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DERECHO DE OBLIGACIONES

Tema: El pago indebido en la legislación peruana

Problemática: ¿Es viable la repetición del pago indebido por parte del
deudor?

AUTORES:
Acosta Villegas, Glenda
Barca Ciccia, Isabella
Cabrera Díaz, Richard
Cieza Arenas, Rodrigo
Guevara Sánchez, Gianella
Wise Arbulú, Nicole
Índice

1. Generalidades
1.1. Noción de Pago Indebido
1.2. Denominación y Naturaleza jurídica del Pago Indebido
1.3. Clasificación del pago Indebido
1.3.1. Objetivo y Subjetivo
1.4. Requisitos del Pago Indebido
1.5. Enajenación del bien
1.5.1. Buena Fe
1.5.2. Mala Fe
1.6. Pago indebido en las obligaciones de hacer y no hacer
2. Repetición del Pago Indebido
2.1. Noción de Repetición
2.2. Restitución de intereses o frutos por pago indebido recibido de buena fe
2.3. Prescripción de acción por pago indebido
2.4. Supuestos en los que el deudor no tiene acción de repetición
2.5. Análisis Jurisprudencial
3. Derecho Comparado
3.1. Doctrina Nacional
3.2. Efectos del Pago Indebido en Argentina
3.3. Colombia
3.4. Chile
3.5. Italia
3.6. España

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1. GENERALIDADES

1.1 NOCIÓN DE PAGO INDEBIDO

El pago indebido es un “ Situacion juridica en virtud de la cual un sujeto por error, sin tener
deuda alguna o legitimidad para efectuar la prestación, realiza el pago de una prestacion
a favor de otro, quien no tiene legitimidad o carece de vinculo juridico” (Beltrán Pacheco,
2004). Por lo tanto, el pago indebido es un pago que una persona ( supuesto deudor)
realizara a otra ( supuesto acreedor) sustentada en a supuesta creencia ( error) que tiene
una deuda con dicha persona, cuando en realidad no existe.
Es asi, que en nuestro código civil peruano en su artículo 1267 señala lo siguiente:
“El que por error de hecho o de derecho entrega a otro un bien o cantidad en pago, puede
exigir la restitución de quien la recibió.” Por lo tanto, para que exista pago indebido sera
necesaria la concurrencia de minimo dos aspectos: el error de hecho o de derecho que
origine el pago, y la ausencia de la causa para realizar el pago; para que se genere el
deber de restitucion por parte del supuesto acreedor al deudor de manera inmedita,
apenas la persona sea notificada que se le hizo un pago indebido

1.2 REQUISITOS PARA LA REPETICION DEL PAGO INDEBIDO

Es necesario para la repetición del pago indebido que concurran siguientes elementos :
1. El cumplimiento de una prestación. Cabe recalcar que el artículo 1267 del Código Civil
sólo hace referencia al supuesto del cumplimiento de una relación de dar, es decir a
la entrega de un bien o cantidad en pago. Sin embargo (Ferrero Costa, 2001), refiere
que también se debe aplicar una regla similar ante el supuesto de una obligación de
hacer o de no hacer.
2. El propósito de cancelar una deuda. Este es considerado como el elemento
intencional, el cual es fundamental para que se configure un pago indebido.
3. Falta de causa, ya sea en razón de que la prestación no era debida o si existiendo
verdaderamente una deuda, no era obligación del que efectuó el pago indebido.
4. El error de hecho o de derecho en la persona que realizo el pago.

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1.3 ENAJENACIÓN DEL BIEN EN PAGO INDEBIDO

1.3.1 DE MALA FE
El articulo 1270 del C.C, se refiere a los casos de enajenación del bien por quien lo
hubiese recibido de mala fe, sea que se trate de una enajenación a título oneroso o
gratuito. También contempla los supuestos en las que el adquirente hubiese procedido
de mala o de buena fe (Castillo Freyre, 2008).

En el caso que una persona aceptara el pago indebido de mala fe y enajenara el bien
a un tercero que tambien actuo de mala fe, quien efectuó el pago indebido podrá exigir
su restitución, y, solidariamente, al enajenante y al adquirente, la correspondiente
indemnización de daños y perjuicios.

En el primer supuesto, si la enajenacion hubiese sido a titulo oneroso pero el tercero


adquiriente hubiera procedido de buena fe, quien recibio el pago indebido estara
obligado a devolver el valor del bien, mas la indenmizacion por daños y perjuicios. En
este caso el tercero adquirente de buena fe no estaría obligado a devolver el bien ni a
pagar indemnización alguna.

En el segundo supuesto, si quien recibe el pago indebido de mala fe enajena el bien a


título gratuito a favor de un tercero que procediera de buena fe, quien efectuó el pago
indebido podrá exigir la restitución .

En consecuencia, en estos casos, solo queda obligado a pagar la corresponiente


indemnización de daños y perjuicios quien recibió el pago indebido de mala fe.

1.3.2 DE BUENA FE
El artículo 1272 del C.C, hace referencia a los casos de aquel que reciba un pago
indebido de buena fe pero que enajena el bien a un tercero, sea que éste proceda de
buena o de mala fe; ya sea a titulo oneroso o gratuito.Teniendo en cuenta lo siguiente:

- si una persona acepta un pago indebido de buena fe y enajena el bien, a titulo


oneroso, a un tercero que también procede de buena fe, queda obligado a restituir
el precio o a ceder la acción para hacerlo efectivo.
- Por otro lado, si la persona acepta el pago indebido de buena fe y enajenara el
bien, a título oneroso, a favor de un tercero que procediera de mala fe, quien pagó

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indebidamente puede exigir a tal tercero la restitución del bien, más el pago de la
correspondiente de indenmizacion por daños y perjuicios.
- Finalmente, si la persona recibió el pago indebido de buena fe enajenara el bien a
un tercero, a título gratuito, se distinguen los casos en que este tercero proceda de
buena o de mala fe; si ha actuado de buena fe, solo está obligado a la restitución;
si procedió de mala fe queda obligado, además, al pago de la correspondiente
indemnización por daños y perjuicios .

