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MISTERIO

Apuntes sobre Unicidad

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CONTENIDO
ÉNFASIS ENCABEZADO 1 ......................................... 1

Encabezado 2 .......................................................................... 1
Encabezado 2 .......................................................................... 2

Por Álvaro Torres Forero


Tomado del libro El Ministerio Peldaño a Peldaño Tomo
2 - Lección 1.7

“E indiscutiblemente, grande es el misterio de la


piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el
Espíritu, visto de los ángeles, Predicando a los gentiles,
Creído en el mundo, recibido arriba en gloria”. 1
Timoteo 3:16
“…Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre
nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del
Padre), lleno de gracia y de verdad.” Juan 1:14

“A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que están


en el seno del Padre, él le ha dado a conocer”. Juan 1:18

“...Reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en


el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro”. Deuteronomio
4:39

El tratar explicar que Dios estaba en Cristo, es dedicarse


a explicar la escritura para mirar la forma en que Dios
estaba en el Cristo. Así terminaré dando una explicación
equivocada, porque me olvidaría de las otras escrituras
que dan la dimensión de esa forma de estar, porque 1
Timoteo 3:16 dice que Dios fue “manifestado”, entonces
ya el estar, tiene una dimensión de manifestación de Dios
en Cristo y Colosenses 2:9 dice “Porque en él “habita”
corporalmente toda la plenitud de la Deidad”. Acá la
palabra “habitar” también es una dimensión de estar.
Estar no me da la idea de permanencia necesariamente,
pero la palabra habitar subraya un hecho: Está de
manera permanente. Así que cuando hablamos de la
manifestación de Dios en carne, no podemos pensar que
es como si un cilindro se metiera dentro de otro más
grande o un poco de agua en una botella, donde la botella
y el agua son total e intrínsecamente diferentes y no se
mezclan de ninguna manera; son
efectivamente agua y botella, y así ellos no serían una
unidad, sino serían una compañía. Lo que Dios nos dice
es que él fue hecho carne. En San Juan dice que el verbo
fue hecho carne, lo que equipara la palabra verbo con la
palabra Dios, porque el que fue manifestado en carne fue
Dios, también el que fue manifestado en carne fue el
verbo. Así es comprensible que Juan dijera “El verbo era
Dios” porque quien se manifestó en carne fue Dios;
quiere decir “El verbo es Dios”, porque él es el que hace
esa manifestación entre los hombres.

En el caso de Romanos 9:5; se nos está hablando de


la ascendencia de Cristo, es decir, de dónde viene el
Cristo. Dice que según la carne viene de los Patriarcas,
ese es un hecho que no lo aportamos nosotros sino que lo
aporta el apóstol Pablo. Según la carne, Cristo vino de
los Patriarcas, pero al mismo tiempo él es Dios sobre
todo, entonces, es innegable esa Dicotomía en Cristo, de
pronto el problema de los teólogos ha sido tratar de
explicar la manera en que Cristo, fue hombre o cómo
llegó a ser hombre, pero no hay duda, si creemos el
testimonio de la Biblia: “que Dios se manifestó en carne”
y asumió la naturaleza humana con todas sus
consecuencias; no es asunto de ponernos a pensar en
¿Cómo Dios iba a nacer? Siendo Dios; porque al asumir
la naturaleza humana tenía que experimentar el
nacimiento, porque los seres humanos nacen; y si quería
participar de la naturaleza humana tenía que sujetarse al
proceso de crecimiento y aprendizaje, la Biblia dice que
“Jesús crecía en estatura, y en gracia, y en sabiduría”, lo
cual implica la maduración de la mente y el
conocimiento, así que, a nosotros nos parece difícil o
imposible entender que el Dios Todopoderoso se halla
sometido a ese proceso, negándose a sí mismo la
capacidad de omnisciencia de por sí, pero él no renunció
a ella en su divinidad, porque la divinidad nunca deja de
ser. Él sencillamente se manifestó en carne y ese ser
humano, manifestación de Dios, estaba sujeto a la ley (a
la ley divina y a la ley natural) tenía que comer, tenía que
descansar, tenía que dormir, tenía que transportarse, no
podía él arrogarse el derecho de ser omnipresente,
porque eso le quitaría el carácter de humano. Así que, es
importante que nosotros aceptemos que Dios se
manifestó en carne, asumiendo las condiciones humanas,
“… porque era necesario, que así como los hijos
participan de carne y sangre, él también participara de
lo mismo…” al punto de que él también probó la muerte
por ellos ya que ellos tenían que probar la muerte
“…porque está establecido que los hombres mueran una
vez…” que termine la existencia con la muerte, la
existencia física, (entonces eso también probó).

