Вы находитесь на странице: 1из 22

MATERIAL TEORICO

INTRODUCCIÓN A LA ORATORIA
(Practica para la Comunicación Efectiva)

Teoría:

¿Qué se entiende por oratoria?

• Para Platón (Filósofo griego): “Ganarse la voluntad humana a través de la palabra”

• Para Aristóteles (Filósofo griego): “La capacidad de, llegado del caso, elegir según las
circunstancias el método más adecuado con el fin de convencer al contrario”

Este arte de expresarse con propiedad, de deleitar, persuadir, conmover y convencer con las
palabras, es una de las formas de comunicación más utilizadas en procesos de enseñanza-
aprendizaje.
Tiene íntima relación con la retórica. Esta involucra también al lenguaje escrito y enfatiza la acción
de cuidar la belleza de la expresión.
Se debe tener nociones de oratoria que ayuden a motivar, persuadir y deleitar al participante,
guiándolo a través de un proceso de aprendizaje sencillo, entretenido, productivo y bien enfocado.
Para lograrlo tendrá en cuenta varios detalles.

El contacto visual, que identifica claramente a los destinatarios del mensaje y les expresa la
importancia que se les reconoce y el respeto que merecen. Permite a la vez, percibir señales que
dan cuenta del interés o de dudas, interrogantes, entusiasmo, cansancio u otras. La mirada
atenderá por igual a todos los que participan en la presentación.

Es innegable que el intercambio de entendimiento que define la comunicación, puede facilitarse


poniendo el debido cuidado en las formas de expresión verbal y gestual.
Es necesario entonces desarrollar la habilidad de crear imágenes a través de la palabra y del
gesto. Cultivarla a través de la lectura, el estudio, la práctica y el aprovechamiento de cada vivencia
de presentación cara a cara.
También se entiende por oratoria a “la ciencia que se ocupa del arte del discurso” o, más
brevemente, “el arte de hablar”. Esto significa que en términos del lenguaje, la oratoria se ocupa
de la cuestión de cuál es la forma en que un hablante (emisor) tiene que expresar y transmitir su
mensaje para que produzca en el oyente (receptor) el efecto deseado.
• ¿Qué es la elocuencia?
Consiste en el talento de hablar o escribir para deleitar o persuadir. Es lo
que conmueve o impresiona. Es la fuerza de expresión.

• ¿Qué es la retórica?
"Es el arte del bien decir, de embellecer la expresión de los conceptos, de
dar al lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar, persuadir o conmover."
Dicho o frase especialmente usada por el vulgo. También se deben evitar vocablos que tienen
connotaciones desagradables, jocosas o con doble sentido.
Eee... Esteee... Bien... Bueno... Ahora bien... Aaa... Mmm... ¿Sí?...
Las palabras connotan, es decir, contienen cierta cantidad de significados que trascienden al objeto
o circunstancia denotado. Mesa, denota un objeto físico conocido pero puede connotar comida,
familia, trabajo, reunión, negociación
Se la conceptúa como la teoría de la elocuencia. También se denomina retórica al conjunto de
reglas, preceptos y principios referentes al arte de hablar o de escribir de manera elegante.

• ¿Qué entendemos por oratoria?

Es parte de la retórica. Se la considera como el arte de hablar con


elocuencia; de deleitar, persuadir, conmover por medio de la palabra, o arte que enseña las
reglas para llegar a ser buen orador.

También podríamos definir que la oratoria es un arte, una ciencia, una técnica y un instrumento:

a) Es un arte por la aplicación de principios con el propósito de: hacer. Posee un conjunto de
principios para hacer bien una cosa: hablar con persuasión.
b) Es una ciencia de observación, en cuanto tiene como principio sistematizado: conocer.
c) Es una técnica, pues posee un conjunto de procedimientos de un arte o ciencia; y además
porque, con habilidad, procura el uso de esos procedimientos.

La finalidad de la oratoria es: la persuasión. La belleza es un medio, no un fin.


La oratoria es práctica, útil e inmediata.
Persuadir implica: inducir, mover. La persuasión mueve la voluntad. Es decir, que consiste en
mover la voluntad para que se haga lo que el orador quiere.
Los principios de la oratoria moderna son cincos (extraídos de la oratoria ática).
a) Claridad.
b) Brevedad.
c) Concisión.
d) Sencillez.
e) Elegancia.

Ahora bien, previamente a la expresión oral, es necesario el entendimiento del mensaje emitido
por un interlocutor, es decir, saber escuchar a quien esta emitiendo un mensaje:

“Para saber hablar es preciso saber escuchar”


Plutarco (historiador y filósofo griego)

Desarrollamos primero, ya desde el vientre de nuestra madre, lo que comenzamos a desarrollar


es el sentido auditivo, y una vez nacido nos lleva del año y medio a los dos años el poder emitir
palabras. Esto quiere decir que con el paso del tiempo nuestra conducta varía. Y en la sociedad
actual vemos en grupos de conversación, la necesidad de hablar y emitir ideas que de escuchar al
otro.
Para ello es necesario entender que debemos ser un escucha activo.
ESCUCHA ACTIVA
Todos pensamos que escuchar es importante, pero, ¿cuántos de nosotros lo hacemos bien? Me
permito informar que sería raro encontrar uno entre cien altos ejecutivos que fuese, de verdad,
un buen oyente. Mucha gente centra su atención en lo que va a decir después de que termine de
hablar la otra persona. Ni siquiera intentan comprobar lo que creen haber oído, y mucho menos
reconocer el tono o los matices emotivos. Se trata de errores fundamentales a la hora de emplear
esta habilidad básica. Con independencia de los estudios que haya cursado o de su experiencia,
usted debe aprender a escuchar.

