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LA PALABRA

PERMANECE
Revelación, Inspiración y
Doctrina de la Escritura
Edgardo D. Iuorno, Editor.

DESCUBRA EDICIONES
Libertador San Martin,
Entre Ríos
2016
LA PALABRA PERMANECE

PREFACIO

Cada religión mundial tiene su propio texto sagrado, y el


cristianismo también. La Santa ha resistido por más de 35 siglos
bajo el fuego de enemigos y supuestos defensores. Bajo el asedio
de la tradición y la filosofía, no puede hacer su obra redentora y
transformadora. Y precisamente ésta es la razón por la cual
existe.

No obstante la Biblia es el libro más leído del mundo..


Ella misma declara que aunque la hierba se seque y la flor se
marchite, sus palabras permanecerán para siempre!

En este libro dieciocho autores adventistas se unen para


señalar porqué la Biblia es inigualable, cómo llegó hasta
nosotros, que valor tiene para las diferentes confesiones
cristianas y cuál es su lugar en el adventismo actual. Al leer estas
páginas podrás entender porqué hay un solo pueblo de la Biblia,
y sentirás el deseo de exaltarla en tu vivir.

2
LA PALABRA PERMANECE

ÍNDICE GENERAL

La Literatura Sagrada En Las Grandes


Religiones Mundiales 5
Gabriel Cevasco-William Castañeda

La Revelación, Inspiración Y El Canon


De La Escritura 33
Eduardo Velardo-Douglas Reis

La Biblia Y La Tradición 52
Daniel Vergara- David Alvez

La Doctrina De La Escritura En La Teología Católica 73


Edgardo Iuorno-JavierBadano

La Doctrina De La Escritura En La Teología Protestante 105


Fabián Marcos-Samuel Hengen

Los Apócrifos Y La Revelación-Inspiración 123


Adrián Peralta-Christian Varela

3
LA PALABRA PERMANECE

Los Escritos De E.White Como Revelados E Inspirados 155


Alejandro Miranda-Juan Peralta

El Rol De La Escritura En La Iglesia Adventista 182


Elvio Silvero-Emilio Mettner

La Revelación-Inspiración Y La Misión De La Iglesia 199


Diego Varrenti-Javier Holm

APÉNDICE: “Jeremías, Baruc y el Don de Profecía


Ayer y Hoy” 221
Edgardo D. Iuorno

4
LA PALABRA PERMANECE

La Literatura Sagrada En Las Grandes Religiones Mundiales


William Castañeda-Gabriel Matías Cevasco

Desde tiempos remotos existió la religión y


fundamentalmente consistió en la adoración de uno o más
dioses. Muchas religiones desaparecieron junto a los pueblos
que las practicaban o fueron absorbidas o reinventadas por otras
culturas que prevalecieron. Un ejemplo de esto puede notarse
en las religiones del antiguo Egipto, Babilonia, los hititas, el
mitraísmo, los celtas, escandinavos y en América, las religiones
de los incas, mayas y aztecas.
Actualmente se reconocen once grandes religiones. Tres
de ellas provienen de una raíz en común y por lo tanto son
llamadas Abrahámicas: el cristianismo, judaísmo y el islamismo.
Otras religiones consideradas orientales son el confusianismo,
hinduísmo, budismo, sikismo, taoísmo, zoroastrismo, jainismo y
sintoísmo. En todos los casos comparten un factor en común y
es la posesión de escritos sagrados que motivan, regulan y
fundamentan sus prácticas religiosas.
En el presente artículo analizaremos algunos de esos libros
sagrados, cuál fue el proceso de revelación y como son
considerados por los fieles.

Religiones Abrahámicas
El Islamismo, el Judaísmo y el Cristianismo “se
remontan a Abraham, el primer patriarca hebreo”,1 por lo que
son conocidas como “religiones abrahámicas” o “tradición

1
Marc Gellman, Thomas Hartman, and Isabel Corpas de Posada, trad.,
Religión (Bogotá, Colombia: Norma, 2003), 12.
5
LA PALABRA PERMANECE

abrahámica”. Las enseñanzas de estas religiones se remontan


cada una a su fundador. Los judíos siguen las enseñanzas de
Moisés, los cristianos las de Jesús y el fundador del islam,
Mahoma, se remonta a Abrahán, que también es “patriarca en
común de israelitas y árabes”.1 En cuanto al atributo más
distintivo de Dios, para el judaísmo es la santidad, para el
cristianismo es el amor y para el islam, la omnipotencia y
grandeza de Dios.2 En esta sección se pretende presentar la
consideración de revelación e inspiración en las escrituras
sagradas de las tres religiones, por lo que no se ampliará el
origen o desarrollo histórico de cada una de las religiones.
Debido a que no serán tratados en otros trabajos de
investigación, se ampliará más el tema de la literatura sagrada en
el islamismo y el mormonismo. Éste último se consideró en este
trabajo dentro del cristianismo debido a su pretensión de creer y
seguir a Jesucristo, pero sobre todo por la literatura que poseen
considerada sagrada juntamente con la Biblia.
Judaísmo
Su nacimiento se centra por un lado en la ley escrita y
por otro en la ley oral “fijada también en la Misná y el Talmud,
del siglo II al VI d.C.”.3 Para el Judaísmo la Torah escrita sería la
Biblia hebrea y la Torah oral sería el Talmud transmitido
oralmente, teniendo los dos su origen en la revelación del

1
Xabier Pikaza and Abdelmumin Aya, Diccionario de las tres religiones.
Judaísmo, Cristianismo, Islam (España: Verbo Divino, 2009), 30. Ver:
“Abrahán”
2
Arturo Eduardo Schmidt, Cultura Islámica Y El Honorable Corán
(Libertador San Martín, Entre Ríos, AR.: IMCI, 2002), 6.
3
Xabier Pikaza and Abdelmumin Aya, Diccionario de las tres religiones.
Judaísmo, Cristianismo, Islam, 169. Ver: judaísmo”
6
LA PALABRA PERMANECE

Sinaí.1 Ambas fuentes contienen “la revelación de Dios, las


cuales regulan las ideas y la conducta judaica, es decir, informan
el pensamiento y la práctica judíos”.2 La Biblia judía, escrita en
hebreo se conoce como Tanak la cual es una sigla compuesta por
la letra inicial de las tres secciones de la Biblia judía las cuales
son: la Torah; los profetas o nebi´im y los escritos o Ketubim.3
En cuanto a la revelación, la enciclopedia judaica
describe: “En la tradición bíblica, la revelación consiste menos
en la revelación de un secreto o un misterio, que en la
manifestación del Dios invisible, incognoscible para el hombre
por sí mismo”.4 El judaísmo cree en una “revelación general
entregada al pueblo de Israel contenida en el AT así como en el
Talmud”5 y el vehículo o instrumento humano de esta
revelación de Dios fue Moisés, quien expresó por escrito lo
transmitido en el Pentateuco. Como se mencionó
anteriormente, el judaísmo cree que la Misná fue revelada en el
Sinaí por Dios a Moisés. La Misná no procede de la Torá escrita
sino que se considera en paralelo a ella, y el propósito es que se
transmitiera oralmente de generación en generación. Y respecto
a su naturaleza teológica se dice: “unánimemente el judaísmo

1
E.O. James, Historia de Las Religiones, vol.3 (Barcelona España: Vergara,
1960), 136.
2
Ibid.
3
Marc Gellman, Thomas Hartman, and Isabel Corpas de Posada, trad.,
Religión, 230.
4
Encyclopedia Judaica (Jerusalem, Israel: Keter Publishing House Jerusalem
Ltd, 1972), 117. Ver: Revelation”
5
César Vidal Manzanares, Diccionario de Las Tres Religiones Monoteístas:
Judaismo, Cristianismo E Islam, El libro de bolsillo ; Sección Humanidades
1618 (Madrid: Alianza, 1993), 248.
7
LA PALABRA PERMANECE

rabínico la ha considerado Torá, de ahí su autoridad, su


canonización y su alto rango a la par que la Torá escrita” 1
Finalmente se dice que las innumerables prescripciones que se
encuentran en la Torá, la Misná y en el Talmud, consideradas
palabra de Dios, “reveladas directa o indirectamente” deben ser
observadas absolutamente todas, es decir, las 613 prescripciones,
los 248 preceptos las 365 prohibiciones.2
Islamismo
Es bien conocida la gran influencia que ha tenido el
Islamismo en la historia de la humanidad. El término islam “se
deriva de la raíz que significa ʽsometerseʼ. Fundamentalmente
significa la sumisión a Dios”.3 Este movimiento inició con
Muhammad que en árabe significa “loable, laudable”. Su
nombre se menciona en el Corán 400 veces y fue considerado
desde su juventud un hombre honesto. Le llamaban “al-amin”,
el fiel, el confidente.4 A los cuarenta años de edad recibió de
parte del ángel Gabriel su primera revelación, continuando
dichas revelaciones durante 23 años constituyendo así el Corán.
Los capítulos revelados antes de la emigración a Medina, se
denominan “mecanos” y los posteriores a ella “medinenses”.5
“El Islam admite la existencia de varias revelaciones entregadas

1
Carlos Díaz, Manual de Historia de Las Religiones, 4th ed. (Bilbao, SP:
Desclée de Brouwer, 1997), 417,418.
2
Ibid., 420.
3
Samuel George Frederi Brandon, Diccionario de Religiones Comparadas, vol.
2 (Madrid: Cristiandad, 1975), 825.
4
Ahmed Abboud and Rafael Castellanos, traductores, El Sagrado Corán, 3rd
ed. (Buenos Aires, AR: Arábigo-Argentina “El Nilo,” 1980), 58,61.
5
Jeque Ahmad Saleh Mahairi and Muhammad A.R. Ciarla, trad., El Sendero
Hacia El Islam (Curitiba, Paraná, BR: Grafipar, 1980), 37.
8
LA PALABRA PERMANECE

por los profetas de Dios anteriores a Mahoma. No obstante, el


Corán constituye la revelación última y definitiva”.1 En cuanto a
la inspiración, el Islam reconoce tener varias formas:
Wajy es la referida al Corán que fue dictada a Mahoma
por Gabriel. Esta forma máxima de inspiración,
generalmente acompañada de fenómenos corporales,
puede darse en otros profetas. Esta inspiración evita el
error religioso pero no coloca a la persona a salvo de otras
equivocaciones. De menos relevancia es la denominada
ilham, que queda en la mente aunque sin que se pueda
identificar con el resultado de la meditación.2

La creencia fundamental del islamismo se expresa en la


shahadah, que es la confesión de fe musulmana: “No hay más
Dios que dios (Alá) y Mahoma su apóstol”.3 Allah es una palabra
árabe que significa Dios “el Dios Uno y Único que creó todo el
universo y aparece en el Corán cerca de 2700 veces”.4 Hay unos
99 nombres para Dios en el Corán, entre ellos el Graciabilísimo
(arrahím), soberano (almálik) y otros más.5

1
Vidal Manzanares, Diccionario de Las Tres Religiones Monoteístas, 248.
2
Ibid., 160.
3
Daniel Scarone, Credos contemporáneos (Estados Unidos: Asociación
Publicadora Interamericana, 1987), 144.
4
I. A. Ibrahim and Anas Amer Quevedo, trad., Una breve guía ilustrada para
entender el islam (Estados Unidos: IIPH, Raleigh, NC, 2004), 57.
5
Ahmed Abboud and Rafael Castellanos, traductores, El Sagrado Corán, 49.
9
LA PALABRA PERMANECE

Escritura Sagrada
El Corán es considerado “la última revelación de Dios,
es la fuente primordial de la fe, y práctica de cada musulmán”.
Éste trata diversos temas que se relacionan con los seres
humanos, pero su tema principal es “la relación entre Dios y sus
criaturas”. Sus enseñanzas también apelan a “una sociedad justa,
una conducta humana correcta y un sistema económico
equitativo”.1 El Corán es considerado como tal sólo si está en el
árabe como fuera revelado, por lo que cualquier traducción a
cualquier otro idioma no es el Corán, sino una versión del
mismo.2 Según Muhammad, “el Corán ha sido revelado en
árabe puro y su revelación es incorruptible”.3 Y lo consideran “el
único libro sagrado que no ha sufrido alteraciones. Fue
conservado tan escrupulosamente que no hay ninguna variante
en las innumerables copias que circulan por el vasto territorio
islámico”.4 Este libro para los musulmanes es considerado como
revelación divina (Corán, 42:51) y fue revelado paulatinamente
por el ángel Gabriel durante 23 años con el propósito de que
fuera comprendido y memorizado más fácilmente.5
Para muchos musulmanes la lengua árabe tendría que ser
superior a cualquier otra lengua y primordial de la humanidad,
así lo hace notar Xavier Pikaza al decir que la razón para tal
creencia es que “la revelación coránica fue en árabe (…) dirigida
1
I. A. Ibrahim and Anas Amer Quevedo, trad., Una breve guía ilustrada para
entender el islam, 65.
2
Ibid., 66.
3
Ahmed Abboud and Rafael Castellanos, traductores, El Sagrado Corán, 31.
4
Daniel Scarone, Credos contemporáneos, 150.
5
Traducción de Los Significados Del Sagrado Corán: Trigésima Parte (Buenos
Aires, AR: Centro islámico, 1997), 2.
10
LA PALABRA PERMANECE

primeramente a árabes”.1 El Corán es un libro sagrado para los


musulmanes y “está antes que el profeta en la lista de artículos
de la fe”.2 La posición tradicional de la teología musulmana en
cuanto a la revelación de los libros sagrados se considera de la
siguiente manera:
“Es la transmisión de un texto preexistente, que procede
íntegramente de lo alto, sin que el profeta tenga el más
mínimo papel activo en esta operación (…) No hace más
que recibir unos textos que repite a continuación. La
revelación es una especie de dictado o, si se prefiere, una
lección aprendida de memoria (…) Para el musulmán, los
grandes enviados de Dios, Moisés, David, Jesús, Mahoma,
transmitieron literalmente los libros respectivos que se les
había dictado: la Torah, los salmos, el evangelio (en
singular), el Corán”.3
De esta manera, el Corán llega a ser considerado más
importante que cualquier otro libro sagrado ya que esos otros no
ofrecen un texto seguro y el Corán lo contiene “todo” y los
“otros no tienen nada nuevo que aportar”.4
Cristianismo
La Biblia en el uso cristiano designa dos colecciones
distintas de libros: 1) las escrituras sagradas judías (Antiguo
Testamento) y 2) los escritos sagrados cristianos, que se
distinguen como Nuevo Testamento. La Biblia ha sido
1
Xabier Pikaza and Abdelmumin Aya, Diccionario de las tres religiones.
Judaísmo, Cristianismo, Islam, 130. Ver: “Árabe”
2
Jacques Jomier, Para Conocer El Islam (España: Verbo Divino, 1989), 41.
3
Ibid.
4
Ibid.
11
LA PALABRA PERMANECE

considerada en el cristianismo como “vehículo en que se nos


comunica la revelación divina en materia de fe”.1 En la
cristiandad se reconocen tres sectores principales, los cuales son
el ortodoxo oriental, católico romano y protestante. Los tres
concuerdan en cuanto al canon del NT, pero difieren en cuanto
el número de libros del AT. Los protestantes reconocen 39
libros, los católicos 46 y unos agregados a los libros de Ester y
Daniel. Los ortodoxos orientales han incluido un número
mayor de libros en el canon del AT.2 Teniendo en cuenta la
literatura sagrada de las religiones, se considerará dentro de esta
sección al catolicismo y al mormonismo. En la primera, debido a
la inspiración de la Tradición la cual es colocada al mismo nivel
que la Biblia y en la segunda por la misma razón pero esta
debido al libro del Mormón y otros escritos considerados
sagrados.
Catolicismo
Como se mencionó anteriormente, el número de libros
del canon del AT de las Biblias católicas difiere de las
protestantes. Estos libros, llamados apócrifos por los
protestantes o deuterocanónicos por los católicos son los
siguientes: Tobit (o Tobías), Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc,
I y II de Macabeos. En cuanto a los agregados, en el libro de
Daniel están: la oración de Azarías, el cántico de los tres
mancebos y las historias de “Susana” y “Bel y el dragón”. En el
libro de Ester se encuentran seis agregados que no llevan

1
Samuel George Frederi Brandon, Diccionario de Religiones Comparadas, 297.
Ver: “Biblia”
2
Gerhard Pfandl, comp. and Aecio Cairus y NestorAberro, trad.,
Interpretación de las Escrituras: preguntas y respuestas bíblicas (Buenos Aires,
Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2012), 15.
12
LA PALABRA PERMANECE

nombre particular. Esta sería la constitución del canon católico


del AT.
La constitución dogmática “Dei Verbum” sobre la
revelación elaborada el 18 de noviembre de 1965,1 “siguiendo
las huellas de los Concilios Tridentino y Vaticano I expone la
genuina doctrina sobre la divina revelación y su transmisión
(…)”.2 En el capítulo 2, numeral 9 del mismo documento se
declara la mutua relación entre Tradición y Escritura
colocándolas como provenientes de la misma fuente, es decir, de
Dios. Parte del texto dice: “La Tradición y la Escritura están
estrechamente unidas y compenetradas; manan de la misma
fuente, se unen en un mismo caudal, corren hacia el mismo
fin”.3 Son consideradas entonces, tanto la Tradición como las
Escrituras como inspiradas por el Espíritu Santo. El numeral 10
menciona que “la Tradición y la Escritura constituyen el
depósito sagrado de la palabra de Dios, confiado a la Iglesia”. 4
En cuanto al oficio de la interpretación de la Palabra de Dios
oral o escrita, reafirma lo que se declaró en la Encíclica Humani
generis del 12 de agosto de 1950 por Pio XII,5 donde se le ha
encomendado únicamente al magisterio de la iglesia la
interpretación de la Palabra de Dios.
De esta manera, La Tradición y la Escritura son
colocadas al mismo nivel de inspiración ya que provienen de
1
Documentos Completos Del Vaticano II, 9th ed. (Bilbao, SP: Mensajero,
1980), 8.
2
Ibid., 81.
3
Concilo Vaticano II, 3rd ed. (Madrid: Biblioteca de autores cristianos,
1966), 166.
4
Ibid., 167.
5
Ibid.
13
LA PALABRA PERMANECE

una misma fuente y el Magisterio de la iglesia ligado a las dos


anteriores tiene la última palabra en la interpretación. El
capítulo dos de esta constitución dogmática sobre la divina
revelación termina así: “La Tradición, la Escritura y el Magisterio
de la Iglesia, según el plan prudente de Dios, están unidos y
ligados de modo que ninguno puede subsistir sin los otros; los
tres, cada uno según su carácter, y bajo la acción del único
Espíritu Santo, contribuyen eficazmente a la salvación de las
almas”.1
Mormonismo
Este movimiento se organizó en 1830 y se ordenó con el
nombre de Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos
Días el 26 de abril de 1838.2 El libro del Mormón es
considerado sagrado para los fieles de este movimiento.
“Pretende ser un registro antiguo de los habitantes de América
precolombina, que abarca un periodo de casi mil años, desde el
600 a.C. hasta el 400 d.C., y que fue traducido de planchas de
oro por José Smith con la ayuda del Urim y el Tumin”.3 Este
libro fue compilado y escrito en planchas de oro por Mormón
quien era un historiador y profeta. Al terminar sus escritos le
entregó la historia a su hijo Moroni quien agregándole algunas
palabras luego escondió dichas planchas en el 421 d.C.4 el 21 de

1
Ibid., 167,168.
2
Humberto Raúl Treiyer Blank, Religiones Comparadas (Puiggari, Entre Ríos,
AR: CAP, 1967), 186.
3
Daniel Scarone, “Los santos de los últimos días. Un estudio del
Mormonismo considerando una posible influencia del medio sobre su
doctrina” (Seminario Adventista Latinoamericano de Teología, 1984), 35.
4
Joseph H. Weston and Guido E. Smith, trad., ¡Estos Asombrosos Mormones!
(Salt Lake City, Utah, E.U.A.: Weston Publishing Company, 1950), 8.
14
LA PALABRA PERMANECE

septiembre de 1823, el mismo Moroni, que para este entonces


era un ser glorificado y resucitado le entregó las planchas a José
Smith para que las tradujera. Smith es considerado profeta y
fundador de este movimiento.1
Escritura Sagrada
Los mormones tienen sus libros canónicos o sagrados los
cuales llaman “obras maestras de la Iglesia”. Estos son: “la Biblia
(hasta donde es correcta la traducción), el Libro del Mormón,
Doctrinas y Convenios y la Perla de Gran Precio, que incluye los
Artículos de Fe. El libro del Mormón es considerado por sus
fieles como revelado por la voluntad de Dios a José Smith”. 2 No
consideran su credo como un código cerrado, ya que aceptan el
principio de la revelación continua el cual dice en el artículo 9
de la Declaración de Fe: “Creemos todo lo que Dios ha
revelado, todo lo que actualmente revela, y creemos que aún
revelará muchos grandes e importantes asuntos pertenecientes al
reino de Dios”.3 De alguna manera se detecta como dice
Scarone “un doble sentimiento hacia la Biblia”4 ya que en su
artículo 8 de la Declaración de Fe5 dice: “Creemos que la Biblia
1
José Smith, El Libro Del Mormón: Otro Testamento de Jesucristo (Salt Lake
City, Utah, E.U.A.: Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días,
1992), V.
2
Joseph H. Weston and Guido E. Smith, trad., ¡Estos Asombrosos Mormones!,
8.
3
James E. Talmage, Un Estudio de Los Artículos de Fe (Salt Lake City, Utah,
E.U.A.: Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 1952), 7.
4
Daniel Scarone, “Los santos de los últimos días,” 50.
5
Los artículos de fe de los mormones son considerados la declaración
oficial de fe y conducta adoptada en la conferencia general que tuvo lugar el
6 de octubre de 1890. Véase: James E. Talmage, Un Estudio de Los Artículos
de Fe, 7.
15
LA PALABRA PERMANECE

es la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente”.


Esta es una excepción que no se ve reflejada en sus otras fuentes
consideradas sagradas. También en el mismo artículo se dice
acerca del libro del Mormón: “Creemos que el Libro del
Mormón es la palabra de Dios”.
El principio de Sola Scriptura de la reforma protestante
no se percibe en sus creencias y afirmaciones. El mismo Smith
dijo: “Creo en la Biblia tal como se hallaba cuando salió de la
pluma de sus escritores originales. Los traductores ignorantes,
los escribas descuidados y los sacerdotes intrigantes y corruptos
han cometido muchos errores”.1 Y del libro del Mormón citó:
“Declaré a los hermanos que el Libro del Mormón era el más
correcto de todos los libros sobre la tierra, y la clave de nuestra
religión; y que un hombre se acercaría más a Dios por seguir sus
preceptos que los de cualquier otro libro”.2 La Biblia entonces
no es aceptada como única fuente de inspiración divina y su
canon lo conformarían otros escritos que acompañan a la Biblia
considerados también inspirados por Dios.
Conclusión Parcial
Las justificaciones anteriores dejan clara la posición de
cada una de las religiones en cuanto al carácter de su literatura
considerada sagrada. Las iglesias cristianas protestantes que
fundamentan los principios de la Reforma en cuanto a la
Palabra de Dios, sostienen que la Biblia es la única fuente de
inspiración divina. El Judaísmo coloca a la Misná junto con la
Torah al mismo nivel y las acepta con la misma autoridad. El

1
José Fielding Smith, Enseñanzas Del Profeta José Smith (Salt Lake City,
Utah, E.U.A.: Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 1969),
404.
2
Ibid., 264.
16
LA PALABRA PERMANECE

Islamismo aunque mantiene el carácter sagrado de la Biblia, es


superada y sustituida por el Corán, su libro sagrado y exaltado
por sobre cualquier otro libro sagrado. En el catolicismo es clara
la posición que tiene la Tradición junto a la Biblia y el elevado
rol ejercido por el Magisterio. Finalmente, el mormonismo
aunque pretende considerar la Biblia como fuente de autoridad,
es irrefutable la superioridad que el Libro del Mormón y los
demás escritos por Smith tienen sobre la Biblia.
Religiones Orientales
La religiones orientales también poseen su literatura
sagrada que ha sido coleccionada y transmitida por las diferentes
tradiciones y comunidades a los largo de los siglos. Debido a la
extensión restringida del presente artículo, nos abocaremos a
presentar una breve reseña histórica y la consideración de sus
escritos religiosos en tres grandes religiones orientales: el
hinduismo, el budismo y el confucianismo.
Hinduismo
El hinduismo es la más antigua de las religiones existentes
en la actualidad cuyos orígenes se remontan entre el 2.000 y el
1.500 AC.1 Desde aquel entonces y como todas las religiones
sus creencias se han ido desarrollando y diseminando.
Actualmente ocupa el tercer lugar del mundo por número de
miembros con 984.532.000 adherentes, la mayoría de ellos en
India. Su tasa de crecimiento es de 1.26 % anual.2 Aunque a

1
S. E. Frost, The Sacred Writings of the World’s Great Religions (Telegraph
Books, 1983), 9.
2
International Bulletin of Missionary Research, disponible en
http://www.internationalbulletin.org /issues/2015-01/2015-01-029-
table.html; Internet (consultada el 13 de enero de 2016).
17
LA PALABRA PERMANECE

diferencia del cristianismo, el budismo o el islam no practica el


proselitismo religioso.1
No es fácil describir al hinduismo. No tiene credo,
fundador, ni institución.2 No reconoce ninguna verdad final o
absoluta ni ninguna revelación. Sin embargo, el hinduismo
ortodoxo cree en la autoridad de las escrituras antiguas, los
Vedas, pero aún así existe diversidad en la expresión de la
adoración. Un hindú puede adorar muchos o ningún dios,
pueden asistir regularmente a un templo o ninguno. La única
obligación universal del hinduismo es vivir de acuerdo al sistema
de castas y confiar que al hacerlo así su próxima reencarnación
será feliz.3 La casta más alta es la de los brahmanes, compuesta
por los sacerdotes e intelectuales. La que le sigue en
importancia es la chatrias, integrada por gobernantes, políticos y
guerreros. El siguiente rango pertenece a vaishyas que son los
artesanos, comerciantes y agricultores. En cuarta posición se
ubica la casta de los shudras que son los obreros, campesinos,
siervos y la gente más pobre. Los dalitss o parias son una clase
tan baja que están fuera de las otras cuatro y les está prohibido
interactuar con las demás castas. Dentro de cada una de ellas
existen muchas subdivisiones, algunos calculan unas 2000
castas.4
Las más importantes de las escrituras hindúes son los
Vedas y las Épicas. Los Vedas fueron escritos alrededor del siglo

1
David Alan Brown, A Guide to Religions (Quezon City: New Day Publ.,
1994), 61.
2
Ibid., 63.
3
E. Luther Copeland, El Cristianismo y otras religiones (El Paso, Tex.: Casa
Bautista de Publicaciones, 1983), 38.
4
Frost, 9.
18
LA PALABRA PERMANECE

VIII AC. Sin embargo, mucho de sus escritos pueden haber


existido en forma de tradición oral desde tiempos antiguos. La
palabra Veda significa conocimiento. Estas escrituras son
consideradas como eternas y son la suprema autoridad para el
hinduismo.
Los Vedas son cuatro libros o colecciones. Cada uno de
ellos se dividen en cuatro secciones:
a. Los Mantras: himnos de adoración a los dioses.
b. Los Brahmanes: son explicaciones de los mantras.
Contienen descripciones detalladas de ritos sacrificiales.
c. Los Aranyakas: meditaciones.
d. Los Upanishads: conocidos como Vedanta, son
comentarios e interpretaciones filosóficas.1
El más antiguo y conocido, es el Rig Veda, una antología
de poesía religiosa compuesta por 1.028 himnos escritos en
sánscrito védico dirigidos a los dioses como Indra (dios de las
tempestades) y Angi (dios del fuego). Está organizado en 10
libros denominados Mandalas. El seguimiento de los Vedas
no implica obligatoriedad para los seguidores.
Las Épicas o poemas heroicos están compuestas por el
Mahabarata y el Ramayana. El primero incluye el Bhagavad
Gita (canto del Señor) que es reconocido como el más
importante documento escrito del hinduismo. Usualmente se
fecha hacia mediados del tercer siglo A.C. Consiste en 700
versos repartidos en 18 capítulos. Se cree que se debe a la
aportación de varios autores. Fue revelado por Krishna (el
Señor) a Arjuna en medio del campo de batalla de Kurukshetra.
Allí se le dio a Arjuna profundas, sublimes e inspiradas verdades

1
Ibid., 64.
19
LA PALABRA PERMANECE

espirituales, explicándole los más recónditos secretos del Yoga, el


Vedanta, el Bhakti y el Karma.1
En esta epopeya, Vishnú, en su 8 avatar (encarnación) se
encarna como Krishna y presenta sus doctrinas. Esta gran obra
poética ha ganado lectores por todo el mundo. Tan sagrado
consideran los hindús al Mahabharata, que creen que leyéndolo
"destruye todo pecado y crea virtudes". Al abrirse el
Mahabharata, se hace la afirmación de que el hecho de recitar
una sola estrofa es "suficiente para borrar mucho de lo malo". El
Gita (canción) es panentheístico. Brahma se manifiesta en todas
las cosas creadas, y todas las cosas tienden de nuevo a disolverse
en Brahma. “Es el pináculo de todas las cosas: el sol radiante de
luces, el órgano de los órganos del sentido, el intelecto de los
seres, el océano de las aguas, el Himalaya de las montaña, el
Ganges de los ríos. Él es también la esencia inherente de todo,
incluyendo el mal2
El Ramayana nos presenta al dios Vishnú, "el
preservador". En su 7º avatar (encarnación) aparece encarnado
como el príncipe Rama. La misión de Rama sobre la tierra era

1
El karma es un elemento esencial de la creencia religiosa hindú. “Significa
que lo que una persona es en el presente viene determinado por su
conducta en sus existencias anteriores y de igual modo, su comportamiento
en su vida actual determinará las condiciones de su próxima existencia”.
Trevor Ling, Las Grandes Religiones de Oriente Y Occidente (Istmo, Ediciones
S.A., 1972), 66.
2
Gerardo Sánchez Mielgo y José Luis Sierra Valentí, Desde la raíz:
presentación breve de los libros sagrados de las principales religiones, disponible en
http://www.todosuno.org/diaraiz5.htm; Internet (consultada el 13 de
enero de 2016).

20
LA PALABRA PERMANECE

salvar a la humanidad del mal, representado por el gobernante


de los gigantes, el rey Raván.
Según Miguel Ángel Barriola, en el hinduismo no se
necesita un Dios que sea autor de comunicaciones superiores,
dado que es más importante que sea una constante posibilidad
presente a que solamente haya ocurrido en el pasado. El autor lo
expresa de esta manera:
Así es como poseen un cuerpo de escritos inmutables, que
son los Vedas, pero también se da una fluidez y aceptación
de nuevos textos. Para los hindúes la religión en general
no es tanto una revelación a la que se accede mediante
algún tipo de fe subjetiva, cuanto, más bien, un esfuerzo
por desvelar los estratos y niveles más profundos del ser
humano, y entrar en contacto permanente con ellos. El
alma solitaria y activa es aquí el lugar donde nace la
religión. Creencias y conducta, ritos y ceremonias, dogma
y autoridad: todo recibe un lugar subordinado al arte del
autodescubrimiento personal y de relación, logrados
autónomamente, con lo divino. Lo que llamamos
momento revelatorio en una religión ha sido
tradicionalmente considerado algo muy débil, por no decir
inexistente, en el Hinduismo. Éste es básicamente una
búsqueda del Absoluto Dios, no en una idea intelectual,
ni en un principio moral, sino la más honda conciencia de
la que derivan ideas y normas morales. Es ésta una visión
humanista, que concibe la religión como el desarrollo
natural, aunque esforzado, de una vida auténticamente

21
LA PALABRA PERMANECE

humana... En esta exploración individualista radica el


sentido de la religión.1
Mahatma Gandhi aseveró “Mi creencia en las escrituras
hindúes no me exige aceptar todas sus palabras y versículos
como divinamente inspirados... Pero afirmo conocer y creer las
verdades de la enseñanza esencial de esas escrituras”.2 De este
modo, los escritos sagrados y su interpretación no eran
vinculantes para Gandhi, si las contradecían su razón o su
sentido moral.3
Ananda Coomaraswamy sostiene que ”cuando
consideramos el modo indio de concebir los Vedas como un
todo, encontramos implícita en la palabra «shruti» (oír) una
doctrina muy importante: que los Vedas son eternos y que los
libros sagrados son su expresión temporal. Esto no es una teoría
de revelación en sentido ordinario, dado que la audición de la
que se habla depende de la cualificación del oyente, y no de la
voluntad y activa manifestación de un dios”.4
Budismo
El budismo es una escisión del hinduismo y actualmente
es la cuarta religión en importancia del mundo con sus
520.002.000 millones de seguidores y una tasa de crecimiento

1
Miguel Ángel Barriola, En torno a la “Revelación e Inspiración” en los libros
sagrados de las diferentes religiones, disponible en
http://www.conocereisdeverdad.org/website/index.php?id=5772; Internet
(consultada el 13 de enero de 2016).
2
Robert Charles Zaehner, Hinduism (Oxford University Press, 1962), 171.
3
Ibid.
4
Ananda Coomaraswamy, The Dance of Shiva. Fourteen Indian Essays.
(Bombay, 1948), 23, 24.
22
LA PALABRA PERMANECE

de 0.94 % anual.1 Algunos autores dicen que es mejor definirla


como una filosofía, un sistema de ética o un modo de vida dado
que no puede haber religión donde no hay un dios. 2 A
diferencia del hinduísmo, el budismo tiene un fundador, Sidarta
Gautama, a menudo llamado Buda (“el iluminado”).3 Existen
muchos mitos y leyendas acerca de Buda y su vida (560-480 AC).
Nació en la frontera sur del actual Nepal en el seno de una
familia real. A los 29 años consciente del carácter doloroso de la
condición humana, decidió adoptar una vida ascética y
abandonó a su esposa y su hijo recién nacido. Siguió el consejo
de muchos maestros y adoptó formas extremas de austeridad,
especialmente ayunos por 6 años. Frustrado en su búsqueda de
felicidad, decidió adoptar una vida moderada y dedicarse a la
meditación.4 A los 35 años, en el curso de una prolongada
reflexión, “alcanzó el despertar...la realidad esencial,
fundamental, entrando en la paz de la extinción de las pasiones”
o estado nirvana.5 “Liberado de toda pasión, comprendió que se
encontraba por eso mismo, liberado de toda existencia, y por
tanto de todo dolor, y que no renacería ya nunca más”.6 Luego
de esta experiencia Buda predicó durante 45 años logrando

1
International Bulletin of Missionary Research, disponible en
http://www.internationalbulletin.org /issues/2015-01/2015-01-029-
table.html; Internet (consultada el 13 de enero de 2016).
2
“Budismo”, Edgar Royston Pike, Diccionario de religiones (Fondo De
Cultura Economica USA, 2001), 77.
3
Copeland, 59.
4
G. Widengren, Historia Religionum, Volume 2, Religions of the Present
(BRILL, 1971), 375.
5
Paul Poupard and Jacques Vidal, Diccionario de las religiones (Barcelona:
Herder, 1987), 230.
6
Ibid.
23
LA PALABRA PERMANECE

muchas conversiones de discípulos, tanto monjes como laicos.


La esencia del budismo es alcanzar el objetivo del llamado
nirvana a través de la conducta ética, entrenamiento de la mente
y la reflexión.1
Por alrededor de 5 siglos luego de la muerte del Buda, sus
seguidores memorizaron y recitaron sus enseñanzas. El Sangha
(la comunidad monacal budista) conservó oralmente las
enseñanzas del Buda, pese a que los indios tenían un idioma
escrito (en la tradición hindú, la pronunciación de las palabras
sagradas tenía un valor especial). El hecho de que la mayor parte
del canon estuviera en verso y utilizara locuciones corrientes
facilitaba la memorización.
Con el paso de los años y la irrupción de diferencias en la
religión, se hizo más grande la necesidad de poner por
escrito las enseñanzas del Buda. Las primeras escrituras
budistas se inscribieron en hojas de palmera poco después
del año 43 a. de C. en Ceilán”. Escritas en idioma pali, se
convirtieron en la base escrita del budismo theravada.2
Los textos sagrados del budismo están compuestos por el
Tripitaka que significa literalmente “tres cestos o canastas"
porque los manuscritos que contenía, inscritos sobre hojas secas
de palmera, se guardaban en tres cestos diferentes. También se
lo conoce como el Canon Pali. Es la colección de escrituras
budistas más importante del budismo theravada. Comprende
tres secciones o cestos:

1
Widengren, 272.
2
Sánchez Mielgo, Sierra Valentí, Desde la raíz: presentación breve de los libros
sagrados de las principales religiones, disponible en
http://www.todosuno.org/diaraiz5.htm; Internet (consultada el 13 de
enero de 2016).
24
LA PALABRA PERMANECE

1. Vinaya-pitaka: describe reglas y normas de la disciplina


budista para los monasterios.
2. Sutta-pitaka: o Cesto de Discursos, incluye la vida y la
enseñanza (dharma) de Buda. Esta colección de los
discursos o sermones, contiene el corazón de las
enseñanzas budistas. Siendo la parte más extensa, los
discursos o Suttas están divididos en 5 volúmenes o
Nikayas.
3. Abhidhamma Pitaka: Es un diccionario que define
términos religiosos y trata de distintos aspectos de la vida.1
El más difundido de los escritos budistas es el
Dhammapada constituído por una colección de 423
proverbios, la mayoría de dos versos, repartidas en 26
capítulos que recoge las enseñanzas de Buda durante los años
de su predicación. Es un pequeño libro recopilatorio de las
ideas más importantes del budismo. Sus enseñanzas están
orientadas a encontrar la sabiduría y espiritualidad como
camino de iluminación para vivir en el mundo transitorio. El
Dhammapada es muy apreciado en los países budistas, en que
ocupa en la vida religiosa del pueblo la misma posición
importante que la Bhagavad-Gita en las regiones hinduistas.
Se le considera la "joya de la literatura budista" y ha sido
traducido a numerosos idiomas de Europa y Asia. El
Dhammapada insiste ya en la idea ética, y muestra que hay
dos formas de abordarla: como persona sabia, que hace el
esfuerzo necesario para controlarse a sí mismo; y como
persona insensata, que no ve ninguna razón para controlar la
mente. El sabio llega a la felicidad y a la liberación, mientras

1
Marc Gellman and Thomas Hartman, Religión (Bogotá: Norma, 2003),
224-225..
25
LA PALABRA PERMANECE

que el insensato está abocado al sufrimiento y al ciclo


implacable de las reencarnaciones.1
El Siksha Samukhya presenta las palabras (sutras) de
Sidarta Gautama escritas por Santideva quien al igual que
Buda renunció al mundo. Otros libros de la corriente
mahayana budista son: El libro tibetano de los muertos,
Traducción de la palabra de Buda, Traducción de los tratados,
Sutra del loto y Sutra del corazón.
En el siglo II DC, los budistas de la línea mahayana
coleccionaron sus escritos en idioma sánscrito. Entre los trabajos
más importantes contenidos en el Tripitaka mahayana se está el
Loto Sutra. El tema del Loto Sufra es la salvación universal y la
budificación de sus creyentes. En el Asia Oriental, muchos
budistas creen que el Loto Sufra abraza y armoniza todo el
espectro del budismo.
Cabe destacar que Buda parece no haber pretendido una
revelación de alguna divinidad para luego comunicarla en forma
oral o escrita. En todo caso, sus discípulos recibieron sus
enseñanzas, fruto de sus meditaciones y las transmitieron como
un conocimiento especial. “El Budismo no se basa, pues, en
una revelación, sino en el esfuerzo de introspección personal y
en la sabiduría de Sidarta Gautama, que consiguió la
iluminación al comienzo de su carrera religiosa”.2

1
Sánchez Mielgo, Sierra Valentí, Desde la raíz: presentación breve de los libros
sagrados de las principales religiones, disponible en
http://www.todosuno.org/diaraiz5.htm; Internet (consultada el 13 de
enero de 2016).
2
Barriola, En torno a la “Revelación e Inspiración” en los libros sagrados de las
diferentes religiones, disponible en
26
LA PALABRA PERMANECE

De modo que en el budismo, la revelación no le llega a


Gautama desde el exterior, sino que sus escritos son el resultado
de su meditación y conocimiento y aunque los budistas los lean
como una revelación de su maestro, conllevan una gran
diferencia en relación por ejemplo los libros sagrados de las
religiones abrahámicas cuyo origen no pretende ser humano,
sino revelación divina.
Confucianismo
Confucio nació en el seno de una familia pobre en el año
551 AC. Su padre murió cuando él tenía trece años y desde
entonces tuvo que abrirse camino en la vida. Desde niño
mostró gran avidez por aprender.1 A los veinte años ya tenía su
propia escuela donde transmitía la sabiduría de los antiguos. Su
reputación creció y rápidamente atrajo a muchos seguidores.
Pasó los últimos 5 años de su vida compilando los grandes libros
de sabios y filósofos chinos y murió a los 72 años sin pretender
fundar una nueva religión. Los chinos nunca lo consideraron
un dios, sino que lo respetaron como un gran maestro. Con el
paso del tiempo se comenzaron a construir templos en su honor
y los mismos emperadores realizaban sacrificios dos veces al año
en su memoria.2 Con el paso del tiempo, gradualmente llegó a
ser una religión.

http://www.conocereisdeverdad.org/website/index.php?id=5772; Internet
(consultada el 13 de enero de 2016).
1
Herbert Hewitt Stroup, Founders of Living Religions (Philadelphia:
Westminster Press, 1974), 135.

2
David Alan Brown, A Guide to Religions (Quezon City: New Day Publ.,
1994), 90.
27
LA PALABRA PERMANECE

Algunos teólogos dudan en referirse al confusianismo


como una religión y prefieren describirlo como un sistema ético
humanista. Lo cierto es que este movimiento existía antes de
Confucio y Mencio en el colectivo religioso chino y a partir de
estos destacados pensadores, especialmente el primero, se logra
establecer en el norte de China.
En esta filosofía religiosa el Cielo tiene un papel
preponderante como dispensador de premios y castigos junto al
culto a los antepasados que es uno de los elementos distintivos
del confusianismo. Podría agregarse también el culto a los
dioses de la naturaleza y la interacción entre el Yang y Yin, que
se entienden a través de los contrastes: femenino masculino, frío
calor, luz y oscuridad, cielo y tierra. Como lo describe
Steininger:
El confusianismo no reconoce monjes, monjas o un
sacerdocio oficial… Y a pesar de que desde el siglo XII en
adelante los neoconfusianos, dirigidos por Chu Hsi,
atribuyeron especial importancia a la doctrina de que el
hombre era bueno y el Cielo era moral, nunca se exigió a
los confusianistas una confesipon de fe. Tampoco
hallamos en el confusianismo una actividad misionera, el
culto de las reliquias o amuletos, y sus mártires son muy
escasos.1
Del mismo modo que la Biblia en occidente, el canon
confucionista fue el elemento más influyente durante siglos en
en el mundo chino y el oriente asiático.2 Las escrituras

1
Hans Steininger, Historia Religionum, Religions of the Present, Volume 2 (Brill,
1971), 456.
2
Ibid., 464. Steininger reconoce que es “es cierto que el budismo y el
taoísmo tenían escritos canónicos. Pero en contraste con el confucianismo,
28
LA PALABRA PERMANECE

confucianas fueron grabadas muchas veces en piedra desde el


175 AC hasta el 837 DC. y alcanzaron una difusión mayor con
el advenimiento de la imprenta. El canon confuciano está
compuesto por dos colecciones. La primera son los Cinco
Clásicos (Wu Ching) :
1. Shu Ching, Canon de Documentos Históricos. Las
porciones más antiguas de este libro se remontan al año
1.000 AC.
2. Shih Ching, Canon de Poemas. Colección de
aproximadamente 300 poesías con contenido moral.
3. I Ching, Canon de Cambios. Probablemente el libro más
antiguo de adivinación de todo el mundo (aprox. 1000
AC).
4. Ch’un Ch’iu, Anales de Primavera y Otoño. Historia y
doctrina.
5. Li Ching, Canon de Ritual y Protocolo.
También está integrado por los Cuatro Libros (Ssu Shu)
que Steininger compara con la función del Nuevo
Testamento en el cristianismo.1
1. Lun Yü, Analecta o Sentencias Selectas. Citas de las
palabras del maestro.
2. Chung Yung, La Doctrina del Medio. Contiene muchos
elementos taoístas.
3. Ta Hsüeh, La Gran Sabiduría, aborda cuestiones relativas
al individuo en la sociedad.
4. Meng Tzu, Mencio. Contiene suplementos de las
enseñanzas confucianas escrito por Mencio entre 390 y
305 AC.

esta literatura exigía estudios especiales, ya que los no iniciados eran


incapaces de descifrar su lenguaje secreto”.
1
Ibid., 465-466.
29
LA PALABRA PERMANECE

La ética del confucianismo es el desarrollo de una persona


superior. Este concepto aparece 105 veces en el libro
Analecta.1 Sus escritos nunca pretendieron haber sido
revelados o inspirados de alguna forma sobrenatural.2 Sin
embargo, a lo largo de la historia ejercieron una gran
influencia en sus seguidores y continúan siendo relevantes
para aproximadamente 250.000.000 de personas.

Conclusión Parcial
Las religiones orientales y sus libros sagrados presentados
de ninguna manera pretende ser exhaustivo, sino que está
limitado por la extensión y propósito de la investigación. Solo
se abordaron tres grandes religiones que actualmente
representan las creencias de millones de personas.
En primer lugar en el caso del hinduismo, sus libros
sagrados (salvo excepciones) no tienen la pretensión de haber
sido compuestos por dioses ni por hombres inspirados. 3 Como
bien lo expresa Morales, “hay que tener en cuenta que la
categoría de ‘escritos sagrados’ es occidental y que el énfasis del
hinduismo no recae sobre la palabra canónica escrita, sino sobre
la palabra oída y recibida por tradición en una sucesión
ininterrumpida de maestro (guru) a discípulo”.4

1
Stroup, 152.
2
Frost, 92.
3
Richard Gombrich, El budismo theravada: historia social desde la antigua
Benarés hasta la moderna Colombo (Ediciones Cristiandad, 2002), 64.
4
José Morales, “Revelación y religiones,” disponible en,
http://arvo.net/filosofia-teologia-de-la-rel/ revelacion-y-religiones/gmx-
niv592-con12342.htm; Internet (consultada el 18 de enero de 2016).

30
LA PALABRA PERMANECE

En segundo lugar, el budismo como derivación del


hinduismo no se basa en una revelación, sino en el concepto de
“iluminación” personal y en la sabiduría de Sidarta Gautama.
Dado que el concepto teológico occidental de revelación implica
una comunicación del ser divino que se manifiesta al sujeto
receptor, los libros sagrados del budismo son reverenciados
como contenedores de la sabiduría de un hombre distinto que
encontró el camino y alcanzó el estado ideal (nirvana). Su
lectura por lo tanto representa una búsqueda de emular ese
hecho. En otras palabras, no hay un ser divino que comunique
en el sentido tradicional vertical, sino un inter pares que
transmite como emular su logro en una comunicación
horizontal.
En tercer lugar, presentamos al confucianismo como
representante de la religión china más antigua. De igual modo,
vimos que Confucio no pretendió una revelación sobrenatural
de sus escritos. Antes bien su trabajo fue principalmente el de
compilar las escrituras de los sabios antiguos y también plasmar
sus propios aportes. Tampoco se consideró un profeta ni
procuró que le tributasen culto. Sus escritos y su persona fueron
logrando devoción con el paso del tiempo.
En suma, al aproximarnos a estas notables religiones
orientales podemos concluir que sus escritos sagrados no
presentan una analogía con la Biblia y los conceptos de
revelación e inspiración. Antes bien, percibimos que si en algún
caso sus seguidores se encaminaron por esa senda, no fue por la
ambición de sus autores sino por la devoción a la sabiduría
ancestral que pareciera aumentar las figuras de sus fundadores
con el pasar del tiempo.

31
LA PALABRA PERMANECE

Conclusión General

La literatura sagrada antigua es una fuente invalorable de


información antropológica, teológica e histórica. En ella está
contenida buena parte del registro histórico y artístico de la
humanidad. Por otra parte refleja las tradiciones orales de
cientos de generaciones que trasmitieron su constructo
sapiencial. Más aún, en ella se expresa la devoción humana a lo
largo de la historia en la búsqueda incesante del Ser divino.
Como diría el poeta porteño Le Pera, “errante en las sombras te
busca y te nombra”. El rabino de Tarso lo expresó de la
siguiente manera en su discurso en el Areópago:
“Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los
hombres…para que busquen a Dios, si en alguna
manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente
no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él
vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de
vuestros propios poetas también han dicho: Porque
linaje suyo somos”. Hechos 17:26-28.
Surge entonces la necesidad de encontrar a ese Dios que
se revela e inspira los escritos sagrados para comunicarse con el
hombre. Y aquí tenemos dos caminos: Aceptar que todas son
revelaciones del ser divino expresadas en modos distintos
conforme la percibieron los diferentes escritores e igualmente
válidas más allá de sus diferencias. O establecer un modelo
coherente de revelación e inspiración que permita distinguir la
literatura mística de la verdadera revelación de Dios. Pero esa
tarea será abordada en otros trabajos de este curso.

32
LA PALABRA PERMANECE

El Establecimiento Del Canon Bíblico Y Su Desarrollo


Histórico
Douglas Reis- Eduardo M. Velardo

Millones de cristianos al derredor del mundo creen que Dios


se hay revelado a través de un libro, al cual consideran como santo
e inspirado por Dios. Y lo hacen bajo las críticas de los secularistas
o de los propios cristianos liberales. Pero, la Biblia, aunque se lo
crea inspirada, no ha venido de los cielos, como si fuera un
producto hecho en el vacío. En realidad, lo que llamamos Biblia es
una compilación de muchos escritores que a lo largo de los siglos
escribieron en distintos idiomas y diversos géneros literarios lo que
se tornaría en el libro más influente de la historia.
En este artículo, vamos a estudiar de forma panorámica,
como se estableció el canon bíblico. Por lo tanto, se abordará el
tema en dos secciones: la primera parte, cubrirá la formación del
canon del Antiguo Testamento y la segunda, abordará del mismo
modo el Nuevo Testamento. En las dos secciones, se enfocará las
siguientes partes: (a) historia de la preservación del texto y (b) la
aceptación final de los libros que componen el canon bíblico.

