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Universidad Laica VICENTE ROCAFUERTE de Guayaquil

Facultad de Administración

Comercio Exterior

Formación Ciudadana

Trabajo Grupal:

1. Cultura Política
2. Marco Jurídico Nacional, la estructura y funciones del Estado
3. Igualdad de Género
4. Mecanismos de Protección
5. Control Constitucional

Tutor:

MsC. Ulises Muñoz

Autores:

 Escobar Montoya Melanie


 Galarza Baque Maoly
 Gonzalez Merchán Diego
 Lastra Macías Allisson
 Saldarriaga Salinas Rolando
 Zambrano Palomeque Jordan
 Zuñiga Vera Karol

Curso

3er Semestre “B” Diurno


1. Cultura política en el ecuador
1.1 cultura política en el ecuador

Como ecuatorianos, solemos pensar más en el corto que en el largo plazo. Por ello nos
basta recibir las simples dádivas de los candidatos o actuales mandatarios, nos
quedamos felices y permitimos que se abusen y pisoteen nuestra voluntad ciudadana.
El Ecuador poseerá una cultura política fuerte cuando logremos construir y pulir nuestro
criterio y el de los futuros participantes de las elecciones, fortaleciendo una consciencia
que tome en cuenta no sólo el presente, sino también el futuro, con ambición y ánimos
de salir adelante. Cada bloque defenderá su postura, cada persona la consolidará y la
protegerá con pasión fundamentada y criterio argumentado, propio.

Para llegar allá necesitamos fortalecer y expandir la cobertura de nuestro sistema de


educación, así como promover la calidad para motivar a los ecuatorianos a culminar,
por lo menos, sus estudios de secundaria. Y, poco a poco, ir elevando la barra y
cultivando en la población el deseo de completar y alcanzar mayores niveles de estudio.
Es así como podremos convertimos en personas más cultas; con más cultura
empezaremos a apegamos más a lo que verdaderamente creemos y sentimos.

1.2 la cultura política como contribución al desarrollo económico y social

En esta nueva perspectiva se entienden algunos aspectos marcadamente anti políticos


de una también nueva cultura política; y por otro lado también una "cultura política de la
corrupción" generadora de una nueva sensibilidad y opinión públicas contra la
corrupción (tanto como contra la política). Por esta razón, el anti politicismo como el
fenómeno de la corrupción debe ser explicado en el contexto general de una profunda
transformación del sistema político y en particular de las relaciones entre el Estado y
sociedad civil, todo ello generador de una cultura cívica y política en proceso de
fraguarse. Para abordar este asunto partiremos en primer lugar de un tratamiento
estructural más amplio, con la finalidad de concretarnos después en los aspectos más
particulares y actuales del fenómeno cultural de la corrupción. Con una concesión a la
simplificación podemos esquematizar el fenómeno de la corrupción dentro de un sistema
de relaciones posibles entre el Estado y sociedad civil.

l. Cuando el Estado en cuanto institución y organismo de gobierno se desarrolla


excesivamente a costa o en detrimento de un desarrollo de la sociedad civil, tiene lugar
un fenómeno de estatismo burocrático, cuyo principal efecto (dialéctico) consistirá en
atrofiar - o impedir el desarrollo de - la sociedad civil. Esta primera situación genera una
muy particular cultura cívico política, donde los principios, formas y valores ciudadanos
son tan precarios y contingentes como defectuosos, y donde lo político está tan asociado
como exclusivamente identificado con lo estatal.

2. Una segunda figura y situación posibles es, la contraria a la anterior, cuando la


organización de la institucionalidad estatales tienen un desarrollo negativo, débil y
deforme (probablemente en exceso penetrado por las fuerzas e intereses particulares
de la sociedad), mientras que la sociedad civil ha logrado consolidarse con gran
autonomía, con amplio y fuerte sistema asociativo, con los principios, formas y valores
cívicos y ciudada- 194 / José Sánchez Parga nos. Este es el modelo de sistema
neoliberal, cuyos ideales, individualismo, predominio de lo privado sobre lo público, y
hegemonía de la economía de mercado, configuran una cultura cívica más que política,
cuyos rasgos más característicos dominan hoy las sociedades modernas.

3. Los aspectos o ejes negativos de las coordenadas anteriores, cuando confluyen una
conformación estatal negativa, en la que se combina una hipertrofia en el crecimiento
de sus aparatos, excesiva centralidad tendiente a estatalizar toda la sociedad y una
burocracia ineficiente, con debilidades y penetrada por intereses y grupos de la sociedad
civil, rehén de las clases hegemónicas y grupos de presión, y una sociedad civil de
desarrollo negativo en su estructura, principios, valores y relaciones ciudadanas, y sin
una clara demarcación y correspondencia entre lo público y privado. Entre las
deformaciones y defectos de una cultura cívica y política propia de esta situación nos
encontraríamos con el fenómeno de la corrupción. Aunque la corrupción puede darse
accidentalmente en los dos modelos anteriores descritos, en este se constituiría en algo
estructural, y por consiguiente sólo podría ser resuelto, modificando las relaciones
estructurales entre un nuevo modelo de Estado y de sociedad civil.

4. El modelo ideal o perfecto, resultado de un equilibrado desarrollo positivo tanto de la


sociedad civil y del Estado como de las relaciones entre ambos, que mutuamente los
vuelve tan autónomos como interdependientes, es el que se define como Estado social
de derecho en una sociedad democrática, y cuya política incorporaría de manera
completa y armónica todos los elementos que contribuyen a la reproducción de dicho
modelo. De hecho la cultura cívico política sería un componente muy decisivo de la
sociedad civil y su relación con el Estado.

1.3 La formación de una cultura cívica favorable al sistema democrático

La cultura política es el resultado de la interacción de los ciudadanos con las


instituciones, reconociendo que la causalidad funciona en ambas direcciones. Un
segundo grupo de críticos proviene del marxismo, tal con refleja la obra de Ierzy Wiatr
(1989), y sostiene que los comportamientos y cambios en la cultura política responden
siempre a condiciones de la estructura económica y social; para estos los
condicionamientos operan en un sentido inverso: desde la estructura de clases a las
actitudes políticas, al comportamiento político y al sistema institucional. Otro grupo ya
analizado pertenece a la escuela de pensamiento de la "elección racional" y del
"individualismo metodológico" (cfr. R. Rogowski, 1979). Un último grupo, que podría ser
definido entre crítico y revisionista, y sigue la senda de la tradición hermenéutica, adopta
una concepción amplia de la cultura, a la cual reconoce una mayor autonomía y poder
explicativo, en contra de las anteriores definiciones que se hacían de ella, al identificarla
como un componente más del sistema social y prestándole una muy precaria
operacionalización sistemática para la investigación.

A pesar de tantos avances y de las nuevas oportunidades de los que goza, la cultura
política no ha logrado despejar todos los problemas y limitaciones de conceptualización.
Como tampoco ha conseguido sensibles innovaciones en sus metodologías de
investigación. Ante tal situación caben, según Gibbins, tres alternativas: el abandono del
concepto de cultura política; la activación de los eclecticismos de sus distintos enfoques
con la esperanza de conseguir resultados en las investigaciones que mejoren la teoría;
el intento de una refundación de la teoría y los métodos del estudio de la cultura política.
A pesar de los esfuerzos desplegados lo más realista sigue siendo la tercera alternativa.