1.4 PAGO INDEBIDO EN LAS OBLIGACIONES DE HACER Y DE NO HACER

El articulo 1276 del C.C , dispone que las pautas del pago indebido son de aplicación, en
lo que le sean pertinentes, a las obligaciones de hacer en la que no proceda restituir la
prestacion y en las obligaciones de no hacer (Osterling Parodi, 2007).
Por lo tanto, en los casos de quien acepta el pago indebido de buena fe esta sujeto a
idemnizar aquello en lo que se hibiese beneficiado, sin embargo, quien procediese de
mala fe, queda obligado a restituir el integro del valor de la prestacion asi como una
indenmizacion por daños y perjuicios.

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2. REPETICIÓN DEL PAGO INDEBIDO

2.1. NOCIÓN DE REPETICIÓN

Según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, por acción de repetición


ha de entenderse la que corresponde "a quien ha sido desposeído, obligado o condenado,
contra tercera persona que haya de reintegrarle o responderle". En materia de obligaciones,
la acción de repetición sería la que compete al que paga contra la persona que ha de
reintegrarle. (Real Academia Española, 2017)

La condictio indebiti o acción de repetición de lo indebido se ha de sustentar básicamente en


una serie de fundamentos que han de justificar el mencionado derecho de restitución del
pagador, de modo que es preciso mencionar dos elementos clave: la recepción de alguna
cosa que no había derecho a cobrar y, básicamente, la de haber sido indebidamente
entregada por error. Tales fundamentos son importantes para el ejercicio de la acción
comentada:

 La existencia de un pago efectivo hecho con la intención de extinguir una deuda,


con animus solvendi, o en general para cumplir un deber jurídico.
 La inexistencia de obligación entre el que paga y el que recibe, por consiguiente, la
falta de causa en el pago. Dicha ausencia de causa de atribución patrimonial puede
hacer al pago indebido subjetivamente, es decir, cuando existiendo el vínculo, hay una
relación de personas distintas de la que da y recibe el pago, u objetivamente, cuando
se da la falta de la relación de obligaciones entre solvens y accipiens, bien porque
jamás haya existido la obligación, o porque no se ha llegado a constituir o también por
la existencia de una deuda, está se pagó o se haya entregado mayor cantidad de la
debida.
 Finalmente, se requiere inexcusablemente de un error por parte del que hizo el pago,
sin distinguir la ley entre el error de hecho y el de derecho y, por tanto, abarcando a
ambos, ya que de otro modo se vendría a sancionar un enriquecimiento injusto. (Guías
Jurídicas)

2.2. RESTITUCIÓN DE INTERESES O FRUTOS POR PAGO INDEBIDO RECIBIDO DE


BUENA FE

La restitución es sin duda el efecto primordial, en caso de pago indebido. Pues lo que
se busca es evitar el enriquecimiento indebido de una determinada persona a costas

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de otro por una repetición innecesaria de un pago. Por ello, el Código Civil Peruano en
su artículo 1271° estipula lo siguiente:
“El que de buena fe acepta un pago indebido debe restituir los intereses o frutos
percibidos y responde de la pérdida o deterioro del bien en cuanto por ellos se hubiese
enriquecido”. (Osterling Parodi & Castillo Freyre , 2016)
Ante esto, el precepto se refiere que tanto los frutos como intereses son de propiedad
del que efectuó el pago de forma indebida, es decir, del propietario o titular del derecho,
los cuales tendrán que ser reconocidos por quien se encuentra en posesión del bien
que genera esos frutos.
Este fundamento resulta evidente, puesto que, el propietario ha dejado de percibir los
frutos que le correspondería, por eso, el accipiens así sea de buena fe, se encuentra
obligado a restituir no solamente el bien, sino también los frutos realmente percibidos
en el tiempo que poseyó el bien. Esto debido a la posesión ilegitima de quien recibió
dicho pago. (Osterling Parodi & Castillo Freyre , pp. 446)
Por otra parte, si el bien objeto del pago indebido no consta de capitales o bienes
productivos, la norma no resultará aplicable en cuanto a los frutos e intereses, de modo
que, quien quiera adquirir de buena fe el pago solo responderá por el deterioro del
bien. Ahora bien, el Código Civil sostiene que la responsabilidad del sujeto con
respecto al supuesto mencionado, se debe de cumplir en cuanto que el pago recibido
lo haya lo enriquecido, es decir, le haya permitido incrementar su patrimonio. Pero si
hablamos que el sujeto actúa de buena fe, se sobreentiende que no tiene conocimiento
de la ilegitimidad del pago, por lo tanto, el enriquecimiento es sin causa. Ante esto, se
entiende que no existe dolo y menos culpa, por lo que no existe imputación de una
responsabilidad civil en su contra.

