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EXPEDIENTE :

ESPECIALISTA:
CUADERNO : Principal
ESCRITO : 01
SUMILLA : Interpongo demanda
de Inconstitucionalidad

SEÑORES MIEMBROS DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

ILUSTRE COLEGIO DE ABOGADOS DE


………………………………,
identificado con RUC N°
……………………………………………
……., debidamente representado
por su Decano Dr.
……………………………………………
……., identificado con DNI Nº
…………………………………….., con
dirección domiciliaria en
……………………………………………
……………………, con poderes
inscritos en el Asiento
…………………………………de la
partida electrónica N°
………………………………………de la
Zona Registral N° …………….– Sede
…………………, con domicilio
procesal en sito en
…………………………………………….,
con Casilla Electrónica Nº
……………………………….., en
representación de la Orden
conforme Acuerdo de Junta
Directiva de fecha
……………………………………………
……….., a Ud. digo:

I.- De los demandados:

Señor OLAECHEA ÁLVAREZ CALDERÓN PEDRO CARLOS; en su condición de


Presidente de la Comisión Permanente al haberse disuelto el Congreso
de la República por Decreto Supremo Nº 165-2019-PCM (conforme lo
establece el inciso 1 del artículo 107 del Código Procesal Constitucional),

1
debiéndose notificar la presente en la Sede del Congreso sito en: Plaza
Bolívar s/n, Av. Abancay - Lima.

Solicito se emplace al PROCURADOR PÚBLICO a cargo de los Asuntos


Judiciales del Congreso de la República con domicilio en Plaza Bolívar
s/n, Av. Abancay - Lima.

II.- Petitorio:

2.1.- Solicitamos que se declare la inconstitucionalidad del texto íntegro


de la Ley N° 30125 publicada el 13 de diciembre del 2013, por atentar
contra los derechos a la igualdad ante la ley (artículo 2 inciso 2 de la
Constitución Política del Perú) y a una remuneración equitativa y
suficiente (artículo 24 de la Constitución Política del Perú).

2.2.- Se solicita que se emita una sentencia estimativa - exhortativa, es


decir, no pretendemos que se expulse de manera inmediata del
ordenamiento constitucional a la Ley N° 30125, sino que se declare su
inconstitucionalidad y se exhorte al Congreso de la República para que,
en el plazo más breve posible, emita una nueva ley en la cual se respeten
los porcentajes de los haberes establecidos en el artículo 189 del Decreto
Legislativo 767, Ley Orgánica del Poder Judicial, pero además, se
pronuncie de manera expresa que de todos los haberes que perciben los
jueces de las diversas instancias, el 44.7% deberá corresponder a la
remuneración básica, todo ello, en virtud de los fundamentos que
exponemos a continuación.

III.- Legitimidad activa

El séptimo párrafo del artículo 96 del Código Procesal Constitucional


autoriza a los Colegios Profesionales a interponer una demanda de
inconstitucionalidad, previo acuerdo de la Junta Directiva, por que
habiéndose tomado dicho acuerdo mediante sesión de
fecha………………….., es que ostento legitimidad para interponer la
presente demanda.

IV.- Plazo prescriptorio

El artículo 100 del Código Procesal Constitucional establece que la


demanda de inconstitucionalidad de una norma debe interponerse
dentro del plazo de seis años contado a partir de su publicación, en este
sentido, estando a que la Ley N° 30125 fue publicada el 13 de diciembre
del 2013, la presente demanda ha sido presentada dentro de dicho
plazo.

V.- Demanda de inconstitucionalidad sustancialmente igual

Revisadas las sentencias en procesos de inconstitucionalidad emitidas


por el Tribunal Constitucional, no hemos encontrado ninguna sentencia

2
sustancialmente igual en cuanto al fondo con la demanda que
presentamos, en este sentido, conforme lo establece el inciso 3 del
artículo 104 del Código Procesal Constitucional la presente demanda
debe ser admitida a trámite.

VI.- Fundamentos de hecho y de derecho de la pretensión

A continuación, pasaré a desarrollar los fundamentos de hecho y de


derecho que sustentan mi pretensión:

6.1.- El indubio pro operario

Antes de describir los fundamentos que sustentan la inconstitucionalidad


de la Ley N° 30125, debemos tener en cuenta que en todo tipo de
relaciones laborales (sea del sector público o privado) se debe aplicar el
indubio pro operario, el cual exige una interpretación favorable al
trabajador en caso de duda insalvable sobre el sentido de una norma,
vale decir que se acredite que, a pesar de los aportes de las fuentes de
interpretación, la norma deviene indubitablemente en un contenido
incierto e indeterminado.

El Tribunal Constitucional considera que la aplicación del referido


principio contiene la obligación de adoptar como sentido normativo a
aquél que ofrece mayores beneficios al trabajador; por lo que este
principio no se refiere a suplir la voluntad del legislador, sino a adjudicarle
el sentido más favorable para el trabajador1.

En este sentido, ante cualquier duda interpretativa, se debe buscar el


sentido normativo que ofrezca mayores beneficios al trabajador, por lo
que las normas que mostraremos a continuación, deben ser interpretadas
conforme al indubio pro operario.

6.2.- Panorama general de las remuneraciones de los Magistrados

El 4 de diciembre del 1991 se publica el Decreto Legislativo N° 767 por el


cual se promulga la Ley Orgánica del Poder Judicial, este dispositivo
normativo establece en su artículo 189 lo siguiente:

Artículo 189.- Son derechos de los Magistrados:

5. Percibir una remuneración acorde con su función, dignidad


y jerarquía la que no puede ser disminuida de manera alguna.
Para estos fines se toma en cuenta lo siguiente:

a) El haber ordinario de los Vocales de la Corte Suprema, es


siempre igual al que perciben los Senadores o Diputados. La
homologación funciona automáticamente, para cuyo efecto

1
EXP. Nº 0008-2005-AI/TC, Fundamento 21.

3
los Tesoreros de las Cámaras, producido cualquier reajuste en
los haberes, bonificaciones y asignaciones de los
Parlamentarios comunican de inmediato al Presidente de la
Corte Suprema, quien dicta la resolución de homologación
correspondiente. La resolución antes señalada es puesta en
conocimiento del Director del Tesoro Público para su debido
cumplimiento.

b) El haber de los Vocales Superiores es del 90% del total que


perciban los Vocales de la Corte Suprema; el de los Jueces
Especializados o Mixtos es del 80%; el de los Jueces de Paz
Letrados es del 70% y 55% el de los Secretarios y Relatores de la
Sala, referidos también los tres últimos porcentajes al haber total
de los Vocales de la Corte Suprema;

c) Los Magistrados titulares comprendidos en la carrera judicial,


perciben 16 haberes mensuales al año, siendo uno por
vacaciones, otro por Navidad, otro por escolaridad y otro por
Fiestas Patrias (…)

Como se puede apreciar, este artículo no determina de manera expresa


la definición de “haberes”, por lo que leyes posteriores han considerado
que dicho término está destinado a todos los ingresos que perciben los
Jueces Supremos, en este sentido, desde que se emitió la Ley Orgánica
del Poder Judicial, los ingresos de los Jueces de todas las instancias están
regulados por el 90%, 80% y 70% de todos los ingresos que perciben los
Jueces Supremos, además, se estableció que los jueces tienen derecho
a percibir 16 remuneraciones anuales.

El 18 de noviembre de 1992 se emite el Decreto Ley N° 25869, por el cual,


se modifican y derogan diversos artículos de la Ley Orgánica del Poder
Judicial, asimismo, en su Cuarta Disposición Complementaria se
estableció que:

Cuarta.- Dentro de un plazo que no excederá de 60 días, por


Decreto Supremo refrendado por el Ministro de Justicia, se
aprobará el Texto Unico Ordenado de la Ley Orgánica del
Poder Judicial, con las modificaciones introducidas por el
presente Decreto Ley, en el que se renumerarán
correlativamente los artículos de la mencionada Ley.

En cumplimiento de este Decreto Ley, el 28 de mayo de 1993, mediante


Decreto Supremo N° 017-93-JUS, se aprueba el Texto Único Ordenado de
la Ley Orgánica del Poder Judicial, el cual señala:

Artículo 186.- Son derechos de los Magistrados: (…) 5.- Percibir


una remuneración acorde con su función, dignidad y jerarquía

4
la que no puede ser disminuída de manera alguna. Para estos
fines se toma en cuenta lo siguiente:

a) El haber ordinario de los Vocales de la Corte Suprema, es


siempre igual al que perciben los Senadores o Diputados. La
homologación funciona automáticamente, para cuyo efecto
los Tesoreros de las Cámaras, producido cualquier reajuste en
los haberes, bonificaciones y asignaciones de los
Parlamentarios, comunican de inmediato al Presidente de la
Corte Suprema, quien dicta la resolución de homologación
correspondiente. La resolución antes señalada es puesta en
conocimiento del Director del Tesoro Público para su debido
cumplimiento.

b) El haber de los Vocales Superiores es del 90% del total que


perciban los Vocales de la Corte Suprema; el de los Jueces
Especializados o Mixtos es del 80%; el de los Jueces de Paz
Letrados es del 70%, y 55% el de los Secretarios y Relatores de
Sala, referidos también los tres últimos porcentajes al haber total
de los Vocales de la Corte Suprema;

c) Los Magistrados titulares comprendidos en la carrera judicial,


perciben 16 haberes mensuales al año, siendo uno por
vacaciones, otro por Navidad, otro por escolaridad y otro por
Fiestas Patrias (…)

De lo dicho queda claro que la Ley Orgánica del Poder Judicial es la


aprobada por el Decreto Legislativo N° 767; sin embargo, surge la
interrogante siguiente: ¿Cuál es la naturaleza jurídica del Texto Único
Ordenado aprobado por Decreto Supremo N° 017-93-JUS?

Al respecto debemos decir que:

El texto único ordenado en nuestra legislación aparece como


una forma práctica de ahorrar esfuerzos de búsqueda,
interpretación y ejecución de las normas aplicables a cierta
materia, en donde se consignan las disposiciones de leyes
madres o matrices, reglamentos u ordenanzas que emanan de
órganos distintos. El texto único ordenado solo comprende la
totalidad de las normas existentes y se caracteriza por lo
siguiente: a. No posee carácter innovativo ni interpretativo. b.
No modifica el valor y fuerza de las normas ordenadas. c. No
crea nuevas normas, pues extralimitaría su objetivo, que solo es
la ordenación. La naturaleza de los textos únicos ordenados no

5
es la de una norma legislativa, sino una técnica de recopilación
de normas que ya existen2.

En este sentido:

El Poder Legislativo no puede modificar textos únicos


ordenados, pero sí puede disponer la modificación de la ley
madre o matriz ordenando, en el mismo cuerpo legal, que esas
mismas modificaciones sean incorporadas en el texto único
ordenado. De esta forma, la ley madre o matriz y su texto único
ordenado contendrán las mismas disposiciones3.

Es importante que entendamos esta diferenciación entre la norma madre


y el Texto Único Ordenado, porque más adelante veremos cómo es que
el Poder Legislativo ha desnaturalizado a ambas normas al pretender
modificar el Texto Único Ordenado aprobado por un Decreto Supremo,
sin modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial aprobada por un Decreto
Legislativo, como si se pudiera emitir leyes orgánicas a través de un
Decreto Supremo.

En la Ley 26553, Ley del Presupuesto de 1996, se crea el llamado Bono por
función jurisdiccional, estableciéndose que:

DECIMO PRIMERA.- Exceptúese al Poder Judicial de lo dispuesto


en el Artículo 24o. de la presente Ley, la percepción por tasas,
aranceles y multas judiciales a que se contraen las Resoluciones
Administrativas Nos. 002-92-CE/PJ y 015-95-CE/PJ, las
establecidas en los Artículos 26o. y 51o. del Decreto Supremo
No. 003-80-TR y toda otra multa creada por Ley que ingrese al
Tesoro Público por concepto de actuación judicial. Tienen la
misma condición los productos de remate de los denominados
Cuerpos del Delito, el valor de los Depósitos Judiciales no
retirados conforme a lo establecido en el Código Procesal Civil,
el monto de las cauciones no sujetas a devolución, el arancel
por legalización de Libros de Contabilidad y los demás que las
leyes y otras normas le asignen. La distribución de los Ingresos
arriba mencionados, se hará de la siguiente manera: Hasta 70%
Como bonificaciones por función jurisdiccional, para
Magistrados activos hasta el nivel de Vocal Superior, Auxiliares
Jurisdiccionales activos y Personal Administrativo activo. No
tiene carácter pensionable. No menos 20% Para gastos de
funcionamiento (Bienes y servicios). No menos 10% Para gastos
de infraestructura (el subrayado es nuestro).

2
GUTIÉRREZ MENDIVIL, Indira. Textos únicos ordenados (TUO). CUADERNOS PARLAMENTARIOS.
Revista Especializada del Centro de Capacitación y estudios Parlamentarios. Centro de Capacitación y
estudios Parlamentarios, Perú (2013), pp. 39-40.
3
Ibidem, p. 45.

6
Por Resolución Administrativa del Titular del Pliego del Poder Judicial N°
049-96-SE-TP-CME-PJ de fecha 9 de febrero de 1996, se autorizó a la
Gerencia General disponer la distribución de los ingresos propios
mediante el otorgamiento del Bono por Función Jurisdiccional a los
Magistrados, auxiliares jurisdiccionales y personal administrativo.
Mediante Resolución Administrativa del Titular del Pliego del Poder
Judicial N° 209-96-SE-TP-CME-PJ de fecha 31 de mayo de 1996, se aprobó
el primer reglamento para el otorgamiento de la Bonificación por Función
Jurisdiccional a Magistrados del Poder Judicial luego mediante
Resolución Administrativa del Titular del Pliego del Poder Judicial N° 381-
96-SE-TP-CME-PJ, de fecha 15 de noviembre de 1996 se aprobó el
segundo reglamento para el otorgamiento de la Bonificación
Jurisdiccional del Poder Judicial, reglamento que en su artículo primero
estableció: “La Bonificación por Función Jurisdiccional se otorga para
estimular y compensar la función jurisdiccional, productividad y otras
variables de carácter funcional a favor del personal de Magistrados,
Auxiliares Jurisdiccionales y Personal Administrativo”. Posteriormente el
bono por función jurisdiccional se reguló a través de las siguientes
Resoluciones Administrativas: a) Resolución Administrativa del Titular del
Pliego del Poder Judicial N° 431-96-SE-TP-CME-PJ del 27 de diciembre de
1996, que aprobó el tercer reglamento del Bono por Función
Jurisdiccional. El mismo señalaba en su primer artículo que dicho
beneficio tenía por finalidad estimular y compensar la posición funcional,
productividad y otras variables de carácter funcional a favor de los
Magistrados, Auxiliares Jurisdiccionales y Personal Administrativo en
actividad; b) Resolución Administrativa del Titular del Pliego del Poder
Judicial N° 099-97-SE-TP-CME-PJ de fecha 21 de marzo de 1997, que
aprobó el cuarto reglamento para el otorgamiento del Bono por Función
Jurisdiccional, estableciendo que dicho beneficio es un estímulo para el
adecuado desarrollo de la posición funcional, profesional y otras
variables inherentes a la función jurisdiccional a favor de Magistrados,
Auxiliares Jurisdiccionales y Personal Administrativo en actividad; c)
Resolución Administrativa del Titular del Pliego del Poder Judicial N° 193-
99-SE-TP-CME-PJ de fecha 6 de mayo de 1999, que aprobó el quinto
reglamento para el otorgamiento del Bono por Función Jurisdiccional,
disponiendo que se otorgaba a todos los Magistrados del Poder Judicial
sin excepción desde el nivel de Juez de Paz Letrado hasta el Magistrado
Supremo en actividad incluyendo a los Magistrados Provisionales y
Suplentes; asimismo, se otorgó a favor de los Técnicos, Auxiliares
Jurisdiccionales y Personal Administrativo en actividad de carácter
permanente cualquiera que sea el régimen legal que regule su situación
laboral; d) Resolución Administrativa del Titular del Pliego del Poder
Judicial N° 056-2008-P/PJ de fecha 29 de febrero del 2008, que dejó sin
efecto la Resolución Administrativa del Titular del Pliego del Poder Judicial
N°193-99-SE-TP-CME-PJ y aprobó el nuevo reglamento para el
otorgamiento del Bono por Función Jurisdiccional para el personal del
Poder Judicial; y e) Resolución Administrativa del Titular del Pliego del

7
Poder Judicial N° 196-2011-P/PJ de fecha 5 de mayo del 2011, que
modificó la citada Resolución Administrativa de la Presidencia del Poder
Judicial N° 056-2008-P/PJ de fecha 29 de febrero del 2008. Además,
mediante Resolución Administrativa de la Presidencia del Poder
Judicial N° 305-2011-P/PJ de fecha 31 de agosto de dos mil once, se
resolvió dejar sin efecto la Resolución Administrativa de la Presidencia del
Poder Judicial N° 056-2008-P/PJ de fecha 29 de febrero del 2008 (en
mérito al proceso de Acción Popular recaído en el Expediente N°192-
2008-AP) y se procedió a aprobar el nuevo reglamento vigente a la fecha
para el otorgamiento de la Bonificación por Función Jurisdiccional para
el personal del Poder Judicial.