La Formación Del Canon Del Antiguo Testamento

Talmud señala, acerca de Israel, que antes que fuese hecho


“el pueblo del Libro”, se convirtió la Biblia en “el Libro del
pueblo”, contando su biografía desde el Edén hasta al período del
segundo templo.1 Aunque se puede cuestionar su cronología,

1
Shemaryahu Talmon, “The Crystallization of the ‘Canon of Hebrew
Scriptures’”, in D. Herbert, Emanuel Tov, The Bible as a Book: The Hebrew
33
LA PALABRA PERMANECE

todavía la idea básica es razonable: las Escrituras constituyeron el


medio para dar una identidad al pueblo de Israel. Por lo tanto,
veremos cómo ocurrió la preservación de los escritos bíblicos, que
fueron tan decisivos para la identidad del naciente pueblo.
Básicamente, por que fueron materiales perecibles, los
papiros usados en los autógrafos bíblicos debían ser copiados. Esa
tarea era hecha por escribas, que por más perfectamente que
copiaron, no lograron evitar que pequeños errores o
imperfecciones en diversos manuscritos producidos durante varios
siglos.1 Hoy, es posible agrupar los manuscritos por familias, es
decir, grupos de manuscritos de una determinada región, época o
copiado por cierta parte de la sociedad.
No que se refiere a los manuscritos antiguos, Archer habla de
dos tipos: pré-cristianos y post-cristianos. Entre los manuscritos pre-
cristianos más importantes tenemos aquellos encontrados en la
región de Qumran. Podemos dividir tales manuscritos en cuatro
familias: (1) proto masorética, de la cual deriva el texto de las
traducciones modernas; (2) Proto Septuaginta, o también conocida
como Vorlage (modelo anterior); (3) Proto Samaritana, formando la
base del Pentateuco Hebraico Samaritano; (4) y una familia neutra,
situada entre las tres citadas precedentemente.2
En lo que atañe a los manuscritos post-cristianos, se puede
mencionar: (1) Museo Británico Oriental 4445 copia del

Bible and the judean desert discoveries (London, UK: The British Library,
2002), 7.
1
Todos los fragmentos y manuscritos que tenemos de fuentes judías, con
pocas excepciones, son escritos con tipo conocido de caracteres, llamado
square script. Ernest Würthwein, The text of the Old Testament (trad.: Erroll F.
Rhodes; Grand Rapids, MI: Eardmans Publishng, 1995), 1.
2
Gleason L. Archer, Merece Confiança o Antigo Testamento? Panorama
de introdução (São Paulo, SP: Sociedade Religiosa Vida Nova, 1991) 4ª ed., 2ª
reimpressão, 40.

34
LA PALABRA PERMANECE

pentateuco de 850 d.C., en lo cual faltan partes de Deuteronomio


y de Génesis; (2) Manuscrito del Leningrado de los profetas
posteriores (916 d.C.) con puntuación babilónica; (3) Manuscrito
de Leningrado B-19ª, con todo el Antiguo Testamento, con fecha
de 1010 d.C., esta es una copia fiel de un manuscrito de 980 d.C.
(después perdido) – texto patrón para los estudiosos de hebreo; (4)
Pentateuco Samaritano descubierto en Damasco en 1616 d.C.
publicando la Biblia poliglota de Paris (1645).1
Además de los manuscritos, tenemos las antiguas versiones
impresas, siendo que destacamos: (1) La segunda Biblia rabínica, o
Bombergiana, publicada por Daniel Bomberg (1424-25), aún
referencia para el texto de Antiguo Testamento; (2) La edición de
Johann Heinrich Michaelis, un teólogo pietista, con un importante
aparato crítico; (3) Benjamin Kennicott publicó una edición con
un “compendio de colecciones de variantes muy útil hoy”; (4) G.B.
de Rossi, publicó solo una colección de variantes; (5) S. Baer y
Franz Delizch produjeron entre 1869 y 1895 una publicación con
los textos masoréticos de todo Antiguo Testamento (con excepción
de Éxodo, Números, Levítico y Deuteronomio); (6) Christian D.
Ginsburg publicó una edición de mucho valor para la Sociedad
bíblica británica y extranjera en 1926, con un amplio aparato
crítico. Hay otras versiones que se podría mencionar, producidas
en lo siglo XX.2
Hemos visto que hay un muy rico acervo de manuscritos y
ediciones críticas que sirven para garantizar que el Textus Receptus
sea confiable. Nos queda ahora saber quién tomó la decisión de
elegir cuales escritos se debían tomar cómo inspirados, para que
fuesen preservados y mantenidos hasta nuestro siglo.

1
Ib., 42-43.
2
Ernest Würthwein, The text of the Old Testament, 39-43.
35
LA PALABRA PERMANECE

La Aceptación Final De Los Escritos Del Canon Bíblico Del


AT

Según los griegos, canon se podía entender cómo un


conjunto de reglas para componer músicas o poesía, o también
instrucciones para ejecutar un determinado arte, incluso el
supremo arte del perfeccionamiento moral. 1 Sin embargo, en
alguno momento de la historia, hubo la necesidad de hacer
diferencia entre los libros inspirados y los libros comunes. Pero
solamente con Eusebio la palabra canon ganó el sentido actual.2
Es difícil rastrear “quién decidió qué libros debieran incluirse en
el AT”, pues hay “una falta de fuentes históricas”.3
Existe la creencia de que se decidió el canon en un
concilio realizado en Jamnia, donde había una escuela rabínica.
De hecho, esto se discutió allí, entre los años 70 hasta 135 d.C.
Todavía, en generaciones anteriores y posteriores hubo
discusiones como fue allí. Así, no es conclusivo que Jamnia sea
un marco decisivo para la formación del canon.4 Pero, es decir
de Donkor

Los autores (de las Escrituras) no debieron esperar a que su


obra pasara por el examen del tiempo para que se
reconociera su autoridad. Sus obras fueron reconocidas

1
Philip R. Davies, Scribes and Schools: The canonization of the Hebrew Scriptures
(Louisville, KE: Westminster John Knox Press, 1998), 7.
2
Gerald A. Klingbeil, “O texto e o cânon das Escrituras”, in George W. Reid,
Compreendendo as escrituras: uma abordagem adventista (Engenheiro Coelho, SP:
Unaspress, 2007), 93.
3
Kwabena Donkor, “¿Quién decidió qué libros deben incluirse en la Biblia?”, in
Gerald Pfandl, Interpretación de las Escrituras: Preguntas y respuestas bíblicas
(Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2012), 8.
4
Gerald A. Klingbeil, “O texto e o cânon das Escrituras”, 95.
36
LA PALABRA PERMANECE

como Escritura porque se creía que lo que dijeron y


escribieron era de Dios.1

Aunque los libros tenían autoridad per si, el reconocimiento


fue un proceso progresivo. Es mui comentada la cita del historiador
judío Flavius Josephus, que menciona que Israel tiene 22 libros en
los cuales creer. Posiblemente, Josephus tenía en mente la siguiente
organización del canon de AT:2
Una reconstrucción del canon según Flávius Josephus
Designación a su Lo que incluye
tiempo
Génesis Génesis
Éxodo Éxodo
Levítico Levítico
Números Números
Deuteronomio Deuteronomio
Josué Josué
Jueces Jueces y Rut
Samuel 1 y 2 Samuel
Reyes 1 y 2 Reyes
Crónicas 1 y 2 Crónicas

1
Kwabena Donkor, “¿Quién decidió qué libros deben incluirse en la Biblia, 9.
2
E. Earle Ellis, The Old Testament in Early Christianity: canon and Interpretation
in the light of modern research (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1991), 7.
37
LA PALABRA PERMANECE

Esdras-Nehemías Esdras y Nehemías


Ester Ester
Isaías Isaías
Jeremías Jeremías y Lamentaciones
Ezequiel Ezequiel
Daniel Daniel
Profetas Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás,
Miqueas, Nahúm, Habacuc,
Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías
Job Job
Salmos Salmos
Proverbios Proverbios
Cantares de los Cantares de los Cantares
Cantares
Eclesiastes Eclesiastes

Así, se puede creer que Josephus se apoyaba en una larga


tradición que tomaba la forma más específica de los libros que
eran recibidos como la confirmación por parte de la iglesia
cristiana. El legado del canon judío fue cuestionado más
adelante, en el concilio de Trento, en el siglo XVI, cuando los
libros llamados apócrifos fueron incluidos en el canon. Pero, en
los principios judíos y cristianos concordaban en que el canon
tenía los 39 libros que hasta hoy son los únicos que los
protestantes aceptan.
38
LA PALABRA PERMANECE

En resumen, se puede decir que tenemos un texto confiable y


cuya aceptación en el canon no se debió por factores externos,
sino por las características presentes en el propio texto
inspirado.

La Formación Del Canon Del Nuevo Testamento

Los descubrimientos de Qumrán en el Mar Muerto han


aportado numerosos datos nuevos sobre la historia de la Biblia
en los siglos del nacimiento y desarrollo del judaísmo y del
cristianismo. El Antiguo Testamento nos presenta un conjunto
de documentos inspirados, por lo que, son considerados regla o
norma como fue destacado en la sección anterior
correspondiente al canon del Antiguo Testamento. Por su parte,
los escritores neotestamentarios subyacen, por medio de “citas”,
“alusiones” y “ecos”, la proposición hermenéutica
veterotestamentaria.

La Historia De La Composición Del Canon Del Nuevo


Testamento
La historia de la composición del canon del Nuevo Testamento
difiere en complejidad de su equivalente del Antiguo
Testamento. Debido a la existencia de códices que brindaron
una enorme practicidad e innovación.1
“Gerald A. Klingbeil, bajo su punto de vista, propone que
cuando abordamos el surgimiento de un canon de la
iglesia del NT, es preciso que la evidencia fundamental
proceda del propio NT. El propio Jesús asienta su mensaje
sólidamente en la ley del AT, como puede verse en la

1
George W. Reid, Entender las Sagradas Escrituras, 1° ed. (Florida Oeste,
Buenos Aires: Casa Editora Sudamericana, 2010), 119.
39
LA PALABRA PERMANECE

famosa expresión ‘oísteis que fue dicho […], pero yo os


digo’ (Mat. 5.33-34, 38-39, 43-44). En Juan 10.35 Jesús va
más lejos cuando afirma que la Escritura no puede ser
‘quebrantada’, lo que lógicamente requeriría que tuviese
una autoridad vinculante. Otros escritos cristianos
primitivos utilizan los mandatos de Jesús para defender la
permanencia del vínculo conyugal (1Cor. 7.10-11).”1

En armonía con estos antecedentes, Elena G. de White dice: “El


Antiguo Testamento arroja luz sobre el Nuevo, y el Nuevo sobre
el Viejo. Cada uno de ellos es una revelación de la gloria de Dios
en Cristo. Ambos presentan verdades que revelarán
continuamente nuevas profundidades de significado para el
estudiante fervoroso”.2
Frente a otros escritos que pretendían instalarse en el seno de la
iglesia Clemente de Roma (siglo I d.C.) dijo: “Renunciemos a las
consideraciones ociosas y vanas, y volvámonos a la norma que
nos ha sido legada. (1 Clemente 7,2)”.
El Nuevo Testamento ha tenido una alta influencia en la cultura
de Occidente en relación a la de cualquier otro libro de la
antigüedad. En armonía con estos antecedentes, han proliferado
las copias de texto como ninguna otra obra del mundo clásico.3
Se conocen unos 5.000 manuscritos griegos del NT. En
términos específicos hay que añadir unos 10.000 manuscritos de
las distintas versiones antiguas y miles de citas contenidas en los
escritos de los Padres de la Iglesia. Todo este material
(manuscritos, versiones y citas) contiene un número de variantes

1
Ibid., 119.
2
La fe por la cual vivo, 14
3
Julio Trebolle Barrera, La Biblia Judía y la Biblia Cristiana, 2nd ed. (Madrid:
Editorial Trotta, S. A., 1993), 351.
40
LA PALABRA PERMANECE

calculado en una cifra entre las 150.000 y 250.000 o tal vez


mayor.1
La evidencia que se encuentra en los primeros Padres de la
iglesia sugiere que a finales del siglo I y comienzo del siglo II
d.C. existía una colección de documentos cristianos que gozaban
de un estatus normativo.2 En el contexto histórico del canon3, se
ha identificado determinados libros, que son los que la
contienen. Tales libros, que son la regla concreta, la norma para
los cristianos, son los libros canónicos.4 En este punto nos
recuerdan, Artola y Sánchez Caro, que:

1
Ibid.
2
George W. Reid, Entender las Sagradas Escrituras, 120.
3
“Etimológicamente, la palabra canon parece derivar del griego kanon, que a
su vez procedería de la raíz semita qnh, que significa caña de medir, regla o
plomada usada en la construcción (cf., p. ej., Ez 40,3.5-8; 41,8; 42,16.18-20).
De las tres veces que la palabra es usada en los Setenta, sólo en el texto de 1
Mac 7,21 tiene el sentido de medida, que ya había adquirido en el griego
profano, significando norma o regla de algo (p. ej., canon clásico de belleza).
Para san Pablo la palabra significa ya norma (cf. Gal 6,16; 2 Cor
10,13.15.16), y en el s. II se usa con el sentido de norma o criterio de la fe. La
aplicación del adjetivo canónico a los libros bíblicos se encuentra por primera
vez en el Concilio de Laodicea (ca. 360) (EB 8) y en la carta pascual 39 de san
Atanasio del año 367, mientras que la palabra canon en sentido de catálogo
de libros bíblicos reconocidos se comienza a usar en la Iglesia latina hacia
mediados del s. IV (cf. en EB 13-16). Así pues, la palabra canon aplicada a la
Biblia tiene un primer significado de norma de fe y de vida para los creyentes.
Esto es lo que a veces se describe como ‘canon en sentido activo’ y que puede
definirse también como la normatividad de la Sagrada Escritura: aquella
cualidad de la Escritura Sagrada por la que ésta se establece como norma,
regla, canon de la fe y de la vida del cristiano.” Antonio M. Artola y José
Manuel Sánchez Caro, Biblia y Palabra de Dios (Navarra, España: Verbo
Divino, 1989), 61.
4
Ibid.
41
LA PALABRA PERMANECE

“Los libros canónicos o canon de la Biblia en este sentido


pueden describirse como la colección de libros del AT y
NT recogidos por la Santa Madre Iglesia, porque, escritos
bajo la inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios como
autor y como tales se le han entregado a la misma Iglesia
(DV 11). Como veremos, la lista de los libros canónicos de
la Biblia ha sido determinada de manera diferente según
las distintas confesiones judías y cristianas, interviniendo
en este proceso muchos y diferentes factores.”1

George y Grelot se inclinan hacia que no existe una fecha fija


que determine la transferencia de la tradición apostólica a la
tradición eclesiástica. En este caso, fue de manera imperceptible,
ya en vida de los apóstoles. Estos a través de la predicación
evangélica a los misioneros, y la responsabilidad de las iglesias y
sus líderes.2 Pues bien, tres hechos principales entre otros
demuestran que desde mediados del siglo II existía un conjunto
literario, como el prototipo del Nuevo Testamento y que
comprendía de forma equivalente: los cuatro evangelios, los
Hechos de los apóstoles, las trece cartas de Pablo, 1 Pedro y
1Juan. Estos tres hechos son:3 (1) La iniciativa de Marción (+
hacia el año 160), formó un Nuevo Testamento, ya que no
retuvo más que a Lucas, y solamente diez cartas de Pablo,
corrigiéndolo según sus propias ideas, (2) El Diatessaron de
Taczano (hacia el 120, + sin duda a finales del siglo II) que, a
partir de los cuatro evangelios, compuso “el evangelio a través de
los cuatro” (to dia tessaron euangellon). Traducida del griego al
siríaco hacia el año 172, esta obra original fue adoptada como
1
Ibid., 65.
2
Agustín George y Pierre Grelot, Introducción a la Biblia: Introducción crítica al
Nuevo Testamento, vol. 2 (Barcelona, España: Editorial Herder, 1982), 507.
3
André Paul, La inspiración y el canon de las Escrituras: Historia y teología, vol.
49, Cuadernos bíblicos (Navarra, España: Editorial Verbo Divino, 1985), 42.
42
LA PALABRA PERMANECE

texto oficial por las iglesias de la región de Edesa, (3) El canon


de Muratori: precioso documento descubierto en Milán en
1740, que atestigua de los libros recibidos oficialmente por la
iglesia de Roma hacia 180-190.1
Este hecho ha sido un factor detonante en la selección del
canon. Pasaron tres siglos en la Iglesia hasta el Concilio de Nicea
para la institución de la palabra “canon” en este sentido bíblico
y fue Atanasio (+373), uno de los primeros testigos del uso
específico de la palabra. Sin embargo, pasaron varios siglos más
para que, respondiendo a los asaltos culturales del renacimiento
y a las rupturas doctrinales de la reforma, el concilio de Trento
propusiera una definición dogmática del canon de la Escrituras.2
En armonía con lo que se ha presentado hasta aquí puede
decirse que hubo dos etapas de experiencia en la formación
práctica de los libros del canon del NT. La primera etapa se
sostuvo a través del uso litúrgico y doctrinal durante los siglos I y
II, y la segunda etapa abarcó la constitución y definición en los
siglos III y V para luego proseguir en los siglos XV y XVI3.

Validación De Los Escritos Neotestamentarios


Para definir criterios válidos para el proceso de canonicidad no
ha de ser trabajo fácil. En este punto, recuerda Gerald A.
Klingbeil, que la erudición moderna pone un énfasis
considerable en el factor sociológico, por el que la comunidad
religiosa determina, hasta cierto punto, que es santo y
normativo.4

1
Ibid.
2
Ibid., 49:39.
3
Antonio M. Artola y José Manuel Sánchez Caro, Biblia y Palabra de Dios
(Navarra, España: Verbo Divino, 1989), 94–102.
4
George W. Reid, Entender las Sagradas Escrituras, 125.
43
LA PALABRA PERMANECE

Los Escritos neotestamentarios se escribieron en la segunda


mitad del siglo I, en un período aproximado de unos cincuenta
años. Las comunidades fueron redactando lo oído por Jesús y
sus apóstoles. Las posibilidades de conseguir los autógrafos
originales eran poco probable pero más tarde surgen las
colecciones de copias más cercanas a las originales. Por otro
lado, las Escrituras dan testimonio de sí misma desde lo
registrado en 2Ped. 3.15, donde Pedro hace referencia a Pablo y
sus escritos como lectura normativa usada por la iglesia.1
Es el apóstol Pablo quién desarrolla el concepto de inspiración
de las Escrituras al incluir el canon del Antiguo Testamento, al
registrar los textos de 2ª Tim. 3.16; Heb. 1.1-2. Como pareciera
evidente de la lectura de 2ª Ped. 1.21, confirma que los textos no
son de factura humana sino de inspiración Divina. Por su parte,
Lucas en la introducción del evangelio que lleva su nombre
(Luc. 1.1-4) hace referencia a la necesidad imperiosa de generar
unos escritos normativos de los actos, dichos y mensajes de
Jesús. La iglesia primitiva incluyo pronto otros escritos que
consideraban fidedignos.2
La Iglesia, por tanto, no crea su canon, sino que declara como
tal a aquellos libros en los que ha descubierto la Palabra
normativa de Dios.3 Es así que, la Biblia no sólo contiene, sino
es la Palabra de Dios. La equivalencia del mensaje del profeta y
el mensaje divino se registra con frecuencia. En tal sentido, el

1
Antonio M. Artola y José Manuel Sánchez Caro, Biblia y Palabra de Dios, 95.
2
George W. Reid, 120.
3
Antonio M. Artola y José Manuel Sánchez Caro, 65.
44
LA PALABRA PERMANECE

Nuevo Testamento un “así está escrito” es igual a “Dios dice”


como en Heb. 1.5-13.1
Con relación a esto último, la terminología católica, llama a
unos libros “protocanonicos”, es decir que han sido aceptados
como canónicos desde siempre y sin discusión; mientras que se
denominan libros “deuterocanónicos” aquellos libros canónicos
sobre cuya canonicidad se ha discutido alguna vez. Entre los
católicos son libros plenamente canónicos, aunque algunos de
ellos hayan sido añadidos definitivamente al canon en época
tardía. Entre los protestantes y ortodoxos, estos libros a veces no
se aceptan como canónicos y son denominados “apócrifos”.2
Orígenes (185-253) dice “La Iglesia tiene cuatro evangelios, los
herejes muchísimos…” (Hom. I in Luc., PG 13,1802) y
comentarios muy semejantes se encuentran en Papías de
Hierápolis o Clemente de Alejandría (cfr Eusebio de Cesarea,
Historia Eclesiástica, 3, 39,15; 6, 14, 5-7). Según lo expresó
Martín Lutero, “las escrituras son su propia luz”. Debido a la
unidad subyacente entre las diversas partes de la Escritura, una
porción de la Escritura interpreta a la otra siendo esta la clave
para comprender textos relacionados.3

La Aceptación Final De Los Escritos Del Canon Bíblico Del


NT
Los libros del Nuevo Testamento fueron escritos unos 14 siglos
antes de la invención de la imprenta en el mundo occidental. El
método usado durante largos siglos, para copiar los textos de la
Biblia ha sido a mano. Es posible que ninguna de las copias

1
Richard M. Davidson. “Interpretación Bíblica”, en Tratado de teología
Adventista del Séptimo Día. George W. Reid ed.; (Florida, Buenos Aires:
Asociación Casa Editora Sudamericana, 2009), 73-74.
2
George W. Reid, Entender las Sagradas Escrituras, 120.
3
Richard M. Davidson. “Interpretación Bíblica”, 75.
45
LA PALABRA PERMANECE

existentes fuera hecha de los escritos originales, sino de otras


copias; y en el proceso de recopiado se filtraron algunos errores
de copia de algunos manuscritos posteriores a La Biblia.1
Hubo algunas posibles dificultades o barreras en la transmisión
de los textos, debido a la comunicación entre las comunidades
su cultura y ubicación geográfica. Otra variable pudo ser que
algunos mensajes fuero dirigidos de manera personal o a una
determinada comunidad. También, circulaban ejemplares de
textos apócrifos utilizados por sectas heréticas, por lo que la
cautela ganaba su espacio, frente al vacío existente por la falta de
definición oficial, hasta que llegó y por último los escritos con
doctrina sospechosa: Santiago (fe sin obras, muerta) parecía
contradecir a Romanos (Salvación: fe en Cristo).
Para que existiera definitivamente en el cristianismo un canon
bíblico, fue necesario que estuviera acabada la Biblia, con la
articulación necesaria entre los escritos veterotestamentarios y
los neotestamentarios.2 Concretamente los textos fueron
considerados para la aprobación desde tres aspectos: (1)
Externos: Apostolicidad, antigüedad, aprobación apostólica,
ortodoxia; (2) Eclesiales: la recepción en las comunidades, uso
litúrgico, aprobado por la autoridad eclesiástica e; (3) Internos:
ofrecidos por el libro.
Los manuscritos unciales3 más importantes, con indicación del
tipo de texto, son los siguientes: (1) Códice Sinaítico (S), escrito

1
Francis D. Nichol, Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, vol. 5 (Boise,
Indaho: Publicaciones Interamericanas, 1978), 110.
2
André Paul, La inspiración y el canon de las Escrituras: Historia y teología, 49:41.
3
“Reciben la denominación de unciales los manuscritos escritos en
pergamino con un tipo de letra derivado de las mayúsculas utilizadas en las
inscripciones (cf. p. 112). Hasta el s. ix los caracteres unciales fueron los
únicos utilizados en los manuscritos del NT. Se siguieron utilizando por
46
LA PALABRA PERMANECE

en la primera mitad del s. IV; (2) Códice Alejandrino (en el


Museo Británico), de comienzos del s. V, (3) Códice Vaticano
(en la Biblioteca Vaticana), de comienzos del s. IV; (4) Efrén
rescripto o códice palimpsesto de S. Efrén (París), de comienzos
del s. V, (5) Codex Bezae (Cambridge). Es un códice greco-
latino, el más antiguo de los códices bilingües conservados.
Procede del s. V o VI; (6) Códice Claromontano, del s. VI; (7)
Codex Purpureus Petropolitanus (San Petersburgo), cuya
característica más sobresaliente es el lujoso formato del códice,
que da nombre al mismo; (8) Codex Zacynthius (de la isla griega
de Zante). Se encuentra en un palimpsesto del s. VIII (o VI?)1.
Del mismo modo existen manuscritos en caracteres minúsculos2
que reciben la denominación de minúsculos los manuscritos
escritos en caracteres cursivos o minúsculos. Su período de
difusión alcanza desde el siglo IX hasta la invención de la
imprenta.
El texto impreso del Nuevo Testamento el textus receptus, tras la
invención de la imprenta y durante bastantes años sólo se
imprimió textos latinos. Los primeros textos griegos del NT que
pasaron a la imprenta fueron el Magníficat y el Benedictas,
impresos junto a un Salterio en griego en el año 1481 en Milán.3

algún tiempo en la copia de leccionarios. Han llegado hasta nosotros 268


manuscritos unciales del NT”. Julio Trebolle Barrera, La Biblia Judía y la
Biblia Cristiana, 360.
1
Ibid., 361. Para directrices específicas para la interpretación de las Escrituras
ver: Richard M. Davidson. “Interpretación Bíblica”, en Tratado de teología
Adventista del Séptimo Día. George W. Reid ed.; (Florida, Buenos Aires:
Asociación Casa Editora Sudamericana, 2009), 79-100.
2
Como en el caso de los unciales, los minúsculos más antiguos están escritos
con mayor cuidado y con menor ornato externo. Se conocen hoy 2.792
manuscritos minúsculos, designados con un número arábigo. Ibid., 362.
3
Ibid., 353.
47
LA PALABRA PERMANECE

La primera edición impresa del texto griego del NT fue la


llevada a cabo en la Políglota Complutense. No es posible
determinar con exactitud cuáles fueron los manuscritos que se
utilizaron para realizar esta edición. Se sabe que algunos
(antiquissima et emendatissima) fueron enviados de Roma
expresamente. Los editores corrigieron en ocasiones el texto
griego a partir del texto latino de la Vulgata. Tal es el caso del
llamado comma joanneum (1 Jn 5,7-8).1
Tablas que ilustran el uso de los escritos canónicos del Nuevo
Testamento por los primeros Padres de la iglesia2.
Padre de la Fecha Escritos Canónicos del NT
Iglesia

Clemente Hechos (?), Romanos, 1 Corintios, Efesios, Tito,


de Roma c. 60 -100 Hebreos, 1 Pedro.

Ignacio Fallecido Alusión a Mateo, Lucas, Juan, Romanos, 1 y 2


c. 107 Corintios, Gálatas, Efesios, 1 y 2 Timoteo

Policarpo Marcos, Juan, Hechos, Romanos, 1 y 2 Corintios,


c. 70 - 160 Gálatas, Efesios, Filipenses, 2 Tesalonicenses, 1
y 2 Timoteo, Hebreos , 1 Pedro.
Mateo, Marcos (?), Lucas, Juan, Hechos,
Justino Mártir c. 100 - 165 Romanos, 1 Corintios, Gálatas, Efesios,
Colosenses, Hebreos, 1 Pedro.
Lucas, Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas,
Marción c. 140 d.C. Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2
Tesalonicenses, Filemón.
Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, Romanos, 1
y 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses,
Ireneo c. 150 - 220 Colosenses, 1 y 2 Tesalonicenses, 1 y 2 Timoteo,
Tito, Hebreos, Santiago, 1 y 2 Pedro, 1 y 2 Juan,
[Judas se cuestionaba], Apocalipsis.
Canon Lucas, Juan, Hechos, 1 y 2 Corintios, Gálatas,
Muratoriano c. 190 d.C. Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2
Tesalonicenses, Romanos, Filemón, Tito, 1 y 2
Timoteo, 1 y 2 Juan, Judas , Apocalipsis.

1
Ibid. Para mayor información sobre las versiones antiguas de la biblia:
antiguo y nuevo testamento ver: Ibid., 367-376.
2
George W. Reid, Entender las Sagradas Escrituras, 120 – 121.
48
LA PALABRA PERMANECE

Padre de la Fecha Escritos Canónicos del NT


Iglesia
Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, Romanos,
Clemente de c. 155 -220 1ª y 2ª Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses,
Alejandría Colosenses, 1ª y 2ª Tesalonicenses, Tito, 1ª
Pedro, 1ª Juan, Judas, Apocalipsis.
Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, Romanos,
1ª y 2ª Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses,
Tertuliano c. 160 - 220 Colosenses, 1ª y 2ª Tesalonicenses, 1ª y 2ª
Timoteo, Hebreos, Tito, 1ª Pedro, 1ª y 2ª Juan,
Judas, Apocalipsis.
Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, Romanos,
1ª y 2ª Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses,
Hipólito c. 170 - 235 Colosenses, 1ª y 2ª Tesalonicenses, 1ª y 2ª
Timoteo, Tito, 1ª Pedro, 1ª Juan, Judas,
Apocalipsis.
Tras viajar extensamente, publicó hacia 230
d.C., una lista exhaustiva de escritos del NT que
era aceptados universalmente: Mateo, Marcos,
Lucas, Juan, Hechos, Romanos, 1ª y 2ª
Orígenes c. 185 - 254 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses,
Colosenses, 1ª y 2ª Tesalonicenses, 1ª y 2ª
Timoteo, Tito, 1ª Pedro, 1ª Juan, Apocalipsis.
Los libros que eran objeto de disputa: Hebreos,
2ª Pedro, 2ª y 3ª Juan, Santiago, Judas.
Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, Romanos,
Eusebio de c. 260 - 340 1ª y 2ª Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses,
Cesarea Colosenses, 1ª y 2ª Tesalonicenses, 1ª y 2ª
Timoteo, Tito, 1ª Pedro, 1ª Juan, Apocalipsis.
Atanasio c. 296 - 373 Obispo de Alejandría y primero en incluir los 27
libros del NT en su canon.

“Factores adicionales incluyentes a la hora de la selección


de los textos: (1) el origen profético; (2) la autoría (es decir,
el autor tenía que ser conocido); (3) en el caso del NT, la
apostolicidad; (4) la antigüedad; (5) la ortodoxia (es decir,

49
LA PALABRA PERMANECE

la congruencia con lo que ya había sido revelado); y (6) la


inspiración.”1

Adolf Deissmann puso de relieve la importancia del estudio de


los papiros en orden al conocimiento de la lengua koiné, así
como de las costumbres y de la vida ordinaria en la época
helenística y romana. Hasta el siglo XIX sólo se conocían 9
papiros del NT y para fines del siglo XX eran 88 los papiros
catalogados, incluyendo otras literaturas que no revisten interés
para la historia y crítica del texto. Los papiros abarcan un 40%
del texto del NT. Proceden en su totalidad de Egipto y allí
fueron también copiados.2
Las iglesias de las regiones de Galia Meridional, Alejandría, Asia
Menor, Palestina, Siria y Antioquía estuvieron involucradas en
el uso y formación de los textos neotestamentarios. Tras viajar
extensamente, Orígenes publicó, hacia 230 d.C., una lista
exhaustiva de escritos del Nuevo Testamento que eran aceptados
universalmente que luego continuaría Atanasio el Obispo de
Alejandría al ser el primero en incluir los 27 libros del NT en su
canon.3

1
Ibid., 127.
2
Julio Trebolle Barrera, La Biblia Judía y la Biblia Cristiana, 359. Por su
antigüedad los papiros tienen una importancia enorme para la crítica del
texto neotestamentario. Los fragmentos conservados son, sin embargo, en
muchos casos demasiado pequeños o apenas utilizables. Las dos colecciones
de papiros más famosas: Chester Beatty (P4547, actualmente en Dublín);
Martin Bodmer (P66, P72, P74, P75, en Ginebra). Ibid.. Para mayor
información sobre la Biblia como libro de fe ver Julio Trebolle Barrera, La
Biblia Judía y la Biblia Cristiana, 2nd ed. (Madrid: Editorial Trotta, S. A.,
1993), 139 – 161.
3
George W. Reid, Entender las Sagradas Escrituras, 121.
50
LA PALABRA PERMANECE

Conclusión
A modo de conclusión, creemos que el Antiguo y Nuevo
Testamento conforman el canon Bíblico normado por la
voluntad Divina. Cómo ya hemos notado anteriormente, los
escritores bíblicos han sido inspirados a través del Espíritu Santo
a través de distintos seres humanos en diferentes períodos y
contextos históricos. Como pareciera evidente, Dios ha
preservado y transmitido su Palabra escrita. El plan de salvación
ha tenido su protección en búsqueda de alcanzar a la raza caída.
Cómo así lo expresara la escritora cristiana Elena G. de White:
“Pero la Biblia, con sus verdades de origen divino expresadas en
el idioma de los hombres, es una unión de lo divino y lo
humano”1. Finalmente, dejamos otro pensamiento de la misma
autora que describe también el pensamiento de los autores del
presente artículo.
“Este Libro Santo ha resistido los ataques de Satanás,
quien se ha unido con los impíos para envolver todo lo
que es de carácter divino con nubes y oscuridad. Pero el
Señor ha preservado este Libro Santo en su forma actual
mediante su propio poder milagroso como un mapa o
derrotero para la familia humana a fin de señalarnos el
camino al cielo”.2

1
Elena G. de White, El Conflicto de los Siglos, 1st ed. (Florida, Buenos Aires:
Asociación Casa Editora Sudamericana, 1993), 8.
2
Elena G. de White, Mensajes Selectos, vol. 1 (Florida, Estados Unidos de N.
A.: Asociación Publicadora Interamericana, 1966), 17.
51
LA PALABRA PERMANECE

Biblia y Tradición
Daniel Vergara y David Alvez

En el siguiente ensayo se estudiaran brevemente la


relación entre la Biblia y la tradición en tres grupos religiosos
diferentes. Nos referimos a la Iglesia Católica Apostólica
Romana, a las iglesias evangélicas (como conjunto) y a la iglesia
Adventista del Séptimo Día.
Se presentarán brevemente las posturas respecto de la
autoridad de la Biblia y la tradición en los dos primeros grupos
mencionados, y seguidamente la postura adventista, con un
breve estudio de lo que la Biblia y algunos autores adventistas
tienen para decir.

La Biblia, una breve presentación


La palabra Biblia (gr biblia) es el plural de librito (gr
biblion), por ende, Biblia significa libritos. De allí que se la
denomina como una biblioteca de libros pequeños. Es el
compendio de libros y cartas de escritores considerados como
inspirados por Dios. En la misma Biblia se usa la expresión “las
escrituras” para referirse a los escritos de los profetas. Por lo
tanto esta frase, o aún algunas similares, son consideradas como
un sinónimo de Biblia. Los propios escritores de la Biblia se
refieren a los escritos inspirados como “las escrituras”. Cf. Juan
5:39; Romanos 15:4; 2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 3:16.
La Biblia está compuesta por 39 libros del llamado
Antiguo Testamento, y 27 libros del Nuevo Testamento. Es
considerada por muchos como la autoritativa “palabra de Dios”.
Para otros, es un libro complejo, antiguo, desde el cual se
pueden extraer lecciones morales o religiosas. Para ello
proponen complejos abordajes eruditos, con presupuestos y
herramientas científicas, difíciles de entender para el lector
común.
52
LA PALABRA PERMANECE

Breve Definición De Tradición


Existen varias definiciones del concepto tradición, “en la
teología cristiana es un cuerpo de doctrinas, prácticas y
experiencias reveladas por Dios y entregadas por él a su pueblo
por boca o mediante los escritos de sus profetas y apóstoles,
identificadas con las Escrituras”1. En su significado etimológico
es la “acción de entregar o transmitir, pero se acomoda al objeto
entregado o transmitido”2.
Yendo a las fuentes originales esta palabra viene del
“([gr.] parádosis, [lat.] traditio y significa la revelación hecha por
Dios y entregada por Él a su pueblo fiel a través de la boca de
sus profetas y apóstoles” (Oxford Dictionary of the Christian Church
[1983], 1.388)”3. Otra fuente destaca que “Este término se deriva
del lat. tradere, que significa “trasmitir”4, “pasar a”, siempre con
la idea de costumbres, doctrinas o pensamientos,5 antiguos que
pasan, oralmente6, de generación a generación”7.
1
Aldo D. Orrego, ed., Tratado de Teología Adventista del Séptimo Día (Florida,
Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2009), XXV.
2
Antonio Vargas y S. J. Machuca, Escritura, tradición e iglesia como reglas de fe
(Granada: Facultad de Teología, 1967), 157.
3
Siegfried H. Horn, «Tradición», ed. Aldo D. Orrego, trad. Rolando A. Itin y
Gastón Clouzet, Diccionario Bíblico Adventista del Séptimo Día (Florida, Buenos
Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1995), 1173; Citado en,
Orrego, Tratado de Teología Adventista del Séptimo Día, 55.
4
Según D. J. V. Lane tradición es «Aquello que se transmite, particularmente
enseñanzas transmitidas por un maestro a sus discípulos». J. D. Douglas y
David R. Powell, eds., «Tradición», Nuevo Diccionario Bíblico (Colombia:
Ediciones Certeza, 1991), 1380.
5
Alfonso Lockward, Nuevo Diccionario de la Biblia (Miami: Editorial Unilit,
1999), 1032.
6
ver Tradición oral. Todo aquello que es transmitido «de generación a
generación en el lenguaje hablado». de Andrade, Claudionor Correa,
«Diccionario teológico: Con un Suplemento Biográfico de los grandes
Teólogos y Pensadores» (Miami, Florida: Patmos, 2002).
7
Ibid.
53
LA PALABRA PERMANECE

Según Lengsfeld: “No es la revelación misma, sino


precisamente un enunciado, un discurso, una palabra humana
sobre la revelación divina.”1 Refiriéndose a Jesús menciona que
“el objeto y portador de la tradición divina son una misma cosa:
el Dios-Hombre, Jesucristo.”2

Relación Biblia-Tradición En El Mundo Católico

La tradición juega un papel muy importante en el


mundo católico no solo en el pasado sino que en el presente
también. Ya a muy temprana edad con Irineo y Tertuliano se
intentó “explicitar el concepto de los verdaderos transmisores
del kerigma, es decir, los apóstoles, porque mediante la
imposición de manos hicieron a sus sucesores los transmisores
garantizados de la verdadera y correcta tradición”3. Existía una
clara lucha o disputa entre el mundo católico y el protestante
para ello el mundo católico debía luchar “con armas bien
probadas y deparar a los fieles unas normas bien claras para la
lucha, en cuanto a las doctrinas y su distinción en la revuelta
época de la reforma”.4
Es singular el aporte de Basilio el Grande (c.329/330-
379) para la historia y formación de la iglesia católica. Sostuvo
que las “tradiciones no escritas de origen apostólico, no
encontradas en las Escrituras pero preservadas en la iglesia,
podían aceptarse como autoridad divina. Otra tendencia fue
atribuir autoridad especial a los escritos de los Padres de la

1
Lengsfeld Peter, Tradición, Escritura e Iglesia en el diálogo ecuménico, trad. José
Cosgaya Osa, 1.a ed. (Madrid: Ediciones FAX, 1967), 80-81.
2
Ibid., 84.
3
ver Tradición. Vito Mancuso y Luciano Pacomio, eds., «Tradición», trad.
Alfonso Ortíz García, Diccionario teológico enciclopédico (Estella (Navarra),
España: Verbo Divino, 1995), 987-988.
4
Peter, Tradición, Escritura e Iglesia, 150.
54
LA PALABRA PERMANECE

Iglesia”1. Existían tres interpretaciones teológicas posibles


respecto a la tradición; “a) La teoría de las dos fuentes2… b) La
teoría de la suficiencia de la Escritura3… y c) La teoría de la
suficiencia relativa de las Escrituras”4.

Concilio de Trento y Vaticano I

Para combatir los errores que se apoyaban en la


Escritura, ya en el concilio de Trento (1545-1563) se “recuerda
que pertenece a la Iglesia juzgar del sentido y de la
interpretación verdadera y que nadie se puede oponer al
‘consentimiento unánime de los Padres’”5.
A partir del concilio donde redefinió su posición,
tratando de responder o reaccionar frente a los protestantes a
cerca de la sola scriptura de Lutero quien sostuvo que:
la tradición apostólica incluía tanto la Escritura como la
tradición transmitida por la iglesia. En 1546 el Concilio
promulgó el “Decreto concerniente a las Escrituras
canónicas”, el cual afirmaba que el evangelio de antaño
prometido a través de los profetas en las Santas Escrituras

1
Orrego, Tratado de Teología Adventista del Séptimo Día, 55.
2
Hace una diferencia entre la Biblia o las Escrituras y la tradición como dos
fuentes distintas, a través de las cuales llevan la revelación. Vargas y Machuca,
Escritura, tradición e iglesia como reglas de fe, 4-5 La teología postridentina,
denominada por su afán antiprotestante, ha hecho de la Escritura y la
Tradición dos fuentes, que se reparten dicotómicamente la transmisión del
Evangelio.
3
Propone que la Biblia tiene en sí todo lo suficiente para la revelación y no
necesita de la tradición. ver también, ibíd., 7.
4
Esta teoría une las dos anteriores como una sola «mientras que la Escritura
contiene la substancia de las verdades reveladas, su plenitud le viene de la
tradición». Ibíd., 7.
5
Stéphane Aulard, Palabra de Dios y Exégesis (Estella (Navarra), España: Verbo
Divino, 1992), 45.
55
LA PALABRA PERMANECE

fue promulgado por el Señor Jesucristo, y que por orden


suya fue predicado por sus apóstoles a toda criatura “como
la fuente de toda verdad salvadora y de instrucción en
materia de moral”. Sin embargo, “esta verdad e
instrucción están contenidas en los libros escritos y en las
tradiciones no escritas”. Por tanto, el AT y el NT, como
también las tradiciones relacionadas con la fe y la moral,
deben recibirse y venerarse con iguales sentimientos de
piedad1.
En el mismo concilio en 1546 se toma la siguiente
postura:
nadie, en las materias de fe y de costumbres que forman
parte del edificio de la doctrina Cristiana, debe atreverse,
fiándose de su propio juicio, a desviar la sagrada Escritura
hacia su opinión personal, en contra del sentido que ha
tenido y que tiene nuestra madre la santa Iglesia, a quien
pertenece Juzgar del sentido y de la Interpretación
verdadera de las santas Escrituras» El concilio Vaticano I
recogió al pie de la letra estas palabras de Trento2.
La apelación a la tradición como se acostumbraba en
Roma, “se cambió gradualmente en la pretensión de que la
Biblia debía aceptarse sobre la base de la autoridad de la
iglesia”3. Concluyendo que las “tradiciones escritas y no escritas,
que se originaron con Cristo y los apóstoles, forman una fuente
de doctrina original y auténtica junto con la Escritura”4. Porque
la forma en que se comunican las personas a través del tiempo es
la Tradición5 lo especifica R. Fisichella. Por lo tanto la iglesia

1
Orrego, Tratado de Teología Adventista del Séptimo Día, 57.
2
Aulard, Palabra de Dios y Exégesis, 65.
3
Orrego, Tratado de Teología Adventista del Séptimo Día, 55.
4
Ibid., XXV.
5
Mancuso y Pacomio, «Tradición», 988.
56
LA PALABRA PERMANECE

Romana acepta la “tradición oral como la segunda fuente de


autoridad apostólica”1.
Teniendo ésta “su órgano en la autoridad de la Iglesia o
en quienes en ella tienen autoridad”2, siendo que ella siempre
se da “por esencia, interpretación, no existe independiente, sino
como explicación, como exposición, ‘según la Escritura’”3.
Esta disputa siguió con el concilio Vaticano I (1869-
1870) y ahora era necesario “explicitar la relación existente
entre la autoridad de Dios, inspirador y garante de la Escritura, y
el papel de los escritores humanos”4.
León XIII en la Encíclica Providentissimus en 1863
declara lo siguiente:
«Por su Virtud sobrenatural, Dios (como autor principal)
animó y movió a unos hombres como Instrumentos, les
asistió mientras escribían, de manera que concibiesen
Justamente, que quisiesen escribir fielmente y que
expresasen exactamente con una verdad infalible todo lo
que les ordenaba escribir, de lo contrario, no sería el
mismo el autor de toda la Escritura».5
Benedicto XV en la Encíclica Spíritus Paraclitus 1920
siguiendo a León XIII, trata este tema en una “perspectiva de
teología conceptual. Oponiéndose a la asimilación de los datos
históricos a los datos científicos, rechaza ‘el sistema de citas
implícitas o de relatos que sólo serían históricos en apariencia’”6.

1
de Andrade, Claudionor Correa, «Diccionario teológico: Con un
Suplemento Biográfico de los grandes Teólogos y Pensadores», 292.
2
Karl Rahner y Joseph Ratzinger, Revelación y Tradición (Barcelona: Editorial
Herder, 1971), 50.
3
Ibid., 51.
4
Aulard, Palabra de Dios y Exégesis, 45.
5
Ibid., 46.
6
Ibid., 47.
57
LA PALABRA PERMANECE

Más adelante con Pío XII en la Encíclica Divino


Afflante (1943)
“Recomienda el estudio de las lenguas bíblicas y de la
crítica textual. Estamos lejos de la época (1897) en que la
Congregación de la Inquisición romana condenaba a los autores
que ponían en duda la autenticidad de 1 Jn 5, 7”1. De una
manera aún más acentuada que en las anteriores encíclicas, “se
le concede la prioridad a la búsqueda del sentido literal”2 de las
sagradas Escrituras, destacando que:
La Tradición y la Escritura están estrechamente unidas,
manan de la misma fuente (ex eadem divina scatungine), se
unen en un mismo caudal, corren hacia el mismo fin» (n
9) La insistencia en la unicidad de la revelación aparece en
varias ocasiones ‘La Tradición y la Escritura constituyen
un solo deposito sagrado de la palabra de DIOS, confiado
a la Iglesia’3.

Concilio Vaticano II “Dei Verbum”

Siguiendo los pasos present0ados en el concilio


Tridentino y Vaticano I, el Vaticano II se propone “exponer la
doctrina genuina sobre la divina revelación y sobre su
transmisión, para que todo el mundo, oyendo, crea el anuncio
de la salvación; creyendo, espere, y esperando, ame”4. Inscribe
en esta tradición citando a Ireneo. La Dei Verbum afirma que
“para que este evangelio se conservara siempre vivo y entero en
la Iglesia, los apóstoles nombraron como sucesores a los
Obispos, dejándoles su cargo en el magisterio”5.
1
Ibid.
2
Ibid.
3
Ibid., 63.
4
Ibid., 59.
5
Ibid., 65.
58
LA PALABRA PERMANECE

En relación a la naturaleza y objetivo de la revelación


llegaron a la conclusión de que “Cristo es a la vez mediador y
plenitud de la revelación… Cristo es la vía que nos revela la vida
y el camino que a ella conduce”1. Siendo la culmen de la
revelación, pues “envió a su Hijo, es decir, al Verbo eterno, que
ilumina a todos los hombres, para que viviera entre ellos y les
manifestara los secretos de Dios”2. Y para que la inteligencia de
la revelación sea más profunda, el Espíritu Santo perfecciona
constantemente la fe por medio de sus dones entregados a la
iglesia.
Además cuando Dios se revela a la raza humana hay que
hacerlo con fe y “para profesar esta fe, es necesaria la gracia de
Dios que previene y ayuda, y los auxilios internos del Espíritu
Santo…Y para que la inteligencia de la revelación sea más
profunda, el mismo espíritu Santo perfecciona constantemente
la fe por medio de sus dones”3.
Con el correr del tiempo transmisión de la revelación
divina corría el riesgo de ser contaminada según las
interpretaciones de cada pueblo o persona y para ello, se debía
tener en mente una estrategia “para que el evangelio se
conservara constantemente íntegro y vivo en la Iglesia” 4, y en esa
línea reafirman lo presentado en los concilios anteriores
destacando una vez más que “los apóstoles dejaron como
sucesores suyos a los obispos, ‘entregándoles su propio cargo del
magisterio’”5. Siendo estos “la sagrada tradición y la Sagrada

1
René Latourelle, Teología de la revelación, 4.a ed. (Salamanca, España:
Ediciones Sígueme, S.A., 1979), 362.
2
Aulard, Palabra de Dios y Exégesis, 50.
3
Latourelle, Teología de la revelación, 369.
4
Aulard, Palabra de Dios y Exégesis, 372.
5
Aulard, Palabra de Dios y Exégesis, 372.
59
LA PALABRA PERMANECE

Escritura de ambos testamentos… como un espejo en que la


iglesia peregrina en la tierra contempla a Dios”1.
“Las enseñanzas de los Santos Padres testifican la
presencia viva de esta Tradición, cuyos tesoros se
comunican a la práctica y a la vida de la iglesia creyente y
orante. Por esta tradición conoce la iglesia el canon de los
libros sagrados, y la misma sagrada escritura se va
conociendo en ella más a fondo”2.
Así, pues, la Tradición y las Escrituras “están
íntimamente unidas y compenetradas… la iglesia no deriva
solamente de la Sagrada Escritura su certeza acerca de todas las
verdades reveladas. Por eso se han de recibir y venerar ambas
con un mismo espíritu de piedad”3. Dejando de esta manera
bien claro que la palabra final en el “oficio de interpretar
auténticamente la palara de Dios escrita o transmitida …
únicamente al magisterio”4, que es el máximo referente que
tiene la iglesia en la toma de decisiones teológicas.
En otras palabras las Escrituras, la Tradición y el
magisterio de la iglesia “están entrelazados y unidos de tal forma
que no tienen consistencia el uno sin los otros, y que juntos,
cada uno a su modo, bajo la acción del Espíritu Santo,
contribuyen eficazmente a las salvación de las almas”5.
Para entender rectamente lo que el autor sagrado quiso
afirmar en sus escritos, hay que atender cuidadosamente
tanto a las formas nativas usadas de pensar, de hablar o de
narrar vigentes en los tiempos del hagiógrafo, como a las
que en aquella época solían usarse en el trato mutuo de

1
Latourelle, Teología de la revelación, 373.
2
Aulard, Palabra de Dios y Exégesis, 52.
3
Ibid., 52-53.
4
Ibid., 53.
5
Latourelle, Teología de la revelación, 382.
60
LA PALABRA PERMANECE

los hombres… Porque todo lo que se refiere a la


interpretación de la Sagrada Escritura está sometido en
última instancia a la Iglesia, que tiene el mandato y el
ministerio divino de conservar y de interpretar la palabra
de Dios.1
Las sagradas escrituras en la iglesia católica siempre ha
sido venerada y “siempre las ha considerado y considera,
juntamente con la Tradición, como la regla suprema de su fe”2
destacando que “la sagrada teología se apoya, como en cimiento
perpetuo, en la palabra escrita de Dios, al mismo tiempo que en
la sagrada tradición”3

La Biblia Y La Tradición En La Postura Evangélica


Luego de haber analizado la postura católica, a
continuación se presentará una postura evangélica conservadora.
En primera instancia se analizará brevemente los postulados
referidos a la doctrina de las escrituras, y seguidamente se
trabajará con las cuestiones relativas a la tradición.

