Вы находитесь на странице: 1из 9

Marco teórico.

El suicidio es una de las 10 principales causas de muerte a nivel mundial. La conducta

suicida es resultado de la interrelación de factores psicopatológicos (depresión, psicosis,

drogas), sociales (aislamiento, situación laboral), biólogicos (heredabilidad del 50%,

hipofunción serotoninérgica) y ambientales (sucesos estresantes, situaciones de maltrato).

El objetivo de este trabajo es valorar el riesgo de intentos de suicidio con presencia de

trastornos de ansiedad, depresión mayor y depresión comórbida con ansiedad.

La conducta suicida se encuentra asociada a trastornos depresivos y ansiedad, que se

caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o

falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de

concentración. La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar

sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida

diaria. En su forma más grave, puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin

necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden

necesitar medicamentos y psicoterapia profesional. La depresión es un trastorno que se

puede diagnosticar de forma fiable.

La tristeza y la melancolía son dos sentimientos presentes en algún momento de la vida de

todas las personas, al igual que la alegría y el placer. Estos sentimientos no son duraderos

pero en ocasiones se vuelven contantes y no se van. Cuando el estado de ánimo cierto

momento de su vida sufre sentimientos severos y nunca va la tristeza o síntomas

relacionados que afectan a su capacidad para relacionarse con otros, sentirse mal

consigo mismo, la tristeza se convierte en una enfermedad, que se conoce como depresión.
“La depresión es un trastorno del estado de ánimo, que se traduce en un estado de

decaimiento y claudicación psicológica y biológica del paciente importante y

continuado, y se manifiesta a través de síntomas psíquicos (pudiendo aparecer

desinterés, tristeza, desmoralización, disminución de la autoestima...) y somáticos

(pudiéndose presentar en forma de pérdida del apetito, disminución del peso

corporal, astenia, alteraciones del sueño con periodos de insomnio y de

somnolencia, etcétera)”

Las causas del suicidio son variados, por ejemplo en cuestión a la bioquímica puede ayudar

a explicar algunos casos. Las personas deprimidas muestran niveles muy altos de

cortisol (una hormona) y de varios agentes químicos que actúan en el cerebro,

como los neurotransmisores serotonina, dopamina y noradrenalina. Estos niveles

pueden estar elevados por motivos hereditarios cuando los niños reciben una visión

triste del mundo por el comportamiento de sus padres, o crecer en un ambiente que no es

totalmente enriquecedor.

Criterio diagnóstico de Depresión mayor según el DSM 5

A. Cinco (o más) de los síntomas siguientes han estado presentes durante el mismo

período de dos semanas y representan un cambio del funcionamiento previo; al menos uno

de los síntomas es (1) estado deprimido o (2) pérdida de interés o de placer.

1. Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días, según se

desprende de la información subjetiva (ej: se siente triste, vacío, sin esperanza) o de la


observación por parte de otras personas (ej: se le ve lloroso). (Nota: En niños y

adolescentes, el estado de ánimo puede ser irritable.)

2. Disminución importante del interés o el placer por todas o casi todas las actividades

la mayor parte del día, casi todos los días.

3. Pérdida importante de peso sin hacer dieta o aumento de peso (ej: modificación de

más de un 5% del peso corporal en un mes) o disminución o aumento del apetito casi todos

los días

4. Insomnio o hipersomnia casi todos los días.

5. Agitación o retraso psicomotor casi todos los días (observable por parte de otros, no

simplemente la sensación subjetiva de inquietud o de enlentecimiento).

6. Fatiga o pérdida de energía casi todos los días.

7. Sentimiento de inutilidad o culpabilidad excesiva o inapropiada (que puede ser

delirante) casi todos los días (no simplemente el autorreproche o culpa por estar enfermo).

8. Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o para tomar decisiones,

casi todos los días.

9. Pensamientos de muerte recurrentes (no solo miedo a morir), ideas suicidas

recurrentes sin un plan determinado, intento de suicidio o un plan específico para llevarlo a

cabo.

Respecto a la depresión que no está causada por motivos familiares, las pérdidas

emocionales muy profundas pueden causar cambios bioquímicos que impulsen la

depresión. Estos cambios pueden provocar la enfermedad no de una forma inmediata,


sino más adelante. Otros factores pueden ser la pérdida de un trabajo, o la falta de

capacidad de adaptación a determinados cambios. A pesar de que no se sabe exactamente

qué provoca la depresión existen diversos factores identificados como los

desequilibrios de los neurotransmisores del cerebro. Dicho por Luis Folgado de Torres.