Como se puede observar, en la Ley N° 26553 se estableció que este Bono


por Función Jurisdiccional no tiene carácter pensionable, pero se excluye
el carácter remunerativo del mismo, por lo que se lo debe considerar
como parte de la remuneración de los jueces, tan es así que, en las
resoluciones administrativas, se incluye a todos los Magistrados sin
excepción, al tener la finalidad de estimular y compensar la posición
funcional y productividad de los Magistrados.

Hasta este momento, los haberes de los jueces están compuestos de la


remuneración básica y el bono por función jurisdiccional; sin embargo, el
28 de septiembre del 2001 se publica el Decreto de Urgencia N° 114-2001
por el cual se estableció que:

Artículo 1º.- De los Gastos Operativos

1.1 Otórguese, a partir del mes de octubre del presente año, un


monto por Gastos Operativos a los Magistrados y Fiscales que
tengan la calidad de Titulares y estén prestando servicios en el
Poder Judicial y Ministerio Público, respectivamente, de
acuerdo al Anexo que forma parte del presente Decreto de
Urgencia (…)

Artículo 2º.- Ingresos por todo concepto

2.1 Los Magistrados y Fiscales que se encuentran bajo los


alcances de la presente norma, única y exclusivamente
percibirán como ingresos, según corresponda, los conceptos
que se establecen en el Anexo que se acompaña al presente
dispositivo, los cuales se definen de la manera siguiente:

Remuneración: Comprende los conceptos de acuerdo a la


planilla única de pago de remuneraciones, aplicando
cualquier diferencia respecto del monto establecido en la
columna remuneraciones del Anexo en mención al concepto
remunerativo Transitoria para Homologación. Bono:
Comprende, según corresponda, el Bono Jurisdiccional, Bono

8
Fiscal, Bono por Función Jurisdiccional, Función Jurisdiccional y
Alta Dirección. Gastos Operativos: De acuerdo a la definición
señalada en el numeral 1.3 del Artículo 1º de la presente norma
(…)

Artículo 3º.- Rendición de Cuenta

Los Magistrados y Fiscales, referidos en el Artículo 1º del presente


Decreto de Urgencia, deberán rendir cuenta de los Gastos
Operativos a la Oficina General de Administración o la que
haga sus veces del respectivo Pliego, de conformidad con el
reglamento que para ese fin dicte el Consejo Ejecutivo del
Poder Judicial, la Fiscalía de la Nación, el Tribunal
Constitucional, el Jurado Nacional de Elecciones y el Consejo
Nacional de la Magistratura, según corresponda.

Al respecto, se debe presente que este Decreto de Urgencia si bien


establece que los Jueces percibiremos una remuneración básica, un
bono por función jurisdiccional y gastos operativos; no obstante, su
finalidad no es regular ni la remuneración ni el bono por función
jurisdiccional, por cuanto estos rubros ya están regulados, en este sentido,
la finalidad de este Decreto de Urgencia fue únicamente disponer la
entrega periódica de sumas de dinero que permitan cubrir los gastos
para el desempeño de la función, tal y como lo refleja su parte
considerativa:

Que los ingresos de los magistrados del Poder Judicial, así como
de los fiscales del Ministerio Público y demás sectores
relacionados al sistema de justicia, no guardan relación con sus
elevadas responsabilidades y no reflejan el hecho de que están
impedidos, por prohibición constitucional, de desempeñar
cualquier otra actividad pública o privada, con la sola
excepción de la docencia universitaria, lo que tiene incidencia
directa en las personas que postulan a los cargos en la
magistratura y Ministerio Público; Que dicha circunstancia se ve
agravada por el sistema de trabajo, que determina que los
magistrados y fiscales no dispongan de una infraestructura
mínima para el desempeño de sus tareas; Que por
consiguiente, es de estricta justicia proporcionar a los
magistrados y fiscales, recursos que les permitan contar con
ingresos adicionales para que sean aplicados a cubrir los
gastos correspondientes al desempeño de sus funciones (…) (El
subrayado es nuestro).

Es por esta razón que en ninguna parte de dicho Decreto de Urgencia se


establece de manera expresa que el Bono por Función Jurisdiccional
deja de tener el carácter remunerativo establecido por la Ley N° 26553,
limitándose a señalar que son los gastos operativos los que no tienen

9
carácter remunerativo ni pensionable, en este sentido, interpretar este
Decreto para extender el carácter no remunerativo de los gastos
operativos al bono jurisdiccional, afectaría el indubio pro operario, que
como lo hemos mencionado anteriormente, está reconocido en nuestra
Constitución y por el propio Tribunal Constitucional.

Por otro lado, en el anexo de este Decreto de Urgencia N° 114-2001 se


establece una nueva escala remunerativa:

Montos que de ninguna manera estaban en relación con los porcentajes


que establecía la Ley Orgánica del Poder Judicial ni el Texto Único
Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial, tal y como lo veremos
a continuación:

Ahora bien, de lo dicho surge la siguiente pregunta: ¿Un Decreto de


Urgencia puede modificar a una Ley Orgánica? Al respecto debemos
tener en cuenta que:

La validez normativa del decreto de urgencia es provisional.


Aún más: ante el silencio del Parlamento (a falta de su
pronunciamiento) la medida puede perder "eficacia" desde su
publicación, como si no hubiese sido expedida (ex tunc), tal
como lo establecen las constituciones de Italia (que concede
un plazo de sesenta días) y Brasil (plazo de treinta días)4.

4
PLANAS SILVA, Pedro. “Decreto de urgencia y medidas extraordinarias”. En: IUS ET VERITAS, PUCP
(1993), p. 137.

10
En este sentido, no está claro en nuestro ordenamiento los límites del
Decreto de Urgencia, sin embargo, es evidente que no podría dejar sin
efecto a una ley orgánica, al menos no de manera definitiva.

No obstante, el citado Decreto de Urgencia atentaba contra los


porcentajes establecidos en la Ley Orgánica del Poder Judicial y su TUO,
por cuanto en porcentajes significaba que el Juez de Paz Letrado
percibiría el 21% de la remuneración de los Jueces Supremos, el 37% del
bono y el 19.7% de los gastos operativos, asimismo, el Juez Especializado
percibiría el 30% de la Remuneración de un Juez Supremo, el 47.6% del
bono y el 31.3% de los gastos operativos, lo que en buena cuenta
significaba que se establecieron haberes por debajo de lo que normaba
la Ley Orgánica, es decir, se disminuyó el porcentaje de la remuneración,
bono y gastos operativos de los Jueces Superiores, Jueces Especializados
y Jueces de Paz Letrado.

El 27 de abril del 2004, se publica la Ley N° 28212, en la que se estableció


lo siguiente:

Artículo 3.- Creación de la Unidad Remunerativa del Sector


Público

Créase la Unidad Remunerativa del Sector Público - URSP, que


servirá como referencia para el pago de las remuneraciones de
los altos funcionarios y autoridades del Estado, cuyo monto será
fijado por el Poder Ejecutivo, antes de la presentación del
proyecto de la Ley de Presupuesto del Sector Público del año
en que tendrá vigencia.

Artículo 4.- Régimen de remuneraciones de los altos


funcionarios y autoridades del Estado

Las remuneraciones de los altos funcionarios y autoridades del


Estado señaladas en el artículo 2 se rigen por las siguientes
reglas:

(…) b) Los Congresistas de la República, los Ministros de Estado,


los miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo Nacional
de la Magistratura, los Magistrados Supremos, los miembros de
la Junta de Fiscales Supremos, el Defensor del Pueblo y los
miembros del Jurado Nacional de Elecciones, reciben una
remuneración mensual igual, equivalente por todo concepto a
seis URSP.

(…) DISPOSICIONES FINALES

Primera.- Remuneraciones de autoridades y gastos del Estado


por desempeño de función

11
1. Se deja sin efecto y se prohíbe la expedición de cualquier
disposición administrativa que confunda el concepto de
remuneraciones con el de gastos del Estado para el
desempeño de la función pública (…)

Al crearse la Unidad Remunerativa del Sector Público, la remuneración


de los Jueces Supremos se debería fijar de manera automática y a esta
remuneración, aplicarse los porcentajes que establece la Ley Orgánica
del Poder Judicial (90%, 80% y 70%) para fijar la remuneración de los
Jueces Superiores, Especializados y de Paz Letrado, sin embargo, ello
nunca se hizo.

Es importante que tengamos en cuenta que esta ley se emitió porque se


buscaba sincerar las remuneraciones de los funcionarios públicos,
además, era evidente que, por cuestiones pensionarias, se había
distorsionado el concepto de gastos operativos, el cual, constituía parte
de la remuneración de los jueces, pero se la hacía ver como un gasto
para el desempeño de la función pública, prueba de ello son los
siguientes extractos del diario de debates:

El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— (…) El sistema


planteado permitirá sincerar los sueldos del Estado, que por
razones pensionarias, han estado durante bastante tiempo
distorsionados. También se distinguirá claramente entre
remuneraciones y los llamados gastos operativos, que han
generado distorsiones de imagen, porque nunca formaron
parte ni pueden formar parte de las remuneraciones.

(…)

El señor RISCO MONTALVÁN (GPDI).— (…) Asimismo, el costo de


las remuneraciones en el Estado se racionaliza, permitiendo un
ahorro estimado de 90 millones de nuevos soles anuales.
Además, el nuevo monto estará sujeto a impuestos, a diferencia
de los gastos operativos, que eran dieciséis mil nuevos soles y no
eran deducibles de impuestos. Esto se terminará con la
aprobación de este proyecto de ley.

(…)

El señor PEASE GARCÍA (PP).— (…) También quiero decir, con la


misma sinceridad, que no se puede defender de esta manera
la continuidad de un sistema que nos ha traído mil problemas:
el de los gastos operativos. Yo hablo con autoridad, porque si
revisan mis rendiciones, encontrarán, por ejemplo, que desde
agosto he rendido cuenta, con papeles, del setenta por ciento
de mis gastos operativos; pero la gente no nos cree, y dirán
sobre mí también, se tiró el resto y no pagó impuestos; y nadie

12
nos asignó el resto como sueldo, nos lo asignó para gastarlo en
eso (…)5

En concordancia con lo dicho anteriormente, el 9 de noviembre del 2006


se emite la Ley N° 28901 por la cual se establece que:

Artículo 2.- Modificación de los artículos 186 y 193 del Texto


Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial

Modifícanse el primer párrafo y el literal a) del numeral 5 del


artículo 186 y el artículo 193 del Texto Único Ordenado de la Ley
Orgánica del Poder Judicial, conforme los siguientes textos:

Artículo 186.- Derechos

Son derechos de los Magistrados:

(...)

5. Percibir una remuneración acorde con su función, dignidad


y jerarquía. Para estos fines se toma en cuenta lo siguiente:

a) La remuneración que por todo concepto perciben los


Vocales de la Corte Suprema por la función jurisdiccional que
realizan, es igual al monto fijado por el literal b) del artículo 4 de
la Ley Nº 28212, en virtud de la homologación automática con
los ingresos de los Congresistas de la República.

(…)

DISPOSICIONES FINALES

PRIMERA.- Remuneración

Establécese desde la vigencia de la presente Ley y hasta el 31


de diciembre de 2006, para los Vocales Supremos, los miembros
del Tribunal Constitucional y del Consejo Nacional de la
Magistratura, de la Junta de Fiscales Supremos, del Jurado
Nacional de Elecciones y para el Defensor del Pueblo, la
remuneración mensual de S/. 15 600,00 por todo concepto por
la labor funcional que realizan.

Exceptúase de los alcances del Decreto de Urgencia Nº 114-


2001 a los Magistrados detallados en el párrafo anterior.

Quiero que centremos nuestra atención en el último párrafo de esta


primera disposición final, por cuanto, en ella se dice que se exceptúa a

5
Diario de los Debates. SEGUNDA LEGISLATURA ORDINARIA DE 2003. 6.a SESIÓN (Matinal)
Jueves 1.° de abril de 2004.

13
los Jueces Supremos de los alcances del Decreto de Urgencia N° 114-
2001, es decir, a partir de esta ley dicho Decreto de Urgencia ya no se
aplica a los Jueces Supremos, pero la pregunta es evidente: ¿Por qué?
Para responder a esta interrogante analicemos el Diario de Debates:

El señor SOUSA HUANAMBAL (GPF).— (…) Lo que yo sostengo es


que en estos momentos esta moción es, por lo menos,
improcedente, porque estamos solicitando a la Corte Suprema
de la República homologar sus remuneraciones. La actual
remuneración de un vocal de la Corte Suprema de la
República es de 6 mil 700 nuevos soles, a lo que se suman el
bono jurisdiccional de 5 mil 670 y los gastos operativos de 13 mil
730. De manera que, si les invocamos que homologuen su
remuneración con la de los congresistas —que es 15 mil 600—,
les vamos a subir el sueldo; o sea, es todo lo contrario. ¿Por qué?
Porque el bono jurisdiccional y los gastos operativos están
siendo establecidos por el Decreto Supremo N.° 114-2001.
Entonces, lo que corresponde —como bien ha dicho el
congresista Fredy Otárola— es modificar la ley y de alguna
manera inaplicar en parte el Decreto de Urgencia N.° 114-2001
no solo para los magistrados supremos, sino también para los
miembros del Tribunal Constitucional, para el Fiscal de la
Nación; es decir, para todos los altos funcionarios. Y digo
“inaplicar en parte” porque ahí también se está dando un bono
jurisdiccional a funcionarios de menor jerarquía. Si en este
momento aprobamos la homologación, ellos podrían
homologar la remuneración. Repito: son dos conceptos
distintos. El numeral 5) del artículo 186.° de la Ley Orgánica dice
que tienen derecho “percibir una remuneración acorde con su
función, dignidad y jerarquía, la que no puede ser disminuida”.
La remuneración es 6 mil 700, y en el literal a) se habla del haber
ordinario. Es una cosa totalmente distinta, porque a ese haber
ordinario se suman las bonificaciones y asignaciones. De
manera que, si nosotros les decimos en esta moción de orden
del día que homologuen sus remuneraciones, lejos de que las
rebajen, estamos generando el efecto contrario, porque su
remuneración va a subir de 6 mil 700 a 15 mil 600 y no estamos
dejando sin efecto el bono jurisdiccional ni los gastos
operativos.

(…) La señora CANCHAYA SÁNCHEZ (UN).— (…) En cuanto al


fondo del asunto, como bien lo ha explicado nuestro colega
Sousa, mediante el Decreto de Urgencia N.° 114 del año 2001
se establece que los ingresos de los magistrados tienen tres
rubros: uno, las remuneraciones; dos, los bonos; y, tres, los gastos
operativos. Aquí queda establecido que los vocales de la Corte
Suprema tienen una remuneración de 6 mil 700 nuevos soles. Si

14
queremos homologar sus remuneraciones con lo que ganamos
los congresistas, tenemos que subírselas a 15 mil 600 nuevos
soles. A ello se adicionan el bono de 5 mil 670 nuevos soles y los
gastos operativos. Son tres montos que ascienden a la suma de
35 mil nuevos soles, lo que sería superior a lo que ellos
actualmente están ganando6.

