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EL CLIMA Y LOS FACTORES QUE DETERMINAN EL ESTADO DEL TIEMPO

El clima es la estadística del tiempo


atmosférico, normalmente sobre un
intervalo de 30 años.1 Se mide al
evaluar los patrones de variación
en temperatura, humedad, presión
atmosférica, viento, precipitación,
cuenta de partícula atmosférica y
otras variables meteorológicas en
una región dada sobre periodos
largos. El clima difiere del tiempo,
en que el tiempo solo describe las
condiciones de corto plazo de estas
variables en una región dada.
El clima de una región está
generado por el sistema climático, el cual tiene cinco
componentes: atmósfera, hidrosfera, criosfera, litosfera y biosfera.2
El clima de una ubicación está afectado por su latitud, terreno y altitud, así como cuerpos
de agua cercanos y sus corrientes. Los climas pueden clasificarse según la media y las
gamas típicas de diferentes variables, generalmente temperatura y precipitación. El
esquema de clasificación más utilizado la clasificación climática de Köppen, originalmente
desarrollada por Wladimir Köppen. El sistema Thornthwaite, en uso desde 1948, incorpora
la evapotranspiración junto con la información de temperatura y precipitación y se utiliza
en el estudio de la diversidad biológica y los efectos potenciales de cambios de clima sobre
ella.3 Los sistemas de clasificación de Bergeron y Spacial Synoptic se centran en el origen
de las masas de aire que definen el clima de una región.
La paleoclimatología es el estudio de los climas antiguos. Ya que no se dispone de
observaciones directas del clima antes del siglo XIX, los paleoclimas se infieren a partir de
variables proxy que incluye pruebas no bióticas como los sedimentos encontrados en lechos
lacustres y núcleos de hielo, y prueba biótica como los anillos de árbol y coral.
Los modelos climáticos son modelos matemáticos de climas del pasado, presente y futuro.
Un cambio climático puede ocurrir durante periodos largos y cortos a partir de una variedad
de factores; el calentamiento reciente se trata en Calentamiento global. El calentamiento
global produce redistribuciones. Por ejemplo, "un cambio de 3 °C en la temperatura media
anual corresponde a un cambio en las isotermas en aproximadamente 300-400 km en latitud
(en la zona térmica) o 500 m en elevación. Por lo tanto, se prevé que las especies se
muevan hacia arriba en elevación o hacia los polos en latitud en respuesta a los cambios de
las zonas climáticas".45

Factores que determinan el estado del tiempo


Latitud
La latitud es la distancia angular entre la línea ecuatorial (el ecuador), y un punto
determinado de la Tierra, medida a lo largo del meridiano en el que se encuentra dicho
punto. Según el hemisferio en el que se sitúe el punto, puede ser latitud norte o sur.1
La latitud proporciona la localización de un lugar, en dirección Norte o Sur desde el
ecuador y se expresa en medidas angulares que varían desde los 0 ° del Ecuador hasta los
90°N del polo Norte o los 90°S del Polo Sur. Esto sugiere que si trazamos una recta que
vaya desde un punto cualquiera de la Tierra hasta el centro de la misma, el ángulo que
forma esa recta con el plano ecuatorial expresa la latitud de dicho punto.
Altitud
Se denomina altitud a la distancia vertical que existe entre cualquier punto de la Tierra en
relación al nivel del mar. Para calcular la altitud, se toma como referencia el nivel del mar,
y es por ello que la altitud se expresa con una cifra en metros seguida de la abreviatura s. n.
m., es decir, m s. n. m. (‘metros sobre el nivel del mar’).12

Distancia al mar
Es de los factores fundamentales que definen el
clima ya que la lejanía de las grandes masas de
agua dificulta que llegue aire húmedo hasta estas
regiones. En estas regiones se observa un
aumento de la amplitud térmica y descenso de las
precipitaciones debido a la lejanía de las masas
de agua que suministran la humedad necesaria
para las lluvias, además del hecho de que las
zonas del interior de los continentes son zonas de
alta presión o anticiclones donde el aire más
pesado tiende a bajar, especialmente durante la
noche, manteniendo el aire subsidente, bastante frío aunque muy seco, como puede verse en
las regiones desérticas del interior de los continentes, que tienen una enorme amplitud
térmica entre el día y la noche: en un mismo día se puede pasar desde el punto de
congelación hasta los 40° C o más.

