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Bogotá junio de 2019

Estimada Rectora

Lilia Matilde Calderón

I.E.D Magdalena Ortega de Nariño

Cordial saludo

La siguiente comunicación se gesta desde la preocupación de padres de familia y estudiantes de


esta institución , con relación a los hechos presentados en semanas anteriores, los cuales afectaron
de manera directa y sobre todo en su buen nombre a la señora Marlen Pardo ,Coordinadora de la
jornada de la mañana ; en quien recayeron acusaciones desmedidas ,parcializadas y alejadas de
todo contexto real ,dilapidando de esta manera la labor encomiable que por tantos años ha
prestado a la comunidad como servidora pública desde esta institución ,siendo formadora y ejemplo
a seguir por parte de las niñas de la comunidad Magdalenense.

Es por esta razón que decidimos alzar nuestra voz de protesta a tan arbitrario juzgamiento, ya que
más allá de perjudicar una hoja de vida sin tacha, se enloda sin el menor asomo de vergüenza el
buen proceder de una persona con cualidades y virtudes que ha puesto al servicio de los demás.

Basta ver como generaciones de estudiantes egresadas en años anteriores destacan por sus
actitudes de disciplina, educación, y valores prosociales; engendrados en gran porcentaje durante
su estancia en la institución, prueba fidedigna de la excelente labor realizada por todo el equipo
humano que la conforma.

Es valida una reflexión ante el nivel de polarización que se vive en nuestro país y que en este caso
se reflejó en la situación que en este momento nos ocupa, ya que las malas enseñanzas de nuestros
dirigentes nos hacen equívocos en nuestro proceder y nos empoderan de manera errónea a ser
jueces y verdugos creyéndonos dueños de la verdad a toda costa; lo cual en la práctica llevo a un
acoso verbal , con improperios , amenazas y el señalamiento de medios de comunicación afanados
en buscar exclusivas sin un periodismo critico ni veras , agitados por el calor de la muchedumbre a
terminar de tajo con lo que la Sra. Coordinadora Marlen construyo en toda una vida.
Teniendo en cuenta que el Artículo 7 de la Carta Política reconoce y protege la existencia de la
diversidad étnica y cultural de la Nación Colombiana, y evocando de igual modo el Artículo 67: La
educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social; con ella
se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la
cultura.

Podemos definir que las instituciones educativas están reglamentadas por un Manual de
Convivencia, el cual contiene los derechos y deberes de los diferentes miembros de la comunidad
educativa, fija las normas mínimas para una sana convivencia y establece procedimientos
pedagógicos para el manejo de las situaciones y sus respectivas consecuencias, en consonancia con
el Proyecto Educativo.

Es por esto que consideramos que más allá de las libertades, creencias y tradiciones étnicas, cuando
aceptamos estar dentro de un claustro educativo, siendo el tipo de actor que seamos; padre,
estudiante o docente, nos debemos ceñir a dichas reglas ya que el principio de multiculturalidad no
puede ser confundido con la anarquía, el caos y el desorden establecido por lo que yo como ser
individual crea.

Esto más allá de ser una invitación a estar en contra de un tipo de comunidad, es una invitación al
respeto y a la tolerancia, ese que tanto pseudo líder social en este tiempo invoca y que no pasa de
ser una exigencia sin fundamento ante conductas desacertadas. Por tal razón solicitamos se vea
desde la objetividad, desde la realidad y no desde la pataleta de una niña a la cual se le esta
formando, o desde la rabieta de un padre alcahuete que le cuesta entender que valores como la
disciplina, el cumplimiento de normas y una presentación personal adecuada, forman el carácter y
van moldeando al niño para los retos futuros.

Nunca se deben despreciar nuestras raíces, ellas son parte de nuestro ADN cultural, pero es
importante el entender que ser de un determinado grupo poblacional, no nos hace superiores ni
inferiores y que debemos acatar las leyes, deberes, y normas de convivencia en donde estemos, así
como celebramos poder hacer uso de nuestros derechos, esto es lo que realmente nos hace ser
verdaderos ciudadanos.

Por lo anterior expuesto solicitamos a usted estimada rectora, a las demás directivas, cuerpo de
profesores, trabajadores, padres de familia y estudiantes, que nos unamos en una sola voz para
rechazar la polarización y hacer sentir un apoyo fervoroso a la Sra. Marlen Pardo quien es victima
de un desprestigio inmerecido por acusaciones irresponsables, mal intencionadas y a la ligera.

Como familia del Magdalena Ortega de Nariño esperamos, que hoy más que nunca no se olviden
todos los aciertos, buenos oficios y calidad humana de nuestra coordinadora de la jornada de la
mañana y nos suscribimos con la férrea esperanza de que se hará una rectificación y un
acompañamiento en esta lamentable situación suscitada.

Cordialmente

Los abajo firmantes


Nombre Grado Estudiante o Acudiente Firma