Вы находитесь на странице: 1из 46

6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2.

Representación política y calidad de la democracia

Diplomado en Derecho Electoral INE


2018-B
Página Principal (home) / Mis cursos / PA-DEL-INE-02-18
/ Módulo 1. Democracia como régimen político
/ Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Unidad 2. Representación política y calidad de la


democracia

C    

2.1 Cómo definir la democracia


Como viste en la unidad anterior, la democracia moderna o
representativa posee una serie de elementos mínimos para ser
considerada como tal, a saber: el fomento al pluralismo, a la
competencia, la selección de sus gobernantes mediante elecciones y el
respeto al principio de mayoría (Schmitter y Karl 1996). Sin embargo,
es importante precisar que no existe una definición de “democracia”
aceptada en su totalidad, ya sea porque algunas son tan vagas que no
suelen ser utilizadas dadas sus propias limitaciones, o porque son tan
específicas que resultan incompletas (Pickles 1970, 9). Además, se
deben tener en cuenta dos aspectos (Sartori 1988, 27; Schmitter y Karl
1996, 38):

El ideal democrático no define la realidad democrática y,


viceversa, una democracia real no es y no puede ser una
campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 1/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

democracia ideal ya que su desarrollo depende del contexto


socioeconómico y de sus prácticas políticas.
La democracia resulta y está conformada por las interacciones
entre sus ideales y su realidad, el empuje del deber y la
resistencia del ser.

Los componentes que caracterizan una democracia son


necesariamente abstractos y pueden dar origen a una considerable
variedad de instituciones y subtipos de democracias. Sin embargo,
para que la democracia prospere, se deben conseguir normas
específicas de procedimiento de elección de autoridades y toma de
decisiones, así como el respeto a los derechos cívicos y políticos
(Schmitter y Karl 1996, 42). La democracia presupone la agencia de
todos los seres humanos y reconoce que todos ellos gozan de ciertos
derechos. La agencia significa elección, y la elección requiere de
libertad para escoger entre todas las posibilidades que uno valore; por
otro lado, la agencia conlleva la igualdad, ya que los agentes, para
poder relacionarse unos con otros, necesitan de un nivel mínimo de
equidad.

Representación de la democracia
campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 2/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

No existe una definición aceptada totalmente


de “democracia” porque su desarrollo depende
del contexto socioeconómico y prácticas
políticas de cada comunidad, pero para que un
gobierno pueda considerarse democrático
debe: fomentar el pluralismo y la competencia,
seleccionar a sus gobernantes mediante
elecciones, así como respetar los derechos
humanos y el principio de mayoría.

2.1.1 Una definición mínima de la democracia


Para los fines del análisis empírico de las democracias, es importante
ofrecer una definición mínima, es decir, una noción que indique cuáles
son los aspectos más inmediatamente controlables y esenciales a nivel
empírico, que permiten establecer un umbral por debajo del cual un
régimen no puede considerarse democrático (Morlino 2005, 42).

Robert Dahl ha ofrecido la enumeración más aceptada de lo que él


denomina las condiciones "de procedimiento mínimas" que deben
estar presentes para que exista la democracia política moderna (o
como él dice, la "poliarquía") (Dahl 1982, 11):

El control de las decisiones del gobierno sobre política está


constitucionalmente investido en los funcionarios electos.
Los funcionarios son elegidos mediante elecciones periódicas,
conducidas con limpieza, en las que la coerción es
relativamente poco común.
Prácticamente todos los adultos tienen derecho a votar en la
elección de los funcionarios.
Prácticamente todos los adultos tienen derecho a presentarse
como candidatos para cargos electivos en el gobierno.
Los ciudadanos tienen derecho a expresarse sobre asuntos
políticos definidos ampliamente sin el peligro de algún castigo.

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 3/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Los ciudadanos tienen derecho a buscar fuentes alternativas de


información, las cuales deben existir y estar protegidas por la
ley.
Los ciudadanos tienen derecho a formar asociaciones u
organizaciones relativamente independientes, incluidos
partidos políticos y grupos de interés que sean independientes.

Estos procedimientos por sí solos no definen a la democracia, pero son


indispensables para que persista. Básicamente son condiciones
necesarias, pero no suficientes para su existencia (Schmitter y Karl
1996, 42). En otras palabras, un aspecto importante de tal definición es
que si faltara uno de estos aspectos ya no se estaría en un régimen
democrático, sino en otro ordenamiento político-institucional, quizá
intermedio y caracterizado por la incertidumbre y la ambigüedad,
acentuadas en distinto modo (Morlino 2005, 43).

Aunque las condiciones de Dahl son generalmente aceptadas, esto no


significa que exista un acuerdo absoluto al respecto. Schmitter y Karl,
por ejemplo, sugieren agregar otras dos (1996, 43):

Los funcionarios de una elección popular deben ser capaces de


ejercer sus poderes constitucionales sin estar sometidos a una
oposición avasalladora (si bien informal) de los funcionarios no
electos.
La organización política debe ser autogobernada: debe ser
capaz de actuar independientemente de constreñimientos
impuestos por algún otro sistema político que abarque
demasiado.

En un sentido similar, Levitsky y Way plantean agregar la existencia de


un campo de juego razonablemente igual entre los gobernantes y la
oposición como una condición adicional. Según ellos, el campo de
juego es desigual cuando (2010, 6 y 10):

Se abusa ampliamente de las instituciones del Estado con fines


partidistas.
Se favorecen sistemáticamente a los gobernantes a expensas
de la oposición.
La capacidad de la oposición para organizar y competir en las
elecciones es seriamente perjudicada.

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 4/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Cabe destacar que las definiciones mínimas son útiles cuando se


quiere distinguir entre los países democráticos y no democráticos,
pero no permiten explicar las diferencias entre los países clasificados
como democráticos. Ello se relaciona más con el concepto de calidad
de la democracia, el cual estudiarás más adelante en esta misma
unidad.

Ilustración 1. Elementos mínimos de la democracia

Fuente: Elaboración propia

Desde una perspectiva reduccionista, la


democracia es un régimen político en el cual el
gobierno es designado mediante el voto
popular en elecciones libres y competitivas, la
regla de mayoría es el mecanismo principal de
toma de decisiones, y se garantizan las
libertades y derechos políticos de las personas.

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 5/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

2.1.2 Libertad e igualdad: fines y fundamentos


de la democracia
La importancia de la libertad para la existencia de la democracia está
reconocida desde los tiempos de los antiguos griegos: Pericles
consideraba la libertad, la apertura y la igualdad como fundamentos
de la democracia ateniense; Aristóteles reconocía en la libertad uno de
los fines que la democracia debe perseguir (UCM s/f, 2-25).

En el desarrollo de la filosofía moderna, Hans Kelsen sostenía que “una


teoría científica de la democracia sólo puede mantener que esta forma
de gobierno trata de realizar conjuntamente la libertad y la igualdad
de los individuos y que, si éstos valores han de ser realizados, la
democracia es el medio idóneo para ello” (2005, 260). También
Burdeau reconocía que "la libertad fundamental es aquella en que
figuran las prerrogativas de la naturaleza humana: disposición de sí
mismo, elección de los propios actos, responsabilidad. Con relación a
esta libertad, cuyo principio reside en la esencia del ser humano, la
democracia no aparece más que como un conjunto de mecanismos
protectores, una fórmula de gobierno que permite conciliar la libertad
del hombre con las exigencias de un orden político" (1960, 25). Una
visión similar de la relación entre la democracia y la libertad podemos
encontrarla en Sen (1999, 2004), Beetham (2004), Rawls (1971),
Dworkin (2003), Kelsen (2005) y en Post para quien "la democracia
encarna un proyecto de realización de los valores de
autodeterminación" (2006, 24), concepto que expresa la idea de que
todas las personas son intrínsecamente iguales, por lo que sus
intereses tienen la misma importancia.

De esta manera, la libertad de las personas es un fin que la democracia


pretende realizar, aunque, al mismo tiempo, es una condición
necesaria para que un estado democrático se establezca y desarrolle.

En este sentido, para que puedan tener lugar elecciones democráticas,


es necesario que ciertas libertades puedan ejercerse plenamente. Para
Dahl (1989 y 1999), tales libertades son las de: expresión, asociación y
el acceso a las fuentes alternativas de información. Esta lista es
bastante limitada y, en realidad, no es suficiente para cumplir con la
tarea de asegurar la libertad de las elecciones. De acuerdo con

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 6/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

O’Donnell, podríamos imaginarnos una situación en la que el gobierno


prohíbe a los candidatos de oposición viajar libremente en el territorio
del país, o los somete a la persecución policial por las razones
teóricamente no relacionadas con su postulación (O’Donnell 2004, 17).
En tal situación, las elecciones no podrían ser reconocidas como libres
y justas, a pesar de cumplir con la reducida lista de libertades
presentada por Dahl. El ejercicio pleno y real del derecho al voto y la
existencia de la competencia libre y justa requieren de un conjunto de
libertades y garantías mucho más amplio como base fundamental de
la existencia de la democracia. Si la base funcional de la democracia es
el poder de los ciudadanos de influir y controlar las decisiones de los
gobernantes, su ejercicio es imposible sin libertades amplias.