Corrientes oceánicas
Una corriente oceánica o corriente marina es un movimiento de las aguas en los océanos y,
en menor grado, de los mares más extensos. Estas corrientes tienen multitud de causas,
principalmente, el movimiento de la tierra (que actúa de manera distinta y hasta opuesta en
el fondo del océano y en la superficie), así como el movimiento de traslación de la Tierra,
la configuración de las costas y la ubicación relativa de los continentes. En cambio, los
vientos constantes o planetarios constituyen prácticamente una causa inexistente, ya que
algunas coincidencias entre las corrientes y los vientos planetarios se deben a que
comparten una causa común, es decir, los movimientos astronómicos de la Tierra.

Orientación del relieve


El relieve terrestre es el término que define a las formas que tiene la corteza terrestre o
litosfera en la superficie, tanto en relación con las tierras emergidas como en cuanto al
relieve oceánico, es decir, al fondo del mar. Es el objeto de estudio de la geomorfología y
de la geografía física, sobre todo, al hacer referencia a las tierras continentales e insulares.

Dirección de los vientos planetarios y estacionales


El viento es el flujo de gases a gran escala. En la atmósfera terrestre, el viento es el
movimiento en masa del aire de acuerdo con las diferencias de presión atmosférica. Günter
D. Roth lo define como «la compensación de las diferencias de presión atmosférica entre
dos puntos».
NORMAS DE REDUCCIÓN DE RIESGOS DE DESASTRES
Las normas son un conjunto de especificaciones que regulan la
actividad humana para alcanzar el bien común.
Las normas para la Reducción de desastres tienen como
principal objetivo ser un mecanismo de preservación de la vida,
seguridad e integridad de las personas.
Estableciendo los requisitos mínimos que deben cumplir las
edificaciones e instalaciones a las cuales tienen acceso los
distintos usuarios.

Normas De Seguridad Estructural De Edificaciones Y


Obras De Infraestructura Para La República De
Guatemala
Tiene por Objetivo establecer los criterios técnicos mínimos
que deben implementarse en el diseño de obras nuevas y
remodelación o reparación de obras existentes, la evaluación de obras a efecto de prevenir
daños a la integridad de las personas y a la infraestructura indispensable para el
desenvolvimiento socioeconómico de la población.
Modelo Declaración Jurada NRD1

Clasificación de Obras

Obras Esenciales
Son las que deben permanecer escencialmente operativas durante y después de un desastre
o evento.
Ejemplos:

Salud
Defensa civil
Bomberos
Centrales telefónicas
Aeropuertos
Plantas de energía
Instalaciones de captación y tratamiento de agua
Puentes sobre carreteras de 1er. orden
Obras Importantes

Albergan o pueden afectar a más de 300 personas


Aquellas donde los ocupantes están restringidos a
desplazarse
Prestatarias de servicios importantes a gran
numero de personas o entidades
Que albergan valores culturales reconocidos o equipo de alto costo
Edificios educativos y guarderías
Garajes de vehículos de emergencia
Prisiones, museos, teatros, cines, templos:
x>300 personas en un solo salón
x>3,000 persona en todo el edificio
NORMAS MÍNIMAS DE SEGURIDAD EN EDIFICACIONES E INSTALACIONES
DE USO PÚBLICO
La norma tiene por objetivo establecer los requisitos mínimos de seguridad que deben
observarse en edificaciones e instalaciones de uso público para resguardar a las personas en
caso de eventos de origen natural o provocado que puedan poner en riesgo la integridad
física de los guatemaltecos y guatemaltecas.

