Вы находитесь на странице: 1из 6

Tarea Nº 2

Primer Parcial

Ecología SA-4

Cátedra: Rosalina Alvarenga Flores

Presentado por:

Alexander Carranza Aguilar 201910110455

Fecha: 02/06/2019
EL EFECTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL METABOLISMO DEL
ECOSISTEMA ACUÁTICO.

El clima afecta fuertemente la distribución, abundancia y ecología de las especies


biológicas. Recientemente, el cambio climático global ha sido identificado como un
factor dominante de cambio que afecta a los ecosistemas acuáticos de varias
maneras incluyendo el aumento de la temperatura del agua y los cambios
hidrológicos (como el aumento de las descargas máximas o largos períodos de
bajo caudal). Esto último también puede conducir a una mayor carga de nutrientes
y, en algunas regiones, a la salinización. En los arroyos, el aumento de la
temperatura puede conducir a la extinción de especies características. En
las aguas estancadas, las comunidades bióticas se verán afectadas por una serie
de procesos, como una mayor frecuencia de períodos de estratificación, aumentos
de productividad y floraciones de algas. El cambio climático también puede
agravar los efectos de la eutrofización. A continuación, presentamos algunos
casos donde se hace evidente los impactos del cambio climático sobre la
biodiversidad acuática.

Todos los ecosistemas terrestres, de agua dulce y marinos, así como las especies
que los habitan, ya están afectados por el cambio climático, según un estudio. Los
genes y la fisiología están cambiando, al mismo tiempo que las especies se están
moviendo y que los ecosistemas están bajo estrés. Ya no es razonable pensar que
el cambio climático es sólo una preocupación para el futuro, según los
investigadores.
Todos los ecosistemas terrestres, de agua dulce y marinos, así como las especies
que los habitan, han sido afectados, y los impactos consiguientes en las personas
podrían ir desde el aumento de plagas y brotes de enfermedades, hasta cambios
impredecibles en las pesquerías y la disminución de los rendimientos agrícolas.

Riesgos del cambio climático sobre el pez Notropis percobromus en


Canadá

El pez carmín (Notropis percobromus) es una especie ecológicamente importante


que se encuentra amenazada o en peligro a nivel nacional (Canadá) y
regionalmente (Dakota del Sur, Estados Unidos) debido a su rango restringido y
sensibilidad a la calidad y temperatura del agua. La investigación que realizaron
los científicos de la Universidad de Alberta - Canadá, tuvo como objetivo
determinar la distribución actual y la variabilidad espacio-temporal en el hábitat
adecuado proyectado para el carmín usando enfoques de modelado basado en
nichos (modelos MaxEnt, BIOCLIM y DOMAIN). Se utilizaron datos de modelos de
circulación global (GCM) corregidos estadísticamente para modelar la distribución
de este pez en el centro de América del Norte para el período de 2041-2060
(2050s). La temperatura media máxima de julio y la variabilidad de la temperatura
fueron los factores principales en la determinación de la distribución del pez
carmín. Los patrones de cambio de hábitat proyectados para el 2050 sugieren que
la extensión espacial de su distribución actual se desplazaría hacia el norte, con
>50% de la distribución actual cambiando con proyecciones futuras basadas en
dos rutas de concentraciones representativas para las emisiones de CO>2.
Mientras que la extensión meridional de la distribución sería inadecuada para el
pez carmín, se prevé que los hábitats adecuados estén disponibles más al norte,
si es accesible. Es importante destacar que la mayoría de las ganancias de hábitat
para el pez carmín sería en áreas actualmente inaccesibles debido a las
limitaciones de dispersión, lo que sugiere que las poblaciones actuales pueden
enfrentar una posible extinción en el próximo medio siglo. Estos resultados
proporcionan evidencia de que este pez puede ser altamente vulnerable a un
clima de calentamiento y sugieren que las acciones de manejo -como la migración
asistida- pueden ser necesarias para mitigar los impactos del cambio climático y
asegurar la persistencia a largo plazo de las especies.

Impactos potenciales del cambio climático en los peces de agua dulce


en Corea

En este estudio, los científicos Yong-Su Kwon y colaboradores de la Universidad


Kyung Hee – Corea, proyectaron los impactos del cambio climático en las
distribuciones de 22 especies de peces endémicas de Corea con variables
climáticas y geográficas utilizando 6 modelos de distribución de especies (SDMs),
los cuales se implementaron para la predicción y se compararon con su capacidad
de predicción. Los resultados mostraron que el método “bosque aleatorio” mostró
el mayor poder predictivo para la predicción de las distribuciones actuales de
especies. Por lo tanto, este método se utilizó para evaluar los impactos
potenciales del cambio climático en las distribuciones de 22 especies endémicas
de peces. Los resultados revelaron que cinco especies (Acheilognathus
yamatsutae, Sarcocheilichthys variegatus wakiyae, Squalidus japonicus
coreanus, Microphysogobio longidorsalis y Liobagrus andersoni) tienen una alta
probabilidad de extinción en sus respectivas sub-cuencas habitables en la década
de 2080 debido al cambio climático. La disminución de la riqueza endémica de las
especies de peces, y su probabilidad de ocurrencia debido al cambio climático,
conduciría a cambios hacia la disminución y la extinción de especies, así como al
entendimiento de cómo el cambio climático afecta el rango de distribución de
especies endémicas en Corea.

