Вы находитесь на странице: 1из 16

CAPÍTULO 2

LA GEOGRAFÍA PARA EL SIGLO XXI

por Jo~É ORTEGA VALCÁRCEL


Universidad de Valladolid

Introducción: el estado de la geografía

Los años finales del siglo XX han supuesto, para la Geografía, una paradójica
experiencia, Se ha proclamado el «final de la Geografía>>. La dificultad de construir
una propuesta de disciplina con objetivos de análisis aceptados y compartidos en la
comunidad geográfica, se hacía pa;~nte dasde medíados del decenio de 1980. Algu-
nos geógrafos apuntaban ya en esas fechas la <lesaparici6n de la Geografía al des-
tacar la ausencia de consenso sobre la entidad y objetivos de la misma. Hasta el pun-
to J.e ponerse en duda su futuro como disciplina académica en el medio y largo
plazo.
En sentido contrario, geógrafos reconocidos vienen resaltando la relevancia de
esta disciplina en el á:qLbito de la ciencias sociales, la oportunidad de la perspectiva
geográfica para la indagación de los problemas más acuciantes del nuevo milenio: «la
disciplina académica que conocemos como geografía humana tiene aón mucho que
ofrecer>~ (Massey, 1999).
La imagen del futuro de la disciplina ha conducido a un proceso generalizado
de repensar la Geografía. Se intenta formular los objetivos y la ubicación de la disci-
plina, en orden a abrirle nuevas perspectivas hacia el siglo XXI. Una nueva fundación
de la Geografía en el horizonte del nuevo milenio. Lo atractivo de la Geografía acnutl,
con sus incertidumbres y sombras, es precisamente este momento, hasta cierto punto
fundacionál, que tiene la situación presente.
Las dimensiones básicas del debate sobre el proceso de reconstrucción o cons-
trucción de una nueva Geografía se pueden resumir en las siguientes:

l. El fundamento social de esta nueva disciplina, lo que con toda probabilidad


representa el postulado más consensuado.
2. La búsqueda de un marco teórico y conceptual que haga posible la cons-
trucción de un conocimiento geográfico compartido en sus fundamentos, más allá de
la diferencia de enfoques e intereses de la investigación.
p--·-···--·~~-- ----..· - - - - - - - ... -------------------·----·--------- -----

28 GEOGRAFÍA HLNfANA LA GEOGRAFÍA PARA EL SIGLO XXI 29

3. La necesidad de identificar los problemas en los que la Geografía puede rrollado a partir de la preeminencia de lo físico, de tal forma que la Geografía Física
contribuir con una aportación relevante y distintiva en orden al estudio y solución de se ha considerado, durante mucho tiempo, como el soporte necesario de la Geografía,
los mismos, dedicada al estudio de lal'.i relaciones entre el Hombre y el Medio.
La introducción de la sociedad supone sustituir el clásico binomio geográfico
Las dificultades del proyecto no deben ser ignoradas por quienes practican la de Hombre y Medio. La Geografía es Geografía Social, y los fenómenos y problemas
Geografía, tanto en ámbitos académicos como en el ejercicio profesional, dadas las geográficos sólo pueden ser entendidos y explicados desde la sociedad, iricluso los de
divergencias sustanciales que afectan a la comunidad geográfica en las tres cuestio- carácter físico-natural. No hay dos geografías, una física y otra humana. Sólo hay una
nes. El tránsito hacia una geografía renovada con categoría de disciplina intelectuál geografía, social, interesada en los problemas sociales, incluidos los que afectan al
capaz de desempefiar un papel destacado en el análisis y en el modelado de la reali- entorno ñsico.
dad social, parece un objetivo claro en la actualidad: <<Cómo negociar este tránsito es La Geografía Humana o Social, tiene que ver con 1as relaciones existentes entre
nuestro dilema de este tiempo>> (Harvey, 1984). · los fenómenos sociales y los del mundo material, que no son los de orden natural o
ambiental. Es una disciplina que aborda «cómo los procesos de socializac.ión en espa-
cios determinados generan grupos sociales, y cómo las gentes transfo1man los lugares
1. Por una geografía social y critica y se transforman a sí mismos, a travéS de estos procesos» '(Johnston, 1988).
La indagación geográfica se presenta,. por ello, de modo obligado, en tres esfe-
La apertura de la Geografía hacia las disciplinas sociales y su progresiva identi- ras que operan como tres instancias separadas del espacio social: la esfera material, la
ficación con el campo social, está marcando el entendimiento de la misma, cada vez esfera social y la esfera individual. Explicar el espacio social supone entender las re-
más incontestada como ciencia social, abandonando o su_perando la idea de una cien- laciones. que se establecen entre estas tres instancias, los modos en que los agentes in-
cia de carácter naturalista, o de una ciencia intermedia entre lo físico y lo soc.ial. La dividuales, actores directos de las experiencias espaciales, operan en el mundo mate-
Geografía es Geografía Humana, es decir, Geografía Social. rial, tangible, y la fom1a en que la instancia social interviene y actúa sobre los agentes
La propuesta de hacer de la Geografía una disciplina critica y con un compro- individuales y es afectada por ellos, así como el modo en que la propia instancia so-
miso claro con los problemas sociales, que constituye una de las aportaciones más re- cial regula el desarro11o de la esfera material.
levantes del último cuarto del siglo xx, resulta menos consensuada, en la medida en El individuo tiene un espacio §_Ocial propio que responde, ante todo, a su condi-
que conviven dos concepciones sociales fundamentales: 1a conservadora,. que justifica ción de clase, la que definirá tanto el espacio laboral, como espacio de relación social
el orden social existente y para 1a cual se trata de legitimar y justificar los principios productiva,. como el espacio de reproducción social, el ptmto de encuentro social, 1as
de organización social existentes; y la crítica , que- contempla la realidad social como relaciones de proximidad, el ámbito doméstico. B1 principal componente social que
un objeto· a modificar y transformar. La tensión que define la Geografía moderna se define, en última instancia, la construcción de la propia sociedad, en todas sus dimen-
encuentra en esta doble determinación: una geografía de raigambre social y una geo- siones, incluida la espacial, en su esfera material, ha si9,o y es la estructura en clases y
grafía critica abierta a los problemas fundamentales de las sociedades modernas, las relaciones sociales que se establecen entre los individuos de acuerdo con su ubica-
ción en ellas.
Estas relaciones sociales se articulan sobre relaciones de producción y se sus-
LA DTh'IENSIÓN SOCIAL tentan en el proceso de reproducción social. Procesos que son, en primer ténnino, de
reproducción material, asentados sobre el uso y explotación social de la Naturaleza,
El último cuarto del siglo .xx ha visto la consolidación de la Geografía como una que generan un espacio físico, productivo, con sus fábricas, talleres, comercios, in-
disciplina social. Esta concepción representa, en la actualidad, la dominante en las co- fraestmcnu:as, y un espacio para la reproducción socjaJ, configurado por la casa, la es-
munidades geográficas más dinámicas y en los sectores más innovadores de las mismas. cuela, el barrio, entre otros muchos. Conforman, unos y otros, el espacio material.
En la historia de la geografía moderna supone un cambio copemicano. El trán- Es cierto que no son las únicas dimensiones de la realidad social. Existe la ne-
sito de una concepción naturalista y física de la Geograffa a una concepción social re-- cesidad de Contar con el mundo del sujeto, con las acciones individuales, desde pers-
presenta una modificación sustancial que afecta a la naturaleza de la disClplina y que pectivas que exigen contemplar la autonomía de los agentes individuales y sociales en
condiciona las formas de pensar y de trabajo del geógrafo. Conlleva poner del revés los procesos de reproducción social. Nuevas propuestas sustentadas sobre la:; temías
1as ideas, los hábitos y el lenguaje dominantes, heredados y practicados durante más de la acción y de la regula,;..,1ón social, buscan introducfr al sujeto individual en los me-
de un siglo. canismos sociales. Indagar estas dimensiones del espacio que reposan sobre el análi-
La concepción imperante en la Geografía moderna, desde sus inicios, tal y sis del sentimiento y la identidad personal y social ha pennitido ir identificando espa-
como lo resumía Vidal de la Blache en su conocida expresión, ha sido la de que esta cios subjetivos con valor social. Un campo de especial significación en las geografías
disciplina tiene que ver con los lugares y no con los hombres. Esta concepción ha feministas, que rararnente se planteaba en los análisis y representaciones académicas
coodiciooado decisivamente su estatuto científico y cultnrnt. L,1 GcogrnJfa se ha desfl_ previas.
-------~ -------. -----~ ~---