Las tendencias dominantes en la consideración de la cultura política se han centrado o


en su dimensión específicamente cívica o en la específicamente política. Si bien ya esta
separación puede resultar defectuosa por aislar o separar ambos aspectos, por no
destacar la continuidad o contigüidad entre ellos, tal deficiencia podría incluso agravarse
en la medida que se prescinde de las situaciones e instituciones, modelos y procesos
de socialización que, contribuyendo a la formación de la ciudadanía ya desde la familia
y la escuela, constituyen un factor decisivo para plasmar en los ciudadanos un cultura
política.

Los indicadores más usuales (de orden cognitivo, afectivo y valorativo) para caracterizar
la cultura política de un país suelen tomar en consideración los siguientes elementos:

-El interés por la política (nacional e internacional), que puede incluir elementos como
el conocimiento de los hechos políticos y de la clase política (incluida su valoración
subjetiva), o el seguimiento de los procesos políticos a través de determinados medios
de comunicación.
-Las distintas valoraciones de la acción política, y de sus líderes nacionales y
extranjeros, su eficacia, satisfacción con las medidas gubernamentales, y la percepción
de los problemas con su dimensión política.

-La actitud y comportamientos ante la política y ante políticas concretas, sobre todo las
que forman parte de la agenda del gobierno ya sea económica, social o política. -La
confianza o credibilidad en las instituciones y en los procedimientos, ya sea de manera
general o en aspectos específicos relacionados con determinadas coyunturas críticas
de la acción política; satisfacción con el régimen político y la estimación de posibles
alternativas.

-El grado de participación política tanto a nivel electoral, como asociativo o respecto a
otras prácticas cívicas políticas.

1.4 La democracia en la función educativa en la formación de valores

La educación y la participación ciudadana han sido identificadas reiteradamente como


ámbitos prioritarios para impulsar el desarrollo del país. Sin embargo, la comprensión
de su verdadera incidencia en el desarrollo está aún en espera de precisiones y
elaboraciones. A continuación, se presentan argumentos para una caracterización de
ambas construcciones políticas y discursivas, al tiempo que se apunta a mejorar su
combinación o enlace bajo algunos interrogantes o premisas.

¿En qué medida la participación ciudadana puede favorecer la dinamia e innovación del
sistema y de los procesos educativos en el Ecuador?, y, en dirección contraria pero
complementaria, ¿en qué medida la educación puede fortalecer y dinamizar los
procesos de participación ciudadana? Para absolver estos interrogantes, se revisan
someramente las características que ha venido asumiendo tanto la participación
ciudadana como la educación en el Ecuador, desde dos ópticas: como componentes
centrales de la definición y de la gestión de la política pública, y como referentes o
mecanismos de fortalecimiento de la sociedad, más allá de su exclusiva reducción al
ámbito de la política estatal o gubernamental.

En la modernidad, la educación aparece como un sistema dotado de una propia


autonomía y caracterizado por contribuir a reforzar las estructuras de emancipación de
la sociedad. La educación actúa como eje central de las estrategias de modernización,
al incidir y fortalecer los procesos de construcción de sentido que ya no giran en torno a
las creencias religiosas. La educación es el producto más acabado de la secularización
política y se expresa en la vigencia del laicismo como su principio articulador. En cuanto
nueva construcción de sentido, promueve la generación de una racionalidad crítica que
fomente y consolide el auto- nominación moral de los individuos, que se expresa en la
estructura de los derechos fundamentales de la persona; de esa manera define un
nuevo horizonte de sentido para la sociedad.

Esta exigencia de construcción de sentido para las sociedades modernas convierte a la


educación en un sistema autónomo de generación o promoción de sociedad, el cual
interviene mediante la definición de políticas deliberadas o especificadas
funcionalmente. El objetivo central de este sistema es el de 'producir sociedad' o sea,
generar sentido de pertenencia social para actores diferenciados por condiciones
económicas o socioculturales. Para ello, promueve la inclusión de todos los integrantes
de la sociedad mediante políticas de acceso al sistema educativo que son universales;
complementa esta lógica inclusiva mediante metodologías y procedimientos que activan
las capacidades críticas y reflexivas de los actores sociales, para lo cual incide en el
fortalecimiento de las prestancias cognitivas e intelectivas de los individuos, a través de
procesos de enseñanza-aprendizaje construidos deliberadamente con ese objetivo.

El 'bloqueo transaccional' del sistema educativo obligaba a recorrer caminos que


sortearan las dificultades institucionales, para lo cual se optó por impulsarla desde
organismos paralelos a la institucionalidad estatal. No solamente que la reforma por la
calidad hacía parte de un programa más amplio impulsado por actores supranacionales
(sus impulsores más activos eran justamente el Banco Mundial y el Banco
Interamericano de Desarrollo11), sino que se realizaba en los márgenes de la
institucionalidad estatal, o de forma paralela a la implementación de las políticas
convencionales del sector. El diagnóstico del cual partían estos actores, daba
indicaciones sobre la direccionalidad de la reforma; problemas de eficiencia y eficacia
en el manejo de recursos, de equidad y de escasos resultados al evaluar el desempeño,
en particular en la formación en matemáticas y en lecto-escritura; problemas que se
traducían en altos índices de repitencia y deserción escolar. La reforma debía entonces
proceder enfatizando en cambios institucionales y organizacionales que activaran la
participación de los actores directamente beneficiarios del sistema (comunidad, padres
y madres de familia, maestros, gobiernos locales), para así remover las resistencias
corporativas que mantenía el 'bloqueo transaccional' del sistema. Desde esta
perspectiva de intervención, la calidad estaba asociada con el desempeño institucional
y organizacional; transformaciones en estos campos habrían desatado procesos
participativos y de involucramiento de los actores directamente beneficiarios del
sistema.
2. MARCO JURÍDICO NACIONAL LA ESTRUCTURA Y FUNCIONES DEL ESTADO.

Según la constitución del año 2008, en la actualidad la estructura del estado ecuatoriano
se divide en 5 tipos de poderes. Ningún poder por sí solo se encuentra sobre los demás;
fueron diseñados para restringirse uno al otro y evitar cambios rápidos en la constitución
y las leyes del país.

 Poder ejecutivo:

Está formado por la Presidencia y Vicepresidencia de la República, los Ministerios de


Estado y los demás organismos e instituciones necesarios para cumplir, en el ámbito de
su competencia, las atribuciones de rectoría, planificación, ejecución y evaluación de las
políticas públicas nacionales y planes que se creen para ejecutarlas.

Son elegidos en conjunto para un mandato de cuatro años.(ANEXO I)

 Poder legislativo:

Corresponde a la Asamblea Nacional.

Es de tipo unicameral y está formada por asambleístas nacionales, provinciales y


representantes de migrantes.

Son elegidos para un periodo de cuatro años.(ANEXO II)

 Poder judicial:

Tiene la potestad de administrar la justicia.

Está conformada por la Corte Nacional de Justicia, Tribunal Constitucional y Cortes


Provinciales.

La Corte Nacional de Justicia está integrada por 21 jueces elegidos para un término de
nueve años. Serán renovados por tercios cada tres años, conforme lo estipulado en el
Código Orgánico de la Función Judicial.(ANEXO III)
Funciones del Poder ejecutivo:

 Cumplir y hacer cumplir la Constitución, las leyes, los tratados internacionales y


las demás normas jurídicas dentro del ámbito de su competencia.

 Convocar a consulta popular en los casos y con los requisitos previstos en la


Constitución.

 Presentar al momento de su posesión ante la Asamblea Nacional los


lineamientos fundamentales de las políticas y acciones que desarrollará durante
su ejercicio.

 Participar con iniciativa legislativa en el proceso de formación de las leyes.

