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SERMONES BASADOS EN LA

EPÍSTOLA A LOS HEBREOS

Pastor W. Ben-Hur Carreño M.


Iglesia Presbiteriana Nacional “Palabra y Vida” de Quillota.
“Por la Palabra de Dios y el Testimonio de Jesucristo”
Apocalipsis 1:2b.
Enero 2017 – Julio 2019.

Sermones sobre Hebreos, pág. 1.


1. JESUCRISTO ES SUPERIOR A TODO. Hebreos 1:1-4.
ENERO 8, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 2; Colosenses 1:15-23
Se ha discutido mucho sobre el autor de esta epístola: Algunos eruditos
nombran a Lucas, otros a Apolos y también se menciona a Silas, Bernabé y otros.
Pero la mayoría de los Padres de la Iglesia en los primeros siglos, y aún en
tiempos modernos, la conceden al apóstol Pablo (me sumo a esta posición).
La importancia de la Epístola a los Hebreos es que sitúa al cristianismo como
superior al judaísmo.
Declara que Jesucristo y el evangelio son superiores a todo:
A Abraham, a Moisés, a los ángeles.
1. Dios ha hablado a la humanidad v. 1.
La importancia de las personas que hablan: les escuchamos con atención e
interés.
Cuando Dios habla quiere que le escuchemos y le obedezcamos.
a. ¿Cómo ha hablado Dios?
“Muchas veces”
En Génesis cap. 1, dice que Dios habló y creó: los cielos, las lumbreras, la
tierra y todo lo que ella contiene y es, y también creó al hombre y a la mujer.
Se reveló a Adán, a Noé, a Abraham, a Moisés, a David y Salomón, a Isaías y
a muchos otros hombres escogidos por Él, por aprox. 4.000 años a.C.
“En muchas maneras”
Habló por medio de los profetas, a unos se reveló en sueños y visiones, a
otros con voz audible. Isaías, Daniel y Ezequiel lo percibieron en diferentes formas.
“Muchas veces y en otro tiempo”.
Una revelación continua y completa para la humanidad hasta el profeta
Malaquías. Después de él hubo 400 años de silencio de parte de Dios para realzar la
venida del Mesías, el Salvador prometido.
b. Hoy nos habla a nosotros a través de su Hijo Jesucristo. v. 2
Jesucristo es mayor que todos los profetas.
La revelación de Dios por medio de Jesucristo es única, completa y final.
v.2 dice que Jesucristo es “heredero de todo”.
Salmo 2:8. Es una promesa al Hijo: “te daré por heredad las naciones, por posesión
tuya los términos de la tierra”
La revelación de Dios en las Escrituras nos hace ver que Jesucristo es el
Señor y dueño de todo.
2. Jesucristo es el Creador: Él no fue creado. vv. 3-4
Esto es porque Jesucristo es Dios.
Los vv. 3 y 4 nos enseñan tres aspectos sobre el Señor Jesucristo.
a. Su Persona, v. 3a. El resplandor de la gloria visible de Dios.
Se dejó ver en Moisés, cuando él le hablaba en Sinaí.
En el Tabernáculo cuando fue terminado.
En la Transfiguración de Jesús.
Al apóstol Pablo en el camino a Damasco.
Juan dijo: “vimos su gloria, gloria como del unigénito Hijo de Dios”
Pablo la declara como “la misma imagen de su sustancia” Col 1:5. Esto
significaba la representación exacta del ser del Dios Omnipotente.
No se puede separar el brillo del sol del sol mismo. Es inherente a él.
b. Su obra. v 3b. “Sustentando todas las cosas con la Palabra de su potencia”.
Sermones sobre Hebreos, pág. 2.
Colosenses 1:15, 17 y 20 exponen en orden los tres hechos de este texto:
“El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura”.
“Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten”.
“Y por él reconciliar todas las cosas a sí, pacificando por la sangre de su cruz, así lo que
está en la tierra como lo que está en los cielos”

Estas acciones las hace continua y dinámicamente.


“Con la Palabra de su potencia” : La Palabra poderosa de Jesucristo hizo la
purificación de nuestros pecados.
Y lo hizo una vez y para siempre. Heb 9:14.

c. Su posición. v. 4. (Profeta vv. 1-2, Sacerdote v. 3, y Rey vv. 3b y 4.)


“Se sentó a la diestra de Dios”, no permaneciendo de pie como un súbdito.
Heb. 10:12 nos muestra su sacrificio único, para siempre.
También dice que: “Heredó más excelente nombre que los ángeles”.
Los judíos tenían en alta estima a los ángeles como seres superiores, incluso
una secta calificaba al arcángel Miguel como superior al Mesías.
El escritor de la carta a los Hebreos descalifica esa idea porque dice: “Heredó
más excelente nombre que los ángeles”.
Es a este Señor a quien nosotros servimos, es a él a quien adoramos, porque
es Dios mismo.

2. CRISTO ES SUPERIOR A LOS ÁNGELES, (1) Heb. 1:5-9.


ENERO 15, 2017. TEXTOS DEVOCIONALES: 2 Samuel 7:1-17; Hechos 4:1-12.
Sermones sobre Hebreos, pág. 3.
El escritor de la epístola muestra apasionadamente que Jesucristo es el mejor
nombre: “Nombre sobre todo nombre”.
En esta porción entrega 4 argumentos para mostrar que Jesucristo es
superior a todo.

1. LA RELACIÓN DE JESUCRISTO CON EL PADRE, v. 5 a.


Anteriormente vimos que Dios ha hablado muchas veces y en muchas
maneras. De esta forma encontramos en las Escrituras miles de alusiones a los hijos de
Dios (Job 1:6 dice: “Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios…).
En el Salmo 2:7 podemos leer otra forma de hablar de Dios, aquí dice: “Mi
Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy”.
En esta cita se presenta la relación única del Hijo con el Padre, el título dado
a Jesucristo: “Mi Hijo eres tú…”, es un título que no se aplica a nadie más en la
creación.
Es cierto que estas palabras fueron dichas a David, el escritor del salmo, pero
en el sentido de que David fue una figura de la persona de Cristo, y lo contenido en
el Salmo 2, debe haberse vislumbrado en David, pero fueron consumadas
plenamente en Cristo.
David dominó a muchos de sus enemigos y ensanchó las fronteras de su
reino, pero fue un pálido reflejo en comparación con el reino de Cristo.
David fue llamado hijo de Dios, y fue escogido para realizar grandes tareas,
pero su gloria fue efímera y pequeña comparada con la gloria que resplandeció en
Cristo, sobre quien el Padre grabó su propia imagen.
Por esto, el nombre de “HIJO” pertenece por un privilegio muy especial sólo a
Cristo y la perfecta unión entre ambos.
El título “HIJO” expresa la sumisión que Cristo como Hijo tuvo hacia el Padre
Y al decir “yo te he engendrado hoy”, no se refiere a que Cristo fue creado en
algún momento, como enseñan los “Testigos de Jehová”, sino a que Cristo se
humanó en un punto del tiempo (Gálatas 4:4 leemos: “Pero cuando vino el
cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley).
Cristo siempre ha sido Dios, pero demostró su papel como Hijo en su
encarnación y fue confirmado como tal en su resurrección para nuestra salvación.
A ningún ángel se le trata como a Jesucristo, pues si bien son hijos de Dios,
ellos fueron creados en un momento del tiempo y sus funciones son muy diferentes
a las de Cristo, el Hijo de Dios.

2. CRISTO ES EL MESÍAS ESPERADO, v. 5b.


Esta parte está tomada de 2 Samuel 7:13-16 con la predicción hecha por Dios
a David por medio del profeta Natán sobre la estrecha relación David-Jesucristo.
Es cierto que esta profecía hace referencia, en primer lugar a Salomón, pero
las palabras “para siempre” en los vv. 13 y 16 no se pueden aplicar a Salomón ni a
sus descendientes cuyo reino cayó y se extinguió con la deportación a Babilonia.
Salomón simboliza lo que iba a recibir el Rey-Mesías, tal como fue expresado
por el ángel Gabriel a María: “Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y el
Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para
siempre y su reino no tendrá fin”.

3. JESUCRISTO ES SUPERIOR A LOS ÁNGELES PORQUE ES ADORADO POR ELLOS,

Sermones sobre Hebreos, pág. 4.


v. 6.
Estas palabras reflejan la majestad de Cristo.
Isaías vio la gloria de Dios reflejada en los ángeles, pero ellos adoraban a
Dios (Isaías cap. 6)
“Cuando introduce otra vez al Primogénito en el mundo (o la tierra)” :
“Primogénito”, posición de importancia o de título, no al orden del tiempo.
De esta forma la 2ª. Venida de Cristo será con adoración de los ángeles.
“Adórenle todos los ángeles de Dios”. Estas palabras declaran que todos los seres
celestiales deben reconocer el señorío de Cristo.
El principal, porque Cristo no fue creado como ellos. El Hijo es coeterno
con el Padre y con el Espíritu Santo.

4. JESUCRISTO ES REY ETERNO, JUSTO Y SALVADOR, vv. 7-9.


Los ángeles son solamente mensajeros y súbditos.
Ellos no permitieron la adoración de los hombres (Ej. Juan en Apoc. 22:8-9,
“Yo Juan soy el que vio y oyó estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré
para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo: Mira, no
lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas y de los que
guardan las palabras de este libro. Adora a Dios”).
La gloria es de Jesucristo únicamente.
Cristo fue ungido para nuestra salvación.
Los ángeles no conocen del perdón de Dios, como nosotros lo conocemos.

Nuestra seguridad está solamente en Jesucristo, no en los ángeles, ni en los


santos de la historia, ni en María, ni en personas de este mundo.

Dice Hechos 4:12 “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el
cielo, dado a los hombres, en el cual podemos ser salvos”.
Este es el mensaje del evangelio.

3. CRISTO ES SUPERIOR A LOS ÁNGELES, (2) Heb. 1:10-14.


FEBRERO 5, 2017: LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 102:25-28; Filipenses 2:1-11.

Sermones sobre Hebreos, pág. 5.


El Arrianismo es una doctrina herética que apareció cerca del año 320 d.C.
Esta doctrina formulada por Arrio, un Presbítero de la iglesia en Alejandría, en
Egipto, enseña que Dios el Padre en un momento de la historia creó a Cristo el Hijo
y que éste a su vez creó al Espíritu Santo, con lo cual niega la Trinidad de Dios.
Esta doctrina arrianista, que desapareció hacia el 650 d.C. fue rescatada por
los modernos “Testigos de Jehová” que la sustentan y enseñan con mucha fuerza en
nuestros días.
Pero las Escrituras que son las que dictan nuestras creencias y doctrinas,
rechazan abiertamente estas falsedades.
Las Escrituras, en muchos pasajes, declaran que Cristo es Dios.

1. JESUCRISTO ES SUPERIOR A LOS ÁNGELES EN RELACIÓN A LA CREACIÓN.


vv. 10-12.
“Y tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra”.
El autor de Hebreos cita el Salmo 102:25-27, donde apela a la eternidad del
Mesías prometido.
Para reforzar este planteamiento, el autor afirma en el capítulo 13:8,
“Jesucristo es el mismo, ayer, hoy, y por los siglos”. Aclara que él no cambia:
 ni “ayer” cuando fue declarado como “el autor y consumador de la fe”,
 ni “hoy”, que sigue siendo el mismo Jesucristo que nos socorre en nuestras
tribulaciones,
 “ni por los siglos”, porque permanecerá eternamente intercediendo por sus
hijos ante el Padre.
Todo esto nos muestra la superioridad de Jesucristo sobre los ángeles, por
cuanto la misión de éstos en la creación de Dios es otra muy diferente.

1. JESUCRISTO ES SUPERIOR A LOS ÁNGELES EN CUANTO A SU POSICIÓN. v. 13.


Nuevamente podemos ver que el autor es un conocedor profundo de las
Escrituras y ahora cita el Salmo 110:1 “Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra,
hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies” . El autor subraya otra vez el
señorío del Hijo.
La figura de poner a los enemigos conquistados como estrado de sus pies,
viene de la costumbre en la cual los conquistadores ponían su pie sobre el cuello del
vencido (como lo hizo David con Goliath al ponerse sobre él).
Esta cita expresa la soberanía de Cristo sobre todos. Filipenses 2:10 dice:
“Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla, de los que están en los cielos, y en
la tierra y debajo de la tierra”.

2. JESUCRISTO ES SUPERIOR EN RELACIÓN A SU FUNCIÓN. v. 14.


Jesucristo es el Rey y los ángeles son sus siervos.
Dice este versículo que ellos son espíritus ministradores (o administradores).
Los ángeles son espíritus incorpóreos que sirven como inferiores a Dios y al Hijo.
En el v. 7, al mencionar a los ángeles como: “espíritus y ministros”, cita el
Salmo 104:4 diciendo: “El que hace a los vientos sus mensajeros y a las flamas de
fuego sus ministros”, atribuyendo estas características a los ángeles como
descriptivas de su velocidad y poder destructor como instrumentos de juicio de
parte de Dios (Tal vez así podemos comprender este terrible flagelo, por los
incendios que hemos estado viviendo en nuestro país).
A pesar de esas características, ellos sirven como inferiores porque son
“enviados para servicio”.
Sermones sobre Hebreos, pág. 6.
Este servicio es dado por ellos primeramente a Dios y a Cristo y después a los
hombres que ya son creyentes y a los que creerán en el futuro, es decir a los
“herederos de la salvación”.
Las ministraciones de los ángeles no se efectúan propiamente a los hombres,
ya que éstos no tienen autoridad alguna para mandarlos, aun cuando el servicio de
ellos muchas veces se dirige para el bien de la humanidad.
Así se demuestra la superioridad de Jesucristo sobre ellos. Los ángeles, sea
cual fuere su rango (y los hay varios), administran. Ellos están delante de Dios
(Lucas 1:19).
Los ángeles son enviados para ejecutar las divinas órdenes a favor de
aquellos a los cuales El Padre y el Hijo llaman sus hijos.
Cristo está sentado a la diestra de la Majestad en las alturas (vv. 3, 13).
Para terminar, como sentencia final, podemos decir:
Cristo reina, los ángeles le sirven.

3. DOS ADVERTENCIAS DE LA PALABRA DE DIOS. Hebreos 2:1.


FEBRERO 19, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Isaías 1:10-20; Lucas 22:54-62.

Sermones sobre Hebreos, pág. 7.


El autor de la epístola a los Hebreos nos muestra que el Señor, siendo
superior a los ángeles, merece nuestra adoración.

Pero va a presentar un gran problema: Que los creyentes entramos en una


etapa de enfriamiento espiritual, en la cual fácilmente perdemos el rumbo de
nuestro caminar cristiano.

Entonces en el v. 1 nos hace dos advertencias:

 “Que atendamos con diligencia lo que hemos oído” (la Palabra de Dios), y
 “No sea que nos deslicemos”, es decir que sigamos al Señor de lejos.

Explica esto con dos aspectos de nuestra vida cristiana:


1. NO SIEMPRE ATENDEMOS A LA PALABRA QUE HEMOS RECIBIDO.
“Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos
oído…” Heb. 2:1 a

¿Cuántos sermones, estudios bíblicos y temas, hemos escuchado en nuestra vida?


¿Cuántas veces hemos asistido a Congresos, Conferencias, Encuentros, etc.?
¿Cuántas predicaciones hemos escuchado en la iglesia, radio, TV o internet?
La información y enseñanza que recibimos por estos medios es enorme, pero

 ¿Cuánto de ella absorbemos en nuestra vida?


 ¿Cuánto queda en nuestro corazón?

El escritor nos insta a que “atendamos a las cosas que hemos oído”

De otra manera, dice: “No sea que nos deslicemos”, NVI: “perdamos el rumbo”.

 “Atendamos” = Anclar la vida en una experiencia con Jesucristo.


 No en la ley, ni en ritos, ni religiosidad, ni en cosas superficiales.
 Cristo y su Palabra debe ser el atractivo diario para nuestras vidas.
 No sea que nos “…deslicemos” = como una nave que no está bien anclada y se
sueltan las amarras y el barco queda a la deriva.

Cuando el creyente no hace caso de la Palabra oída, queda a la deriva y es


alcanzado fácilmente por las tentaciones del diablo.
2. A VECES SEGUIMOS AL SEÑOR DE LEJOS.
“no sea que nos deslicemos”. Heb 2:1b.

Esto fue lo que le pasó al apóstol Pedro. Leímos su caída en Lucas 22:54-62.
Dice el v 54: “Y prendiéndole (a Jesús), le llevaron y le condujeron a la casa del sumo
sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos”.
El apóstol no atendió a las palabras de Jesús: “Antes que el gallo cante, me habrás
negado tres veces”, y este descuido le llevó a la caída, tal como el Señor le había
dicho.
¿Por qué ocurre esto? Hay dos condiciones que nos afectan:

1) Porque no nos apartamos del pecado.


La condición del apóstol Pedro fue de confianza en sí mismo. Por su corazón duro dejó
que el temor le envolviera y negó a Jesús tres veces.

Sermones sobre Hebreos, pág. 8.


Se hizo el que no sabía nada, mintió, hizo juramento y maldijo. Todo esto lo llevó a caer
y pecar.
¡Cuántas veces dejamos que la tentación nos envuelva!
¡Cuántas veces no hacemos caso de la Palabra de Dios que nos insta a apartarnos de la
tentación! Pero nos dejamos llevar por las insinuaciones de Satanás y caemos en el pecado,
entonces perdemos el rumbo de nuestra vida santa.
2) Porque no nos acercamos al Señor en oración. Heb 3:14 “Porque somos hechos
participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del
principio”

“Participantes de Cristo…”, en comunión con Él por medio de la oración.


Cuando no oramos, cortamos la conexión con el Señor, no hay comunicación. Es como
el que va navegando en el mar y pierde el contacto con la base y comienza a navegar a la
deriva.
Esta fue también la triste experiencia del apóstol Pedro,
Vimos en Lucas 22:54 que “Pedro le siguió de lejos” ¡Cuántas veces seguimos de lejos
al Señor!
Asistimos al culto, cantamos los himnos y alabanzas, leemos en voz alta la Palabra,
escuchamos el sermón, pero nuestra mente y corazón divaga en otras cosas y estamos lejos
del Señor, a la deriva.
Jesús invitó a sus discípulos a orar cuando él estaba en angustias en el Getsemaní, pero
ellos se durmieron y el Señor les amonestó diciéndoles: “Velad y orad, para que no entréis en
tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” (pero Pedro dijo: no te
negaré).
CONCLUSIÓN.

Hermanos: Estos pasos se repiten continuamente en los miembros de la


Iglesia de Cristo: Cada uno de nosotros se ve afectado continuamente por estas 2
situaciones.

Al igual que el apóstol Pedro, pasamos también por estos momentos en que
nuestra vida va de lo espiritual a lo carnal.

No atendemos a la Palabra Santa de Dios y la leemos sin detenernos a


meditar su mensaje y no lo aplicamos a nuestra vida. Entonces vamos a la deriva
como un barco sin timón.

No tenemos comunión con el Señor por medio de la oración y esto nos hace
seguir de lejos al Maestro. Perdemos la conexión con Él. (como un celular apagado)

No nos despojamos del pecado que nos rodea y nos dejamos tentar por las
costumbres pecaminosas del mundo sin Cristo y caemos en ellas, para vergüenza
de nuestra vida.

El resultado es que caemos en el pecado y ofendemos a nuestro Señor y


Salvador, quien pagó con su vida el precio de todos nuestros pecados.

4. “LA PROCLAMACIÓN DE LA SALVACIÓN” Hebreos 2:1-4.


FEBRERO 26, 2017: LECTURAS DEVOCIONALES: Isaías 45:20-25; 1 Corintios 12:1-11.

Sermones sobre Hebreos, pág. 9.


En el v. 1, el escritor comenzó con las palabras “por tanto”, después de las razones
expuestas de la superioridad de Cristo sobre los ángeles, debemos prestar atención a las cosas
oídas para que no nos deslicemos, es decir que no marchemos a la deriva, sin rumbo.
A continuación explica el porqué de este aviso y entrega dos razones:
Primero: por medio de la comparación de Jesús con los ángeles (v.2-3a).

“Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme…”. (v. 2a)
El autor de la epístola nos lleva a conocer la participación instrumental que los ángeles
tuvieron en la proclamación de la ley mosaica en el monte Sinaí, (Deut. 33:1-2: “Jehová vino de
Sinaí…de Seir…resplandeció desde el monte de Parán, entre diez millares de santos, con la ley a
su mano derecha”.
Como nuestra mente es estrecha para comprender las Escrituras, Lucas, en Hechos
7:38 aclara la participación de los ángeles y dice: “Moisés estuvo con la congregación en el
desierto, con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí…” y agrega en el v. 53 “…vosotros que
recibisteis la ley por disposición de ángeles…”.
Entonces aclarado este punto el autor de la epístola expresa que “toda transgresión y
desobediencia recibió justa retribución”, era el castigo que merecían los que no tomaban en
cuenta los mandamientos de Dios.
La palabra “transgresión” significa traspasar los límites señalados por Dios en abierta
violación a sus órdenes. Y el término desobediencia, lo comprendemos bastante bien, por
propia experiencia, y está dicho por la desobediencia del pueblo a los mandamientos que Dios
le había dado.
Ambos términos llevaban a los hombres y mujeres de Israel a cometer pecados de
omisión de la ley. Ambos tipos de pecado eran graves y voluntarios por lo cual requerían de un
justo juicio.
De esta forma el pasaje nos lleva a comprender que este tipo de maldad recibió justa
retribución, es decir el castigo que merecían.
Entonces el autor nos lleva en el v. 3 a una pregunta que nos debe causar preocupación
y temblor:
¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? Estas palabras
las podemos aplicar a nuestras vidas de una forma más clara:
Los que vivimos en la dispensación del evangelio, es decir en la época del N.T. ¿cómo
quedaremos sin castigo si descuidamos nuestros deberes como cristianos?
Si la desobediencia al pacto antiguo de la ley traía un castigo inmediato a los infractores:
¿Qué podemos esperar nosotros si no prestamos la debida atención al mensaje que nos
entrega la gran salvación? ¿Si desobedecemos al evangelio de salvación que fue entregado y
obrado por el Hijo, que es superior a los ángeles?
Dice John MacArthur: “El mensajero (Cristo) y el mensaje (el evangelio) son mayores
que los mensajeros y el mensaje del antiguo pacto (A. Testamento). Cuanto más grande es el
privilegio, mayor es el castigo por todo acto de desobediencia y negligencia”.
Y esta advertencia no es sólo para los mayores, incluye también a los jóvenes y niños
que ya tienen discernimiento y entienden las cosas del Señor.
Sermones sobre Hebreos, pág. 10.
Segundo: por medio de una aclaración de como nos llegó la salvación (v 3b-4).
Continúa el v. 3 diciendo: “…la cual, (se refiere a la salvación) habiendo sido anunciada
primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron”.
Jesús fue el instrumento usado por Dios, no sólo para anunciar, sino que también para
efectuar la salvación, y esta verdad fue confirmada al mundo entero por los que recibieron la
misión de mostrarla al mundo, es decir por los que la oyeron de labios del Señor: sus apóstoles.
Y mientras el N.T. todavía no estaba escrito, Dios añadía su testimonio al de ellos, como
lo expresa el v. 4: “testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos
milagros y repartimiento del Espíritu Santo según su voluntad”
(1 Cor. 12:1-11 habla sobre los dones del E.S.).
Dios testificó junto con la palabra de los discípulos, la confirmación del evangelio con
“señales, prodigios, milagros y dones del Espíritu”.
Comenta Trenchard lo siguiente: “El mensaje de la muerte y resurrección de Cristo
parecía demasiado extraño a judíos y gentiles. Así que los discípulos del Señor necesitaron de
una acción especial de Dios por medio del Espíritu Santo, para dar fe de lo que decían en el
nombre del Señor”.
En esta confirmación del evangelio, Dios usó:
a) “señales y prodigios”, signos que indicaban su origen divino que llamaban
poderosamente la atención de los observadores por ser algo totalmente fuera de lo
corriente.

b) “diversos milagros”, concedidos a los apóstoles después de la ascensión de Jesucristo


al cielo.

c) “repartimientos del Espíritu Santo”, dones del E. S. para diferentes ministerios de


acuerdo con la voluntad libre y soberana de Dios (1 Cor. 12, y estudio de los dones del
E.S.)
Hermanos: Es importante y necesario tomar en cuenta los mandamientos de Dios para no
exponernos a un justo castigo de su parte.
¿Estamos dispuestos a vivir y a servir al Señor con todo nuestro ser cumpliendo con lo
que su Palabra nos ordena?
Que nuestra profesión de cristianos no sea sólo de palabra, o por seguir con una
tradición recibida en nuestra niñez. Que sea una decisión firme y con el propósito de que
seamos verdaderos siervos de Dios

5. CRISTO, EL AUTOR DE LA SALVACIÓN. Hebreos 2:5-9.


MARZO 05, 2017: LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 8; Romanos 8:18-25.

Después del paréntesis de los vv. 1-4, en que el autor ha insertado un aviso
solemne de atender con diligencia la palabra recibida, prosigue la argumentación a
favor de la superioridad del Hijo sobre los ángeles.

Sermones sobre Hebreos, pág. 11.


1. LOS ÁNGELES FUERON ENVIADOS A SERVIR, NO A GOBERNAR. v. 5
“Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando”.

a) La palabra “porque” enlaza el v 1:14 con el 2:5 para continuar con el tema
que ha presentado en el capítulo 1.

Habla sobre el mundo venidero. Nos preguntamos cuál es ese mundo. Por
lógica no es el mundo en el cual el escritor y nosotros estamos viviendo, ni es
tampoco el reino celestial, lo cual sería dicho con absoluta claridad.

Entonces no queda otra alternativa que pensar en el reino milenial de Cristo


en la tierra, idea que surge porque ese período no será gobernado por los ángeles,
los cuales serán “espíritus ministradores a favor de los que serán herederos de la salvación”
(v. 1:14). Será gobernado por Cristo y los redimidos.

El autor de la epístola añade acerca de ese mundo venidero: “acerca del cual
estamos hablando” (v. 5b), por ser la culminación del actual nuevo orden de cosas
inaugurado por Jesucristo.

a) Después de afirmar que Dios no sometió a los ángeles el mundo venidero, el


autor no dice explícitamente a quién lo sometió, pero lo da a entender en los vv. 6,
7 citando el Salmo 8:4-6.

El Salmo 8 contempla al primer hombre, hecho a imagen de Dios y puesto


por Él para dominar sobre la tierra.

Por el pecado, la imagen de Dios en el hombre se oscureció, aunque no se


perdió totalmente. Por este motivo el dominio del hombre sobre la tierra se volvió
difícil y fatigoso (Gén 3:17-19).

Sin embargo el autor, mira por encima del hombre pecador, caído, para llegar
al postrer Adán, Jesucristo, quien recupera el dominio sobre todas las cosas, el que
por su pecado perdió Adán.

A pesar de la superioridad de los ángeles sobre la humanidad, Heb. 2:8 dice


que Dios sujetó todas las cosas al hombre (Gén 1:26-28). Pero debido a la caída, la
humanidad fue incapaz de cumplir con el plan de Dios elaborado para la raza
humana.

Entonces el hombre nuevo, salvado por Cristo y unido a Cristo, reinará con Él
en el mundo venidero, pero por ahora sufre las penas inherentes a la vida presente,
suspirando con el resto de la creación por la redención venidera (Rom 8:18-25).

2. JESÚS, COMO HOMBRE, ENFRENTÓ LOS PADECIMIENTOS DE LA CRUZ.

vv. 8-9.

El diseño inicial de Dios con respecto al hombre (Salmo 8), se cumple en


Jesús (v. 9).

Sermones sobre Hebreos, pág. 12.


Jesús al hacerse hombre, como todo hombre, “fue hecho un poco menor que los
ángeles”, por un breve tiempo, mientras duró su condición de hombre viviendo en
esta tierra.

Pero por haber cumplido el plan de Dios para la salvación de la humanidad, él


fue coronado de “honra y gloria” a causa del “padecimiento de la muerte” (Filipenses
2:5-11).

Termina esta porción de la Escritura diciendo: “para que por la gracia de Dios
gustase la muerte por todos”.

“Gustar la muerte” es una expresión semítica que indica gráficamente la


amargura del cáliz o la copa que el Señor tuvo que beber: Lucas 22:42 dice: “Padre,
si quieres, pasa de mí esta copa, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”.

Esto fue para nosotros el gran regalo de Dios para todo aquél que cree.

La muerte de Cristo sólo puede aplicarse con eficacia a aquellos que acuden a
Dios con arrepentimiento y con fe para pedir su gracia salvadora y el perdón de sus
pecados. Esto es un regalo gratuito de Dios, dice el texto “por la gracia de Dios”.

Por eso el hombre, la mujer, los jóvenes y los niños pueden acudir a Dios con
arrepentimiento por haberle ofendido con sus pecados y pedir su gracia salvadora y
el perdón de sus pecados a través de su Hijo Cristo Jesús.

6. LA IDENTIDAD DE CRISTO CON LA HUMANIDAD Hebreos 2:10-18

MARZO 26, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: ISAÍAS 53; EFESIOS 2:1-10.


Vimos en la primera parte de este sermón que el v. 9 termina con la frase:
“para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos”.

Sermones sobre Hebreos, pág. 13.


“Gustar la muerte” es una expresión semítica que indica gráficamente la
amargura del cáliz o la copa que el Señor tuvo que beber: Lucas 22:42 dice: “Padre,
si quieres, pasa de mí esta copa, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”.
Continúa el autor haciendo ver que Cristo se identificó con la raza humana
para poder socorrernos en nuestras tentaciones y debilidades.
1. LO QUE DIOS HIZO PARA NUESTRA SALVACIÓN. v. 10-13.

El plan de salvación para el hombre estuvo de acuerdo (convenía) con la


justicia y santidad de Dios: Sin la humillación y sufrimiento de Cristo no podía haber
redención para nosotros.
Cuando declara que se vistió de nuestra propia naturaleza humana, lo iguala
con el hombre, y la cruz lo puso aún en un nivel más bajo que todos, por la
humillación que ella significaba para él y para los hombres.
Cristo se identificó completamente con la humanidad con el fin de proveer
para ella una redención completa (Filipenses 2:7-8).
En relación al v. 11, dice Mc.Arthur: “La santificación aparta a una persona
para el servicio mediante la purificación del pecado y la conformidad a la santidad
de Dios”. De esta manera Jesús se identifica con las palabras del Salmo 22:22, “los
que hacen mi voluntad, son mis hermanos”.
También en el v. 13, citando Isaías 8:17-18, el autor de la epístola recalca
que Cristo se había identificado plenamente con la humanidad al adoptar esa
naturaleza humana.
Entonces surge la pregunta:
2. ¿POR QUÉ JESÚS TOMÓ ESA NATURALEZA HUMANA? vv. 14-16.

Era la forma de vencer a Satanás que tenía el “imperio de la muerte”. Por esto
Él tomó esa naturaleza humana, “de carne y sangre”, la cual no era su identidad, pero
lo hizo para poder suministrar redención para nosotros.
De esta manera el creyente puede vencer el temor a la muerte, porque la
muerte significa para nosotros el dejar este cuerpo físico y material, para unirnos a
la eterna comunión con Dios a través de Jesucristo.
Y la gran bendición que tenemos los seres humanos es que Jesús socorrió al
pueblo escogido de Dios
No dice que socorrió a los ángeles, lo cual no era su propósito, porque él se
identificó con la raza humana para salvarla.
El texto dice claramente: “socorrió a la descendencia de Abraham” (por cuanto fue
escrita a los hebreos). Pero Dios le hizo una gran promesa a Abraham. Leemos en
Génesis 12:3 “serán benditas en ti todas las naciones de la tierra”.

Y esta promesa de bendición incluye a todos los que reconociendo su


indignidad ante Dios por su condición pecaminosa, se acercan al Señor para pedir
de Él misericordia y perdón de sus pecados.
3. CRISTO SE IDENTIFICÓ CON LOS SUYOS. vv. 17-18.

“Semejante a sus hermanos…” (v. 17 a).

Sermones sobre Hebreos, pág. 14.


En esta declaración el escritor sagrado nos hace ver la semejanza de Cristo a
sus hermanos en dos sentidos:
a) Tomó sobre sí la verdadera carne humana, igual a la de los hombres, y
b) Tomó también los afectos o sentimientos de los hombres.
Por esto es que Cristo llevó nuestras enfermedades, como dice Isaías 53:4
“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores”, porque todo
conocimiento sin experiencia es frío e inanimado.
De esta manera él llegó a ser “misericordioso…”. La función del sacerdote es
apaciguar la ira de Dios, ayudar al miserable, levantar al caído, socorrer al
oprimido, y para eso la misericordia es un requisito indispensable.
El Hijo de Dios no tenía necesidad de pasar por la experiencia que pasamos
nosotros para tener misericordia.
Pero nosotros nunca habríamos conocido su piedad y su disposición para
socorrernos, si él por la experiencia, no se hubiera identificado con nuestra miseria.
Y todo esto nos ha sido otorgado como un favor inmerecido: “Porque por gracia
sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios” Efesios 2:8.
Continúa el v. 17 diciendo: “…y fiel sumo sacerdote”. Fiel significa: verdadero y
recto. Lo contrario de un engañador que no cumple sus compromisos.
En su omnisciencia, Cristo, conocedor de nuestras miserias y dolores, fue
movido a compasión para implorar la ayuda divina para nosotros.
¿Qué más podríamos desear? Habiéndose propuesto expiar nuestros pecados
él tomó nuestra naturaleza para pagar ante Dios el precio de nuestra redención.
En la primera parte del v. 18 leemos: “Pues en cuanto él mismo padeció siendo
tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados”.
Él experimentó la fuerza de la tentación, pero a diferencia de nosotros, que
con frecuencia cedemos ante ella, Jesús la resistió en el desierto con fuerza
apelando siempre a la Palabra de Dios.
De esta manera el Señor es “poderoso para socorrer a los que son tentados”
(v. 18 b).
Cristo, habiendo experimentado nuestros males, está dispuesto a impartirnos
la ayuda necesaria para no caer en tantas faltas que atentan contra nuestra
santidad de vida.
La palabra “tentados” significa aquí las pruebas que vivimos a diario en
nuestras vidas, y la palabra “poderoso”, significa que él es apto para sacarnos del
momento que vivimos a causa de esas tentaciones.

7. CRISTO ES SUPERIOR A MOISÉS Hebreos 3:1-6


ABRIL 02, 2017: LECTURAS DEVOCIONALES: Números 12:1-8; Juan 3:16-21.

Este capítulo comienza mostrando la superioridad de Jesús sobre Moisés quien


era tenido en alta reverencia por los judíos.
1. UNA EXHORTACIÓN PRELIMINAR, v. 1.

Sermones sobre Hebreos, pág. 15.


El escritor sagrado comienza estas palabras dirigiéndolas a los creyentes que
habían atendido al llamado celestial: “Por tanto hermanos santos…”

La conclusión que saca a las palabras anteriores nos lleva a considerar la


enorme compasión de Jesús, que para salvarnos se igualó a los hombres.

Hace una exhortación para que los destinatarios de la carta consideraran


atentamente quién es Cristo y cuán grande es su persona. Entonces dice:

“Considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión: Cristo Jesús”. Esta


designación significa que Cristo era Maestro y Sacerdote.

Lo comparó con Moisés como profeta y con Aarón como sacerdote, para que
ellos pudieran comprender los alcances de sus palabras y que ambos títulos están
considerados en Jesucristo.

Jesús como profeta trajo la palabra y el mensaje de Dios a la humanidad, y


como sacerdote intercede por todos los hombres delante de Dios.
2. COMPARACIÓN DE JESÚS CON MOISÉS, vv. 2-6.

Después de esta exhortación preliminar, el autor compara a Jesús con Moisés


y dice que Jesús es superior a Moisés porque el Creador supera al creado y el Hijo
es superior al siervo.

El autor de la epístola hace notar que Moisés fue fiel en todo lo que tenía que
ver con el Tabernáculo y quesiguió las instrucciones de Dios a la perfección al
construirlo y cuidarlo.

También dice que Jesús es fiel en todo lo que toca a la Iglesia a la cual amó y
se entregó a sí mismo por ella. Y declara que Jesucristo es con el Padre, creador de
todas las cosas (Jn 1:3; Col 1:16) y, por lo tanto también del Tabernáculo como de
la Iglesia.

v. 2 dice: “El cual es fiel al que le constituyó…” Una recomendación del


apostolado de Cristo para que los fieles con absoluta confianza descansemos en Él,
porque el Padre lo puso entre nosotros como Maestro y porque Cristo cumplió
fielmente esta orden. Por este motivo Jesús enseñó que: “…cualquiera que me recibe a
mí, recibe al que me envió” (Lucas 9:48).

Jesús habló de su superioridad sobre Moisés porque él fue enviado por el


Padre para la liberación de su pueblo diseminado por todo el mundo y en todas las
edades del yugo del pecado. Moisés en cambio había sido enviado por Dios
solamente para liberar a su pueblo del yugo de la esclavitud en Egipto.

El v. 3 nos lleva a comprender que Moisés sólo fue una parte de la casa de fe
de Dios, mientras que Cristo fue el arquitecto y constructor de toda la casa
espiritual y por eso él tiene mayor honra que la casa misma y sus ocupantes.

Moisés con toda fidelidad entregó al pueblo lo que Dios le encomendó, pero a
él mismo se le impusieron límites que no le era permitido traspasar.

Sermones sobre Hebreos, pág. 16.


Dios habló en diferentes formas y ocasiones por los profetas (cap 1:1), pero
Él retardó hasta la plenitud de los tiempos la completa revelación del Evangelio por
medio de su Hijo Jesucristo (cap. 1:2).