Es inadmisible que nosotros digamos que en el calvario


murió Dios, porque entonces, el hombre Cristo no estaría
supliendo la experiencia humana; además, si Dios murió
en el Calvario, entonces a quién le está entregando Cristo
su espíritu, porque él dice: “Padre en tus manos
encomiendo mi Espíritu”, obviamente el hombre
Jesucristo estaba haciendo lo que todos los hombres
harían a la hora de enfrentarse con la muerte; Esteban
dijo: “Señor Jesús recibe mi espíritu” (Hechos 7:59),
porque eso es lo que todos los seres humano tienen que
hacer para que el polvo vuelva a la tierra y el espíritu
vuelva a Dios que lo dio. No se puede admitir la
expresión “Dios murió”, porque Dios tendría que dejar
de ser y entregar el Espíritu a sí mismo, cuando ya no
existía, sería una contradicción confusa: Sencillamente la
manifestación de Dios en carne, era lo que decía ser: “¡El
hijo del Hombre!”.

EL MISTERIO QUE PERMANECE

Misterio:

Cosa inaccesible a la razón y que debe ser objeto de fe.


Cualquier cosa que no se puede comprender o explicar.

“Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios;


más las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos
para siempre…”. Deuteronomio 29:29

Desde el huerto el hombre se enamoró del conocimiento.


El ser humano se rehúsa aceptar que algo le sea vedado,
que él no lo pueda comprender o explicar.

Pero cuando hablamos de Dios, tenemos que estar


preparados para aceptar lo inexplicable.
Dios es omnipresente. ¿Cómo puede Dios estar en todas
partes? No podemos explicar cómo son sus moléculas o
su composición corporal para poder explicarnos esta
verdad.

¿Acaso podemos explicarnos la eternidad de Dios? Para


él no hay presente, pasado, ni futuro. Lo que fue ayer, es
igual a lo que será mañana. Esa terminología la utiliza
cuando habla con nosotros. Solo por nuestro bien. Así
que las cosas que permanecen en Jehová son un secreto
para nosotros.

¿Cómo consiguió Dios que el mundo fuese? Él hablo y las


cosas fueron. Pero los hombres que no creen han querido
explicarlo y para ello se inventaron la teoría de la
evolución. Porque así es cada vez que el hombre trata de
reducir los misterios de Dios a la razón.

¿Cómo se detuvo el sol? ¿Qué implicaciones cósmicas


tiene este hecho? Yo he escuchado a muchos “Maestros”
tratando de explicar, en defensa de Dios, cómo pudo
haber ocurrido. Todo porque no pueden creer.

¿Cómo pudieron las moléculas de agua convertirse en


vino? ¿Cuál sería la explicación racional de este
fenómeno? ¿Cómo pudo detenerse el río en contra de la
ley de la gravedad? ¿Por qué no se desbordó? ¿Por qué
los peces no murieron? “¿Qué tuviste, Oh mar, que
huiste y tú Jordán que te volviste atrás?”

¿Podrá alguien dar una explicación lógica para que flote


el hacha? ¿Para que un músculo que no recibe suficiente
irrigación sanguínea, y unos huesos que nunca han
soportado el peso del cuerpo; y unas piernas mal
formadas por falta de uso y de una posición viciada por
toda la vida, pueda de repente y sin operaciones, ni
fisioterapias, cobrar firmeza y estabilidad para que su
dueño se levante y salte de alegría para alabar a Dios?

¿Cómo es posible y qué explicación lógica puede tener el


hecho de que un cuerpo putrefacto y con vísceras en
descomposición pueda recobrar la vida?

El espacio y el tiempo me faltarían para intentar explicar


cada uno de los milagros de Jesús. Tratar de racionalizar
los misterios de Dios ha sido el camino que han tomado
los incrédulos; y estos siempre terminan inventando una
teoría que es más increíble e inverosímil que el misterio
que intentan explicar. ¡Un milagro es un milagro! Lo es
por inexplicable. Es preciso creer “que por estos 40 años
no se envejecieron tus vestidos ni se gastaron tus
zapatos”.

La Biblia dice: “Grande es el misterio de la piedad”. No


solo es un misterio, “es un gran misterio”.

