Вы находитесь на странице: 1из 4

Praxis Freudiana Av.

Corrientes 1309 8º "24"


(C1043ABA) Capital Federal, Argentina
Tel/Fax: +54 (11) 4371-2719
e-mail: info@praxisfreudiana.com.ar
web: http://www.praxisfreudiana.com.ar

Psicosis: Bejahung y Forclusión del Nombre-del-Padre.


Mariana Etchecolatz

Tratare de ubicar las coordenadas de la función del Nombre-del-Padre para la psicosis,


concebidas por Lacan a la altura del Seminario 3, específicamente articulando Bejahung
primordial y Verwerfung (Forclusión), como las dos caras de una operación que se halla en el
origen mismo de la simbolización.
Al discriminar estructuras Lacan delimita una clínica diferencial, que equivale a una dirección de
la cura y una posición del analista también diferencial. Esto convoca entonces a la ética del
psicoanálisis.
No hay formula ni esquema para la psicosis, que sea equivalente a lo que es la metáfora
paterna en la neurosis.
La tesis central de Lacan es que en la psicosis hay una falta esencial. Falta el significante
privilegiado del Nombre-del-Padre: su forclusión “Verwerfung” expone al sujeto a la psicosis.
Esto tiene consecuencias radicales para el sujeto, la forclusión del Nombre-del-Padre supone la
imposibilidad de que la castración se inscriba como tal en lo simbólico, lo que se traduce en un
exceso de goce que retorna desde lo real modificando las relaciones del sujeto con el Otro, con
su cuerpo y con el lenguaje.

Para comenzar resulta válido ubicar una cuestión que permite el recorrido, retroactivamente
con Freud, para sustentar la Bejahung que articulare aquí.
En “La negación” texto de 1925, Freud piensa la constitución del psiquismo a partir de un
primer tiempo lógico pulsional, del par Afirmación-Expulsión (Bejahung-Ausstossung)
Propone pensar la función intelectual del juicio a partir de un estadio inicial, que es el del juego
de las mociones pulsionales primarias, dice que el juzgar es posterior a la inclusión dentro del
yo o a la exclusión fuera de él. Esta polaridad, en Freud, corresponde a la oposición por un lado
de la afirmación, Bejahung, y por el otro, la negación, como sucesora de la expulsión,
Ausstossung.
Según Jean Hyppolite en su “Comentario hablado sobre la negación” , se trata de un gran mito
del afuera y del adentro, es un mito de la constitución del aparato. Lo que queda dentro ha sido
Psicosis – M. Etchecolatz

objeto de una Bejahung, afirmación primordial, en tanto que el quedar afuera es efecto de la
expulsión primordial, Ausstossung.
Agrego que este afuera y adentro, es un afuera-adentro de lo simbólico.

Bejahung Primordial
Tomaré dos frases de Lacan con relación a la Bejahung para delimitar la validez fundante que
ella tiene en relación al significante:

La primera: “Es pues también sobre el significante, sobre el que tiene efecto la Bejahung
primordial”.i
La segunda: “... en lo inconsciente, todo no esta tan solo reprimido, es decir desconocido por el
sujeto luego de haber sido verbalizado, sino que hay que admitir, detrás del proceso de
verbalización, una Bejahung primordial, una admisión en el sentido de lo simbólico, que puede
a su vez faltar”ii
A esta admisión en lo simbólico, esta entrada en el aparato Lacan la llama, siguiendo a Freud,
Bejahung primordial. Esto supone un primer nivel estructural de inscripción de significantes,
significantes que son admitidos y significantes que se rechazan en lo simbólico.
Ahora bien ¿Qué provoca esta falta en el sujeto?, ¿Puede para un sujeto no haber
simbolización primordial?, ¿Hay Bejahung en la psicosis?
Para comenzar, esta falta en el sujeto provoca un agujero en la significación, su consecuencia
es una invasión de goce desde lo real, un goce que no esta regulado por el falo.
No podríamos pensar que los significantes no se inscriben en lo simbólico; el psicótico habita el
lenguaje, pero esta por fuera del discurso.
Lacan dice: “ Previo a toda simbolización – esta anterioridad es lógica no cronológica- hay una
etapa, y lo muestran las psicosis, donde puede suceder que parte de la simbolización no se
lleve a cabo” y sigue diciendo, “Puede entonces suceder que algo primordial en lo tocante al
ser del sujeto no entre en la simbolización, y sea, no reprimido, sino rechazado”.iii
Ahora, un mismo significante no puede, a la vez, haber sido admitido en lo simbólico y ser
rechazado en lo real. Es lo que Lacan afirma: “En el origen hay pues Bejahung, a saber
afirmación de lo que es, o Verwerfung”iv. Desde perspectiva, el nombre-del –padre como
significante, o se inscribe en lo simbólico, o se rechaza, se forcluye pero no ambas cosas. En el
primer caso ubicamos a la neurosis y en el segundo a la psicosis.
Así la Bejahung como operación fundante, no falta en ningún sujeto.
Entonces en el campo de las psicosis también suponemos a la Bejahung, es un significante
determinado el que no es admitido aquí. Podríamos decir que en la psicosis no hay Bejahung...
del Nombre-del-Padre.