30 GEOGRAFÍA HUMANA LA GEOGRAFÍA PAR.A. EL SIGLO X..Xl 31

Por otra parte, estas vías de raíz cultural y antropológica han permitido aflorar o Una Geograffa critica representa una disciplina sensible y abierta a las contra-
identificar otros espacios de orden social, ocultos, criptoespacios, como ocurre en los dicci~nes de un régimen social que se sostiene sobre la producción y reproducción de
trabajos dedicados a las minorías laborales con una fuerte defmición étnica y social, la d~s1gualdad, sobre la ~re.ciente degradación y deterioro del entorno físico, naturnl y
caso de las trabajadoras domésticas en Jas sociedades :más urbanizadas. social: sobre el man!'ennrnento de la discriminación laboral, de la segregación por
muy d1vers':s rJ.Zones, sobr~ la reproducción penmmente del desarrollo desigual, que
afecta a sociedades y espac10s a escalas muy variadas.
LA DIMENSIÓN CRÍI1CA Desde perspectivas diversas se resalta también la vertiente o dimensión ética
que conlleva una Geografía crítica en la medida en que supone reivindicar valores
Una Geografía Social alternativa se inscribe en la necesidad de construir un sustantivos, asocütdos a la Modernidad o inscritos en las tradiciones culturales de
saber crítico sobre la realidad social, a partir del específico campo geográfico. La ?tras culturas y pueblos distintos de los occidentales, en relación con las personas, la
Geografía Social debe ser una disciplina crítica si pretende adquirír relevancia igualdad, la libertad individual y social, el derecho o los derechos básicos a condicio-
social. nes de Vida.y relaciones sociales no discriminadas ni lesivas, ni degradantes, ni noci-
El carácter critico tiene dos dimern,'Íones: m1a es epistemológica y hace referencia vas, 1a fraternidad, la dignidad y la conciencia de compartir un entorno único como
a la idelltidad o raíces del pensamiento geográfico como forma de conocimiento. La simples usuarios del mismo, con la obligación de transmitirlo en similares condicio-
otra es socio-política, en la medida en que supone entender y practicar la geografía nes de habitabilidad, disfrute y calidad a sucesivas generaciones.
como un conocimiento orientado a la transformación social de la realidad existente. La Geografía debe estar en la aclaración pertinente,de cómo y por qué se pro-
En el primer aspecto, una Geografía crítica supone el necesario rescate de los ducen los fenómenos de desigualdad, de cómo se generan las formas de desarrollo de-
valores de la Modernidad -Razón, Ciencia, Teoría, Progreso, Desarrollo, Emancipa- sigual, de los procesos a "través de 1os cuales las desigualdades sociales se consolidan
ción-, como soporte de la disciplina y como herramienta capaz de iluminar los pro- espacialmente, a escala local, a escala regional, a escala mundial, y cómo se insertan
cesos sociales que construyen la realidad espacial del mundo actual. estos procesos en la dinámica general de la reproducción capitalista.
Reivindicar los valores de la Modernidad tiene especial significado en un mo- Como herramienta crítica poniendo de IDHIIifiesto la inherente y radical contra-
mento en que la influencia de las formas de pensamiento cultural de distinto orden, dicción del desarrollo capitalista, como necesario destructor de la naturaleza y como
desde las postestructuralistas a las postcoloniales y feministas, han ejercido una labor razón sustancial de la desigualdad social y espacial, que ponen de relieve, por una
de sistemática crítica y derribo de los conceptos y planteamientos básicos del pensa- parte, la pertinente y activa necesidaO del cambio histórico, para sobrepasar el sistema
miento ilustrado reducidos a la categoría de simples discursos, sin más valor que e-1 de capitalista, y por otra, del cambio espacial, para reducir y eliminar los factores de dis-
otros muchos alternativos o equiparables. criminación espacial. La reivindicación de una disciplina comprometida en lo social y
El énfasis en la relatividad del conocimiento científico, en la descalificación de en lo político e.<; un rasgo actual que se alimenta, tanto de la tradición marxist.a como
la Razón, en la defensa de la subjetividad, en la desvalorización de la Teoría, en el re- de la anarquista, en este caso con una espeóal carga de responsabilidad hacia la Natu-
clamo del irracionalismo, forma parte de estas críticas actuales a lo que se conoce raleza y con un marcado perfil ético.
como Modernidad, que tienen su antecedente en lo que fue el e-lima intelectual en el Repensar el espaCio y sus conceptos básicos en la geografía supone re-cons-
que se gesta y del que se alimenta el fascismo en sus distintas formas, en la Europa in- truirlos desde una posición crítica, que es al mismo tiempo ética y teórica.
dustrial del primer tercio dd siglo xX.
En la vía y propuesta de lo que Peet denomina modernismo critico, se trata de
reivindicar y mantener la necesidad y exigencia de una forma de conocimiento del PoR UN FUNDAMENTO TEÓRICO
mundo basada en actitudes y prácticas rigurosas, contrastables, fundadas en algún
tipo de evidencia de fundamento racional. No es admisible la equiparación entre la vi- La Geografía moderna ha sido poco proclive a la reflexión teórica, como resal-
sión religiosa y la visión racional. taba, ya a comienzos del siglo XX, el historiador Lucien Febvre, un excelente conoce-
Reivindicar la modernidad supone, al mismo tiempo, penetrar en la crítica so- dor de la nueva disciplina (Febvre, 1961). Como consecuencia se ha distinguido por
cial y epistemológica posmoderna, porque en ella han aflorado muchas de las insufi- una práctica. marcada por un empirismo elemental y, en su caso, por unas confusas re-
ciencias del pensamiento y de la práctica moderna. La apertura hacia aqnellas dimen- ferencias, de origen kantiano, al carácter especial de la ciencia geográfica, como cien-
siones ignoradas o subordinadas o deslegitimadas debe ser uno de los objetivos más c!a o conocimiento del espacio, en el Sentido de una ciencia especial, distinta de la
destacados de una geografía renovada y crítica. La autocótica racional de un peosa- e1e11cia sistemática. La búsqueda de un soporte teórico ha sido el raso-o característico
rrúento estrecho o condicionado por el contexto social, político, económico, en que se del último cuarto del siglo XX, aunqne existen antecedentes relevarH;s en la denomi-
produce en cada murnento histórico. La Razón debe ser una razón critica, una razón nada Geografía Social alemana de los inicios de la segunda mitad de esta centuria.
autocrítica, que sirva para completar el proyecto de la Modernidad como 1m proyecto Una teoría o un marco teórico básico se sustenta sobre la necesidad de elaborar
necesaria en la sociedad actual. un conjunto limitado de herramientas conceptuales que permitan _abon~-3Ll!_~<! re~ª-ª~~
32 GEOGRAFÍA HUMANA LA GEOGRAFÍA PARA El, SIGLO XXI 33

compuesta por una infinidad de datos de observación. Esta malla articulada de con- EL ESPACIO COMO 0BJE1D EPISTEMOLÓGICO
ceptos e ideas representa el bagaje teórico de la ciencia que, en el caso de cada disci-
plina, representa los instrumentos apropiados para indagar sobre un fragmento del Pensar el espacio, en la geograña de hoy, significa indagar y desmontar los ele-
mundo exterior. mentos que han conformado el entendimiento del espacio geográfico en la cultura oc-
Es una tarea pendiente que incluye formalizar un lenguaje común y un esquema cidental y en la tradición académica. que componen, conjuntamente, la Tradición de
o marco de referencia al que pudiera acogerse el geógrafo en todo momento, como un nuestra disciplina. El objetivo es construir un concepto nuevo, que siendo receptor
instrumento de validación y de contraste de su trabajo. · de esa tradición y de sus elementos conceptuales, suponga un producto radicahnente
En la Geografía Humana reciente el objetivo ha sido el de desarrollar un cuer- renovado, que sirva como la herramienta necesaria para abordar esta dimensión de las
po de conceptos para explicar el <<espacio» en el marco de la sociedad. En cierto relaciones sociales.
modo, se trata de elaborar una Teoría del Espacio Social, como punto de partida ne- El objeto de la Geografía son los fenómenos o procesos sociales considerados
cesario para la constitución de una disciplina moderna, vinculada a otras disciplinas en su formulación en la esfera material, social y mental, como espacio. El espacio es
como la Sociología, Economía, Antropología, en la medida en que las referencias es- el instrumento intelectual que la Geograña elabora como concepto, como herramien-
paciales se han convertido en uso habitual en las ciencias sociales. ta formal, para explicar esos fenómenos o procesos sociales, para ordenar y entender
Se plantea una cuestión compleja que es la de la relación entre las formas socia- la masa de informaciones que la experiencia práctica nos ·proporciona en ese ámbito,
les, o formaciones sociales, es decir, la organización de la sociedad y ]os fenómenos en el que- interviene la producción material, las relaciones sociales, el uso de la Natu-
espaciales correspondientes. El espacio se ha convertido en el objeto reconocido de la raleza, la organízación de la sociedad, las mentalidades y ?Ctitudes individuales.
Geografía. Lo que, de tOillla harto paradójica, no exime sino que impone w1 ejercicio No existe el espacio en sí. Los objetos reales, objetos de la experiencia práctica,
de re-pensar esta noción y concepto. La elaboración de un marco teórico para la geo- no son e1 espacio, la ciudad, el suburbio, el lugar o el paisaje. El hábito intelectual
grafía no es una tarea acabada sino un proyecto que adolece de la diversidad de pro- acostumbra a manejar estos témrinos como sinónimos de objetos, como si fueran una
puestas y más aún de la diversidad de los fundamentos epistemológicos e ideológicos entidad objetiva y material, como si constituyeran un hecho de observación. Los obje-
que las soportan. tos espaciales, que tienen dimensión espacial, ubicados, relacionados, no se confun-
En el caso de la noción y concepto de espacio, como objeto de la Geografía, den con el espacio. Los objetos no son el espacio aunque el espacio no existe fuera 'de
esta tarea es doblemente necesaria y exigente porque constituye uno de los conceptos esos objetos.
más determinantes de nuestro utillaje intelectual, como el de tiempo. Precisamente Como tal concepto o berramiéilta el espacio no es tangible, si bien en e1 uso ha~
porque no es una noción exclusiva de la Geografía, sino que forma parte del acervo bitual del lenguaje se entiende como sinónimo de las cosas u objetos materiales a los
cultural y científico. Constituye, en el caso de la cultura occidental, una categoría que se refiere. Es evidente, no obstante, que el espacio no es la casa o la calle, o el
conceptual de primer orden, al menos desde la formulación de Kant como un concep- campo, los árboles o la roca. El espacio los comprende conceptualmente pero no los
to a priori. sustituye. Los convierte, eso sí, en objetos espaciales, porque forman parte de 1o que
Pensar e1 espacio comü categoría intelectual, como concepto epistemológico, se considera espacio.
como clave heuústica para el entendimiento de la realidad y para una adecuada deli- El concepto de e·spacio no identifica a ninguna realidad empírica o empírica-
mitación del campo de conocimiento que es la Geografía, resulta una exigencia de ri- mente descriptiva. Sólo sirve como una ayuda para ordenar nuestras experiencias; no
gor y una alternativa a una concepción meramente cultural. es un objeto específico, es un concepto epistemológico. Sirve para localizar los obje-
tos con independencia de su naturaleza. De ahí e1 carácter no significativo de expre-
siones como problemas espaciales, porque no son tales, sino en realidad problemas de
2. Pensai· el espacio: la construcción de] objeto acción social, problemas vinculados a 1a acción social.
Tales términos o nociones responden a una fonnalización epistemológica. Es-
Determinar el objeto de la disciplina es una exigencia primaria para su desarro- tos conceptos son construcciones elaboradas en la Geografía, son las «palabras de la
llo riguroso, de tal forma que se pueda construir la malla de conceptos adecuada para Geografía>> (Brunet, Perras, Thery, 1998). Construir estos objetos epistemológicos
la comprensión de la realidad a partir de dicho concepto. Pensar el espacio exige una es una tarea de la Geografía como disciplina, porque éstos son los conceptos que
doble estrategia: es.tablecer el uso de él y por tanto el campo o campos en que se de- pueden permitir ordenar desde una perspectiva geográfica el cúmulo de observacio-
senvuelve y su modo de entendimiento; y delimitar su significado y valor dentro de la nes o datos que ofrece el mundo real. El conjunto de esos conceptos constituye el
Geografía. campo de conocimiento que se conoce como Geografía, y representa las herramien-
Se trata, por consiguiente, de delimitarlo o construirlo para la Geografía, como tas que permiten proporcionar una imagen racional, ordenada, del mundo real como
espacio geográfico, y de considerar como un objetivo básico para la fundación de una espacio.
geografía alternativa el establecer una <-<consistente definición de espacio» (\Veden, El espacio es un concepto que en las ciencias sociales y en particular en la geo-
1992).
grafía responde a la necesidad teórica de constru.J(.1}11~--h.xU<n:p.ient_a int~LGft!l_.fil. para
34 GEOGRAFL'\ HUMANA LA GEOGRAFi'\ PARA EL SIGLO XXI 35