La norma es aplicable a todas las edificaciones e instalaciones de uso público que


actualmente funcionen como tales, así como para aquellas que se desarrollen en el futuro.
Se consideran de uso público las edificaciones que permiten el acceso con o sin
restricciones de personal –empleados, contratistas y subcontratistas, entre otros-, así como
usuarios –clientes, consumidores, beneficiarios, compradores, interesados, entre otros.
Requisitos para la Presentación de Expedientes
 Oficio dirigido al Licenciado Sergio Roberto García Cabañas, Secretario Ejecutivo.
 Formato de Evaluación NRD2, versión 1.15
 Presentar los siguientes planos debidamente sellados y timbrados.:
o Plano de ubicacion
o Plano de localización (indicar colindancias)
o Plano amueblado indicando las rutas de evacuación y salidas de emergencia
o Planos acotados que incluyan:
1.
1. Cotas principales,
2. Cotas interiores de los ambientes y de las rutas de evacuación
3. Cotas de nivel en cada ambiente y exteriores.
4. Abatimiento de Puertas

o Plano con áreas calculadas por cada ambiente del inmueble.
o Secciones y elevaciones
o Plano de Gradas/Rampas y pasamanos (Indicando medidas de huella,
contrahuella, descansos; altura y detalles de los pasamanos), incluyendo
planta y perfil.
o
*Los planos podran presentarse en tamaño doble oficio (siempre y cuando las medidas de
las cotas sean legibles, de lo contrario es un formato más grande), a escala verificable,
evitando el uso de colores claros.
No se recibirán planos de cimentaciones, losas, drenajes, instalaciones o cualquier otro
aspecto constructivo que no este relacionado a la NRD2 y no se revisarán expedientes que
tengan planos con cotas no legibles.
 Memoria descriptiva (Indicando aspectos relacionados con el funcionamiento del
inmueble, horarios, carga de ocupación actual o esperada, descripcion del
funcionamiento de las puertas de emergencia, botoneras de pánico, etc.)
 Fotocopia del DPI del evaluador, es decir la persona que completó el formato.
 Copia del DPI del representante legal.
La información presentada en los planos deberá ser congruente con lo presentado en el
formato de evaluación.
QUÉ HACER ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE UN DESASTRE
Recomendaciones ante huracanes e inundaciones
Medidas preventivas:
•Revisar el equipo de emergencia y tenerlo preparado.
•Fijar y amarrar bien lo que el viento pueda lanzar o
arrastrar el agua.
•Guardar objetos sueltos (macetas, botes de basura,
herramientas, etc.) que pueda lanzar el viento.
•Limpiar la azotea, desagües, canales y coladeras;
limpiar también de hojarasca o ramas en la calle,
despejando los tragantes de aguas.
•Si se tiene vehículo, asegurarse de que funciona
correctamente.
•Cerrar las llaves de tuberías de agua hacia la casa para
evitar el acceso de aguas negras. Sellar la tapa de su
pozo o aljibe para tener agua de reserva no contaminada.
•Si su casa es frágil o está en una zona de riesgo, tener
previsto un refugio o un albergue donde poder trasladarse.
•Seguir las recomendaciones de las autoridades si indican la sobre evacuaciones en el área
y/o la casa donde vive.

En caso de inundación:
•Colocar los objetos de valor y documentación necesaria, en las partes altas de la vivienda,
y si es posible, en envases herméticos.
•Tener precaución en lugares de bajada de corrientes de agua.
•No conducir por carreteras inundadas de corriente y no pasar por aguas que cubran por
encima de la rodilla (riesgo de ser arrastrado).
•Si el vehículo queda atascado, abandonarlo y trasladarse a un lugar alto.
Si su casa es segura y decide quedarse en ella:
•Cerrar puertas y ventanas, protegiendo interiormente los cristales con cinta adhesiva en
forma de X; no abrir las cortinas pues le protegerán de una eventual rotura de cristales.
•Tener a la mano artículos de emergencia. Mantener su radio de pilas encendido para
recibir información e instrucciones de fuentes oficiales.