La democracia y la libertad son conceptos intrínsecamente vinculados


también desde la perspectiva de Berlin, quien distinguía entre la
libertad negativa (libertad de) y la libertad positiva (libertad para). La
primera es la ausencia de las restricciones impuestas por otros, es
decir, “no estar sujetos a la inconstante, incierta, desconocida,
arbitraria voluntad de otro hombre" (Locke 1990, 9); tiene cabida en la
democracia porque busca la protección del individuo contra el poder
arbitrario y sin límites, además de que permite a los gobernados
oponerse de forma efectiva al posible abuso del poder por parte de
los gobernantes (Sartori 1987, 372). La libertad negativa puede ser
pre-jurídica o jurídica, una libertad negativa pre-jurídica no se
encuentra regulada, es decir, el derecho no la toma en cuenta;
mientras que una libertad negativa jurídica le asegura a una persona
poder actuar de determinada forma sin interferencias o constricciones
(Carbonell 2008, 51).

Por otra parte, la libertad positiva es “la situación en la que un sujeto


tiene la posibilidad de orientar su voluntad hacia un objetivo, de tomar
decisiones, sin verse determinado por la voluntad de otros” (Bobbio en
Carbonell 2008, 55). La libertad positiva implica la posibilidad de actuar
de tal manera que permite tomar control sobre la vida propia y realizar
sus metas principales; busca crear y mantener “el ambiente en el cual
el hombre tiene la oportunidad de ser su mejor versión posible" (Laski
1934, 142). Al igual que la negativa, la libertad positiva funciona mejor
asegurada bajo un régimen democrático. En ese orden de ideas, la
democracia debe proteger y promover los derechos individuales a la

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 7/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

vida, a la libertad, la propiedad y la búsqueda de la felicidad (o el


derecho de autodeterminación), que son al mismo tiempo su fruto y
elemento constitutivo.

Para Sartori, "[c]ualesquiera que sean nuestras ideas normativas sobre


qué debiera ser la democracia, lo que efectiva e indiscutiblemente
llega a ser —en la teoría y en la práctica occidental— es un [sistema
protector] de la libertad individual. […] Y cualesquiera sean los demás
elementos o atributos de la democracia que más apreciemos, éste es
el elemento irrenunciable, el sine qua non de la democracia, su
elemento característico"(1984, 326). Así, la democracia, en la medida
en que asegura la libertad, enriquece las vidas de los individuos y crea
mejores posibilidades para la autorrealización de los seres humanos
(Sen 1999). La libertad, por otro lado, trasciende y llena de sentido a la
democracia.

Ilustración 2. Tipos de libertad

Fuente: Elaboración propia

Además de la libertad, la democracia requiere trato igual de todos los


individuos. Una democracia debe asegurar que "todos los ciudadanos
y grupos [obtengan los] mismos derechos e igual protección legal, así

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 8/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

mismo como posibilidades reales del acceso a la justicia y al poder"


(Diamond y Morlino 2004, 27). Debe también proteger a sus
ciudadanos de cualquier tipo de discriminación con independencia del
género, raza, etnia, religión, creencias políticas, etcétera. Esta
concepción de la igualdad se denomina igualdad abstracta, o igualdad
frente a la ley, e implica que todas las personas son iguales en el
marco normativo.

Tradicionalmente, igualdad y libertad son consideradas como


doctrinas antagonistas y alternativas. El pensamiento liberal solía ver la
igualdad como un peligro para la libertad individual y la equiparaban
con la uniformidad, nivelación impuesta y aplastamiento de las
aspiraciones. Por otro lado, el igualitarismo acusaba al liberalismo de
crear un régimen basado en la desigualdad económica. Sin embargo,
los grandes pensadores lograron encontrar un punto de encuentro
entre ambas corrientes del pensamiento. Para Bobbio “la única forma
de igualdad que no sólo es compatible con la libertad tal y como es
entendida por la doctrina liberal, sino que incluso es exigida por ella,
es la igualdad en la libertad: lo que significa que cada cual debe gozar
de tanta libertad cuanto sea compatible con la libertad ajena y puede
hacer todo aquello que no daña la libertad de los demás” (1994, 41).
Kelsen afirmaba que la igualdad democrática “consiste en que no se
atribuye la libertad a éste o aquél por valer más que el otro, sino que
se busca hacer libres al mayor número posible de hombres” (2005, 27).
La democracia no busca una igualdad total, ni eliminar todas las
diferencias y desigualdades que hay entre los individuos; lo que busca
es aminorar solo las desigualdades que socavan su legitimidad (Post
2006, 33).

De acuerdo con Ferrajoli, para que una democracia pueda


desarrollarse plenamente y ofrecer a las personas garantías para el
ejercicio de sus derechos de autodeterminación, se necesita la
igualdad civil (en los derechos civiles), la igualdad política (en los
derechos políticos), la igualdad liberal (en los derechos de libertad) y la
igualdad social (en los derechos sociales) (2006, 332), a esta igualdad
también se le conoce como igualdad formal, en el entendido de que
todas las personas son jurídicamente iguales. Sin embargo, también
existe la igualdad sustantiva, que se refiere a la obligación de un
gobierno democrático de implementar medidas para que “las
necesidades básicas de un ciudadano sean satisfechas, cuando menos
en la medida en que su satisfacción es necesaria para que los

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 9/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

ciudadanos entiendan y puedan ejercer fructíferamente esos derechos


y esas libertades [fundamentales]” (Rawls 2004, I, 1). Las desigualdades
en riqueza y estatus, aunque naturales en cada sociedad, ponen en
peligro la democracia si se vuelven demasiado extremas. Su existencia,
por un lado, permite a los individuos y grupos con mejor educación,
mayor acceso a la información y recursos tener más poder para influir
en las decisiones políticas y en la opinión pública, y para determinar la
elección de los líderes y de las políticas (Rueschemeyer 2004). Por otro
lado, priva a los grupos desfavorecidos de la posibilidad de participar
no solo en la vida política, sino también en la vida económica y social:
"por debajo de cierto nivel de bienestar material y social, y de
adiestramiento y educación, las personas simplemente no pueden
participar en la sociedad como ciudadanos, y mucho menos como
ciudadanos en pie de igualdad" (Rawls 2004, IV, 7). Lo expresó todavía
más determinantemente Henry Shue: "nadie […] puede gozar
plenamente de ningún derecho que debe tener si le falta lo esencial
para llevar una vida razonablemente sana y activa" (1996, 7).

La democracia debe proteger y promover los


derechos individuales a la vida, la libertad, la
propiedad y la búsqueda de la felicidad (o el
derecho de autodeterminación), que son al
mismo tiempo su fruto y elemento constitutivo.
Por ello, uno de sus fines es garantizar la
igualdad sustantiva entre las personas (no una
igualdad total) para asegurar su participación
en la vida política y desarrollo pleno.

2.1.3 Igualdad e inclusión en las sociedades


contemporáneas
Las sociedades contemporáneas se enfrentan a un reto importante:
construir una ciudadanía incluyente en la que puedan participar, en
igualdad de condiciones, todos sus miembros. En particular, los

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 10/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

pueblos y comunidades indígenas o minorías nacionales, los


inmigrantes y las mujeres (Kymlicka 1996; Morales 2008, 13).

Desde la perspectiva de Kymlicka, los derechos de grupo no son más


que una prolongación o extensión de los derechos individuales de las
personas que conforman el grupo en cuestión (1996, 57). En ese
sentido, puede ser que la pertenencia a un grupo en particular afecte
las posibilidades de ejercer de manera efectiva los derechos de las
personas pertenecientes a este. Esa desventaja justifica el
reconocimiento y las medidas especiales que un Estado debe emplear
para eliminar las barreras existentes y lograr la ciudadanía plena para
todas las personas, incluyendo los miembros del grupo vulnerable. De
esta manera, el reconocimiento de los derechos del grupo y el trato
diferenciado hacia sus integrantes se convierten en un mecanismo que
permite llegar a construir un universalismo verdaderamente incluyente,
es decir, una igualdad sustantiva.