Entonces la superioridad de Cristo sobre Moisés queda claramente expresada


en que el Hijo reina sobre toda su casa, y agrega el escritor: “la cual casa somos
nosotros”. Esto es la Iglesia.

Agrega el escritor en la segunda parte del versículo 6: “…si retenemos firme


hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza”.

Estas palabras no se refieren a permanecer salvos. Algunos enseñan que


debemos perseverar en la fe para no “perder nuestra salvación”.

Este pasaje de ninguna manera enseña eso, que es un error, sino que la
perseverancia en fidelidad a Dios es prueba de una fe real y por tanto de la
seguridad de nuestra salvación.

Termino con un comentario de Juan Calvino: “Concluimos que los que reciben
el evangelio en forma dudosa o titubeante, realmente no lo creen de todo corazón;
por lo tanto, la fe que vacila no podrá traer paz a la mente ni tampoco producirá
una firme confianza y gozo. Estas dos cosas: confianza y gozo, son siempre los
resultados de la fe”.

¿Cuál es tu clase de fe, hermano?

¿Es una fe vacilante, o por el contrario es una fe que produce en tu corazón


confianza y gozo?

8. ADVERTENCIA DE NO DEJAR AL SEÑOR (1). Hebreos 3:7-19


ABRIL 23, 2017. LECT. DEVOCIONALES: Éxodo 17.1-7. 2 Corintios 6:1-13.

En Éxodo 17:1-7 se menciona la llegada de los hebreos a Refidim, allí


instalaron su campamento, pero en este lugar no había agua. El pueblo altercó con
Moisés. Pero en el fondo su protesta era contra Dios.

Sermones sobre Hebreos, pág. 17.


Después que Jehová en forma milagrosa les proveyó el agua necesaria,
Moisés le puso por nombres a ese campamento: Masah y Meriba, campamentos
hebreos en el desierto, en Horeb. El significado de estos nombres es: “prueba,
tentación, contienda, querella”. Allí el pueblo de Israel, no solo altercó con Moisés,
sino que tentó a Jehová y peleó con él.

El resultado fue que por su desobediencia e incredulidad, no pudieron entrar


en el reposo del Señor, es decir en la tierra de Canaán que él les había prometido.
De aquella generación, de los que salieron de Egipto, sólo Josué y Caleb recibieron
esa bendición porque ellos creyeron y obedecieron a Dios y acataron sus órdenes.

En Heb. 2:1 vimos una fuerte advertencia a no dejar al Señor.Ahora en el


cap. 3:7 encontramos una segunda advertencia en este sentido. Pero esta
advertencia se repite en el v. 15 y en 4:7

La Palabra de Dios nos habla hoy sobre este tema.


1. CARACTERÍSTICAS DE LOS REBELDES EN EL DESIERTO. vv. 7-9.

Faraón, el rey de Egipto, fue un hombre que endureció su corazón contra la


voluntad de Dios hasta el momento de la muerte de los primogénitos, cuando dejó
ir al pueblo de Israel, pero después se volvió a endurecer y salió en persecución del
pueblo.

De la misma manera Israel era un pueblo duro de corazón que no quería


escuchar a Dios. Era un pueblo incrédulo.

La P. de D. no podía penetrar en sus corazones, v. 10 dice que “Siempre andan


vagando en su corazón”. Es decir: poniendo en duda su palabra y voluntad.

Israel no quería escuchar a Dios.

Vieron su obra y misericordia durante 40 años de peregrinaje, pero aún así


seguían rebeldes en contra de Él.

Aquí habla de la persona que es dura de corazón, que entiende, pero sigue en
su orgullo y rebeldía.

Así también es la posición del hombre. Es desobediente y es incrédulo contra


lo que enseña y pide el Señor, que es la obediencia y la fe.
2. LA REACCIÓN DE DIOS HACIA LA DESOBEDIENCIA. vv. 10-11.

Por su incredulidad y desobediencia, Dios se disgustó con su pueblo y le dijo


que no entrarían a la tierra de Canaán que les había prometido, en donde tendrían
su reposo de tantos males que habían experimentado por la opresión de los egipcios
durante la esclavitud, v. 11.Esta nuevamente se repite en 4.3 y 4:5.

Esa tierra era la herencia que Dios había preparado para ellos. Esta imagen
se aplica al reposo espiritual de un creyente individual.

Pero a causa de su rebelión contra Dios, a una generación completa les sería
prohibido entrar allí.

Sermones sobre Hebreos, pág. 18.


La misma situación tiene el que no cree en el Señor. Cristo ofrece el reposo
eterno, cosa que el hombre natural no puede obtener. Definitivamente, los
incrédulos no entrarán en el reposo del Señor (v. 19).

9. ADVERTENCIA DE NO DEJAR AL SEÑOR (2). Hebreos 3:7-19


MAYO 7, 2017. LECT. DEVOCIONALES: Números 20:1-13. Romanos 8:1-8.

En Éxodo 17:1-7, se menciona que el pueblo hebreo altercó con Moisés por la
falta de agua en Cades. Moisés oró a Dios por esta situación y Dios le dijo que
tomara su vara y golpeara la roca, y de ella salieron aguas para que el pueblo
pudiera beber. A este lugar Moisés llamó Masah y Meriba, cuyo significado era
“prueba, tentación, contienda, querella”. A causa de esta rebelión del pueblo, Dios

Sermones sobre Hebreos, pág. 19.


dijo que no entrarían en la tierra que él les había preparado. Toda esa generación
murió en la peregrinación por el desierto, siendo víctimas de su propia incredulidad.

Treinta y ocho años más tarde, en Números 20:1-13, se menciona una nueva
protesta de los hebreos en el desierto de Zin, en Cades. El pueblo añoraba los
productos agrícolas: las granadas, las viñas, las higueras y también suficiente agua
y llegaron a exclamar ¡“Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos
delante de Jehová”!

Ante esta protesta del pueblo, Dios ordenó a Moisés y Aarón que le hablaran
a la roca para que de ella salieran aguas suficientes para beber. Pero en vez de
hacerlo como Dios dijo, Moisés tomó la vara y golpeó dos veces la roca. Por esta
acción de desobediencia de Moisés, él y Aarón también fueron castigados por Dios y
la razón del castigo fue: “Por cuanto no creísteis en mí para santificarme, no entraréis esta
congregación en la tierra que les he dado”.

El resultado fue que por su desobediencia e incredulidad, no pudieron entrar


en el reposo del Señor, es decir en la tierra de Canaán que él les había prometido.
De aquella generación, de los que salieron de Egipto, sólo Josué y Caleb recibieron
esa bendición porque ellos creyeron y obedecieron a Dios y acataron sus órdenes.

En Heb. 2:1 vimos una fuerte advertencia a no dejar al Señor. Ahora en el


cap. 3:7 encontramos una segunda advertencia en este sentido. Pero esta
advertencia se repite en el v. 15 y en 4:7

En la primera parte de este sermón vv. 7-11, vimos dos aspectos de la


rebeldía de Israel: 1. Características de los rebeldes en el desierto. 2. La reacción de Dios
hacia la desobediencia. La Palabra de Dios nos sigue hablando hoy sobre este tema.
3. LA ADVERTENCIA DEL ESPÍRITU SANTO EN ESTOS DIAS. vv. 12-19.

Lo que le sucedió a los Hebreos en el desierto, le puede suceder a esta


generación ahora. Israel no confiaba en Moisés ni en Dios.

El que ignora al Dios vivo y verdadero, tiene un corazón malo porque se une
al dios de la muerte, que es Satanás. Y éste engendra el pecado.

El pecado es engañoso, atrae y se muestra bonito, agradable y atractivo. Pero


aunque tiene esas características engañosas, esclaviza.

En el huerto del Edén, Eva miró la fruta del árbol de la ciencia del bien y del
mal, la encontró atractiva y quiso gustarla. Atendió a las insinuaciones del diablo:
“Seréis como Dios”. La compartió con Adán, y en vez de llegar a ser como Dios,
fueron como Satanás.

Por esto el Señor nos insta a no apartarnos de Él y le habla a la Iglesia,

v 12: “Mirad hermanos que no haya en vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse
del Dios vivo”

Esta palabra “mirad”, podemos leerla como “por lo cual”. Nos llama a no
apartarnos del Señor, no dejarlo por los asuntos del mundo, por sus atractivos y sus
necesidades: “Corazón malo de incredulidad”. Es fuerte esta declaración.

Sermones sobre Hebreos, pág. 20.


“Apartarse” es mirar al Señor de lejos. También es no observar sus
mandamientos ni atender a sus demandas.

Por eso dice Pablo a los hebreos: “no debemos ser infieles como nuestros
padres bajo Moisés”.

Y menciona al “Dios vivo…”. Viviente, real, características del Dios de Israel y


de la Iglesia, no como los dioses inertes y materiales de los paganos.
4. LLAMADO A LA COMUNIÓN DE LOS HERMANOS, vv. 13-19.

“Exhortaos los unos a los otros cada día”, v. 13. Las palabras “cada día” adquieren
una enorme importancia para la iglesia y la comunión entre los hermanos:

“Cada día”. Hoy tenemos medios electrónicos que nos permiten estar
comunicados en meditación y oración cada día, pero esto nunca puede reemplazar
la comunión presencial entre nosotros, la iglesia del Señor.

De esta forma no daremos lugar a que nuestro corazón se endurezca con el


diario vivir y ocupados de nuestros quehaceres cotidianos olvidemos al Señor que
nos dice en el Salmo 133:1 “Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos
juntos en armonía”.

“Cada día” podemos retener o cultivar nuestro espíritu de servicio y adoración


a nuestro Dios y la comunión con la Iglesia.

“Cada día”, es decir día tras día, mientras dure nuestro peregrinar en esta
vida. Por eso dice también “HOY”, mientras dure el “hoy”, el día de la gracia, antes
que llegue el día de gloria y de juicio a la venida de Cristo.

Y nos vuelve a hacer la amonestación anterior: “Si oyereis hoy su voz, no


endurezcáis vuestros corazones”. Permitamos que estas palabras penetren en nuestra
mente y corazones.

Juan Calvino escribió: “Como no sabemos si Dios extenderá su llamamiento hasta el


día de mañana, apresurémonos. Él nos llama hoy; respondámosle inmediatamente
porque no puede haber verdadera fe sin la disposición de obedecer” (Hebreos, pág. 79.).

Estamos viviendo tiempos difíciles, muy difíciles. Muchos creyentes están viviendo
apartados del Señor y en desobediencia hacia Él.

Obedezcamos a la Palabra de Dios para nuestra seguridad y gozo.

Acerquémonos al Señor y dependamos de Él para nuestra verdadera paz y felicidad.

10. EL REPOSO PROMETIDO POR DIOS. Hebreos 4:1-10


MAYO 21, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 95. Romanos 10:12-21.

En Heb. 2:1 vimos una fuerte advertencia a no ser incrédulos al Señor.


Luego, en el cap. 3:7 encontramos una segunda advertencia en este sentido. Esta
advertencia se repite en el 3:15 y también en nuestro texto de hoy en 4:7

La palabra “reposo” y sus derivados aparece nueve veces en este pasaje.


Sermones sobre Hebreos, pág. 21.
Vivimos en un mundo que funciona en forma acelerada, siempre ocupado en
una diversidad de asuntos, por lo tanto no tiene reposo. Por no tener reposo, se
debate en una vida agitada y de angustia.

El reposo que Dios le había ofrecido al pueblo hebreo, era la tierra de Canaán,
tierra que “fluye leche y miel”, es decir que tenía todas las condiciones para vivir
con las bendiciones que Dios les daría allí.

1. ¿CUÁL ERA EL REPOSO? vv. 1-2.

Israel había sido esclavizado por 400 años en la tierra de Egipto: estaba
cansado, angustiado, abatido por las injusticias y la esclavitud

Hasta que Dios escogió y llamó a Moisés para liberarlos y darles reposo.

Dios puso ciertas condiciones al pueblo: ellas eran:

 una íntima comunión con Él


 la obediencia a sus mandamientos, y
 una completa confianza en que Él cumpliría con su promesa.

a) El pasaje está hablando de una promesa de Dios para el pueblo: el reposo


material y espiritual que produce una íntima comunión con Dios.

Nos habla de la satisfacción que da el llevar a cabo con diligencia una


importante tarea:

 Esta incluye la paz con Dios,


 La cual nos da la seguridad en su fortaleza, y
 La certidumbre de un hogar celestial.

b) No sólo habla de una promesa, sino que también de fe en esa promesa.


Solamente el conocimiento de la promesa de Dios,no era insuficiente.
Debía ser acompañado por la fe salvadora, que les llevaría a esa tierra prometida.
Esta promesa fue hecha al pueblo que salió de Egipto, pero se hizo efectiva también
para las nuevas generaciones que nacieron en el desierto.
A estas generaciones también se les predicó y enseñó la promesa y la consiguiente fe
que debían tener.
c) Aunque la salvación no es por obras (Efesios 2:8-9), debe manifestarse en
alguna forma en obras (Efesios 2:10).

El pueblo tenía que creer por fe en lo que Moisés predicaba, pero tenía que
demostrar por sus obras que había creído en Dios y el reposo prometido.

2. LA CONDICIÓN DE LA HUMANIDAD HOY DÍA. vv. 3-7.


Dios prometió a los hebreos el reposo en la tierra de Canaán (v. 1).
Sin embargo algunos no entraron, porque no creyeron a Dios y se rebelaron en contra de Él.
Pero Dios que es paciente, ha prorrogado el plazo para entrar a ese reposo espiritual
(vv. 6-7) El cual consiste en el reposo mismo de Dios.
Está tipificado en el reposo de Dios después de la creación, vv 3-4 comp. Génesis 2:2.
Este reposo espiritual se confirma en el v. 8 “Porque si Josué les hubiera dado el reposo,
no hablaría después de otro día”.

Sermones sobre Hebreos, pág. 22.


No estando ya Moisés ni Aarón, Josué condujo al pueblo a la conquista de Canaán. Pero
ese fue solamente un reposo terrenal. Esta era la sombra del reposo celestial.
El verdadero reposo del pueblo escogido de Dios es por medio de Jesucristo.
El reposo terrenal de Israel estaba lleno de pruebas, dolores y dificultades.
Pero el reposo celestial está caracterizado por la plenitud del reposo espiritual. Dice
Efesios 1:3 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda
bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”.

Dios anhela que el hombre crea y entre en su reposo.


La creación tuvo límites: habla de días conformados por mañanas y tardes.
Para nosotros todo tiene límites: cosas que comienzan y terminan.
El reposo del Señor no tiene límites, es eterno.
El pecado interrumpió el reposo con el cual Dios creó al hombre.
Pero hay un día en el cual Dios llama al hombre a entrar en su reposo vv. 6-7.

3. EN EL SEÑOR ES POSIBLE EL VERDADERO DESCANSO, vv. 8-10.


El único reposo posible para el hombre está en Cristo.

Es imposible que el hombre entre en su reposo sin Dios, v. 8-9.


Esforzarse para entrar por otros medios es algo que no tiene sentido ni resultados
positivos. Está fuera de la voluntad del Señor.

El único camino es por medio de la obediencia a Dios, v. 10.


En el v. 1 habla de tener temor de quedar fuera de ese reposo.
Todo el que ha creído y aceptado la promesa de salvación tiene la completa seguridad
de entrar en el reposo del Señor.

En el v 2. hace notar que no entrarán en el reposo del Señor los que han hecho una
profesión solo de un conocimiento intelectual del Señor.
Estos son los “religiosos”, pero sin convicciones espirituales verdaderas.

Llamado para buscar entrar en ese reposo que provee Dios, para no caer en la
desobediencia que cayó Israel en el desierto.

11. ORIGEN, OBRA Y EFECTO DE LA PALABRA DE DIOS. Hebreos 4:11-13.

MAYO 28, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Isaías 55:1-13; 2 Pedro 1:16-21.

La Palabra de Dios es el centro de la Epístola a los Hebreos y en ella se


destaca la responsabilidad de quienes han oído esa Palabra.

En estos primeros capítulos hemos visto el ejemplo de los hebreos que


estuvieron con Moisés en el desierto, pero fueron incrédulos, desobedientes y

Sermones sobre Hebreos, pág. 23.


se rebelaron contra Él, por esto Dios los desechó y no pudieron entrar en el
reposo anunciado por Él.

También hemos hecho notar que la Palabra de Dios debe ser recibida con fe para
salvación, no sólo tener el conocimiento intelectual de ella, ni aparentar el
pertenecer a Cristo.

1. “PROCUREMOS PUES ENTRAR EN AQUEL REPOSO…” v. 11 a.

Está citando las palabras anteriores del v. 10: “El que ha entrado en su reposo,
también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas”.

Aquí se destaca la responsabilidad de los que han oído la Palabra de Dios.


Esta Palabra debe ser oída, creída y obedecida, porque es ella la que nos lleva al
conocimiento de la voluntad de Dios.
La palabra “procuremos”, denota el tener diligencia en entrar en el reposo de
Dios. No por obras de nuestra parte, no en descansar en las obras nuestras, sino en
que sea sólo Dios quien obre en nosotros “el querer como el hacer, por su buena
voluntad” (Filip. 2:13).
El autor nos exhorta a poner todo ese empeño para “que nadie caiga imitando
la desobediencia de la que nos dieron mal ejemplo lo hebreos en el desierto”.

Esa caída, ahora espiritual es apartarse del Dios vivo, como se dice en el cap.
3:12, “Mirad hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad
para apartarse del Dios vivo”.

No significa, “perder la salvación”, lo que es imposible, sino perder la


comunión con Dios.
Y al perder esa comunión, pasar a ser criaturas inertes en el servicio al Señor,
llevados sólo por emociones, pero no con un sentido de verdadero servicio y
adoración a Dios.
Por esto, la Palabra de Dios debe ser creída y obedecida en toda su extensión.

2. ASÍ, ENTONCES, EL AUTOR DE LA EPÍSTOLA ESCRIBE LO SIGUIENTE. vv. 12-13.

Para hacernos entender la importancia de la Palabra de Dios para nuestra


salud espiritual, veamos su origen, su obra y su efecto.
a. El origen:

Por ser de Dios y no de los hombres, “Es viva y eficaz”,

Viva, porque proviene de Dios que es Vida. Dice2 Pedro 1:21, “porque nunca la
profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo
inspirados por el Espíritu Santo”.

La Palabra es de Dios y da vida eterna a quien pone su fe en ella.

Es también eficaz. Como Dios mismo lo es. Isaías 55:11 dice: “Así será mi
Palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía; sino hará lo que yo quiero y será
prosperada en aquello para que la envié”.
b. La obra:

Sermones sobre Hebreos, pág. 24.


“Más cortante que toda espada de dos filos…” Se pone de relieve su poder para
penetrar hasta lo más profundo del ser humano.

“Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos…” Es decir
penetra hasta lo más profundo e íntimo de nuestro ser.
“Discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”.

Así como esta Palabra nos señala el camino de la salvación por medio de
Jesucristo, y es nuestro alimento diario, también es la que juzgará a los
desobedientes a ella y sus mandamientos.

La P. de D. pone al descubierto la superficialidad de sus creencias.

c. su efecto: lo vemos en el v. 13

Todo lo manifiesta y lo descubre.

Para Dios no hay nada secreto en nosotros. Conoce todos los pensamientos
de nuestra mente. Es como si estuviéramos desnudos ante Él.

Podemos engañar al prójimo, pero nunca a Él.Todas las cosas están abiertas
ante sus ojos.
Dios penetra más allá de nuestra fachada y de lo que nosotros creemos.

La Palabra de Dios no son simples sugerencias para tratar de cumplirlas. No


es un catálogo de instrucciones para la vida.
Es la verdad de Dios revelada a la humanidad, por lo tanto quedamos sujetos
a ella.

Termina nuestro pasaje diciendo: “Todas las cosas están desnudas y abiertas a los
ojos de aquél a quien tenemos que dar cuenta” v. 13b.
(La víctima para el holocausto era abierta y el sacerdote revisaba bien que no
hubiera nada impuro en ella)

Cada individuo no sólo es juzgado por la Palabra de Dios, sino que por Dios
mismo. Jesús dice en Juan 12:48 “El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien
le juzgue, la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero”.

12. CRISTO, NUESTRO GRAN SUMO SACERDOTE. Hebreos 4:14 – 5.10.

JUNIO 4, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 111; Hechos 13:26-34.

El sumo sacerdote era el hombre puesto por voluntad de Dios que estaba al
frente de los asuntos religiosos de Israel.
Era el único que podía entrar en el lugar santísimo del santuario, una vez al
año en el día de la expiación.
Este pasaje nos guía para ver la ayuda, la calidad y la prueba del Señor
Jesucristo, nuestro gran Sumo Sacerdote.
1. LA AYUDA DE NUESTRO SEÑOR, v. 14.
Sermones sobre Hebreos, pág. 25.
“Por tanto…”,

El escritor está conectando lo anterior como una conclusión que nos lleva a
una exhortación sobre el reposo de Dios, tiene que ver con el santuario celestial.
“teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos…”
Este es Jesús el Hijo de Dios, el cual fue tomado y llevado al cielo, para entrar
en el santuario celestial y sentarse a la diestra de Dios Padre, y allí, interceder por
cada uno de los que le hemos recibido como nuestro Salvador personal.
Esa fe inquebrantable depositada en nuestro Salvador y que nos lleva a la
convicción de que nadie ni nada podrá impedirnos el libre acceso al trono de la
gracia y de la misericordia, si ese gran Sumo Sacerdote está de nuestra parte.
De esta manera, entonces, este gran Sumo Sacerdote,
a. Nos ayuda para progresar y avanzar en el camino de nuestra vida y así,
“retener nuestra profesión de fe” (3:6, 14).
b. Nos ayuda para consolarnos en todas nuestras debilidades, v. 15. Puesto
que él pasó también por toda clase de pruebas, igual que nosotros, “pero
sin pecado”.
c. Nos ayuda de esta manera para acercarnos con toda confianza a Dios, al
trono de la gracia, desde donde se dispensan los favores divinos, v. 16,
“para alcanzar oportuno socorro”.
Y Cristo puede hacerlo porque él es nuestro abogado ante el Padre (1 Juan 2:1),
2. LA CALIDAD DE NUESTRO SEÑOR: Es Dios y hombre, 5:1-6.

2.1 Comparación de un sacerdote humano con Cristo: (vv. 1-4).

a. “Tomado de los hombres” v. 1, ofrece presentes y sacrificios.


Presentes: se refiere a las ofrendas de granos: representaban acción de gracias o
dedicación a Dios.
Sacrificios: ofrendas de sangre para la expiación de pecados (tipo de sacrificio de
Cristo.
b. Se compadece de los débiles, v. 2.
Es paciente con los que no conocen y están perdidos en sentido espiritual.
Apunta a la fragilidad humana para entender las cosas espirituales.
c. Ofrece sacrificio por sí mismo, v. 3. El sacerdote recordaba su propia
humanidad pecaminosa al ofrecer los sacrificios.
d. Llamado para el oficio sacerdotal, v. 4.
No era elegido o nombrado por los dirigentes, sino por Dios.
Entonces su sacerdocio era un llamamiento divino.
2.2 Cristo tiene un sacerdocio eterno, (vv. 5-7).
El escritor muestra que Cristo fue Hijo y Sumo Sacerdote por designación
divina.
Esto era necesario para el cumplimiento del programa divino de redención.
Sólo el divino Hijo de Dios podía cumplir con ese oficio, porque fue: “Tentado en todo…
pero sin pecado”. (4:15).
Cristo no se constituyó a sí mismo Hijo de Dios, como un plan ambicioso de
resaltar sobre otros, sino que lo era desde la eternidad.
Por esto es que está facultado para dar eterna salvación a los que confiamos
en él y le recibimos como salvador.
3. LA PRUEBA DE NUESTRO SEÑOR. (5:7-10).
Sermones sobre Hebreos, pág. 26.
a. Todo el castigo de nuestro pecado estaba sobre Él, v. 7.
En Getsemaní Cristo oró y lloró. Estas fueron una parte de su agonía a la cual
se sometió en obediencia al Padre por amor a nosotros.
Él aceptó la copa de sufrimiento que ocasionaría su muerte.
Él aceptó la carga descomunal que caería sobre sus hombros al cargar con el
pecado de toda la humanidad, pasada, presente y futura.
b. Y él fue oído por el Padre “a causa de su temor reverente”.
Temor de no hacer la voluntad del Padre.
Temor a no cumplir con la misión designada.
c. Como Hijo siempre fue obediente a la voluntad del Padre.
Aprendió la obediencia por las mismas razones que soportó la tentación.
Como Hijo era siempre obediente a la voluntad del Padre, hasta el punto de
aceptar su sacrificio por amor a la raza humana, porque no había otro medio de
hacerla volver a Dios.
d. “Y habiendo sido perfeccionado” (v. 9) No se refiere a que Cristo fuera
perfeccionado, porque él es perfecto.
Fue perfeccionado su sacrificio: “vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le
obedecen”.
Somos liberados del pecado y de la condenación eterna por el sacrificio de
nuestro Gran Sumo Sacerdote.
El v. 10 menciona que Cristo fue declara sumo sacerdote según el orden de
Melquisedec. En los próximos sermones hablaremos de este personaje y el
sacerdocio.

13.DIFERENCIAS EN LA MADUREZ ESPIRITUAL DE LOS CRISTIANOS (Hebreos 5:11-14)


JUNIO 25, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 19:7-10; Juan 10:22-30.

“Y habiendo sido perfeccionado” (v. 9) Hemos aclarado que no es que Cristo fuera
imperfecto. Fue hecho perfecto su sacrificio, por eso: “vino a ser autor de eterna
salvación para todos los que le obedecen”.
Somos liberados del pecado y de la condenación eterna por el sacrificio de
nuestro Gran Sumo Sacerdote.
Todos conocemos bastante sobre el tema de la inmadurez y la madurez. Es el
reflejo de los cambios que se van produciendo en los niños y en los jóvenes a
medida que van creciendo y comprendiendo las cosas de la vida.

Sermones sobre Hebreos, pág. 27.


Aquí el autor de la Epístola nos lleva a pensar sobre la situación de inmadurez
y madurez de los creyentes en su conocimiento de las cosas espirituales y para eso
nos presenta las siguientes situaciones:

1. CARÁCTER DE LOS CREYENTES INMADUROS. vv. 11-13.


a. Algunos hermanos no están capacitados para transmitir lo que han oído en la
iglesia por tanto tiempo v. 11.

El creyente en Cristo debe ser un reproductor de lo recibido, pero no puede


enseñar porque la enseñanza no se ha incubado en él.

Santiago 1:22-25 nos exhorta en esto: “Pero sed hacedores de la Palabra, y no


tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”.
a. Derrochan el tiempo pasado. Pasan los años y su nivel espiritual y de
conocimiento del Señor sigue como el de un niño.
b. Tienen necesidad de volver a escuchar lo que han recibido tantas veces v.
12b. No son confiables para realizar ningún trabajo importante en la iglesia.
c. No pueden profundizar en las verdades de la P. de D., v. 12c.
d. Son inexpertos en las Escrituras, no saben cómo usarla cuando tienen que
dar testimonio de su fe, v. 13. Todavía tienen que ser alimentados con leche
porque no pueden enfrentar la vida espiritual consistente.

En contraste a éstos, presenta


1. EL CARÁCTER DE LOS CREYENTES MADUROS. v. 14.
a. Continuamente van aumentando su dieta, unos, más rápido que otros, pero
se nota en todos ellos el crecimiento espiritual, v. 14a. “pero el alimento
sólido es para el que ha alcanzado madurez”.

a. El alimento es cada día más sólido y así pueden saciar su hambre de conocer
más a Dios, Dice Jer. 33:3. “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas
grandes y ocultas que tú no conoces”

b. Escudriñan las Escrituras para saber si las cosas son como les han sido
enseñadas. El ejemplo de los cristianos en Berea (Hechos 17:10-11).
c. Estos cristianos maduros desarrollan su vida en el Señor poniendo todos sus
esfuerzos en el carácter espiritual de la vida cristiana:
d. Ejercitan todos sus sentidos en el conocimiento del bien y del mal, v. 14b.
Como vimos el Domingo antepasado que ocurrió con Timoteo y Epafrodito en
Filipenses 2:19-30.
a) El olfato, son olor agradable a Dios, alabanza a Él, Rom. 12:1, “…que
presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios”.
b) La visión. Ven a Dios por las Escrituras: su santidad y su voluntad
diariamente. Isaías 45:22, “Mirad a mí, y sed salvos todos los términos de
la tierra…”

Sermones sobre Hebreos, pág. 28.


c) El oído. Escuchan al Señor cuando habla en su Palabra. Conocen la voz
del pastor, Juan 10:27, “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me
siguen”.
d) El tacto. Como la mujer con flujo de sangre. Aproximarse de tal manera
al Señor “hasta que le pueda tocar”. Esto significa conocerlo de cerca,
sentirlo en su presencia.
e) El gusto. El Salmo 19:7-10 nos muestra una secuencia de lo que debe ser
grato a nuestro paladar: “La ley, el testimonio, los mandamientos, el
precepto, el temor, los juicios de Jehová, son dulces más que la miel, y que la
que destila del panal”. Nos lleva a desear y conocer la P. de D.
Conclusión: A la luz de los que hemos visto en las Escrituras:

¿Te consideras un adulto en tu relación con el Señor y las Escrituras?

¿Crees ser maduro en tu condición espiritual?

¿Cuánto conoces la Palabra de Dios?

14. CONSTRUYENDO SOBRE EL FUNDAMENTO DE LA FE. Hebreos 6:1-6.

JULIO 2, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Isaías 49:8-12; Marcos 4:1-20.

En el pasaje del cap. 5:11-14, vimos las diferencias en la madurez espiritual


de los hebreos. Anteriormente les ha dicho que “son tardos para oir y bebés
necesitados de leche”, entonces ahora les va a dar aquello para lo cual no estaban
capacitados: el alimento sólido.
En el pasaje leído vemos una seria amonestación para aquellos que
conociendo el fundamento de la fe, habían descuidado la construcción de su vida
espiritual sobre dichos cimientos.
1. SE DEBE CONSTRUIR SOBRE EL FUNDAMENTO DE LA FE. vv. 1-3.

Sermones sobre Hebreos, pág. 29.


A su reproche anterior, el apóstol agrega esta exhortación: “dejando ya los
rudimentos de la doctrina”. Es decir los principios elementales de la fe cristiana.
Les hace ver que ya no necesitaban seguir pensando en los cimientos, ellos
ya estaban echados, ahora había que edificar sobre ellos.
Menciona que esas enseñanzas primarias, nociones básicas que constituían el
fundamento de su fe eran:
a) “el arrepentimiento de obras muertas”, porque se volvían a Dios de manera
superficial sólo por medio del cumplimiento de la letra de la ley.
b) “la fe en Dios”, sólo en la existencia de un Dios superior, sin considerar la fe en
su Hijo Jesucristo.
c) “de la doctrina de bautismos”, como una ceremonia ritual externa y no como un
lavamiento interior del corazón.
d) “la imposición de manos”, referente a la acción material de poner las manos
sobre el sacrificio que llevaban ante el sacerdote para lavado de sus pecados sólo
como un rito, pero su corazón permanecía igual.
e) “la resurrección de los muertos”, los judíos creían en la resurrección de los
muertos por el Antiguo Testamento, confirmada con la enseñanza más clara de la
doctrina cristiana. Pero ellos permanecían muertos espiritualmente.
f) “el juicio eterno”, también creían que habría un juicio para todos, lleno de
consecuencias eternas, para vida o condenación.
Como la epístola va dirigida al pueblo hebreo en general que aceptaba todas
estas cosas para su observación de las doctrinas del A. T, era esperable que el autor
les hablara de esto para hacerlos reflexionar y llevarlos al verdadero sentido del
Evangelio: la fe en Cristo Jesús.
Pero se habían quedado sólo en los fundamentos.
Por esto eran justamente inmaduros.
Cuando aplicamos estas enseñanzas a la iglesia del N. T. encontramos que
muchos asistentes a ella, se han llenado de doctrinas secundarias, superficiales y
rudimentarias, y han dejado lo que es más importante de lado: servir de corazón
verdadero al Señor.
Las buenas resoluciones no las podremos llevar a cabo nosotros, sino por
medio de Dios, “quien obra en nosotros tanto el querer como el hacer por su buena voluntad”
Filip. 2:13. Por eso dice el v. 3: “Esto haremos, si Dios en verdad lo permite”.

2. LOS QUE UNA VEZ FUERON ILUMINADOS, vv. 4-6.

Estos versículos constituyen una de las porciones más difíciles de toda la


Escritura.
La Iglesia Romana y los Arminianos más estrictos, sostienen que aquí Pablo
se refiere a creyentes que han perdido su salvación.
Pero podemos ver por comparación con otros pasajes de las Escrituras que es
imposible que la salvación de un creyente genuino se pierda.
El propio Señor Jesucristo lo declaró enfáticamente en Juan 10:28 “y yo les doy vida
eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”. (declaración terminante,
concluyente)
¿A quiénes se refiere entonces esta porción de las Escrituras?
No a creyentes genuinos, sino a falsos profesantes, que apostataron de su fe y que
estuvieron cerca de la conversión pero nunca llegaron a ella.
“porque es imposible que los …”
a) “que una vez fueron iluminados”, es decir que entendieron superficialmente lo
bueno del Evangelio.
Sermones sobre Hebreos, pág. 30.
b) “que una vez gustaron el don celestial”, los que disfrutaron lo hermoso que es la
vida cristiana y la comunión con un grupo de personas sanas, sin dobleces, sin
hipocresía.
c) “que una vez fueron partícipes del Espíritu Santo”, en una forma emocional por la
compañía de verdaderos creyentes con vidas distintas al mundo.
d) “que una vez gustaron la buena Palabra de Dios”, Encontraron atractiva la P. de D.
pero no se apropiaron de ella. Como Simón el mago de Hechos 8. Como el
sacerdote que lee al público las Escrituras sin entender el significado de ella.
Hay en estas personas un cierto conocimiento, el cual después se desvanece,
ya sea porque no echó raíces lo suficientemente profundas o porque se marchitó al
crecer.
Recordemos aquí la parábola del sembrador: Marcos 4:1-20.
El sembrador era el mismo, también la semilla era la misma, pero el terreno donde
cayó era diferente: “La semilla creció en un terreno que era duro por abajo…”
entonces se secó.
¿Por qué el v. 4 comienza diciendo: “porque es imposible que los que una vez fueron
iluminados…” y el v. 6 continúa: “y recayeron, sean otra vez renovados para
arrepentimiento”?
Esto es porque apostataron, negaron la verdadera fe, a pesar que: “fueron
iluminados”, “gustaron el don celestial”, “fueron partícipes del Espíritu Santo” y
“gustaron la buena Palabra de Dios”.
Pero nunca abrieron su corazón para apropiarse de la semilla del evangelio.
2 Pedro 2:20-21 nos muestra un retrato de estas personas:
 Habían escapado de la contaminación del mundo por el conocimiento del
Señor.
 Oyeron el Evangelio y se inclinaron hacia él.
 Rechazaron al Cristo del Evangelio.
 Se enredaron nuevamente en los pecados de antes y fueron vencidos por
ellos.
 Así llegaron a ser peores que antes.
El v. 22 es un claro ejemplo de esta situación lamentable.
El verdadero arrepentimiento no depende de la voluntad del hombre, sino que
únicamente de la gracia de Dios. Dice Rom 9:16, “Así que no depende del que quiere, ni
del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”.

Aquí hay una advertencia muy seria para todos, pues no sea que con el
frecuente “dejarlo para mañana”, nos apartemos de Dios más y más. Los vv. 7 y 8
nos muestran los dos tipos de personas que reciben el evangelio:
El v. 7 nos muestra el terreno fértil, que recibe la lluvia que cae sobre ella y
que produce hierba provechosa para los labradores de esa tierra, recibe la bendición
de Dios y da fruto.
El v. 8 es el contraste, un terreno que produce espinos y abrojos (plantas
pequeñas y espinosas) que no sirve para recibir la buena semilla y su fin será la
destrucción.
Hay un gran engaño que usa Satanás y pone en la mente de los impíos un
argumento fatalmente engañoso: “bastará que nos arrepintamos de nuestra vida de
pecado a la hora de la muerte”.
¿Pero sabe alguno dónde, cuándo y cómo le alcanzará la muerte?

Sermones sobre Hebreos, pág. 31.


Dios le llama hoy para que usted le conozca verdaderamente, en una decisión
personal y no por tradición familiar: 2 Corintios 6:1-2

15. ESTÍMULO A LOS CREYENTES MADUROS (1). Hebreos 6:9-12


JULIO 09, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Proverbios 6:6-11; 1 Tesalonicenses 1:1-10.

Después de haber hablado a los inmaduros espirituales y a aquellos que


“gustaron el don celestial” pero que después volvieron a su condición de hombres
sin un verdadero conocimiento de Dios, Pablo se refiere a los maduros espirituales y
les llama “amados”.
1. DE LA AMONESTACIÓN AL ESTÍMULO vv. 9-10.

El apóstol pasa ahora a entregar un mensaje de estímulo a los otros


lectores de su carta y pasa a darles ánimo en su labor cristiana.

Sermones sobre Hebreos, pág. 32.


1) Hay varias declaraciones del apóstol que nos hace ver la diferencia que
había con los otros (v. 9):
a) “Persuadidos de cosas mejores” ¿a qué cosas mejores se refiere el autor?

 Llevaban frutos en vez de espinos, como los del v. 8.


