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FASB 52 Conversión de moneda extranjera

Introducción

1. La Declaración del FASB No. 8, Contabilización de la conversión de transacciones en moneda


extranjera y estados financieros en moneda extranjera , se emitió en octubre de 1975 y entró en vigor
para los años fiscales que comenzaron en o después del 1º de enero de 1976. En mayo de 1978, el
Consejo emitió una invitación para comentarios públicos sobre las declaraciones 1-12, cada una de
las cuales había estado en vigor por al menos dos años. La conversión de moneda extranjera 1
fue el tema con más comentarios recibidos. En enero de 1979, el Consejo añadió a su agenda un
proyecto para reconsiderar la declaración 8. Esta declaración es resultado de dicho proyecto.

2. Esta Declaración establece normas revisadas de contabilidad e información financiera para las
transacciones en moneda extranjera en los estados financieros de una empresa que informa
(de aquí en adelante, empresa). También revisa las normas para convertir los estados financieros
en moneda extranjera (de aquí en adelante, estados en moneda extranjera) que se incorporen
en los estados financieros de una empresa para consolidación, combinación o método de
participación. La conversión de los estados financieros de una moneda a otra para fines que no
sean los de consolidación, o método de participación, están mas allá del alcance de esta Declaración.
Por ejemplo, esta Declaración no cubre la conversión de los estados financieros de una empresa de
su moneda en la que informa hacia otra moneda, para la conveniencia de lectores acostumbrados
a esa otra moneda.

3.Esta declaración sustituye la Declaración No. 8 del FASB, Contabilización de la conversión de


transacciones en moneda extranjera y estados financieros en moneda extranjera 2, la Declaración No.
20 del FASB, Contabilización de contratos de divisas a futuro , la Interpretación No. 15 del FASB,
Conversión de costos de adquisición de póliza no amortizados por una compañía anónima de seguros
de vida, y la Interpretación No. 17 del FASB, Aplicación de la regla del mas bajo entre costo o mercado
en los estados financieros convertidos.

NORMAS DE CONTABILIDAD E INFORMACION FINANCIERA

Objetivos de la conversión

4. Los estados financieros tienen la intención de presentar información en términos financieros sobre
el desempeño, posición financiera y flujos de efectivo de una empresa. Para este fin, los estados
financieros de entidades separadas dentro de una empresa, que pueden existir y operar en diferentes
entornos económicos y de moneda, se consolidan y presentan como si fueran los estados financieros
de una sola empresa. Porque no es posible combinar, añadir, o sustraer las valuaciones expresadas
en diferentes monedas, es necesario convertir a una sola moneda de informe3, los activos, pasivos,

1
Los términos definidos en el glosario (Apéndice E) se ponen en negritas la primera vez que aparecen en esta Declaración
2
Los siguientes pronunciamientos que fueron sustituidos o modificados por la Declaración 8, también son sustituidos o modificados por esta
Declaración: los párrafos 7 y 10-22 del capitulo 12, “Operaciones extranjeras y cambio extranjero,” del ARB No.43; párrafo 18 de la Opinión No.
6 del APB, Estatus de boletines de investigación contable ; y la Declaración No. 1 del FASB, Revelación de información de conversión de moneda
extranjera. La ultima frase del párrafo 5 del ARB 43, Capitulo 12, se modifica para eliminar “y debería haber reservas en contra de ellos en la
extensión en que su realización en dólares parezca dudosa,” y el párrafo 13 de la Opinión No.22 del APB, Revelación de políticas contables, se
modifica para eliminar “conversión de monedas extranjeras” como un ejemplo de revelación “comúnmente requerida con respecto a políticas
contables.”
3
Por conveniencia, esta Declaración supone que la empresa usa el dólar de EUA (dólar) como su moneda para informar. Sin embargo, una
moneda distinta al dólar puede ser la moneda para informar en estados financieros que se preparen de conformidad con principios de contabilidad
generalmente aceptados en los EUA. Por ejemplo, una empresa extranjera puede informar en su moneda local de conformidad con principios
de contabilidad generalmente aceptados en los EUA. Si es así, aplican los requisitos de esta Declaración.
ingresos, gastos, ganancias y perdidas que se valúan o denominan en una moneda extranjera4.
Sin embargo, la unidad presentada por dicha conversión no altera el significado fundamental de los
resultados y operaciones de las partes constitutivas de la empresa. Solo a través de la operación
efectiva de sus partes constitutivas la empresa como un todo es capaz de llevar a cabo su propósito.
Consecuentemente, la conversión de los estados financieros de cada entidad integrante de una
empres debe lograr los siguientes objetivos:

a. Proporcionar información que sea generalmente compatible con los efectos económicos
esperados de un cambio en el tipo de cambio sobre los flujos de efectivo y el capital de una
empresa.

b. Reflejar en los estados financieros consolidados, los resultados financieros y las


operaciones de las entidades individuales consolidadas, según se valúen en sus monedas
funcionales de conformidad con principios de contabilidad generalmente aceptados en los
EUA.

La moneda funcional

5. Los activos, pasivos y las operaciones de una entidad extranjera deben valuarse usando la
moneda funcional de esa entidad. La moneda funcional de una entidad es la moneda del entorno
económico primario en que opera la entidad; normalmente, es la moneda del entorno en que la
entidad principalmente genera y gasta efectivo. El apéndice A provee guías para la determinación de
la moneda funcional. Los factores económicos citados en el apéndice A y, posiblemente otros, deben
considerarse tanto individual como colectivamente cuando se determine la moneda funcional.

6. Para una entidad con operaciones que sean relativamente autosuficientes e integradas dentro de
un país particular, la moneda funcional generalmente debe ser la moneda de ese país. Sin embargo,
la moneda funcional de una entidad extranjera podría no ser la moneda del país en que se localiza
la entidad. Por ejemplo, la moneda de la compañía matriz generalmente debe ser la moneda funcional
para operaciones extranjeras que sean un componente directo e integral, o una extensión, de las
operaciones de la compañía matriz.

7. Una entidad podría tener más de una operación distinta y separable, como una división o sucursal,
en cuyo caso cada operación puede considerarse una entidad separada. Si esas operaciones se
conducen en entornos económicos diferentes, podrían tener diferentes monedas funcionales.

8. La moneda (o monedas) funcional(es) de una entidad es básicamente un asunto de hecho, pero


en algunos casos, los hechos observables no identificarán claramente una sola moneda funcional.
Por ejemplo, si una entidad extranjera conduce montos significativos del negocio en dos o mas
mondas, la moneda funcional podría no ser claramente identificable. En esos casos, los hechos
económicos y las circunstancias pertenecientes a una operación extranjera en particular deben
evaluarse con relación a los objetivos establecidos por el Consejo para la conversión de moneda

4
Valuar en moneda extranjera es cuantificar un atributo de una partida en una unidad de moneda que no sea la moneda en que se informa.
Los activos y pasivos se denominan en una moneda extranjera si sus montos se fijan en términos de esa moneda extranjera sin importar los
cambios en las tasas de cambio. Un activo o pasivo puede valuarse y denominarse en una moneda, o puede valuarse en una moneda y
denominarse en otra. Par ilustrar: Dos sucursales extranjeras de una compañía de EUA, una suiza y una alemana, compran activos idénticos a
crédito de un vendedor suizo a precios idénticos expresados en francos suizos. La sucursal alemana valúa el costo (un atributo) de ese activo
en marcos alemanes. Aunque el pasivo correspondiente también se valúa en marcos, se conserva denominado en francos suizos ya que el pasivo
debe liquidarse en un numero especificado de francos suizos. La sucursal suiza valúa el activo y pasivo en francos suizos. Su pasivo se valúa y
denomina en francos suizos. Aunque los activos y pasivos pueden medirse en diversas mondas, los derechos a recibir o las obligaciones de
pagar montos fijos de una moneda son, por definición, denominados en esa moneda.
extranjera (párrafo 4). Se requerirá el juicio de la gerencia para determinar la moneda funcional en
que se valúan los resultados y las operaciones financieras con el mayor grado de relevancia y
confiabilidad.

9. Una vez que se determine la moneda funcional para una entidad extranjera, esa determinación
debe usarse consistentemente a menos que cambios importantes en los hechos y circunstancias
económicas indiquen claramente que ha cambiado la moneda funcional. Los estados financieros
emitidos previamente no deben reformularse por ningún cambio en la moneda funcional.

10. Si los libros de una entidad no se mantienen en su moneda funcional, se requiere una revaluación
en la moneda funcional. Esa revaluación se requiere antes de la conversión a la moneda en que se
informa. Si la moneda funcional de una entidad extranjera es la moneda en que se informa, la
revaluación en la moneda en que se informa obvia la conversión. El proceso de revaluación tiene la
intención de producir el mismo resultado que si los libros de registro de la entidad hubieran sido
mantenidos en la moneda funcional. La revaluación y la contabilización posterior de las transacciones
denominadas en una moneda distinta a la moneda funcional deben estar de acuerdo con los requisitos
de esta Declaración (párrafos 15 y 16). El apéndice B proporciona guías para la revaluación en la
moneda funcional.

La moneda funcional en economías altamente inflacionarias.

11. Los estados financieros de una entidad extranjera en una economía altamente inflacionaria deben
revaluarse como si la moneda funcional fuera la moneda en que se informa. Consecuentemente, los
estados financieros de esas entidades deben revaluarse en la moneda en que se informa de acuerdo
con los requisitos del párrafo 10. Para los fines de este requisito, una economía altamente
inflacionaria es la que tiene una inflación acumulada de aproximadamente 100 por ciento o más en
un periodo de 3 años.

Conversión de estados en moneda extranjera

12. Todos los elementos de los estados financieros deben convertirse usando un tipo de cambio
corriente. Para activos y pasivos, debe usarse el tipo e cambio en la fecha del balance. Para ingresos,
gastos, ganancias y pérdidas, debe usarse el tipo de cambio de las fechas en que se reconocen esos
elementos. Dado que generalmente es poco factible la conversión a los tipos de cambio de las fechas
en que se reconocen los numerosos ingresos, gastos, ganancias y pérdidas, puede usarse un tipo de
cambio promedio apropiadamente ponderado del periodo, para convertir esos elementos.

