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Karl Barth. (Carl Barth). Teólogo cristiano-protestante sueco.

Es considerado uno de los más


influyentes teólogos del siglo XX.

Sumario

1 Síntesis Biográfica

1.1 Su teología

1.2 Labor realizada

1.3 Luchador por la causa de los oprimidos

1.4 Muerte

2 Obras destacadas

3 Frases

4 Fuentes

Síntesis Biográfica

Nació el 10 de mayo de 1886 en Basilea, su padre Fritz Barth, fue profesor de Nuevo Testamento e
historia de la iglesia primitiva. Autor de una obra conocida y útil acerca de los problemas
principales relativo a la vida de Jesús. Fue ordenado en el año 1908 y estudió primero en Berna y
después en Berlín, Tubinga y Marburgo, bajo los principales maestros de Alemania. Desempeñó el
pastorado en Safenwil desde 1911.

Su teología

Una vez graduado, sirvió como pastor durante doce años en un pequeño poblado agrícola-
industrial en Suiza. No es por accidente que su teología se halla íntimamente unida a la
predicación. Su teología surgió de un sentimiento profundo de los misterios y perplejidades que
supone la tarea del predicador. Intervino en los conflictos entre patronos y obreros y organizó la
acción sindical. Profundamente afectado por el desastre que había significado en Europa la
Primera Guerra Mundial, y desilusionado por el derrumbe de la ética del idealismo religioso,
empezó a cuestionar la teología de sus maestros alemanes y sus raíces en el racionalismo y el
historicismo. Esto lo llevó a unirse al Partido Social Demócrata, lo que provoco que los obreros de
Safenwil le llamaran “el compañero o camarada pastor.” Y sus enemigos lo tildaran de “el pastor
rojo”. El 14 de febrero de 1915, ofreció una conferencia bajo el titulo de “Guerra, socialismo y
cristianismo” cuya tesis se resumía en que:

“un verdadero cristiano debe hacerse socialista, si realmente está por la renovación del
cristianismo; y un verdadero socialista debería hacerse cristiano si seriamente apoya una
renovación del socialismo.” Barth mantuvo siempre una relación muy estrecha entre su teología y
su ética con contenido social y político.

Labor realizada

En 1919 se publica en Berna, su obra principal, Carta a los Romanos, y en 1922 reaparece una
versión totalmente reformada que señalaba ya su orientación teológica futura. En el año 1921,
Barth es invitado a llenar la cátedra de Teología Reformada en la Universidad de Gotinga y cuatro
años mas tarde fue a la Universidad de Münster (1925). En 1930 fue nombrado profesor de la
Universidad de Bonn, y a partir de entonces empiezan a aparecer los primeros tomos de su
Dogmática eclesial. En la cual reflexionó sobre el contenido de la palabra evangelio como fuerza de
Dios para salvación de quien en Él cree, como buena noticia eficaz para el ser humano angustiado
y perdido entre dos guerras mundiales.

Luchador por la causa de los oprimidos

Aunque era ciudadano suizo, Karl Barth no pudo ser inmune a la persecución; su rechazo a una
alianza incondicional con el Führer le costó en 1935 la cátedra de teología en Bonn. Sin embargo,
rápidamente le fue ofrecida la cátedra de teología en su ciudad natal, Basilea. Desde entonces
hasta el final de la guerra, Karl Barth continuó luchando por la causa de la Iglesia Confesante, la
causa de los judíos y la de los oprimidos en general.

Después de la guerra, siguió manteniéndose muy interesado en la teología de su tiempo, y su


autoridad y prestigio ejercieron una profunda impresión cuando dirigió su discurso inaugural en la
Conferencia del Concilio Mundial de Iglesias celebrado en Ámsterdam en 1948. También, años más
tarde visitó Roma para seguir el Concilio Vaticano II (1962-1965), acerca del cual escribió con
característica gracia y humor Ad limina apostolorum.

Muerte

Falleció el 10 de diciembre de 1968.

Obras destacadas

Su obra más importante es la inacabada Dogmática eclesial (1927-1967), en la cual reflexionó


sobre el contenido de la palabra evangelio como fuerza de Dios para salvación de quien en Él cree,
como buena noticia eficaz para el ser humano angustiado y perdido entre dos guerras mundiales.
Por un lado, Barth ahonda, radicaliza y critica, cuando conviene, el protestantismo (sin excluir a
Calvino) y, por otro, su inspiración patrística, en especial anselmiana, lo aproxima, también con
acerada crítica, al catolicismo.
(Dogmática eclesial). El conocimiento de Dios se da en la revelación del Padre, mediante el Hijo y
por obra del Espíritu Santo. La base de toda relación Dios-hombre es la misma Trinidad. La Palabra
de Dios no es una cosa u objeto, sino el mismo Dios hablando. La Palabra de Dios se presenta en
tres formas: 1) En el Hijo, como representación del Padre. 2) En la Escritura, como testimonio
fehaciente de la fe cristiana. 3) En la proclamación del Evangelio. Estas tres formas son
inseparables en la realidad. La Palabra de Dios no se conoce sólo por medio de la Escritura, que es
la medida que sirve para probar si la proclamación de fe es genuina o no. Como ha sido voluntad
de Dios revelarse en esta forma, todo intento de llegar a él por otros medios resulta carente de
interés y de contenido. De él dijo Pío XII que era el mejor teólogo cristiano después de Tomás de
Aquino.

Frases

“¿Buena fe? Nunca me la permitiría. Cuando sea llamado ante mi Dios y Señor, no me voy a
presentar con una cesta a la espalda llena con mis obras completas; todos los ángeles se echarían
a reír. Ni tampoco diría para mi justificación: siempre tuve buena intención, 'buena fe'. No, me
presentaré allí con las manos vacías y solo me parecerá oportuno decir: 'Dios, ten misericordia de
este pobre pecador”

Cuando el Cielo se vacía de Dios, la tierra se llena de ídolos.

Fuentes

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