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DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

TRABAJO PRÁCTICO Nº 5

Docente: Dra. Dora C. Aquino. Fecha: 30/09/2019

Docente Adjunta: Dra. Hortensia Silberreis

Alumnos: Lorena del Canto

Gabriela Fainberg

Eva Gabriel

Serrano Marín

(Agregar a Gabriela – no se el apellido)


CONSIGNAS:

1- Adopción Internacional:

a- Su tratamiento en el CCYC. Y Convenciones o Tratados

b- La jurisdicción Internacional y el reconocimiento de adopciones en otro Estado.

c- La adopción y las sucesiones. Casos para actuar. RECUERDEN QUE DEBE SER COMPLETO HASTA LA
RESOLUCION.

2- Responsabilidad Parental. Fuente interna e Internacional.

3- Sustracción Internacional de menores- Explayase.

a- Convenios sobre la Protección Internacional de Menores.

b- Convención de LA HAYA “SUSTRACCION INTERNACIONAL DE MENORES”:25 de octubre de 1980.


Resuma con sus términos.

4- Que comprende la Protección Internacional de Menores.

1. A. Su tratamiento en el CCYC. Y Convenciones o Tratados:

CCCN artículos 2635 al 2638

ARTÍCULO 2635.- Jurisdicción. En caso de niños con domicilio en la República, los jueces argentinos
son exclusivamente competentes para la declaración en situación de adoptabilidad, la decisión de la
guarda con fines de adopción y para el otorgamiento de una adopción. Para la anulación o revocación
de una adopción son competentes los jueces del lugar del otorgamiento o los del domicilio del
adoptado. Competencia exclusiva de jueces argentinos para niños con domicilio en Argentina.

1. Se basa en los arts. 15 y 16 de la Convención Interamericana sobre Conflicto de Leyes en


materia de Adopción de Menores. y resulta consecuente con la reserva formulada por la
República Argentina a los incs. b), c), d) y e) del art. 21 de la Convención sobre los Derechos
del Niño.
Artículo 15. Serán competentes en el otorgamiento de las adopciones a que se refiere esta
Convención las autoridades del Estado de la residencia habitual del adoptado.

ARTÍCULO 2636.- Derecho aplicable. Los requisitos y efectos de la adopción se rigen por el derecho
del domicilio del adoptado al tiempo de otorgarse la adopción. La anulación o revocación de la
adopción se rige por el derecho de su otorgamiento o por el derecho del domicilio del adoptado. Ley
del domicilio del adoptado, al tiempo de la adopción.

ARTICULO 2637.-Reconocimiento. Una adopción constituida en el extranjero debe ser reconocida en


la República cuando haya sido otorgada por los jueces del país del domicilio del adoptado al tiempo
de su otorgamiento. También se deben reconocer adopciones conferidas en el país del domicilio del
adoptante cuando esa adopción sea susceptible de ser reconocida en el país del domicilio del
adoptado. Se reconocen las adopciones en el extranjero si fueron otorgadas por jueces del domicilio
del adoptado al momento de su adopción.

ARTÍCULO 2638.- Conversión. La adopción otorgada en el extranjero de conformidad con la ley del
domicilio del adoptado puede ser transformada en adopción plena si: a. se reúnen los requisitos
establecidos por el derecho argentino para la adopción plena; b. prestan su consentimiento adoptante
y adoptado. Si éste es persona menor de edad debe intervenir el Ministerio Público.

En todos los casos, el juez debe apreciar la conveniencia de mantener el vínculo jurídico con la familia
de origen. Reconocimiento de sentencias de adopción Puede darse el caso que se pida en el país el
reconocimiento de una adopción otorgada en el extranjero o que se invoque un efecto derivado de
ella.

Anulación o Revocación: Se rige por el derecho de su otorgamiento o por el derecho del domicilio del
adoptado.

