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CARENCIA DE FORMACIÓN AMBIENTAL EN VENEZUELA

PLANIFICACIÓN ECOLÓGICA

El ecodesarrollo se refiere en términos generales a una estrategia fundamentada en las teorías de


la participación social y de la ecología política. Establece la necesidad de desarrollar diferentes
modelos productivos y de consumo (enfatizando la producción de satisfactores básicos). Cuestiona
la soberanía del interés individual por encima del social, y que las preferencias individuales-
respecto al ambiente en este caso sean dadas e inmodificables. La economía ecológica define las
bases del ecodesarrollo (económico – ecológico), argumentando el carácter finito de los recursos
del planeta y la incapacidad de mantener un modelo de desarrollo basado en el crecimiento
continuo de la producción global.

El ecodesarrollo argumenta su posición desde motivos racionales y emotivos, tomando como


punto de partida la denuncia documentada de la depredación ecológica, y a partir de ella realizar
un análisis de las causas sociales y sus posibles soluciones. Los grupos y organizaciones civiles de
cada región se responsabilizan del uso y cuidado de los recursos, planificando su explotación en
vías de un desarrollo perdurable. Para ello, la planeación debe ser participativa y política, realizada
en el ámbito local. El ecodesarrollo plantea que los mecanismos para aplicar sus postulados deben
ser concensados, como resultado de una actitud consecuente y crítica de la sociedad civil regional,
la que sanciona moralmente a los infractores, sin renunciar a la sanción penal del Estado. Por ser
proyectos generalmente marginados aprovechan cualquier oportunidad de difusión, pero su
propuesta central está en la incorporación de la dimensión ecológica a la dinámica cotidiana de las
organizaciones populares.

DESARROLLO SOSTENIBLE

Observando brevemente el futuro encontramos un sinnúmero de preguntas sin respuesta, ¿Qué


será de las futuras generaciones? ¿Que nos depara el adelanto y la civilización? ¿Qué
encontraremos eficaz para prolongar nuestra existencia en el planeta? ¿Qué alternativas tenemos,
que soluciones y qué alcances? Tal vez en este párrafo encontraremos una respuesta a todas esas
incógnitas, tal vez la definición que trataremos sea valedera para afrontar esa grave enfermedad
que causa el afán económico desmesurado y la idea de que la ecología y la economía siempre
serán intangibles, que nunca podrán ir de la mano para lograr una meta en común.
Las conquistas de la ciencia y de la técnica han cambiado varias veces la condición del hombre y
hoy ponen a disposición de la humanidad medios e instrumentos capaces de operar para el bien y
el mal hasta a nivel planetario.

En verdad, innovaciones científicas o técnicas más o menos relevantes se presentan a menudo


como un prospecto bifronte, con dos rostros, cuya fascinación o terror crecen en medida
proporcional a su nivel de eficacia. Por lo tanto, si por una parte tales conquistas enorgullecen al
ingenio humano, la opinión pública mira hoy con desconfianza y sospecha la ciencia y la tecnología
porque acusa a ambas de haber producido una sociedad alienante y haber envenenado el
ambiente natural.

Es entonces cuando la ciencia y la ecología se convierten en peligrosos enemigos, los avances se


ponen en contra de la convivencia y, al contrario, la calidad de vida empeora.

Se hace necesario, prioritariamente, el alcanzar un nivel apropiado de vida actualmente, sin


afectar a las futuras generaciones. Esto es, desarrollo sostenible.