Entre las ventajas que proporciona la "Escucha Activa" se pueden señalar: reduce la tensión,
aumenta su poder (al proporcionarle más información sobre el interlocutor), ayuda a
comprender a los demás, se aprende, estimula la cooperación de los demás, aumenta la
confianza del interlocutor, proyecta una imagen de inteligencia y respeto en los demás (¿ha
escuchado la expresión? "!que inteligente es Fulano, cómo atiende cuando uno le habla!").

Saber escuchar es un elemento primordial en el proceso de solución de conflictos, pues permite


obtener información útil de la persona que está hablando, además de hacerle sentir que se le está
respetando, facilita el entendimiento y comprensión entre las partes.

La Retroalimentación es un elemento muy importante a tener en cuenta en la escucha activa.


Nunca se puede estar seguro de que un mensaje fue eficazmente, codificado, transmitido,
descodificado y comprendido, hasta confirmarlo mediante la retroalimentación con la cual el
emisor puede verificar si el mensaje fue interpretado en su sentido original y, el receptor, que su
comprensión es coincidente con lo que se le quiso transmitir.

La Retroalimentación se ejecuta a través de preguntas, juicios y evaluaciones del mensaje emitido


o recibido para confirmar con certeza que lo que se transmitió fue claro y entendido en su
esencia pura o para confirmar que lo que se recibió como mensaje coincide plenamente con la
intención del emisor.

Los seis niveles de la escucha


1.- La Mirada Pérdida
Estoy seguro de que todos han tenido la experiencia de escuchar al que habla y quedar con la
mirada perdida en la distancia. Nos vemos atrapados por nuestros propios pensamientos y,
aunque oigamos el sonido de las palabras que se pronuncian, en realidad no las escuchamos

2.- La Respuesta Automática


Esta es la situación clásica de una persona que vuelve a casa después de una jornada agotadora y
se encuentra con su pareja que ha estado adentro todo el día
. Uno ya ha hablado lo suficiente, y el otro se muere por hablar.
- ¿Has tenido un buen día en la oficina? "Sí" automático
- ¿Has hecho ese pedido? '' Sí" automático.
- ¿Quieres pescado para la cena? '' ''Sí '' automático.
-¿Te Parece bien que nos quedemos en casa esta noche? "Sí" automático.
- ¿Te parece bien que extraiga todo el dinero de nuestra cuenta de ahorros y lo gaste en
ropa? '' "Si'' automático, seguido por la reacción tardía, - - ¿Qué has dicho?''
Este es un nivel de audición que, aunque sabemos que no deberíamos hacerlo, en ocasiones
utilizamos. Puede causarnos Problemas bastante serios.

3.- Repetir las Últimas Palabras


Este es un nivel de audición que por lo general se denomina "escuchar con un oído", mientras
que el otro esta vuelto hacia adentro atento a nuestra propia conversación, nuestro dialogo
interno. El interlocutor nos mira y pregunta aunque tal vez lo exprese con mas sutileza):
¿Que acabo de decir?'' Nuestra maravillosa memoria nos permite rescatar las últimas palabras,
con la esperanza de aplacarlo.
¿Recuerda haber hecho esto en la escuela, cuando la maestra no se preocupaba por las sutilezas
y nos espetaba "Tomas, ¿estas escuchando?'' "Si" era la respuesta inevitable. - "¿Que acabo de
decir, entonces?'' Con suerte, la grabadora en nuestra mente era capaz de rebobinar rápidamente
y repetir las ultimas palabras para salvarnos del problema.

4.- Preguntas Posibles de Responder


A este nivel comenzamos a escuchar realmente. Si somos capaces de responder preguntas sobre
lo que se ha dicho, entonces no solo hemos estado escuchando sino que también hemos tenido
pensamientos sobre la infamación escuchada Si usted participa en actividades empresarias o
sociales donde necesita asegurarse de que la gente ha entendido claramente lo que ha dicho
formularles preguntas sobre el contenido es el medio ideal para verificar su comprensión.
Naturalmente a menos que su papel sea el de un dictador, no utilizara el estilo "¿Qué acabo de
decir, entonces? Tal vez le resulten útiles algunos de los siguientes ejemplos:

1. "Roberto, para estar seguro de haberme explicado con claridad, ¿querrías decirme
como consideras que se ha visto afectado tu trabajo por este nuevo? ordenador?
2. "Susana, ¿cual crees que será el efecto de estas ideas sobre tu equipo?''
3. Federico, ¿cual es tu interpretación de esta' situación?

Estas preguntas no están pensadas para atrapar a la gente. Simplemente procuran verificar
que han escuchado lo que se ha dicho y que lo han comprendido.