identificar, analizar y explicar la configuración física que ofrece la sociedad y que en- · El soporte de las corrientes subjetivistas que se presentan con una propuesta de
tendemos responde al propio desarrollo social como una dimensión de éste. construcción intelectual del espacio a partir del sujeto y por necesidad vinculada a él,
La elaboración conceptual y teórica permite incluso desligarla de los objetos y haciendo del espacio una dimensión humana.
convertirla en una entidad abstracta o geométrica. Se trata de una operación intelec- El soporte materialista que. surge de las propuestas del materialismo histórico por
tual, exclusivamente intelectual. A pesar de ello, sobre esta abstracción se ha cons- un lado y de las conientes positivistas por otro. La propuesta marxista y neomarxista ha
truido una de las nociones o conceptos más fértiles del espacio, como ha sido el espa- adquirido una singular relevancia en la geografía del último cuarto del siglo x:x y repre-
cio matemático o geométrico que subyace en la noción del espacio como contenedor senta uno de los núcleos más dinámicos del pensamiento teórico sobre el espacio. Las
y de modo extensivo en las nociones del espacio como escenario, sustrato o soporte. propuestas positivistas mantienen enfoques renovados, sobre todo de orden sistémico.
Esta elaboración teórica representa una de las grandes contribuciones del pensamien- El auge de la reflexión subjetivista en la segunda mitad del siglo XX~ de la mano
to clásico griego al desarrollo del conocimiento y de la ciencia moderna. de los distintos movimientos que sustentan lo que va a ser el movimiento posmoder-
Puede incluso concebirse como una categoría del pensamiento o del conoci- ·no, a partir de la fenomenología y otras corrientes culturales, impulsó una aproxima-
miento que, como el tiempo, puede entenderse que son previas a la experiencia huma- ción teórica.más profunda a los perfiles sociales de lo espacial. Introducen, a favor de
na o mejor necesarias para ésta, al modo como lo considera Kant, como una categoría las filosofías existenciales y personahstas, los nuevos perfiles de un espacio subjetivo
a priori. Es decir, como una categoría necesaria en cualquier proceso de conocimien- que se sustenta en la percepción y la conciencia, en la experiencia personal, .que tiene
to. No hay experiencia al margen del espacio como no haya experiencia al margen del un fundamento idealista profundo. La realidad material u objetiva queda supeditada,
tiempo. Es una dimensión del conocimiento humano. en el mejor de los casos, a la realidad mental.
Es el.aro que la experiencia humana, que es espacial, no puede prescindir de los La reflexión materialista, de inspiración marxista o anarquista. adquiere desde
objetos en los que se manifiesta. De hecho, la noción de espacio en culturas no occi- el decenio de 1960 y hasta el de 1980 un excepcional desarrollo, como parte de un
dentales, sin la influencia griega clásica, el espacio como experiencia es inseparable amplio illovimiento intelectual en el que quedan comprendidas desde las propuestas
de los objetos y éstos dan forma al espacio, lo definen, y eJ cambio de los objetos con- estructuralistas hasta las de orientación social en el feminismo, incluyendo los plantea-
lleva el cambio de la sensación de espacio. mientos basados en la teoría de la acción y de la regulación social.
Este tipo de espacio sensorial o existencial es el que reclaman o reivindican las Introducen en el campo de las ciencias sociales y en particular en el de la geo-
corrientes idealistas del pensamiento, corno una noción más «natural» que la geomé- grafía una atención preferente a las estructuras económicas y sociales, a la configura-
trica. No e~ así. La percepción del espacio asociado a los objetos no es sino una cons- ción en clases de la sociedad, a las Cuestiones del desarrollo desigual como compo-
trucción del mismo tipo que la geométrica o matemática, El espacio que subyace no nente propio del desarrollo capitalista, a la degradación del Medio Ambiente como
es menos geométrico porque está adheiido a la distancia entre los objetos y por ello consecuencia inherente a esta misma circunstancia y al pape] detenninante del Poder
tiene la misma dimensión geométrica que subyace en la concepción de Euclides. en la construcción de las relaciones sociales.
En realidad una y otra construcción son parciales, porque el espacio como con-
cepto teórico o epistemológico comprende algo más que los objetos y sus distancias:
incluye una cierta estructura o formalización, que resulta. en unos casos de un pro- EL ESPACIO COMO PRODUCTO SOCL'\L
yecto individual o colectivo, en otros de una acción no premeditada o, al menos, no
consciente en cuanto a su formalización. Con perspe.ctivas epistemológicas y con desarrollos contrapuestos, una y otra
De forma espontánea, la noción de espacio y el conjunto de referencias ·espaciales corriente consideran que el espacio objeto actual de las ciencias sociales es, ante todo,
han permitido la constirucjón de un saber social que de modo práctico y de modo teóri- un producto. No es un objeto dado, preexistente a la acci-ón humana, sino un objeto
co o reflexivo, han facilitado el desarrollo social. Es lo que habitualmente se llama geo- producido, socialmente producido, históricamente producido. A diversas escalas, des-
grafía, aunque no sobrepasa el carácter de saberes no rigurosos ni teoréticos, y de sabe- de el espacio doméstico al espacio mundial, estamos ante objetos sociales, surgidos de
res de la experiencia social. Son patrimonio de cualquier sociedad, sea cual sea su grado fas propias relaciones soClales.
de desarrollo, aunque presenten un grado diferente de elaboración y sofisticación. El cambio es copernicano porque supone invertir la fonnulación epistemológi-
Construir un marco teórico del Espacio, labor pendiente en las ciencias socia- ca dominante durante decenios. El espacio deja de ser la variable explicativa o inde-
les, supone insertar el conjunto de nuestros conceptos en una trama totalizadora que pendiente con la que dar cuenta de la realidad social, como pretendieron los fundado-
permita entender los procesos sociales y su relación con los procesos materiales, sus res de la geografía moderna y como subyace en una difusa ideología culturalmente
relaciones e inten-elaciones. su dinámica y evolución. como elementos separados y en muy extendida, cuya herramienta metodológica era, por necesidad, la de las ciencias
su globalidad. naturales. El espacio pasa a ser el objeto a indagar y explicar en un marco cuyos refe-
La elaboración radical de este marco teórico tiene dos soportes intelectuales rentes metodológicos han de ser los de las ciencias Sociales,
muy distintos pero que confluyen en la consolidación y admisión de la propuesta fun- El espacio como producto social es un objeto complejo y polifacético: es lo que
damental de la geografía humanªA~lj.J!,i.mp__s,!iart9 _Qe__sil¡_lD.; . materialmente la sociedaj].CT.e3.JcEn_ea, coninae!ltidad_ñsica definida; es una repre-
36 GEOGRAFÍA Hl.ThtIANA LA GEOGRAFÍA PARA EL SIGLO XXI 37

sentación social y es un proyecto, en el que operan individuos, grupos sociales, insh-· pio proceso de acumulación y al ciclo de realización del capitaL en cada período o
tuciones, relaciones sociales, con sus propias representaciones y proyectos. El espa- e.tapa de su desarrollo.
cio se nos ofrece, además, a través de un discurso socialmente construido, que media- La evolución histórica del sistema económico, a ritmos cada vez más acelera-
tiza al tiempo que vebicula nuestra representación y nuestras prácticas sociales. Es un dos, consecuencia del dinamismo de la innovación técnico-científica, induce a una
producto social porque sólo existe a través de la existencia y reproducción de la socie- constante renovación del capital fijo, del espacio material y del espacio no tangible,
dad. Este espacio tiene una doble dimensión: es a la vez material y representación territorial, sobre el que se reproduce la sociedad capitalista. Como una moderna Pené-
mental, objeto físico y objeto mental. Es lo que se denomina espacio geográfico. , lope el capitalismo crea para destruir y volver a crear, como una exigencia inherente a
su propia naturaleza, configurando una estructura de recursos geográficamente orga-
nizados.

- obras, en la medida en que el espacio material se configura al mismo tiempo que un


El espacio como objeto de la Geografía, el espacio geográfico, constituye un fe- espacio intangible, pero real, que podemos identificar en las organizaciones territoria-
nómeno complejo en que se expresa la materialidad de las relaciones sociales en un les --desde los municipios y provincias, a las comunidades autónomas, landers, re-
determinado momento histórico, en unas determinadas condiciones sociales y en una giones administrativas, Estados-, que s~ constituyen alá par con el espacio material
ubicación geográfica. En las sociedades actuales son las relaciones sociales propias Institucion~s locales; organismos territoriales de distinto orden, urbanos, regionales,
del sistema capitalista que han venido a abarcar el mundo entero. En otras sociedades económicos, empresariales, se articulan como una formu específica del espacio so-
históricas han sido las relaciones sociales existentes ~n ellas las que han determinado cial, ubicada geográficamente,
el carácter del espacio social. La propia sociedad local o regional, o estatal, se perfila a través de procesos de
Cada sociedad, en cada momento histórico, de acuerdo con un desarrollo técni- identifitación territorial, de alianzas y de lealtades que operan a distintos niveles, y
co determinado, con un grado de organi1.ación interna y con unas formas de relación que obran como factores de inercia que facilitan la preservación de las configuracio-
social específicas, se sostiene y, por consiguiente, se reproduce en un doble y dialécti- nes espaciales adquiridas, cuando éstas han logrado arraigar en relación con el éxito
co proceso de reproducción material y de reproducción social, que se fundamenta en relativo en el proceso de acumulación y en la distribución del producto social, que
la transformación de la Naturaleza y e-n la propia transformación social, como dos ca- opera como una füerza de inercia en relación con la afirmación de determinadas leal-
ras de la misma moneda, es decir, como dos manifestaciones del mismo proceso. tades al territorio y a su conglomerádo social
La dimensión material de este espacio responde, por tanto, a una superposición Formas de pensar, hábitos sociales, identidades culturales, se confunden con el
de herencias y aportaciones implicadas, de procedencia histórica muy diversa, sobre las propio espacio material, a través de redes de relaciones personales y de círculos de
que se construye, destruye y reconstruye, de forma permanente, la sociedad capitalista ósmosis social, que proporcionan a estos espacios, en sus diversas escalas, un perfil
como una orgmüzación espacial. Espacios productivos diversos, desde los campos de propio, casi una personalidad, si usamos la metáfora del regionali'>mo geográfico tra-
cultivo y los bosques a las fábricas, caminos, infraestructuras de distinto orden; espacios dicional. Estos espacio.s operan como el fundamento consistente, que a veces se ma-
de la reproducción, como viviendas, escuelas, hospitales, templos, lugares de ocio. nifiesta como si fuera inamovible y eterno, sustancial, de la existencia material coti-
Es la dimensión física o material del espacio geográfico actual, modelado por diana de la sociedad.
los procesos sociales sobre los que se sostiene y desarrolla el moderno capitalismo, a El espacio es así, al mismo tiempo, la materialidad de la configuración física
escala planetaria, en nuestros días. Siempre sobre un espacio heredado, sobre un es- construida en el proceso histórico concreto de acumulación capitalista con sus media-
pacio construido en otros tiempos, bajo otras relaciones sociales y bajo otras condi- ciones técnico-científicas; la realidad_ de la configuración territorial que opera como
ciones técnico-científicas, bien de formas o etapas previas del capitalismo actual, bien la dimensión intangible del espacio; y ]as representaciones o imágenes individuales y
de otros sistemas económicos anteriores o preexistentes. sociales que contribuyen a arraigar esas configuraciones geográficas.
E1 desarrollo del sistema económico capitalista se sostiene desde sus orígenes Procesos como los de industrialización y urbanización han contribuido decisi-
en un proceso social que conlleva la construcción de un orden espacial apropiado, es vamente a modelar un espacio moderno, con sus perfiles locales, urbanos, regionales
decir, dirigido a facilitar su expansión a través de la acumulación de capital. Significa, y estatales, desde la perspectiva material, a través de la acumu1ación de capital fijo en
en primer término, eliminar aquellas barreras espaciales impuestas por la configura- forma de infraestructuras de diverso orden, tanto productivas como relacionadas con
ción espacial heredada Oexistente de anteriores sistemas económicos, sobre las que la reproducción social. Desde plantas industriales y vías de comunicación a vivien-
se levanta el edificio espacio-temporal capitalista. Sólo se destruye lo que se sustitu- das, dotaciones sanitarias y educativas, universidades, centros de investigación, espa-
ye. El capitalismo elimina las barreras preexistentes, o las que su propio desarrollo cios de ocio, entre otros muchos, distribuidos en localidades, en áreas regionales y en
provoca, produciendo nuevo capital fijo, nuevas infraestructuras, espacios de rela- marcos estatales.
ción, una organización territorial acorde con sus necesidades, e.u tiempo y lugar, una Al mismo tiempo han contribuido a modelar un espacio social subjetivo. El espa-
distribución fonr.;l-0n11-!,.¿f'!é":",ptadi\ a l.H división.del trabajo, que sea más favorable al pro- cio relacionado C:Qn-la SuQjetividad presenta_una doble faceta: corresponde al espacio
_______ , __ ,, __ ,_ __ - - - - - - -