Pueblos y comunidades indígenas o minorías nacionales, e


inmigrantes
Un Estado puede ser multinacional o poliétnico, dependiendo de la
población que lo conforma. El término “nación” se relaciona con el
“pueblo” o “cultura” de una comunidad, por lo que, cuando en un
Estado hay una cultura dominante que convive con minorías
nacionales —que suelen no compartir la misma raíz lingüística y tienen
una aprehensión distinta de la realidad— se habla de un Estado
multinacional; mientras que un Estado es poliétnico cuando cuenta
con comunidades que tienen sus orígenes en la inmigración (Kymlicka
1996, 26 y 31). Así, en tanto las minorías nacionales viven y se
desarrollan en una realidad paralela a la cultura dominante, los grupos
étnicos en la polietnicidad buscan participar en la vida pública
adecuándose a las instituciones, lengua, tradiciones, entre otras, del
país destino.

Dos ejemplos claros de las minorías nacionales y las polietnicidad son


los pueblos y comunidades indígenas, y los inmigrantes,
respectivamente. Los primeros tienen interés por preservar su cultura y
sus instituciones sociales y políticas, por lo que necesitan de la
protección del Estado para garantizar su reproducción (Morales 2008).

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 11/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Por su parte, de los inmigrantes se espera asimilación de los valores


fundamentales y adhesión a las normas de las instituciones del país
que los alberga. En la primera mitad del siglo XX era común solicitar a
los inmigrantes la separación de su religión, nacionalidad, costumbres,
etcétera, para poder vivir en un país nuevo; sin embargo, actualmente
el Estado debe generar mecanismos que favorezcan su incorporación y
protejan su identidad al mismo tiempo (Morales 2008). Aunque existen
políticas de inmigración en algunos países donde se le niega la
entrada a quienes se considera que podrían tener dificultad en asimilar
adecuadamente la cultura del nuevo país (Kymlicka 1996, 30).

Existe la posibilidad de que los inmigrantes hayan sido minorías


nacionales del algún Estado y al migrar se establezcan en una misma
zona con la posibilidad de conseguir autogobernarse; así como
también puede haber Estados que son multinacionales y poliétnicos,
como Estados Unidos que cuenta con tribus nativas y comunidades de
inmigrantes (hispanos, chinos, musulmanes, árabes, etcétera) (Kymlicka
1996, 31).

Finalmente, hay tres tipos de derechos diferenciados en función de la


pertenencia a un grupo social con el propósito de asegurar su
inclusión (Kymlicka 1996, 47-54 y 61):

De autogobierno. En los Estados multinacionales es


importante que todas las minorías nacionales cuenten con
autonomía política o jurisdicción territorial mediante un
sistema que permita la autoorganización y administración de
cada una para evitar que sean desestimadas por la mayoría.
Poliétnicos. Establecimiento de medidas de protección de
prácticas culturales o religiosas de los grupos étnicos que les
permiten expresar sus particularidades, sin discriminación y sin
detrimento de su éxito en la adhesión a las instituciones
sociales, económicas y políticas del país destino.
Especiales de representación. Implementación de cuotas para
minorías nacionales o grupos étnicos con el propósito de
asegurar su representación en la toma de decisiones de interés
público.

Kymlicka sostiene que es erróneo pensar que los derechos de minorías


son inherentemente injustos. Considerando que en un Estado
multinacional los derechos universales muchas veces privilegian de

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 12/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

manera sistemática el grupo mayoritario, opina que los Estados deben


implementar derechos diferenciados ya que pueden promover la
igualdad entre la minoría y la mayoría (1996, 37, 51 y 67).

Pueblos y comunidades indígenas por regiones de México

Mujeres
A pesar de que Kymlicka elaboró su teoría para el caso de las minorías
étnicas o culturales, esta puede aplicarse también a las mujeres
porque, a pesar de no ser una minoría ni un grupo homogéneo,
pueden ser consideradas como un grupo vulnerable al no contar con
el mismo acceso a los espacios públicos que los hombres (el grupo
dominante).

Históricamente las mujeres han sido relegadas de la esfera pública; su


integración paulatina se ha dado, en gran medida, gracias a las tres
olas del feminismo (Gilas 2015):

Primera ola. Comienza a finales del siglo XIX y continúa en la


primera mitad del siglo XX, buscó la igualdad jurídica y política
entre mujeres y hombres a partir del reconocimiento del derecho

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 13/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

al sufragio, las reformas de las leyes que regían las relaciones en


la familia y el mejoramiento de su situación económica.
Segunda ola. Desarrollada en las décadas de 1960 y 1970, se
relacionó con la relación entre las esferas privada y pública y en
su impacto en el desarrollo de las mujeres, por ejemplo, pugnó
por el derecho a la educación, condiciones laborales igualitarias
entre hombres y mujeres, y por el respeto de sus derechos
sexuales.
Tercera ola. Inició en 1980 y continúa, ha acogido a múltiples
movimientos, incluso disonantes, como el feminismo social,
cultural, corporal, multicultural, homosexual o el ecofeminismo;
por lo que suele recibir críticas. Sin embargo, significó la
internalización de la lucha por los derechos de las mujeres.

Representación de las tres olas del feminismo: derecho al voto,


derechos sexuales y diversos movimientos y feminismos, como el
multicultural

La dominación y control de las mujeres a partir de la fuerza y del


poder ha perpetuado la dependencia económica y violación continua
de sus derechos humanos.

Las mujeres enfrentan diversos obstáculos en el desarrollo de su vida


profesional, lo que ha llevado a la construcción de conceptos para
describir fenómenos ligados a esa condición de desventaja, como es el
caso del llamado techo de cristal y del piso pegajoso. El primero se
campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 14/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

refiere a las barreras o mecanismos de discriminación que le impiden a


las mujeres llegar a los cargos más altos en la jerarquía de su actividad
profesional, mientras que el segundo apunta a la situación de las
mujeres en los estadios más bajos de las jerarquías, con salarios
paupérrimos, empleos informales y de baja calidad, y que cuentan con
pocas oportunidades de progreso, por lo que a quienes se encuentran
en esta situación les es complicado salir de ella, principalmente por la
inexistencia de apoyos y por la falta de oportunidades de capacitación
en el trabajo, como si una fuerza invisible las mantuviera pegadas al
piso (Gilas 2015).

El papel del Estado, en este sentido, es fundamental para crear pisos


parejos e igualdad de oportunidades para mujeres y hombres, es decir,
para lograr la igualdad sustantiva que se planteaba en el primer
apartado de esta unidad. En materia de derechos políticos, algunos
países han adoptado acciones afirmativas que tienen como fin
promover la participación de mujeres a partir de programas de apoyo
directo o de cuotas de género. Existen detractores de las acciones
afirmativas que argumentan que se trata de prácticas que están en
contra de la igualdad, mientras que sus defensores aseguran que son
medidas especiales con tratos acordes a las condiciones de cada
género y que en virtud de ello son necesarias para acortar y eliminar la
brecha entre mujeres y hombres.

Representación de la diferencia entre las igualdades formal y


sustantiva

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 15/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

En ese orden de ideas, las cuotas de género surgieron ante la


necesidad de elevar la representación de las mujeres en los
parlamentos o congresos. Las cuotas implican la reserva de cierto
número de escaños o de candidaturas para mujeres, con lo cual se
asegura la participación de este sector en la política y la
administración pública; por esta razón funcionan mejor en sistemas de
representación proporcional.

Existen dos tipos de cuotas de género: las dirigidas, que establecen


una cantidad mínima de mujeres, y las neutrales, que establecen
porcentajes mínimos y máximos para representantes de cualquier
género. De acuerdo con Karolina Gilas (2015), existen dos variables
para comprenderlas:

Los instrumentos en los que se establecen: en legislación del


Estado o en los estatutos de los partidos políticos.
El momento en el que se pretende cambiar las proporciones:
en las precandidaturas, candidaturas o en el porcentaje de
personas electas.

Finalmente, las cuotas de género suelen tener un mejor efecto cuando


se combinan con políticas de transversalidad de la perspectiva de
género, como la implementación de programas públicos que generen
o incentiven la igualdad sustantiva; a este proceso se le denomina
estrategia de doble vía.

Las democracias contemporáneas, con el


propósito de construir una ciudadanía
incluyente, brindan un trato diferenciado para
garantizar el desarrollo y participación política
de las personas en condiciones de igualdad.
Por ello es importante asegurar: el
autogobierno, que es la autonomía política; los
derechos poliétnicos, que protegen las diversas

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 16/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

expresiones religiosas o culturales; y los


especiales de representación, para asegurar su
participación en la toma de decisiones.

2.2 Elecciones y representación


Aunque la democracia representativa cuenta con diversas
características, como la división de poderes o el reconocimiento de los
derechos civiles con usos políticos, tiene como fundamento las
elecciones, que permiten a los ciudadanos elegir a sus gobernantes y
representantes mediante el voto. Estos representantes deben actuar
en el mejor interés de sus electores y, en términos generales, del país.