Después del paso del suceso:


•Seguir las instrucciones transmitidas por las autoridades a través de los medios de
comunicación.
•Si hay heridos, llevarlos inmediatamente a los servicios de emergencia.
•Cuidar de que sus alimentos estén limpios. No comer nada crudo ni de procedencia
dudosa.
•Beber el agua potable que se almacenó o hervir la que va a tomar.
•Revisar cuidadosamente la casa para cerciorarse de que no hay peligro.
•Si su casa no sufrió daños, permanecer en ella.
•Mantener desconectados el gas, la luz eléctrica y el agua potable hasta asegurarse de que
no haya fugas ni peligro de corto circuito. Utilizar linternas de pilas para iluminarse.
•Cerciorarse de que sus aparatos eléctricos estén secos antes de conectarlos.
•Desalojar el agua estancada para evitar plagas de mosquitos.
•Si su vivienda está en la zona afectada, no se debe regresar a ella hasta que las autoridades
lo indiquen.
Recomendaciones ante erupciones volcánicas
•Manténgase atento a las instrucciones que dicten las
autoridades a través de la radio y la televisión.
•Aunque la erupción se desarrolle tranquilamente, no se
acerque al volcán. El viento puede arrastrar escorias
calientes y existe la posibilidad de que se arrojen
súbitamente productos sólidos.
•Evite las hondonadas, donde pueden acumularse gases
nocivos, incluso después de finalizada la erupción.
•Si le sorprende una nube de gases, protéjase con una tela
humedecida en agua.
•Respete las normas de acceso a los sectores declarados
peligrosos.
•Utilice las vías de comunicación fijadas por las
autoridades.
•No preste atención a rumores alarmistas ni los difunda.

En caso de terremoto
ANTES
 En su hogar, determine los objetos que puedan
convertirse en un peligro durante un terremoto,
como cuadros, espejos, lámparas, macetas
colgantes, etc. y reubíquelos o asegúrelos de manera que no puedan caerle encima.
 Practique simulacros de terremoto. Con anticipación, cada miembro de su familia,
oficina o escuela debería saber dónde colocarse en caso de sismo.
 Conozca dónde y cómo cerrar el paso de la electricidad, el gas y el agua.
 Mantenga una reserva de medicina, alimentos no perecederos y agua potable para al
menos 3 días.
 Aleje su cama de las ventanas, ya que estas se pueden romper y ocasionar heridas.
 Mantenga unos zapatos viejos cerca de su cama y en su auto para que pueda
caminar cómodamente sin herirse con escombros.
DURANTE
 Manténgase tranquilo y permanezca en el interior mientras dure el terremoto.
 Métase debajo de un escritorio o una mesa fuerte. Agárrese de las patas con una
mano y cúbrase el cuello con la otra.
 Si no hay una mesa o escritorio cerca de usted, cúbrase el cuello y la cabeza con sus
brazos y agáchese lejos de ventanas y repisas.
 Manténgase alejado de ventanas, vidrios, espejos y de todo lo que pueda caer
encima, como lámparas y muebles.
 Si está en la calle, aléjese de los postes y los cables eléctricos.