2.3. PRESCRIPCIÓN DE ACCIÓN POR PAGO INDEBIDO


El Código Civil con respecto al pago indebido le otorga la facultad al solvens de exigir
se le reponga lo que pago de manera indebida, a través de la restitución. De esta
manera quien hizo el pago, tiene la opción de ir hasta los tribunales, si es el caso, si
es que el accipiens incumple con restituirle. (Osterling Parodi & Castillo Freyre , pp.
653-654).
Pero esta acción que regula el plazo que tiene el sujeto que pretende la restitución de
lo dado de forma indebida o por error, tiene un tiempo e caducidad o de prescripción,

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el cual se encuentra regulado en el artículo 1274° del Código Civil Peruano, el cual
dice:
“La acción para recuperar lo indebidamente pagado prescribe a los cinco años de
efectuado el pago”.
Vale preguntarnos porque si este artículo a comparación de otros, que se encuentran
en la esfera de acciones personales; como la acción declaratoria de filiación
matrimonial (artículo 373°) o la acción judicial de declaratoria de filiación
extramatrimonial (artículo 410°) entre otras, prescriben a los diez años conforme al
artículo 2001°; el pago indebido siendo considerado acto jurídico en sentido estricto,
prescriba a los cinco años. La respuesta proviene del Código Civil anterior, en donde
el plazo de prescripción para la restitución del pago indebido variaba de acuerdo con
el plazo de prescripción de la causa que lo originaba, por lo que no existía un plazo
determinado, este iba a depender de la acción ocasionada entre las personas
involucradas. Y es que, si el pago indebido nace de un acto de repetición propia y
personal, así como su origen, su plazo de prescripción deber ser el mismo.
Por lo tanto, es cierto que la prescripción del pago indebido configura un tipo de
excepción a lo dicho en el artículo 2001°, esto con la finalidad de brindar orden social
y seguridad jurídica. Ya que, la inactividad del titular de un derecho subjetivo propio,
durante un periodo de tiempo extingue la acción que le correspondía, más no el
derecho mismo. (Osterling Parodi & Castillo Freyre , pp. 653-656).

2.4. SUPUESTOS EN LOS QUE EL DEUDOR NO TIENE ACCIÓN DE REPETICIÓN


Cabe mencionar que en la doctrina y legislación extranjera comprenden como
supuestos de pago sin causa, al pago de una obligación y al pago para obtener un fin
lícito o inmoral, cuando en estos ha mediado error. Sin embargo, en nuestro
ordenamiento jurídico, la solutio sine causa no abarca estos supuestos, pero nuestro
ordenamiento jurídico, en el Código Civil de 1984, regula trata este tema. (Osterling
Parodi & Castillo Freyre , pp. 657).

Artículo 1975: “No hay repetición de lo pagado en virtud de una deuda prescrita, o para
cumplir deberes morales o de solidaridad social o para obtener un fin inmortal o ilícito,
Lo pagado para obtener un fin inmoral o ilícito corresponde a la institución encargada
del bienestar familiar”. (Código Civil, 1984)

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2.4.1. PAGO DE UNA DEUDA PRESCRITA

Quien paga una deuda “prescrita” no está realizando un “pago indebido”, ni aun cuando
haya pagado en la errónea creencia de que no había aún transcurrido el plazo de
prescripción. Ese pago es pago de una obligación existente, pues la única forma de
liberarse que tiene el deudor oponiendo una excepción de prescripción al ser
demandado por el acreedor. (Ferrero Costa, 2000)

El artículo 1275 del Código Civil dispone, en primer término, que no se puede repetir
lo pagado en virtud de una deuda prescrita, vale decir, de una obligación natural. Quien
paga una obligación natural, paga lo que es debido. Así, aunque pagara por error, no
tendría derecho a la restitución de lo pagado. El cumplimiento voluntario de una deuda
natural produce los efectos liberatorios de un pago válido. En consecuencia, excluye
el derecho del deudora exigir la restitución de lo pagado y otorga al acreedor el derecho
de retener lo recibido. Un ejemplo de esto, “cuando el prestatario que ha pagado
intereses sin estar estipulados, no puede reclamarlos ni imputarlos al capital". (Guías
Jurídicas, 2014). Por tanto, si no se han pactado los intereses el prestatario no tiene
obligación jurídica de pagarlos. Si los paga voluntariamente, se dice que está
cumpliendo una obligación natural, y por ello el Código establece que no puede
reclamarlos (es decir, pedir su devolución), ni imputarlos al capital.
En efecto, las obligaciones naturales, si bien no confieren al accipiens la facultad de
exigir su cumplimiento coactivo, autorizan a aquel para retener lo que por ellas se
hubiese pagado.

2.4.2. PAGO PARA CUMPLIR DEBERES MORALES O DE SOLIDARIDAD SOCIAL

El código Alemán tiene una similitud al nuestro, en cuanto a pago de obligaciones


morales o de solidaridad social, estableciendo que no resulta la repetición si lleva a
cabo la prestación responde a un deber ético o a una acción asumida por razón de
decoro, como puede ser el pago correspondiente a los gastos médicos y de clínica de
un ser querido. (Ferrero Costa, pp. 286)

El artículo 1275 del Código Civil Peruano es claro al precisar, que no hay repetición de
lo pagado para cumplir deberes morales o de solidaridad social. En efecto, aquél que

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respondiendo a un imperativo de su conciencia ejecuta una prestación sin estar, en
estricto Derecho, obligado a su ejecución, paga un cumplimiento de un deber moral,
por lo tanto no podría pedir la restitución de lo pagado. (Osterling Parodi & Castillo
Freyre , pp. 657)

