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Acostumbramos a decir que “los años no llegan solos”.

Los años, idealmente, traen


experiencia y algo de sabiduría, pero a la vez traen cambios en muchos otros aspectos de
nuestra vida. Uno de esos cambios es la manera en que percibimos nuestro ambiente. Me
refiero a los cinco sentidos que cambian con los años. Si entendemos y nos informamos
de los cambios en la visión, el olfato, la audición, el gusto y el tacto, tendremos mejores
posibilidades de adaptarnos para seguir disfrutando de nuestros seres queridos y de las
cosas que nos rodean.

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La visión
Los cambios en la visión son los más comunes a medida que avanza nuestra edad. Por
ejemplo, el cristalino (o lente) se torna más grueso y opaco y las pupilas disminuyen de
diámetro. Estos cambios hacen que nos cueste más trabajo enfocar claramente los
objetos que tenemos cerca y que aumente el tiempo que nos lleva adaptarnos a la
oscuridad. Como consecuencia se desarrollan las cataratas y pueden causar:

 Visión doble o varias imágenes en un ojo.


 Vista de halos o aureolas alrededor de los objetos.
 Reducción de la visibilidad en la noche.
 Visión borrosa y percepción de los colores como si estuvieran desteñidos.

Es importante consultar con un oftalmólogo y quizá (depende de tu médico) planear la


cirugía para quitar el cristalino opaco y reemplazarlo con un lente artificial. Entretanto,
podemos compensar en algo la falta de visión clara usando lentes de aumento,
asegurándonos de tener buena luz para nuestras actividades, usando gafas para el sol de
día y lentes antireflectores (de lente amarillo), si es absolutamente necesario manejar el
automóvil de noche. En otra ocasión compartiré contigo acerca de algunos problemas de
salud de los ojos que necesitan atención médica y los síntomas por los que debes buscar
ayuda inmediata.
En el cuidado del adulto mayor es importante recordar que podemos aumentar el
contraste de colores en el hogar para que resalten los objetos. Por ejemplo, si la taza del
sanitario es blanca y el piso del baño también, pegar una cinta adhesiva negra alrededor
de la base del sanitario o en la tapa lo hará resaltar y, por tanto, prevenir caídas. Puede
usarse esta misma estrategia para mejorar la visibilidad de los peldaños de las escaleras
y cualquier cambio de nivel del piso. La iluminación adecuada tanto de día como de noche
es fundamental para percibir correctamente nuestro entorno y prevenir caídas.

La audición
Gradualmente oímos menos porque la membrana del tímpano se vuelve más gruesa, las
articulaciones de los pequeñísimos huesos en el oído pierden elasticidad y eficiencia, y en
general disminuyen el número de neuronas involucradas en el funcionamiento de varias
estructuras del oído. Estos cambios afectan la conducción física del sonido, dificultando la
acción de oír los sonidos de frecuencia baja, pero también puede afectar a la audición
neurosensorial, haciendo más difícil oír los sonidos de alta frecuencia. La pérdida es tan
gradual que en general la persona no se da cuenta, pero sí aquellos que la rodean porque
tienen que subir la voz para hacerse escuchar. Cuando envejecemos, la cera de los oídos
se torna más dura y seca, lo que puede causar un tapón que impide a las ondas sonoras
llegar al medio del oído.
Un examen es necesario para evaluar el grado de pérdida de audición y sus posibles
causas

 Trauma;
 Infecciones virales;
 Taponamiento de cera;
 Alergias;
 Tumores; y
 Perforación de la membrana timpánica.

Cualquiera que sea la causa de la pérdida de audición, debe ser evaluada para
determinar el tratamiento correcto y el uso de audífonos y otros aparatos para ayudar a la
persona a no sentirse sola o aislada. Cuidar la audición del adulto mayor contribuye a una
mejor comunicación.

El gusto y el olfato
Estos dos sentidos van de la mano. La disminución gradual de nuestra capacidad de
identificar olores y su intensidad, por ejemplo, podría causar que comamos
accidentalmente algún alimento podrido por no sentir su olor o sabor. Aparte de la perdida
normal del olfato debido a la edad, algunos medicamentos e incluso la enfermedad de
Alzheimer tienen que ver con los cambios que hacen disminuir el sentido del olfato. Es
muy común que el adulto mayor agregue sal en exceso a sus comidas, o esté deseoso
constantemente de comer alimentos dulces. La percepción de salado y dulce puede
cambiar un poco con la edad, pero hay otros factores que contribuyen más a la
disminución del sabor de los alimentos, la pérdida del olfato es la principal. Otras causas
son:

 Disminución de la saliva a causa del uso de medicamentos.


 Falta de aseo de la boca.
 Uso de cajas de dientes.
 Úlceras y laceraciones en la boca.
 Cambios en la percepción de la temperatura y textura de los alimentos.