La Biblia
Si bien es imposible englobar las diferentes corrientes
teológicas dentro del mundo evangélico, se esbozará,
seguidamente, una postura evangélica conservadora. Para ello se
eligió una obra de Louis Gaussen4, a modo de portavoz de esta
escuela. Si bien la obra ya tiene muchos años, fue popular e
influyente en su época, y aún es apreciada en los círculos
conservadores.

1
Aulard, Palabra de Dios y Exégesis, 54.
2
Ibid., 57.
3
Ibid., 58.
4
Louis Gaussen, La inspiración divina de la Biblia (Barcelona: Editorial Clie,
1990).
61
LA PALABRA PERMANECE

El título original de la obra de Gaussen: “Teopneustia, la


inspiración plenaria de las sagradas escrituras”, refleja
claramente la intención del autor. Su libro es una elaborada
defensa de la doctrina de la inspiración plenaria de las
escrituras. Por ejemplo, en el primer capítulo de su obra dice
que la inspiración no tenía por objeto los escritores, que pronto
iban a desaparecer, pues eran solo instrumentos. “El objeto eran
los mismos libros santos, que tenían la misión de revelar, de
edad en edad, a la Iglesia los consejos de Dios, y que nunca
debían desaparecer.”1
Luego se refiere al poder del Espíritu Santo ejercido
sobre los escritores bíblicos, del que reconoce que no se nos ha
sido definido con claridad. Pero Gaussen se siente seguro de
aseverar que ya sea que los escritores “reciten los misterios de un
pasado más antiguo que la creación, o los de un futuro más
remoto que la segunda venida del Hijo del hombre, o los
consejos eternos del Altísimo…”2 podemos tener certeza de que
“es siempre Dios el que habla, que relata, que ordena o revela
por medio de su boca, y que, a fin de hacerlo, emplea su
personalidad en diferentes grados…”3 pues han sido guiados por
el Espíritu de Dios “y aunque sea siempre la palabra de un
hombre, puesto que es siempre un hombre el que la pronuncia,
es siempre, también, la palabra de Dios, ya que es Dios el que
los supervisa, emplea y guía.”4
En su defensa del modelo de inspiración plenaria, por
momentos muy apasionada, escribe para contrarrestar la obra de
otros teólogos. Critica que algunos rechazan la obra inspiradora
del Espíritu Santo; que otros niegan la universalidad de la

1
Ibid., 21.
2
Ibid., 22.
3
Ibid.
4
Ibid.
62
LA PALABRA PERMANECE

revelación y que otros niegan su plenitud. A estas corrientes las


cataloga en tres grupos.
El primer grupo, compuesto por Schleiermacher, De
Wette y otros, son los que rechazan la inspiración milagrosa, y
que creen que la acción divina sobre el profeta es solo una
influencia, una fuerza. El segundo grupo es el de los que creen
en la inspiración divina, pero la confinan a algunos libros o
secciones de las escrituras. Allí menciona a Michaelis y Teodoro
de Mopsuestia. Y en el tercer grupo coloca a M Tewsten y otros
que ven la inspiración como desigual, imperfecta, y acompañada
de errores inocentes.1
Para ilustrar la apasionada defensa de Gaussen, basta con
citar su descargo, luego de presentar las ideas de los teólogos
precedentes: “A nosotros nos parece que estas distinciones son
todas fantásticas; la Biblia no nos autoriza a hacerlas; la Iglesia
de los ocho primeros siglos de la era cristiana no sabía nada de
ellas, y creemos que son erróneas en sí mismas y que sus
resultados son deplorables.”2
Y luego expresa que el propósito del libro es, “en
oposición a estos tres sistemas, probar la existencia, la
universalidad y la plenitud de la inspiración de la Biblia.”3
Luego de este breve análisis de la posición evangélica
conservadora respecto de la Biblia, queda claro que ellos creen
en la inspiración plenaria, donde Dios es el que toma todo bajo
su control, y el profeta o el escritor se convierte en un secretario
del divino autor.
Tradición
Por tradición se pueden entender muchos asuntos,
relacionados con las costumbres o las enseñanzas de un grupo

1
Ibid., 23-24.
2
Ibid., 24.
3
Ibid.
63
LA PALABRA PERMANECE

cualquiera. Pero aquí nos limitaremos a presentar las ideas


concebidas por autores evangélicos respecto de la tradición en su
entorno, y luego se realizará un brevísimo análisis.
J. Van Engen escribe brevemente sobre la tradición. En
su artículo expresa que, aunque los evangélicos protestantes han
tratado de mantenerse alejados de la tradición, necesitan
reconocer que la tradición oral precedió y dio forma al canon de
las Escrituras y que consecuentemente, la comunidad de fe fue
moldeada, consiente o inconscientemente, por tradiciones
particulares.1
Luego de comentar el uso de la tradición en otros grupos
religiosos, Van Engen comenta que aunque los protestantes han
estado rechazando siempre la tradición, de todas maneras la han
estado permitiendo reaparecer en otras formas. Muchas veces
son ritos o costumbres que definen como “no contrarios a la
escritura”. Luego indica que en la práctica se han ido creando
aún nuevas tradiciones, por ejemplo en las áreas
organizacionales o litúrgicas.2
Y finalmente, Van Engen indica que las tradiciones
existentes entre los evangélicos son probadas por las escrituras,
para saber si deben o no deben ser conservadas. Y cierra su
artículo diciendo que los protestantes nunca darán la autoridad
apostólica a la tradición. Y agrega que esta autoridad sólo reside
en los escritos inspirados, que la iglesia ha estado estudiando
durante siglos.3
Por supuesto, mucho mas se podría decir respecto de la
tradición, pero lo enumerado basta para conocer la postura

1
J. Van Engen, “Tradition”, en Walter A. Elwell, ed., Evangelical dictionary of
theology, 2da ed., Baker reference library (Grand Rapids, Michigan: Carlisle,
Cumbria, U.K: Baker Academic; Paternoster Press, 2001), 1211.
2
Ibid., 1212-1213.
3
Ibid., 1213.
64
LA PALABRA PERMANECE

tradicional evangélica. Y como conclusión a la postura


evangélica en conjunto, se percibe la exaltación de la Biblia.
También se nota el cuidado para mantenerse distantes de la
tradición. Esto ha hecho que muchas prácticas protestantes sean
cercanas a las encomendadas en la Biblia. No obstante, al
estudiar profundamente las enseñanzas evangélicas, se puede
percibir que hay muchas tradiciones que son contrarias a las
escrituras y que permanecen firmes como enseñanzas
evangélicas, a pesar del paso de los siglos. En la obra de Canale,
“Basisc Elementos of Chrristian Theology: Scripture Replacling
Tradition” se encuentra un análisis profundo, que descubre las
raíces filosóficas afirmadas tempranamente en la iglesia cristiana,
y que mediante la tradición se sigue sosteniendo en el
catolicismo y en el evangelicalismo.1

Postura de la iglesia Adventista del Séptimo Día


Presentar un resumen de la postura adventista tampoco
es una tarea sencilla, aunque es verdad que la mayoría de los
autores de esta denominación tienen una comprensión similar
al encarar la doctrina de la Escritura y su comprensión de la
tradición. Seguidamente se presentarán algunas
fundamentaciones extraídas directamente desde las escrituras y
la reflexión. Luego se abordará un dialogo breve entre varios
autores adventistas que expresan su comprensión de la Biblia.
Ella reclama para sí misma el título de Palabra de Dios,
numerosos pasajes lo atestiguan. Por ejemplo, los más conocidos
son 1 Tim 3:16-17 y 2 Pedro 3:15-17, que además tratan asuntos
respecto de la autoría, inspiración, usos y la validez de las
escrituras. Estos textos del Nuevo Testamento (NT) se refieren

1
Véase por ejemplo el capítulo 4 de: Fernado Canale, Basic Elementes of
Chistian Theology: Scripture Replacing Tradition (Berrien Springs, Míchigan, EE.
UU.: Andrews University Lithotech, 2005), 40-55.
65
LA PALABRA PERMANECE

como “Escrituras” a los textos que actualmente se llaman


Antiguo Testamento (AT). Aunque 2 Pedro 3:15-17 califica a los
escritos paulinos en la misma condición que “las otras
escrituras”.
Hay un caso especial que ratifica esto es 1 Tim 5:18,
donde se citan como “Escrituras” tanto un pasaje del AT como
uno del NT. Allí Pablo evoca las palabras de Num. 18:21 y Lc.
10:7. Estos textos prueban que ya los escritos apostólicos eran
considerados inspirados y autoritativos desde los mismos
comienzos de la iglesia apostólica.

La Biblia, Según Autores Adventistas

El Diccionario Bíblico Adventista introduce así su


entrada al tema: “La Biblia, escrita por unos 40 autores
humanos, es el resultado de una combinación misteriosa de lo
divino y de lo humano”. No aclara nada más respecto de este
misterio, pero si deja en claro que la Biblia es fruto de esa
combinación. El ser humano es parte del proceso, no un mero
instrumento, como postulan otras escuelas interpretativas. El
diccionario sigue diciendo: “Al escribir los diversos libros de la
Biblia, la personalidad propia de los autores tenía libre juego, y
su propio estilo y vocabulario se refleja en el producto
terminado.” Luego aclara que la Biblia es inspirada por Dios, y
lo sostiene con la declaración paulina de 2 Ti. 3:16,17; aunque
aclara que: “los hombres hablaron siendo impulsados por el
Espíritu Santo (2 Pe 1:21). Por tanto, en un sentido especial, La
Biblia es la Palabra de Dios”.1
Otro autor que define brevemente su postura es
Rodríguez, de quien se extractó las siguientes frases:

1
Horn, «Tradición», 170.
66
LA PALABRA PERMANECE

Leer la Biblia es una experiencia religiosa, porque Dios, el


Autor verdadero, nos está hablando… La interpretación de
la Biblia es también una experiencia intelectual
enriquecedora. Dios nos creó como seres racionales y no
ignora nuestra racionalidad… Sí, el Señor espera que
usemos nuestra razón santificada en el estudio de la
Biblia… En la tarea de interpretar la Biblia nuestra única
seguridad se halla en el principio de sola Scriptura, sin
mezcla de teorías científicas o sistemas filosóficos.1
En cuanto al propósito de las escrituras, mucho se ha
escrito, pero se presentará la breve definición de Pfandl, que por
ser breve y atinada, es representativa del pensamiento adventista:
“El propósito principal de la revelación de Dios a la humanidad
es el de familiarizarnos con el plan de salvación.” 2
Alberto Timm realizó un interesante estudio de cómo
fue la hermenéutica adventista en sus primeros 150 años de vida
confirma que la línea principal de la denominación “ha
mantenido siempre tanto el método gramático-histórico de
interpretación de la Biblia, como la escuela historicista de
interpretación profética.”3 En el mismo párrafo reconoce que
desde 1970 ha habido intentos por cambiar esto, por parte de
algunos teólogos influyentes, lo que generó tensiones dentro de
la denominación., que amenazaron algunas de las creencias
fundamentales.
Y en cuanto a la comprensión del proceso de
transmisión de las sagradas escrituras, la iglesia ha postulado un
modelo dinámico de interpretación, sostenido por muchos

1
Merling Alomia et al., eds., Entender la Palabra, 1.a ed. (Cochabamba,
Bolivia: Editorial UAB, 2000), 17.
2
Gerhard Pfandl, El don de profecía, 1.a ed. (Florida, Buenos Aires: Asociación
Casa Editora Sudamericana, 2008), 18.
3
Alomia et al., Entender la Palabra, 48.
67
LA PALABRA PERMANECE

teólogos. En años recientes la obra del Dr. Fernando Canale ha


sido promover un estudio profundo de la dinámica de la
revelación y la inspiración. Su propuesta ha sido deconstruir los
modelos clásico, moderno y evangélico, para despojarlos de sus
presupuestos filosóficos contrarios a la Biblia. Para luego realizar
un modelo con base en las presuposiciones bíblicas. A su
propuesta lo llama el modelo histórico-cognitivo. Se puedo leer
una versión primigenia de su propuesta en “Back to revelation-
inspiration: Searching for the Cognitive Foundation of
Christian Theology in a Postmodern World”1 O una versión
más elaborada y extensa en “The Cognitive Principle of
Christian Theology: A Hermeneutical Study of the Revelation
and Inspiration of the Bible”.2
Seguidamente se hará un breve estudio respecto de la
tradición, acudiendo a los mismos textos sagrados.

La Tradición, Según La Biblia Misma

La tradición ha sido tema de disputas milenarias, pero


lejos de intentar resumir estas diversas opiniones, se presentará
un muy breve estudio bíblico respecto de la tradición. Para
comenzar, podemos decir que en el AT no se encuentra la
palabra tradición, pero sí la idea, referida como costumbre o
costumbres.
Un caso paradigmático del AT es el registrado en 2 Re
17:33. Donde se dice del pueblo: “Temían a Jehová, y honraban
a sus dioses, según la costumbre de las gentes de donde habían

1
Fernando Luis Canale, Back to Revelation-Inspiration: Searching for the
Cognitive Foundation of Christian Theology in a Postmodern World (Lanham, Md.;
Oxford: University Press of America, 2001).
2
Fernado Canale, The Cognitive Principle of Christian Theology: A Hermeneutical
Study of the Revelation and Inspiration of the Bible (Berrien Springs, Míchigan,
EE. UU.: Andrews University Lithotech, 2005).
68
LA PALABRA PERMANECE

sido trasladados.” Pues aunque abundaban las instrucciones y


los llamados divinos a alejarse de la idolatría, la mayoría se dejo
llevar por las “costumbres” circundantes. Esta fue la historia de
Israel en innumerables oportunidades. Pero luego de insistir en
este llamado, la conclusión de esta historia es: “Pero ellos no
escucharon; antes hicieron según su costumbre antigua.” 2
Reyes 17:40.
Esta expresión deja en claro que la intención divina,
revelada vez tras vez, era el seguimiento de sus designios, y el
consiguiente alejamiento de las costumbres (o tradiciones) de los
pueblos circundantes.
Por su parte, en el NT aparece en doce versículos la
palabra tradición, traducida siempre del vocablo griego
παράδοσις. Un sencillo estudio hace invidente que casi siempre
se emplea παράδοσις con connotaciones negativas. Por ejemplo,
Jesús dijo: “Por qué también vosotros quebrantáis el
mandamiento de Dios por vuestra tradición?” Mt 15:3 (RV60).
Cf. Mt 15:6; Mr 7:8-9. Esta idea se repite, pues no es un secreto
que los líderes religiosos llevaban siglos acumulando tradiciones,
interpretaciones y reglamentos que hacían que se alejen del
sentido simple y claro de las escrituras sagradas.
También el apóstol Pablo usa en sentido negativo la
expresión tradición. “Mirad que nadie os engañe por medio de
filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los
hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según
Cristo.” (Col 2:8 RV60).
Y hay polémica respecto de cómo traducir la expresión
παράδοσις en 1 Corintios 11:2 y en 2 Tesalonicenses 2:15. Allí
las traducciones católicas suelen traducir por la palabra
tradición, pero las evangélicas prefieren rendir con las palabras:
instrucciones, doctrina o enseñanzas. Comentadores y
traductores entienden que el apóstol se refiere no a alguna
tradición que se transmite sucesivamente, sino a enseñanzas e
69
LA PALABRA PERMANECE

instrucciones que él les había dejado, ya sea en forma oral o


escrita, con anterioridad.1
Seguidamente se presentará, cerrando ya este ensayo, la
postura de Elena G. de White, respecto del uso de la tradición
en un ambiente cristiano.

Elena G. de White

Muchas personas hacen poco caso a lo que se presenta


en la Biblia, llevando eso a que muy a menudo estén “tan
cegada por las opiniones humanas, las tradiciones y las falsas
enseñanzas de los hombres, que sólo son capaces de captar
parcialmente las grandes cosas que Dios ha revelado en su
Palabra”2. Siendo de esa manera privados de mayores
bendiciones que Dios desee proporcionar.
Jesús no vino a esta tierra para hablar de cosas vanas o
triviales, vino con un fin específico, había venido para buscar y
salvar lo que se había perdido, y “no quiso permitir que nada lo
desviase de su objeto. Reveló verdades que habían estado
sepultadas bajo los escombros del error, las libró de las
exacciones y las tradiciones de los hombres, y les ordenó
permanecer firmes para siempre”3.

1
Entre otros, esta es la postura asumida por Wegenast, “Enseñanza”, en
Lothar Coenen, Erich Beyreuther, y Hans Bietenhard, eds., Diccionario
teologico del Nuevo Testamento, Tercera (Salamanca: Ediciones Sigueme, 1990),
2:92.
2
Elena G. White, Cristo en su Santuario, ed. Aldo D. Orrego, trad. staff de la
ACES, 2.a ed. (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora
Sudamericana, 2009), 70.
3
Elena G. White, Consejo para los maestros, padres y alumnos: acerca de la
educación cristiana (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora
Sudamericana, 1948), 29.
70
LA PALABRA PERMANECE

Mencionando además que: “Las joyas de la verdad yacen


dispersas por el campo de la revelación; pero han sido sepultadas
bajo tradiciones humanas, bajo dichos y mandamientos de
hombres; y la sabiduría del cielo ha quedado casi ignorada”1.
El ser humano está tan ocupado con cosas que se
presentan en el mundo, que aún nuestros educadores corren el
“peligro constante de… seguir el mismo camino que los judíos,
amoldándose a costumbres, prácticas y tradiciones que Dios no
dio.”2 Muchas personas dedican tiempo a cosas personales como
trabajo, estudios y otras áreas de sus vidas no teniendo tiempo
para las cosas de Dios y al “hacer esto se apartan de la obra
especial de Dios y dan a los estudiantes una educación deficiente
y errónea”3.
Con el correr del tiempo “las verdades de la Biblia han
vuelto a ser obscurecidas por la costumbre, la tradición y la falsa
doctrina. Las enseñanzas erróneas de la teología popular han
hecho miles y miles de escépticos e incrédulos”4. Ahora nos
queda la tarea a nosotros en no seguir meras tradiciones sino en
seguir la revelación de Dios presentada en las Sagradas
Escrituras. Teniendo siempre en cuenta que:
“La misma mente magistral que maquinó contra los fieles
en siglos pasados sigue procurando librar la tierra de
aquellos que temen a Dios y obedecen su ley. Satanás
excitará indignación contra la humilde minoría que
concienzudamente se niega a aceptar las costumbres y
tradiciones populares. Hombres de posición y reputación
se unirán con los inicuos y los viles para maquinar contra
1
Ibid., 422.
2
Elena G. White, Consejos para la iglesia (Buenos Aires, Argentina: Asociación
Casa Editora Sudamericana, 1995), 365.
3
Ibid.
4
Elena G. White, Testimonios Selectos, vol. 4 (Buenos Aires, Argentina:
Asociación Casa Editora Sudamericana, 1923), 249.
71
LA PALABRA PERMANECE

el pueblo de Dios... No teniendo un “Así dicen las


Escrituras”, para presentarlo contra los defensores del
sábado bíblico, recurrirán a leyes opresivas para suplir la
falta... Sobre este campo de batalla se produce la última
gran batalla del conflicto entre la verdad y el error. Y no se
nos deja en duda en cuanto al resultado. Ahora, como en
los días de Mardoqueo, el Señor vindicará su verdad y a su
pueblo”1.
Conclusión

En conclusión, como hemos analizado, la Palabra de


Dios y la tradición juegan un papel importante en la historia del
cristianismo. En diversos grupos religiosos tanto la Biblia y la
tradición tiene diferentes grados de participación. Pero luego de
analizar lo que la Biblia dice de sí misma y de la tradición, queda
claro que la tradición tiene su valor, pero siempre que esté
supeditada a la autoridad de la Biblia. Nunca se la puede igualar
o aún ponderar, en desmedro de las Escrituras.
También se hace evidente que es necesario una revisión
permanente de las diferentes tradiciones que son sostenidas o
aún que surgen en el seno del cristianismo. Siempre debe ser el
estudio sincero y profundo de las escrituras la norma por la que
se deben juzgar las creencias y las prácticas de vida, y no las
costumbres o tradiciones las que rijan la vida de una
denominación o de una persona.

1
Elena G. White, Joyas de los testimonios: consejos para la iglesia seleccionados de
los testimonios, vol. 2 (Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora
Sudamericana, 1970), 149, 150.
72
LA PALABRA PERMANECE

La Doctrina De La Escritura En La Teología Católica


Javier Badano y Edgardo Iuorno

Antecedentes de la Tradición como Intérprete de la Escritura

La apelación a la tradición, como era mantenida en las


iglesias de origen apostólico, especialmente la de Roma, se
cambió gradualmente en la pretensión de que la Biblia debía
aceptarse sobre la base de la autoridad de la iglesia. A través de
Basilio llegó a sostenerse que las tradiciones no escritas de
origen apostólico, no encontradas en las Escrituras pero
preservadas en la iglesia, podían aceptarse como poseyendo
autoridad divina1.
Aunque Tomás de Aquino acepta claramente la
Escritura como la fuente primaria de verdad revelada, su
enseñanza no obstante tendió a diluir la autoridad de la Biblia a
través de su enfoque racionalista de la teología por un lado, y
mediante su énfasis en la infalibilidad de la enseñanza de la
iglesia por el otro2.

La Reacción de Trento

En Trento se afirmó que “para refrenar aciertos espíritus


indóciles, el concilio decide que nadie, en las materias de fe y de
costumbres que forman parte del edificio de la doctrina
cristiana, debe atreverse, fiándose de su propio juicio, a desviar
la sagrada Escritura hacia su opinión personal, en contra del

1
Reid, George. Tratado de teología Adventista del Séptimo Día.
Asociación Casa Editora Sudamericana (ACES), 2009. ,55.
2
Ibid., 56.
73
LA PALABRA PERMANECE

sentido que ha tenido y que tiene nuestra madre la santa


Iglesia”1.
El AT y el NT, como también las tradiciones
relacionadas con la fe y la moral, deben recibirse y venerarse con
iguales sentimientos de piedad y reverencia, “como si hubieran
sido dictados ya sea por la propia palabra de la boca de Cristo, o
por el Espíritu Santo, y preservados en la Iglesia Católica por
una sucesión continua”. El concilio insertó en el decreto una
lista de libros sagrados y canónicos que incluía los así llamados
apócrifos, y pronunció un anatema sobre cualquiera que no
aceptara esta lista en su totalidad2.
Para responder al Sola Scriptura de Lutero, era necesario
precisar la relación entre la Escritura y la tradición. La
interpretación que hicieron de él los teólogos, en el ardor de la
polémica anti-protestante, mantendría la distinción entre las
“dos fuentes de la revelación”3. Por otro lado, fue éste el título
del esquema que se propuso para la primera sesión del Vaticano
II, que fue rechazado por los padres conciliares.
Para combatir los errores que se apoyaban en la Escritu-
ra, Trento declaró que pertenece a la Iglesia juzgar del sentido y
de la interpretación verdadera y que nadie se puede oponer al
“consentimiento unánime de los padres”. Las traducciones de la
Biblia tenían que someterse a la aprobación de los obispos e ir
acompañadas de notas.

1
Cothenet. Palabra de Dios y exégesis. Verbo Divino, 1992 , p. 102.
2
Reid, 57.
3
Canale, Fernando. O Princípio Cognitivo da Teologia Cristã: Um estudo
hermenêutico sobre Revelação e Inspiração. Unaspress, 2011.,139.

74
LA PALABRA PERMANECE

Concilio Vaticano I (1869-1870)


León XIII y la Encíclica Providentissimus (1893)

La segunda mitad del siglo XIX conoció una ebullición


extraordinaria de las ideas en el terreno bíblico. El año 1890 vio
el nacimiento de la Escuela Bíblica de Jerusalén. En el Instituto
Católico de París, A Loisy negaba la inerrancia absoluta de la
Biblia y hablaba de una verdad “económica” o “proporcional”,
es decir, en relación con la situación en la que se expresaban los
autores sagrados.
La encíclica Providentissimus apareció aquel mismo año.
Era el primer documento pontificio dedicado a la Biblia y tuvo
un papel muy positivo para el desarrollo de los estudios bíblicos.
En efecto, sin minimizar el papel teológico de la Vulgata, León
XIII recomendaba el estudio de las lenguas bíblicas y reconocía
la utilidad de la crítica literaria. El problema de la relación entre
la Biblia y la historia, tan actual por aquella época, solo se
trataba en unas pocas frases.
Finalmente, venia el examen teológico de la inspiración y
de la inerrancia. Según el principio teológico de base en cuanto
a la verdad soberana, Dios no puede ser autor de ningún error.
Para dar cuenta de la relación entre Dios y los autores sagrados,
León XIII dijo que “por su virtud sobrenatural, Dios (como
autor principal) animó y movió algunos hombres como
instrumentos, les asistió mientras escribían, de manera que
concibiesen justamente, que quisiesen escribir fielmente y que
expresasen exactamente con una verdad infalible todo lo que les
ordenaba escribir, de lo contrario, no sería Él mismo el autor de
toda la Escritura”.

75
LA PALABRA PERMANECE

Benedicto XV y la Encíclica Spiritus Paraclitus (1920)

Esta encíclica contiene una vibrante invitación al estudio


de la Escritura. El problema doctrinal que suscita
principalmente su atención es el de la verdad de la Escritura. Se
observa la prioridad que se atribuye a la investigación del
sentido literal o histórico, que ha de servir de base a los otros
métodos de interpretación (por ejemplo los alegóricos). Es éste
un principio de gran importancia cuando se desea establecer la
relación entre las profecías del Antiguo Testamento y la vida de
Cristo. La cuestión del sentido de la Escritura se iría
imponiendo cada vez más a la reflexión teológica. También es
un hecho nuevo la invitación a difundir entre los fieles los
evangelios y los Hechos de los apóstoles.

Pío XII y la Encíclica Divino Afflante (1943)

Fue en plena guerra cuando Pío XII publicó esta


encíclica que sigue siendo para los católicos la carta magna de
los estudios bíblicos. Haciendo un balance de los progresos
realizados en el terreno de la arqueología, de la historia y de la
edición de los textos, la encíclica manifiesta un robusto
optimismo. Recomienda el estudio de las lenguas bíblicas y de la
crítica textual. El exégeta debe buscar la doctrina teológica de
cada texto. La interpretación tipológica, que da cuenta de las
correspondencias entre los dos Testamentos, debe llevarse
adelante, si se apoya en indicios serios.
La parte más decisiva de la encíclica se refiere al recono-
cimiento de los “géneros literarios” en la Biblia, al menos en el
Antiguo Testamento. Finalmente, la encíclica terminaba con un
elogio del trabajo de los biblistas, animándoles a proseguir
serenamente su camino. Parecía cerrada la era de las sospechas.

76
LA PALABRA PERMANECE

A pesar de algunas dificultades pasajeras, la exegesis


católica conoció desde 1943 un esplendor magnifico que
contribuyo notablemente a los nuevos planteamientos doctri-
nales que estuvieron en el origen del Concilio Vaticano II.
Después de la sospecha en la que se habían visto
envueltos los trabajos de los exegetas no católicos, venia ahora la
invitación a una leal emulación, y al respeto por los exégetas
católicos1, factores esenciales en el progreso del ecumenismo.

Los Textos Del Magisterio Desde Trento Hasta El Vaticano II

La constitución Dei Verbum del Vaticano II no puede


comprenderse sin las declaraciones sucesivas de la Iglesia
Católica, tanto en sus concilios como en las cartas encíclicas de
los papas. El Concilio Vaticano II, realmente innovador, no por
eso dejó de estar anclado en la tradición. Por otra parte, la
reflexión sobre la naturaleza de la inspiración y sobre el lugar de
la Escritura en la tradición (entendida en su sentido más amplio)
sólo pudo madurar gracias a los muchos interrogantes
provocados por la crítica bíblica.
Constitución Dogmática Sobre La Divina Revelación
Dei Verbum 2

1
Marrow, Stanley B. “La Bibbia Nel Concilio: La Redazione Della
Costituzione Dei Verbum Del Vaticano II.” Church History 69, no. 1 (March
2000): 191–93.

2
Flannery, Austin. Dei Verbum: Dogmatic Constitution on Divine
Revelation. Liturgical Press, 2014.

77
LA PALABRA PERMANECE

Para la teología sistemática católica, cualquier reflexión


sobre la relación entre Revelación, Escritura y tradición tiene
que tener en cuenta Dei Verbum. En este documento, el diálogo
entre estos conceptos teológicos se ha acentuado1.

Antecedentes a Dei Verbum

El nombre y la obra de M. Lagrange van asociados a la


promoción y al éxito de la exégesis histórico-crítica en la Iglesia
Católica. La encíclica Divino Afflante Spiritu de Pío XII (1943) y
la constitución Dei Verbum del Concilio Vaticano II (1965) le
deben mucho a este ilustre dominico. En 1890 fundó, tal como
se lo había pedido su orden, una Escuela Práctica de Estudios
Bíblicos en Jerusalén, análoga a la Escuela (laica) de Altos
Estudios de París.
Lagrange permitió avanzar a la exégesis católica,
perdiendo el temor a utilizar los métodos históricos modernos.
Esto llevó a la Iglesia a distinguir con claridad los órdenes de
verdad científica, histórica o salvífica. El trabajo supo seguir
adelante y fue no solamente reconocido, sino también
recomendado en el texto conciliar de la Dei Verbum
(concretamente en los n. 11 y 12).
La Iglesia Católica Romana había adoptado en el siglo
XIX una posición muy conservadora respecto a la doctrina de la
revelación y la inspiración. Las encíclicas papales rechazaron la
posición modernista y defendieron los puntos de vista católicos
tradicionales expuestos por el Concilio de Trento. Sin embargo,
esta posición viró dramáticamente en el transcurso del último

1
Boeve, Lieven. “Revelation, Scripture and Tradition: Lessons from
Vatican II’s Constitution Dei Verbum for Contemporary Theology.”
International Journal of Systematic Theology 13, no. 4 (October 2011):,416.

78
LA PALABRA PERMANECE

medio siglo. Desde que Pío XII publicó la encíclica Divino


Afflante en 1943, los eruditos católicos se han colocado
rápidamente en la vanguardia de la erudición crítico-bíblica1.
No obstante esto, la supuesta primacía de la Biblia,
desacreditada por tales métodos, se subrayó en Dei Verbum2. Se
estaba poniendo un gran énfasis en el estudio de la Sagrada
Escritura como palabra humana, pero se estaba dejando de lado
su condición de palabra divina.
Bajo la influencia de las metodologías histórico-críticas,
la exégesis bíblica se había visto abocada a un callejón sin salida
en el que se presentaban como opuestas la lectura científica y la
lectura creyente de la Escritura. La primera, producto de la
aplicación de métodos emanantistas, trataba de acceder al
sentido original de cada uno de los libros que conforman la
Sagrada Escritura. De este modo, reduce su sentido al que tuvo
en el pasado y reconoce tan sólo su dimensión humana. La
lectura creyente, por el contrario, es fruto de una consideración
holística de la Biblia, hecha en virtud de la autoría divina y
según el “valor añadido” que las palabras hagiográficas
adquieren leídas en el contexto de la plenitud de la revelación
(postulados que jamás admitiría la tradición histórico-critica).
Ambas posturas resultaban, por ello, irreconciliables y auto

1
Ibid., 60,61. “Uno no puede permitirse el lujo de enseñar la Biblia
sin la incorporación de las muchas ideas valiosas de la ciencia y la educación
superior”. Vonck, Pol. “Musing over ‘Dei Verbum’: Vatican II’s Doctrine on
Revelation 20 Years Later.” AFER 25, no. 6 (Diciembre 1983): 344. Al decir
esto se hace referencia a la aceptación de la crítica bíblica en los círculos
católicos. Ver p. 335.

2
Granados, Jos, Carlos Granados, and Luis Snchez-Navarro. Opening
Up the Scriptures: Joseph Ratzinger and the Foundations of Biblical Interpretation.
Wm. B. Eerdmans Publishing, 2008, 33.
79
LA PALABRA PERMANECE

excluyentes. La Constitución dogmática Dei Verbum presentó


una solución a este problema que apareció avalado teóricamente
por una nueva tradición científica inaugurada con el giro
hermenéutico-pragmático de los años sesenta. En el marco
instaurado por la hermenéutica filosófica, que implica la
superación de los estrechos esquemas del racionalismo, pareció
posible un protocolo de interpretación que, partiendo de que la
Escritura en su forma canónica es expresión de la revelación
plenamente realizada, aplicara, en los distintos estadios del
proceso interpretativo, junto con los clásicos métodos filológicos
de análisis, métodos tales como la semiótica, neo-retórica,
estética de la recepción y pragmática para desentrañar la perenne
verdad contenida en ella1.
Como ya se dijo las encíclicas Providentissimus Deus y
Divino Afflante Spiritu, junto a Lucien Cerfaux, un exégeta de
Lovaina y miembro de la Pontificia Comisión Bíblica jugaron un
papel predominante en las discusiones previas2. El texto
promulgado el 19 de noviembre de 1965, al combinar la
fidelidad a la tradición de la Iglesia con los avances de la escuela
crítica, abrió un nuevo camino, es lo que Ratzinger denomina la
“apropiación renovada de la tradición de la Iglesia”3.

1
Manso Rodríguez, Ana-Cristina. “Dei Verbum Y La Tradición
Crítica Hermenéutico-Pragmática.” Excerpta et Dissertationibus in Sacra
Theologia 60 (February 2013): 67–186.

2
Schelkens, K. (Karim). “Exegesis in the Wake of Vatican II Lucien
Cerfaux and the Origins of Dei Verbum.” Annali Di Storia Dell’esegesi 25, no.
2 (July 2008): 169–201.,169.
3
Caballero-Pablo Edo, Juan Luis. “La Redacción Del Capítulo V de
Dei Verbum.” The Drafting of the Fifth Chapter of Dei Verbum. 47, no. 1 (Abril
2015): 177–200. ,19.

80
LA PALABRA PERMANECE

Del Verbum se inscribe así en una larga tradición, como


señala el preámbulo: “Siguiendo las huellas de los Concilios
Tridentino y Vaticano 1, este Concilio quiere proponer la
doctrina autentica sobre la revelación y su transmisión”. Esta
inscripción en la tradición se reconoce en la preocupación
constante de apoyarse en las Escrituras, de referirse a los padres
de la Iglesia y a los Concilios anteriores. Luego de esta encíclica
se sostiene que la Palabra de Dios fue mejor apreciada por el
mundo católico1. Se proponía de esta manera un nuevo impulso
evangelizador2.
Puede afirmarse que en el pensamiento teológico de la
inspiración3, hay “un antes y un después” del Concilio. Ya se
puede percibir que el modo de considerar este carisma depende

1
Witherup, Ronald D. The Word of God at Vatican II: Exploring Dei
Verbum. Liturgical Press, 2014. ,61.
2
Cahill, Brendan J. The Renewal of Revelation Theology (1960-1962):
The Development and Responses to the Fourth Chapter of the Preparatory Schema De
Deposito Fidei. Gregorian Biblical BookShop, 1999.,7.
3
“La inspiración de la Escritura se puede concebir de una manera
diferenciada. Hay una inspiración para el profeta, como está inspirado el
hagiógrafo y como lo está también el libro. Ciertamente, desde el punto de
vista de la composición de algunos libros, la inspiración afecta también a los
varios redactores que tuvo cada uno de estos libros. Entonces, en cierta
manera la inspiración tiene que ver también con la recepción de los libros en
la Iglesia”. Balaguer, Vicente. “La «Economía» De La Sagrada Escritura En
Dei Verbum.” The «Economy» Of Sacred Scripture In Dei Verbum. 38, no. 3
(Setiembre 2006): 938. La inspiración es un don añadido del Espíritu Santo
cuyo fin es producir un escrito que acompañe a la Iglesia y la ayude a
mantener viva esa revelación y a explicar su verdadero significado. Por esto —
concluye— se da una correlación entre la verdad de la revelación y la verdad
de la Iglesia. Conesa, Francisco. “La Dei Verbum Trent’anni Dopo.” Scripta
Theologica 28, no. 3 (Setiembre 1996):,956.

81
LA PALABRA PERMANECE

de cómo se conciba la Tradición y la misma Revelación. Y ese es


precisamente el cambio que propició esta constitución: no se
trata sólo de una teoría nueva y original, sino más bien de un
“re-pensamiento” de la doctrina sobre los fundamentos de la fe.
Como una consecuencia más de este vuelco doctrinal, la teología
de la inspiración se ajustó al cambio en la teología de la
Revelación y de la Tradición1.
Dei Verbum ha señalado la importancia de este
documento diciendo que es la puerta desde la que se debe
acceder a los demás. Como logros más importantes se señalaron
la inserción de la Sagrada Escritura en la Revelación, y la
presentación de la Revelación y de la Tradición de modo más
dinámico que en los anteriores documentos del Magisterio2.
1
Jesús, Garcia Morales Juan. La inspiración bíblica a la luz del principio
católico de la tradición: Convergencias entre la Dei Verbum y la teología de P. Benoit,
O.P. Gregorian Biblical BookShop, 2012.,,11. “Efectivamente, podríamos
decir que situar la Tradición en el momen to constituyente de la
Revelación nos permite entenderla como una dimensión propia del
acto revelador de Dios (la Revelación es en sí misma Tradición) y
nos aleja del concepto de Tradición constitutiva que tanto se pidió en los
esquemas previos de la Dei Verbum, como si la Tradición fuese un
conjunto de verdades ajenas a la Escritura; una suerte de segunda
fuente de la Revelación. Por el contrario, pensar en una dimensión
propia de la Revelación se insinúa como la vía adecuada para
garantizar la presencia de esta en la Iglesia con su carácter perso nal,
histórico y sacramental. La Tradición sería el sacramento de la
Revelación en la Iglesia o si se prefiere, la Palabra de Dios que como
Escritura y vida (instituciones, culto, miembros), como signo c
instrumento, sigue operante y actuando la salvación en la Iglesia y a
través de ella, en el mundo”., ibid. p. 263.
2
Balaguer, Vicente. “La Economía de La Palabra de Dios: A Los 40
Añjos de La Constitución Dogmatica Dei Verbum.” Scripta Theologica 37, no.
2 (May 2005): 407.

82
LA PALABRA PERMANECE

El Concilio quiso superar la concepción teórico-doctrinal


de la revelación, desarrollada por la neo-escolástica y presente en
los manuales de la época, adoptando un lenguaje más bíblico y
personalista, más accesible para el hombre actual1. Notaremos a
continuación algunos puntos salientes.
Capítulo I: La Revelación En Si Misma

Naturaleza Y Objeto De La Revelación


Dios invisible (cf. Col 1, 15; 1 Tim 1,17) habla a los
hombres como amigo, movido por su gran amor (cf. Ex
33,11; Jn 15,14-15) y mora con ellos (cf. Bar 3, 38) para
invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su
compañía. Este plan de la revelación se realiza con palabras y
gestos intrínsecamente conexos entre sí, de forma que las
obras realizadas por Dios en la historia de la salvación
manifiestan y confirman la doctrina y los hechos significados
por las palabras, y las palabras, por su parte, proclaman las
obras y esclarecen el misterio contenido en ellas. Pero la
verdad íntima acerca de Dios y acerca de la salvación humana
se nos manifiesta por la revelación de Cristo, que es a un
tiempo mediador y plenitud de toda la revelación

Preparación De La Revelación Evangélica

Después de su caída, Dios alentó en Adán y Eva la


esperanza de la salvación (cf. Gn 3, 15) con la promesa de la

1
Conesa, Francisco. “La Naturaleza de La Revelación Según El
Concilio Vaticano II.” The Nature of Revelation in Vatican II. 45, no. 2 (Agosto
2013): 388.

83
LA PALABRA PERMANECE

redención. En su tiempo llamó a Abrahán para hacerlo


padre de un gran pueblo (cf. Gn 12, 2-3), al que luego
instruyó por los patriarcas, por Moisés y por los profetas para
que lo reconocieran Dios único, vivo y verdadero, y así fue
preparando el camino del evangelio.

Cristo Lleva Al Máximo La Revelación

Jesucristo, ver al cual es ver al Padre (cf Jn 14, 9), con


su total presencia y manifestación personal, con palabras y
obras, señales y milagros, y, sobre todo, con su muerte y
resurrección gloriosa de entre los muertos, finalmente con el
envío del Espíritu de verdad, completa la revelación.
La economía cristiana, por tanto, como alianza nueva
y definitiva, nunca cesará, y no hay que esperar ya ninguna
revelación pública antes de la gloriosa manifestación de
nuestro Señor Jesucristo (cf. 1 Tim 6, 14; Tito 2, 13).

La Revelación Hay Que Recibirla Con Fe


Cuando Dios revela hay que prestarle la obediencia de la
fe (Rom 16, 26; cf. Rom 1, 5; 2 Cor 10, 5-6), por la que el
hombre se confía libre y totalmente a Dios. Para profesar
esta fe, es necesaria la gracia de Dios que previene y ayuda, y
los auxilios internos del Espíritu Santo, el cual mueve el
corazón y lo convierte a Dios.
Mediante la revelación divina Dios quiso comunicarles
los bienes divinos que superan totalmente la comprensión de la
inteligencia humana. Todo lo divino que por su naturaleza no
sea inaccesible a la razón humana lo pueden conocer todos
fácilmente, con certeza y sin error alguno, incluso en la condi-
ción presente del género humano.
84
LA PALABRA PERMANECE

Mas, para que el evangelio se conservara cons-


tantemente íntegro y vivo en la Iglesia, los apóstoles dejaron
como sucesores suyos a los obispos, “entregándoles su propio
cargo del magisterio”. Por consiguiente, esta sagrada
Tradición y la Sagrada Escritura de ambos Testamentos son
como un espejo en el que la Iglesia peregrina en la tierra
contempla a Dios, de quien todo lo recibe, hasta que le sea
concedido el verlo cara a cara, tal como es (cf. 1 Jn 3, 2) 1.

Así, pues, la predicación apostólica, que está expuesta


de un modo especial en los libros inspirados, debía
conservarse hasta el fin de los tiempos por una sucesión
continua. De ahí que los apóstoles, comunicando lo que
ellos mismos han recibido, amonestan a los fieles que
conserven las tradiciones que han aprendido o de palabra o
por escrito (cf. 2 Tes 2, 15), y que sigan combatiendo por la
fe que se les ha dado una vez para siempre (cf. Jds 3 ) 4 . Esta
Tradición, que deriva de los apóstoles, progresa en la Iglesia
con la asistencia del Espíritu Santo5 , puesto que va creciendo
en la comprensión de las cosas y de las palabras transmitidas,
por la contemplación y el estudio de los creyentes, que las
meditan en su corazón (cf. Le 2, 19 y 51); por la percepción
íntima que experimentan de las cosas espirituales; o por el
anuncio de aquellos que con la sucesión del episcopado
recibieron el carisma cierto de la verdad. Es decir, la Iglesia,
en el transcurso de los siglos, tiende constantemente a la
plenitud de la verdad divina, hasta que en ella se cumplan
las palabras de Dios.

1
Cothenet. Palabra de Dios y exégesis. Verbo Divino, 1992. ,102.

85
LA PALABRA PERMANECE

Mutua relación entre la Tradición y la


Escritura
Así, pues, la sagrada Tradición y la Sagrada Escritura
están íntimamente unidas y compenetradas, porque
surgiendo ambas de la misma fuente, se funden en cierto
modo y tienden a un mismo fin, ya que la Sagrada Escritura
es la palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo
la inspiración del Espíritu Santo, y la sagrada Tradición
transmite íntegramente a los sucesores de los apóstoles la
palabra de Dios 1.

Relación de Ambas con La Iglesia y El


Magisterio

La sagrada Tradición, pues, y la Sagrada Escritura


constituyen un solo depósito sagrado de la palabra de Dios,
confiado a la Iglesia, pero el oficio de interpretar
auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida ha sido
confiado únicamente al magisterio vivo de la Iglesia cuya
autoridad se ejerce en el nombre de Jesucristo.
Es evidente, por tanto, que la sagrada Tradición, la
Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia, según el designio
sapientísimo de Dios, están entrelazados y unidos de tal forma
que no tienen consistencia el uno sin los otros, y que juntos,
cada uno a su modo, bajo la acción del Espíritu Santo, contri-

1
Se dice que algunas tradiciones son perfectibles, lo cual se logra en
los diversos concilios. Montague, George T. Understanding the Bible: A Basic
Introduction to Biblical Interpretation. Paulist Press, 1997, p. 189, nota 28.

86
LA PALABRA PERMANECE

buyen eficazmente a la salvación de las almas. La tradición más


que obstruir el acceso a la Escritura lo despliega1.
La Iglesia no saca exclusivamente de la Escritura la
certeza de lo revelado. (DV 9). En el interior de esta Tradición
está el Magisterio vivo de la Iglesia con la misión de interpretar
autorizadamente la Palabra de Dios, ya que no está por encima
de la Palabra de Dios, sino a su servicio2.
Esta Tradición viva se expresa en la doctrina manifiesta
en el Credo, los padres de la Iglesia, los Concilios, el Magisterio
papal, la tradición teológica, la catequesis, y el sensus fidei (LG
31
12) ; en la vida, expresada en el testimonio de los cristianos y las
iglesias, la misión e historia eclesial, la vida espiritual y de
santidad, la estructura y organización eclesial y en el culto3.

La Iglesia Venera Las Sagradas Escrituras


La Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras
al igual que el mismo cuerpo del Señor, no dejando de
tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida,
tanto de la palabra de Dios como del cuerpo de Cristo, sobre
todo en la liturgia. Siempre las ha considerado y considera,
juntamente con la Tradición, como la regla suprema de su
fe, puesto que, inspiradas por Dios y escritas de una vez para
siempre, comunican inmutablemente la palabra del mismo
Dios. Se recomiendan por lo tanto las traducciones bien
1
Granados, Jos, Carlos Granados, and Luis Snchez-Navarro,6.
2
Pié-Ninot, Salvador. “De La Dei Verbum Al Sínodo de Los
Obispos Sobre La Palabra de Dios Del 2008.” Estudios Eclesiásticos 83, no. 325
(Abril 2008): 232.

3
Ibid., 233.
87
LA PALABRA PERMANECE

cuidadas.

Es conveniente que los cristianos tengan amplio


acceso a la Sagrada Escritura. Alonso Schokel celebró este
hecho y testificó que Dei Verbum favoreció una mayor
contemplación de la Palabra 1.

Tres Contribuciones de Dei Verbum

Según autores católicos Dei Verbum aportó, por lo


menos, tres inapreciables riquezas:
Una respuesta a los problemas que se venían afrontando
respecto a la relación entre revelación divina y la Escritura, en
cuanto texto sagrado. Para abordar esta cuestión, la constitución
se ocupó de tres aspectos: cómo accedemos al conocimiento del
misterio de Dios; porque este misterio está consignado en la
Escritura, cómo hay que interpretarla, y qué verdad nos
transmite este misterio y, por tanto, hay que esperar de la Biblia.
En cambio, Dei Verbum no resuelve la cuestión acerca de si la
Tradición y la Escritura son o no dos fuentes de la revelación, tal
como se venía sosteniendo.
Unos principios bíblicos y teológicos que como marco de
fe eclesial guían la comprensión y la interpretación de la
Escritura para que sea “fuerza de Dios para la salvación del que
cree”.

1
Schökel, Luis Alonso. Hermeneutica Biblica. Ediciones Cristiandad,
1987.,246.

88
LA PALABRA PERMANECE

El impulso definitivo de la Sagrada Escritura como


Palabra de Dios y fuente de vida para la Iglesia y para la misión
de anunciar el Evangelio1.
Dei Verbum produjo un salto decisivo desde una visión
propositiva a un sitio donde la Escritura juega un papel más
evidente en la liturgia y la piedad. Aunque quedaron lagunas
(por ejemplo, la antropología, la ecología), y aunque algunas de
las tensiones exegéticas han sido pasado por alto por la
hermenéutica posmoderna, tal vez las preguntas más
interesantes que quedan se centren no en las Escrituras, sino en
una comprensión renovada de la naturaleza de la tradición y su
relación con el Magisterio2.

La Exégesis Después de Dei Verbum

La exégesis reciente ha mostrado que los católicos y los


protestantes no estaban tan opuestos como se pensaba a
propósito de Sola Scriptura, o que al menos sus divergencias se
arraigaban en motivaciones que a veces no dependían de sus
opciones confesionales. Ya lejos de Trento, era durante la cual se
multiplicaron las publicaciones apologéticas tanto del lado
protestante como del lado católico, los protestantes
demostraban entonces que las Escrituras daban la razón a la
Reforma, mientras los católicos probaban con las mismas

1
Retamales, Santiago Silva. La Palabra de Dios en la vida y pastoral de
la Iglesia. Leer-e, 2014.

2
Towey, Anthony. “Dei Verbum: Fit for Purpose?” New Blackfriars
90, no. 1026 (March 2009): 206–18. doi:10.1111/j.1741-
2005.2008.01268.,206.

89
LA PALABRA PERMANECE

Escrituras que sus adversarios carecían de razón. Después del


Concilio Vaticano II, varias experiencias concretas mostraron
que las separaciones no se basaban nunca directamente en la
Escritura.