 Definir la política exterior, suscribir y ratificar los tratados internacionales,


nombrar y remover a embajadores y jefes de misión.

 Presentar al Consejo Nacional de Planificación la propuesta del Plan Nacional


de Desarrollo para su aprobación.

 Nombrar y remover a las ministras y ministros de Estado y a las demás


servidoras y servidores públicos cuya nominación le corresponda

 Dirigir la administración publica en forma desconcentrada y expedir los decretos


necesarios para su integración, organización, regulación y control.

 Enviar la proforma del Presupuesto General del Estado a la Asamblea Nacional,


para su aprobación.

 Presentar anualmente a la Asamblea Nacional, el informe sobre el cumplimiento


del Plan Nacional de Desarrollo y los objetivos que el gobierno se propone
alcanzar durante el año siguiente.
Funciones del Poder legislativo:

 Posesionar a la Presidenta o Presidente y a la Vicepresidenta o Vicepresidente


de la República proclamados electos por el Consejo Nacional Electoral. La
posesión tendrá́ lugar el veinticuatro de mayo del año de su elección.

 Aprobar o improbar los tratados internacionales en los casos que corresponda

 Crear, modificar o suprimir tributos mediante ley, sin menoscabo de las


atribuciones conferidas a los gobiernos autónomos descentralizados.

 Declarar la incapacidad física o mental inhabilitante para ejercer el cargo de


Presidenta o Presidente de la República y resolver el cese de sus funciones de
acuerdo con lo previsto en la Constitución

 Expedir, codificar, reformar y derogar las leyes, e interpretarlas con carácter


generalmente obligatorio

 Conocer los informes anuales que debe presentar la Presidenta o Presidente de


la República y pronunciarte al respecto.

 Elegir a la Vicepresidenta o Vicepresidente, en caso de su falta definitiva, de una


terna propuesta por la Presidenta o Presidente de la

Funciones del Poder judicial:

 Definir y ejecutar las políticas para el mejoramiento y modernización del sistema


judicial

 Administrar la carrera y la profesionalización judicial, y organizar y gestionar


escuelas de formación y capacitación judicial

 Velar por la transparencia y eficiencia de la Función Judicial

Responsabilidad social

En general, en los últimos años también la situación de las obligaciones legales de las
empresas en el país ha cambiado mucho y se exige
más responsabilidad, sostenibilidad y cumplimiento por parte del Estado
ecuatoriano. Hay varias organizaciones que tratan de concientizar, apoyar e incentivar
el sector privado y público en sus actividades y caminos hacia la RSE. El trabajo de
estos actores es muy importante, ya que crean redes que se extienden cada día más y
permiten dar más importancia y peso al mismo.(ANEXO IV)

Responsabilidad social son las orientaciones éticas que guían las decisiones de las
personas, organizaciones públicas y privadas en relación con la sociedad en su conjunto
y medio ambiente; de tal modo que la transparencia como principio rector de las
políticas, gestiones y actos de la sociedad, debe ser la característica fundamental de la
responsabilidad social. (Falconí, 2015)

También hay que señalar que la responsabilidad social respecto al derecho de


propiedad, admite que el crecimiento económico solo es aceptable si enriquece la vida
del sistema en su todo, que la empresa es un organismo vivo interconectado al medio,
así lo señala Liliana Santos Violti.

Funciones de los impuestos

El Servicio de Rentas Internas es la institución que se encarga de gestionar la política


tributaria, asegurando la recaudación destinada al fomento de la cohesión social. En
esta sección revise la información institucional más importante.(ANEXO)

http://www.sri.gob.ec/web/guest/que-es-el-sri

Las funciones del SRI según la Ley Nº 41, art. 2 son:

1. Ejecutar la política tributaria aprobada por el Presidente de la República;

2. Efectuar la determinación, recaudación y control de los tributos internos del


Estado y de aquellos cuya administración no esté expresamente asignada por
Ley a otra autoridad;

3. Preparar estudios respecto de reformas a la legislación tributaria;

4. Conocer y resolver las peticiones, reclamos, recursos y absolver las consultas


que se propongan, de conformidad con la Ley;

5. Emitir y anular títulos de crédito, notas de crédito y órdenes de cobro;


6. Imponer sanciones de conformidad con la Ley;

7. Establecer y mantener el sistema estadístico tributario nacional;

8. Efectuar la cesión a título oneroso, de la cartera de títulos de crédito en forma


total o parcial, previa autorización del Directorio y con sujeción a la Ley;

9. Solicitar a los contribuyentes o a quien los represente cualquier tipo de


documentación o información vinculada con la determinación de sus
obligaciones tributarias o de terceros, así como para la verificación de actos de
determinación tributaria, conforme con la Ley.

10. Las demás que le asignen las leyes.

Los Servicios Públicos

Los servicios públicos son el conjunto de bienes y actividades, por lo general de tipo
esencial o básico, que a través de la administración directa, de subsidios o de otros
mecanismos regulatorios, un Estado le garantiza a su población, con el fin de brindar un
mejor nivel de vida y proteger la igualdad de oportunidades entre sus
ciudadanos.(ANEXO VI)

Servicios de emergencia: Aquellos que atienden situaciones irregulares en las que la


vida y/o las propiedades materiales de los ciudadanos corren peligro.

Ejemplos: seguridad ciudadana (policía), bomberos, cuerpos militares, urgencias


médicas, rescatistas, protección civil, etc.

Servicios burocráticos. Aquellos que tienen que ver con la administración del Estado
y con las gestiones que la ciudadanía puede o debe hacer ante él.

Ejemplos: servicio de identificación y extranjería, administración de la justicia, registro


de títulos universitarios, registro civil, notarías, atención turística, registro mercantil,
archivos históricos, gestión cultural pública, etc.

Servicios básicos: Aquellos indispensables para la vida en sociedad organizada, y que


a menudo son llevados directamente al hogar.

Ejemplos: luz eléctrica, servicio de gas, agua potable, acceso a Internet, transporte
público, servicio postal, educación pública, servicio de sanidad o salud pública,
recolección de desechos sólidos, etc.
Dependencias del organismo ejecutivo y la tributación

Los tributos, además de ser medios para recaudar ingresos públicos, sirven como
instrumentos de política económica general. El sistema tributario debe estar orientado
a disminuir las desigualdades económicas entre la población garantizando una mayor
justicia social. También con los tributos se puede persuadir a los contribuyentes para
que adopten una determinada actitud frente a la economía; pueden reactivar sectores
concretos de la economía, e incluso incentivar ciertos comportamientos con la finalidad
de obtener un beneficio para la colectividad.(ANEXO VII)

En Ecuador, el sistema tributario se encuentra regido y regulado por normas


jurídicas que citaré a continuación partiendo de su jerarquía (Pirámide de Kelsen):
Constitución Política de la República, Código Orgánico Tributario, Ley Orgánica de
Régimen Tributario Interno (LORTI), Reglamento para la Aplicación de la Ley Orgánica
de Régimen Tributario Interno (RALORTI), Resoluciones y Circulares.

Nuestra Constitución Política en el artículo 300 señala: “El régimen tributario se regirá
por los principios de generalidad, progresividad, eficiencia, simplicidad
administrativa, irretroactividad, equidad, transparencia y suficiencia
recaudadora. Se priorizarán los impuestos directos y progresivos.