 Sobre ellos había bendición en vez de reprobación.
 Eran herederos de la salvación y no desechados de Dios.
 Eran fieles a la palabra del evangelio.
b) Las obras que realizaban para
“Las cosas que pertenecen a la salvación”.
confirmar su salvación, no por las obras en sí, sino por la fe de ellos que
producía obras.
2) “Aunque hablamos así”. Para el apóstol había sido preciso hablar como lo hizo
en los vv. anteriores, para amonestar a los que se encontraban en contra del plan
de Dios.

Pero el apóstol asegura a sus “amados hermanos” en la fe que él está


confiado con respecto a su salvación.

3) El autor ve en el amor y las buenas obras de estos creyentes hebreos una


garantía de fe genuina y les asegura que tendrán una recompensa de manos de
Dios por su trabajo.
“Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado
hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún” (v. 10)

Dios es fiel a sus propias promesas de gracia. No es que tengamos derecho a


reclamar las recompensas de su parte, pero podemos ver aquí que:

a) El siervo no tiene méritos, por cuanto sólo ha cumplido con sus deberes.
“Bien, buen siervo y fiel…” Mateo 25:21.

b) Nuestros mejores hechos no están en proporción con lo que dejamos de


hacer. “siervos inútiles somos” Lucas 17:7-10.

c) Toda nuestra fuerza viene de Dios. Sin embargo, Dios ha prometido de su


propia gracia recompensar las buenas obras de su pueblo.

1 Tes. 1:3 nos lleva a ver esa obra y trabajo de amor:

a) “La obra de vuestra fe…”.


b) “el trabajo de vuestro amor…”.
c) “…vuestra constancia en la esperanza de nuestro Señor Jesucristo…”.
La combinación de la fe, el amor y la esperanza en el cumplimiento de los
deberes de servicio al Señor, venía como resultado de estas tres actitudes
espirituales.

2. EL AMOR PASTORAL DEL APÓSTOL PABLO. vv. 11-12.

“Deseamos que cada uno de vosotros” v 11. Un llamado a todos los creyentes
para mostrar diligencia en sus deberes cristianos, “hasta el fin”, es decir sin claudicar,
sin cansarse, sin desanimarse, sin mirar a los que no trabajan en la obra, porque “…

Sermones sobre Hebreos, pág. 33.


cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”. Romanos 14:12. (en el sentido de no juzgar a
los otros)

“Hasta el fin”, es decir hasta la venida del Señor, “para tener plena certeza de la
esperanza”. No basta haber comenzado y haber practicado el amor y el servicio
cristiano, con Dios y con el prójimo. Es necesario perseverar hasta el fin.

“Para que no os hagáis perezosos” v. 12. Los llama al servicio con todas sus
facultades puestas en ello. No dejar de servir al Señor por dejación o relajo en su
vivir cristiano. La pereza es criticada duramente por la Palabra de Dios (Proverbios
6:6-11) “sé sabio…” “así vendrá tu necesidad…” “y tu pobreza…”.

Al contrario de ser perezosos en el servicio al Señor, el apóstol nos llama a


ser “imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas” y para esto
más tarde les dará una cantidad de ejemplos en el cap. 11, de hombres que
entregaron todo por la fe.

Imitemos a esos hombres que hace 73 años, un 2 de Julio de 1944, dieron un


paso de fe para sacar a la iglesia de la decadencia espiritual y teológica en la cual se
encontraba y formar lo que hoy es la Iglesia Presbiteriana Nacional.

16. ESTÍMULO A LOS CREYENTES MADUROS (2). Hebreos 6:13-20


JULIO 16, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Génesis 22.1-19. Romanos 4:1-12.
En el mensaje de estímulo a los creyentes, al final, podemos ver el amor
pastoral del apóstol Pablo. vv. 11-12.

“Deseamos que cada uno de vosotros” v 11. Un llamado a todos los creyentes
para mostrar diligencia en sus deberes cristianos, “hasta el fin”, es decir sin claudicar,
sin cansarse, sin desanimarse, sin mirar a los que no trabajan en la obra, porque “…
cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”. Romanos 14:12. (en el sentido de no juzgar a
los otros)

“Hasta el fin”, esto es hasta la venida del Señor, “para tener plena certeza de la
esperanza”. No basta haber comenzado y haber practicado el amor y el servicio
Sermones sobre Hebreos, pág. 34.
cristiano, con Dios y con el prójimo. Es necesario que todos perseveremos hasta el
fin.

¿Cuál es la razón?

“Para que no os hagáis perezosos” v. 12. Los llama al servicio con todas sus
facultades puestas en ello.
No dejar de servir al Señor por dejación o relajo en su vivir cristiano. La
pereza es criticada duramente por la Palabra de Dios.
(Proverbios 6:6-11) habla acerca de los perezosos y los compara con las
hormigas que no dejan de trabajar.
Al contrario de ser perezosos en el servicio al Señor, el apóstol nos llama a
ser “imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas” y para esto
más tarde les dará una cantidad de ejemplos en el cap. 11, de hombres que
entregaron todo por la fe.
Para animar a los hebreos a apoyarse en la fe y no volver a depender del
sistema de culto levítico, el escritor citó el ejemplo de Abraham, quien como gran
modelo de la fe, tal como se lo había escrito a los Romanos en el cap. 4, debía ser
imitado por ellos (v. 12).
1. LA PROMESA HECHA A ABRAHAM, vv. 13-15.

Pablo se está refiriendo al momento en que Dios confirmó con juramento,


citando Génesis 22:16-18, la promesa que había hecho a Abraham, citada a partir
de Gén. 12:2 y varios otros pasajes, de que tendría una descendencia numerosa en
Isaac.
Cuán difícil era esperar esto, porque había varios aspectos que no permitían
verlo:
 Le edad avanzada de Abraham (100) y Sara (90) para tener un hijo.
 El hecho de que Sara había sido estéril toda su vida.
 Que ambos estuvieran más cerca de la muerte que de criar un hijo.
 ¿Quién podría creer que una nación saldría de ellos en esas condiciones?

Pero a pesar de que Dios le pidió a Abraham el sacrificio de su hijo Isaac, el


cual era la promesa, él fue obediente y no se desilusionó porque creía y esperaba en
Dios, porque él le había dicho: “De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré
grandemente”. Pero dice que “habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa”.

2. DESPUÉS EXPONE LOS FUNDAMENTOS EN LOS QUE SE BASA NUESTRA


ESPERANZA DE ALCANZAR LAS PROMESAS DIVINAS (vv. 16-18).
El v. 16 explica que si los hombres, que por naturaleza son falsos, merecen
crédito cuando juran y éste juramento basta para ratificar un acuerdo. Los humanos
confirmamos nuestras promesas apelando a alguien superior a nosotros como
testigo.
Entonces, ¿cuánto mayor crédito merece Dios, que es la eterna verdad,
cuando jura por sí mismo?
Por lo tanto, la Palabra de Dios no necesita confirmación de nadie ni de nada.
Es confiable porque Dios mismo es fiel por excelencia a sus promesas.
Luego el v. 17 explica que Dios quiso mostrar a los herederos de la promesa,
que su consejo y su voluntad no cambian, que son inmutables, entonces juró por Él

Sermones sobre Hebreos, pág. 35.


mismo, que esa voluntad suya se cumpliría. Por eso es totalmente segura nuestra
salvación.
Después, en el v 18, pasa a exponer la veracidad absoluta de Dios.
Dice que hay “dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta”:
Una, es la promesa, puesto que se basa en la fidelidad de Dios, que va de
acuerdo con su propio ser. Dios no puede borrar lo que antes prometió.
La otra, el juramento mismo, pues Dios no puede pensar una cosa y hacer lo
contrario. Dios es la Verdad en el pensar, en el decir y en el hacer.
De esta manera tenemos un gran consuelo los que hemos “acudido para
asirnos de la esperanza”. Esta idea es usada en la Septuaginta en alusión a las
ciudades de refugio que Dios proveyó en el A. Testamento para quienes escapaban
de la venganza de otros.
Esto apunta a Cristo en el sentido de que en él tenemos nuestro refugio y
esperanza de gloria. Así, podemos huir del acoso del mundo pecador y refugiarnos
en los amantes brazos de nuestro Salvador.
3. NUESTRA ESPERANZA ESTÁ ENCARNADA EN CRISTO. vv. 19-20.
Esta esperanza es como un ancla segura y firme que tenemos para el alma.
Significa tener nuestro barco firmemente anclado al Señor y esto es una garantía de
seguridad.
Esta ancla no se puede asir de las arenas movedizas de las pasiones de este
mundo, que son inestables y transitorias. Pero si la fijamos en la Roca que es Cristo,
no nos deslizaremos, ni marcharemos a la deriva.
Esta ancla del alma, es decir, de nuestra persona, “penetra hasta dentro del
velo”, esto es hasta el “Lugar Santísimo”, donde Jesús entró por nosotros, hasta el
trono de la gracia y la misericordia.
Resucitó y ascendió al cielo para sentarse a la diestra de Dios. Allá llegó en
favor nuestro, como nuestro intercesor y representante.
Allí, entró Jesús como precursor nuestro. Allí llegó Jesús para prepararnos un
lugar en el cielo.

17. ¿QUIÉN FUE MELQUISEDEC? Hebreos 7:1-3 (Gén 14:18-20)


JULIO 23, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Isaías 2:1-4. 1 Pedro 2:1-10.
Este nombre aparece en varios pasajes anteriores y posteriores:
Salmo 110:4; Hebreos 5:6; 6:20; 7:17; 7:21.
El autor había estimulado a los judíos por medio de exhortaciones para
que consideraran atentamente la comparación entre Cristo y Melquisedec.
Al final del capítulo 6, cita otra vez el Salmo 110:4 y entra de lleno en
lo que había aludido brevemente, enumerando en detalle lo relacionado con
Melquisedec y que guarda semejanza con Cristo.
Para el autor no fue fácil, encontrar en una tierra llena de corrupción y
supersticiones, encontrar a un hombre que mantuviera puro el culto a Dios,
Sermones sobre Hebreos, pág. 36.
porque de un lado estaban Sodoma y Gomorra, llenas de corrupción e
inmundicia, y por otra parte los cananitas, de manera que estaba rodeado de
hombres y mujeres corruptos e impíos. (Tal como está el mundo hoy).
Además el mundo se encontraba tan entregado a la impiedad, que era
probable que sólo fuera adorado fielmente en la familia de Abraham, pues su
padre Taré y su abuelo Nacor, desde mucho tiempo habían caído en la
idolatría.
Era entonces notable que en esas condiciones, se encontrara un rey
que no sólo retenía la verdadera religión, sino que él mismo desempeñaba el
oficio sacerdotal.
Era, entonces, necesario que en este hombre que aparece en las
Escrituras como un tipo del Hijo de Dios, se encontraran todas las cosas
excelentes concernientes a él, y por esto Cristo es simbolizado por
Melquisedec.
Consideremos ahora cada uno de estos detalles en los cuales el Apóstol
hace a Cristo semejante a Melquisedec.

1. LA PRIMERA SEMEJANZA ESTÁ EN EL HOMBRE, v. 2 a.


Signif. del nombre Melquisedec: Melec = rey; Sedech = justicia.
No quedó exento de misterio el que fuera llamado Rey de justicia. Así
se llamaba a quienes gobernaban con equidad.
No obstante este título le pertenece solamente a Cristo, Jerem. 23:5-6
es una profecía acerca de Cristo, el único que ejerce verdadera autoridad y
además nos comunica la justicia de Dios.
a) En parte, cuando nos hace ser tenidos por justos mediante una
reconciliación gratuita
b) Y en parte, cuando nos renueva por su Espíritu, para que podamos
conducirnos de manera piadosa y santa.
De esta manera, Cristo es llamado Rey de justicia, porque derrama la
justicia sobre todo su pueblo.

Zacarías lo exalta y lo introduce en la posesión de su Reino (Zac.9:9):


“Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén: he aquí, tu Rey
vendrá a ti, justo y salvador”, indicando que la justicia, que en otra forma nos
faltaría, nos será otorgada con la segunda venida de Cristo.

2. LA SEGUNDA SEMEJANZA ES LA QUE SE REFIERE AL REINO DE PAZ. v. 2 b.


Esta paz es fruto de la justicia mencionada anteriormente por el Señor
y esto nos hace ver que donde quiera que extienda el reino de Cristo, debe
haber paz, como se expresa en Isaías 2:1-4, que describe el reino milenial
de Cristo, y en Isaías 9:6 donde termina diciendo que el niño que nacería
tendría, entre otras funciones, el ser “príncipe de paz”.

Sermones sobre Hebreos, pág. 37.


Pero la parte, más importante, es que esa paz que los hijos de Dios
tenemos, es la obra del Señor Jesucristo en el interior de nuestro ser, a
través del Espíritu Santo, que nos pone en paz con Dios.

3. LA TERCERA SEMEJANZA ES EL ORIGEN DE MELQUISEDEC, v. 3.


Cuando dice “sin padre, sin madre, sin genealogía; que no tiene principio de
días, ni fin de vida…”. (no significa que fuera un extraterrestre como algunos
pudieran creer).
El hecho de que se desconozca su parentela y su origen es debido a
que eran irrelevantes para el ejercicio de su sacerdocio.
Pero es evidente que Melquisedec, como todo otro ser meramente
humano, tuvo padres y genealogía, fecha de nacimiento y de muerte, así
como sucesores, si había de tener un sacerdocio permanente.
Pero el hecho de que todas estas circunstancias no se mencionen en el
relato de Génesis 14:18-20, le sirvió al autor de Hebreos para compararlo
con Cristo, el sacerdote-rey para siempre, a la manera de Melquisedec, como
expresa el Salmo 110:4.
Cristo es eterno, porque es Dios, y Cristo es el único mediador
(sacerdote) entre Dios y los hombres, así lo expresa 1 Tim. 2:5 “Porque hay
un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”.
Por medio de Cristo, nosotros también somos sacerdotes. Dice 1 Pedro
2:9 “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa. Pueblo adquirido
por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquél que os llamó de las tinieblas a su luz
admirable”.

Melquisedec adoró al Dios verdadero en un mundo pagano y en total


descomposición.
Nosotros igualmente, tenemos que adorar a Dios y anunciar el
evangelio de salvación en un mundo que se ha corrompido totalmente
cambiando a su criterio lo que Dios hizo santo y bueno.
Con mucha razón una hermana me escribió esta semana diciendo:
“Pareciera que el reino de la muerte está reinando, pero las puertas del
hades no prevalecerán contra la Iglesia de Dios”.

18. EL SACERDOCIO DE CRISTO ES PERFECTO, Hebreos 7:4-19


AGOSTO 13, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Génesis 14:12-24; Hebreos 7:4-19.

Anteriormente vimos la grandeza de Melquisedec como rey de justicia y cómo


él fue un tipo de Cristo.
1. SUPERIORIDAD DE MELQUISEDEC SOBRE ABRAHAM, vv. 4-10.

En los vv. 4-10, el autor de la epístola, pasa a mostrar la superioridad de


Melquisedec sobre Abraham, de quien descendía Leví, el padre de la clase
sacerdotal judía.
Esta superioridad queda demostrada por dos acontecimientos:

Sermones sobre Hebreos, pág. 38.


a) El primero queda demostrado en que Melquisedec bendijo a Abraham (Gén
14:19) y por regla general, el que bendice es superior al bendecido.

b) El segundo es que Abraham le dio a Melquisedec lo mejor del botín ganado en


la guerra contra los reyes invasores (Gén. 14:20), en vez de darlos a Dios a
quien debía haberlos ofrecido como diezmos.

El que recibe los diezmos, tiene un ministerio espiritual superior al de


aquellos que pagan los diezmos. Podríamos preguntarnos: ¿Qué tiene que ver esto
con el sacerdocio levítico que fue inaugurado con Aarón?
La respuesta está en vv. 9-10 al decir que al dar Abraham los diezmos, de
alguna manera, los pagó también su biznieto Leví y así, todos sus descendientes,
los levitas, la clase sacerdotal de Israel.
Aquí hay un eufemismo que nos da a conocer que Leví estaba en los lomos de
su padre (v. 10) y en figura, Leví pagó los diezmos a Melquisedec.
2. UN SACERDOCIO NUEVO. vv. 11-17.

Dios les dio a Moisés y al pueblo una ley que ellos debían cumplir, pero
como no pudieron hacerlo, fue necesario el rito de sacrificio de animales y
por tanto de sacerdotes que oficiaran el rito. Pero era sólo una limpieza
temporal, imperfecta. Por lo tanto era necesario también un cambio de
sacerdocio, de ley y de pacto.
A continuación, el autor sagrado va a mostrar el cambio de sacerdocio
que implicaba el cambio de Ley y esto último implicaría el cambio del pacto
(caps. 8-9).
Los argumentos son los siguientes:
a) El sacerdocio levítico y la Ley basada en él (vv. 11-12), no podían llevar a la
perfección, es decir a la perfecta comunión con Dios, de lo contrario no habría
la necesidad de un cambio de sacerdocio.
b) El cambio de sacerdocio por el que se abroga el de Leví, lo vemos en los vv.
13-14, donde el nuevo sacerdote para siempre, Cristo, no era de la tribu de
Leví, sino de la de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.
c) Un tercer argumento es que el nuevo sacerdocio es diferente, no sólo por ser
de diferente tribu, sino especialmente porque no tiene que ver con la ley, sino
con el poder de una vida indisoluble y eterna (vv. 15-17).

3. CRISTO ES UN SACERDOTE PERFECTO. vv. 18-19.


La ley no puede justificar a ningún ser humano, porque la ley condena a los
hombres.

En base a esto el v. 18 dice que la ley del antiguo mandamiento, queda


abrogada por ser ineficaz para llevar al hombre a Dios, se quita lo que no
aprovechaba pues queda anulado, quitado de en medio, pues no llevaba a la
perfecta comunión con Dios (comp. con v. 11).

Sermones sobre Hebreos, pág. 39.


En cambio, con el nuevo sacerdocio de Cristo, el nuevo pacto, se introduce
una esperanza mejor (más fuerte, dice en el griego), por la cual nos acercarnos a
Dios (v. 19).

Romanos 8:3 dice que “Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil
por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, condenó al pecado en
la carne”.

Entonces, lo que es imposible para la ley, es posible por medio de Jesucristo,


que fue “hecho fiador de un nuevo pacto”, como explica el v. 22.

(Ahora pasaremos a participar de la Cena del Señor y en ésta no


sacrificaremos una vez más a Cristo).

Él fue sacrificado una vez por los pecados, como leemos en 1 Pedro 3:18,
“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo (Cristo), por
los injustos (nosotros), para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la
carne, pero vivificado en espíritu”.

19. TRES CONTRASTES ENTRE EL SACERDOCIO LEVÍTICO Y


EL SACERDOCIO DE CRISTO. Hebreos 7:20-28
OCTUBRE 1, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Levítico 16:29-34; Gálatas 3:6-14.

En el sermón anterior sobre la Epístola a los Hebreos, vimos que “el


sacerdocio de Cristo es perfecto” (7:4-19).
Ahora veremos que con el nuevo sacerdocio de Cristo, reemplazando al
antiguo sacerdocio levítico, se introdujo una esperanza mejor, más fuerte, y
definitiva, por la cual nos acercamos a Dios (v. 19).

1er. Contraste:
NOS ACERCAMOS A DIOS POR EL SACERDOCIO DE CRISTO Y NO POR EL
SACERDOCIO LEVÍTICO O HUMANO. vv. 18-22.
Sermones sobre Hebreos, pág. 40.
Dios no tiene necesidad de jurar porque su Palabra es verdad. Sólo lo
hizo en razón de lo más importante: juramento hecho a Abraham y el
ministerio sacerdotal de Cristo.
El sacerdocio levítico sólo servía para interceder por los pecados del
pueblo y no para el cumplimiento de la ley, la cual era imposible de cumplir.
La ley era débil porque no podía salvar ni producir el cambio interior de
una persona. Dice Romanos 8:3, “Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto
era débil por la carne, Dios enviando a su Hijo, en semejanza de carne de pecado, condenó al
pecado en la carne”.
La ley no pudo salvar a ninguna persona. Dice Romanos 3:20, “Ya que
por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Dios, porque por medio
de la ley es el conocimiento del pecado”.
Al contrario, la ley sometió a todos los seres humanos a maldición:
Gálatas 3:10-13 es claro al respecto (leamos este texto) .
“Nada perfeccionó la ley…”, dice el v. 19. Entonces en Cristo tenemos esa
verdadera esperanza por la cual nos acercamos a Dios. Y ésta es la esencia
del cristianismo: acercarnos a Dios. Así lo declara Isaías 55:6-7.
Porque hay una gran diferencia con el sistema levítico, que más bien
mantenía a las personas fuera de ese acercamiento a su presencia.
Entonces el sacerdocio de Cristo es para hacer efectivo el pacto de la
gracia, y Cristo es el fiador, pues él pagó por nuestros pecados con su vida.
(Fiador es el que paga mi deuda cuando yo no lo puedo hacer). Entonces es
la garantía de un mejor pacto, por cuanto permanece para siempre
(v. 21 y 22).

2º. contraste:
LA DURACIÓN DEL SACERDOCIO DE CRISTO, vv. 23-25.
El sacerdocio levítico tenía un término en sus funciones y en su
extensión. Se han hecho cálculos que fueron 84 los sumos sacerdotes que
sirvieron, desde Aarón hasta la destrucción del templo en el año 70 d.C. Ellos
tenían un tiempo de ministrar el sacerdocio, pero después morían y tenían
que ser reemplazados.
Pero Cristo, “por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable”
(v. 24),
Es decir que nunca cambia, es sacerdote eternamente y por eso la
salvación en Cristo es eterna y no se puede perder.
El v. 25 dice que: “puede salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios”.
Cuando un delincuente es condenado a cadena perpetua, significa que
es por el resto de su vida. Cristo nos salva perpetuamente, por el resto de
nuestra existencia en la eternidad.
Y agrega una bendición más de Dios para nosotros y es que Cristo
“estará siempre intercediendo por nosotros” (v. 25b). Esta es una gran garantía, esta
es una gran seguridad para todos nosotros, sus hijos.

3er. contraste:
LA AUTORIDAD MORAL DE CRISTO, vv. 26-28.
Sermones sobre Hebreos, pág. 41.
El sacerdote levítico era pecador, como todos los sacerdotes humanos,
primero tenía que purificarse él, antes de ofrecer el sacrificio por los pecados
del pueblo: “y se purificaron los sacerdotes y los levitas…” (Nehemías 12:30).
Hemos leído Levítico 16:29-34, sobre la purificación de los sacerdotes,
por tanto su ministerio era imperfecto, y sus ofrendas eran ofrendas
imperfectas, “que nunca pueden quitar los pecados” (Hebreos 10:11).
Cristo es el sacerdote que nos convenía dice el v. 26: “santo, inocente, sin
mancha, apartado de los pecadores, hecho más sublime que los cielos”.
Porque Cristo es perfecto, y “no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos
sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo;
gporque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo” (v. 27).
El sacrificio de Cristo es único y perfecto. Fue ofrecido una vez para
siempre, para nunca más ser repetido, como veremos después en Hebreos
9:11 y 10:18.
Es sobre su sacrificio que se basa todo perdón de pecado, incluyendo el
de los creyentes del Antiguo Testamento.
Porque se ofreció a sí mismo, entonces es sacerdote y ofrenda.
Cristo es lo más sublime en los cielos. A la obra de Cristo no hay que
agregarle nada, no le falta nada, porque es perfecta.

21. LA SUPERIORIDAD DEL NUEVO SANTUARIO SOBRE EL ANTIGUO .


Hebreos 8:1-9.
OCTUBRE 08, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Jeremías 31:31-34; Romanos 3:9-20.

Anteriormente se ha mencionado a Cristo como Sumo Sacerdote en los


vv. 2:17; 3:1; 4:14; 6:20 y 7:26.
Los capítulos 8, 9 y 10, hasta el v. 18, son una ampliación de lo que el apóstol ha
dicho en el cap. 7, sobre el carácter permanente, inmutable e irrepetible del
sacrificio de Jesús. En este capítulo 8 trata de dos aspectos de ese sacrificio:

1. EL NUEVO SANTUARIO, vv. 1-5.

1.1) Comienza presentando la evidencia de un hecho:


“Se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos” (v. 1; Salmo 110:1)
Allí ejerce su oficio perpetuo de intercesor ante el Padre en el verdadero
tabernáculo erigido por el Señor y no por el hombre.

Sermones sobre Hebreos, pág. 42.


Así era el Sumo Sacerdote en el pueblo de Israel en su oficio terrenal.
Ocupaba el más alto cargo religioso en la nación, para interceder por los pecados
del pueblo en el santuario terrenal.
Pero ya hemos visto anteriormente la superioridad de Cristo, porque está
sentado a la derecha del Padre para interceder por los suyos, (7:25).

1.2) A continuación el texto, vv. 3-5, nos lleva a pensar en algo que va a ser
ampliado en los caps. 9 y 10, pero aquí se limita a decir que lo que nuestro Sumo
Sacerdote ofrece, es muy superior a las ofrendas y los sacrificios que se ofrecían en
el santuario terrenal.

1.3) El argumento del apóstol es que todo sumo sacerdote debe tener algo que
ofrecer, pues para eso ha sido constituido sacerdote (v. 3). Estos sacerdotes
ofrecían un sacrificio con sangre ajena, la de los corderos sacrificados y la sangre de
ellos derramada, no era su cuerpo ni su sangre.

1.4) El escritor sagrado dice que Cristo, nuestro gran Sumo Sacerdote, no podía
ejercer su función sacerdotal en la tierra (v. 4). Da tres razones:
(a) Porque ya había en la tierra sacerdotes que presentaban las ofrendas según
la ley.
(b) Porque Jesús no descendía de la tribu de Leví, que era la casta sacerdotal,
sino de la de Judá, como vimos antes (7:14).
(c) Porque su actual ministerio es superior que el del santuario terrenal, Es en los
cielos (v. 2), y para ello Cristo no ofreció un sacrificio ajeno, sino su propio cuerpo y
su sangre derramada en la cruz. Entonces, no sólo ejerce en un santuario celestial,
sino que también por estar garantizado por un mejor pacto (v. 6).
1.5) El santuario terrenal era sólo un bosquejo y una sombra del santuario
celestial (v. 5).
Dios le dio instrucciones a Moisés y le mostró, seguramente en
visiones, cómo debía ser el santuario terrenal (Éxodo 25:9), y que debía
hacerlo de acuerdo a esa instrucciones (Éxodo 25:40).

1. LA SUPERIORIDAD DEL NUEVO PACTO SOBRE EL ANTIGUO, vv. 6-8.

En esta parte, el escritor sagrado escribe, acerca de la superioridad del nuevo


pacto sobre el antiguo, lo cual va a desarrollar más extensamente en el cap. 9.

2.1) La unión entre lo que precede y lo que sigue (v. 6).


Lo que explica aquí el apóstol es que el actual ministerio sacerdotal de Cristo,
como el pacto que lo garantiza y las promesas en las que se apoya, son mejores
que las del régimen de la ley.
En los vv. 7-13, el texto recuerda una cita de Jeremías 31:31-34, para
mostrar que el nuevo pacto había sido ya anunciado por Dios durante el antiguo
régimen de la Ley.
Comienza diciendo que si el primer pacto hubiera sido sin defecto, no habría
sido necesario sustituirlo por uno nuevo (v. 7).
El pacto antiguo, el de Sinaí, fue necesario para hacer comprender al hombre
su condición pecaminosa (Rom. 3:19-20).

Sermones sobre Hebreos, pág. 43.


De esa condición no podía salir mediante las obras de la Ley. Ello sólo era
posible mediante la fe (Ef. 2:8, comp. con Rom. 3:28-30).
Cuando el v. 7 dice “sin defecto”, no se trata de que la Ley fuera defectuosa.
Lo que es defectuoso, es la naturaleza pecaminosa del hombre, pero este término
se transfiere a la Ley, porque ésta no podía sanar la pecaminosidad humana (Rom.
7:7).

En el v. 8, se está anunciando el nuevo pacto que Dios iba a establecer con la


casa de Israel y la casa de Judá.
Este nuevo pacto sería distinto al que hizo con ellos al sacarlos de la
esclavitud en Egipto, (v. 9), porque el pueblo no atendió a las órdenes de Dios, por
lo tanto Él los dejó a su suerte.

Dice Trenchard, un teólogo y comentarista bíblico:

“Es maravilloso comprobar cómo principios tan profundos y fundamentales pudieron


ser anunciados con toda claridad siglos antes de revelarse la obra del Redentor y en
una época cuando Israel se hallaba sumido en un fango abismal de decadencia
moral y espiritual”.
Hoy también estamos en esta situación y es nuestra necesidad acogernos a la
gracia de nuestro Señor para no caer, y ser fieles a Dios viviendo bajo su dirección y
fidelidad a su Palabra.

22. EL NUEVO PACTO QUE DIOS IBA A ESTABLECER. Hebreos 8:8-13


NOVIEMBRE 5, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Jeremías 31:31-34; Romanos 7:13-20.

En la primera parte de este capítulo 8 hemos visto acerca de la superioridad del


nuevo pacto sobre el antiguo, lo cual el escritor va a desarrollar más extensamente en
el capítulo 9.
En el v. 8, vimos que se está anunciando el nuevo pacto que Dios iba a
establecer con la casa de Israel y la casa de Judá.
Este nuevo pacto sería distinto al que hizo con ellos al sacarlos de la esclavitud
en Egipto, (v. 9), porque el pueblo no atendió a las órdenes de Dios, por lo tanto Él no
hizo más caso de ellos.
EL NUEVO PACTO (v. 10).
Por naturaleza el pacto de la ley era externo y limitado, pero el nuevo pacto
es interno y eterno.
Dice el v. 10 “Por lo cual este es el pacto que haré con la casa de Israel…Pondré mis
leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré…”.
Sermones sobre Hebreos, pág. 44.
Este pacto es una luz espiritual, interior. Una luz que viene de Dios por el
Espíritu Santo.
 Primeramente el pacto de la ley es externo, porque sus leyes se imprimen en
la mente, que es la que piensa.
 El nuevo pacto es interno y se guarda en el corazón, que es lo más íntimo del
ser moral y espiritual de hombres y mujeres.
 Con este pacto se alcanza un conocimiento verdadero de Dios.

En este nuevo pacto vemos dos partes de suma importancia:


1. LA PRIMERA PARTE ES LA REMISIÓN GRATUITA DE NUESTROS PECADOS.
Dios llama a la humanidad para que le escuche, pero este llamado se hace
vano mientras sea dado sólo por la voz del hombre.
Dios enseña y ordena lo recto, pero es como si le hablara a sordos, porque
aparentamos oír algo, pero nuestros oídos sólo reciben el sonido de un golpe vacío,
y el corazón lleno de perversidad rechaza la palabra escuchada.
Así, la Palabra de Dios no puede penetrar en los corazones, porque éstos son
de hierro y de piedra.
Más aun, en ellos se encuentra una ley contraria, porque las pasiones
materiales dominan por dentro y conducen al ser humano a la rebelión contra Dios,
aunque tratan de disimularla llamándose cristianos.
Así entonces, vemos que de nada le sirve al hombre tener la libertad de
escoger o el llamado libre albedrío, si en verdad Dios no lo regenera.
Y de esta forma nunca escogerá el camino bueno que lleva a Dios, sino el
malo que lleva a perdición.
El hombre quiere escoger libremente su camino, pero esa libertad sólo lo
lleva a resistir a Dios y a alejarse de Él.
De esta forma la ley viene a ser fatal para el hombre si sólo permanece
escrita en su mente y su corazón está duro como la piedra.
Así lo enseña el apóstol Pablo en 2 Corintios 3:3.

En resumen, sólo seremos obedientes para aceptar lo que Dios ordena,


cuando por su Espíritu, Él cambie y corrija la depravación natural de nuestros
corazones.
De otro modo Él no encontrará nada en nosotros, sino afectos corrompidos y
un corazón completamente entregado al mal.
2. LA SEGUNDA PARTE SE REFIERE AL PERDÓN GRATUITO DE NUESTROS PECADOS.
Por nuestra naturaleza pecaminosa, nosotros no obedecemos a la justicia de
Dios, al grado de eliminar completamente todos los afectos corrompidos de la carne.
Pero tenemos la promesa del Señor de que aunque hayamos pecado, Él nos
perdonará.
Aun así, la depravación de nuestra naturaleza pecaminosa es corregida sólo
en parte mientras sigamos viviendo en este cuerpo, de modo que el pecado se
manifiesta en diferentes formas en nuestro diario vivir.
Pero como el perdón nos ha sido prometido, no sólo por un día, sino hasta el
fin de nuestras vidas, Dios nos ofrece una reconciliación diaria con él a través de
Cristo.
Sin duda alguna, éste es el único y verdadero asilo de nuestra fe, en el cual
nos refugiamos para no caer en la desesperación.

Sermones sobre Hebreos, pág. 45.


Todos nosotros somos culpables y no podemos tener la libertad en otra
forma, más que refugiándonos en la misericordia de Dios, a través de Jesucristo,
quien es el único que nos puede perdonar.

2. ENTONCES PODEMOS VER EL FRUTO DEL PACTO.


“…y seré a ellos por Dios y ellos me serán a mí por pueblo”
Qué bendición más grande son estas palabras para la iglesia. David escribió:
“…bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová” Salmo 144.15
Dios nos escogió para ser su pueblo y nos asegura que será el guardián de
nuestra salvación. Dios no es Dios de muertos, sino de los que vivimos para Él. Este
es el significado de estas palabras: “seré a ellos por Dios”.
Y aún nos deja una promesa que nos alienta en nuestro diario vivir: “porque
perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado”, (v. 12; Jeremías 31:34.
Pablo al recordar estas palabras de las Escrituras, también las incluyó en esta
carta a los Hebreos, para recordarnos que tenemos un Dios amoroso y perdonador,
pero guiados por el Espíritu Santo, debemos dejar todo lo que es pecaminoso, para
no entristecer al Espíritu de Dios.

Hermanos, hagamos un examen de nuestra vida y acerquémonos al Señor


pidiéndole perdón por todos nuestros pecados, dice el Salmo 51:17: “Al corazón
contrito y humillado, no despreciarás tú, oh Dios”.
Acerquémonos a la mesa del Señor, pidiéndole el perdón de todos nuestros
pecados, para poder gustar de su Cena con limpieza y pureza de corazón.

23. EL PRIMER PACTO, Hebreos 9:1-10.


NOVIEMBRE 12, 2017. LECT. DEVOCIONAL: Éxodo 29:38-46. Hebreos 9:1-10.

Sermones sobre Hebreos, pág. 46.


1. DESCRIPCIÓN BREVE DEL TABERNÁCULO:
Construcción desarmable de diversas pieles y postes, en la cual habitaba la
presencia de Dios. Constaba de dos partes: el lugar Santo y el lugar Santísimo que
estaban separados por un velo.
El Tabernáculo se instalaba al centro del campamento y las carpas del pueblo
le rodeaban. Dentro del Tabernáculo estaba el Santuario terrenal.
La primera parte del Santuario, llamada el Lugar Santo, v. 2, Contenía:
1. El candelabro de oro que servía para iluminar el lugar Santo en donde
servían los sacerdotes. El candelero aparece como tipo de Jesús que es la luz
verdadera que vino al mundo.
2. La mesa de los panes de la proposición que tenían por objeto el
reconocer que Israel era sustentado por Dios. Este pan se comprende como un tipo
del Señor Jesucristo como el pan de vida que descendió del cielo.
3. La mesa del incienso estaba frente al velo y se usaba para quemar el
incienso especial de Dios y era símbolo de adoración hacia Dios y de Cristo como
nuestro intercesor
En la segunda parte del Santuario, estaba el Lugar Santísimo, vv. 3-4
Allí había un incensario de oro, un altar, al cual el sumo sacerdote, traía
incienso del Lugar Santo una vez al año, el día de la Expiación.
También estaba el arca del pacto, figura de Cristo, el Dios hombre, hecha de
madera representando la humanidad de Cristo y cubierta con oro, representando su
deidad. Esta arca contenía el maná, la vara de Aarón y las tablas del pacto.
Allí ministraban los sacerdotes ante el Dios Santo.

2. EL ANTIGUO SACERDOCIO. vv 6-10. (Éxodo 29:42-46).


Las funciones del Sumo Sacerdote, en el día de la Expiación, una vez al año.

Sermones sobre Hebreos, pág. 47.


a. Los sacerdotes entraban al Lugar Santo para ofrecer las ofrendas y los
sacrificios diarios por los pecados del pueblo, Estos eran los oficios del culto.
En el Tabernáculo, estaba la presencia de Dios. Dice Éxodo 40:34 “Entonces
una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo”
Sólo el Sumo sacerdote al entrar al Lugar Santísimo una vez al año, en el día
de la Expiación, ofrecía sacrificios por sí (él tenía que purificarse) y por todo el
pueblo llevando sus nombres grabados en el pectoral.

b. El camino hacia el Santuario, que significa la comunión íntima con el Señor,


todavía no había sido manifestada.
Estos sacrificios continuarían hasta que el primer tabernáculo estuviese en
pie, v 8. “…dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el
camino al Lugar Santísimo, entretanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie”.
Este era el antiguo pacto.
c. Los sacrificios que se presentaban no podían hacer perfecto al hombre.
No quitaban la conciencia culpable del que hacía la ofrenda ni suministraban
el perdón total de sus pecados.
Todas las ofrendas eran perecibles y tenían que ser renovadas
continuamente.
Este sacrificio sólo era algo simbólico que representaba lo que habría de
venir.
Los sacrificios de A.T. no quitaban la conciencia culpable del que hacía la
ofrenda, ni le suministraban perdón total de sus pecados.
Sólo eran algo simbólico que representaba lo real, lo cual vendría en la
persona de Cristo.
La conciencia es un sistema de advertencia que Dios nos da para que
reaccionemos ante la práctica del pecado y nos produzca una “acusación moral”.
Ésta acusación sólo puede ser aliviada mediante la obra de Cristo.
Nuestra conciencia, en el momento de la salvación, es acallada, pero no
desactivada y es la que nos mantiene en su función de darnos convicción de
pecado.
El v. 10 nos muestra que las ordenanzas levíticas regulaban las acciones
visibles sin cambiar a la persona en su interior.
Cuando dice “hasta el tiempo de reformar las cosas”, significa enderezar lo
torcido. Todas las cosas son rectificadas o cambiadas en Cristo.
Él es el nuevo pacto y su aplicación a nuestra vida.
Esto lo veremos en los vv. 11 al 14.