Acuerdo Sobre Las Escrituras

Los protestantes han ayudado a los católicos (y esto se


reconoce en la redacción final del documento) a conceder la
prioridad a la Escritura, huella escrita de la revelación única de
Dios a lo largo de toda la histona sagrada y especialmente en
Jesucristo. Del lado protestante hay sin duda una llamada a
superar una interpretación demasiado literal de la Sola Scnptura1.
Algunas voces protestantes, como la de Charles
L'Eplaitenier resisten afirmando que “atribuir al magisterio de la
Iglesia una especie de inerrancia en la interpretación de la
Escritura es algo que no puede aceptar un protestante, que tiene
una concepción mucho menos triunfalista de la Iglesia histórica.
Sean cuales fueren las dificultades teológicas propias de esta
postura radical, las Iglesias de la reforma confesarán siempre,
siguiendo a sus fundadores, la autoridad soberana, y por tanto
exclusiva, de la sagrada Escritura”.
Aún las diferencias evidentes parecen diluirse. Teólogos
de la talla de Karl Barth halagaron la encíclica sosteniendo la
manifestación al mismo tiempo espectacular y profunda de una
manera nueva de ser Iglesia, no sólo la inspiración para sentar
las únicas bases efectivas en el avance hacia la unidad
ecuménica, sino incluso la llamada ejemplar a aquella revisión y
reforma que el protestantismo se ha atribuido históricamente en

1
Cothenet. Palabra de Dios y exégesis. Verbo Divino, 1992. ,100.

90
LA PALABRA PERMANECE

exclusiva frente a una Iglesia católica denunciada en sus


desviaciones1.
Desde una perspectiva bautista se afirma que Dei Verbum
está repleta de afirmaciones acerca de la naturaleza de la
revelación y la autoridad de la Escritura que ellos podrían
afirmar, pero la ecuación aparente entre la autoridad de la
Escritura y la tradición en el artículo 9 es un escollo que debe
abordarse antes de pasar a otros puntos de diferencia. Los
bautistas no pueden ofrecer un respaldo sin reservas del artículo
9, pero pueden encontrar un lugar dentro del patrón de debate
teológico que lo produjo. Este texto con el que los bautistas no
pueden ponerse de acuerdo de manera inequívoca por lo tanto
apunta a una mayor apertura para la convergencia entre los
católicos romanos en su práctica de polémica conciliar y los
bautistas en su identidad como católicos disidentes2. La iglesia
romana no obstante insiste en que la Biblia verifica la tradición
y los sacramentos, los cuales también son medios por los cuales
Dios se comunica3.
Dei Verbum aseguró el triunfo del método histórico-
crítico en la Iglesia Católica y mejoró las relaciones ecuménicas
recuperando un sentido más matizado de la autoridad
interpretativa de la iglesia. Dei Verbum sostiene además que el
lugar principal de la teología es el mismo que la iglesia. A través

1
Alemany, José J. “Karl Barth, Comentarista de La Dei Verbum.”
Estudios Eclesiásticos 66, no. 256 (Enero 1991): ,57.
2
Harmon, Steven R. “Dei Verbum §9 in Baptist Perspective.”
Ecclesiology 5, no. 3 (2009): 299–321.,299.
3
Williamson, Peter. Catholic Principles for Interpreting Scripture: A Study
of the Pontifical Biblical Commission’s The Interpretation of the Bible in the Church.
Gregorian Biblical BookShop, 2001.,34.

91
LA PALABRA PERMANECE

de sus costumbres, devociones y sacramentos, contempla el


misterio de su ser llamado a participar en la vida misma de Dios.
La teología comienza en un momento sublime cuando Dios
habla hasta lo más profundo de la persona humana y nos hace
salir de nosotros mismos a una vida de comunión y amistad con
Dios. Por su propia naturaleza, este es un proceso sin fin, una
tradición de interpretación vívida del Misterio de Cristo que
une Apóstoles, Padres, la "Iglesia creyente y orante", y todos
aquellos a quienes el Espíritu conduce a la verdad1. En Dei
Verbum la Escritura y la Tradición como dos corrientes de la
revelación divina que están perpetuo diálogo2.
No obstante algunos reparos protestantes aislados, la
marea viene en otra dirección. Lo confrontativo y
fundamentalista parece fuera de lugar3. Dei Verbum aceleró el
acercamiento4, aún con religiones no cristianas5. Aunque no

1
Barnes, Michael. “Opening up a Dialogue: Dei Verbum and the
Religions.” Modern Theology 29, no. 4 (October 2013): 10–31.
doi:10.1111/moth.12059.,22.

2
Raedy, Kevin. “What Happened to the Vulgate? An Analysis of
Divino Afflante Spiritu and Dei Verbum.” Nova et Vetera (English Edition) 11,
no. 1 (Winter 2013): 123–46. , 145.
3
Witherup, Ronald D. The Word of God at Vatican II: Exploring Dei
Verbu,75.
4
Witherup, Ronald D. Scripture: Dei Verbum. Paulist Press, 2006. ,60.
5
Fuss, Michael. Buddhavacana and Dei Verbum: A Phenomenological
and Theological Comparison of Scriptural Inspiration in the Saddharmapuṇḍarīka
Sūtra and in the Christian Tradition. BRILL, 1991.

92
LA PALABRA PERMANECE

pasó sin generar debates previos y posteriores1, su huella es


indeleble.

Conclusión

El movimiento conciliar católico en torno a la Biblia ha


manifestado una dirección ecuménica. La Biblia ya no separa a
los credos como antes. La crítica minó la relevancia de la
Escritura de manera que no queden escollos para el
ecumenismo y la supremacía romana entre las iglesias cristianas.

El catolicismo aparenta volver a levantar las banderas


que el protestantismo arrió acerca de la preeminencia de la
Biblia, pero lo hace dentro de su propio marco, sin renunciar a
la tradición ni a la autoridad del magisterio. Ha maquillado
Trento, y el mundo protestante ya no se muestra tan opositor
como antes. Se presume un avance y una actualización, pero la
sustancia no ha cambiado. Roma no cambia.

1
Castillo, Raúl Biord. La resurrección de Cristo como revelación: análisis
del tema en la teología fundamental a partir de la Dei Verbum. Gregorian Biblical
BookShop, 1998. Williamson, Peter, p. 39 nota 23. Roller, John. “Dei
Verbum: A Fine Consensus on Revelation.” Journal of Theta Alpha Kappa 37,
no. 2 (Setiembre 2013): 46–55.,47.

93
LA PALABRA PERMANECE

Creencia Dogmática de la Iglesia Católica sobre las Escrituras


Los catecismos y expresiones dogmáticas católicas
transitan sobre carriles férreamente establecidos1. A través del
paso del tiempo la iglesia Católica poco ha cambiado en sus
lineamientos básicos2.

La Biblia Y La Tradición
La tradición oral antecede a la Biblia3. Esta tradición oral
que es anterior, contemporánea y posterior a los escritos
bíblicos4. Forma un mismo depósito de verdad junto a las
Sagradas Escrituras5. Es oportuno al respecto visualizar la
siguiente declaración:
Sin embrago, no debemos considerar la Escritura y la
Tradición como dos depósitos que hayan recibido las aguas de la
verdad divina de fuentes diferentes e incomunicadas. En
realidad se trata de una única verdad, a saber, la tradición, o
aquella fuente de verdad revelada que ha dado origen a un
cuerpo de doctrina transmitido desde la época apostólica a
través de las edades y que está contenida en la doctrina, la
enseñanza y las prácticas de la iglesia católica. No obstante,
puesto que una parte importante de la revelación fue consignada
por escrito antes y después de Cristo, la iglesia habla de dos
fuentes de revelación, la tradición oral y la Sagrada Escritura. El
carácter e importancia peculiares de la Sagrada Escritura, la

1
B. Orchard et al., Verbum Dei., vol. 24 (Barcelona: Herder, 1956), 5.
2
Ibid.
3
Ibid., 24:4.
4
Ibid.
5
Ibid., 24:5.
94
LA PALABRA PERMANECE

parte escrita de la tradición divina, provienen únicamente del


hecho de que es verbo divino inspirado.1
Se hace evidente que para la iglesia católica las Sagradas
Escrituras y la tradición conforman una misma “fuente” desde
de donde mana la verdad divina.
Esto ocasiona una interdependencia entre la tradición y
la Biblia. También, en cierta medida, una supeditación de la
Escritura a la tradición. Y el sometimiento de la Biblia al
llamado magisterio de la iglesia. En virtud de lo cual se puedo
referir lo siguiente:
Ambas corrientes, la de la tradición oral y la de la
Sagrada Escritura, se juntan en el magisterio viviente de la
Iglesia, para el cual constituyen a la par el curso de las aguas
vivas que lleva a la vida eterna. En realidad, es la Iglesia, como
depositaria de la tradición, la que da vida a la letra muerta de la
Escritura. Y la experiencia enseña que la Sagrada Escritura, aun
siendo divinamente inspirada, sólo en la vida de la Iglesia, la
esposa de Cristo, alcanza a convertirse en “viva y eficaz y tajante,
más que una espada de dos filos” (Heb. 4, 12)2.
El concepto de la Sola Scriptura no es sostenido por la
iglesia Católica en lo absoluto. Más bien todo lo contrario. No
puede existir la Biblia sin la tradición y sin el magisterio de la
Iglesia. Lo cual no se verifica, al parecer en sentido inverso. Es
decir la la tradición y el magisterio pueden existir sin la Biblia.
Por lo cual se consigna: “Las cosas que la Iglesia está encargada
de enseñar fuera de la Biblia son materias de fe y moral que
pertenecen también al edificio doctrinal cristiano”.3 Esta

1
Ibid.
2
Ibid.
3
Ibid.
95
LA PALABRA PERMANECE

interdependencia asimétrica tiene su razón de ser en el concepto


de que la iglesia es una entidad viviente. Que está dotada del
suficiente dinamismo como para presentar en forma más
completa y vigorosa la verdad. Por esta razón se cita lo siguiente:
“…la Iglesia es superior a la Biblia en cuanto que es la voz
viviente de Cristo, y en consecuencia la única interprete infalible
de la palabra inspirada cuando se trata de dar una interpretación
auténtica”.1
Según la dogmática de la Iglesia en la construcción
axiológica de la verdad intervienen varios elementos a parte de la
Biblia. Es por ello que la tradición, en todas sus formas, rodea,
escolta y permea Escritura, subordinada al magisterio de la
iglesia, acompaña la llegada del creyente a la enseñanza
prescriptiva.
En base a lo anterior se puede leer:
…en la revelación se fundan y regularizan las estructuras
eclesiásticas, la predicación y los contenidos de la doctrina
cristiana a la vez que su interpretación teológica. De ahí que en
la dogmática sea la revelación el principio epistemológico
fundamental. Por una parte, y debido a su vinculación con un
acontecimiento histórico con pretensiones de valor universal y
absoluto (autocomunicación trinitaria de Dios en la historia), la
revelación requiere una exposición permanente para imponer
esas pretensiones. Eso ocurre concretamente con la Iglesia, que
no sólo es destinataria sino también la proclamadora de la
revelación a través de la Escritura, la tradición, el magisterio, el
sentido de los fieles y la teología.2

1
Ibid.
2
Wolfgang, Beinert, Diccionario de Teología Dogmática (Barcelona: Herder,
1990), 621–622.
96
LA PALABRA PERMANECE

La tradición es, por todo lo expuesto, el catalizador que


utiliza el magisterio de la iglesia para enseñar a sus fieles
cuestiones de fe y práctica. La Biblia, es en este sentido, solo un
ladrillo más del edificio con el que se construye la dogmática de
la iglesia Católica.
La Iglesia Católica Y El Canon Bíblico
La iglesia católica reconoce a los libros del Antiguo y
Nuevo Testamento como constituyentes de lo que se ha dado en
llamar el canon bíblico1. Para los referentes católicos los libros
del Antiguo Testamento son de una fecha más tardía de
composición, que lo que tradicionalmente se ha sostenido2. Sin
embargo, a pesar de esta posición, se establece que los libros del
AT y del NT son básicamente la palabra de Dios3.

El Canon Católico
La Iglesia Católica aparte de dar por canónicos a los 39
libros de la Biblia hebrea y a los 27 del NT. También ve como
canónicos a los denominados apócrifos o deuterocanonicos que
son 74. Estos libros fueron definitivamente aceptados en el
concilio de Trento de año 15465. El motivo de la aceptación de
este cuerpo de libros fue permitir la mejor argumentación en
contra de los postulados de la reforma del siglo XVII6. A partir

1
Peter, Eicher, Diccionario de Conceptos Teológicos, vol. 1 (Barcelona: Herder,
1989), 322–323.
2
Ibid., 1:323.
3
Ibid., 1:324.
4
Edouard, Cothenet, Palabra de Dios Y Exégesis (Estella, Navarra: Verbo
Divino, 1992), 308.
5
Ibid.
6
Ibid.
97
LA PALABRA PERMANECE

del concilio de Trento estos 7 libros gozan de igual nivel de


autoridad que los restantes y son reconocidos como parte del
canon bíblico1. De tal suerte que integran la versión bíblica
oficial de la iglesia católica, a saber la denominada Vulgata
Latina2. Vale la pena explicitar aún más este punto a través de la
siguiente declaración:
…Todos los libros contenidos en la Biblia hebrea son
llamados protocanónicos,
mientras que los que están solo en lengua griega se
llaman deuterocanónicos. Estas expresiones fueron usadas
por primera vez por Sixto senense, en 1566, que
designaba con el nombre de protocanónicos lo libros cuyo
carácter inspirado había sido siempre reconocido,
mientras que con el de deuterocanónico designaba aquellos
cuya inspiración había sido reconocida por la iglesia
universal solo después que en algunos lugares se hubo
dudado de su carácter de inspirados; por lo cual del
punto de vista cronológico ocuparon el segundo lugar en
el canon.3
En realidad lo que el concilio de Trento hizo es definir la
cuestión de una vez por todas4. Para terminar con la discusión
dando curso a las definiciones que sínodos y concilios anteriores
habían tomado sobre los deuterocanónicos5.
El proceso de la contrarreforma favoreció la aceptación de los 7
libros adicionales al canon hebreo del AT por motivos

1
Ibid., 31–32.
2
Ibid., 31.
3
B. Orchard et al., Verbum Dei., 24:37.
4
Ibid., 24:44–45.
5
Ibid.
98
LA PALABRA PERMANECE

doctrinarios. Es decir, se buscó favorecer desde este material las


doctrinas distintivas de la iglesia católica que la diferenciaba del
ámbito protestante. Y dar respaldo bíblico a dichas enseñanzas
desbaratando a su vez las críticas de los reformadores. En apoyo
a este concepto se pude vislumbrar la siguiente declaración:
En 1546, el concilio de Trento reiteró la decisión del de
Florencia, y definió de modo formal los libros que
pertenecían al Canon. Contraria a esta definición era la
actitud de los protestantes, los cuales al desechar alguna
de las doctrinas contenidas en los libros
deuterocanónicos (p.e. el purgatorio en 2 Mac.), se
limitaron a no admitir su autoridad en cuestiones
doctrinales.1
Cabe destacar que los dos grandes concilio posteriores a Trento.
Es decir Vaticano I y Vaticano II reafirmaron la decisión en
pleno de aceptar los 7 libros deuterocanónicos2. Así que hasta el
día de hoy esta es la postura oficial de la iglesia católica respecto
de esos libros. Los libros entonces que acepta la iglesia católica y
que no son aceptados, general, por los protestantes son: Tobías,
Baruc, Sabiduría, Eclesiástico, 1 y 2 de Macabeos, Judith,
adiciones al libro de Daniel3 y al libro de Ester4.
Concepto católico de revelación-inspiración de los libros de la
Biblia

1
Ibid., 24:45.
2
Ibid. Edouard, Cothenet, Palabra de Dios Y Exégesis, 316.
3
B. Orchard et al., Verbum Dei., 24:39–46.
4
Henri, Cazelles, Introducción Crítica Al Antiguo Testamento, vol. 1 (Barcelona:
Herder, 1981), 700.
99
LA PALABRA PERMANECE

A primera vista la iglesia católica a través de su documento Dei


Verbum sostiene que Dios es el autor de las Escrituras1. Y por
tanto el revelador e inspirador de las mismas2. Los diferentes
escritores bíblicos son quienes llevaron adelante la escritura de
los distintos libros bíblicos3. Sin embargo, y aunque parezca que
con estas declaraciones el tema está agotado. La iglesia católica
tiene posturas mucho más complejas sobre la revelación e
inspiración, y sobre el papel que juega el magisterio de la iglesia
en la elaboración final de la doctrina4.
En cuanto al proceso de revelación existe una tendencia, que se
podría llamar más cientificista, es decir, que apela más a la
crítica literaria para establecer el origen de las Escrituras5. Y una
postura que se podría denominar más clásica que fija la
revelación en una recepción mística del profeta6.
En el análisis más crítico del proceso de revelación-inspiración se
acepta en forma abierta la crítica literaria en toda su extensión.
Por lo cual se puede citar:
La iglesia romana a juzgado necesario disipar los
equívocos e integrar en la enseñanza tradicional las
preciosas contribuciones de la crítica moderna, puestas a
prueba y completadas por medio siglo de trabajo
exegético y arqueológico.7

1
Edouard, Cothenet, Palabra de Dios Y Exégesis, 39–40.
2
Ibid.
3
Ibid.
4
Henri, Cazelles, Introducción Crítica Al Antiguo Testamento, 1:392.
5
Ibid., 1:200–270.
6
Ibid., 1:392.
7
Ibid., 1:161.
100
LA PALABRA PERMANECE

Como una prueba de lo anterior se puede referir el ejemplo de


la revelación y composición de pentateuco por parte de Moisés.
Los eruditos católicos confirman a través de la crítica que la
revelación del material con el cual Moisés compuso parte del
pentateuco le llego por tradición oral y escrita de otros autores.
Y que la composición del mismo no es original del patriarca. Por
lo cual se pude referir la siguiente declaración:
En lo que a la composición del pentateuco se refiere,
comisión bíblica reconocía ya en el mentado decreto de
27 de junio de 1906 que podía afirmarse que Moisés,
para componer su obra, se sirvió de documentos escritos
o tradiciones orales, y admitir también modificaciones y
adiciones posteriores a Moisés. Hoy no hay nadie que
ponga en duda la existencia de estas fuentes y no admita
un acrecentamiento progresivo de las leyes mosaicas,
debido a las condiciones sociales y religiosas de los
tiempos posteriores, progresión que se manifiesta
también en los relatos históricos.1
A raíz de la aceptación de la crítica historia y literaria, como
elementos integrantes de los estudios bíblicos, el concepto de
revelación-inspiración que admiten los círculos eruditos
católicos es de carácter muy limitado.
Sin embargo se advierte otra tendencia más clásica en cuanto a
la naturaleza de la Biblia dentro del seno del catolicismo. Esta
postura involucra un pensamiento más clásico sobre la
revelación-inspiración de las Sagradas Escrituras. Pareciera ser
que dichas declaraciones más conservadoras nacen más bien de
los documentos oficiales y confesionales de la iglesia católica.
Por lo cual algunas autoridades afirman que: “la Biblia es, en el

1
Ibid., 1:161–162.
101
LA PALABRA PERMANECE

seno de la iglesia, un monumento inconmovible de origen


divino y de autoridad divina.”1 En la constitución Dei Vebum
se ve claramente la postura más conservadora de la iglesia
católica en cuanto a la revelación-inspiración de las Santas
Escrituras. En virtud de los cual se puede citar:
Las verdades reveladas por Dios, que se contienen y
manifiestan en la Sagrada Escritura, se consignaron por
inspiración del Espíritu Santo. La santa Madre Iglesia,
según la fe apostólica, tiene por santos y canónicos los
libros enteros del Antiguo y del Nuevo Testamento con
todas sus partes, porque, escritos bajo la inspiración del
Espíritu Santo tienen a Dios como autor y como tales se
han entregado a la misma iglesia. Pero en la redacción de
los libros sagrados Dios eligió a hombres que utilizo
usando de sus propias facultades y medios, de forma que,
obrando él en ellos y por ellos, escribieron, como
verdaderos autores, todo y solo lo que él quería.2
Las expresiones oficiales y las expresiones de la postura
más crítica parecieran ser irreconciliables. Sin embrago se
advierte que existe una síntesis entre ambas posturas, que es en
definitiva la elaboración más reciente que la iglesia católica ha
hecho sobre el asunto revelación- inspiración3. En esta mixtura
se admite tanto el origen divino de la Biblia como un largo
proceso de redacción a partir de fuentes diversas4. De ahí que no
haya problemas para decir que Dios es el autor de la Biblia y que
a los escritores bíblicos Dios les revelo el material necesario y los

1
José, Muños Sendino, Como Leer La Biblia (Madrid: Ediciones Castilla,
1963), 24.
2
Edouard, Cothenet, Palabra de Dios Y Exégesis, 39–40.
3
José ,Muños Sendino, Como Leer La Biblia, 24–25.
4
Ibid.
102
LA PALABRA PERMANECE

inspiro para la composición del documento bíblico. Y a la vez


reconocer un largo y humano proceso en la hechura de las
Sagradas Escrituras1. Lo anterior se puede visualizar en forma
más contundente a través de la siguiente declaración:
De este modo descubrimos la inspiración del Espíritu,
que permite a los hombres situar, en la perspectiva de su
fe, los distintos datos de la ciencia y de la experiencia
humana. Y el caos de leyendas, recuerdos, nombres,
folklore, narraciones populares del antiguo oriente, todo
ello viene a formar esa unidad…2

En consecuencia la postura sobre la revelación-


inspiración que sostiene la Iglesia Católica se podría decir que es
de carácter ambivalente. Y sirve a los fines ortodoxos tanto como
a los fines críticos de la erudición bíblica actual.

Conclusión

Se podrían decir al menos tres cosas bien definidas en


cuanto a la creencia dogmática que sostiene la Iglesia Católica
en cuanto a las Escrituras. Primero: las Escrituras están
supeditadas en su interpretación a la tradición y al magisterio de
la Iglesia. Segundo: Por motivos históricos y dogmáticos la
Iglesia acepto un canon más largo que el hebreo, añadiendo al
AT 7 libros denominados deutorocanónicos y agregados de igual
calidad a los libros de Ester y Daniel. Y por último la enseñanza

1
Ibid.
2
Ibid., 25.
103
LA PALABRA PERMANECE

sobre la revelación e inspiración bajo la cual llegaron a existir los


escritos bíblicos es ambivalente, ya que por un lado sostiene que
Dios es el autor (revelador) de la Biblia, y el inspirador de los
escritores sagrados (quienes consignaron la verdad por escrito); y
por el otro sostiene todos los postulados de la crítica literaria. La
cual limita y disminuye considerablemente la acción divina en el
proceso de revelación-inspiración.

104
LA PALABRA PERMANECE

La Doctrina De La Escritura En La

Teología Protestante
Samuel Hengen-Fabián Marcos

Haciendo alusión a la felicidad implícita en obedecerle,


Jesús había dicho a sus discípulos: “Bienaventurados los que
oyen la palabra de Dios y la guardan…” (Luc. 11: 28). En otra
oportunidad ante la deserción de sus seguidores y la pregunta
del maestro si ellos también deseaban abandonarlo sus
discípulos le respondieron “¿a quién iremos? Tú tienes palabras
de vida eterna” (Juan 6: 68). Aceptar las palabras de Jesús,
guardar sus palabras contenidas en la Biblia (Palabra de Dios) y
vivir los principios cristianos emanados de ella, son algunas de
las condiciones indispensables para quien desee disfrutar de una
sana comunión con Dios y sus semejantes aquí en la tierra y en
el futuro obtener la vida eterna.
Lamentablemente la historia del cristianismo registra que
un asunto de tan vital importancia no siempre fue de esa
manera. La edad media fue un tiempo de oscurantismo
espiritual en el que la Biblia estuvo postergada, olvidada y
proscripta. Sin embargo Dios se encargó de ir suscitando
personas que a riesgo de sus propias vidas otorgaron la
supremacía a los escritos bíblicos.
En su obra El problema de la Identidad Bíblica
del Cristianismo Raúl Kerbs expone:

“Guillermo de Ockham fue uno de los filósofos y


teólogos más importantes después de Tomás de Aquino
y su pensamiento constituyó una de las bases del
alejamiento respecto de la teología y la filosofía
105
LA PALABRA PERMANECE

escolástica el cual durante los siglos XIV y XV preparó el


terreno intelectual para el surgimiento de la reforma
protestante y la formulación de su teología. Ockham
estudió ciertos pronunciamientos papales y llegó a la
conclusión de que el Papa había entrado en el terreno de
la herejía al condenar ciertas tesis respecto a la pobreza
absoluta de Cristo y de los apóstoles, las cuales eran
consideradas por los franciscanos no solo como reglas de
la orden, sino como verdades cristianas. Tal vez uno de
sus legados más importantes que dio pie a la Reforma
Protestante fue que abandonó muchas cosas de la
teología escolástica, entre otras la creencia en la
existencia de los universales, la analogía del ser como
principio para estructurar el orden de los seres, y la
abstracción como proceso cognitivo para llegar a la
verdad inmutable”.1

Ockham abandonó la fundamentación racional en


teología y colocó en su lugar la fe, pero esto no lo llevó a
reemplazar la interpretación filosófica de las presuposiciones de
la mente por la interpretación bíblica. Se le realizó un proceso
pero la iglesia no llegó a condenar su teología. Murió en Munich
excomulgado de la iglesia en el año 1347.

Martin Lutero (1483 – 1546)


Básicamente Lutero rompió con la teología de su tiempo

1
Rechaza la postura realista según la cual los universales son distintos entre sí por
ej.: “humanidad”, “animalidad “y los particulares, Sócrates y el asna de Balaam.
También rechaza la idea de que los universales existen en cada cosa en particular.
Kerbs, Raúl, El Problema de la identidad bíblica del cristianismo, 1st ed.
(Libertador San Martín, Entre Ríos: Universidad Adventista del Plata;
ADVENTUS, Editorial Universitaria Iberoamericana, 2014), 565.
106
LA PALABRA PERMANECE

al fundar el principio de sola scriptura y basar la salvación del


hombre solamente en la fe, hizo todo esto sobre la plataforma de
una interpretación bíblica de sus estudios teológicos.1
Constantemente rechaza la razón humana, aunque
reconoce su lugar en las cosas “de este mundo” sin embargo en
el “terreno de las cosas espirituales ella no tiene
competencia”…la razón ha perdido sus capacidades debido al
pecado…a tal punto que no es capaz de conocer su propia
naturaleza… ni de reconocer que sus dones y la denomina (a la
razón) “la más grande prostituta que el diablo posee” 2
También rechaza enfáticamente a la filosofía diciendo
que “detrás de la filosofía siempre está el diablo” y que para
estudiar las escrituras hay que abandonar el estudio de la
filosofía.3
Lutero opina que “el único fundamento de la fe y la
teología son las Escrituras y que no es posible conocer a Dios sin
las Escrituras…y nadie está obligado a creer nada más allá de lo
que está en ellas”.4 Afirma que Dios “es un Dios revelado y, por
así decirlo, sellado. Se ha circunscripto a un cierto lugar, Palabra
y señales, de manera que pudiera ser reconocido y comprendido
(Comentario sobre Salmos 51:6). Dios se ha revelado
supremamente en Jesucristo, el Verbo hecho carne, y Cristo está
revelado en las Escrituras, la Palabra escrita, y en la
proclamación del evangelio. El debido conocimiento de Dios,
como Lutero lo llamaba, “nos es dado únicamente en las
escrituras”. Además tampoco “estaba dispuesto a reconocer que
se necesitaba la autoridad de la iglesia para afirmar qué es la

1
Ibid., 568.
2
Ibid., 568,569.
3
Ibid., 569.
4
Ibid., 570.
107
LA PALABRA PERMANECE

Palabra de Dios o para proveer la correcta interpretación de las


Escrituras. Opinaba que era “la obra del Espíritu Santo traer al
corazón la palabra externa de las Escritura y convencer al
espíritu humano que ésta es la Palabra de Dios”.1

Juan Calvino (1509-1564)


La opinión de Calvino sobre la revelación y autoridad de
las Escrituras era similar a la de Lutero, en su gran obra
Institución de la Religión Cristiana, propone que un hombre
“cegado por el pecado no puede beneficiarse con la revelación
del reino eterno de Dios en el espejo de sus obras con muy
grande claridad”. 2 Como Lutero, Calvino repudió como “una
falsedad maliciosa la pretensión de que la credibilidad de la
Escritura debería depender del juicio de la iglesia”.3 En esencia,
el A.T y el N.T. constituyen una unidad, y ambos son una
revelación del evangelio de Jesucristo. Sin embargo el N.T
presenta una proclamación más clara de Cristo que el A.T.4
En reacción a la Reforma Protestante la Iglesia Católica
Romana redefinió su posición en el Concilio de Trento (1545-
1563) y sostuvo que la Tradición Apostólica incluía tanto la
Escritura como la tradición transmitida por la Iglesia y que: “el
evangelio fue promulgado por el Señor Jesucristo y que por
orden suya fue predicado por sus apóstoles a toda criatura, como
la fuente de toda verdad salvadora y de instrucción en materia
de moral. Sin embargo, “esta verdad e instrucción están

1
George W Reid, Aldo D Orrego, and David P Gullón, Tratado de teología
Adventista del Séptimo Día. 9 9 (Buenos Aires: Asociación Casa Editora
Sudamericana (ACES), 2009), 56.
2
Reid, Orrego, and Gullón, Tratado de teología Adventista del Séptimo Día. 9 9.,
56
3
Ibid., 56, 57.
4
Ibid., 57.
108
LA PALABRA PERMANECE

contenidas en los libros escritos y en las tradiciones no escritas.


Por lo tanto el A.T y el N.T como también las tradiciones
relacionadas con la fe y la moral, deben recibirse y venerarse con
iguales sentimientos de piedad y reverencia, como si hubieran
sido dictadas ya sea por la propia palabra de la boca de Cristo o
por el Espíritu Santo y preservados en la Iglesia Católica por una
sucesión continua.1

Confesiones De Fe Protestantes
Al abordar la presente investigación se tomará en cuenta
que el tema es muy amplio y necesita ser delimitado para poder
especificarlo mejor. La presente investigación abordará el
estudio de la doctrina de la escritura en la teología protestante
vista desde la formación de las primeras confesiones de fe.
Las más importantes son tres: Las confesiones de
Ausburgo, de origen Luterano, Los Treinta y Nueve artículos de
la Religión, realizada por los anglicanos y Los estándares de
Westminster de origen Presbiteriano.

Confesiones de Augsburgo
“En el año 1580, la iglesia luterana divulgó una
colección de escrituras confesionales luteranas que sigue
válida hasta nuestros días. Entre sus obras esenciales
están el Catecismo Mayor y el Catecismo Menor de
Martín Lutero y la Confessio Augustana. Esta colección
de siete confesiones luteranas une a todas las iglesias
luteranas que se remontan a ellas en sus doctrinas. En el
año 1580, no se excluía la posibilidad de que, en el
transcurso del tiempo, hubiese otras confesiones; sin

1
Denzinger, Henry, The Source of Catholic Dogma (Londres: Harder, 1957),
244.
109
LA PALABRA PERMANECE

embargo, hasta el siglo XX no hubo ninguna nueva


confesión luterana”.1
Las confesiones de Augsburgo, también llamada
confesión Augustana, es la primer exposición oficial de los
principios del luteranismo. Fue redactada en el año 1530 por
Philip Melanchthon para ser presentada ante el rey Carlos V en
la Dieta de Ausburgo. Se considera uno de los textos más
importantes de la teología luterana y forma parte del libro de la
Concordia.2
Entre los artículos de fe que se consignan en
dicho documento se encuentra el número cinco titulado “El
ministerio de la Palabra”, que reza de la siguiente manera:
“Para obtener esta fe, Dios ha instituido el
Ministerio de la palabra y nos ha dado el
Evangelio y los Sacramentos. Por estos medios
recibimos el Espíritu Santo que produce en nosotros la
fe donde y cuando Dios quiere en aquellos que escuchan
el Evangelio. Este Evangelio enseña que tenemos, por la
fe, un Dios que nos justifica, no por nuestros méritos,
sino por el mérito de Cristo. Condenamos pues a los
Anabaptistas y otras sectas similares que piensan que el
Espíritu Santo llega a los hombres sin la
instrumentalidad de la Palabra exterior del Evangelio,
sino por medio de sus propios esfuerzos, por la
meditación y por las obras”.3

1
Plasger, Georg, Curso Básico: Historia Y Teología Reformada Lección 6
(Johannes a Lasco Bibliothek, 2004), 3.
2
Justo L González, Diccionario manual teológico. (Barcelona: Clie Editorial,
2010), 177.
3
Philip Schaff, The Creeds of the Evangelical Protestant Churches. (CCEL, 1877),
22.
110
LA PALABRA PERMANECE

Los Treinta Y Nueve Artículos De La Religión


Los Treinta y nueve artículos conforman el resumen
básico de creencias de la Iglesia de Inglaterra. Fueron redactados
en 1563 por la Iglesia reunida en asamblea basándose en los 42
artículos de 1553. La Iglesia de Inglaterra todavía exige a sus
ministros que reconozcan públicamente su fe hacia estos
artículos. Los artículos se basaban en la obra de Thomas
Cranmer, arzobispo de Canterbury (1533-1556).
El artículo número VI se titula: De la suficiencia de la
Sagrada Escritura para la salvación; el que define su posición
con respecto a la Sagrada Escritura y versa de la siguiente
manera:
“La Sagrada Escritura contiene todo lo necesario
para la salvación de tal manera que lo que no se lea en
ella o pueda probarse a través de ella, no se exige a
ningún hombre que sea creído como artículo de Fe, o se
piense que sea requisito o condición para la salvación.
En el nombre de la Sagrada Escritura, entendemos esos
libros Canónicos del Antiguo y Nuevo Testamento, cuya
autoridad nunca ofreció ninguna duda en la Iglesia”.1

El siguiente artículo, el número VII, también habla de la


Sagrada Escritura y se titula: Del Antiguo Testamento. A
continuación se presenta el texto de dicho artículo:
“El Antiguo Testamento no es contrario al
Nuevo dado que tanto en el Antiguo como en el Nuevo
Testamento Cristo ofrece la vida eterna a la Humanidad,
y Él es el único Mediador entre Dios y el Hombre,

1
Ibid., 410.
111
LA PALABRA PERMANECE

siendo simultáneamente Dios y el Hombre. Por lo que


no debe escucharse a aquellos que fingen que los
antiguos Padres sólo se preocuparon por las promesas
transitorias. Aunque la ley dada por Dios a Moisés en lo
concerniente a las ceremonias y ritos, no vincula a los
hombres cristianos, ni los preceptos civiles deberían
recibirse obligatoriamente en ninguna mancomunidad.
Sin embargo, ningún cristiano está libre de desobedecer
los mandamientos llamados morales”.1

Los Estándares De Westminster

Contexto histórico
La reforma en Escocia llegó de la mano de Patrick
Hamilton quien era amigo de Lutero y Melanchthon. Hamilton
sufrió el martirio junto con muchos otros que fueron parte del
proceso del establecimiento del protestantismo en Escocia. Pero
fue Juan Knox quien recorriendo toda Escocia estableció varios
grupos de cristianos que fundamentaron su fe en la Palabra de
Dios. A partir de esos grupos de cristianos, en 1560 nació la
Iglesia Presbiteriana en Escocia.
El Rey Jacobo VI, junto con el Arzobispo William Laud
lucharon para eliminar el surgimiento del Presbiterianismo pero
no pudieron lograrlo debido a la fuerza que habían llegado a
tener. Tras la muerte de Jacobo VI le sucedió Carlos I, quien
utilizó como estrategia para luchar contra la iglesia naciente la
imposición de utilizar en los cultos el Libro de los cánones y
liturgias. No solamente fue desoída su orden sino que fomentó
en los teólogos protestantes la necesidad de establecer sus
propias creencias.
Tras varios intentos de destruirlos por parte del Rey
1
Ibid., 412, 413.
112
LA PALABRA PERMANECE

Carlos I sin lograr sus objetivos el Parlamento Ingles apoyó a la


Iglesia Reformada y en el año 1643 convocó a una Asamblea
para establecer la unidad religiosa y civil.
A raíz de esta asamblea surge la confesión de fe de
Westmisnter y finalmente se establece el Presbiterianismo como
la religión oficial.1
A continuación se presenta el Capítulo Uno, De las
Sagradas Escrituras:
“Aunque la luz de la naturaleza, las obras de la
creación y providencia manifiestan la bondad, la
sabiduría y el poder de Dios de tal manera que los seres
humanos no tienen excusa delante de Dios; sin embargo,
éstas no son suficientes para dar aquel conocimiento de
Dios y de su voluntad que es necesario para la salvación.
Por lo tanto, agradó al Señor, en diferentes épocas y de
diversas maneras, revelarse a sí mismo y declarar su
voluntad a su iglesia. Luego, para la mejor preservación y
propagación de la verdad, y para el establecimiento y
consuelo más seguros de la iglesia contra la corrupción
de la carne, la malicia de Satanás y del mundo, le agradó
también poner por escrito dicha revelación, en forma
completa. Ello hace que las Santas Escrituras sean de lo
más necesarias, puesto que ahora han cesado ya aquellos
modos anteriores por los cuales Dios reveló su voluntad
a su pueblo.
I.2 Bajo el nombre de Santas Escrituras o Palabra
de Dios escrita están contenidos todos los libros del
Antiguo y Nuevo Testamentos, todos los cuales fueron

1
Ramírez, Alonzo, Los estándares de Westminster y la forma de gobierno de
Westminster (San José, Costa Rica: CLIR, 2010), XI–XVIII.
113
LA PALABRA PERMANECE

dados por inspiración de Dios para que sean la regla de


fe y vida.
I.3 Los libros comúnmente llamados Apócrifos
no siendo de inspiración divina, no son parte del canon
de la Biblia, y por tanto no tienen autoridad en la Iglesia
de Dios, ni deben ser aprobados o usados de otra
manera que como escritos humanos.
I.4 La autoridad de las Sagradas Escrituras, por la
cual deben ser creídas y obedecidas, no depende del
testimonio de ningún ser humano o iglesia, sino
enteramente de Dios (quien es la Verdad en sí mismo),
el autor de ellas, y por lo tanto deben ser recibidas
porque son la Palabra de Dios.
I.5 El testimonio de la iglesia puede movernos e
inducirnos a tener una estimación alta y reverencial por
las Santas Escrituras. Asimismo, constituyen argumentos
por los cuales ellas evidencian abundantemente, por sí
mismas, ser la Palabra de Dios: el carácter celestial de su
contenido, la eficacia de su doctrina, la majestad de su
estilo, la armonía de todas sus partes, el propósito de
todo su conjunto (que es dar toda gloria a Dios), la plena
revelación que hacen del único camino de la salvación
del ser humano, las muchas otras incomparables
excelencias y su total perfección. Sin embargo, nuestra
completa persuasión y seguridad de su infalible verdad y
de su autoridad divina, proviene del Espíritu Santo que
obra en nuestro interior, dando testimonio en nuestros
corazones mediante la Palabra y con la Palabra.
I.6 La totalidad del consejo de Dios concerniente
a todas las cosas necesarias para su propia gloria y para la
fe, vida y salvación del ser humano, está expresamente
expuesto en las Escrituras, o por buena y necesaria
consecuencia puede deducirse de ellas, a las cuales nada
114
LA PALABRA PERMANECE

debe añadirse en ningún tiempo ya sea por nuevas


revelaciones del Espíritu o por tradiciones humanas. Sin
embargo, reconocemos que la iluminación interna del
Espíritu es necesaria para una comprensión salvífica de
las cosas reveladas en ellas. Reconocemos también que
hay algunas circunstancias concernientes a la adoración
de Dios y al gobierno de la Iglesia, comunes a todas las
acciones y sociedades humanas, que deben ordenarse
conforme a la luz de la naturaleza y la prudencia
cristiana, según las reglas generales de la Palabra, las
cuales siempre han de ser obedecidas.
I.7 Todas las cosas en las Escrituras no son
igualmente evidentes en sí mismas, ni igualmente claras
para todos. Sin embargo, todas aquellas cosas que son
necesarias obedecer, creer y observar para la salvación
están claramente propuestas y expuestas en uno u otro
lugar de las Escrituras, para que no sólo los eruditos,
sino también los que no son eruditos lleguen a una
comprensión suficiente de ella mediante el debido uso
de los medios ordinarios.
I.8 El Antiguo Testamento fue escrito en el
idioma hebreo (que era la lengua del pueblo de Dios
desde tiempos muy antiguos) y el Nuevo Testamento fue
escrito en el idioma griego (que era un idioma muy
conocido por todas las naciones de aquel entonces). El
Antiguo Testamento en hebreo y el Nuevo Testamento
en griego, siendo directamente inspirados por Dios y
conservados puros en todos los tiempos por su singular
cuidado y providencia, son por lo tanto auténticos. Por
esta razón, en toda controversia religiosa, la iglesia debe
apelar a ellos. El pueblo de Dios tiene derecho a las
Escrituras y también tiene interés en ellas. Es más, se le
ha ordenado leerlas y escudriñarlas en el temor de Dios.
115
LA PALABRA PERMANECE

Pero como los idiomas originales de las Escrituras no son


conocidos por todo el pueblo de Dios, éstas deben
traducirse al idioma vernáculo de toda nación a donde
lleguen. Esto tiene como finalidad que la Palabra de
Dios more abundantemente en todos, para que adoren a
Dios de manera aceptable, y para que tengan esperanza
mediante la paciencia y el consuelo que dan las
Escrituras.
I.9 La regla infalible de la interpretación de la
Escritura es la Escritura misma. Por tanto, cuando hay
duda acerca del total y verdadero sentido de algún texto
(el cual no es múltiple sino único), debe investigarse y
entenderse mediante otras partes que hablen más
claramente.
I.10 El Espíritu Santo, que habla en la Escritura,
y de cuya sentencia debemos depender, es el único Juez
Supremo por quien deben decidirse todas las
controversias religiosas, y por quien deben examinarse
todos los decretos de los concilios, las opiniones de los
antiguos escritores, las doctrinas humanas y las
opiniones individuales.1

Confesión Bautista de Londres (1689)


Las congregaciones bautistas tuvieron un rápido
crecimiento. “Los bautistas no reconocían los sacramentos como
tales, como los reconocían los anglicanos y los católicos
romanos. Creían en dos ordenanzas: la Cena del Señor y el
bautismo de los que profesaban ser creyentes”.2 Realizaban el
bautismo por inmersión en “aguas vivas”; agua que corría en un

1
Schaff, The Creeds of the Evangelical Protestant Churches., 510–516.
2
Varios, “Confesión Bautista de Fe de 1689” (Editorial Peregrino, S. L.,
2009), 5.
116
LA PALABRA PERMANECE

río o arroyo. “En el gobierno eclesiástico bautista, la


congregación tenía completa autoridad. Podía llamar a su pastor
y despedirlo. No había obispos ni superintendentes en la
estructura bautista. Ningún grupo tenía poder gubernamental
sobre otras congregaciones individuales”.1
En el año 1677 los bautistas se reunieron en Londres
para adoptar sus creencias distintivas. De allí salió un
documento llamado la Confesión de Londres de 1677. Esta
confesión surgió en momentos de intolerancia religiosa. En el
año 1689 se promulgó la Ley de Tolerancia. En este mismo año
se hizo una revisión de la Confesión de Londres de 1677 y se
hicieron algunas confesiones. Ese documento es conocido como
Confesión Bautista de Fe de 1689. Tanto la confesión de
Londres de 1677 como la Confesión Bautista de Fe de 1689
tuvieron como base la Confesión de Westminster.2
Al leer la declaración sobre la Sagrada Escritura se puede
encontrar que es muy similar a la declaración de Westminster
presentando mínimas diferencias.

Artículos de Religión Metodista de 1784


También son conocidos como los Veinticinco artículos
de Religión que fueron escritos por John Wesley, precursor del
Metodismo. Fueron escritos originalmente con el nombre: “El
servicio dominical de los Metodistas”. En un primer momento,
Wesley no pensaba constituir una nueva Iglesia, sino en formar
sociedades. Los miembros recibían los sacramentos de la Iglesia
Anglicana y los pastores no eran ordenados. Con la revolución
que separó América del Norte de Inglaterra el metodismo se
transformó en Norte América en una iglesia independiente. Fue

1
Ibid.
2
Ibid., 6.
117
LA PALABRA PERMANECE

necesario ordenar predicadores y para ello Wesley encomendó a


Tomás Coke que era un presbiteriano de la Iglesia de Inglaterra,
para pastorear al rebaño de Cristo en América.1
El 24 de diciembre de 1784 el Dr. Coke y unos
60 predicadores organizaron la Iglesia Metodista
Episcopal de América. Wesley había enviado el Servicio
Dominical, una forma simplificada del Libro de Oración
Común Anglicano, con los artículos de fe reducidos en
número. Este libro fue adoptado agregando un artículo
que reconocía la independencia de la nación.2

Las declaraciones sobre las Sagradas Escrituras


contenidas en los Artículos de Religión Metodista fueron
extraídas de los Treinta y Nueve artículos de Religión siendo
muy similares a esta en su constitución.

Breve Análisis De Las Tres Antiguas Confesiones


De Fe Presentadas
Las confesiones de Ausburgo ofrecen una sucinta
presentación sobre el Ministerio de la Palabra. No hay ninguna
intención de describir el proceso Revelación-Inspiración.
Simplemente se limita a presentar la utilidad de la Palabra de
Dios para obtener la fe. Por otro lado se puede entender un
claro determinismo de Dios en la frase: “recibimos el Espíritu
Santo que produce en nosotros la fe donde y cuando Dios
quiere en aquellos que escuchan el Evangelio”. Finalmente
también se aprecia una reacción clara contra el romanismo al

1
Miguez Bonino, J and Adam F. Sosa, eds., Doctrinas y Disciplina o sea
Constitución y Reglamento de la Iglesia Metodista (Buenos Aires: Imprenta
Metodista, 1961), 13.
2
Ibid., 14.
118
LA PALABRA PERMANECE

resaltar que la justificación se logra “no por nuestros méritos


sino por los méritos de Cristo”.
Las declaraciones de los Treinta y Nueve artículos de
Religión sobre las Sagradas Escrituras son un poco más
abarcantes que las Confesiones de Ausburgo. Resalta que la
Escritura es suficiente para salvación y que no se necesita nada
más para ello. Nuevamente se percibe una reacción contra las
obras meritorias o la autoridad de la iglesia como medio de
salvación. Al igual que las confesiones de Ausburgo tampoco
pretenden explicar el proceso Revelación-Inspiración. Por
último defiende la unidad de toda la Biblia, Antiguo y Nuevo
Testamento, como normativa para el ser humano.
Los estándares de Westminster son mucho más extensos
y abarcantes al describir la creencia en la Sagrada Escritura que
es está dividida en diez puntos.
En primer lugar hace una distinción entre revelación
general y especial diciendo que el ser humano necesita la auto
revelación de Dios a fin de conocerlo para ser salvo. En otra
declaración dice: “las Sagradas Escrituras, por la cual deben ser
creídas y obedecidas, no dependen del testimonio de ningún ser
humano o iglesia, sino enteramente de Dios”. También aquí se
resalta la autoridad divina por sobre la humana para la
interpretación de las Escrituras. El punto seis declara: “…a las
cuales nada debe añadirse en ningún tiempo ya sea por nuevas
revelaciones del Espíritu o por tradiciones humanas”. Se puede
entender que rechazan cualquier manifestación posterior a la
Escritura del Espíritu Santo, o sea que rechazan la aceptación
del Don Profético que se ha manifestado posteriormente.
El punto número siete es interesante ya que presenta a
las Escrituras como explicándose a sí mismas y agrega: “para que
no sólo los eruditos, sino también los que no son eruditos
119
LA PALABRA PERMANECE

lleguen a una comprensión suficiente de ella mediante el debido


uso de los medios ordinarios”. De esta manera explica que la
escritura puede ser entendida por todos.
El punto número ocho aboga por que se traduzca la
Biblia al idioma de la gente, para que de esta manera pueda ser
accesible y entendible por todos. Aquí podemos ver también
una reacción contra el romanismo que no ponía la Biblia al
alcance del pueblo.
Finalmente el punto diez pone al Espíritu Santo como
único juez de la interpretación de la Escritura. Esto también es
interesante porque quita a la Iglesia el papel de juez e intérprete
de la misma.

La Palabra de Dios según la Iglesia Adventista del


Séptimo Día
Se presenta a continuación la postura resumida de la
creencia sobre la Palabra de Dios que mantiene la Iglesia
Adventista del Séptimo Día:
Las Sagradas Escrituras, que abarcan el Antiguo y
el Nuevo Testamento, constituyen la Palabra de Dios
escrita, transmitida por inspiración divina mediante
santos hombres de Dios que hablaron y escribieron
impulsados por el Espíritu Santo. Por medio de esta
Palabra, Dios comunica a los seres humanos el
conocimiento necesario para alcanzar la salvación. Las
Sagradas Escrituras son la infalible revelación de la
voluntad divina. Son la norma del carácter, el criterio
para evaluar la experiencia, la revelación autorizada de
las doctrinas, y un registro fidedigno de los actos de Dios
realizados en el curso de la historia (2 Ped. 1:20,21; 2
120
LA PALABRA PERMANECE

Tim. 3:16,17; Sal. 119:105; Prov. 30:5, 6; Isa. 8:20; Juan


17:17; 1 Tes. 2:13; Heb. 4:12).1
De esta declaración se pueden resaltar las siguientes
conclusiones:
1. La Biblia es la Palabra de Dios y revelación de su
voluntad.
2. Fue inspirada por el Espíritu Santo.
3. Es la infalible revelación divina.
4. Es la norma del carácter.
5. Es el registro fidedigno de los actos de Dios en la
historia.

Conclusiones
Las tres confesiones de fe estudiadas presentan algunas
similitudes y diferencias.
Se puede presentar como similitud el hecho que fueron
creados como una necesidad de encontrar identidad y de hacer
frente a la doctrina católica imperante. Muchos de sus puntos de
fe son reacciones frente a abusos que se estaban cometiendo al
utilizar la Palabra de Dios. Otra similitud a resaltar es el énfasis
que desde el principio defendió el protestantismo de Sola
scriptura.
La mayoría de las confesiones de fe protestantes
posteriores se crearon sus confesiones sobre la base
especialmente de las confesiones de Westminster.