Es decir, no existe la irrepetibilidad de los actos jurídicos voluntariamente ejecutados


en cumplimiento de tales deberes; y aunque la ley no impone la realización del deber,
el obligado, guiado por su conciencia, lo cumple voluntariamente.
En cambio, quien con fines altruistas, filantrópicos o inspirados en ideas de caridad,
ejecuta prestaciones a las que no podía ser conminado judicialmente, paga en
cumplimiento de un deber de solidaridad social. La ley, en consecuencia, le impide
repetir lo pagado. Ilustraría este supuesto el caso de un hombre bondadoso que
entrega una suma de dinero a alguien que se encuentra en una precaria situación
económica y respecto del cual no existe siquiera un deber moral que lo vincule.
(Osterling Parodi & Castillo Freyre , pp. 658)

2.4.3. PAGO PARA OBTENER UN FIN ILÍCITO O INMORAL


El Derecho romano reconocía estos supuestos como turpiter acceptum y el de la
turpiter detorum, es decir, la finalidad ilícita o inmoral del que recibe o el del que paga.
Así mismo, nuestro código se rige, del código Brasileño, en el cual permite la repetición
solo cuando la ilicitud exista en el accipiens (en quien recibe). (Ferrero Costa, pp. 286)

El artículo 1275 del Código Civil prohíbe la repetición de lo pagado para obtener un fin
ilícito o inmoral. Si bien es cierto, la licitud es uno de los elementos de validez del acto
jurídico, cuya ausencia es causal de nulidad.
Se pueden señalar tres posiciones en la doctrina y legislación extranjeras en cuanto el
derecho de repetición del pago por causa ilícita o inmoral:
 La primera posición es que se admite la repetición del pago hecho por una
causal inmoral, solo cuando el solvens incurre en error. De ser lo contrario, esto
es, si ambas partes han errado, no se puede dar la repetición. Así mismo, esta
posición prohíbe, la repetición de lo pagado en virtud de una causa ilícita,
admitiendo que el accipiens retenga- aunque a título ilegal- lo recibido.
 Otra posición se inclina por la tesis contraria, aceptando la repetición del pago
hecho por una causa inmoral o ílicita.

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 Una tercera posición legislativa prohíbe la repetición del pago efectuado por
una causa inmoral o ilícita, confiscando y recuperando para el Estado lo
pagado. (Osterling Parodi & Castillo Freyre , pp. 658)

Estos planteamientos lo asume el Código Civil Peruano y otros Códigos extranjeros


como el español (Artículo 1305), el panameño (artículo 1156) y el mexicano (artículo
1895). En conclusión, el código peruano, peruana rehúsa a aquél que ha pagado en
virtud de una causa ilícita o inmoral la acción de repetición y dispone que lo pagado
en razón de ellas corresponde a la institución encargada del bienestar familiar. Como
anteriormente mencionado, en nuestro ordenamiento jurídico, lo pagado para obtener
un fin ilícito o inmoral no legítima al accipiens para retener lo que recibió.

Es así, que conforme a lo establecido en el artículo 1275 del Código Civil, el pago de una
deuda prescrita, por tratarse de una obligación natural que sirve de base a un pago válido, es
decir no puede repetirse. La misma regla opera ante el pago efectuado en cumplimiento de
deberes morales y de solidaridad social. Y finalmente, si la ley otorgase al solvens la facultad
de repetir lo pagado para obtener un fin ilícito o inmoral, reconocerla a aquél derechos
similares a lo que le corresponderían si el pago hubiese sido válido. Bajo estas
consideraciones, la ley civil peruana niega la repetibilidad de lo pagado en virtud de una causa
ilícita o inmoral. (Osterling Parodi & Castillo Freyre , pp. 658)

3. DERECHO COMPARADO

3.1. DOCTRINA NACIONAL


El pago indebido es fuente heterónoma de relaciones obligatorias. El artículo 1267 del
Código Civil peruano de 1984 (en adelante, CC) se refiere a las atribuciones patrimoniales

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sin causa por error del solvens; es decir, al “pago indebido”: “Artículo 1267.- El que por
error de hecho o de derecho entrega a otro algún bien o cantidad en pago, puede exigir la
restitución de quien la recibió”. Como puede apreciarse, dicho artículo contiene: i) un
supuesto de hecho: “el que por error de hecho o de derecho entrega a otro algún bien o
cantidad en pago”, y ii) una consecuencia: la constitución de una relación obligatoria donde
quien recibe “indebidamente” (accipiens) algún bien o cantidad, queda obligado a su
restitución frente a quien se lo entrega por error (solvens).
Como dice Díez-Picazo: Todo desplazamiento patrimonial, todo enriquecimiento y, en
general, toda atribución, para ser lícitos, deben fundarse en aquellas causas o razones de
ser que el ordenamiento jurídico considera como justas. Cuando una atribución patrimonial
no está fundada en una justa causa, el beneficiario de la atribución debe restituir al
atribuyente el valor del enriquecimiento y, correlativamente, surge una acción o una
pretensión, en favor de este último, para obtener o reclamar dicha restitución (pag. 12)
Las normas relativas al pago indebido resultan de aplicación cuando la atribución
patrimonial sin causa la realiza el propio empobrecido por error (por error de hecho o de
derecho, dice la norma). Adviértase también que el artículo 1267 del CC se refiere en
concreto a “desplazamientos patrimoniales”, pues la atribución se materializa en un bien
o en dinero (“entrega a otro algún bien o cantidad de pago”), y eso se hace patente en el
articulado. De acuerdo con el artículo 1267, para que se configure el pago indebido, el
desplazamiento patrimonial sin causa debe ser realizado por error del solvens; si se realiza
un desplazamiento sin causa conscientemente (sin error), no estaríamos dentro de un
supuesto de pago indebido.