13. Si la moneda funcional de una entidad es una moneda extranjera, resultan ajustes por
conversión del proceso de convertir los estados financieros de esa entidad a la moneda en que se
informa. Los ajustes por conversión no deben incluirse al determinar el resultado neto, pero deben
informarse y acumularse en un componente separado del capital.

14. En la venta o en la liquidación completa o sustancialmente completa de una inversión en una


moneda extranjera, la cantidad atribuible a esa entidad y acumulada en la conversión de ajustes en
el componente de capital, debe ser removido del mismo y debe incluirse como ganancia o pérdida
en la venta o liquidación de la inversión e el periodo en que ocurre dicha venta o liquidación.

Transacciones en moneda extranjera


15. Las transacciones en moneda extranjera son transacciones denominadas en una moneda distinta
a la moneda funcional de la entidad. Las transacciones en moneda extranjera pueden producir
cuentas por cobrar o por pagar que sean fijas en términos del monto de moneda extranjera que se
recibirá o pagará. Un cambio en los tipos de cambio entre la monea funcional y la moneda en que se
denomina una transacción, incrementa o reduce el monto esperado de flujos de efectivo de moneda
funcional a la liquidación de la transacción. Ese incremento o reducción en los flujos de efectivo
esperados en la moneda funcional es una ganancia o pérdida de la transacción en moneda
extranjera, que generalmente debe incluirse al determinar el resultado neto del periodo en que
cambie el tipo de cambio. De igual modo, una ganancia o pérdida de una transacción (valuada desde
la fecha de la transacción o de la fecha del balance más reciente, la que sea más próxima)
realizada a la liquidación de una transacción en moneda extranjera, generalmente debe incluirse al
determinar el resultado neto del periodo en que la transacción es liquidada. Las excepciones a este
requisito de incluir en el resultado neto las ganancias o pérdidas de la transacción, se establecen en
los párrafos 20 y 21 y corresponden a ciertas transacciones intercompañías y a transacciones que se
designan y son efectivas como coberturas económicas de inversiones netas y compromisos en
moneda extranjera.

16. Para otros contratos distintos a contratos de divisas a futuro (párrafos 17-19), aplicará lo
siguiente para todas las transacciones en moneda extranjera de una empresa y para las entidades
en que invierte:

a. En la fecha en que se reconoce la transacción cada activo, pasivo, ingreso, gastos,


ganancia o pérdida que se origine debe valuarse y registrarse en la monda funcional de la
entidad que la registra mediante el uso del tipo de cambio efectivo a esa fecha (párrafos 26-
28).

b. En cada fecha de balance, los saldos registrados que se denominen en una moneda que
no sea la moneda funcional de la entidad que registra, deben ajustarse para reflejar el tipo
de cambio corriente.

Contratos de divisas a futuro

17. Un contrato de divisas a futuro (contrato a futuro) es un acuerdo para intercambiar diferentes
monedas en una fecha futura específica y a un tipo de cambio específico (el tipo de cambio del
futuro). Un contrato a futuro es una transacción en moneda extranjera. Una ganancia o pérdida en
un contrato a futuro que no cumpla las condiciones descritas en los párrafos 20 o 21 debe incluirse
al determinar el resultado neto, de acuerdo con los requisitos para otras transacciones en moneda
extranjera (párrafo 15). Los convenios que sean, en sustancia, esencialmente lo mismo que contratos
a futuro, por ejemplo, swaps o intercambio de flujos de efectivo (swaps: obligación bilateral de
intercambio de flujos de efectivo a futuro sobre un valor de referencia) deben contabilizarse de
manera similar a la contabilización de contratos a futuro.

18. Una ganancia o pérdida (sea o no diferida) sobre un contrato a futuro, excepto un contrato a
futuro del tipo discutido en el párrafo 19, debe calcularse multiplicando el monto en moneda
extranjera del contrato a futuro por la diferencia entre el tipo de cambio para entrega inmediata
o al contado (spot) a la fecha del balance y el tipo de cambio spot a la fecha de inicio del contrato
a futuro (o el tipo de cambio spot que se usó la última vez para valuar una ganancia o pérdida sobre
ese contrato por el periodo mas reciente). El descuento o prima sobre un contrato a futuro (que es
el monto en moneda extranjera del contrato multiplicado por la diferencia entre el “tipo de cambio
del futuro” contratado y el tipo de cambio spot a la fecha de inicio del contrato) debe contabilizarse
por separado de la ganancia o pérdida sobre el contrato y debe incluirse al determinar el resultado
neto durante la vida del contrato a futuro. Sin embargo, si una ganancia o pérdida es diferida de
acuerdo al párrafo 21, el descuento o prima del contrato a futuro que se relaciona con el periodo del
compromiso, puede ser incluida en la valuación de las bases de la transacción en moneda extranjera
relacionada, cuando sea registrada. Si una ganancia o pérdida es contabilizada como una cobertura
de una inversión neta de acuerdo al párrafo 20, el descuento o prima del contrato a futuro puede
incluirse con el ajuste acumulado por conversión en el componente separado del capital contable.

19. Una ganancia o pérdida sobre un contrato a futuro especulativo (es decir, un contrato que no
cubre una exposición a riesgo) debe calcularse multiplicando el monto en moneda extranjera del
contrato a futuro por la diferencia entre el tipo de cambio del futuro disponible para la vigencia
remanente del contrato y el tipo de cambio del futuro contratado (o el último tipo de cambio del
futuro que se usó para valuar una ganancia o pérdida sobre ese contrato por un periodo reciente).
No se da un reconocimiento contable separado al descuento o prima sobre un contrato a futuro
especulativo.

Ganancias y pérdidas de transacciones que se excluyen de la determinación del resultado neto.

20. Las ganancias o pérdidas sobre las siguientes transacciones en moneda extranjera no deben
incluirse en la determinación del resultado neto y deben informarse de la misma forma como ajustes
por conversión (párrafo 13):

a. Las transacciones en moneda extranjera que son designadas y son efectivas como
coberturas económicas de una inversión neta en una entidad extranjera, a partir de la fecha
de su designación.

b. Las transacciones intercompañías en moneda extranjera que sean de una naturaleza de


inversión a largo plazo (o sea, no se planea o anticipa su liquidación en un futuro previsible)
cuando las entidades en la transacción sean consolidadas, combinadas, o contabilizadas por
el método de participación en los estados financieros de la empresa que informa.

21. Una ganancia o pérdida sobre un contrato a futuro u otra transacción en moneda extranjera cuya
intención es que cubra un compromiso identificable en moneda extranjera (por ejemplo, un acuerdo
para comprar o vender equipo) debe diferirse e incluirse en la valuación de la transacción relacionada
en moneda extranjera (por ejemplo, la compra o venta del equipo). Sin embargo, las pérdidas no
deben diferirse, si se estima que su diferimiento llevaría a reconocer pérdidas en periodos
posteriores. Una transacción en moneda extranjera debe considerarse una cobertura de un
compromiso identificable en moneda extranjera si se cumplen las siguientes dos condiciones:

a. La transacción en moneda extranjera es designada y es efectiva como una cobertura de un


compromiso en moneda extranjera.

b. El compromiso en moneda extranjera es firme.

La contabilización requerida debe comenzar a partir de la fecha de designación. La porción de una


transacción de cobertura que debe contabilizarse de acuerdo a este párrafo está limitada al monto
del compromiso relacionado. Si una transacción de cobertura que cumple con las condiciones (a) y
(b) antes mencionadas, excede al monto del compromiso relacionado, la ganancia o pérdida
perteneciente a la porción de la transacción de cobertura en exceso del compromiso, debe diferirse
en la medida en que la transacción intente proveer una cobertura sobre una base después de
impuestos. Una ganancia o pérdida diferida de este modo, debe incluirse como una compensación
de los efectos en impuestos relativos, en el periodo en el cual dichos efectos en impuestos se
reconozcan; consecuentemente, no debe incluirse en la ganancia o pérdida agregada de la
transacción que requiere revelarse de acuerdo al párrafo 30. Una ganancia o pérdida perteneciente
a la porción de una transacción de cobertura en exceso al monto que provee una cobertura sobre
una base después de impuestos no debe diferirse. De igual suerte, una ganancia o pérdida
perteneciente a un periodo posterior a la fecha de la transacción del compromiso relacionado no debe
diferirse. Si una transacción en moneda extranjera considerada previamente una cobertura de un
compromiso en moneda extranjera se termina antes de la fecha de transacción del compromiso
relacionado, cualquier ganancia o pérdida diferida debe seguir siendo diferida y contabilizada de
acuerdo a los requisitos de éste párrafo.

Consecuencias en el ISR por cambios en los tipos de cambio

22. La asignación de impuestos entre periodos es requerida de acuerdo con la Opinión No. 11 del
APB, Contabilización de impuestos sobre la renta5, donde las ganancias cambiarias gravables o las
pérdidas cambiarias deducibles de impuestos, resultantes de las transacciones en moneda extrajera
de una entidad, son incluidas en el resultado neto en un periodo diferente para fines de los estados
financieros que para propósitos fiscales.

23. Los ajustes por conversión deben ser contabilizados en la misma forma como diferencias
temporales bajo las disposiciones de las Opiniones de APB 11, 23 y 24 6. La opinión de APB No 23,
Contabilización de Impuestos Sobre la Renta – áreas especiales, dispone que no deben ser
provisionados impuestos diferidos por utilidades no remitidas de una subsidiaria en ciertos casos; en
esos casos, no deben provisionarse impuestos diferidos sobre los ajustes por conversión 7.

24. La Opinión 11 requiere que el gasto por impuesto sobre la renta sea asignado entre la utilidad
antes de partidas extraordinarias, ajustes a periodos anteriores (o al saldo inicial de utilidades
retenidas) y asientos directos a otras cuentas del capital contable. Algunas ganancias y pérdidas de
la transacción y todos los ajustes por conversión son informadas en un componente separado del
capital contable. Cualquier impuesto sobre la renta relacionado con esas ganancias y pérdidas de la
transacción y ajustes por conversión debe asignarse a ese componente separado del capital
contable8.