http://www.praxisfreudiana.com.ar 2/4
Psicosis – M. Etchecolatz

Verwerfung
Quisiera aclarar que Lacan toma el término “Verwerfung” de Freud, a propósito del historial del
Hombre de los Lobos, donde lo utiliza para dar cuenta de algo que opera de manera diferente
de la represión: el rechazo.
En el Seminario 3 nombra Verwerfung a la expulsión primordial, ubicándola en el lugar de la
Ausstossung, como la contracara de la Bejahung.
Entonces Lacan a la formula de Freud Afirmación-Expulsión la modifica por Afirmación-
Forclusión.
Siguiendo este Seminario, importa diferenciar dos modos de retorno: el retorno de lo reprimido
de aquello que fue expulsado originariamente del aparato.
Esto convoca a diferenciar la neurosis de la psicosis, porque en la neurosis también se trata de
falta, hay en ella una supresión del significante que sin embargo se acompaña de un retorno en
el mismo registro: el simbólico.
En la psicosis la forclusión del significante no produce un retorno al mismo registro, en ella lo
rechazado retorna desde lo real, en este caso el significante se encuentra exiliado de lo
simbólico, suelto, aislado de la cadena.
Lo reprimido en la neurosis siempre está ahí, y se expresa de modo perfectamente articulado
en los síntomas.
¿Qué quiere decir que lo reprimido se expresa de modo perfectamente articulado?
Esto es, que no fue expulsado de lo simbólico, que se articula, que insiste en la cadena
significante.
En cambio lo que cae bajo la acción de la Forclusión tiene un destino totalmente diferente, ya
que se trata de una expulsión, de una no admisión en el orden simbólico.
El mundo simbólico de un sujeto esta constituido por los significantes que han sido tomados por
la Bejahung, mientras que lo que quedo por fuera, retornará desde lo Real.
Lo Real a la altura de este seminario es aquello que excede la simbolización, lo que queda por
fuera de ella.

Así para la psicosis, no hablamos solo de forclusión, sino de forclusión del Nombre-del-Padre,
mejor dicho hablamos de sus efectos, porque en verdad sabemos de ella por sus
consecuencias.
Es solo a partir de estas consecuencias que podemos plantear un diagnostico diferencial,
porque en la vida de cada sujeto no nos topamos con la inscripción o la forclusión, sino con sus
efectos.

http://www.praxisfreudiana.com.ar 3/4
Psicosis – M. Etchecolatz

Notas y Referencias Bibliografícas

i
Lacan, Jaques: “De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis”en
Escritos 2, Siglo XXI Editores, 2002, Pág. 539.
ii
Lacan, Jaques: Idem (1) Pág. 530.
iii
Lacan, Jaques: Clase VI “El fenómeno psicótico y su mecanismo”en El Seminario, Libro 3,
Las Psicosis. (1955-1956) Buenos Aires, Paidós, 1991, Pág.118.
iv
Lacan, Jaques: Idem (3) Pág.120.

. Freud, Sigmund: “La negación” 1925, Obras Completas, Amorrortu, Buenos Aires, 1986, t.XII
. Lacan, Jaques: Escritos 2 , 1ª Edición argentina, 2002, Siglo XXI Editores
. Lacan, Jaques: El Seminario, Libro3, Las Psicosis –1955-1956, Ediciones Paidós, 1998

http://www.praxisfreudiana.com.ar 4/4