 DESPUÉS
 Sepa que después de un sismo, vendrán réplicas.
 Si tiene que mover a una persona inconsciente, estabilice primero el cuello y la
espalda, y luego pida ayuda inmediatamente.
 Inspeccione su hogar para ver si hay daños estructurales. Si tiene dudas acerca de la
seguridad, haga que un ingeniero civil inspeccione su casa antes de regresar.
FENÓMENOS NATURALES QUE PRESENTAN AMENAZA PARA
GUATEMALA
Guatemala es el quinto país
en el mundo con mayor
riesgo de sufrir desastres
naturales. El dato no es
nuevo. Lo advirtió en 2010
el Fondo Mundial para la
Reducción y Recuperación
de Desastres (GFDRR, en
inglés) y el Banco Mundial
(BM), en un estudio sobre
la Gestión de Riesgos y
Desastres en América
Latina y el Caribe. En ese
estudio, realizado con base en el análisis de datos de 1982 a 2008, el GFDRR determinó
que la combinación de una alta densidad poblacional, la pobreza extrema y su constante
exposición a desastres naturales, hacen que Guatemala sea un país de “alto riesgo”.

“La alta vulnerabilidad del país por el riesgo de desastres naturales, tiene un alto costo
humano y un impacto negativo en la productividad, lo que a su vez retrasa el desarrollo”,
señalaba entonces el GFDRR.

Y es que Guatemala esta propensa a sufrir desastres naturales de cualquier naturaleza, en


cualquier momento. Otro reporte del GFDRR, publicado en 2007, señala que el país está
amenazado de manera permanente, con una peligrosidad “alta” por inundaciones fluviales,
urbanas y costeras; terremotos, desprendimientos de tierra, tsunami, erupción volcánica,
ciclón, calor extremo e incendios forestales. Solo en escasez de agua, el nivel de peligro
baja a “medio”.

Expertos del Instituto de Investigación y Proyección sobre Ambiente Natural y Sociedad


(Iarna) de la Universidad Rafael Landívar, señalan que, a excepción de tormentas de nieve,
Guatemala está expuesta a toda clase de desastres naturales. Al menos —un alivio— hasta
que los efectos del cambio climático se intensifiquen y las heladas y nevadas lleguen hasta
las zonas tropicales del continente como prevén los expertos que podría ocurrir en el futuro.

La clasificación de los niveles de peligro por desastres naturales a los que está expuesto el
país los hace el GFDRR a través de Think Hazard, una herramienta tecnológica que, a
partir del análisis de una serie de variables sobre las condiciones geográficas,
climatológicas y socioeconómicas, “destaca los peligros” y alerta sobre los niveles de
atención para reducir los riesgos.

El Índice de Gestión de Riesgo (INFORM) del Comité Permanente Interinstitucional de la


Unión Europea, “la primea metodología global, objetivo y transparente para comprender el
riesgo de crisis humanitarias y catástrofes”, en 2017 y 2018 ha ubicado a Guatemala como
el país latinoamericano con el mayor índice de riesgo, el más vulnerable y el menos capaz
de lidiar con estos peligros.

Guatemala, Haití y Honduras, advierte el INFORM, son los únicos países del continente
con “muy alto riesgo” de sufrir desastres o crisis humanitarias.
El INFORM se crea con el análisis de 82 indicadores de dos categorías: riesgos naturales y
grupos vulnerables. Se toman en cuenta, por ejemplo, antecedentes de peligros naturales,
vulnerabilidad socioeconómica, estructura institucional y gubernamental, entre otras. Es
decir que la combinación de riesgos, la falta de recursos y un gobierno ineficaz, colocan a
Guatemala como el país más propenso a sufrir desastres en el continente.

“Los riesgos naturales que afectan a Guatemala, son inevitables”, señala Ottoniel
Monterroso, director del Iarna. Los eventos sísmicos y volcánicos, dice, “son parte de la
realidad con la que debemos convivir”. No se puede hacer nada para escapar de ellos, pero
sí se puede reducir la vulnerabilidad, y con ello evitar la muerte y sufrimiento de miles de
personas expuestas al peligro por estos fenómenos.

A pesar de los múltiples estudios e informes de organismos e instituciones científicas


nacionales e internacionales que durante décadas han advertido sobre la vulnerabilidad del
país y han urgido a las autoridades la implementación de estrategias para hacer frente a esa
situación, el Estado ha puesto poco interés.