Eliminación de utilidades intercompañías

25. La eliminación de utilidades intercompañías que sean atribuibles a ventas u otras transferencias
entre entidades que están consolidadas, combinadas o contabilizadas por el método de participación

5 La distribución de dichos efectos es mantenida en los requerimientos vigentes de la Declaración No. 109 del FASB.
6 El párrafo 36.b de la Declaración No. 109 del FASB conserva la consideración del ajuste acumulado por conversión como diferencia temporal.
7 El párrafo 31 de la Declaración No.109 del FASB al igual que lo previsto en la Opinión No. 23 del APB, señala que no se debe reconocer el
pasivo por impuestos diferidos.
8 El párrafo 35 de la Declaración No.109 del FASB requiere de manera similar a la Opinión No.11, se asigne el efecto diferido entre las operaciones
continuas, operaciones discontinuadas, partidas extraordinarias y partidas cargadas o acreditadas directamente en el capital contable y, por otro
lado, el párrafo 36.b considera que el efecto por impuesto diferido debe asignarse directamente al ajuste acumulado por conversión.
en los estados financieros de la empresa, deben basarse en los tipos de cambio de las fechas de las
ventas o transferencias. El uso de aproximaciones o promedios razonables es permitido.

Tipos de cambio

26. El tipo de cambio es el índice entre una unidad de una moneda y el monto de otra moneda por
la que esa unidad puede ser intercambiada en un momento particular. Si se carece temporalmente
de intercambiabilidad entre dos monedas a la fecha de la transacción o a la fecha del balance, se
debe usar para fines de esta Declaración el primer tipo de cambio subsecuente al cual podrían hacerse
los intercambios. Si la falta de intercambiabilidad es distinta a su temporalidad, debe considerase
cuidadosamente lo apropiado para consolidar, combinar o contabilizar la operación extranjera por el
método de participación en los estados financieros de la empresa (ARB 43, capitulo 12, párrafo 89).

27. Los tipos de cambio a ser usados por la conversión de transacciones en moneda extranjera y
estados en moneda extranjera, son los siguientes:

a. Transacciones en moneda extranjera: El tipo de cambio aplicable al cual pudiera liquidarse


una transacción particular en la fecha de su realización, es el que debe ser usado para
convertir y registrar la transacción. En una fechad e un balance posterior, el tipo de cambio
corriente, es el tipo de cambio en el cual las cuentas cobrables o pagaderas relativas pueden
ser liquidadas en esa fecha.

b. Estados en moneda extranjera: En circunstancias inusuales, el tipo de cambio aplicable a


la conversión de una moneda para fines de envíos de dividendos debe usarse para convertir
los estados en moneda extranjera10.

28. Si una entidad extranjera cuya fecha de balance difiere de la de la empresa donde es consolidada
o combinada o contabilizada por el método de participación, en los estados financieros de dicha
empresa, el tipo de cambio corriente a utilizar, es el tipo de cambio que se tenga en efecto a la fecha
del balance de la entidad extranjera, para fines de aplicar los requisitos de esta Declaración a dicha
entidad extranjera.

Uso de promedios u otros métodos de aproximación

29. La aplicación literas de las normas de esta Declaración quizá requiera de un grado de detalle en
el mantenimiento y cálculo de registros, que podrían ser tanto gravosos como innecesarios para
producir aproximaciones razonables de los resultados. Consecuentemente, es aceptable usar
promedios u otros métodos de aproximación. Por ejemplo, lo apropiado en el uso de tipos de cambio
promedio para convertir montos de ingreso y gasto según se describe en el párrafo 12. De igual
modo, se permite el uso de otros métodos que ahorren tiempo y esfuerzo para aproximarse a los
resultados de cálculos detallados.

Revelación

9 Se deroga el capitulo 12 del ARB No.43 por la Declaración 94 del FASB considerando como excepción a la regla general el no consolidar
aquellas subsidiarias (incluidas las extranjeras) cuyo control sea temporal por encontrarse en bancarrota u operando con restricciones o controles
de cambio internacional u otras incertidumbres impuestas por el gobierno, entre otras, que pongan en duda el control de la compañía matriz.
10 Si las transacciones intercompañías no liquidadas están sujetas a, y se convierten usando tipos de cambio preferentes o punitivos, la
conversión de los estados en moneda extranjera al tipo de cambio aplicable a envíos de dividendos puede causar una diferencia entre las cuentas
por cobrar y por pagar intercompañías. Hasta que la diferencia se elimine por la liquidación de la transacción intercompañía, la diferencia se
tratará como una cuenta por cobrar o por pagar en los estados financieros de la empresa.
30. La ganancia o pérdida acumulada de la transacción incluida en la determinación del resultado
neto del periodo, debe revelarse en los estados financieros o sus notas. Para esta revelación, las
ganancias y pérdidas sobre los contratos a futuro determinados de conformidad con los requisitos de
los párrafos 18 y 19 deben considerarse ganancias o pérdidas de la transacción. Ciertas empresas,
primordialmente bancos, son agentes proveedores de divisas. Aunque ciertas ganancias o pérdidas
de las transacciones del agente pueden llenar la definición de ganancias o pérdidas de la transacción
en esta Declaración, estas deben revelarse como ganancias o pérdidas del agente, más que como
ganancias o pérdidas de la transacción.

31. Un análisis de los cambios durante el periodo en el componente separado del capital contable
derivado del ajuste acumulado por conversión, debe proporcionarse en un estado financiero
separado, en notas a los estados financieros o como parte del estado de variaciones en el capital
contable. Como mínimo, el análisis debe revelar:

a. Monto inicial y final del ajuste acumulado por conversión.

b. El ajuste acumulado del periodo resultante de los ajustes por conversión (párrafo 13) y las
ganancias y pérdidas de ciertas coberturas y saldos intercompañías (párrafo 20).

c. El monto de impuestos sobre la renta del periodo asignados a los ajustes por conversión
(párrafo 24).

d. Los montos transferidos del ajuste acumulado por conversión e incluido en la


determinación del resultado neto del periodo como resultado de la venta o liquidación
completa o sustancialmente completa de una inversión en una entidad extranjera (párrafo
14).

32. Los estados financieros de una empresa no deben ajustarse por un tipo de cambio que ocurra
después de la fecha de los estados financieros de la empresa o después de la fecha de los estados
en moneda extranjera de una entidad extranjera si son consolidados, combinados o contabilizados
por el método de participación, en los estados financieros de la empresa. Sin embargo, si es
significativo, puede ser necesario revelar el cambio en tipos de cambio y sus efectos en los saldos no
liquidados pertenecientes a transacciones en moneda extranjera.

Fecha de vigencia y transición

33. Esta Declaración entrará en vigor para los años fiscales que comiencen en o después del 15 de
diciembre de 1982, aunque se recomienda su aplicación anticipada. La aplicación inicial de esta
Declaración debe ser a partir del inicio del año fiscal de una empresa. Los estados financieros por
años fiscales anteriores a la fecha de vigencia, los resúmenes financieros u otros datos derivados de
la mima, pueden reformularse sujetándose a las disposiciones de los párrafos 5-29 de esta
Declaración. En el año en que esta Declaración se aplique por primera vez, los estados financieros
deben revelar la naturaleza de cualquier reformulación y su efecto sobre el resultado antes de partidas
extraordinarias, resultado neto y los montos relativos por acción para cada año fiscal que se
reformule. Si el año anterior no se reformula, se permite la revelación del resultado antes de partidas
extraordinarias y del resultado neto por el año anterior calculados en bases proforma.

34. El efecto de convertir todos los activos y pasivos de una entidad extranjera de una moneda
funcional extranjera a la moneda en que se informa, al tipo de cambio corriente al inicio del año por
el cual se aplica por primera vez esta Declaración, debe informarse como saldo inicial dl ajuste
acumulado por conversión, como un componente del capital contable. El efecto de revaluar los
impuestos sobre la renta diferidos de una entidad extranjera y los costos de adquisición de pólizas
de seguros de vida al tipo de cambio corriente (párrafo 54) al inicio del año por el que se aplica por
primera vez esta Declaración debe informarse como un ajuste al saldo inicial de las utilidades
retenidas.

35. Los montos diferidos en contratos a futuro que (a) bajo la Declaración 8 se contabilizaron como
coberturas de compromisos identificables en moneda extranjera para recibir recursos por el uso o
venta de activos no monetarios convertidos a tipos de cambio históricos y, (b) que son cancelados al
momento en que se aplica por primera vez esta Declaración, deben incluirse en el saldo inicial dl
ajuste acumulado por conversión, como componente del capital contable, hasta por la cantidad del
ajuste compensado atribuible a dichos activos monetarios.

36. Los estados financieros por periodos que comiencen en o después de la fecha en que entra en
vigor esta Declaración deben incluir las revelaciones especificadas por los párrafos 30-32. En la
medida en que sea factible, estas revelaciones también deben incluirse en los estados financieros por
periodos anteriores que hayan sido reformulados de acuerdo con el párrafo 33.

37. Los estaos financieros de empresas que adopten por primea vez esta Declaración por años fiscales
que terminen en o antes del 31 de marzo de 1982, deben revelar el efecto de la adopción de la nueva
norma sobre el resultado antes de partidas extraordinarias, resultado neto y montos relativos por
acción por el año del cambio. Estas revelaciones no se requieren para estados financieros de empresa
que adopten por primera vez esta norma para años fiscales posteriores.

38. El Comité espera emitir un Borrados para comentarios que proponga una modificación a la
Declaración del FASB No.33, Información financiera y cambios en precios11, para que sea consistente
con el enfoque de moneda funcional para la conversión de moneda extranjera. Antes de la emisión
de una modificación final de la Declaración 33, las empresas que adopten esta Declaración y que
estén sujetas a los requisitos de la Declaración 33, tendrán cualquiera de las siguientes opciones:

a. Pueden preparar la información complementaria con base en esta Declaración y con la


modificación propuesta a la Declaración 33.

b. Pueden preparar la información complementaria con base en la aplicación de la Declaración


8 y sobre las disposiciones de la Declaración 33 existente. (Bajo esta opción, la información
del costo histórico, basada en la aplicación de la Declaración 8, debe presentarse en la
información complementaria comparando la información a dólar constante y a costo
corriente).

Las empresas que llegaran a ser sujetas de los requisitos de la Declaración 33 como resultado de
adoptar esta Declaración, están exentas de los requisitos de la Declaración 33 hasta la fecha de
entrada en vigor de esta Declaración.