A los efectos del control del orden público se tiene en cuenta el interés superior del niño y los vínculos
estrechos del caso con la República. En estos casos se podrán dar las siguientes alternativas:

a) juez del lugar donde se otorgó la guarda;

b) el juez del lugar del domicilio del adoptante;

c) el juez del lugar del domicilio del adoptado;


d) otras jurisdicciones admitidas o a las que remitan las normas distributivas de competencia de la
ley del domicilio del adoptado.

1. B. Posición del país frente a la Adopción Internacional

Convención Americana de los Derechos del Niño:

Desde la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño por ley 23.849, posteriormente
“constitucionalizada” en la reforma de 1994 (art. 75, inc. 22, Constitución Nacional), la República
Argentina manifestó una clara posición contraria, de rechazo a la adopción internacional respecto de
niños nacionales o con residencia en nuestro país, que se pretendan adoptar por residentes en el
extranjero, ante tribunales argentinos. En efecto, la ley 23.849 estableció que la República Argentina
hacía reserva a los incs. b), c), d) y e) del art. 21 y manifestaba que no regirán en su jurisdicción

INTERPRETACIÓN:
La República Argentina hizo reserva de los inc. b, c, d, y del art. 21 de la Convención sobre los
Derechos del Niño (acerca de la adopción internacional)manifestando que no regirán en su
jurisdicción por entender que para aplicarlo debe contarse previamente con un riguroso mecanismo
de protección legal del niño, a fin de impedir su tráfico y venta.

RAZONES PARA NEGAR LA ADOPCIÓN


Evitar el tráfico y explotación internacional de niños así como el desarraigo del niño de su territorio y
su cultura nacional de origen, con la consiguiente pérdida de su identidad.
Falta de control posterior que sobre los adoptantes y sobre el niño pueda hacerse en el extranjero.
Se reafirma la jurisdicción internacional exclusiva de los jueces de la República Argentina para otorgar
la guarda preadoptiva y la adopción de niños con domicilio en nuestro país.

Y la norma se refiere a domicilio y no a residencia habitual para evitar la manipulación a través de la


preconstitución de una residencia habitual en el extranjero y provocar la elusión de la norma de
jurisdicción argentina exclusiva.

No existe norma alguna que autorice a los jueces argentinos a asumir jurisdicción internacional para el
otorgamiento de una adopción de un niño domiciliado en el extranjero
Anulación o revocación Los jueces argentinos serán competentes para entender en la anulación o en
la revocación de una adopción si: a) fue otorgada en la República Argentina; b) si
el domicilio del adoptado se localiza en la República Argentina

Se justifica en la necesidad de que las autoridades del país en el cual el niño tiene su centro de vida
intervengan cuando se advirtieren desvíos o vicios en la finalidad de la adopción

TRATADO DE MONTEVIDEO 1940

La capacidad, condiciones, limitaciones y efectos de la adopción se rigen por las leyes de su domicilio

Art. 23.- La adopción se rige en lo que atañe a la capacidad de las personas y en lo que respecta a
condiciones, limitaciones y efectos, por las leyes de los domicilios de las partes en cuanto sean
concordantes, con tal de que el acto conste en instrumento público.
Art. 24.- Las demás relaciones jurídicas concernientes a las partes se rigen por las leyes a que cada
una de éstas se halle sometida.

Art. 21.- Los Estados Partes que reconocen o permiten el sistema de adopción cuidarán de que el
interés superior del niño sea la consideración primordial y…

a) Velarán por que la adopción del niño sólo sea autorizada por las autoridades competentes,
las que determinarán, con arreglo a las leyes y a los procedimientos aplicables y sobre la base
de toda la información pertinente y fidedigna, que la adopción es admisible en vista de la
situación jurídica del niño en relación con sus padres, parientes y representantes legales y
que, cuando así se requiera, las personas interesadas hayan dado con conocimiento de causa
su consentimiento a la adopción sobre la base del asesoramiento que pueda ser necesario
(VIGENTE)

b) Reconocerán que la adopción en otro país puede ser considerada como otro medio de
cuidar del niño, en el caso de que éste no pueda ser colocado en un hogar de guarda o
entregado a una familia adoptiva o no pueda ser atendido de manera adecuada en el país de
origen;

c) c) Velarán por que el niño que haya de ser adoptado en otro país goce de salvaguardias y
normas equivalentes a las existentes respecto de la adopción en el país de origen;

d) Adoptarán todas las medidas apropiadas para garantizar que, en el caso de adopción en otro
país, la colocación no dé lugar a beneficios financieros indebidos para quienes participan en
ella;