La política tributaria promoverá la redistribución y estimulará el empleo, la


producción de bienes y servicios, y conductas ecológicas, sociales y económicas
responsables”

La misma Constitución Política del Ecuador en su artículo 285 señala:

“La política fiscal tendrá como objetivos específicos:

1. El financiamiento de servicios, inversión y bienes públicos.

2. La redistribución del ingreso por medio de transferencias, tributos y subsidios


adecuados.

3. La generación de incentivos para la inversión en los diferentes sectores de la


economía y para la producción de bienes y servicios, socialmente deseables y
ambientalmente aceptables.”
De igual forma, el Código Orgánico Tributario en su artículo 5 señala los principios sobre
los cuales se regirá la tributación en Ecuador: “El Régimen Tributario se regirá por
los principios de legalidad, generalidad, igualdad, proporcionalidad e
irretroactividad.

3.- Igualdad de Género

 El argumento económico en favor de la igualdad de género

El argumento ético en favor de la equidad de género es claro. Como también lo es el


económico.

Ahora que los países en todo el mundo luchan por alcanzar un crecimiento más rápido
de sus economías y reducir la desigualdad, aprovechar el enorme potencial de las
mujeres puede suponer un punto de inflexión.

La labor realizada por el FMI demuestra claramente que empoderar a las mujeres tiene
efectivamente un irrefutable sentido económico. Y todos gobiernos, sector privado e
instituciones financieras internacionales tienen un importante cometido.

Isabel Allende, la renombrada novelista chilena, dijo una vez: “Si una mujer está
empoderada, sus hijos y su familia van a estar mejor. Si las familias prosperan, el pueblo
prospera, y al final también lo hace todo el país”.

En las últimas décadas, mujeres de todo el mundo han logrado sobrepasar las barreras
del nivel de educación, la participación económica e, incluso, la representación política.
Según el último Informe sobre la brecha mundial de género (Global Gender Gap Report)
del Foro Económico Mundial, América Latina es la región donde los progresos, en
términos absolutos, han sido mayores en los últimos diez años, seguida de Asia y la
región del Pacífico.

1. ¿Por qué supone el empoderamiento de las mujeres un punto de inflexión?

En reiteradas ocasiones se ha manifestado que el crecimiento mundial ha sido


demasiado bajo durante demasiado tiempo, y que además ha beneficiado a demasiado
pocos. Algunos países afrontan transiciones, como el ajuste a la reducción de los
precios del petróleo; otros se enfrentan a la fuerza inmutable del envejecimiento de la
población y sus repercusiones sobre la fuerza laboral y el crecimiento de la
productividad. Las mujeres pueden ser la solución a estos problemas, básicamente por
tres razones:

Primera razón: El empoderamiento de las mujeres puede impulsar el crecimiento y


reducir la desigualdad.

Los estudios que se ha llevado a cabo muestran que el incremento de la participación


de la mujer en la fuerza laboral puede tener beneficios macroeconómicos significativos.
Por ejemplo, si los países de América Latina aumentasen la participación laboral
femenina hasta el nivel medio de los países nórdicos (que ronda el 60%), el PIB per
cápita podría ser hasta un 10% más alto. La inclusión de género no solo respalda el
crecimiento, sino que también es capaz de reducir la desigualdad del ingreso.

La segunda razón por la cual el empoderamiento de las mujeres supone un punto de


inflexión es que puede contribuir a mitigar los efectos demográficos.

Las consecuencias de dar empleo a un mayor número de mujeres muy calificadas sobre
el crecimiento de la productividad en general podrían ser incluso más significativas:
hasta 0,4 puntos porcentuales anuales.

Por tanto, el acceso de un mayor número de mujeres a la fuerza de trabajo ampliaría la


reserva de talento del mercado laboral, impulsando la productividad y el crecimiento.

La tercera razón por la cual, en mi opinión, este es el punto de inflexión: una mayor
participación económica de la mujer respalda la diversificación.

En este cometido, la inclusión de las mujeres puede ser de utilidad. En los países de
bajo ingreso y en desarrollo, pasar de la desigualdad de género perfecta a la igualdad
perfecta equivale a pasar de una economía muy poco diversificada a otra con una
diversificación de las exportaciones normal.

En resumidas cuentas: las mujeres son la solución a muchos de los problemas que
afrontan hoy en día países de todo el mundo. Pueden cambiar las reglas del juego
económico.

2. Cómo llegar al objetivo: El papel de cada uno

Los factores impulsores y las trabas son complejos y polifacéticos. Para reducir las
brechas de género es necesario acordar un programa integral y contar con el
compromiso de los gobiernos, el sector privado y las instituciones internacionales para
con la equidad de género.
i) Gobiernos

Los gobiernos disponen de varias vías para demostrar su capacidad de liderazgo. La


política fiscal constituye un buen punto de partida, porque sabemos que su diseño puede
ayudar a alcanzar los objetivos de igualdad de género.

Por ejemplo, las reformas fiscales que comportan una reducción de los impuestos sobre
el ingreso secundario de una familia, que casi siempre es el de una mujer, pueden
alentar a más mujeres a incorporarse al mercado laboral.

También son importantes las políticas de respaldo a las familias, especialmente en los
países de América Latina que han avanzado a pasos agigantados en la participación de
las mujeres jóvenes en la fuerza laboral. Una vez que llegan a la edad fértil, es
fundamental que existan políticas encaminadas a mantener su compromiso con el
mercado de trabajo,

ii) El sector privado

Las empresas también pueden marcar la diferencia. Uno de los ámbitos que reclama
mayores avances es el acceso de las mujeres a puestos de responsabilidad y consejos
de administración.

Para fomentar la equidad de género, además de dar voz, las empresas pueden asegurar
que exista paridad salarial por idénticos puestos de trabajo y ampliar el acceso a la
licencia por maternidad.

iii) Instituciones financieras internacionales

La igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres están ahora entre las 17


prioridades de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas
para alcanzar el crecimiento inclusivo en 2030.

Sin embargo, para lograr este objetivo habrá que mejorar los datos y la investigación
para comprender mejor los factores impulsores del empoderamiento de las mujeres y
seguir su evolución. Es aquí donde entran en juego instituciones como el FMI.

Conclusiones
Según (Lagarde, 2016) en las dos últimas décadas, los países del APEC han avanzado
notablemente hacia la mejora de la participación económica de las mujeres y se
encuentran ahora en buenas condiciones para liderar el camino a seguir.

 Papel fundamental de los hombres y las mujeres en la sociedad

Por mucho tiempo se creyó que el rol de la mujer solamente estaba relacionado con la
crianza de los niños mientras que los hombres estaban vinculados como protectores y
proveedores del hogar. Esta creencia tradicionalista, cargada de normas y valores que
permanecieron por muchas generaciones, ha ido decayendo. Los roles de los hombres
y de las mujeres han trascendido en las últimas décadas. Estos cambios han generado
una alteración positiva en nuestra sociedad. Se ha tratado de equilibrar a los dos
géneros y eliminar diferencias que por mucho tiempo separaban a los hombres y las
mujeres. La concepción de la ama de casa intachable, que servía o atendía todo con
perfección en su hogar y que no podía realizar otra actividad que no tuviera relación con
la casa, es cada vez más efímera en nuestra actualidad. El varón, por su parte, ha tenido
que adaptarse a que ya no es el único proveedor del hogar, sino también la mujer.

Según (Lozano, 2018) “Esa transformación depende de la armonía y del amor con que
se trate la pareja, siempre debe existir acuerdos dentro del hogar para que no haya
conflictos”.

La personalidad juega un papel muy importante para aceptar que su pareja puede
desempeñar roles que antes no tenía. Esto depende de cómo la persona fue criada y
también tiene relación el contexto en el que se desarrolló el ser humano.