11 Actualmente la Declaración No.89 del FASB, “Información financiera y cambios en precios”, contempla el enfoque de moneda funcional
para la conversión de moneda extranjera.
Apéndice A Determinación de la moneda funcional

39. La moneda funcional d una entidad es la moneda del entorno económico primario en que opera
la entidad; normalmente, es la moneda del entorno en que una entidad principalmente genera y
gasta efectivo. La moneda funcional de una entidad es, en principio, una cuestión de hecho. En
algunos casos, los hechos claramente identificaran la moneda funcional, en otros casos no.

40. No es ni posible deseable dar criterios inequívocos para identificar la moneda funcional de las
entidades extranjeras bajo todos los hechos y circunstancias posibles y además cumplir los objetivos
de la conversión de moneda extranjera. Las reglas arbitrarias que podría dictar la identificación de la
moneda funcional en cada caso lograría un grado de uniformidad superficial pero, en el proceso,
podrían disminuir la relevancia y confiabilidad de la información resultante.

41. El Consejo ha desarrollad, con importante aportación de su grupo de trabajo y otros asesore, la
siguiente orientación general o indicadores de hechos a considerar para identificar la moneda
funcional. En los casos en que los indicadores se mezclan y la moneda funcional no es obvia, se
requerirá el juicio de la gerencia para determinar la moneda funcional que mas fielmente represente
los resultados económicos de las operaciones de la entidad y, de ahí, logre mejor los objetivos de la
conversión de moneda extranjera expuesta en el párrafo 4. La gerencia esta en la mejor posición
para obtener los hechos pertinentes y ponderar su importancia relativa para determinar la moneda
funcional para cada operación. Es importante reconocer que el juicio de la gerencia es esencial y de
suma importancia en esta determinación, siempre y cuando no lo contradigan los hechos.

42. Los factores sobresalientes económicos expuestos mas adelante, y posiblemente otros, deben
considerarse tanto individual como colectivamente cuando se determine la moneda funcional.

a. Indicadores de flujo de efectivo:

(1) Moneda extranjera: Los flujos de efectivo relacionados con los activos y pasivos individuales de
la entidad extranjera están primariamente en la moneda extranjera y no impactan directamente los
flujos de efectivo de la compañía matriz.

(2) Moneda de la compañía matriz: Los flujos de efectivo relacionados con los activos y pasivos
individuales de la entidad extranjera impactan directamente los flujos de efectivo de la compañía
matriz en una base actual y están fácilmente disponibles para remitir a la compañía matriz.

b. Indicadores de precios de venta:

(1) Moneda extranjera: Los precios de venta para los productos de la entidad extranjera no responden
primordialmente en el corto plazo, a los cambios en tipos de cambio sino que se determinan más por
la competencia local o por regulación del gobierno local.

(2) Moneda de la compañía matriz: Los precios de venta para los productos de la entidad extranjera
responden primariamente, en el corto plazo a los cambios en tipos de cambio; por ejemplo, los
precios de venta se determinan más por la competencia mundial o por los precios internacionales.

c. Indicadores de mercado de ventas:

(1) Moneda extranjera: Hay un mercado local activo de ventas para los productos de la entidad
extranjera, aunque podría también haber cantidades importantes de exportaciones.

(2) Moneda de la compañía matriz: El mercado de ventas esta mayormente en el país de la compañía
matriz o los contratos de venta se denominan en la moneda de la compañía matriz.

d. Indicadores de gastos:

(1) Moneda extranjera: Los costos de mano de obra, materiales, y otros costos para los productos o
servicios de la entidad extranjera son primordialmente costos locales, aun cuando podría también
haber importaciones de otros países.
(2) Moneda de la compañía matriz: Los costos de mano de obra, materiales, y ortos costos para los
productos o servicios de la entidad extranjeras obre una base continua, son primordialmente costos
por componentes obtenidos del país en que se localiza la compañía matriz.

e. Indicadores de financiamiento:

(1) Moneda extranjera: El financiamiento se denomina primariamente en moneda extranjera, y los


fondos generados por las operaciones de la entidad extranjera son suficientes para el servicio a las
obligaciones de deuda existentes y que se esperen normalmente.

(2) Moneda de la compañía matriz. El financiamiento es primordialmente de la compañía matriz u


otras obligaciones denominadas en dólares o, los fondos generados por las operaciones de la entidad
extranjera no son suficientes para el servicio a las obligaciones de deuda existentes y que
normalmente se esperan sin la aportación de fondos adicionales de la compañía matriz. La aportación
de fondos adicionales de la compañía matriz para expansión no es un factor, siempre que se espere
que los fondos generados por las operaciones expandidas de la entidad extranjera sean suficientes
para el servicio de ese financiamiento adicional.

f. Indicadores de transacciones y convenios intercompañías:

(1) Moneda extranjera: Hay un bajo volumen de transacciones intercompañías y no hay una
interrelación extensa entre las operaciones de la entidad extranjera y la compañía matriz. Sin
embargo, las operaciones de la entidad extranjera pueden apoyarse en las ventajas competitivas de
la compañía matriz o de las afiliadas, tales como patentes y marcas registradas.

(2) Moneda de la compañía matriz: Hay un alto volumen de transacciones intercompañías y hay una
extensa interrelación entre las operaciones de la entidad extranjera y la compañía matriz.
Adicionalmente, la moneda de la compañía matriz generalmente sería la moneda funcional si la
entidad extranjera es un instrumento o corporación ficticia para la tenencia de inversiones,
obligaciones, activos intangibles, etc., que pudieran fácilmente asentarse en los libros de la compañía
matriz o de una afiliada.

43. En algunos casos, una entidad extranjera podría tener más de una operación distinta y separable.
Por ejemplo, una entidad extranjera podría tener una operación que venda productos que produce
la compañía matriz y otra operación que manufacture y venda productos que produzca la entidad
extranjera. Si esas dos operaciones se conducen en entornos económicos diferentes, esas dos
operaciones podrían tener diferentes monedas funcionales. De modo similar, una subsidiaria única
de una institución financiera podría tener operaciones relativamente autosuficientes e integradas en
cada uno de varios países diferentes. En circunstancias como las antes descritas, cada operación
puede considerarse como una entidad según se usa ese término en esta Declaración; y, con base en
los hechos y circunstancias, cada operación podría tener una moneda funcional diferente.

44. Las inversiones extranjeras que son consolidadas o contabilizadas por el método de participación
son controladas por o sujetas a importante influencia de la compañía matriz. De modo parecido, la
moneda de la compañía matriz a menudo se usa para las valuaciones, evaluaciones, avalúos,
proyecciones, etc., pertenecientes a las inversiones extranjeras como parte del proceso de toma de
decisiones de la gerencia. Este control, decisiones, y acciones resultantes de la gerencia pueden
reflejar, indicar o crear hechos y circunstancias económicas. Sin embargo, el ejercicio de un control
importante de la gerencia y el uso de la moneda de la compañía matriz para fines de toma de
decisiones no determinan, por esos hechos, que la moneda de la compañía matriz sea la moneda
funcional para operaciones extranjeras.

45. Una vez que se hace una determinación de la moneda funcional, esa decisión debe usarse en
forma consistente para cada entidad extranjera a menos que cambios importantes en los hechos y
circunstancias económicos indiquen claramente que la moneda funcional ha cambiado. (La opinión
No.20 del APB, Cambios contables, párrafo 8, declara que la “adopción o modificación de un principio
contable que se necesita por las transacciones o sucesos que sean claramente diferentes en sustancia
de los que ocurran previamente” no es un cambio en os principios de contabilidad).

46. Si la moneda funcional cambia de una moneda extranjera a la moneda en que se informa, los
ajustes por conversión por periodos anteriores no deben sacarse de capital y los montos convertidos
por activos no monetarios al final del periodo anterior se vuelven la base de contabilidad para esos
activos en el periodo del cambio y periodos posteriores. Si l amoneda funcional cambia de la moneda
en que se informa a una moneda extranjera, el ajuste atribuible a la conversión a tipo d cambio
corriente de los activos no monetarios a la fecha del cambio debe informarse en el componente de
capital por ajustes acumulativos por conversión.

Apéndice B Revaluación de los libros de registro en la moneda funcional

Introducción

47. El párrafo 12 de esta Declaración requiere que todos los activos y pasivos de una entidad
extranjera se conviertan de la moneda funcional de la entidad a la moneda en que se informa usando
el tipo de cambio corriente. El párrafo 12 también requiere que los ingresos, gastos, ganancias, y
pérdidas se conviertan usando los tipos de cambio de las fechas en que esos elementos se reconocen
durante el periodo. El resultado especificado puede ser razonablemente aproximado al usar un tipo
de cambio promedio ponderado por el periodo. Si los libros de registro de una entidad no se
mantienen en su moneda funcional, esta Declaración (párrafo 10) requiere la revaluación en la
moneda funcional antes del proceso de conversión. Si la moneda funcional de una entidad extranjera
es la moneda en que se informa, la revaluación en la moneda en que se informa obvia la conversión.
El proceso de revaluación debe producir el mismo resultado como si los libros de registro de la entidad
hubieran sido inicialmente registrados en la moneda funcional. Para lograr ese resultado es necesario
usar tipos de cambio históricos entre la moneda funcional y otra moneda en el proceso de revaluación
para ciertas cuentas (el tipo de cambio corriente se usará para todas las otras), y este apéndice
identifica dichas cuentas. Para lograr ese resultado, también es necesario reconocer actualmente en
ingresos todas las ganancias y pérdidas cambiaras por la revaluación de activos y pasivos monetarios
que no estén denominados en la moneda funcional (por ejemplo, activos y pasivos que no estén
denominados en dólares si el dólar es la moneda funcional).

48. La tabla siguiente enlista partidas comunes de balance no monetarias y cuentas relacionadas de
ingresos, gastos, ganancias y pérdidas que debían revaluarse usando tipos de cambio históricos para
producir el mismo resultado en términos de la moneda funcional que habría ocurrido si esas partidas
hubieran sido inicialmente registradas en la moneda funcional.