1
Valdivia, Miguel A. y Armando Collins, trad., Creencias de los Adventistas del
Séptimo Día, 1a ed. (Florida, Bs. As.: Asociación Casa Editora Sudamericana,
2007), 11.
121
LA PALABRA PERMANECE

La iglesia Adventista del Séptimo Día mantiene y predica


la autoridad y vigencia de la Palabra de Dios.
Cabe reflexionar sobre la siguiente cita de Elena G. de
White:
“Es difícil estimar la importancia de procurar un
conocimiento cabal de las Escrituras. "Inspirada
divinamente", capaz de hacernos sabios "para la
salvación", a fin de que el hombre de Dios sea "perfecto,
enteramente instruido para toda buena obra" (2 Tim. 3:
15-17), la Biblia exige nuestra atención más reverente.
No debemos quedar satisfechos con un conocimiento
superficial, sino procurar aprender el pleno significado
de las palabras de verdad, beber profundamente del
espíritu de los Santos Oráculos”1

1
White, Elena G. de, Consejos Para Los Maestros Padres Y Alumnos Acerca de La
Educación Cristiana (Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana
(ACES), 1991), 131.
122
LA PALABRA PERMANECE

Los Apocrifos/ Deuterocanónicos Y La Revelación-


Inspiración Canonica
Adrián Peralta-Christian Varela
Los textos en hallado en Qumram y Nag Hamadi ayudaron
recobrar el ánimo del estudio de la literatura intertestamentaria
como a la exploración de la literatura gnóstica y cristiana de los
primeros siglos. Los apócrifos o pseudoepigrafico constituyen
un amplio espectro de escritos que van más allá del texto bíblico.
Entre ellos estan los llamados deuterocanonicos para los
católicos, y apocrifos para los prostestantes, los cuales serán el
objeto de nuestro estudio. Sin embargo, antes de concentrarnos
en ellos, definiremos algunos terminos a tener en cuento,
analizaremos de manera general los apócrifos/pseudoepigráficos
del Antiguo Testamento y del Nuevo. Luego mencionaremos un
breve repaso historico de la inclusión de los
Deuterocanonicos/apócrifos en el canon de la iglesia Católica
Apostolica Romana, en la Iglesia Ortodoxa y la protestante.
Finalizaremos con una propuesta adventista de la inclusión en el
canón y la utilización de ellos.

Definición De Términos
Canon: Lista de libros contenidos en la Biblia, que son
reconocidos dignos de ser incluidos dentro de los escritos
sagrados de una comunidad de culto. Parece ser que Atanasio,
obispo de Alejandría, fue el primero en utilizar este término con
dicho sentido, en una carta que circuló en el año 367 d.C. Del
griego kanon que significa caña, puntualmente una caña recta
que se utilizaba como regla.1

1
F. F Bruce and Elena Flores Sanz, El canon de la escritura (Terrassa,
Barcelona; Barcelona: Editorial Clie ; Publicaciones Andamio, 2002), 17.
123
LA PALABRA PERMANECE

Apócrifos: proviene del griego apókrufos, "oculto" y


cuando se lo adjunta al griego Biblia, "libros" o "rollos", significa
"libros ocultos.1 Los católicos llaman apócrifos a los libros “que
no son inspirados ni han sido aceptados por la autoridad
eclesiástica como auténticos”.2
Protocanonicos: Son los libros bíblicos a los cuales
unánimemente sin discusión la Iglesia reconoce desde el
principio su origen divino como canónicos.3 También adoptan
este nombre a los libros que se encuentran en el canon hebreo. 4
Deuterocanonicos: Los catolicos definen a los libros bíblicos del
A.T. y NT que fueron puesto en observaciones en cuanto a su
inspiración y “cuya canonicidad se ha discutido alguna vez”.5
También se supo denonimar a los libros griegos adoptados en el
canon alejandrino que no se hallaban en el palestinense.6 Por
definición, la Iglesia Católica acepta que en el NT hay libros en
que se ha dudado alguna vez de su canonicidad, ubicandolos
dentro de estos: Hebreos, Santiago, Judas, 2 Pedro, 2 y 3 Juan,
Apocalipsis y los pasajes de Mc 16.9-20 y Juan 7.53-8.11.
Pseudoepigráficos: Son los escritos anónimos o con seudónimos
judios como cristianos que no son reconocidos con validez
doctrinal. Los católicos los denominan apócrifos, mientras que
los protestantes lo llaman pseudoepigráficos.

1
Siegfried Horn, “Apócrifos,” Diccionario Bíblico Adventista (Buenos Aires:
Casa Editora Sudamericana, n.d.).
2
Bernard Orchard, ed., Verbum Dei. Comentario a La Sagrada Escritura
(Barcelona: Editorial Herder, 1956), 37.
3
Antonio María Artola and José Manuel Sánchez Caro, Biblia y palabra de
Dios (Navarra: Editorial Verbo Divino, 1992), 65.
4
Bernard Orchard, Verbum Dei. Comentario a la Sagrada Escritura, 37.
5
Artola and Sánchez Caro, Biblia y palabra de Dios, 65.
6
Bernard Orchard, Verbum Dei. Comentario a la Sagrada Escritura, 37.
124
LA PALABRA PERMANECE

Los Apócrifos Del Antiguo Testamento

Origen y Desarrollo
Los libros apócrifos del Antiguo Testamento vieron su
origen en lo que hoy se conoce como período
intertestamentario, “más de un siglo después de que el Antiguo
Testamento quedara cerrado con el ministerio de Malaquías, el
último profeta inspirado por Dios en ese período”1 Es posible
que la ausencia de profetas favoreciera la producción de
literatura que en cierta medida ocupara ese vacío.2 En algunos
casos se tratan de obras que tratan de responder a los
interrogantes que los judíos enfrentaban en tiempos de crisis y
en busca de una identidad nacional y deseo de venganza. En
algunos casos, sus autores los atribuyen a personajes importantes
de la historia israelita con el fin de ganar prestigio y de
resguardarse a sí mismos.3
Tras las grandes conquistas de Alejandro Magno,
estando Palestina bajo la dominación helenística y romana,4 la
literatura hebrea produjo un cambio importante, ya que el
pensamiento griego y las costumbres helenas se mezclaron con el
judaísmo.5

1
Hugo A Cotro, ¿Qué dice la Biblia?: respuestas bíblicas para sus interrogantes
(Buenos Aires, República Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana,
2004), 98.
2
Daniel Scarone, Credos contemporáneos (Santafé de Bogotá, Colombia:
Asociación Publicadora Interamericana, 1987), 38.
3
Alfonso Ropero, ed., Gran Diccionario enciclopédico de La Biblia, 2a edición.
(Viladecavalls, Barcelona, España: Editorial CLIE, 2013), 177.
4
Ibid.
5
Daniel Scarone, Credos contemporáneos, 39–40.

125
LA PALABRA PERMANECE

Tal como sucede con los libros canónicos, los apócrifos


tienen diferentes estilos literarios.
La inclusión por parte de algunos grupos religiosos como
parte del Canon se remonta a la primear traducción al griego de
los escritos hebreos. Hammerly Dupuy presenta que el
responsable de que muchos escritos hebreos llegaran hasta
Egipto fue Ptolomeo Filadelfo, rey de Egipto, quien logró
conseguir una gran cantidad de libros de varios pueblos y los
reunió en la biblioteca de Alejandría en los alrededores del año
285 a.C. haciendo traducir al griego diversas obras de la
literatura hebrea, entre las cuales se encuentran todos los libros
del Antiguo Testamento junto a otros escritos hebreos,
mezclando sin distinción alguna. Agrega además que estos otros
libros eran muy estimados por los judíos, pero que nunca los
confundieron con escritos inspirados.1 Para el Gran diccionario
enciclopédico de la Biblia más allá de reconocer la posibilidad de
que esa historia sea verídica,2 sostiene que el origen de la
Septuaginta, como se llamó la traducción antes mencionada de
los escritos hebreos al griego, se deben más bien a la posible
necesidad de una identidad de los judíos de la diáspora, que
vivían como una minoría en Alejandría, Egipto.3

1
Daniel Hammerly Dupuy, Descubrimientos orientadores (Florida, Buenos
Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1960), 214–215.
2
Cita una carta conocida como La Carta de Aristea donde se cuenta un
diálogo entre el rey Ptolomeo II Filadelfo y su bibliotecario cuando le encarga
tener esa traducción al griego de los escritos judíos. El Gran diccionario
enciclopédico de la Biblia sostiene que se trata más bien de una leyenda, pero
que señala en parte un contexto histórico.
3
Ropero, Gran Diccionario enciclopédico de la Biblia, 2301.
126
LA PALABRA PERMANECE

Los judíos de Alejandría estimaban grandemente estos


libros, pero nunca los consideraron parte del Canon, y los
llamaron “libros almacenados afuera”1

Clasificación
Los libros apócrifos fueron clasificados de diversos
modos, dependiendo del lugar de origen, idioma, orden
cronológico y género literario.2
James Charlesworth, en la introducción a su libro The
Old Testament pseudepigrapha3 volumen 1 sugiere tres categorías
de tales escritos en atención a su mayor o menor plasmación del
concepto de “apócrifo”.
Primera categoría: obras que deben ser incluidas entre
los apócrifos (pseudoepigráficos): Apocalipsis de Abrahán,
Testamento de Abrahán, Apocalipsis de Adán, Vida de Adán y
Eva, Carta de Aristeas, 2 Baruc, 3 Baruc, 4 Baruc, Apocalipsis de
Elias, 1 Enoc, 2 Enoc, 4 Esdras, Ascensión de Isaías, Jannés y
Mambrés, Testamento de Job, José y Asenet, Oración de José
(fragmentos), Jubileos, 3 Macabeos, 4 Macabeos, Oración de
Manases, Asunción o Testamento de Moisés, Vida de los
Profetas, Tratado de Sem, Oráculos Sibilinos, Odas de Salomón,
Salmos de Salomón, 5 Salmos apocalípticos siríacos,
Testamentos de los Doce Patriarcas.
Segunda categoría: escritos que con probabilidad deben
incluirse entre los apócrifos (pseudoepigráficos): Testamento de

1
Hammerly Dupuy, Descubrimientos orientadores, 215.

2
Siegfried Horn, “Apócrifos del AT,” Diccionario Bíblico Adventista (Buenos
Aires: Casa Editora Sudamericana, n.d.), 73.
3
James H. Charlesworth, ed., The Old Testament Pseudepigrapha, 1st ed.
(Garden City, N.Y: Doubleday, 1983).
127
LA PALABRA PERMANECE

Adán, Anónimo Samaritano (fragmentos), Eldad y Modad,


Apocalipsis de Ezequiel (fragmentos), Apocalipsis griego de
Esdras, Revelación de Esdras, Visión de Esdras, Testamento de
Isaac, La Escala de Jacob (fragmentos), Testamento de Jacob, Las
tribus perdidas (desaparecido), 5 Macabeos, Pseudo-Filón,
Pseudo-Focílides (fragmentos), Apocalipsis de Sedrac,
Apocalipsis de Sofonías, Apocalipsis de Zósimo.
Tercera categoría: escritos que pueden ser incluidos
(Apócrifos): Ajicar, 3 Enoc, Cuestiones de Esdras, Testamento
de Salomón, Fragmentos de obras históricas, Fragmentos de
obras poéticas.
Sin embargo, este criterio de clasificación tiene escasa
validez, ya que cada vez se va desdibujando más y más la
distinción entre el judaísmo de Palestina y el de la diáspora.
Frecuentemente, el judaísmo de la diáspora se señala como más
abierto a los gentiles, pero una obra como los Oráculos Sibilinos
alcanza cotas de rigor contra los gentiles difícilmente alcanzados
en obras apócrifas procedentes de Palestina
Se han clasificado también los libros apócrifos según su
lugar de procedencia, ya sea Palestina o el judaismo de la
diáspora. Del judaísmo helenístico de Egipto proceden: la Carta
de Aristeas, 3 Macabeos, 4 Macabeos, Oráculos Sibilinos, 2
Enoc. Del judaismo de Siria: Apocalipsis griego de Baruc. De
círculos fariseos de Palestina: Salmos de Salomón, 4 Esdras, 2
Baruc. De círculos judíos influidos por la comunidad de
Qumrán o similares: 1 Enoc, Jubileos, Testamentos de los Doce
Patriarcas, Asunción de Moisés, Martirio de Isaías, Vida de
Adán y Eva.
Una clasificación más atinada es la que se realiza según el
género literario.

128
LA PALABRA PERMANECE

Apócrifos narrativos: Jubileos, Carta de Aristeas, 3 Esdras, 3


Macabeos, Vida de Adán y Eva, Ascensión de Isaías, Testamento
de Job, Pseudo-Filón, José y Asenet, Vida de los Profetas, 4
Baruc o Paraíipómenos de Jeremías, Escala de Jacob, Jannés y
Mambrés, Eldad y Modad.
Apócrifos en forma de testamentos: Testamentos de los Doce
Patriarcas, de Abrahán, de Isaac, de Jacob, de Moisés, de
Salomón, de Adán, de Job, de los Tres Patriarcas.
Apócrifos sapienciales: 3 y 4 Macabeos, Ajicar, Pseudo-Focílides,
Menandro siríaco.
Apócrifos apocalípticos: 1 y 2 Enoc, Oráculos Sibilinos, Tratado
de Sem, Apócrifo de Ezequiel, Apocalipsis de Sofonías, de
Esdras, de Sedrac, de Abrahán, de Adán, de Elias, 2 Baruc
(siríaco), 3 Baruc (griego), 4 Esdras.
Salmos y oraciones: cinco salmos de David (siríacos), Salmos de
Salomón, Odas de Salomón, Oración de Manases, Oración de
José.
Otro especialista en libros apócrifos, Craig Evans hace
una clasificación similar en base a la forma. Sostiene que
algunos de los escritos son históricos (por ejemplo, 1 Esdras, 1 y
2 Macabeos), algunos pertenecen al género romántico (Tobías,
Judit, Susanna, Adiciones a Esther), algunos son didáctico
(Sabiduría de Salomón, Eclesiástico), algunos son moralista
(Baruch, Epístola de Jeremías, Bel y el dragón), algunos son
devocional (Oración de Azarías, El canto de los tres jóvenes en
el horno y Oración de Manasés) y uno es apocalíptico (2
Esdras).1

1
Craig A. Evans, Ancient Texts for New Testament Studies: A Guide to the
Background Literature (Peabody, Mass: Hendrickson Publishers, Inc, 2005), 10.
129
LA PALABRA PERMANECE

Evans hace una clasificación parcial de acuerdo a su género


literario. Él dice que algunos de los escritos son históricos (1
Esdras, 1 y 2 Macabeos), algunos son románticos ( Tobías, Judit,
Susanna, Adiciones a Esther), algunos son didáctico (Sabiduría
de Salomón, Eclesiástico), algunos son moralista (Baruch,
Epístola de Jeremías, Bel y el dragón), y algunos son devocional
(Oración de Azarías y el Canto de las Tres hombres jóvenes,
Oración de Manasés). Uno es apocalípticos (2 Esdras)1

Apocrifos Del NT
Los escritos apócrifos del NT han tenido gran relevancia en los
últimos años por los descubrimientos de Nag Hammadi como
por la novela de Dan Brown, del Código Da Vinci sobre el
evangelio de Judas. A continuación estudiaremos brevemente su
origen y desarroollo como la clasificación de estos. precisos,
<apócrifos> significa <falsificado>, <de poca confianza>”. Estos
tendrían el valor de “herejes”.

Origen Y Desarrollo
Un principio fundamente en la proliferación de los apócrifos
del NT, es que algunos surgen dentro de las comunidades
ortodoxas con “el intento de aclarar ciertos puntos oscuros en la
tradición evangélica (por ejemplo, el que se refiere a la
virginidad de María y a los «hermanos» de Jesús), y de satisfacer
la curiosidad general por conocer más detalles acerca de la
infancia de éste”.2 Por otro lado, los llamados gnósticos
escribieron, dado que tenían un conocimiento a ser descubierto

1
Ibid.
2
Los Evangelios Apócrifos (Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 2001),
XIII. Ramon M Trevijano Etcheverri̋a, La Biblía en el cristianismo antiguo:
prenicenos, gnósticos, apócrifos (Estella: Verbo Divino, 2001), 346–347.
130
LA PALABRA PERMANECE

por elegidos e iniciados en la gnosis,1 considerándose


“superiores, en cuanto a depositarios de una tradición secreta
que completaba, o aun subsistía, a la tradición común”.2
Los apócrifos que han llegado hoy son fragmentarios o
completos, en su lengua original o no.3 Escritos en griego,
copto, siriaco, en versiones y reelaboraciones posteriores, es
muy considerable.4 Ante esta variedad de escritos surge la
necesidad de un canon para ver cuales eran los autenticos
escritos que revelaban la voluntad de Dios. A partir del siglo III,
fijado el canon, el término apócrifo toma el significado de no
autentico y opuesto a los canónicos.5

Clasificación
Aunque los pseudoepigráficos/apócrifos neotestamentarios
engloban una literatura muy heterogénea adoptaron
características,6 tradicionalmente se clasifican en evangelios,7
cartas,8 hechos de los apóstoles9 y apocalipsis.10

1
Los Evangelios Apócrifos, XII.
2
Trevijano Etcheverri̋a, La Biblía en el cristianismo antiguo, 347.
3
Jean-Marc Prieur, Pedro Barrado, and María del Pilar Salas, Los escritos
apócrifos cristianos (Barcelona: Verbo Divino, 2010), 5–6.
4
Ibid., 6–7.
5
Hans-Josef Klauck, Los evangelios apócrifos: una introducción (Santander:
Editorial Sal Terrae, 2006), 14. Los Evangelios Apócrifos, XIV.
6
Trevijano Etcheverri̋a, La Biblía en el cristianismo antiguo, 352.
7
Evangelio de los Doce o Evangelio ebionita, de los egipcios, de Tomás, de
Felipe, de Matías, de Bernabé, de Andrés, de Judas Iscariote, de Tadeo, de
Eva, de Basílides, de Cerinto, de Valentín, de Apeles.
8
Epístola a los laodicenses, a los alejandrinos, ocho cartas cruzadas entre
Pablo y Séneca, los Apóstoles, Carta de Tito.
9
Hechos de Pablo, Juan, Andrés, Pedro y Tomás.
10
Apocalipsis de Pedro, de Tomás (de hacia el año 400), de Esteban, dos de
Juan Bautista, de María, uno de Bartolomé, y Pablo.
131
LA PALABRA PERMANECE

Se puede admitir que a mediados del siglo III, el NT ya estaba


completo el canon actual, pero hubieron algunos libros que
levantaron cuestiones de autenticidad apostolica.
Los libros más dudosos con respecto a su canonicidad fueron el
Apocalipsis y Hebreos. Sin embargo, a pesar de las
desavenencia de estos libros, los 27 libros fueron mayormente
aceptados como autenticos por los padres apostólicos, escritos
griegos, latinos y capadocios1 reconociendo su valor revelado e
inspirados por Dios para demostrar la doctrina de Cristo.

Deuterocanonicos del AT en la Iglesia Católica


Apostólica Romana
Sixto de Siena (1520-1569), utiliza por primera vez el término
“deuterocanonico” para “los libros del AT que son se
encuentran en el canon hebreo y para algunas porciones del
Nuevo Testamento”, aunque no es tan claro en el uso de
termino.2 A continuación se presentará las razones por los
cuales la Iglesia Católica Romana acepta la canonicidad de estos
apócrifos.

El Canon Palestinenses Vs. El Canon Alejandrino

Algunos han propuesto la teoría de los dos canones, pero otros


han destacado que el criterio de canonicidad antes de la era
cristiana era flexibles.3 De esta manera, el palestinense tenía los
22 libros en el AT (39 en nuestras Biblias), mientras que el

1
El libro de Apocalipsis no fue incluido entre los libros canónicos de Oriente
por Cirilo de Jerusalen, el concilio de Laodice, Gregorio Nacienzano. Pero
Hebreos no tuvo ese problema, fue aceptada la autoria paulina. Bernard
Orchard, Verbum Dei. Comentario a La Sagrada Escritura, 50.
2
Peter R Ackroyd et al., The Cambridge History of the Bible., 1975, 206.
3
Bernard Orchard, Verbum Dei. Comentario a La Sagrada Escritura, 37.
132
LA PALABRA PERMANECE

alejandrino contenía 15 más: la oración de Manases, Judit,


Tobias, 3 y 4 Esdras, adiciones a Ester, 1 y 2 Macabeos,,
Eclesiástico, Carta de Jeremías, Baruc, Sabiduría, Cántico de los
tres jóvenes en el horno de fuego, la historia de Susana, y la
historia de Bel y el dragón.
Orchard destaca que el criterio alejandrino no haya generado
problemas con Jerusalen, y que
Lo más probable, sin duda, es que los judíos
helenísticos tuvieran un concepto más amplio de la
inspiración, y no la restringieran a la lengua hebrea
o a los siglos anteriores a Esdras (Sab 7.27), y que
hubieran usado un número mayor de libros sin
preocuparse de si habían o no recibido sanción
formal. En una palabra, los alejandrinos pudieron
aceptar como inspirados libros que no parecerían
aceptables a los doctores de Jerusalén.1

Uso De La Iglesia Primitiva


En las catacumbas primitivas aparecen representaciones tomadas
de los libros Tobias, Judit, Baruc, Macabeos y Daniel 3.24. Por
lo que el catolicismo resalta la ausencia de los otros libros
apócrifos.2
El argumento más contundente para el catolicismo romano son
las referencias de los escritores cristianos primitivos del II al IV
siglo de la era cristiana. Bernard Orchard afirma que “con
excepción de Baruc, unido habitualmente a Jeremías, y respecto
de cuya aceptación había alguna duda, todos los libros
deuterocanónicos fueron citados por los Padres apostólicos y

1
Ibid., 37–38.
2
Ibid., 41.
133
LA PALABRA PERMANECE

post apostólicos del mismo modo que los demás libros


sagrados”. 1 Entre los escritores patrísticos que hacen referencia
a los deuterocanonicos podemos citar a Clemente Romano, la
epístola de Bernabé, la Didajé, Policarpo, Clemente de
Alejandría, Origenes de Alejandría,2 Irineo de Lyon, 3 Hipolito
Romano, Tertuliano, Cipriano de Cartago y Agustín.4 Es
verdad, que para estos escritores no eran desconocidos ya que
utilizaban la versión griega de los LXX y por eso afirma Orchard,
citando a Reuss, estos escritores “no hicieron diferencia entre
los libros”.5 Si bien es cierto que fueron conocidos y utilizados
por los escritores eclesiasticos griego, latinos y orientales,
siempre estuvieron bajo la observación critica de que no se
encontraban en el canon palestinenses. El mismo Jerónimo que

1
Ibid., 40. Sin embargo, reconoce que existen ciertas dudas surgen porque
luego los otros escritores no utilizan los deuterocanonicos, pero él destaca
que estos no los utilizan porque son los canónicos la autoridad para
arguementar sus apologías. Ibid., 42.
2
Orígenes acepta el canon judío “Pero se sabe que los libros son veintidós
conforme a la tradición hebrea”… o.c. 6.25. Pero Julio el africano se niega a
creer en la canonicidad de la historia de Susana y el teologo lo exhorta con
pro 22.28 afirmando que “es muy conveniente tener en la memoria las
palabras aquellas que dicen: no traslades los linderos antiguos que pusieron
tus padres. Ep. Afr
3
Irineo sin embargo afirma de los apocrifos en general “Encima de esto traen
consigo una multitud indecible de escritos secretos (apókryphos) y espurios,
que ellos mismos compusieron, para causar impresión a los insensatos y que
desconocen la literatura verdadera. Irineo de Lyon, Contra Herejías, I.20.1
4
El hiponense acepta los libros basándose en la tradición (De Doctr. Christi.
8). En su libro sobre la predestinación afirma que “fue considerado en la
Iglesia de Cristo durante tantos años digno de ser leído desde el púlpito y de
ser oído con la veneración debida a la autoridad divina por todos los
cristianos, desde los obispos hasta los últimos seglares, penitentes y
catecúmenos” (Lib. De Predest Sanctorum 14)
5
Cita de E. Reuss, Histoire du Canon des Saintes Écritures, Estrasburgo,
1863, 99. En Orchard, Verbum Dei, 41.
134
LA PALABRA PERMANECE

tradujo los libros al latín reconoce la falta de reconocimiento


canónico que hizo que a través de toda la historia patrística y
medieval,1 los deuterocanónicos sean catalogados por muchos
como dudosos en su inspiración y no considerados como
autoritativos. Sin embargo, Orchard afirma que la historia de
sus últimos años muestra un testimonio de su aceptación en
favor de la canonicidad de estos libros.2 Orchard afirma que si
bien esta es una realidad histórica, en general, para la teoría no
se los igualaba a los canónicos pero en práctica sí. Por esa razón
este autor concluye observando:
“Con toda justeza, por consiguiente, podemos decir
que la práctica de los primeros escritores,
juntamente con el uso común de los libros entre los
fieles, nos lleva a una tradición procedente de los
mismos apóstoles, que a s vez la recibieron de
nuestro Señor en Perona o del Espíritu Santo por
revelación.3

Declaraciones Conciliares Y Papales

La Iglesia Catolica Romana destaca continuar con el canon


alejandrino y la aceptación de los deuterocanonicos conforme a
la reiterada aprobación de los Concilios ecumenicos y locales de
la iglesia. Entre ellos destacan el Concilio de Laodicea (363),4 el

1
Rufino (345-410) los llamaba “eclesiásticos” no canónicos. Gregorio Magno
afirmo que los “libros, que aunque no canónicos, son aceptados para la
edificación de la iglesia”. Bernard Orchard, Verbum Dei. Comentario a La
Sagrada Escritura, 43.
2
Ibid.
3
Ibid., 41.
4
Antes de nombrar los libros del AT con los deuterocanonicos el concilio se
introduce:: “Ahora hay que tratar de las Escrituras divinas, qué es lo que ha
135
LA PALABRA PERMANECE

de Roma (382),1 de Hipona (393), los Concilios de Cartago III


(397)2 y IV (418). Los concilios determinantes en lo que respecta
a la oficiliación de los libros deuterocanónicos/ apocrifos en el
canon católico fueron los concilios de Florencia y el de Trento
(1545-1563).
El concilio de Florencia ya había aprobado el canon completo
de los libros de acuerdo a los que se encontraba en la
Septuaginta con respecto al A.T y los reconocidos 27 libros del
NT decreto para los Jacobitas en el año 1442. 3
El concilio de Trento, én destaca los libros canónicos recibidos
en la Iglesia Católica, descritos y señalados con legítima
autoridad en su decreto de la IV sesión del 8 de abril de 1546
afirmando lo siguiente: “Este Santo Sínodo acoge y venera con
la misma devoción y reverancia (pari pietatis affectu ac reverentia)
todos los libros del AT y NT, puesto que el único Dios es autor

de recibir la universal Iglesia católica y qué debe evitar”. (DS, 179). Heinrich
Denzinger et al., El Magisterio de la Iglesia: enchiridion symbolorum definitionum et
declaratiounum de rebus fidei et morum (Barcelona: Herder, 2000), 115. Alvaréz
Zaldúa afirma que este concilio no es universal ni representativo, 21.
1
El Papa Damaso confirma que la tradición de la iglesia brinda en detalles
cuales son los libros canonicos y los no autorizados para los cristianos.
2
El III Sínodo de Cartago el 28 de Agosto de 397 se destaca antes de
introducir los libros del AT con los deuterocanonicos : “[5c estableció]... que
en la Iglesia, fuera cíe (as Escrituras canónicas, nada sea bajo el nombre de
«Escrituras divinas». Ahora bien, las Escrituras canónicas son […]”. (DS, 186).
Denzinger et al., El Magisterio de la Iglesia, 119.
3
Antes de nombrar los libros del AT con los deuterocanonicos el concilio se
introduce: “Profesa que uno solo y mismo Dios es autor del A n t i g u o y N
u e v o T e s t a men t o , es decir, de la ley, de los profetas y del Evangelio,
porque por inspiración del mismoEspíritu Santo han hablado los Santos de
uno y otro Testamento […]”. EB 32; DS 1334-1335. Ibid., 450.
136
LA PALABRA PERMANECE

de ambos”.1 Luego finaliza con las siguientes palabras de


anatemización : “Y si alguno no recibiere como sagrados y
canónicos los libros mismos íntegros con todas sus partes, tal
como se han acostumbrado a leer en la Iglesia católica y se
contienen en la antigua edición Vulgata latina, y despreciare a
ciencia y conciencia las tradiciones prediebas, sen anatema”(DS,
1504).2
Ackroyd destaca que “para el concilio no hubo comparación de
libro con libro sino el cuerpo de la Escritura con el cuerpo de la
tradición apostólica”.3 En el concilio Tridentino no se debatio el
canon de las Escrituras, 4 ya que solo avalaro la decisión tomada

1
Antes de nombrar los libros del AT con los deuterocanonicos el concilio se
introduce: “y viendo perfectamente que esta verdad y disciplina se contiene
en los libros escritos y en las tradiciones no escritas que transmitidas como de
mano en mano, fian llegado hasta nosotros desde los apóstoles, quienes las
recibieron o bien de labios del mismo Cristo, o bien por inspiración del
Espíritu Santo; siguiendo los ejemplos de los Padres ortodoxos, con igual
afecto de piedad e igual reverencia recibe y venera todos los libros, así del
Antiguo como del Nuevo Testamento, como quiera que un solo Dios es
autor de ambos, y también las tradiciones mismas que pertenecen ora a la fe
ora a las costumbres, como oralmente por Cristo o por el Espíritu Santo
dictadas y por continua sucesión conservadas en la Iglesia católica. Ahora
bien, creyó deber suyo escribir adjunto n esle decreto un índice de los libros
sagrados, para que a nadie se 1c pueda ocurrir la duda sobre cuáles son los
que por cl mismo Concilio son recibidos […]”(DS 501). Ibid., 481–482.
2
Ibid., 483.
3
Ackroyd et al., The Cambridge History of the Bible., 199–200.
4
Ibid., 199. Antonio María Artola and José Manuel Sánchez Caro, afirman
que “Trento estableció el canon preciso de los libros sagrados de la iglesia,
basándose igualmente en criterios teológicos y no en razonamientos
históricos, en cuya discusión el concilio se negó explícitamente a entrar”. En
Biblia y palabra de Dios (Navarra: Editorial Verbo Divino, 1992). Ackroyd et
al., The Cambridge History of the Bible., 201.
137
LA PALABRA PERMANECE

en Florencia.1 Artola afirma que “era la primera vez que se


tomaba una decisión dogmática explícita y universal sobre el
tema en la Iglesia católica”.2 A partir de allí la cuestión del
canon es algo definitorio, afirmandose “la canonicidad de los
libros bíblicos, de los cuales se asegura que son libros sagrados
que contienen la revelación, sin insistir en los posibles autores
humanos de cada libro.3
Más de 400 años después el Concilio Vaticano I en la
constitución dogmática Dei Filius promulgada en la III sesión
del 24 de abril de 1870, después de citar a Trento, confirma lo
mismo.4 El Concilio Vaticano II, en la constitución dogmática
Dei Verbum, continua con las afirmaciones de canonicidad tal
cual lo entienden ellos sobre la unidad del AT con los apocrifos
o deuterocanonicos. La siguiente cita resumen la última
posición conciliar de la iglesia católica:

1
Algunos afirmaron que el este decreto de Florencia no era oficial ya que
faltaban las palabras conciliares Sacro aprobante concilio. Ackroyd et al., The
Cambridge History of the Bible., 201.
2
Artola and Sánchez Caro, Biblia y palabra de Dios, 69–70.
3
Ibid., 72. Ackroyd afirma que “en el decreto de Trento nada hay que decir
sobre el estado de los libros dentro del canon (es decir, de los libros
deuterocanónicos), se dejó a un lado”. Ackroyd et al., The Cambridge History
of the Bible., 201.
4
“Estos libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, íntegros con todas sus
partes, tal como se enumeran en el decreto del mismo Concilio, y se
contienen en la antigua edición Vulgata latina, han de ser recibidos como
sagrados y canónicos. Ahora bien, la Iglesia los tiene por sagrados y
canónicos, no porque compuestos por sola industria humana, hayan sido
luego aprobados por ella; ni solamente porque contengan la revelación sin
error; sino porque escritos por inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios
por autor, y como tales han sido entregados n In misma Iglesia.” EB 62; DS
3006. Denzinger et al., El Magisterio de la Iglesia, 766–767.
138
LA PALABRA PERMANECE

La Santa Madre Iglesia, fiel a la fe de los apóstoles,


reconoce que todos los libros del Antiguo y Nuevo
Testamento con todas sus partes son sagrados y
canónicos, porque, escritos bajo la inspiración del
Espíritu Santo, tienen a Dios por autor y como tales
se le han entregado a la misma Iglesia.1

Oficialización De La Vulgata Latina


En Trento, para consolidar el canon largo alejandrino, realizarán
un llamativo decreto conciliar decretando a la La Vulgata Latina
(383 d.C.),2 con “valor oficial”.3 Esta traducción fue elegida
como “una fuente de confiabilidad de argumentos dogmáticos
para la enseñanza y el debate teológico”,4 destacando su
histórico uso.5

1
Dei Verbum 11
2
Traducción de Eusebio Jerónimo de Estridón (340-420 d.C.)
3
Evangelista Vilanova, Miquel Batllori, and Lluis Duch, Historia de la teologia
cristiana. 2, 2, (Barcelona: Herder, 1989), 572. El concilio entro en debate
con el problema de las traducciones vernáculares ya que en Italia habían más
de 10 traducciones, en Alemania estaba la de Lutero, en Inglaterra la de
Wiclif (condenada por el concilio de Oxford en 1408), la reciente traducción
francesa sancionada en el Sinodo de Sens en 1528, y la Biblia de Pacheco y
Castro en Español. Trento catologo a las Biblias vernaculares como las
Biblias Madres de Herejías. Ackroyd et al., The Cambridge History of the Bible.,
202.
4
Ackroyd et al., The Cambridge History of the Bible., 204. Para más detalle de la
elección de la Vulgate veáse la obra de Ackroyd, 204-205.
5
“El sacrosanto concilio […] establece y declara que esta misma antigua y
Vulgata edición que está aprobada por el largo uso de tantos siglos en la
Iglesia misma, sea tenida por autentica en las públicas lecciones,
disputaciones, predicaciones y exposiciones, y que nunca, por cualquier
pretexto, sea osado o presuma rechazarla” (DS, 506 ) Denzinger et al., El
Magisterio de la Iglesia, 483.
139
LA PALABRA PERMANECE

Afirmaciones Papales
Exuperio, obispo de Tolosa le pregunta a Inocencio I cuales eran
los libros canónicos, donde este le responde en la Epístola
Consulenti Tibi (20 de Febrero del 405 d.C.) la canonicidad de
los deuterocanónicos. 1

El Uso De Los Apócrifos En El Nuevo Testamento

En el NT no se hace referencia explicita pero si cierta influencia


o alusiones tal como estan en los LXX.2

Catecismo Católico
Catecismo Católico al referirse al Canon de las Escrituras sobre
su profesión de fe, articulo 3. IV. 120, declara de manera oficial
lo que “la Tradición apostólica hizo discernir a la Iglesia qué
escritos constituyen la lista de los Libros Santos. Esta lista
integral es llamada «canon» de las Escrituras. Comprende para el
Antiguo Testamento 46 escritos (45 si se cuentan Jr y Lm como
uno solo), y 27 para el Nuevo”.3

Deuterocanonicos del AT en la Iglesia Ortodoxa


Artola destaca que “entre los griegos ortodoxos a los libros
protocanonicos se los denomina homologoúmena (sobre los que
hay acuerdo), mientras que a los deuterocanónicos se los

1
“Los libros que se reciben en el canon, lo muestra la breve lista adjunta. Me
aqui lo que deseabas saber […]”(DS, 2130) y detalla los libros del AT con los
deuterocanónicos. Ibid., 215.
2
Trevijano Etcheverri̋a pone los siguientes ejemplos Heb 1.3 = Sab 7.26; Mat
6.14= Eclo 28.2; Mat 27.39 = Sab 2.13; Ro 1.20 = Sab 13-14; Heb 11.35 = 2
Mac 6.18; 7.42; Sant 1.19 = Ecl 5.13; 1 Ped 1.6 = Sab 3.3. La Biblía en el
cristianismo antiguo, 36.
3
http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p1s1c2a3_sp.html
140
LA PALABRA PERMANECE

llamaba antilegomena (discutidos) o amphiballómena (dudosos)”.1


En las Iglesias ortodoxas no hay ninguna decisión oficial o
conciliar sobre la lista de los libros canónicos. Pero, por lo
general, la mayoría de las Iglesias aceptan el canon del Antiguo
Testamento con los deuterocanónicos. Al mismo tiempo, en lo
que respecta al Nuevo Testamento, la mayoría de las Iglesias
aceptaron los 27 libros, pero la Iglesia de Siria no recibió los de
carácter dudoso, mientras que la Iglesia añadió algunos otros
escritos, hasta llegar al número de 35.2 Es interesante destacar
que en occidente los apócrifos no encontraron un terreno tan
fértil como en oriente.3 Fueron diversos factores externos,
caracteristicas del cristianismo en aquellas regiones, la escritura
griega y su difusión lo que hizo que se establecieran con mayor
aceptación e influencia.4
Después de la de la Reforma, el Patriarca Cirilo Lucar favorecio
la postura protestante y afirmo la distinción entre los libros
canónicos y deuterocanonicos en las Confesion de Metrophanes
Critopulus de 1625.5 Pero luego fue reprobada por sus sucesores
y por los Sínodos de Contantinopla y Jerusalén en 1627.6 La
confesión de Mogilas (1638), “aunque no sanciono
formalmente los apócrifos, los cita como autoridad”.7

1
Artola and Sánchez Caro, Biblia y palabra de Dios, 66.
2
Ibid., 69.
3
Los evangelios apócrifos, XVI.
4
Ibid., XIV. Para excelentes detalles sobre la proliferación e influencia de los
apocrifos las iglesias cristianas de Siria, Armenia, Egipto y Etiopia, veáse Ibid.,
XIV-XV.
5
Phillip Schaff, Creeds of Christendom, 1:53.
6
Ibid., 1:66.
7
Ibid., 1: 66.
141
LA PALABRA PERMANECE

El catecismo Ruso de Philaret1 omite los Apocrifos en su


enunciación de los libros del A.T. “por la razón de que no
existen en Hebreo, pero agrega que que ´ellos han sido señalado
por los padres para ser leidos por los proselitos que son
preparados para la admisión de entrada a a la Iglesia”.2

Deuterocanonicos En Las Iglesias Protestantes


Los protestantes desde sus mismos inicios han rechazado los
libros deuterocanonicos, denominándolos apócrifos en el
sentido de carente de inspiración divina. En 1534-1536, al
traducir la Biblia, Martín Lutero rechazó los deuterocanonicos
del AT, porque avalaban la doctrina del purgatorio,3 la
salvación por obras y gozaban de la total inspiración. Sin
embargo los tradujo y los puso al final de la Biblia.4
Diferentes confesiones de fe de las denominaciones protestantes
o no católicas han negado a los apocrifos/ deuterocanonicos
como inspirados para ser incluidos en el canón para tener
autoridad en lo que es la fe. Entre ellos podemos destacar
articulo IV del rey Enrique VIII (1539),5 La segunda confesión

1
Schaff afirma lo siguiente sobre este catecismo: “The Catechism of Philaret,
revised, authorized, and published by the Holy Synod of St. Petersburg. It is
translated into several languages, and since 1839 generally used in the schools
and churches of Russia. It was sent to all the Eastern Patriarchs, and
unanimously approved by them”. Ibid., 1:50.
2
Ibid., 2:452.
3
Principalmente el libro de 2 de Macabeos (15:11-17)
4
“los libros no estan a las alturas de la Sagrada Escritura, sin embargo
rentable y bueno para leer ".
5
“Entendemos por Sagradas Escrituras los libros canónicos del AT y NT de
cuya autoridad nunca se ha dudado en la iglesia […] y los demás libros (como
dice Jerónimo) la iglesia los lee para ejemplo de vida y para instrucción moral,
pero no los utiliza en materias doctrinales”.
142
LA PALABRA PERMANECE

Helvetica (1566),1 Confesión de fe de la iglesia reformada,2


Articulos de fe de la iglesia de irlanda (1615),3 La confesión de
Westminster (1647), 4 Articulos metodistas de religión (1784),5

1
El artículo I sobre la autoridad canónica de las Escrituras destaca lo
siguiente: “Sin embargo, no negamos que ciertos libros del Antiguo
Testamento fueron por los antiguos autores llamados apócrifos, y por otros
Eclesiástico; a saber, por ejemplo, tendrían que ser leído en las iglesias, pero
no se alega responder o confirmar la autoridad de la fe por ellos”. Schaff,
3:833.
2
La iglesia reformada en su articulo VI realiza la diferencia entre los libros
canónicos y los apócrifos: “Distinguimos estos libros sagrados de la apócrifa, a
saber., El tercero y el cuarto libro de Esdras, los libros de Tobías, Judit,
Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, el apéndice del libro de Ester, el Cantar de los
tres jóvenes en el horno , la Historia de Susana, de la Campana y el dragón,
la Oración de Manasés, y los dos libros de los Macabeos. Todo el que la
Iglesia puede leer y tomar la instrucción de, en lo que están de acuerdo con
los libros canónicos; pero están lejos de tener tal poder y eficacia como para
que podamos de su testimonio confirmar cualquier punto de la fe o de la
religión cristiana; mucho menos ir en detrimento de la autoridad de los otros
libros sagrados”. Schaff, 3: 387.
3
“Los otros libros, comúnmente llamados apócrifos, no procedieron de esa
inspiración, y por lo tanto no son de autoridad suficiente para establecer
cualquier punto de la doctrina; Mas el Iglesia los lee como libros que
contienen muchas cosas dignas de ejemplo de vida e instrucción de las
costumbres”. Schaff, 3:527.
4
En la Confesión de fe de 1647 en el articulo 3 afirma que “los libros
comúnmente llamado apócrifos, por no ser de inspiración divina, no son
parte del Canon de la Escritura, y por lo tanto no son autoridad para la
iglesia de Dios, ni son más usados, o aprobados, que otro escrito humano”.
Schaff, 3:603.
5
Si bien John Wesley en su V artículos de fe no trata el tema directamente de
los apócrifos, directamente acepta los 39 libros del Antiguo Testamento
como canónicos suficientes para la salvación. Ver Schaff, 3:808.
143
LA PALABRA PERMANECE

Los artículos de religión de la iglesia episcopal reformada en


America (1875).1
A continuación se enumerarán algunos argumentos por los
cuales fueron rechazados.

Exclusión De Diversos Canones Del Cristianismo Primitivo


Atanasio (295-373) elabora un canon: Saca ester y retiene
Baruc, epistola de Jer y Daniel en toda su integridad. Eusebio de
Cesarea los llama “Antilegomena” o escritos debatidos. Al
mismo tiempo cita a Meliton de Sardis no incluye Ester y los
deuterocanónicos.2 Ya se hizo referencia a la actitud de
Jerónimo con respecto la autenticidad de los apócrifos, ya que es
el primero que le aplica el calificativo de deuterocanónico,3 que
fue y sigue siendo un factor determinante al evaluar la
canonicidad de los tales.4 Se niega a aceptar los libros que no
estén en el canon hebreo afirmando:
Evite ella [la iglesia] todos los escritos apócrifos, y si
es inducida a leer los tales como la verdad de las
doctrinas que contienen sino por respeto de los
milagros contenidos en ellos, comprenda ella que no
fueron realmente escritos por aquellos a quienes se
los atribuye; que en ellos se han introducido

1
El artículo V sobre la suficiencia de las Sagradas Escrituras para la salvación
afirma que “los libros comúnmente llamados ´los Apócrifos´no son una
porción de la Palabra de Dios, y no es por lo tanto leida en las iglesias, y no
son usados para establecer cualquier doctrina”. Schaff, 3:817
2
Eusebio de Cesarea, Historia Eclesiástica, 4.26.
3
Ampuero Matta afirma que lo hace en el prologogus Galeatus. En Francis
D. Nichol, ed., Comentario Biblico Adventista Del Séptimo Día, trans. Victor
Ampuero Matta, vol. 4 (Buenos Aires: Asociacion Casa Editora
Sudamericana, 1995), 89.
4
Ackroyd et al., The Cambridge History of the Bible., 206.
144
LA PALABRA PERMANECE

muchos elementos imperfectos y que se requiere


infinita discreción para buscar oro en medio de la
escoria.1
Directamente afirma también que la “iglesia lee Judit, Tobías y
los libros de los Macabeos, pero no los admite en las Escrituras
Canónicas. De este modo que léanse estos dos volúmenes para
la edificación de la gente, no para dar autoridad a las doctrinas
de la iglesia”. 2

El Canon Palestinense
Los protestantes en general aceptaron el canon palestinenses, es
decir, los 39 libros del AT. Afirmandose en las declaraciones de
Flavio Josefo en el año 95 d.C. recalca que los judios nunca
aceptaron los apocrifo y tenían 22 libros.3

Incoherencias E Incongruencias
Los protestantes características a tomar en cuenta a la hora de
evaluar su canonicidad. Para ello se valieron de las pruebas de
Inspiración, apostolicidad o profetismo, unidad de la doctrina y
genuinidad del escrito en cuanto a la paternidad literaria.

Formulación De La Propuesta Adventista


Para el especialista en estudios intertestamentarios Evans
Craig es imposible hacer una buena exégesis neotestamentaria
sin conocer los libros apócrifos, ya que, algunos de manera más
determinante que otros, son vitales para poder entender el

1
Jerónimo, Carta CVII a Laeta. Traducida por Ampuero Matta lo traduce de
A Select Library of Nicene and Post Nicene Fathers of the Christian Church 6:194.
En Francis D. Nichol, Comentario Biblico Adventista Del Séptimo Día, 4:89.
2
Prefacio a Proverbios, Eclesiastés y el Cantar de los Cantares. Citado en
Francis Nichol, 4:89.
3
Flavio Josefo, Contra Apión, I.8. Tomado de Alvarez Zaldúa, 22.
145
LA PALABRA PERMANECE

Nuevo Testamento y su contexto cultural,1 ya que si bien no


eran considerados canónicos por los judíos, eran estimados y
leídos.2 El DBA agrega que “aunque no se puede pretender
canonicidad para los libros apócrifos, tienen valor para el
estudioso de la Biblia. Proporcionan un conocimiento de la
brecha de 400 años entre los 2 testamentos y ayudan a
comprender el clima social, político y religioso del NT.”3
La siguiente sección apunta más allá de la utilidad o no,
es a buscar evidencias de revelación-inspiración en los libros
denominados apócrifos para el mundo evangélico, protestante y
adventista y deuterocanónicos para los católicos.

Dinámica Revelación Inspiración Apócrifos


Como fue presentado en la introducción, los libros
apócrifos marcaron la cultura en la cual se escribió el Nuevo
Testamento. Al considerar la cantidad de literatura que se
produjo en el judaísmo de los años 200 a. C.-100 d. C, época en
que nació y floreció, se entiende que su importancia debió de
ser considerable.4 Por lo tanto, los autores bíblicos
neotestamentarios, que se criaron en ese ambiente de literatura
tan prolífera conocían esos escritos y es evidente que también la
utilizaron.
Elena de White en la introducción al libro Conflicto de los
siglos” escribe lo siguiente:
“En algunos casos cuando he encontrado que un historiador
había reunido los hechos y presentado en pocas líneas un claro
conjunto del asunto, o agrupado los detalles en forma

1
Evans, Ancient Texts for New Testament Studies, 1.
2
Ángel Manuel Rodríquez, “¿y Los Apócrifos?,” Revista Adventista, May 2008.
3
Horn, “Apócrifos.”
4
Alejandro Díez Macho and Antonio Piñero Sáenz, eds., Apócrifos del Antiguo
Testamento (Madrid: Ediciones Cristiandad, 2009), 95.
146
LA PALABRA PERMANECE

conveniente, he reproducido sus palabras, no tanto para citar a


esos escritores como autoridades, sino porque sus palabras
resumían adecuadamente el asunto.”1 El mismo principio se
puede aplicar a los autores bíblicos. No por el hecho de citar a
un autor evidencia que lo considera inspirado, sino
simplemente que le servía lo que esa persona decía.
El Tratado de Teología Adventista sostiene que “no hay
evidencia de que los judíos en Palestina, o Jesús o los apóstoles
hayan considerado a los apócrifos como una parte de las
Escrituras.”2 Aunque los conocían, en ningún momento le
dieron ninguna clase de autoridad.
En el mismo texto de los libros apócrifos la revelación
inspiración es muy diferente con relación a la que se encuentra
en la mayoría de los libros del Antiguo Testamento. No hay en
ellos un reclamo para sí mismo de autoridad divina. 3
La única observación a esa afirmación se encuentra en
Tobías 12:20 “Y ahora bendecid al Señor sobre la tierra y
confesad a Dios. Mirad, yo subo al que me ha enviado. Poned
por escrito todo cuanto os ha sucedido.» Y se elevó.” De acuerdo
con las diferentes formas de revelación que propone Canale en
“O princípio cognitivo da teologia cristã: um estudo
hermeneutico sobre Revelação e Inspiração”4 podría ser una
revelación invisible, no milagrosa y directa, salvo por el hecho de
que quien le da la orden a Tobías de que escriba todo lo
sucedido es, según el mismo texto un ángel, pero ese mismo

1
Elena White, Seguridad y paz en el conflicto de los siglos, 4th ed. (Florida,
Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1993), 12.
2
Sergio Collins, Mario Collins, and Félix Cortés, eds., Teología, fundamentos
bíblicos de nuestra fe, vol. 1 (Miami, Florida, Estados Unidos: Asociación
Publicadora Interamericana, 2005), 124.
3
Cotro, ¿Qué dice la Biblia?, 98.
4
Fernando Luis Canale, O princípio cognitivo da teologia cristã: um estudo
hermeneutico sobre Revelação e Inspiração (UNASPRESS, 2011), 257.
147
LA PALABRA PERMANECE

ángel, le miente tanto a Tobías como a Tobit, su padre respecto


a su identidad, diciendo que era “Azarías, hijo del gran Ananías”
(Tobías 5:13), por lo cual, un ángel mentiroso no se puede
considerar como un enviado de Dios.
La mayor evidencia interna de que la revelación no tuvo
nada que ver con el origen de estos libros (puntualmente de
Macabeos, aunque la mayoría de los autores que hablan sobre
los Apócrifos o Deuterocanónicos los ubican a todos en la
misma categoría) es la conclusión de 2 de Macabeos, donde dice
lo siguiente “Así pasaron los acontecimientos relacionados con
Nicanor. Como desde aquella época la ciudad quedó en poder
de los hebreos, yo también terminaré aquí mismo mi relato. Si
ha quedado bello y logrado en su composición, eso es lo que yo
pretendía; si imperfecto y mediocre, he hecho cuanto me era
posible.” (2 Macabeos 15:37, 38).