24. LA PRESENCIA DE CRISTO EN EL SANTUARIO. Hebreos 9:11-14


NOVIEMBRE 19, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Levítico 16:11-19; Apocalipsis 1:1-8.

En Cristo se hace presente toda la gloria de Dios.


Sermones sobre Hebreos, pág. 48.
Cristo es superior a los antiguos sacrificios, porque:

1. ÉL HACE PERFECTO UN NUEVO SANTUARIO, v. 11-12.


“Pero estando ya presente Cristo, Sumo Sacerdote de los bienes venideros, por el más
amplio y perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir no de esta creación, y no por sangre
de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el
Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención”. vv. 11-12.
No por la sangre de animales, éstos sólo eran un tipo de Cristo para el
sacrificio. Por eso tenían que ser puros, perfectos y limpios.
El camino para llegar a Dios fue abierto por su propia sangre
derramada en la cruz. Por esto dice en los vv 24-26. “Porque no entró Cristo en el
Santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora
por nosotros ante Dios, y no para ofrecerse muchas veces, como entra el Sumo sacerdote en el
Lugar Santísimo cada año con sangre ajena”
Cristo abrió el camino del hombre hacia Dios: Dice Mateo 27:51 que
“El velo del templo se rompió de arriba abajo”
Con esto quedamos en posición de entrar libremente en la presencia de
Dios, porque Jesucristo reemplazó todo el sistema antiguo de ofrendas por el
pecado.
En el antiguo santuario no había lugar para que el pueblo entrara a la
presencia de Dios, tenía que ser por medio del Sumo sacerdote que no podía
perdonar los pecados.
Hoy cada persona puede entrar directamente a Dios por medio de J.C.
que intercede por nosotros en el cielo, no en un lugar material hecho por los
hombres, v. 12.
Por esto podemos vivir en la presencia continua de Dios.

2. CRISTO ES LA NUEVA VÍCTIMA PROPICIATORIA, vv. 13-14.


a. Cristo es el Sumo Sacerdote que ofreció para siempre un solo sacrificio
por los pecados de todo el mundo.
Por esto como lo ha dicho otras veces, es un sacrificio que no tiene que
ser renovado cada día como en la misa católico-romana.
Él abrió el camino hacia el Santuario.
Cristo es el más amplio y perfecto tabernáculo, porque fue su propio
cuerpo ofrecido.
b. En vv. 13-14 se hace una comparación entre la sangre de los animales
y la de Cristo:
La sangre de los animales: Significaba purificación de la carne,
sacrificio temporal que debía renovarse año tras año.
La sangre de Cristo: Provee purificación del pecado, es un sacrificio
único, efectuado una vez para siempre.
¿Su propósito?: “Para que sirváis al Dios vivo”.

1. EL VALOR DE LA SANGRE DE CRISTO. vv. 13-14.

Sermones sobre Hebreos, pág. 49.


Como hemos visto, el antiguo sacrificio de animales era sólo para
cubrir los pecados temporales.
Pero el sacrificio de Cristo supera a las sombras de la ley, las cuales
quedan reducidas a nada.
El valor de la sangre de Cristo es inmensamente superior al de la
sangre de los animales. Todas las observancias simbólicas de la ley
necesariamente cesaron. Hoy ya no están vigentes.
Muchos se confunden porque no han considerado que esos sacrificios
eran sólo para la purificación de la carne.
“Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos….etc” v. 13.
¿Qué quiere decir el apóstol cuando habla de la purificación de la
carne?
Significa aquello simbólico o sacramental, en la siguiente forma:
Si la sangre de los animales era un verdadero símbolo de purificación,
de modo que limpiaba en una forma sacramental,
“¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual es la misma verdad, no sólo
dará testimonio de la purificación por un rito externo, sino que realmente lo
efectúa por sus conciencias?
“¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu…etc.?” v. 14.
Cristo sufrió como hombre, pero esa muerte se hace salvadora para
nosotros por medio del poder eficaz del Espíritu Santo.
“Espíritu eterno”, porque la salvación es eterna, no se puede perder.
“Sin mancha”, o puro, alude a que las víctimas bajo la ley no debían
tener mancha o defecto. Pero sólo Cristo fue la víctima competente para
apaciguar la ira de Dios.
“De las obras muertas”, los frutos o efectos de la muerte. Así como la
vida del alma es nuestra unión con Dios, así también los que están alejados
de él por causa del pecado, pueden juzgarse como muertos.
“Para que sirváis al Dios vivo”, Este es el objeto de nuestra santificación.
No somos limpiados por Cristo para volvernos a ensuciar, sino para que
nuestra limpieza sea empleada para glorificar a Dios.

25. CRISTO, MEDIADOR DE UN NUEVO PACTO, Hebreos 9:15-22.


DICIEMBRE 03, 2017. LECTURAS DEVOCIONALES: Génesis 6:17-22; 1 Pedro 1:1-9.

Sermones sobre Hebreos, pág. 50.


En esta parte el autor de la epístola pasa a mostrar cómo, en el
sacrificio de Cristo, se cumplieron las “mejores promesas” anunciadas en el
cap. 8:6, “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor
pacto, establecido sobre mejores promesas”.
En este pasaje de vv. 15-22, expone primero la necesidad del
derramamiento de sangre para la confirmación del nuevo pacto.

1. PARA SER MEDIADOR DEL NUEVO PACTO, JESÚS NECESITABA MORIR


(v. 15) “Así que, por eso (Cristo) es mediador de un nuevo pacto, para que
interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el
primer pacto, los llamados (escogidos) reciban la promesa de la herencia
eterna”
a) Cristo fue instituido mediador de un nuevo pacto porque poseía todas
las cualidades que necesitaba tener para serlo, lo cual ya hemos visto en
varias ocasiones en esta epístola.
b) De esta manera, los escogidos de Dios, reciben la herencia eterna
prometida. Dice Bartina, un expositor bíblico: “La promesa se hereda (6:12)
como un don gratuito, por la muerte del mediador del Nuevo Testamento o
nueva alianza”.
Tal como Abraham heredó la tierra de Canaán y los israelitas recibieron la
Tierra Prometida como herencia, los creyentes somos partícipes con Cristo de la
herencia eterna, de la cual nos habla el Apóstol Pedro en su 1ª. Epístola 1:3-5.

c) Notemos que el rescate de nuestros pecados fue obtenido mediante la


muerte de Cristo, no mediante su vida.
El Señor fue ofrecido desde que entró en el mundo, allá en el pesebre
de Belén, pero solo en la cruz, en su muerte como sacrificio de expiación fue
nuestro sustituto. Fue su muerte, la que produjo su efecto en el nuevo pacto
con todas las bendiciones para sus hijos.
Cuando una persona ha hecho un testamento de sus posesiones, ellas
son entregadas a los herederos sólo a la muerte de aquél (vv. 16-17).
1. LA RAZÓN DE ESTO ES QUE UN PACTO SÓLO PUEDE SER EFECTIVO SOBRE LA
SANGRE DE LAS VÍCTIMAS QUE SIRVEN PARA ESTABLECERLO.
a) En Génesis 6:17 al 9:9, el primer pacto histórico fue el que estableció
Dios con Noé, en el cual fue necesario la muerte de todo ser viviente sobre
la tierra.
b) En Génesis 15:8-18, Dios estableció un pacto con Abraham, en éste
cinco animales diferentes fueron sacrificados en una ceremonia y Jehová
pasó simbólicamente por entre los animales muertos, dando valor al pacto
establecido.
c) En Éxodo 24:5-8, el pacto mosaico fue establecido por medio de
sacrificios de animales. Moisés, después de anunciar al pueblo los
mandamientos de la ley, tomó la sangre de las víctimas y roció el libro de la
ley y a todo el pueblo.
Sermones sobre Hebreos, pág. 51.
d) La muerte de Jesús también redimió a todos los que habían creído en
Dios bajo el antiguo pacto, es decir en el Antiguo Testamento.

Llegamos así al v 22, en el cual nos dice que “casi todo es purificado,
según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión”.
El agua, el incienso y el fuego, también se usaban para purificar las
cosas materiales, por eso dice “casi todo”.
Pero diferente era para la purificación de los pecados. El simbolismo se
basa en el hecho de que “la paga del pecado es muerte”, de manera que el
pecador ha de perder la vida y morir eternamente como consecuencia de su
pecado.
Pero Cristo se presentó y, en perfecta identificación con el hombre,
tomó el lugar de éste y rindió su vida de infinito valor sobre el altar de la
cruz.
La vida que la justicia de Dios exigía, se ofrendó, pues, de una vez
para siempre e hizo expiación por el pecado.
Fue la vida de nuestro Señor Jesucristo

26. CRISTO ES EL CUMPLIMIENTO DEFINITIVO DEL SISTEMA LEVÍTICO


Hebreos 9:23-28
ENERO 21, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Génesis 3:14-24; Romanos 3:21-26.

Sermones sobre Hebreos, pág. 52.


El ministerio de Cristo como Sumo Sacerdote es ejercido en el tabernáculo
perfecto del cielo intercediendo por nosotros y dándonos acceso al lugar santísimo
por medio de su sangre, la sangre del pacto eterno.
Cristo es el cumplimiento definitivo y total de las sombras propias del sistema
levítico.
Por esto es que en los vv. 15-22 vimos a “Cristo como el mediador del nuevo
pacto”, hablando de “purificación” y de “perdón”.
1. LOS LUGARES EN QUE LAS PURIFICACIONES SE PONEN POR OBRA, vv. 23-24,
El tabernáculo terrenal y sus utensilios sólo fueron réplicas simbólicas del
tabernáculo celestial y también fueron sometidos a contaminación por los pecados
del pueblo, por esto es que debían ser purificados.
Por eso es que Levítico 16:16 habla acerca de la purificación de las cosas
materiales.
En el v. 23 alude el autor a todo lo que ha mencionado como rociado con
sangre en los vv. 19 y 21 y dice que todo ello era copia de las cosas celestiales.
Y esa purificación que nosotros necesitamos no tiene que ver con figuras o
sombras, sino con la realidad misma: Tiene que ver con lo celestial ya que como
dice el v. 24 fue en el “santuario celestial, donde Cristo entró, no en un santuario hecho de
mano”.
Fue allá para presentarse por nosotros ante Dios. Por esto es que Juan
explica en 1ª. Juan 2:1 “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno
hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”.
Esa es la labor de un abogado, representarnos y tratar las cosas por nosotros.

2. EL PERDÓN QUE EL SACRIFICIO DE CRISTO HA OBTENIDO, vv. 25-26.


Estos tratan del perdón que el sacrificio de Cristo ha obtenido para todos los
tiempos y que es “una vez y para siempre”.
No entró en el santuario para ofrecerse muchas veces, o como dice la NVI “no
entró en el cielo para seguir ofreciéndose”, esto significa un sacrificio eterno, para
siempre, el cual no es necesario renovar.
El v. 26 recalca esto para que no queden dudas: “De otra manera le hubiera sido
necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo…” Es decir desde la caída de
nuestros primeros padres, Adán y Eva en pecado, pues fue desde entonces que se
hizo necesario expiar el pecado por medio de un sacrificio que apuntara a la cruz.
Ellos, Adán y Eva cubrieron su desnudez con hojas de higuera y se hicieron
delantales para taparse.
Esta acción representaba las obras del hombre para cubrir su pecado. Pero
ellas no servían porque se secan rápido, se deshacen y el pecado se descubre
nuevamente.
Por esto Dios sacrificó animales para hacerles túnicas de pieles y ese sacrificio
apuntaba al sacrificio de Cristo.
Ese sacrificio representaba la fe, un sacrificio perfecto y definitivo, el cual no
era necesario repetir, como lo hacía el sacerdote cada año.

El v. 26, termina diciendo que Cristo, “en la consumación de los siglos, se presentó
una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado”.
Cristo entró en el cielo mediante su muerte y resurrección, ésta es
irreversible, por lo que es imposible que esta obra se repita de ninguna manera; ni
lo necesita, pues la obra de Cristo es perfecta, tanto en sí misma como por su
resultado.
Sermones sobre Hebreos, pág. 53.
3. EL CARÁCTER DEFINITIVO DEL SACRIFICIO DE CRISTO, vv. 27-28.
El v. 27 nos enseña que está establecido que los hombres mueran una vez y
después su juicio.
Hay personajes en el relato bíblico del N.T. que murieron: el joven de Naín, la
hija de Jairo y Lázaro. Murieron en su vida natural, pero para que se mostrara el
poder de Cristo como Mesías e Hijo de Dios, Jesús los resucitó, pero después
volvieron a morir, pero esta vez definitivamente. Y después de esta muerte, una
resurrección definitiva, y el juicio para salvación o condenación.
Esta verdad enseñada aquí destruye la doctrina hindú y platónico-gnóstica de
sucesivas reencarnaciones hasta llegar a la perfección.
Por esto es que en esta única vida que tenemos, debemos reflexionar
profundamente para buscar cuanto antes el perdón de nuestros pecados en la obra
expiatoria que hizo Cristo en la cruz. Así encontramos en el profeta Amós 4:12 un
llamado urgente: “Prepárate para venir al encuentro de tu Dios”.
¿Estás preparado para ese encuentro?
Finalmente, el v. 28 dice que como Cristo fue ofrecido una sola vez por los
pecados de muchos, “aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a
los que le esperan”.
Sin relación con el pecado, porque éste lo cargó en la cruz y allí se hizo el
juicio del pecado de los que creemos en Él para salvación y vida eterna y por eso
será para salvación de los que le esperan.
¿Estás preparado para ese encuentro?
Esta palabra “salvación” significa la fase final de nuestra relación con Dios:
La palabra “salvación” tiene tres sentidos:
1) A la culpa del pecado corresponde el primer aspecto de la salvación que es la
justificación. 2) Al poder del pecado corresponde el segundo aspecto de la
salvación que es la santificación. 3) A la presencia del pecado corresponde el
tercer aspecto de la salvación que es la glorificación.

Pregunto por tercera vez: ¿Estás preparado para ese encuentro?

27. El hombre se pregunta:


¿QUÉ SACRIFICIO DEBO HACER PARA AGRADAR A DIOS? Hebreos 10:1-10
ENERO 28, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 40:1-8; Juan 1:29-34.

Sermones sobre Hebreos, pág. 54.


Continuando con el tema del nuevo sacerdocio, del nuevo sacrificio y del
nuevo santuario, en este capítulo destaca el sacrificio, mientras que en el anterior,
tenía por tema el ministerio, del sumo sacerdote en el verdadero tabernáculo
1. LOS SACRIFICIOS INEFICACES DE LA LEY. vv. 1-4.
La sombra es un reflejo pálido de lo que es el cuerpo que lo produce.
“La diferencia que el Apóstol establece entre la ley y el evangelio es, que la ley
se simbolizó con sombras vagas lo que en el evangelio se nos presenta con colores
vivos y visibles” (M. Henry).
El autor vuelve a insistir en que, a pesar de que alguien pueda pasar por todos
los sacrificios de la ley (las sombras que representan la perfección de los
sacrificios), ellos no pueden alcanzar lo que Jesucristo puede dar.
El A.T. muestra por la ley lo que significa el pecado frente a la santidad de Dios:
 El pecado pisotea la santidad de Dios.
 La ley castigaba con pena de muerte muchos pecados.
 La ley nos enseña que somos pecadores y que debemos hacer sacrificios
para limpiarnos.
 Pero los sacrificios son ineficaces para la eterna perfección.

La doctrina católica romana sigue estas prácticas de sacrificios: “El sacrificio


de la santa misa”. Los votos, que están basados en sacrificios. Las confesiones ante
un sacerdote, que en sí son un sacrifico para la persona que las hace.
Los que se confiesan ser creyentes en Cristo, muchas veces se contentan
con:
 Asistir a las actividades de la iglesia, algunas veces.
 Entregar sus diezmos, cuando pueden.
 Orar y leer la Biblia en casa, cuando tienen tiempo.

Pero siguen en pecado, porque esas prácticas no pueden limpiar la conciencia


de pecado que hay en el ser humano (vv. 3-4).
Aunque hombres y mujeres quieren olvidarse de sus pecados pasados por
medio de diferentes sacrificios, su alma sigue igual y Dios siempre tiene presente
esos pecados no confesados a Él.

Los únicos pecados que Dios olvida son aquellos perdonados por J.C. cuando
el hombre se entrega a Él, Miremos Hebreos 8:12 “Porque seré propicio a sus
injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades”.

La Santa Cena se celebra en memoria de J.C. y no en memoria de los


pecados como se entiende en la misa católica.
El sacrificio de la misa y otros sacrificios, cualquiera que ellos sean, no puede
borrar el pecado del hombre o la mujer, v. 4.
¡Qué tristeza produce el ver a tanta gente que, confiada pero equivocadamente,
destrozan sus cuerpos en las romerías a la virgen o a los santos, creyendo
encontrar allí su paz con Dios!

Pero también produce mucha tristeza el que algunos que se declaran ser
cristianos de verdad, tomen tan a la ligera sus compromisos con el Señor.

1. EL SACRIFICIO SUFICIENTE DE JESUCRISTO. vv. 5-8.

Sermones sobre Hebreos, pág. 55.


Juan el bautista dijo acerca de Jesús: “He aquí el Cordero de Dios que quita el
pecado del mundo” (Juan 1:29).
 Dios no quiere ni acepta nuestros sacrificios, v. 5-6.
 El sólo sacrificio, sin una vida de obediencia al Señor es inútil.
 Dios no quiere sacrificios nuestros, sino nuestra obediencia.

El rey Saúl no obedeció la orden de Dios de matar a todo el ganado de los


amalecitas, y aunque pensaba hacer sacrificios a Dios con esos animales, fue
duramente reprendido y castigado por su desobediencia.

No bastan nuestras buenas intenciones ante Dios.


Entonces, ante esta situación catastrófica para el hombre, Cristo se ofreció
para ser el sacrificio, v. 7.
Cristo sometió su propia voluntad a la voluntad del Padre.

2. CRISTO HIZO LA VOLUNTAD DEL PADRE, vv. 9-10


Aquí vemos como Cristo cumplió con los dos elementos del sacrificio:
 El sacrificio mismo de su cuerpo, como el elemento material.
 La obediencia con la cual fue al sacrificio, que fue el elemento formal.

Salmo 40:7-8, “He aquí vengo…” “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado…”. Cristo
obedeciendo al plan de salvación para el hombre.
¡Y esa obediencia fue lo decisivo para nuestra salvación!

Esa obediencia del Hijo hacia el Padre, es lo que Señor quiere que nosotros
imitemos

Hemos sido santificados, esto significa: apartados, para el Reino de Dios.


Fuimos sacados del reino de Satanás, la condenación perpetua,
para el Reino de los cielos, la vida en eterna santidad.

Después de convertirnos al evangelio, Cristo sigue santificándonos,


Dios sigue obrando en nuestras vidas día tras día.
Continuemos rindiendo nuestras vidas al señorío de Cristo
en cada área de nuestra vida.
Y este crecimiento continuará en ascenso hasta la venida del Señor
Jesucristo.

28. EL SACRIFICIO DE JESUCRISTO ES PERFECTO PARA TODO TIEMPO. Heb. 10:11-18


FEBRERO 04, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Isaías 60:1-14; Juan 3:1-15.

1. FUE PERFECTO AYER. vv. 11-12

Sermones sobre Hebreos, pág. 56.


El sacrificio de Cristo no es que se haya perfeccionado a través del tiempo,
siempre fue perfecto.
Los sacerdotes ofrecían sacrificios continuamente: Éxodo 29:38 “Esto es lo que
ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente”. ¿Qué hacían
los sacerdotes? Ofrecían sacrificios por la mañana y por la tarde. Al mediodía
ofrecían ofrendas. Tenían unos ocho rituales cada día para quitar los pecados del
pueblo.
Pero estos sacrificios eran insatisfactorios. (ver comentarios Mc. Arthur etc.).
No alcanzaban el objetivo de borrar para siempre los pecados del pueblo, v.
11.
Pero Cristo sí alcanzó el objetivo, v. 12.

El sacrificio de Cristo fue diferente por la diferencia de los oferentes:


Los sacerdotes debían estar de pie sirviendo sin descanso, y sólo cuando
habían terminado el sacrificio, se sentaban, y volvían a su habitación y ocupación
ordinarias, v. 11.
En cambio, Cristo, subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre
porque su trabajo de redención para el hombre había concluido, v. 12. Cristo ya no
vuelve a ofrecerse más en sacrificio y ofrenda por el pecado.
Ni tampoco los sacerdotes pueden hacer mediación por medio de sus
sacrificios. 1a. Timoteo 2:5 dice claramente: “Porque hay un solo Dios, y un solo
mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”.
Por medio de su sacrificio, Cristo obtuvo todo lo necesario para la salvación y
santificación de los que, mediante la fe, reciben la gracia de su sacrificio hecho en la
cruz.

1. SU SACRIFICIO TAMBIÉN ES PERFECTO PARA MAÑANA, v. 13.


a) La condición de la humanidad en el mundo no está sujeta al dominio de Dios,
y está en continua rebelión.
b) La posición de Jesucristo con respecto a la humanidad: Cristo es el Señor de
todo, pero no todos se dejan gobernar por él.
c) Finalmente, en el reino milenial de Cristo, todo será puesto bajo su autoridad.
El control mundial estará en sus manos: así lo dice en Isaías 60:1-3. Allí también se
cumplirá este v. 13, “hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies”, que
podemos comparar con Isaías 60:14.
El sacrificio de Cristo fue hecho ayer con proyecciones para el mañana.

2. HA HECHO PERFECTOS A TODOS LOS QUE CREEN EN ÉL, v. 14.


“Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados”.
Este es un presente continuo. No solo a lo largo de la presente dispensación,
sino también durante todo el proceso de salvación de la vida de cada uno.
No existen intermitencias, por eso nuestra salvación es absolutamente
segura, y no se puede perder.
El término “perfectos” significa, como en el v. 1, tener los pecados perdonados
para siempre, pacificada la conciencia y purificado el corazón, cosa que ninguno de
los antiguos sacrificios podía ofrecer.
Corrobora lo que anteriormente ha expuesto, “una sola ofrenda”, es decir: un
solo sacrificio.

3. EL PACTO DE LA GRACIA, vv. 15-18.

Sermones sobre Hebreos, pág. 57.


Estos vv. corroboran lo dicho por el profeta Jeremías (31:38) de que una sola
ofrenda hecha por Cristo bastó para el perdón de los pecados.
Y aquí viene la afirmación que nos da la plena seguridad de nuestro perdón
por parte de Dios:
“Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones” v. 17.
Este es un pacto de gracia de Dios para con nosotros. Significa que Dios no
hará más memoria de nuestros pecados, cuando los hayamos depositado en Cristo,
quien los llevó sobre su cuerpo en la cruz.
Entonces vuelve a recalcar, para que no haya dudas y para dar mayor
seguridad del perdón de nuestros pecados:
“Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado”
v.18
La cuenta ha sido pagada, cancelada, ha quedado saldada. Ya nadie, ni nada
podrá volver a pedirnos cuenta de ellos.
¿Has recibido a Cristo como tu Salvador personal?
¿Has descargado en él todos tus pecados y has recibido el perdón de
ellos?

29. 4 CONSEJOS PARA UNA PERFECTA COMUNION CON DIOS, Heb. 10:19-25.
FEBRERO 11, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 40:1-8; Hebreos 10:19-25.

El escritor de la carta a los Hebreos hace un resumen de los argumentos a favor de


la superioridad del ministerio sacerdotal de Cristo.
Sermones sobre Hebreos, pág. 58.
 Una sola ofrenda (la de Cristo) v 14. Habla de ser “Perfectos”, una postura
firme y perfecta delante de Dios gracias a la justicia imputada de Cristo.

 Dios hizo un pacto con los santificados: vv 16 a 18. Se olvidó de nuestros


pecados…fueron remitidos por Cristo…no hay más ofrenda por el pecado.

 En esta sección, nos presenta los factores que se unen para darnos la
completa libertad para entrar en la presencia de Dios por la sangre de
Jesucristo, v 19-21.

 A continuación nos da 4 consejos para una perfecta comunión con Dios:


1er. consejo: ACERCARNOS A DIOS CON CORAZÓN SINCERO, v 22.

Esta es la invitación a aquellos que están dentro de la iglesia militante y


visible, pero todavía no han venido a Cristo con fe y sumisión.

Esta es una invitación muy seria de la Palabra de Dios, tal como dice en
Santiago 4:8 “Acercáos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y
vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”.

Así lo enseñó Asaf en el salmo 73:28 “En cuanto a mí el acercarme a Dios es el


bien…”. Si le buscamos de esta manera Él se acercará a nosotros y lo
encontraremos.

La bendición plena de Dios para su iglesia depende de que sus miembros se


acerquen a Él. Dice Jeremías 30:22 “Me seréis por pueblo y yo seré vuestro Dios”.

Cuando dice con “corazón sincero”, se refiere a ser genuino y verdadero, es


decir, tener un compromiso total con Cristo “No oidores olvidadizos”.

Hace hincapié en una confianza total en las promesas de Dios para sus hijos.

2º. consejo: SER FIELES A DIOS, v 23.

Este versículo nos habla de “asirnos fuertemente”, “tomarnos con fuerza”.


Representa la perseverancia de los santos y constituye la parte humana de la
seguridad eterna.

No es algo que se hace para mantener la salvación, la cual no se puede


perder, sino que es una evidencia de nuestra salvación.

“Sin fluctuar” nos da la idea de abstenernos de seguir cualquier corriente


religiosa o filosófica que nos haga retroceder en nuestra comunión y fidelidad con
Dios como primera medida.

Pero también nos habla de nuestra comunión con la iglesia, como veremos en
el versículo 25.

“Porque fiel es el que prometió”, la más grande de las promesas dadas por
nuestro Señor Jesucristo, además de asegurarnos la salvación y vida eterna en los
cielos, es que Él volverá para buscar a su Iglesia y reinar en esta tierra, como dice
en Apoc. 22:20, “El que da testimonio de estas cosas dice: ciertamente vengo en breve…”, y
esta promesa de su segunda venida es lo que mantiene firme nuestra fe “sin
cambiar ni fluctuar”.

Sermones sobre Hebreos, pág. 59.


3er. consejo: CONSIDERAR A NUESTROS HERMANOS, v 24

El autor de Hebreos usa en el cap. 3:1 este mismo verbo en cuanto a nuestro
deber hacia el Señor Jesucristo.
Ahora lo aplica a nuestros deberes cristianos con respecto a la comunidad de
la iglesia, nuestros hermanos en Cristo.
Como le escribía a los hebreos o judíos, que corrían el riesgo de perder su
identidad con el cristianismo y volver a los principios del judaísmo para evitar la
persecución, así también, en nuestros días, algunos creyentes de la iglesia pierden
su identidad con ella y se identifican más con el mundo secular que con el de los
creyentes.
Al contrario de esto, el escritor dice que debemos “estimularnos” o animarnos
entre nosotros al amor y a las buenas obras, que son dos grandes principios del
evangelio. Especialmente en este mundo de tanta miseria espiritual en el que
estamos insertos.
4º. consejo: NO DEJAR DE CONGREGARNOS, v 25.

Dice John MacArthur: “La adoración colectiva en la congregación es una parte


vital de la vida espiritual”. Esta exhortación es de suma importancia para todos
nosotros porque en la comunión con los hermanos encontramos ánimo, consuelo,
exhortaciones mutuas y fortalecimiento cristiano.
Una planta nos muestra el ejemplo vivo de la importancia de recibir agua, ser
podada, limpiar el terreno y ponerle abonos, para que crezca hermosa y se
fortalezca. Igual es para el creyente.
El salmista dice: “Yo me alegré con los que me decían a la casa de Jehová iremos”.

Agrega MacArthur: “Esta exhortación se caracteriza por una urgencia


escatológica que requiere un aumento en la intensidad y el número de actividades
entre más se acerca el día de la venida de Cristo”.
Cuando el escritor a los hebreos dice que “algunos tienen por costumbre”, se
refiere a aquellos que dejan de congregarse prefiriendo sus asuntos personales y los
de este mundo, más que la comunión con la iglesia que es el pueblo escogido por
Dios.
La advertencia que hace el apóstol Pablo a los Romanos es bastante fuerte
para la iglesia: “La noche está avanzada y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de
las tinieblas, y vistámonos las armas de luz”, Romanos 13:12.
Atendamos con diligencia a estos cuatro consejos que nos da el Señor a
través de su Palabra.

30. UNA ADVERTENCIA DE PELIGRO (1) Hebreos 10:26-31.


MARZO 25, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Números 15:22-36 ; 1 Corintios 3:1-15.
En la Biblia existen muchos pasajes difíciles de comprender y de explicar, este
que tenemos al frente hoy, es uno de ellos. Los predicadores quisiéramos siempre
hablar de cosas hermosas y de bendiciones, pero las Escrituras nos impulsan a
entregar al pueblo “todo el consejo de la P. de D.”

Sermones sobre Hebreos, pág. 60.


En estos versículos encontramos tres partes. Estas son:
1) La condición del rebelde: vv. 26-27. 2) La comparación con la ley: vv. 28-
29, y 3) El castigo de Dios: vv. 30-31.
Hoy consideraremos la primera parte:
1. LA CONDICIÓN DEL REBELDE: vv. 26-27.
La palabra “porque”, conecta este versículo con el párrafo anterior sobre
aquellos que desertan habitualmente de la comunión con la iglesia, v. 25a. “no
dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre”. Estas personas, inmaduras
y carnales, son reprendidas severamente, porque desobedecen voluntariamente las
instrucciones de Dios en las Escrituras.
Para comprender estos versículos vamos a acudir a Núm 15:30-31.
“Hiciere algo con soberbia” (v. 30). Se refiere a pecados cometidos a sabiendas
y de manera deliberada.
Los lectores hebreos estaban familiarizados con el caso de Nadab y Abiú, en
Levítico 10:1-2, que murieron por ofrecer fuego extraño a Dios.
Y también el de los 250 hombres que siguieron a Coré, Datán y Abirám en su
rebelión contra Moisés y Aarón en Números 16:35, que, como castigo, fueron
tragados por la tierra con todas sus pertenencias y familias.
El violar el día de reposo era de una gravedad extrema. Núm 15:32-36
describe la lapidación de un hombre del pueblo que recogía leña en ese día.
¡Y nosotros, con cuánta ligereza violamos el día del Señor ocupándolo para
cualquier otra cosa que no sea el servicio y adoración a Dios!
Estos pecados se describen como blasfemos porque constituían un acto
arrogante de rebeldía contra el Señor. Cualquiera que fuera culpable de este tipo de
pecado, debía ser cortado de Israel y muerto.
“Porque si pecáremos voluntariamente…” (v. 26), esto es continuamente, por
costumbre, sabiendo lo que hace (no se refiere al creyente que tropieza y cae, pero
después arrepentido, pide perdón y se levanta en el Señor y Él está pronto para
perdonarlo y restituirlo). 1 Corintios 5 relata el caso de un hombre que cometió
incesto, fue apartado de la congregación, pero después, al arrepentirse del mal
hecho, fue restituído.
El caso que vemos en Hebreos 10:26-31, se refiere al que da la espalda
voluntariamente al Señor, se aleja de él y se rebela contra Dios, como describe
Proverbios 2:12b-15: “De los hombres que hablan perversidades, que dejan los caminos
derechos, para andar por caminos tenebrosos; que se alegran haciendo el mal, que se huelgan
en las perversidades del vicio; cuyas veredas son torcidas, y torcidos sus caminos”. Éstos
rechazan la luz y lo bueno y se acogen a la oscuridad y a lo malo.
Continúa el texto diciendo: “Después de haber recibido el conocimiento de la
verdad”. El término griego alude a la idea de una actitud deliberada y habitual.
El pecado consiste en rechazar a Cristo en forma continua y no sólo en actos
aislados.
En los tiempos de Moisés, según la legislación vigente para el pueblo de
Israel, esos actos de pecado deliberado y premeditado merecían la exclusión
inmediata de la congregación de Israel, tal como lo leímos en Números 15:31-35. Y
también eran excluidos del culto colectivo como lo expresa Éxodo 21:12-15.

Sermones sobre Hebreos, pág. 61.


Al referirse “al conocimiento de la verdad”, es a un conocimiento específico y
completo y no a una información general sobre cosas espirituales. 1 Tim. 2:4 dice:
“el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad”.
El conocimiento de Israel no era un conocimiento defectuoso ni incompleto,
en lo que fallaban era en la aplicación de ese conocimiento, la cual era incorrecta.
A Judas Iscariote, como apóstol del Señor, no le faltaba el conocimiento ni la
doctrina, pero carecía de la fe verdadera y por eso llegó a convertirse en el peor de
los apóstatas.
Muchos asistentes a la iglesia, incluso miembros de ella, se han conformado
con obtener sólo conocimiento o información general del Evangelio, también de
doctrinas bíblicas, pero nunca se han posesionado de estos para salvación.
En este caso, y para esas personas, dice que: “ya no queda más sacrificio por los
pecados”. No es que el sacrificio de Cristo se invalide y quede sin efecto, lo que
sucede es que para ellos no tiene ningún efecto porque no lo han conocido ni
recibido como su salvador.
Estas personas pierden toda posibilidad de ser salvos, porque han rechazado
el único sacrificio que puede limpiarlas de su pecado y llevarlas a la presencia de
Dios. Para ellos “ya no queda más sacrificio por los pecados”.
A continuación, en el v. 27, el Señor lleva a los lectores a considerar el
resultado de esta oposición al Evangelio.
Dice que para ellos sólo queda “una horrenda expectación de juicio, y de hervor de
fuego”. El juicio al cual se refiere es una certidumbre ineludible que produce un
profundo temor. Ese juicio consiste en una eterna condenación en el lago de fuego.
Así será con todos los que han rehusado conservar el lugar que les fue
concedido entre los fieles.
Serán contados como enemigos de Cristo, porque no existe estado
intermedio, y cuando ellos se apartan de la Iglesia, se entregan a sí mismos en
manos de Satanás.
Dice Juan Calvino en su comentario a los Hebreos: “Este pasaje hace resaltar
el tormento de una mala conciencia que los malvados sienten, los cuales no sólo
carecen de gracia, sino que saben que después de haber probado la gracia la han
perdido para siempre por su propia voluntad”

Finaliza el v. 27 diciendo: “que ha de devorar a los adversarios”. adversarios que


se oponen, algunos con indiferencia a los cuales no les importan las cosas
espirituales y otros incrédulos, que con todas sus fuerzas niegan a Dios y el
programa de redención en Cristo Jesús.
A estos adversarios, unos y otros, los devorará como para destruirlos, pero
no los consumirá, porque será un fuego que nunca se apagará.
Así será con todos los que han rehusado conservar el lugar que les fue
concedido entre los fieles, serán contados como enemigos de Cristo, porque no
existe estado intermedio, y cuando ellos se apartan de la Iglesia, se entregan a sí
mismos en manos de Satanás. Que el Señor nos libre de ser infieles a Él y sigamos
alimentándonos día tras día con su preciosa Palabra y tener una comunión firme y
continua con él.
31. UNA ADVERTENCIA DE PELIGRO (2) Hebreos 10:26-31.
ABRIL 8, 2018. TEXTOS DEVOCIONALES: Deuteronomio 17:1-7; Mateo 10:26-33.

Sermones sobre Hebreos, pág. 62.


El mensaje anterior en los vv. 26 y 27, nos llevó a considerar la condición del
rebelde. Se refiere a aquellos pecados cometidos a sabiendas y de manera
deliberada.
En los vv. 28-31 de Hebreos, se establece un contraste parecido al que vimos
en el cap. 2:2,3. Allí vimos que “toda transgresión y desobediencia recibió justa
retribución”, era el castigo que merecían los que no tomaban en cuenta los
mandamientos de Dios.

La palabra “transgresión” significa traspasar los límites señalados por Dios en


abierta violación a sus órdenes.

Y el término “desobediencia”, lo comprendemos bastante bien, por propia


experiencia, y está dicho por la desobediencia del pueblo a los mandamientos que
Dios le había dado.

Ambos términos llevaban a los hombres y mujeres de Israel a cometer


pecados de omisión de la ley. Ambos tipos de pecado eran graves y voluntarios por
lo cual requerían de un justo juicio.

De esta forma el pasaje nos lleva a comprender que este tipo de maldad
recibió justa retribución, es decir el castigo que merecían.

Entonces el autor nos llevó en el v. 3 a una pregunta que nos debe causar
preocupación y temblor: ¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan
grande?

El v. 28 nos recuerda el principio normativo expuesto en Deut 17:2-6 y que


leímos en la dirección del culto. La violación de la ley dada por Dios, a través de
Moisés, era sancionada, sin compasión con la muerte.

Haciendo una comparación con este castigo, el escritor continúa con las
palabras del v. 29: “¿Cuánto mayor castigo pensáis que recibirá el que pisoteare al Hijo de
Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado e hiciere afrenta al
Espíritu de gracia?”.