Cuentas que deben revaluarse usando tipos de cambio históricos

Valores negociables registrados en libros al costo:


 Valores de capital.
 Valores de deuda que no e tiene la intención de retener hasta su vencimiento:
o Inventarios registrados en libros al costo.
o Gastos anticipados como seguros, anuncios y renta.
o Propiedades, planta y equipo.
o Depreciación acumulada sobre propiedades, planta y equipo.
o Patentes, marcas registradas, licencias y formulas.
o Crédito mercantil.
o Otros activos intangibles.
o Cargos y créditos diferidos, excepto ISR diferidos y costos de adquisición de póliza
para las compañías de seguros de vida.
o Ingreso diferido.
o Acciones comunes.
o Acciones preferentes asentadas en libros a precio de emisión.
o Ejemplos de ingresos y gastos relacionados con partidas no monetarias:
 Costo de mercancías vendidas.
 Depreciación de propiedades, planta y equipo.
 Amortización de partidas intangibles tales como crédito mercantil, patentes,
licencias, etcétera.
 Amortización de cargos o créditos diferidos excepto ISR diferidos y costos
de adquisición de póliza para las compañías de seguros de vida.

Inventarios: Aplicación de la regla de costo o mercado, la que sea mas baja; para revaluar
inventario no registrado en la moneda funcional.

49. La regla de costo o mercado, la que sea más baja (según se describe en la Declaración 6 del
Capitulo 4, “Precios de inventario”, de ARB 43) requiere aplicación especial cuando los libros de
registro no se mantienen en la moneda funcional. Los inventarios asentados al costo en los libros de
registro en otra moneda deben primero revaluarse al costo en la moneda funcional usando tipos de
cambio históricos. Luego, el costo histórico en la moneda funcional se compara con mercado según
se declara en la moneda funcional. La aplicación de la regla en moneda funcional puede requerir
rebajas a mercado en los estados en moneda funcional aun cuando no se haya hecho ninguna rebaja
en los libros de registro mantenidos en otra moneda. De modo parecido, una rebaja en los libros de
registro puede necesitar revertirse si el mercado excede el costo histórico declarado en la moneda
funcional. Si se ha rebajado el inventario12 a mercado en los estados en monda funcional, esa cantidad
en moneda funcional debe seguir siendo la cantidad en libros en los estados financieros en moneda
funcional hasta que se venda el inventario o sea necesaria una rebaja adicional.

50. La aplicación literal de la regla de costo o merado, la que sea mas baja, puede requerir una rebaja
en inventario en los estados financieros de moneda funcional par inventario adquirido localmente si
el valor de la moneda en que e mantienen los libros de registro ha bajado con relación a la moneda
funcional entre la fecha en que se adquirió el inventario y la fecha del balance. Esta rebaja puede no

12
Un activo que no sea inventario puede a veces rebajarse del costo histórico. Aunque esa rebaja no esté
bajo la regla de costo o mercado, el que sea mas bajo, el enfoque descrito en este párrafo podría ser
apropiado. Es decir, puede requerirse una rebaja en los estados en moneda funcional aun cuando no se
requiera en los libros de registro, y puede necesitarse revertir una rebaja en los libros de registro antes de la
revaluación para prevenir que la cantidad revaluada exceda el costo histórico en moneda funcional.
ser necesaria, sin embargo, si los costos de reposición o precios de venta expresados en la moneda
en que se mantienen los libros de registro se han incrementado lo suficiente de modo que mercado
exceda a costo histórico valuado en moneda funcional. Los párrafos 51-53 ilustran esta situación.

51. Suponga lo siguiente:

a. Cuando el tipo de cambio es BR (libros de registro: books of record, en ingles) * 1 = FC


2.40 (moneda funcional: functional currency en inglés),** una subsidiaria extranjera de una
compañía de E.U.A. compra una unidad de inventario a un costo de BR 500 valuada en
moneda funcional, FC, 1,200).

b. En el balance de la subsidiaria extranjera, el tipo de cambio corriente es BR 1 = FC 2.00 y


el costo actual de reposición de la unidad de inventario es BR 560 (valuada en moneda
funcional, FC 1,120).

c. El valor realizable neto es BR 630 (valuado en moneda funcional, FC 1,260).

d. El valor realizable neto reducido por una reserva para un margen de utilidad
aproximadamente normal es BR 550 (valuado en moneda funcional, FC 1,100).

Porque el costo actual de reposición valuado en la moneda funcional (FC 1,120) es menos
que el costo histórico valuado en la moneda funcional (FC 1,200), se requiere una rebaja del
inventario de FC 80 en los estados financieros en moneda funcional.

52. Siga suponiendo la misma información del ejemplo precedente pero sustituya un costo actual de
reposición en la fecha del balance de la subsidiaria extranjera de BR 620. Porque el mercado valuado
en la moneda funcional (BR 620 x FC 2.00 = FC 1,240) excede al costo histórico valuado en la moneda
funcional (BR 500 x FC 2.40 = FC 1,200), no se requiere una rebaja del inventario en los estados
financieros.

53. Como otro ejemplo, suponga la información del párrafo 51, excepto en que los precios de venta
en términos de la moneda en que se mantienen los libros de registro se han incrementado de modo
que el valor neto realizable es de BR 720 y el valor neto realizable reducido por una reserva para un
margen de utilidad aproximadamente normal es de BR 640. En ese caso, porque el costo de reposición
valuado en moneda funcional (BR 560 y FC 2.00 = FC 1,120) es menos que el valor neto realizable
reducido por una reserva para un margen de utilidad aproximadamente normal valuado en moneda
funcional (BR= 640 x FC 2.00 = FC 1,280), el mercado es FC 1,280. Porque el mercado valuado en
moneda funcional (FC 1,280) excede al costo histórico valuado en la moneda funcional (BR 500 x FC
2.40 = FC 1,200, no se requiere una rebaja del inventario en los estados financieros en moneda
funcional.

Impuestos diferidos y costos de adquisición de pólizas

54. La Declaración 8 requería que ciertos impuestos diferidos que no se relacionaban con activos o
pasivos se convirtieran a tipos de cambio corrientes para convertirse a tipos de cambio históricos. La
Interpretación 15 requería que los costos de adquisición de pólizas no amortizadas de una compañía
anónima de seguros de vida se convirtieran a tipos de cambio históricos. En la Declaración 33, el
Consejo decidió que, a causa de la relación cercana de dichas cuentas con partidas monetarias
relacionadas, se debía usar una clasificación monetaria para fines de contabilidad en dólares
constantes. Por razones similares, el Consejo decidió retener la clasificación requerida por la
Declaración 33 para fines de revaluación de los libros de registro de una entidad en su moneda
funcional.

Apéndice C Bases para conclusión

Introducción

55. Este apéndice revisa consideraciones que se estimaron importantes por los miembros del Consejo
para alcanzar las conclusiones de esta Declaración. Los miembros del Consejo que aprobaron esta
Declaración lo hicieron con base en las consideraciones globales; individualmente, los miembros
dieron mayor peso a algunos factores que a otros.

Naturaleza del problema

56. Las operaciones y transacciones de una empresa se afectan por los cambios en precios de bienes
y servicios que compra y vende, con relación a una unidad de moneda, la cual usualmente es también
la unidad de valuación para la información financiera.

57. Si la empresa opera en más de un entorno en cuanto a la moneda, es afectada por los cambios
en precios de bienes y servicios en más de un entorno económico y, adicionalmente, por los cambios
en precios relativos entre las varias unidades de moneda en que conduce sus negocios.

58. El modelo contable, al que generalmente nos referimos como el modelo de costo histórico,
generalmente no reconoce el efecto de los cambios en precios de bienes y servicios hasta que ha
habido una transacción de intercambio, usualmente una venta o una compra. En general, entonces,
no reconoce las ganancias por tenencia no realizadas resultantes de los cambios en el precio de
bienes y servicios relativos a la unidad de moneda.

59. Para las empresas que conducen actividades en más de una sola moneda, las necesidades
prácticas de la información financiera en una sola moneda requieren que los cambios en precios entre
dos unidades de moneda se acomoden de algún modo. Las personas generalmente están de acuerdo
en esta necesidad práctica pero no están de acuerdo en los conceptos y detalles de implementación.
Como resultado, hay un importante desacuerdo entre los observadores enterados respecto de los
resultados producidos por diversos métodos de convertir las cantidades de monedas extranjeras a la
moneda en que se informa. Cada método tiene fuertes proponentes y serios críticos.

60. Para tratar este dilema, el Consejo se enfrentó a las siguientes opciones básicas:

a. Cambiar el modelo contable a uno que reconozca actualmente los efectos de todos los cambios en
precios en los estados financieros básicos.

b. Diferir cualquier reconocimiento de precios en moneda cambiante hasta que se realicen por un
cambio real de la moneda extranjera a la moneda en que se informa.

c. Reconocer en el momento el efecto de los precios en moneda cambiante en las cantidades en


libros de los activos y pasivos extranjeros designados.

d. Reconocer en el momento el efecto de precios en moneda cambiante en las cantidades en libros


de todos los activos y pasivos extranjeros.
61. La alternativa (a) va contra el enfoque del Consejo en la Declaración 33, que favorece la
experimentación con información suplementaria para probar la factibilidad, utilidad y costo de
diversas técnicas para informar los efectos de los cambios en precios. Consecuentemente, el Consejo
no consideró que un cambio en el modelo del estado financiero básico fuera una alternativa razonable
para este proyecto sobre conversión de moneda extranjera.

62. La alternativa (b) tiene poco o ningún apoyo del Consejo o de sus miembros. Todas las
transacciones y balances se convertirían a tipos de cambio históricos de cambio –una formidable
tarea de oficina- hasta que ocurra la conversión a la moneda de la compañía matriz. Posponer el
reconocimiento dejaría de reflejar los efectos de sucesos posiblemente muy importantes en el
momento en que ocurrieran, particularmente aquellos que afectan las transacciones que deben
liquidarse bajo los precios cambiados de monedas. La mayoría consideraría esto un retraso más que
un avance hacia una información financiera más útil.

63. La alternativa (c) es el enfoque tomado en la Declaración 8. Aunque algunos creen que este
enfoque es conceptualmente consistente con el modelo de costo histórico, otros no están de acuerdo.
En todo caso, este enfoque ha producido resultados que el Consejo y muchos constituyentes creen
que no reflejan la realidad económica fundamental de muchas operaciones extranjeras y, por tanto,
produce resultados que no son relevantes. Se incluye un resumen de las críticas más comunes de la
Declaración 8 en los parrados 153-156 del Apéndice D.