“Muchas madres no aceptan que sus hijos tengan roles relacionados con la limpieza del
hogar. Sin embargo, la sociedad ha creado un nuevo patrón en donde el hombre trabaja
en quehaceres domésticos”, manifiesta Lozano.

Los nuevos roles sociales de la pareja le otorgan más equilibrio. El hombre no solo es
el proveedor ahora también ayuda en la crianza de los hijos; asimismo, la mujer que
cría, cuida y educa a sus hijos también ayuda con sus ingresos a sustentar a la familia.

 Fundamentos del desarrollo económico local con la participación incluyentes


desde el punto de vista de género.

Por desarrollo económico local se entiende un proceso participativo de desarrollo en el


plano local que tiene lugar en un determinado territorio o división administrativa local en
asociación con interesados de los sectores público y privado. El planteamiento del
desarrollo económico local se vale de los recursos y las ventajas competitivas del lugar
para generar empleo decente y un crecimiento económico sostenible.

Si bien se trata fundamentalmente de una estrategia económica, con este enfoque


también se aspira a conseguir los objetivos sociales de reducción de la pobreza e
inclusión social. Su estructura de diseño y aplicación propicia el diálogo entre los
distintos grupos de la comunidad y les permiten participar activamente en el proceso de
toma de decisiones. Intervienen grupos de diversos niveles, por ejemplo, las autoridades
del gobierno local, las organizaciones de empleadores, los sindicatos, la comunidad
empresarial local y otros interlocutores sociales, como las asociaciones de pueblos
indígenas o las organizaciones de la sociedad civil que representan a las mujeres y los
jóvenes.

Los puntos de partida y el equilibrio específico de los ámbitos de intervención incluidos


en el planteamiento del desarrollo económico local dependen del contexto específico y
las necesidades prioritarias determinadas por la comunidad. No obstante, las
estrategias de desarrollo económico local suelen consistir en intervenciones integradas
que tienen por objeto:

 Aumentar la competitividad de las empresas locales;


 Atraer inversiones;
 Perfeccionar las calificaciones para el empleo; y
 Mejorar la infraestructura local.

Aunque flexible y adaptado al contexto, el proceso de desarrollo económico local suele


dividirse en las seis etapas siguientes:

El proceso de desarrollo local:


1. Actividades de puesta en marcha, creación de consenso.
2. Diagnóstico territorial y mapeo institucional.
3. Sensibilización y promoción del foro local.
4. Estrategia y planificación de la acción de desarrollo económico local.
5. Ejecución de las intervenciones y servicios de desarrollo económico local.
6. Retroalimentación, seguimiento y evaluación, y sostenibilidad de las
intervenciones de desarrollo económico local.

 Estrategia y planificación de la acción de desarrollo económico local.


La estrategia trata de mostrar que la creciente liberalización económica, así como las
exigencias de la sustentabilidad ambiental, constituyen datos de contexto y, como tal,
elementos condicionantes de las posibilidades de acción en el diseño de las estrategias
y políticas de desarrollo. Estas estrategias no pueden orientarse únicamente hacia el
logro del mayor crecimiento económico cuantitativo, ya que para conseguir el desarrollo
se hace preciso incorporar también la difusión territorial del crecimiento, a fin de
sustentar la mayor cohesión social y calidad de vida de toda la población, junto al respeto
por las exigencias de un desarrollo sustentable ambientalmente.

La sustentabilidad ambiental y el logro de los equilibrios macroeconómicos básicos son,


por tanto, exigencias que obligan a tener en cuenta, de un lado, los previsibles impactos
de las diferentes actividades de producción o consumo en su relación con el medio
natural, así como la incorporación de una visión del medioambiente como activo de
desarrollo y; de otro, a prestar la atención debida al mantenimiento de un marco de
estabilidad macroeconómica, lo cual es condición necesaria, aunque no suficiente, para
el logro del crecimiento y el desarrollo económico.

En suma, entre las directrices para el diseño de políticas de desarrollo económico local,
hay que destacar ámbitos decisivos como:

 La selección, adaptación y difusión de las tecnologías más apropiadas para


lograr los objetivos de desarrollo económico local.
 La formación de recursos humanos según los requerimientos de innovación de
los diferentes sistemas productivos locales.
 La ampliación del mercado interno y la generación de empleo productivo
vinculado a la necesaria atención de las necesidades básicas.
 La utilización de los diferentes esquemas de integración supranacional como
plataforma para la paulatina exposición a las exigencias de la competitividad
internacional.
 Fomento de la interacción creativa entre los agentes públicos y privados, a fin de
construir la institucionalidad y “entorno territorial innovador” que faciliten el acceso
a los servicios de desarrollo empresarial.

La representante ecuatoriana María Augusta Muñoz señaló que el desarrollo económico


local debe tener una visión amplia del territorio, como un espacio donde confluyen
relaciones sociales, culturales, políticas y económicas. Por ello, esta visión debe partir
de una visión macro como aquella contenida en el Plan Nacional de Desarrollo; una
visión que, aparte de promover un desarrollo económico, promueve una relación de
armonía con la naturaleza y pretende garantizar el futuro de las siguientes generaciones.
(Muñoz, 2018) Destacó que “si bien el PNBV fue formulado en el año 2013 y tiene una
vigencia de cuatro años, abarca una visión de largo plazo hacia 2035. Es decir, que esta
planificación recoge las orientaciones de los instrumentos internacionales a fin de
procurar su cumplimiento de una manera progresiva. Así se evidencia que la Agenda
Post 2015 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) contienen varios objetivos que
previamente fueron considerados en el Plan ecuatoriano”.

4.-MECANISMOS DE PROTECCION

Los mecanismos de Protección Ciudadana se ejercen mediante acción judicial y están


establecidos para proteger una eventual o real pérdida, vulneración o amenaza de los
derechos fundamentales consagrados en la Constitución Política y cuando fuere posible
restituir las cosas a su estado anterior.

• El Derecho de Petición.
• Peticiones de información.
• Quejas.
• Reclamos.
• Manifestaciones.
• Habeas Corpus.
• Habeas Data.
• Acción de Tutela.
• Acción de Cumplimiento.
• Acciones Populares y de Grupo.

SUFRAGIO UNIVERSAL

El sufragio universal consiste en el derecho a voto de toda la población adulta de un


Estado, independientemente de su raza, sexo, creencias o condición social.
Habitualmente se entiende de forma más concreta, en el sentido de más ligado a la
extensión del voto a la población adulta femenina.

TIPOS DE SUFRAGIO

1. sólo hombres que cumpliesen una serie de requisitos de nivel de instrucción,


de renta y de clase social.
2. sufragio masculino calificado: en el que podían votar todos los hombres que
supieran leer y escribir.
3. sufragio femenino: reconociéndose el derecho a voto de las mujeres.
4. sufragio sin calificación: en el que se establece el derecho a voto de todas las
personas, sin discriminar su nivel educativo, incluyendo a los analfabetos.
5. sufragio sin discriminación racial: se garantiza el derecho a voto de todas las
personas, sin discriminación racial, ni de su pertenencia étnica u origen
nacional.

Plebiscito

Es un mecanismo de participación ciudadana propio de los regímenes democráticos


(aunque en algunos casos puede ejercerse en regímenes no democráticos) y que
funge como instrumento de consulta directa a los votantes sobre algún asunto de
excepcional importancia en la vida colectiva que, por comprometer el destino
nacional, requiera el expreso consentimiento de los ciudadanos. Es también “una
votación general para conocer la opinión directa de la ciudadanía”. Se considera
excepcional porque es aplicado a un problema de importancia constitucional pero
que no afecta a actos de índole legal; es decir: se aplica a actos de gobierno-
administrativos, no de carácter legislativos.