El Señor nos hace ver aquí que el pecado deliberado al que viene refiriéndose
desde el v. 26 es un insulto grave a Dios.

Este pecado tan grande es tener en menos y despreciar el Evangelio por los
apóstatas, que conociendo el amor de Dios a través de su Hijo Jesucristo, se han
burlado y pisoteado el mensaje de la cruz.

Esto confirma también que el apóstol no habla de pecados particulares, los


cuales cometemos a diario, sino que de la total negación de Cristo.

La ley no castigaba toda clase de transgresiones con esa severidad, sino que,
como en el pasaje leído en Deut 17:2-7, se trataba de violaciones al pacto divino
adorando dioses ajenos, lo cual era suficiente para recibir la muerte.

Tres pecados de extrema gravedad se presentan aquí:

a. “El que pisoteare al Hijo de Dios”, es decir a Jesús. Pisotear equivale a una acción de
restregar con el pie su nombre en el suelo, expresando desprecio, significando un
rechazo total de Cristo como Salvador y Señor.
Sermones sobre Hebreos, pág. 63.
b. “El que tuviere por inmunda la sangre del pacto”. Considerar la sangre de Cristo como
algo común es decir que es impura e inmunda, implica que Cristo fue un pecador
como todos los seres humanos. Esto es una blasfemia y sólo puede estar en la
mente y los labios de aquellos que nunca han conocido la verdad.

c. “E hiciere afrenta al Espíritu de gracia”, quien nos santificó habiéndonos rociado con la
sangre de Jesucristo, 1 Pedro 1:2. Es por el Espíritu Santo que recibimos la gracia
ofrecida a todos los hombres en Cristo.

Y también es de extrema gravedad el volverse contra Dios el Padre, como


dice Números 15:30-31: que la persona que hace algo con soberbia…ultraja a
Jehová…tiene en poco su Palabra y menosprecia (o quebranta) sus mandamientos.

Dice Juan Calvino: “No es de extrañar que Dios castigue en forma tan severa
esta clase de blasfemias; no es de extrañar tampoco que Él se muestre inflexible
para los que pisotean a Cristo, el Mediador, el único que nos reconcilia con Dios;
tampoco es de extrañar que él cierre la puerta de la salvación para los que se
vuelven contra el Espíritu Santo, el único Guía verdadero”.

Frente a estas situaciones de rebeldía contra Dios, el v. 30 dice: “Pues


conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor
juzgará a su pueblo” (Citando a Deut 32:35-36). El autor de Hebreos recuerda este
pasaje para poner de relieve que Dios mismo, y no otro, es el que ha de castigar a
quienes le desprecian.

Vemos aquí entonces que Dios juzgará, o en gracia o en ira, según merezca
cada cual: en ira, para castigar al apóstata réprobo, o en gracia para salvar a su
pueblo. Ante esta aseveración, el apóstol exclama:

“Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo” (v. 31).

Hay dos aspectos que considerar en esta frase que parece terrible:

a) Es bueno caer, como el rey David, en las manos de Dios, y no en las de los
hombres como dice en 2 Samuel 24:14, “…en grande angustia estoy; caigamos ahora en
mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas, mas no caiga yo en manos de hombres”.
Cuando uno lo hace en fe filial en el amor del Padre, aun cuando Dios nos castigue
por el pecado cometido, será bueno.

b) Pero es “horrendo” caer en sus manos como pecador réprobo y presuntuoso,


caer ante el Dios vivo, que puede por tanto castigar eternamente, porque su ira está
preparada con espantosos castigos que durarán para siempre, condenados a la
justa venganza del juez, como dice el v. 27: “sino una horrenda expectación de juicio, y
de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios”.

32. UNA AMONESTACIÓN A NO VOLVER ATRÁS . Hebreos 10:32-35.


ABRIL 23, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 121; 2 Pedro 1:3-11.

Sermones sobre Hebreos, pág. 64.


En esta sección, en los vv. 32 – 39, se nos muestra un gran contraste con la
anterior de los vv. 26 - 31, la cual se puede catalogar como de una gran derrota
para alcanzar la gracia del Señor.

EL APÓSTOL ANIMA A LOS CREYENTES HEBREOS A RECORDAR SU PASADO:


vv. 32-35.
1. El v. 32 dice: “Empero traed a la memoria los días pasados, en los cuales, después de
haber sido iluminados sufristeis gran combate de aflicciones”. Entramos a un tema en el
cual el apóstol Pablo exhorta a los cristianos a recordar los días pasados, para
seguir adelante y no retroceder en su camino cristiano.
Les pide que recuerden el tiempo cuando recibieron el evangelio y se
enfrentaron a grandes combates por la fe. En el capítulo 11 el apóstol va a entregar
una lista de los sufrimientos que tuvieron que pasar los creyentes fieles a su
profesión de fe.
Entonces les exhorta a continuar sirviendo a Cristo y a no volver atrás,
pensando en que ya habían cumplido con su deber.
Tristemente, muchos de nuestros hermanos han vuelto atrás y han dejado los
caminos del Señor.
Bajo la bandera de Cristo no hay pretextos para servirle por algunos años y
después acogerse a retiro, sino que nuestro servicio activo debe ser hasta que ya no
tengamos más fuerzas para la batalla, y que nuestro físico y salud no nos
acompañe.
Todas las cosas que hemos hecho por nuestro Señor, o lo que hemos sufrido
por él, debemos considerarlo como un incentivo que nos estimule a mayores
trabajos para la obra.

2. En el v. 33 leemos: “Por una parte, ciertamente con vituperios y tribulaciones


fuisteis hechos espectáculo; y por otra parte, hechos compañeros de los que estaban en tal
estado”.
Dirige su exhortación en dos aspectos:
“Por una parte”, La exhortación va dirigida a los creyentes que habían pasado
por muchas pruebas. Dice: “vituperios” que significa: Censuras o reprobación de una
persona, tachándola de viciosa e indigna; “y tribulaciones”, pena, aflicción, tormento
o adversidad que turba y produce desánimo, y también persecución que sufre una
persona. Pero a pesar de que su fe había sido probada en muchas ocasiones, no
habían desmayado.
A éstos les anima a seguir en ese camino exhortándolos a mayores servicios
a la causa del Evangelio.
“y por otra parte”, afirma que ellos fueron hechos compañeros de aquellos que
habían sufrido y que habían luchado valientemente por la fe del evangelio. Esto nos
trae a la memoria el mensaje de Judas en el v. 3 que dice: “Amados, por la gran
solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario
escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido dada una vez a los
santos”.

3. Luego el v. 34, nos pone en una confrontación en cuanto al autor de la


epístola. La versión RVR 60 dice: “Porque de los presos también os compadecisteis”. Pero
hay otras versiones, entre ellas la RV 1909, dicen “Porque de mis prisiones también os
resentisteis conmigo…, dando a entender éstas que el autor de la epístola es Pablo,
por las muchas prisiones que éste sufrió.

Sermones sobre Hebreos, pág. 65.


Pero sea cualquiera la autoría de la Epístola, el escritor les esta haciendo ver
que a pesar de todos los sufrimientos de los creyentes, entre ellos “el despojo, o robo,
de vuestros bienes sufristeis con gozo…”, lo cual conlleva un sufrimiento en lo material,
pero como ellos sabían que tenían algo mejor y perdurable como “una herencia en los
cielos”, les llama a pensar que los sentimientos carnales y materiales jamás deben
prevalecer al grado de vencernos por la tristeza y la angustia de lo pedido.
Por el contrario debían llevarlos a pensar que tenían “una mejor sustancia en los
cielos y que permanece”.
Así, teniendo los ojos puestos en Cristo y nuestra salvación, estos nos
transformen cada día más a la imagen de Él.

4. Llegamos así al v. 35 que dice: “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene
grande galardón”.
“No perdáis, pues, vuestra confianza…” Debido a las fuertes y muchas
persecuciones, muchos se sentían tentados a renunciar a su identificación externa
con Cristo y los cristianos, lo cual los llevaba a apostatar de su fe y perder la
confianza que al comienzo de su carrera cristiana habían depositado en el evangelio.
El no perder nuestra confianza en el evangelio nos hace especialmente
fuertes en la perseverancia y en tener la seguridad de nuestra redención.
“Que tiene grande galardón”. La confianza en la promesa de la vida eterna es el
fundamento de una vida piadosa y santa. De una vida que fue apartada para
salvación y para recibir el más grande y amado galardón, es decir premio.
¿Cuál es ese galardón? “Una herencia incorruptible, y que no puede contaminarse,
ni marchitarse, reservada en los cielos para vosotros que sois guardados por el poder de Dios
mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el
tiempo postrero”. 1 Pedro 1:4-5.

El Señor nos llama a no claudicar, ni volver atrás, sino que a perseverar en el


Evangelio cada día y a mirar adelante: “puestos los ojos en Cristo, el autor y consumador
de la fe” Heb. 12:2.

33. LA NECESIDAD DE LA PACIENCIA EN NUESTRO CAMINAR CRISTIANO.


Hebreos 10:36-39.
MAYO 6, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Habacuc 2:1-5; 1 Pedro 4:12-19.

Sermones sobre Hebreos, pág. 66.


En el sermón anterior, en los vv. 32 – 35, entramos a un tema en el cual el
escritor de Hebreos exhorta a los cristianos a recordar los días pasados, para seguir
adelante y no retroceder en su camino cristiano.
Les pide que recuerden el tiempo cuando recibieron el evangelio y se
enfrentaron a grandes combates por la fe. Entonces les exhorta a continuar
sirviendo a Cristo y a no volver atrás, pensando en que ya habían cumplido con su
deber.
Ahora veremos los vv. 36 al 39, con los cuales termina el cap. 10.
1. LA NECESIDAD DE LA PACIENCIA, v. 36.
“Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios,
obtengáis la promesa”.
En este versículo 36, el autor de la Epístola, les hace ver a los Hebreos que
cumplir a diario con la voluntad de Dios, es más difícil que afrontar la muerte por Él
durante los tiempos de persecuciones.

El escritor afirma que la paciencia es necesaria, no solo porque tenemos que


soportar hasta el fin de nuestra vida, sino porque Satanás nos pone innumerables
trampas con las cuales nos acosa; y de aquí, que si no tenemos una paciencia
extraordinaria, nos derrotará muchas veces antes de que lleguemos al final de
nuestra jornada en la tierra.

Confiar del todo en Cristo requiere de mucha paciencia para enfrentar los
diarios combates por la fe, ya que somos atacados por diferentes tentaciones y el
grado de ellas va desde lo más pequeño hasta grandes y fuertes momentos de
tentación.
Y Satanás nos pone toda clase de dificultades para desanimarnos, pues en
esto él es un maestro.

De esta paciencia para vivir haciendo la voluntad de Dios, llegamos a esperar


la promesa de la herencia de la salvación prometida. Nos recuerda la exclamación
del salmista “Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con
regocijo, trayendo sus gavillas”, Salmo 126:6.
1. LA PROMESA DE SU VENIDA, vv. 37-38.
Esta es una hermosa promesa del Señor:
”Porque aún un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá
por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma” .
El autor aquí está citando Habacuc 2:3b. “…aunque tardare, espéralo, porque sin
duda vendrá, no tardará”.
Para que no se nos haga tan difícil soportar las pruebas de la vida, el apóstol
nos recuerda que el tiempo no será largo, aunque a veces a nosotros se nos hace
interminable.
Y esta declaración nos servirá para fortalecer nuestra fe si desfallece, como
ocurre algunas veces, en la esperanza de un rápido y cercano final. Muchas veces
nos preguntamos: “¿por qué no vendrá el Señor de una vez por todas?”
Ante esto, el apóstol nos hace recordar que el Señor vendrá pronto a
librarnos de todos los males, pero tenemos que esperarlo con paciencia.
“Vendrá y no tardará”, es la seguridad que desde el A.T. se daba al Mesías
venidero. La iglesia primitiva vivía en expectación constante de la Segunda Venida
del Señor y si parece retrasarse, es para dar tiempo al arrepentimiento.

Sermones sobre Hebreos, pág. 67.


Esto es lo que dice 2 Pedro 3:9, “El Señor no retarda su promesa como algunos la
tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno
perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. Esperando así cada día la venida
del Señor, podremos resistir la tentación

“Mas el justo vivirá por fe”. Se refiere a la fe auténtica, no de emociones ni de


razones, ni mística. Es la fe verdadera, no condicionada a sus necesidades, ni en
cosas de la vida material. Tampoco es fe en la iglesia ni en las personas que la
componen.
Se refiere a la fe en Cristo. Se proyecta a lo que más adelante les entregaría
en cuanto a la fe por la cual muchos alcanzaron grandeza ante el Señor. La fe es lo
que agrada a Dios.
“Y si retrocediere, no agradará a mi alma”. El que se aparta del conocimiento del
Evangelio y de la fe, habiendo estado en él, dará evidencia de su apostasía, y
muchos son los que han retrocedido o han vuelto atrás. De éstos, dice el Señor “mi
alma no se deleitará en él”.
3. PERSEVERANDO EN LA FE. v. 39.
Finalmente el v. 39 dice: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para
perdición”. El apóstol los amonestó advirtiéndoles que al separarse de la Iglesia
podrían alejarse de la fe y de la gracia de Cristo. Ahora les dice que fueron
llamados con este propósito, que no retrocedieran. Coloca la fe y la apostasía en
oposición la una contra la otra.

Dice Juan Calvino en su comentario de la Epístola a los Hebreos: “Esta verdad


también es para nosotros, porque hemos sido favorecidos con la luz del evangelio y
debemos reconocer que hemos sido llamados con el propósito de que progresemos
más y más en nuestra obediencia a Dios y que luchemos constantemente por
acercarnos más a Él”.

Así queda la puerta abierta para ingresar al capítulo 11, el más famoso de las
Escrituras con respecto a la fe.

34. ¿QUÉ ES LA FE? Hebreos 11:1-2.


MAYO 20, 2018. LECTURAS DEVOVIONALES: Génesis 6:13-22. Romanos 3:21-31.

Al finalizar el sermón anterior, en el Capítulo 10:39 vimos que dice: “Pero


nosotros no somos de los que retroceden para perdición”. El apóstol los amonestó

Sermones sobre Hebreos, pág. 68.


advirtiéndoles que al separarse de la Iglesia podrían alejarse de la fe y de la gracia
de Cristo. Ahora les dice que fueron llamados con este propósito, que no
retrocedieran. Coloca la fe y la apostasía en oposición la una contra la otra.
Así queda la puerta abierta para ingresar al capítulo 11, el más famoso de las
Escrituras con respecto a la fe.

Antes de entrar a este capítulo, es conveniente hacernos la pregunta de rigor:


¿Qué es la fe? Dice Heb 11:1, “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de
lo que no se ve”.

Se desprenden varias preguntas acerca de la fe:


¿Es pensar positivamente? ¿Es un sentimiento? ¿Es ser miembro de alguna iglesia?
¿Es la creencia de que Jesús existió? ¿Es confianza, o esperanza? ¿O es algo más?
¿Por qué hay millones que no entienden este tema?

1. LO QUE ES LA FE.
Ahora pasamos a formular la pregunta más fundamental:
¿Da la Biblia una definición exacta de la fe?
Puesto que dice que hay una fe, ¿da realmente una definición de esa fe? ¿Hay
algún lugar donde la Biblia diga: “Fe es…” y siga una definición precisa?

Hebreos 11 ha sido llamado con frecuencia el capítulo de la “fe”. Éste describe


a muchos de los más grandes siervos de Dios y cómo su fe los facultó para realizar
grandes actos y milagros, o soportar severas pruebas.
Este capítulo nos da mucha luz sobre la fe, y todos los que deseen tener fe
real deberían leerlo periódicamente.
Contiene la palabra “fe” 24 veces. El versículo 2 dice: “Porque por ella (por la
fe) alcanzaron buen testimonio los antiguos (figuras del A.T.)”.
¿Cómo podrían haber alcanzado un “buen testimonio” a menos que
entendieran la fe? La definición en el versículo 1 es: “Es, pues, la fe la sustancia de lo
que se espera, la evidencia de lo que no se ve” (de la versión R.V. 1909).
Podemos ver que la fe involucra la “evidencia de las cosas que no se ven”.
La versión Reina Valera 1960, traduce la palabra “sustancia” como “certeza”.
Entonces la fe implica una CERTEZA “de lo que se espera”.
Si algo es esperado, ese algo aún no ha sido recibido. Por tanto, ¡donde se
involucra la fe hay una CERTEZA de que será recibido!
Pero, ¿cómo puede la EVIDENCIA estar relacionada con algo que no se ve?
¿Acaso no pensamos en la evidencia como algo que involucra cosas que sí se ven?

En una corte, la evidencia es lo que puede ser probado. Incluye hechos


visibles para un jurado. En otras palabras, la evidencia solamente incluye cosas
que pueden ser vistas o demostradas. ¿Cómo, entonces, puede la fe involucrar
evidencia que es invisible, que no se ve?
La fe involucra la evidencia de la siguiente manera. La fe real,
en cualquier promesa hecha por Dios, es realmente la evidencia.
Es la creencia la que constituye la evidencia. Si Dios promete hacer algo, es
imposible para Él mentir (Heb. 6:18). Su evidencia de que Él lo cumplirá es la
misma fe inquebrantable que usted tiene.
Si usted tiene verdadera fe cristiana, usted no necesita buscar la evidencia,
no necesita comprobar lo que Dios le ha prometido: usted ya posee la evidencia.

Sermones sobre Hebreos, pág. 69.


2. LA P. DE D. NOS HACE CONOCER DOS CLASES DE FE.
2.1. La fe viva o real, que es fe salvadora (Rom 3:24-25).
 Cree y abraza las grandes verdades del Evangelio.
 Produce obediencia a la voluntad de Dios.
 Se manifiesta en nuestros sentimientos de amor hacia Él.
 Nos impulsa a “hacer las obras que fueron preparadas para que
anduviéramos en ellas” (Efe. 2:10).
Esta fe es un regalo de Dios que se origina en nuestro corazón por la obra del
Espíritu Santo.

1.2. La fe muerta o simplemente histórica, 1 Tim 1:3-6.


 No produce cambios en el hombre: ni internos ni externos.
 No produce cambio de vida, porque es sólo intelectual.
 Es la idea que dice que: “Hay que creer en algo…”
Pero la Biblia dice que: “también los demonios creen y tiemblan”, pero a pesar de
“creer” no tienen fundamento en Cristo.
Entonces, porque no creen ni aceptan, están perdidos.

3. EN LAS PERSONAS EXISTE UNA GRAN CARENCIA DE FE REAL.


Muchos expresan su falta de fe: “No siento la presencia o el poder de Dios en
mi vida ¿Cómo puedo tener más fe?”
Pregunto: ¿Cuál es su situación? ¿Carece de fe para creer que Dios le ofrece
vida eterna en Cristo? ¿Para vencer las tentaciones que vienen a su vida? ¿Para
creer todas las promesas de Dios que están en Su Palabra?
¡La Biblia dice que usted puede desarrollar una fe real.

35. EL FUNDAMENTO DE LA FE. Hebreos 11:3-4.


JUNIO 3, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Génesis 1:1-19; Génesis 1: 20-31.

Al comenzar este capítulo 11 de la epístola a los Hebreos vimos que si


algo es esperado, ese algo aún no ha sido recibido. Por tanto, donde se involucra la fe
hay una CERTEZA de que será recibido.
Pero ¿cómo puede la EVIDENCIA estar relacionada con algo que no se ve?
¿Acaso no pensamos en la evidencia como algo que involucra cosas que sí se ven?

Sermones sobre Hebreos, pág. 70.


Entonces la fe es fundada sobre lo conocido, porque Dios nos ha revelado ese
conocimiento y su voluntad en las Sagradas Escrituras.
Así entonces, podemos ver que:

1. POR LA FE, LOS ANTIGUOS (O PADRES) ALCANZARON SALVACIÓN v. 2.


El escritor trata este asunto desde el principio hasta el final del capítulo: Los
antiguos o padres, alcanzaron la salvación y fueron aceptados por Dios y unidos a
Él, solamente por la fe.
Los judíos tenían algunas razones para admirar o venerar a los padres, pero
esa admiración muchas veces se transformaba en un estorbo, más bien que en una
bendición, para rendir sus vidas a Cristo.
La causa de esto fue su desmedida admiración hacia la descendencia de
Abraham, y envanecidos por esos antepasados, ponían sus ojos en los hombres y
los ritos más bien que en Dios.
Ellos no consideraron que lo que era digno de imitar era su fe, y contrario a
eso, se apegaron a las antiguas ceremonias, como si eso hubiera sido el todo de la
religión y que la perfecta santidad consistiera sólo en ellas.
Este error, lo hace notar el Apóstol, lo desenmascara y condena. Les
demuestra en cambio, que la verdadera excelencia de los padres, consistió en su fe
y que por ella, ellos también podrían llegar a ser verdaderamente como aquellos.

1. POR LA FE, ENTENDEMOS QUE DIOS CREÓ EL MUNDO, v. 3.


Esta es la evidencia más clara del vers. anterior. Dios nos ha dado luz para
entender lo que no podríamos dejados a merced de nuestras luces naturales. Los
seres humanos hemos sido dotados de entendimiento y razón para que
reconozcamos a nuestro Creador. Es como lo dice el Ap. Pablo en Romanos 1:20,
“que las cosas invisibles de Dios se contemplan al entenderlas por medio de las
cosas hechas”, (NVI).

Es sólo por la fe que sabemos que Dios es el Hacedor del Universo. Por eso no
es de extrañar que la fe resplandeciera en los padres sobre todas las demás
virtudes.

Dios creó el Universo con un propósito, no por el azar ni por el simple hecho
de crear cosas afirmado en su poder.
La Biblia no nos habla de procesos evolutivos ni de accidentes cósmicos en la
creación del universo, como lo quieren hacer aparecer algunos científicos y ciertas
creencias.

Las Escrituras simplemente dicen que el universo fue creado por “la palabra de
Dios”, Dios dijo y fue hecho, como hemos leído en Génesis cap. 1.

Y aclara nuestro versículo que “lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”. En
filosofía y en teología, se emplea para esto la expresión: “creatio ex nihilo” haciendo
referencia a aquello que se crea de la nada.

Esto nos lleva a la doctrina del creacionismo que afirma la creación por parte
de Dios, del mundo y todo lo existente a partir de la nada “por su Palabra”.
Gén 1:2, nos enseña que “la tierra estaba desordenada y vacía”, esto significa
“que no estaba acabada en su forma y sin habitar por criaturas”.
Sermones sobre Hebreos, pág. 71.
En la creación de la tierra, vemos que “Dios dijo…”, esto lo hizo seis veces para
crear todo lo que nosotros somos, vemos y conocemos.

Estas palabras: “y dijo Dios”, fue en 6 períodos consecutivos de 24 horas


llamados “días” y que queda en claro cuando el relato de Moisés dice: “y fue la tarde y
la mañana un día”.

Entonces, cuando dice: “por la fe entendemos…”, se refiere el escritor a sí mismo


y a todos los creyentes verdaderos del pasado, incluyendo las primeras
generaciones, como veremos al mencionarse a Abel y Enoc, en los vv. 4 y 5, hasta
los creyentes del presente siglo XXI en nuestros días, mencionados en el cap. 12:1
“Por tanto, nosotros también…”

“Por la fe entendemos…” Esta es la evidencia más clara de nuestra fe. En nada


nos diferenciaríamos de la creación animal si no entendiéramos que el mundo ha
sido creado por Dios. Y esta es la razón por la cual Dios nos dotó de entendimiento
y razón, para que reconozcamos a nuestro Creador.

Y esto sólo lo podemos hacer por la fe.

36. SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS Hebreos 11:4-6


JULIO 1, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Génesis 4:1-15. Lucas 18:1-8.

En el sermón anterior, vimos que en el v. 3, el escritor sagrado se refiere a


que por la fe, entendemos que el universo fue constituido por la Palabra de Dios, de
modo que lo que se ve, fue hecho de lo que no se veía.
En los vers. 4 y 5 de nuestro texto de hoy, pasamos a ver los primeros
ejemplos de fe de los antiguos.
1. LA FE DE ABEL, v. 4. “Por la fe Abel ofreció a Dios…”
Jehová miró con agrado a Abel: su corazón, su fe, su amor y sacrificio.
Sermones sobre Hebreos, pág. 72.
También miró con agrado su ofrenda porque ella suministraba una cobertura
temporal del pecado, pero apuntaba al verdadero sacrificio por el pecado de la
humanidad que haría el Señor Jesucristo: “sin derramamiento de sangre no se hace
remisión de pecados” Heb. 9:22.
Abel alcanzó buen testimonio y dice nuestro texto: “Dando Dios testimonio de
sus ofrendas; y muerto aún habla por ellas”. Fue declarado justo por Dios.
La diferencia con la ofrenda de Caín fue que éste la hizo sólo por cumplir. La
Escritura nos hace ver que los sacrificios sin fe son ritos vacíos:
 Pagar los diezmos y ofrendar para quedar bien con las personas,
 ser activos en el servicio en la iglesia sólo por cumplir.
Si estos no están afirmados en la fe, no tienen ningún valor delante del
Señor.
Ninguna obra nuestra es considerada justa delante de Dios, salvo las del
hombre justificado por la fe.
Dice Juan Calvino: “Dios dio testimonio de Abel a los presentes, porque Abel
había alcanzado el honor de ser considerado justo delante de Dios”.
2. LA FE ENOC, v. 5 “Por la fe Enoc fue traspuesto…”
El texto nos dice que Enoc fue traspuesto (llevado al cielo) sin tener que
pasar por la muerte física en una forma desacostumbrada.
Este fue un acontecimiento extraordinario, fuera de todo lo común y normal,
porque el mismo libro de Hebreos dice que “está establecido para los hombres que
mueran una sola vez y después el juicio”.
Pero este caso nos dice que Enoc fue un hombre muy amado de Dios, y fue
tal su comunión con Dios que en Génesis 5, vers 22 y 24 dice que “caminó Enoc con
Dios…”, dando testimonio de la profunda fe y comunión que tenía con Él.
El v. 24 dice: “Caminó pues Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios”.
¿Por qué? Porque “tuvo testimonio de haber agradado a Dios”, igual que Abel,
y por eso sus nombres aparecen en la lista de personajes de fe del capítulo 11 de
Hebreos.
Sólo dos casos nos relata la Biblia de hombres que fueron traspuestos por
Dios: Enoc y Elías ¿por qué? No nos toca a nosotros buscar razones ni hacer
conjeturas sobre esto, Dios lo hizo así y Él sabe por qué.
(Abel y Enoc tuvieron un fin diferente de sus vidas. Abel murió asesinado
violentamente por su hermano Caín. Enoc fue traspuesto en completa paz por Dios. Pero
ambos fueron a la presencia de Dios por su fe en Él)

3. LA BIBLIA DECLARA QUE SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS, v. 6


Piense exactamente en lo que dice:
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios…”
Cualquier cosa que una persona haga en su intento por ser un cristiano, no
significa absolutamente nada si carece de fe.
Porque sin fe, la persona no tiene esperanza, ni posibilidad de agradar a Dios.
Y cualquiera que no esté agradando a Dios, no es cristiano ¡Esto es serio!

Considere su estado: ¿Tiene usted fe real? ¿Es suficiente para su salvación?


Sin embargo, la Biblia también dice que la mayoría de las personas, en la era
previa al regreso de Cristo, ¡no tendrán suficiente fe para proclamar con
confianza ninguna de estas, u otras promesas de la Palabra de Dios!

Sermones sobre Hebreos, pág. 73.


4. ¿HABRÁ FE EN LA TIERRA CUANDO CRISTO VENGA?
Jesús hizo esta pregunta: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en
la tierra?” (Lucas 18:8).
El mundo está en problemas. Los problemas están aumentando en todas
partes en una sociedad apartada de Dios.
Y todo nos dice que el regreso de Cristo es inminente.
Este evento solamente ocurrirá después de que ciertos eventos horrendos
hayan tenido lugar en la tierra: Guerras, hambruna, enfermedades epidémicas,
confusión religiosa, inestabilidad económica, depravación humana, y lo que hoy
estamos viviendo: un clima catastrófico, habrán sacudido a la civilización hasta sus
cimientos.
¿Es posible que la verdadera fe pueda desaparecer completamente de la
tierra antes de la Segunda Venida de Cristo?
Cristo pudo ver hacia adelante, hacia nuestro tiempo, y supo que existirían
las condiciones para permitir que esto fuera posible.
La escritora Wendy Griffith, hacía notar la ignorancia de la gente respecto a la
Biblia. Ella escribió: “Es claro que muchos no conocen la Biblia, y un estudio
reciente respalda esta verdad: el 60% de las personas no pueden mencionar la
mitad de los Diez Mandamientos, el 63% por ciento no puede nombrar los cuatro
evangelios, y el 81% cree que la frase ‘Ayúdate que yo te ayudaré” es una cita
directa de la Biblia…”.
Y esa es la mayor razón de por qué se encontrará tan poca fe genuina.
Pero Cristo dijo que Él edificaría Su Iglesia y Él prometió que ésta nunca sería
destruida (Mat. 16:18) "…las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”.
Su Iglesia — la verdadera Iglesia de Dios — es donde las personas sí tienen
fe verdadera, de acuerdo con la definición de la Biblia.
Por tanto, la presencia del verdadero pueblo de Dios en la tierra asegurará
que al menos unas pocas personas sean encontradas teniendo fe cuando Cristo
regrese.
¿Tiene usted la verdadera fe salvadora que viene del Padre como un regalo precioso
para su vida?

37. Noé y el Arca. Hebreos 11:7


JULIO 8, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Génesis 6:9-22; 1 Pedro 3:18-22.

En Génesis cap. 6:1-8, se relata la situación caótica a la cual había llegado la


sociedad humana, al punto que en los vv. 5-7, dice que Jehová sintió pesar de
haber hecho al hombre en la tierra. (leer los versíículos)
Por esto Dios tomó la resolución de destruir al hombre por su perversidad, y
su decisión se expresa con estas palabras: “Raeré de sobre la faz de la tierra a los
hombres”. Como se quita con fuerza la suciedad profunda y enquistada de un lugar
que debería estar limpio.
Sólo son arruinados por la justicia de Dios los rebeldes que rehúsan ser
reformados por la gracia de Dios.

Sermones sobre Hebreos, pág. 74.


Pero Dios encontró a un hombre que no se había dejado llevar por la maldad
reinante, un hombre que fue considerado justo por Jehová, al punto que le dice que
él quedaría vivo con su familia.
Y así, en ese mundo caótico, aparece la figura de Noé, un hombre distinguido
del resto del mundo. Y estando Dios descontento con la humanidad, por la
perversidad con que actuaban, le concedió su favor a este hombre justo y así Noé
“halló gracia ante los ojos de Jehová”, v. 8.
El resto de la historia lo conocemos muy bien y parte de ella la hemos leído
en la lectura Devocional.
Después de que el autor de la epístola ha destacado los nombres insignes de
Abel y Enoc, por su fe en Dios, nos trae a la memoria el nombre de Noé, del cual
podemos ver tres aspectos muy destacados sobre su fe.
1. NOÉ FUE AVISADO POR DIOS DE LO QUE VENDRÍA.
“Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se
veían…”.
El ejemplo de Noé es más explícito que el de Abel y Enoc, pues aquí vemos
que él fue avisado por Dios de la catástrofe que caería sobre la humanidad, por lo
tanto tuvo una revelación clara e inequívoca de lo que iba a suceder con los
hombres y mujeres que pecaban constantemente contra Dios y su voluntad.
(Agregar el peligro de la muerte eterna)

2. NOÉ CONSTRUYÓ UN ARCA O BARCO PARA LA SALVACIÓN SUYA Y DE SU FAMILIA.


“Con temor preparó el arca en que su casa se salvase”.
De esta manera, Noé junto con su familia, se salvó de la destrucción que vino
al mundo.
La construcción del arca resultó en burlas de parte de sus coterráneos pues el
lugar en donde ellos vivían era un lugar seco, apartado de ríos turbulentos, y no se
entendía que hacía un barco de tan grandes dimensiones en ese lugar
A Noé le tomó 120 años la construcción del arca, período durante el cual
predicó sobre el juicio de Dios que vendría sobre la tierra.
a. El arca fue para Noé el medio para salvarse. 1 Pedro 3:20
Tres cosas que nos habla la Escritura en este versículo:

1ª) “Mientras se preparaba el arca”.


Su construcción fue un acto de fe basado en la Palabra de Dios a Noé.
Una vez terminada él y su familia tuvieron que entrar en el arca para salvarse de la
destrucción por el agua y así de la muerte.
2ª) El diluvio fue para Noé un sello y tipo de regeneración de la tierra.
Para él fue un bautismo, tal como para los israelitas fue su paso por el mar rojo.
3ª) Por el bautismo en el diluvio:
 Noé y su familia fueron trasladados del antiguo mundo de pecado, al nuevo.
 De la destrucción inminente, a una vida prolongada y bendecida.

Sermones sobre Hebreos, pág. 75.


 De la compañía de los malvados, a la comunión con Dios.
 De la separación del Creador, al privilegio del pacto de Dios con el hombre.
Así ocurre con nosotros por el bautismo espiritual.
b. El diluvio anunciado fue figura del bautismo, 1 Pedro 3:21.
El bautismo no salva por sí. Tampoco el agua física.
Lo que salva es lo espiritual unido al bautismo, ¿Qué es?
1º) El arrepentimiento. El apóstol Pedro predicó en Hch 3:19.
"Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados".
2º) La fe. Así vimos que lo explica el escritor de Hebreos en 11:6,
"Pero sin fe es imposible agradar a Dios".

3. NOÉ DECLARÓ PÚBLICAMENTE LA DESTRUCCIÓN QUE VENDRÍA SOBRE LA


HUMANIDAD.
“Y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por
la fe”.
Noé le creyó a Dios y trató su mensaje con gran respeto y temor reverente,
su fe se expresó en obediencia a su palabra, Dice en Gén. 6:22 y en 7:5, “Y lo hizo
así Noé, hizo conforme a todo lo que Dios le mandó”.
Noé le advirtió a la gente durante 120 años sobre el juicio inminente de Dios
y la gran destrucción que vendría al mundo.
Aquél predicador de la justicia divina se transformó en heredero de la
justicia. Noé creyó el mensaje que predicó y tal como Enoc, antes de él, caminó
con Dios en fe y obediencia.
Hoy, predicamos el evangelio de salvación, y la gente no lo escucha, no cree
que sobre el pecador vendrá la mano del Señor y la destrucción que será la
condenación eterna.
¿Has abierto tu corazón al mensaje precioso del evangelio que ofrece vida
eterna para todo aquél que siendo consciente de su pecado se rinde arrepentido a
los pies de Jesucristo?

38. ABRAHAM, EL PADRE DE LA FE. Hebreos 11:8-12


JULIO 15, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Génesis 12:1-9; Romanos 4:13-25.

Ya que hemos comenzado a visitar esta maravillosa galería de hombres y


mujeres de fe mencionados por el autor de la epístola, continuamos avanzando y
deteniéndonos, si fuera posible, frente a una fotografía de ellos para recordar a los que
a través de las páginas del Antiguo Testamento dignificaron el nombre de Dios,
habiendo depositado en Él toda su fe.
Nos detenemos así frente al ejemplo de Abraham, uno de los principales
hombres que se comentan en este capítulo, y no en vano llamado el “padre de la fe”.
Los judíos distinguían a Abraham y se complacían en su persona, pensando en
que por su nombre ellos habían sido separados del orden común de los hombres, pero
el autor de la epístola les llama la atención hacia la fe, y no hacia la persona, porque el
mismo Abraham no tuvo virtud alguna que no viniera de la fe.
Sermones sobre Hebreos, pág. 76.
Vemos así tres enseñanzas sobre Abraham.
1. LA OBEDIENCIA DE ABRAHAM AL LLAMADO DE DIOS v. 8-10.
En estos versículos podemos ver la fe de Abraham al obedecer el llamado de
Dios para salir de su tierra e ir a un lugar desconocido que le tenía preparado: “a la
tierra que te mostraré” (sin nombre, sin ubicación, sin mayores informaciones).
Y le hace varias promesas: “haré de ti una nación grande”, “te bendeciré y
engrandeceré tu nombre”, “ serás bendición”, “bendeciré a los que te bendijeren”,
“ serán benditas en ti todas las naciones de la tierra”, Gén 12:1-3.
Por la fe, Abraham siguió adelante en el camino señalado por Jehová para
ejecutar su voluntad hasta el fin de sus días.
Por estas dos actitudes: 1) su prontitud en obedecer y 2) su perseverancia, la fe
de Abraham fue probada y él se sometió voluntariamente a Dios, no haciendo ninguna
cosa, sino por el exclusivo mandato de Él.
Esto nos enseña que una de las cosas principales que corresponden a la fe, es
no dar ningún paso en nuestra vida a no ser que la Palabra de Dios nos señale el
camino a seguir y que nos de la luz que necesitamos para avanzar en él. Dice el Salmo
119:105, “lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera en mi camino”.
Esto debemos observarlo durante toda nuestra vida, y debemos aprender a no
comprometernos en nada sin que Dios nos llame.
Dios le daría a Abraham una tierra por heredad. Abraham aceptó la promesa y se
apresuró en salir de su tierra para tomar posesión de la otra que le mostraría el Señor.
No es una prueba cualquiera para la fe el abandonar lo que tenemos, para
buscar lo lejano y desconocido. En el caso de Abraham, él no sabía a dónde le enviaría
el Señor.
Simplemente obedeció al mandato: “Vete, a la tierra que yo te mostraré”.
Esto fue un motivo para que Abraham ejercitara su fe y le creyera a Dios. Su fe,
entonces, no fue una fe común sino extraordinaria, de tal manera que le ayudó a vencer
todos los obstáculos y le condujo a donde el Señor lo llamó.