(…) El señor PASTOR VALDIVIESO (PAP).— (…) Lo que han


señalado el congresista Sousa y la congresista Canchaya va en
un sentido correcto. Esta moción fue presentada el 14 de
setiembre, pero ayer, como lo saben los coordinadores de los
demás grupos políticos, la Célula Parlamentaria Aprista ha
presentado un proyecto de ley modificando los artículos 186.° y
193.° de la Ley Orgánica del Poder Judicial. A través de esa
modificación que estamos planteando, se establece que los
magistrados de la Corte Suprema recibirán por todo concepto
el monto señalado en la Ley 28212, que es la que establece las
seis URSP, equivalentes a 15 mil 600 soles; por lo tanto, si
modificáramos la ley, entonces ya no tendría sentido el decreto
de urgencia que se está señalando. El problema del decreto de
urgencia es que este incorpora no solamente a los vocales
supremos, sino también a los superiores y a los jueces. Si nosotros
eliminamos de buenas a primeras el decreto de urgencia,
estaríamos disminuyendo de una manera sustancial los ingresos
de los vocales superiores y de los jueces de primera instancia,
quienes verían reducidos drásticamente sus ingresos. Sin
embargo, si modificamos la ley en el sentido del artículo 186.° y
del artículo 193.°, poniendo una salvedad con respecto al 186.°,
entonces podríamos establecer un tope en las remuneraciones
de los vocales supremos y dejaríamos la posibilidad establecida
en la misma ley orgánica para que los magistrados superiores y
los jueces puedan tener ingresos que vayan correlativos, como
la misma ley señala, al 90 y al 80%7.

Como se puede apreciar, el legislador tenía una preocupación, por


cuanto, si bien homologaba las remuneraciones de los altos funcionarios
del Estado a la suma de S/. 15,600.00; no obstante, en el caso de los
Jueces Supremos, esta homologación terminaría incrementando
sustancialmente sus remuneraciones y sus demás ingresos, por cuanto, la
remuneración estaría regulada por la Ley N° 28212, pero el bono
jurisdiccional y los gastos operativos continuarían siendo regulados por el
Decreto de Urgencia N° 114-2001, de ahí que la preocupación de los
legisladores era excluir a los Jueces Supremos de la aplicación del

6
Diario de los Debates - PRIMERA LEGISLATURA ORDINARIA DE 2006 - TOMO I, 11.ª SESIÓN
(Matinal) JUEVES 28 DE SETIEMBRE DE 2006, p. 678.
7
Ibidem, p. 679.

15
Decreto de Urgencia N° 114-2001, sin que ello perjudique a los jueces de
los demás niveles.

Por estas preocupaciones y ante las observaciones del Poder Ejecutivo,


se analizó modificar el proyecto original, en este sentido, nuevamente
acudimos al diario de los debates para ver cómo se introduce esta
excepción al Decreto de Urgencia N° 114-2001:

(…) El señor PASTOR VALDIVIESO (PAP).— (…) 6. La sexta


observación del Poder Ejecutivo tiene que ver con el segundo
párrafo de la primera disposición final de la autógrafa, que
exceptúa a los magistrados de la Corte Suprema de los
alcances del Decreto de Urgencia N.° 114-2001, pues considera
que este aspecto tendría incidencia presupuestal, toda vez que
podría entenderse que daría carácter remunerativo y
pensionable al íntegro de sus ingresos al recibir los citados
magistrados una remuneración de 15 mil 600 nuevos soles,
cuando en la actualidad perciben una remuneración de 6 mil
700 y, adicionalmente, un bono de 5 mil 670 y un gasto
operativo, que no tiene carácter remunerativo ni pensionable,
equivalente a 13 mil 730 nuevos soles. Al respecto la Comisión
de Constitución y Reglamento considera que la Ley N.° 28212,
que desarrolla el artículo 39.° de la Constitución Política, en su
artículo 4.°, literal b) establece una relación de altos
funcionarios que deberán percibir una remuneración mensual
igual por todo concepto, que será equivalente a seis Unidades
Remunerativas del Sector Público (URSP). Dicha norma tiene
como fin hacer que determinados funcionarios perciban como
remuneración una cantidad mensual única e igual, por la
función que realizan. Por lo tanto, al homologar las
remuneraciones de los vocales supremos, los miembros del
Tribunal Constitucional, del Consejo Nacional de la
Magistratura, de la Junta de Fiscales Supremos, del Jurado
Nacional de Elecciones y del Defensor del Pueblo con la de los
congresistas de la República, se busca llegar a la condición de
igualdad que establece la Ley N.° 28212. Para que esta
igualdad sea cumplida, tanto la remuneración como cualquier
otro beneficio que como trabajadores les corresponda deben
ser iguales para cualquiera de los funcionarios antes señalados;
cualquier interpretación en sentido contrario nos llevaría a un
supuesto de discriminación. Por tanto, no existe un aumento en
el gasto público, pues si bien en la actualidad la remuneración
de los vocales supremos asciende solo a 6 mil 700 nuevos, tal
como se ha señalado anteriormente, perciben adicionalmente
un bono de 5 mil 670 y un gasto operativo equivalente a 13 mil
730, lo que da un total de 26 mil 100 nuevos soles. En
consecuencia, si bien para calcular los beneficios que como

16
trabajadores les corresponden, se tomaría en cuenta una
remuneración mayor, al suprimirse los ingresos por bonos y gasto
operativo en la práctica existirá una incidencia favorable en el
presupuesto8.

Con este extracto del Diario de Debates queda claro que la intención de
incluir el último párrafo de la primera Disposición Final de la Ley N° 28901
era excluir a los Jueces Supremos del pago de bono jurisdiccional y gastos
operativos contenidos en el Decreto de Urgencia N° 114-2001, sin
embargo, los jueces de los demás niveles gozarían de este Bono y gastos
operativos; no obstante, por aplicación de la Ley Orgánica del Poder
Judicial, la remuneración debería homologarse al 90%, 80% y 70%,
aunque nunca se llegó a dar esta homologación, pero lo cierto es que el
derecho estaba reconocido legalmente.

El 5 de diciembre del 2006 se emite el Decreto de Urgencia N° 034-2006,


por el cual se establece que:

Artículo 2.- Del Ingreso

2.1 Establézcase que el ingreso que perciben por todo


concepto, salvo por docencia, el Presidente de la Corte
Suprema, Presidente de la Sala Suprema y Vocales Supremos,
los Magistrados del Tribunal Constitucional, Consejeros del
Consejo Nacional de la Magistratura, Fiscal de la Nación y
Fiscales Supremos, Magistrados del Jurado Nacional de
Elecciones y el Defensor del Pueblo, por el ejercicio de sus
funciones queda comprendido conforme al cuadro siguiente:

8
Diario de los Debates - PRIMERA LEGISLATURA ORDINARIA DE 2006 - TOMO II. 17.a SESIÓN
(MATINAL) 09-11-2006, p. 1039.

17
(…) Artículo 3.- Suspensión

Deróganse o déjanse en suspenso, en su caso, las disposiciones


legales y reglamentarias que se opongan a lo establecido por
el presente Decreto de Urgencia o limiten su aplicación.
Asimismo, suspéndase lo dispuesto en la Ley Nº 28901.

Como se puede apreciar, el Decreto de Urgencia N° 034-2006 dejó en


suspenso la Ley N° 28901, la cual, como ya se ha referido anteriormente,
establecía que la remuneración mensual de los Jueces Supremos
ascendía a S/. 15 600,00 y los excluía de los alcances del Decreto de
Urgencia Nº 114-2001 en cuanto a los gastos operativos y bono
jurisdiccional, pero ¿Por qué el Ejecutivo no quería aplicar esta ley? La
razón la encontramos en la Exposición de Motivos:

Como se puede apreciar, el Poder Ejecutivo reconocía que los gastos


operativos y el bono jurisdiccional formaban parte de la remuneración
de los Jueces, pero no quería que se reconozca este derecho, por
cuanto, las remuneraciones de los profesores universitarios estaban
vinculadas a las remuneraciones de los Jueces Supremos, por lo que
reconocer ello significaría que también tendría que reconocer el derecho
de los profesores universitarios.

El 9 de octubre del 2008 la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia


emite la R.A. N° 206-2008-P-PJ por la cual establece que:

Primero.- Reconocer el derecho de los Señores Vocales


Supremos Titulares a percibir un ingreso por todo concepto,
igual al que perciben los Señores Congresistas de la República,
incluyendo la Asignación por desempeño de la Función
Congresal y, que se otorgará como Asignación Especial por

18
Alta Función Jurisdiccional con las mismas características del
beneficio otorgado a los señores Congresistas de la República
(…).

En este sentido, desde esta fecha, los Jueces Supremos perciben una
asignación especial por alta función jurisdiccional ascendente a S/.
7.617.00, la cual nunca fue homologada a los demás jueces, con lo cual,
nuevamente, se deja de cumplir la Ley Orgánica del Poder Judicial.

Mediante Decreto Supremo N° 082-2010-PCM, publicado el 14 de agosto


del 2010, se fija en S/. 2 600,00 Nuevos Soles, el monto correspondiente a
la Unidad de Ingreso del Sector Público para el año 2011; sin embargo,
como se dejó en suspenso la Ley N° 28901, este monto no se aplicó a las
remuneraciones de los Jueces Supremos hasta el año siguiente.

El 25 de junio del 2011 se publica la Ley N° 29718, por la cual se establece


que:

Artículo 1. Objeto de la Ley

Modifícase el artículo 4 de la Ley 28212, Ley que Regula los


Ingresos de los Altos Funcionarios Autoridades del Estado y Dicta
otras Medidas, el mismo que queda redactado con el siguiente
texto:

“Artículo 4. Régimen de remuneraciones de los altos


funcionarios y autoridades del Estado

Las remuneraciones de los altos funcionarios y autoridades del


Estado señaladas en el artículo 2 se rigen por las siguientes
reglas:

(…)

b) Los Congresistas de la República, los Ministros de Estado, los


miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo Nacional de
la Magistratura, los Jueces Supremos, los miembros de la Junta
de Fiscales Supremos, el Defensor del Pueblo y los miembros del
Jurado Nacional de Elecciones reciben una remuneración
mensual igual, equivalente por todo concepto a seis unidades
remunerativas del sector público (URSP). Los Jueces Superiores,
Jueces Especializados y Jueces Mixtos, y Jueces de Paz Letrados
reciben una remuneración igual al 81%, 58% y 40%,
respectivamente, de lo que percibe un Juez Supremo.

DISPOSICIÓN COMPLEMENTARIA MODIFICATORIA

ÚNICA. Modificación del artículo 189 de la Ley Orgánica del


Poder Judicial

19
Modifícase lo dispuesto en el artículo 189 del Decreto Legislativo
767, Ley Orgánica del Poder Judicial, en los términos
establecidos en la presente Ley.

Debemos poner especial atención en la Ley N° 29718, porque desde que


se emitió esta ley, las seis unidades remunerativas del sector público que
perciben los Jueces Supremos constituyen su remuneración, por lo que
sumado a la Asignación Especial que perciben por R.A. N° 206-2008-P-PJ,
tenemos que los Jueces Supremos ya no perciben gastos operativos, sino
que sus haberes lo constituyen su remuneración y su asignación especial;
en este sentido, los gastos operativos y el bono por función jurisdiccional
se habrían unificado en el concepto remuneración, lo que demuestra
que su naturaleza siempre fue la de una remuneración.

Asimismo, en su artículo 4 se establece que un Juez Especializado debe


tener una remuneración ascendente al 58% de la remuneración de un
Juez Supremo y un Juez de Paz Letrado, debe tener el 40% de la
Remuneración de un Juez Supremo, aspecto que nunca llegó a
ejecutarse porque esta modificación en los porcentajes necesitaba una
modificación de la Ley Orgánica y si bien, una lectura equivocada podría
llevarnos a creer que por la Única Disposición Complementaria
Modificatoria se ha modificado el artículo 189 del decreto Legislativo 767,
Ley Orgánica del Poder Judicial; sin embargo, ello no es así, porque el 8
de septiembre del 2009 se publicó la Ley de Reforma Constitucional N°
29402, en la que se estableció:

Artículo único.- Objeto de la Ley

Modifícase el artículo 90 de la Constitución Política del Perú


e incorpórase la tercera disposición transitoria especial a la
misma en los términos siguientes:

“Artículo 90.- El Poder Legislativo reside en el Congreso de la


República, el cual consta de cámara única.

El número de congresistas es de ciento treinta. El Congreso


de la República se elige por un período de cinco años
mediante un proceso electoral organizado conforme a ley. Los
candidatos a la Presidencia de la República no pueden integrar
la lista de candidatos a congresistas. Los candidatos a
vicepresidentes pueden ser simultáneamente candidatos a
una representación en el Congreso.

Para ser elegido congresista, se requiere ser peruano de


nacimiento, haber cumplido veinticinco años y gozar de
derecho de sufragio.

20
Es decir, desde el 9 de septiembre del 2009 el número legal de
congresistas era 130, por lo que esta norma hay que concordarla con el
artículo 106 de la Constitución que establece:

Artículo 106.- Mediante leyes orgánicas se regulan la estructura


y el funcionamiento de las entidades del Estado previstas en la
Constitución, así como también las otras materias cuya
regulación por ley orgánica está establecida en la
Constitución.

Los proyectos de ley orgánica se tramitan como cualquiera otra


ley. Para su aprobación o modificación, se requiere el voto de
más de la mitad del número legal de miembros del Congreso.

En conclusión, desde el 9 de septiembre del 2009 para modificar una Ley


Orgánica se requiere que la modificación tenga el voto de más de 66
congresistas; sin embargo, la aprobación de la Ley N° 29718 sólo obtuvo
el voto de 62 congresistas, tal y como se desprende del diario de debates:

Se encuentran presentes en la Sala de sesiones 82 señores


congresistas. Al voto el texto sustitutorio del Proyecto de Ley N.°
4100/2009-CR, propuesto por la Comisión de Justicia y Derechos
Humanos, sobre la Ley que modifica el artículo 4.° de la Ley N.°
28212, Ley que regula los ingresos de los altos funcionarios y
autoridades del Estado y dicta otras medidas, cuya aprobación
requiere de votación calificada, por contener la ponencia una
modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial. —Los
señores congresistas emiten su voto a través del sistema digital.
—Efectuada la consulta, se aprueba, en primera votación, por
62 votos a favor, ninguno en contra y 18 abstenciones, el texto
sustitutorio, propuesto por la Comisión de Justicia y Derechos
Humanos, sobre la Ley que modifica el artículo 4.° de la Ley N.°
28212, Ley que regula los ingresos de los altos funcionarios y
autoridades del Estado, y dicta otras medidas. El señor
PRESIDENTE (César Zumaeta Flores).— Ha sido aprobado, en
primera votación, el referido proyecto de ley9.

Lo que está corroborado con el acta de la primera votación de los


señores congresistas:

9
Diario de los Debates - Segunda Legislatura Ordinaria de 2010 - Tomo I. 8.a Sesión (matinal) 28-4-
2011, p. 504.

21
Como se puede apreciar, la modificatoria a la Ley Orgánica del Poder
Judicial no fue aprobada por los 66 votos que establecía la propia
Constitución, sino que consiguió tan solo 62 votos, lo que significa que la
modificatoria a la Ley Orgánica del Poder Judicial no es constitucional,
subsistiendo únicamente la modificatoria al artículo 4 de la Ley 28212.

El 13 de diciembre del 2013 se publica la Ley N° 30125, por la cual se


establece que:

Artículo 1. Modificación

Modifícase el numeral 5) del artículo 186 del Texto Único


Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial, aprobado por
Decreto Supremo Nº 017-93-JUS, el cual queda redactado en
los términos siguientes:

“Artículo 186.- Son derechos de los Jueces:

(...)

5. Percibir un haber total mensual por todo concepto, acorde


con su función, dignidad y jerarquía, el que no puede ser
disminuido de manera alguna, y que corresponden a los
conceptos que vienen recibiendo.

