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Poder Judicial de la Nación

43.205 “Iliev Tihomir Ianakiev


s/procesamiento con prisión
preventiva”
Juzg. N° 6 Sec. N° 12

Reg. N° 650

///////////nos Aires, 3 de Julio de 2009.


Y VISTOS Y CONSIDERANDO:
Llegan las presentes actuaciones a conocimiento del Tribunal
en virtud del recurso de apelación interpuesto por la defensa técnica de Iliev
Tihomir Ianakiev contra la resolución obrante a fs. 9/17 que dispuso decretar el
procesamiento del nombrado en orden al delito de asociación ilícita en calidad de
coautor (arts. 45 y 210 del Código Penal y 306 del Código Procesal Penal de la
Nación), con prisión preventiva, mandando a trabar embargo sobre sus bienes
hasta cubrir la suma de noventa mil pesos ($90.000) -art. 518 del C.P.P.N.-
La defensa se agravió por considerar que no se encuentra
acreditada en autos la supuesta “asociación ilícita” para el tráfico de
estupefacientes a Europa -vía marítima-. Y, si se considera que existe tal
asociación, no se darían ninguno de los requisitos que exige la doctrina y la
jurisprudencia con relación a su asistido. También cuestionó la existencia de los
riesgos procesales que justificó mantener la prisión preventiva del afectado. Por
último, expresó agravios sobre el elevado monto del embargo dispuesto sobre los
bienes de su defendido.
Los Dres. Jorge Luis Ballestero y Eduardo Farah dijeron:
I- Procesamiento:
La defensa cuestiona la acreditación de tal asociación. En
particular señala que hasta el momento no se ha podido determinar la existencia de
material estupefaciente alguno, lo que nos lleva a tener que efectuar algunas
precisiones previas en torno a este delito.
Al respecto, cabe considerar que “...la configuración de una
asociación ilícita debe reunir distintos requisitos, que ...son señalados por Carlos
Creus, como ‘la de tomar parte en la asociación...’ indicando que esa es la acción
típica que la constituye, exigiéndose además ‘estar intelectualmente en el
concierto delictivo que se forma o unirse al ya formado...para ello basta el
acuerdo, sin que sea imprescindible...ninguna forma corporal de expresión
voluntaria; no es necesario el trato directo entre los asociados, ni siquiera que se
conozcan entre sí...’ (Conf. autor citado, Derecho Penal -parte especial-, Tomo 2,
pág. 111, edit. Astrea, 6ta. edición actualizada y ampliada)” (ver de esta Sala,
causa n° 38.850 “Maidana”, del 20/06/2006, reg. n° 585).
Asimismo, también esta Sala ha señalado (causa n° 28.208
“Cataldi”, rta. el 27/12/96, reg. n° 1161 y causa n° 36.441 “Canavessi” del
27/12/2005, reg. n° 1573), que los requisitos exigidos por el tipo penal de
asociación ilícita eran el acuerdo permanente de voluntades, el número mínimo
exigido por la norma y la indeterminación de planes delictivos.
A partir del fallo “Stancanelli” de la Corte Suprema de Justicia
de la Nación (Fallos 324:3952) se precisaron los alcances del requisito de la
indeterminación delictiva. Concretamente, la dificultad en torno a este punto
radica en si ese elemento se refiere al tipo de delitos o a los planes para
ejecutarlos.
En el fallo citado, la Corte señaló que “... la asociación ilícita
requiere pluralidad de planes delictivos y no meramente pluralidad de delitos...’,
pues al tratarse de un acuerdo permanente de voluntades, sus integrantes deben
estar dispuestos a realizar –durante el lapso que se encuentre vigente– una
cantidad indeterminada de delitos, lo que diferencia esta figura del acuerdo
criminal.