2. POR LA FE VIVIÓ COMO EXTRANJERO EN TIERRA EXTRAÑA . “Por la fe


habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena…”, (v. 9).
Después de haber entrado en la tierra prometida, fue recibido como extranjero y
peregrino, pero podría haberse preguntado “¿dónde estaba la herencia que esperaba?”
Aún más, al poco tiempo de estar en esa tierra, tuvo que salir a otro lugar por el
hambre que se apoderó de ese lugar y tuvo que irse a la tierra de Gerar. Nuevamente
podría haberse preguntado: ¿y dónde está la tierra y la herencia que le esperaba?
Abraham soportó esta prueba con gran fortaleza, pero todo provenía de su fe en la
promesa de Dios.
Cuando el autor menciona a Isaac y Jacob, no significa que ellos estaban con él
al mismo tiempo, pero se está señalando que ambos eran igualmente parte de la
promesa, la cual también recibieron por fe.
¿Por qué él y sus hijos soportaron las pruebas con tanta paciencia? Dice el v. 10:
“Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es

Sermones sobre Hebreos, pág. 77.


Dios”. Ellos miraban al cielo, lo cual también es mirar las cosas invisibles, lo que no se
ve, hasta que ello se convierte en realidad.
Fue algo grande para estos hombres poder acariciar dentro de sus corazones la
certeza dada por Dios de la futura posesión de los creyentes, hasta que ella se
convierta en realidad, como ha ocurrido en tantos de nuestros seres amados que ya
gozan de esa tierra prometida por el Creador y hecha realidad por la fe en Jesucristo.
Este versículo nos enseña también que todo el cansancio de esta vida de
pruebas se alivia con la esperanza de la posesión eterna y esto es un aliciente para
seguir con fe en los caminos del Señor.
3. LA FE DE SARA Y ABRAHAM EN LA PALABRA DE DIOS, v. 11-12.
También el pasaje nos menciona la fe de Sara y Abraham para poder procrear un
hijo: “Por la fe, también la misma Sara…” (v. 11).
Sara era estéril y además anciana, y a eso se debió el haberse reído cuando
escuchó el mensaje del ángel que ella iba a tener un hijo, por lo cual fue reprendida.
Pero cuando ella desechó la incredulidad, y se dio cuenta que el mensaje venía de
Dios, lo aceptó obedientemente y su fe fue reconocida y elogiada por Dios, por eso dice
el texto: “porque creyó que era fiel quien lo había prometido”.
Aquí podemos aprender que no hay fe sin la palabra de Dios. Dice Rom. 10:17,
”Así que la fe es por oír, y el oír por la palabra de Dios”. Sara oyó la palabra de Dios y
descansó en su promesa y ésta produjo la fe suficiente en ella para creer lo que Dios le
estaba diciendo por medio del ángel.
El v. 12 nos hace ver que también Abraham, por su edad, estaba en condiciones
desfavorables para concebir hijos, pero también su fe estuvo puesta en Dios y así fue
como su descendencia es “como las estrellas del cielo en multitud”.
Abraham creyó en la promesa de Dios dada en Gén. 15:5-6 “…mira ahora los
cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo. Así será tu descendencia. Y
creyó a Jehová y le fue contado por justicia”.
Hermanos: Esperemos con paciencia la manifestación del Señor Jesucristo,
hasta llegar a la presencia de Dios, a ese lugar de completa paz, cuyo autor y arquitecto
es Jehová el Señor.

39. LA FE DE LOS QUE CREYERON SIN HABER VISTO. Hebreos 11:13-16


JULIO 29, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 46, 1 Pedro 2:9-12.

¡Ver para creer! Es una frase muy socorrida en todo orden de cosas.
Todo queremos verlo antes de adquirirlo, muchas veces tocarlo, sentirlo.
Queremos estar seguros de que aquello por lo cual estamos pagando, sí es bueno y
vale la pena adquirirlo.
Decimos que las cosas entran por los ojos, y en el orden material, muchas veces
esto es cierto.
Pero los asuntos materiales, no son iguales a los de la fe. En Juan 20:29, Jesús
le dijo a Tomás: “Porque me has visto Tomás creíste; bienaventurados los que no
vieron, y creyeron”.
Al llegar a los vv. 13-16 (nuestro texto para hoy), el autor de la epístola, hace un
paréntesis, para hacernos notar que los patriarcas se consideraban extranjeros y

Sermones sobre Hebreos, pág. 78.


peregrinos en la tierra en donde estaban. Podemos ver un paralelo en la expresión del
apóstol Pedro en su 1ª. Epístola 2:9-12, pasaje que leímos anteriormente.

1. LOS PATRIARCAS CREÍAN EN LA CIUDAD CELESTIAL. v. 13.


“Conforme a la fe murieron todos estos….”
El Apóstol realza la fe de los patriarcas, porque ellos habían, por decirlo,
saboreado, paladeado, las promesas y como si estuvieran satisfechos por el sabor de
ellas, despreciaron todo lo que había en el mundo, lo que les rodeaba, por muy
atractivo que pareciera.
a) “Sin haber recibido lo prometido…”. Eso fue: “la ciudad que no tiene
fundamento, cuyo arquitecto y fundador es Dios”, v. 10. En esta vida nunca disfrutaron
de esa patria prometida, y aunque anduvieron como errantes y peregrinos, mantuvieron
su fe como si ya la hubieran recibido.
Así también es para nosotros. La salvación está encubierta, al momento no la
vemos ni la podemos disfrutar, pero al igual que los patriarcas, la esperamos como una
promesa cierta, dada por nuestro Señor a cada uno que ha puesto su fe en él.
b) “Mirándolo de lejos, y creyéndolo y saludándolo…”. Ellos anduvieron errantes, de
un lugar a otro, en ocasiones perseguidos, atacados, rechazados, sufriendo
penalidades, pero nunca se apartaron de su fe y su esperanza., siempre mirando a su
redención. Aunque tenían una oscura representación de Cristo, esperaban con fe en la
promesa de un Mesías Salvador.
¡Cuánto mayor y más poderosa razón tenemos nosotros ahora para perseverar!
Para no desmayar y esperar en el Señor el cumplimiento de sus promesas.
Nosotros somos privilegiados, porque mientras los patriarcas tenían una
perspectiva lejana del reino espiritual de Cristo, nosotros tenemos una visión muy
cercana de él, y mientras ellos saludaban a las promesas de lejos, nosotros las
tenemos muy cercanas.
Ellos, a pesar de todo, perseveraron aún hasta la muerte, y sentían
satisfacción al contemplar la promesa de redención desde lejos.
Pero nosotros nos fatigamos en la fe y con una indolencia imperdonable,
dejamos de congregarnos por cualquier motivo que a nosotros nos parece aceptable,
y nuestro caminar en la fe se nos hace pesado y fatigoso, a pesar de que el Señor nos
sostiene en todo con su pronto auxilio, como dice el Salmo 46. “Dios es nuestro
amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”.
Continúa nuestro pasaje diciendo:
c. “…y confesando que eran peregrinos…”. Confesión hecha por Jacob en Gén 47:9
al contestarle a Faraón que el tiempo de su peregrinación era breve y lleno de muchos
males. Es evidente que Jacob no tenía puestos los ojos en esta tierra, ni en nada que
lo arraigara a ella, porque miraba a esa patria celestial prometida por el Señor a sus
hijos.
Pero nosotros nos aferramos a los bienes materiales como si ellos fueran los
que llenaran todas las expectativas para nuestra vida y la de nuestras familias y todo lo
que tiene que ver con nuestra relación con Dios, queda relegado a un plano secundario.
¿Crees tú verdaderamente que hay un lugar a donde iremos todos los redimidos
por Jesucristo?

2. EL ESTILO DE VIDA DE ELLOS DABA TESTIMONIO DE SU FE.


Sermones sobre Hebreos, pág. 79.
Hemos visto que ellos no miraban lo terreno, lo de este mundo.
Ellos miraban, con los ojos de la fe, lo prometido y lo esperaban.
Confesaban que eran peregrinos sobre la tierra.
Al esperar otra patria, no se referían a la que habían dejado atrás.
Leemos en el v. 15, “que si hubieran estado pensado en aquella de donde
salieron, ciertamente tenían tiempo de volver”. Si hubieran deseado regresar, lo
podían haber hecho, pero ellos voluntariamente la rechazaron, como si no les
perteneciera, lugar en el cual ya no tenían puestos sus ojos, porque no les interesaba.
Y nos dice el v. 16, que ellos “…anhelaban una mejor, esto es la celestial”.
Su vista y esperanza estaba puesta en ese lugar donde nos hacemos nuestro
verdadero tesoro.
Ese lugar es el que Jesús describió en Mateo 6:19-21, que nos habla de los
tesoros en el cielo. (leer el pasaje)
Así nuestra forma de vivir en este mundo debe dar testimonio de que no somos
de este mundo, sino que somos de otro lugar.
Y este privilegio, como lo declara el escritor de la epístola, depende de nuestra
fe, confesando que somos hijos de Dios.
“Donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”.

40. LA FE DE ABRAHAM. Hebreos 11:17-19


AGOSTO 05, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Génesis 22:1-14; Romanos 4:13-25.

Abraham nos da un ejemplo de fe difícil de volver a encontrar por las


circunstancias que debió enfrentar.
Había demostrado en muchas formas su fe y obediencia:
 Dios le dijo “vete de tu tierra”, y obedeció, sin saber a dónde iba.
 Cumplió con el pago de los diezmos a Melquisedec.
 Creyó en la concepción de un hijo por parte de Sara, su esposa.
 Y en muchas otras circunstancias.
Pero la que señala nuestro texto de Génesis 22:1-14, sobrepasó todos los
límites imaginables y el escritor de la carta a los Hebreos, la señala como la mayor
de todas las pruebas.
Juan Calvino comenta: “La suprema excelencia de Abraham fue el haber
ofrecido a su hijo en holocausto por obediencia a Dios”.

1. LA PRUEBA DE FE DE ABRAHAM.
Sermones sobre Hebreos, pág. 80.
1.1 “Cuando fue probado”, v.17, o “puesto a prueba.
a. Dios prueba nuestra integridad y obediencia.
No necesita hacerlo para conocernos pues Él nos conoce a fondo.
Así lo dice el salmo 139:1-4.
Nos prueba, para que por nuestras obras mostremos lo que hay en nosotros:
 Sin son simples impulsos personales,
 O una verdadera y segura fe en Él.
Hubo un joven enamorado que continuamente le enviaba hermosos pensamientos a
su novia por el w.a.: “eres la flor más hermosa del jardín sembrado por las hadas”,
Otro día le escribió: “tu hermosura sobrepasa a todas las jóvenes de la región”,
Después le escribió: “por estar junto a ti atravesaría a nado impetuosos ríos…”
Pero acto seguido agregó: “Si mañana no llueve te iré a visitar”
¡Qué pobres convicciones de amor y sacrificio tenía!
Es de suma importancia hacer notar que lo que dicen nuestras palabras,
deben ser la convicción de lo que hay en nuestro corazón

b. Abraham nos da grandes ejemplos y nos deja importantes enseñanzas:


No se debió a él que no ejecutara la orden del sacrificio de su hijo.
Estaba dispuesto a hacerlo, pero su disposición de obedecer fue lo mismo que
de hecho hubiera sacrificado a Isaac

1.2 “Ofrecía al Unigénito”.


a. Era el único hijo de su amada esposa Sara. Ismael estaba alejado de él.
La promesa de un a grande nación se basaba sobre Isaac.
Pero Dios le pidió que lo sacrificara,
¿cómo comprender la promesa hecha por Dios?

b. Abraham emprendió el camino, eran tres días angustiosos para llegar al lugar
Indeseado, ¡Con cuánto dolor emprendió el camino!
¿Cuántas preguntas se deben haber cruzado por su mente en ese tiempo!
Seguramente se preguntaba acerca de la muerte de su hijo:
¡Dios me lo prometió y me lo dio, ¿Ahora tengo que sacrificarlo? ¿De dónde
vendrá mi descendencia? ¿Y la promesa con respecto a Isaac?

Al avistar el lugar dejó a sus siervos y siguió su camino con su hijo.


Llevaban en sus manos la leña para el sacrificio, el fuego y el cuchillo.
En un momento Isaac habló y dijo: “Padre, llevamos todo lo necesario, pero
¿dónde está el cordero para el holocausto?
Y la respuesta de su padre fue: “Dios proveerá hijo mío”.
Tal vez sus piernas y su cuerpo temblaban ante la perspectiva de dar muerte
a su hijo. Pero su fe y obediencia le levantaban y le hacían seguir su camino hacia
el fatídico lugar.

1.3 El resultado de la fe de Abraham, fue que pudo descansar en la promesa de Dios.


vv. 18-19.

Sermones sobre Hebreos, pág. 81.


a. Abraham estaba seguro de que Dios, por su poder, le daría siempre la
descendencia en Isaac, y así continuó con el sacrificio sin echar pie atrás.
Así, en el momento adecuado, cuando Isaac estaba a punto de ser sacrificado
Dios proveyó el cordero para el sacrificio.
Entonces Abraham consideró a su hijo como resucitado.

b. Esta es una figura del hombre que ha conocido a Jesucristo como su salvador.
La sentencia de muerte eterna decretada por Dios por nuestro pecado era
ineludible.

Jesús dijo a los judíos en Juan 8:56, “Abraham nuestro padre se gozó de que había
de ver mi día, y lo vio y se gozó”

Y esto se alcanza sólo por la fe.


Como dice Efesios 2:8-9, “Porque por gracia sois salvos por la fe, y esto no de
vosotros, pues es don de Dios, no por obras, para que nadie se gloríe”

41. 3 HOMBRES DE FE Y LA GRAN MISIÓN DE MOISÉS. Hebreos 11:23-27.


AGOSTO 12, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Éxodo 2:1-10; Mateo 25:31-46.

1. Continuando con su descrpción de los héros de la fe, el autor sagrado nos lleva
ahora a ver tres nuevos personajes del A.T.
Se refiere brevemente en los vv. 20-22 a la fe que ejercitaron respectivamente los
patriarcas Isaac, Jacob y José.

1.1 Por la fe bendijo Isaac a Jacob y Esaú, v. 20.


Les dio su bendición “respecto a cosas venideras”. Estas palabras se refieren al
futuro de ambos.
Isaac no hizo caso de todas las intrigas que tanto Jacob como su madre Rebeca
hicieron para engañarlo.
Isaac fue engañado por Jacob haciéndose pasar por su hermano mayor, pero
como le dio la bendición que correspondía al hijo primogénito, cumplió a cabalidad con
su palabra.

Sermones sobre Hebreos, pág. 82.


Cuando Esaú vino a pedir la bendición que le correspondía por ser él el
primigénito, Isaac, con gran pesar en su corazón le dio solamente las sobras de la
hacienda.
Aquí se hace notar que sólo fue por la fe que bendijo a Jacob y Esaú.
Y esta bendición apuntaba a lo que sería el futuro de sus dos hijos: Jacob,
amado por Dios y hecho hereder de la continuación de Israel, el pueblo de Dios.
Mientras que esaú alejándose de su pueblo, llegó a ser el formador y lider de
Edom, uno de los pueblos más enemigo de Israel.
Ese fue el futuro de ambos o “las cosas venideras”, por las cuales recibieron la
bendición de su padre.

1.2 Por la fe, Jacob, bendijo a los hijos de José, v. 21


Al bendecir a estos jóvenes, Jacob también miraba el futuro de sus hijos y creyó
firmemente que Dios le daría la Tierra Pometida a su descendencia. Estos dos
hermanos llegaron a ser los jefes de sus respectivas tribus: Efráin y Manasés.
Estos, junto a sus hermanos y las tribus de Israel fueron más tarde los
conquistadores de la tierra de Canaán.
Era tal la fe de Jacob, en que se cumpliría la promesa de Dios sobre su pueblo,
que le ordenó a José que cuando muriera, fuera enterrado con sus padres en Canaán.

1.3 Por la fe, José dio instrucciones de que sus huesos fueran llevados y
enterrados en Canaán, v. 22.
José, el gran instrumento que usó Dios para que Israel fuera acogido en Egipto,
cuando ya se acercaba el fin de su vida, anunció a su pueblo sobre la liberación de
Israel de la esclavitud en Egipto después de 400 años.
En esas circunstancias, teniendo la certeza, por la fe puesta en Dios, José dio
instrucciones que sus huesos fueran llevados y enterrados en Canán, cuando los
israelitas salieran de Egipto en dirección a la Tierra Prometida.

2. MOISÉS PRESERVADO PARA VIVIR PARA DIOS, vv.23-26.


La narración comienza con la mención de la fe de los padres de Moisés, ambos
de la tribu de Leví, quienes ya tenían a María, la hija mayor y a otro hijo llamado Aarón
Ellos escondieron al niño por tres meses, desafiando un decreto de Faraón, con
respecto a los niños varones de los hebreos, que debían ser muertos para que el
pueblo no siguiera multiplicándose. La especial hermosura de este niño les hizo ver
una predilección de la providencia divina a su favor.
Es de esperar que todos conozcan la historia de Moisés, de cómo fue puesto en
una arquilla o cesta en el río, y encontrado por la hija de Faraón, quien lo prohijó, y
cómo su hermana María, que miraba escondida qué pasaría con el niño, le dijo que
podría llevar a una mujer de las hebreas para que lo cuidara. Ella resultó ser Jocabed
la madre del niño. Su nombre, Moisés, le fue puesto por su madre adoptiva diciendo
“porque fue salvado de las aguas”.

2.1 EL PRIMER PASO DE FE EN LA VIDA DE MOISÉS, vv. 24-26.

Estos vv. nos describen la crisis espiritual por la que pasó Moisés.
Sermones sobre Hebreos, pág. 83.
Teniendo ya 40 años tomó una drástica decisión.
Renunció a ser llamado hijo de la hija de Faraón.
Eso significaba rehusar a ser reconocido como príncipe hereder al trono de la
nación más poderosa del mundo de entonces.
Y agrega nuestro texto que prefirión identificarse con su nación y ser maltratado
con el pueblo de Dios, antes que disfrutar de los placeres del mundo por un breve
tiempo.
Tuvo por mayor riqueza el sufrir el desprecio del mundo por causa de Cristo, que
poseer todos los tesoros de Egipto.
La mención que hace aquí el autor de la epístola, acerca de “Cristo”, apunta a
que se refería a Israel que tanto estaba padeciendo en Egipto. A lo largo de la Escritura
encontramos que hay cierta identificación de Israel con el futuro Mesías.
Finalmente podemos ver que Moisés tenía puesta la mirada en la mejor de todas
las retribuciones.
Al igual que Isaac, Jacob y José que tenían puestos sus ojos y su voluntad “en
las cosas venideras”.

Hermanos: ¿Con qué pueblo nos identificamos?


¿con el mundo y sus deleites y pasiones, o con el sufriente pueblo de Dios?
¿dónde tenemos puesta nuestra mirada?
¿Es en las cosas efímeras de este mundo, con sus riquezas, sus halagos, sus
expectativas?
¿O la hemos puesto en aquella retribución eterna que nos dará el Señor al final
de nuestros días, para heredar el reino preparado para sus hijos?
Hemos leído en Mateo 25:4, “Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino
preparado para vosotros, desde la fundación del mundo”.

42. MOISÉS EL LIBERTADOR DE ISRAEL. Hebreos 11:28-31.


SEPTIEMBRE 09, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Éxodo 2:11-25; Efesios 1:18-23.

En el sermón anterior vimos que Moisés rehusó a ser reconocido como el


príncipe heredero al trono de la nación más poderosa del mundo de entonces.
Y que prefirió identificarse con su sufriente pueblo y ser maltrado con ellos,
antes que disfrutar de los placeres del mundo por un breve tiempo.
Moisés tuvo por mayor riqueza el sufrir el desprecio del mundo por causa de
Cristo, que poseer todos los tesoros de Egipto. No olvidemos que él era el sucesor
en el trono.
Y nos hacíamos las siguientes preguntas: ¿Con qué pueblo nos identificamos?
¿Con el mundo y sus deleites y pasiones pasajeros, o con el sufriente pueblo de
Dios? ¿Dónde tenemos puesta nuestra mirada?

1. “Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey…” (v. 27).


Parece que hubiera una contradicción entre el pasaje leído en Éxodo 2:14 y el de
Hebreos 11:27. El primero dice que tuvo temos, el otro dice que no temió.
Hay dos cosas que ver aquí:
Sermones sobre Hebreos, pág. 84.
a) En la primera salida de Egipto. Moisés tenía 40 años cuando se levantó a defender a
los hebreos a quienes reconocía como su pueblo. Al matar a un egipcio, temió la ira del rey,
que lo quería matar y temiendo por su seguridad escapó al desierto.
En esta ocasión él quiso ser un libertador de los hebreos por su propia iniciativa,
apelando a sus fuerzas y sin que Dios le hubiera dado un mandamiento de hacerlo.
b) En la segunda salida, cuando tenía 80 años, Dios lo había constituido como el libertador
de su pueblo hebreo, después de haberse encontrado con Él en el desierto y recibir el mandato
para sacar a Israel de Egipto.
Por eso no temió la ira de Faraón, porque Dios le dio también la valentía
suficiente para enfrentarlo y cumplir su encargo de liberar a su pueblo.
Porque Moisés “se sostuvo como viendo al invisible”, y se guiaba por fe, no por lo
que tenía al frente de su vista que era el esplendor de la corte de Faraón.
¡Esta es la evidencia de los que no se ve! como dice en el v. 1 de este capítulo. Es
esa fe que nos permite ver “al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios…”
1 Timoteo 1:17a.

2. “Por la fe celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los
primogénitos no los tocase a ellos”. v. 28.
En Éxodo cap. 12 está el relato de los hechos de la 10a. plaga que caía sobre
Egipto, en la cual morirían todos los primogénitos de cada casa de los egipcios.
La fe de Moisés quedó a la vista al creer, que mediante la sangre de un
cordero degollado, las casa de los hebreos quedarían libres del exterminio que el
ángel de Jehová iba a traer sobre esa tierra. Así los hebreos fueron salvados de la
muerte de sus primogénitos y así fueron librados de la esclavitud en Egipto.
Esa sangre dispuesta sobre las puertas de las casa de los hebreos en forma
de cruz, señalaba hacia el futuro sacrificio de cristo en la cruz del calvario, por la
cual sangre, los que hemos creído en que Él murió para pagar por nuestros
pecados, seremos salvos de la ira de Dios, liberados de la esclavitud del pecado.
La acción de marcar los postes y el dintel de sus puertas con la sangre del
cordero sacrificado, fue un acto de fe, que se vería cumplido más adelante al ser
liberado el pueblo de la opresión de Faraón.
Como escribe un comentarista bíblico: “Aquella sangre, cuya aspersón libraba
del exterminio, era figura y tipo de otra sangre, la del Cordero futuro, sacrificado,
que libraría de la muerte a los que serían redimidos por ella, y con ella se lavaran
de sus culpas”.

3. “Por la fe pasaron el Mar Rojo, como por tierra seca…” v. 29.


Israel salió de Egipto y ahora lo tenemos en su salida al desierto, huyendo del
ejército de Faraón.
Su caminar era lento por el gran número de personas que iban: cerca de 2
millones, entre ellos, hombre y mujeres ancianos, enfermos, niños pequeños,
animales, un bagaje pesado. No estaban preparados para tal travesía por el
desierto.
Además, eran perseguidos de cerca por el numeroso y bien preparado ejército
de Egipto: carros, caballos veloces, soldados preparados y entrenados para la
guerra.
¿Qué hacer? ¿cómo librarse de tan poderoso y temible enemigo?

Sermones sobre Hebreos, pág. 85.


Y en su apresurado caminar, huyendo ya casi sin fuerzas para avanzar, se
encuentran con otro obstáculo tan temible como el ejército de Faraón:
¡el Mar Rojo! con corrientes fuertes y profundo ¿qué podemos hacer? ¡estaban
atrapados! Otra vez la fe puesta a prueba, y fue la fe la que les sostuvo.
Es verdad que entre toda aquella gran multitud, hubo muchos incrédulos,
muchos temerosos que querían volver atrás.
Pero Moisés animó al pueblo:
“No temáis, estad firmes y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros”
Entonces Moisés extendió su vara sobre el mar y Dios concedió a la fe de
unos pocos el que se abrieran las aguas y ellos pudieran pasar como por tierra seca.
Aún en su paso, todo el pueblo veía las aguas abiertas y que removían
amenazadoras queriendo volver a su cauce y atraparlos, pero el pueblo siguió
avanzando con fe hasta llegar a lugar seguro.
Moisés guió a Israel que pudo pasar la gran prueba porque confió en la
palabra de Dios.
¡Cuántas veces en nuestro andar diario, vemos las aguas del tentador
satanás rugiendo a nuestro lado, queriendo anegarnos y atraparnos!
Pero el Señor nos anima a seguir caminando, avanzando con fe hacia la meta
final. ¡Confiemos en la segura Palabra de Dios!
 Ella es la que nos muestra el camino.
 Ella es la que abre las aguas tormentosas de nuestra incredulidad,
 Acerquémonos al Dios vivo y verdadero y confiemos en Él.
Dice Hebreos 3:12, “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo
de incredulidad para apartarse del Dios vivo”.
Y luego en el cap. 4:16, nos anima: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono
de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.
Israel lo entendió así y lo vivió y pudo descansar en los seguros brazos del
Señor para librarse de sus enemigos. Amén.
43. JERICÓ, RAHAB Y LOS JUECES. Hebreos 11:30-34
SEPTIEMBRE 16, 2018. LECTURAS DEVOCIONALES: Josué 6:1-6; Lucas 18:1-8
La Galería de la fe de Hebreos cap. 11, avanza unos siete años desde la
muerte de Moisés en 1407 a.C. aprox. y nos lleva a la tierra de Canaán, al
comienzo de la conquista en el año 1.400 a.C. aprox.
1. LOS ESPÍAS EN JERICÓ, vv. 30-31.
Estos versículos nos llevan al caso de los espías enviados por Josué a Jericó,
aunque aquí se cambia el orden de los acontecimientos históricos.
En el libro de Josué cap. 2, se relata la acción de los dos espías enviados por
Josué para conocer la ciudad y saber sus puntos débiles para conquistarla. En esas
funciones, fueron acogidos por Rahab, una mujer ramera que tenía su casa en el
muro de la ciudad, que les escondió hasta que ellos pudieron salir de la ciudad para
informar a Josué sobre la situación.
¿En qué consistió la fe de Rahab? Por los vv. 9-12, podemos entender que
esta mujer había oído de las maravillas hechas por Jehová para guiar a su pueblo, y
que nadie podría escapar a su voluntad.
Ella les pidió a los espías que cuando cayera la ciudad, se acordaran de ella y
su familia para librarlos. La fe de esta mujer, le llevó con el tiempo a ser una de las
antepasadas de Jesús, pues por la gracia de Dios, ella estaba en la línea mesiánica.

Sermones sobre Hebreos, pág. 86.


El v. 30 relata en forma somera, la caída de los muros de Jericó, tal como
hemos leído en Josué 6:1-6. Sin nombrar a Josué, el autor de Hebreos, refiere en
forma sobria la toma de la ciudad.
Fuesen las que fuesen las circunstancias que contribuyeron al derribo de los
muros de Jericó, la verdad es que hacía falta una gran cantidad de fe para creer lo
que Dios le dijo a Josué. Pero él, los sacerdotes y el pueblo lo creyeron, y siguiendo
las instrucciones recibidas, actuaron conforme a lo ordenado por Dios.
1. LO QUE UN GRUPO DE HOMBRES HICIERON POR MEDIO DE LA FE. vv. 32-34.
En estos versículos se da el ejemplo de varios siervos de Dios, entre ellos los
jueces de Israel que fueron notables por la fe que pusieron en Él.
También resalta en ellos su entrega nacionalista, luchaban por su patria, por
la posesión que Dios les había dado. En parte nos recuerda la gesta heroica de
nuestros padres de la Patria que nos permitió la independencia de una nación
extranjera, lo cual recordamos en estos días de nuestras fiestas patrias.
En el v. 32, el autor dice que el tiempo le faltaría contando acerca de las
hazañas que hicieron estos hombres, y lo que padecieron, sostenidos por la misma
fe común en Dios:
a) Primero nombra a Gedeón (Jueces 6:11 – 8:32). Él puso una prueba a Dios
con un vellón de lana, para asegurarse de ser enviado por Él a la batalla
contra los Madianitas, enemigos de Israel. Después, cuando había reunido
32.000 hombres para ir a la batalla, Dios le dijo que eran muchos y que
despachara a los que querían volverse a su casa, y se volvieron 22.000 h.
Estos 10.000 que quedaron, todavía eran muchos y Dios le ordenó que los
hiciera tomar agua de una fuente. De esta prueba quedaron 300 hombres y
el resto fue devuelto a sus casas y con esos 300, obtuvieron la victoria sobre
los madianitas, un ejército grande en multitud “como la arena del mar”.
Esta fue una victoria de fe de Gedeón y los suyos.
b) Después nombra a Barac (Jueces 4:6 – 5:31). Dios le envió un mandato de
salir a la guerra contra los Filisteos por medio de Débora, profetisa y juez
sobre Israel. Barac respondió que si ella iba con él a la guerra, él iría, y si no,
él no iría. Finalmente él creyó y por su fe, Israel venció a sus enemigos.
c) De Sansón hay un largo relato en Jueces 13:24 – 16:31. A pesar de su vida
desordenada, y hasta disoluta, Dios se valió hasta de sus pecaminosas
debilidades para llevar a cabo sus designios a favor de Israel. Su fe se puede
ver, cuando arrepentido, preso y ciego, ora, cree y actúa, destruyendo el
anfiteatro donde se entretenían los príncipes Filisteos muriendo todos ellos.
d) Después se nombre a Jefté. (Jueces 11:1 – 12:7). Su fe se hace notar
cuando el Espíritu de Jehová vino sobre él, no sólo con poder, sino también
con revelación y creyó y actuó.
e) También menciona la fe del rey David y del profeta Samuel. Dos hombres
ungidos maravillosamente con el poder del Señor y que por la fe alcanzaron
muchas victorias para Jehová.
2. DESPUÉS MENCIONA A LOS QUE, SOSTENIDOS POR LA FE, ALCANZARON LA VICTORIA.
(vv. 33-34)
a) “que por fe conquistaron reinos”. Refiriéndose a las victorias militares del rey
David, (2 Samuel 5:17 y otros pasajes).
a) “hicieron justicia”. Cuando Samuel les hizo ver que él había dirigido a la
nación con orden, honradez y justicia, al pedir ellos que se eligiera un rey
para gobernarles, (1 Samuel 12:4).
Sermones sobre Hebreos, pág. 87.
b) “alcanzaron promesas”. Con ocasión del pacto de Jehová con David en el
sentido de edificar sobre él su casa, promesa de Dios reflejada en la
descendencia de David al venir de él el Mesías, Cristo Jesús, (2 Sam 7:11).
c) “taparon bocas de leones”. Como Sansón en Jueces 14:5, y especialmente
Daniel en Daniel cap. 6.
d) “apagaron fuegos impetuosos”. Como los tres jóvenes hebreos de Daniel que
fueron echados al horno de fuego.
e) “evitaron filo de espada”. Como David al ser atacado por el rey Saúl. Como el
profeta Elías huyendo de la malvada reina Jezabel. Como el profeta Eliseo
escapando del rey de Siria.
f) “se hicieron fuertes en batallas”. Como los jueces y reyes de Israel que en
inmensa minoría pudieron derrotar a los pueblos enemigos.
g) “pusieron en fuga ejércitos enemigos”. Como el rey Josafat, quien viéndose en
inferioridad frente a sus enemigos, oró a Dios diciendo: “no sabemos qué
hacer”, y Dios desbarató a los invasores. También fue el caso del rey
Ezequías en el asedio de Jerusalén.
Y son incontables los casos de hijos de Dios que poniendo sus ojos en el
Señor han podido salir victoriosos por medio de la fe.
Hermanos, estos son grandes ejemplos que nos da la Escritura acerca de la
victoria en base a la fe. ¿Cuál es tu situación?
¿Estás pasando por problemas que para ti no tienen solución?
¿Está tu corazón angustiado por situaciones que te afligen?

Clama al Señor, póstrate delante de Él, Jeremías 33:3 dice:


“Clama a mí; y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”

44. OTROS QUE PADECIERON POR LA FE Hebreos 11:35-40


SEPTIEMBRE 23, 2018. LECT. DEVOCIONALES: Génesis 39:1-20; Hebreos 4:9-16.

El Domingo anterior vimos a un grupo del A. T. que triunfaron y fueron


bendecidos por la fe que pusieron en Dios para salir adelante en sus respectivas
misiones: La caída de los muros de Jericó, Rahab, Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, el rey
David, Samuel, Daniel y los tres hebreos en el horno de fuego.
Hoy, por el contrario, veremos a los que padecieron por el testimonio de su fe en
Dios y tuvieron que sufrir muchas dificultades y angustias en sus vidas.
1. LOS QUE SUFRIERON ANGUSTIAS, vv. 35-37.
a. “Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección”. La viuda de
Sarepta (de 1 Reyes 17:22) y la mujer Sunamita (de 2 Reyes 4:34), a pesar de
no ser hebreas, recibieron la bendición de la vuelta a la vida de sus respectivos
hijos por la profunda fe de los profetas Elías y Eliseo, respectivamente, con lo
cual ellas también se vieron inclinadas a poner su fe en Jehová.
b. “…otros fueron atormentados...” Muchos fueron azotados y flagelados hasta
morir, sin negar su fe en Dios.
c. ”sufrieron prisiones y cárceles…” Como José en Egipto (Gén. 39:20), El profeta
Micaías, por decirle la verdad al rey Acab de que iba a ser derrotado en la guerra
(1 Reyes 22:27). El profeta Jeremías, en varias oportunidades por mostrarle su
Sermones sobre Hebreos, pág. 88.
pecado al rey y anunciar la caída de Jerusalén ante los Caldeos (Jer. 20:1-6).
También varios profetas que dieron el mensaje de Dios ante el rey Sedequías de
Judá sobre la invasión de los Caldeos (2 Crón. 36:16).

d. “apedreados…”. El profeta Zacarías, hijo del sacerdote Joiada, murió lapidado (2


Crón. 24:20).
e. “aserrados…” Según la tradición, éste fue el método empleado por el impío rey
Manasés para matar al profeta Isaías.
f. “muertos a filo de espadas…”. Urías, el profeta murió de esta forma (Jer. 23:26).
Varios incidentes de este tipo tuvieron lugar en el período de los Macabeos, en
los 400 años que transcurrieron entre el A.T. y el N.T.
g. “anduvieron de acá para allá…”. Muchos del pueblo de Dios sufrieron pobreza y
persecuciones extremas (Salmo 107:4-9). Cuando la malvada reina Jezabel,
esposa del rey Achab, perseguía y destruía a los profetas de Jehová, Abdías, un
mayordomo del rey, temeroso de Jehová, escondió a 100 profetas en unas
cavernas y los alimentó porque no podían presentarse delante del pueblo.
(Ryrie, el comentarista bíblico reformado dice: “El trasfondo histórico de mucho de lo
que hay en estos versículos, es posible que esté tomado del libro apócrifo de 2º. de
Macabeos, pero que aunque no sea un libro inspirado y lo tengamos por lo tanto como
apócrifo, sin embargo es fidedigno como histórico, y si el autor de Hebreos hace
referencia a hechos narrados en tal libro, el Espíritu Santo refrenda aquí su historicidad)

2. TODOS ESTOS QUEDARON ACREDITADOS POR SU FE, vv. 39-40.

Dice el v. 39: “Todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe,
no recibieron lo prometido”.
Todos estos héroes de la fe en el cumplimiento definitivo de las promesas
eternas, no sólo se hicieron merecedores de alabanza por parte de los hombres, sino
también aceptos a Dios por la confianza que pusieron en Él.
Pero Dios demoró el cumplimiento de las promesas, de manera que ninguno de
esos valientes de la fe alcanzó en vida el objetivo de la promesa de Dios.
¿Por qué esa demora? Porque Dios en sus, incomprensibles planes, tenía
preparado algo mejor para nosotros, como dice el v. 40 “proveyendo Dios alguna cosa
mejor para nosotros”.
Pareciera que Dios dejó de lado su interés por aquellos héroes del A.T. para
centrarlo todo en nosotros.
Lo que la Escritura nos da a entender aquí, es que para que se cumpliera la
promesa principal, que encierra y contiene todas las demás, era necesario que la
simiente de la mujer de Génesis 3:15, Cristo, aquél en quien habían de alcanzar
bendición todas las familias de la tierra, Génesis 12:3, viniera a este mundo para hacer
la purificación por los pecados de todos nosotros, como dice Hebreos 1:3,
“El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y
quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la

Sermones sobre Hebreos, pág. 89.


purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la
Majestad en las alturas”
La fe de los santos del A.T. miraba hacia adelante la salvación prometida,
mientras que la fe de aquellos que vinimos después de Cristo, miramos hacia atrás,
al cumplimiento perfecto de esa promesa.
Ambos grupos nos caracterizamos por una fe genuina y verdadera y somos
salvos por la obra expiatoria de Cristo en la cruz.
Dice Efesios 2:8-9 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe”
¿Ha recibido usted ese regalo precioso de la vida eterna por la gracia de Jesucristo, el
Hijo de Dios?

45. ¿QUEREMOS SER CREYENTES DE FE? Hebreos 11:39-40.