U. GEOGRAFÍA PARA EL SIGLO XXI 39


38 GEOGRAFÍA HUMANA

del proyecto, es decü de lo imaginado para la acción, y al de la representación, como humana>:- (K.nafou, 1997: 11). Deriva de la propia concepción histórica de la construc-
imagen individual del espacio social, tanto material como mental. Y es un espacio del ción espacial.
discurso, porque sociahnente se expresa a través de una determinada forma, con térmi- El giro social de la Geografía conlleva un desplazamiento hacia los procesos
nos, metáforas, expresiones socialmente compartid.as, que se refieren al espacio social. sociales en su dimensión espacial o material. Este giro no es sólo un cambio de pers-
Supone la consideración de los discursos y de las prácticas de la representación pectiva, porque tiene consecuencias epistemológicas, porque afecta al moóo de reco-
del espacio por parte de los individuos y de los grupos sociales, incluida la propia geo- nocer y conocer la realidad, y a las herramientas que debemos elaborar y manejar con
grafía como un discurso sobre el espacio, como una representación del espacio. Éste · tal objetivo. Se impone atender en mayor rriedida a la acción. Reclamar atención pre-
no es neutro. Las geografías feministas, sobre todo, han mostrado hasta qué punto ferente hacia las acciones supone una forma de centrar el análisis geográfico en eI
transmite sfrnbolos, se presenta. como símbolo y ordena patrones simbólicos de indu- campo de los nwvimientos sociales.
dable incidencia social. Se trata de desentrañar, bajo las apariencias de estabilidad y persistencia que
Pensar el espacio de la Geografía de forma renovada y crítica, significa hacerlo han caracterizado la perspectiva geográfica durante más de un siglo, el movimiento
preStando atención no tanto a las cosas, a lo que llamamos objetos, como a los proce- que hace del espacio nna realidad social cambiante, en constante transformación,
sos. Reclam.:TI atención a los procesos es poner de manifiesto el valor del cambio, sig- y que hace de las mutaciones sociales el motor del espacio social.
nifica considerar la rea1idad como un sistema de relaciones más que de cosas. El cam- EJ acento sobre la acción es un rasgo destacado dé los enfoques teóricos que
bio, las mutaciones, los procesos, pasan a constituirse en la primera instancia de una surgen de la crisis indusirial y de la crítica al estructuralismo marxista. La temia de la
geografía renovada. Se trata de pensar el espacio en términos de interrelaciones, e regulación de Lipietz, de la estructuración de Giddens, o el énfasis sobre la acción de
imaginar lugares y regiones como puntos de encuentro de esas interrelaciones. Benno Werlen, representan otras tantas propuestas que coinciden en valorar el carác-
ter cambiante o dinámico de la realidad y el vincularlo con la autonomía de los agen-
tes sociales e individuos. Representa un giro hacia la dialéctica del cambio.
3. La geografía de los cambios: la geografía de las mutaciones

Davjd Harvey planteaba como fundamento para una Geografía, revitalizada y UN MUNDO EN MUTAC1ÓN
más relevante, el reorientar la disciplina hacia los procesos, hacia el movimiento y el
cambio, como alternativa a una orientación secular preferente que ha hecho de lo geo- Destacar el papel de la accióri~ responde a la propia experiencia del mundo con-
gráfico el equivalente a lo constante, lo permanente e inmutable (Harvey, 1988). temporáneo. El último cuarto del siglo xx constituye un período de singular acelera-
ción del ritmo histórico, en ámbitos tan distantes, aJ menos en nna primera aproxi-
mación, como el técnico y el cultural, entre otros, como el económico, el político, el
DE LO JNMUTABLE A LO CAMBIANTE urbano, el social.
Estamos inmersqs en un tiemPo de canihios sociales Profundos que se mani-
Durante decenios, y aún queda la inercia de esa concepción, los geógrafos han fiestan a escala planetaria y a escala doméstica por igual. El desarrollo técnico ha he-
buscado resaltar o descubrir bajo la apariencia de la movilidad los elementos e:structu- cho de la distancia y del tiempo dos categorías que no significan lo mismo que con
rales, y la idea de una geografía estructural sigue siendo una propuesta asentada en la anterioridad. Los espacios se han estrechado. El tiempo se ha comprimido. La veloci-
geografía, incluso como una alternativa elaborada. Se ha buscado de modo preferente dad de las transformaciones sociales convierte en evidencia lo que antes podía ser un
construir una imagen de este annazón trascendente al tiempo. simple supuesto teórico.
El arraigo intelectual de estos postulados que buscan la naturaleza profunda de Los procesos sociales se imponen en la observación y en la vivencia individual.
la realidad por encima de la apariencia cambiante es indudable. Ha primado en la Desde los que tienen lugar en el ámbito de la población, en sus distintas manifestacio-
Geografía la consideración de las formas de organización, de las estructuras subya- nes, como procesos. de movilidad a todas las escalas, como procesos de diferencia-
centes, de los patterns o modelos explícativos de la configuración espacial observa- ción pero también de mestizaje, a los que aparecen en el marco de la urbanización, en
ble. La Geografía se ha visto atrapada en un cierto fetichismo de lo persistente, de lo cierto modo el proceso dominante en la configuración del mundo actual, a lo largo del
inmutable. Paradójicamente esto sucede tanto en la Geografía de ascendencia natura- siglo X.X y llamado a serlo asimismo en el siglo XXI.
lista como en la de orientación económica, mmque el núcleo persistente sea muy dis- Desde la perspectiva geográfica y por tanto social asistimos a procesos genera-
tinto en uno y otro caso. lizados de mestizaje, biolúgico y cultural. Las sociedades contemporáneas aparecen
El tránsito desde estos enfoques formalistas a otros procesales que den priori- cada vez más como sociedades plurales, no sólo en el orden cultural, como han pues-
dad a los cmnbios, al movimiento, a las transformaciones, aparece como una toma de to de manifiesto los enfoques posmodernos y poscoloniales, sino también en el de las
conciencia de que ..:da geografía no es ya la disciplina que presenta el marco -princi- poblaciones y organización social y en su conformación espacial. Los procesos de
. palmente natnral- inmutable a fa. ~scala.histórica. en el. que. se desenvuelve 1a acción niestizaje y de movilidad espacial.. estrechamente implicados entre sí, constituyen un
"··---·-.-.-------

40 GEOGRAFÍA IfüMANA
LA GEOGRAFÍA PARA. EL SIGLO XXI 41
componente relevante del mundo contemporáneo, y tienen una dimensión geográfica /.La escala local, que debemos identificar con el ámbito o marco del mercado de
intrinseca. '·o-:o cuenca de empleo, desborda el concepto habinrnl de localidad o lugar. Res-
La ciudad industrial y el centro urbano de servicios surgido en el mundo mo-
derno estalla y se derrama a escala regional, se reorganiza bajo nuevos presupuestos
~?ano
,·~ lo que es el espacio o metropolitano, vm:ulado esencialmente~ la or-
ión del trabajo, condic1onado, ante todo, por el tiempo de acceso al nnsmo y
jerárquicos, integrada en las nuevas estrategias de acumulación capitalista. El deno- fhii'secuencia, por lo que se puede considerar un área de proximidad. Es el e~pacio
minado shopping transforma los espacios urbanos en EE.UU. y en menor medida en iére'nte O propio de la reproducción de la fuerza de trabajo y, por ello, el espacm más
Europa y otras áreas, alterando las relaciones heredadas de la ciudad preexistente. · ,- por la esfera doméstica y comunitaria.
Los espacios centrales se ven sumergidos por los procesos de re-apropiación Jn componente que determina una organización específica del espacio, de
social que representa el retomo de los grupos sociales de la clase dominante, en el po-
0 con su relación con estas funciones básicas, con especial incidencia en la su-
der y la econornfa, al espacio central urbano, en el proceso que los anglosajones han bierta diferenciación sexual del espacio, de los grupos sociales, de las clases
denominado gentrification y que en Europa se conoce como regeneración urbana. Un és. de las minorías. En expresión de Giddens, están en relación con prácticas so-
fenómeno que ha sobrepasado el carácter puntual y c-ircunstancial de hace dos dece- . ·. -~tinarias, es decir, con el mundo cotidiano, con el día a día. Es el espacio de la
nios para devenir un claro objeto geográfico de implicaciones sociales y políticas, · cia, del trabajo, de la vida cotidiana, de las relaciones personales, de la socia-
Los procesos geopolíticos dominan el mundo actual con una intensidad cre-
básica.
ciente, como fundamento de un nuevo orden de Dominación y de dependencia, asf a escala regional, o ámbito regional, está detenninada sobre todo por una cier-
como de las nuevas relaciones entre las áreas centrales y las periféricas, a escala pla- ·ca de concentración de capital fijo y de relaciones preferentes en la división
netaria y local. Las mutaciones sociales y !as muta.L'lones en la esfera del Poder, en las bajo, que suelen ir asociadas a un cierto grado de especialización productiva o
relaciones entre el Centro y la Periferia, en el ámbito de las relaciones de dominio y ·:fi'ótmca, en que juega un papel destacado 1a acumulación de capital fijo a lo largo
dependencia, en la redistribución de los equilibrios sociales y culturales, forman parte 'Irt_-é_Illpo, en forma de infraestructuras productivas de distinto orden, y la inercia
de la realidad actual. s'ecuente que resulta de la misma.
Los procesos de explotación de 1a Naturaleza, en su afección por parte de las ·,.,.,]~sel espacio de las relaciones productivas, de la integración productiva, de la
sociedades modernas, así como los procesos de entendimiento de las relaciones entre 'i!::mentariedad empresarial, de las infraeslructuras sociales, como universidad,
procesos sociales y procesos naturales, se han convertido en el último cuarto de siglo ales, grandes instalaciones lúQ.icas y'Ue ocio, grandes equipamientos comercia-
en un elemento central del desarrollo social, que afecta tanto a la ética social respecto éservicios, el comercio mayorista de suministro industrial, de las infraest:rnctu-
de !a propias relaciones sociales y del uso de la Naturaleza, como a las relaciones en- . Comunicación.
tre grupos sociales y áreas a escala local, regional, de Estado y planetaria. La Geogra- Tiende a mantener y acentuar el perlll socioeconómico, las alianzas de clase,
fía de la acción es, sobre todo, una geografía inmediata a los problemas de la sociedad inpromisos, las formas de distribución del poder, los mecanismos de su ejerci-
contemporánea que adquieren un papel dete1minantc a todas las escalas. :é:induso la producción de representaciones sociales aceptadas y compartidas que
La Geografía se ve obligada a compaginar la atención a lo local con la necesa- ah a consolidar una imagen de identidad y con ello de solidaridad y comunidad,
ria indagación de los procesos que tienen lugar a escala planetaria. La Geografía tiene -q'.:región con una imagen histórica más o menos arraigada.
que plantearse las relaciones entre los procesos que desbordan sobre el planeta en su ·<·-Es la escala tanto de las viejas regiones industriales como de las denominadas,
conjunto, y los que operan a las escalas que han sido el campo preferente de la Geo- {dudades globales, que desbordan la dimensión urbana, aunque la urbanización
grafía durante decenios: lo local, lo regional y el territorio del Estado. trasgo destacado de las mismas, caso del sudeste inglés, asociado a Londres, o la
de París. A otra escala, son los ejemplos de Barcelona como ciudad global, so-
do desde finales del siglo xx, y de Madrid como región urbana consolidada a
LAS ESCALAS DEL CMIBIO SOCIAL
de la Comunidad Autónoma, aunque desborde ampliamente los limites de ésta.
ta escala del Estado representa el marco territorial en el que determinadas
El carácter determinante de la escala a la que se producen los procesos y en la as de intereses y clases sociales, dentro de un contexto histórico específico, han
que se materializ~m las configuraciones espaciales del mundo actual constituye un es- O: de asegurar un espacio protegido de acumulación capitalista, Condiciones téc-
tímulo esencial en la renovación del utillaje geográfico y en el establecimiento de los :Y sociales y circunstancias históricas específicas, asociadas al ejercicio del po-
enfoques geográficos más adecuados para el entendimiento y explicación del mundo "blítico territorial y a ciertas reglas de convivencia y relación social, configuran
actual. spaci.o geográfico característico. Están basados, en su origen, en alianzas sociales
Las cuatro escalas de los procesos sociales de producción del espacio no son in- _Culadas a la progresiva definición de los modernos mercados nacionales, excep-
dependientes ni autónomas, ni proceden en igualdad, en dichos procesos sociales, tialmente ampliados respecto de los precapitalistas, más apropiados a las necesida-
pero forman parte del mismo sistema, y sus relaciones están marcadas, en cierto desarrollo capitalista. Corresponde con una cierta etapa, la inicial, del capita-
modo, por l~!.:ont:ra.9-t~if>l!.é:~1....9._IJ-l:L}Íg,Qfl.)i{;termin~Jes para el conjunto. inch~tr.iaJ ~------ ~ . - = ~ . : . .__ _
GEOGRAFÍA HU[\,lANA
LA GEOGRA.fiA PARA EL SIGLO XXI 43
42