Por otro lado, esta Sala ha sostenido que ‘... para cumplir con
ese requisito, en una asociación ilícita debería estar indeterminado el tipo de
delitos a cometer (esto es, que no podría estar constituida sólo para realizar
únicamente delitos que atentaran contra un bien jurídico determinado), no sería
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compatible con la naturaleza de la figura. Es que a través de ella se busca


proteger el orden público; y el riesgo que implica, para toda la sociedad, que un
grupo de personas, organizado y durante un espacio temporal, pueda cometer
varios delitos, no nace únicamente cuando esa asociación está constituida para la
comisión de hechos que puedan afectar a varios bienes jurídicos, sino que está
latente aún cuando se trate de un único tipo de delitos. Lo que se exige, entonces,
es que sus miembros puedan elaborar diferentes planes delictivos que lleven a
diversos resultados y que pueden o no afectar a diferentes bienes jurídicos. En
otras palabras, en cuanto a los hechos que una organización puede llegar a llevar
a cabo, la norma exige que no estén cuantitativamente determinados antes de su
formación (cualquiera sea la diversidad de los tipos de delitos involucrados),
pero no que se ejecuten diversos tipos de delitos....” (ver causa n° 38.247 “Fraile,
Alejandro y otros s/ procesamiento”, reg. n°1298, del 09/11/2005).
Además, se exige que los planes delictivos se vayan generando
dentro del lapso de duración de la organización, sin importar, para la tipicidad,
que éstos lleguen o no a materializarse (en este sentido, confr. Ziffer, Patricia S.,
Lineamientos básicos del delito de asociación ilícita, LL 2002-A, 1210).
En el caso concreto todos los requisitos típicos del delito se
encuentran reunidos desde que a lo largo de la instrucción se ha podido constatar
la posible existencia de un grupo de personas, sindicadas por diversas agencias
policiales extranjeras como vinculadas al tráfico de estupefacientes por vía
marítima hacia Europa.
La causa se inició como consecuencia del pedido de
colaboración formulado por la Oficina del Agregado Policial de la Embajada de
Alemania a partir de la información surgida en una investigación llevada a cabo
ante una Fiscalía de Frankfurt en la que se menciona de modo principal a una
persona de apodo “Brale” quien se encontraría en Buenos Aires coordinando un
envío de 500 kg. de cocaína al continente europeo junto con un tal Carlos quien
sería de Medellín, República de Colombia
De los distintos informes internacionales surge que el tal
“Brale” -identificado como Bozo o Bozidar Ratkovic, y nacido en la región de
Bosnia-, utilizaría en la Argentina el alias a nombre de Goran Simic, nacido en
Croacia, con Pasaporte nro. 3.012.331, y con el cual habría efectuado varios
viajes, entre ellos a Colombia, Brasil y otros países. Informó también que aquél
tomó contacto con Nedeljkovic Nenad, con número de Pasaporte yugoslavo
6192051(fs. 32, 102).
Según consta en la causa, con fecha 17 de septiembre de 2008,
se llevó a cabo un procedimiento en Bélgica en el que se secuestró la cantidad de
182 kg. de cocaína, que habría sido llevada al puerto de Antwerpen por tres
marineros en varias valijas desde el barco MSC Leigh, procedente de Brasil. Uno
de ellos, Dragan Ristelic, a quien se le secuestró la cantidad de 107 kg. dijo en su
primera declaración que la droga la había recibido en Argentina de una persona de
Serbia Montenegro.
Por otra parte, se informó que la embarcación estuvo fondeada
en puertos de América del Sur, entre los que aparece Buenos Aires y Santos, entre
otros. Asimismo se indicó que fueron hallados apuntes con números de teléfonos
y la anotación “Brale”: 1) 00381649630600 -Servia- y 2) 00541136934949 -
Argentina-. Al respecto, el jefe de Operaciones Federales hizo saber que en punto
al segundo número se registraron llamadas desde el número 00381-605533323,
que pertenece a un restaurante serbio, y que además estaba registrado entre los
números de teléfonos argentinos utilizados por Goran Simic (ver fs. 120/125).
Por otra parte, existe en el expediente un informe relativo a un
intercambio de información con autoridades españolas referido a los datos
brindados por funcionarios serbios acerca de las investigaciones por ellos
realizadas en materia de delincuencia organizada, de fecha 10/9/08. En él se hizo
alusión a distintas personas como pertenecientes a una agrupación delictiva
estructurada a nivel internacional, dedicada al contrabando de cocaína de
Sudamérica a Europa, entre las que se menciona a Nenad Nedeljkovic, “Brale” y
Fetahovic, entre otros, haciendo un relato pormenorizado de quiénes y cómo se
habrían organizado para llevar adelante ese negocio en algunas oportunidades. El
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documento menciona a dos asociaciones integradas por europeos orientales y una


tercera integrada por colombianos que importarían grandes cantidades de cocaína
procedente de Colombia desde puertos de Argentina y de Brasil por medio de
marineros montenegrinos. Entre los integrantes de las dos primeras organizaciones
aparecen Nenad Nedeljkovic (encabezando una de ellas) y Bozidar Radkovic
(alias Brale y quien utiliza la identidad de Goran Simic), integrando la
organización de Anes Fetahovic, respecto del cual se señala que “podría estar en
la Argentina y Brasil mayoritariamente y que organiza los envíos a Europa”,
respecto de “Brale”, dice que viajó a este país en enero de 2008 por orden de
Nedeljkovic y que mantiene vínculos con este último y Fetahovic (ver fs.
