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La Musicoterapia en el tratamiento de las neurosis

Artículo II

En el articulo N° I había hecho referencia a los procesos creadores o terciarios como posibilidad de
vinculación de las EEC (Estructura Edípica Conflictiva) con la ENN (Estructura Narcisista
Nirvánica). Ambas estructuras son coexistentes y configuran el aparato psíquico extenso según el
modelo de la tercera tópíca. También había mencionado que el modelo de la tercera tópica difería
con los modelos de la primera y segunda tópica Freudiana, de las cuales Mary Priestley elabora su
modelo analítico de musicoterapia y utiliza de manera combinada elementos de ambas tópicas de
manera indistinta para elaborar sus intervenciones musicoterapéuticas “La concepción de Priestley
del Self está delineada por el modelo estructural freudiano que consiste en el superyó “moral”, el
yo “pensante y el ello “instintivo” (Bruscia 1987; Priestley 1994). Se cree que una persona es
saludable cuando estos aspectos de su personalidad están bien balanceados, y por lo tanto pueden
funcionar satisfactoriamente. Hablamos de patología cuando uno de estos aspectos de la
personalidad sobrepasa a los otros […] Estas estructuras de la personalidad operan en niveles del
Self: el consciente, el preconsciente e inconsciente”. En esta cita podemos encontrarnos con las
siguientes problemáticas confusas:

a) Se combinan términos freudianos con términos postfreudianos, en este caso Freud jamás
menciona el término self siendo el mismo de origen postfreudiano anglosajón con nociones
que configuran las tópicas de Freud como ser consciente, preconsciente, inconsciente de la
primera tópica de 1900 cuyo modelo del conflicto está representado por el yo vs las
representaciones de la pulsión sexual y el yo, el superyó y el ello de la segunda tópica (1923
y 1933) cuyo modelo del conflicto es intersistémico, es decir se da entre las tres instancias
mencionadas (yo, superyó y ello) y con la realidad (extrapsíquica). Esto se presta a
confusión ya que diferentes autores postfreudianos diferencian la noción de self de nociones
como yo, sujeto, distinciones ligadas a las conceptualizaciones posteriores a Freud como ser
el narcisismo y está ligada también a la noción de objeto en psicoanálisis.
b) Se utiliza también el término personalidad en un ámbito psicoanalítico perteneciendo este
término al ámbito psiquiátrico y no psicoanalítico.
c) El término estructura es sumamente complejo como para mencionarlo envestido de
obviedad.
d) Ni el yo es exclusivamente pensante, ni el superyó es exclusivamente moral.
e) El inconsciente de la primera tópica presenta diferentes cualidades.
f) En general se indiferencian varios modelos entre sí, el modelo topográfico de la psique:
Conciente, preconsciente-inconsciente con el modelo estructural de la psique: Ello, yo y
superyó y se le suma en la indistinción el modelo psicosexual del desarrollo: Fases oral,
anal, fálica y genital.

Es preciso mencionar que las dos tópicas freudianas no se contradicen, no se anulan, sino que
cada una de ellas se relaciona con dos modos de funcionamientos del aparato psíquico. En la
primera tópica nos encontramos con un modo de funcionamiento inconsciente relacionado con
el proceso primario y el principio de placer y con el modo de funcionamiento de la lógica de la
consciencia relacionada con el proceso secundario y el principio de realidad, además, las tres
instancias van a relacionarse con tres lugares que van a ser: el de las pulsiones para el ello, y el
de las identificaciones para el yo y el superyó. Cada tópica parte desde una perspectiva
diferente para poder vislumbrar el mismo inconsciente, pero si utilizamos sus
conceptualizaciones indistintamente nos llevaría a innecesarias confusiones, estaríamos –si se
me permite la metáfora- en una suerte de cubismo conceptual, ya que el concepto hacia el cual
arribemos va a ser un híbrido producto de la mezcla de dos perspectivas diferentes. Sería como
dibujar el mismo paisaje desde dos lugares diferentes.

Respecto de la problemática e) el Diccionario de psicoanálisis de Laplanche y Pontalis


diferencia el inconsciente de la primera tópica del inconsciente de la segunda tópica.

En la primera tópica, el término inconsciente se corresponde con el término alemán


“Unbewusst”, y se emplea en forma sustantiva y es abreviado Ics. Esto significa que el
inconsciente aquí expuesto es considerado como un sistema, junto con el preconsciente y el
consciente. Sus características esenciales son:

a) Sus contenidos son representaciones de las pulsiones.


b) Estos contenidos están regidos por los mecanismos específicos del proceso primario,
especialmente la condensación el desplazamiento.
c) Fuertemente catectizados de energía pulsional, buscan retornar a la consciencia y a la
acción; pero sólo pueden encontrar acceso al sistema Preconsciente-Consciente en la
forma de compromiso, después de haber sido sometidos a la deformación de la censura.
d) Son especialmente los deseos infantiles los que experimentan una fijación en el
inconsciente.

En la segunda tópica, el término inconsciente se corresponde con el término alemán en la


forma “unbewuss”. Es abreviado ics. Se lo emplea como adjetivo es decir, que el inconsciente
no es ya, lo propio de una instancia particular, porque Freud en su segunda tópica utiliza el
término inconsciente como ics para calificar al Ello y a una parte del yo y del superyó que
hunden sus cimientos en una zona poco clara de lo inconsciente.

Entonces:

1.- Los caracteres atribuidos en la primera tópica, al sistema Ics, de un modo general, se
atribuyen al ello de la segunda tópica.

2. la diferencia entre Preconsciente-consciente en la primera tópica se basa en una distinción


intersistémica, mientras que en la segunda tópica, la distinción persiste en lo intrasistémico.
Porque el yo y el superyó, son en parte preconscientes y en parte, inconscientes.

A través de los diferentes fenómenos expresivos sonoro-musicales, de los pacientes y del


musicoterapeuta en transferencia productivo-sonoro-musical podríamos identificar al Ics del
ics. Ello se posibilita por la dinámica de las identificaciones del sujeto paciente de las cuales
nos permitirá ahondar en su ENN y llegar como máximo hasta las huellas de su represión
originaria (sus fijaciones y primeras representaciones de cosas) que nos podrían oficiar como
indicadores de sus primeros contactos con el objeto auxiliar en su papel de fundante de la
subjetividad del paciente y además, en virtud del modelo de la tercera tópica, también
podríamos acceder al inconsciente escindido de la ENN. Aquí, de esta manera se posibilita que
analicemos desde los procesos musicales creadores. En el siguiente articulo (el #III) Me
adentraré en la problemática de la creatividad en transferencia musicoterapéutica y su
utilización en la facilitación de la semantización en las neurosis mal mentalizadas.

Mt: Pascual Carlos Alberto Perrone

MN° 269

REPÚBLICA ARGENTINA

SETIEMBRE DEL 2012