OCTUBRE 07, 2018. LECT. DEVOCIONALES: Daniel 6:16-28; 2 Corintios 11:16-32

Hemos terminado nuestro interesante viaje imaginario por la galería de la fe


de Hebreos cap. 11, y pregunto hermanos y hermanas: ¿Qué le dejó a usted este
recorrido?
1. LO QUE NOS DEJÓ ESTE VIAJE.
Hemos pasado frente a 26 hombres y 4 mujeres de fe mencionados por el
escritor sagrado, y eso que podrían estar incluidos muchos más de los mencionados
en esa galería, pero… ¿qué nos ha quedado de lo que hemos leído y escuchado?

 ¿Queremos ser hombres y mujeres de fe, cualquiera que sean los resultados
de nuestra profesión de fe?

 ¿Queremos imitar las victorias, bendiciones, prodigios, e incluso los


sufrimientos de estos siervos de Dios?

 ¿Queremos seguir una vida de fe creyendo y siguiendo al Señor, cueste lo


que cueste?

2. LA VIDA CRISTIANA ES UNA VIDA SOMETIDA AL SEÑOR,

Sermones sobre Hebreos, pág. 90.


Cualesquiera que sean las circunstancias que tengamos que enfrentar.

Recordemos los sufrimientos del apóstol Pablo en la obra: 2 Cor, 11:16-32.

Y nos preguntamos: ¿Por qué seguimos a Dios?

 ¿Por una tradición religiosa evangélica?

 ¿Por la fe que me enseñaron mis padres desde mi niñez?

 ¿o por las bendiciones que nos llegan por ser parte de la iglesia?

¿y si no hay bendiciones, entonces se nos acaba la fe?

 El Señor es digno de nuestra adoración por ser Dios.

 y la calidad de nuestra fe no se puede determinar por la cantidad o la calidad


de bendiciones que recibimos, (¿a más cosas, más fe?) recordemos que
algunos sufrieron persecuciones, sufrimientos y muerte por su fe.

 Es por la perseverancia de una vida de obediencia y sumisión al Señor.

Tenemos que seguir adelante suceda lo que suceda en nuestra vida porque Él
es digno de seguirle y obedecerle.

¿Por qué querer ser como los grandes hombres de fe envidiándoles por sus
proezas?

Nosotros tenemos al mismo Señor de ellos, la misma fe, la misma redención.

No debemos tratar de imitar sus obras, sino de imitar su fe.


3. SIN FE NO PODEMOS AGRADAR A DIOS

Recordemos el v. 6 de este capítulo 11: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios”

Todos estos héroes de la fe, caminaron en ella y por eso agradaron a Dios.

Es importante que nosotros creamos que hay un Dios en los cielos y debemos
sentirnos seguros de que no le buscamos en vano.

Sirvamos a nuestro Señor, puestos los ojos en Él (como dice 12:2) y


caminemos en la “fe que ha sido dada una vez a los santos” Judas 3.

Sermones sobre Hebreos, pág. 91.


46. JESÚS EL GRAN EJEMPLO DE NUESTRA FE. Hebreos 12:1-2.

NOVIEMBRE 04, 2018. LECT. DEVOCIONALES: Salmo 113; Filipenses 3:1-16.

La vida cristiana es comparada con una carrera, en donde se encuentra una


gran cantidad de personas para alentar a los deportistas, que ponen todo su
esfuerzo en lograr la victoria. Hay carreras en donde los atletas deben sortear
obstáculos y a veces ellos caen por una mala pasada y pierden el paso y el tiempo.

En el capítulo 11 pudimos ver a una buena cantidad de testigos que con sus
ejemplos nos sirven de aliento para llegar a la meta.

En estos versículos del cap. 12 el Señor nos da tres imperativos para seguir
adelante en nuestra carrera cristiana en un mundo muy difícil y que nos presenta un
sinnúmero de obstáculos para mantenernos en nuestra vida cristiana y alcanzar la
victoria final.

1. “Despojémonos de todo peso”, v. 1.

“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos,
despojémonos de…”

“Por tanto, nosotros también, Esta conclusión es como un epílogo al capítulo


anterior, donde el autor indica por qué nos ofreció una galería de los santos que se

Sermones sobre Hebreos, pág. 92.


destacaron por su fe en el período de la ley, para que todos nos dispongamos a
imitarlos.

1.1 Nos insta a deshacernos de todos los impedimentos para poder competir con
éxito.

Miremos cuáles son esos impedimentos que no nos dejan avanzar:

a. “De todo peso…”: (como tiene que hacerlo el deportista para poder correr)

¿Cuáles son esos pesos?: el desaliento, la indiferencia, la comodidad, la


inconstancia en el servicio al Señor (seguirlo “de lejos”, Pedro Lucas 22:54), son
parte del peso del cual el autor de la epístola dice que hay que despojarse.

La indisciplina en el servicio cristiano, se muestra en: La intermitencia en la


oración, en el estudio de la Palabra, en la comunión cristiana “de vez en cuando”.

El cristiano carnal se enreda en las cosas del mundo (no necesariamente


malas) pero que le restan tiempo para estar en las actividades de su iglesia.

Todo esto también constituye un peso que no les deja avanzar con la rapidez
que quisieran y se van quedando atrás

b. “El pecado que nos asedia”: Recordemos que Satanás anda buscando cómo hacer
caer a los hijos de Dios: 1 Pedro 5:8 nos advierte: “Sed sobrios y velad; porque vuestro
adversario, el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar”.

2. “Corramos con paciencia, la carrera que tenemos por delante”


La paciencia incluye la perseverancia

El cristiano carnal vive de los recuerdos de lo que hizo antes,

Pero la meta de la carrera está por delante y tenemos que mirar hacia ella
para llegar con éxito al final.
El que corre esta carrera tiene un solo fin: La Meta que es Jesús, que nos
insta para vivir de acuerdo a los parámetros que él ha puesto a los competidores.

Esta es la carrera más importante que se nos ha puesto por delante y que
exige de nosotros los más grandes esfuerzos para llegar victoriosos a la meta.

“Corramos con paciencia”. No mirando a los costados, a nuestros compañeros de


carrera, porque perdemos el tren de ella. Esto es mirar lo que están haciendo otros
hermanos para tratar de imitarlos: Pastores, Líderes, etc. Estos pueden fallar.

Sólo Cristo no falla, por eso el autor nos insta en el siguiente versículo a
mirar sólo a la meta, y dice:

3. “Puestos los ojos en Cristo…”, v. 2.

Los hebreos tenían que fijar su mirada en Cristo como el objeto exclusivo de
la fe y la salvación, porque Él es el Autor y consumador de ellas.
Sermones sobre Hebreos, pág. 93.
Lo más importante para nosotros, entonces, es tener nuestros ojos fijos en
Cristo el Señor.

Al decir que es el “Autor”, está diciendo que “da origen”. Y esta es la verdad,
Cristo dio origen a nuestra salvación, somos salvos de la muerte eterna por el
sacrificio de Jesús en la cruz.

Él pudo haber eludido tan grande sacrificio, pero lo hizo por todos nosotros.

 Sufrió el martirio de la cruz, las burlas, el dolor físico, la angustia de haber


sido desamparado del Padre.

 Menospreciando la vergüenza que ella significaba, ya que era solamente para


los delincuentes.

 Y habiendo vencido, se sentó a la diestra del trono de Dios, intercediendo por


cada uno de sus hijos, es decir por nosotros.

 Y habiendo consumado su sacrificio, nos dio con su ejemplo la garantía de la


victoria final, y es nuestro gran ejemplo a seguir, como dice 1 Pedro 2:21
“Pues para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros,
dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas”.

Y al final de nuestra carrera, podamos exclamar como lo hizo el apóstol Pablo en


2 Timoteo 4:7-8: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la
fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez
justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida”.
47. LA DISCIPLINA DEL SEÑOR. Hebreos 12:3-11.

NOVIEMBRE 25, 2018. LECT. DEVOCIONALES: Proverbios 3:1-12; Romanos 8:28-39

La experiencia de Job: sus pérdidas, su enfermedad, su dolor, el desprecio de sus


amigos y parientes: Leer Job 3:20-26.
Muchas veces nos preguntamos el por qué tanto sufrimiento para un hombre que era
recto y sincero a toda prueba, de acuerdo a las palabras de Dios: “¿no has considerado a mi
siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y
apartado del mal?” Job 1:8.
Aún dentro de situaciones de personas de vidas rectas y que sirven al Señor con toda
fidelidad, se dan casos de tener que pasar problemas y dificultades, y enfrentarse a situaciones
de pecado, a veces bastante difíciles y complicadas.
El combate contra el pecado y situaciones de adversidad, posibilita el hecho de que
lleguemos a ser “más que vencedores”, como leímos en Romanos 8:28-39. Así podemos
comprender la disciplina del Señor, en la cual podemos apreciar tres aspectos:
1. EL AMOR DE DIOS SE MUESTRA EN LA DISCIPLINA. vv 4-6.
¿Hemos olvidado la exhortación del Señor? Esta es la Palabra de Dios.
Ella va dirigida a sus hijos a quienes ama y quiere disciplinar.
La persona que no ama a alguien, no tiene interés en que esta cambie.
Miremos cuál es esa exhortación: “Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor”.
Sermones sobre Hebreos, pág. 94.
Aquí el autor de Hebreos cita al rey Salomón que hace resaltar el castigo para la corrección,
Prov 3:11-12. “No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección.
Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere”.
Estas palabras nos enseñan que es provechoso y necesario ser disciplinados por el
Señor. Esta disciplina se manifiesta en tres formas:

1) No debemos rechazar la corrección del Señor. Esta a veces trae sufrimiento y decimos
¡cuándo se terminará todo esto! Pero no debemos olvidar que detrás de ella hay
propósitos de Dios. Aunque nos duela y sea duro el momento.

2) Nos preguntamos ¿Por qué, cuál es la razón de mi sufrimiento? Y, aunque nos parezca
extraño, la respuesta del Señor es porque él nos ama y nos quiere corregir.
“Hijo mío” es una expresión tierna y dulce que nos debe traer consolación, que debe
penetrar profundamente en nuestros corazones para que la corrección no la recibamos con
amargura ni dolor. Dios nos ama y quiere nuestro bien.
3) Job fue probado para su disciplina. Su amigo Elifaz le dijo: “bienaventurado es el
hombre a quien Dios castiga. Por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso…Él es
quien hace la llaga y Él la vendará, Él hiere y sus manos curan”
José, en Egipto, tenía sobradas razones humanas para desmayar, pero nunca lo hizo:
“Azota a cualquiera que recibe por hijo” (v 6b). Los azotes sacan sangre y son dolorosos, Las
grandes pruebas por las que pasamos son simples instantes en nuestra vida y son para nuestro
bien.
2. LA CONVENIENCIA DE LA DISCIPLINA DEL SEÑOR. (vv. 7-9).
Dios nunca descuida la disciplina de sus hijos. Los padres sabios y prudentes lo hacen
con sus hijos porque les aman, pero no corrigen a aquellos que no son suyos.
El ser castigados significa ser sus hijos. Si pretendemos ser excluidos de la corrección
del Señor es como si nosotros no fuéramos de su pueblo.
Si procuramos evadir el castigo, estamos rechazando la gracia de Dios. Cuando
soportamos esas aflicciones con paciencia, declaramos que somos suyos, v 7
Y si Dios no nos disciplina, significa que somos “bastardos”, no somos hijos, v 8. Es
decir: falsos cristianos, hijos ilegítimos, no nacidos de Dios (aunque seamos miembros de la
iglesia, bautizados, recibamos la Santa Cena).
En Colombia el Pastor Esteban Irvin decía que le preocupaban más los miembros que
nunca tenían problemas, que aquellos que siempre se quejaban de los suyos.
3. NUESTRA SUMISIÓN A LA DISCIPLINA DEL SEÑOR. vv. 9-11.
Existe un respeto natural a la disciplina de los padres. Pero hay honor y reverencia
hacia nuestro Señor cuando somos disciplinados por él.
La disciplina de nuestros padres sólo es útil para la vida presente. La disciplina del
Señor es para prepararnos para la vida eterna.
El castigo de los padres es orientado por su estado de ánimo. Dios regula su disciplina
en la mejor forma y con perfecta sabiduría.

Sermones sobre Hebreos, pág. 95.


El v. 11, nos dice que ninguna disciplina durante nuestra vida es motivo de gozo, antes,
tenemos tendencia a que las adversidades nos produzcan alarma, nos inquieten e impacienten,
que perdamos el control y que actuemos precipitadamente.
Pero el resultado final de las pruebas y aflicciones será nuestra paz, de acuerdo a la
sabiduría de lo alto que es declarada en Santiago 3:17 como “pura, pacífica, amable, benigna,
llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía”.
¿Está usted preparado (a) para sufrir las pruebas como cristiano?
¿Puede aceptar con paciencia que la disciplina es provechosa para usted y no tan
severa y cruel como pensaba al comienzo de ella?
De alguna forma Dios le está llamando por medio de sus sufrimientos, porque Dios, a
pesar de su rebeldía y dolor, le está gobernando con su mano poderosa.
No olvidemos que los padres humanos son imperfectos y que aplican una disciplina
imperfecta, pero Dios es perfecto y por eso su disciplina es perfecta, siempre obra para el bien
de sus hijos.
Recordemos una vez mas Prov. 3:11-12, “No menosprecies, hijo mío, el castigo de
Jehová, ni te fatigues de su corrección. Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo
a quien quiere”.
Debemos fijar la vista en el objetivo final, dice el v. 11: “Da fruto apacible de justicia a los
que en ella han sido ejercitados” .

48. LA NECESIDAD DE REFORMAR NUESTRA CONDUCTA (1). Hebreos 12:12-17


DICIEMBRE 2, 2018. LECT. DEVOCIONALES: Salmo 34:1-14; Romanos 6:15-23.

En este capítulo 12, el autor de la epístola nos ha mostrado dos


importantes temas:
1) Nos ha dicho que para correr con éxito nuestra carrera de fe en la vida,
tenemos que poner nuestros ojos en Jesucristo: el autor y consumador de la
fe, vv. 1-2.
2) Después nos hizo ver la importancia de la disciplina del Señor para
nuestras vidas, vv 3-11.
Ahora, en los vv. 12 al 17, nos lleva a ver la necesidad imperiosa que
tenemos de reformar nuestra conducta. Hoy trataremos los vv. 12-14, en
los cuales podremos ver:
1. LOS ASPECTOS POSITIVOS EN NUESTRA VIDA, vv. 12-14.

a) “Por lo cual alzad las manos caídas y las rodillas paralizadas”. (v. 12)
Después de animarnos por las adversidades que experimentamos en la
vida, nos exhorta a tomar fuerza, levantándonos sobre la dificultad de las
pruebas pasadas con estas palabras que nos infunden mucho ánimo.
Este versículo nos exhorta a sacudir el desánimo y el cansancio para
emprender la acción.
Las “manos caídas y rodillas paralizadas” son la expresión de un espíritu
enfermo, de temor y deprimido, que no os permite avanzar.

Sermones sobre Hebreos, pág. 96.


Es el desaliento frecuente en los cristianos carnales que no tienen
ánimo porque carecen de la confianza en el Señor.
De esta manera su amor por la obra y las almas perdidas se enfría y se
anula.
No existe cosa más eficaz para levantarnos el ánimo caído como las
palabras del Señor, haciéndonos ver que Dios está a nuestro lado, y que es
solícito acerca de nuestro bienestar, aún cuando estemos en aflicción.
Entonces nos llama a enderezar los caminos que seguimos día tras día.
b) “Y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del
camino, sino que sea sanado”. (v. 13).
Aquí está aludiendo al camino que cada uno emprende en su vida
cristiana.
Es necesario que nuestro caminar sea recto y derecho, para evitar los
tropiezos propios, como así también el de aquellos que están a nuestro lado.
Alude también a evitar que nuestra vida sea de tropiezo a otros
creyentes que son débiles en la fe, que son carnales y que andan con
dificultades en su camino.
Importante es, que al hacer nuestras sendas derechas, podamos seguir
la carrera que nos ha sido impuesta y así ayudar a los débiles en la fe para
que ellos también puedan enderezar sus pasos.

c) “Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”.
(v. 14).
Los hombres nacemos con una tendencia que parece rehuir la paz,
pues todos consideramos nuestros propios intereses y caminos, y es difícil
adaptarse a la línea de conducta de los demás.
Pero en el Salmo 34:14 encontramos la dirección de Dios que nos insta
con este consejo: “Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz y síguela”.
La paz es el bien supremo que nos da el Señor y aquí nos insta a
buscarla y seguirla para que de esta manera logremos dar pasos importantes
en nuestra vida en cuanto a vivir en paz con todos.
La paz nos permite acercarnos a Dios con plenitud de fe y una
conciencia limpia, tal como nos dice en el capítulo 10:22 de Hebreos:
“Con corazón sincero”: la paz que nos es dada por el Señor nos permite
tener una relación genuina y verdadera con Dios y con nuestro prójimo, sin
motivaciones ocultas.
“Con plena certidumbre de fe”, apuntando a una confianza absoluta en las
promesas de Dios. Esa confianza que trae a nuestros corazones la seguridad
que nos permite perseverar en medio de las pruebas que surgen en nuestro
camino.
“Purificados los corazones”, con el poder purificador del sacrificio de Cristo
por medio de su sangre derramada para nuestro perdón.
“Lavados los cuerpos con agua limpia”, No por medio del bautismo, sino
por la purificación que el Espíritu Santo obra en la vida de los creyentes por
medio de la Palabra de Dios. Es la aceptación genuina de Cristo como
Sermones sobre Hebreos, pág. 97.
nuestro Salvador y sacrificio suficiente por el pecado, lo cual permite que
tengamos comunión con Dios.
Los incrédulos no se sentirán motivados para buscar, acercarse y recibir a
Cristo, si la vida de cada uno de nosotros no demuestra las cualidades que Dios
desea, incluidas la paz y la santidad, sin las cuales no es posible gozar del favor y
del trato íntimo de Dios.

Por esto el v. 14, refiriéndose a la santidad, termina con las palabras: “sin la
cual nadie verá al Señor”, porque solamente con la santidad dada por Dios por medio
de Jesucristo, podremos ver a Dios con los ojos del espíritu renovados conforme a
su imagen.

49. LA NECESIDAD DE REFORMAR NUESTRA CONDUCTA (2). Heb. 12:15-17


ENERO 13, 2019. LECT. DEVOCIONALES: Génesis 25:19-34; Hebreos 10:26-30;

En este capítulo 12, el autor de la epístola nos ha mostrado dos


importantes temas:
1) Nos ha dicho que para correr con éxito nuestra carrera de fe en la vida,
tenemos que poner nuestros ojos en Jesucristo: el autor y consumador de la
fe, vv. 1-2.
2) Después nos hizo ver la importancia de la disciplina del Señor para
nuestras vidas, vv. 3-11.
3) Y en los vv. 12 al 17, nos lleva a ver la necesidad imperiosa que
tenemos de reformar nuestra conducta.
Terminamos el sermón anterior viendo que los incrédulos no se
sentirán motivados para buscar, acercarse y recibir a Cristo, si la vida de
cada uno de nosotros no demuestra las cualidades que Dios desea, incluidas
la paz y la santidad, sin las cuales no es posible gozar del favor y del trato
íntimo de Dios.
Por esto el v. 14, refiriéndose a la santidad, termina con las palabras:
“sin la cual nadie verá al Señor”, porque solamente con la santidad dada por
Dios por medio de Jesucristo, podremos ver a Dios con los ojos del espíritu
renovados conforme a su imagen.

Sermones sobre Hebreos, pág. 98.


Ahora podremos ver, al continuar con este tema en los vvs. siguientes
(vv. 15-17), que el escritor sagrado nos insta a vigilar nuestra propia vida para
dar testimonio de paz y santidad.

2. NOS INSTA A QUE CUIDEMOS NUESTRA VIDA.


Dice: “No sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios.” (v. 15a).
Indudablemente que no significa que un creyente pueda perder la salvación,
sino las bendiciones que nos garantiza el Evangelio.
Y para esto es necesario que estemos apercibidos de las tentaciones
que Satanás pone en nuestro camino para hacernos caer y apostatar de
nuestra fe.
Y Satanás es un maestro consumado para hacernos caer, porque en
cuanto nos ve débiles y vacilantes en la fe y consagración al Señor, está
atento para poner en nuestras mentes y corazones las dudas, y dice el
escritor “que brotando alguna raíz de amargura os estorbe”, (v. 15b).
Esta raíz de amargura es cualquier planta pecaminosa que se arraiga
en uno o varios miembros de la iglesia y causa disturbios por el hecho de ser
contagiosa. Por tanto, si permitimos que esa raíz crezca, corromperá y
contaminará a muchos.

A continuación nos recuerda,

3. EL EJEMPLO DE LA CARNALIDAD DE ESAÚ. (v. 16).


Así como antes les había exhortado a la santidad de vida, ahora les
llama a no dejarse llevar por la contaminación del pecado. El v. 16, pone
como ejemplo de carnalidad y mundanalidad a Esaú y le llama fornicario (del
gr. pórnos) en sentido espiritual, porque vendió su primogenitura, y profano
(del gr. bébelos) indigno de penetrar en el santuario ya que no estimó
valiosa la bendición que significaba la primogenitura y la cambió por un
simple plato de comida para calmar su hambre temporal.
Esaú es un ejemplo de todos los que pecan contra Dios de forma
deliberada y voluntaria, rechazando la bendición recibida de su parte.
Esaú, consideró en forma liviana el hecho de haber vendido su
primogenitura. En ese momento no le importó nada, sólo le interesaba
calmar su hambre. De esta manera, también los que se dejan llevar por las
tentaciones del mundo, se apartan voluntariamente de Dios y venden su
propia bendición para alimentarse con los bocados del pecado.
Cuando Esaú se dio cuenta de lo que había hecho y que ya la mayor
parte de la bendición la había vendido a su hermano, lloró amargamente y
suplicó a su padre que lo bendijera, pero lo único que logró fue escuchar de
él la sentencia de que tendría que servir a su hermano.

Sermones sobre Hebreos, pág. 99.


Así, entonces, llama a los miembros de la iglesia a mantenerse limpios
y puros, en completa santidad, apartándose de la atracción del pecado, para
dar testimonio de su nueva vida en Cristo.

El llamado que hace el escritor de la carta a la iglesia, es reforzar el


deseo de que cada creyente atienda a la invitación que hace el v. 14, que
dice: “Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”, y de esta
forma reformar verdaderamente nuestras vidas para servir al Señor.

50. LA EFICACIA DE LA SANGRE DE CRISTO. Hebreos 12:18-24


FEBRERO 03, 2019. LECTURAS DEVOCIONALES: Éxodo 20:18-26. Gálatas 4:21-31.

Escribe el Pastor y comentarista Matthew Henry: “En esta porción el autor


sagrado lleva a sus lectores a tener una correcta motivación en sus vidas y, como lo
hizo el apóstol Pablo en Gálatas 4:21-31, contrastando a Agar y Sara como alegorías
respectivas de la Ley y de la Gracia, él contrasta ahora, en sentido parecido el Monte
Sinaí y el Monte de Sión, con el propósito de que sus lectores se estimulen a actuar con
amor, no por temor, pues así como el Monte Sinaí inspiraba terror, el espiritual Monte
Sión invita a acercarse a Dios, ya que allí todo habla de gracia y de perdón” (Hebreos,
pág. 580).
1. EL MONTE SINAÍ. (vv. 18-21).
“Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar…” (v. 18)
Este monte representa la ley, con la cual nadie se puede acercar a Dios, ni
encontrar la comunión con Él, ni encontrar la salvación.
En este pasaje se describen las circunstancias en que se dio la ley y podemos
ver lo siguiente:
1.1 Las características del Monte Sinaí. (v. 18 – 19a)
a) “Al monte que se podía palpar” y por lo tanto tangible y material.
b) “Que ardía en fuego”, ya que era visto por el pueblo como un “monte
humeante” y pavoroso.

Sermones sobre Hebreos, pág. 100.


c) “A la oscuridad, a las tinieblas”, el monte estaba envuelto en oscuridad y
tinieblas, mencionadas también en Deut 5:22, en donde aparecen estos fenómenos
como manifestaciones del poder de Dios.
d) “Y a la tempestad”, sinónimo del torbellino tras el cual se escondía Yahveh
cuando se manifestaba airado a presentar una fuerte reprensión (como cuando
habló a Job en 38:1 y a Isaías en 66:15).
e) “El sonido de la trompeta”, dentro de este pavoroso escenario, el sonido de la
trompeta añadía nuevos terrores al pueblo.
f) “Y a la voz que hablaba”. Finalmente, por encima de todo esto se oía la voz
tronante de Yahveh con la que estableció su pacto y dio a conocer sus
mandamientos.
Por ninguno de estos elementos el pueblo se podía acercar a Dios
1.2 ¿Cuál fue la reacción del pueblo? (19b – 21).
a) El pueblo estaba tan asustado que le suplicaba a Moisés que ya no les hablara
más Dios, (v. 20) Preferían que fuera él el que lo hiciera. El pueblo estaba aterrado
ante las órdenes de Dios de no traspasar los límites señalados, e incluso era de
gravedad para los animales que lo traspasaran.
b) La reacción de Moisés ante las mismas manifestaciones. Dice el v. 21 que
“era tan terrible lo que se veía” que el mismo Moisés exclamó “Estoy espantado y
temblando”. Estas palabras se entienden considerando que Moisés hablaba en
nombre del pueblo, al cual él también pertenecía y era el intermediario entre el
pueblo y Yahveh.
El monte Sinaí representa la ley, pero por todas las manifestaciones vistas, el pueblo no
pudo acercarse a Dios mediante ella.
Entonces ¿en qué forma el pueblo se podía acercar a Dios?
La respuesta la encontramos al considerar el segundo monte en los vv. 22-24.

2. EL MONTE DE SIÓN. (que representa la gracia, el regalo de Dios).


a) Aquí el escritor nos hace a ver que nos hemos acercado “al monte de Sión, la
ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial”. Este monte no es el terenal que se ubica
cerca a Jerusalén, sino que está apuntando al cielo, la morada de Dios.
*En el lenguaje de Pablo a los Gálatas es “la Jerusalén de arriba”, como dice
Heb. 11:10, que era la ciudad que esperaba Abraham, “cuyo arquitecto y constructor es
Dios”, el Dios de las promesas de gracia, no el de la voz tronante y aterradora del
monte Sinaí.
*Visto de esta forma, este monte de Sión es accesible para todos los que se
acerquen a Dios a través de Jesucristo. Dice el Salmo 132:13-14 “Porque Jehová ha
elegido a Sión; la quiso por habitación para sí. Este es para siempre el lugar de su reposo. Aquí
habitaré porque la he querido”.

b) Continúa el v 22b, “a la compañía de muchos millares de ángeles”. Esto significa


una fiesta de alegría y de triunfo junto a las huestes celestiales, lo cual nos lleva a
recordar la victoria final sobre todos los obstáculos que parecían insalvables para la
poca fe de los hebreos, y también de nosotros que muchas veces nos olvidamos de
ese momento glorioso del encuentro con nuestro Señor.

c) El v. 23 dice que nos hemos acercado a “la congregación de los primogénitos que
están inscritos en los cielos”. Estas palabras se refieren a un grupo que aún está
viviendo en este mundo, y este es el caso de la Iglesia invisible, de todos los
creyentes, iglesia compuesta por hombres y mujeres que son coherederos con
Sermones sobre Hebreos, pág. 101.
Cristo, los cuales sin excepción, menciona la Escritura como aquellos que “sus
nombres están inscritos en el libro de la vida”, como nos dicen Filipenses 4:3; Apoc. 3:5 y
otros pasajes.

d) Y lo más importante es que nos hemos acercado a “Jesús el mediador del nuevo
pacto…”, (v. 24a). Jesús es “fiador o garante”, es el único que garantiza el éxito de
su nuevo pacto de salvación.
*Las buenas obras no son garantía de salvación. *La religiosidad tampoco es
garantía para la salvación. *El ser miembro de una iglesia, cualquiera que ella sea,
no nos garantiza que podamos alcanzar la salvación. *Ni el ser hijo de creyentes
nos puede garantizar la salvación.

Cristo es el único camino, el único que nos garantiza la paz con Dios.
*No lo puede hacer la voz tronante de Dios al entregar la ley, ni las
manifestaciones aterradoras de Sinaí.
*El único que puede darnos la paz con Dios es Jesucristo cuando dice: “Venid
a mí todos los que estéis trabajados y cargados y yo os haré descansar” Mateo 11:28.

“La sangre del sacrificio de Abel fue agradable a Dios, porque se ofreció en fe
y obediencia, pero sólo suministró una cobertura temporal para él.
Pero el sacrificio de la sangre de Cristo declara el perdón eterno de los
pecados de todos los que acudimos a Él en busca de paz y perdón” (Colosenses
1:20).

51. EXHORTACIÓN A RENDIR CULTO A DIOS. Hebreos 12:25-29


MARZO 03, 2019. LECTURAS DEVOCIONALES: Hageo 2:1-9; 2 Pedro 3:1-13.

Existe en el mundo una marcada tendencia a rendir culto a toda clase de


manifestaciones. Y muchas veces los creyentes en Cristo también caemos en esta
tendencia y nos dejamos llevar por las cosas materiales, a las cuales atendemos como
lo más importante de nuestras vidas, dándoles mayor importancia que a los asuntos
espirituales que tienen que ver con nuestras relaciones con el Señor.
En estos vv. encontramos una solemne advertencia encabezada con la palabra:
“Mirad…” y continúa: “que no rechacéis al que habla…”. A esta advertencia hecha,
siguen varias afirmaciones sobre el establecimiento de lo permanente después de
sacudirnos de las cosas que ya han pasado, como lo dicen los vv. 26-27, por lo que nos
exhorta a rendir a Dios un culto agradecido y continuo, v. 28, teniendo en cuenta que
Dios no pasará por alto los desechos de una vida cristiana lánguida y carnal, v. 29.

1. UNA SOLEMNE ADVERTENCIA v. 25.


El que habla es Dios, es su voz que continúa oyéndose como ocurrió
anteriormente y que el pueblo no quería oír y que rogaba que Dios no hablara con ellos.
Pero debemos tener cuidado de no rechazar la Palabra de Dios.
Esto nos habla con fuerza y claridad de que no debemos rechazar la Palabra
hablada a nosotros, la cual es como una espada de dos filos como dice el 4:12 “Porque
la Palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos, y
Sermones sobre Hebreos, pág. 102.
penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los
pensamientos y las intenciones del corazón”

Estas palabras del v. 25, nos hacen ver que a los que desprecian el evangelio y
lo tienen en poco, les aguarda un severo castigo, teniendo en cuenta que así como los
hebreos desecharon la palabra y recibieron un justo castigo, así será también con los
que tienen en menos la palabra de Dios hablada desde los cielos.
Estas palabras nos llaman a no ser inmaduros, ni rebeldes a la Palabra de Dios y
acercarnos a ella con todo nuestro corazón.
2. LA VOZ DE DIOS CONMOVIÓ LA TIERRA.
a. Los vv. 26 y 27 contienen afirmaciones sobre lo que permanece después de
haber dejado lo que no sirve.
El autor sagrado se refiere aquí a Éxodo 19:18 donde leemos que “todo el monte
se estremecía en gran manera”. Era una especie de terremoto, pero terreno, pasajero y
localizado.
“La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo:
Aún una vez y conmoveré no solamente la tierra, sino también los cielos” v. 26.
Ahora el Señor habla con más fuerza, porque conmoverá la tierra y el cielo. Así
el autor de la epístola cita las palabras de Dios mismo, en Hageo 2:6,7a ”De aquí a
poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca, y haré temblar a
todas las naciones y vendrá el Deseado de todas las naciones…”.
“El Deseado” apunta claramente a la segunda venida de Cristo a la tierra.
A esta situación se agregan las palabras del apóstol Pedro en su segunda
epístola 3:8-9 en donde expresa: “Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para el Señor
un día es como mil años y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa como
algunos la tienen por tardanza…”. De esta manera se está refiriendo e indicando
claramente a la Segunda Venida de Cristo y no otras cosas.
Y continúa expresando la destrucción de la tierra y las obras que hay en ellas:
todo será quemado y destruído. Al respecto dice en el v. 27 de nuestro texto: “…Aún
una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden
las inconmovibles”.

Entonces surge la pregunta:


3. ¿CUÁLES SON LAS COSAS INCONMOVIBLES? vv. 28-29.
En estas palabras se nos exhorta a rendir a Dios un culto lleno de gratitud y
santo temor en las cosas espirituales, teniendo en cuenta que Dios es un Dios celoso y
se manifiesta en contra de quienes le son desleales.
“Recibiendo…un reino inconmovible”. Nos dice la Palabra que Dios creará “un
cielo nuevo y una tierra nueva, la santa ciudad, la Nueva Jerusalén” Apocalipsis 21:1-2,
la cual será eterna e inconmovible.
Entonces nos llama a que “Tengamos gratitud”, gratitud por la gran obra de
salvación efectuada por el Señor al dar su vida en la cruz por nosotros los pecadores.
Y nos insta a servir al Señor de todo corazón: “Sirvamos a Dios agradándole con
temor y reverencia…”. Esto significa con todo nuestro ser, con respeto y temor
reverencial, con dedicación de nuestra vida, de nuestro tiempo, con entrega total a Él,
no en forma intermitente y descuidada como a veces solemos hacerlo.
Sermones sobre Hebreos, pág. 103.
Comenta Calvino: “debemos dejar la insolente confianza en la carne, así como la
pereza que también emana de ella”
“Porque nuestro Dios es fuego consumidor”, v. 29. La ley de Dios que fue dada
en Sinaí ordenaba muchos castigos severos para quienes desobedecian a Dios.
Pero el castigo es mucho más grande y terrible para los que rechacen su oferta
de salvación a través de su propio Hijo, el Señor Jesucristo.
Pero también dice en 1 Juan 4: que “Dios es amor”, y en ese amor tan grande,
proveyó para los hombres y mujeres una salvación segura a través de su Hijo
Jesucristo.
Al respecto suenan gratas las palabras del apóstol Pablo al carcelero de Filipos,
cuando éste le preguntó: “¿Qué debo hacer para ser salvo?” Y la respuesta clara,
convincente y segura del apóstol fue: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo…

52. EXHORTACIONES BASADAS EN EL AMOR FRATERNAL (1). Hebreos 13:1-6


MARZO 24, 2019. LECTURAS DEVOCIONALES: Ruth cap. 1. 1 Juan 4:7-21.

Este capítulo puede dividirse en tres partes:


I- Un conjunto de 5 exhortaciones basadas en el amor fraternal (vv. 1-
6).
II- Otras exhortaciones basadas en la lealtad a la fe cristiana (vv. 7-
19).
III- Bendición y saludos finales (vv. 20-25).
Comienza este capítulo, el último de la carta, haciendo una exhortación
a las varias gracias de Dios para sus hijos, especialmente a la constancia en
la fe.

1- “PERMANEZCA EL AMOR FRATERNAL”. (v. 1).


Esta es una exhortación de carácter general para toda la iglesia.
El amor fraternal, se expresa en griego con una sola palabra:
“philadelphia”.
El significado de ella es: “phileo” = querer, y “adelphos” = hermano.
Llama fraternal al amor, no sólo para enseñarnos que debemos estar
mutuamente unidos por un sentimiento interno de amor.

Sermones sobre Hebreos, pág. 104.


Y el verdadero amor debe ser cultivado entre los hermanos por cuanto
el Señor nos ha ligado con un fuerte lazo común de la adopción.
Fue una buena costumbre de la iglesia primitiva el llamarse
“hermanos”. El apóstol ya había mencionado antes que este amor existía
entre los cristianos. En el cap. 6:10 dice: “Porque Dios no es injusto para olvidar
vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo
servido a los santos y sirviéndoles aún”.
“Mirad cómo se aman. Mirad cómo están dispuestos a morir el uno por
el otro”. Así se expresó el escritor Tertuliano de Cartago en el siglo II d.C.
acerca de los hermanos cristianos.
¿Por qué se decía esto de ellos? Quizá la nota más característica de la
vida de los primeros cristianos era cómo sabían quererse entre sí. Esta era
la señal por la que eran reconocidos por los paganos. Procuraban llevar a la
práctica el mandato de Jesús: “Un mandamiento nuevo os doy: que os améis unos a
otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros”. Juan 13:34.
Esta es la herencia que nos han dejado nuestros primeros padres y la
que nosotros debemos transmitir a los que vengan después. No se trata de
filantropía o de humanismo sin más. Estemos dispuestos, como dijo
Tertuliano, a dar la vida por los demás.
Policarpo, el pastor de la iglesia en Esmirna, que aparece en
Apocalipsis 2:8-11, en el año 110 d.C., predicaba a los fieles de su iglesia:
“Permaneced, pues en estos sentimientos y seguid el ejemplo del Señor,
firmes e inquebrantables en la fe, amando a los hermanos, queriéndoos unos
a otros, unidos en la verdad, estando atentos unos al bien de los otros, con
la dulzura del Señor…” Estaba citando Filipenses 1:8-11.
El apóstol Pablo, escribió a los Corintios exaltando la supremacía del
amor sobre todo lo demás (1 Cor. 13). Les hace ver que, “si hablara lenguas
humanas y angélicas, que si conociera a fondo las profecías, que si
entendiera todos los misterios y que conociera todo, que si tuviera toda la fe,
de tal manera que trasladara los montes de un lugar a otro, que si repartiera
todos sus bienes para dar de comer a los pobres y que si entregara su
cuerpo para ser quemado, pero que si no tenía amor de nada le serviría todo
aquello”.
Pero esta enseñanza y requerimientos no son sólo del Nuevo
Testamento, por la influencia del evangelio predicado por el Señor Jesucristo,
sino que ya en al Antiguo Testamento, encontramos como Dios se había
manifestado a Moisés entregándole varias leyes que el pueblo debía cumplir
y vivir bajo esos parámetros.
En Levítico 19, encontramos las leyes de sanidad y de justicia que
debían observar los hebreos. En el vers. 18 leemos: “No te vengarás, ni
guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Yo Jehová”.