2.2.1 Elecciones
Un sistema que dé cabida a la pluralidad, con numerosas formas de
expresión y articulación, es fundamental en un régimen democrático
para que las diversas problemáticas de la sociedad civil sean
atendidas.

El principio de las elecciones es poner en competencia a distintos


aspirantes a un cargo público, por lo que, deben convencer a la
ciudadanía para que los elijan a partir de la promoción de sus planes o
estrategias de gobierno y de sus temas de interés político, entre otros
elementos que le permitan al electorado canalizar sus inquietudes y
demandas mediante dichos representantes a las esferas de toma de
decisión. En este sentido, las elecciones, también conocidas como
comicios o procesos electorales, consisten en una técnica de
designación de representantes, cuyas reglas —que son establecidas
por cada régimen— deben garantizar el ejercicio pleno de los
derechos políticos de los ciudadanos (Fernández y Nohlen 2015).

Las elecciones democráticas son decisivas, pues las preferencias


políticas que expresan los ciudadanos al votar determinan quién
ocupará los respectivos puestos gubernamentales y tomará las
decisiones. Asimismo, las elecciones son inclusivas, ya que todos los
adultos que satisfacen el criterio de nacionalidad tienen derecho de
campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 17/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

participar en ellas (O’Donnell 2015, 23 y 25). Finalmente, cabe destacar


que las elecciones no solo implican el derecho a votar, sino también
incluyen el derecho a ser elegido para un cargo. En otras palabras, las
elecciones permiten a los ciudadanos votar y ser votados.

Funciones de las elecciones


Las elecciones tienen un papel fundamental en las democracias
modernas, ya que cumplen con dos funciones específicas: la
renovación periódica del poder de forma pacífica y la legitimación de
los representantes electos.

Sobre su primera función, las elecciones promueven la sucesión del


poder de manera pacífica y ordenada a partir de la competencia de
representantes de diversos intereses. Debido a que cuentan con reglas
específicas que garantizan la constante renovación de los
representantes, los grupos de poder suelen abandonar la idea del uso
de la violencia para acceder al poder político y, con ello, evitar la
inestabilidad. De esta forma las elecciones “constituyen uno de los
instrumentos clave en la designación de los gobernantes, la
participación política de la ciudadanía, el control del gobierno por ella
y la interacción entre partidos o grupos políticos. La democracia
moderna no podría funcionar sin los procesos electorales” (Crespo
2013, 9).

La renovación periódica de los gobernantes y representantes permite


limitar su poder, además de que establecer vigilantes ayuda a resolver
el conflicto que existe entre la necesidad de dotar de poder a un
individuo para la toma de decisiones y la posibilidad de que este
sobreponga sus intereses a los de la mayoría (Crespo 2013).

A la capacidad de las instituciones políticas para solicitar una rendición


de cuentas a los gobernantes y representantes sobre sus decisiones,
particularmente sobre aquellas supuestamente inadecuadas se le
conoce como responsabilidad pública, y existen dos tipos: legal y
política. La responsabilidad pública legal impone penas acordes a las
violaciones del gobernante; mientras que la responsabilidad pública
política se relaciona con los costos ante la opinión pública de haber
tomado decisiones negligentes y donde es posible la remoción del
cargo. La importancia de la responsabilidad pública en los procesos
electorales radica en que los electores tienen la capacidad de castigar

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 18/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

a un candidato o partido debido a sus acciones durante su periodo de


gobierno; capacidad que —según José Antonio Crespo (2001, 15)—
funge como control del ejercicio del poder.

Al respecto de su segunda función, las elecciones son fuente de


legitimación de los representantes electos. La legitimación puede
entenderse como la aceptación mayoritaria de quienes detentan el
poder, la cual es subjetiva, en tanto que depende de la percepción que
cada ciudadano tenga de sus representantes.

La legitimidad, al asociarse con la aceptación de la ciudadanía, facilita


la gobernanza: “La legitimidad de los gobernantes electos
directamente por los ciudadanos contribuye, además, a mantener la
estabilidad política, pues la conformidad de los individuos suele ser
mayor” (Crespo 2013, 19). Es decir, a mayor legitimidad, mejor relación
entre gobernante-gobernado.

Para que una elección se realice en condiciones de equidad y se brinde


mayor legitimidad política (Crespo 2013, 22-27):

Todos los cargos públicos deben ser susceptibles de


renovación periódica a través de las elecciones y no solo
aquellos de bajo rango, para que los electores se sientan más
implicados en la toma de decisiones.
Las elecciones deben realizarse en condiciones de equidad,
transparencia e imparcialidad.
El derecho al voto no debe coartarse arbitrariamente, pues, en
la medida en que se les da voz y voto a los grupos
minoritarios, se solucionan conflictos de forma pacífica y se
fortalece la confianza en las instituciones y, por tanto, en las
autoridades.
Los ciudadanos deben poder emitir su voto de forma libre y
secreta, además de que su voluntad debe respetarse.

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 19/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Representación de un voto

Además de la renovación periódica y de la legitimidad, las elecciones


también cumplen con funciones adicionales como (Fernández y
Nohlen 2015):

La movilización del electorado en torno a valores sociales e


intereses políticos y partidistas y, por lo tanto, la creación de
vínculos y confianza entre personas y partidos.
La creación de una ciudadanía mejor informada mediante la
explicación de problemas y exposición de alternativas.
La integración de instituciones políticas representativas de las
preferencias de los diversos grupos de un Estado.
El establecimiento de una oposición capaz de ejercer control,
lo cual implica la oportunidad de cambio de gobierno.

El principio de las elecciones es poner en


competencia a distintos aspirantes a un cargo
público y tienen entre sus principales funciones:
la renovación del poder de forma pacífica y la
legitimación de sus representantes, lo que les

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 20/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

facilita la gobernanza dada la aceptación


mayoritaria de quienes detentan el poder por
parte de los gobernados.

Principios rectores y características de las elecciones


Para ser consideradas democráticas, las elecciones deben respetar tres
principios rectores: ser libres, auténticas y periódicas. Se considera que
las elecciones son libres cuando el elector puede:

Votar sin la influencia de alguien, sin ser intimidado o


sobornado. Es decir, cuando no recibe castigo, ni recompensa
por su voto individual.
Votar en un ambiente donde se respeten sus libertades
públicas.
Votar con pleno conocimiento de las propuestas políticas,
derivado de una equitativa posibilidad de difusión de las
propuestas de los partidos políticos.

De acuerdo con José Antonio Crespo, para que las elecciones sean
consideradas auténticas, debe existir una estructura legal e
institucional que conduzca a que su resultado coincida con la voluntad
de los electores y sea transparente para que todos los participantes
tengan la certeza de que el proceso se llevó a cabo de forma
adecuada. Aunque en algunos países no existen materiales electorales
especiales, en las democracias en desarrollo la desconfianza en las
elecciones suele ser mayor, por lo que existen algunos elementos
mínimos que dotan de confiabilidad a los procesos: (Crespo 2013, 38-
42):

Un padrón electoral confiable. Es indispensable tener un


listado actualizado que contenga a todos los ciudadanos en
condiciones para votar, y que no incluya a personas sin
derecho a ello o registros inexistentes.
Credencialización. En algunos países se emiten credenciales
especiales a los ciudadanos para votar, cuya información
puede variar, pero en general garantizan su adecuada
identificación.

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 21/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Autonomía de las autoridades electorales. Tanto las


autoridades responsables de la organización de las elecciones,
como las encargadas de calificar el proceso electoral, deben
actuar con imparcialidad en todo momento.
Vigilancia del proceso. Garantiza que no se presenten
irregularidades que pudieran alterar las preferencias
electorales y, con ello, los resultados.
Información oportuna del resultado de la elección. Con el
propósito de disminuir la posibilidad de que los resultados
electorales sean alterados, se suelen usar sistemas de conteo
rápido que permiten conocer la tendencia de los resultados.
Tipificación y persecución de los delitos electorales. La
tipificación, penalización y persecución de los delitos
electorales es una práctica que tiene el fin de inhibir la
comisión de irregularidades o fraudes en los procesos
electorales.

Por otra parte, como se mencionó con anterioridad, la celebración


periódica de las elecciones incentiva que los gobernantes y
representantes se desempeñen con mayor apego a los intereses de los
electores para poder mantenerse en el poder como opción política.

