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LA ALIMENTACION DEL RECIEN NACIDO

La alimentación al seno materno exclusivo es la mejor forma de


alimentar a los bebés desde el nacimiento hasta los 6 meses,
incluyendo a los bebés prematuros. Después de los 6 meses, se
agregan otros alimentos a la dieta del bebé, pero la leche materna
debe seguir ofreciéndosele hasta los 12 meses de edad y, a partir de
entonces, el tiempo que se desee mutuamente.

La leche materna otorga varios beneficios al binomio madre hijo:

• Los nutrimentos de la leche materna cambian día con día y


cumplen con las necesidades del bebé para su crecimiento y
desarrollo.
• La existencia de bacterias benéficas en la leche materna
(probióticos), mejora el funcionamiento intestinal, previene
infecciones intestinales y mejora la absorción de ciertos
nutrientes
• La duración de la lactancia al seno materno tiene una relación inversamente proporcional
con el riesgo de padecer obesidad en la edad adulta (entre más dura la lactancia al seno
materno, menor es el riesgo de padecer obesidad en años posteriores)
• La lactancia materna disminuye el riesgo de enfermedades alérgicas como dermatitis
atópica, rinitis alérgica, asma, etc.
• La lactancia materna exclusiva promueve un mejor desarrollo neurológico.
• La lactancia materna es una herramienta excelente en la formación del vínculo psicológico
entre la mamá y el bebé.
• La lactancia materna promueve la recuperación más rápida del útero o matriz después del
parto.
• Demora la reanudación de los ciclos ováricos normales y el regreso a la fertilidad (método
anticonceptivo). Esta característica depende de tres factores fundamentales: 1) lactancia
total y única (todo el día), 2) la no reanudación de la menstruación y 3) lactantes menores
de 6 meses de edad.
• La lactancia materna reduce el riesgo de cáncer de mama. Esta protección, está en relación
directa con la duración de la lactancia. Entre más dura la lactancia, más se reduce el riesgo
de cáncer.
• Existe un menor número de mujeres con cáncer de ovario entre mujeres que amamantaron
a sus bebés.
• También la lactancia materna protege de la osteoporosis postmenopáusica.

• Aspectos nutritivos

La leche humana tiene una composición dinámica de sustancias nutritivas. El contenido nutritivo
cambia de un día a otro y entre una mujer y otra. Los primeros días después del parto, la leche
temprana o calostro, ofrecen al bebé en sus primeros días de vida extrauterina, los nutrientes
necesarios para estos primeros días. Las características bioquímicas son muy diferentes que la leche
madura, sin embargo, su contenido de nutrientes es el adecuado para el recién nacido.

La leche tiene dos tipos de proteínas: las proteínas del suero (70%) y la caseína (30%), mientras que
la leche de vaca contiene 82% de caseína y 18% de suero. Las caseínas son poco solubles en medios
ácidos como el estómago del bebé, a diferencia de las proteínas del suero que permanecen solubles
después de pasar por el medio ácido y son más fáciles de digerir. La principal proteína de la leche
humana es la lactoalbúmina alfa. Esta proteína junto con la lactoferrina, lisozima y la
inmunoglubulina A secretora (IgAs), son proteínas resistentes al medio ácido que sirven de defensa
contra infecciones. La leche de vaca tiene muy bajas cantidades de estas proteínas.

Las grasas de la leche humana proporcionan el 50% de las calorías


que el bebé requiere. El tipo de grasas que contiene la leche
materna es mejor absorbida cuando la leche no es procesada (ya
que son grasas inestables al calor). Por esta razón, las fórmulas
infantiles han modificado las mezclas de grasa para que
contengan mayor concentración de ácidos grasos para igualar las
tasas de absorción de grasa de la leche humana. El contenido de
grasas de alta calidad como los Omega 3 y Omega 6 de la leche
humana, no se encuentra en la leche de vaca, por lo que los fabricantes tienen que adicionar estos
componentes a las fórmulas infantiles, pues son necesarias para el adecuado desarrollo cerebral,
visual e inmunológico del bebé.

