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1 OBRAS DE LA FE

ORAR
*** Referencias bíblicas ***
(1 Samuel 1:11) Y pasó a hacer un voto y decir: “Oh Jehová de los ejércitos, si miras sin falta la aflicción de tu
esclava y realmente te acuerdas de mí, y no te olvidas de tu esclava y realmente das a tu esclava prole varón,
yo ciertamente lo daré a Jehová todos los días de su vida, y no vendrá navaja sobre su cabeza”.

(Jonás 2:1-9) Entonces Jonás oró a Jehová su Dios desde las entrañas del pez 2 y dijo: “Desde mi angustia
clamé a Jehová, y él procedió a responderme. Desde el vientre del Seol grité por ayuda. Oíste mi voz. 3 Cuando
me lanzaste [a] las profundidades, al corazón del alto mar, entonces un río mismo me rodeó. Todas tus ondas
rompientes y tus olas... sobre mí pasaron adelante. 4 Y en cuanto a mí, dije: ‘¡Se me ha expulsado de enfrente
de tus ojos! ¿Cómo volveré a contemplar tu santo templo?’. 5 Aguas me rodearon hasta [el] alma misma; la
profundidad acuosa misma siguió circundándome. Algas marinas se me envolvieron alrededor de la
cabeza. 6 A los fondos de [las] montañas bajé. En cuanto a la tierra, sus barras estaban sobre mí por tiempo
indefinido. Pero de[l] hoyo procediste a hacer subir mi vida, oh Jehová mi Dios. 7 Cuando mi alma se
desmayaba dentro de mí, Jehová fue Aquel a quien recordé. Entonces mi oración llegó a ti, en tu santo
templo. 8 En cuanto a los que observan los ídolos de la falsedad, dejan su propia bondad amorosa. 9 Pero en
cuanto a mí, con la voz de acción de gracias ciertamente te haré sacrificio. Lo que he prometido en voto,
ciertamente pagaré. La salvación pertenece a Jehová”.

(Mateo 6:9-13) ”Ustedes, pues, tienen que orar de esta manera: ”‘Padre nuestro [que estás] en los cielos,
santificado sea tu nombre. 10 Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra.
11
Danos hoy nuestro pan para este día; 12 y perdónanos nuestras deudas, como nosotros también hemos
perdonado a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en tentación, sino líbranos del inicuo’.

LECTURA DE LA BIBLIA

*** w09 1/8 pág. 14 ¿Escuchamos a Dios todos los días? ***
A continuación le damos dos sugerencias que pueden ayudarle a alcanzar la meta de leer la Biblia entera.
Fije un horario específico. Piense en qué momento del día podría leer la Biblia, y apártelo para ese fin.
Pero por si algo le impide hacerlo en ese momento, tenga preparada también una segunda opción. De este
modo será más difícil que pase un día sin que haya leído la Palabra de Dios. Así imitará a ciertos ciudadanos de
la antigua Berea, de quienes se dijo que “recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo, y examinaban con
cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas eran así” (Hechos 17:11).
Tenga un objetivo claro. Por ejemplo, si quiere leer la Biblia entera en solo un año, tendrá que leer entre
tres y cinco capítulos al día. El programa de las siguientes páginas demuestra cómo hacerlo. ¿Por qué no trata
de seguirlo? Primero, indique bajo la columna con la palabra “Fecha” cuándo planea leer cada grupo de
capítulos. Luego haga una marca en la casilla correspondiente a medida que los vaya leyendo. Así podrá llevar
registro de su lectura.

PREPARACION DE SUS CLASES BIBLICAS

¿Ve como subraya las respuestas a las preguntas? ¿nota si previamente ha buscado un texto
citado para reforzar su respuesta?

HABLA A OTROS DE LAS VERDADES BIBLICAS

*** w07 15/1 págs. 29-30 párr. 16 Ayudemos al prójimo a obedecer lo que la Biblia enseña ***
16 Ayude al estudiante de la Biblia a ponerse metas que pueda alcanzar. Por ejemplo, anímelo a hablar con
algún amigo o familiar de lo que está aprendiendo. Además, propóngale la meta de leer toda la Biblia. Si usted
lo ayuda a establecer y mantener un programa de lectura diaria de la Biblia, él seguirá cosechando los
beneficios de esta buena costumbre mucho tiempo después de bautizarse. Y puesto que al principio de cada
capítulo del libro Enseña aparecen unas preguntas clave, ¿por qué no le sugiere que trate de recordar por lo
menos un texto bíblico que conteste una de tales preguntas? De esa forma, el estudiante llegará a ser un
“trabajador que no tiene de qué avergonzarse, que maneja la palabra de la verdad correctamente” (2 Timoteo
2:15).

*** km 5/05 pág. 1 párrs. 2-3 Dirijamos estudios bíblicos progresivos (9.a parte) ***
Pregúntele al estudiante si ha hablado con alguien de lo que ha aprendido en la Biblia. Quizás haya
amigos o familiares a quienes pudiera invitar a asistir a la sesión de estudio. Pregúntele si alguno de sus
compañeros de trabajo o de estudios u otros conocidos se han interesado en las buenas nuevas. Muéstrele que
estas pueden ser oportunidades para empezar a dar testimonio. Ayúdele a comprender que debe ser
discernidor, respetuoso y amable al hablar acerca de Jehová Dios y sus propósitos (Col. 4:6; 2 Tim. 2:24, 25).
3 Dar a conocer sus creencias. Es muy importante enseñar a los estudiantes a emplear la Palabra de
Dios cuando den a conocer sus creencias. En puntos clave del estudio, pregúntele: “¿Cómo explicaría con
la Biblia esta verdad a su familia?” o “¿Con qué texto bíblico probaría esto a un amigo?”. Fíjese en
cómo responde y enséñele a basar sus explicaciones en las Escritura.

ASISTENCIA A LAS REUNIONES (VER BOSQUEJO)

2 SE QUITAN LA VIEJA PERSONALIDAD


*** w08 15/11 ¿Qué clase de persona le gustaría ser? ***
Podemos lograrlo
Para hacer cambios en nuestra personalidad es necesario identificar nuestros defectos, averiguar qué
factores han contribuido a su desarrollo y esforzarnos por cultivar cualidades cristianas. ¿Podemos alcanzar
nuestro objetivo?
Pidámosle a Jehová que su espíritu actúe en nosotros y que intensifique nuestro deseo de cumplir cada día
mejor con su voluntad. No hay duda alguna: podemos hacer que nuestra personalidad le resulte cada día más
agradable a Jehová.

*** w17 agosto pág. 19 párr. 8 Cómo quitarnos para siempre la vieja personalidad ***
La palabra original que aparece en la Biblia y que se traduce “inmundicia” es un término amplio que
incluye mucho más que los pecados sexuales. Por ejemplo, puede referirse al hábito perjudicial de fumar o a
contar chistes sucios (2 Cor. 7:1; Efes. 5:3, 4). También puede hacer referencia a cosas malas que la gente hace
en privado, como leer libros eróticos o ver pornografía. La Biblia nos manda que evitemos la ira, los insultos y
los gritos.