"Resulta más eficaz abordar una depresión desconociendo con claridad las causas, que

iniciar su abordaje bajo el supuesto de un origen erróneo".

“Según el DSM-IV hay diferentes tipos de depresión dependiendo de los síntomas y la

duración de estos en el tiempo: Depresión mayor- episodio único, depresión mayor

recidivante, trastorno sistémico y trastorno depresivo no especificado. De ahí que sea

tan importante un buen diagnóstico, no sólo para diferenciar entre tristeza y depresión

sino también para poder diseñar el tratamiento adecuado para el paciente.” Como ya se

mencionó primeramente se tiene que identificar bien la enfermedad y saber si en

realidad se tienen o solo es algo pasajero, poder diferenciar una tristeza norma a la

enfermedad.

Algunos de los principales síntomas que se presentan son: estado de ánimo

depresivo la mayor parte del día. En los niños y adolescentes el estado de ánimo puede ser

irritable. Disminución acusada del interés o de la capacidad para el placer en todas o

casi todas las actividades. Pérdida importante de peso .Insomnio o hipersomnia. Agitación

y fatiga o pérdida de energía casi cada día. Sentimientos de inutilidad o de culpa.

Pensamientos de muerte, ideación suicida recurrente sin un plan específico o una tentativa

de suicidio o un plan específico para suicidarse.

A parte del tratamiento es importante que el paciente sienta que ha mejorado su condición,

es importante que se recomiende tener pensamientos positivos, cuidar la salud física,


retomar las responsabilidades, aceptarse así mismo no comprarse, expresar las

emociones, seguir el tratamiento, hacer ejercicio y comer equilibradamente, para

que de esta manera se tenga un buen resultado y/o prevención para no caer en esta

enfermedad.

La depresión mayor se manifiesta por una combinación de síntomas que

interfieren en la capacidad de las personas para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar

de actividades que, en circunstancias normales, deberían resultar placenteras. La

depresión suele ocurrir una vez, pero es una enfermedad que suele provocar recaídas a

lo largo de la vida.

Tipos de depresión

El trastorno depresivo grave se caracteriza por una combinación de síntomas que interfieren

con la capacidad para trabajar, dormir, estudiar, comer, y disfrutar de las actividades que

antes resultaban placenteras. La depresión grave incapacita a la persona y le impide

desenvolverse con normalidad. Un episodio de depresión grave puede ocurrir solo una vez

en el curso de vida de una persona, pero mayormente, recurre durante toda su vida.

El trastorno bipolar o enfermedad maniaco depresiva, no es tan común como la depresión

grave o la distimia. El trastorno bipolar se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de

ánimo que van desde estados de ánimo muy elevado (por ejemplo, manía) a estados de

ánimo muy bajo (por ejemplo, depresión).

El trastorno distímico o distimia se caracteriza por sus síntomas de larga duración (dos años

o más), aunque menos graves, pueden no incapacitar a una persona pero sí impedirle
desarrollar una vida normal o sentirse bien. Las personas con distimia también pueden

padecer uno o más episodios de depresión grave a lo largo de sus vidas.

Algunas formas de trastorno depresivo muestran características levemente diferentes a las

descritas anteriormente o pueden desarrollarse bajo circunstancias únicas. Sin embargo, no

todos los científicos están de acuerdo en cómo caracterizar y definir estas formas de

depresión.

Estas incluyen:

Depresión psicótica, ocurre cuando una enfermedad depresiva grave está acompañada por

alguna forma de psicosis tal como ruptura con la realidad, alucinaciones, y delirios.

Depresión posparto, la cual se diagnostica si una mujer que ha dado a luz recientemente

sufre un episodio de depresión grave dentro del primer mes después del parto. Se calcula

que del 10 al 15 por ciento de las mujeres padecen depresión posparto luego de dar a luz.

El trastorno afectivo estacional, se caracteriza por la aparición de una enfermedad depresiva

durante los meses del invierno, cuando disminuyen las horas de luz solar. La depresión

generalmente desaparece durante la primavera. El trastorno afectivo estacional puede

tratarse eficazmente con terapia de luz, pero aproximadamente el 50% de las personas con

trastorno afectivo estacional no responden solamente a la terapia de luz. Los medicamentos

antidepresivos y la psicoterapia pueden reducir los síntomas del trastorno afectivo

estacional, ya sea de forma independiente o combinados con la terapia de luz.