64. Algunos constituyentes apremiaban al Consejo a introducir una desviación selectiva del
razonamiento de la Declaración 8 añadiendo simplemente activos seleccionados o eliminando pasivos
seleccionados de la lista de aquellos para los cuales el efecto de los cambios en precios de moneda
se reconoce actualmente bajo la Declaración 8. Las propuestas mas frecuentes convertían todo o
alguna porción del inventario a tipos de cambio corrientes. Este enfoque reducía las ganancias y
pérdidas cambiarias informadas de muchas empresas, pero incrementaba las ganancias y pérdidas
cambiarias informadas de otras empresas. No hacía nada para disminuir el impacto de las ganancias
y pérdidas del método temporal sobre empresas que no tengan cantidades importantes de inventario,
tales como las instituciones financieras; ni resolvía los problemas causados por cantidades grandes
de propiedades, planta y equipo financiados con deuda.

65. Quienes abogaban por una modificación limitada para convertir inventarios al tipo de cambio
corriente generalmente se oponían a convertir propiedades, planta y equipo y otros activos no
monetarios sobre la misma base. Como resultado, la depreciación asignada a inventario y costo de
ventas se debía convertir al tipo de cambio corriente, mientras que la depreciación asignada
directamente a gastos se convertiría a tipos de cambio históricos. Esto es inconsistente en concepto
y resultado. En ausencia de alguna distinción conceptual entre partidas no monetarias, la lista de
modificaciones estaría sujeta a solicitudes de revisiones continuas que podrían evaluarse sólo sobre
una base arbitraria, ad hoc. Las modificaciones selectivas de la Declaración 8 fueron rechazadas por
el Consejo primordialmente sobre esos fundamentos.

66. El Consejo decidió que, de las alternativas prácticas que le estaban disponibles, la alternativa (d)
tiene el mayor mérito conceptual, particularmente para operaciones extranjeras que sean
razonablemente autosuficientes. Dará como resultado informes de la condición financiera y resultados
de operaciones que, dentro de las limitaciones del modelo de costo histórico, reflejarán más de cerca
los efectos económicos.
67. El problema se complica por el hecho de que las operaciones extranjeras difieren grandemente
en estructura y sustancia. En algunas situaciones, sólo ciertos activos y pasivos están expuestos al
riesgo por cambio extranjero, mientras que en otras, toda la operación extranjera o la inversión neta
está expuesta al riesgo por cambio extranjero. Estas diferencias pueden cambiar en forma
significativa el efecto económico de las fluctuaciones de los tipos de cambio.

68. El Consejo estuvo de acuerdo en que estas variaciones en factores y circunstancias económicas
debían reconocerse en la extensión en que fuera práctico hacerlo y, consecuentemente, se decidió
por el enfoque de moneda funcional para la conversión como el que acomoda la alternativa (d)
anterior, pero reconoce las diferentes situaciones. La naturaleza de estas diferencias y orientación
para identificar la moneda funcional aparece en los párrafos 41 y 42 del Apéndice A.

69. Una característica del enfoque de moneda funcional es el método de conversión a tipo de cambio
corriente. El Consejo reconoce que el método de tipo de cambio corriente, aunque común en algunos
otros países, no ha sido extensamente usado en los Estados Unidos. Con base en amplio estudio y el
debido proceso, sin embargo, el Consejo cree que el enfoque de moneda funcional reconoce mejor
las diferencias sustantivas entre operaciones extranjeras y refleja mejor los efectos económicos
fundamentales de cambios en los tipos de cambio en los estados financieros consolidados. El enfoque
de moneda funcional abarca:

a. Identificar la moneda funcional de entorno económico de la entidad.


b. Valuar todos loe elementos de los estados financieros en la moneda funcional.
c. Usar el tipo de cambio corriente para conversión de la moneda funcional a la moneda en
que se informa, si son diferentes.
d. Distinguir el impacto económico de los cambios en tipos de cambio sobre una inversión
neta del impacto de dichos cambios sobre activos y pasivos individuales que sean cuentas
por cobrar o por pagar en monedas que no sean la moneda funcional.

Objetivos de la conversión

70. El enfoque de moneda funcional fue adoptado después de considerar los siguientes objetivos de
la conversión de moneda extranjera:

a. Proporcionar información que sea generalmente compatible con los efectos económicos esperados
de un cambio en tipo de cambio sobre los flujos de efectivo y capital de una empresa.

b. Presentar los estados financieros consolidados de una empresa en conformidad con principios de
contabilidad generalmente aceptados de los E.U.A.

c. Reflejar en estados financieros consolidados los resultados y operaciones financieras de las


entidades individuales consolidadas valuadas en sus monedas funcionales.

d. Usar una “sola unidad de valuación” para estados financieros que incluyan cantidades extranjeras
convertidas.

71. El objetivo (a), proporcionar información que sea generalmente compatible con los efectos
económicos esperados de un tipo de cambio, fue adoptado por el Consejo como el objetivo básico.
Esto respondía a la critica penetrante de que los resultados de la conversión siguiendo la Declaración
8 no reflejan la realidad fundamental de las operaciones extranjeras. El Consejo se enfocó en dos
aspectos de los resultados contables y su compatibilidad con los efectos económicos de un cambio
en el tipo de cambio en capital y consecuencias en flujo de efectivo. La compatibilidad en términos
de efecto sobre el capital se logra, por ejemplo, si un cambio en el tipo de cambio que sea favorable
a la posición expuesta a riesgo de una empresa produce un resultado contable que incremente su
capital. La compatibilidad en términos de consecuencias en flujo de efectivo se logra si los cambios
en tipo de cambio que se espere impacten razonablemente los flujos de efectivo ya sea en moneda
funcional o en la moneda en que se informa se reflejan como ganancias o pérdidas al determinar el
resultado por el periodo y el efecto de cambios en el tipo de cambio que tengan sólo implicaciones
remotas e inciertas para la realización, se excluyen de la determinación del resultado neto por el
periodo.

72. El Consejo cree que el objetivo (b), de conformidad con principios de contabilidad generalmente
aceptados en E.U.A., está implícito en, y es básico al propósito de todas las actividades del Comité
en cada proyecto técnico y no necesita ser señalado como un objetivo separado de la conversión
para moneda extranjera.

73. El enfoque primario de la información financiera es información sobre el desempeño de una


empresa proporcionada por valuaciones de ingresos y sus componentes. Los preocupados por los
prospectos para flujos de efectivo netos están especialmente interesados en esa información. Los
prospectos para flujos de efectivo netos de una entidad extranjera son necesariamente derivados de
su desempeño en términos de transacciones y sucesos que ocurran en su moneda funcional; a su
vez, los prospectos para flujos de efectivo netos a la empresa consolidada desde la entidad extranjera
son necesariamente derivados de la reinversión de esos flujos de efectivo netos en moneda funcional
o su conversión y distribución. Consecuentemente, el Consejo cree que el desempeño de una entidad
extranjera se valúa mejor por principios de contabilidad generalmente aceptados en los E.U.A.
aplicados en términos de la moneda funcional en que la entidad conduce principalmente sus negocios,
genera y gasta efectivo, y reinvierte o convierte y distribuye efectivo a su compañía matriz.

74. El propósito de convertir la moneda funcional a la moneda en que se informa, si las dos son
diferentes, es ajustar los estados financieros en monda funcional en términos de la moneda en que
se informa para su inclusión en los estados financieros consolidados. El proceso debe retener los
resultados y operaciones financieras que fueron creados en el entorno económico de las operaciones
extranjeras; no debe revaluar los elementos individuales de los estados financieros como si las
operaciones hubieran sido conducidas en el entorno económico de la moneda en que se informa.
Sólo al retener las operaciones de la moneda funcional de cada entidad operativa es posible
representar el desempeño acumulado en diferentes entornos operativos para fines de consolidación.
Consecuentemente, además de adoptar el objetivo (a), el Consejo también adoptó los objetivos (b)
y (c) en combinación.

75. El objetivo (d), usar una “sola entidad de valuación” (por ejemplo, el dólar) par estados financieros
que incluyan cantidades convertidas, es la premisa declara del método temporal expuesto en la
Declaración 8. En el punto de vista del Consejo, esa premisa refleja en los estados financieros
consolidados las transacciones de todo el grupo, incluyendo operaciones extranjeras, como si todas
las operaciones fueran extensiones de las actividades domesticas de la compañía matriz y todas las
transacciones fueran conducidas y valuadas en la moneda en que informa la compañía matriz. Esa
premisa no reconoce que los activos, pasivos, y operaciones de las entidades extranjeras
frecuentemente existen, de hecho, en otros entornos económicos y de moneda y producen y
consumen flujos de efectivo en moneda extranjera en esos otros entornos. Al requerir que todas las
transacciones de moneda extranjera se revalúen como si todas hubieran ocurrido en dólares, el
enfoque de “sola unidad de valuación” oscurece el hecho de que las entidades extranjeras adquieren
activos, incurren y liquidan pasivos y de otro modo conducen sus operaciones en múltiples monedas
extranjeras. Las operaciones extranjeras son conducidas con frecuencia exclusivamente en monedas
extranjeras, y el flujo de dólares a la empresa matriz depende de los flujos de efectivo netos de
moneda extranjera generados por la entidad extranjera y remitidos a la compañía matriz. Porque no
va de acuerdo con hechos económicos relevantes, la dependencia en una “sola unidad de valuación”
no es siempre compatible con la naturaleza de las operaciones extranjeras que se describe y discuten
secciones posteriores de esta base para conclusiones. Consecuentemente, no se adoptó el objetivo
(d).

76. El Consejo también cree que, en la extensión que sea factible, la contabilización de la conversión
de transacciones y estados financieros en moneda extranjera en los Estados Unidos debe armonizar
con las prácticas contables relacionadas seguidas en otros países del mundo. El Consejo mantuvo un
enlace cercano con representantes del Comité de Normas Internacionales de Contabilidad y los
órganos reparadores de normas en Canadá y el Reino Unido e Irlanda al desarrollar esta declaración.
Los representantes de cada uno de esos grupos fueron participantes activos con el grupo de trabajo
sobre moneda extranjera del Consejo. El Comité de Normas de Contabilidad en el Reino Unido e
Irlanda ha emitido una norma propuesta para conversión de moneda extranjera que es compatible
con las normas establecidas en esta Declaración.

La moneda funcional

77. La moneda funcional de una entidad es la moneda del entorno económico principal en que opera
la entidad; normalmente, es la moneda del entorno en que una entidad genera y gasta efectivo
principalmente.