El contenido de azúcares en la leche humana es importante como fuente de energía. La principal


azúcar de la leche es la lactosa. Aparte de la lactosa que se absorbe, hay una pequeña cantidad de
la lactosa en las heces del bebé. Esta lactosa residual parece tener varias funciones: promover heces
blandas, más flora bacteriana benéfica, mejorar de la absorción de minerales. Otros azúcares de la
leche llamados oligosacáridos, además de nutrir al bebé, cumplen una función protectora contra
infecciones, al ocupar los sitios en la pared intestinal que normalmente sirven a las bacterias y
toxinas que nos enferman para adherirse al intestino e invadirlo.

El contenido de calcio y fósforo de la leche humana es considerablemente menor que el de la leche


bovina y en las fórmulas infantiles. Pero, estos macronutrientes se absorben mucho mejor desde la
leche humana que de la bovina.

Los contenidos de hierro, zinc y cobre van disminuyendo a medida que avanza la lactancia. Sin
embargo parecen ser suficientes hasta los 6 meses de edad. Esto depende de la calidad de la
alimentación de la madre, por lo que algunos expertos recomiendan suplementar al bebé con hierro
desde el tercer mes de vida. La exposición diaria a la luz solar por periodos cortos, es indispensable
para la adecuada acción de la vitamina D y consecuente introducción del calcio a los huesos. Se
recomienda suplementar a los bebés, especialmente los de piel morena con vitamina D a partir del
tercer mes de vida.

• Funcionamiento intestinal.
La leche materna contiene substancias que no están contenidas en la leche de vaca y que
contribuyen a un mejor funcionamiento y maduración del intestino. Fomentando, entre otras cosas,
un mejor vaciamiento gástrico.

• Defensas del huésped.

El contenido de diferentes sustancias en la leche


materna como las proteínas y los oligosacáridos
influye de forma efectiva en la reducción de
enfermedades infecciosas en el lactante
amamantado al seno materno, como la diarrea,
infecciones de la garganta y del oído medio. La
lactancia óptima salvaría las vidas de alrededor de
un millón de niños en el mundo que mueren cada
año a causa de estas enfermedades. En algunos
estudios se ha comprobado que no solo el número
de episodios de estas enfermedades disminuye, sino que también disminuye la duración de los
cuadros que se presentan.

Así mismo, se ha comprobado que alimentar al seno materno al niño durante sus primeros 6 meses
de vida, reduce la frecuencia de asma y otras enfermedades alérgicas.
• Enfermedades infantiles crónicas.

Aunque pocos, existen estudios que sugieren que la alimentación al seno materno también tiene un
efecto benéfico en la prevención de enfermedades como la Enfermedad de Crohn (alergia al gluten),
linfoma (un tipo de cáncer), diabetes del adulto, y algunos trastornos alérgicos.

• Aspectos neuroconductuales.

El vínculo emocional entre la madre y el hijo se incrementa con la lactancia materna. Además se han
correlacionado de manera directa mejoras en las capacidades cognitivas (de conocimiento) y
motrices a largo plazo en nacidos a término con la duración de la lactancia.

Tips de la alimentación al seno materno:


• ¿A partir de cuándo?

o Es muy deseable que le des de comer seno materno a


tu bebé dentro de los primeros momentos después de
nacer (en la primera hora). Te sugerimos solicitar al
equipo médico que te asistirá durante tu parto (ya sea
parto normal o sección cesárea) estancia conjunta,
para que tan pronto sea posible, tu bebé esté junto a
ti, y le des de comer. En muchos hospitales, tanto privados como institucionales en
México, existe personal entrenado para enseñarte como amamantar a tu hijo.

• Comer con ritmo.

Un bebé sano toma seno materno cada tres horas aproximadamente.


Procura alimentar a ___con este horario. Si a las tres horas está
dormido, no lo despiertes, él o ella, puede estar sin comer hasta 8 horas
sin caer en hipoglucemia (bajos niveles de azúcar en la sangre), excepto
si es prematuro o de bajo peso. Nunca le des de comer a tu bebé
antes de dos horas, si lo haces, es posible que el niño no coma lo suficiente
y comience a tener trastornos de la digestión. Es mejor que lo
acostumbres a comer con un horario fijo de cada tres horas, pero nunca antes de dos horas.