199/212).
De las tareas de inteligencia surge, respecto del uso de los
teléfonos investigados, el cambio casi frecuente de chips o sus números, así como
también los distintos encuentros entre Goran, Nenad e Iliev Ianakiev y los
distintos cambios de domicilio llevados a cabo por Goran (ver fs. 100/vta, 112/18,
127/8).
De las distintas medidas probatorias llevadas a cabo durante la
instrucción surge que la organización habría desarrollado su actividad, entre otros
domicilios, en las inmediaciones de una vivienda sita en el Barrio Playa Hermosa
de la localidad de Arroyo Seco -Pcia. de Santa Fe-. Allí se vio al incidentista junto
a otras personas utilizar, indistintamente, diferentes rodados y embarcaciones, las
que eran guardadas en una guardería de la zona. En torno a los bienes aparecen
Dragan Radulovic, rentando el inmueble de Santa Fe, pagando el alquiler de las
embarcaciones, manejando el rodado utilizado por “Brale”, o acompañando
alguna vez a Iliev en ese mismo vehículo en la localidad de Arroyo Seco (ver fs.
259, 140 y 166/167), o bien en el Passat a nombre de Milan Nikolic (ver fs. 167/8
y 299).
Por otra parte, Dragan Radulovic aparece cruzando por el paso
Tancredo Neves (Triple Frontera) con una persona de apellido Villalba que, en
otras ocasiones, acompañó a Radkovic (bajo el nombre de Goran Simic) y a Milan
Nikolic en otro cruce por el mismo paso fronterizo (ver fs. 185 y 183/4).
Para reforzar la idea de ilicitud de la actividad desplegada por
las personas aquí investigadas, cabe hacer referencia a la utilización por parte de
ellos de más de una identidad: Bozidar Rarkovic se manejaba con la de Goran
Simic; Nenad Nedeljkovic aparece bajo el nombre de Numagic Valter y Dragan
Radulovic como Vojin Vulin. En el caso puntual de Iliev Tihomir Ianakiev,
también se encuentra cuestionada la posibilidad de que se maneje con una doble
identidad (ver fs. 666). En consecuencia, frente al panorama narrado se
encontraría acreditada la existencia de la asociación ilícita investigada como figura
que la ley penal reprime de manera autónoma. Por ello, es que no tiene
posibilidad de prosperar la objeción planteada por la defensa en orden a que la
falta de hallazgo de droga impida efectuar aquí un reproche penal.
Por el contrario, y en atención a lo señalado, todo lo expuesto
hasta el momento permite confirmar la hipótesis inicial, siempre con el grado de
probabilidad requerida para esta instancia, de la existencia de una asociación
ilícita que se dedicaría al tráfico internacional de estupefacientes.
En cuanto al segundo agravio de la defensa en punto a la
participación de su asistido en la asociación ilícita, el descargo realizado por él no
logra persuadir a los suscriptos para creer que se trataron de simples favores a un
amigo a quien le debía gratitud. Por el contrario, todo hace pensar que la
asistencia prestada por Iliev a “su amigo Goran” tiene que ver con la actividad
propia que por el rol le cabía a aquél dentro de la organización.
Así, si bien el auto VW Bora HPB-134 se encuentra a nombre
de Iliev, según él mismo ha referido, el verdadero propietario sería Bozidar
Radkovic quien aportó el dinero para su adquisición e incluso lo ha utilizado en
algunas oportunidades al igual que Dragan Radulovic. Por otra parte, es de
destacar que el imputado se encargó de abonar, en una oportunidad -en el mes de
diciembre- y junto a “Milan Nicolic”, la guardería de las dos embarcaciones.