5.- Poder Decírselo a Otro


Esto tiene una ligera diferencia con el nivel "Preguntas posibles de responder, ya que el que
habla no estará presente para contribuir cuando el oyente explique la información a una tercera
persona. Si el que escucha confía en que será capaz de trasmitir la información a algún otro, debe
haber estado escuchando de manera lo bastante activa y atenta como para repetir lo que se ha
dicho.
Para verificar esto usted puede formular preguntas como las Siguientes:

• "Cesar, ¿seria capaz de Contarles esto Juan y a María?

• "Carlos necesita conocer esta información. |¿Estarías en condiciones de transmitírselas,


Cesar? ''

• ¿Podrías hablarle a tu hermana sobre los arreglos para el viaje, Cesar?"

Al observar el lenguaje corporal de Cesar y escuchar lo que responde a sus preguntas, usted
sabrá si ha comprendido lo suficiente de la información como para estar en condiciones de
repetirla. Mas adelante examinaremos varios gestos del lenguaje corporal, e ideas que lo
ayudaran con este nivel de audición.

6.- Enseñar a Otra Persona


Este es el nivel en el que alguien no solo ha comprendido la información que usted le ha
brindado, no solo ha pensado con tanta atención que es capaz de enseñar la información a otra
persona, sin que usted este presente. En otras palabras, podré responder preguntas de los demás
sobre la información que usted ha brindado.
Cuando recibimos información, si podemos pensar en nosotros mismos como maestros en lugar
alumnos, escucharemos en forma activa. Por ejemplo, al leer lo que se ha escrito en este libro,
imagínese que es un docente que realiza una investigación para estar en condiciones de
enseñarlo a otras Personas.

Por que la gente no escucha

Nivel de interés
Puede ser que al oyente le resulte aburrido el tema tratado. No tiene ningún interés en la
conversación y simplemente se desconecte.

Distracciones
El oyente podría verse igualmente distraído por gran cantidad de estímulos externos, desde
alguien que pasa caminando, hasta un teléfono que suena, o la temperatura del lugar. En casa
puede ser la televisión. Estoy Seguro todos los padres han tenido la experiencia de ver a sus
hijos tan concentrados en sus programas favoritos, que simplemente no escuchan a mama o a
papá Preguntando que quieren con la leche, ya ni hablemos de sí han hecho su tarea. Durante
un viaje en coche la distracción puede ser la radio, el ruido del trafico o ese patrullero con la
sirena encendida.

Charla interna
Tal vez una de las razones más comunes para no escuchar es la charla interne o lo que suele
denominarse dialogo consigo mismo. Estoy seguro de que usted conoce esta sensación. Esta
escuchando a alguien que habla a unas 200 palabras por minute. Su cerebro es capaz de
arreglárselas con un discurso mucho mas rápido que ese, por lo que empieza a pensar en Otras
cosas. "¿cerré el gas antes de salir para el trabajo? '' "¿Dónde ire de vacaciones este año? '' "¿Que
haré esta noche? '' Tanta charla interne, tanto dialogo consigo mismo, que mientras oye al que
habla no registra la información como debiera.

Transmisión
La calidad de nuestra audición se ve fuertemente afectada por la forma en que se transmita el
mensaje, ya sea a través del uso inapropiado del lenguaje -tal vez demasiado complejo, atrevido o
simple o de la velocidad al hablar: puede ser demasiado lento para nuestro cerebro o quizás
demasiado rápido.
Es posible que la persona hable en un tono monótono, y que nuestro cerebro simplemente sé
duerna. Y un error muy común entre los disertantes es hablar demasiado sin mantener
interacción con los oyentes. ¿Alguna vez ha escuchado un discurse semejante?
Lenguaje corporal
Otro problema importante puede ser un desajuste del el lenguaje corporal. El orador dice una
cosa y su cuerpo dice algo muy deferente. La expresión facial se contradice con las palabras, y los
movimientos parecen fuera de lugar.
La persona parece incomoda o tal vez incluso mentirosa.

Contacto Visual
Un mal contacto visual por parte del orador puede constituir up problema. Analizaremos los
movimientos oculares en el capitulo 1 de este libro.
Esperar para hablar ¿Podría ser que alguien haya dejado de escuchar simplemente porque
espera para hablar? Estoy seguro de que usted ha estado en esta situación. Una noche ha salido
con sus amigos a cenar o a beber una copa y alguien del grupo cuenta una broma Lo que suele
ocurrir es que el relato dispara otro chiste en su mente, y mientras el que habla termina su
historia usted apenas lo escucha, ya que en realidad espera su turno para hablar. ¿No es verdad
eso? Es la razón por la que a la mañana siguiente no podemos recordar los chistes excelentes
que oímos la noche anterior. En una situación empresaria, solemos tener conversaciones
simulares con las mismas personas y sabemos que se hablara. Conocemos de antemano las
respuestas que recibiremos a nuestras preguntas. Es posible que usted espere para hablar antes
de que los otros hayan terminado de hacerlo.

Hábitos
Algunos tienen el hábito de no escuchar. Tal vez crecieron con padres que no lo hacían o creen
haber escuchado antes lo que usted tiene para decir.

Defensa
Finalmente el no escuchar puede ser un mecanismo de defensa creado para bloquear el mensaje.
Alguien que ocupa un rol directivo puede tener que criticar a un miembro del personal. A esa
persona no le agrada la critica y simplemente no escucha para bloquear el ingreso de un mensaje
desagradable.