Representa, al mismo tiempo, el marco político y social de las contradicciones La diferencia fundamental entre la idea original de PrObTfeso, con su perfil ideoló-
de clase que han opuesto al capital y el trabajo, y por ello al marco jurídico-político gico y en muchos aspectos simple o simplista, que domina el pensamiento y la ideo-
en el que se han negociado o pactado, en la lucha de clases, los regímenes de la repro- logía burguesa del siglo XIX, y el concepto moderno de Desarrollo, radica en la di-
ducción social, en especial, como más destacado, el que se ha venido a conocer como mensión crítica que este término y concepto presenta, y que podemos identificar en su
fordista, asociado al denominado Estado <lel Bienestar. La escala estatal representa, formulación más habitual como DesarroI1o Desigual.
ante todo, la de la regulación social en el régimen capitalista. El moderno concepto de Desarrollo surge de la evidencia social de la desigual-
La crisis de este papel del Estado como regulador de Jas relaciones sociales en- dad que es la que plantea la necesidad de contemplar la cuestión del cambio, en pri-
tre capital y trabajo, en la nueva etapa del desarrollo capitalista, ha resquebrajado el mer término en lo económico, desde la necesaria consideración de las diferencias con
significado del Estado como escala geográfica, en favor de la planetaria. que se produce y de las desigualdades que genera y consolida, entre áreas geográficas
La escala global surge en las nuevas condiciones de reproducción del capital y entre grupos sociales, sean de- clase, de sexo, de raza o de cultura.
que rompe con el marco estatal en el momento en que los factores técnico-cientfficos La dimensión crítica del Desarrollo cuestiona, como tal, la concepción simple
de la producción y de la distribución le permiten plantear y buscar la produc.ción de del Progreso burgués y ubica el análisis del cambio en un necesario frente dialéctico,
plusvalías casi ilimitada.<; en un mercado de trabajo universal, sin regulación, abierto, en cuanto los procesos de cambio, sea económico, social, cultural, generan contradic-
en el que es factible la movilidad extrema del capital, y en el que se acelera la circuJa- ciones evidentes en su desenvolvimiento y operan com.Ó factores de discriminación.
ción del capital y de la fuerza de trabajo. El cambio y el Desarrollo quedan sujetos al mundo de las relaciones sociales.
La deslocalización productiva ha facilitado estrategias empresariales de compe~ La dimensión espacial del Desarrollo es de inmediata evidencia. Las desigual-
tencia a salvo del control regulador de los Estados, sobre todo en las áreas tradiciona- dades en el desarrollo, sea éste considerado bajo cualquier perspectiva, se man:ifiest.'l
les de crecimiento del capitalismo industrial, en Europa y América del Norte. Ha pro- como una realidad observable y de una u otra manera, mensurable y comparable, Son
vocado la aparición de nuevas áreas de producción, que han incorporado a decenas de desigualdades sociales que encaman espacialmente, que distinguen sitios, lugares, re-
millones de nuevo::, trabajadores industriales, hombres, mujeres y niños, en condicio- giones, países, y que confieren al mundo el rango de un mosaico de teselas contra-
nes excepcionalmente favorables para la obtención de plusvalías y, en consecuencia, puestas, por el acceso a la riqueza, por la disponibilidad de conocimiento, por el gra-
para la acumulación y circulación del capital. do de emancipación social e individual, por las fonnas e intensidad de opresión, entre
Las relaciones económicas se han hecho universales tanto e.n el ámbito finan- otros muchos aspectos.
ciero como en el de la producción. Los medios de comunicación han consolidado la El vínculo entre el desarrollo...de 1a acumulat:ión capitalista y los procesos de di-
posibilidad de la intercomunicación instantánea entre todos los lugares del planeta. ferenciación social que podemos identificar como desarrollo desigual ha venido a ser
Las modernas infraestructuras de comunicación penrúten un flujo constante e inme- un componente central de los análisis geográficos, en relación con los problemas que
diato de mercancías, de bienes, servicios y personas. Se ha hecho realidad un mundo sustentan las preocupaciones de las sociedades del siglo X)CI.
unitario: «un mundo», asociado a la expanSión del capitalismo, como formulaba
Marx en el siglo XIX y al que se refería Wcndell \.Vilk.ie en 1943, en una obra titulada
precisamente One World. 4. La geografía de los problemas sociales
Las distintas escalas del espacio responden a la propia lógica de la reproduc-
ción social y se inscriben en los procesos de diferenciación social y espacial inheren- En los últimos decenios se ha extendido entre los geógrafos la convicción de
tes a ella. Se entienden en el cambio social. Cambio y Desarrollo constituyen dos di- que la geografía debe orientarse, en cuanto a sus objetivos de análisis o investigación,
mensiones o aspectos de la realidad social del mundo contemporáneo. hacia los grandes problemas sociales que caracterizan el mundo actual, que pueden
ser abordados desde un enfoque espacial.
La propuesta de usnr la Geografía para analizar problemas de carácter relevante
CAMBIO, PROGRESO Y DESARROLLO
no es formalista. No significa un mero cambio de objeto o de temática en la investiga-
ción geográfica. Centrar problemas conlleva un cambio sustancial desde la perspecti-
La noción de cambio y transfomiación aparece como un fundamento de: la so- va epistemológica, porque supone romper con esquemas de aproximación intelectual
ciedad europea tal y como ésta se define a partir de la Ilustración. La clave de la nue- a la realidad arraigados y sustentados en la parcelación del conocimiento, de raíz po-
va sociedad tiene nombre, y es eI Progreso. Esto es, un desarrollo cbntinuado hacia el sitiva, que se generaliza en la Geografía moderna sobre todo en la segunda mitad del
futuro, garantizado por el uso de la ciencia para un mejor y más seguro aprovecha- siglo X)C
miento de las fuerzas naturales, para una mejor y más conveniente organización so- Algunas de las más importantes y acuciantes cuestiones de nuemo tiempo son
cial, para un incremento asegurado del bienestar material, social, individual y moral geográficas. Tanto si se trata de la globalización, la rápida diferenciación entre socie-
de los seres humanos. En definitiva, para una asegurada emancipación del individuo dades y lugares, o las relaciones entre sociedad y naturaleza y cada una de ellas con la
y._Ge.1.-::i: s.0cid.J;td-=<'fo~a..signorancia. de fa opresión, de la miseria. A._;_ , ___ ,.__• __ J1eresid.ad..d~-ser replanteadas_ de forma imaginaúva.
44 GEOGRAFÍA HUMANA LA GEOGR...4.FÍA PARA EL SIGLO XXI 45

LAS ESCALAS GEOGRÁFICAS DE LOS PROCESOS SOCIALES mente, se resalta la aparición de lo local como el contrapunto de los. procesos de glo-
balización.
El término globalización se ha introducido en los últimos decenios del siglo xx Desde una perspectiva geográfica la global_ización aparece como un sistema de
como un concepto de referencia que domina las imágenes de uso habitual entre los organización del espacio a escala mundial, que afecta tanto al espacio productivo como
geógrafos, y como un poderoso marco de los estudios sociales y culturales·. Con él se a los espacios de la reproducción social, que se ordena a partir de un conjunto de aglo-
alude a las nuevas condiciones de desarrollo del capitalismo, caracterizadas por la di- meraciones locales, de distintas dimensiones, que podemos identificar como· regiones.
mensión planetaria de las mismas. · Las áreas más dinámicas operan como nodos de desarrollo a escala regional pero con
influencia mundial. En ellas tienen lugar los procesos de consolidación, expansión,
sustitución más evidentes, en los que se realiza el proceso de acumulación de capital.
Globalización y desarrollo capitalista L:1.i'> <Ílea.::; 1ueuuS diuiliui1.,i:l..,), luduSu la1> LJUC: hilll V_l)~aadu i.;v1111J uudu.., de de..,a-
rrollo importantes eri el pasado, experimentan un proceso de decadencia, de retroce-
El Capitalismo constituye la fuerza esencial que modela el espacio mundial en so, de desintegración incluso, consecuencia del envejecimiento y obsolescencia de
la actualidad. Son las relaciones sociales que se generan bajo el régimen de mercado sus infraestructuras productivas y sociales y de su ineficiencia desde la pers.pectiva
y del beneficio mercantil las que determinan los principales proce.sos de cambio y dis- de la acumulación capitalista. ·
tribución de personas, bienes, riqueza, y las _que producen las imágenes e ideologías Ambos procesos coexisten. La aparición de nuevos nodos de desarrollo o regio-
que constituyen las representaciones sociales dominantes. nes, la expansión o la decadencia de otras, en un sistema caracterizado por la frag-
La escala global surge en las nuevas condiciones de reproducción del capital mentación espacial. El sistema mundo de la globalización se construye sobre espacios
que rompe con el marco estatal. Los factores técnico-científicos de la producción y de discontinuos.
la distribución permiten plantear y buscar la producción de plusvalías casi ilimitadas La localidad representa el espacio de la proximidad. Induce la pertenencia es-
en un mercado de trabajo universal, sin regulación, abierto, en el que es factible lamo- pacial y se manifiesta a través de círculos de relación o soClabilidad, esenciales en la
vilidad extrema del capital, y en el que se acelera la circulación del capital y de la fuer- movilización de los individuos, en la participación social de éstos. El espacio local
za de trabajo. proporciona a cada actor individual, a cada persona, el acceso a las representaciones
En estos nuevos marcos espaciales, en muchos casos sin aparente referencia te~ ideológicas dominantes, por las que _se integra en un mundo universal.
rritorial definida, en los que se desenvuelven las relaciones sociales modernas, Ios obje- Estos círculos de relación, sieÍnpre de carácter social, ubicados localmente, ase-
tos de la investigación geográfica deben atender tanto a las nuevas formas o regímenes guran de modo natural y de forma más o menos permanente o continuada. los proce-
de acceso al mercado que detennina las 1ineas de fuerza de los cambios espaciales a sos de identificación social, de cohesión, al mismo tiempo que pwporcionan eficacia
escala mundial, y a las manifestaciones locales y regionales. a la acción del individuo y del grupo. Son estos procesos locales los que constituyen
El sistema mundo no ha anulado ni hecho desaparecer el espacio local, el lugar; Jo. esencial de la Uamada globalizaci6n.
pero es indudable. que lo ha transformado, en Ia medida en que ningún espacio local,
ninguna localidad, puede .aislarse del influjo de las relaciones sociales que se impo-
nen a escala planetaria. No existen lugares al margen del sistema mundo. Sólo cambia Lugares y regiones
el régimen de relaciones entre ellos.
Las mediaciones territoriales siguen siendo determinantes en la configuración La globalización se sostiene sobre espacios locales y regionales. Las infraes-
espacial del mundo contemporáneo y no sólo en el campo económico. Los procesos tructuras de todo tipo adquieren un .papel relevante y el capital fijo acumulado en
globales no Se superponen sino que se confunden con los que tienen lugar a otras esca- ellas, como planteaba Harvey al respecto, adquiere una importancia decisiva en la di-
las. Localidades, ciudades, regiones, Estados, forman parte de esa malla geográfica. Lo ferenciación regional. Interviene como un factor determinante en los beneficios eco-
geográfico adquiere una presencia renovada. En esta red de relaciones la mediación e..<;- nómicos de la globalización. Es lo que proporciona nuevos horizontes a la geografía,
pacial adquiere una imp.oJtancic!..SObresnliente, en la medida en que el espacio, local o como una perspectiva útil y necesaria en estas circunstancias: <<se ha insistido tanto
más amplio, facilita o proñii.Iévé la eficacia de los agentes sociales para la acción o mo- acerca de la neutralización de la geografía gracias a las nuevas tecnologías que por el
vilización social. Agentes económicos, agentes políticos, empresariales, colectivos so- contrario es importante poner énfasis sobre el lugar, las ínfraestructuras y los empleos
ciales, .entre otros, que son los que construyen el espacio. no especializados» (Sassen, 2000).
Los análisis cóticos del proceso de globalización vienen poniendo de manifies- Estos espacios locales dinámicos corresponden, en realidad, a áreas con un al-
to que este proceso universal, la g1oba1Ización, se apoya en la existencia de otros pro- to grado de urbanización, identificadas como ciudades globales, que por su escala, su
cesos que tienen una dimensión local. Se identifican con áreas especialmente dinámi- grado de organización y cohesión interna, sm, pautas de desarrollo, podemos identifi-
cas, corno ciudades o áreas urbanas, en unos casos, regiones, en otros, en las que se car con un ténnino geográfico de arraigo corno es el de región. Son espacios para los
sustentQll-.]os cambios y la dinámica de lo que se presenta como universal. Paradójfr.:a- que parece pertinente y operativo el conCep_to de región, porque identifican la de .re1
46 GEOGRAFÍA HUMANA LA GEOGRAFÍA PARA EL SIGLO XXI 47