Así por ejemplo, si Primus decide pagar a Secundus una deuda de Tertus, no se trata de
un pago indebido, sino de un pago por tercero. En el Código Civil italiano, el pago indebido
puede ser objetivo o subjetivo. Será objetivo, conforme al artículo 2033, cuando el solvens
realiza el desplazamiento patrimonial respecto a un título inexistente o ineficaz; mientras
que será subjetivo, conforme al artículo 2036, cuando el solvens paga una deuda ajena
en la errónea creencia de ser él el deudor. Como se ha señalado, el CC requiere siempre
la existencia del error de parte del solvens; por tanto, podríamos decir que en nuestro
ordenamiento civil el pago indebido es siempre subjetivo. No obstante, como veremos al
tratar el tema de la prueba, no se requiere probar el error cuando se realiza una atribución
patrimonial que nunca se debió o que ya estaba pagada.
Sintetizando lo señalado en este artículo del CC, puede decirse que el accipiens debe
restituir:
• El bien recibido.
• Cuando el bien recibido sea dinero (capitales), debe pagar, además, el interés legal
desde la fecha del pago indebido.
• Cuando se trate de otros bienes (distintos del dinero) que sean fructíferos, debe restituir
los frutos percibidos o que debió percibir, desde la fecha del pago indebido.

Además, el accipiens responde:


• De la pérdida que haya sufrido el bien por cualquier causa.
• De los perjuicios irrogados al solvens, hasta que recobre el bien.

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RESPECTO A LOS FRUTOS
El artículo 1269 del CC establece que el accipiens de mala fe debe restituir los “frutos
percibidos o que ha debido percibir cuando el bien recibido los produjera, desde la fecha
del pago indebido”. Esta norma debe ser concordada con el artículo 910: “El poseedor de
mala fe está obligado a entregar los frutos percibidos y, si no existen, a pagar su valor
estimado al tiempo que los percibió o debió percibir”. En tal sentido, el accipiens de mala
fe debe:
• Restituir los frutos percibidos, y si ya no existen, pagar su valor estimado al tiempo que
los percibió.
• Si el bien no hubiera percibido frutos, entonces debe pagar el valor de los que habría
podido percibir el bien si utilizaba la diligencia ordinaria.
El pago del valor de los frutos que habría podido percibir se hace a título de resarcimiento
por la inercia culposa del accipiens de hacer fructífero el bien. La culpa del accipiens
consiste en haber dejado improductivo dicho bien, incumpliendo su deber de usar la
diligencia debida.

Respecto a la pérdida del bien ¿Cuáles son las consecuencias si el bien se pierde en
posesión del accipiens de mala fe, es decir, antes de la restitución? Como se ha dicho,
estamos frente a una relación obligatoria con prestación de dar bien cierto con función
restitutoria; por tanto, sujeta al riesgo de la imposibilidad sobreviniente de la prestación
(pérdida del bien) antes de la entrega.
La pérdida del bien genera la imposibilidad sobreviniente de la prestación y, por tanto, la
liberación del accipiens de restituir el bien in natura, aun si la pérdida se produjera por
causas a él imputables. Pero la pérdida del bien que debía ser restituido genera una lesión
del derecho de propiedad, de la cual deberá responder, incluso, si la pérdida se produce
por causas no imputables al accipiens. Obviamente, esta lesión se causa al propietario,
titular del interés lesionado, y no al solvens non dominus.

El artículo 1269 del CC señala que el accipiens de mala fe “responde de la pérdida o


deterioro que haya sufrido el bien por cualquier causa, y de los perjuicios irrogados a quien
lo entregó, hasta que lo recobre”; pero, también, que “puede liberarse de esta
responsabilidad, si prueba que la causa no imputable habría afectado el bien del mismo
modo si hubiera estado en poder de quien lo entregó”.

3.2. ARGENTINA
Se mencionaban como casos de pago indebido cuando se abonaba una deuda que no
existía o estaba sujeta a condición suspensiva, o si se le hubiera pagado a quien no era
el acreedor, o si se hubiera dado más que lo debido o una cosa diferente.
Se requería como requisito la existencia de error excusable; quien pagó indebidamente
sabiendo lo que hacía se consideraba que había efectuado una donación.