Las etapas de la escucha activa


1.- La Proporción Correcta
Pensémoslo de este modo: tenemos dos oídos y una boca; vamos a utilizarlos en esa proporción.
Es probable que usted conozca los relojes de ajedrez. Tienen dos caras de modo que ambos
jugadores puedan saber el tiempo utilizado en cada movida. Si usáramos ese reloj para calcular
cuanto tiempo habla cada persona en una conversación, estoy seguro de que brindaríamos más
tiempo a los demás.
2.- Mantenga el contacto visual
Siempre conviene mantener el contacto visual mientras escuchamos, de modo que los demos
sepan que les estamos prestando atención. Estoy seguro de que habrá escuchado a algún padre
o madre diciendo a un niño: "¡Quieres MIRARME cuando te hablo!'' Esto es porque nos gusta
ver los ojos de la otra persona, de modo de evaluar la reacción que provocan nuestras palabras.
Esto no significa que debamos clavar la mirada en el interlocutor, sino simplemente mantener
un contacto visual regular.
3.- Tome notas
La memoria es una de nuestras características más notable, aunque no siempre contacto con el
recuerdo que queremos en el momento en que lo deseamos. Tomar notas puede constituir un
excelente ''ayuda memoria''. En algunas situaciones es conveniente pedir permiso antes de
hacerlo. Raras veces se lo negaran.

4.- No termine las oraciones de otros


Cuando estamos entusiasmados con las ideas que se discuten o nos sentimos muy ansiosos por
hablar, es fácil que adquiramos el habito de terminar las oraciones de otros. Esto resulta muy
frustrante para la gente, ¡y con frecuencia nos equivocamos!

5.- No saque conclusiones apresuradas


Usted reconocerá esta situación. Mantiene conversaciones parecidas con personas similares
durante el transcurso del día. Es fácil adquirir el habito de sacar conclusiones apresuradas sobre
el rumbo de las oraciones. Otra vez podemos equivocarnos. ¡Evitemos hacerlo!

6. Evite juzgar
Todos tenemos diferentes maneras de hablar: distintos acentos, frases habituales o velocidades.
Es fácil dejarse atrapar por estos aspectos y perderse el contenido. Una de las críticas al sistema
jurídico es que, algunas veces, parece que los miembros del jurado deciden la
inocencia o culpabilidad del acusado en unos pocos segundos y luego, al escuchar la evidencia
presentada, solo prestan atención a las partes que confirman que su primera intuición fue
correcta. Podemos entender como ocurre esto. A todos nos gusta pensar que somos expertos en
juicios al instante, a pesar de que la experiencia nos haya demostrado que muchas veces
cometemos errores en esta área.
Independientemente de los antecedentes, la cultura o el país de origen, todos tenemos
estereotipos para fiestas razas. Los ingleses suelen ser considerable fríos, caracterizados por una
expresión algo rígida; algunos creen que los irlandeses son poco inteligentes, que los escoceses
son miserables y que los galeses son xenófobos.

7. Formula preguntas
Me refiero a preguntar cuando uno no entiende. Todos hemos pecado de "Si, entiendo'' cuando
nada hubiese estado más lejos de la verdad. Aunque siempre nos descubren mas tarde, ¿verdad?
Tengamos la sensatez de decir que no entendemos lo que otra persona dice. He descubierto que
esto siempre paga sus dividendos.

Muchas veces, si usted espera antes de responder, la gente continuara hablando y le brindara mas
información que puede resultarle útil o interesante. Se dice que el arte que puede resultar de la
conversación radica en estar interesado, no en ser interesante.

Eso es escuchar en forma activa.


TRABAJO TEORICO Y PRÁCTICO

Reglas de puntuación - Tonos

Existen varios procedimientos o formas de presentar un tema: discurso leído, discurso de


memoria, discurso con ayuda memoria (teniendo el texto completo, un esquema o utilizando
notas) y nada escrito a la vista.
Muchos coinciden, en principio, que no hay que leer un discurso si se quiere lograr una
mejor comunicación. Se cree que la lectura hace al discurso monótono y aburrido. La lectura de
un texto quita a las palabras muchas de su fuerza vital. máxime si el conferenciante lee como si
no entendiese o sin relacionarse con lo que lee.
Sin embargo, en algunos casos la lectura del discurso puede ser necesaria. Sobre todo
cuando se trata de personas que cumplen responsabilidades públicas, en determinadas
circunstancias, deben sopesar las ideas y las palabras, decirlas con precisión y justeza.
Para eso es necesario la armonización de la lectura de un texto. Esto se logra con la
utilización de la regla de puntuación.

LENTO COMO UNA TORTUGA,


ARTICULADO COMO UN GIMNASTA,
CON PAUSAS Y CON SILENCIOS,
CON TONOS, CON MUCHA MUSICA,
SEGURO, SEGURO, SEGURO,
LENTO, LENTO, LENTO...

La coma (,) se debe interpretar con una pausa y dar al texto una sensación de
continuidad.
El punto y coma (;) con una pausa mayor y también dar la sensación de continuidad en
la lectura.
El punto seguido (.) cierra una frase, por lo tanto se interpreta con un tono mas abajo y
una pausa, para comenzar con el siguiente párrafo.
El punto aparte (.) no solo cierra una frase sino un párrafo, se debe realizar una pausa
mayor y cuando se comienza con el párrafo siguiente se debe hacerlo con otro tono.
Cuando en un texto se encuentran puntos suspensivos (...) y el párrafo siguiente comienza
con mayúscula, debe interpretarse como un punto seguido. Y si es con minúscula, la
interpretación debe ser la de una coma.