Asimismo, cabe señalar que, según refirió el encargado del lugar, una persona de
nombre Iliev se encontraba autorizada a utilizar la lancha que figuraba a nombre
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de Zorrilla López Paul Donal pero que se abonaba conjuntamente con la que se
encontrara a nombre de Dragan (ver fs.257vta./258).
También se constató que tenía las llaves de otro de los rodados
secuestrados (marca Citröen C4) en cuyo baúl se halló un doble fondo
conteniendo, entre otras cosas, tres armas de fuego y que según él mismo refiere
en su descargo, lo había llevado al garage a pedido de Nikolik.
Por otra parte, tampoco resulta creíble el intento de hacer pasar
a Tihomir Iliev como un joven estudiante europeo que vino a este país “para
conocerlo, interactuar con su gente, costumbres y tradiciones”. La suma de dinero
que disponía el imputado, según refirió al momento de su declaración, no se
condice con los distintos viajes aéreos por él realizados a Venezuela, Chile, Perú,
Brasil y España entre fines del año 2008 y principios del 2009 (ver fs. 287)
A todo ello debe sumarse la doble identidad con la que se
manejaría el incidentista -ver nota obrante a fs. 666 en la que se hace referencia al
informe de Interpol Madrid que hizo saber que las impresiones dactilares
remitidas por este país y correspondientes a Iliev Tihomir Ianakiev -nacido el
10/10/69- han sido identificadas con las existentes en esos archivos a nombre de
Ali Liubcovich, nacido en 2/6/75 en Yugoslavia, y sobre el cual existirían cinco
requisitorias judiciales en vigor por robo con fuerza en las cosas, hurto y robo o
hurto de uso de vehículo-.
Así, las pruebas señaladas vinculan a Iliev con las actividades
e informaciones que aluden a la droga y a la asociación investigada. La
circunstancia de que no haya sido encontrado material estupefaciente en nada
conmueve la figura de asociación ilícita por la que está procesado por tratarse de
un delito independiente y autónomo.
Por todo lo hasta aquí expuesto, los suscriptos no comparten la
argumentación vertida por la defensa ya que entienden que el Señor Juez de grado
ha analizado correctamente el hecho investigado así como también los elementos
de juicio colectados, conformando las pruebas reunidas hasta el momento un
cuadro probatorio que, valorado en su conjunto, genera un grado de probabilidad
en cuanto a la responsabilidad del procesado por el delito que se le atribuye - mas
allá de que tal atribución correspondería que hubiera sido en calidad de autor
teniendo en cuenta la figura típica de que se trata-, suficiente para el dictado del
juicio de mérito que prevé el artículo 306 del código ritual.
Recuérdese que el auto de procesamiento contiene un juicio de
probabilidad acerca de la existencia de un hecho delictivo y la responsabilidad
panal que, en la especie, encontramos reunida. Se trata de la valoración de
elementos probatorios suficientes para producir probabilidad, aún no definitivos ni
confrontados, pero que sirven para orientar el proceso hacia la acusación, vale
decir, hacia la base del juicio (Clariá Olmedo, Jorge A., Derecho Procesal Penal,
Lerner Córdoba, 1984, T. II, p. 612).
II- Embargo:
Con respecto al embargo ordenado, cabe señalar que el
mismo no se encuentra fundamentado en los considerandos, siendo que la única
alusión a “la posibilidad de imponer multa en razón del ánimo de lucro de la
conducta imputada (art. 22 bis. del C.P.)” no alcanza para satisfacer tal requisito,
por lo que el mismo se declarará nulo, ya que el artículo 123 del Código Procesal
Penal de la Nación establece que las sentencias y los autos deberán ser motivados,
bajo pena de nulidad (ver en este sentido Causa N° 37.552, “Salazar Quiroz, S.
s/procesamiento y embargo”, resuelta el 24/5/05, registro n° 498, de esta Sala,
entre otras).
III- Prisión Preventiva:
Este Tribunal, al resolver el recurso de apelación interpuesto
contra el rechazo del pedido de excarcelación de Iliev Ianakiev en el incidente N°
43.110, expuso los motivos por los cuales no procedía conceder la libertad del
nombrado, no habiendo variado en el presente las circunstancias que se tuvieron
en cuenta en aquella oportunidad, y que hacen presumir que el nombrado, en caso
de obtener la libertad, intentará eludir la acción de la justicia (artículo 319 del
Código Procesal Penal de la Nación).