5.-Control Constitucional

5.1. Control constitucional.

 Fundamentos del control constitucional. Los modelos de control constitucional.


El modelo americano. El modelo europeo continental. El control constitucional
abstracto en el Ecuador. Sudamericano.

El control de constitucionalidad es el conjunto de recursos jurídicos diseñados para


verificar la correspondencia entre los actos emitidos por quienes decretan el poder y la
Constitución, anulándolos cuando aquellos quebranten los principios
constitucionales.[1] Dicho de otra forma, el control de constitucionalidad es el conjunto
de herramientas jurídicas por el cual, para asegurar el cumplimiento de las normas
constitucionales, se realiza un procedimiento de revisión de los actos de autoridad,
incluyendo normas generales, y en caso de contradicción con la Constitución se procede
a la invalidación de las normas de rango inferior que no hayan sido hechas en
conformidad con aquellas. El fundamento de este control es el mantenimiento
del Principio de Supremacía Constitucional.
Modelos

• Europa está claramente asociada al modelo centralizado o concentrado de


justicia constitucional. Este tipo de modelo Constitucional consiste en concentrar en un
solo órgano estatal las decisiones sobre la constitucionalidad, con esto se evita una
diversidad de criterios entre varias autoridades, en lo que respecta al control
constitucional.

• América ejemplifica el modelo descentralizado o difuso. Este tipo de modelo se


presenta en distintos órganos judiciales y se ejerce desde los jueces de primera
estancia, hasta llegar a la Corte Suprema.

• Ecuador aplica el modelo político. Es facultad exclusiva de los órganos políticos,


ya sean estos el Ejecutivo y el Legislativo, ya que los mismos son elegidos mediante el
mecanismo político de votación popular.

 El órgano imperante para el control.

son entidades de la administración pública cuya finalidad es prevenir, detectar y abatir


posibles actos de corrupción. Asimismo, promueven la transparencia y el apego a la
legalidad de los servidores públicos, mediante la realización de auditorías y revisiones
a los diferentes procesos de las instituciones gubernamentales; así como la atención de
quejas, denuncias, peticiones ciudadanas, resoluciones de procedimientos
administrativos de responsabilidades y de inconformidades.

 Presunción de Constitucionalidad

La presunción de inocencia es definida como aquel principio jurídico penal que establece
como regla general la inocencia de la persona. Conviene señalar que ello implica que
solo a través de un proceso o enjuiciamiento justo debe demostrarse la culpabilidad del
procesado, y solo así el juez podrá aplicarle la pena o sanción correspondiente. La
presunción de inocencia también se refiere al estado jurídico de inocencia de la persona,
la cual se constituye en uno de los parámetros esenciales del garantismo procesal

Ahora bien, la presunción de inocencia legal (iuris tantum) no tiene carácter absoluto,
porque los actos probatorios de cargo pueden modificar esta generalidad que, en todo
caso, se torna inmutable cuando se dicta la sentencia condenatoria. Esto significa, que
el procesado no está obligado a presentar elementos probatorios para ratificar su
inocencia; al contrario, estas actuaciones son de competencia de los órganos
pertinentes para demostrar la culpabilidad del procesado. En otras palabras, recae en
el Estado la obligación de evidenciar la existencia de los elementos del delito y la
relación de los mismos con el procesado, para solo así establecer su responsabilidad o
no.

Finalmente, en lo que se refiere al alcance de este principio dentro del ordenamiento


jurídico ecuatoriano, se tiene por ejemplo que, en materia penal, declarar la inexistencia
de elementos configurativos del tipo en razón de evidencias que muestren fuerza o
violencia, así como la determinación del momento en que la alegada infracción se dio o
la autoría de la misma, claramente parten de consideraciones sobre las pruebas. Más
aún, el criterio de duda razonable que adopta el constituyente y que debe estar presente
a la hora de emitir un fallo, responde enteramente a un test probatorio nacido de la
presunción de inocencia.

Es dable colegir, entonces, que la presunción de inocencia obliga, antes de pronunciarse


sobre la responsabilidad de una persona, al establecimiento de pruebas controvertidas
que permitan tener certeza de la comisión del punible en cabeza del procesado, sin que
quede espacio para duda razonable. (DERECHO ECUADOR)

 Principio de Conservación del Derecho

El principio de supremacía constitucional establece que la Constitución es la norma


suprema que prevalece sobre cualquier otra del ordenamiento jurídico. Las
disposiciones normativas y los actos del poder público deberán mantener conformidad
con las disposiciones constitucionales, ya que caso contrario carecerán de eficacia
jurídica.

Este principio es característico de un Estado constitucional de derechos y justicia, en el


cual todos los poderes y autoridades públicas deben someterse a la Constitución, ya
que esta le otorga validez jurídica a las disposiciones normativas que el operador jurídico
aplica y es la razón por la cual se legitima su actuación; es más, dentro de un Estado
constitucional, los derechos contenidos en la Constitución cumplen un doble papel, tanto
como fundamento y límite de la actuación de los poderes públicos.

Tal como la Corte Constitucional lo ha expuesto en diferentes oportunidades, la justicia


ordinaria debe también ser responsable en el cumplimiento y garantía de los derechos
contenidos en la Constitución, más aún respecto de los principios y derechos en los que
se enmarca el debido proceso y el derecho a la seguridad jurídica. Por esto resulta lógico
que existan mecanismos que tutelen aquellos derechos presuntamente vulnerados
dentro de procesos de justicia ordinaria.

Al respecto, en el artículo 426 de la Constitución se establece que las juezas y jueces,


autoridades administrativas y servidoras y servidores públicos, aplicarán directamente
las disposiciones normativas constitucionales y las previstas en los instrumentos
internacionales de derechos humanos, siempre que sean más favorables a las
establecidas en la Constitución, aunque las partes no las invoquen expresamente. En
este sentido, las juezas y jueces en la sustanciación de los procesos deben aplicar las
disposiciones normativas que conforman el bloque de constitucionalidad en respeto a la
supremacía constitucional. Sin embargo, cuando una jueza o juez, de oficio o a petición
de parte, considere que una norma jurídica es contraria a la Constitución o a los
instrumentos internacionales de derechos humanos que establezcan derechos más
favorables que los reconocidos en la Constitución, suspenderán la tramitación de la
causa y remitirán en consulta el expediente a la Corte Constitucional.

Del principio de supremacía constitucional, la fuerza normativa de la Constitución


(artículo 424) y de fallos anteriores de la Corte, en los cuales se ha señalado que “las
normas y los actos del poder público deberán mantener conformidad con las
disposiciones constitucionales”, so pena de carecer de eficacia jurídica, surge la
consulta de constitucionalidad, la cual tiene como fin, lograr un pronunciamiento de la
Corte Constitucional respecto a si las disposiciones normativas, que el juez o tribunal
debe aplicar en la tramitación de las causas sometidas a su conocimiento, son o no
contrarias a los preceptos contenidos en la Constitución o los tratados internacionales
de derechos humanos; es decir, el rol que desempeña la consulta es aclarar el
panorama de los jueces en casos de duda respecto a la constitucionalidad de una norma
puesta a su conocimiento dentro de un caso concreto, correspondiendo únicamente a
la Corte Constitucional dilucidar este conflicto normativo; debiendo, en caso de
encontrar contradicciones normativas con el texto constitucional, expulsar a esa norma
del ordenamiento jurídico.