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Estos principios pasaron a los códigos modernos. El artículo 784 del Código Civil argentino
dice que quien se cree deudor por un error de hecho o de derecho, tiene derecho a repetir
la cosa o cantidad que entregó, del quien la recibió.
Sostiene Borda que el fundamento de la repetibilidad del pago no es el error sino la falta
de causa, pues si alguien erróneamente le paga a otro acreedor lo que le debía, no podrá
repetir lo entregado alegando que se equivocó de acreedor, pues en este caso siendo
ambos acreedores, hay causa para ambas obligaciones.
El artículo 790 hace una enumeración ejemplificativa (no taxativa) de los casos en que
procedería la repetición de lo pagado indebidamente: deuda condicional pagada antes de
que se cumpla la condición; pagar una cosa o hecho distinto a lo debido; si es una
obligación alternativa, y el deudor no lo supiese, y entregara todas las cosas sujetas a
opción; o si fuera un objeto incierto determinado por su especie, y el deudor creyera que
es una cosa cierta; si el deudor pagase una deuda por entero, creyendo erróneamente
que era solidaria, y fuera divisible o simplemente mancomunada.
Según el artículo 791 no procede repetir lo pagado en obligaciones a plazo pagadas antes
de su vencimiento; en el caso de pago de deudas prescriptas y otras obligaciones
naturales; en las deudas con vicios de forma en sus títulos que los tornaran nulos o
anulables; en caso de pago de deudas que en juicio por falta de probanzas no hubieran
sido reconocidas (aquí el pago equivale a su reconocimiento tácito); y cuando se paga la
deuda de otra persona, sabiéndolo (los pagos hechos por terceros son válidos)
Tampoco puede repetir lo pagado el acreedor que a consecuencia del pago recibió un
documento probatorio del pago y lo destruyó, aunque puede accionar contra el verdadero
deudor (art. 785)
Las obligaciones con objeto ilícito o inmoral son nulas; por lo tanto quien las paga realiza
un pago sin causa, y podría repetir lo pagado, salvo que hubiera por ambas partes torpeza,
pues nadie puede invocar su propia torpeza (art. 795).
El pago que se obtiene utilizando medios ilícitos también puede repetirse (art. 792). Aun
cuando alguien sea legítimamente acreedor no puede ejercer violencia o engaño contra
su deudor para obtener el pago. Lógicamente una vez devuelto el pago, el acreedor podrá
accionar contra el deudor por los medios legítimos.
Quien recibió el pago de buena fe debe devolver lo mismo que recibió (art.786) con los
frutos pendientes pero no los percibidos; no responde por el deterioro o destrucción de la
cosa por caso fortuito ni por su propio accionar, ni adeuda intereses. Solo deberá entregar
la cosa en el estado en que se halla y los provechos obtenidos, por ejemplo, si vendió los
restos que quedaban de la cosa (art. 2431).
El acreedor de mala fe debe además de devolver lo pagado, los intereses, todos los frutos,
y además responde por pérdidas o deterioros aún si se produjeron sin su culpa, salvo que
pruebe que igual se hubieran producido los daños si la cosa hubiera estado en posesión
del supuesto deudor. La mala fe debe ser probada por quien la alega.
Con respecto a terceros quien recibió un inmueble del acreedor que ahora debe devolver
lo recibido aun cuando hubiera tenido buena fe, debe devolverlo (art. 787). Si hubiese
mala fe se debe restituir la cosa más frutos e intereses (art. 788).

3.3. COLOMBIA

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La figura del pago de lo no debido la cual se encuentra consagrada en el artículo 2313 en el
cual se expresa lo siguiente: “si el que por error ha hecho un pago, prueba que no lo debía,
tiene derecho para repetir lo pagado.

Sin embrago, cuando una persona, a consecuencia de un error suyo, ha pagado una deuda
ajena, no tendrá derecho de repetición contra el que, a consecuencia del pago, ha suprimido
o cancelado un título necesario para el cobro de su crédito, pero podrá intentar contra el
deudor las acciones del acreedor”

De la figura del pago de lo no debido se desprende la acción de repetición, que no es más


que la forma judicial de obtener que se restituya lo que se ha pagado indebidamente. La carga
de la prueba en la acción de repetición le corresponde al demandante, si el demandado
confiesa el pago le corresponde al demandante probar que fue indebido; si el demandado
niega el pago, le corresponde probarlo al demandante y este caso una vez probado se
considerara indebido, según lo establecido en el artículo 2316 del código civil.

El artículo 2313 mencionado anteriormente en su inciso segundo plasma que, si una persona
ha hecho un pago indebido y cancela con este pago una deuda ajena, no tendrá acción de
repetición contra el acreedor que ha destruido el título en que constaba su crédito, sino contra
el deudor; esto debido a que el acreedor no tenía conocimiento que ese pago fue indebido y
creyendo saldado el crédito destruye el título que contenía la obligación.

Entonces teniendo en cuenta lo anteriormente mencionado se privilegia en este inciso al


acreedor que destruye su título, pues este no tenía conocimiento que el pago no lo realizo su
deudor y se castiga a la persona que realizo el pago indebido en el sentido que no tiene acción
contra el acreedor, pero sigue teniendo contra el deudor de la obligación todas las acciones
que tendría el acreedor.

Al respecto la Corte Suprema de Justicia Sala de Casación Civil y Agraria en su sentencia de


abril 23 de 2003, expediente 7651 se ha referido de la siguiente manera:

“cumple el pago entonces por excelencia una función de satisfacer al acreedor que, a su vez,
constituye motivo de la extinción de toda obligación. Significa lo anterior que un pago
adecuado, a la par que conforma o satisface al acreedor, extingue la obligación; ya librándose
al deudor del vinculo que contrajo, si fue el mismo u otro en su nombre quien hizo el pago; o
ya, sin que opere tal liberación, como ocurre en aquellos casos en que el tercero que paga
toma la posición del a creedor con relación al deudor, lo cual no obsta para reconocer el efecto
extintivo definitivo respecto del original acreedor.(…) aun habiendo obrado a sabiendas de
que la deuda es ajena, puede acudir a la acción de repetición, particularmente cuando en
ejercicio de una intervención legalmente aceptada, ha efectuado el pago de lo que lo que
ciertamente no se debía, siendo ella modo expedito para ser restituido en el patrimonio que
de ese modo le resulta menoscabado.

3.4. CHILE

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CONCEPTO

El pago supone el cumplimiento de una obligación, y es un acto jurídico cuyos elementos son
los sujetos (solvens, y accipiens), el objeto (aquello que se paga), y la causa (entendiendo por
tal tanto la fuente – deuda anterior que sirve de antecedente al pago-, cuando el fin, u otro
objetivo al que se orienta el solvens: la extinción de la deuda)

Así también, es una especie de enriquecimiento sin causa, que se presenta cuando, sin existir
relación jurídica entre dos personas, una de ellas entrega una cosa a la otra con el propósito
de cumplir la supuesta obligación.