El mismo criterio mantuvo el señor Juez a quo al momento de
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imponer el procesamiento con prisión preventiva del encartado y lo ha


fundamentado coherentemente, en virtud de lo cual la resolución apelada también
será confirmada en dicho aspecto.
IV- Competencia:
Finalmente, y sin perjuicio de la decisión que habrá aquí de
adoptarse, es conveniente recordar al magistrado lo señalado por esta Sala en su
anterior intervención respecto a la necesidad de evaluar la posible competencia del
fuero penal económico para intervenir en estos actuados, en razón de que su
objeto procesal se halla estrechamente vinculado al tráfico internacional de
estupefacientes destinados a ser comercializados fuera del territorio nacional.
El Dr. Eduardo R. Freiler dijo:
Disiento con mis colegas preopinantes en cuanto a la
suficiencia de las probanzas incorporadas al legajo para tener por acreditada la
materialidad del suceso investigado y la participación en el mismo de Iliev
Thiomir Ianakien, por lo que considero que debería revocarse el auto de
procesamiento cuestionado, y decretarse la falta de mérito para procesar o
sobreseer al nombrado.
A criterio del suscripto, los elementos de cargo que se han
colectado durante la presente pesquisa no alcanzan para tener por comprobada, ni
aún con el grado de probabilidad que es propio de la etapa instructoria, la
existencia de una asociación ilícita dedicada al tráfico de estupefacientes.
En este sentido, debe tenerse en cuenta que se trata de “un
delito formal que ... requiere la intervención de tres o más personas en un
acuerdo, revestido de ciertos caracteres de permanencia, con proyectos futuros,
en constante actitud de colaboración y designio de actuar en común para
delinquir en forma indeterminada”, extremo éste que no se observa en el caso
(ver c. “Princivalle”, rta. el 22/8/00, reg. n° 754, de esta Sala, el resaltado me
pertenece)
Así, si bien se ha conseguido acreditar una vinculación entre
varios individuos -originarios, en su mayoría, de Europa del Este-, dos de los
cuales fueron mencionados por la Policía Federal de Alemania, lo cierto es que
sólo dan cuenta de la presunta actividad ilícita que desarrollaría ese grupo de
personas los informes elaborados por fuerzas de seguridad extranjeras, que
operaron en la presente como vectores de la notitia criminis.
Al respecto, resulta ilustrativa la nota glosada a fs 102, a través
de la cual la Policía Federal de Alemania pone en conocimiento de que, según la
información aportada por la Drug Enforcement Administration -DEA- de los
Estados Unidos, “un grupo de traficantes de Europa del Este en Buenos Aires ...
están planificando una operación de tráfico de cocaína desde Argentina a Europa
por vía marítima...”. Se incorporó, además, un informe elaborado por la Guardia
Civil de Madrid, España, que hace referencia a dos organizaciones presuntamente
integradas por europeos orientales que “al parecer importante grandes cantidades
de cocaína ... desde puertos en Argentina y brasil ... hasta diferentes puertos
europeos” (ver fs 199/212).
Sin embargo, dicha información, a pesar de la profusa
actividad probatoria que se ha llevado a cabo durante este proceso, no ha podido
ser corroborada fehacientemente. Así, las diferentes circunstancias constatadas por
la División Operaciones Federales de la Policía Federal Argentina -dependencia
que tuvo a su cargo la ejecución de las tareas investigativas ordenadas por el
Juzgador- que, a modo de indicios, fueron tomadas en cuenta por el Juez de la
anterior instancia para fundamentar el auto de mérito aquí revisado, no alcanzan
para confirmar aquella hipótesis. Me refiero, concretamente, a los cambios de
teléfonos y de domicilio de Bozidar Ratkovic -quien se haría llamar Goran Simic-,
los movimientos migratorios de los investigados y los diferentes encuentros entre
ellos.
Similares consideraciones cabe efectuar en relación a la
detención, en Bélgica, de tres marineros que transportaban 182 kilos de cocaína,
unos de los cuales habría referido que el material estupefaciente incautado se lo
había entregado una persona proveniente de Serbia y Montenegro, en nuestro país.