Para estos fines se toma en cuenta lo siguiente:

a) El haber total mensual por todo concepto que perciben los


Jueces Supremos equivale al haber total que vienen
percibiendo dichos jueces a la fecha. Este monto será
incrementado automáticamente en los mismos porcentajes en
los que se incrementen los ingresos de los Congresistas de la
República;

b) El haber total mensual por todo concepto de los Jueces


Superiores será del 80% del haber total mensual por todo
concepto que perciban los Jueces Supremos, conforme a lo
establecido en el literal a) precedente; el de los Jueces

22
Especializados o Mixtos será del 62%; el de los Jueces de Paz
Letrados será del 40%, referidos también los dos últimos
porcentajes al haber total mensual por todo concepto que
perciben los Jueces Supremos;

c) Los Jueces titulares comprendidos en la carrera judicial,


perciben un ingreso total mensual constituido por una
remuneración básica y una bonificación jurisdiccional, esta
última de carácter no remunerativo ni pensionable;

d) A los Jueces les corresponde un gasto operativo por función


judicial, el cual está destinado a solventar los gastos que
demande el ejercicio de las funciones de los jueces. Dicho
concepto no tiene carácter remunerativo ni pensionable, está
sujeto a rendición de cuenta;

e) Los Jueces al jubilarse gozarán de los beneficios que les


corresponda con arreglo a ley; y,

f) Los Jueces que queden inhabilitados para el trabajo, con


ocasión del servicio judicial, perciben como pensión el íntegro
de la remuneración que les corresponde. En caso de muerte el
cónyuge e hijos perciben como pensión la remuneración que
corresponde al grado inmediato superior.”

(…)

DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS FINALES

(…)

PRIMERA. Al juez provisional a que se refiere el artículo 65 de la


Ley Nº 29277, Ley de Carrera Judicial, se le asignará la
Remuneración Básica correspondiente al nivel en que es
designado provisionalmente, y solo mientras dure dicho
encargo.

Esta Ley busca modificar el Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del
Poder Judicial y no a la Ley Orgánica del Poder Judicial (lo que ya hemos
demostrado que es un imposible jurídico), estableciendo que los haberes
que perciben todos los jueces están constituidos por la remuneración
básica, el bono jurisdiccional y los gastos operativos; sin embargo, es
bueno que conozcamos las razones que llevaron a la aprobación de esta
ley, por ello, recurrimos al diario de debates:

El señor GAMARRA SALDÍVAR (NGP).— (…) Quiero hacerles


recordar que hace algunos días un juez superior señaló que
quienes primero tenían que rebajarse la remuneración eran los
señores congresistas. Claro, porque la demanda que

23
actualmente plantean, que si bien puede ser lícita, pretende
incrementar una remuneración...10

El señor VELÁSQUEZ QUESQUÉN (GPCP).— Presidente: Creo que


esta iniciativa debe tener un mayor debate; creo que alguien
tiene que explicarnos; primero, porque ahora al momento de
aplicar o ejecutar una sentencia del Tribunal Constitucional,
que nos guste o no ha constitucionalizado una homologación,
con la promulgación de una norma la vamos a dejar sin efecto,
alguien tiene que explicar esto. Segundo, se había dicho en la
discusión de esta semana que se había llegado a un consenso
para no modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial, pero el
primer artículo de este texto plantea la modificación y
establece los nuevos porcentajes que deben percibir los jueces
superiores, los jueces especializados de primera instancia y los
jueces de paz letrados. Obviamente que con eso se modifica
la ley orgánica y se modifica una homologación que, repito, ha
sido constitucionalizada. Alguien tiene que explicarlo. Además,
al establecer los haberes de los jueces, resulta que aparte de la
bonificación jurisdiccional, ahora también van a recibir un
gasto operativo por función jurisdiccional. Dice: “dicho
concepto no tiene carácter remunerativo ni pensionable y está
sujeto a rendición de cuenta”. Alguien tiene que explicar esto.
Si el gasto operativo, que se había generado en el Parlamento
como en otros poderes públicos para evitar las consecuencias
perniciosas del efecto espejo en las remuneraciones, le ha
generado problemas al Parlamento, ahora resulta —por lo que
me he informado, porque no hay cifras exactas— que estos
gastos operativos que recibían los jueces y de los que no se
rendían cuentas, tendrán que rendir cuentas por mandato de
la norma; es decir, la facturita, el papelito, el ‘come pollo’ va a
aparecer en el Poder Judicial. Alguien tiene que explicar esto,
tiene que explicar si los gastos operativos son el componente
de los ingresos de los jueces, gastos que se disfrazan para evitar
el efecto espejo de la norma… Y, en segundo lugar, creemos
que con la propuesta de esta nueva escala salarial para los
jueces, en vez de plantear un incremento, en el fondo se les
está recortando sus ingresos, porque parte de los mismos son los
gastos operativos de los cuales no rendían cuenta y que ahora,
en virtud de esta propuesta, tienen que rendir cuenta, o sea, a
buscar la factura del libro, del fólder, qué sé yo11.

La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO (GPFP).— Aplicando el


principio de primacía a la realidad —principio básico del

10
Diario de Debates. Primera Legislatura Ordinaria de 2013 - Tomo III. 18.a F Sesión (matinal) 12-12-
2013, p. 119.
11
Ibidem, p. 120.

24
derecho laboral— y, además, teniendo en cuenta que los
jueces tienen la sartén por el mango —hay que decirlo así, ya
que ellos son los que sentencian y pueden dictar sentencia
sobre sus propios derechos—, quién asegura que el día de
mañana, aplicando el control difuso, digan que el inciso c) del
artículo 138.o , de la Constitución Política, mediante el cual se
establece que la bonificación jurisdiccional no es pensionable
ni remunerativa, no tiene efecto por contradecir el principio de
primacía de la realidad, al ser un pago derivado
específicamente del cumplimiento de la función jurisdiccional.
Por lo tanto, Presidente, este proyecto de ley no arregla nada.
Tenemos que idear algo. En primer lugar, necesitamos saber si
este texto es producto del consenso entre el Poder Ejecutivo y
el Poder Judicial, lo que podría garantizar que mañana ningún
juez pueda aplicar control difuso y decir: “Esto no es aplicable
por ser contrario a la Constitución”. Y aun así estaríamos todavía
en la disyuntiva en que si esto es constitucional o no12.

El señor EGUREN NEUENSCHWANDER (PPC-APP).— (…) Y, como


país, la primera reflexión que debemos hacer es que existe una
mala ley, porque si ella no se ha aplicado durante 20 años
quiere decir que fue mal dada. Esta es una ley que amarra la
política con la judicatura y la docencia universitaria, cuando
estos son roles y funciones diferentes que debería tener su
propia ruta remunerativa individualmente; nada logramos
amarrándonos mutuamente. Lo que ha generado esa Ley es un
estancamiento durante 20 años y la vergüenza de no haber
cumplido durante todo este tiempo. Pero no podemos
extender este tema otros 20 años, tenemos que asumir la
responsabilidad que hoy nos toca, tenemos que tomar una
determinación. Y esa determinación, desde mi óptica, y
perdóneme, señor Presidente, si soy muy pragmático, implica
resolver la temática a través de la cual un juez de paz
inmediatamente pasa a tener un incremento de 25% y en dos
años pasa a tener un incremento de 60%, lo cual le genera una
remuneración neta de 8 mil 578 nuevos soles, que en términos
dolarizados son 3 mil dólares, un buen sueldo acá y en la China
hoy por hoy. En realidad, 4 mil 800 dólares es un buen sueldo
acá o en la China para un juez especializado. En consecuencia,
el enfoque que me permito compartir es de responsabilidad
con el país, mejorando significativamente las remuneraciones a
nuestros jueces, pero actuando con absoluta autonomía e
independencia, respondiendo a nuestra conciencia y siendo
responsables con el país, diciéndole al resto de profesionales
que laboran en el aparato estatal, incluyendo las Fuerzas
Armadas, que tengan un poco de paciencia, puesto que,
12
Ibidem, pp. 121-122.

25
efectivamente, con este proyecto de ley el Poder Judicial
termina privilegiado a nivel remunerativo, comparándolo con
las Fuerzas Armadas, los docentes universitarios o no
universitarios, los médicos, etcétera13.

El señor SIMON MUNARO.— (…) Si bien es cierto que la última


parte de la intervención del congresista Benítez refleja una
realidad de ciento de personas que esperan que el Poder
Judicial actúe, creo que también es cierto que el Gobierno y
los propios jueces están haciendo los esfuerzos para llegar a
acuerdos. Lo fundamental es llegar a un acuerdo pues, bien lo
decía el congresista Gutiérrez, no se les puede otorgar todo lo
que piden porque esto podría significar que mañana otros
sectores, con justa razón, protesten por lo que se le ha dado a
los jueces y pidan lo propio, teniendo los próximos meses o los
próximos años una inflación o hiperinflación que le haría mucho
daño al país14.

De estas intervenciones tenemos que destacar que el congresista


GAMARRA SALDÍVAR aceptó que solicitar que se pague el 90%, 80% y 70%
de la remuneración de un Juez Supremo es una pretensión lícita de todos
los jueces, el congresista VELÁSQUEZ QUESQUÉN acepta que el concepto
de gastos operativos buscaba evitar “el efecto espejo de las
remuneraciones” y que la Ley 30125 no planteaba ningún incremento de
las remuneraciones, por el contrario, se disminuía los ingresos de los
jueces, asimismo, la congresista CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO acepta
que por el principio de primacía de la realidad se puede aplicar control
difuso a esta ley y establecer que el bono jurisdiccional y los gastos
operativos forman parte de las remuneraciones de los jueces, además, el
congresista EGUREN NEUENSCHWANDER acepta que la remuneración de
los jueces no debería estar ligada a la de los docentes universitarios,
porque es por esta unión que no se puede cumplir con los porcentajes de
la Ley Orgánica, es decir, los porcentajes de la Ley Orgánica del Poder
Judicial no causarían ningún desbalance en el presupuesto, pero al
unirlos a los profesores universitarios se podría causar un desbalance y por
ello se debía crear este concepto de gastos operativos que forman parte
de la remuneración pero que no les alcanza a los profesores universitarios,
finalmente, el congresista SIMON MUNARO manifiesta que no se puede
otorgar los porcentajes que establece la Ley Orgánica del Poder Judicial
porque se tiene miedo que otros sectores también pidan un aumento en
sus sueldos.

Como se desprende de todas estas intervenciones, es evidente que los


propios autores de la Ley conocen que es inconstitucional, pero a la vez
la emiten porque no quieren aumentar el sueldo a los profesores

13
Ibidem, pp. 124-125.
14
Ibidem, p. 132.

26
universitarios y porque tienen miedo de que otros sectores pidan un
aumento de sueldo.

La Ley N° 30125 fue complementada con el Decreto Supremo N° 402-


2015-EF por el cual se aprueba el último tramo de aumento al haber de
los jueces, estableciéndose los siguientes montos:

Hasta aquí podemos concluir que, a pesar de que no se derogó


expresamente la Ley N° 29718, no obstante, por la Ley N° 30125 se
introdujo nuevamente los conceptos de Remuneración Básica,
Bonificación Jurisdiccional y Gasto Operativo y por el Decreto Supremo
N° 402-2015-EF se hace una distribución que no corresponde a los ingresos
de los Jueces Supremos; por cuanto la remuneración de los Jueces
Supremos continuaba siendo S/. 15,600.00, es decir, el 67% de todos sus
ingresos; mientras que para los Jueces Superiores, Jueces Especializados
y Jueces de Paz Letrado la remuneración alcanzaba tan sólo el 16%, 14%
y 15%, respectivamente.

El 7 de diciembre del 2017 se publica la Ley N° 30693, en la cual se


establece que:

CENTÉSIMA VIGÉSIMA. Dispóngase que los Jueces Supremos


Titulares de la Corte Suprema, percibirán una bonificación
adicional a la que se refiere el segundo párrafo del artículo 187
del Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder
Judicial, aprobado por Decreto Supremo 017-93-JUS,
modificada por la sexta disposición complementaria
modificatoria de la Ley 30372, Ley de Presupuesto para el sector
público del año fiscal 2016, equivalente a cuatro y cincuenta
(4,50) Unidades de Ingreso del Sector Público – UISP, sin
considerar bonificaciones ni asignaciones especiales ni otras
entregas dinerarias. Esta bonificación no tiene carácter
remunerativo.

27
El 6 de diciembre del 2018, se publica la Ley N° 30879 por la cual se
establece que:

CENTÉSIMA TRIGÉSIMA QUINTA. Dispóngase para el Año Fiscal


2019, que la bonificación adicional a la que se refiere el
segundo párrafo del artículo 187 del Texto Único Ordenado de
la Ley Orgánica del Poder Judicial, aprobado por Decreto
Supremo 017-93-JUS, modificada por la sexta disposición
complementaria modificatoria de la Ley 30372, Ley de
Presupuesto para Sector Público del Año Fiscal 2016, para el
caso de los jueces supremos titulares de la Corte Suprema, es el
equivalente a cuatro y cincuenta (4,50) Unidades de Ingreso
del Sector Público – UISP. Esta bonificación no tiene carácter
remunerativo y no constituye base de cálculo ni referencia para
las remuneraciones de los demás magistrados del Poder
Judicial. Asimismo, dispóngase que lo establecido en el párrafo
anterior, respecto a la bonificación adicional a que se refiere el
segundo párrafo del artículo 187 del Texto Único Ordenado de
la Ley Orgánica del Poder Judicial, es de aplicación para los
fiscales supremos titulares del Ministerio Público y titulares del
Pleno del Jurado Nacional de Elecciones. Para la
implementación de la presente disposición, las entidades
comprendidas bajo su ámbito quedan exoneradas de la
prohibición establecida en el artículo 6 de la presente ley.

Con ambas leyes se aumenta a los Jueces Supremos sus haberes, pero a
los demás jueces no se les hace ningún reajuste. En este sentido, los
haberes de un Juez Supremo están compuestos por la remuneración
básica, la asignación especial (R.A. N° 206-2008-P-PJ) y una bonificación
adicional, lo que hace que, actualmente, el 44.7% de los ingresos que
perciben los Jueces Supremos tengan carácter remunerativo y el resto de
sus ingresos sean bonificaciones sin carácter remunerativo y sin efectos
pensionables.

6.3.- La inconstitucionalidad de la Ley N° 30125

6.3.1.- La inconstitucionalidad por la forma

Hemos dicho que el Texto Único Ordenado es la ordenación de una Ley


madre o matriz, por lo que en esencia no es una norma legislativa, sino
una técnica de recopilación u ordenación15, en otras palabras, no se
debe modificar textos únicos ordenados, sin que se haya modificado la
ley madre o matriz16.

15
GUTIÉRREZ MENDIVIL, Indira. Textos únicos ordenados (TUO). CUADERNOS
PARLAMENTARIOS. Revista Especializada del Centro de Capacitación y estudios Parlamentarios. Centro
de Capacitación y estudios Parlamentarios, Perú (2013), pp. 39-40.
16
Ibidem, p. 45.

28
Esta interpretación también tiene sustento en la “Guía de Técnica
Legislativa para elaboración de Proyectos Normativos de las Entidades
del Poder Ejecutivo” aprobada por Resolución Directoral N° 007-2016-
JUS/DGDOJ, en la cual se establece que:

El Texto Único Ordenado (TUO) es una compilación que recoge


y ordena las modificaciones hechas a un dispositivo legal con
la finalidad de compilar toda la normativa en un solo texto y
facilitar su manejo, permitiendo a los operadores jurídicos
contar con un único texto armónico respecto a determinada
materia.

El TUO no posee carácter innovativo ni interpretativo; no


modifica el valor y fuerza de las normas ordenadas; y, por tanto,
no crea nuevas normas79. La elaboración de un TUO requiere
de habilitación legal y su aprobación se realiza a través de
decretos supremos80. Los proyectos de leyes modificatorias que
tienen por objeto modificar o derogar normas contenidas en un
TUO deben estar dirigidos a modificar la ley o leyes originarias y
no a modificar el decreto supremo que aprueba el TUO. En esos
casos, se recomienda incluir una disposición complementaria
final que ordene que esas mismas modificaciones sean
incorporadas en el TUO y, de ser el caso, que habilite la
distribución y reordenación del articulado vigente17.