Siempre comienza con el pecho que terminó la tetada anterior y dale de 15 a 20 minutos en cada
uno de los pechos. Deja pasar 5 minutos entre pecho y pecho y no lo acuestes antes de 20 minutos
después de terminar de comer.

Tu debes tener una dieta completa y balanceada para que tu leche contenga todos los nutrientes
que ____necesita. Esta debe incluir pescado tres días a la semana así como carne roja sin grasa (res
o cerdo). Huevos 5 días a la semana. El resto de los alimentos (cereales, frutas, legumbres y frutas),
debes consumirlos diariamente en dos o tres porciones.

o
o Al principio puede costarte un poco de trabajo soportar el llanto del bebé y puedes
caer en la tentación de darle de comer antes de dos horas, pero recuerda que el
bebé puede llorar por muchas razones y no solo por hambre. Si le das cada 3 horas
un par de días, él se acostumbrará y te pedirá de comer con ese horario con
puntualidad inglesa. Esto permitirá una mejor digestión de su leche, ciclos de sueño
y vigilia más ordenados y adecuados para él o ella y además te permitirá a ti,
organizar mejor tu tiempo y tus mamas tendrán más y mejor leche y no tendrás
tantas molestias. Debes saber que en el recién nacido existen un grupo de reflejos
llamados “reflejos primarios”, entre los cuales se encuentran el reflejo de búsqueda
y el reflejo de succión. Es decir que, aunque no tenga hambre, si el bebé siente algo
en sus mejillas, intentará introducirlo a su boca (reflejo de búsqueda) y si siente algo
en su boca, inmediatamente comienza a succionar. Estas dos acciones no significan,
necesariamente que el bebé tenga hambre. Así que no caigas en la tentación de
darle de comer a cada rato.

• ¿Será suficiente?

o Muchas mamás, sobre todo con su primer hijo, creen que “no llenan a su bebé”. No
olvides que el principal estímulo para la producción de leche materna, es que el
bebé succione los pezones, así que cuando caemos en la tentación de darle fórmula
(”para llenarlo”), lo único que lograremos es que los pechos no produzcan suficiente
leche y posteriormente será cierto que el bebé no obtendrá sus requerimientos
mínimos necesarios de energía y nutrientes solo a partir del seno materno. Una
madre sana, bien alimentada y suplementada con hierro y otros micronutrientes,
es capaz de alimentar a su bebé con seno materno en forma exclusiva los primeros
seis meses de su vida. Esto es altamente recomendable.

• Con técnica.

o La forma de alimentar a tu bebé al seno


materno, debe ser cómoda, tanto para ti
como para el bebé. Nunca le des acostada ni
con el niño acostado. Siempre debes estar
sentada y el bebé inclinado. Puedes utilizar
almohadas para ayudarte o una silla con
descansabrazos adecuado. Coloca a tu bebé
cerca de tus pechos y pon la orilla de sus labios muy cerca de tu pezón, no
introduzcas directamente el pezón en la boca del bebé. Soporta la cabeza del bebé
con una mano y con tu antebrazo, apoya su cuerpo. La otra mano puedes utilizarla
para presentarle tu pecho, de tal modo que le facilites la succión. Ve y escucha el
ritmo y la intensidad de las succiones. Al inicio de la tetada, puedes sentir como sale
el chorro de leche a través de tu pezón, pero posteriormente la salida de leche
o puede ser insensible para ti. Esto no debe hacerte pensar que no está comiendo el
bebé. Los bebés maman en dos fases: activa y pasiva. Esto quiere decir que él o ella
inicia a comer succionando el pezón con vigor y luego hace pausas periódicas y
parecería que se queda dormido. Debes ser paciente y estimularlo suavemente
después de unos momentos para que vuelva a succionar. En promedio debe
succionar entre 15 A 20 minutos en cada pecho. Siempre procura iniciar con el
pecho que terminó la tetada previa. Alternando el orden en cada toma. Incorpora
al bebé después de que termina una tetada, esperando unos 5 minutos para ver si
logra eructar, sin embargo, si no eructa, no debes preocuparte y debes continuar
con el siguiente pecho. Al terminar de succionar el segundo pecho, nuevamente
incorpóralo para que eructe y nunca lo acuestes hasta que hayan pasado por lo
menos 20 minutos de que terminó de comer. Si necesitas retirar el pecho del bebé,
utiliza tu dedo menique, introduciéndolo en la boquita del bebé, a un lado de la
comisura labial (en la orilla del labio), para así poder interrumpir la succión sin
lastimar el paladar del niño ni tu pezón. Si tu bebé consistentemente toma solo de
un pecho, y al pasarlo al segundo ya no tiene animo de comer, no te preocupes, no
lo obligues y retírate la leche con un tira leche para que no se congestione tu pecho
y se interrumpa la producción. Esto puede suceder las primeras semanas.