El cambio climático está causando el calentamiento de los océanos, la


acidificación del medio ambiente marino y alteraciones en la pluviosidad. Esta
combinación de factores suele agravar los efectos de otras presiones humanas
sobre el mar, que acarrean la pérdida de biodiversidad marina. El sustento de
muchas personas depende de la biodiversidad y los ecosistemas marinos, por lo
que es preciso actuar rápidamente para frenar el calentamiento de los océanos.

Los océanos absorben el calor de la atmósfera. Ahora las mediciones revelan que,
en las últimas décadas, el calentamiento de los océanos ha afectado a zonas muy
por debajo de la superficie del mar. Este calentamiento afecta seriamente a la vida
marina y el riesgo para la biodiversidad es aún mayor. Ningún caso lo pone más
claramente de manifiesto que el del plancton de aguas cálidas en el Atlántico
Nordeste. Algunos copépodos se desplazan hacia el norte a una velocidad de 200
a 250 km por década. Estos pequeños copépodos se encuentran casi en la base
de la cadena trófica. Los peces y otros animales del Atlántico Nordeste se
alimentan de estos copépodos y su patrón de distribución en los océanos puede
cambiar debido al desplazamiento hacia el norte de dichos copépodosen.

Los animales que viven fuera de su rango térmico óptimo gastan más energía en
respirar en detrimento de otras funciones. Esto les debilita y les hace más
vulnerables a las enfermedades, facilitando que otras especies mejor adaptadas al
nuevo régimen de temperaturas obtengan una ventaja de competencia. Además,
cuando las temperaturas no son óptimas, las dificultades para el desarrollo de las
esporas, los huevos o la progenie de estos animales son mayores. El sufrimiento
de algunas especies en estas nuevas condiciones puede tener efectos colaterales
para el resto de organismos que dependen o interaccionan con ellos. Al final, esta
cadena de circunstancias afecta al funcionamiento general del ecosistema,
pudiendo acarrear pérdida de biodiversidad. Esto es exactamente lo que ocurre
con los copépodos: al ser alimento para tan gran número de organismos, su
sufrimiento afecta a toda la cadena trófica.

En niveles más altos de la cadena trófica, los animales que no pueden encontrar
alimento se ven obligados a desplazarse para sobrevivir. En Europa, donde la
temperatura superficial del mar aumenta más rápidamente en que en los océanos
globales, se desplazan fundamentalmente hacia el norteen. Este fenómeno puede
afectar a las poblaciones de peces, como refleja el hecho de que la caballa haya
comenzado a pasar más tiempo en aguas más septentrionales. Esto puede tener
un efecto en cadena sobre los pescadores locales y las comunidades más lejanas.
Uno de estos efectos en cadena fue la tristemente célebre «guerra de la caballa»
entre la Unión Europea (UE) y las islas Feroe.

El aumento de la temperatura oceánica también acelera el metabolismo de los


organismos y su inspiración de oxígeno, lo cual reduce a su vez las
concentraciones de oxígeno del agua y puede llegar a hacer que algunas partes
del océano dejen de ser aptas para la vida marina.

El oxígeno del mar también puede agotarse debido a la introducción de nutrientes


en el agua. Por ejemplo, las lluvias transportan nutrientes de los fertilizantes
agrícolas al mar. Este enriquecimiento con nutrientes como los nitratos y los
fosfatos puede darse de forma natural, pero alrededor del 80 % de los nutrientes
del mar provienen de actividades terrestres, como el alcantarillado, los residuos
industriales, los residuos urbanos y las escorrentías agrarias. El resto tiene su
origen fundamentalmente en los gases nitrososemitidos debido al consumo de
combustibles fósiles por el tráfico rodado, la industria, las centrales eléctricas y las
instalaciones de calefacción. En las partes de Europa donde el cambio climático
ha aumentado la pluviosidad y la temperatura, los efectos del enriquecimiento por
nutrientes se agravan.

El calentamiento global ha alterado, y seguirá alterando, los patrones por los que
cambia en el tiempo la temperatura del agua en los ecosistemas acuáticos. Tales
alteraciones suponen un incremento en la frecuencia y la magnitud de las olas de
calor y un aumento de las temperaturas nocturnas.

El proyecto «Global warming effects on the stream carbon balance» (GWESCB)


abordó esta cuestión iniciando una investigación acerca de los efectos del
calentamiento global sobre el metabolismo del carbono en los ecosistemas
acuáticos. Su propósito era conocer más a fondo el efecto de la temperatura sobre
los ciclos del carbono. Se realizó un experimento cuya finalidad era determinar el
efecto del calentamiento de las temperaturas nocturnas sobre el balance
metabólico del carbono en un curso de agua determinado. Los resultados
indicaron que la subida de las temperaturas nocturnas favorecía la respiración de
los organismos, lo que provocaba una mayor liberación de dióxido de carbono
desde el ecosistema en cuestión. Los trabajos revelaron también la necesidad de
tener presentes los cambios en el régimen diario de temperaturas a la hora de
predecir el efecto del calentamiento global sobre el metabolismo del carbono en
los cursos de agua. Gracias a ello, la comunidad científica podrá comprender los
futuros efectos del balance del carbono en los cursos de agua sobre el balance del
carbono mundial, puesto que los cursos de agua se comunican con los ríos y,
posteriormente, con los ecosistemas marinos. Así pues, GWESCB amplió los
conocimientos disponibles sobre la influencia del calentamiento global en el ciclo
del carbono, tanto a escala del ecosistema como a escala mundial. Esta
información puede servir para obtener previsiones más precisas de los efectos del
cambio climático.