Desastres recientes
En los últimos 50 años Guatemala ha sufrido huracanes,
inundaciones, derrumbes, deslizamientos y terremotos;
desastres naturales de gran envergadura que ha cobrado
la vida de miles de personas. Los resultados de estas
tragedias respaldan las apreciaciones de Think Hazard y
del INFORM, que señalan que un país en riesgo,
pobremente organizado y regido por un gobierno
apático, propician desastres y muertes.

El deslizamiento de El Cambray II, en octubre de 2015,


por ejemplo, cobró la vida de 253 personas según cifras
del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF).
El desastre pudo evitarse si las autoridades hubieran
atendido a tiempo las advertencias sobre el peligro, y
reubicado a los vecinos del lugar.
En 2016, según la Conred, en Guatemala se registraron 463 eventos naturales que afectaron
a 445,628 personas, dejaron 57 muertos, seis personas desaparecidas y 108 heridas. La
Conred denomina “evento” a todos los hechos que han requerido de su atención como
consecuencia de un hecho de origen natural, y que han afectado a una o más personas.

En mayo del año pasado una violenta caída de granizo afectó varias zonas del país. En julio
el volcán de Fuego presentó su sexta erupción en el año. En septiembre 3,586 personas
fueron afectadas por un terremoto que ocasionó derrumbes y daños severos en 64
viviendas. A finales de septiembre las lluvias afectaron a más de siete mil personas y
dañaron cerca de 430 viviendas; las lluvias también propiciaron derrumbes, hundimientos,
colapsos y hasta 21 muertes. En octubre, al Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología,
Meteorología y Hidrología (Insivumeh) le preocupaba el nivel de humedad en el suelo,
pues era similar a los registros obtenidos durante las tormentas Stan y Mitch, que en su
momento cobraron cientos de vidas.

En 2017 la Conred atendió 2,187 eventos de orden natural; y 797 en 2015.


PLANIFICACIÓN PARA EL MANEJO DE EMERGENCIAS FRENTE A UN
FENÓMENO NATURAL

Estrategias de mitigación de amenazas en la


planificación del desarrollo
1. Incorporación de medidas de mitigación en
estudios de planificación del desarrollo
integrado
2. Ventajas que ofrece la planificación del
desarrollo integrado en el manejo de amenazas
En este documento se considera "planificación
del desarrollo" al proceso por el cual los
gobiernos trazan planes para guiar el desarrollo
económico, social y regional durante un período
de tiempo determinado. El manejo de amenazas
consiste en un número de actividades llevadas a
cabo antes, durante y después de un evento
natural, con el objeto de reducir el número de
fatalidades y la destrucción de propiedades.
Tradicionalmente, se ha conducido el manejo
de amenazas naturales independiente a la
planificación del desarrollo. Una característica
de la asistencia técnica que brinda la OEA, es
justamente la integración de ambos procesos.
El manejo de amenazas naturales puede
dividirse en medidas previas al evento, acciones
durante e inmediatamente posteriores a él. En orden cronológico, estas medidas son:

1. Medidas previas al evento:

a. Mitigación de amenazas naturales:


- Recopilación y análisis de datos
- Reducción de vulnerabilidad
b. Preparación para eventos naturales:
- Predicción
- Preparación para emergencias (incluyendo monitoreo, alerta y evacuación)
- Educación y capacitación
2. Medidas durante y después de la ocurrencia de un desastre natural:

a. Rescate
b. Asistencia
3. Medidas posteriores al desastre:

a. Rehabilitación
b. Reconstrucción
De estas medidas, la mitigación es la más efectiva en términos de costos para reducir el
número de fatalidades y destrucción de propiedades, así como también es la más
compatible con el proceso de planificación del desarrollo. Es necesario recopilar los datos
referentes a los eventos en sí, a la vulnerabilidad y al riesgo potencial que ellos presentan.
A continuación se describen brevemente los mecanismos de mitigación.
Evaluaciones de Amenazas Naturales
Las evaluaciones de amenazas proveen información sobre la posible ubicación y severidad
de fenómenos naturales peligrosos y sobre su probabilidad de ocurrencia dentro de un
período específico de tiempo y un área determinada. Estos estudios se basan en gran
medida, en información científica ya existente incluyendo mapas geológicos,
geomorfológicos y mapas de suelos, datos climáticos e hidrológicos, y mapas topográficos,
fotografías aéreas e imágenes de satélite. La información histórica, obtenida tanto en
informes escritos como por intermedio de las narraciones de quienes han habitado el área
por mucho tiempo, también ayuda a categorizar los potenciales eventos. Idealmente, una
evaluación de amenazas naturales concientiza a la gente sobre el tema en una región
destinada al desarrollo, evalúa la amenaza de los eventos naturales, identifica la
información adicional necesaria para hacer una evaluación definitiva y recomienda los
medios más apropiados para poder obtenerla.

Evaluaciones de Vulnerabilidad
Los estudios de vulnerabilidad estiman el grado de pérdida o daño que pueda causar la
ocurrencia de un evento natural de determinada severidad. Los elementos analizados
incluyen poblaciones, instalaciones y recursos físicos tales como infraestructuras vitales,
centros de producción, lugares de reunión pública y patrimonio cultural, y actividades
económicas y funcionamiento normal de la población. La vulnerabilidad de áreas
geográficas seleccionadas, como por ejemplo, las que de mayor potencial de desarrollo o
las ya desarrolladas que estén ubicadas en zonas peligrosas, puede estimarse. Las técnicas
empleadas incluyen el trazado de mapas de infraestructuras vitales y análisis sectoriales de
vulnerabilidad para sectores tales como energía, transporte, agricultura, turismo y vivienda.
En América Latina y en el Caribe, al evaluar una inversión, generalmente no se considera la
vulnerabilidad a amenazas naturales, sin embargo como parte del proceso normal de
evaluación se considera la vulnerabilidad a otro tipo de riesgos tales como la fluctuación de
precios del mercado y los costos de la materia prima.

Evaluaciones de Riesgo
La información obtenida al analizar las amenazas y la vulnerabilidad de un área, se integra
en un análisis de riesgo, que es una estimación sobre las posibles pérdidas ante un evento
natural determinado. Los métodos tradicionales utilizados para este tipo de análisis
consumen tiempo y son costosos, pero hoy en día se dispone de métodos más cortos que
dan resultados suficientes para la evaluación de un proyecto. Una vez evaluado el riesgo,
los planificadores cuentan con las bases necesarias para incorporar medidas de mitigación
en el diseño de proyectos de inversión y para comparar los costos y los beneficios
obtenidos con y sin ellos.

Reducción de Vulnerabilidad
El riesgo de las amenazas naturales puede reducirse sustancialmente introduciendo medidas
de mitigación estructurales y no estructurales. Las medidas de mitigación serán analizadas
detalladamente en la sección "Estrategias de Mitigación de Riesgos en la Formulación de
Proyectos".
BIBLIOGRAFÍA

https://es.wikipedia.org/wiki/Clima
https://www.portaleducativo.net/sexto-basico/755/Elementos-y-factores-del-clima

https://es.wikipedia.org/wiki/Reducci%C3%B3n_del_riesgo_de_desastres

https://genial.guru/creacion-salud/que-hacer-antes-durante-y-despues-de-un-desastre-
natural-489910/

https://www.plazapublica.com.gt/content/guatemala-esta-expuesta-toda-clase-de-desastres-
excepto-tormentas-de-nieve-por-el-momento

https://www.oas.org/dsd/publications/Unit/oea57s/ch008.htm

http://helid.digicollection.org/en/d/J047es/4.3.html