Incoherencias Históricas
Algunos de los problemas que se encuentran en los
libros apócrifos y que sirven de evidencia como para suponer
que no fueron inspirados por Dios son los errores históricos y
cronológicos.
A pesar de que el mismo autor de Macabeos dice que es
un libro que pretende narrar la historia de la mejor manera
posible, parece que su investigación no fue muy bien realizada,
ya que presenta en tres oportunidades la muerte de Antíoco IV
Epífanes de tres maneras contradictorias.1 La primera se
encuentra en 1 Macabeos 6: 1-17 donde dice que murió estando
en Persia con el dolor de no haber podido retener Jerusalén bajo
su dominio, hecho que le hizo entrar en una profunda
depresión y a su vez reconocer que por los males que le causó al

1
Cristhian Álvarez Zaldúa, Preparados para presentar defensa (Buenos Aires:
Asociación Casa Editora Sudamericana (ACES), 2011), 23.
148
LA PALABRA PERMANECE

templo y a la ciudad en general es que estaba pasando por esa


situación. El segundo relato de su muerte se registra en 2
Macabeos 1:13-17, donde dice que murió, también en Persia,
pero en este caso a manos de los sacerdotes del templo de
Nanea. El tercer registro de la muerte de Antíoco IV Epífanes se
encuentra en 2 Macabeos 9:1-29 donde dice que la causa fueron
úlceras internas que le causaron gran dolor y retortijones
internos después de pronunciar la frase “En cuanto llegue a
Jerusalén, haré de la ciudad una fosa común de judíos.” Luego
se cayó del carro que lo llevaba a gran velocidad para cumplir
con su cometido y “todos los miembros de su cuerpo se le
descoyuntaron”.
Otra contradicción histórica entre 1 y 2 de Macabeos se
encuentra en la conformación del ejército de Antíoco Eupator
contra Jerusalén. 1 Macabeos 6:30 dice que “El número de sus
fuerzas era de 10.000 infantes, 20.000 jinetes y 32 elefantes
adiestrados para la guerra.” Mientras que 2 Macabeos 13:2 dice
“El año 149, los hombres de Judas se enteraron de que Antíoco
Eupátor marchaba sobre Judea con numerosas tropas, y que con
él venía Lisias, su tutor y encargado de los negocios, cada uno
con un ejército griego de 110.000 infantes, 5.300 jinetes,
veintidós elefantes y trescientos carros armados de hoces.”
Por otro lado, estos libros presentan algunos problemas
con las cronologías, por ejemplo, en el libro de Tobías dice que
él “estuvo vivo cuando Jeroboam se sublevó (931 a.C.) y cuando
Asiria conquistó Israel (722 a.C.), algo así como 210 años”1
cuando el mismo libro dice que vivió 117 años (Tobías 14:14).
Otro error cronológico se encuentra en el libro de Judit,
donde se identifica a Nabucodonosor como reinando en Asiria
desde la ciudad de Nínive (Judit 1:1). La asiriología estudió
datos epigráficos en las ruinas de Mesopotamia y llegaron a la

1
Ibid.
149
LA PALABRA PERMANECE

conclusión de que quien destruyó Nínive fue Nabopolazar,


padre de Nabucodonosor.1 “Nínive había sido destruida en el
año 612 a.C., unos siete u ocho años antes de que
Nabucodonosor empezara a reinar desde Babilonia.”2
El libro de Baruc afirma que lo escribió en Babilonia
“Este es el texto del libro que Baruc, hijo de Neriyías, hijo de
Maaseías, hijo de Sedecías, hijo de Asadías, hijo de Jilquías,
escribió en Babilonia” mientras que Jeremías 43:5-7 dice que
tanto Jeremías como Baruc fueron llevados a Egipto, no a
Babilonia.
En los agregados al libro de Ester se encuentra una
contradicción con relación el relato de la parte canónica del
mismo libro en relación a la fecha del atentado contra el rey
Asuero, diciendo que sucedió en el segundo año de reinado,
cuando la historia narrada en el capítulo 2:16-23 dice que fue en
el sétimo año del reinado.
Baruc 2:2 y 3 dice “Jamás se hizo debajo del cielo entero
nada semejante a lo que hizo él en Jerusalén, conforme está
escrito en la Ley de Moisés, hasta el punto de que llegamos a
comer uno la carne de su propio hijo, otro la carne de su propia
hija.” En este texto se evidencia poco conocimiento por parte
del autor de los escritos de Moisés, ya que en todo el pentateuco
no aparece siquiera mencionada la ciudad de Jerusalén.3
Aunque no es una incongruencia histórica, si es algo
imposible lo que se registra en el libro de Judit 8:4-6 “Judit
llevaba ya tres años y cuatro meses viuda, viviendo en su casa. Se
había hecho construir un aposento sobre el terrado de la casa, se
había ceñido de sayal y se vestía vestidos de viuda; ayunaba

1
Hammerly Dupuy, Descubrimientos orientadores, 216.
2
Álvarez Zaldúa, Preparados para presentar defensa, 23.

3
BibleWorks 9 (BibleWorks LLC, 2011).
150
LA PALABRA PERMANECE

durante toda su viudez, a excepción de los sábados y las vigilias


de los sábados, los novilunios y sus vigilias, las solemnidades y
los días de regocijo de la casa de Israel.” Una persona que ayuna
6 de cada 7 días (salvo algunas excepciones que eran las fiestas
judías) no puede permanecer con vida durante casi tres años y
medio como ahí se presenta. (Tal vez pueda dar algún sustento
para el monasticismo y la necesidad de sufrir para obtener el
beneficio de Dios).

Incoherencias Doctrinales
Los libros apócrifos también presentan contradicciones
respecto al texto bíblico. Daniel Scarone señala algo importante
al respecto, y es que el pentateuco constituye una norma para
todos los escritos que pretenden ser inspirados.1 Fernando
Canale dice que el único autor que no tenía presuposiciones en
forma escrita (aunque si tenía de manera oral) es Moisés, ya que
seguramente fue el primer escritor bíblico.2 Por lo tanto todo lo
escrito por un autor bíblico inspirado debe estar de acuerdo con
lo que Dios ya dijo anteriormente por otro escritor canónico.
El libro de Sabiduría 10:3, 4 presenta al diluvio como
consecuencia del asesinato de Abel por parte de su hermano
Caín “Pero cuando un injusto, en su cólera, se apartó de ella,
pereció por su furor fratricida. Cuando por su causa la tierra se
vio sumergida, de nuevo la Sabiduría la salvó conduciendo al
justo en un vulgar leño.” (si bien no menciona nombres, sí se
menciona el fratricidio), mientras que la Biblia presenta que la
causa del diluvio fue la maldad de los hombres (Génesis 6:5).
El siguiente capítulo del libro de Sabiduría presenta a
Dios creando el mundo a partir de materia sin forma cuando el
libro de Génesis dice que Dios fue hablando para crear las cosas

1
Daniel Scarone, Credos contemporáneos, 39.
2
Canale, O princípio cognitivo da teologia cristã, 271.
151
LA PALABRA PERMANECE

sin una materia uniforme original. Sabiduría 11:17 dice “Pues


bien podía tu mano omnipotente - ella que de informe materia
había creado el mundo - enviar contra ellos muchedumbre de
osos o audaces leones”
El dar limosna es presentado en el libro de Tobías como
una acción que gana el perdón de los pecados. Tobías 12:9 dice
“La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado. Los
limosneros tendrán larga vida.” La misma idea se encuentra en
Eclesiásticos 3:30, donde dice “El agua apaga el fuego llameante,
la limosna perdona los pecados.” Mientras que la Biblia presenta
que es el derramamiento de sangre (puntualmente la sangre de
Cristo) la que perdona los pecados. Hebreos 9:22 dice “Y según
la ley, casi todo es purificado con sangre, y sin derramamiento
de sangre no hay perdón.”
El mismo libro de Tobías presenta al ángel Rafael
dándole a Tobías un antídoto mágico contra los demonios, en el
capítulo 6:7-9 dice
Preguntó entonces el muchacho al ángel: «Hermano
Azarías, ¿qué remedios hay en el corazón, el hígado
y la hiel del pez?» Le respondió: «Si se quema el
corazón o el hígado del pez ante un hombre o una
mujer atormentados por un demonio o un espíritu
malo, el humo ahuyenta todo mal y le hace
desaparecer para siempre. Cuanto a la hiel, untando
con ella los ojos de un hombre atacado por
manchas blancas, y soplando sobre las manchas,
queda curado.»

De acuerdo con la Ley de Moisés los hechiceros debían


ser muertos y en este texto es un supuesto enviado de Dios
quien enseña a hacer hechicería.
Otro problema doctrinal se encuentra en el libro de
Sabiduría al presentar de alguna manera que el alma es inmortal
152
LA PALABRA PERMANECE

y que hay algún lugar en el cual las almas reciben una corta
corrección, sentando las bases para el purgatorio. En el capítulo
2:23 hasta el 3:5 dice lo siguiente:
Porque Dios creó al hombre para la
incorruptibilidad, le hizo imagen de su misma
naturaleza mas por envidia del diablo entró la
muerte en el mundo, y la experimentan los que le
pertenecen. En cambio, las almas de los justos
están en las manos de Dios y no les alcanzará
tormento alguno. A los ojos de los insensatos
pareció que habían muerto; se tuvo por quebranto
su salida, y su partida de entre nosotros por
completa destrucción; pero ellos están en la paz.
Aunque, a juicio de los hombres, hayan sufrido
castigos, su esperanza estaba llena de
inmortalidad; por una corta corrección recibirán
largos beneficios. Pues Dios los sometió a prueba y
los halló dignos de sí;

Más adelante el mismo libro de Sabiduría 8:17 presenta


nuevamente la inmortalidad del alma. En esta oportunidad dice
lo siguiente “Pensando esto conmigo mismo y considerando en
mi corazón que se encuentra la inmortalidad en emparentar con
la Sabiduría,”.
Relacionado a la inmortalidad del alma 2 Macabeos
12:46 presenta que se hacen sacrificios u oraciones por los
muertos para pedir el perdón de sus pecados “Por eso mandó
hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que
quedaran liberados del pecado.”
En el relato espectacular de la muerte de Razías el libro
de Macabeos propone que el suicidio es una “muerte noble”. 2
Macabeos 14:41, 42 dice “Cuando las tropas estaban a punto de
apoderarse de la torre, forzando la puerta del patio y con orden
153
LA PALABRA PERMANECE

de prender fuego e incendiar las puertas, Razías, acosado por


todas partes, se echó sobre la espada. Prefirió noblemente la
muerte antes que caer en manos criminales y soportar afrentas
indignas de su nobleza.” No solamente exalta el suicidio, sino
que también lo hace para preservar su propia nobleza.

Conclusión
Tras haber realizado una panorama general de los apócrifos del
AT y el NT, particularmente los denominados deuterocanónicos
y su relación con el canon bíblico en la Iglesia Católica Romana,
la Iglesia Católica Ortodoxa y el protestantismo como
adventistas propones las siguientes consideraciones:
1. Los apócrifos/deuterocanonicos sirven para conocer
mejor el contexto del Nuevo Testamento.
2. Los escritores neotestamentarios parecen conocer
esta literatura, y a pesar de que hacen referencia
alusiones a ellos no le atribuyen autoridad divina
como Palabra de Dios.
3. La historia de la iglesia evidencia que siempre estuvo
la duda con respecto a su revelación- inspiración para
ser introducidos en el canon.
4. Si se introdujeran los libros deuterocanonicos en el
canon bíblico este perdería la coherencia interna
doctrinal.
5. En relación con el punto anterio, los
deuterocanonicos se los utiliza para justificar
doctrinas no avaladas por los libros canónicos.

154
LA PALABRA PERMANECE

Los Escritos De Elena De White Como Revelados E Inspirados

David Peralta y Alejandro Miranda

En el presente trabajo se abordará el tema los


escritos de Elena de White como revelados e
inspirados, el trabajo se divide en dos partes, la
primera es una sección histórica, a fin de comprender
el contexto de Elena de White y de sus escritos. La
segunda parte trata en si la dinámica de la revelación
e inspiración en Elena de White y en sus escritos.

Breve Biografía de Elena de White

¿Quién fue esta mujer y cuál es su importancia y su


aporte al adventismo? La página web del así llamado
White State hace la siguiente declaración sobre ella:
“En resumen, era una mujer de los dones espirituales
notables que vivió la mayor parte de su vida durante el
siglo XIX, sin embargo, a través de sus escritos que todavía
está haciendo un impacto revolucionario en millones de
personas en todo el mundo. Durante su vida escribió más
de 5.000 artículos de revistas y 40 libros; pero hoy en día,
incluyendo compilaciones de sus 50.000 páginas del
manuscrito, más de 100 títulos están disponibles en
Inglés. Ella es la mujer escritora más traducida en toda la
historia de la literatura, y el escritor estadounidense más
traducido de uno u otro sexo. Sus escritos abarcan una
amplia gama de temas, incluyendo la religión, la
educación, las relaciones sociales, la evangelización, la
profecía, la edición, la nutrición, y la gestión. Su obra
maestra que cambia la vida de una vida cristiana exitosa,
155
LA PALABRA PERMANECE

El camino a Cristo, se ha publicado en más de 140


idiomas. Adventistas del Séptimo Día creen que la señora
White era más que un escritor de talento; ellos creen que
fue designado por Dios como un mensajero especial para
llamar la atención del mundo en las Sagradas Escrituras y
ayudar a preparar a la gente para la segunda venida de
Cristo. Desde el momento en que ella tenía 17 años hasta
que murió 70 años más tarde, Dios le dio
aproximadamente 2.000 visiones y sueños. Las visiones
varían en longitud de menos de un minuto a casi cuatro
horas. El conocimiento y el consejo recibido a través de
estas revelaciones que ella escribió a ser compartido con
otros. Por lo tanto sus escritos especiales son aceptados
por los adventistas como inspirados, y su calidad
excepcional es reconocido incluso por los lectores
casuales. Como se indica en los adventistas creen. . . , "Los
escritos de Ellen White no son un sustituto de las
Escrituras. No pueden ser colocados en el mismo nivel.
Las Sagradas Escrituras independiente, el único estándar
por el cual ella y todos los otros escritos debe ser juzgado y
al que deben estar sujetas "(Adventistas del Séptimo Día
creen..., Asociación Ministerial, Conferencia General de
Adventistas del Séptimo Día, Washington DC , 1988, p.
227)”. 1

Críticas a Elena de White

En esta parte del trabajo expondremos el asunto de


las críticas a Elena de White como profeta y a sus

1
The Helen White INC. ¿Quién fue Elena de White? Citado en:
http://www.whiteestate.org/about/egwbio.asp#who, consultado el
21/01/2016.
156
LA PALABRA PERMANECE

escritos como revelados e inspirados. Las objeciones


pueden clasificarse en cuatro aspectos : a) su
Juventud, b) las manifestaciones sobrenaturales, c)
los disidentes, y c) acusaciones de plagio

Su Juventud
Recordamos una vez más que Elena Harmon
(ese es su apellido de soltera) fue llamada al ministerio
profético en diciembre de 1844, a la corta edad de 17
años.
Siendo aún muy joven y soltera fue elegida por
el Dios para ser su mensajera profética, EGW fue
consiente de este hecho, René Noorbergen citando
una porción de la carta 33 de 1847, recuerda que
después de la visión del viaje del pueblo de Dios hacia
el cielo y de haber recibido la orden de contar a otros el
mensaje profético ella desobedeció por pensar que no
la oirían por ser tan joven.
Su encuentro póstumo con el joven Hazen Foss
terminaron de convencerla de que Dios la llamaba a
una gran obra de la que si declinaba podría correr la
triste suerte que Foss.
Acusaciones más actuales intentan desacreditar
sus mensajes dando la razón que sus visiones
seguramente son frutos de que a los nueve años su
lóbulo cerebral izquierdo fue dañado por el golpe de
una piedra que recibió en la cara.
Manifestaciones Sobrenaturales

Hebert Douglass en su obra voluminosa titulada


Mensajera del Señor dedico un espacio para describir un

157
LA PALABRA PERMANECE

poco el contexto histórico de América a mediados del siglo


XIX, sus descripciones son geográficas, sociales, políticas,
económicas y religiosas de esa manera le ha facilitado al
lector situar la vida de EGW históricamente.

A continuación veremos textualmente una


porción de su estudio en relación al ambiente social de
mediados del S. XIX
“El siglo XIX, en su parte media, fue estremecido por la
dinámica de cambios sociales, la mayoría de ellos
impulsados por el flujo del individualismo. La presidencia
de Andrew Jackson abrió la puerta para liberar al “hombre
común” del status quo. Parecía que se inauguraba toda
cuestión de reforma que podía concebirse. Los ateneos, y
más tarde el circuito de Chautauqua [asambleas
educativas, políticas y recreativas realizadas en los veranos],
atrajeron a millones para oír conferencias sobre temas
diversos como esclavitud, Fourierismo (comunidades
cooperativas pequeñas), la ideología de no resistencia, la
reforma de la tierra, el perfeccionismo, el mesmerismo
(hipnotismo), el pan integral, y todos los aspectos de la
salud. Y las publicaciones de estas reformas inundaron el
mercado. “Hay revistas de temperancia… Ha habido
numerosos periódicos dedicados al espiritismo, el
socialismo, la frenología, la homeopatía, la hidroterapia, la
ideología de oposición a la renta, el bloomerismo, el
derecho de la mujer, la orden o sociedad secreta Odd
Fellows, la masonería, la antimasonería, y todas las
nociones, movimientos y sensaciones de una comunidad
con una mentalidad muy activa”. 1

1
Ibíd.
158
LA PALABRA PERMANECE

Este comentario de Douglass en relación al múltiple


facetico mundo de los EUA en el que la Sra. White vivió,
coincide con un exhaustivo y no casual referencia de
Noorbergen en relación al mesmerismo.1
El mesmerismo tiene su origen en Francia en el
siglo XIX, se le atribuye la autoría al médico y
filósofo alemán Franz Anton Mesmer (1734 –
1815) quien en 1779 publicó su libro Memorias
del descubrimiento del magnetismo animal, Mesmer
desarrolló una especie de tratamiento “médico”
donde curaba a las personas a través de la
imposición de manos. El mesmerismo es padre
del hipnotismo que surge luego a fines del
mismo siglo.2
Noorbergen afirma que muchos de los que
oyeron del don profético en EGW, en sus inicios
creyeron que se trataba de alguien envuelta en la nube
del mesmerismo y del espiritismo. EGW y Jaime por
ende se pusieron a disposición de quienes quisieran
evaluarla en los momentos en que ella era tomada en
visión.
Noorbergen menciona que el Dr. Brown, quien
también era espiritista, decía que lo que EGW
experimentaba era un estado de medium y que él podría
interrumpirla y volverla al estado de conciencia en
cualquier momento de su sesión. En Parkville, cuando
Elena de White tuvo una visión, el Dr. Brown tuvo la

1
René Noorbergen, 95-97.
2
José A Gómez Di Vezenzo. Contra el método. Citado en
[http://contraelmetodo.blogspot.com.ar/2010/05/mesmerismo-la-
revolucion-frustrada.html] 2/5/2010.
159
LA PALABRA PERMANECE

oportunidad de evaluar su estado, Brow decidió


interrumpirla del trance; pero minutos más tarde él
empezó a sentirse mal y quiso huir del lugar pero no lo
dejaron salir sin que dijera que tipo de fenómeno
experimentaba EGW. Finalmente Brown respondió
“solo Dios sabe”. 1
De este modo se puede decir que las visiones
experimentadas por EGW eran auténticas, tal como
ocurrían en los profetas de la Biblia, y no estados de
hipnotismos. En relación a estas acusaciones de que
sus visiones eran falsas, la propia Elena de White dice:
Puesto que se han hecho frecuentemente preguntas
en cuanto al estado en que estoy durante la visión y después
de que salgo de ella, diré que cuando el Señor cree
oportuno dar una visión, soy llevada a la presencia de Jesús
y de los ángeles y estoy completamente perdida en cuanto a
las cosas terrenales. No puedo ver más allá de lo que los
ángeles me señalan. Mi atención con frecuencia es dirigida a
escenas que suceden en la tierra. A veces soy llevada muy
lejos en lo futuro, y se me muestra lo que ha de suceder.
Luego otra vez se me muestran cosas que han ocurrido en lo
pasado. 2

Roger Coon,3 por su parte, compara lo vivido


por EGW con la experiencia del profeta Daniel, se
remite al capítulo 10 del libro de Daniel, en el cual

1
René Noorbergen, 96-97.
2
Elena G. de White. Mensajes selectos tomo I (Puerto Rico:
Asociación Publicadora Interamericana, 1966), 41.
3
Roger Coon, Dinámica de la revelación e inspiración (Libertador
San Martín, Entre Ríos: Centro de Investigaciones White, 1997), 10.
160
LA PALABRA PERMANECE

Daniel testifica que estando despierto junto a un río


fue tomado en visión, habían otras personas con él,
pero solo él vio la visión, no le quedaron fuerzas y
luego fue fortalecido para recibir la visión.1
Posiblemente Roger tenía presente la
experiencia de Jaime y Elena cuando en 1858
asistían al funeral de un joven que había
falleció. En esa ocasión la Sra. EGW fue
tomada en visión después de decir unas
palabras a los deudos, Jaime aprovecho la
oportunidad para animar a los presentes a
evaluar los fenómenos físicos experimentados
por su esposa en la visión:

1
Dan 10: 4- 12 Y a los veinte y cuatro días del mes primero estaba yo a
la orilla del gran río Hiddekel; Y alzando mis ojos miré, y he aquí un
varón vestido de lienzos, y ceñidos sus lomos de oro de Uphaz: Y su
cuerpo era como piedra de Tarsis, y su rostro parecía un relámpago, y
sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de
color de metal resplandeciente, y la voz de sus palabras como la voz de
ejército. Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la vieron los
hombres que estaban conmigo; sino que cayó sobre ellos un gran
temor, y huyeron, y escondiéronse. Quedé pues yo solo, y vi esta gran
visión, y no quedó en mí esfuerzo; antes mi fuerza se me trocó en
desmayo, sin retener vigor alguno. Empero oí la voz de sus palabras:
y oyendo la voz de sus palabras, estaba yo adormecido sobre mi rostro,
y mi rostro en tierra. Y, he aquí, una mano me tocó, e hizo que me
moviese sobre mis rodillas, y sobre las palmas de mis manos. Y
díjome: Daniel, varón de deseos, está atento a las palabras que te
hablaré, y levántate sobre tus pies; porque a ti he sido enviado ahora.
Y estando hablando conmigo esto, yo estaba temblando. Y díjome:
Daniel, no temas: porque desde el primer día que diste tu corazón a
entender, y a afligirte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus
palabras; y a causa de tus palabras yo soy venido. (RVR 1960).
161
LA PALABRA PERMANECE

“El pastor White habló a la gente acerca de las visiones


dadas a la Sra. de White. Les explicó que había estado
recibiendo visiones desde que era una joven de 17 años.
Les dijo que aunque sus ojos estaban abiertos y parecía
que estaba viendo algo a lo lejos, estaba absolutamente
inconsciente de las cosas que la rodeaban y no sabía nada
de lo que pasaba a su alrededor. Se refirió a (Números
24:4, 16)…Les explicó que no respiraba mientras estaba en
visión. Buscó después (Daniel 10:17) y leyó la experiencia
de Daniel cuando estaba en visión…Luego el pastor White
invitó a todos los que así lo desearan a que pasaran
adelante y examinaran a la Sra. de White…Cuando se
acercaban a ella, podían ver que Elena G. de White no
respiraba, aunque su corazón continuaba latiendo
normalmente y el color de sus mejillas era natural. Se trajo
un espejo y se lo colocó frente a su cara, pero no se
condensó ninguna humedad sobre él. Luego trajeron una
vela, la encendieron y la colocaron cerca de su nariz y
boca. Pero la llama permaneció recta, sin titilar. La gente
podía ver que ella no respiraba. Caminaba alrededor del
cuarto moviendo sus brazos en forma graciosa mientras
hablaba en cortas exclamaciones acerca de lo que le había
sido revelado. Al igual que Daniel, sufrió la pérdida de las
fuerzas naturales, y luego se le impartió una fuerza
sobrenatural. Véase Daniel 10:7, 8, 18, 19. Elena G. de
White estuvo en visión durante 2 horas. No respiró
durante 2 horas. Después, cuando terminó la visión,
realizó una inhalación profunda, hizo una pausa durante 1
minuto más o menos, volvió a respirar, y pronto estaba
respirando naturalmente. Al mismo tiempo empezó a

162
LA PALABRA PERMANECE

reconocer lo que estaba a su alrededor, y era consciente de


lo que le sucedía”.1

Rogger Coon argumenta la razón por la cual


EGW pudo haber experimentado fenómenos
sobrenaturales durante la visión en público,
debido a que EGW era muy joven y su
ministerio estaba iniciando, no se pudo haber
comprobado con las pruebas bíblicas de: Por
sus frutos la conoceréis, o ver si se ha cumplido
o no sus profecías, el Señor respaldó y potenció
su ministerio de esa manera.2

Disidentes
La historia de la Iglesia Adventista tiene también sus
páginas escritas con líneas tristes de apostasía y de
disidencia. Muchos de esos disidentes se transformaron
en enemigos de EGW o del matrimonio White o de los
Testimonios.
Arturo L. White (1907-1991), nieto de Elena y Jaime lo
expresó de la siguiente manera: “En un esfuerzo por
desacreditar el movimiento Adventista se dirigieron
distinto ataques contra la Sra. White y su pretensión de
poseer el don profético, esas objeciones se pueden
agrupar en dos: a) Sus escritos contradicen la Biblia y b)
su vida no fue correcta”3

1
Elena G. de White. Consejos para la Iglesia (1991), 16-17. En
http://pdfwhite.blogspot.com.ar/2012/04/consejos-para-la-
iglesia.html
2
Roger Coon, 10.
3
Arthur Lacey White. Dirección profética en el movimiento
163
LA PALABRA PERMANECE

Richard Schwarz y Floyd Greenleaf en su obra


titulada Portadores de luz, presentan una lista no
exhaustiva pero si significativa de los detractores más
importantes de EGW: J. H. S. Case y C. P. Rusell, 1
Dudley M. Canright,2 un laico,3el movimiento de la
carne santificada,4 A. T. Jones,1 A F Ballenger 2

Adventista (Puigari, Entre Ríos: Ed SEM, 1963), 48.


1
En 1853 H. S. Case y C. P. Rusell, acusaron al matrimonio White de exaltar
los Testimonios por encima de la Biblia y armaron su propio movimiento (El
grupo del Mensajero). Temporalmente se les unieron 2 ministros de
Wisconsin, tephenson y Hall. En 1858 el movimiento casi desfragmentado se
unió con F. Snook y W. H. Brinkerhoff, estas personas eran de Iowa; en
1865 el grupo mutó a lo que luego se llamó el Partido de Marion. Este grupo
terminó negando la validez de las visiones de EGW. En 1857 se convierte al
adventismo un joven prominente y habido predicador Moses Hull, 5 años
más tarde se obsesionó con combatir en debates a los espiritistas; viendo este
peligro se le pidió que vaya a Nueva Inglaterra pero no aceptó; en conclusión
en 1863 deja de predicar y terminó siendo espiritista. Richard W. Schwarz y
Floyd Greenleaf. Portadores de luz (Bs As: ACES, 2002), 611-618.
2
En 1873 el predicador y pastor Dudley M. Canright se enfrenta al
matrimonio White y abandona el ministerio, luego regresa, en 1880 vuelve a
abandonar el ministerio en 1882 va a trabajar al campo para poder
sostenerse. Sufre la pérdida de su primera esposa, y luego la de su hijito que
tuvo con su segundo matrimonio. Finalmente apostató no solo del
Adventismo sino también de la fe afirmando no creer más en el sábado,
santuario mensaje de los 3 ángeles ni el los Testimonios de EGW. Luego fue
pastor bautista. Aunque se retiró en buenos términos, los años siguientes se
apasionó con desacreditar a la IASD. En 1889 Publicó un libro llamado
Repudio del Adventismo del Séptimo Día. Richard W. Schwarz y Floyd
Greenleaf. Portadores de luz (Bs As: ACES, 2002), 611-618.
3
En 1890 un laico descontento acusó a la IASD de ser babilonia y llamó a
salir de ella. Richard W. Schwarz y Floyd Greenleaf. Portadores de luz (Bs As:
ACES, 2002), 611-618.
4
El movimiento de la carne santificada, por un esfuerzo de ser más santos y
de tener una experiencia espiritual diferente los líderes de la Asociación de
164
LA PALABRA PERMANECE

En resumen, estos personajes argumentaron en


contra de la iglesia, y de EGW, rechazando el
don profético o ignorándolo.

Acusación de Plagio
Un crítico de EGW más reciente fue Walter Rea quien
acusó a la Sra. White de ser ladrona intelectual y por
descalificó su pretendido profetismo. W. Rea se
convirtió en enemigo de los Testimonios porque los
consideraba copia ilegitima de otras fuentes literarias.3
Un año después de la publicación de The White lie,
George Rice publicó un libro titulado Luke, a

Indiana apoyaron un proyecto de pentecostalizar las iglesias y declararlas


impecables en el sentido de impecabilidad. Los implicados aceptaron la
reprensión de la sra EGW y de los líderes de la GC y el movimiento no paso
a mayores. Richard W. Schwarz y Floyd Greenleaf. Portadores de luz (Bs As:
ACES, 2002), 611-618.
1
A T. Jones se volvió en un recio crítico de la estructura administrativa de la
iglesia que colocaba un presidente al frente de la GC, en 1907 se le retiró sus
credenciales y poco después se lo desglosó del listado de miembros. En
cambio su par Waggoner en 1890 se enredó con teorías panteístas, tanto a
Jones como a Waggoner la amistad con H Kellog los influyó para mal. En
1899 sugirió que todos los observadores de la ley de Dios debían también
poseer el don de profecía. Entre otras herejías se volcó por el liberalismo
moral fue así que cayó en adulterio y en 1905 se divorció. Richard W.
Schwarz y Floyd Greenleaf. Portadores de luz (Bs As: ACES, 2002), 611-618.
2
A F Ballenger, atacó la doctrina del santuario específicamente la
interpretación de Daniel 8: 14. Richard W. Schwarz y Floyd Greenleaf.
Portadores de luz (Bs As: ACES, 2002), 611-618.
3
George R. Knight. Nuestra identidad, origen y desarrollo (Florida, EUA:
Asociación Publicadora Interamericana, 2007), 219-221.
165
LA PALABRA PERMANECE

Plagíaríst?,1 lo cual llevó a replantear el concepto de


inspiración en el Adventismo.2 Para Rea lo revelado es
objetivo mientras que lo inspirado es subjetivo, por
ende los escritos de EGW no pueden tomarse como
revelados ya que ella uso de otras fuentes.3
La respuesta al libro de Rea fue el libro de John
J. Robertson, The White Truth. quien sostiene
que “la revelación representa la actividad de
Dios como remitente de un mensaje a su
profeta escogido. La inspiración representa la
acción de Dios sobre o dentro del profeta,
quien llega a ser entonces el transmisor de esa
revelación de su pueblo”.4
Por otra parte Robert Olson dice que para el S.
XIX era considerado “un honor que otro
escritor use de sus fuentes”.5
En la siguiente sección se tratarán los aspectos
fundamentales de cómo actúo la revelación y la
inspiración en los escritos de Elena de White.

Los Escritos De Egw Como Revelados E Insprados

El tema de los escritos de Elena de White como


revelados e inspirados ha sido bastante debatido desde el mismo
comienzo, puesto que se necesitaba corroborar si Elena de
1
Ibíd.
2
Ibíd.
3
Roger Coon, 45.
4
Ibid, 45-46
5
Robert W. Olson. 101 Preguntas sobre santuario y sobre Elena de
White (Florida, EUA: Asociación Publicadora Interamericana), 72.
166
LA PALABRA PERMANECE

White era o no profeta. Hay suficientes evidencias en sus


escritos, por medio de las cuales se pueden extraer conceptos
básicos para comprender el fenómeno de la revelación e
inspiración que actuó en ella.
Es evidente que su trabajo literario fue amplio, y no dejó
de tener objeciones tanto desde adentro como afuera de la
iglesia, este hecho llevó a la iglesia a adoptar una postura oficial
en relación a Elena de White y sus escritos. Los antecedentes
históricos de congresos y sesiones de la AG revelan la aceptación
de sus escritos como revelados e inspirados. En 1982, una
comisión especial de la Asociación General, elaboró una
declaración sobre la relación de los escritos de Elena de White y
la Biblia, se propuso una lista de afirmaciones y negaciones.
A continuación solo se transcriben las afirmaciones y
negaciones que el investigador consideró relevantes para este
estudio: en el punto 7 se declara “We believe that Ellen White
was inspired by the Holy Spirit and that her writings, the
product of that inspiration, are particularly applicable and
authoritative to Seventh-day Adventists”;1 el punto 10 se refiere
al uso que hizo Elena de White de fuentes literarias y de
ayudantes, la cual dice “finds parallels in some of the writings of
the Bible”.2
En la lista de las negaciones la comisión rechaza la idea
de que la inspiración en los escritos de Elena de White sean
inferiores o de menor calidad que la inspiración de la Biblia,3
también niega que los escritos de Elena de White sean producto
de la piedad humana, y que el hecho de que se hayan usado

1
Ministry, The Inspiration and authority of the Ellen G. White writings, Agust
1982, p.21
2
Ibid.
3
Ibid
167
LA PALABRA PERMANECE

fuentes literarias y ayudantes o secretarios no niega la


inspiración de sus escritos.1

Preguntas Relevantes
Cabe la pregunta: ¿De qué forma la Iglesia Adventista
llegó a esas conclusiones?, ¿cuáles son las evidencias que indican
que Elena de White actuó bajo revelación e inspiración divina?
Este es el punto a dilucidar en esta sección, sin embargo,
primero es necesario definir los conceptos de revelación e
inspiración según lo entiende la Iglesia Adventista, a fin de
marcar una pauta de análisis sobre los escritos de Elena de
White.

El Concepto de Revelación
El Tratado De Teología, cuya edición fue promocionada
por la AG2, contiene conceptos oficiales de la iglesia Adventista
respecto a revelación e inspiración. Peter M. van Bemmelen, autor
del capítulo que trata la cuestión de la revelación e inspiración,
sugiere que revelación es el “acto de Dios de revelarse a sí mismo
y revelar su voluntad y propósito...”, por medio de “palabras y
actos, a través de muchos canales diferentes, pero más
plenamente en la persona de Jesucristo”.3 De este modo se
puede ver que la revelación tiene su origen en Dios, el cual usa
diferentes medios para entregar su mensaje al hombre. En base
a esta definición más adelante se verá de qué modo actuó la
revelación en Elena de White.

1
Ibid.
2
George W Reid, Tratado de Teología (Asociación Casa Editora
Sudamericana: Buenos Aires, 2009), X.
3
George W Reid , 28.
168
LA PALABRA PERMANECE

El Concepto de Inspiración
Peter M. van Bemmelen, dice que inspiración no es una
traducción exacta de alguna palabra griega, sin embargo el
término sirve “para representar un proceso en el cual el Espíritu
Santo obra en los seres humanos escogidos para impulsarlos a
proclamar mensajes recibidos de Dios. Algunos hablaron la
palabra; otro las recibieron.”1
En el ambiente teológico se han propuesto diferentes
teorías sobre inspiración, por ejemplo la teoría de la inspiración
verbal,2 y la teoría de la inspiración del pensamiento,3 y la teoría
de la inspiración histórico-cognitivo tal como lo sugiere el Dr. F.
Canale.4 El postulado básico de la teoría verbal sería “el autor
bíblico precisaba de la inspiración para producir un documento
libre de todo error y equivocación”,5 llegando asi a sostener que
lo inspirado no es el profeta sino las palabras que este escribe.
La teoría del pensamiento sugiere que la inspiración de Dios
actúa sobre el pensamiento del escritor y no sobre sus palabras.6
Finalmente la inspiración histórico-cognitivo sugiere que la
revelación de Dios se desarrolla en una esfera histórica temporal

1
George W. Reid , 40.
2
George W. Reid, Entender las Escrituras, (Asociación Casa Editora
Sudamericana: Buenos Aires, 2010), 69.
3
Ibid, 70.
4
Fernando Canale, The Cognitive Principle of Christian Theology: A
Hermeneutical Study of the Revelation and Inspiration of the Bible (Berrien
Springs, MI: Andrews University Lithotech, 2010), 29-66.
5
George W. Reid, Entender las Escrituras, 69
6
Ibid, 71.
169
LA PALABRA PERMANECE

y espacial, y que la inspiración se da lugar en la mente del


escritor,1

Revelación e Inspiración en Elena de White


Arthur White, nieto de Elena de White, declara que
“hay dos aspectos en la experiencia del profeta: la visión en sí, y
el testimonio o comunicación de lo que le ha sido revelado”.2
Esta declaración sugiere que la revelación e inspiración están
presentes en el profeta, la frase “visión en si” abarca la acción de
revelar, es decir el acto de Dios de entregar un mensaje al
profeta. Por otro lado, “el testimonio” entra en el terreno de la
inspiración ya que se refiere a la transmisión del mensaje
revelado por Dios.

Revelación Según Elena de White

Hebreos 1:1 nos recuerda que Dios tiene diferentes


formas de revelarse, en Elena de White, Dios uso las visiones.
Un trabajo preparado por el White State y publicado por el
departamento de educación de la División Interamericana en el
año 1964 distingue las visiones recibidas por Elena de White en
tres diferentes grupos: a) “las visiones que recibió en público, y
acompañadas por fenómenos físicos”,3 b) Las visiones que
recibió de noche, equivalentes a los “sueños nocturnos”,4 c) y
1
Ver Fernando Canale, The Cognitive Principle of Christian Theology: A
Hermeneutical Study of the Revelation and Inspiration of the Bibl.e
2
Artículo del suplemento de la Revista Adventista de enero de 1982. Pacific
Press publishing Association, 1350 Villa Street, mountain View, California.
3
Fideicomisarios de la corporación Editorial de E. G. White, La Orientación
Profética en el Movimiento Adventista, (Departamento de Educación de la
División Interamericana,1964), pág. 36.
4
Ibid..
170
LA PALABRA PERMANECE

finalmente las visiones que recibió “durante períodos de oración


o escritura” aquí no habían manifestaciones de “fenómenos
físicos”.1
Es interesante notar que los fenómenos físicos en las
visiones sólo estuvieron presentes cuando ella estaba en
público,2 muchos opinan que la razón principal de esta
metodología era que la gente tuviera una evidencia clara del
profetismo de Elena de White.3 De este modo, se puede decir
que las visiones que ella recibió fueron revelaciones directas de
Dios.4
1
Ibid.
2
Jaime White hace una síntesis de los fenómenos ocurridos en Elena durante
la visión, destacando cuatro cosas importante: a) ella perdía la noción de la
realidad presente, como si estuviera abstraída o “distante del mundo”; b)
quedaba sin respiración; c) al entrar en la visión, su cuerpo se tornaba rígido
pero solía tener algunos movimientos y gestos particulares. Herbert Douglas,
Mensajera del Señor, (Asociación Casa Editora Sudamericana, 2000), pág. 135.
3
Richard W. Schwarz, Portadores de Luz, (Asociación Casa Editora
Sudamericana: Buenos Aires, 2000) , 62, 63
4
Herbert Douglas hace una clasificación de nueve categorías de visiones para
explicar la forma en que Elena de White se involucraba en las mismas: 1)
Elena de White estaba presente como participando de los eventos de la visión
(PE 13,14); 2) las “visiones panorámicas”, ella veía el pasado, presente y
futuro (CS 12-14); 3) ella observaba la visión junto con un ángel o un “mi
guía”, “quien le daba una interpretación” (JT t.3, 328-330); 4) ella “veía
edificios” aún no construidos, y luego daba instrucciones a los constructores;
5) Su Guía le explicaba las representaciones simbólicas; 6) Ella estaba en
“instituciones, reuniones de comisiones, familias en sus hogares y personas
que pensaban que nadie las veía”; 7) “escenarios contrastantes”, con las
consecuencias de aceptar el mensaje de Dios, o las consecuencias de no
aceptarlo (JT t3. 296, 297); 8) “Información específica para beneficio de su
esposo…, colegas dirigentes de iglesia y de sus instituciones”; 9) Principios
sobre temas generales sobre salud, educación, temperancia. Herbert Douglas,
mensajera del Señor, (Asociación Casa Editora Sudamericana: Buenos Aires,
2000), 138.
171
LA PALABRA PERMANECE

Inspiración Según Elena de White

Hay varias declaraciones de la misma Elena de White


que arrojan luz para conocer el modus operandi de la inspiración
en los escritores de la Biblia y por ende en ella. Como se dijo en
la conclusión de la sección anterior sus grandes críticos fallaron
debido a una falta de comprensión de estos dos conceptos de
revelación e inspiración, probablemente no leyeron lo que Elena
de White dijo sobre inspiración o tenían otro concepto muy
distinto del que ella planteaba.
Los libros de Elena de White, que se pueden destacar
porque contienen declaraciones sobre de inspiración son los
tomos 1 y 3 de Mensajes Selectos, los cuales fueron publicados
posteriormente a la muerte de Elena de White.1 Una sección
del libro referido, básicamente son declaraciones que fueron
escritas entre los años 1885 1995,2 al leerlas, se pueden notar
diferentes énfasis que complementados dan una visión amplia
de los que es la inspiración. Se transcriben a continuación
algunas declaraciones de Elena de White: “Los escritores de la
Biblia tuvieron que expresar sus ideas con lenguaje humano.
Fue escrita por seres humanos”.3 Otras frases similares tales
como “La Biblia no nos es dada en grandioso lenguaje
sobrehumano”,4 “la Biblia debió ser dada en lenguaje de

1
Vale la aclaración que antes del fallecimiento de Elena de White ella
autorizó legalmente en su testamento a que los fideicomisarios, herederos de
su patrimonio, puedan publicar libros con el contenido de sus manuscritos
en forma de recopilación. Elena de White, Mensaje Selectos, tomo 1,
(Asociación Publicadora Interamericana: Florida, 1966), 10.
2
Ibid, 12.
3
Elena de White, Mensajes Selectos T 1, 22
4
Ibid, 23
172
LA PALABRA PERMANECE

hombres”,1 “Dios no está representado como escritor”,2 estas


declaraciones dan la impresión de que la producción escrita del
mensaje revelado por Dios estaba bajo la responsabilidad de los
escritores Bíblicos y por analogía también en Elena de White
Por otro lado, el otro énfasis que se percibe en las citas
mencionadas, están en las frases tales como: “Los escritores de
la Biblia eran los escribientes de Dios no su pluma”,3 “No son
las palabras de la Biblia las inspiradas, sino los hombres son los
que fueron inspirados”,4 “La inspiración no obra en las
palabras del hombre ni en sus expresiones, sino en el hombre
mismo, que está imbuido con pensamientos bajo la influencia
del Espíritu Santo”.5 En este segundo grupo de declaraciones en
los escritos de Elena de White se puede notar otro énfasis que
no contradice al anterior sino que lo complementa. En el
primero grupo de declaraciones el profeta tiene la
responsabilidad de escribir el mensaje revelado con sus palabras,
pero en el segundo grupo de declaraciones el énfasis está en que
el profeta recibe la dirección del Espíritu Santo.
Finalmente la siguiente declaración une los dos énfasis
anteriores: “La mente divina es difundida. La mente y la
voluntad divina se combinan con la mente y voluntad humanas.
De este modo las declaraciones del hombre son la palabra de
Dios”,6 en otras palabra, lo que Elena de White quiere decir es
que en la inspiración incluye la unión de la acción Divina y la
acción humana.
1
Ibid.
2
Ibid, 24
3
Ibid.
4
Ibid.
5
Ibid.
6
Elena de White, 24.
173
LA PALABRA PERMANECE

El Uso De Las Fuentes Literarias En La Redacción De Los


Testimonios

Una de las objeciones más fuertes por parte de los


críticos de Elena de White es el uso que ella le dio a las fuentes
literarias. En el contexto de los cuestionamientos presentados
por Walter Rea en “The White Lie”, se destaca el hecho de que
un profeta nunca podría hacer uso indiscriminado de fuentes
literarias y atribuirse las ideas de estas como propias. En esta
línea de pensamiento Neal Wilson dijo, los “representantes de la
iglesia han declarado que, lo que ella copió de otros, es más de
lo que hasta ahora sabían”.1 Dos años más tarde, luego de
investigaciones en esta área, Ron Wraybill en Ministry, informó
que el uso de otras fuentes por parte de Elena de White, en
comparación a todo lo que ella escribió es poco.2 Más allá de
este aprieto en que se hallá la iglesia y la comisión de
fideicomisarios, William White, nieto de Elena, da a entender
que su Elena de White si era consciente del uso de otras fuentes.
Cinco años después dela muerte de Elena, uno de los dirigentes
de la iglesia, E. E. Andross, pidió “que se aclarase el uso que
hacía la Sra. White de materiales encontrados en sus lecturas”3
Williams C. White le respondió con estas palabras: “En los
primeros días de su trabajo, se le prometió a mi madre sabiduría
en la selección de los escritos de otros, lo que la capacitaría para
seleccionar las gemas de verdad de entre la hojarasca del error”.
Es interesante notar que esta declaración deja ver que Elena era

1
Neal Wilson, This I Believe Abaut, Ellen G. White”, Adventist Review, marzo
de 1980, pp. 4-19.
2
Ministry, agosto de 1982, pp. 1-16.
3
Herbert Douglas, 111.
174
LA PALABRA PERMANECE

consciente del uso de otras fuentes, y que recibiría dirección en


el momento de seleccionarlas.
Arthur White, por su parte señala que “una de las
mayores funciones de las inspiración es capacitar a las personas
para captar el significado de los eventos, y para interpretarlos a
la luz de la gran controversia entre Cristo y Satanás”.1 Se puede
notar que el término seleccionar por parte de A. White provee la
idea de que el profeta inspirado tiene libertad de uso de otras
fuentes y que el material escrito por el no necesariamente debe
ser original en el sentido estricto de la palabra. La propia Elena
de White declara, “Dios se ha dignado comunicar la verdad al
mundo por medio de instrumentos humanos, y él mismo, por
su Santo Espíritu, habilitó a hombres y los hizo capaces de
realizar esta obra. Guio la inteligencia de ellos en la elección de
lo que debían decir y escribir. El tesoro fue confiado a vasos de
barro, pero no por eso deja de ser del cielo”.2 Ella utiliza el
término elección, que pone de relieve la libertad del profeta de
elegir esto o aquello según su buen criterio y con el objetivo de
cumplir el propósito del mensaje.
Durante la presidencia de la Asociación General de Neal
Wilson, se solicitó un informe “acerca de la verdadera
inspiración y la naturaleza del uso que Elena G. de White hizo
del material de otros autores”.3 Se comisionó a Fred Veltman
quien era un especialista en el nuevo testamento y en el análisis

1
Artículo del suplemento de la Revista Adventista de enero de 1982. Pacific
Press Publishing Association, 1350 Villa Street, Mountain View, California
(USA).
2
Elena de White, El Conflicto de los siglos, (Asociación Casa Editora
Sudamericana: Buenos Aires, 1975) 10.
3
George Knight, Nuestra identidad, 219.
175
LA PALABRA PERMANECE

de textos,1 a que realizará un estudio minucioso de cómo Elena


de White había usado otras fuentes en el libro El Deseado de
todas las gentes. Luego de cinco años de estudio el informe de
Veltman reveló que:
“Elena G. de White había utilizado extensamente
material ajeno”, pero que no lo había hecho a ciegas.
Al contrario, afirmó que ella utilizó los escritos ajenos de
forma consciente e intencional. Tales préstamos indican
que ella tenía cierta originalidad y que no dependía
servilmente de sus fuentes. La independencia de Elena G. de
White debe [ ... ] verse en su habilidad para seleccionar. Sus
fuentes eran sus siervas, nunca fueron sus amas. Ella
elaboró su producto final a fin de amoldarlo al mensaje
que trató de hacer llegar a sus lectores. 2

Los Ayudantes Literarios de Elena de White

Otra de las críticas a Elena de White, y que


aparentemente atentaría contra la inspiración es el uso de
ayudantes literarios. Herbert Douglas declara que la razón por
la cual ella requirió de estas personas fueron las mismas razones
por la que lo hicieron algunos escritores de la biblia.3 En este
sentido, algunas declaraciones de la propia Elena de White
dejan ver la razón de fondo, ella tenía limitaciones, por un lado
el tiempo y por otro sus habilidades literarias.4 Ella dijo “yo no

1
Ibid.
2
Ibid, 219.
3
Herbert Douglas, 109.
4
Ibid.
176
LA PALABRA PERMANECE

soy una persona de letras”, también dijo “no soy experta en


gramática”.1
Por esta razón Elena de White tuvo la necesidad de
ayudantes. El primer ayudante con el cual trabajó fue su propio
esposo, del cual declara: “él actúo como ayudante y consejero en
el envío de los mensajes que me eran dados. . . Después
examinábamos juntos el asunto. Mi esposo corregía los errores
gramaticales y eliminaba las repeticiones innecesarias.”2
Finalmente el manuscrito “era cuidadosamente copiado para las
personas a quienes iba dirigido o para el impresor”.3
Herbert Douglas cita a Poirier quien categoriza en dos
grupos las funciones de los ayudantes que tenía Elena de White,
los del nivel uno, son los que “se encargan de la corrección de
errores gramaticales, eliminar repeticiones innecesarias, y
agrupar párrafos en su mejor orden”4, y los del nivel dos son los
que podían “tomar una oración, un párrafo o una sección de un
manuscrito e incorporarlo a otro manuscrito donde se exprese el
mismo pensamiento pero no tan claramente”.5
Sin embargo esta práctica del uso de ayudantes literarios,
podría suscitar una pregunta, ¿fue realmente Elena de White la
autora de sus escritos o sus ayudantes merecen también ese
crédito? Elena de White hace declaraciones contundentes que
aclaran este punto: “Pero no son ciertos los informes que han
circulado, de que se permitía a cualquiera de mis ayudantes
añadir material o cambiar el sentido de los mensajes que
1
Elena de White, Mensaje Selectos tomo 3, 100.
2
Elena de White, Mensaje Selectos tomo 3, 99.
3
Ibid.
4
Herbert Douglas, 121.
5
(Una carta de W. White al presidente de la AG G. A. Irvin, el 7 de mayo
de 1900) (citado en Mensajera del Señor, pág. 110)
177
LA PALABRA PERMANECE

escribo”.1 Otra declaración agrega “Ud. ha visto a mis copistas.


