Вы находитесь на странице: 1из 4

Empresa Unipersonal

Mayormente utilizada en pequeños proyectos empresariales cuyas principales fuentes de


ingresos son el trabajo y el capital invertido. El titular es una persona natural encargada del
desarrollo de toda la actividad comercial y financiera, es decir, una persona que, con sus
ingresos personales, deberá responder a las deudas que pueda tener la empresa. Con respecto
a los tributos, las empresas unipersonales se registran en el Régimen Único Simplificado
(RUS). Ejemplos: pequeñas empresas, bodegas, cabinas de internet, etc.

Empresa Individual de Responsabilidad


Limitada (E.I.R.L.)
Tipo de sociedad que permite que una empresa pueda iniciar actividades de forma individual,
utilizando un RUC y un patrimonio distinto al propio. En una E.I.R.L. la responsabilidad
queda limitada al capital que el dueño haya incorporado a la sociedad, quedando totalmente
separado el patrimonio de la empresa, del patrimonio personal del titular. Después de creada
una Empresa Individual de Responsabilidad Limitada, solo podrán ser incorporados nuevos
socios si esta se transforma en una Sociedad por Acciones o una Sociedad de Responsabilidad
Limitada.

Sociedad Anónima (S.A.)


Corresponde a una persona jurídica de derecho privado con naturaleza comercial o mercantil.
Se constituye en un solo acto por sus socios fundadores, posee responsabilidad limitada, es
decir ninguno de los socios tiene la obligación de responder con su patrimonio a posibles
deudas de la empresa. Su capital está representado por acciones nominativas, las cuales se
constituyen por el aporte de los socios, que pueden ser bienes monetarios o no monetarios.
La sociedad puede ser abierta o cerrada.

Sociedad Anónima Abierta (S.A.A.)


Como su nombre lo indica, sus acciones permanecen abiertas y pueden ser adquiridas por
personas que vean pertinente invertir y así convertirse en socios accionistas. Una Sociedad
Anónima es abierta cuando tiene más de 750 accionistas, cuando más del 35% de sus acciones
pertenecen a 175 socios o más y cuando todos sus socios con derecho a voto deciden tomar
dicha denominación.

Sociedad Anónima Cerrada (S.A.C.)


Este tipo de empresa se da cuando el número de sus accionistas no supera las 20 personas y
sus acciones no están inscritas en el Registro Público del Mercado de Valores. Las acciones
permanecerán con los socios de forma permanente.
Sociedad Comercial de Responsabilidad
Limitada (S.R.L.)
En la Sociedad Comercial de Responsabilidad Limitada el capital se divide en participaciones
iguales, acumulables e indivisibles, que no pueden ser incorporadas en forma de título
valores, ni llamarse “acciones”. Los socios no pueden ser más de 20 y no responden con su
patrimonio personal por posibles deudas de la empresa.