La falta de un sentido agudo del olfato debe considerarse como un asunto de seguridad,
ya que no percibir, por ejemplo, el olor del humo o el olor a gas natural, podrían terminar
en incendios y otros accidentes serios.

El tacto
Nuestra piel se hace más delgada en la vejez, lo cual hace perder elasticidad. Se altera la
manera en que percibimos, por ejemplo, la temperatura de los objetos y del agua. La piel
delgada y menos elástica es frágil, y le toma más tiempo para sanar o cicatrizar de
raspaduras o cortaduras, dejándonos más propensos a las infecciones. La manera en que
percibimos la presión y la temperatura juega un papel importante en la prevención de
accidentes y lesiones. Por ejemplo, si no te das cuenta de la fricción que producen los
zapatos, estos pueden crear ampollas en los pies; y si no sientes el agua caliente al
bañarte, esto puede causarte quemaduras graves.
Al cuidar de tu ser querido, en lo posible, toma medidas para compensar los cambios
naturales de la edad del ser querido de la familia. La degeneración de los cinco sentidos
puede llevar a la pérdida de independencia, al aislamiento social, a la malnutrición, y a los
accidentes potencialmente graves.
Además, los cambios son distintos en cada persona. Por ejemplo, no todos pasamos por
la misma pérdida de audición. Busca ayuda del equipo de proveedores de servicios de
salud para que tu ser querido pueda estar seguro y gozar de una buena calidad de vida

El envejecimiento puede disminuir algunos de los sentidos, pero normalmente


la audición y la visión son los más afectados. Los dispositivos como los
anteojos, audífonos o los cambios en el estilo de vida podrían ayudar a mejorar
la capacidad de oír y ver.

Audición

Los oídos tienen dos funciones: oír y mantener el equilibrio. Durante el


envejecimiento las estructuras dentro del oído cambian y sus funciones
disminuyen, por lo que se pueden presentar problemas para mantener el
equilibrio. Esto se evidencia al momento de que un adulto mayor se sienta, se
para o camina inestablemente. La pérdida de audición relacionada con la edad
se denomina Presbiacusia, esta condición afecta a ambos oídos. Además, el
tapón de cerumen también puede causar dificultad para oír, situación que es
común con el transcurso de los años.

Visión

Todas las estructuras del ojo cambian con la edad. La córnea se vuelve menos
sensible, de modo que se notan lesiones en el ojo. Hacia los 60 años de edad,
las pupilas podrían disminuir a aproximadamente un tercio del tamaño y
reaccionar más lentamente a estímulos como oscuridad o la luz brillante.
Adicionalmente, el cristalino se vuelve amarillento, menos flexible y
ligeramente opaco.
El problema más recurrente en esta etapa de vida es la dificultad para enfocar
los ojos en objetos cercanos; esta afección se denomina Presbiopía. Además la
reducción de la visión periférica (visión lateral) es más común en los adultos
mayores. Estas afecciones suelen limitar sus actividades y su capacidad de
interactuar con otros. Puede ser difícil mirar hacia arriba, haciendo que el área
en la cual se pueden ver los objetos (campo visual) se haga más pequeña.

Los ojos al envejecer no producen suficientes lágrimas, llevando a que estos se


resequen. Cuando la resequedad en los ojos no se trata, se puede presentar
una infección, inflamación o cicatrización de la córnea.

Gusto y olfato

Los sentidos del gusto y el olfato trabajan juntos. La mayor parte de los
sabores están asociados con olores, lo que permite detectar peligros como:
comida descompuesta, gases o humo.

Con la edad el número de papilas gustativas se deteriora, por lo que las


sensaciones gustativas a menudo disminuyen. Además, la boca produce menos
saliva a medida que se envejece, lo que puede causar resequedad en la boca
afectando también al sentido del gusto.

Por otro lado, el sentido del olfato puede disminuir, especialmente después de
los 70 años. Esto se relaciona con la pérdida de terminaciones nerviosas y una
menor producción de moco en la nariz. Este ayuda a que los olores
permanezcan en la nariz el tiempo suficiente para que sean detectados por las
terminaciones nerviosas.

Tacto

El sentido del tacto lo pone al tanto de vibraciones, dolor, temperatura, presión


y posición del cuerpo. Con la edad, las sensaciones pueden verse reducidas o
modificadas. Estos cambios pueden suceder debido a una disminución del flujo
sanguíneo a las terminaciones nerviosas.

Con la disminución de la sensibilidad a la temperatura, puede ser difícil


establecer la diferencia entre fresco y frío o caliente y tibio. Esto puede
incrementar el riesgo de lesiones a raíz
de congelación, hipotermia o quemaduras.

La reducción de la capacidad para detectar la vibración, el tacto y la presión


aumenta el riesgo de lesiones, incluso las úlceras de decúbito (llagas en la piel
que aparecen cuando la presión corta el flujo sanguíneo a la zona).

Las personas mayores pueden volverse más sensibles al tacto suave debido a
que su piel es más delgada.