Ellos no cambian mi lenguaje. Este queda como yo lo he escrito.
. .”.2 Finalmente para tener la seguridad de que las correcciones
hechas por los ayudantes no hayan modificado el mensaje de
ella, afirma: “volví a leer todo lo que fue copiado, para ver si está
como debe ser. Leí todo el manuscrito del libro antes de
mandarlo al impresor”.3 Por lo tanto el uso de ayudantes
literarios no distorsionó el mensaje del autor, tampoco le quitó
autoría sino que colaboraba en la elaboración de un mejor
producto literario.

Un Ejemplo Relevante Del Uso De Fuentes Y Ayudantes


Literarios
Las imágenes que siguen corresponden a la copia de una
hoja de la obra de Henry Melvill, titulada Sermons (1844), tomo
1 pag. 161, se puede observar pequeñas marcas de tinta en el
margen derecho, realizados por Elena de White. La siguiente
imagen es un copia de un manuscrito de puño y letra de Elena
de White, el cual contiene frases similares o idénticas a la obra
de Melvill.4

1
Elena de White, Mensaje Selectos tomo 3, 99..
2
Ibid, 100.
3
Ibid, 101.
4
Ministry, Ellen White: prophet or plagiarist? June 1982, p. 10.

178
LA PALABRA PERMANECE

La tercera imagen corresponde al mismo manuscrito


pero escrito a máquina por un ayudante y corregido, se puede
apreciar el trabajo del ayudante literario. Finalmente, luego de la
supervisión de Elena de White el manuscrito fue llevado a la
imprenta, el producto final de este ejemplo se lo puede
encontrar en la pág. 134 de En los lugares celestiales, Servicio
cristiano, pág. 202, 203, y El ministerio de bondad, pág. 177, 178.

179
LA PALABRA PERMANECE

Conclusión
En el presente estudio, se pudo llegar a las siguientes
conclusiones:
1) Por las evidencias de los fenómenos físicos durante las
visiones que recibió Elena de White, ella fue efectivamente un
profeta de Dios.
2) Las visiones que ella recibió, evidencia una de las formas que
Dios le dio su mensaje.
180
LA PALABRA PERMANECE

3) La dinámica de la inspiración en Elena de White ayuda a


comprender cómo fue la inspiración en los autores bíblicos.
4) Los críticos de Elena de White no lograron comprender que
la inspiración en Elena de White no fue verbal, ni del
pensamiento. La dinámica que actúo en Elena de White
corresponde a la propuesta de Fernando Canale.
5) El uso de otras fuentes literarias, para la redacción de sus
escritos, y la participación de ayudantes literarios no eliminó la
dinámica de la inspiración en Elena de White, ya que estos
elementos forman de esta dinámica.

181
LA PALABRA PERMANECE

El Rol De La Escritura En La Historia De La Iglesia


Adventista
Elvio Silvero-Emilio Mettner

La Biblia En El Origen De La Iglesia Adventista


Hablar de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, es
hablar de la Iglesia de las Escrituras. Su nacimiento, sus
enseñanzas, sus doctrinas; todo, rodeado por el cerco guiador y
protector que representan las escrituras.
La iglesia adventista del Séptimo Día tiene su origen en
el movimiento Millerita basado en la profecía de los 2300 días
de Daniel 8:14, que dio lugar al Gran Chasco del 22 de octubre
de 1844.1
Después del gran chasco existió un grupo hombres que
mantuvieron su fe en la venida de Cristo y decidieron investigar
más la Palabra de Dios para descubrir por qué no había venido
Jesús, y dónde estaba el error. Así fue que Dios usó en los
primeros años a Hiram Edson, Crosier y Hahm para que,
mediante el estudio detallado de las escrituras, principalmente
los libros de Hebreos, Levítico y Daniel llegaran a la doctrina
correcta sobre el santuario y el juicio investigador.2

La Biblia En El Desarrollo Doctrinal Adventista


El desarrollo de las doctrinas adventistas no se produjo
de golpe sino que Dios, a través de su Palabra fue iluminando la
mente de los pioneros. Muchos, erróneamente han considerado
que Elena de White ha ocupado un lugar preponderante en el

1
Alberto Timm, Quispe Luder, Burt Merlin, Legado Adventista: Un Panorama
Histórico Y Teológico Del Adventismo (Peru: Universidad Peruana Unión, 2013),
17, 18.
2
Knight, George, Nuestra Iglesia, 1st ed. (EEUU: Pacific Press Pub.
Association, 2007), 33–35.
182
LA PALABRA PERMANECE

desarrollo de la doctrina adventista, sin embargo los pioneros


siempre apelaron a la Biblia para fundamentar sus creencias.
“…el método básico empleado por los pioneros en su formación
doctrinal era estudiar la Biblia hasta llegar a un consenso
general”.1 Así el desarrollo de las grandes doctrinas adventistas
surgieron de un estudio profundo de la Biblia.
Luego de lograr una mejor comprensión de la doctrina
del santuario y el juicio investigador como resultado del estudio
detallado de las Escrituras, llegó el turno del sábado. En 1845
un predicador bautista T. Preble publicó sus creencias sobre el
sábado. Estas llegaron a las manos del capitán Bates quien lo
aceptó y compartió su descubrimiento a la luz de éxodo 20 y
Apocalipsis 11:19 y Apocalipsis 12:17. El grupo de cristianos
comenzó a profundizar el tema en la Biblia y en otoño de 1846
comenzaron a observar y defender el séptimo día.2
Otra doctrina que se desarrolló como consecuencia del
estudio de la Biblia fue la inmortalidad del alma. En la década
de 1840, la mayoría de los cristianos consideraba que las
personas tanto buenas como malas poseían una inmortalidad
innata (en el cielo o infierno respectivamente). A partir de un
estudio detallado de las Escrituras, Bates y el matrimonio White
llegaron a la conclusión de que la inmortalidad se producirá de
forma condicional luego de la venida de Cristo y que la doctrina
de la inmortalidad innata contradecía lo que la Palabra de Dios
menciona sobre la resurrección.3
Para comienzos de 18484 los líderes adventistas a partir
de su estudio amplio y detallado de la Biblia habían llegado a un

1
Ibid., 41.
2
Timm, Quispe Luder, Burt Merlin, Legado Adventista: Un Panorama Histórico
Y Teológico Del Adventismo, 88–90.
3
Knight, George, Nuestra Iglesia, 47, 48.
4
Ibid., 48, 49.
183
LA PALABRA PERMANECE

acuerdo sobre 5 doctrinas básicas: (1) regreso visible y


premilenario de Jesús, (2) la purificación del santuario a partir
del 22 de octubre de 1844, iniciando el ministerio de Cristo en
el segundo departamento, (3) validez del don de profecía
reconociendo a E. White como la manifestación moderna de ese
don, (4) la obligatoriedad del sábado como día de reposo y (5)
que la inmortalidad del alma no es una cualidad inherente del
ser humano sino algo que los creyentes recibirán.
El resto de las doctrinas se fueron desarrollando
paulatinamente. Para 1872 se publicó un panfleto que
caracterizaba las creencias básicas de los adventistas del séptimo
día en 25 artículos. Esto se produjo para contrarrestar a algunos
que decían ser adventistas pero no respetaban “los principios
más claros e importantes presentados en la Palabra de Dios”.1
Así, “mientras llegaban las doctrinas básicas por medio del
estudio detallado de la Biblia se celebraban congresos para llegar
a un consenso”.2
Si bien a lo largo de los años se presentaron algunas
discusiones y disidencias doctrinales tales como el sábado, el
santuario y rol de Elena de White dentro de la iglesia adventista
encabezadas por Canright, y más tarde por Conradi; la salvación
por la fe vs la salvación por las obras por parte de Jones y
Waggoner, etc., “...los adventistas han mantenido una creencia
firme en la comprensión progresiva de la Biblia y han rehusado
persistentemente adoptar un credo…”3
Hoy, la iglesia adventista es conocida como la iglesia del
libro (haciendo referencia a la Biblia como única regla de fe y

1
Schwarz R., Greenleaf F., Portadores de Luz (Florida, Bs As: Asociación Casa
Editora Sudamericana, 2002), 161.
2
Knight, George, Nuestra Iglesia, 93, 94.
3
Schwarz R., Greenleaf F., Portadores de Luz, 649.
184
LA PALABRA PERMANECE

práctica), y a pesar de estar presente en muchos países mantiene


su foco y su unidad sólo gracias a la Biblia.1

El Surgimiento De La Escuela Sabática


El surgimiento de la escuela sabática fue resultado de un
intento de instrucción bíblica y espiritual de los niños y jóvenes.
Los comienzos de la misma fueron sencillos pero en 1852 Jaime
White creó el Youth`s Instructor a partir del cual se comenzó a
dar instrucción bíblica sistemática a los jóvenes.2 Así comenzó la
obra de la escuela sabática y aun cuando por largos períodos no
habían lecciones impresas, los hermanos de acuerdo con las
necesidades locales y dudas relacionadas a algún tema, elegían
libros o textos de la Biblia y los estudiaban lentamente.3
Las escuelas sabáticas eran llamadas a menudo “Clases
bíblicas” y los primeros conversos estudiaban los temas con celo
y fervor. Guillermo Covert, uno de los primeros obreros que
trabajaron con escuela sabática describe así el espíritu y los
métodos que imperaban en esos comienzos: “pasé cinco años en
la escuela sabática antes de que tuviéramos lecciones regulares.
En mi clases estudiamos dos veces los libros de Daniel y
Apocalipsis, Romanos, Hebreos y otras epístolas… a veces me
enfrascaba tanto en el estudio de mi lección que permanecía de
noche levantado”.4
El mayor problema era que no había uniformidad en el
estudio de las diferentes iglesias, por lo tanto cuando los
hermanos visitaban una iglesia adventista en otro pueblo no
tenían un tema en común. En 1869 se crearon las primeras
1
Johnsson Williams, ¿Se Fragmentará La Iglesia? (Colombia: Asociación
Publicadora Interamericana, 2004), 123.
2
Schwarz R., Greenleaf F., Portadores de Luz, 117.
3
Olsen Ellsworth M., “Origen Y Progresos Del Movimiento Adventista”
(Departamento de Educación DSA, n.d.), 142, 143.
4
Ibid., 144.
185
LA PALABRA PERMANECE

lecciones para niños basadas en la Biblia y adaptadas para su


edad, pero aún así uno de los grandes propósitos de la Escuela
Sabática primitiva era la memorización de versículos y porciones
de las Escrituras.1
En 1885,2 finalmente se comenzó a publicar un pequeño
periódico trimestral que contenía artículos sobre organización y
métodos de enseñanza de la Biblia. Flora Plummer, tuvo un rol
fundamental como pionera del programa de Escuela sabática en
la iglesia adventista en los primeros años del siglo XX.
Hoy, la Escuela Sabática con más de 160 años sigue
teniendo a la Biblia y a su estudio como el fundamento de su
existencia. Sigue siendo un sistema de estudio de las Escrituras
donde los miembros de la misma pueden seguir el ejemplo de
los Bereanos que “…recibieron la Palabra con toda solicitud,
escudriñando cada día las escrituras para ver si estas cosas eran
así.” (Hechos 17:11).

La Biblia y E. deWhite

Desde los primeros tiempos, existieron entre muchos


creyentes adventistas ciertas dudas respecto a la relación de los
escritos de Elena de White con la Biblia. En 1919, había ciertas
discusiones en cuanto a si sus escritos constituían una nueva
Biblia. Había un grupo de creyentes que se oponía a ciertos
escritos de Elena de White que no eran de su agrado, mientras
que otros, consideraban que los escritos de ella eran inspirados y
por lo tanto le atribuían infabilidad, al punto que tenían la
certeza de que Dios le había dictado cada palabra. Muchos ya de
forma enfermiza, comenzaron aún a poner sus escritos por sobre

1
Ibid., 144, 145.
2
Schwarz R., Greenleaf F., Portadores de Luz, 323, 324.
186
LA PALABRA PERMANECE

los de la Biblia. Sin embargo años antes Elena ya había


expresado el papel de sus escritos. Así sus escritos fueron dados
para: (1) brindar consuelo y aliento, (2) corregir y reprobar a los
que se equivocan, (3) guiar a los lectores a la Biblia y ayudarles a
entender mejor, (4) contribuir a la unidad de la iglesia, y (5)
confirmar la doctrina correcta cuando fuera necesario.1
Elena de White consideró la Biblia como un tesoro muy
valioso y aunque constantemente citó la Palabra de Dios, jamás
puso a sus escritos por encima de las Escrituras. Veamos
algunas citas que escribió: “Las Sagradas Escrituras deben ser
aceptadas como dotadas de autoridad absoluta y como
revelación infalible de la voluntad de Dios”.2
Respecto a su rol y a sus escritos, Elena siempre
los consideró una luz menor, un instrumento divino para llevar
claridad y apoyo a la Biblia, y guiar a los hombres a su estudio:
“Poco caso se hace de la Biblia y el Señor me ha dado una luz
menor para guiar a los hombres y mujeres a la luz mayor”3.
Además, agregó que “Si os hubieseis dedicado a estudiar la
Palabra de Dios con el deseo de alcanzar la norma de la Biblia y
la perfección cristiana, no hubieseis necesitado de estos
testimonios. Es porque habéis descuidado el familiarizarse con
el Libro Inspirado de Dios por lo que él ha tratado de alcanzaros
mediante testimonios sencillos y directos, llamando vuestra
atención a las Palabras de Inspiración que habéis descuidado
obedecer, e invitándoos a amoldar vuestra vida de acuerdo con
sus enseñanzas puras y elevadas”.4 También Elena escribió, “El

1
Ibid., 356, 357.
2
White Elena de, El Gran Conflicto (Florida, Bs As: Asociación Casa Editora
Sudamericana, 1987), 9.
3
101 Preguntas Acerca de Elena de White (Florida, Bs As: Asociación Casa
Editora Sudamericana, 2015), 18.
4
Elena G. de White, Consejos Para La Iglesia (Asociación Casa Editora
Sudamericana, 2007), 165.
187
LA PALABRA PERMANECE

Espíritu no fue dado –ni puede ser otorgado jamás- para


invalidar la Biblia…”1
El 8 de junio 1909, con 81 años Elena dio su
último discurso a la iglesia. Con voz llena de emoción habló por
última vez a los representantes de la iglesia mundial. Cuando
terminó su discurso y se disponía a sentarse, de pronto volvió al
púlpito, tomó la Biblia y la sostuvo y dijo “hermanos, hermanas
les encomiendo este libro.”2

El Rol De La Biblia En La Educación Adventista

La Biblia ha sido fundamental en el desarrollo de la


educación adventista. En 1872 la iglesia adventista comenzó a
considerar con seriedad la necesidad de una escuela de calidad
que pusiera a los alumnos perfectamente al tanto de las
enseñanzas de la Biblia y a su vez mostrara la relación de ésta
con verdades relevantes de este tiempo. El propósito principal
de la escuela, según el entonces presidente de la Asociación
General Butler y la junta escolar, era enseñar la Biblia. Al
resaltar la Biblia, la educación adventista enfatizaba el desarrollo
equilibrado del hombre como un ser integral que posee
facultades físicas, mentales y espirituales.3
Y aunque en los inicios, se presentaron algunas crisis ya
que los educadores dedicaban mucho tiempo a enseñar “autores
paganos”, el Congreso de la Asociación General de 1893 fue un
punto de inflexión que hizo que dejara de considerarse a la

1
White, El Gran Conflicto, 9, 10.
2
Plenc, Daniel, “Quiero saber/Espìritu de Profecìa,” A 100 Años Del Congreso
de 1909, 2009, 2, 3, old.uap.edu.ar/centrowhite.
3
Knight, George, Nuestra Iglesia, 90.
188
LA PALABRA PERMANECE

Biblia como un aspecto marginal en el programa educativo para


convertirse en un tema central.1
Hoy en día, la Biblia también afecta la cosmovisión de
los educadores y educandos. Todos los seres humanos poseen
una cosmovisión, es decir un conjunto de creencias que aceptan
como verdaderas. La cosmovisión de un individuo determina la
forma en que se relaciona con el mundo. La educación
adventista, tiene como objetivo ayudar a los estudiantes a elegir
una cosmovisión bíblica que se encuentra presente en el
curriculum oculto de cada materia y que ayuda a comprender a
los alumnos que el origen de todas es Dios y que Él es Creador,
Redentor y un Rey próximo a venir.2
Además la Biblia hoy provee estrategias pedagógicas muy
importantes para los docentes que al estudiar la Biblia
aprenden a seguir el ejemplo de Jesús: un maestro ejemplar. Al
enseñar puso énfasis en las tareas de pensar (al realizar
preguntas), saber, comprender, ser y hacer. Usó variedad de
estrategias pedagógicas tales como ilustraciones (Mat. 13:34),
historias (Luc.6:37,38), noticias (Luc. 13:1-5) eventos
históricos(Mat. 12:1-6), analogías(Mat. 11:16-19), preguntas
(Luc. 2:46,47), objetos (Mar.12:13-17), análisis y razonamiento
(Mar. 3:22-27), resolución de Problemas (Mat. 28:28-31),
comparación (Mat,7:24-27), aprendizaje activo (Mat.17:24-27)
etc.3
El Dr. Khinght4 al analizar el valor de la educación
adventista en la actualidad, presentó seis razones por las que ésta

1
Ibid., 91.
2
Kainer Gordon, “La Cosmovisiòn: Su Valor E Importancia,” Revista
Educaciòn Adventista 36 (2014): 5–10.
3
Taylor, John, “Jesucristo El Maestro de Los Maestros,” Revista Educaciòn
Adventista 35 (2013): 16–22.
4
Knight, George, “¿Por Què Tener Educaciòn Adventista?,” Revista Educaciòn
Adventista 22 (2006): 4–7.
189
LA PALABRA PERMANECE

es muy importante y cuatro de ellas están relacionadas con la


Biblia: 1. introduce al estudiante a la Biblia como un marco de
referencia para su pensamiento y evaluaciones. Así, la Biblia es
el marco de referencia para todo lo que ocurre en la escuela y
transmite valores cristianos fundamentales en el desarrollo de
un individuo útil a la sociedad. 2. El incluir la Biblia en la
educación contribuye a los jóvenes conozcan a Cristo, tengan
una relación con él y lo acepten como su Salvador.3. La Biblia
ayuda a que los jóvenes dediquen su vida al servicio de los
demás, siguiendo el ejemplo de Jesús. 4. “La educación
adventista ayuda a los alumnos a ver todo tema desde la
perspectiva filosófica de la Escrituras.
Concluyendo se puede observar que el centro de la
educación adventista es la Biblia y si perdiéramos de vista el foco
al quitarla, la educación adventista ya no tendría sentido.

El Rol De Las Escrituras Y La Creación


La IASD tiene una declaración sobre el cuidado de la
creación, formulada el 12 de octubre de 1992. En ella manifiesta
que los adventistas son administradores de los recursos de la
creación, partiendo desde el texto de Apocalipsis 14:7; 11:17, 18
donde considera a “Dios como creador de cielo, tierra, mar y
fuentes de las aguas…” como así también de todo lo que existe.
Manifiestan que el día sábado es un momento de
conmemoración de los actos de creación divina como así
también que fue Dios que estableció el mundo. Este concepto
acentúa que el hombre está integrado al medio ambiente, por
ello cuidándolo se brindará ayuda en la salud personal como en
un mejor estilo de vida de las personas. Esta acción son esfuerzos
dados en conjuntos o individuales.
Sostiene también su responsabilidad en el concepto de
respetuosidad y cooperación en las relaciones humanas, sin que

190
LA PALABRA PERMANECE

ello afecte la dignidad de las personas, que sostienen, es un don


de Dios. Concluyen con la certeza que la completa restauración
de la creación se dará cuando Dios haga todo nuevo.1
El 10 de septiembre de 2004, la IASD presenta un
informe de las Conferencias Internacionales sobre Fe y Ciencia
2002-2004. En ella destacamos los siguientes conceptos.
Sostiene la IASD que todas las doctrinas están
relacionadas con la doctrina de la creación, considerándose en
un periodo de 6 días literales de 24 hs. Por tanto la IASD creen
en la creación de un mundo perfecto sin pecado ni muerte, en
una creación reciente, caída en pecado trayendo ésta la ruina y
muerte sobre el mundo, en Jesús como salvador y pronto a venir
a restaurar todo como al inicio.
En este contexto se tiene en alta estima la naturaleza y
sostienen que toda “la Escritura es inspirada, también es criterio
y prueba de todos los demás medio por lo que Dios se
manifiesta as sí mismo, incluyendo la naturaleza”.2
Se valora el esfuerzo de la ciencia y sus logros pero sin
permitir ser limitados por ella en la búsqueda de la verdad. Por
sobre todo criterio o definición la Biblia primará sobre otros
argumentos, reconociendo que la comprensión de la verdad es
siempre creciente, conduciendo al continuo estudio de las
Escrituras. La IASD afirma una creación divina como se narra
en Génesis capítulo 1, de manera literal e histórica. Que Dios
creo al hombre con capacidades de dominio y responsabilidad
sobre el planeta.3

1
Asociación General Iglesia Adventista del Séptimo Día, Declaraciones,
Orientaciones Y Otros Documentos Compilación 2010 (Buenos Aires:
ASOCIACIÓN CASA EDITORA SUDAMERICANA, 2011), 20–21.
2
Ibid., 22.
3
Ibid., 22 – 29.
191
LA PALABRA PERMANECE

El 13 de octubre de 2004, se vota un documento


titulado: Respuesta a “una afirmación de la creación” gira en
torno a afirmar lo visto hasta aquí, motivando a hermanos,
estudiantes y a las instituciones educativas adventistas1 que
brinden conocimiento general de las teorías del origen y
establezcan con claridad el postulado adventista de la
historicidad del Génesis 1 al 11.2
El 23 de junio de 2010 fue votado por la iglesia mundial
el documento titulado: Creación: La cosmovisión bíblica. En
ella se afirma la creencia del relato de la creación, su confianza
en las Escrituras, reconociendo que ellas no contestan todos los
interrogantes que pueden plantearse con respecto al origen,
sosteniendo las limitaciones en tales misterios. Esperando sean
fortalecida la fe y la certeza de un Dios creador, tanto en el
estudio de la Biblia como en la naturaleza.3

Las Escrituras Y Su Evolución En El Adventismo


En la IASD las discusiones sobre la autoridad de las
Escrituras estaban vinculadas de algún modo a los escritos de
Elena de White. Puntualmente en 1847 James White, declaró
en que la Biblia es una revelación perfecta y completa, es
nuestra única regla de fe y práctica.4 El tercer artículo de la

1
Fernando Canale, “Adventist Theology and Deep Time/Evolutionary
Theory: Are They Compatible?,” Journal of the Adventist Theological Society,
2004. Canales menciona que la credibilidad adventista aumenta y se
expande, donde por otro lado son desafiados a sostener sus posiciones sobre
la Biblia.
2
Asociación General Iglesia Adventista del Séptimo Día, Declaraciones,
Orientaciones Y Otros Documentos Compilación 2010, 30–31.
3
Ibid., 32.
4
Luiz Nunes, “Crises Na Igreja Apostólica E Na Igreja Adventista Do Sétimo
Dia” (Seminario Latino-Americano de teología Instituto Aventista de Ensio
Campus Centro, 1999), 89–91.
192
LA PALABRA PERMANECE

declaración de 1872 de “las creencias fundamentales de los ASD


compuesta por Urías Smith declaró de manera similar que las
Sagradas Escrituras, del Antiguo y Nuevo Testamentos, fueron
dadas por la inspiración de Dios, contienen una revelación
plena de su voluntad para el hombre, y son la única regla
infalible de fe y práctica”.1
Fuera de estas declaraciones concisas acerca de la
autoridad de la Escritura, muy poco se escribió por los mismos
ASD acerca de la naturaleza de su inspiración hasta comenzar la
década de 1880. 2 La herencia de William Miller con su concepto
elevado que tenia de la Escritura como la infalible e inerrante
Palabra de Dios, se ha mantenido esta posición durante las
primeras cuatro décadas de su historia, entre 1844 y 1883. Para
1883 la IASD manifestó más preocupación por la inspiración de
la Biblia bajo dos conceptos, grados de inspiración y tipo de
inspiración. A partir del año 1960 comienzan los ataques
internos en cuanto a la autoridad de las Escrituras por
influencia del Método Histórico Critico de interpretación.
Polarizando entre ministerio independientes y conservadores. 3
La crisis se agudizo cuando Uriah Smith aplico la teoría
de grados de inspiración para los escritos de Elena de White y
George I. Butler aplico sobre las Escrituras. Esto llevo a los
delegados del Congreso de Minneapolis en 1888 a desatar una
batalla campal. Para 1919 la Conferencia Bíblica realizada en

1
Alberto R. Timm, “A History of Seventh-Day Adventist Views on Biblical
and Prophetic Inspiration (1844–2000),” Journal of the Adventist Theological
Society, 1999, 10 edition.
2
Alberto Timm, “Historia Del Desarrollo de La Doctrina de La Inspiración
En La Iglesia Adventista Del Séptimo Día (1844-1994),” Theologika 12, no. 1
(1997): 28–114.
3
Luiz Nunes, “Crises Na Igreja Apostólica E Na Igreja Adventista Do Sétimo
Dia,” 90.
193
LA PALABRA PERMANECE

Tahona Park, Maryland se discutió, entro otros temas,1 los


principios de interpretación profética.2 Seguido se realizó un
Concilio con profesores de biblia e historia, allí se trabajó
conceptos como inefabilidad, inspiración verbal y función
hermenéutica de los escritos de Elena de White como intérprete
de las Escrituras. El consenso fue exaltar la integridad de las
Escrituras como texto en la lucha fundamentalismos-
modernismos. Varias estrategias fueron tomadas, se publicaron
libros, panfletos, lección de escuela sabática (2 cuatrimestre de
1933), defendiendo la Biblia como autoridad.3
En 1927 Carlyle B. Haynes, presidente de la División
Sudamericana, declara que la Biblia es una revelación divina
encarnada en un libro inspirado.4
En 1 944 Walter E. Straw declaro que ningún
descubrimiento arqueológico ha contradicho a la Biblia. Albert
Timm menciona que entre los años 1915 y 1950 los estudios
más importantes del adventismo tanto en la geología,
arqueología, y cronología bíblica resultaron en expresión de
apoyo a la confiabilidad de la Biblia. Hasta 1950 la prioridad en
la IASD era defender la confiablidad a los textos bíblicos.5

1
Ibid., 94, 95. Otros temas tratados son: Persona y obra de Jesús como
mediador, Obra y naturaleza del Espíritu Santo, principios de interpretación
proféticas, Occidente, el poder de la bestia en Apocalipsis, los 1260 días, los
Estados Unido en la profecía, las 7 trompetas, Mateo 24 y significado de los
10 cuernos.
2
Ibid., 90–94.
3
Alberto R. Timm, “A History of Seventh-Day Adventist Views on Biblical
and Prophetic Inspiration (1844–2000).”
4
Haynes, Carlyle B., The Bible: Is It True?, 67. Esta cita también se encuentra
citado en el trabajo de Alberto Timm, “A History of Seventh-Day Adventist
Views on Biblical and Prophetic Inspiration (1844–2000).”
5
Alberto R. Timm, “A History of Seventh-Day Adventist Views on Biblical
and Prophetic Inspiration (1844–2000).”
194
LA PALABRA PERMANECE

Desde 1960 la IASD comenzó a convivir con la


influencia de liberales en cuanto al concepto de inspiración. En
la búsqueda de excelencia académica tanto en Universidades
liberales en Estados Unidos como Europa algunos teólogos
adventistas abrazaron el método historio crítico como la teología
del encuentro como métodos hermenéuticos, para 1970 se
agudizo la polémica en torno a las Escrituras y su autoridad.1 Por
parte de estos teólogos liberales colocar la supremacía de la
razón por sobre las Escrituras ha sumado otros problemas2 más a
la iglesia.3
En 1966 Arthur L. White declaró que mientras que las
Escrituras proporcionan una revelación infalible, el lenguaje
utilizado en impartir a la humanidad no es infalible.4 En 1977
Zinke dice que “el método por el cual se estudia la Escritura no
debe ser el mismo que se aplica a la literatura humana. La

1
Luiz Nunes, “Crises Na Igreja Apostólica E Na Igreja Adventista Do Sétimo
Dia,” 92–94. El autor menciona que la aplicación del Método Histórico
Critico a los escritos de Elena de White, por parte de algunos teólogos
eruditos llevo a conclusiones alejadas de nuestras creencias. Sugirieron que
las visiones eran consecuencia de un problema llamada epilepsia, que el
concepto de la puerta cerrada era incorrecto, que sus visiones eran resultantes
de consumo de medicinas naturales, que sus escritos carecían de autoridad
doctrinal, que sus visiones eran producidos por un ambiente de gran
expectación religiosa y causadas por las secuelas de su herida en la cabeza, que
su teología era presentada de tal manera que manejaba con el temor,
resultado de una adolescencia con problemas sin resolverse.
2
Ibid., 95. Algunas de las propuestas a ser aceptadas fueron, la
homosexualidad y lesbianismo, el uso del alcohol, uso de joyas, la ordenación
de la mujer, ecumenismo, pluralismo y secularismo, como así también
aceptar los días de la creación como eras geológicas.
3
Samuel Koranteng-Pipim, Receiving the Word: How New Approaches to the
Bible Impact Our Biblical Faith and Lifestyle (Berrien Springs, MI: Berean
Books, 1996), 83–92. Aquí el autor hace un listado un poco más extenso.
4
Alberto R. Timm, “A History of Seventh-Day Adventist Views on Biblical
and Prophetic Inspiration (1844–2000).”
195
LA PALABRA PERMANECE

revelación de Dios es distinto de la que tiene lugar dentro de la


esfera humana. Así, la naturaleza de la revelación sí debe
considerarse en el contexto del método para su interpretación.”1
En 1 980 la Declaración de Creencias Fundamentales,
oficialmente aceptada por los delegados a nivel mundial en
Dallas, Texas. La nueva declaración en las Escrituras de ese
documento dice lo siguiente: Las Sagradas Escrituras, el Antiguo
y el Nuevo Testamento, son la Palabra escrita de Dios,
transmitida por inspiración divina mediante santos hombres de
Dios que hablaron y escribieron siendo inspirados por el
Espíritu Santo. En esto Palabra, Dios ha entregado al hombre el
conocimiento necesario para la salvación. Las Sagradas
Escrituras son la infalible revelación de su voluntad. Son la
norma del carácter, la prueba de la experiencia, la revelación
autorizada de las doctrinas, y un registro fidedigno de Actos de
Dios en historia.2
En 1986 en el Concilio Anual de la Asociación General,
realizada en Brasil, Río de janeiro se votó el “Método de Estudio
Biblico.”3 Aquí se rechaza el Método Histórico Critico por
subordinar a la razón humana la Biblia con mucho
cuestionamiento por parte de los teólogos liberales. 4
En el año 1993 Adventst Theological Society promovió
un simposio enalteciendo la infabilidad de las Escrituras.5 La
iglesia continúa bajo la premisa Sola Scritura como fuente de su
fe y práctica.

1
Ibid.
2
Ibid.
3
Asociación General Iglesia Adventista del Séptimo Día, Declaraciones,
Orientaciones Y Otros Documentos Compilación 2010, 230–238.
4
Luiz Nunes, “Crises Na Igreja Apostólica E Na Igreja Adventista Do Sétimo
Dia,” 93.
5
Alberto R. Timm, “A History of Seventh-Day Adventist Views on Biblical
and Prophetic Inspiration (1844–2000).”
196
LA PALABRA PERMANECE

El concepto de modelos de inspiración fue mucho más


desarrollado en 1996 por Juan Carlos Viera.1

Conclusión
“La Biblia está escrita por hombres inspirados, pero no
es la forma del pensamiento y de la expresión de Dios. Es la
forma de la humanidad. Dios no está representado como
escritor. Con frecuencia los hombres dicen que cierta expresión
no parece de Dios. Pero Dios no se ha puesto a sí mismo a
prueba en la Biblia por medio de palabras, de lógica, de retórica.
Los escritores de la Biblia eran los escribientes de Dios, no su
pluma. Considerad a los diferentes escritores.”2
“No son las palabras de la Biblia las inspiradas, sino los
hombres son los que fueron inspirados. La inspiración no obra
en las palabras del hombre ni en sus expresiones, sino en el
hombre mismo, que está imbuido con pensamientos bajo la
influencia del Espíritu Santo. Pero las palabras reciben la
impresión de la mente individual. La mente divina es difundida.
La mente y voluntad divinas se combinan con la mente y
voluntad humanas. De ese modo, las declaraciones del hombre
son la palabra de Dios (Manuscrito 24, 1886. Escrito en Europa
en 1886).”3

1
Juan Carlos Viera, “Un estudio de los mensajes de Elena de White,”
Denominacional, Centro de Investigaciones White, last modified 1996, accessed
January 20, 2016,
http://old.uap.edu.ar/centrowhite/la_dinamica_de_la_inspiracion/.
2
White, Elena, Mensajes Selectos, vol. 1 (Florida, Miami: Pacific Press
Publishing Association, 1966), 24.
3
Ibid.
197
LA PALABRA PERMANECE

Concluimos que no deberían dejar a un lado la


identidad como un pueblo que vive "toda palabra que sale de la
boca de Dios" Mat 4:4.
En conformidad con la declaración formulada en ocasión del
58° Congreso de la Asociación General de los Adventistas en el
2005 decimo que: “las Escrituras constituyen nuestra suprema
regla de fe y práctica, y la norma por la cual toda enseñanza y
experiencia debe ser probada. Su origen divino les confiere una
autoridad y un mensaje que son relevantes para todas las
culturas…”.1

1
Asociación General Iglesia Adventista del Séptimo Día, Declaraciones,
Orientaciones Y Otros Documentos Compilación 2010, 285.
198
LA PALABRA PERMANECE

La Revelación-Inspiración Y La Misión De La Iglesia


Diego Varrenti-Javier Holm

Las posturas que se tienen sobre la revelación e


inspiración en la biblia, influencian de forma directa la razón de
ser de esta. Entre esta razón de ser, se desprende la misión u
objetivo final que prosigue.
La misión de la iglesia se desprende y depende, se
formula y motiva en la comprensión de la voz autoritativa de
una revelación e inspiración divina. Así queda expresada la
íntima relación existente entre los conceptos de revelación,
inspiración y la misión de la iglesia.
A continuación se procederá a definir las palabras
principales en esta temática. Luego se procederá a presentar las
diferentes posturas en cuanto al tema, para ello se analizará las
posturas de teólogos evangélicos y católicos. Se proseguirá con
una breve presentación bíblica, donde se expresarán algunos
conceptos bíblicos principales. Finalmente se presentará la
postura de los teólogos de la iglesia adventista y se hará una
conclusión.

Definiciones
Revelación
Revelación viene del término latín “revelare” que
significa literalmente quitar la cubierta. Con referencia a Dios,
se refiere al acto de Dios de revelarse a sí mismo, su voluntad y
propósito al ser humano en palabras y actos por diversos canales,
siendo la forma más plena la revelación en la persona de

199
LA PALABRA PERMANECE

Jesucristo; 1 y su intención es que el ser humano entre en una


relación salvadora con él.2
El profeta está convencido de que es un depositario de la
palabra de Dios3 y esto se ve en ejemplos Nu 24:12-13, 2 Sam
23:1-2, 1 Re 15:29, Is 20:2.
Dios revela a los profetas las cosas que el hará como lo afirma
Am 3:7. Una muestra de ello se ve en el anuncio del diluvio Gn
6:17 y cuando Dios le muestra a Daniel el sueño de
Nabucodonosor Dn 2:28.
La revelación se puede dividir en revelación general, que
hace referencia a lo que podemos conocer de Dios por medio de
la naturaleza Sal 19:6, en la conciencia humana Gn1:26-27 y en
la historia Dan 2:21.4 Por otro lado está la revelación especial la
cual es todo proceso por medio del cual Dios se revela a sí
mismo y su propósito salvífico a través de Israel, los profetas, los
apóstoles y primordialmente en Jesucristo. Es también el medio
por el cual Dios se sigue revelando por medio de las Escrituras
bajo el poder del Espíritu Santo.5

Inspiración
Se llama inspiración a la doctrina por la cual se explica
que Dios tomó la iniciativa de hacer que se escribieran los libros

1
George W Reid, Aldo D Orrego, and David P Gullón, Tratado de teología
Adventista del Séptimo Día. 9 (Buenos Aires: Asociación Casa Editora
Sudamericana (ACES), 2009), 100.
2
Ibid., 28.
3
Ibid., 29.
4
George W Reid, Aldo D Orrego, and David P Gullón, Tratado de teología
Adventista del Séptimo Día. 9 (Buenos Aires: Asociación Casa Editora
Sudamericana (ACES), 2009), 31–34.
5
Ibid., 37.
200
LA PALABRA PERMANECE

de la Biblia, escogiendo para ello a seres humanos, por medio de


los cuales expresó su verdad.1
La Biblia no explica como inspiró Dios a los escritores de
la Biblia pero es aceptada como inspirada por la mayoría de los
cristianos. Jesús la citaba como dotada de autoridad divina,
como se puede ver en Mt 4:4 y Jn 10:35 entre otros. Pablo
también la consideró de origen divino 2º Tim 3:16. Sin embargo
no se llega a un acuerdo en cuanto a lo que significa la palabra
inspiración. Algunos lo consideran como un dictado verbal por
el Espíritu Santo, otros como inspiración meramente humana y
otros consideran que debería descartarse.2
Muchos entienden la palabra inspiración en el sentido
que se utilizaría para referirse a un poeta o literato. Eso pudo
haber sido así o no. No puede ponérsele límites a Dios a la hora
de establecer las formas en que actúa. 3
El termino inspiración no aparece en el texto original de
la Biblia, este deriva del latín y apareció en la traducción de la
Vulgata en 2 Tim 3:16 y 2 Pe 1:21.4
θεόπνευστος se lo encuentra dentro del NT solo en 2 Tim 3:16
y se debería entender como inspirada por Dios. Pedro dice que
los hombres de Dios hablaron ὑπὸ πνεύματος ἁγίου φερόμενοι
(2 º Pe 1:21) es decir movidos por el Espíritu Santo.5

1
Alfonso Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia (Miami: Editorial Unilit,
1999), 513.
2
George W Reid, Aldo D Orrego, and David P Gullón, Tratado de teología
Adventista del Séptimo Día. 9 (Buenos Aires: Asociación Casa Editora
Sudamericana (ACES), 2009), 40.
3
Alfonso Lockward, Nuevo diccionario de la Biblia, 513–514.
4
Reid, Orrego, and Gullón, Tratado de teología Adventista del Séptimo Día. 9 9,
40.
5
Ibid.
201
LA PALABRA PERMANECE

Aunque la palabra inspirado no aparece en la Biblia


puede usarse perfectamente para describir el proceso por el cual
el Espíritu Santo obra en los seres humanos para proclamar el
mensaje recibido por Dios.1

Misión
La misión se refiere a la actividad que la iglesia debe
desarrollar para cumplir con la gran comisión que Dios le dejó
Mt 28:19-20. El cumplimiento de la misión es la razón de ser de
la iglesia.2 Esta incluye, como dice Padilla, varias aristas: el
testimonio, el servicio, la reconciliación, la evangelización, el
compañerismo, el establecimiento de nuevas iglesias, la
contextualización entre otras. 3
La misión es la proclamación del evangelio, el cual debe
ser un llamado al arrepentimiento y a la fe, y no es sólo
transmitir información, sino llamar a la personas para que sigan
a Jesús (Ro 15:18)4
No obstante se debe recordar que el éxito de la misión
nunca se alcanzará utilizando solo la fuerza humana sino que,
como afirma Deiros, el Espíritu Santo es fundamental para
orientar al creyente. 5 Entonces el gran actor es el Espíritu Santo

1
Ibid.
2
Pablo A. Deiros, Historia del Cristianismo: Las reformas de la iglesia (1500–
1750), Formación Ministerial (Buenos Aires, Argentina: Ediciones del
Centro, 2008), 311.
3
C. René Padilla, «Hacia una definición de la misión integral», en El proyecto
de Dios y las necesidades humanas, ed. C. René Padilla y Tetsunao Yamamori
(Sante Fe, Argentina: Kairós, 2006), 35.
4
Ibid., 322.
5
Pablo A. Deiros, El Espíritu Santo hoy, 1a ed., 101.
202
LA PALABRA PERMANECE

quien mueve a mujeres y hombres que no disponen de prestigio


para llevar adelante esta misión.1

Diferentes Visiones Sobre


Revelación – Inspiración Y La Misión De La Iglesia

En la Iglesia Católica
La Revelación
En cuanto a la revelación del mensaje divino, la iglesia
católica establece dos tipos de revelaciones especiales: la Biblia y
la tradición oral. Con respecto a estas, la constitución dogmática
Dei Verbum establece lo siguiente:
…la Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura están
íntimamente unidas y compenetradas, porque surgiendo
ambas de la misma fuente, se funden en cierto modo y
tienden a un mismo fin… de donde se sigue que la iglesia
no deriva solamente de la Sagrada Escritura su certeza
acerca de todas las verdades reveladas. Por eso se han de
recibir y venerar ambas con un mismo espíritu de piedad y
reverencia.2

La teología católica basándose en la Biblia y en la


tradición acepta dos tipos de revelación divina, por la creación y
la historia.3 Dentro de la revelación histórica exaltan el carácter
único de la revelación de Dios en Jesucristo ya que todo su ser y

1
Samuel Escobar, Tiempo de misión: América Latina y la misión cristiana hoy
(Bogota, Columbia; Guatemala: Clara; Semilla, 1999), 113.
2
Concilio Vaticano II, Dei Verbum (Buenos Aires: Ediciones Paulinas, 1978),
11.
3
Josef Schmitz, La revelación (Barcelona: Herder, 1970), 108.
203
LA PALABRA PERMANECE

comportamiento humano es la manifestación y la Palabra de


Dios.1
La constitución de la divina revelación, del Concilio
Vaticano II dice de Cristo “es a un tiempo mediador y plenitud
de toda la revelación” (DV2). Jesús no solo habla de Dios sino
que en todo es la Palabra de Dios.2
La doctrina de que Jesús completa la revelación de Dios
(complendo perficit) no quiere decir que a partir de la revelación
de Jesús Dios calle ni que interrumpa la acción salvífica,
iluminación o enseñanza, sino que sigue hablando a los
hombres en la transmisión viva, que en la revelación de Cristo
llegó a su perfección.3 Esto lo afirmó J. Ratzinger de la siguiente
manera: “Y, así, la historia subsiguiente no puede ya sobrepasar
lo que aconteció en Cristo, pero sí ha de intentar alcanzarlo
paulatinamente”.4

La Inspiración
Según la iglesia Católica inspiración es la acción del
Espíritu en los escritores sagrados para que ellos escribieran, con
su concurso constante y bajo su influencia las verdades que
quería manifestar a los hombres.5 Ellos lo consideran semejante
a la inspiración de un poeta, un músico, un pintor o un político,
solo que, a través de los judíos y de la lengua griega, la palabra

1
Ibid., 166–167.
2
Ibid., 168.
3
Ibid., 95.
4
Ibid.
5
André Paul, La inspiración y el canon de las Escrituras: historia y teología (Estella,
Navarra: Verbo Divino, 1987), 5.
204
LA PALABRA PERMANECE

llego a tener la connotación de que es el soplo de divino que


mueve el alma, pensamiento y el acto del escritor.1
En Concilio Vaticano II (21° concilio ecuménico):
constitución dogmática “Dei Verbum” 7/12/1965 se encuentra
redactado lo siguiente:
Las verdades divinamente reveladas, que están contenidas
y expuestas por escrito en las Sagradas Escrituras, han sido
consignadas bajo la inspiración del Espíritu Santo.
En efecto, los libros enteros, tanto del Antiguo como del
Nuevo Testamento, con todas sus partes, los considera la
santa madre iglesia, según la fe apostólica, como sagrados y
canónicos por el hecho de que, redactados bajo la
inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios como autor
y han sido transmitidos a la iglesia como tales. Pero para
componer los libros santos Dios escogió a ciertos hombres
a los que empleó (usando ellos mismo de sus facultades y
de sus fuerzas propias) de manera que, actuando él mismo
en ellos y por ellos, trasmitiesen por escrito como
verdaderos autores todo y solamente aquello que él mismo
quería.2

De esta manera se ve como la iglesia católica considera a


Dios como autor todos los libros bíblicos quien escogió a
hombres que usando sus facultades escribieran solo lo que Dios
quería.
Sin embargo, no considera al humano como escribano
que se limita a escribir lo que Dios dicta; sino que son plenos
autores y escritores, la autoría divina y humana del escrito no

1
Ibid.
2
Ibid., 26.
205
LA PALABRA PERMANECE

compiten. Sino que el autor humano escribe siendo atravesado y


circuido pero no delimitado por la labor del autor divino.1

La Misión De La Iglesia
Para la iglesia Católica la misión tiene su base en la
divinidad, la santidad y la inmutabilidad de la iglesia. Este
concepto de la misión y la Iglesia surge en el dictamen de
Cipriano, extra ecclesiam nulla salus («no existe salvación fuera
de la Iglesia [Católica]»).2
Según Wostyn la iglesia es una comunidad de discípulos
que peregrina por la historia; por otro lado enfatiza que la iglesia
es un pueblo de sacerdotes, profetas y reyes, y todos son
responsables de la misión de la iglesia.3
La iglesia católica tiende a enfatizar más el aspecto social
de la misión, esto se ve reflejado cuando Wostyn dice que la
iglesia trata de ser signo de salvación y liberación, acompañando
a la gente hacia un sentido humano más pleno.4

En la iglesia evangélica
La Revelación
Aceptan la revelación natural e histórica a través
de los hechos de la Redención.5

1
Karl Rahner, Inspiracion de La Sagrada Escritura (Barcelona: Herder, 1970),
18–19.
2
John Driver, La obra redentora de Cristo y la mision de la iglesia (Buenos Aires;
Grand Rapids, Mich.: Nueva Creacion ; William B. Eerdmans, 1994), 111.
3
Lode L Wostyn, Iglesia y misión, hoy: ensayo de eclesiología (Estella, Navarra:
Verbo Divino, 1992), 174.
4
Ibid.
5
Clark H Pinnock and J. I Packer, Revelacion Biblica: El Fundamento de La
Teología Cristiana (Barcelona: Editorial Clie, 2004), 25.
206
LA PALABRA PERMANECE

Sostienen que revelación general es universal ya


que está abierta a todos los hombres, sin embargo
consideran que esta no es suficiente ya que no hay un
mensaje de salvación ni una invitación a la comunión con
Dios.1 Para ello existe la revelación especial en hechos de
la historia los que culminan en la persona de Jesucristo,
quien es la Palabra, y de la misma manera que los
escritores usan la palabra escrita para expresar sus ideas,
Dios ha usado a Cristo para expresar sus pensamientos
divinos.2 Sin embargo explican que la Biblia es el único
medio por el cual se puede conocer la historia de Jesús,
por eso ven en las Escrituras el medio de dar forma
permanente a la revelación especial.3
Consideran la revelación una obra de gracia divina, un
don gratuito y voluntario con la finalidad de salvar a los
pecadores.4 También como la auto-declaración divina que tiene
el propósito de, mediante la intervención en la historia y la
comunicación lingüística llamar a las personas a un
compañerismo con Dios; en resumidas palabras es todo proceso
por el cual Dios se da a conocer.5

La Inspiración
La iglesia evangélica lo define como un poder misterioso
que el Espíritu manifiesta en los escritores bíblicos, para que

1
José Grau, Introducción a La Teología: Revelación, Palas Y Autoridad, Curso de
formación teológica evangélica v. 1 (Terrassa [Barcelona]: CLIE, 1980), 68.
2
Ibid., 159.
3
José Grau, 160.
4
Pinnock and Packer, Revelacion Biblica, 25.
5
Ibid., 34.
207
LA PALABRA PERMANECE

compongan tal como la recibió la iglesia de sus manos.1


Sostienen que el proceso no se sabe cómo se realiza,2 sin
embargo explican que los escritores son solo instrumentos, que
fueron (teopneusticos) y sin importar si recitan misterios del
pasado o del futuro, consejos de Dios o los secretos de los
corazones, cosas profundas de Dios, sus propias emociones, lo
que recuerdan, relatos contemporáneos, o copien genealogías, o
hagan extractos de documentos inspirados, estos son dirigidos
por Dios. Él es quien relata, habla, ordena, revela por medio de
la boca del profeta, y emplea su personalidad. Dios lo supervisa,
emplea y guía.3
Afirman que la fe se funda solo sobre la palabra de Dios,
dando a entender que si los escritores bíblicos hubieran escrito
sin ser dirigidos por Dios, sus escritos no se podrían considerar
inspirados.4

La Misión De La Iglesia
Para la Iglesia evangélica, el evangelio de Jesús es un
mensaje personal y cósmico al mismo tiempo, para un mundo
que está en pecado y condenado a muerte, a quien Dios llama a
integrarse a la nueva humanidad en Cristo para vida eterna.5 A
demás, proclamar el evangelio no es solo proclamar lo que
Cristo hizo sino también hacer un llamado a la fe.6

1
Louis Gaussen, La inspiración divina de la Biblia (Barcelona: Editorial Clie,
1990), 21.
2
Ibid., 22.
3
Ibid., 21–22.
4
Louis Gaussen, 29.
5
C. René Padilla, Misión Integral (Florida: Kairós, 2015), 57.
6
Ibid., 61.
208
LA PALABRA PERMANECE

El evangelio involucra la esperanza de un nuevo cielo y


tierra, si no está orientada a esta meta, no se la puede considerar
autentica.1 Esto lo confirma Juan Drive quien dice que el
objetivo de la actividad salvadora de Dios es la restauración de
su pueblo, pero también afirma que una comunidad visible es
indispensable para la auténtica proclamación de un mensaje
misionero, ya que la salvación no puede ser experimentada fuera
de una comunidad reconciliada. 2

La Revelación- Inspiración Y La Misión En La Biblia


La Biblia es el mensaje revelado e inspirado por Dios (2º
Timoteo 3:16; 2º Pedro 1:20-21). Al aceptar la revelación e
inspiración de la Biblia es inevitable preguntarnos cuál es su
propósito o misión que prosigue. Podríamos inferir que existe
una doble misión a dilucidar en el texto inspirado: la misión de
Dios, la misión de la biblia, y la misión del pueblo de Dios.
A continuación se analizará brevemente el mensaje
bíblico para descubrir que es lo que dice sobre la misión de
Dios, su propia misión y la misión de la iglesia.