78. El Consejo cree que la unidad de valuación mas significativa para los activos, pasivos, y
operaciones de una entidad es la monea en que principalmente conduce sus negocios, suponiendo
que esa moneda tenga una estabilidad razonable.

79. Las empresas multinacionales pueden consistir de entidades que operan en un número de
entornos económicos y que manejan un número de monedas extranjeras. No todas las operaciones
extranjeras son iguales. Para cumplir los objetivos adoptados por el Consejo, es necesario reconocer
cuando menos dos amplias clases de operaciones extranjeras.

80. En la primera clase están operaciones extranjeras que son relativamente autosuficientes e
integradas dentro de un país o entorno económico particular. Las operaciones cotidianas no dependen
del entorno económico de la moneda funcional de la compañía matriz; la operación extranjera
principalmente genera y gasta moneda extranjera. Los flujos de efectivo netos en moneda extranjera
que genera pueden reinvertirse o convertirse y distribuirse a la compañía matriz. Para esta clase, la
moneda extranjera es la moneda funcional.

81. En la segunda clase están operaciones extranjeras que son principalmente un componente directo
e integral o una extensión delas operaciones de la compañía matriz. Pueden adquirirse activos
importantes a la empresa matriz o de algún otro modo, gastando dólares y, de modo similar, la venta
de activos puede genera dólares que estén disponibles a la compañía matriz. El financiamiento es
primariamente por la compañía matriz o de otro modo de fuentes de dólares. En otras palabras, las
operaciones cotidianas dependen del entorno económico de la moneda de la compañía matriz y los
cambios en los activos y pasivos individuales de la entidad extranjera impactan directamente los
flujos de efectivo de la compañía matriz en la moneda de la compañía matriz. Para esta clase, el dólar
es l moneda funcional.

82. El Consejo reconoce que algunas operaciones extranjeras no encajará exactamente en alguna de
las dos clases amplias descritas en los párrafos 80 y 81. En esos casos, se requerirá el juicio de la
gerencia para seleccionar la moneda funcional. La orientación para la gerencia en este proceso se
incluye en el apéndice A.

83. La experiencia con la Declaración 8, las respuestas a ambos Borradores para comentarios y
testimonios en la audiencia pública evidenciaron en forma repetida que ningún método de conversión
puede rendir resultados confiables o creíbles económicamente si deja de reconocer las diferencias en
sustancia económica entre diferentes operaciones en moneda extranjera. La Declaración 8 no
reconocía esas diferencias. Implícitamente, se designaba el dólar como moneda funcional para todas
las operaciones extranjeras. Para las operaciones para las cuales la moneda funcional era, de hecho,
la moneda extranjera, los resultados informados creados por cambios en el tipo de cambio no se
conformaban con los hechos económicos fundamentales y, por lo tanto, no eran entendidos o
creíbles.

84. Algunos argumentan que el enfoque de moneda funcional no “da como resultado una contabilidad
similar para situaciones similares”. El Consejo cree que una virtud importante de ese enfoque es que
proporciona una contabilidad diferente para hechos económicos significativamente diferentes. Porque
los hechos a veces darán señales mezcladas, y porque se requerirá el juicio de la gerencia para
identificar, ponderar e interpretar los hechos dentro de los objetivos y orientación de esta Declaración,
el Consejo reconoce la posibilidad de que, ocasionalmente, situaciones que parezcan similares puedan
ser contabilizadas en formas diferentes. Eso es siempre un riesgo cuando deben aplicarse las normas
a juicio. El Consejo cree que es probable que ese riesgo haga menos daño a la utilidad de la
información financiera que las reglas arbitrarias que pasan por alto las diferencias económicas y
requieren que se contabilicen situaciones diferentes como si fueran las mismas.

Consolidación de estados en moneda extranjera

85. Los críticos del enfoque de moneda funcional afirman que no es consistente con la teoría de la
consolidación y que viola los conceptos de entidad única y de “una sola unidad de valuación” que
ellos creen fundamentan los estados financieros consolidados. El Consejo cree que para una empresa
que opera en entornos de múltiples monedas, no existe, como un asunto de hecho, una verdadera
“sola unidad de valuación”.

86. Como se anota en otra parte, las unidades múltiples de moneda son un hecho económico de las
operaciones extranjeras y un método de conversión no puede prevenir los efectos de que aparezcan
múltiples unidades en los estados financieros. E método temporal oscurece el hecho de múltiples
unidades al requerir que todas las transacciones se valúen como si las transacciones ocurrieran en
dólares. Como resultado, produce márgenes de utilidad y fluctuaciones en utilidades que no se
sincronizan con los sucesos económicos que afectan a las operaciones de una entidad. Todos los
métodos de conversión, incluyendo los métodos de tipo de cambio temporal y tipo de cambio
corriente, implican unidades múltiples de moneda al nivel de la entidad extranjera y una sola unidad
de moneda, el dólar, al nivel de información consolidada. Solo difieren en como establecen el puente
de las unidades múltiples a la unidad única.

87. Los proponentes de “una sola unidad de valuación” requerirían que el costo histórico de
inventarios y propiedades, planta, y equipo adquiridos por una entidad extranjera en una moneda
extranjera se midieran en términos del número equivalente de dólares en la fecha de adquisición; es
decir, convertían costo de adquisición en moneda extranjera usando el tipo de cambio histórico. La
Declaración 8 se basa en esa propuesta. Al mismo tiempo, sin embargo, muchos de esos mismos
proponentes recomendaba que las normas presente s (o sea, la Declaración 8) se mejoraran al
requerir que el costo de adquisición en moneda extranjera de inventarios se convierta usando el tipo
de cambio corriente. No es siempre claro si es que la propuesta se presenta como una deviación de
su percepción de principios de contabilidad generalmente aceptados que requieren que los
inventarios se valúen a costo histórico o como una desviación de su percepción de “una sola unidad
de valuación.” Cualquiera que sea la naturaleza de la excepción, algunos de los que la recomiendan
la harían aplicar a todos los inventarios adquiridos por una entidad extranjera, otros, solo a
inventarios para los que no se use el método últimas entradas primera salidas, otros, solo para
inventario adquirido localmente y, otros mas, a diversas combinaciones de esas posibilidades. No
importa como pudiera aplicarse la propuesta, seria imposible adoptarla y retener tanto la “sola unidad
de valuación” como la contabilización de inventarios a costo histórico.

88. Frecuentemente se describe a la Declaración 8 como una fiel aplicación de la “sola unidad de
valuación” y el principio de costo histórico. La mayoría esta de acuerdo en que la aplicación fiel de la
“sola unidad de valuación” y el principio de costo histórico produce resultados que no son compatibles
con los efectos económicos esperados de los cambios en tipo e cambio. El Consejo concluyó que para
muchas entidades extranjeras, adherirse a una “sola unidad de valuación” era artificial e ilusorio.

89. El Consejo también consideró la afirmación hecha por algunos de que el enfoque de moneda
funcional es inconsistente con la presentación de estados financieros consolidados que incluyan los
elementos individuales de los estados financieros (es decir, activos, pasivos, ingresos, gastos,
ganancias, pérdidas, etc.), de las entidades extranjeras. Esa aseveración parece basarse en la noción
de que, porque el enfoque de moneda funcional generalmente considera que el efecto económico
relevante de los cambios en tipo de cambio es sobre la inversión neta en una entidad extranjera mas
que en ciertos de sus elementos individuales de los estados financieros, es inapropiado incluir en los
estados financieros consolidados los elementos individuales que fundamentan la inversión neta. El
Consejo cree que esa aseveración no tiene mérito.

90. Como se expresa en el párrafo 1 de ARB No.51, Estados financieros consolidados:

El propósito de los estaos financieros consolidados es presentar, primariamente para beneficio de los
accionistas y acreedores de la compañía matriz, los resultados de las operaciones y la posición
financiera de una compañía matriz y sus subsidiarias esencialmente como si el grupo fuera una sola
compañía con una o más sucursales o divisiones. Hay una suposición de que los estados consolidados
son mas significativos que estados separados y que son usualmente necesarios para una presentación
razonable cuando una de las compañías en el grupo directa o indirectamente tiene un interés
financiero de control en las otras compañías.

91. El Consejo esta de acuerdo con la suposición de ARB 51 de que presentar en estados financieros
consolidados los elementos individuales de activos, pasivos, ingresos, gastos, y otros elementos que
fundamentan una inversión neta en una entidad extranjera en la que hay un interés financiero de
control es en verdad mas significativo que meramente presentar la inversión neta como una partida
única, como en los estados financieros separados de la compañía matriz. Nada en el enfoque de
moneda funcional siguiere que las diversas entidades que se incluyan en los estados financieros
consolidados no sean componentes de una única empresa. Los mismos elementos individuales de los
estados financieros son agregados en los estados financieros consolidados usando el enfoque de
moneda funcional como bajo el método temporal o cualquiera de los otros métodos encontrados en
la práctica anterior a la Declaración 8. Las valuaciones de algunos de os elementos presentados en
los estados financieros consolidados difieren dependiendo del enfoque a la conversión, pero las
entidades y elementos componentes de la empresa consolidada son los mismos.

92. Algunos han sugerido también que la adopción del enfoque de moneda funcional causa que lasa
valuaciones de moneda en que se informan las partidas presentadas en los estados financieros
consolidados se desvíen del modelo de costo histórico encontrado en la práctica presente. El Consejo
ha concluido que ese no es el caso. Los costos se incurren y las transacciones de cambio tienen lugar
en la moneda funcional; el enfoque de moneda funcional conserva esos costos históricos y precios
de cambio. Si la moneda funcional y la moneda en que se informa son diferentes, es esencial para el
proceso de consolidación la conversión de costos históricos en moneda funcional y de precios de
cambio a su equivalente actual en dólares, pero los cambios en tipo de cambio afectan a los
equivalentes en dólares de dichos costos históricos y precios de cambio, no a los costos históricos y
precios de cambio actualmente experimentados por la entidad extranjera. Como se explica en otra
parte, el Consejo concluyó que la información más relevante sobre el desempeño y posición financiera
de entidades extranjeras es proporcionada por los estados financieros en moneda funcional de dichas
entidades. Usar el tipo de cambio corriente para reajustar esos estados financieros en monda
funcional en términos de sus equivalentes actuales en dólares preserva la información más relevante.