Es importante que cualquiera de estas señales visite al médico para identificar posibles
problemas en los sentidos. Una alimentación balanceada, estar acompañado de alguien y
una preocupación por la higiene podrán ayudar a controlarlo. Además de mantenerse
activo y beber mucha agua

¿Qué es el deterioro sensorial?


A medida que usted envejece, cambia la forma como los sentidos (gusto, olfato, tacto,
vista y oído) pueden darle información acerca del mundo. ... Esta información puede ser
en forma de sonido, luz, olores, sabores y tacto. La información sensorial se convierte en
señales nerviosas que son transportadas al cerebro.

Qué hacer cuando deterioran el sentido del gusto y el olfato


Cuando tú o un familiar tuyo experimente pérdida del gusto o el olfato, lo primero que
debe hacerse es buscar asesoramiento médico. No puede evitarse la pérdida natural,
pero deben descartarse enfermedades infecciosas o cancerígenas.

Para prevenir accidentes es importante colocar en el hogar dispositivos de detección de


gases que prevengan accidentes de gravedad.

Bebe estar, además, atento a lo que come porque ahora el riesgo de que ingiera algo en
mal estado es mayor. Y también podría informarse acerca de las particularidades de
algunos productos naturales o artificiales que, al ser agregados a los alimentos, ayudan a
aumentar la intensidad de los sabores y olores. Esto, en general, mejorará su apetito y
calidad de vida.

Tacto: evitar el contacto con sustancias corrosivas o elementos (ej.: calor) que puedan
lesionar los tejidos, destruyendo los receptores y provocando dolor; si se produce este
contacto tratar la zona de manera adecuada.

- Vista: leer a la distancia adecuada, no forzar la vista; evitar utilizar mucho los
ordenadores o ver la televisión en exceso; vigilar durante la infancia la posible aparición
de un ojo vago o cualquier otro defecto; usar gafas de sol adecuadas; acudir
al oculista periódicamente.

- Oído: es recomendable la limpieza periódica, pero con cuidado; no someterse a sonidos


fuertes y evitar los ruidos altos y sostenidos; precaución al sumergirse en el agua;
aprender a sonarse bien los mocos, sobre todo en el caso de los niños, pues numerosas
otitis son producidas por la aspiración de los mocos.

- Gusto: no tomar sustancias abrasivas que puedan destruir los botones gustativos.

Hipermetropía: defecto de la visión en el que las imágenes se forman tras la retina. Se


corrige con lentes convexas (convergentes).

- Astigmatismo: se produce cuando el cristalino presenta deformaciones en su curvatura,


por lo que la imagen no estará bien enfocada. Se corrige con lentes cilíndricas, cortadas
de tal forma que compensen las curvaturas desiguales de la córnea.

- Presbicia (vista cansada): con la edad se pierde


paulatinamente el poder de acomodación del cristalino al
disminuir su elasticidad. Se corrige con gafas para ver de cerca.

- Ambliopía (ojo vago): producida cuando se desarrollan mal


las conexiones entre el cerebro y el ojo vago debido a la falta La ambliopía se puede
del uso de éste durante la infancia. El ojo vago presentará una tatar colocando un
visión defectuosa que no es corregible con lentes. parche en el ojo sano.
(fuente: National Eye
- Estrabismo: trastorno caracterizado por la desviación de los Institute)
ojos de manera que no enfocan el mismo punto ("cada uno mira
para un lado").

- Orzuelo: infección de las glándulas sebáceas del párpado que


produce enrojecimiento, hinchazón y dolor en la zona afectada.

- Conjuntivitis: inflamación de la conjuntiva producida por una infección de bacterias,


virus u hongos; o por agentes físico-químicos como vapores, radiaciones, etc.; o incluso
por alergias.

- Daltonismo: enfermedad hereditaria que se caracteriza por la incapacidad para


distinguir correctamente los colores. Se produce por un defecto en los conos (células
encargadas de percibir el color) de la retina. Es más común en los hombres que en las
mujeres y no se puede curar ni tratar.

3) Enfermedades del oído:

- Sorderas: consisten en la pérdida total o parcial de la capacidad de oír. Pueden radicar


en el oído medio (sordera de transmisión); en el interno (sordera de percepción), o en
ambos (sordera mixta).

- Otitis media aguda: inflamación de la mucosa del oído, normalmente por una infección
cogida vía trompa de Eustaquio.

- Vértigo: son mareos provocados por múltiples factores (ingesta de drogas, movimientos,
enfermedades como el síndrome de Menier, hipotensión) que afectan al sentido del
equilibrio (vestíbulo y conductos semicirculares).

4) Enfermedades del olfato:

- Hiposmia: disminución de la capacidad olfativa. Con los resfriados, sinusitis, alergias y


otras alteraciones de las vías altas respiratorias se pierde temporalmente el olfato,
también éste parece disminuir con el consumo de tabaco.

- Anosmia: incapacidad total para percibir los olores.