Además de libres, auténticas y periódicas, las elecciones deben ser


competitivas, es decir, debe existir una oposición política con
posibilidades reales de obtener un cargo de elección popular a través
del voto; plurales, en el sentido de permitir la representación de los
diversos intereses de una comunidad política; y universales, lo que se
traduce en el hecho de que cualquier persona que cumpla con los
requisitos establecidos en las leyes respectivas —edad mínima, salud
mental o derechos políticos vigentes, sin distinción por sexo, raza,
religión, clase social, educación u otros— debe poder participar.

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 22/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Las elecciones deben ser periódicas, libres, auténticas, competitivas,


plurales y universales

Las elecciones deben ser libres, auténticas,


periódicas, competitivas, plurales y universales.
Estas características permiten que sean
transparentes y se favorezca que los resultados
sean aceptados de forma pacífica al
considerarlos confiables, tanto por parte de los
ciudadanos como de los actores políticos que
no resulten electos.

Tipos de elecciones
Las elecciones pueden clasificarse de acuerdo con su ámbito o nivel,
con los cargos públicos que se eligen, con la forma en la que se elige,
con el momento en que se elige y con el sistema político (ACE Project
2017; Fernández y Nohlen 2015).

Al respecto del ámbito o nivel de las elecciones, estas pueden ser de


tipo nacional, local o municipal. En relación con los cargos que se
eligen, la división se relaciona con el poder público (Ejecutivo o

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 23/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Legislativo o, en algunos casos, Judicial) y, por tanto, si es de carácter


unipersonal (presidente o gobernador) o si es pluripersonal (Congreso
o Asamblea).

Cuando la clasificación tiene que ver con la forma en la que se elige,


existen dos tipos de elecciones: las directas y las indirectas. En las
elecciones directas los ciudadanos que emiten su voto lo hacen por
uno de varios candidatos a determinado cargo de elección y, tras el
cómputo de dichos votos, el candidato con la votación más alta gana.
Por otra parte, en las elecciones indirectas, los ciudadanos eligen a
personas —representantes o compromisarios— que serán los
encargados de seleccionar a quien ocupe el cargo público. Es decir, en
este tipo de elecciones existe una mediación en la toma de decisión.
México es un ejemplo de elecciones directas, mientras que Estados
Unidos lo es de elecciones indirectas.

Por lo que se refiere al momento en que se elige, los procesos


electorales pueden ser simultáneos/concurrentes o no simultáneos. Es
fácil inferir que son simultáneos o concurrentes cuando dos o más
procesos electorales se organizan de forma paralela y su jornada
electoral se lleva a cabo el mismo día, en tanto que, cuando los
procesos no tienen fechas coincidentes, simplemente no son
simultáneos. Por ejemplo, en México son frecuentes las elecciones
concurrentes nacionales y locales, es decir que en una misma fecha se
vota para elegir presidente y gobernador, diputados federales y
locales, ayuntamientos y senadores, etcétera.

Por último, las elecciones pueden ser competitivas, cuando el elector


elige de forma libre entre múltiples opciones políticas; semi-
competitivas, cuando los participantes y los electores tienen
dificultades para participar; o no competitivas, cuando el sistema está
cerrado a la competencia entre varias opciones o las condiciones
dificultan que una ajena a la vigente pueda obtener un cargo. Las
elecciones competitivas se asocian con los sistemas democráticos, las
semi-competitivas con los autoritarios y las no competitivas con los
totalitarios (Fernández y Nohlen 2015).

Ilustración 3. Tipos de elecciones

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 24/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Fuente: Elaboración propia con base en ACE Project 2017; Fernández y


Nohlen 2015

Las elecciones pueden clasificarse con base en


su ámbito o nivel (nacional, local o municipal),
con los cargos públicos que se eligen
(relacionados con el Poder Ejecutivo o
Legislativo), con la forma en la que se elige
(directas o indirectas) y con el momento en que
se elige (simultáneas/concurrentes o no
simultáneas).

2.2.2 Representación política y formación de


la voluntad popular
La representación política es un requisito indispensable de las
democracias modernas ya que, de acuerdo con Schumpeter, "el
método democrático es el instrumento institucional para llegar a
decisiones políticas, con base en el cual los individuos particulares
obtienen el poder de decidir a través de una competencia que tiene
por objetivo el voto popular" (1964, 257).

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 25/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Los representantes, elegidos directa o indirectamente, son quienes


toman las decisiones a nombre de la sociedad. La mayoría de ellos son
políticos profesionales que orientan sus carreras en torno al deseo de
ocupar cargos clave. Es dudoso que alguna democracia pueda
sobrevivir sin este tipo de personas. Por lo tanto, la pregunta central
no es si debe haber o no una élite política, o incluso una clase política
profesional, sino cómo se eligen esos representantes y, después, cómo
son responsabilizados por sus acciones (Schmitter y Karl 1996, 41).

Ahora bien, si las decisiones políticas no pueden ser tomadas


directamente por el pueblo y son tomadas por los representantes
populares impulsados por los partidos que obtienen el triunfo, surgen
las preguntas: ¿De qué manera el diseño democrático representativo
considera las preferencias políticas del electorado? ¿Cómo se forma la
voluntad popular? Para responder a estas interrogantes se estudiarán
los principios fundamentales de la representación política de acuerdo
con Manin (1998):

Autonomía parcial de los representantes.


Libertad de opinión pública.
Periodicidad de las elecciones.
Debate de las decisiones públicas.

Autonomía parcial de los representantes


La realización de la democracia representativa no ha significado que
los representantes tengan que llevar a cabo todos los deseos del
electorado. El desarrollo de esta ha implicado algún grado de
independencia para que los representantes puedan tomar decisiones.
Esta independencia de los representantes es muy importante porque
les permite negociar y buscar el bienestar de la sociedad en general y
no solo el de un grupo reducido que haya votado por ellos. Por
ejemplo, al ser elegido para representar a la ciudad de Bristol ante el
parlamento inglés en 1774, Edmund Burke explicaba su deber en los
siguientes términos (1942, 312-313):

El Parlamento no es un congreso de embajadores que


defiendan intereses distintos y hostiles, intereses que cada uno
de sus miembros debe sostener, como agente y abogado,
contra otros agentes y abogados, sino una asamblea
deliberante de una nación, con un interés: el de la totalidad;
donde deben guiar no los intereses y prejuicios locales, sino el
campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 26/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

bien general que resulta de la razón general del todo. La


independencia de los representantes es sus acciones y
decisiones no significa que las preferencias del electorado o
que la voluntad popular no importen en la toma de decisiones
públicas.

La selección de los representantes —por la vía que cada democracia


determine— implica que los electores identifican cualidades en ellos
que les permitirán gobernar y representar sus intereses de forma
adecuada, por lo que reconocen que tienen las capacidades necesarias
para tomar decisiones con cierta libertad; aunque estas cualidades se
asocien con los intereses particulares de los electores, lo que puede no
ser necesariamente adecuado para el bien común; es decir, se elige a
partir de una superioridad percibida (Manin 1998, 99). En este sentido,
la democracia representativa cuenta con un diseño institucional que
permite que exista un vínculo entre la adopción de las decisiones
públicas y la voluntad del electorado, gracias a elementos como la
libertad de opinión pública y la periodicidad de las elecciones.

Libertad de opinión pública


Durante los intervalos entre las elecciones, los ciudadanos pueden
tratar de influir en la política pública a través de una amplia variedad
de otros intermediarios: asociaciones de interés, movimientos sociales,
agrupaciones locales, acuerdos clientelistas y así sucesivamente. Es
decir, “la democracia moderna ofrece una variedad de procesos
competitivos y canales para la expresión de los intereses y valores,
tanto asociativos como partidarios, funcionales y también territoriales,
colectivos e individuales” (Schmitter y Karl 1996, 40).

La libertad de opinión requiere dos condiciones:

Que el proceso de toma de decisiones gubernamental sea


público. Si no se conoce cuáles fueron los elementos que
determinaron la conducta de las autoridades, la ciudadanía no
puede tener una opinión informada sobre las causas y
consecuencias de esa conducta.
Que exista la posibilidad de expresar opiniones políticas en
todo momento y no solo cuando se vota en las elecciones. Por
lo tanto, el gobierno debe garantizar que los representados
puedan expresarse libremente y sin ningún tipo de represalia.
Es decir, la libertad de la opinión depende de otras de las
campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 27/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

libertades fundamentales de la democracia, como con la de


expresión, asociación y el acceso a las fuentes alternativas de
información.

La importancia del desarrollo de una opinión pública es que este


mecanismo permite que la ciudadanía influya en las decisiones de sus
gobernantes. Como lo explica: si bien los representantes no pueden
actuar según los deseos de los gobernados, tampoco pueden ignorar
sus demandas Manin (1998, 210).