localidades, infraestructuras, solidaridades económicas y sociales, sentimientos de La universalidad de la urbanización


pertenencia, vínculos productivos, relaciones intelectuales, saber hacer técnico, que
ordena la sociedad moderna: ,,Esta malla nos re:O:U.te al antiguo concepto de región» Las áreas urbanas, en particular los grandes conglomerados urbanos denomina-
(Sassen, 2000: 110). dos ciudades globales, aparecen cada día con mayor fuerza y evidencia como elemen-
Todo parece indicar que la escala determinante para entender los procesos glo- tos clave en la producción de plusvalía y con ello en la generación de beneficios. El
bales y locales es la regional. El enfoque regional y el concepto de región,_ como un espacio urbano, o mejor el proceso de urbanjzación, se convierte en eje del desarrollo
área de interrelaciones intensivas, de acumulación de capital, de concentración y re- y de la competencia a escala mundial, y se perfila como parte de una estrategia eco-
¡¡ novación de infraestructuras, de coordinación e integración empresarial, son claves en nómica y social en la reproducción del sistema capitalista, en la que el mercado inmo-
;¡ el desarrollo global, porque- son los factores determinantes del éxito y expansión em- biliario adquiere un papel deterrninante de la inversión productiva. La movilización
il presarial y del éxito y ascenso individual, en el marco de relaciones económicas y so- del mercado inmobiliario urbano representa un componente esencial de la acumula-
ciales caracterizadas por la dispersión geográfica. El espacio regional adquiere una ción capitalista en el marco neoliberal, a escala mundial, tanto en el Centro, países
dimensión estratégica en la globa1ización. capitalistas, más avanzados, como en la Periferia, en los países del antiguo Tercer
Se trata de un espacio en el que es esencial el capital fijo, en el que las infraes- Mundo, acelerando las contradicciones entre producción y reproducción social, en re-
tructuras de todo orden ejercen un papel sustancial en las estrategias económicas y lación con eJ incremento drástico de ]os valores del suelo Yla vivienda.
sociales, porque, ~<paradójicamente es esta infraestrnctu.ra 1a que puede incrementar Un formidable proceso de cambio caracteriza, en estos aflos y en el presente,
los.beneficios económicos derivados de la telemática». En estos espacios regionales con indudable proyección hacia el futuro, las áreas urbanas tanto en las sociedades ya
es determinante el capital social acumulado en forma de capacidad de innovación, de urbanizadas como en las que están experimentando ahora el tránsito d6sde un espacio
recursos intelectuales, de acceso a los medios de comunicación, de masa crítica en la ordenado ruralmente a otro urbano.
investigación de punta, de capacidad u oporu.midad de relación. Bienes tangibles e in- JJJs procesos de urbanización no son exclusivos de las sociedades de elevado
tangibles que reposan sobre la existencia de infraestructuras consistentes, técnicas, desarro11o material, si tenemos en cuenta que la tasa de urbanización más elevada en
científicas, sociales, que tienen un carácter de aglomerado espacial, por debajo del estos inicios de1 siglo XXI se encuentra en el África al sur del Sáhara, con previsiones
Estado, por encima de lo local. que Consideran que en los próximos diez años el desplazamiento hacia las ciudades
En el fondo subyace un proce.<;O de diferenciación creciente entre las áreas re- del África occi<lenta1 afectará a 50 millones de personas.
gionales que han logrado insertarse en las mallas de comunicación e intercambio a es- Son las grandes áreas urbanaS o ciudades globales, los escenarios sociales de la
cala internaClonal y mundial, y las que carecen de esa inserción. Por una parte las re- competencia internacional, que han suplantado a los Estados. Una competencia por el
gion_es dinámicas y potencialmente competidores en este marco mundial, por otro los mercado residendal. E1 urbanismo ha suplantado a la industria corno motor del desa-
espacios supervivientes, para los que el dominante discurso económico y político sos- rroI1o capitalista, como cimiento de su expansión. E1 proceso de urbanización es el
tiene el llamado <<desarrollo sostenible o endógeno,>, reservado para estos espacios nuevo inductor de industrialización, invirtiendo la relación clásica que ha dominado
subsidiarios o dependientes, que, a distintas escalas, configuran el nuevo universo geo- en los siglos :x::IX y XX. ,
gráfico. La capacidad para el acceso al mercado transnacional delinca las nuevas di-
mensiones, las líneas profundas del Poder a escala mundial.
En este proceso de configuración de un nuevo espacio geográfico global ad- Campo y ciudad: La reordenación social del espacio urbano
q niere un creciente protagonismo el proceso de urbanización.
Tres componentes destacan en este proceso de urbanización: a) el de produc-
ción social de la nueva ciudad, del espacio urbano, caracterizado por la apropiación
Los PROCESOS DE URBANIZACIÓN de las áreas centrales, abandonadas en el pasado, a favor de la expansión peri.urbana;
b) el de la reproducción social, basado en el estricto control social, bajo la forma de la
Los procesos de urbanización del siglo XX1 se insertan en el marco de una reor- intervención autoritaria, la represión y la imposición de nuevas formas de disciplina
ganización del papel de las áreas urbanas, a escala mundial y regional, en las estrate- social. Son dos cuestiones esenciales, geográficas, hac'ia las que se orienta el desaffo-
gias del neoliberalismo capitalista. Esta reorganización afecta a las áreas urbanas llo urbano y la propia geografía., y e) el de las nuevas relaciones ciudad-campo, en re-
como espacios de la reproducción social, en términos equiparables a los de] primer li- lación con el nuevo papel de las áreas rurales en un espacio global y urbanizado.
beralismo del siglo XIX. Son las áreas privi1egiadas de los nuevos procesos de acumu- En el primer aspecto, el elemento clave lo constituye la transformación de las
lación capitalista, vinculados a Ja producción de espacio urbano, que aparece como operaciones puntuales de renovación urbana en estrategias sistemáticas que incluyen
una producción esencial en este nuevo milenlo. grandes proyectos de la denominada regeneración urbana que identifican el objetivo
central de las políticas urbanístícas actuales. El proceso es universal Y un componen-
te _de<)tacado del mismo es la dominante alianza entre planificación púbhca urbana,
--- -----·" ------

48 GEOGRAFÍA HUrvIANA
LA GEOGRAFÍA PARA EL SIGLO XXI 49
intereses privados y capital público, que se convierten en un objetivo geográfico fun- Surgen y se practican nuevas formas de disciplina y control social, que dirigen
damental.
!
las políticas urbanas y hacen hincapié en la seguridad, provocando intervenciones que
La participación activa del capital público en las operaciones de gent,-ijicación, configuran un espacio urbano represivo, lo que en EE.UU. se conoce como {<ciudad
.1 aparece como un cambio significativo. La intervención del gran capital de carácter revanchista>>. EJ espacio urbano se fragmenta en células que se distinguen por su gra-
!/ global t.ambién aparece como un rasgo nuevo en las grandes operaciones de renova- do de seguridad.
;:¡
ción de los centros urbanos e incluso en áreas de menor significación urbana, en áreas La ciudad global se moldea para facilitar el desarrollo de las nuevas estrategias
i'I urbanas o suburbanas.
urbanas de producción de suelo y para asegurarla frente a los perdedores de este pro-