Así se comenzara con la interpretación de un texto. A estas reglas se le debe acompañar


el manejo de un buen ritmo (lectura normal), una variedad de velocidad en las lecturas de
algunas frases, y los cambios de tonos que pueden identificarse como: agudo, medio y grave.
RESCATES

PROXIMIDAD

Ritmo
Velocidad
Tono...

1.- Estar cerca, aproximarse,


acercarse, estrecharse y abrazarse,
rozarse, bordearse y confundirse
y ceñirse y apretarse,
apiñarse, agavillarse,
allegarse, adjuntarse e incluirse,
hacinarse, apropincuarse y convivirse.

2.- Unámonos, unifiquémonos,


añadámonos, sumémonos, adicionémonos,
reunámonos, liguémonos, recopilémonos,
conciliémonos y aglutinémonos,
aliémonos, amalgamémonos, y
enrosquémonos, embebámonos y barajémonos
y entrelacémonos y entremezclémonos
y entretejámonos.

3.- Compañera, acompañante,


consecuente, inseparable, connivente,
confusa, aproximada, convergente,
yuxtapuesta y adyacente,
fronteriza e inherente,
inconclusa, incluida y subsiguiente:
fíjate cuánto podría hacer la gente
si el diccionario fuera menos imponente.

Jorge de la Vega
BASE LÓGICA

(Palabras con carga propia)

El amor sabrá...

abrir la mente superar dificultades


levantar el ánimo resolver conflictos
apuntalar la autoestima otorgar poder
ablandar el corazón curar enfermedades
despertar el alma poner fin a la desesperación
renovar la esperanza echar abajo murallas
arrojar la luz desenredar problemas
revelar la verdad redimir errores
develar el significado crear cooperación
agregar seguridad armonizar voces
ofrecer consuelo borrar el odio
liberar la risa descubrir la satisfacción
fomentar el entusiasmo brindar confianza
suscitar misericordia hallar alegría
equilibrar acciones hacer la paz
entegrar partes unir a todos
zanjar diferencias los seres

El amor nos hace volar.


WE ARE THE CHAMPIONS
D. Langeneker

LENTO COMO UNA TORTUGA,


ARTICULADO COMO UN GIMNASTA,
CON PAUSAS Y CON SILENCIOS,
CON TONOS, CON MUCHA MÚSICA,
SEGURO, SEGURO, SEGURO,
LENTO, LENTO, LENTO...

FRIÓ COMO EL HIELO LOS NERVIOS,


CALIENTE COMO LA LAVA EL ESPÍRITU,
SEGURA COMO LA MUERTE TU LECTURA...

VA A DURAR SOLO LO QUE TRES PITADAS


DE TU CIGARRILLO,
QUE NO SE TE VAYA DE LAS MANOS COMO SU HUMO,
QUE DOS MINUTOS NO SON NADA,
PERO EN ESE MOMENTO ES TODO,
Y POR ESO, VAS A PONER TODO,
Y LO VAS HACER BIEN, MUY BIEN, RE BIEN...

LENTO, LENTO, LENTO,


BIEN, MUY BIEN, RE BIEN...
RELATO

Fragmento de “EL ROJO” de Jack London

.............................................................................................................................................

¡Allí estaba! ¡Aquel sonido! Mientras lo medía con el reloj, Basset lo comparaba a la
trompeta de un arcángel. Los muros de las ciudades, se dijo, se desplomarían con facilidad ante
un estruendo tan fuerte y opresor. Por milésima vez quiso, en vano analizar la calidad y el tono
de aquel enorme tañido que lo dominaba todo, hasta los campamentos de las tribus vecinas. La
garganta de la montaña desde la cual partiera, se encendía con el sonido que inundaba la selva, el
cielo e, incluso, el aire. Con la libertad de imaginación de los enfermos, a Basset le parecía el
grito poderoso de algún titán, superviviente de antiguos mundos, vejado de ira o de dolor. Se iba
alzando mucho más arriba, penetrante y dominador, con tal volumen, que semejaba hablar tan
sólo para unos oídos que procediesen de más allá del sistema solar. Se advertía asimismo, la
protesta de que no hubiese oídos capaces de comprenderlo.
Eso le dictaba la imaginación a aquel hombre enfermo. Pero, pese a todo, intentaba
analizar el sonido. Era tan penetrante como el trueno, tan suave como una campana de oro y tan
dulce y fino como cuerdas de plata. No, no era nada de eso, ni tampoco una mezcla de todos.
No existían palabras en el vocabulario o en la experiencia de Basset con las que describirlo
adecuadamente.

............................................................................................................................................................
...........
LA PALABRA...

(Pablo Neruda)

...Todo lo que Ud. Quiera, si señor, pero son las palabras, las que cantan, las que suben bajan...
Me prosterno ante ellas... Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito... Amo tanto
las palabras...
Las inesperadas... Las que glotonamente, se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen...
Vocablos amados... Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma
hilo, metal, rocío... Persigo las palabras... Son tan hermosas, que las quiero poner todas, en mi
poema... Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me
preparo frente al plato, la siento cristalinas, como algas, como ágatas, como aceitunas... Y
entonces, las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las
liberto... Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como
carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola... Todo está en la palabra... Una idea entera,
se cambia, porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra, se sentó como una reinita,
adentro de una frase, que no la esperaba y que le obedeció...

Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo, lo que se les fue agregando,
de tanto rodar por el río, de tanto, transmigrar de patria, de tanto ser raíces... Son antiquísimas y
recientísimas...
Viven en el féretro escondido y en la flor, apenas comenzada... ¡Que buen idioma el mío! Qué
buena lengua, heredamos de los conquistadores torvos... Estos andaban a zancadas, por las
tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos,
tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz, que nunca más, se ha visto, en el
mundo... Todos se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales, a las que ellos,
traían, en sus grandes bolsas... Por donde pasaban, quedaba arrasada a la tierra... Pero a los
bárbaros, se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como
piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí, resplandecientes... el idioma. Salimos
perdiendo... Salimos ganando... Se llevaron el oro, y nos dejaron el oro... Se lo llevaron todo, y
nos dejaron el oro... Se lo llevaron todo, y nos dejaron todo... ¡¡Nos dejaron las palabras!!!
CUANDO TE BESO

Cuando te beso,
todo un océano me corre por las venas,
nacen flores en mi cuerpo cual jardín,
y me abonas y me podas; soy feliz
y sobre mi propia lengua se desviste un ruiseñor,
y entre sus alitas nos amamos sin pudor.
Cuando me besas,
un premio nóbel le regalas a mi boca.

Cuando te beso,
te abres y cierras como ala de mariposa,
y bautiza mi saliva tu ilusión,
y me muerdes hasta el fondo, la razón,
y un gemido se desnuda y sale de tu voz,
le sigo los pasos y me dobla el corazón.
Cuando me besas,
se prenden todas las estrellas en la aurora.

Y sobre mi lengua se desviste un ruiseñor,


y entre sus alitas nos amamos sin pudor.
Cuando me besas,
un premio nóbel le regalas a mi boca.
Cuando te beso,
tiembla la luna sobre el río y se reboza.

Juan Luis Guerra


LA BUENA DIETA
(Cristina Wargon)

Dicen que el hombre feliz no tenía camisa. Es probable que en realidad todas las
camisas le quedaran chicas, no le cerraran, le marcaran la panza.
Es decir. En el pasado no muy lejano no estaba mal ser gordo. Hasta era sinónimo de
salud, de bienestar económico, de consenso social. La frase “a vos no te va tan mal, gordito” fue,
de alguna manera, el símbolo de una época. Nuestras abuelas se preocupaban porque nosotros
(de bebés) fuésemos lo suficientemente rollizos, rosados y rellenos como para darse un banquete
(“¡Mirá ese bebé, está para comérselo!” era la frase). Los cuadros mostraban mujeres entradas en
carnes. Estaba todo bien.
Pero los últimos adelantos de la ciencia (el infarto, el stress, la muerte prematura, la
arteriosclerosis)van contra la gordura. Además, la crisis mundial ha llegado a la industria textil,
por lo que se debe usar cada vez menos tela para hacer el mismo pantalón, y por lo tanto se lo
hace más chico. Un importante número de empresarios descubrió el negocio de los gimnasios, y
tampoco podemos dejarlos que se fundan así nomás. De modo que, el hombre feliz de estos
tiempos sí tiene camisa, y de talle chico. No tiene un gramo de grasa, es atlético y musculoso, de
articulaciones flexibles y gran capacidad pulmonar. Sus coronarías están libres de ateromas, su
ritmo cardíaco es la envidia de la orquesta tropical más preciada, su vesícula esta libre de
cálculos, cuentas y raíces cuadradas. En fin, es un hombre que ha renunciado al asado, al tinto,
los ñoquis, las empanadas y al lechón, y los científicos dicen que es feliz. Dicen.
Y como acá somos muy científicos, no podemos dejar de lado los últimos conocimientos,
y vamos a intentar hacer de usted un hombre feliz sin pancita ni brazos fofos, ni patas jamonosas.

DIETA
Para empezar, deberá hacer usted una buena dieta. Desde ahora mismo. Deje ese
sanwich que ha estado mordisqueando, ahora mismo, y métase bien en la cabeza lo que no ha de
meterse bien en la panza.

ALIMENTOS PROHIBIDOS
Todos los que a usted le gustan.

ALIMENTOS PERMITIDOS
Todos los que a usted no le gustan, en cantidad moderada.