Promoverán, cuando corresponda, los objetivos del presente artículo mediante la concertación de
arreglos o acuerdos bilaterales o multilaterales y se esforzarán, dentro de este marco, por garantizar
que la colocación del niño en otro país se efectúe por medio de las autoridades u organismos
competentes

1. C. La adopción y las sucesiones. Casos para actuar.

Caso “Oreiro Miñones, José, s. sucesión” Juzgado Nacional en lo Civil N° 30, el 27 de agosto de 1973.

El causante otorgó poder a su esposa, María Modesta Da Cal Fernández de Oreiro (la cónyuge
supérstite), para adoptar como hija de ambos a la menor María Ester Da Cal Miñones, por ante el
cónsul general de España en nuestro país. La señora Da Cal Fernández de Oreiro se trasladó a España
y procedió a adoptar a la menor en los términos formales de España.

Los adoptantes –el causante y la cónyuge supérstite- tenían, al tiempo de haberse efectuado la
adopción, domicilio conyugal en la ciudad de Buenos Aires.

La menor adoptada tenía domicilio legal en España, por estar allí domiciliado su padre, Ángel Dacal
Fernández, atento lo dispuesto en el artículo 40 del Código Civil español

El problema a resolver versa sobre la validez de la adopción otorgada en España por adoptantes
domiciliados en la República Argentina de una menor domiciliada en aquel país, al tiempo de la
adopción.

La adopción fue efectuada el 1 de agosto de 1968, o sea, anterior a la fecha en que entró en vigencia
la ley 19.134 . Por ende, no se rige por dicha ley sino por la anterior 13.252 (que establecía una sola
especie de adopción, similar a la "simple" prevista en la ley 19.134).
Sin embargo, ante el vacío de la ley 13.252 que no contenía disposición alguna respecto a adopciones
celebradas en el extranjero, y ante la inaplicabilidad de los artículos 32 y 33 de la ley 19.134, aparece
configurada una "laguna" de Derecho.

En tal situación, el juez estimó que ante la ausencia de convenio con España y de normas no
convencionales en el Derecho Internacional Privado argentino en materia de adopción en la ley
13.252, se hacen aplicables analógicamente las disposiciones del Tratado de Derecho Civil
Internacional de Montevideo de 1940 su artículo 23 En consecuencia, la validez sustancial de la
adopción debe regirse por el derecho español del lugar del domicilio de la menor, al tiempo de la
adopción, y por el derecho argentino del lugar del domicilio conyugal de los adoptantes, o sea, por la
ley 13.252. En lo que hace a la validez formal, el artículo 23 del Tratado citado exige que conste en
instrumento público.

El juez concluye que “al coincidir los derechos español y argentino de adopción en calificar como válida
dicha adopción, corresponde considerarla ajustada a derecho, por aplicación del referido artículo 23
del Tratado de Derecho Civil Internacional de Montevideo de 1940”. Así las cosas, la hija adoptiva
hereda al causante en calidad de hija legítima del autor de la sucesión (art. 12, ley 13.252, y art. 3565,
Cód. Civ.)
PADRE:JUAN
MADER: PAULA
CLARA: HIJA ADOPTIVA
ADOPCION EN AÑO 1968.
PADRE FALLECE Y CLARA ES LA HEREDERA.

Juan entrega poder a Paula para que adopten a Clara ante Consul Genereal de España. Pero Paula
fue a España y procedio a adoptar a la menor en los terminos formales de España.

El Matrimonio tenia domicilio en CABA, Argentina.

La menor adoptada tenía domicilio legal en España, por estar allí domiciliado su padre, Ángel Dacal
Fernández, atento lo dispuesto en el artículo 40 del Código Civil español.