El incentivo que tienen los representantes para considerar a la opinión


pública en la adopción de decisiones tiene que ver con que esta es la
manifestación de una expresión colectiva que, si bien no reúne a toda
la sociedad, tampoco puede ser ignorada sin grandes riesgos políticos
para los representantes. Por lo tanto, la existencia de una opinión
pública crea el marco idóneo para que la voluntad popular sea
considerada en la toma de decisiones, aun cuando los gobernantes
tomen las decisiones finales.

Periodicidad de las elecciones


La periodicidad de las elecciones es un incentivo clave para que los
representantes tengan en cuenta a la opinión pública debido a su
función de control, es decir, la posibilidad de que el candidato o
partido político sean reelegidos para un siguiente periodo o sean
removidos a través del voto como castigo por su desempeño.

Este principio permite que el electorado y la opinión pública influyan


en los representantes no con la simple transmisión de sus deseos o
instrucciones, sino al juzgar su actuación mediante la emisión
periódica del voto. En este sentido, el voto popular periódico tiene dos
funciones ya que, por una parte, actúa como incentivo para que los
gobernantes ajusten su comportamiento a sus promesas de campaña
y, por otra, permite que el público evalúe a los gobernantes
(Przeworski et al., 2002: 19; Manin, 1995: 5).

Se trata de un juicio retrospectivo en que el electorado goza de


verdadero poder soberano pues, llegado el momento de la elección,
presenta su veredicto (sin importar si este es correcto o erróneo) a
favor o en contra de los que están en los cargos (Manin 1998, 225).

Debate de las decisiones públicas


campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 28/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Dado el carácter heterogéneo de las personas, la toma de decisiones


en una democracia representativa debe suponer su discusión para
conseguir una mayoría: "el gobierno representativo no es un sistema
en el que la comunidad se autogobierna, sino un sistema en el que las
políticas y las decisiones públicas son sometidas al veredicto del
pueblo" (Manin 1998, 130).

En ese sentido, a los congresos, como depositarios de la voluntad


popular, se le ha asignado un papel central. Aun cuando los
representantes no siguen las instrucciones del electorado, la discusión
persuasiva en los congresos o parlamentos tiene un carácter
democrático que radica en lo siguiente (Manin 1998, 229):

Todo lo que se decide ha de justificarse y aprobarse en el


debate, sin importar de dónde provienen las propuestas (de
los grupos de interés, de los movimientos sociales, de un
grupo de expertos, etcétera).
La aprobación de las decisiones o convergencia de voluntades
en torno a una propuesta ha de lograrse pese a la diversidad
de posiciones entre los representantes que discuten en
igualdad de condiciones, sin importar su posición social o
económica. En el congreso ni los más poderosos, ni los más
competentes, ni los más ricos tienen el derecho a imponer su
voluntad. Las decisiones deben ser aprobadas por una
mayoría.

La representación política es un requisito


indispensable de las democracias modernas
porque las decisiones no pueden ser tomadas
directamente por el pueblo, pero es importante
tomar en cuenta los siguientes principios:
independencia de los representantes, les
permite negociar y buscar el bienestar de la
sociedad en general; libertad de la opinión
pública, permite que la ciudadanía influya en las
decisiones de sus representantes; periodicidad
de las elecciones, tiene una función de control
sobre la actuación de los representantes; y la

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 29/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

discusión de las decisiones públicas, que


permite llegar a acuerdos a través del principio
de mayoría.

2.3 Derechos humanos y derechos políticos


Los derechos humanos son producto de una larga y lenta evolución
histórica, aunque el término es de reciente creación, data de la
segunda mitad del siglo XVIII. Previamente, los derechos humanos
eran concebidos como “derechos naturales” o “derechos del hombre”,
aunque estos últimos nunca fueron definidos claramente, a pesar de la
popularidad que adquirió el término. Sin embargo, para Hugo Grocio
los derechos naturales eran derechos inherentes al hombre,
fundamentales para la vida social; pero estos no fueron considerados
como humanos, sino hasta su universalización, producto de las
revoluciones inglesa (1688) y francesa (1789) (Hunt 2004, 50-51).

Aunque la universalidad implica el reconocimiento igualitario de los


derechos que poseen las personas por el hecho de serlo, lo cierto es
que los derechos de algunos sectores de la población fueron
reconocidos de forma tardía en relación con otros; fue el caso de los
esclavos, los niños, las mujeres, los enfermos mentales, etcétera.
Además, cabe precisar que la universalidad no significa,
necesariamente, un trato igualitario —como se analizó en el apartado
2.1.3—, sino la adecuación de las obligaciones del Estado en función
de las características de cada grupo con el propósito de asegurar que
puedan ejercer sus derechos plenamente (Serrano y Vázquez 2013).

Actualmente, podemos definir los derechos humanos como: “aquellos


derechos universales y, por ello, indispensables e inalienables, que
resultan atribuidos directamente por las normas jurídicas a todos en
cuanto personas, ciudadanos capaces de obrar” (Ferrajoli 2006, 30).
Estos no dependen únicamente de la posesión, sino también del
reconocimiento de que los demás los poseen y son producto de las
dinámicas sociales, las transformaciones de la cultura, las personas y el
pensamiento (Hunt 2004, 55).

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 30/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Recurso 1. Video sobre los derechos humanos

¿ Qué son los Derechos Humanos ?. Organización Unidos p…


p…

Haz clic en la imagen para ver el video

Marshall distingue tres dimensiones de los derechos humanos que


tienen el propósito de equiparar el estatus de las personas para hacer
efectiva la igualdad: los derechos civiles, que se relacionan con las
libertades de pensamiento, expresión, asociación, religión, etcétera; los
derechos políticos, que permiten la participación de las personas en la
toma de decisiones de una comunidad política, y los derechos sociales,
que tienen el fin de garantizar el bienestar de las personas: seguridad,
salud, sustento económico, etcétera (1949).

Con base en su reconocimiento, se pueden identificar tres


generaciones de los derechos humanos: la primera, relacionada con
los derechos civiles y políticos, que tienen sus antecedentes en las
teorías del contrato social y la Ilustración; la segunda, con los derechos
económicos, sociales y culturales, que tienen el fin de combatir las
desigualdades entre las personas producto de su condición social; y la
tercera, producto de los movimientos sociales del siglo XX, como el
pacifismo, los derechos de las mujeres y el ecologismo, entre otros
(Bustamante 2001).

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 31/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Debido al desarrollo de las tecnologías de la información, se ha


planteado que se podría hablar ya de derechos de la cuarta
generación para garantizar: el aprendizaje de las nuevas tecnologías, la
capacidad de emitir opiniones de forma libre, el derecho a la
privacidad y seguridad en internet y la prohibición del espionaje en
este medio, entre otros; por lo que esta generación concibe al internet
como “un espacio de encuentro e intercambio en libertad, sin
fronteras ni límites, abierto y universal” (Frías y Travieso 2003, 818;
Gómez y García 2008). Al respecto, se han dado algunos intentos para
establecer tales derechos, como los de Robert B. Gelman y Emilio Suñe
Llinás, quienes propusieron la “Declaración de los Derechos Humanos
en el Ciberespacio” y la “Declaración de los derechos del Ciberespacio”
en 1997 y en 2008, respectivamente (Bustamante 2001; Gómez y
García 2008, 40).

En síntesis, mientras los derechos de la primera generación se


relacionan con el reconocimiento del Estado de los derechos de sus
ciudadanos; los de la segunda generación le requieren su intervención
para minimizar la desigualdad social; los de la tercera generación,
también llamados “derechos de solidaridad”, exigen el reconocimiento
y respeto de las minorías; y los de la cuarta generación se relacionan
con la convivencia a partir de las nuevas tecnologías de la información.

Ilustración 4. Generaciones de los Derechos Humanos

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 32/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Fuente: Elaboración propia con base en Bustamante 2001; Gómez y


García 2008

Los derechos humanos son universales,


irrenunciables e inalienables, que resultan
atribuidos directamente por las normas
jurídicas a todas las personas por el hecho de
serlo. Existen cuatro generaciones, con base en
su reconocimiento: la primera, relacionada con
los derechos civiles y políticos; la segunda, con
los derechos económicos, sociales y culturales;
la tercera, producto de los movimientos
sociales del siglo XX; y la cuarta, sobre derechos
relacionados con las nuevas tecnologías.

2.3.1 Derechos políticos


Como estudiaste previamente, los derechos políticos fueron de los
primeros en ser reconocidos por los Estados. Estos derechos, también
llamados “derechos del ciudadano”, parten de la necesidad de limitar
el poder político para evitar la arbitrariedad y el despotismo de los
gobernantes y representantes, a partir de permitir a su titular participar
en la vida política de un país y, por lo tanto, en la formación de la
voluntad popular. Se refieren a los derechos a elegir a los gobernantes
y representantes mediante el voto; a ser electo para cargos públicos, a
acceder a las funciones públicas; y a la posibilidad de asociarse para la
toma de decisiones, por ejemplo, mediante la participación en un
partido político.