Interpretación que también ha sido recogida en la “Guía de Técnica


Legislativa para elaboración de Proyectos Normativos de las Entidades
del Poder Ejecutivo” aprobada por Resolución Directoral N° 002-2018-
JUS/DGDNCR18.

En nuestro caso, el 4 de diciembre del 1991 se publica el Decreto


Legislativo N° 767 por el cual se promulga la Ley Orgánica del Poder
Judicial, asimismo, el 28 de mayo de 1993, mediante Decreto Supremo N°
017-93-JUS, se aprueba el Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del
Poder Judicial, por lo que cualquier modificación que se pretenda realizar
debe ser dirigida a modificar la Ley Orgánica del Poder Judicial emitida
por Decreto Legislativo N° 767.

Ejemplos de lo que se menciona líneas arriba lo tenemos en las siguientes


normas:

a) El 10 de abril del 2001 se promulga la Ley N° 27444, la misma que ha


tenido su Texto Único Ordenado aprobado por Decreto Supremo N° 006-
2017-JUS publicado el 20 de marzo del 2017. Durante la vigencia de este

17
Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Guía de Técnica Legislativa para elaboración de Proyectos
Normativos de las Entidades del Poder Ejecutivo. Tercera edición, pp. 45-46.
18
Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Guía de Técnica Legislativa para elaboración de Proyectos
Normativos de las Entidades del Poder Ejecutivo. Cuarta edición, p. 51.

29
Texto Único Ordenado se emite el Decreto Legislativo 1452, por el cual, se
modifican diversos artículos de la Ley N° 27444, es decir, a pesar de que
existía un Texto Único Ordenado el legislador no modifica el Texto Único
Ordenado, sino que las modificaciones las realiza directamente a la ley
madre o matriz.

b) El 8 de noviembre de 1991 se emite el Decreto Legislativo 728, el cual


tuvo su segundo Texto Único Ordenado aprobado por Decreto Supremo
N° 005-95-TR y durante la vigencia de este Texto Único Ordenado se emite
la Ley N° 26513, por la cual se modifican diversos artículos del Decreto
Legislativo 728, es decir, se modificó la ley madre o matriz y no el Texto
Único Ordenado.

A pesar de todo lo dicho, veamos el texto modificatorio de la Ley N°


30125:

Artículo 1. Modificación

Modifícase el numeral 5) del artículo 186 del Texto Único


Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial, aprobado por
Decreto Supremo Nº 017-93-JUS, el cual queda redactado en
los términos siguientes: (…)

Es evidente que la Ley N° 30125 no modifica el Decreto Legislativo N° 767,


Ley Orgánica del Poder Judicial, por lo que esta modificatoria del Texto
Único Ordenado resulta contraria al citado Decreto Legislativo N° 767, en
este sentido, es inconstitucional conforme lo establece el artículo 138 de
la Constitución Política del Perú, por no respetar la jerarquía normativa.

6.3.2.- La inconstitucionalidad por el fondo

a) El derecho a la remuneración

El Tribunal Constitucional ha señalado que la remuneración, en tanto


derecho fundamental, es la retribución que recibe el trabajador en virtud
del trabajo o servicio realizado para un empleador, que posee una
naturaleza alimentaria al tener una estrecha relación con el derecho a la
vida, acorde con el principio-derecho a la igualdad y la dignidad, y que
al mismo tiempo adquiere diversas consecuencias o efectos para el
desarrollo integral de la persona humana19.

Asimismo, el citado Tribunal nos dice que el derecho a la remuneración,


que fluye del principio de que nadie está obligado a prestar trabajo sin

19
EXP. N° 4922-2007-PA/TC, fundamento 6.

30
retribución o sin su libre consentimiento, constituye una contraprestación
por los servicios del trabajador; es de libre disposición por parte de éste
último; tiene carácter alimentario y su pago tiene prioridad sobre
cualquier otra obligación del empleador (artículos 23 y segundo párrafo
del artículo 24 de la Constitución)20.

Al respecto, cabe señalar que la conceptualización de la remuneración


implica dos aspectos: Un primer aspecto, que se encuentra constituido
por su carácter contraprestativo y un segundo aspecto, constituido por
su libre disposición21.

Con respecto al carácter contraprestativo debemos decir que el artículo


6 de la Ley de Productividad y Competitividad laboral, Decreto Supremo
Nº 003-97-TR señala que:

“Constituye Remuneración para todo efecto legal el integro de


lo que el trabajador recibe por sus servicios, en dinero o en
especie, cualquiera sea la forma o denominación que tenga,
siempre que sean de su libre disposición. Las sumas de dinero
que se entreguen al trabajador directamente en calidad de
alimentación principal, como desayuno, almuerzo o refrigerio
que lo sustituya o cena tiene naturaleza remunerativa”.

Por lo dicho, todos los conceptos que el empleador otorga al trabajador


a raíz de una razón distinta a la prestación de sus servicios no serían
considerados remunerativos, puesto que se encontrarían en una esfera
externa a la que se circunscribe a los elementos que constituyen la
remuneración, salvo en aquellos supuestos en que el legislador le otorga
esta cualidad aun cuando su naturaleza no coincida con la del tipo
legal22.

En el Sector Público tenemos que en el artículo 43 del Decreto Legislativo


Nº 276 “Ley de Bases de la Carrera Administrativa y de Remuneraciones
del Sector Publico”, se establece que:

Articulo 43.- La remuneración de los funcionarios y servidores


Públicos, estará constituida por el haber básico, las
bonificaciones y los beneficios. (…..). Los beneficios son los
establecidos por las leyes y el reglamento y son uniforme para
toda la administración Publica.

Al respecto cabe señalar que si bien el Decreto Legislativo Nº 276,


establece de manera genérica los conceptos que constituyen la

20
EXP. N° 0020-2012-P1/TC, fundamento 13.
21
MORALES INCISO, Stefano (2017). “La Vulneración del Derecho de Igualdad en el Pago de
remuneraciones entre Magistrados Titulares y Supernumerarios del Poder Judicial y del Ministerio
Publico”. Trabajo Académico para optar el grado de segunda especialidad en Derecho del Trabajo y de la
Seguridad Social, p. 9.
22
Ibidem. p. 9.

31
Remuneración de los funcionarios y Servidores Públicos, dicha regulación
no está libre de vicisitudes propias de las labores particulares que realizan
diversos servidores y funcionarios del Sector Publico, cuya ley orgánica
puede establecer la composición de sus haberes acorde con la labor
que desempeña. Además de ello, cabe señalar que en el Sector Publico,
los aspectos remunerativos adquieren una característica singular por que
dependen directamente del Presupuesto de la Republica y se
encuentran sometidos a controles de diferentes organismos y a políticas
y programas de austeridad23.

En conclusión, se puede decir que la prestación de servicios del


trabajador generaría la correspondiente contraprestación por parte del
empleador de pagarle una suma dineraria o en especie por el trabajo
efectuado por el trabajador, contrario sensu, si no hay una efectiva
prestación de servicios, tampoco existiría una obligación de pagar
remuneración alguna. En este sentido, estando a que todo contrato de
trabajo implica un intercambio de prestaciones, en el que por una parte
el trabajador pone a disposición su fuerza de trabajo y por otro lado, el
empleador lo retribuye con el pago de una remuneración, podríamos
presumir que toda retribución que reciba el trabajador por la puesta a
disposición de su fuerza de trabajo, puede ser considerada como
remuneración, toda vez que bastara solo con dichos elementos para que
se configure un contrato de trabajo24.

Esta presunción también ha sido considerada por el profesor Jorge


Toyama, al señalar que:

“…las prestaciones que percibe el trabajador deben ser


calificadas, en principio, dado el concepto "totalizador" y la "vis
atractiva" o la concepción total y comprensiva de cuantos
beneficios perciba como contraprestación de sus servicios,
como remunerativas. Si existiera alguna duda sobre los
alcances de un concepto que percibe el trabajador, debería
privilegiarse por el carácter remunerativo de la misma. Se
establece una presunción general sobre los alcances de la
remuneración, destacándose el carácter contraprestativo de
la misma. La fórmula empleada es genérica, una suerte de
presunción iuris tantum sobre todos los conceptos e ingresos
que percibe el trabajador, ya sea en dinero o en especie -sobre
este último concepto, al no existir un límite expreso, cabría un
pago total en especie”25.

Con respecto a la libre disponibilidad tenemos que el artículo 6 de la Ley


de Productividad y Competitividad laboral, al reconocer la libre

23
Ibidem, p. 10.
24
Ibidem, p. 11.
25
TOYAMA MIYAGUSUKU, Jorge. La calificación de los ingresos del trabajador ¿Cuáles son los
criterios que deben seguirse? En: Ius Et Veritas 20. PUCP, p. 400.

32
disposición de la remuneración, reconoce el derecho de propiedad del
trabajador y las atribuciones que este derecho implica, lo que permite
finalmente que el trabajador en uso de dichas atribuciones pueda
destinar sus remuneraciones a los fines que considere pertinente
conforme a sus propios intereses26.

La libertad de disposición más que una característica de la remuneración


constituye una garantía que debe entenderse en los términos del artículo
6 del Convenio 95 OIT. Esta disposición establece que “se deberá prohibir
que los empleadores limiten en forma alguna la libertad del trabajador
de disponer de su salario”. Como es de verse el mandato va dirigido a
impedir que el empleador o cualquier tercero interfieran en la libre
disposición de la remuneración por parte del trabajador y en la libertad
de ordenarla a los fines que aquel estime convenientes27.

De todo lo dicho tenemos que la remuneración es un derecho


fundamental que tiene un carácter contraprestativo y de libre
disponibilidad, lo que nos lleva a concluir que cualquier suma de dinero
que perciba el trabajador dentro de la relación laboral y con carácter
contraprestativo y de libre disponibilidad, tendrá la presunción de que se
trata de una remuneración; asimismo, cuando se establece que se trata
de una suma de dinero de libre disponibilidad, se refiere a una garantía
que tiene el trabajador de que el empleador no podrá limitar esta
disponibilidad, es decir, no es un requisito para la existencia de una
remuneración, sino más bien, es una garantía que el trabajador puede
hacer valer frente al empleador.

b) La intangibilidad de las remuneraciones

Cuando en el mes de julio del año 2003 el Gobierno Regional de La


Libertad disminuyó el monto de las remuneraciones de algunos de sus
trabajadores, El Tribunal Constitucional refirió que esta disminución atenta
contra el derecho a la intangibilidad de las remuneraciones reconocido
por la Constitución en el artículo 26, inciso 228.

Posteriormente, el Tribunal Constitucional precisó que uno de los


supuestos de restricción o limitación al derecho fundamental a la
remuneración se centra en la intangibilidad de la misma, es decir, por
regla general, la remuneración no puede ser disminuida; no obstante, en
el ámbito de la relación laboral es posible la reestructuración del
escalafón remunerativo siempre que se respete el contenido esencial del
derecho a la remuneración, para lo cual se debe cumplir con los

26
MORALES INCISO, Stefano (2017). Ibidem, p. 12.
27
ESPINOZA ESCOBAR, Javier H. y DELGADO PÉREZ, Giancarlo. SOBRE EL CARÁCTER
INTANGIBLE DE LA REMUNERACIÓN Y LOS LÍMITES A LA AFECTACIÓN DE LA
REMUNERACIÓN. A PROPÓSITO DE LA STC 00422-2013-PA/TC. USAT. IUS N° 10. ISSN2222-
9655, p. 4.
28
EXP. N° 4188- 2004-AA/TC, Fundamento 2.

33
siguientes requisitos: a) Excepcionalidad, es decir, que la reducción de la
remuneración sea una medida extraordinaria y coyuntural que tiene
lugar en contextos especiales; b) Razonabilidad, es decir, que la
reducción respeta determinados límites de proporcionalidad de manera
tal que no suponga una disminución significativa de la remuneración, ni
sea arbitraria29.

En este sentido, la reducción de la remuneración puede ser realizada de


dos maneras diferenciadas: i) Reducción consensuada. La reducción de
la remuneración es consensuada si es realizada de manera voluntaria, es
decir, si existe un acuerdo libre, espontáneo, expreso y motivado entre el
trabajador y el empleador; ii) Reducción no consensuada. La reducción
de la remuneración también puede ser adoptada por una decisión
unilateral por parte del empleador, particular o el Estado mismo, es decir,
sin aceptación previa del trabajador. Esta posibilidad de reducción
resulta válida -en términos constitucionales- si es que posee una causa
objetiva o legal. Es decir, resulta viable la reducción no consensuada de
remuneraciones por causa objetiva y justificada, siempre que dicha
disminución de haberes refleje la expresión de los motivos o razones por
los que se procede a la reducción de la remuneración o la invocación
de la regulación legal que la justifique. De otro lado, requiere
establecerse algunas condiciones para la utilización de esta medida
excepcional: - Se trata de una medida excepcional que se encuentra
constitucionalmente justificada en aquellos contextos especiales que
generen un impacto económico negativo en la actividad desarrollada
por el Estado o por la entidad privada que haga propicia la adopción de
tales medidas a fin de evitar mayores perjuicios económicos. - Necesidad
de una reorganización del personal, que puede incluir la supervisión y
reorganización debidamente justificada de la prestación de los servicios
públicos esenciales en caso de que sea el Estado30.

c) El carácter remunerativo del bono por función jurisdiccional

En las relaciones laborales desarrolladas en el sector público, al tener las


remuneraciones como parámetro la Ley del Presupuesto, es la ley que
determina de manera particular que conceptos se tienen carácter
remunerativo o no, así por ejemplo, el Decreto Supremo Nº 110-2001-EF
estableció que los incentivos y/o entregas, programas o actividades de
bienestar aprobados en el marco de lo dispuesto en el Decreto Supremo
Nº 005-90-PCM – Reglamento del Decreto Legislativo Nº 276, no tienen
naturaleza remunerativa. Así mismo el Bono por Escolaridad que se otorga
cada año a favor de servidores y funcionarios nombrados y contratados,
obreros permanentes y eventuales del sector público, el personal de las
fuerzas armadas y policía nacional, así como los pensionistas a cargo del
Estado, la ley que regula dicha bonificación cada año establece que

29
EXP. N° 0020-2012-P1/TC. Fundamentos 34 y 35.
30
EXP. N° 0020-2012-P1/TC. Fundamentos 37 al 46.

34
tampoco tiene naturaleza remunerativa. Cabe señalar que, a diferencia
del sector privado, en el sector público, no existe una lista taxativa de
conceptos que no tienen carácter remunerativo, siendo la ley la
encargada de regular en cada caso en particular, que conceptos tienen
o no naturaleza remunerativa, de acuerdo a como se encuentra
estructurado el pago de haberes de los diferentes servidores y
funcionarios públicos31.

En este sentido, recordemos que el Bono por Función Jurisdiccional se


creó por la Ley 26553, Ley del Presupuesto de 1996, la cual no estableció
de manera expresa que dicho bono no tiene carácter remunerativo, por
ende, siendo una contraprestación que se paga por ejercer la función
jurisdiccional y estando a que es de libre disponibilidad, es evidente que
el Bono por Función Jurisdiccional tiene carácter remunerativo.

Prueba de lo dicho anteriormente, es que el Decreto de Urgencia N° 114-


2001 establece claramente que los gastos operativos no tienen carácter
pensionable ni remunerativo, pero no hace mención alguna al Bono por
Función Jurisdiccional y simplemente lo reconoce como parte de los
ingresos de jueces.

Asimismo, la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la


Corte Suprema de Justicia de la República en el proceso de Acción
Popular recaído en el Expediente N° 1601-2010-Lima de fecha 7 de
octubre del 2010, en su Duodécimo considerando también le reconoció
carácter remunerativo al bono por función jurisdiccional al argumentar lo
siguiente:

“(…) No obstante la Disposición Décimo Primera Transitoria y


Final de la Ley N° 26556 señala que la Bonificación por Función
Jurisdiccional no tiene el carácter de pensionable, empero al
otorgarse esta bonificación de manera fija, mensual y
permanente sujeta principalmente a los días laborados y
remunerados, y en uso del descanso vacacional o de licencia
con goce de haber, entre otros supuestos, tiene características
similares a la remuneración (…)”.

