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Lesiones de mano y dedos

Introducción
El volleyball se ha convertido en un deporte popular desde su creación en el año 1895 en
Massachussets. La Federación Internacional de Volleyball (FIVB), estima un número aproximado de 800
millones de jugadores en más de 130 países, perfilándose como uno de los deportes más populares en
cuanto a participación, justamente debido a este enorme número de jugadores y las potenciales
exigencias del juego, es esperable que se presente un número no despreciable de lesiones agudas y por
sobreuso, familiarizarnos con estas lesiones puede facilitar su diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, así
como la promoción de su prevención.

Lesiones de mano
Los jugadores de volleyball pueden presentar lesiones insólitas en la muñeca y la mano, tales
como la fractura del hueso pisiforme y el síndrome del martillo hipotenar1. Sin embargo, es más frecuente
la incidencia de lesiones de menor gravedad que raramente provocan pérdida de tiempo de
entrenamiento o competición.

La mayoría de los esguinces y fracturas cerradas, llamadas genéricamente síndrome de “dedo


de voleibolista”, afectan principalmente al 4to y 5to dedos al momento del bloqueo y pueden ser
manejadas mediante ferulaje o taping, frecuentemente se acompañan de afectación a nivel de tendones
extensores, el taping es recomendado principalmente en las lesiones de ligamentos colaterales, y es
particularmente efectivo en la protección de un dedo lesionado mediante la creación de una férula
funcional móvil con el dedo sano adyacente.

Vendaje simple

Refuerzo en X

Protección refuerzo normal

La lesión del ligamento colateral radial del pulgar, a nivel de la articulación metacarpofalángica,
es la lesión más frecuente relacionada a la práctica del volleyball. Ocurre principalmente en el bloqueo y
se maneja con las medidas terapéuticas ya mencionadas.
En el mismo estudio se plantea un mayor número de lesiones agudas que lesiones por sobreuso
y la necesidad como medida profiláctica de mejorar la técnica en el bloqueo y el saque sobre la cabeza,
que influyen en el número y alcance de lesiones de mano y dedos de la mano.

Otras lesiones frecuentes son fracturas de los huesos metacarpianos, que se producen por una
extensión forzada o una contusión directa en el hueso, ruptura del ligamento colateral ulnar del pulgar
generalmente producida por una caída sobre la mano con pulgar abducido y en extensión recayendo el
estrés en la articulación metacarpofalángica y fractura de escafoides frecuente en caídas con la muñeca
en dorsiflexión.

1
Este síndrome es mal conocido, por lo poco frecuente, pero en cambio el motivo desencadenante del mismo es
practicado múltiples veces por mecánicos y otros trabajadores que emplean la eminencia hipotenar para golpear
objetos duros como si se tratara de una herramienta. La lógica respuesta vascular a los repetidos golpes puede dar
lugar a una trombosis de la rama superficial de la arteria cubital que se encuentra sobre el carpo, protegida sólo por la
capa muscular del palmar menor.

Epidemiología
Según un estudio realizado en Dinamarca, las lesiones en el volleyball (n = 278), representaron
el 5,3% de todas las lesiones deportivas (n = 5222), siendo el cuarto deporte con mayor incidencia en
lesiones con un número de 1,9 lesiones / 1000 habitantes / año, el índice de lesiones fue de 6,5 lesiones /
1000 horas de práctica, el 43% de éstas se producían en jugadores de sexo masculino y el 57% restante,
en mujeres. Dentro de este número las lesiones de mano, dedos de la mano y los esguinces de tobillo,
fueron las lesiones más frecuentes, las lesiones de mano y dedos de la mano fueron considerablemente
más frecuentes en mujeres (n = 89), comparativamente con los hombres (n = 35), que sufrían en mayor
cuantía de lesiones en tobillo y pie. En relación a otros deportes como el handball, fútbol, basketball y
bádminton, se encontró una mayor frecuencia de lesiones en las manos (45%) y dedos de la mano (25%),
que se producían más frecuentemente en jugadores de nivel escolar (62/92) que en aquellos de clubes
profesionales (45/142), principalmente en atletas con baja actividad (71%-85% menos de 4 horas de
práctica semanales).

Prevención
Las maniobras y movimientos de volleyball, convierten ciertas zonas del cuerpo en regiones vulnerables a
sufrir graves lesiones por uso excesivo. Los saltos repetitivos pueden afectar los tobillos, rodillas y
espalda; los saques sobre la cabeza pueden lesionar el hombro, y el bloqueo producir lesiones en los
dedos. Las medidas preventivas tales como la modificación de tiempo y superficie de juego, y el
perfeccionamiento de la técnica pueden ayudar a minimizar el riesgo de lesiones de los jugadores, así
mismo en el estudio anteriormente citado se observó una correlación entre el número de horas de práctica
semanal y la incidencia de lesiones, por lo que un entrenamiento adecuado, prevendría la ocurrencia de
injurias en los deportistas. Si, lamentablemente el nivel preventivo falla y la lesión se produce, el
diagnóstico precoz, el tratamiento y la rehabilitación pueden permitir que la mayoría de los amantes del
volleyball continúen su práctica.

Rafael Arlettaz

Entrenador Nacional de Voleibol

http://www.colonvoleibol.com