Adopcion anterior a la ley 19.134.

Por ende se rige por la Ley 13.252 (que establecía una sola especie de adopción, similar a la "simple"
prevista en la ley 19.134) aparece configurada una "laguna" de Derecho.

DECICIÓN DEL JUEZ: estimó que ante la ausencia de convenio con España y de normas no
convencionales en el Derecho Internacional Privado argentino en materia de adopción en la ley
13.252, se hacen aplicables analógicamente las disposiciones del Tratado de Derecho Civil
Internacional de Montevideo de 1940 su artículo 23.

En consecuencia, la validez de la adopción debe regirse por el derecho español del lugar del domicilio
de la menor, al tiempo de la adopción, y por el derecho argentino del lugar del domicilio conyugal de
los adoptantes, o sea, por la ley 13.252. En lo que hace a la validez formal, el artículo 23 del Tratado
citado exige que conste en instrumento público.

SE HACE CONSTAR EN INSTRUMENTO PÚBLICO.

El juez concluye que “al coincidir los derechos español y argentino de adopción en calificar como válida
dicha adopción, corresponde considerarla ajustada a derecho, por aplicación del referido artículo 23
del Tratado de Derecho Civil Internacional de Montevideo de 1940”.

FINALIZA: la hija adoptiva hereda al causante en calidad de hija legítima del autor de la sucesión (art.
12, ley 13.252, y art. 3565, Cód. Civ.)

2. Responsabilidad Parental. Fuente interna e Internacional.

Responsabilidad parental

La responsabilidad parental la constituyen los derechos y deberes que tienen las personas físicas,
normalmente los padres, o jurídicas por ministerio de la ley o por resolución judicial sobre la persona
y la propiedad del menor.
Rigen la materia: el interés superior del niño, la autonomía progresiva y el derecho del niño a ser oído
y a que su opinión sea tenida en cuenta.

Arts. 2639 Responsabilidad parental. Todo lo atinente a la responsabilidad parental se rige por el
derecho de la residencia habitual del hijo al momento en que se suscita el conflicto. No obstante, en
la medida en que el interés superior del niño lo requiera se puede tomar en consideración el derecho
de otro Estado con el cual la situación tenga vínculos relevantes.

El Tratado de Montevideo de 1889

Somete los derechos y deberes personales emergentes de la patria potestad a la ley del lugar en que
se ejercita (art. 14)

Derechos que la patria potestad confiere a los padres sobre los bienes de los hijos, así como a su
enajenación y demás actos que los afecten, todo se rige por la ley del estado en que dichos bienes se
hallan situados (art. 15)

Tratado de Montevideo de 1940

Somete la patria potestad a la ley del domicilio de quien la ejercita (art. 18)

Sustituye el principio de fraccionamiento por el de la unidad (la ley del domicilio del progenitor que
ejercita la patria potestad rige los 2 derechos y obligaciones respecto a los bienes de los hijos, así
como su enajenación y demás actos de que sean objeto, en todo lo que, sobre materia de estricto
carácter real, no esté prohibido por la ley del lugar de la situación de tales bienes)

Tanto la Convención de La Haya 1980 y la Convención Interamericana sobre Restitución Internacional


de Niños establece que el juez competente para resolver el fondo del derecho de custodia, en los
términos de los arts. 3° y 5° de las aludidas Convenciones, es el del lugar de la residencia habitual del
niño anterior al desplazamiento o retención ilícitos.

Se Elige el derecho de la residencia habitual del hijo que, generalmente, será el que encuentre lazos
más estrechos con la problemática del supuesto y ha sido interpretado como el centro de gravedad
de este tipo de casos.

En la 2da parte, “aplicación del derecho de un Estado distinto del de la residencia habitual del niño
con el que la situación tenga vínculos relevantes”. Su fundamento y límite se basa en el beneficio del
interés superior del niño como en la proximidad del supuesto con el derecho de ese tercer Estado.