Además, en el II Pleno Jurisdiccional Supremo en Materia Laboral,


publicado en el Diario Oficial “El Peruano”, el día 4 de julio de 2014, en el
Tema N° 4, punto 4.2., se acordó por unanimidad:

“El Bono por función jurisdiccional y el Bono por función fiscal


tienen naturaleza remunerativa, y como tal son computables
para el cálculo de la compensación por tiempo de servicios,
además de tener carácter de conceptos pensionables,
específicamente para el caso de los jueces y fiscales”

31
MORALES INCISO, Stefano (2017). Ibidem, p. 17.

35
Finalmente, en la CASACIÓN N° 19347-2016-CUSCO32 se estableció que:

(…) ante el presente caso expuesto, cabe efectuar un análisis


dogmático en mérito al principio de primacía de la realidad en
el Sistema Pensionario, y para de este modo encontrar el
sustento jurídico que respalde el criterio de pensionable del
Bono por Función Jurisdiccional, como ha ocurrido en el
Acuerdo Adoptado en el II Pleno Jurisdiccional Supremo en
Materia Laboral, llevado a cabo en la ciudad de Lima los días
8 y 9 de mayo de 2014, publicado en el Diario Oficial “El
Peruano” el 04 de julio de 2014, donde se acordó por
unanimidad: “El Bono por función jurisdiccional y el Bono por
función fiscal tienen naturaleza remunerativa. Y como tal son
computables para el cálculo de la compensación por tiempo
de servicios, además de tener carácter de conceptos
pensionables, específicamente para el caso de los jueces y
fiscales”. En tal sentido, el Bono por Función Jurisdiccional sí
constituye concepto remunerativo y, por ende, pensionable
(…).

Conclusión que resulta de obligatorio cumplimiento, por cuanto


mediante CASACIÓN LABORAL Nº 10277-2016-ICA33 se ha establecido
que este razonamiento es doctrina jurisprudencial de obligatorio
cumplimiento para todas las instancias judiciales.

Por lo que, resulta un hecho innegable que el Bono por Función


Jurisdiccional tiene carácter remunerativo y, por ende, está protegido por
el derecho a la intangibilidad de la remuneración.

Sin embargo, la Ley N° 30125, establece que:

Artículo 1. Modificación

(…) c) Los Jueces titulares comprendidos en la carrera judicial,


perciben un ingreso total mensual constituido por una
remuneración básica y una bonificación jurisdiccional, esta
última de carácter no remunerativo ni pensionable (…)” (el
subrayado es mío)

Es decir, el Bono por Función Jurisdiccional nació como parte de la


remuneración (por cuanto la Ley 26553 no le excluyó su carácter
remunerativo y es de libre disponibilidad), el Decreto de Urgencia N° 114-
2001 también reconoció ese carácter remunerativo e, incluso, todas las
instancias judiciales reconocen dicho carácter remunerativo; sin
embargo, la Ley N° 30125, de manera inconstitucional, establece que el
Bono por Función Jurisdiccional ya no tiene carácter remunerativo, y si

32
Publicada en la Separa especial del Diario Oficial El Peruano el 31 de julio del 2018, p. 112594.
33
Publicada en la Separa especial del Diario Oficial El Peruano el 16 de septiembre del 2018, p. 8107.

36
bien el Tribunal Constitucional nos ha dicho que la intangibilidad de las
remuneraciones no es absoluta y puede realizarse siempre y cuando se
justifique en la excepcionalidad de la medida y la razonabilidad de la
misma, es evidente que la Ley N° 30125 no ha consignado ninguna
exposición de motivos que nos permita conocer si se han cumplido los
requisitos establecidos por el Tribunal Constitucional, peor aún,
recordemos lo que una de las legisladoras ha referido en el debate de la
aprobación de dicha ley:

La señora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO (GPFP).— Aplicando el


principio de primacía a la realidad —principio básico del
derecho laboral— y, además, teniendo en cuenta que los
jueces tienen la sartén por el mango —hay que decirlo así, ya
que ellos son los que sentencian y pueden dictar sentencia
sobre sus propios derechos—, quién asegura que el día de
mañana, aplicando el control difuso, digan que el inciso c) del
artículo 138.o , de la Constitución Política, mediante el cual se
establece que la bonificación jurisdiccional no es pensionable
ni remunerativa, no tiene efecto por contradecir el principio de
primacía de la realidad, al ser un pago derivado
específicamente del cumplimiento de la función jurisdiccional.
Por lo tanto, Presidente, este proyecto de ley no arregla nada.
Tenemos que idear algo.

En otras palabras, la Ley N° 30125 no sólo no tiene ningún sustento de


excepcionalidad y razonabilidad para establecer que el Bono por
Función Jurisdiccional no tiene carácter remunerativo, sino que, además,
la propia legisladora CHÁVEZ COSSÍO DE OCAMPO reconoce que esta
medida es inconstitucional por aplicación del principio de primacía de la
realidad, con lo que queda claramente demostrado que la Ley N° 30125
es inconstitucional y, por ende, no puede ser aplicada.

Ahora bien, reconocemos que existen sentencias de Salas del Tribunal


Constitucional (no hay ningún precedente vinculante) en las cuales,
algunos Magistrados (que ya no se encuentran en funciones)
establecieron que:

“De la misma manera, mediante Decreto de Urgencia N.° 114-


2001, del 28 de setiembre de 2001, se aprobó otorgar el bono
por función jurisdiccional y gastos operativos a los magistrados
del Poder Judicial y del Ministerio Público. De una lectura
integral de la mencionada norma se concluye que tales rubros
no tienen naturaleza remuneratoria ni son computables para
efectos pensionarios”34.

34
EXP. N° 4384-2007/AC; EXP. N° 00286-2009-PC/TC y EXP. N° 2807-2010-PC/TC

37
Sin embargo, este criterio debe reconsiderarse, porque, repito, no se trata
de jurisprudencia vinculante, pero, además, se cometió un error que
debe ser subsanado, por cuanto, se afirmó que el Bono por Función
Jurisdiccional fue aprobado por el Decreto de Urgencia N° 114-2001 y de
la lectura integral, se tiene que ni los gastos operativos ni el bono por
función jurisdiccional tienen carácter remunerativo; sin embargo, como
ya lo hemos mencionado anteriormente, el Bono por Función
Jurisdiccional no se aprueba por el Decreto de Urgencia N° 114-2001, sino
que éste ya se había creado por la Ley N° 30125, en la cual, se le dio
carácter remunerativo y sólo se le restó el carácter pensionario, por lo que
si una Ley ya reconoció este carácter remunerativo resulta imposible que
en vía de interpretación de un Decreto de Urgencia (porque no está
expresado de manera literal) se excluya dicho carácter remunerativo,
ello contraviene la intangibilidad de la remuneración y el indubio pro
operario.

d) El carácter remunerativo de los gastos operativos

La doctrina nos dice que las condiciones de trabajo son percepciones


económicas, que pueden estar constituidas tanto en dinero como en
especie, que otorga el empleador al trabajador, por ser necesarias para
la prestación del servicio o facilitan su labor, ello deriva de las
obligaciones propias del Contrato del Trabajo, en la cual el empleador se
encuentra obligado a brindar determinadas condiciones de trabajo a sus
trabajadores a efectos de que el trabajador pueda ejecutar sus
prestaciones, en ese sentido cabe señalar que las condiciones de trabajo
no generan ventaja alguna al trabajador, ya que solo reembolsan los
gastos necesarios para el trabajo35.

En este sentido tenemos que en la Casación N° 14043-2016-LIMA36 la


Corte Suprema ha referido que:

“Décimo Tercero: Dentro de los conceptos no remunerativos,


tenemos a las condiciones de trabajo, que podemos
conceptualizar como egresos que el empleador asume y
entrega a sus trabajadores ya sea en dinero o en especie para
el desempeño de sus funciones, ello quiere decir que el
trabajador no lo puede emplear para beneficio propio o como
ventaja patrimonial, es decir, no son entregados como
contraprestación para sus servicios y no son de libre de
disposición (…) Al respecto, Jorge Toyama diferencia la
remuneración y las condiciones de trabajo y los conceptos no
remunerativos. “La remuneración se entrega como
contraprestación de los servicios del trabajador, se entregan,
en dinero o en especie, “por” los servicios prestados y generan
35
Ibidem, p. 18.
36
Publicada el 1 de septiembre del 2017 en la Separata Especial de Sentencias de Casación del Diario
Oficial El Peruano, pp. 96590-96592.

38
una ventaja patrimonial al trabajador. (…) En cambio, las
condiciones de trabajo suelen otorgarse “para” que el
trabajador cumpla los servicios contratados, ya sea porque son
indispensables y necesarios o porque facilitan tal prestación de
servicios, y que pueden estar contenidos en la expresión: “Los
gastos y materiales” necesarios –directa o indirectamente–
para ejecutar el contenido de la prestación del trabajador.
Como consecuencia de ello, las condiciones de trabajo no son
de libre disposición del trabajador (por ejemplo, el trabajador
de una empresa de seguridad y vigilancia no podría vender su
uniforme, y al término del contrato de trabajo, la empresa
puede solicitar la devolución de dicho uniforme), se entregan
con ocasión del trabajo y, como consecuencia de ello, no
están afectos al cálculo de los tributos laborales ni beneficios
sociales. Finalmente, los conceptos no remunerativos deberían
calificar como remuneración pero, por norma expresa, tienen
una exclusión expresa en el ordenamiento peruano o que, por
su propia calificación, no son remuneraciones aun cuando no
están tipificados expresamente como tales (…)

En ese sentido, si a tenor de la legislación nacional, se tiene que por


condición de trabajo solo se satisface necesidades empresariales en
virtud del Contrato de Trabajo, para la prestación del servicio mismo y
que bajo ningún modo constituye una ventaja patrimonial del trabajador,
habrá que analizar cada circunstancia en particular a efectos de
determinar si las prestaciones pecuniarias recibidas como Condición de
Trabajo, cumplen tal fin. Razones por las cuales, si un concepto dado
como condición de trabajo no resulta indispensable para la prestación
del servicio del trabajador, podría considerarse que tenga carácter
remunerativo, desnaturalizándose y formando parte de la remuneración
del trabajador, siempre que dichos ingresos se caractericen por ser
regulares, fijos y permanentes, además de ser libre disponibilidad del
trabajador. Ello naturalmente, importaría en un principio, analizar las
remuneraciones, desde la óptica de la Primacía de la Realidad37.

En el caso materia de análisis tenemos que en el Decreto Legislativo N°


767, por el cual se promulga la Ley Orgánica del Poder Judicial, no se hizo
referencia alguna a la existencia de gastos operativos, es recién con la
entrada en vigencia del Decreto de Urgencia N° 114-2001 por el cual se
establecieron los llamados gastos operativos, los cuales, según su propio
texto, tenían como finalidad:

1.3 Entiéndase por Gastos Operativos a las entregas dinerarias


orientadas a solventar los gastos que demande el ejercicio de
las funciones de los Magistrados y Fiscales mencionados en los
numerales 1.1 y 1.2 antes citados. Dichos Gastos Operativos se

37
MORALES INCISO, Stefano (2017). Ibidem, p. 21.

39
otorgan adicionalmente a los que percibirán los citados
Magistrados y Fiscales, según corresponda, por concepto de
remuneración y bono de acuerdo a los montos precisados en
el Anexo que forma parte de la presente norma.

1.4 Los Gastos Operativos, no tienen carácter pensionable ni


remunerativo, así como tampoco sirven de base de cálculo
para ningún beneficio, cualquier disposición en contrario es
nula de pleno derecho.

De lo dicho es evidente que los gastos operativos buscaban tener la


calidad de condiciones de trabajo, y, por ende, no tenían el carácter
remunerativo ni pensionario; sin embargo, como ya se mencionó
anteriormente, si un concepto dado como condición de trabajo no
resulta indispensable para la prestación del servicio del trabajador, podría
considerarse que tiene carácter remunerativo, desnaturalizándose y
formando parte de la remuneración del trabajador, siempre que dichos
ingresos se caractericen por ser regulares, fijos y permanentes, además
de ser libre disponibilidad del trabajador.

En este sentido, recordemos que por Ley N° 28212, se estableció lo


siguiente:

Artículo 3.- Creación de la Unidad Remunerativa del Sector


Público

Créase la Unidad Remunerativa del Sector Público - URSP, que


servirá como referencia para el pago de las remuneraciones de
los altos funcionarios y autoridades del Estado, cuyo monto será
fijado por el Poder Ejecutivo, antes de la presentación del
proyecto de la Ley de Presupuesto del Sector Público del año
en que tendrá vigencia.

Artículo 4.- Régimen de remuneraciones de los altos


funcionarios y autoridades del Estado

Las remuneraciones de los altos funcionarios y autoridades del


Estado señaladas en el artículo 2 se rigen por las siguientes
reglas:

(…) b) Los Congresistas de la República, los Ministros de Estado,


los miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo Nacional
de la Magistratura, los Magistrados Supremos, los miembros de
la Junta de Fiscales Supremos, el Defensor del Pueblo y los
miembros del Jurado Nacional de Elecciones, reciben una
remuneración mensual igual, equivalente por todo concepto a
seis URSP.

(…) DISPOSICIONES FINALES

40
Primera.- Remuneraciones de autoridades y gastos del Estado
por desempeño de función

2. Se deja sin efecto y se prohíbe la expedición de cualquier


disposición administrativa que confunda el concepto de
remuneraciones con el de gastos del Estado para el
desempeño de la función pública (…)

Como se puede apreciar, esta ley deja sin efecto los gastos operativos
para los Jueces Supremos establecidos por Decreto de Urgencia N° 114-
2001, lo que de inmediato nos debe llevar a la siguiente reflexión: Si los
gastos operativos son condiciones de trabajo y, por ende, son
imprescindibles para la prestación del servicio ¿Cómo es posible que se
excluya de su pago a los Jueces Supremos?

La respuesta a esta interrogante la encontramos en la Primera Disposición


Final de la citada Ley N° 28212, en la cual se dice claramente ya no se
pueden emitir disposiciones que confundan las remuneraciones con los
gastos operativos, es decir, la propia norma reconoce que los gastos
operativos son parte de la remuneración, prueba de ello es que en el
Diario de Debates de la citada ley se dijo lo siguiente:

El señor PRESIDENTE (Henry Pease García).— (…) El sistema


planteado permitirá sincerar los sueldos del Estado, que por
razones pensionarias, han estado durante bastante tiempo
distorsionados. También se distinguirá claramente entre
remuneraciones y los llamados gastos operativos, que han
generado distorsiones de imagen, porque nunca formaron
parte ni pueden formar parte de las remuneraciones.

(…)

El señor RISCO MONTALVÁN (GPDI).— (…) Asimismo, el costo de


las remuneraciones en el Estado se racionaliza, permitiendo un
ahorro estimado de 90 millones de nuevos soles anuales.
Además, el nuevo monto estará sujeto a impuestos, a diferencia
de los gastos operativos, que eran dieciséis mil nuevos soles y no
eran deducibles de impuestos. Esto se terminará con la
aprobación de este proyecto de ley.

(…)

El señor PEASE GARCÍA (PP).— (…) También quiero decir, con la


misma sinceridad, que no se puede defender de esta manera
la continuidad de un sistema que nos ha traído mil problemas:
el de los gastos operativos. Yo hablo con autoridad, porque si
revisan mis rendiciones, encontrarán, por ejemplo, que desde
agosto he rendido cuenta, con papeles, del setenta por ciento
de mis gastos operativos; pero la gente no nos cree, y dirán
41
sobre mí también, se tiró el resto y no pagó impuestos; y nadie
nos asignó el resto como sueldo, nos lo asignó para gastarlo en
eso (…)38

Como se puede ver, son los propios legisladores los que reconocen que
las remuneraciones de los jueces fueron distorsionadas con los gastos
operativos, para no tener efectos pensionarios, pero lo cierto es que estos
gastos operativos son parte de la remuneración, por ello, excluyen a los
Jueces Supremos de este concepto.