La Misión De Dios
La Biblia revela a Dios como el creador de este mundo y
lo que en él hay (Gn 1 y 2). Pero también revela la entrada del
pecado, del sufrimiento y la muerte (Gn 3). La Biblia también
señala a Dios como el principal interesado en librar a sus hijos
del pecado y sus consecuencias. En Gn 3:9 Dios busca a la
pareja edénica que cayó en pecado y en Gn 3:15 y 21, les brinda
un mensaje de esperanza y salvación. Dios reveló la misión de la

1
C. René Padilla, Misión Integral (Florida: Kairós, 2015), 59.
2
Driver, La obra redentora de Cristo y la mision de la iglesia, 282.
209
LA PALABRA PERMANECE

divinidad, salvar al hombre del abismo producido por el pecado.


Esa misión divina es conocida como el “plan de salvación”.
El plan de salvación fue ideado por Dios, la misión fue
iniciada en Dios, coordinada por Dios y llevada a cabo a través
de Dios en sus colaboradores humanos.
La misión de Dios se traslada a los seres humanos a
través de su elección. Dios eligió a Noé para preservar a la
humanidad y el plan de salvación (Gn 6:8). Dios eligió a
Abraham para formar un pueblo por medio del cual pudiera
cumplir sus propósitos salvíficos (Gn 12:1-3). Dios eligió a
Moisés para liberar a su pueblo y prepararlo para cumplir la
misión (Ex 3:10). Dios eligió a Josué para establecer a su pueblo
en un lugar propicio para cumplir su misión (Jos 1:1-5). Dios
eligió a David como figura y promesa del Mesías que habría de
venir (1º Sam 16:12-13). Dios eligió a los profetas para revelarles
el mensaje de salvación y mantener a su pueblo en una relación
pactual. Finalmente Dios se hace hombre para consumar el plan
salvífico. Dios formó su iglesia, la continuación de su pueblo
Israel, para llevar el mensaje de salvación a toda nación, tribu,
pueblo y lengua (Hechos 1:8).
En la Biblia queda claro que la misión tiene un origen
divino. Ahora se pasará a analizar en forma breve, algunos textos
que nos hablan de la misión la Biblia.

La Misión De La Biblia
El apóstol Pablo asegura que “toda la Escritura es
inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para
corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios
sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2º
Tim 3:16-17). Es decir, entre otras cosas, uno de los propósitos
de la Biblia es preparar al pueblo de Dios para cumplir con la
misión. En Ro 15:4 menciona la misión de la Escritura para
brindar enseñanza, paciencia, consuelo y esperanza. Sin la
210
LA PALABRA PERMANECE

Biblia, no habría mensaje de salvación, y sin éste, el pueblo de


Dios no podría cumplir con la misión.
El apóstol Pedro se refiere compara a la Escritura a una
antorcha que ilumina en medio de las tinieblas de este mundo
(2º Ped 1:19). La Biblia ayuda a discernir el error e ilumina el
camino correcto a seguir. Disipa las tinieblas del engaño y las
mentiras. Indica donde está el camino, la verdad y la vida (Jn
14:6).
Es evidente que la Biblia es multifuncional, pero Jesús
también describió el propósito primordial o misión principal de
la Biblia. En Juan 5:39-40, Jesús señala que la Biblia es el medio
para llevarnos a Él con el propósito de obtener la vida eterna. La
misión de la Biblia es darnos la salvación, la vida eterna en la
persona de Jesús. En Juan 17:3 amplía el concepto y dice que la
vida eterna consiste en conocer al Padre y al Hijo. La Biblia es el
medio escogido por Dios para revelarnos su carácter y así poder
confiar en él, y elegir vivir en una relación salvadora con él. El
propósito de la Biblia es apropiarnos del Hijo de Dios “el que
tiene al Hijo, tiene la vida” (1º Jn 5:12-13).

La Misión Del Pueblo De Dios


Creer en la revelación e inspiración de la Biblia lleva
inevitablemente a conocer su misión y a ser parte de ella. De esta
manera, la misión de Dios llega a ser la misión de su pueblo. En
pueblo de Israel en el AT tiene su continuación misiológica en
la iglesia del NT.
Tratando sobre la misión del pueblo de Dios en el AT,
Jirí Moskala indica que Dios “al realizar esta misión utiliza
instrumentos humanos y por medio de ellos conduce a los seres

211
LA PALABRA PERMANECE

humanos así mismos (Is 45:22)”.1 Moskala señala que desde el


principio el objetivo de la misión fue alcanzar con el mensaje de
salvación al mundo entero.2
Como ya se mencionó, Dios cumple con su misión a
través de la elección de sus diferentes instrumentos. Estos pasan
a ser los medios para dar a conocer al único y verdadero Dios.
En el NT Dios, el pueblo de Dios se conforma por su
iglesia. La primera iglesia la creó Jesús con sus doce discípulos. A
ellos les encomendó la misión de hacer discípulos, bautizarlos y
enseñarles todas las cosas que les mandó (Mt 28:20). Jesús
prometió la presencia de su Espíritu Santo para que ellos
pudieran cumplir con efectividad la misión encomendada (Hch
1:8). El libro Hechos de los apóstoles es un testimonio vivo de
una iglesia comprometida con la misión. Las cartas apostólicas
están impregnadas de la misión.
El libro de apocalipsis engloba el gran conflicto durante
el cumplimiento de la misión y su final victoria. Apocalipsis 14:6
repite el mandato de Jesús de predicar el evangelio a todo el
mundo. Manifiesta el gran conflicto que esto conlleva. El último
libro de la Biblia describe el gran triunfo de la misión de Dios.
Un mundo restaurado, con un cielo y una tierra nueva en la
cual Dios vivirá con su pueblo para siempre (Ap 21-22). El
pecado, el sufrimiento y la muerte dejarán de existir para
siempre. La misión se aproxima a su clímax final, con la certeza
de que la victoria está asegurada.

1
Jirí Moskala, “Misión en el Antiguo Testamento”, en Mensaje, misión y
unidad de la iglesia, ed. Ángel Manuel Rodriguez (Buenos Aires: Asociación
Casa Editora Sudamericana, 2015), 76.
2
Ibid.
212
LA PALABRA PERMANECE

Propuesta De Una Formulación Teológica Adventista


Revelación E Inspiración

Elena de White señala que “la Biblia nos muestra a Dios


como autor de ella; y sin embargo fue escrita por manos
humanas, y la diversidad y estilo de sus diferentes libros muestra
la individualidad de cada uno de sus escritos”.1 De esta manera,
establece la combinación de la naturaleza divino-humana de la
Biblia. Continúa diciendo “las verdades reveladas son todas
inspiradas por Dios (2º Tim 3:16); y con todo están expresadas
en palabras humanas”.2 Elena de White remarca que los
hombres elegidos por Dios “revestían el pensamiento divino con
palabras humanas”.3 De esta manera establece que la inspiración
del pensamiento fue la manera en que Dios guió a los autores de
la Biblia.
Elena de White también menciona la participación de
las diferentes capacidades y percepciones de los escritores
inspirados, dice:
Un escritor percibe con más fuerza cierta parte del asunto;
comprende puntos que armonizan con su experiencia o
con sus facultades de percepción y apreciación; otro nota
más bien otro aspecto del mismo asunto; y cada cual, bajo
la dirección del Espíritu Santo, presenta lo que ha
quedado inculcado con más fuerza en su propia mente.4

1
Elena G. de White, El conflicto de los siglos (Buenos Aires: Asociación
Casa Editora Sudamericana, 1993), 7.
2
Ibid.
3
Ibid., 8.
4
Ibid.
213
LA PALABRA PERMANECE

De esta manera describe con exactitud la función


humana en la inspiración. Pero también recalca la función
divina al indicar que “… por su Santo Espíritu, habilitó a
hombres y los hizo capaces de realizar esta obra. Guió la
inteligencia de ellos en la elección de lo que debían decir y
escribir”.1
White escribió en forma clara y concisa que parte
desempeña Dios y el hombre en el proceso de la inspiración, ella
señala:
La Biblia está escrita por hombres inspirados, pero no es
la forma del pensamiento y de la expresión de Dios. Es la
forma de la humanidad. Dios no está representado como
escritor. Con frecuencia los hombres dicen que cierta
expresión no parece de Dios. Pero Dios no se ha puesto a
sí mismo a prueba en la Biblia por medio de palabras, de
lógica, de retórica. Los escritores de la Biblia eran los
escribientes de Dios, no su pluma. Considerad a los
diferentes escritores.
No son las palabras de la Biblia las inspiradas, sino los
hombres son los que fueron inspirados. La inspiración no
obra en las palabras del hombre ni en sus expresiones,
sino en el hombre mismo, que está imbuido con
pensamientos bajo la influencia del Espíritu Santo. Pero
las palabras reciben la impresión de la mente individual.
La mente divina es difundida. La mente y voluntad divinas
se combinan con la mente y voluntad humanas. De ese
modo, las declaraciones del hombre son la palabra de
Dios.2

1
Ibid., 9.
2
Elena G. de White, Mensajes Selectos, 1 (Buenos Aires: Asociación Casa
Editora Sudamericana, 1993), 24.
214
LA PALABRA PERMANECE

Elena de White también remarcó la autoridad divina y


plena de las Escrituras, manifestó: “Las Santas Escrituras deben
ser aceptadas como dotadas de autoridad absoluta y como
revelación infalible de su voluntad. Constituyen la regla del
carácter; nos revelan doctrinas, y son la piedra de toque de la
experiencia religiosa”.1
A continuación se describe como influyó el concepto
adventista de la revelación e inspiración sobre la comprensión
bíblica de su misión.

La Misión De La Iglesia
En la reciente obra coordinada por Ángel Manuel
Rodriguez2 se presenta un esquema bíblico sistemático de la
misión de la iglesia. En este esquema se destaca la misión de
Dios y de su pueblo en el Antiguo Testamento; la misión de
Jesús y de su iglesia en el Nuevo Testamento; la misión en el
Apocalipsis; el mensaje y la misión de la iglesia; la continuidad y
discontinuidad entre Israel y la iglesia.

Principios Revelados Sobre La Misión En El AT


Jirí Moskala afirma que el primer misionero del AT es
Dios, quien después de la caída de Adam y Eva fue en busca de
ellos para salvarlos.3 Pero también Dios decidió usar a los
humanos para realizar su objetivo. Dios tiene una misión y su
pueblo debe participar en ella. Jirí afirma que la misión y el

1
Ibid.
2
Ángel Manuel Rodriguez, Mensaje, misión y unidad de la iglesia (Buenos Aires:
Asociación Casa Editora Sudamericana, 2015),
3
Jirí Moskala, “Misión en el Antiguo Testamento”, en Mensaje, misión y
unidad de la iglesia, 60.
215
LA PALABRA PERMANECE

mensaje a dar están firmemente unidos por naturaleza. La


misión incluye la proclamación de un mensaje.1
Menciona la misión de Noé, de Abraham y la misión
encomendada a Moisés y a Israel después que fue liberado de
Egipto. También señala a la misión que han desempeñado los
profetas del AT en cumplimiento de una misión dada por la
revelación e inspiración divina. Moskala muestra que Dios
también tuvo fuera de Israel personas que cumplieron con
misiones asignadas por Él: Melquisedec, Job, Jetro, Balaam,
Rahab, Darío, Ciro, etc. Señala que Dios desea reunir estos dos
grupos (Isa. 19:23-25).2
La misión requiere aceptar el objetivo de salvar a la
humanidad mediante el plan de Dios. “La razón de nuestra
existencia es cumplir la misión”,3 afirma Moskala.

Principios Revelados Sobre La Misión En El NT


Al tratar el tema de la misión en el NT, Clinton Wahlen 4
indica que esta abarca todo el NT. Comienza con el envío del
Hijo de Dios quien proclamó el reino de Dios y eligió doce
discípulos para cumplir una misión. Para Wahlen, el libro de los
Hechos de los Apóstoles es la continuación eclesial de la misión
de Cristo. La misión es llevada adelante gracias a la intervención
del Espíritu Santo que dotó de diferentes dones y de poder a los
mensajeros.5

1
Ibíd. 60-78.
2
Ibid., 74-75.
3
Ibid., 76.
4
Clinton Wahlen, “Misión en el Nuevo Testamento”, en Mensaje, misión y
unidad de la iglesia, ed. Ángel Manuel Rodriguez (Buenos Aires: Asociación
Casa Editora Sudamericana, 2015), 79-102.
5
Ibid., 86.
216
LA PALABRA PERMANECE

Según Wahlen, en las epístolas escritas por los apóstoles,


hay lecciones valiosas sobre misionología. La misión en el
apocalipsis, especialmente en el capítulo 14, relaciona su
propósito con la gran comisión de Jesús a sus discípulos en
Mateo 28. Apocalipsis refleja el gran conflicto entre el bien y el
mal. Las dificultades y conflictos en el cumplimiento de la
misión, y finalmente el triunfo definitivo de la misión de Dios.1
Ekkehardt Mueller, señala que el apocalipsis revela el
gran conflicto entre el bien y el mal como ningún otro libro lo
hace. Remarca que la salvación de la humanidad es el propósito
principal de Dios. Indica que “la misión divina es recuperar
tanto el territorio perdido como sus habitantes para disfrutar
juntos de la vida, para su propia gloria”.2 Para Ekkehardt, los
mensajes de los tres ángeles de Ap 14:6-12 son parte del
escenario del gran conflicto. Este mensaje está en el contexto del
remanente del tiempo del fin que. Ese remanente está
compuesto por personas que observan el reposo sabático, a
“quien Dios confió la proclamación de los mensajes de los tres
ángeles al mundo”.3

Los Principios Misiológicos Aplicados En La IASD


Para Juan Carlos Viera la misión de la iglesia parece estar
claramente expresada en la Gran Comisión que Cristo dejara a
sus discípulos (Mt 28:18-20). Señala que la biblia impele a la
iglesia a cumplir su misión. Dicha misión comprende la
testificación, la predicación y la enseñanza y que el objetico es

1
Clinton Wahlen, 102.
2
Ekkehardt Mueller, “Misión en el Apocalipsis”, en Mensaje, misión y unidad
de la iglesia, ed. Ángel Manuel Rodriguez (Buenos Aires: Asociación Casa
Editora Sudamericana, 2015), 126.
3
Ibid., 140.
217
LA PALABRA PERMANECE

hacer discípulos y bautizarlos.1 Viera señala que la vida de Cristo


y su misión son el ejemplo a seguir por la iglesia.2
Asegura que el propósito dominante de la misión es la
salvación de las almas.3 Menciona la dimensión escatológica de
la revelación bíblica. Señala que el mensaje del segundo
advenimiento tiene relación directa con el cumplimiento de la
misión de la iglesia.4
Daniel Rode esboza un esquema del desarrollo de la
misión adventista en relación con las comprensión progresiva de
las demandas misiológicas de la Biblia. Evidencia que la misión
de la iglesia Adventista siempre estuvo ligada a la certeza de la
autoridad divina manifestada en la Biblia.5
Según Rode la Biblia imprime la necesidad de alcanzar a
todas las etnias con el mensaje de la salvación en Cristo.6
William G. Johnson señala de los adventistas “la misión
nos impelía ir a ‘toda nación, tribu, lengua y pueblo”7
Fernando Canale1 señala que el origen de la iglesia
Adventista y su mensaje nacen del cumplimiento profético de la

1
Juan Carlos Viera, La iglesia y el mundo (Florida, Buenos Aires: Casa Editora
Sudamericana, 1990), vi.
2
Ibid., 1.
3
Juan Carlos Viera, 38.
4
Ibíd., 42.
5
Daniel Rode, Misión de la iglesia (Libertador San Martín, Entre Ríos:
Universidad Adventista del Plata, 2000), 57.
6
Ibid., 24.
7
William G. Johnson, “La misión adventista hoy”, en Mensaje, misión y unidad
de la iglesia, ed. Ángel Manuel Rodriguez (Buenos Aires: Asociación Casa
Editora Sudamericana, 2015), 433.
218
LA PALABRA PERMANECE

profecía de Daniel 8. Fue el descubrimiento del Santuario


Celestial y sus implicancias teológicas lo que dio origen al
mensaje Adventista. El método historicista llevó a esta
interpretación. Canale afirma que los pioneros adventistas
dieron un pequeño paso que generó un impacto teológico,
usaron la recién lograda compresión de la profecía y el Santuario
como presuposiciones hermenéutica que se necesitaban para
entender la Biblia como un todo, la gama completa de
doctrinas cristianas y la misión de la iglesia.2
Canale señala que el mensaje adventista involucra las
verdades salvadoras del mensaje del tercer ángel y las verdades
especiales.3 Enfatiza que la iglesia adventista es, según Ap 12:17,
el remanente del tiempo escatológico. Este remanente tiene una
misión. Canale enfatiza que el mensaje del tercer ángel de
Ap14:6-13 es el mensaje que la iglesia remanente dará al mundo
antes de su venida.4
Elena de White, pionera de la iglesia adventista afirmó
que “El asunto del Santuario …Abrió la vista un sistema
completo de verdad, bien conectado y armonioso, que mostraba
que la mano de Dios había dirigido el gran movimiento
adventista, y revelaba nuestro deber actual al esclarecer la
posición y obra de su pueblo”.5

1
Fernando Canale, “El mensaje y la misión del remanente”, en Mensaje,
misión y unidad de la iglesia, ed. Ángel Manuel Rodriguez (Buenos Aires:
Asociación Casa Editora Sudamericana, 2015), 258.
2
Fernando Canale, 259.
3
Ibid., 265.
4
Ibid.
5
Elena G. de White, El conflicto de los siglos (Buenos Aires: Casa Editora
Sudamericana, 1993), 476.
219
LA PALABRA PERMANECE

Conclusión
La revelación e inspiración de la Biblia muestran la
misión de Dios, que a su vez fue encomendada a su pueblo y
registrada en las páginas de la Escritura. Esta misión consiste en
llevar un mensaje para salvación de la humanidad.
Se puede observar una similitud entre la misión de la
iglesia y la de los profetas, en que tanto unos como otros, deben
ser guiados por el Espíritu Santo. Ambos transmiten el mensaje
de salvación de parte de Dios al mundo en pecado para que se
vuelvan a Dios.
Queda evidenciada la influencia que ejercen las posturas
sobre la revelación e inspiración en la manera de comprender y
hacer la misión.
En la iglesia católica, la misión es lograr que todos se
unan a la santa madre Iglesia Católica, porque fuera de la iglesia
no hay salvación. En la Iglesia Evangélica la misión se limita a
que las personas acepten la fe de Jesucristo, porque solo él salva.
La Iglesia Adventista contiene la misión más abarcante y
distintiva como fruto del mensaje que abriga. La revelación e
inspiración señalan a un pueblo remanente en el tiempo del fin,
que debe dar el último mensaje antes de la segunda venida de
Cristo. Ese mensaje está compuesto por el triple mensaje
angelical de Apocalipsis 14:6-12.
El mensaje revelado e inspirado de la Biblia señala que
pronto la gran misión de salvación se consumará con el retorno
de Jesús a la Tierra. El pecado será erradicado. Dios creará cielo
nuevo y tierra nueva donde ya no existirán el mal y el dolor.
Dios mismo morará con los salvados. La misión de la de la
iglesia se habrá cumplido.

220
LA PALABRA PERMANECE

APÉNDICE
“Jeremías, Baruc y el Don de Profecía Ayer y Hoy”
Edgardo D. Iuorno
El don de profecía es un regalo enviado por Dios a la Iglesia
como cuerpo, y no a un individuo o familia en particular1. No
siempre intervino una sola persona en el hecho de transmitir el
mensaje del cielo. Entre otros ejemplos, los casos Jeremías y
Elena de White revelan cómo Dios permite la participación y
colaboración de otras personas en el proceso de comunicar la
verdad revelada.
Ahora bien, ¿hasta que punto puede un profeta aceptar
colaboración? ¿Dónde comienza y termina la participación de
sus asistentes? Este artículo se propone responder estas
preguntas al comparar la dinámica profético-literaria que existió
entre Jeremías y Baruc y Elena de White y sus casi veinte
colaboradores editoriales.
La Asociación Profético-Literaria entre Jeremías y Baruc
Jeremías, es el autor de su libro, pero la tarea de
redactarlo le fue confiada a Baruc2, su fiel secretario, hijo de

1
Valentine, Gilbert. The Struggle for the Prophetic Heritage. (Thailand:
Institute Press Muak Lek, 2006), p. 74.
2
“El sello personal de este funcionario judío, descubierto hace algunos
lustros, fue publicado en 1978 por Avigad. Una de las inscripciones dice:
"Pertenece a Seraías [hijo de] Nerías". Aunque se desconoce dónde se hizo
este descubrimiento, es interesante saber que apareció en Jerusalén más o
menos al mismo tiempo que las impresiones del sello de Baruc”. “Seraías” en
Nichol, Francis D. Diccionario Bíblico Adventista. (Buenos Aires: Asociación
Casa Editora Sudamericana). Biblioteca de la Esperanza.

221
LA PALABRA PERMANECE

Nerías (cap. 36: 4, 27-28, 32). Baruc también pudo haber


redactado, compilado y preservado el material del libro, y haber
contribuido en las narraciones biográficas que contiene. Su
puesto como "el escriba" y secretario de Jeremías implica que
Baruc era muy culto. Según Josefo (Antigüedades x. 9.1), Baruc
descendía de una familia distinguida de Judá. Es probable que
su hermano fuera el principal intendente de Sedequías, quien
acompañó al rey a Babilonia (ver com. Jer. 51: 59). Su noble
carácter e influencia se manifiestan por el hecho de que el
remanente, el resto, los pocos que quisieron huir a Egipto
acusaron a Baruc de haber influenciado al profeta en contra de
ellos (cap. 43: 3), y también porque algunos escritos espurios
aparecieron más tarde bajo su nombre. Uno de ellos, el libro de
Baruc, se halla entre los libros apócrifos. Siempre leal a
Jeremías1, fue con éste a Egipto cuando se obligó al profeta a
que acompañara al remanente de Judá a ese país (cap. 43: 5-7)2.
Baruc fue un hombre clave en el ministerio profético de
Jeremías. En el cap. 32:12 se deja ver como Jeremías incluía y
daba participación a su escriba, haciéndolo testigo de
importantes declaraciones o representaciones proféticas.
Además de esto fue comisionado como custodio y
preservador3 de los documentos proféticos1 con los cuales
1
La asociación de Baruc con Jeremías duró casi 20 años y no fue meramente
profesional, el jugó su suerte con el profeta y la palabra de Jehová que recibía.
Holladay, William L. Jeremiah, vol.2. (Minneapolis: Fortress Press, 1989), p.
309.

2
Nichol, Francis D. Comentario Bíblico Adventista, tomo 4. (Boise, Idaho:
Pacific Press Publishing Association, 1960), p. 379.
3
Los documentos que Baruc debía preservar llegarían a ser de valor cuando
las circunstancias cambiasen. Thompson, J.A. The Book of Jeremiah. (Grand
Rapids, Michigan: William B. Eerdmans Publishing Company, 1980), p. 589.
222
LA PALABRA PERMANECE

Jeremías anticipaba la obra restauradora de Dios para con el


pueblo (32:12,13).
Baruc, además de ser escriba de todas las palabras que
Dios habló a Jeremías (36:4,5), en ocasiones fue el encargado de
difundirlas2, en ausencia del profeta3 (36:6). Dada la estrecha
colaboración con el vidente, no es extraño que haya sido
acusado por sus enemigos de influir en lo que Jeremías
declaraba4(43:6).
No obstante los privilegios de su misión al lado del
profeta, Baruc también recibió exhortaciones personales y
directas por parte de Dios5(45:1-5). El no se ubicaba en una

1
Es razonable suponer que durante todos los años en que estuvieron
vinculados Baruc desempeñó abundantes tareas editoriales en relación a las
palabras y actividades de Jeremías. Ibid, p. 626.

2
Jeremías acostumbraba confiar documentos escritos para que los leyeran
donde el no podía ir (29:3; 36:6; 51:59). Keown, Gerald, et.al. Word Biblical
Commentary. (Dallas, Texas: Word Books Publisher, 1995), p.154
3
Como Jeremías no podía ir a la "casa de Jehová", le pidió a Baruc que no
sólo fuera su secretario, sino también predicador de los mensajes divinamente
inspirados que el profeta había recibido Ibid., p. 513
4
“Los príncipes sentían muchos deseos de saber quién era el responsable del
mensaje del profeta. ¿Habría Baruc empleado sus propias palabras para
expresar las ideas del profeta, o se trataba de palabras textuales de éste? La
respuesta de Baruc reveló que las palabras eran en verdad las de Jeremías”.
Ibid. p. 514

5
El cambio de escena de Jeremías a Baruc quizá no tenga que ver con el
escriba en sí mismo sino que llame la atención a las palabras de Jeremías,
fielmente registradas por su escriba, las cuales seguirían hablando y llevando
223
LA PALABRA PERMANECE

situación ajena a la voz profética, ni estaba exento de sus


amonestaciones1. Ante el desánimo y la frustración2 que sentía
por su ardua tarea, por la que enfrentaba la misma oposición
que Jeremías3, Dios le promete protección1 y salvación2.

esperanza más allá de la vida del profeta. Mc. Conville J.G. Judgement and
Promise. (Leicester, Inglaterra: Apollos,1993), p.122

1
Cuando Jeremías fue encarcelado y el rey y sus consejeros no prestaron oído
a sus mensajes, Baruc se desanimó. Su ambición de ocupar un puesto
importante en el Estado judío una vez que se restableciera (vers. 5), parecía
haberse frustrado por el aparente fracaso de los esfuerzos de Jeremías. El
profeta fue capaz de simpatizar con su amanuense o secretario,
comprenderlo, y por lo tanto pudo ayudarlo, pues él también había
experimentado amargas decepciones (cap. 15:10-21; 20:7-18). A Baruc, como
a todos los seres humanos, le hacía falta aprender que es necesario aceptar lo
amargo y lo dulce, el fracaso y la prosperidad”. Ibid p. 534

2
Solo en el cap. 45 se puede apreciar el costo que pagó Baruc por ser escriba
de un hombre como Jeremías. Thompson, p.684. “Baruc enfrentó la prueba
de seguir adelante ante el aparente fracaso de la obra de la vida”. Hastings,
Edward, (ed.). The Speakers Bible, The Book of Isaiah, (vol. 2). (Grand
Rapids, Michigan: Baker Book House, 1978), p. 118.

3
“A pesar de que algunos de los príncipes "rogaron al rey que no quemase
aquel rollo, no los quiso oír." Habiendo destruído la escritura, la ira del rey
impío se despertó contra Jeremías y Baruc, y dio inmediatamente órdenes
para que los prendiesen; "mas Jehová los escondió", White, Elena. Profetas y
Reyes. (Mountain View, California: Pacific Press Publishing Association,
1957), p. 320.

224
LA PALABRA PERMANECE

Es interesante notar el dinamismo del proceso de revelación e


inspiración en la experiencia de Jeremías. Cuando el rey quema
el primer rollo con las profecías de Jeremías, éste toma otro
rollo, y se dice que Baruc, "escribió en él de boca de Jeremías
todas las palabras del libro que quemó en el fuego Joacim rey de
Judá; y aun fueron añadidas sobre ellas muchas otras palabras
semejantes." (36: 28,32.) La ira del hombre había procurado
suprimir las labores del profeta de Dios; pero el mismo recurso
por medio del cual Joaquim había intentado limitar la influencia
del siervo de Jehová, le dio mayor oportunidad de presentar
claramente los requerimientos divinos”3. Esto revela que la
literatura profética no se veía como un todo cerrado o sellado
sino como pasible de modificaciones y añadidos, los cuales no
alteraban sino que profundizaban el mensaje previo.
Pero el fenómeno profético-literario que protagonizaron
Jeremías y Baruc no fue un caso único, ni aislado, sino que
muchos de los principios y experiencias que emergen del
ministerio de ambos vuelven a advertirse en la interrelación
entre Elena G. de White y su equipo editorial.

1
Cualesquiera fueran las aspiraciones de Baruc, las había abandonado por su
lealtad a Jeremías. Pero en la hora del desastre todo lo que importaba era la
preservación de la vida, y Dios le garantizó eso. Thompson, p. 684.

2
La experiencia de Baruc o Jeremías es secundaria en el marco de los grandes
propósitos de Dios. Es el Señor quien cumple lo que ha determinado.
Keown, Gerald, p. 273.

3
Ibid, p. 322.
225
LA PALABRA PERMANECE

La Asociación Profético-Literaria Entre Elena De White Y Su


Staff Editorial.
Para mantener el ritmo de la demanda de artículos y
libros que tenía, Elena de White desarrolló una eficiente
organización de asistentes literarios remunerados y voluntarios.
Ya lo había sido Jaime White al inicio de su ministerio. Ella
empleó asistentes literarios por las mismas razones que lo
hicieron los profetas bíblicos, puesto que reconoció sus propias
limitaciones literarias y de tiempo1.
Elena de White escribía muy temprano, tan rápidamente
como podía, a fin de registrar las amplias y relampagueantes
escenas que le eran reveladas. Por esa razón solía escribir de
varios temas en un mismo manuscrito, sin detenerse en el
aspecto gramatical, en puntaciones, etc. Los asistentes debían
descifrar sus manuscritos, y usando las palabras de la autora
darles forma para su publicación. Los manuscritos eran
divididos por temas. Una vez tipeados Elena de White los leía y
corregía para luego ser enviados al público2.
Las tareas de los asistentes literarios eran básicamente
dos: transcribir los manuscritos a máquina y compilar esos
escritos ordenándolos por temas, para la preparación de cartas,
sermones, artículos y libros.

1
Asi como Jesús decidió no sacarle las vendas por milagro al resucitado
Lazaro, sino que pidió que lo desaten otros, tampoco quiso darle a Elena de
White capacidades gramaticales de manera milagrosa, porque otros podían
ayudarle en esta tarea. Nichol, Francis D. Ellen G. White and Her Critics.
Takoma Park, Maryland: Review and Heralds Publishing Association, 1951.
p. 474
2
White, William. Literary Process. May 13 1904. Q&A 43-C
226
LA PALABRA PERMANECE

Las orientaciones que estableció la autoria para sus


asistentes fueron las siguientes:
1. Corregir errores gramaticales y repeticiones
innecesarias.
2. Agrupar párrafos y secciones en su mejor orden lógico.
3. No introducir pensamientos personales.

Además, Elena de White, previo a la publicación, enviaba


manuscritos para ser examinados por personas de buena
experiencia cristiana y habilidad. Asimismo cuando escribía
sobre salud hacia examinar la obra previamente por médicos1.
En una carta que William C. White transmite a un
colega lo siguiente:
“El fundamento para establecer la fe en los mensajes
que Dios ha enviado a su pueblo, se encontrará en forma
mucho más fácil en el estudio de la manera en que Dios
trató con sus profetas en siglos pasados. Me parece que el
estudio de la vida, las labores y los escritos de San Pablo
ayudan más, y son más iluminadores, que ninguna otra
clase de estudio que podamos sugerir; y yo no creo que
podríamos obtener gran ayuda al establecer confianza en
los escritos de Pablo estudiando una lista de sus
ayudadores y la historia y las experiencias de ellos. Es
fácil para mí creer que Jeremías fue dirigido por Dios en
la selección que hizo de Baruc como copista; también
Pablo tuvo sabiduría divina al elegir a los que iban a ser

1
Douglass, Herbert. Messenger of the Lord. (Nampa, Idaho: Pacific Press
Publishing Association, 1998). p. 111

227
LA PALABRA PERMANECE

sus amanuenses de vez en cuando, de acuerdo con sus


necesidades.
Yo creo que la Hna. Elena G. de White tuvo la dirección
divina para elegir a las personas que actuarían como
copistas y las que ayudarían a preparar artículos para
nuestros periódicos y capítulos para nuestros libros.
Estoy bien relacionado con las circunstancias que la
indujeron a seleccionar a algunos de estos obreros, y sé
del ánimo directo que ella recibió con respecto a sus
calificaciones y su confiabilidad para tal obra. También
sé de casos en que ella fue inducida a instruir y decir
palabras de cautela, y a veces a despedir a algunos de sus
empleados que carecían de espiritualidad, y por lo tanto
estaban descalificados para un servicio satisfactorio1”
En las importantes declaraciones previas Wlliam C.
White, quien coordinaba el staff editorial de su madre, deja
claro algunos asuntos fundamentales.

1. La mecánica del don profético en el pasado


ilumina la manera como éste don se manifiesta
en lo reciente.

1
William C. White a L.E.Froom, carta del 9 de enero de 1928. Ver además
White, Arthur L. The Work of Literary Assistants, DF Q&A 43-C-1 “En
Jeremías 36:2 se ve que Dios le ordena a Jeremías escribir todos los mensajes
que había recibido desde el tiempo del rey Josías. Allí convoca a Baruc quien
escribe de boca de Jeremías todas las palabras del Señor. También lo hicieron
Pablo y Tercio, Pedro y Silvano o Silas”.

228
LA PALABRA PERMANECE

2. Dios está interesado en que el profeta tenga


ayuda, y le da sabiduría para que elija bien sus
colaboradores1.
3. La asistencia editorial del profeta no es una
mera tarea gramática secular, sino que requiere
consagración y espiritualidad2.
En todo esto vemos la importancia de la asistencia al
mensajero de Dios, quien debe ser ayudado para que su carga
sea lo más llevadera posible.

1
En algunos casos Elena de White fue instruida acerca de las personas a ser
empleadas, y las razones por las cuales podía confiar en ellas la tarea. White,
Arthur L. Work of Editors. May 9 1935. DF 43-C-1. Elena de White recibió
una visión en la que Jesús le decía que Fanny Bolton era su adversaria, algo
que ya sabían algunos de sus colaboradores a quienes Bolton aseguraba
escribir lo que Elena firmaba como propio. Webster, Cleora. Fanny Bolton.
May 1967. D.F. 445

2
Ibid. Sara Mc Enterfer sentía que tan solo era un canal por el cual la luz del
cielo fluía hacia la gente, y esto mantenía su vida fresca y verde como una
planta bien regada. Por el contrario, Fanny Bolton, quien fuera asistente
editorial de Elena de White, no concordaba con algunos usos literarios de
Elena de White, y reconoce que las razones de su discrepancia eran su
distorsionada visión de la verdad respecto de la sagrada obra en la que
colaboraba. Ella consideraba que White debía dar crédito a cada fuente que
citaba y a cada asistente que la ayudaba. Ella anhelaba el crédito que recibía
Elena por una obra para la cual trabajaba tanta gente. Declara que la
inspiración profética supera por mucho la obra de un autor humano, y por
eso reconoce que a Elena de White no se la puede juzgar por los criterios que
se aplican a la literatura secular. Reconoce que su falta de discernimiento
espiritual la inhabilitaron para la tarea. Bolton, Fanny. A Confession
Concerning The Testimony of Jesus Christ. D.F. 445

229
LA PALABRA PERMANECE

Pese a todo, aunque parezca indiscutible la necesidad de


ayuda humana que posee el profeta, esta necesidad suscitó dudas
en algunas personas1, quienes suponían que el profeta debía ser
capaz de hacerlo todo, y no debería necesitar ayuda de nadie en
su misión. Pero adentrarse en el corazón del staff editorial de
Elena de White permite ver desarrollos similares a los de los
profetas y escribas del pasado, y entender mejor la dinámica del
don profético.
William C. White Colaborando Con Elena De White
Al morir Jaime White, Dios alentó a Elena diciéndole
que capacitaría a su hijo para sostenerla en su ministerio. De
hecho, con el tiempo William llegó a ser su principal consejero,
editor, vocero e intérprete de sus escritos. Algunos no
comprendieron este vínculo entre la profeta y su hijo, y acusaron
a Elena de ser influenciada por William. Por cierto, como se ha
visto, Baruc era acusado de lo mismo que W. White. Sin
embargo de no haber contado con la valiosa ayuda de su hijo es
muy probable que el ministerio de Elena se hubiera acortado
mucho2.

1
La credibilidad del ministerio profético de Elena de White ha sido discutida
desde sus inicios, y no debe conmovernos. Lake, Judd, Ellen White Under
Fire. (Nampa, Idaho: Pacific Press Publishing Association, 2010), p. 41

2
Moon, Jerry. W. C. White and Ellen G. White: The Relationship Between
the Prophet and Her Son. (Berrien Springs, Michigan: Andrews University
Press: 1993). pp. 439-450. Sobre las acusaciones a Elena de White de ser
influenciada por William ver p. xv.

230
LA PALABRA PERMANECE

Desde 1881 William White comenzó a ser el


coordinador de los asistentes editoriales para que su madre,
cuando estuviera de viaje o escribiendo, no debiera lidiar con
detalles de este tipo. Luego ella leería y aprobaría todo antes de
su publicación. Marian Davis y otros colaboradores podían
realizar cambios menores, W. White contestaba inquietudes
mayores, y Elena de White tomaba las decisiones finales después
que la parte de estos dos niveles de tarea ya estaba realizada1.
Pero, más allá de la valiosa supervisión de cargo de W. C.
White, el trabajo literario detallado era hecho por un staff de
casi veinte asistentes que trabajaron a lo largo de los años2. A
manera de ejemplo, nos enfocaremos en la tarea de la más
destacada de sus ayudantes, Marian Davis.
Marian Davis, la más destacada asistente editorial de Elena de
White
A través de la dirección del Espíritu Santo y los esfuerzos
editoriales de Marian Davis, Elena de White pudo cumplir su
gran anhelo de contar la historia del amor de Jesús3.
Acerca de la asistencia de Marian Davis en la preparación de
libros, Elena de White declara que Davis encuadernaba los
artículos de los periódicos denominacionales, y tenía copias de

1
Ibid, p. 110.
2
Trabajaron 19 asistentes junto a ella. 95. Ella recibió instrucción acerca de
quienes eran confiables y quienes no lo eran. Olson, Robert W. “101
Preguntas acerca del Santuario y Elena de White”. (Buenos Aires: Asociación
Casa Editora Sudamericana, 1982). p. 96

3
Anderson King, Marcella y Morgan, Kevin, L. More Than Words: A Study
of Inspiration and Ellen White Use of Sources in The Desire of Ages,
(Berrien Springs, Michigan: Honor Him Publishers, 2009), p. 165
231
LA PALABRA PERMANECE

las cartas que Elena escribía. Cuando Davis estaba preparando


un capítulo para un libro, si recordaba algún material ya escrito
que reforzara las ideas lo añadía. Elena reconocía mucho la
habilidad de Davis para acomodar el material ya escrito1. Una
vez que ella reunía cada jota y tilde, si le quedaban huecos en el
material, Elena completaba escribiendo lo que faltase2. Algunas
de las sugerencias de Marian Davis, por ejemplo, eran aceptadas,
pero otras no. Elena de White solamente decidía sobre que
tópicos escribir para llenar los huecos que iban quedando al
armar la compilación de materiales3.
Era notable y proverbial la reverencia con la que Marian
Davis trataba el material. Elena de White comenta que Davis se
resistía a asumir minúsculas responsabilidades sin la expresa
autorización de ella o William4, pese a que Elena ya le había
indicado a Davis que resolviera los asuntos menores por sí
misma sin consultarles todo. Hasta llegaba al punto de
fastidiarlos por consultar cada pequeño cambio de palabra que
debía hacer. Elena consideraba innecesario que se le consultase
cada minucia siendo que de todas maneras leería todo antes de
la publicación5.
Marian Davis asistió a Elena de White por 25 años, hasta
su fallecimiento en 1904. Poco antes de su muerte, evocando su
fiel ministerio Elena de White declaró que Marian era “fiel y

1
Douglass, p. 116
2
Ibid p. 117.
3
Olson, Robert W. How The Desire of Ages Was Written. May 23 1979.
D.F. 393, p. 4

4
Moon, p. 113
5
Ibid p. 114
232
LA PALABRA PERMANECE

sincera en su trabajo como la brújula al polo. Ella está


muriendo, y es por devoción al trabajo”1.
Elena de White, secundada por su hijo William y el
sólido staff editorial que organizó, logró ser aliviada, preservada,
y así multiplicó la producción de literatura profética, que
extendió su legado hasta la actualidad. A continuación
destacaremos algunas decisiones editoriales que arrojan más luz
a la manera como ella entendía y desarrollaba el don profético.

Decisiones Editoriales de Elena de White


Cuando su equipo editorial se halló especialmente
ocupado en la preparación de libros ella proveyó a las casas
publicadoras de sus manuscritos para que fueran editados y
publicados sin su supervisión final. Con esto demostraba la
confianza que tenía en el uso sabio de los materiales que
producía. Se autorizó a los editores a quitar las alusiones
personales y según lo que juzgasen publicar lo que mejor
atendiese a la causa de Dios2.
Además aceptó la idea de Eduardo Forga, concuñado de
su hijo William, quien sugirió agregar en “El Gran Conflicto”
un capítulo sobre “El despertar en España” de manera que el
libro tocara más de cerca al público hispano. El capítulo fue

1
Olson p. 112. Arthur L. White a L. E. Froom, Febr. 4 1957. Q&A 43-C-1
Elena de White agradecía mucho la ayuda que le prestaban sus asistentes.

2
Moon, p. 118.
233
LA PALABRA PERMANECE

escrito por los asistentes literarios C. Crisler y H. Hall, con la


aprobación de la autora1.
Esto revela que Elena de White estaba abierta a las
sugerencias, y las aceptaba si contribuían a dar mayor claridad y
elocuencia al mensaje que ella debía presentar. Era conciente
tanto de sus limitaciones académicas como de las majestuosas
verdades a ser comunicadas en el mejor lenguaje humano
posible, por lo cual procuró la ayuda de asistentes editoriales.
No quería empequeñecer el plan de salvación por usar palabras
inadecuadas. Deseaba que los rayos de luz del cielo brillaran
sobre los demás tan nítidamente como sobre ella. Se
consideraba una pobre escritora como para comunicar los
grandes y profundos misterios de Dios que se le revelaban.
Siendo que Dios no le dictaba lo que debía expresar, ella debía
luchar por encontrar las mejores palabras a fin de comunicar lo
que se le mostraba2.
Además, al recibir nuevas visiones, se añadían detalles a
las anteriores, que requerían reescribir textos ya publicados para
adicionarles nuevo material3.
Sin embargo, más allá de la confianza y apertura que
manifestaba Elena de White, era celosa en marcas bien los
límites de la ayuda que solicitaba.

1
Pereyra, Elbio. Eduardo Francisco Forga. (Buenos Aires: Asociación Casa
Editora Sudamericana, 2004), p. 87,91.
2
White, Arthur L. The Work of Literary Assistants.
3
Ibid, Work of Editors. May 9 1935. DF 43-C-1

234
LA PALABRA PERMANECE

Límites a la Tarea de los Asistentes Editoriales


Hay abundantes testimonios en la correspondencia de
Elena de White acerca de que sus asistentes trabajaban sobre lo
que ella escribía, pero no escribían para ella1.
Los asistentes literarios tenían prohibido2:
1. Agregar pensamientos personales
2. Llenar huecos entre párrafos
3. Escribir un testimonio en base a una instrucción oral
Si sus escritos hubieran sido manipulados de más por sus
asistentes, se hallarían muchas variaciones entre los diferentes
libros, pero no son tales3.
Su desarrollo literario no puede ser atribuido a sus asistentes
sino al estudio diligente con el que se proponía expresar cada

1
Fagal, William. “101 Questions”. (Nampa, Idaho: Pacific Press Publishing
Association, 2010), p. 34

2
White, Arthur L. The Work of Literary Assistants. A Fanny Bolton,
una asistente que consideraba sus propias habilidades como desaprovechadas
al hacer la mera obra de correctora gramatical, Elena de White le argumentó
que ella podía editar hasta la misma Biblia y lograr que exprese sus ideas
personales, pero el resultado, aunque fuera agradable para ella, sería
desaprobado por Dios. Ver Nichol, p. 480

3
White, Arthur L. Work of Editors. May 9 1935. DF 43-C-1

Si el pasaje no era del todo comprendido, el asistente debía preguntar por


sentido completo. Se hacía la menor cantidad de retoques posibles, para
preservar el estilo de la autora.

235
LA PALABRA PERMANECE

vez mejor las verdades que se le confiaban. Su ávida lectura de


obras religiosas la ayudó a expandir su vocabulario.
Si sus ideas hubieran procedido de otros no hubiera logrado
mantener enormes audiencias atentas durante una larga
disertación presentada sin la ayuda de notas1.
Hay muchas maneras de expresar el mismo pensamiento, y
Elena de White luchaba por encontrar la mejor de todas. No se
violenta la verdad al expresarla de diferentes maneras. Ni
siquiera Jesús citó a los profetas palabra por palabra2.
Por otra parte, nadie critica a los traductores de la Biblia
por hacerlo de una manera directa y clara, aunque el original sea
confuso en algunas ocasiones. Tampoco se puede criticar la tarea
de los asistentes literarios por hacer algo similar3. En verdad, no
hay pulido que convierta a un guijarro en una piedra preciosa.
El pulido solo evidencia la real sustancia de algo. Esa fue la obra
de los asistentes literarios de Elena de White4.
Conclusión
El don de profecía, ayer y hoy, ha sido un regalo notable
de Dios a la iglesia, y el Señor estableció que se colaborara en
todo lo posible con el ser humano frágil y limitado elegido como
mensajero del cielo. Más allá de que algunos vieran en la ayuda

1
White, Arthur L. Beauty of Language. Oct 3 1956. DF 43-E-6, Nichol, p.
474.

2
White, Arthur L. Work of Editors.

3
Nichol 471.
4
Ibid. p. 486
236
LA PALABRA PERMANECE

prestada al profeta una señal de alarma, o un motivo para la


duda, la asistencia al profeta revela que Dios condesciende con
la debilidad de sus portavoces, les envía personas capaces y
consagradas para asistirle, y les advierte cuando alguno no
califica para esta delicada tarea.
Así como lo fue Baruc en su momento, la Iglesia
Adventista del Séptimo Día ha sido comisionada por Dios para
testificar, preservar, custodiar y difundir la palabra profética en
este tiempo. Si es fiel a su cometido, cobra aliento en las
promesas anunciadas, y escucha las amonestaciones y
exhortaciones que se le envían, podrá participar de la misma
recompensa que Baruc (Jeremías 45:5).

237
LA PALABRA PERMANECE

TÍTULOS DE LIBROS DESCUBRA EDICIONES


1. Abraza La Misión
2. Hazañas Del Espíritu Santo
3. Corte Con El Cigarrillo
4. Dios En La Realidad Humana
5. Maravillosa Salvación
6. Así Dice El Señor: El Don de Profecía en las Escrituras
7. Adventismo En Debate
8. Dilemas Eticos Contemporáneos
9. Más Sublime Que Los Cielos: Estudios Exegéticos y
Teológicos Sobre la Carta a los Hebreos
10. Teología Hoy: Antología de Materiales, Investigaciones y
Monografías Sobre Problemas Teológicos Candentes
11. Fe Viviente: Comentario Bosquejado de Romanos
12. Descubra Romanos
13. Descubra Jeremías
14. Este Es El Camino: Comentario Bosquejado de Jeremías
15. Profeta Del Evangelio: Comentario Bosquejado de Isaías
16. El Precio De La Profecía: Conflictos Pasados y Presentes en
Relación al Historicismo
17. Asalto A La Fortaleza: La Dinámica Evangelizadora
Adventista a Inicios de los 60
18. Para Que El Mundo Conozca: Avances Adventistas en 1970
19. Cruzada A Mitad De Siglo: El Desarrollo del Adventismo
Sudamericano a Inicios de los Añ 50
20. Adventismo NN: El Impacto de las Nuevas Tendencias de
Interpretación Profética en la IASD
21. Reunir O Desparramar: Ministerios de Apoyo y Ministerios
Independientes en la IASD
22. La Mies Es Mucha: Conceptos Inspirados Para Ganar Más
Almas

238
LA PALABRA PERMANECE

23. La Soga Y La Plomada: Comentario Bosquejado de Oseas y


Amós
24. Fondos Para Servir: El Arte de Pedir Para Dar, y las
Posibilidades de la Recolección Adventista
25. Gente De La Palabra: Luchas, Victorias y Milagros de la
Evangelización Pública Adventista
26. Portavoces Del Mensaje: Hombres Decisivos en el
Evangelismo Público Adventista
27. Mensajeros De Valor: El Intrépido Colportaje Adventista de
Inicios de los 60
28. Noventa Días de Poder: El Apogeo del Evangelismo Público
Adventista
29. Todo Un Mundo por Ganar: El Perfil del Ministerio
Adventista en los Inicios de la Obra en Sudamérica
30. Pagados y Contados: Comentario Bosquejado del Libro de
los Números
31. El Mesías en Acción: Comentario Bosquejado del Evangelio
de Marcos 1:1 a 4:29
32. Construyendo el Reino: Comentario Bosquejado del
Evangelio de Marcos 4:30 a 9:41
33. El Hombre A Quien Dios No Quiso Ayudar: Comentario
Bosquejado de Marcos 9:42 a 16:20
34. Encrucijadas en la Biblia: Pasajes Bíblicos Complejos
Enfocados Por Diferentes Métodos Hermenéuticos
Contemporáneos
35. La Palabra Permanece: Revelación, Inspiración y Doctrina
de la Escritura
36. Con Dios a la Conquista: Comentario Bosquejado del libro
de Josué

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