3. A. Convenios sobre la Protección Internacional de Menores.

Nuestro pais ha ratificado dos convenios multilaterales en materia de restitución internacional de


menores:
El Convenio de La Haya sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores y la
Convención Interamericana sobre Restitución Internacional de Menores.
Cuando los países involucrados han ratificado ambos Convenios, se aplicará la Convención
Interamericana, salvo disposición expresa en contrario de los Estados. Sin embargo, en la práctica se
dan algunas excepciones, como es el caso de Brasil y Perú, que continúan aplicando el Convenio de
La Haya, debido a que no han designado aún Autoridad central para la Convención Interamericana.

MARCO JURIDICO CONVENCIONAL

1.Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño del 20 de noviembre de 1989

Artículo 11 Los Estados deben adoptar medidas para luchar contra traslados y retenciones ilícitas de
menores fuera del país de su residencia habitual, disponiendo a dichos efectos que los países
promuevan acuerdos bilaterales o multilaterales o adhieran a los ya existentes.

2. La Convención de La Haya de 1980 sobre Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de


Menores.

3. Convención Interamericana sobre Restitución Internacional de Menores, concluida en Montevideo,


el 15 de julio de 1989 (CIDIP IV)

Ambas convenciones regulan los aspectos civiles del traslado o retención ilícitos de los menores de
dieciséis años dado que, por un lado,

1.- prevén una solicitud de restitución del menor y una solicitud para garantizar el efectivo derecho
de visita, y simétricamente contemplan la designación de una Autoridad central encargada del
cumplimiento de las obligaciones impuestas por el convenio

2.- regulan un procedimiento autónomo que se divide en dos fases, una voluntaria, ante las
autoridades centrales, y otra, contenciosa, ante las autoridades judiciales o
administrativas competentes

Los Estados también celebraron acuerdos bilaterales;

Convenios bilaterales uruguayo-argentino sobre Protección Internacional de Menores, 1982

Las convenciones , requieren que la residencia habitual del niño se ubique en un Estado parte y que
el niño haya sido trasladado a otro Estado parte. Sin embargo, no es necesario que el menor haya
sido desplazado desde el lugar donde residía.
 CDN:
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En el código civil y comercial

ARTICULO 2642 CCCN Principios generales y cooperación. En materia de desplazamientos,


retenciones o sustracción de menores de edad que den lugar a pedidos de localización y restitución
internacional, rigen las convenciones vigentes y, fuera de su ámbito de aplicación, los jueces
argentinos deben procurar adaptar al caso los principios contenidos en tales convenios, asegurando
el interés superior del niño.
El juez competente que decide la restitución de una persona menor de edad debe supervisar el
regreso seguro del niño, niña o adolescente, fomentando las soluciones que conduzcan al
cumplimiento voluntario de la decisión.

A petición de parte legitimada o a requerimiento de autoridad competente extranjera, el juez


argentino que toma conocimiento del inminente ingreso al país de un niño o adolescente cuyos
derechos puedan verse amenazados, puede disponer medidas anticipadas a fin de asegurar su
protección, como así también, si correspondiera, la del adulto que acompaña al niño, niña o
adolescente.

Las fuentes del art. 2642 han sido la Convención de La Haya de 1980, el Documento de la Conferencia
de La Haya "Ejecución de órdenes fundadas en el Convenio de La Haya de 1980 - Hacia principios de
buenas prácticas", 2006, puntos 1.3, 4, 5 y 6 y el Convenio de La Haya de 19 de octubre de 1996
relativo a la Competencia, la Ley Aplicable, el Reconocimiento, la Ejecución y la Cooperación en
materia de Responsabilidad Parental y de Medidas de Protección de los Niños.

El art. 2642 establece, en primer lugar, que en la materia rigen las convenciones vigentes.
La obligación de los tribunales argentinos ("los jueces deben") de procurar adaptar al caso los
principios contenidos en los convenios, asegurando la necesaria consideración del interés superior
del niño.
Si un juez argentino debe resolver un caso que no queda sujeto al ámbito de aplicación de ninguna
convención vigente, la norma lo habilita a aplicar los principios contenidos en los tratados. De esta
forma, el Código termina con los inconvenientes derivados del vacío de regulación en
la fuente interna, estableciendo un deber para los jueces quienes, cuando no resulte posible la
aplicación del derecho convencional vigente, deben aplicar los principios generales que surjan de tales
instrumentos.