¡
'I
1
EI proceso de regeneración urbana que surge en el entorno central se difunde
hacia el exterior y el resto del área urbana, de acuerdo con sus valores ambientales o
arq_uitectó-nicos, en relación con la valoración social de] _paisaje urbano. Aspectos
como los de carácter patrimonial histórico no son neutros. Se incorporan a la produc-
ceso social, mediante el dise.ño y la práctica de una política de control enérgico, auto-
ritario, de músculo, basada en la represión social, aunque se presente bajo la capa
aparente de seguridad ciudadana o de protección frente a lo que se perfila cowo plaga
,:¡11 · social. En general frente a los que son diferentes. Se construye la ciudad policial. La
l'i ción urbana, a la valoración de carácter económico del espacio. ciudad segura para 1os nuevos ocupantes.
¡:¡ La onda regeneradora supone la construcción de un nuevo paisaje urbano, es
k:
fl
Se producen, al mismo tiempo, nuevos procesos de modelado de los espacios
decir, una nueva materialidad física, que integra vivienda, áreas comerciales, espacios de reproducción, qU:e afectan a los sectores de clase media, de acuerdo con diferen-
i1 de restauración, equipamiento cultural, espacios verdes y espacios abiertos. Este pro- cias de sexo, estado, nivel cultural, responsabilidad profesional, que se insertan en el
ceso perfila una creciente estrategia de acumulación capitalista para competir en la proceso más general de regeneración urbana. Los procesos de renovación urbana se
economía urbana, de tal modo que el proceso de gentrification se inserta en la compe- mezclan con otros de segregación y diferenciación. Procesos internos asociados al de-
tencia global entre los grandes centros urbanos, es decir, las ciudades globales, que se sarrollo urbano que se mezclan y, en parte, se confunden, con otros más generales,
presenta bajo la capa de ~<regeneración urbana>>, que caracteriza de forma especial las que confluyen en un resultado semejante: los espacios de la diferencia..
políticas urbanística~ de las ciudades europeas en general, que en ciertos casos se pre- Las áreas rurales adquieren una nueva dimensión. Se insertan en el espacio glo-
senta como una política o estrategia urbanística para contener la expansión periurba- bal introducido en el mercado del suelo. Como un elemento del espacio urbanizado,
na, lo que permite presentar el proceso como positivo desde la perspectiva ambiental. pero diferenciado del espacio urbano propiamente dicho por sus densidades menores,
Las nuevas estrategias económicas que dirigen la inserción de la ciudad como Como un espacio valorado cuyos c~acteres físicos o sociales son absorbidos cultural-
espacio privilegiado de la competencia internacional, en la producción de espacio ur- mente, adquieren valor de cambio, se integran en el mercado del suelo de la sociedad
bano, conllevan consecuencias sociales directas e indirectas. Éstas por la vía del mer- global. Como «espacios naturales>:,, es decir, espacios socialmente valorados por los
cado del suelo y de la vivienda, que expulsa a los grupos sociales y clases con menos atributos físicos que la sociedad identifica y define, en relación con patrones específi-
capacidad económica hacia espacios marginales. Las directas porque supone la movi- cos, desde la bíodiversidad al paisaje; como «espacios culhlrales», porque se recono-
lización de las poblaciones ocupantes de las áreas centrales, expulsadas o marginadas. ce el perfil o configuración introducida por la presencia humana. En definitiva como
1 El proceso tiene un protagonismo social determinante, por cuanto aparece con fragmentos de la superficie terrestre a los que se les otorga un valor de cambio que les
un perfil de clase muy definido, dado que las poblaciones o grupos que intervienen en convierte en mercancía cultural y, por ello, se les incorpora al mercado del suelo.
;,
este proceso de vuelta al centro urbano son de clase media y alta, quedando excluidos La progresiva integración de las áreas rurales en el espacio urbanizado, la re-
tanto los grupos sociales de trabajadores u obreros, como los de origen inmigrante,
r sobre todo exterior, africanos, asiáticos, cuyo destino, por otra parte, suele ser la ex-
pulsión, precisamente, de las áreas centrales en que se ubican dentro de un marco de
construcción de estos espacios rurales en el marco de las nuevas regiones que se cons-
tituyen, Ias nuevas funciones, formas, sociedades que se configuran en las áreas rura-
les, las nuevas imágenes y representaciones sociales con que se contemplan y se
1 estructura urbana moderna. Representa una rotunda victoria ideológica de las visjo- justifican sus transformaciones, constituyen o~jetos destacados de interés geográfico.
nes neolíberales de la ciudad.
En relación con los cambios intensos que presentan en determinados ámbitos y con
Las políticas de control social tienden a garantizar esta sustitución social, en los efectos que las transfommdones globales y regionales tienen sobre las viejas o
primer lugar frente a la resistencia activa, como pueden ser los movimientos de ocu- tradicionales, sometidas a·la tensión entre el abandono y la mercantilización.
pas, que se oponen al proceso de la denominada regeneración y frente a los grupos de
sin techo. Por otra parte, el control social se impone frente a sectores sociales cada
vez más numerosos, alimentados por las políticas de desregulación, que expulsa a una Los ESPACIOS DE LA DIFERENC!A. LA SOCIEDAD PLURAL
población trahajadora creciente de los marcos de disciplina social del mercado labo-
ral propio de] régimen fo.rdista y frente a los nuevos segmentos de fu~rza de trabajo Uno de los procesos más relevantes del mundo contemporáneo es el de la movi-
marginal de distinto orige11, inmigrante sobre todo, escasamente integrada en pautas lidad y el mestizaje, en relación con el cual se asienta uno de los proyectos más ex-
de disciplina laboral, o que tienen y comparten modalidades de control independien- pansivos de la geografía en los últimos años, por vías distintas, el de la diferencia.
te~ <;_on i::@~cidad de_resi~tencia, por razones culturales diversas. ~ - c . . . s , . _ , _____ _
Constituy~_un marco de referencia espacial, .surgido de la corrienre cultm;2-J,...1;p1?G@~-
r
50 GEOGRAFÍA Hllli'IANA LA GEOGRAFÍA PARA EL SIGLO XXI 51

templa también las cuestiones de la identidad, tanto de género como sexual, étnica o 5. Naturaleza, ética y sociedad: del medio ambiente al patrimonio
de clase, entre otras.
Es él fruto del pensamiento posmoderno y pü'scolonial, tanto en lo que tienen El último cuarto del siglo xx ha supuesto la consideración de la naturaleza y el
de crítica a la modernidad como en lo que representan de nuevas propuestas o enfo- medio ambiente en la geografía desde supuestos conceptuales renovados, alejados de
ques respecto de los fenómenos sociales, con la reivindicación de fonnas de pensar y las concepciones imperantes en la tradición geográfica. Ha significado la introduc-
de objetos de conocimiento al margen del occidentalismo y del eurocentrismo. ción de nuevas dimensiones para estos conceptos, en particular el de Medio Ambien-
Las migraciones a gran escala generadas en el marco colonial y poscolonial te, que ha adquirido un perfil específico, que no procede de la Geografía sino de Jos
¡i,1 han dado origen a sociedades mixtas, impensables hace apenas un cuarto de siglo,
salvo en las áreas colonizadas, en el Tercer Mundo, en el que se configuran, desde.
movimientos ecologistas.
La Naturaleza ha sido y es considerada en forma equivalente a Medio Ambien-
:1[! hace varios siglos, sociedades mestizas y plurales (Troll, 1964). El proceso no sólo no te, de.modo muy particular en la tradición geográfica, en la que el Medio o Enviran-
i!· ha terminado sino que de hecho más bien puede decirse que apenas se ha iniciado. .ment, se ha identificado, con el medio físico. El pensamiento critico moderno ha con-
' Constituye uno de los objetivos más relevantes del análisis geográfico. tribuido a replantear los conceptos de Naturaleza y Medio Ambiente. En la actualidad
[i Los procesos de movilidad configuran el nuevo espacio de las reservas de fuer- es cada vez más evidente que Naturaleza y Medio Ambiente son representaciones so-
za de trabajo a escala planetaria. Cada año, entre 2 y 3 millones de personas emigran ciales. Son representaciones sociales insertas en los procesos de producción y repro-
en el mundo. Más de la mitad se dirigen hacia Estados Unidos, Alemania, Canadá y ducción social.
Australia. Al inicio del siglo XXI, 130 millones de personas viven fuera de su país de El giro principal procede de que han puesto de manifiesto la existencia de
[ nacimiento. Son el fundamento de una nueva sociedad mestiza o híbrida, cuyo perfil problemas sociales que tienen que ver con el uso y explotación de la naturaleza, proble-
aparece con claridad en los países más desarrollados, en el Centro capitalista, tanto en mas denominados ambientales o medioambientales. Ta.les problemas tienen un carácter
1 social y Una manifestación cultural, que los abre a distintos campos de conocimiento.
f.i los Estados Unidos, un país forjado sobre la inmigración, como en Europa, en propor-
¡;¡ Las contradicciones esenciales entre desarrollo capitalista y preservación de los
ciones crecientes.
i¡' La inserción de grupos sociales diferenciados desde la perspectiva étnica, ra- equilib1ios físicos sobre los que descansa la supervivencia humana forman parte de la

cial, cultural, además de económica, de una población formada en su mayor parte por problemática de los tiempos presentes. Desde esta perspectiva son parte del horizonte
trabajadores o personas en búsqueda de trabajo, ha generado uno de 1os procesos más de la Geografía Humana, porque c-qp.stituyen fenómenos y procesos derivados de la
destacados del siglo XXI, el del mestizaje social y cultural, al tiempo que plantea el acción social, de las colectividades sociales, de los agentes sociales, que inciden so-
problema central de la diferencia en las sociedades modernas. La diferencia como bre los procesos físico-naturales y alteran los equilibrios naturales preexistentes.
una construcción social que se inserta en los procesos de- globalización y acumulación
capitalista y que tiene una dimensión geográfica esencial. Constituye un proceso geo-
gráfico a escala mundial e intercontinental y representa uno de los procesos clave en JV1EDIO A!IIIBIENIB Y PAISAJE
la construcción de los espacios urbanos modernos y de las nuevas regiones.
La aproximación a estos problemas y procesos se ha producido, sobre todo, Rl medio ambiente como concepto moderno está vinculado a los efectos negati-
desde enfoques culturales de distinto orden, con especial. relevancia de los denomina- vos de la sociedad humana sobre el entorno, en particular en el contexto de lo que de
dos poscoloníales, La interrogación poscolonial plantea a la geografía la necesaria re- modo general se denomina contaminación y de forma más particularizada, degrada-
visión de las condiciones históricas de su construcción como disciplina al mismo ción medioambiental. Se configura como un concepto e ideología en relación con el
tiempo que de atender a un campo en el que se mezcla discurso ---el colonial e -impe- carácter irreversible que adquiere, en muchos casos.
rialista- con sus componentes ideológicos y las pnícticas de explotación económica, Se trata de la pérdida de biodiversidad como consewencia de la desaparición
dominación política, violencia social y agresión sobre la Naturaleza. Perspectivas en de especies y hábitats, de la eliminación de poblaciones enteras, la degradación com-
las que estos enfoques imponen la renovación de lo que han sido fommlaciones asen- pleta de los recursos, Ia deforestación sistemática de amplias áreas, o lo que se ba ve-
tadas durante decenios. nido a denominar desertización, en relación con el deterioro o degradación de los sue-
Se plantea y se impone-n nuevas formas de abordar la realidad de las sociedades los y el incremento de la erosión superficial.
indígenas, de las colectividades que no pertenecen o no se han integrado en el marco El estudio de los fenómenos sociales que entrañan la modificación de los proce-
cultural y económico de Occidente, y de atender a sus especificas formas de pensar, sos y elementos físico-naturales y de las consecuencias o resultado de dichas altera-
contemplar e intervenir en el mundo, incluida su percepción y conccpc-ión de la Natu- ciones, en la geosfera, constituye un campo fundamental de una geografía moderna.
raleza, y sus relaciones con el mundo físico. Integrar las cuestiones de carácter medioambiental y físico-naturales en el campo de
Se trata de considerar cómo se constrnyen los nuevos espacios geográficos, en los problemas sociales de relevancia geográfica es un objetivo geográfico. El esfuerzo
el horizonte del siglo XXI, y de revisar, desde una perspectiva geográfica, cómo se han de unificar la dimensión físico-natural y la dimensión social, que constituye un rasgo
construido los espacios existentes, desde enfoques menos emacéntrir::os_ sobresaliente en la geografía del siglo XXI, es. esencial..