Los derechos políticos están reconocidos por diversos instrumentos


internacionales, como la Declaración Universal de Derechos Humanos
(1948), la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre (1948), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
(1966) y la Convención Americana de Derechos Humanos (1969). Sin
embargo, los derechos políticos no son totalmente universales, ya que

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 33/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

para que una persona pueda ser considerada ciudadana de un país,


debe cumplir con ciertos requisitos, como tener una edad mínima: “La
ciudadanía es un status que se otorga a los que son miembros de
pleno de una comunidad” (Marshall 1949, 312). Esto significa, de
acuerdo con Rivero (2000), que el acceso a la ciudadanía va de la
mano de la exclusión de otros miembros de una comunidad política,
aunque estas delimitaciones se deben establecer de forma objetiva y
razonable para no imponer distinciones por raza, sexo, religión,
opinión política, condición social o económica, etcétera; lo que
permite que los ciudadanos ejerzan el voto activo y pasivo en
condiciones de igualdad.

En las democracias antiguas, la ciudadanía se asociaba con los


miembros virtuosos de una comunidad: militares, filósofos, sacerdotes,
etcétera; de forma tal que los ciudadanos incentivaban el desarrollo de
la comunidad a cambio de obtener ciertos derechos y libertades
(Rivero 2000, 31). En las democracias modernas existen dos corrientes
ideológicas que determinan la forma de participación de los
ciudadanos, el liberalismo y el republicanismo. Mientras los liberales
consideran que la participación política se acota al voto y que el resto
de las decisiones deben depositarse en los gobernantes y
representantes, el republicanismo concibe a la ciudadanía como activa
en la vida política, lo cual implica su involucramiento más allá de la
emisión del voto: con discusión política cotidiana, el seguimiento de la
vida política, la constante vigilancia y evaluación del desempeño de los
gobernantes y representantes e, incluso, la desobediencia civil (Rivero
en Hernández s/f, 8).

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 34/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Los derechos político-electorales se pueden resumir en las opciones


de votar y ser votado

Los derechos políticos fueron de los primeros


en ser reconocidos; permiten a los miembros
de una comunidad política participar en la toma
de decisiones y están protegidos por diversos
instrumentos internacionales: la Declaración
Universal de Derechos Humanos, la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre, el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos y la Convención Americana de
Derechos Humanos.

Suspensión de los derechos políticos


De acuerdo con Daniel Tacher, los derechos políticos están vinculados
con la ciudadanía desde dos aspectos: 1) el poder político delimitado
por un territorio y 2) por la capacidad de las personas de participar en
las decisiones de ese poder (2014, 27). Al respecto del segundo
aspecto, si bien los ciudadanos deben cumplir con una serie de
requisitos para poder participar, ello no significa que esa condición
una vez cumplida no pueda suspenderse. La suspensión de los
derechos políticos suele presentarse cuando el ciudadano se
encuentra vinculado a un proceso judicial, por lo que sus derechos son
interrumpidos en tanto se resuelve su situación.

Existe un debate sobre la razonabilidad y proporcionalidad entre la


suspensión de los derechos políticos y las faltas a la ley cometidas; por
una parte se sostiene que quien ha cometido una falta ha decidido
alejarse del Estado de Derecho, por lo que es justificable excluirles de
la toma de decisiones del colectivo, mientras que autores como
Gargarella apuntan que la mayoría de las personas que violentan la ley
han sufrido formas de exclusión sistemática previas a la comisión del

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 35/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

delito, por lo que este podría verse como una consecuencia y la


suspensión de sus derechos políticos agrava su situación (Gargarella
en Tacher 2014, 28-29).

Con el propósito de asegurar que no se violenten otros derechos


humanos de las personas con penas privativas, es necesario que exista
una regulación clara sobre los supuestos en los cuales les pueden ser
suspendidos sus derechos políticos, la temporalidad y las condiciones;
debe existir una estructura institucional que permita la correcta
investigación de los hechos que se atribuyen a la persona y plantear
controversias relacionadas con la aplicación de la suspensión, además
de que se debe asegurar que las condiciones para restringir los
derechos políticos están basadas en criterios objetivos y razonables
(CDHNU 1996; Tacher 2014, 41). Esto, a la luz del artículo 11 de la
Declaración Universal de Derechos Humanos que dicta que toda
persona es inocente mientras no se demuestre su culpabilidad (1948) y
el artículo XXVI de la Declaración Americana de los Derechos y
Deberes del Hombre que a la letra establece: “se presume que todo
acusado es inocente mientras no se demuestre lo contrario” (1948).

La pena privativa de la libertad suele acompañarse de la suspensión de


derechos políticos

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 36/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Para ejercer plenamente los derechos políticos


se debe cumplir con los requisitos para ser
considerado ciudadano de un Estado, los cuales
pueden suspenderse de forma temporal a
quien violente la ley, respetando los principios
de razonabilidad y proporcionalidad.

2.4 La calidad de la democracia


La democracia es, sin duda, un sistema muy complejo, definido por
varias características. Igualmente, tanto la democracia, como todas sus
dimensiones pueden ser advertidas a partir de ciertas escalas; ello
permite explicar por qué es posible que en un país la maquinaria
electoral funcione muy bien, pero el Estado de derecho no tanto; o
que las desigualdades extremas impidan la existencia de la sociedad
civil, a pesar del correcto funcionamiento de las instituciones
democráticas; o quizás que todas las características funcionen
razonablemente bien, o tal vez que existan sitios donde funcionen
mejor respecto a otras. Así, tenemos democracias con distintos grados
de desarrollo democrático, diferentes entre ellas.

Para analizar las diferencias entre los países democráticos necesitamos


un concepto que nos permitirá distinguir sus diferentes niveles de
desarrollo, el cual se refiere a: la calidad de la democracia.

Para Lijphart, “qué tan democrático es un país, refleja el grado en el


cual se acerca a la democracia perfecta” (Lijphart 1999, 276). El
objetivo de analizar la calidad de una democracia es establecer las
dimensiones que estructuran el espacio analítico que lleva hacia una
democracia ideal, dando por descontado los aspectos empíricos
requeridos por la definición mínima. Por lo tanto, es necesario ver
empíricamente cuánto se ha recorrido o se debe recorrer para alcanzar
la plena realización de los dos objetivos centrales de una democracia
ideal: libertad e igualdad (Morlino 2005, 257).

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 37/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Las listas de procesos, componentes y de normas de procedimiento


nos ayudan a especificar qué es la democracia, pero no nos dicen
mucho sobre cómo funciona en realidad (Schmitter y Karl 1996, 43).
Por consiguiente, se usará para el estudio de este tema la definición de
la poliarquía de Dahl como prerrequisito; además de emplear los
requisitos de las definiciones sustanciales, ya que “lo que hace posible
a la democracia, no debe confundirse con lo que la hace más
democrática” (Sartori 1987, 203).

Mediante mejoras de la calidad de la democracia podemos alcanzar


una legitimidad más amplia y más profunda, que lleva a una mayor
consolidación. Esas mejoras son también una respuesta para los
problemas de insatisfacción y desilusión que sufren las democracias
estables (Diamond y Morlino 2004, 22). Medir la calidad permite
conocer los avances que se logran y las fallas que se cometen en el
camino hacia la democracia de alta calidad. Y conocerlos,
especialmente las fallas, dará la posibilidad de encontrar soluciones.

2.4.1 Distintas perspectivas de la calidad de la


democracia
En los apartados anteriores hemos visto que el concepto de
democracia es altamente complejo y que no existe consenso acerca su
definición. Lo mismo sucede con el concepto de la calidad de la
democracia, ya que los autores especialistas en el tema ofrecen
perspectivas distintas, partiendo de diferentes definiciones de
democracia, de los elementos mínimos para considerarla como tal y de
los mecanismos para su medición. A continuación estudiarás las
propuestas analíticas de Ferrajoli, Morlino y Diamond con Morlino al
respecto.