93. Los que creen que el enfoque de moneda funcional es inconsistente con los principios de
consolidación a veces ponen el argumento en términos de una perspectiva de E.U.A. versus una
perspectiva local. Argumentan que la perspectiva local supone en forma incorrecta que los
inversionistas y acreedores de E.U.A. están interesados en flujos de efectivo de moneda funcional
más que en flujos de efectivo en dólares. Por el contrario, el Consejo ha adoptados el enfoque de
moneda funcional porque cree que el enfoque proporciona la mejor base para evaluar los flujos de
efectivo en dólares de una empresa. Los flujos netos de efectivo de la entidad extranjera son una
fuente de flujo de efectivo de dólares. Sin embargo, es sólo después de que una entidad extranjera
ha obtenido flujos netos de efectivo en su moneda funcional que esos flujos de efectivo pueden
convertirse a dólares. Por ejemplo, las propiedades, planta y equipo de una entidad extranjera se
usan directamente para producir ingresos en moneda funcional y es sólo indirectamente, a través de
todo el proceso de utilidades de la entidad extranjera que los flujos netos de efectivo en moneda
funcional quedan disponibles para conversión a flujos de efectivo en dólares.

Conversión de estados en moneda extranjera

94. Fundamental al enfoque de monea funcional para la conversión es el punto de vista de que,
generalmente, una empresa de E.U.A. está expuesta al riesgo de cambio en la extensión de su
inversión neta en una operación extranjera. Este punto de vista deriva d un concepto amplio de
cobertura económica. Un activo, tal como planta y equipo que produce ingresos en la moneda
funcional de una entidad puede ser una cobertura efectiva de deuda que requiere pagos en esa
moneda. Por tanto, los activos y pasivos en moneda funcional se cubren entre si y sólo los activos
netos están expuestos al riesgo de cambio.

95. Si todos los activos y pasivos de una entidad extranjera se valúan en su moneda funcional y se
convierten al tipo de cambio corriente, el efecto contable neto de un cambio en el tipo de cambio es
el efecto sobre los activos netos de la entidad. Ese resultado contable es compatible con el concepto
amplio de cobertura economía sobre el cual se basa el punto de vista de inversión neta. No se originan
ganancias ni pérdidas de los activos y pasivos cubiertos y el equivalente en dólares de la inversión
neta no cubierta se incrementa o disminuye cuando la moneda funcional se fortalece o se debilita.

96. Si una entidad extranjera hace una transacción de negocios en una moneda que no sea su
moneda funcional, está expuesta a riesgo por cambio sobre activos y pasivos denominados en esas
monedas. Ese riesgo se reflejará a través de las ganancias y pérdidas en la moneda funcional. Dichas
ganancias y pérdida afectan los flujos netos de efectivo en moneda funcional de la entidad extranjera
los cuales puede reinvertir o convertir y distribuir a la compañía matriz. Ese es igualmente el caso
para transacciones de la entidad extranjera denominadas en la moneda en que se informa.

97. Otro aspecto del enfoque de moneda funcional pertenece a los resultados y operaciones
financieras de una entidad extranjera. El enfoque en moneda funcional ve a la compañía matriz como
si tuviera una inversión en un negocio extranjero cuyas utilidades en moneda extranjera se generan
en su entorno local económico, legal y político y se acumulan en beneficio de la compañía matriz en
el monto del equivalente en dólares de dichas utilidades. Ese concepto ve las cuentas del negocio
extranjero como valuadas en su moneda funcional de acuerdo a principios de contabilidad
generalmente aceptados en los E.U.A. como los mejores indicadores disponibles de su desempeño y
condición financiera.

98. Los activos, pasivos y operaciones de una entidad extranjera existen en el entorno económico de
su moneda funcional. Sus costos se incurren en su monda funcional sus ingresos se producen en su
moneda funcional. El uso del tipo de cambio corriente retiene esos costos históricos y otras
mediciones pero los ajusta en términos de la moneda en que se informa, preservando, por lo tanto,
las operaciones establecidas en el entorno económico de la entidad. Consecuentemente, el uso del
tipo de cambio corriente refleja en los estados financieros consolidados las operaciones inherentes
que aparecen en los estados financieros en moneda funcional. Si una entidad extranjera produce
ingreso neto en su moneda funcional, el equivalente en dólares de ese resultado neto se reflejará en
los estados financieros consolidados. Si se usan diferentes tipos de cambio para partidas monetarias
y no monetarias, como en la Declaración 8, los resultados en dólar convertido inevitablemente difieren
de los resultados en moneda funcional de la entidad. En un extremo, si se usan tipos de cambio
diferentes para partidas monetarias y no monetarias, los resultados de operaciones para una entidad
extranjera que, de hecho, está operando rentablemente y está generando flujos netos de efectivo en
moneda funcional pueden convertirse en una pérdida meramente como resultado del proceso
mecánico de conversión. El Consejo cree que al preservar los indicadores reales de desempeño y
condición financiera de cada entidad componente, los estados financieros consolidados representarán
la mejor información sobre la empresa como un todo.

99. El párrafo 12 de esta Declaración requiere que los ingresos, gastos, ganancias y pérdidas de una
entidad extranjera se conviertan de una manera que produzca cantidades de modo aproximado a
como si los elementos fundamentales hubieran sido convertidos en las fechas en que se reconocieron
(a veces conocidos como el tipo de cambio promedio ponderado). Esto aplican también a
asignaciones contables (por ejemplo, depreciación, costo de ventas, y amortización de ingresos y
gastos diferidos) y requiere conversión a los tipos de cambio corrientes aplicables a las fechas en que
esas asignaciones se incluyen en ingresos y gastos (es decir, no los tipos de cambio de las fechas en
que se originaron las partidas relacionadas). Los objetivos del enfoque de moneda funcional,
particularmente según se expresa en el párrafo 70 (c), podrían ser mejor servidos aplicando a esos
elementos un tipo de cambio corriente único, tal como el tipo de cambio al final del periodo. Sin
embargo, esto requeriría reformular los periodos provisionales anteriores o registrar un ajuste por
actualización en ingreso si los tipos de cambio cambian. El Consejo, por lo tanto, rechazó esta
alternativa sobre fundamentos prácticos.

100. La conversión del estado de cambios en posición financiera fue tema de comentario frecuente
en ambos Borradores para comentarios sobre conversión de moneda extranjera. La Opinión No.19
de APB, Información de cambios en posición financiera , permite alguna flexibilidad y juicio para
cumplir los objetivos declarados de un estado de cambios y el Consejo no intenta cambiar eso ni
prescribiendo la forma y contenido del estado de cambios ni requiriendo una compilación separada
de información completa por cada operación extranjera. Sin embargo, la Opinión 19 sí requiere
revelación de todos los cambios importantes en posición financiera sin importar si el efectivo o el
capital de trabajo se afecta directamente y ese requisito no se cambia en ninguna manera por esta
Declaración.

101. El enfoque de moneda funcional aplica igualmente a la conversión de estados financieros de


entidades extranjeras en las que se invierte ya sea que se contabilicen por el método de participación
o en forma consolidada. También aplica a la conversión después de una combinación de negocios.
Por lo tanto, los estados extranjeros y las transacciones en moneda extranjera de una entidad en
que se invierte que se contabilicen por el método de participación deben convertirse de conformidad
con los requisitos de esta Declaración al aplicar el método por participación. De modo similar, después
de una combinación de negocios contabilizada por el método de compra, la cantidad asignada en la
fecha de adquisición a los activos adquirido y los pasivos asumidos (incluyendo crédito mercantil o
un excedente de activos netos adquiridos por sobre el costo según se emplean esos términos en la
opinión No.16 de APB, Combinaciones de negocios) debe convertirse de conformidad con los
requisitos de esta Declaración. Los ajustes acumulados por conversión atribuibles a intereses
minoritarios deben asignarse e informarse como parte del interés minoritario en la empresa
consolidada.

Conversión de operaciones en economías altamente inflacionarias

102. La conversión de operaciones en economías altamente inflacionarias frecuentemente se cita


como un problema si todos los activos y pasivos se convierten usando tipos de cambio corrientes. En
el modelo de costo histórico, una unidad de valuación razonablemente estable

Tipos de cambio

138. El Consejo ha concluido que si existen tipos de cambio múltiples, el tipo de cambio a usar para
convertir estados extranjeros debe ser, en ausencia de circunstancias inusuales, el tipo de cambio
aplicable a envíos de dividendos. El uso de ese tipo de cambio tiene mas sentido que cualquier otro
tipo de cambio porque los flujos de efectivo de la entidad extranjera hacia la empresa que informa
pueden convertirse sólo a ese tipo de cambio, y la realización de una inversión neta en una entidad
extranjera finalmente será en la forma de flujos de efectivo de esa entidad.
139. Si los estados financieros de una entidad extranjera son a una fecha que sea diferente de la de
la empresa y son combinados, consolidados, o contabilizados por el método de participación en los
estados financieros de la empresa, el Consejo concluyó que para fines de aplicar los requisitos de
esta Declaración, el tipo de cambio corriente es el tipo de cambio en efecto a la fecha del balance de
la entidad. El Consejo cree que el uso d ese tipo de cambio presenta mas fielmente el equivalente en
dólares del desempeño en moneda funcional durante el periodo fiscal de la entidad y la posición al
final de ese periodo. El párrafo 4 de ARB 51 y el párrafo 19 (g) de la Opinión No. 18 del APB, El
método de contabilidad por participación para inversiones en acciones comunes , se refieren a la
consolidación y aplicación del método por participación cuando una compañía matriz y una subsidiaria
tienen periodos fiscales diferentes. El Consejo cree que su conclusión es consistente con esos
pronunciamientos.

Uso de promedios u otros métodos de aproximación

140. El párrafo 12 permite el uso de tipos de cambio promedio para convertir ingresos, gastos,
ganancias y pérdidas. Los tipos de cambio promedio usados deben ser apropiadamente ponderados
por el volumen de transacciones de moneda funcional que ocurran durante el periodo contable. Por
ejemplo, para convertir cuentas de ingreso y de gastos por un periodo anual las cuentas individuales
de ingresos y gastos por cada trimestre o cada mes pueden convertirse al tipo de cambio promedio
de ese trimestre o de ese mes. Las cantidades convertidas por cada trimestre o mes deben entonces
combinarse para los totales anuales.