.ic ..
-----···· ------

52 GEOGRAFÍA HUMANA LA GEOGRAFÍA PARA EL SIGLO XXI 53

Lo fundamental en este esfuerzo es el dirigido hacia problemas sociales, con debe ser un objeto de atención preferente de una geografía moderna inserta en los
enfoques sociales, desde interpretaciones sociales, aunque incorporando herramientas movimientos sociales contemporáneos.
conceptuales y técnicas experimentadas en el ámbito de- la geografía física. Y hacerlo La producción social de Patrimonio Territorial afecta a espaci9s u objetos so-
de forma crítica. La geografía debe orientarse hacia el entendimiento de estos proce- cialmente obsoletos, a los que otorga un valor de uso cultural, como objetos a conser-
sos que son c1ave en el mundo actual, con autoridad para discriminar lo que es ideolo- var, los transmuta en mercancía, y se manifiesta como creador de un valor de cambio.
gía de lo que es conocimiento riguroso. El mismo efecto tiene la valoración patrimonial de determinados elementos del entor-
La consideración critica de las ideologías asociadas a la Naluraleza, el Medio . no físico-natural, cuya motivación conservadora y protectora estimula la explotación
Ambiente y el Paisaje constituye un objetivo añadido de una geografia actual riguro- mercantil de los mismos.
sa,. en relación con la influencia excepcional y la difusión que esas ideologías tíenen De forma equivalente a la demanda de Patrimonio se ha producido la demanda
en estos ca.w.pus. de medio ambiente, la demanda ecológica. Un ambientalismo de ricos, que ha intro-
Este sesgo ideológico supone la -dicotomía naturaleza y sociedad, en la que el . <lucido, en su perfil de calidad de vida, condiciones medioambientales y de paisaje.,
campo aparece como un escenario romántico identificado con lo natural y la ciudad exigentes, origen de una demanda mercantil consistente y solvente. Un medio am-
como el mundo de la técnica y la máquina, lo antinatural. Una deriva ideológica que biente de ricos que tiene poco que ver con el medio ambiente de los pobres o de quie-
impregna los estudios y enfoques medioambientales, los del mundo rural y los del nes no se pueden págar ni entornos vitales de calidad ni el disfrute ocasional de los
paisaje. mismos.
El paisaje sustenta ideologías y acciones que suponen dominación y exclusión. El conflicto habitual entre la definición patrimonial o conservadora., que le otor-
Distintas corrientes de pensamiento, tanto culturales como marxistas o materialistas, ga un valor de uso y le confiere un perfil conservador, y la generación inmediata de
han puesto de relieve la estrecha vinculación del paisaje como representación con las accione_s individuales y sociales encaminadas a utilizar el valor de uso en provecho
específicas relaciones sociales, relaciones de clase y relaciones de dominio y depen- propio, individual o colectivo, es bien conocido. La tensión entre uso mercantil y con-
dencia. La lectura de estas interpretaciones forma parte de la investigación geográfica servación sitúa uno de los campos relevantes del foco geográfico en el mundo actual,
de igual modo que los procesos culturales y sociales asociados a 1a valoración y ex- como uno de los problemas socialmente relevantes de las sociedades contemporáneas
plotación del paisaje y de otros elementos del espacio geográfico. La construcción de del siglo XXI, en que se ventilan las contradicciones entre ética y beneficio, entre con-
un concepto geográfico a partir de la noción cultural de paisaje constituye uno de los servación y uso. ,,.
rasgos más relevantes de la geografía moderna, desde los enfoques culturales predo- La Geografía se sitúa en Ja charnela obligada de la explicación de estos proce-
minantes en la primera mitad del siglo XX. sos sociales que afectan al espacio geográfico, en unos casos por su valor patrimonial,
En la segunda mitad del siglo XX se ha producido un excepcional desarrollo de en otros por su valor medioambiental. Por tradición estos problemas afectan a áreas o
una cultura social invasora en el orden intelectual, que ha introducido la valoración elementos que han sido el objeto central de la investigación geográfica, física, rural,
del paisaje, tanto en términos urbanos como rurales y físicos o naturales, como·un urbana. Las nuevas dimensiones de estos componentes del espacio geográfico consti-
objeto de consumo, o 1o que es lo mismo, com.o un bien de uso cultural. Tiene un ca- tuyen un objetivo principal de la geografía. La discipli;rra geográfica tiene mucho que
rácter selectivo, en cuanto sólo determinadas fracciones del espacio terrestre son deli- aportar a la acción social en la tarea de identificación y valoración patrimonial y me-
mitadas como paisajes con valor de uso cultural. dioambiental, así como en su entendimiento riguroso.
La demanda de este producto cultural y, como consecuencia la oferta, está aso- Tiene una función primordial en la crítica de las ideologías y representaciones
ciada a la producción moderna de una de las más notables representaciones sociales sociales de estos fenómenos y procesos, a través del análisis de los procesos de valora-
del siglo :x:x: la de Patrimonio (Ortega Valcárcel, 1998). ción mercantil de tales objetos culturales, identificando los agentes, las acciones, las
ideologías, las formas de apropiación que se producen sobre tales bienes. Lo que -inlro-
duce, al geógrafo, en la dinámica contradictoria del Patrimonio, es decir, de los proce-
EL PATRIMONIO TERRITORIAL: CULTURA, ÉTICA Y MERCANCÍA sos de producción de una mercancía que es, al mismo tiempo, cultural y material.

El Patrimonio constituye una representación que ha pemútido construir espa-


cios heredados, sean urbanos o rurales. Ha facilitado ·el reconocimiento selectivo de CONCLUSIÓN
aquellos que, por diversos motivos, son producidos corno ejemplos y símbolos de esta
herencia. Patrimonio Natural, Patrimonio Histórico, Patrimonio Territorial, son térmi- La práctica de la disciplina en la actualidad ofrece una notable variedad de pro-
nos y conceptos que constituyen manifestaciones o modalidades de un Patrimonio puestas o productos que abarcan, aunque parezca imposible, desde geografías de las
Cultural. Este concepto se encuentra, en la actuabdad, introducido definitivamente que se ha dicho que responden a formulaciones del decenio de 1950 con presupuestos
como una representación social dominante de la cultura contemporáuea. En su di- de los años veinte, hasta las geografías imaginativas o geografías comprometidas con
mensión de Patrimonio Tenitorial que tie.n.~1-~ilme-11Sión geagófii::~J.erminIDJle y la apertura de nueva."> formas de hacru:.geografia, como una cieru:fa social má,;ª
54 GEOGRAFÍA HUMA.i.'JA LA GEOGRAFÍA. PARA EL SIGLO XXI 55

El espacio geográfico es un espacio socia1 en permanente y acelerada transfor- Good, G. A .. (ed.), Sciences of the Earrh An Encyclopediü of Events, People, ancl Phenomena Gar-
mación, dinámico, cambiante, en relación con el dinamismo y con los cambios socia- land P., New York 1998, 2 v. xlv+901 pp. '
les que tienen lugar en todas las escalas, y que constituyen el eje o centro de atención Gregory, D. Geographi.cal lmaginations, Blackwetl, Cambridge, 1994, xii+442 pp.
Harvey, D. «On the History and Present condition of Geography: An Historical Materialista Mani-
y observación de las ciencias sociales.
festo:>:>, Professional Geographer, 1984, 3, PP- 1-11.
La conciencia de que los centros de interés social se encuentran en mayor me- Harvey, D., •IChanging the Geography of Geographical Change,>, Geography Review, 1988, 2,
dida en las áreas de confluencia con otras disciplinas y de que se pueden compartir pp. 2-4.
objeto y metodologías es patente en los debates.presente.s sobre el particular. Buscar Harvey, D, lustice, Nature and the Geography of Difference, Blackweil, Oxford, 1996, 468 pp.
estas áreas de interés, estos espacios de confluencia. estos bordes, forma parte de las Herod, A, Labor Geographies. WOrkers and the Lanscapes of" Capitalisrn, Toe Guilford Press, Lon-
proposiciones actuales sobre la Geografía Humana, en paralelo al intento de distintos dres, 2001, 351.
geógrafos por -introducir puntos fuertes de identidad, a modo de núcleos sobre los que Johnston, R. J.. Gregory, D_ M. Smith, Di.:cionario AkaL de Geografia Hurmma, Akal, Madrid,
2000, 592 pp.
sustentar el sentido de la disciplina, La Geografía como disciplina se encuentra impli-
Johnston, R. J., A QuestÍon of Place, Exploring the practice of human geography, Blackwell, Ox-
cada en el mundo social en relación con algunos de los problemas de mayor calado de ford, 1991,x+280pp.
las sociedades actuales. .Knafou, R. (dir.), L'Élat de la Géographie. Autoscopie d'u.ne science, Belin, París, 1997, 438 pp.
La paradoja de su escasa resonancia en la sociedad y los media, de su opacidad, Marchand, P. «La géographie régionale a l'orée du m• millénairc>>, Annales de Géographie, 200J,
como ciencia o disciplina académica, tiene mucho que ver con la cacofonía que resul- 619,pp. 303-31L
ta de- la multiplicidad de discursos que se presentan como geográficos, de la inexis- 1-fa..~sey, D., «Gcography on the Agenda>)-, Progress in Human Geography, 2001, 25, 1, pp. 5- 17.
tencia de un marco común reconocible socialmente, de 1a compartimentación excesi- Massey, D., J. Allen y P. Sarre, Human Geography Today, Polity Press, Cambridge, 1999, 340 pp.
Mcdowell, L., Gender, lden.ti.ty and Place, Um:lerstanding feminist geographies, Polity Press, Cam-
va en sub-disciplinas que carecen de un lenguaje intercambiable, de 1a división en
bridge, 1999, 284 pp.
comunidades nacionales con escasa o nula comunicación. Mitchell, D. <1The lure of the local: landscape studies at the end of a troubled century», Progress in
Una Geografía Humana o Social para el siglo XXI conl1eva el superar o resol- Human Geography, 2001, 25, 2, pp. 269-;281. -
ver estos obstáculos. Se ofrece como una ocasión y un estímulo para una comu- Mutaciones, por R. Koolhaas, S. Boeri, N. Tazi y H. lilrich Obrist, Actar (2002), (s.p.).
nidad geográfica numerosa obligada a reflexionar sobre su compromiso con 1a so- Ortega Valcárcel, J., Lo.~ horizontes de la Geografia, Ariel, Barcelona, 20ÓO, 605 pp.
ciedad y sobre aquello que, en la tradición geográfica, constituye un punto de Ortega Valcárcel, J., «El Patrimonio Territirial como recurso e-eonórnico,,, Ciudades, 4, 1998.
acuerdo. Lo que los geógrafos pueden compartir como tradición inlelectual. Con la Peet, R. Y E. Har~ck, Theoríes of Development, The Guilford Press, Nueva York, 1999, 234 pp.
determinación y el objetivo de estar presentes en las grandes cuestiones de nuestro Peet, R. Y N. ThnJt, New Models in geography. The political-economy perspective, Unwin Hyman,
Londres, 1989, Xl+390 pp.
tiempo. Sassen, S., «La ciudad global: Una int.rorlucción al concepto y su historia>>, en Mutaciones pp. J04-
114. '
Smith, N., s<New Globalization, New Urbanism: Gentrification as Global Urban Strategy:,:,
0
fVitipo-
Bibliografía de, 2002, 34, 4, PP- 427..450. '

Thrift, N., Spatialforrnations, Sage Publications. Londres, 1996, xv+367 pp.


Agnew, J., D.N. Livingstoue y A, Rogers, Human Geography, An essential anthology, Blackwell, Troll, C., «Die Pluralistischen Gese\lschaften der Entwicklungsliinder», Erdkundliches Wissen,
Oxford, 1997, Xlt-696 pp. 13,1.964, pp. 6,1/128. .
BáiUy, A. y R. Scariati, Voyage en Géographie, Une géographie pour le monde, Une géographie Werlen, B, Society, Action and Space: an alternative human geography, Routkdge, Londres, 1993,
pour tout le monde, Anthropos, 1999, 104 pp. 249 pp.
Bamett, C., <-The cultural turn: Fashion or Progress in Hu.man Geography?»,Antipade, 1998, 30, 4,
pp. 379-394.
Barry, J,, Environment arid Social Theory, Routledge, Londres, 1999. 239 pp.
Brunet, R., R. Fcrrat y H. Théry, Les mots de la géographie. Dictionnaire critique, Reclus, La Do-
cumentation Franqaise, París, 1998, 3_ª ed., 518 pp.
Crang, M y N. Tiui.ft (ed.), Thinkirtg space, Routledge., Londres, 2000, x.iii+384 pp.
Eden, S., «Envirorunental issucs: nature versus the environment'h,, Progress in Human Geography,
2001, 25,l, pp. 79-85.
P'chvre, L., La Tierm y la Evolución Humana. Introducción geográfica a la Historia, Unión Tipo-
gráfica Hispano Americana, México, 2:" ed. 1961, XXIX+377 pp
Feminist geogn<phies. Etplurations in diversity and dijference, Women and Geography Study
Group, Longrnan, 1997, 2:20 pp.
García Femández, J., «La región y los cambios regionales en España>>, Investigaciones geográficas,
2000, 24,pp. f_~:...,....______ __·-----···