), (manner of) law (-ful), manner, measure, (due) order, ordinance, right,
sentence, usest, X worthy, + wrong.
Strong H8199 shâphaṭ, shaw-fat', A primitive root; to judge, that is, pronounce sentence (for or against); by implication to vindicate or punish; by extension to govern; passively to litigate (literally or figuratively): - + avenge, X that condemn, contend, defend, execute (judgment), (be a) judge (-ment), X
needs, plead, reason, rule.
[19] Yomá 72.
[20] Strong H217 'ûr, oor, From H215; flame, hence (in the plural) the East (as being the region of light): - fire, light. See also H224.
Strong H217 'ôr, ore, A primitive root; to be (causatively make) luminous (literally and metaphorically): - X break of day, glorious, kindle, (be, en-, give, show) light (-en, -ened), set on fire, shine.
[21] Strong H8550 tûmmîym, toom-meem', Plural of H8537; perfections, that is, (technically) one of the epithets of the objects in the high priest’s breastplate as an emblem of complete Truth: - Thummim.
[22] Strong H8537 tôm, tome, From H8552; completeness; figuratively prosperity; usually (morally) innocence: - full, integrity, perfect (-ion), simplicity, upright (-ly, -ness), at a venture. See H8550.
Strong H8552 tâmam, taw-mam', A primitive root; to complete, in a good or a bad sense, literally or figuratively, transitively or intransitively: - accomplish, cease, be clean [pass-] ed, consume, have done, (come to an, make an) end, fail, come to the full, be all gone, X be all here, be (make) perfect, be
spent, sum, be (shew self) upright, be wasted, whole.
[23] Yomá 73b.
[24] Shabat 26a; Meguilá 6a.
[25] Strong G243 ἄλλος, allos, al'-los, A primary word; “else”, that is, different (in many applications): - more, one (another), (an-, some an-) other (-s, -wise).
[26] Strong G2087 ἕτερος, heteros, het'-er-os, Of uncertain affinity; (an-, the) other or different: - altered, else, next (day), one, (an-) other, some, strange.
[27] Strong G2087 ἕτερος, heteros, het'-er-os
[28] Favor ver también los comentarios de la parashá número 7 VaYetsé.
[29] Zevajim 19a.
[30] Strong H7364 râchats, raw-khats', A primitive root; to lave (the whole or a part of the thing): - bathe (self), wash (self).