Empero, aquello comporta un complicado ejercicio interpretativo, en donde la expulsión


normativa debe ser la última medida adoptada por el juez constitucional, dando de esta
forma cumplimiento a lo que doctrinariamente se conoce como el principio pro
legislatore, por medio del cual ha de entenderse que, en la promulgación de una
disposición normativa, el legislador ha observado las disposiciones contenidas en la
Constitución y, en caso de duda respecto a la constitucionalidad o no de una
determinada norma, se concederá el beneficio de la duda a favor del legislador y, por lo
tanto, se considerará constitucional la norma consultada, máxime si se atiende que el
legislador está revestido de una legitimidad democrática.

Sin perjuicio de lo anterior, la supremacía constitucional debe ser entendida desde dos
dimensiones: la supremacía material y la formal. Entendiéndose como material, la
superioridad del contenido de la Constitución y su rigidez en cuanto a procedimientos
de reforma; y, como formal, conforme a los requisitos y procedimientos para que una
norma de menor jerarquía se ajuste al texto superior bajo el predominio de aquellos
principios fundamentales y fundantes.

Las dimensiones referidas deben tener aplicación en todos los campos y materias,
porque todas las normas y actos del poder público deben mantener conformidad con la
normativa constitucional, por lo que resulta de primordial importancia examinar y
comparar las normas que integran el sistema jurídico, para establecer si forman parte
del nuevo paradigma constitucional, así como la jerarquización establecida en ella para
su aplicación; esto es, en primer lugar la Constitución, luego los tratados y convenios
internacionales, las leyes orgánicas, las leyes ordinarias, las normas regionales y las
ordenanzas distritales, los decretos y los reglamentos, las ordenanzas, los acuerdos y
las resoluciones, y demás actos y decisiones de los poderes públicos; por ello, es
importante considerar que en el caso de conflicto de normas de distinta jerarquía,
prevalecerá el querer del constituyente la Constitución, pues se constituye en el marco
referencial válido para la construcción de una sentencia o fallo, ya que de producirse
cualquier violación a un contenido supremo se deben activar las garantías idóneas para
su resarcimiento y la elevación nuevamente del texto constitucional.

Es por ello que el rol indiscutible de la Corte Constitucional consistirá en concentrar su


accionar en el efectivo control para que la Constitución tenga su aplicación correcta y
real, es decir, que todo el ordenamiento jurídico esté en franca armonía con la
Constitución y la vigencia efectiva de los derechos constitucionales. De todo lo
mencionado, es claro que en primer lugar se está en presencia de un principio de
superioridad dentro del ordenamiento jurídico, garantizando armonía entre toda la
normativa vigente, como resultado de la obligación de todos de hacer valer esos
preceptos contenidos en la Constitución. Y, en segundo y último lugar, como
complemento a la supremacía constitucional, se encuentra el principio de legalidad,
pues permite que los contenidos sean desarrollados legislativamente, en apego y
observancia del texto constitucional. (DERECHO ECUADOR)
 La acción llevada a cabo por la Inconstitucionalidad

EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL es competente para conocer y resolver demandas


de inconstitucionalidad que se formulen contra actos normativos y contra actos
administrativos, de conformidad con los números 1 y 2 del artículo 276 de la
Constitución.

El acto normativo

Es la declaración de voluntad de órgano del poder público competente, que se


manifiesta en la forma prevista por la Constitución, que contiene disposiciones que
mandad, prohíben o permiten, cuyos preceptos tienen carácter de obligatoriedad
general.

El acto administrativo

Es la declaración de voluntad unilateral de la administración que ocasiona efectos


jurídicos particulares y en forma directa (crea, modifica o extingue situaciones jurídicas
individuales).

Diferencias

Para diferenciar un acto normativo de un acto administrativo se debe tener presente lo


que sigue:

1. El acto normativo es general, es decir, se aplica todos los sujetos cuya conducta se
acopla a los presupuestos de hecho previstos en la norma, es decir, no se dicta, por lo
menos no frontalmente, para que se aplique a determinada persona, a diferencia del
acto administrativo que se aplica exclusivamente al o los destinatarios de la decisión
correspondiente.

2. La generalidad del acto normativo también tiene relación con su universalidad de la


ley: no se realicen distinciones arbitrarias que tiendan a que los presupuestos de hecho
y las consecuencias jurídicas previstas en la norma no se apliquen a determinadas
personas. El acto administrativo se refiere a situaciones jurídicas particulares.

3. La abstracción es otra de las características del acto normativo, a diferencia de la


concreción de los actos administrativos.

4. El acto normativo es permanente, es decir, no se agota con su cumplimiento, a


diferencia de un acto administrativo, ni declina en su vigencia por su cumplimiento, pues,
como lo señala Kelsen, en ese evento se aplicarán las sanciones correspondientes.
5. Por último, el acto normativo carece de ejecutoriedad, de los actos administrativos,
es decir, si se cumple los presupuestos de hecho previstos en la norma, las
consecuencias jurídicas sólo se harán efectivas si existen actos de ejecución que la
apliquen. 2
El acto normativo y el acto administrativo son obligatorios, su cumplimiento no depende
de la voluntad o de la convicción de los destinatarios de la norma o de la decisión (por
su carácter unilateral), y, en caso contrario, se aplican coactivamente, es decir, por la
fuerza. 3

Acción de inconstitucionalidad de actos normativos

a) Normas impugnables

El artículo 276, numeral 1, de la Constitución señala que se pueden presentar demandas


de inconstitucionalidad de:

1. Leyes orgánicas u ordinarias: normas emanadas del Congreso Nacional y


sancionadas por el Presidente de la República.

2. Decretos: sean éstos decretos ejecutivos (dictados por el Presidente de la República),


decretos legislativos (dictados por el Congreso Nacional), decretos leyes (dictados por
el Presidente de la República si el Congreso Nacional no tramita en treinta días los
proyectos de ley en materia económica calificados de urgente) o decretos supremos
(normas con valor y rango de ley dictados por gobiernos de facto).

3. Ordenanzas: normas dictadas por los organismos del régimen seccional autónomo
(Concejos municipales y concejos provinciales)

4. Estatutos: emitidos por órganos de instituciones del Estado (como el Estatuto del
IESS o el Estatuto del Régimen Jurídico Administrativo de la Función Ejecutiva).

5. Reglamentos: dictados por el Presidente de la República y otros órganos del poder


público (Corte Suprema de Justicia, Congreso Nacional, Procuraduría, Contraloría,
Ministerio Público, Superintendencias, Tribunal Supremo Electoral y Tribunal
Constitucional).

6. Resoluciones: que contengan actos normativos y que no sean actos administrativos


(como las resoluciones de alcance general del SRI)
b. Fundamento

Se puede declarar la inconstitucionalidad por vicios de fondo o por vicios de forma.


Los vicios de fondo se refieren a que el acto normativo contradice el contenido de la
Constitución (Por ejemplo, dictar una ley de pena de muerte cuando el artículo 23,
número 1 de la Constitución señala que "No hay pena de muerte")

Los vicios de forma se producen si el acto normativo no se dictó conforme al


procedimiento de formación previsto en la Constitución (Por ejemplo, si la ley no fue
aprobada en dos debates por el Congreso Nacional, o si una ley orgánica no se aprobó
por mayoría absoluta no tuvo 51 votos del total de 100 legisladores).