Todo pago presupone la existencia de una deuda; si esta no existe, la entrega no tiene razón
jurídica de existir y debe ser restituida. Tal devolución es conocida como repetición de lo
indebido. En consecuencia, hay pago indebido cuando: el solvens no es el deudor, a menos
que actúe como tercero; si el accipiens no es acreedor; si el acto no tiene objeto, porque se
paga algo distinto, y no hay acuerdo en la sustitución; si carece de causa- fuente, porque nada
se debe.

El llamado pago indebido, por el contrario, adolece de la falta de alguno de estos elementos,
que lo despojan del carácter de pago. De esta manera tenemos los siguientes conceptos:

Cuando por error se ejecuta una prestación sin que haya existido obligación de verificarla, se
configura un pago indebido, un pago falto de equidad y, por tanto, contrario a la justicia; el
cual se convierte – a nuestro modo de ver – en causa eficiente del derecho a exigir y de la
obligación de restituir lo ilegítimamente pagado.

Siempre que hay pago indebido, es porque se cumple una obligación que no existe, ya sea
que carezca totalmente de existencia y nunca la haya tenido, o se haya extinguido, o se yerre
en la prestación, en quien la hace o a quien se hace.

El desplazamiento patrimonial indebido es aquel realizado por una persona que actúa por
error de derecho o de hecho al considerarse obligado no siéndolo, creyendo extinguir una
relación obligatoria que en realidad no existe o siendo realmente deudor, al verificar el pago,
no lo hace quien es titular del crédito.

REQUISITOS DEL PAGO INDEBIDO

Preexistencia de una obligación


Resulta evidente que debe existir una obligación previa que haya generado precisamente el
deber de cumplir.

El pago no basado en una obligación que le dé sustento, nos conduciría – de presentarse los
requisitos de esta figura – al tema del pago indebido. Y este concepto nos llevaría a afirmar
que el pago indebido no es otra cosa que el lado oscuro del pago, aquella faz de un pago en
el cual no se verifica el cumplimiento de alguno de sus requisitos.

La prestación se efectúe con ánimus solvendi

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El animus solvendi no es otra cosa que la voluntad del deudor para pagar, es decir, que
cuando paga es consciente de lo que está haciendo y que desea hacer lo que está haciendo
(pagar).

Cabe observar que el pago efectuado sin animus solvendi podría también llevarnos a la figura
del pago indebido, siempre y cuando se cumplan los demás requisitos que la legislación y
doctrina le atribuyen a esta institución. Sin lugar a duda, el tema que constituye una de las
exigencias del pago indebido.

Que se pague aquello que se debe

Esta exigencia se relaciona con el principio de identidad en las obligaciones, el mismo que en
el caso de las obligaciones de dar tiene su correlato en la primera de las normas del Derecho
de Obligaciones, el artículo 1132º del Código Civil, numeral que reza: “el acreedor de bien
cierto no puede ser obligado a recibir otro, aunque éste sea de mayor valor”

Que se pague integralmente lo debido

Lo ideal en materia de pago sería que se cumpliese en los términos más precisos con lo
pactado o con lo previsto por la ley, pero sabemos que en muchos casos no ocurre así, en la
medida en que el cumplimiento se aleja de las dimensiones estipuladas o legales, en
desmedro, por lo general, de los intereses del acreedor.

3.5. ITALIA

Código Civil Italia (artículos 2033 a 2040)

Art. 2033- Cualquier persona que haya realizado un pago indebido tiene derecho a repetir lo
que ha pagado. También tiene derecho a los frutos (820 y siguientes) y a los intereses (1284)
desde el día del pago, si la persona que lo recibió fue de mala fe o, si fue de buena fe (1147),
desde el día de la solicitud (Cod. Proc. Civ. 163).

Art. 2034- La repetición de lo que se dio espontáneamente en el desempeño de los deberes


morales o sociales no está permitida, a menos que el desempeño haya sido realizado por una
persona incapaz. Los deberes indicados en el párrafo anterior, y cualquier otro por el cual la
ley no otorga medidas, pero excluye la repetición de lo que se ha pagado espontáneamente,
no producen otros efectos

Art. 2035.- Desempeño contrario a la moral. Cualquiera que haya realizado un beneficio por
un propósito que, incluso por su parte, constituye una ofensa a la moral, no puede repetir lo
que ha pagado.

Art. 2036.- Subjetivo indebido. Cualquiera que haya pagado una deuda con otros, creyendo
ser un deudor en base a un error excusable, puede repetir lo que ha pagado, siempre que el
acreedor no haya privado de buena fe (1147) del título de crédito o de las garantías. Cualquier

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persona que haya recibido el error también debe devolver los frutos (820 y siguientes) y los
intereses (1284) desde el día del pago, si fue de mala fe, o desde el día de la solicitud (Código
Civil Proc. 163). Si fue de buena fe (1147). Cuando no se admite la repetición, el pagador se
hace cargo de los derechos del acreedor.

Art. 2037.-Restitución de una cosa determinada. Cualquiera que haya recibido indebidamente
cierta cosa está obligado a devolverla.

Si la cosa es perecida, incluso por casualidad (1218, 1256), los que la han recibido de mala
fe deben igualar su valor; si la cosa solo se ha deteriorado, el que la ha dado puede solicitar
el equivalente, o la restitución y una indemnización por la disminución del valor.