Síntomas de la depresión:

- Sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad, o vacío


- Sentimientos de desesperanza y/o pesimismo

- Sentimientos de culpa, inutilidad, y/o impotencia

- Irritabilidad, inquietud

- Pérdida de interés en las actividades o pasatiempos que antes disfrutaba, incluso las

relaciones sexuales

- Fatiga y falta de energía

- Dificultad para concentrarse, recordar detalles, y para tomar decisiones

- Insomnio, despertar muy temprano, o dormir demasiado

- Aumento o perdida el apetito

- Pensamientos suicidas o intentos de suicidio

- Dolores y malestares persistentes, dolores de cabeza, cólicos, o problemas

digestivos que no se alivian incluso con tratamiento.

Depresión Post-parto Alrededor del 10 o 15 por ciento de las nuevas madres lloran

constantemente, se sienten terriblemente ansiosas, no pueden dormir e, incluso no

son capaces de tomar decisiones sencillas, tristeza profunda, el insomnio, el letargo y

la irritabilidad. Es lo que se conoce como depresión post-parto. La depresión post-

parto es una deformación severa del baby blues, un problema que sufren las dos terceras

partes de las madres que se manifiesta con un poco de tristeza y ansiedad. Además,
durante el embarazo suben los niveles de endorfinas, una molécula humana que

hace que el cuerpo se sienta bien. Esta molécula también decae tras dar a luz.

Se tiene que definir bien si se hay o no la enfermedad para de esta manera

clasificarla de acuerdo los criterios adecuados y poder así dar un tratamiento

adecuado para el paciente. “Las depresiones se pueden clasificar de acuerdo a dos

criterios fundamentales: primeramente en función de la intensidad de los síntomas de

la depresión, y el otro criterio clasifica los tipos de depresión en base a las causas de la

depresión.”

La indagación en la historia del paciente es un arma fundamental para que el

profesional pueda diagnosticar un caso de depresión. Se debe incluir una historia médica

completa, donde se vea cuándo empezaron los síntomas, su duración y también hay que

hacer preguntas sobre el uso de drogas, alcohol o si el paciente ha pensado en el suicidio o

la muerte. Una evaluación diagnóstica debe incluir un examen del estado mental para

determinar si los patrones de habla, pensamiento o memoria se han afectado. Para

diagnosticar un trastorno depresivo, se deben de dar en el periodo de dos semanas alguno

de los síntomas antes tratados. Uno de ellos debe ser el cambio en el estado de ánimo,

pérdida de interés o de la capacidad para el placer.

El tratamiento contra la depresión es de dos tipos: farmacológico y psicoterapia.

Dependiendo del problema puede ser necesario uno u otro, o una combinación de los dos.
Cuando los casos son graves existe otro tipo: la terapiaelectroconvulsiva o electroshock. En

general, el tratamiento farmacológico es necesario.

- Tratamiento farmacológico con antidepresivos: Los antidepresivos se utilizan para

corregir desequilibrios en los niveles de las sustancias químicas del cerebro, especialmente

la serotonina, un químico cerebral que transmite mensajes en el área del cerebro que

controla las emociones, la temperatura corporal, el apetito, los niveles hormonales el sueño

y la presión sanguínea. Los antidepresivos actúan incrementando los niveles de serotonina

en las células del cerebro. Cada clase de antidepresivos lo hace de una forma distinta.

No suelen provocar dependencia. Normalmente tienen efecto entre tres y seis

semanas después de iniciar el tratamiento. Si no se han producido avances en este

tiempo, el médico suele optar por cambiar el tratamiento, añadiendo más dosis u optando

por otro antidepresivo. Entre sus efectos secundarios más comunes se encuentran

el insomnio, nerviosismo, disfunción sexual, nauseas, mareos o aumento de peso.

-Psicoterapia: Su fin es ayudar al paciente a conocerse mejor y cambiar sus malas

formas de pensar, sentir y actuar.

-Terapia electro compulsiva: Se utiliza cuando el paciente no puede tomar

medicación o no mejora con ella; cuando el riesgo de cometer el suicidio es alto o si existe

debilitamiento por otra enfermedad física.