Ilustración 5. Perspectivas sobre la democracia de calidad

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 38/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Fuente: Elaboración propia con base en Ferrajoli 2005 y 2010; Morlino


2005; Diamond y Morlino 2004

Perspectiva de Ferrajoli
Según Ferrajoli, únicamente son las definiciones sustanciales las que
nos permiten un análisis de diferentes grados de democracia y la
evaluación de su calidad. Estas definiciones deben tomar en cuenta:

las distintas dimensiones de la democracia constitucional: por


un lado, la democracia formal, generada por los derechos
secundarios de autonomía y articulada en las dos formas,
referidas al ‘quién’ y al ‘cómo’ de la decisión, de la democracia
civil y de la democracia política, fundada una sobre los
derechos civiles, y la otra sobre los derechos políticos; por otro
lado, la democracia sustancial, determinada por los derechos
primarios o sustanciales y articulada en las dos dimensiones,
relativas al ‘qué’ de las decisiones, de la democracia liberal (o
campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 39/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

liberal-democracia) y de la democracia social (o social-


democracia), basadas una en los derechos de libertad, y otra
en los derechos sociales (2005, 339-40).

De esta manera Ferrajoli construye una definición de la democracia en


la cual el elemento procedimental es una condición sine qua non de la
misma, pero no suficiente para hablar de una democracia de calidad o
sustancial. En su óptica, el problema formal —centrado en los
procedimientos democráticos— no es suficiente para legitimar
cualquier decisión. Para ello, es indispensable analizar el qué, del
contenido de las mismas. Al respecto, sostiene que “para que un
sistema sea democrático se requiere al menos que a la mayoría le sea
sustraído el poder de suprimir el poder de la mayoría”, con lo que se
crea una esfera de lo indecidible: “aquello que a cualquier mayoría le
está, por un lado, prohibido y, por otro, le es obligatorio decidir”
(Ferrajoli 2010, 79). Esa esfera de lo indecidible abarca los derechos
fundamentales de las personas, que una democracia debe siempre
proteger y fomentar, y los principios básicos de un gobierno
democrático, para prevenir que la democracia se aniquile a sí misma.

En síntesis, las dimensiones de la democracia que señala Ferrajoli y


que permiten analizar su calidad son:

Formal. Es la condición mínima e indispensable, se refiere a los


procedimientos de toma de decisiones.
Civil y política. Es la protección de los derechos
fundamentales de las personas, a través de las cuales pueden
participar en la vida civil y política del Estado.
Sustancial. Es la protección de las libertades y de los derechos
sociales de las personas, que imponen límites y obligaciones a
la actuación del Estado.

Perspectiva de Morlino
Morlino (2005, 260) considera como una buena democracia, o una
democracia de calidad, al ordenamiento institucional estable que
mediante instituciones y mecanismos que funcionan correctamente
garantiza la libertad y la igualdad de los ciudadanos. De esta manera,
una buena democracia cumple con los siguientes requisitos:

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 40/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Calidad con respecto al resultado. Es un régimen


ampliamente legitimado y, por tanto, estable, que satisface
completamente a los ciudadanos.
Calidad con respecto al contenido. Los ciudadanos, las
asociaciones y las comunidades que forman parte de este tipo
de democracia gozan de libertad e igualdad por encima de los
mínimos.
Calidad con respecto al procedimiento. Los ciudadanos
tienen el poder de controlar y evaluar si el gobierno trabaja
efectivamente por aquellos valores con pleno respeto a las
normas vigentes (algo que se conoce como rule of law); deben
ser capaces de vigilar su aplicación eficiente, así como evaluar
la eficacia decisional y la responsabilidad política con respecto
a las elecciones tomadas por el personal electo también en
relación con las demandas expresadas por la sociedad civil.

De acuerdo con esta definición, una buena democracia tiene al menos


tres dimensiones de variación: procedimental, de resultados y
sustantiva, que a su vez se componen de otros elementos para su
análisis empírico (Morlino 2005, 261-3):

Procedimental:
Respeto a la ley. Esto se traduce en eficiencia y eficacia
decisional de las instituciones de gobierno y la
administración.
Rendición de cuentas. Garantiza a los ciudadanos y la
sociedad civil en general un medio efectivo de control
sobre las instituciones políticas.
De resultados:
Reciprocidad. Esta dimensión concierne al resultado, es
decir, a la capacidad de respuesta que encuentra la
satisfacción de los ciudadanos y la sociedad civil en
general.
Sustantiva:
Respeto pleno de los derechos. Esto puede ampliarse
en la realización de las diversas libertades.
Igualdad. Progresiva ampliación de una mayor igualdad
política, social y económica.

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 41/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Ilustración 6. Dimensiones de la democracia según Morlino

Fuente: Elaboración propia con base en Morlino 2005

Perspectiva de Diamond y Morlino


Diamond y Morlino (2004, 22) construyen su concepto de calidad de la
democracia con base en la lógica industrial, entendiéndola como un
sistema que:

[C]oncede a sus ciudadanos amplias libertades, igualdad


política y control sobre las políticas públicas y sobre los
decisores, mediante el legítimo y lícito funcionamiento de las
instituciones. Este régimen satisfacería [sic] expectaciones
ciudadanas respecto a la gobernanza (calidad de resultados);
permitirá a los ciudadanos, asociaciones y comunidades gozar
de libertades extensas e igualdad política (calidad de
contenido); y proveerá un contexto en el cual toda la
ciudadanía podrá juzgar el funcionamiento/rendimiento del
gobierno mediante instituciones como elecciones, mientras las
instituciones del gobierno y los funcionarios sean legal y
constitucionalmente responsables uno ante el otro (calidad
procedimental).

Los autores mencionan ocho dimensiones de la calidad de la


democracia: Estado democrático de derecho, participación,
competición, rendición de cuentas vertical y horizontal (dimensiones

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 42/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

procedimentales), libertad, igualdad y capacidad de respuesta


(dimensiones sustantivas).

Ilustración 7. Dimensiones de la democracia según Diamond y


Morlino

Fuente: Elaboración propia con base en Diamond y Morlino 2004

Aquí cabe destacar que la inclusión de la dimensión de la calidad de


los resultados, aunque parece acertada, puede conllevar varios
problemas en la interpretación de los casos particulares. Entre los
gobiernos de distintos países fácilmente se pueden encontrar algunos,
cuyos esfuerzos lleven a los resultados considerados deficientes por
muchos; sin embargo, no dejarán, por ello, de ser democráticos.

El mundo de hoy es sumamente complejo y, al parecer, en el futuro lo


será todavía más: prever consecuencias de las acciones y diseñar las
políticas de tal manera que lleven a los resultados deseados se están
volviendo cada vez más difícil; además, no hay que olvidar la influencia
de los factores externos. Esto no significa que hay que dejar de pedir
cuentas al gobierno por los resultados de sus acciones y decisiones,
pero sería difícil atribuir responsabilidades en algunos casos

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 43/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

particulares. Esas ambigüedades complican, o hasta cierto punto


hacen imposible evaluar ese aspecto del funcionamiento de la
democracia con la debida objetividad.

Una perspectiva consolidada


Sobre la base de las perspectivas antes presentadas, se propone medir
la calidad de una democracia usando cuatro subíndices que reflejan las
cuatro dimensiones de la democracia:

Democracia formal. La dimensión procedimental evalúa el


funcionamiento de las instituciones básicas en una democracia,
relacionadas con las elecciones y la representación, reflejando
los criterios básicos que corresponden a la poliarquía de Dahl
(1989).
Estado de derecho. Es la base de todas las demás
dimensiones de la democracia: el sistema legal defiende los
derechos políticos y procedimientos democráticos, confirma
los derechos ciudadanos, refuerza la autoridad de las
instituciones y asegura la legalidad e idoneidad de las acciones
del gobierno (O’Donnell 2004).
Democracia civil y política. Refleja el funcionamiento del
gobierno, su capacidad de resolver los conflictos y el desarrollo
de la ciudadanía.
Democracia sustancial. Esta dimensión evidencia la
importancia de una ciudadanía consciente e informada para el
funcionamiento de la democracia.

Ilustración 8. La calidad de la democracia

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 44/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

Fuente: Elaboración propia

El concepto de la calidad de la democracia


permite diferenciar entre los distintos tipos y
grados de desarrollo democrático.

Existen diferentes maneras de analizar y medir


la calidad de la democracia, aunque todas
pretenden determinar en qué medida un
régimen particular se acerca a un ideal
democrático. A partir de cualquiera de esas
perspectivas se puede elaborar una
herramienta que permita medir la calidad de la
democracia. Las cuatro dimensiones –
democracia formal, Estado de derecho,
democracia civil y política, y democracia
sustancial– son una propuesta que pretende

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 45/46
6/8/2019 PA-DEL-INE-02-18: Unidad 2. Representación política y calidad de la democracia

integrar las perspectivas de los autores


analizados y puede servir para una evaluación
equilibrada.

Actividades de la Unidad 2

 Cuestionario, Unidad 2

Usted está ingresado como Luis Carlos Gálvez Estrada (Salir)


PA-DEL-INE-02-18

campusvirtual.te.gob.mx/Convenios/mod/page/view.php?id=1405 46/46

Оценить