Ahora, la Constitución no prevé los requisitos de formación de todos los actos


administrativos, sólo de leyes orgánicas y ordinarias (artículo 144 a 159), decretos leyes
(artículo 156) de los tratados internacionales (artículos 161 a 163), reformas
constitucionales (artículos 281 a 283) y de normas interpretativas de la Constitución
(artículo 284). La Constitución no señala como se forman los decretos ejecutivos,
legislativos y supremos, las ordenanzas, los reglamentos, los estatutos y las
resoluciones.

Del mismo modo, la Constitución no prevé acción de inconstitucionalidad contra todo


acto normativo: ni aparece ni la reforma a la Constitución ni los tratados internacionales
en el número 1 del artículo 76 del texto constitucional.

c. La demanda y su trámite

Pueden presentar demandas de inconstitucionalidad de los actos normativos señalados


en el numeral 1 del artículo 276 de la Constitución : el presidente de la República, el
Congreso Nacional, la Corte Suprema de Justicia, mil ciudadanos, una persona con el
informe favorable del Defensor del Pueblo (Art. 277 de la Constitución y 18 de la Ley de
Control Constitucional).

La demanda es calificad y admitida a trámite por la Comisión de Recepción y


Calificación. Luego se la sortea, para que una Sala del Tribunal Constitucional la
conozca. La Sala corre traslado con la demanda al órgano que sancionó o expidió la
norma impugnada, para que la conteste dentro del término de quince días. Contestada
o vencido el término para contestar corre el término para resolver (treinta días). La sala
puede convocar a audiencia pública. Elaborado el informe por la Sala (proyecto de
resolución), sube al Pleno para que se adopte la decisión. El Pleno puede convocar a
audiencia. La resolución se adopta con por lo menos cinco votos conformes de los nueve
vocales (sea por aceptar la demanda o desecharla).

d. Efectos de la declaratoria de inconstitucionalidad

Si el Tribunal Constitucional estima que un precepto normativo ha violado la


Constitución, sea por su contenido o en su trámite de formación, declara la
inconstitucionalidad del acto. Las consecuencias jurídicas de la declaratoria de
inconstitucionalidad se señalan en la Constitución: deja sin efecto el acto o disposición
declarado inconstitucional, resolución que entra en vigencia desde su publicación en el
Registro Oficial y que no tiene efecto retroactivo.

En virtud de que la declaratoria de inconstitucionalidad invalida el acto, y, por tanto, lo


expulsa del ordenamiento jurídico positivo, se ha señalado que el Tribunal Constitucional
obra como un legislador negativo y que la declaratoria de inconstitucionalidad opera
como una derogatoria.

La declaratoria de inconstitucionalidad se asimila a la derogatoria desde que, ambas,


entran en vigencia desde que se publican en el Registro oficial, expulsan a la norma del
ordenamiento jurídico y ninguna tiene efecto retroactivo. Pero no son asimilables ni
formal ni materialmente.

Formalmente. La declaratoria de inconstitucionalidad se diferencia de la derogatoria


desde que la primera se decide mediante resolución de un órgano jurisdiccional (el
Tribunal Constitucional), mientras que la derogatoria es aprobada por el Congreso
Nacional y que se adopta mediante ley. 4

Materialmente se diferencian desde que la ley derogatoria puede fundamentarse en


motivos de conveniencia o, jurídicamente, en razones de sistematización del
ordenamiento jurídico, para evitar contradicciones, o en la inconstitucionalidad de la ley
derogada, mientras que la declaratoria de inconstitucionalidad sólo se puede basar en
la inconstitucionalidad de los preceptos anulados, mas no en su inconveniencia o en su
contradicción con normas inferiores a la Constitución.

Respecto de la irretroactividad, cuando se deroga una ley, mediante ley, el precepto


anterior no entra nuevamente en vigencia, pues para ello debe seguirse, nuevamente,
el trámite constitucional para su aprobación, salvo que la ley derogatoria señale,
expresamente, lo contrario, con lo que la ley derogatoria, a pesar de denominarse así,
en estricto Derecho, no lo sería. 5 El Tribunal Constitucional ha seguid esa misma línea,
al señalar que con la declaratoria de inconstitucionalidad de la ley no entra en vigencia,
no entra en vigencia nuevamente, la anterior que fue derogada o reformada por la
declarada inconstitucional. 6 Es evidente que el Tribunal Constitucional, a diferencia del
legislador, no puede señalar en su resolución de inconstitucionalidad que entra en
vigencia nuevamente la anterior, pues, en primer lugar, es una atribución privativa del
Congreso Nacional que la ejerce mediante ley y, por otra parte, porque el Tribunal
Constitucional sólo está facultado para declarar la inconstitucionalidad de las leyes, mas
no para legislar.
Acción de inconstitucionalidad de actos administrativos

Visto ya lo que es un acto administrativo, se revisará el fundamento de la demanda de


inconstitucionalidad y sus diferencias con otras acciones, quien puede presentar la
demanda y su trámite, y los efectos de su declaratoria de inconstitucionalidad. Se debe
tener presente que bajo la denominación decreto ejecutivo se puede contener un acto
administrativo (un nombramiento, una remoción, una disposición directa del Presidente
de la República, una baja de un miembro de la fuerza pública).

a. Fundamento de la demanda

La impugnación del acto administrativo debe basarse en su inconstitucionalidad, pues


si se señala que violó la ley la vía de impugnación es la contencioso administrativa y si
señala que el acto es ilegítimo y ha violado derechos constitucionales del accionante la
vía es la acción de amparo.

b. Demanda y trámite

Pueden presentar demandas de inconstitucionalidad de acto administrativo (número 2


del artículo 276 de la Constitución): el Congreso Nacional, la Corte Suprema de Justicia,
mil ciudadanos, una persona con el Informe favorable del Defensor del Pueblo y los
Consejos Provinciales y los Consejos Municipales (Art. 277 de la Constitución y 23 de
la Ley de Control Constitucional).

Como se observa, el Presidente de la República no puede demandar la


inconstitucionalidad de actos administrativos mas, por el contrario, los consejos
provinciales y los concejos municipales pueden presentar esta clase de demandas, pero
no pueden presentar acciones contra actos normativos.

La demanda es calificada y admitida a trámite por la Comisión de Recepción y


calificación. Luego se la sortea, para que una Sala del Tribunal Constitucional la
conozca. La sala corre traslado con la demanda al órgano que expidió el acto
administrativo, para que la conteste dentro del término de quince días. Contestada o
vencido el término para contestar corre el término para resolver (quince días) . La Sala
puede convocar a audiencia pública. La sala resuelve la demanda con votación unánime
de sus tres magistrados (sea por aceptar la demanda o desecharla). Si existe un voto
salvado el caso debe ser resuelto por el Pleno del Tribunal (El Pleno puede convocar a
audiencia). La resolución en el Pleno se adopta con por lo menos cinco votos conformes
de los nueve vocales (sea por aceptar la demanda o desecharla).

c. Efectos de la declaratoria de inconstitucionalidad


Si el Tribunal Constitucional estima que un acto administrativo ha violado la
Constitución, declara la inconstitucionalidad del acto,. Las consecuencias jurídicas de la
declaratoria de inconstitucionalidad se señalan en la Constitución: revoca el acto, la que
sí tiene efecto retroactivo, las situaciones jurídicas vuelven al estado anterior a la
emisión del acto administrativo. (OYARTE, 2005)

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Obtenido de:https://www.derechoecuador.com/el-servicio-publico
Recuperado de:https://concepto.de/servicio-publico/#ixzz5rQrLmPc1

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