Esta ha sido la verdad que ha hecho discutir más a los


cristianos. Cada vez que algún teólogo o pensador ha
intentado explicar, a lo largo de la historia, cómo Dios se
hizo carne, el cristianismo ha enfrentado una crisis.
Porque esto es un misterio. Es un misterio doble. ¿Cómo
un ser divino, eterno e ilimitado se hizo hombre? Es
inexplicable. ¿Cómo se formó en el vientre de María?,
nunca nadie lo sabrá. Nadie le hizo una ecografía. Nadie
introdujo una cámara de televisión para monitorear el
proceso. Todo eso es especulación. La única verdad de fe
es que “él se hizo carne”. A la pregunta de ¿cómo?, la
respuesta es Lucas 1:35: “El Espíritu santo vendrá sobre
ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra…”.
Algunos internos de explicación de este misterio han
resultado ofensivos diciendo que Dios tuvo una relación
sexual con María, lo cual es por lo menos blasfemo.
La otra, intentando ser más santa y más cristiana, ha
llegado al dogma Católico Romano, de la concepción
inmaculada de María, diciendo que Jesús nació como
pasa un rayo de luz por un cristal, sin romperlo, ni
mancharlo y añadiendo que María tuvo que ser
concebida sin pecado original. Ahora, la pregunta sería
esta ¿si Dios pudo hacer que María, de Padres humanos,
no se contaminara del pecado de sus padres? ¿Por qué no
podía hacer una excepción a partir de Cristo? De pronto
nuestro problema es que no sabemos cómo se transmite
el pecado. Como el caso de los hombres es el mismo para
todos, no tenemos explicación de cómo sería si alguien
no naciera exactamente de la misma manera. Como en el
caso de Cristo, cuyo Padre es el Espíritu Santo. El pecado
no es un asunto físico, no es inherente a la carne, porque
Adán fue carne, sin que por ello tuviera que ser pecador.
El pecado fue hecho posterior a su existencia como
hombre. De todos modos si discutiéramos la posible
contaminación de Cristo por haber nacido de una mujer,
nos quedaría aún un problema por resolver.

Jesús vivió aquí, todo lo que hay en este mundo está


contaminado. Todos los animales mueren, las plantas
también. ¿Por qué? La muerte se da solo por una razón:
Dios lo encerró todo bajo pecado. Entonces nos
preguntaríamos, cuando Cristo comía, ¿no comía? ¿Era
él un verdadero ser humano o su digestión no era real?
¿Por qué entonces cuando quiso demostrar que él era
real, pidió de comer y le dieron pescado?, o ¿será que los
Testigos de Jehová tienen razón y Cristo no resucito en
verdad, sino solo en Espíritu? ¿Fue la resurrección un
engaño? ¿Murió Cristo realmente? ¿En verdad se hizo
pecado por nosotros? ¿Para qué nos dan la genealogía de
Jesús? ¿Para qué el apóstol Pablo se esfuerza en
demostrar que Cristo, según la carne, desciende de los
Patriarcas, pero que también es Dios? (Romanos 9:5)
“Porque un niño no es nacido, hijo nos ha sido dado…”
Isaías 9:6.

¿Por qué el evangelista Lucas se toma el trabajo de


decirnos que Jesús era “hijo, según se creía, de José…”?
(Lucas 3:23)

¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la


ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e
inescrutables sus caminos! Romanos 11:33
Es hora de creerle a Dios. –La encarnación es el milagro
más grande de que habla la Biblia y es y siempre será
eso: ¡un milagro!

Lo que no se puede dudar bajo ninguna circunstancia es


que Cristo es un humano real. Si así no fuera, tendríamos
que replantearnos toda la relación con Dios. Tendríamos
que preguntarnos si lo podemos creer o no al Dios
Todopoderoso. La Biblia dice que “Él sufrió el castigo de
nuestra paz…”. Todo el drama de Getsemaní y del
Calvario… ¿fue todo un teatro? “Cristo padeció, el justo
por los injustos…” Jesús dijo: “Pero a mí queréis
matarme, hombre que os he hablado la verdad…”.
Creamos con sencillez: “Jesús es hombre y es Dios” y esto
se constituye en:

“¡El Gran Misterio que permanece!”


ÉNFASIS
ENCABEZADO 1

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ENCABEZADO 2

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ENCABEZADO 2

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ENCABEZADO DE ENCABEZADO DE
COLUMNA COLUMNA

Encabezado de Texto 123,45


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Encabezado de Texto 123,45


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