Sin embargo, por el Decreto de Urgencia N° 034-2006, se restablecen los


gastos operativos para los Jueces Supremos, pero únicamente con la
finalidad de no reconocer la homologación en las remuneraciones a los
profesores universitarios, tal y como se desprende de la exposición de
motivos:

En este sentido, por Decreto de Urgencia N° 114-2001 los gastos


operativos fueron creados como condiciones de trabajo para los jueces,
posteriormente, por la Ley N° 28212 fueron incorporados a la
remuneración porque se aceptó que en realidad no eran condiciones de
trabajo, sino que se crearon para que no tengan efectos pensionarios y,
por Decreto de Urgencia N° 034-2006 son restaurados los gastos
operativos, pero no se restaura su naturaleza de condiciones de trabajo,
sino que se restauran para no reconocer la homologación a los docentes
universitarios.

De todo lo dicho, es evidente que los llamados gastos operativos no


tienen la naturaleza de condiciones de trabajo, sino que fueron creados
para no generar efectos pensionarios y evitar la homologación con los

38
Diario de los Debates. SEGUNDA LEGISLATURA ORDINARIA DE 2003. 6.a SESIÓN (Matinal)
Jueves 1.° de abril de 2004.

42
docentes universitarios, en este sentido, cuando la Ley N° 30125 establece
que:

Artículo 1. Modificación

Modifícase el numeral 5) del artículo 186 del Texto Único


Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial, aprobado por
Decreto Supremo Nº 017-93-JUS, el cual queda redactado en
los términos siguientes:

“Artículo 186.- Son derechos de los Jueces:

(...)

d) A los Jueces les corresponde un gasto operativo por función


judicial, el cual está destinado a solventar los gastos que
demande el ejercicio de las funciones de los jueces. Dicho
concepto no tiene carácter remunerativo ni pensionable, está
sujeto a rendición de cuenta;

Dicha ley estaría contraviniendo el derecho a la intangibilidad de las


remuneraciones, por cuanto, históricamente, se ha demostrado que los
gastos operativos no tienen la naturaleza de condiciones de trabajo, sino
que su finalidad es desconocer los derechos pensionarios de los jueces y
los derechos laborales de los docentes universitarios, por lo que cuando
la Ley N° 30125 refiere que los gastos operativos son condiciones de
trabajo, lo que en realidad está realizando es desconocer su carácter
remunerativo y por ende, resulta inconstitucional, tan es así que en el
Diario de debates de la citada ley se dijo que:

El señor VELÁSQUEZ QUESQUÉN (GPCP).— Presidente: (…)


Además, al establecer los haberes de los jueces, resulta que
aparte de la bonificación jurisdiccional, ahora también van a
recibir un gasto operativo por función jurisdiccional. Dice:
“dicho concepto no tiene carácter remunerativo ni
pensionable y está sujeto a rendición de cuenta”. Alguien tiene
que explicar esto. Si el gasto operativo, que se había generado
en el Parlamento como en otros poderes públicos para evitar
las consecuencias perniciosas del efecto espejo en las
remuneraciones, le ha generado problemas al Parlamento,
ahora resulta —por lo que me he informado, porque no hay
cifras exactas— que estos gastos operativos que recibían los
jueces y de los que no se rendían cuentas, tendrán que rendir
cuentas por mandato de la norma; es decir, la facturita, el
papelito, el ‘come pollo’ va a aparecer en el Poder Judicial.
Alguien tiene que explicar esto, tiene que explicar si los gastos
operativos son el componente de los ingresos de los jueces,
gastos que se disfrazan para evitar el efecto espejo de la

43
norma… Y, en segundo lugar, creemos que con la propuesta
de esta nueva escala salarial para los jueces, en vez de
plantear un incremento, en el fondo se les está recortando sus
ingresos, porque parte de los mismos son los gastos operativos
de los cuales no rendían cuenta y que ahora, en virtud de esta
propuesta, tienen que rendir cuenta, o sea, a buscar la factura
del libro, del fólder, qué sé yo39.

El señor EGUREN NEUENSCHWANDER (PPC-APP).— (…) Y, como


país, la primera reflexión que debemos hacer es que existe una
mala ley, porque si ella no se ha aplicado durante 20 años
quiere decir que fue mal dada. Esta es una ley que amarra la
política con la judicatura y la docencia universitaria, cuando
estos son roles y funciones diferentes que debería tener su
propia ruta remunerativa individualmente; nada logramos
amarrándonos mutuamente. Lo que ha generado esa Ley es un
estancamiento durante 20 años y la vergüenza de no haber
cumplido durante todo este tiempo. Pero no podemos
extender este tema otros 20 años, tenemos que asumir la
responsabilidad que hoy nos toca, tenemos que tomar una
determinación. Y esa determinación, desde mi óptica, y
perdóneme, señor Presidente, si soy muy pragmático, implica
resolver la temática a través de la cual un juez de paz
inmediatamente pasa a tener un incremento de 25% y en dos
años pasa a tener un incremento de 60%, lo cual le genera una
remuneración neta de 8 mil 578 nuevos soles, que en términos
dolarizados son 3 mil dólares, un buen sueldo acá y en la China
hoy por hoy. En realidad, 4 mil 800 dólares es un buen sueldo
acá o en la China para un juez especializado. En consecuencia,
el enfoque que me permito compartir es de responsabilidad
con el país, mejorando significativamente las remuneraciones a
nuestros jueces, pero actuando con absoluta autonomía e
independencia, respondiendo a nuestra conciencia y siendo
responsables con el país, diciéndole al resto de profesionales
que laboran en el aparato estatal, incluyendo las Fuerzas
Armadas, que tengan un poco de paciencia, puesto que,
efectivamente, con este proyecto de ley el Poder Judicial
termina privilegiado a nivel remunerativo, comparándolo con
las Fuerzas Armadas, los docentes universitarios o no
universitarios, los médicos, etcétera40.

De estas intervenciones tenemos que el legislador VELÁSQUEZ QUESQUÉN


reconoce que los gastos operativos fueron creados para evitar las

39
Diario de Debates. Primera Legislatura Ordinaria de 2013 - Tomo III. 18.a F Sesión (matinal) 12-12-
2013, p. 120.
40
Diario de Debates. Primera Legislatura Ordinaria de 2013 - Tomo III. 18.a F Sesión (matinal) 12-12-
2013, pp. 124-125.

44
consecuencias del efecto espejo en las remuneraciones, en otras
palabras, las remuneraciones se disfrazan de gastos operativos para
evitar el efecto espejo de la norma; por otro lado, el legislador EGUREN
NEUENSCHWANDER refiere que se ha “amarrado” a la política con la
judicatura y la docencia universitaria, cuando son roles y funciones
diferentes que debería tener su propia ruta remunerativa
individualmente; en otras palabras, la solución no es disfrazar las
remuneraciones con los gastos operativos, sino que se debió diferenciar
a los jueces de los docentes universitarios, pero además, el legislador
reconoce que con la Ley N° 30125 se busca mejorar las remuneraciones
de los jueces, por lo que nuevamente, se pone en evidencia que los
llamados gastos operativos establecidos en la Ley N° 30125 son
remuneraciones de los jueces a las que se las disfraza para no
homologarse con los docentes universitarios y para no reconocer efectos
pensionarios, lo que la hace una norma inconstitucional por atentar
contra la intangibilidad de la remuneración.

Como prueba irrefutable de que los gastos operativos son parte de la


remuneración y, por ende, la Ley N° 30125 es inconstitucional al negarle
esta naturaleza, tenemos que el artículo 648 inciso 6 del Código Procesal
Civil, señala que: "Son inembargables: Las remuneraciones y pensiones,
cuando no excedan de cinco Unidades de Referencia Procesal. El
exceso es embargable hasta una tercera parte", en este sentido, en el
expediente 07107-2016-0-1801-JR-CI-01 una Jueza de Paz Letrado Titular
interpuso demanda de amparo por cuanto porque el Banco de la
Nación le había embargado el 100% de sus gastos operativos y la jueza
consideraba que dichos gastos operativos eran inembargables por
cuanto forman parte de las condiciones de trabajo; sin embargo, la
Primera y Segunda Instancia refirieron que los gastos operativos podían
ser embargados pero respetando lo dispuesto por el artículo 648 del
Código Procesal Civil, criterio que también fue aceptado por el propio
Tribunal Constitucional en el EXP. N.º 02836-2018-PA/TC, en este sentido, si
los gastos operativos pueden ser embargados, es evidente que su
naturaleza es remunerativa y no de condición de trabajo, por lo que la
Ley N° 30125 es inconstitucional por afectar el derecho a la intangibilidad
remunerativa.

e) La arbitrariedad en la reducción de las remuneraciones

El Tribunal Constitucional ha referido que la razonabilidad es un criterio


íntimamente vinculado a la justicia y está en la esencia misma del Estado
Constitucional de Derecho. Se expresa como un mecanismo de control
o interdicción de la arbitrariedad en el uso de las facultades
discrecionales, exigiendo que las decisiones que se tomen en ese
contexto respondan a criterios de racionalidad y que no sean arbitrarias.
Implica encontrar justificación lógica en los hechos, conductas y

45
circunstancias que motivan todo acto discrecional de los poderes
públicos41.

Al reconocerse en los artículos 3 y 43 de la Constitución Política del Perú


el Estado Social y Democrático de Derecho, se ha incorporado
el principio de interdicción o prohibición de todo poder ejercido en forma
arbitraria e injusta. Este principio tiene un doble significado: (i) en un
sentido clásico y genérico, la arbitrariedad aparece como el reverso de
la justicia y el derecho; (ii) en un sentido moderno y concreto, la
arbitrariedad aparece como lo carente de fundamentación objetiva, lo
incongruente y contradictorio con la realidad que ha de servir de base a
toda decisión. Es decir, como aquello desprendido o ajeno a toda razón
de explicarlo42.

En este sentido, tenemos que el Decreto Legislativo N° 767 por el cual se


promulga la Ley Orgánica del Poder Judicial, estableció en su artículo 189
lo siguiente:

Artículo 189.- Son derechos de los Magistrados:

5. Percibir una remuneración acorde con su función, dignidad


y jerarquía la que no puede ser disminuida de manera alguna.
Para estos fines se toma en cuenta lo siguiente:

(…) b) El haber de los Vocales Superiores es del 90% del total


que perciban los Vocales de la Corte Suprema; el de los Jueces
Especializados o Mixtos es del 80%; el de los Jueces de Paz
Letrados es del 70% y 55% el de los Secretarios y Relatores de la
Sala, referidos también los tres últimos porcentajes al haber total
de los Vocales de la Corte Suprema;

c) Los Magistrados titulares comprendidos en la carrera judicial,


perciben 16 haberes mensuales al año, siendo uno por
vacaciones, otro por Navidad, otro por escolaridad y otro por
Fiestas Patrias (…)

Es decir, los Jueces Superiores tenían una diferencia de tan sólo 10% con
respecto a los haberes de los Jueces Supremos, los Jueces Especializados
tenían una diferencia del 20% y los Jueces de Paz Letrado tenían una
diferencia del 30%, ello se debe a que todos los jueces, sin importar la
jerarquía, tienen los mismos derechos y deberes, existiendo únicamente
la diferenciación en las funciones asignadas, prueba de ello es que
nuestra Constitución establece lo siguiente:

41
Exp. Nº 0006-2003-AI/TC.
42
Exp. Nº 0090-2004-AA/TC.

46
Artículo 146.- La función jurisdiccional es incompatible con
cualquiera otra actividad pública o privada, con excepción de
la docencia universitaria fuera del horario de trabajo.

Los jueces sólo perciben las remuneraciones que les asigna el


Presupuesto y las provenientes de la enseñanza o de otras
tareas expresamente previstas por la ley.

El Estado garantiza a los magistrados judiciales:

1. Su independencia. Sólo están sometidos a la Constitución y


la ley.

2. La inamovilidad en sus cargos. No pueden ser trasladados sin


su consentimiento.

3. Su permanencia en el servicio, mientras observen conducta


e idoneidad propias de su función.Y

4. Una remuneración que les asegure un nivel de vida digno de


su misión y jerarquía.

Como se puede apreciar, los derechos y restricciones que la Constitución


establece es para todos los jueces, independientemente de su jerarquía,
en ese mismo sentido, el artículo 186 y 196 del TUO de la Ley Orgánica del
Poder Judicial, también establece que los derechos y las prohibiciones se
aplican a todos los jueces, sin importar su jerarquía, ello se debe a que
todos los jueces son iguales, tal y como lo ha referido el propio Tribunal
Constitucional:

Al respecto, los magistrados, sea cual fuere su jerarquía…


tienen, con relación al desempeño de sus funciones, los mismos
derechos y obligaciones establecidos por la Constitución,
artículo 146.°, y la Ley Orgánica del Poder Judicial, artículos
186.° y 193.°43.

En otras palabras, todos los jueces son iguales, pero con diferentes
funciones, es por ello que la Ley Orgánica del Poder Judicial sólo
estableció diferencias entre los haberes de un Juez Supremo del 10%, 20%
y 30%; sin embargo, la Ley N° 30125, se establece que:

Artículo 1. Modificación

Modifícase el numeral 5) del artículo 186 del Texto Único


Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial, aprobado por
Decreto Supremo Nº 017-93-JUS, el cual queda redactado en
los términos siguientes:

43
EXP. N.° 3533-2003-AA/TC, fundamento 11.

47
“5. Percibir un haber total mensual por todo concepto, acorde
con su función, dignidad y jerarquía, el que no puede ser
disminuido de manera alguna, y que corresponden a los
conceptos que vienen recibiendo.

Para estos fines se toma en cuenta lo siguiente:

a) El haber total mensual por todo concepto que perciben los


Jueces Supremos equivale al haber total que vienen
percibiendo dichos jueces a la fecha. Este monto será
incrementado automáticamente en los mismos porcentajes en
los que se incrementen los ingresos de los Congresistas de la
República;

b) El haber total mensual por todo concepto de los Jueces


Superiores será del 80% del haber total mensual por todo
concepto que perciban los Jueces Supremos, conforme a lo
establecido en el literal a) precedente; el de los Jueces
Especializados o Mixtos será del 62%; el de los Jueces de Paz
Letrados será del 40%, referidos también los dos últimos
porcentajes al haber total mensual por todo concepto que
perciben los Jueces Supremos;

c) Los Jueces titulares comprendidos en la carrera judicial,


perciben un ingreso total mensual constituido por una
remuneración básica y una bonificación jurisdiccional, esta
última de carácter no remunerativo ni pensionable;

d) A los Jueces les corresponde un gasto operativo por función


judicial, el cual está destinado a solventar los gastos que
demande el ejercicio de las funciones de los jueces. Dicho
concepto no tiene carácter remunerativo ni pensionable, está
sujeto a rendición de cuenta;

e) Los Jueces al jubilarse gozarán de los beneficios que les


corresponda con arreglo a ley; y,

f) Los Jueces que queden inhabilitados para el trabajo, con


ocasión del servicio judicial, perciben como pensión el íntegro
de la remuneración que les corresponde. En caso de muerte el
cónyuge e hijos perciben como pensión la remuneración que
corresponde al grado inmediato superior”.

Como se puede apreciar, la Ley N° 30125 no sólo modifica la


remuneración de los jueces, sino que, además, incrementa las
diferencias remunerativas con respecto a los Jueces Supremos, tan
es así que la diferencia entre la remuneración de un Juez Supremo y
un Juez Superior será del 20%, con un Juez Especializado será el 38%
y con un Juez de Paz Letrado será el 60%.
48
La pregunta ante este incremento de las diferencias remunerativas
es obvia: ¿Existe algún fundamento objetivo para este incremento
en la diferenciación de las remuneraciones de los Jueces de todas
las instancias con los Jueces Supremos?