ETICA EN EMPRESAS Y EN LA ADMINISTRACION PUBLICA


Que el sector público deba responsabilizarse de sus actos no es nuevo y
para eso ya existen las leyes y diferentes instituciones y órganos de
control en un estado democrático y de derecho; pero además los
gobernantes y administradores públicos tienen que mostrar su capacidad
para desarrollar un servicio público con clara vocación y orientación al
ciudadano e incluso llegar a consolidar principios y valores compartidos,
dado que el sector público refleja la ética de la propia sociedad donde
aparece y donde está inmerso.
Coloquialmente muchas veces ética y moral se emplean como
sinónimos; pero no significan exactamente lo mismo. La ética constituye
una rama filosófica que reflexiona sobre la moralidad de nuestra
conducta con la intención de legitimarla a partir de unos principios
compartidos y respetados por cualquier individuo, independientemente
de su moral. La ética no es sólo individual porque puede contribuir
también a que una sociedad sea más eficiente y responsable. Cuando
las decisiones se toman en representación de una colectividad, la moral
individual es insuficiente. De ahí que el verdadero valor de la ética en el
ámbito público se tenga que centrar básicamente en lo que “debe ser” y
el “cómo” lograr la integración de los valores de la sociedad en el
Gobierno y Administración pública.
El “deber ser” en el ámbito público no se circunscribe al cumplimiento de la
legalidad, sino que alcanza también a los valores sociales, porque aunque no
lleguen a estar reglamentados en normas jurídicas, vienen a expresar algo más
que un estado de opinión, generando incluso reacciones de más o menos
aceptación y hasta de rechazo a determinadas conductas y comportamientos
corruptos de las organizaciones públicas, de sus empleados y cargos y de los
representantes que las gobiernan. De hecho, la corrupción no es sino una de las
manifestaciones de la crisis de valores en una sociedad democrática y de derecho,
que ha venido primando mas los derechos y el relativismo moral, en detrimento del
sentido del deber y de la atención a los principios éticos en la gestión de la “res
pública”.
Ciertamente, han desaparecido o se han transformado muchos valores en nuestra
sociedad, y se ha ido haciendo patente la necesidad acuciante de reinventarlos e
incluso elevarlos a rango de Códigos. Esta moda por el buen gobierno y una ética
codificada se ha extendido también en el sector público: y así se constataba a nivel
internacional en un estudio de la propia OCDE (1997) que lleva por
título “Managing Government Ethics” y también por organismos como “The
Independent Commission for Good Governance in Public Services” (ICGGPS,
2004).
En España incluso se ha aprobado un Código de buen gobierno de los
miembros del Gobierno y de altos cargos de la Administración General del
Estado en España (B.O.E. 3-3-2005) y a partir del Congreso de Poderes Locales
y Regionales del Consejo de Europa (CPLRE) se ha continuado con esta inercia
aprobándose un “Código Europeo de Conducta” cuya estela se ha seguido por la
Federación Española de Municipios y Provincias con el “Código de Buen Gobierno
Local” (FEMP, 15-12-2009) que declaraba expresamente que: “en el seno de la
FEMP se creará un Observatorio de Evaluación encargado de valorar la aplicación
del Código”. Sin embargo, no se ha cumplido ya que en el seno de la FEMP no se
han publicado datos a través de ningún Observatorio que esté funcionando en la
práctica.

Responsabilidad social en empresa constructora


1501 palabras 6 páginas

Ver más
RESPONSABILIDAD SOCIAL EDIFICA

El principio del Plan de Responsabilidad Social en EDIFICA es


establecer unas directrices de gestión con el fin de garantizar
unos principios éticos y de respeto a las personas y al medio
ambiente.
Los objetivos específicos que se han establecido en el Plan de
Responsabilidad Social, se considera lo siguiente:
• Minimizar el impacto ambiental
• Garantizar la transparencia con los vecinos.
• Asegurar la motivación y la implicación de los recursos
humanos en el desarrollo de los proyectos.
• Mantener una estrecha relación con el cliente y garantizar su
satisfacción.
• Extender el compromiso de Responsabilidad social a
proveedores y empresas subcontratadas.
• Comprometerse con los trabajadores, la …ver más…
• Valorar las necesidades formativas de todo el personal y
elaborar un plan de formación anual que incluya aspectos de
responsabilidad social corporativa en las jornadas formativas.
• Impartir formación a las nuevas incorporaciones en relación a
los compromisos con la responsabilidad social.
• Desarrollar un sistema de gestión del cumplimiento de
objetivos.
• Desarrollar un sistema para incentivar la participación del
trabajador con sugerencias.
• Adoptar medidas para la conciliación de trabajo-familia-ocio.
• Garantizar la coherencia y la igualdad de oportunidades y la no
discriminación.
• Evaluar el grado de satisfacción del trabajador.
• Aplicar las medidas (ergonómicas, de espacio, de material, de
equipamiento, etc.) necesarias para garantizar un buen clima de
trabajo.
• Asegurar las medidas básicas de salud, seguridad y
prevención de riesgos.
• Dar capacitaciones a los empleados, mejores sueldos del
mercado y un clima de trabajo óptimo.
• Hacer conocer el código ético a los trabajadores.