Aquellos que recibieron el asunto de buena fe (1147) no son responsables de su sentimiento


o deterioro, incluso si dependen de su propio hecho, si no dentro de los límites de su
enriquecimiento.

Art. 2038.-Alienación de la cosa recibida indebidamente. Quien, habiendo recibido la cosa de


buena fe (1147), la ha alienado antes de conocer la obligación de devolverla y debe devolver
la contraprestación obtenida. Si aún así se debe, el que pagó de manera indebida se hace
cargo del derecho del vendedor (1203 y siguientes). En el caso de la libre disposición, el tercer
comprador está obligado, dentro de los límites de su enriquecimiento, hacia el que ha pagado
lo indebido. Quien haya alienado la cosa recibida de mala fe, o después de haber conocido la
obligación de devolverla, está obligado a devolverla en especie o a igualar su valor. El que
haya pagado lo indebido puede, sin embargo, exigir la consideración de la alienación y
también puede actuar directamente para lograrlo. Si la venta se realizó de forma gratuita, el
comprador, si el vendedor ha sido innecesariamente eliminado y obligado, dentro de los límites
del enriquecimiento, hacia el que ha pagado el monto indebido.

Art. 2039.-Recibo indebido de una persona incapacitada. El incapacitado que ha recibido lo


indebido, incluso de mala fe, no está obligado en la medida en que lo que ha recibido se ha
convertido en una ventaja (1190, 1443).

Art. 2040.- Reembolso de gastos y mejoras. La persona a quien se le devuelve la cosa está
obligada a reembolsar al propietario de los gastos y las mejoras, según los artículos. 1149,
1150, 1151 y 1152.

3.6. VENEZUELA

NOCIÓN

El pago de lo indebido, también denominado en otras legislaciones “pago por error”, está
previsto expresamente en su Código Civil dentro de las fuentes de las obligaciones, regulado
en los arts. 1178 al 1183. El art. 1178 dispone: “Todo pago supone una deuda. Lo que se ha
pagado sin deberse está sujeto a repetición”. La figura tiene lugar cuando acontece un pago
sin causa que lo justifique. Puede tratarse de cualquier tipo de prestación que haya sido
realizada sin deberse. Su efecto principal es que el pago está sujeto a repetición.

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“Esencialmente, produce en el accipiens la obligación de restituir lo recibido, distinguiéndolo
según haya obrado de buena o de mala fe”.

Condiciones o requisitos

La jurisprudencia española precisa para la figura de la concurrencia de un pago o entrega de


una cosa; que no tuviera el solvens la obligación de pagar y el error de hecho o de derecho al
realizar el pago. Podemos resumir los requisitos o condiciones de la figura. Prestación a título
de pago. Esto es, la realización de una determinada prestación. Para algunos, el instituto se
reduce a prestaciones que consistan en la entrega de cosas, ya sean en dinero o in genere.
Pues en caso de prestaciones de hacer y obligaciones negativas, no les resultaría aplicables
las reglas del pago de lo indebido (especialmente los efectos), sino la figura genérica del
enriquecimiento sin causa. Pero no existe consenso sobre tal aspecto.

Ausencia de causa

Esto es “que la deuda que se está pagando no exista”. La ausencia de causas tiene lugar: –
porque nunca existió la obligación– porque no nació válidamente –cuando siendo el solvens
un verdadero deudor no paga a su acreedor (CC, art. 1179)– cuando el verdadero acreedor
recibe un pago de quien no era su deudor. De allí que se aluda a que entre quien paga y quien
cobra no exista la obligación.

Error del solvens

Error que puede ser de hecho o de derecho y radica en creer equivocadamente que existía a
favor de quien cobra la obligación pagada, porque por ejemplo se pensaba que todavía no se
había pagado la obligación que realmente se pagó antes o porque se pensó que existía una
obligación que nunca hubo o porque se extinguió por otra causa distinta al pago
(compensación o condonación) o porque se piensa que se debe cuando no es así o porque
el que recibe el pago no es el verdadero acreedor.

Efectos

El principal efecto de la figura es la obligación de restitución o devolución. El que recibe el


pago indebido contrae básicamente la obligación de restituir, y además si obró de mala fe la
de indemnizar daños y perjuicios. El accipiens de mala fe quien debe restituir tanto capital
como interés y frutos desde el día del pago (CC, art. 1180). Si se trata de cosa determinada
debe restituirla si subsiste, si no su valor al día del emplazamiento para la contestación de la
demanda por restitución, salvo el derecho del solvens de recibir la cosa deteriorada y una
indemnización (CC, art. 1181). En cuanto al accipiens de buena fe queda obligado a restituir
solo en la medida de su enriquecimiento. No está obligado a restituir intereses (como
consecuencia de lo considerado para el de mala fe). En caso de enajenación onerosa debe
restituir equivalente, si es a título gratuito el tercero queda obligado dentro de los límites de su
enriquecimiento (CC, art. 1182). Con relación al solvens queda obligado a reponer al accipiens
de buena o mala fe los gastos para la conservación (CC, art. 1183) y por mejor el menor valor
entre impensas y mayor valor dado a la cosa (CC, 792).

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Casos en que no procede

La figura del pago de lo indebido no procede:

.1. Ante obligaciones naturales (CC, art. 1178) que uno de sus efectos es que no se repite lo
pagado.

2. En el caso de pago hecho por quien se creía deudor al verdadero acreedor y éste se ha
privado de buena fe de su título o garantía o deja prescribir la acción (CC, art. 117937,
segundo párrafo).

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