Tampoco resulta suficiente, si bien resulta llamativo -y de modo alguno debe
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descartarse su potencial interés para esta pesquisa- que uno de los números de
teléfono que tenía anotado uno de los detenidos registre dos llamadas provenientes
de un abonado serbio correspondiente a un restaurante, que también registra
comunicaciones con dos teléfonos celulares que serían utilizados por Bozidar
Ratkovic.
A ello cabe agregar que, más allá de la existencia misma de la
asociación ilícita que desarrollaría su actividad en nuestro país, no ha podido
probarse que Iliev Thiomir Ianakiev la integrara. Nótese que el incuso, quien -
cabe destacar- no fue incluido en ninguno de los informes elaborados por agencias
de seguridad extranjeras que referenciaban la organización criminal pesquisada,
sólo fue observado en compañía de algunos de los sujetos bajo investigación,
circunstancia que no basta para endilgarle tal grado de participación.
En cuanto a la posesión de un juego de llaves correspondientes
a un rodado en cuyo interior -específicamente, bajo el doble fondo que existía en
el baúl- fueron secuestradas tres armas de fuego, toda vez que el incuso fue quien
guió, a través de sus dichos, al hallazgo del mismo y brindó una explicación a
dicho acontecimiento al momento de ser oído en declaración indagatoria, ello
deberá dilucidarse a través de la profundización de la investigación.
En otro orden, más allá de la intervención en el proceso del
representante del Ministerio Público Fiscal a través de las sucesivas notificaciones
que se le cursaron, no puede dejar de advertirse la ausencia de un requerimiento de
instrucción a través del cual se delimite adecuadamente el objeto procesal de las
actuaciones, de modo tal que ello sirva de guía para la pesquisa que conduce el
Magistrado instructor, lo que, en el caso, parece haberse traducido en una
conversión de la naturaleza de la investigación desarrollada, la que, en un primer
momento, estuvo dirigida a la prestación de cooperación internacional a la Policía
Federal Alemana.
En suma, a criterio del suscripto, aún subsisten serios
interrogantes en relación con las circunstancias fácticas de los sucesos
pesquisados, los que deberán ser despejados previo al dictado de un auto de mérito
como el aquí cuestionado, por lo que resulta más acertado, a la luz del escaso
cuadro probatorio conformado en el sumario, adoptar un temperamento de
carácter expectante en relación con el incuso, Iliev Thiomir Ianakien.
No obstante, resulta necesario extremar las medidas tendientes
a dar con el paradero de Nenad Nedeljkovic, Bozidar Ratkovic, Dragan Radulovic
y Milan Nikolic, quienes, si bien fueron objeto de una intensa vigilancia por parte
del personal de la División Operaciones Federales de la Policía Federal Argentina,
la que se extendió por varios meses, al momento de realizarse los allanamientos
ordenados, no fueron localizados. No puede soslayarse que, tal como surge de fs
117/vta del legajo principal, dos de los investigados -Nenad Nedeljkovic y
Bozidar Ratkovic-, quienes se encontraban sujetos a un seguimiento casi
permanente, consiguieron salir del país con destino a Italia el día 19 de octubre de
2008, es decir, un día después de haber sido perdidos de vista por el personal
policial encargado de ejecutar dicha diligencia.
Ese es mi voto.
Por lo expuesto, el Tribunal RESUELVE:
I- CONFIRMAR PARCIALMENTE el auto que, en
fotocopias, luce a fs. 9/17 del presente en cuanto decreta el procesamiento de
Tihomir Ianakiev Iliev, de las restantes condiciones personales obrantes en
autos, en la presente causa 5.799/08, en orden al delito de asociación ilícita (arts.
45 y 210 del C.P. y 306 del C.P.P.N.), con prisión preventiva (art. 312-inc. 2°-
del C.P.P.N.); debiendo el Señor juez de grado proceder conforme lo señalado en
el punto IV.
II- DECLARAR la nulidad parcial de la resolución aludida
en cuanto manda trabar embargo sobre los bienes del nombrado por el monto de
pesos noventa mil ($ 90.000.-).
Regístrese, hágase saber al Ministerio Público Fiscal y
remítase a la anterior instancia donde deberán practicarse las notificaciones que
correspondan, sirviendo la presente de muy atenta nota de envío.
Poder Judicial de la Nación

Fdo: Dres. Jorge Luis Ballestero y Eduardo Farah. El Dr. Eduardo Freiler firmó en
disidencia.
Ante mí: Sebastián Casanello.