Se ha revisado el Diario de Debates de la citada ley y no se ha


encontrado ninguna motivación al porqué se incrementa las
diferencias en los porcentajes entre las remuneraciones de los jueces
de las distintas instancias con los Jueces Supremos, se ha revisado la
Exposición de Motivos del Proyecto de Ley N° 3030 y esto fue lo que
se encontró:

Es decir, según el Proyecto de Ley N° 3030, que posteriormente se


convertiría en la Ley N° 30125, se está aumentando los ingresos de los
jueces, aunque en realidad, como ya lo hemos demostrado
anteriormente, lo que se está realizando es una disminución en los
ingresos de los jueces al aumentar las diferencias entre los porcentajes de
los jueces de todos los niveles con los Jueces Supremos, sin que exista una
justificación objetiva, por ello, sostenemos que esta variación en el
porcentaje de las remuneraciones de los Jueces constituye un acto
carente de fundamentación objetiva, incongruente y contradictorio con
la realidad (porque no se está incrementando los ingresos, por el
contrario, se los está reduciendo), en otras palabras, es un acto arbitrario

49
y por ende, inconstitucional al afectar de manera arbitraria la
intangibilidad de la remuneración.

f) La afectación al derecho a la igualdad

El artículo 2.2 de la Constitución reconoce el principio - derecho de


igualdad en los siguientes términos:

Toda persona tiene derecho: (...) 2. A la igualdad ante la ley.


Nadie debe ser discriminado por motivo de origen, raza, sexo,
idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquiera
otra índole.

Desarrollando este derecho, el Tribunal Constitucional ha referido que:

El derecho a la igualdad tiene dos facetas: igualdad ante la ley


e igualdad en la ley. La primera de ellas quiere decir que la
norma debe ser aplicable por igual a todos los que se
encuentren en la situación descrita en el supuesto de la norma;
mientras que la segunda implica que un mismo órgano no
puede modificar arbitrariamente el sentido de sus decisiones en
casos sustancialmente iguales, y que cuando el órgano en
cuestión considere que debe apartarse de sus precedentes,
tiene que ofrecer para ello una fundamentación suficiente y
razonable.

Sin embargo, la igualdad, además de ser un derecho


fundamental, es también un principio rector de la organización
del Estado social y democrático de Derecho y de la actuación
de los poderes públicos. Como tal, comporta que no toda
desigualdad constituye necesariamente una discriminación,
pues no se proscribe todo tipo de diferencia de trato en el
ejercicio de los derechos fundamentales; la igualdad
solamente será vulnerada cuando el trato desigual carezca de
una justificación objetiva y razonable. La aplicación, pues, del
principio de igualdad, no excluye el tratamiento desigual; por
ello, no se vulnera dicho principio cuando se establece una
diferencia de trato, siempre que se realice sobre bases objetivas
y razonables”44.

Como se puede apreciar, el Tribunal Constitucional nos dice que el


derecho a la igualdad tiene dos facetas: igualdad ante la ley e igualdad
en la ley; para nuestro caso, es importante resaltar que la igualdad ante
la ley quiere decir que la ley debe ser aplicable por igual a todos los que
se encuentren en la misma situación descrita en el supuesto fáctico.

44
EXP. N° 00009-2007-PI/TC, fundamento 20.

50
Sin perjuicio de lo dicho anteriormente, el propio Tribunal ha reconocido
que tratar a todos por igual no significa que todo trato desigual conlleve
un acto de discriminación si es que la diferenciación se lleva a cabo sobre
bases objetivas y razonables.

Por ello, el Tribunal Constitucional nos dice que el derecho a la igualdad


es un derecho relacional, es decir, para ejercerlo se debe comparar la
situación jurídica del titular frente a la situación jurídica de otra persona,
sin embargo, esta situación jurídica propuesta como término de
comparación debe ostentar propiedades que, desde un punto de vista
fáctico y jurídico, resulten sustancialmente análogas a las que ostenta la
situación jurídica que se reputa discriminatoria. Desde luego, ello no
implica exigir que se trate de situaciones idénticas, sino tan solo de casos
entre los que quepa, una vez analizadas sus propiedades, entablar una
relación analógica prima facie relevante45.

Según el Tribunal Constitucional, la estructura del principio de


proporcionalidad en el análisis de la infracción de la igualdad se emplea
a través de sus tres subprincipios: de idoneidad, necesidad y de
proporcionalidad en sentido estricto. Conforme a esto, los pasos que se
han de efectuar para ello son los siguientes: a) Determinación del
tratamiento legislativo diferente: la intervención en la prohibición de
discriminación46. b) Determinación de la "intensidad" de la intervención
en la igualdad47. c) Determinación de la finalidad del tratamiento

45
EXP. N° 0012-2010-PI, fundamento 6.
46
La intervención en la igualdad. La intervención consiste en una restricción o limitación de derechos
subjetivos orientada a la consecución de un fin del poder público. En tanto supone una relación finalista, la
intervención del legislador aparece como opción legislativa, un medio del que aquél se sirve para la
obtención de un fin. La intervención en la igualdad consiste en la introducción de un trato diferenciado a
los destinatarios de la norma que, en cuanto medio, está orientada a la consecución de un fin y que, prima
facie, aparece como contraria a la prohibición de discriminación (EXP. N° 045-2004-PI/TC, Fundamento
34).
47
Intensidad" de la intervención. La intervención en el principio de igualdad puede presentar diferentes
grados o intensidades. Ello puede conceptualmente representarse en una escala de tres niveles: Intensidad
grave. Intensidad media. Intensidad leve. a) Una intervención es de intensidad grave cuando la
discriminación se sustenta en alguno de los motivos proscritos por la propia Constitución (artículo 2°, inciso
2: origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica) y, además, tiene como consecuencia
el impedimento del ejercicio o goce de un derecho fundamental (derecho a la participación política) o un
derecho constitucional. b) Una intervención es de intensidad media cuando la discriminación se sustenta
en alguno de los motivos proscritos por la propia Constitución (artículo 2°, inciso 2: origen, raza, sexo,
idioma, religión, opinión, condición económica) y, además, tiene como consecuencia el impedimento del
ejercicio o goce de un derecho de rango meramente legal o el de un interés legítimo. c) Una intervención
es de intensidad leve cuando la discriminación se sustenta en motivos distintos a los proscritos por la propia
Constitución y, además, tiene como consecuencia el impedimento del ejercicio o goce de un derecho de
rango meramente legal o el de un interés legítimo (EXP. N° 045-2004-PI/TC, Fundamento 35).
La relevancia de la determinación de la intensidad de la intervención en la igualdad radica en que se trata
de una variable a ser empleada en el análisis del principio de necesidad y de proporcionalidad en sentido
estricto. En efecto, por una parte, en el análisis del subprincipio de necesidad se ha de proceder a una
comparación entre las intensidades de la intervención del medio adoptado por el legislador y del medio
hipotético para, según ello, examinar si este último es de menor intensidad o no respecto al primero. Por
otra parte, en el examen de ponderación o proporcionalidad en sentido estricto, la intensidad de la
intervención en la igualdad constituye una variable que ha de compararse con la intensidad o grado de
realización u optimización del fin constitucional (EXP. N° 045-2004-PI/TC, Fundamento 36).

51
diferente (objetivo y fin)48. d) Examen de idoneidad49. e) Examen de
necesidad50. f) Examen de proporcionalidad en sentido estricto o
ponderación51.

48
La finalidad del tratamiento diferente. El fin del tratamiento diferenciado comprende dos aspectos que
deben ser distinguidos: objetivo y fin. El objetivo es el estado de cosas o situación jurídica que el legislador
pretende conformar a través del tratamiento diferenciado. La finalidad o fin viene a ser el derecho, principio
o bien jurídico cuya realización u optimización se logra con la conformación del objetivo. La finalidad
justifica normativamente la legitimidad del objetivo del tratamiento diferenciado (EXP. N° 045-2004-
PI/TC, Fundamento 37).
49
Examen de idoneidad. La idoneidad consiste en la relación de causalidad, de medio a fin, entre el medio
adoptado, a través de la intervención legislativa, y el fin propuesto por el legislador. Se trata del análisis de
una relación medio-fin. Tratándose del análisis de una intervención en la prohibición de discriminación, el
análisis consistirá en examinar si el tratamiento diferenciado adoptado por el legislador conduce a la
consecución de un fin constitucional. En caso de que el tratamiento diferenciado no sea idóneo, será
inconstitucional. En el examen de idoneidad, el análisis del vínculo de causalidad tiene dos fases: (1) el de
la relación entre la intervención en la igualdad - medio- y el objetivo, y (2) el de la relación entre objetivo
y finalidad de la intervención (EXP. N° 045-2004-PI/TC, Fundamento 38).
50
Examen de necesidad. Bajo este test ha de analizarse si existen medios alternativos al optado por el
legislador que no sean gravosos o, al menos, que lo sean en menor intensidad. Se trata del análisis de una
relación medio-medio, esto es, de una comparación entre medios; el optado por el legislador y el o los
hipotéticos que hubiera podido adoptar para alcanzar el mismo fin. Por esto, el o los medios hipotéticos
alternativos han de ser igualmente idóneos. Ahora bien, el presupuesto de este examen es que se esté ante
un medio idóneo, puesto que, si el trato diferenciado examinado no lo fuera, no habría la posibilidad
conceptual de efectuar tal comparación entre medios. En el examen de necesidad se compara dos medios
idóneos. El optado por el legislador -la intervención en la igualdad- y el o los hipotéticos alternativos. Por
esta razón, si el primero estuviera ausente, debido a que no habría superado el examen de idoneidad, el test
de necesidad no tendrá lugar. El examen según el principio de necesidad importa el análisis de dos aspectos:
(1) la detección de si hay medios hipotéticos alternativos idóneos y (2) la determinación de, (2.1) si tales
medios -idóneos- no intervienen en la prohibición de discriminación, o, (2.2) si, interviniéndolo, tal
intervención reviste menor intensidad. El análisis de los medios alternativos se efectúa con relación al
objetivo del trato diferenciado, no con respecto a su finalidad. El medio alternativo hipotético debe ser
idóneo para la consecución del objetivo del trato diferenciado. En consecuencia, si del análisis resulta que
(1) existe al menos un medio hipotético igualmente idóneo que (2.1) no interviene en la prohibición de
discriminación o que (2.2), interviniendo, tal intervención es de menor intensidad que la adoptada por el
legislador, entonces, la ley habrá infringido el principio-derecho de igualdad y será inconstitucional (EXP.
N° 045-2004-PI/TC, Fundamento 39).
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Proporcionalidad en sentido estricto. La proporcionalidad en sentido estricto o ponderación,
proyectada al análisis del trato diferenciado, consistirá en una comparación entre el grado de realización u
optimización del fin constitucional y la intensidad de la intervención en la igualdad. La comparación de
estas dos variables ha de efectuarse según la denominada ley de ponderación. Conforme a ésta: "Cuanto
mayor es el grado de la no satisfacción o de la afectación de un principio, tanto mayor tiene que ser la
importancia de la satisfacción del otro”. "Como se aprecia, hay dos elementos: la afectación -o no
realización- de un ,/ principio y la satisfacción -o realización- del otro. En el caso de la igualdad es ésta el.'
principio afectado o intervenido, mientras que el principio, derecho o bien constitucional a cuya
consecución se orienta el tratamiento diferenciado -la "afectación de la igualdad" - es el fin constitucional.
Por esto, la ponderación en los casos de igualdad supone una colisión entre el principio-derecho igualdad
y el fin constitucional del tratamiento diferenciado. Proyectada la ley de ponderación al análisis de la
intervención de la igualdad, la ley de ponderación sería enunciada en los siguientes términos: "Cuanto
mayor es el grado de afectación -intervención- al principio de igualdad, tanto mayor ha de ser el grado de
optimización o realización del fin constitucional". Se establece aquí una relación directamente proporcional
según la cual: cuanto mayor es la intensidad de la intervención o afectación de la igualdad, tanto mayor ha
de ser el grado de realización u optimización del fin constitucional. Si esta relación se cumple, entonces, la
intervención en la igualdad habrá superado el examen de la ponderación y no será inconstitucional; por el
contrario, en el supuesto de que la intensidad de la afectación en la igualdad sea mayor al grado de
realización del fin constitucional, entonces, la intervención en la igualdad no estará justificada y será
inconstitucional (EXP. N° 045-2004-PI/TC, Fundamento 40).

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f.1.- Determinación del tratamiento legislativo diferente: la intervención
en la prohibición de discriminación: Los ingresos que un Juez Supremo
percibe son los siguientes:

INGRESOS DE LOS JUECES SUPREMOS


Monto Porcentaje del total Marco Legal
de ingresos
S/. 7.617.00 21.8% Asignación Especial
por Alta Función
Jurisdiccional (R.A. N°
206-2008-P-PJ)
S/. 15.600.00 44.7% Remuneración (Ley N°
29718)
S/. 11,700.00 33.5% Bonificación adicional
(Ley N° 30693)

Sin embargo, los ingresos que perciben los demás jueces conforme a la
Ley N° 30125 y Decreto Supremo N° 402-2015-EF, son los siguientes:

INGRESOS DE LOS JUECES


Categorías Remuneración Bono Gastos
operativos
Juez Superior S/. 3,005.07 S/. 3,500.00 S/. 12,068.70
16.2% 18.8% 65%
Juez S/. 2,005.07 S/. 2,700.00 S/. 9,689.59
Especializado 13.9% 18.8% 67.3%
Juez de Paz S/. 1,405.05 S/. 2,100.00 S/. 5,781.83
Letrado 15.1% 22.6% 62.3%

Como se puede apreciar de ambos cuadros, los Jueces Supremos ya no


perciben Gastos Operativos, su remuneración alcanza el 44.7% de todos
sus ingresos; sin embargo, todos los demás jueces tenemos una
remuneración inferior al 17% de todos nuestros ingresos, lo cual demuestra
que la norma cuestionada genera un tratamiento legislativo diferente,
más aún si consideramos que sólo a los jueces de las demás instancias se
nos consigna los llamados gastos operativos, cuando a los Jueces
Supremos se les establece Bonificaciones adicionales.

f.2.- Determinación de la "intensidad" de la intervención en la igualdad:


La intensidad de la intervención en la igualdad es grave, porque se
sustenta en uno de los criterios proscritos por la Constitución, como es la
arbitrariedad.

f.3.- Determinación de la finalidad del tratamiento diferente (objetivo y


fin): Como ya lo mencionamos anteriormente, no se ha establecido el
objetivo ni la finalidad de este tratamiento diferente con los Jueces
Supremos, peor aún, si la excusa para no consignar todos los ingresos
como remuneraciones es el efecto espejo con los docentes universitarios,

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no tiene sentido que a los Jueces Supremos se les considere un 44.7% de
sus ingresos como remuneraciones y a los demás jueces de las demás
instancias se les considere menos del 17%, por cuanto, los Jueces
Supremos también están homologados con los docentes universitarios.

f.4.- Examen de idoneidad, necesidad y proporcionalidad en sentido


estricto o ponderación: La finalidad de la Ley N° 30125 es evitar los
beneficios sociales que derivan de las remuneraciones de los jueces, por
ello, el porcentaje mayoritario de los ingresos se fijan en el concepto
gastos operativos, sin embargo, consideramos que esta finalidad es
manifiestamente inconstitucional, por lo que la diferenciación entre los
Jueces Supremos y los Jueces de las demás instancias no es idónea y por
ello, tampoco se puede analizar su necesidad o proporcionalidad
propiamente dicha, con lo cual, queda demostrado que la
diferenciación establecida en la Ley N° 30125 y sus Decretos Supremos
complementarios son inconstitucionales.

POR LO EXPUESTO:

Solicito admitir la demanda de inconstitucionalidad interpuesta contra la


Ley Nº 30125, continuar el proceso conforme a las disposiciones del
Código Procesal Constitucional y declararla fundada en todos sus
extremos.

ANEXOS:

1.A.- Copia de mi DNI.

1-B.- Copia de la publicación de la Ley N° 30125.

1.C.- Vigencia de Poder.

1.D.- Copia legalizada del acuerdo de Junta Directiva de fecha………

………………………………………… ……………………………………

Cualquier comentario hacerlo llegar a: a20106072@pucp.pe (Giancarlo


Torreblanca)

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