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Reflexión: contexto Vs Plan Decenal de Educación

Realizado por:
Nelson Eduardo Cantor Carvajal
Karen Isabel Ibáñez Pacheco

En primera medida se pretende denotar que el objetivo principal del plan decenal
de educación 2016 – 2026 (MEN,2016) es la búsqueda de una educación de
calidad a la que todos deben tener acceso; se enfatiza en el derecho de que todo
ser humano en el territorio debe tener acceso a una educación incluyente,
gratuita, de calidad, independientemente de su condición social y cultural, donde
los docentes deben ser personas idóneas, capacitadas para asumir su rol teniendo
en cuenta el contexto donde se desenvuelven, potencializando así el desarrollo
humano de quienes están siendo formados. También es importante que las
condiciones en cuanto a infraestructura y equipos estén acordes a las
necesidades de los educandos.

Por su parte, desde las consideraciones dadas por el MEN (2016) se puede
determinar que se propone un currículo flexible el cual se conforme desde lógicas
participativas a partir de las necesidades de cada uno de los contextos, aspectos
que deben ser consolidados desde las determinaciones de la autonomía
educativa. Ahora bien, también se predispone aspectos como la conformación de
procesos de inclusión a la población diversa; no se puede dejar de mencionar que
el anterior aspecto según la institucionalidad no se puede lograr si no se fomentan
los espacios y las practicas investigativas por parte de los docentes.

Teniendo en cuenta las anteriores consideraciones, se determina que el MEN


(2016) efectivamente aporta desde sus constructos a las lógicas del desarrollo
humano en el campo de la educación ya que al tener en cuenta el currículo
permite formalizar los procesos de enseñanza-aprendizaje desde las
determinaciones de los estudiantes focalizando la inclusión, permitiendo ver los
procesos como aquellos espacios que aportan a la materialización de los
constructos del desarrollo humano teniendo en cuenta éste, como aquel espacio
que permite fortalecer no solo los conocimientos y habilidades sino aspectos que
ayuden a avanzar como seres humanos en concordancia a su desarrollo.

Por su parte, dentro de los aspectos resaltados por el MEN (2016) el estudiante es
catalogado como aquel sujeto que se debe fomentar como crítico y participativo,
que permita dentro de las consideraciones la construcción colectiva desde la
diferencia y a su vez brindándole mayor importancia a los aspectos del bienestar
del educando. Lo anterior, presenta rasgos significativos que se asemejan con los
dispuestos por el desarrollo humano al considerar la importancia de ciudadanos
activos en la consolidación de sociedad.

En cuanto a las pretensiones del Plan Nacional Decenal de educación se puede


evidenciar que no todo lo plasmado allí se lleva a cabo al pie de la letra, ya que las
situaciones de la población en los diferentes contextos no lo permiten. Por ejemplo
los estratos socioculturales y la ausencia del estado en ciertos territorios de la
nación; las familias que pertenecen a estratos sociales bajos o lugares recónditos
del país no poseen las mismas garantías para obtener una educación de calidad,
comenzando por una pésima condición en la infraestructura de los colegios,
precarias vías de acceso, mala alimentación de los estudiantes, profesores que
deben trabajar con las mínimas condiciones, y estudiantes que en vez de reforzar
los conocimientos adquiridos en el aula en su tiempo libre, deben colaborar con la
economía de sus hogares y en la mayoría de los casos no aspiran a tener un
proyecto de vida digno que garantice mejores condiciones en un futuro.

Lo anterior se contrasta con los contextos privilegiados que poseen la capacidad


de acceder a condiciones de vida dignas, donde se tienen todas las posibilidades
para obtener una educación de calidad de acuerdo a sus intereses que aporte a la
proyección de una calidad de vida mejor.

Por otra parte, se reconocen como los diferentes currículos que se deben seguir
en los establecimientos educativos están diseñados de una manera global que no
necesariamente se aterriza a los diferentes contextos nacionales, pasando por alto
las necesidades locales de la población y sus intereses.
Es entonces, cuando el papel de la familia debe desempeñar un rol determinante
en el proceso educativo, puesto que en los diferentes contextos vulnerables de
nuestro territorio se enfatiza la educación como un requisito de responsabilidad
frente al menor, mas no siempre hay conciencia de que la educación es un
facilitador para asegurar una mejor calidad de vida en beneficio no solo del sujeto
que estudia si no también de quienes le rodean. La familia debe tener en cuenta
que pese a sus condiciones de vulnerabilidad y situaciones cotidianas, todo ser
humano debe permitirse soñar, proyectarse y prepararse para la consecución de
un proyecto de vida digno que le permita escalar y mejorar sus condiciones
actuales.

Las situaciones anteriormente descritas obligan a que el docente mediante su


práctica, descolonice los saberes hegemónicos, guie a sus estudiantes para suplir
sus necesidades y promueva en ellos el deseo de salir adelante a pesar de las
brechas, entendiendo con ello la descolonización del conocimiento desde el
rompimiento del pensamiento dual impartido desde la colonización y dando a lo
que Sousa (año) denominaba como los procesos de complementariedad que
iniciaba desde el reconocimiento de unas nuevas prácticas en los procesos
educativos y a partir de ello la construcción desde unas diferencias. Con lo
anterior, se estaría dando un paso al rompimiento de la hegemonía del saber que
es también reproducida por los currículos en donde a partir de la institucionalidad
de legitiman conocimientos propicios para ser transmitidos, pero entonces cabe
entonces dejar el interrogante abriendo paso a la reflexión ¿son entonces los
conocimientos de los indígenas, conocimientos inválidos para la comprensión del
mundo?

Si se tienen en cuenta algunos autores Latinoamericanos como Sousa, Dussel y


Martin se puede catalogar que la escuela ha sido determinada como aquel centro
de reproducción de los procesos de homogenización social a partir de
conocimientos que han sido adscrita a lo verdadero omitiendo algunos
conocimientos culturales e históricos de las comunidades, la situación se agudiza
al visualizar como a los docentes se les dificulta realizar procesos de retrospección
de sus prácticas legitimando e imponiendo que lo que enseñan y como lo enseñan
está bien, entonces es en este momento cuando se continua con la reproducción
de la homogenización.

En ese mismo sentido y respondiendo a la reflexión, encontramos que las


practicas pedagógicas que es el espacio o el momento en donde se materializa
todo el conocimiento se deben a perpetuar frente a: “Promover estrategias de
discusión y debate sobre la construcción de paz y nación a través de la educación,
teniendo en cuenta referentes regionales, nacionales e internacionales.” (MEN.
2026, Pág. 52) Para cumplir lo anterior, es importante retomar el rol del maestro
frente a la descolonización de la enseñanza, (Sousa, año) que se cumple nada
más con superar los contenidos del año académico, olvidando las necesidades de
los estudiantes. Para poner en materia lo anterior, se hace importante conocer al
estudiante: Quien es, cuál es su contexto, y que proyecto de vida quisiera cumplir
para superar la brecha de desigualdad que incurre en nuestro territorio, y así
mismo pretender a una dignidad de vida para él y su familia, así mismo; promover
la importancia que tiene el educador dentro el desempeño educativo de la
sociedad, como agente de cambio, porque desde allí se construyen y materializan
propuestas que pretenden fomentar en el estudiante la no repetición de procesos
anteriores, como, por ejemplo; el conflicto interno que dejo además de víctimas y
desplazamientos una deserción educativa y no importancia de esta.