Podemos asegurarle que si usted sigue fielmente esta dieta en poco tiempo bajará de
peso, y seguramente dejarán de interesarle la hora del almuerzo, la de la cena, las recetas de los
diarios, las noticias económicas, el sexo, la vida.
RELATO:

“LA CALLE Y YO”

La chiquita de ojos tristes y con mucho asombro jugaba sola ¡Sola! Y en lo que le quedó
de vida, así fue siempre su destino. Sola.
Yo la conocí y por años me metí en su vida. Supe que un atardecer de verano, en la
casona de muchas piezas y mucha gente, se subió a una mesa que había en el fondo, para poder
sentarse en la hamaca y columpiarse.
¿Qué le pasó? Despertó muy tarde en la noche, el golpe en la nuca la desmayó. ¿Cuántos
horas pasaron? Nunca lo supo.
El tiempo espió a la muchachita de quien les hablo. Y la pobreza que fue su inseparable,
la acompañó a Montevideo en donde el quehacer diario hizo de ella la mucamita sin sueldo.
A los catorce ya la calle le mostró lo peor. No calesitas. No museos. No circos. No
muñecas. En los recuerdos de ella nada de eso ocupó casilleros.
A los diecinueve años sabía que la “o” era redonda y que la “a” tenía colita. ¡Un
diccionario! Así empezó, ya grande, a saborear libros. A saber. Fue una mujer de éxitos. Fue
popular.
Y tuvo dinero. Y tuvo casa. Y sus joyas. Y pieles. Y auto. Y sobre todo, tuvo su nombre.
Cuando alguien le sugirió publicar un libro de ella, la mujer, esa noche no durmió. Hizo
un recorrido de toda su vida. Se supo alguna vez deseada y querida. Revivió sus viajes por
Europa.
Aprendió a saber que el éxito o el fracaso están en las propias fuerzas y voluntad de uno
mismo.
Toda esta historia me la contó desde su niñez hasta ahora, un ser que se llama Tita
Merello. Porque toda su vida fue un milagro.

A.L.Merello
RELATO:

“MAGOYA ATIENDE SU QUEJA”

Los servicios telefónicos me tienen harto. El sábado 10 de enero último, a las 12 y 30,
Telintar logró sumarse a la lista.
Estaba intentando comunicarme con un celular de Río de Janeiro. Como no lo
conseguía, acudí a una operadora internacional. Marque el triple cero. Una mujer me pidió el
numero al que quería llamar. “No puede ser, le sobra un numero”, se escandalizó. Le conté que
a los celulares en Río se les antepone el 9, y que ya había hablado muchas veces con ese
teléfono.
“Okey -dijo terca-, pero no puede ser”.
A lo mejor fue su tono rencoroso lo que me puso en alerta, pero cuando su voz impersonal dijo:
“Están comunicados, pueden hablar”, me estremecí. En cinco segundos confirmé que no estaba
hablando con la persona que buscaba y que el número no era el que había pedido. Me disculpe
con el carioca desconocido. Colgué, volví a llamar al triple cero y me pasaron con una
supervisora. Le explique que me había dado con un numero equivocado. “A ver, dígame su
numero de teléfono”. Se lo dije. ¿Quiere que le comunique de nuevo con el número que pidió?
“Sí, ¿pero que va a pasar con la llamada anterior...?” “Espere”, escupió. Medio minuto después
regreso con la buena nueva: “esta cortado... quiero decir, fuera del área” Me resigne. “Esta bien,
llamo después. ¿Cómo hacemos con la otra comunicación?”, pregunte, idiota de mí. “Nada – me
dice -, no podemos hacer nada. Lo que esta facturado, yo no lo puedo modificar”. Protesté:
“usted puede confirmar que yo no hable con el numero que pedí”. Ella pontifico: “Bueno, si
usted va a volver a llamar, pregunte por la supervisora 457. Yo no puedo hacer nada por usted y,
además, mire, fueron nada más que tres minutos”. Del otro lado se extendió, como un
charquito, un agüita de silencio. La tipa había colgado.
Los servicios telefónicos me tienen harto. La última ocurrencia de Telefónica consiste en
enviarme facturas atrasadas a ritmo de ametralladora, con lo cual voy todos los meses en
peregrinación al banco. Cuando me envíen la próxima, les voy a explicar que no puedo hacer
nada por ellos. Que la plata para pagar el teléfono de esos meses ya la facture en, digamos,
discos, libros, una almohada de plumas y bandejitas de brotes de soja. Vuelvan en junio.
Pregunten por Cacho. Lo siento.
Después de todo, sólo son 76 pesos.-
ARMADO DE UN DISCURSO:

“Preparar un discurso, significa reunir los pensamientos propios, las ideas propias, las
convicciones propias, las necesidades propias... La verdadera preparación consiste en extraer
algo de nosotros mismos.

DALE CARNEGIE

Para la preparación del discurso, se debe formular algunas cuestiones básicas:

a.-Qué voy a comunicar/b.-a quien /c.-cómo y d.-para que

A.- Mensaje a transmitir: (La Idea Madre) Es necesario tener en cuenta el interés,
necesidades y problemas del público, y lo que se propone el orador en transmitir.
B.- Al público: debe el disertante estar informado sobre la edad, sexo, procedencia,
condición social, situación económica media, profesión u ocupación, religión, costumbres, etc.
C.- Seleccionar los medios y procedimientos: teniendo como principal medio la palabra,
pero pensando también en apoyo audio visual.
D.- los objetivos determinados: Cuales serán los propósitos, (informar, anunciar, sugerir,
motivar, sensibilizar, etc.)

Para el Dr. Victor Hugo Alvarez Chavez (especialista en Derecho del trabajo) existen dos
estilos fundamentales en la preparación de un discurso:

ESTILO ANGLOSAJON. Este estilo es reverente de la ciencia. No distingue entre


ciencia y comunicación. Aquí interviene el humor, las bromas, etc.. -
ESTILO LATINO. Este es muy ceremonioso. No hay chistes, ni bromas. El orador
que practica este estilo distingue el saber puro de la comunicación.