El segundo párrafo contiene una norma material atinente a la seguridad con que debería efectuarse
el regreso del niño o adolescente, estableciendo que el juez competente para decidir la restitución no
sólo debe supervisar dicho regreso seguro tras una orden judicial de restitución, sino que debe
fomentar las soluciones que conduzcan al cumplimiento voluntario de la decisión.

El tercer párrafo admite la posibilidad de que el juez argentino que toma conocimiento del inminente
regreso al país de un niño o adolescente cuyos derechos pueden verse amenazados, disponga
medidas anticipadas no sólo para asegurar su protección sino también, en caso de corresponder, para
el adulto que acompaña al menor. Tales medidas pueden efectivizarse ya sea a pedido de parte
legitimada o a requerimiento de una autoridad extranjera competente.

A. Convención de LA HAYA “SUSTRACCION INTERNACIONAL DE MENORES”:25 de octubre de


1980. Resuma con sus términos.

El Convenio de La Haya entró en vigor el 1 de diciembre de 1983 y fue ratificado por la República
Argentina el 1 de junio de 1991 y establece que su ámbito de aplicación queda acotado a los aspectos
civiles de la sustracción internacional de menores.
Para facilitar la aplicación del Convenio de 1980, la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional
Privado ha elaborado una serie de documentos, entre los que destacan las Guías de buenas prácticas
que suelen ser invocadas con frecuencia por los tribunales judiciales

La finalidad primordial, es, la pronta restitución del menor ilícitamente trasladado o retenido, al lugar
de su residencia habitual.

Y que se respeten los derechos de custodia y visita en los estados contratantes hasta la edad de 16
anos

Define los supuestos de traslado y retención ilícitos, determinando que estos se dan cuando se
realizaren en infracción de un derecho de custodia efectivamente ejercido, en lugar de residencia
habitual del menor.

El derecho de custodia comprende lo relativo al cuidado del menor y la facultad de decidir sobre el
lugar de residencia del menor y por lo tanto del traslado del menor.

Y define el derecho de visita, comprende el derecho de llevar al menor, por un periodo de tiempo
limitado, a otro lugar diferente a aquel en que tiene su residencia habitual.

Menor es hasta la edad de 16 .

La convención no define el término residencia habitual pero el Tratado de Montevideo lo determina


como el lugar donde el menor tiene su centro de vida, poniendo la atención en el menor y no en el
domicilio de sus representantes legales.

Si bien el principio general es la restitución pronta, inmediata de los menores desplazados o retenidos
ilícitamente existen excepciones

1. si el requirente de la restitución no estaba ejerciendo la custodia efectiva antes del traslado o


retención o si éste consintió la situación que ahora pretende atacar.

2. si se comprueba que ello le provocará un grave riesgo físico o psíquico o lo exponga a una situación
intolerable ya que siempre debe primar el interés (EJ; problemas internos en el país de la residencia
habitual)

3. si el propio menor se opone (art. 12 de la Convención sobre los Derechos del Niño que prevé que
los menores deben ser escuchados, condicionado ello a la edad y madurez de los mismos)

4. la integración del menor en su nuevo medio, y por el otro, la iniciación de los procedimientos de
restitución después de la expiración del plazo de un año desde el momento en que se produjo la
sustracción o que fue localizado el menor

5. negarse cuando sea manifiestamente violatoria de los principios fundamentales del Estado
requerido consagrados en instrumentos de carácter universal y regional sobre derechos humanos y
del niño. (Caso de tribunal rabínico de Israel ordena devolución del menor, para castigar a la madre
que se encuentra en estado de rebeldía en España , autoridades españolas determinan que es contra
la protección de los derechos humanos de la madre)
El interés superior del niño como regla de oro, tanto en la convención como en el CIDIP IV es el conjunto
de bienes necesarios para el desarrollo integral y la protección de la persona, teniendo en cuenta el
momento y la circunstancia.