• ¿chupones?

o Algunos bebés les gusta estar chupando algo por mucho tiempo. El uso de chupones
no es recomendable si se hace en forma excesiva. El uso excesivo de chupones o de
mamilas, puede provocar mayor susceptibilidad del bebé a tener infecciones de
oídos, un tipo especial de caries dental (caries rampante), y además la preferencia
del bebé por chupar el chupón es muy diferente a succionar el pezón, de modo que
el niño puede llegar a preferir el chupón que el pezón, y esto interferir tanto en su
forma de comer como en la producción de leche por parte de tus mamas. Puedes
utilizar un poco el chupón cuando tu bebé está mal acostumbrado a comer en
horarios desordenados y los estás tratando de enseñar a comer con horario. Pero
recuerda utilizarlo lo menos posible. No debes utilizar nunca chupones con miel,
esto es muy peligroso para el bebé.

• ¿cómo sé que es suficiente?

Los datos que te ayudan a saberlo, son:

o Cuando tu bebé está comiendo de tú pecho en forma exitosa tú puedes sentir en tu


pecho una sensación de tirón y percibir la salida de leche, mas no una mordida o
dolor en tu pezón.

o Tú mama está más flácida al final de tú tetada.

o Valora que tú bebé gane peso en forma apropiada (entre 20 y 30 gr diarios).


o Debe mojar un promedio de 6 pañales al día.

o Debe estar contento y tranquilo entre las tetadas.

o Sus evacuaciones deben ser amarillas aguaditas y pastosas, excepto en los primeros
dos días de nacido en los que pueden ser de color café obscuro (meconio).

• Conserva un estilo de vida saludable.

o Las opciones de estilo de vida son tan importantes en este periodo de lactancia
como cuando tú estabas embarazada :

o Ajustarse a una dieta saludable, completa y


balanceada es muy importante para mantener tu salud y
asegurarle a tu bebé una leche de muy alta calidad.
Además de esta dieta, debes ingerir polivitamínicos como
los que debiste haber usado en tu embarazo. Las frutas,
los cereales, las verduras, las legumbres deben estar incluidas en tu dieta diaria. Las
carnes rojas, el pollo y el pescado deben ser parte de tu dieta cotidiana. Por lo
menos 5 veces a la semana debes consumir huevo. Toma abundantes líquidos
(agua, jugos naturales y leche) para mantenerte bien hidratada. Moderadas
cantidades de cafeína pueden estar bien, pero el exceso puede provocar
irritabilidad y falta de sueño en tu bebé. Si tú decides tomar ocasionalmente una
bebida alcohólica, debes suspender el amamantamiento cuando menos 2 horas
después de haberlas ingerido. Descansa mucho. Si es posible duerme cuando tú
bebé duerme. No fumes, el cigarro puede reducir la producción de leche, modificar
su sabor e interferir con el sueño de tu bebé. Fumar incrementa el riesgo de
Síndrome de Muerte Súbita del Lactante, Asma, Bronquitis, Neumonía e Infecciones
del oído medio (otitis media).

Por lo regular la lactancia materna se da en forma natural, sin embargo ante cualquier duda,
consulta a tu pediatra. En el mercado nacional existen muchas fórmulas infantiles para niños
sanos que no pueden recibir seno materno por alguna circunstancia. No todas son iguales. Tu
médico te ayudará a elegir la más apropiada para tu bebé.

MUCHAS FELICIDADES.

DISFRUTA A TU BEBE Y RECUERDA QUE PUEDES CONTAR CONMIGO.

DR. ALEJANDRO JIMENEZ VELAZQUEZ

CEL. 5554334930

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