Para la elaboración de un discurso, los expertos aconsejan seguir los siguientes pasos:
- Defínase con precisión la idea madre que desea desarrollar.
El discurso obedece a un plan. Como todo plan debe organizarse. Estos son algunos de los
interrogantes que debemos responder para organizar un discurso:
- ¿Cuál es mi tema? - ¿Qué quiero que haga al respecto este grupo? - ¿Cuándo lo harán?
- ¿Qué ganan haciendo lo que digo, o pierden si no siguen mi consejo?
- Reúna los datos, hechos, acontecimientos, evidencias y argumentos relacionados con el planteo
que entraña esa idea madre.
- Estudie y considere el valor y significado del material y su consistencia como demostración de
lo que se quiere probar o dar a conocer.
- Elija de lo acumulado, lo más apropiado para probar la idea madre y deje lo innecesario.
- Realce las ideas que convenzan así como las razones y evidencias que persuadan.
- Detalle las conclusiones, claras y sintéticamente, de modo que pueda concretar el pensamiento
central de toda exposición.

A) INTRODUCCION

PAUSA

Prepararlos
al
final

B) CUERPO

PAUSA

C) CONCLUSION

Esta es la estructura tripartita del discurso. Esta se adopta en discursos de carácter simple,
generalmente muy breve:
El siguiente gráfico ilustra el orden de cómo deben prepararse las partes de un discurso:
“El secreto de todo arte de expresarse consiste en decir la misma cosas tres veces:
Se dice lo que se va a decir,
Se dice,
Se dice lo que se ha dicho”
Jean Guillot

A) INTRODUCCION: En este caso bastaría para iniciar el discurso un pensamiento célebre, una
anécdota, etc., y/o un pequeño bosquejo de lo que se quiere dar a conocer. Aquí también se
puede aludir a la naturaleza e importancia del discurso.

B) CUERPO:

1.- Exposición: Aquí se brinda los pormenores sobre la exposición que se ha de efectuar para
motivar la atención, que se comienza en sí con las partes principal, se citan sus verdades
fundamentales, argumentaciones que fundamenten lo que se está diciendo. Se desarrolla el asunto
principal con los elementos de juicio y de las pruebas más importantes.

2.- Discusión: De carácter comprobatorio y corroborador de la exposición; se aclaran los


puntos concretamente y se refutan y desvirtúan las ideas opuestas.

3.- Recomendación: Tiene por objeto conseguir resultados prácticos y efectos determinados
(conseguir que se adhieran al pensamiento expuesto por el orador). Aquí se recomiendan las
verdades y enseñanzas que constituyen el fondo del discurso y explicar porqué son encomiables y qué
derivación se obtiene de aceptarlas.

C) CONCLUSION: Esta se debe pronunciar sin rodeos. En el caso de que se opte por resumir o
sintetizar lo expuesto, se debe destacar la esencia de la exposición, dando énfasis al pensamiento
central o idea madre, procurando que la última palabra del discurso sea vibrante o que deje una
agradable sensación en el auditorio, alguna atracción especial. Esto convencerá positivamente al
auditorio.
ANÉCDOTA

He aquí un ejemplo para la práctica.

“La observé y me dio la impresión de una mujer de alrededor de 74 años. Muy bien vestida. Sólida
posición económica por pinta y por modos. Me pide que la lleve a Olivos y enseguida entra a largar
el rollo: que tiene mucha plata, pero que está muy sola, que su familia no la quiere, que la soledad,
que la soledad...”

“En Olivos -sigue Álvarez con su relato- me hace esperar porque me dice que después se vuelve a
Belgrano. Al rato, vuelve, se sienta y me larga: ¨Bueno vamos hasta el final de mi viaje¨. No sospeché
nada en ese momento, pero le aseguro que hubo algo ahí que no me gustó nada. Qué sé yo”.
“Bueno, siguió hablando. Charlamos. Me contó sus problemas, sus angustias. Cuando
llegamos a Cabildo y Lacroze me dice que yo no me podía imaginar lo bien que le había hecho la
charla. Que le había hecho muy bien. Que necesitaba seguir hablando conmigo. Va y me pregunta si
podíamos seguir hablando un rato más en su departamento...”
“Usted se imagina... No sabía qué pensar de la propuesta. Confieso que cuando a uno lo
invitan así enseguida le trabajan en la cabeza todos los ratones. Qué sé yo. Bueno, pero la vi
desesperada, la vi mal y acepté. Subimos. Tomamos café. Y hablamos una hora. Que la vida. Que la
familia. Que la soledad...”
“Entonces, antes de que me fuera me pagó como el triple de lo que costaba ese viaje, con
espera y todo. Y me confesó: ¨El viaje a Olivos -me dijo- fue para arreglar unos asuntos y después iba
a abandonar este mundo¨. Ahí me di cuenta de lo que había presentido cuando me había dicho
¨Vamos hasta el final de mi viaje¨. Ahí me di cuenta”.

“La mujer siguió: Vea, la conversación con usted me salvó. Con su sencillez y paciencia de taxista,
pudo escuchar atentamente mis conflictos y se lo agradezco infinitamente. Me hizo ver que todavía
quedan seres humanos y que por ellos vale la pena seguir viviendo”.

(Daniel Álvarez. Taxista