PROCEDIMIENTO DE RESTITUCIÓN

Procedimiento autónomo que se divide en dos fases una voluntaria, ante las Autoridades Centrales,
y otra, contenciosa, ante las autoridades judiciales o administrativas competentes, quienes deberán
actuar con urgencia y disponer la restitución salvo en los casos de excepción previstos.

La solicitud de restitución se efectúa ante la Autoridad Central (organismo técnico especializado en


la argentina es la cancillería) del Estado de residencia habitual del niño, o ante la de cualquier otro
Estado parte, o bien directamente ante las autoridades judiciales o administrativas

Localizado el niño, la Autoridad Central debe verificar que se cumplan todos los requisitos que
establece el Convenio, se pondrá en contacto con el padre para llegar a un acuerdo.

Si ningún acuerdo fuera posible, se procederá a remitir la documentación al juez competente para
que dé cumplimiento a la solicitud de restitución efectuada por la Autoridad Central requirente, para
que resuelva en un plazo de seis semanas

Legitimación activa art 8; toda persona, institución u organismo que sostenga que un menor ha sido
objeto de traslado o retención con infracción del derecho de custodia, podrá dirigirse a la Autoridad
Central de la residencia habitual del menor, o a la de cualquier otro Estado contratante, para que,
con su asistencia, quede garantizada la restitución del menor

Requisitos de la solicitud; art 8 Convenio de la Haya

a) información relativa a la identidad del solicitante, del menor y de la persona que se alega que ha
sustraído o retenido al menor; b) la fecha de nacimiento del menor, cuando sea posible obtenerla; c)
los motivos en que se basa el solicitante para reclamar la restitución del menor; d) toda la información
disponible relativa a la localización del menor y la identidad de la persona con la que se supone que
está el menor; La solicitud podrá ir acompañada o complementada por: e) una copia auténtica de
toda decisión o acuerdo pertinentes; f) una certificación o declaración jurada expedida por una
Autoridad Central o por otra autoridad competente del Estado donde el menor tenga su residencia
habitual o por una persona cualificada con respecto al Derecho vigente en esta materia de dicho
Estado. g) cualquier otro documento pertinente

Juez competente; La decisión final sobre el reintegro del niño queda en manos de la autoridad
competente del Estado de refugio. Podrán pedir que el solicitante obtenga de las autoridades del
Estado de residencia habitual del menor una decisión o una certificación que acredite que el traslado
o retención del menor era ilícito.

Plazo para la interposición del pedido; no fue previsto ningún plazo de caducidad

Costos; En ningún caso se podrá exigir fianza ni depósito alguno. Tendrán derecho a la asistencia
judicial y al asesoramiento jurídico en cualquier otro Estado contratante gratuito
4. Convención de La Haya del 19 de octubre de 1996 concerniente a la competencia, a la ley
aplicable, al reconocimiento, la ejecución y a la cooperación en materia de responsabilidad
parental y medidas de protección de niños.

El objeto de la Convención comprende:

a) determinar el Estado cuyas autoridades son competentes para tomar las medidas tendientes a la
protección de la persona o biene.s del niño;

b) determinar la ley aplicable por esas autoridades en ejecución de sus competencias;

c) determinar la ley aplicable a la responsabilidad parental;

d) asegurar el reconocimiento y la ejecución de las medidas de protección en todos los Estados


contratantes;

e) establecer entre las autoridades de los Estados contratantes la cooperación necesaria para el
cumplimiento de las finalidades de la Convención

El principio general es que las autoridades tanto judiciales como administrativas del Estado
contratante de la residencia habitual del niño son las competentes para tomar las medidas relativas
a la protección de su persona o de sus bienes. Si la residencia habitual se cambia de un Estado a otro,
son competentes las autoridades de la nueva residencia habitual, con excepción del supuesto de
desplazamiento o retención ilícitos.