Sermones sobre Hebreos, pág. 105.


Jeremías 31:3, expresa una declaración fuerte del amor de Dios hacia
sus criaturas y le entregó este mensaje al profeta, el cual lo escribió para
nuestro conocimiento: “…Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi
misericordia”.
Así entonces, vemos como el amor fraternal, el amor entre hermanos,
no es sólo una costumbre de buen vivir, sino que es un mandamiento dado
por Jehová y corroborado por nuestro Señor Jesucristo.
Finalmente, recordemos las palabras del Apóstol Pablo a los Romanos
12:9-10 “El amor sea sin fingimiento, aborreciendo lo malo, allegándoos a lo bueno.
Amándoos los unos a los otros con amor fraternal, en cuanto a honra, prefiriéndoos los
unos a los otros”.

53. EXHORTACIONES BASADAS EN EL AMOR FRATERNAL (2). Hebreos 13:1-6


ABRIL 07, 2019. LECTURAS DEVOCIONALES: Génesis 18:1-8; Romanos 12:9-21.

En la primera parte de este capítulo, vv. 1-6, encontramos un conjunto de 5


exhortaciones basadas en el amor fraternal.

En la primera exhortación vimos el v. 1 que dice: “Permanezca el amor


fraternal”.
Hablamos sobre la importancia de las relaciones personales en la
iglesia: comprensión, ayuda, protección. Este es un mandato del Señor que
debemos observar con mucho cuidado.

En la 2ª. exhortación dice: “No os olvidéis de la hospitalidad”, v. 2.


 Esta es una extensión del amor cristiano hacia los hermanos y
extraños.
 Un acto de bondad al recibir en nuestras casas, tanto a creyentes como
a extraños puede traer muchas bendiciones. Dice nuestro texto: “sin
saberlo hospedaron ángeles”.
 Lo más probable es que el autor de la epístola se refiera aquí al
episodio narrado en Génesis 18:1-8. Eso ocurrió con Abraham y Sara,
en el pasaje que leímos, que hospedaron a tres varones, sin saber
quiénes eran, pero la lectura del pasaje nos da a entender que se
Sermones sobre Hebreos, pág. 106.
trataba de una teofanía, es decir la aparición de Jehová a los hombres.
Es notable ver en este pasaje como el sujeto personal pasa de plural a
singular constantemente.
 Así ocurrió también con los apóstoles, especialmente Pedro y Pablo con
sus acompañantes, que en muchos casos eran recibidos por personas
desconocidas en sus hogares en sus continuos viajes. Lo expresa
Mateo 10:40-42 señalando que el que recibe a un extraño, no perderá
su recompensa.
 Dice Mateo 25:31-40, “a mí lo hicisteis”

La 3ª. exhortación dice: “Acordáos de los presos”.


 Como creyentes deberíamos ser capaces de identificarnos con el
sufrimiento de otros.
 Este deber no siempre resulta muy grato, debido a que algunos lo
pueden interpretar en un contexto político social, pero el creyente
verdadero debe atender a lo que Dios manda antes que al “qué dirán”
de los hombres.
 Los hebreos, destinatarios de esta carta habían cumplido a cabalidad
este mandamiento del Señor, pues dice en el cap. 10:34a “Porque de los
presos también os compadecísteis…”
 Así ocurrió en la experiencia de los apóstoles, especialmente Pablo en
sus encarcelamientos en Cesarea y Roma, lugares en donde fue
asistido fielmente por los hermanos.

En la 4ª. exhortación leemos: “Honroso sea en todos el matrimonio”. v. 4, y se


refiere a algo tan importante como es la pureza sexual.
Honroso significa: “Que da honor y estimación, que es decente y
decoroso”.
 Dios honra el matrimonio porque Él mismo lo instituyó en la creación,
Génesis 2:24 dice: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se
unirá a su mujer, y serán una sola carne”.
 Algunos en la iglesia primitiva consideraban que el celibato era más
santo que el matrimonio, pero el apóstol Pablo rechazó con energía tal
pensamiento. Basta ver 1 Corintios 7:2 que dice: “Pero a causa de las
fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio
marido”, para darnos cuenta de esta posición del apóstol.
 También la desastrosa y pecaminosa experiencia del celibato de los
sacerdotes católicos nos hace ver el error de esta posición que va
contra la naturaleza del ser humano. Pablo dijo a Timoteo en su 1ª.
epístola 4:2-3ª “por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la
conciencia, prohibirán casarse…”
 La actividad sexual dentro del matrimonio es pura y bendecida por
Dios. Por eso dice el texto: “Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho
sin mancilla”, es decir puro, tal como lo hizo Dios.
 Pero la relación íntima que es hecha fuera del matrimonio pone a las
personas bajo el juicio del Señor. De esta manera Dios, en su Palabra
Sermones sobre Hebreos, pág. 107.
ha señalado serias consecuencias para todos los que cometen
inmoralidad sexual.
 Leamos Efesios 5:3-13 para tener un claro comentario de la Escritura
al respecto.

Que el Señor nos bendiga y nos guarde de caer en los pecados que Él
nos hace ver en las Escrituras y que podamos preservar vidas puras para
honrar a nuestro Rey y Señor en cada una de nuestras actividades. Amén.

54. EXHORTACIONES BASADAS EN EL AMOR FRATERNAL (3). Hebreos 13:1-6


MAYO 05, 2019. LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 118:1-9; Filipenses 4:1-13.

En la primera parte de este capítulo, vv. 1-6, encontramos un conjunto


de exhortaciones basadas en el amor fraternal.

En la 1ª. exhortación vimos el v. 1 que dice: “Permanezca el amor fraternal”.


 La importancia de las relaciones personales en la iglesia: comprensión,
ayuda, protección. Este es un mandato del Señor que debemos
observar con mucho cuidado.
En la 2ª. exhortación dice: “No os olvidéis de la hospitalidad”, v. 2.
 Esta es una extensión del amor cristiano hacia los hermanos y
extraños.
La 3ª. exhortación dice: “Acordáos de los presos”. v. 3
 Como creyentes deberíamos ser capaces de identificarnos con el
sufrimiento de otros.
En la 4ª. exhortación leemos: “Honroso sea en todos el matrimonio”. v. 4,
 Esta se refiere a algo de tanta importancia como la pureza sexual.
A continuación encontramos la 5a. exhortación que nos advierte en contra
de la avaricia: “Sean vuestras costumbres sin avaricia…” vv. 5-6.
 El Diccionario de la lengua española describe la palabra avaricia como:
Sermones sobre Hebreos, pág. 108.
“Afán inmoderado de atesorar riquezas”. Otra definición es: “Afán de poseer muchas
riquezas por el sólo placer de tenerlas, sin compartirlas con nadie”
Entonces el autor sagrado nos amonesta contra este mal de atesorar
riquezas materiales sin sentido.
Dice el ap. Pablo a Timoteo 6:10; “…porque la raíz de todos los males es el
amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron
traspasados de muchos dolores”. ¿Por qué?
Porque nos lleva a fijar en nuestra mente un desmedido interés en
lograr riquezas para disfrutarlas en la vida material, y esta actitud nos puede
llevar a apartarnos de una vida sencilla buscando nuestro crecimiento e
intereses espirituales, por sobre los materiales.
Continúa el versículo 5 diciendo: “Contentos con lo que tenéis ahora…”. Los
creyentes podemos vivir contentos en cualquier situación en la que nos
encontremos gracias a las promesas de nuestro Dios: “No te dejaré, ni te
desampararé”. Estas promesas fueron dadas a Moisés, a Jacob, a Josué, fue
repetida por David a Salomón su hijo, y cada día a los creyentes que confían
en el Señor a través de su Palabra.
Dice el v. 6: “El Señor es mi ayudador, no temeré lo que me pueda hacer el
hombre”. Basados en estas promesas del Señor a sus hijos, podemos decir
confiadamente: “Jehová está conmigo, no temeré lo que me pueda hacer el hombre”.
Sin duda el escritor de la epístola está citando el libro de los Salmos 118:6
Ya en el cap. 10:34, el autor había recordado a los Hebreos la pérdida
de los bienes que habían sufrido: “y el despojo de vuestros bienes sufristeis con
gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos”.
Esto le daba pie para hacerles ver lo inestable de las posesiones
materiales, por lo que la mejor forma de conservar la paz interior y huir de
toda ansiedad en cuanto a la situación económica era, y siempre ha sido,
despreocuparse de la solicitud por el porvenir y contentarnos con lo que
tenemos por la gracia y misericordia de Dios.
Esto fue lo que el Señor Jesucristo le dijo a sus discípulos en Mateo
6:25; “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué
habéis de beber; ni por vuestro cuerpo qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el
alimento, y el cuerpo más que el vestido? También el ap. Pablo le advirtió a
Timoteo el joven pastor sobre este tema para no dejarse llevar por las
ganancias innecesarias.
Esta fue la realidad de la vida del apóstol Pablo y así lo testificó en el
texto devocional que leímos en Filipenses 4:1-13 y que se resume en las
palabras de los vv. 12 y 13 “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo
y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para
tener abundancia, como para padecer necesidad”. Y enfatiza su seguridad con las
palabra de: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Escribió Calvino: “El origen de la avaricia es la desconfianza; porque
todo aquél que tiene dentro de su corazón la seguridad de que jamás será
Sermones sobre Hebreos, pág. 109.
desamparado por el Señor, no se preocupará innecesariamente acerca de lo
presente, porque dependerá de la providencia de Dios”.
En este pasaje, el apóstol nos ha llamado la atención a confiar en las
promesas de Dios, en las cuales, Él nos dice que siempre estará presente a
nuestro lado. Así fueron las últimas palabras del Señor antes de su ascenso a
los cielos: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”,
Mateo 28:20, y que no hay razón para temer lo que nos depare el futuro.

55. LEALTAD A LA FE CRISTIANA . Hebreos 13: 7-9.


JUNIO 02, 2019. LECT. DEVOCIONALES: Efesios 4:11-16.

El escritor de la epístola a los Hebreos, después de haber exhortado a los


receptores de la carta sobre el amor fraternal y sus alcances, les recuerda sobre la
doctrina recibida de sus dirigentes que les hablaron la Palabra de Dios.
El Apóstol pone ante los judíos el ejemplo de aquellos por quienes habían sido
enseñados. Lo hace con el propósito de que ellos los imitaran, no para que los
invocaran, ni los veneraran como lo hace la iglesia católica y otras sectas.
De esta forma inicia entonces su mensaje:
1. El ejemplo de los que nos guiaron en la fe.
v. 7: “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la Palabra de Dios…”.
Al hablar de los “pastores”, el autor parece que se refiere no sólo a los que
les gobernaban, sino que también a los maestros, los guías o dirigentes que les
enseñaron y guiaron en el camino de la verdad de Jesucristo, y en este sentido
vuelve a aparecer esta recomendación en los vv. 17 y 24.
Les está pidiendo que los recuerden e imiten, porque al parecer, siendo esta
epístola una de las últimas en ser enviada a los creyentes, esos “pastores” y
maestros ya habían muerto, lo cual puede ser confirmado en las palabras:
“considerad cuál haya sido el resultado de su conducta e imitad su fe”.
Estas palabras nos llevan a pensar en que el Apóstol literalmente les está
diciendo que se “fijen atentamente en su conducta”, esto es la forma sabia y piadosa
como se comportaron hasta el fin de sus vidas “hablándoles la Palabra de Dios”.
Termina este v. 7 diciendo: “e imitad su fe”. Esto significa que ellos habían
perseverado en la verdadera fe hasta el final de sus días, dejando así un fiel
Sermones sobre Hebreos, pág. 110.
testimonio de la sana doctrina a través de sus vidas. Estas eran: las creencias
acerca de la persona y obra de nuestro Señor Jesucristo. Este también fue su
testimonio vivo en el momento de su muerte.
La Escritura nos deja un precioso testimonio de aquellos que mantuvieron su
fe hasta las últimas consecuencias: Esteban, Santiago el hermano del Señor, Jacobo
el hermano de Juan, la iglesia palestina y los preciosos ejemplos del capítulo 11 de
Hebreos en su “galería de la fe”.
El llamado que nos hace el Señor al recordar estos hechos maravillosos de la
vida de la Iglesia, nos impone tomar en serio y con responsabilidad nuestro caminar
diario en la fe. Ya el autor de esta epístola lo consideró en el cap. 10:25, “no
dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto
más, cuando veis que aquél día se acerca”. La continua comunión cristiana, tanto
privada como en público, son un avance muy importante de nuestra reunión final
con Cristo en su Segunda Venida.
La unión es fuerza, el reunirnos continuamente engendra y propaga el amor
cristiano y nos dan oportunidades para hacer buenas obras, si nos exhortamos
continuamente unos a otros.
Entonces el autor humano de la epístola nos hace ver que el único modo por
el cual podemos perseverar en la verdadera fe es tomarnos fuertemente del
fundamento y no apartarnos ni un momento de él, pues quien no se aferra a Cristo
no puede comprender la maravilla del cielo, porque en Cristo están incluidos todos
los tesoros de la sabiduría celestial, entonces exclama como un grito de triunfo:
“Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”. v. 8.
“Es el mismo ayer”, el que fue anunciado desde el comienzo de la revelación en
Génesis 3:15, y a través de todo el devenir del pueblo de Dios. El que sufrió y
murió por todos nuestro pecados, siendo así “el Autor y Consumador de la fe”.
“Es el mismo hoy”, el Señor que te ofrece vida y vida en abundancia si tu le
recibes como tu Salvador y Señor de tu vida.
“Es el mismo por los siglos”, es decir por toda la eternidad, de la cual gozaremos
todos los que hemos creído y aceptado a nuestro Señor Jesucristo el Hijo de Dios.

2. No dejarnos llevar por diversas doctrinas. v. 9.


Entonces, ante este llamado de reconocimiento de la excelsa obra del Señor
Jesús en nuestros corazones, nos anima a no dejarnos llevar de diferentes doctrinas
y conductas sin sentido ni base bíblica:
V. 9: “No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas…”.
Esta es una exhortación a mantenernos firmes en la fe y en la doctrina de
nuestro Señor Jesucristo.

Nos recuerda el llamado que hace Judas en su epístola, v 3b: “…que contendáis
ardientemente por la fe una vez dada a los santos” se refiere a la fe genuina del Evangelio
de la gracia.
No debemos ser fluctuantes, porque la verdad de Cristo, en la cual debemos
estar firmes, permanece fija e inmutable.
La variedad de opiniones y corrupciones, todos los errores humanos y todas
las corrupciones religiosas, son resultado de que los hombres no permanecen sólo
en Cristo, sino en que se han “dejado llevar de todo viento de doctrina” Efesios 4:14.
Sermones sobre Hebreos, pág. 111.
Entonces el significado de este pasaje es, que para que la verdad de Dios
permanezca firme en nosotros, debemos confiar solamente en Cristo.
De esto concluimos que todos los que ignoran a Cristo están expuestos a
todos los engaños de Satanás, pues fuera del Señor no puede haber estabilidad en
la fe, sino que cambios continuos en nuestros pensamientos y conducta
Ojalá que esta amonestación del Espíritu Santo se grabe en nuestros
corazones, para que el peligro de desviarnos de la fe, nunca nos alcance.
Finalizo este sermón recordando la preciosas e inspiradas palabra del Apóstol
Pablo a los Corintios: “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo
en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”
(1 Corintios 15:58).

56. LA DIFERENCIA DEL JUDAÍSMO Y EL CRISTIANISMO Hebreos 13:10-14


JUNIO 16, 2019. LECT. DEVOCIONALES: Salmo 50:7-15; Juan 6:47-58.
En estos versículos se presenta la gran diferencia que existe entre los que sirven
a las exigencias de la ley, siguiendo atados al judaísmo, con los que sirven al evangelio
de la gracia en Cristo Jesús.
Existe una gran diferencia entre el tiempo de la ley y el tiempo de la gracia.
a) En el tiempo de la ley, la relación del hombre con Dios era por medio de sus
sacrificios personales por causa de sus pecados.
b) En el tiempo de la gracia, la relación del hombre con Dios es por medio del
sacrificio de Jesucristo para perdón de nuestros pecados.
1. Tenemos un altar, v 10. “Tenemos un altar, del cual no tienen derecho de
comer los que sirven al tabernáculo”.
El judaísmo y el cristianismo son totalmente distintos entre sí, tanto que “los que
sirven al tabernáculo judaico” no tienen derecho a comer de nuestra comida espiritual
evangélica. Es decir, los sacerdotes judaicos y los que siguen su dirección en el servicio
de la ordenanza ceremonial. El versículo leído es claro al decir “sirven al tabernáculo”
y no “sirven en el tabernáculo”. Las contracciones “al” y “el” hacen la gran diferencia.
Contrastemos con ese culto el nuestro: “tenemos un altar” ¿cuál es? La cruz de
Cristo sobre la cual fue ofrecido su cuerpo.
 La mesa del Señor, es decir la Santa Cena, es simbólica de este altar que es la
cruz: El pan y el jugo de la vid que representan el cuerpo de Cristo, simbolizan el
sacrificio que fue ofrecido sobre ella.
 Nuestra comida, que espiritualmente comemos por fe, es la carne de Cristo, en
contraste con las carnes típicas ceremoniales.
 No es un comer literal del sacrificio de Cristo en la Santa Cena, sino un acto
espiritual.
Sermones sobre Hebreos, pág. 112.
El v. 9 nos aclara esta situación, dice:
“porque buena cosa es afirmar el corazón con la gracia, no con viandas…”.
Los alimentos ceremoniales son comidas que no aprovechan para la vida eterna;
no logran siquiera detener la decadencia del organismo humano.
En cambio, la gracia, bajo cuyo régimen vivimos en la era del Evangelio, sí que
sirve para fortalecer el corazón y la vida en Cristo.
2. El sacrificio de Cristo fue hecho fuera del santuario, vv. 11-12.
Dice el v. 11: "Porque los cuerpos de aquellos animales cuya sangre a causa del
pecado es introducida en el santuario por el sumo sacerdote, son quemados
fuera del campamento."
¿Por qué los que sirven al tabernáculo están excluidos de la participación de
Cristo? Porque el sacrificio de Cristo no fue como uno de los sacrificios en que ellos
tenían parte.
El escritor se estaba refiriendo a la ofrenda del Señor por el pecado. Cuando
Cristo murió, lo hizo por el hecho de que usted y yo somos pecadores.
No solo cometemos pecados; somos pecadores por naturaleza, y Él llevó
nuestros pecados sobre Sí mismo, para poder darnos una nueva naturaleza.
El versículo 12 añade: "Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo
mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.", esto significa que murió fuera
de Jerusalén. ¿Por qué? Porque Él mismo era la ofrenda por el pecado.
Bajo la ley, la ofrenda ceremonial por el pecado era retirada del templo y
"quemada fuera del campamento". Jesús es la ofrenda al Padre por nuestro pecado y
de esta forma también padeció y murió fuera de la puerta del judaísmo ceremonial, del
cual es tipo su crucifixión hecha fuera de las puertas de Jerusalén, así Él pagó el
castigo por nuestro pecado.
3. Es necesario dejar la falsa religiosidad y apegarnos a Cristo. vv. 13 – 14.
Entonces dice el versículo 13: "Salgamos, pues, a él, fuera del campamento,
llevando su vituperio (deshonra)."
Lo que el escritor le estaba diciendo a los cristianos Hebreos era: "Que no os
importe dejar el templo. No lamentéis dejar los rituales y las celebraciones. Aquellas
cosas no son útiles. Lo necesario es ir a Él, ir a Cristo".
Amados hermanos: nosotros también tenemos que ir continuamente a Cristo
porque estamos de camino a la Jerusalén celestial.
La vida que tenemos aquí es una verdadera separación. Estamos separados de
cosas: no hacemos esto, ni lo otro, ni lo de más allá. Pero la verdadera separación no
es "separación de cosas", sino "separación para Cristo”.
Pablo dijo que él fue separado para la obra del Evangelio, separado para Cristo,
separado para la Palabra de Dios.
Abraham fue separado de los dioses de sus padres, su vida antigua, de su tierra
en Ur de los Caldeos y cruzó el rio Éufrates. Su vieja vida había terminado y comenzó
una nueva.
Los israelitas cruzaron el Mar Rojo y fueron liberados, de la esclavitud a la
libertad; fueron redimidos, y para ellos fue posible comenzar una nueva vida.

Sermones sobre Hebreos, pág. 113.


Después tuvieron que cruzar el Río Jordán para vivir en la tierra prometida, la
tierra de Canaán, que representa esa clase de vida que nosotros también deberíamos
vivir aquí en la tierra.
Nosotros tenemos que salir "fuera del campamento, llevando su deshonra". Al
contrario, los Hebreos detestaban dejar el templo y su religión.
Muchas personas hoy están absortas en una religión, un cristianismo centrado
en actividades de la iglesia, creyendo que, por ser miembros de ella son salvos.
Estas personas necesitan apartarse del ritual y la religiosidad superficial, y venir
a Cristo. Venir a Cristo constituye una separación real, y ésa es la verdadera comunión
con Él y la verdadera religión y salvación.
Y dice, además, el versículo 14 de Hebreos 13: "Porque no tenemos aquí ciudad
permanente, sino que buscamos la por venir."
Como vemos, el escritor nuevamente aclara que no tenemos nada permanente
aquí en esta tierra. El autor sagrado tiene en cuenta aquí que nuestra verdadera
ciudadanía está en los cielos (Filipenses 3:20), que somos extranjeros y peregrinos (1
Pedro 2:11) y que andamos en busca de la Jerusalén celestial (Hebreos 12:22).
Hermanos: no tenemos una morada segura en la tierra, porque el cielo es
nuestra herencia, y al ser probados más y más, preparémonos siempre para nuestra
meta final.

57. OFRECIENDO ANTE EL SEÑOR SACRIFICIO DE ALABANZA Hebreos 13:15-16


JUNIO 30, 2019. LECT. DEVOCIONALES: Isaías 1:10-20; 2 Corintios 8:1-8.

Para completar el discurso sobre la gran diferencia que existe entre los que
sirven a las exigencias de la ley, siguiendo atados al judaísmo, con los que sirven
libremente al evangelio de la sola gracia en Cristo Jesús, el apóstol nos lleva a ver la
importancia de ofrecer ante el Señor un verdadero sacrificio de alabanza.
En todo el libro de Hebreos, los sacrificios eran de suprema importancia en el
antiguo pacto. Bajo el nuevo pacto Dios desea la alabanza y la gratitud de su pueblo
por sobre las ofrendas de animales o granos, o de fiestas solemnes.
De esta manera llegamos al v. 15: "Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por
medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre."

1. ¿QUÉ ES EL SACRIFICIO DE ALABANZA?


Todo creyente como hijo de Dios, es hoy un sacerdote y puede traer sacrificios
de alabanza a Dios. Así lo enseña 1 Pedro 2:5, “Vosotros también como piedras vivas,
sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios
espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo”.
El autor de la epístola a los Hebreos, vuelve a la doctrina a la cual había aludido,
respecto a la abrogación de las antiguas ceremonias y se anticipa a una objeción que
pudiera hacerse al respecto, porque como los sacrificios fueron añadidos como
complementos del tabernáculo, cuando éste fue abolido, entendemos que también los
sacrificios cesaron.
El apóstol nos había enseñado que como Cristo sufrió fuera del real, nosotros
también somos llamados a lo mismo, y por consiguiente, el tabernáculo debe ser
olvidado por aquellos que le siguen.

Sermones sobre Hebreos, pág. 114.


¿Cuál es el modo de adorar a Dios en el Nuevo Testamento? Dios no puede ser
verdaderamente invocado por nosotros ni su nombre glorificado, excepto por Cristo el
Mediador.
Él es quien santifica nuestros labios, que de otra manera estarían impuros para
entonar alabanzas a Dios; y es Él quien abre el camino para nuestras oraciones y quien
ejecuta el oficio de sacerdote, presentándose delante de Dios a nombre nuestro.
De esta forma podemos “ofrecer siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de
alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre."
¿Qué significa la palabra sacrificio? Hay dos acepciones para esta palabra:
a) Ofrenda hecha a una divinidad en señal de reconocimiento u obediencia.
b) Esfuerzo, acción o trabajo que una persona se impone a sí misma por conseguir
o merecer algo o para beneficiar a alguien.
Veamos cuatro sacrificios que podemos hacer los creyentes para adorar a
nuestro Dios:
(1) Podemos sacrificar nuestra persona (ver Romanos 12:1). Alguien ha dicho:
"cuando uno se entrega verdaderamente al Señor, todo lo demás que tenga que darle,
resulta fácil". En este caso está nuestro tiempo ¿es para mí y mi familia, para mis
entretenciones, para mis gustos, para mis paseos, o es para el Señor?
(2) Podemos sacrificar nuestros bienes (leimos 2 Corintios 8:1-5). Si Dios no tiene
sus bienes, tampoco lo tendrá a usted a su servicio. Un acto significativo lo vemos en
Bernabé (Hechos 4:36-37)
(3) Podemos ofrecer un sacrificio de alabanza, como hemos leído en este versículo
15 de nuestro capítulo, que dice: "fruto de labios que confiesan su nombre". Pero que el
alabar el nombre del Señor mediante el canto, la oración o la lectura de la Palabra, no
sea algo repetitivo solamente, sino que sea hecho con el corazón, y así no recibir la
reprensión del Señor en Mateo 15:7-8: “Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías,
cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí…”.
(4) También podemos ofrecer el sacrificio de nuestros actos haciendo el bien.
2. HACER EL BIEN Y AYUDAR ES UN SACRIFICIO QUE AGRADA A DIOS,

Leamos entonces el versículo 16: “Y de hacer el bien y de la ayuda mutua no os


olvidéis, porque de tales sacrificios se agrada Dios”.
El apóstol nos muestra aquí otra forma de ofrecer un sacrificio constante y
aceptable. Todos los actos y servicios de amor desinteresados a nuestro prójimo, son
sacrificios aceptables ante Dios. Es grato delante de Él todos los beneficios que
hagamos a nuestro prójimo.
Así entonces, insinúa que el ofrecer sacrificios de carneros y otros, observar las
fiestas solemnes, ya no tiene vigencia, ni sentido, ni lugar ante Dios.
Dios considera la vida de oración como sacrificio ante Él. ¿Llegar a las 10 de la
mañana a orar en este tiempo tan frío? Pero considerémoslo como un sacrificio de
alabanza para Él.
También nuestra vida limpia que honre su nombre. Cerremos nuestros labios
cuando estemos tentados a decir un chiste subido de color o a hablar mal de algún
hermano, o tomar el nombre de Dios en vano.
Sermones sobre Hebreos, pág. 115.
Todo esto lo considera como hecho a Él y lo honra con el nombre de sacrificio.
De esta manera los elementos de la ley resultan superfluos ahora, porque nos
desvían de la forma correcta del sacrificio.
El sentido es, que si deseamos sacrificar algo a Dios, debemos invocarlo y
reconocer su generosidad con acciones de gracias, y además que debemos hacer bien
a nuestros hermanos: estos son los verdaderos sacrificios que los cristianos debemos
ofrecer.
“Porque de tales sacrificios se agrada Dios”
En cuanto a otros sacrificios, no hay tiempo ni lugar para ellos.

Que el Señor bendiga a su Iglesia.

58. “OBEDECED A VUESTROS PASTORES”. Hebreos 13:17-19


JULIO 14, 2019. LECTURAS DEVOCIONALES: Salmo 23; 1 Pedro 5:1-11.

1. EL PROPÓSITO DEL LIDERAZGO. v. 17.


“Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas,
como quienes han de dar cuenta, para que lo hagan con alegría y no quejándose, porque esto
no es provechoso para vosotros”..
Anteriormente en el v. 7, les había dicho a los Hebreos: “Acordáos de vuestros
pastores, que os hablaron la Palabra de Dios…”, aquellos que con seguridad ya habían
muerto y que habían dejado indelebles enseñanzas para sus vidas.
Ahora se refería a los actuales y encontramos tres frases en este versículo
que señalan hacia el propósito del liderazgo, es decir el "aprovechamiento", o
"beneficio" del pueblo.
 “Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos…”
 "porque ellos velan por vuestras almas…" y,
 "que lo hagan con alegría y no quejándose, porque esto no es provechoso para
vosotros".
1.1 “Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos…”
En otras epístolas, se incluye a “los gobernantes del pueblo” o “a los que os
dirigen”, como lo expresa la VRV 1909, refiriéndose a sus exhortaciones y
enseñanzas.
Las tres acepciones usadas: “Pastores”, “gobernantes del pueblo” y “los que
os dirigen”, indudablemente se refiere a los Pastores propiamente tal y a los
Ancianos de la iglesia, como lo expresa el apóstol Pablo en Hechos 20:28, “Por tanto,
mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para
apacentar la Iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre”.
Los Pastores y Ancianos de la iglesia ejercen la misma autoridad de Cristo al
predicar, enseñar y aplicar las Escrituras.
Hay dos aspectos que se destacan en esta orden del apóstol a la iglesia:

Sermones sobre Hebreos, pág. 116.


 Uno es que se dejen enseñar por ellos, pues han sido puestos por el Señor
para guiar a su pueblo. Esto está implícito cuando la Iglesia recibió a su
Pastor y sus Ancianos e hizo la promesa de: “Recibir la Palabra de Verdad de
sus bocas con mansedumbre y amor y someterse a ellos en el debido
ejercicio de la disciplina”.
 El otro es que se sometan a ellos en reconocimiento a la autoridad que los
Pastores y Ancianos ejercen de parte de Dios, de quien la han recibido.
1.2 “porque ellos velan por vuestras almas…"
Cuando dice que los líderes están velando, o en estado de alerta "a favor de
nuestras almas", está diciendo lo mismo: es para nuestro bien que los líderes están
vigilantes, despiertos y velando.
Y es cierto que los Pastores y los Ancianos se preocupan por los hermanos de
la congregación que dejan de asistir a los cultos y pierden la oportunidad de su
edificación espiritual.
¿Qué tipo de provecho o bienestar tiene en mente el escritor? Que ellos velan
por vuestras almas “como quienes han de dar cuenta”.
Ellos sirven a la iglesia en representación de Cristo y deben rendir cuentas a
Él por su fidelidad como fieles mayordomos.

El autor sagrado les hace ver que estos líderes no han venido a ellos por su
propio impulso o deseos, sino que han sido llamados por Dios para este ministerio,
y se sienten sumamente responsables ante Dios de la forma en que velan por las
almas de los miembros de la congregación, pues a Dios deberán rendir cuenta de su
administración.
1.3 "que lo hagan con alegría y no quejándose, porque esto no es provechoso para vosotros".
El apóstol apunta a una razón sumamente ventajosa para los mismos que
obedecen: Cuando la mayoría de la congregación se deja enseñar por los pastores
y escuchan con atención lo que se les predica y enseña y ponen por obra esas
enseñanzas, el Pastor ve que su labor no resulta estéril y se goza en el fruto de su
ministerio.
El trabajo de los pastores de la iglesia es, fundamentalmente, ayudar a la
iglesia a perseverar en la fe, día tras día. En otras palabras, como la perseverancia
está en riesgo cada día, el propósito del liderazgo no sólo es que las personas se
decidan por Jesús al comienzo de la vida cristiana, sino enseñar y por tanto vivir y
amonestar a esos cristianos profesantes en la iglesia, para que no retrocedan "para
que tengan fe para la preservación del alma" (10:39).

Pero cuando la Palabra predicada, entra por un oído y sale por el otro, como
suele decirse, por muy fuerte que sea la condición espiritual del Pastor, fácilmente
caerá en el desánimo. Entonces se llegará a la situación de no ser “provechoso para
vosotros”.
Es cierto que si el Pastor ha cumplido fielmente con su ministerio, se
encontrará con la aprobación y la recompensa del Pastor Supremo, como hemos
leído en 1 Pedro 5:4 “Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la
corona incorruptible de gloria”, ya sea que su predicación haya sido recibida o no por
la iglesia.
2. LA IMPORTANCIA DE LA ORACIÓN DE LA IGLESIA POR SUS PASTORES,
vv. 18-19

Sermones sobre Hebreos, pág. 117.


Esta parte termina con una petición que el autor de la Epístola hace a la
Iglesia: que oren por él y sus colaboradores. Era una costumbre de Pablo el pedir
las oraciones de la iglesia al terminar sus epístolas.
El apóstol les hace ver que ellos “tenían buena conciencia” de haber cumplido su
ministerio, a pesar de la persecución y calumnias que los judíos habían tenido en
contra de los servidores del Señor.
A pesar de esas calumnias el Apóstol testifica delante de la iglesia el haber
tenido “buena conciencia” delante de Dios y de los hombres.
Y esa buena conciencia le permitió “conducirse bien en todo”, es decir: vivir
recta y decorosamente de acuerdo con las normas de la Palabra de Dios, y como
dijo en Romanos 9:1 “…mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo”.
Y este es, hermanos, el gran deseo de vuestros servidores, Pastor y
Ancianos:
Que la Iglesia se mantenga firme en la fe que señala la Escritura, esta fe que
les ha sido enseñada por vuestros Pastores, Ancianos y Predicadores para llevarles
rectamente a los caminos del Señor.
“Y más os ruego que lo hagáis así…” v. 19. Es decir que nunca dejen de orar por
sus guías espirituales, para que el Señor les use para el bien de la Iglesia

59. BENDICIÓN, DOXOLOGÍA Y SALUDOS FINALES Hebreos 13:20-25.


JULIO 21, 2019. LECTURAS DEVOCIONALES: Ezequiel 37:15-28; Filipenses 2:1-11.

Hemos llegado al final de la Epístola a los Hebreos en donde encontramos la


bendición y los saludos finales del apóstol.
1. LA BENDICIÓN DEL AUTOR. vv. 20-21.
a) “Y el Dios de paz…” es una expresión paulina que aparece al menos en 7
ocasiones en las diferentes cartas del apóstol Pablo. Esta frase expresa que Dios es el
Autor de la paz con el hombre y autor de la reconciliación entre ambos por medio de la
sangre de Cristo.
b) El autor llama a Jesucristo “el gran pastor de las ovejas”. El Mesías estaba
profetizado como tal Pastor en Ezequiel 37:24 y en Zacarías 11:4. El mismo se llamó el
Buen Pastor en Juan 10:7-16, y Pedro lo llama el Príncipe de los Pastores, 1 Pedro 5:4.
c) Dios resucitó de entre los muertos a nuestro Señor Jesucristo “por la sangre del
pacto eterno”. ¿Qué significa esto? El pacto eterno se estableció mediante la sangre
de Cristo (cita de Hebreos 9:13-18). El derramamiento de esa sangre satisfizo
completamente las exigencias de la justicia divina y, por eso Dios mostró públicamente
esa satisfacción sacando de entre los muertos a Jesús y exaltándole a su diestra, como
vimos hace algunas semanas en el estudio de la exaltación de Cristo, y como lo
atestigua Filipenses 2:9-11.
d) A este Dios el apóstol pide lo siguiente: “Os haga aptos en toda obra buena…”.
Es decir, idóneos, hábiles en toda la vida cristiana. Y lo podemos lograr usando los
dones espirituales con los cuales hemos sido equipados y viviendo de acuerdo al fruto
del Espíritu Santo, con el cual hemos sido bautizados.
e) Y esto es “para que hagáis su voluntad”, como lo expresa también en Filipenses
2:12-13. Es Dios quien lleva a cabo en nosotros lo que es de su agrado, Recordemos
entonces que en esto consiste la perfección de una vida buena y santa, cuando vivimos

Sermones sobre Hebreos, pág. 118.


en obediencia a su voluntad, tal como está expresado en 13:21b “haciendo él en
vosotros lo que es agradable delante de él…”.
f) “Por Jesucristo…” El espíritu de regeneración y todas las gracias nos son
otorgadas por Cristo y como nada procede de nosotros en forma perfecta, nada puede
ser aceptable a Dios sin ese perdón que obtenemos por Jesucristo.
g) La bendición termina con la doxología: “Al cual sea la gloria por los siglos de los
siglos, Amén”. En efecto, Cristo es el objeto central de toda la carta, por lo tanto no es
raro que sea el objeto de tales alabanzas, tal como se expresa también en 2 Tim. 4:18;
1 Pedro 4:11 y 2 Pedro 3:18 y Judas vv. 24-25.

2. LA DOXOLOGÍA, vv. 20-21.


Pablo finaliza su Epístola con una doxología y oración, exaltando la obra del
Señor Jesucristo a quien llama “el gran pastor de las ovejas”, y ruega a Dios “que los
haga aptos para toda obra buena para que hagáis su voluntad”.
Esa debe ser nuestra oración, que el Señor nos “haga aptos” y nos perfeccione
en “toda obra buena”, fortaleciéndonos para hacer su voluntad Y SERVIRLE A Él por
sobre nuestros intereses personales, pues fuimos comprados por precio, y ese precio
fue la preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo, el Gran Pastor de las ovejas.
3. LOS SALUDOS FINALES, vv. 22-25
A continuación el apóstol llama a sus lectores “hermanos” y les ruega que
soporten la palabra de exhortación que les ha enviado y les dice: “os he escrito
brevemente”. ¿Brevemente? Si leyéramos la Epístola de corrido, los 13 caps. y 302 vv.
que contiene usando 1 minuto en cada vers. ocuparíamos 5 horas y 3 minutos.
¿Mucho tiempo? Tal vez la mayoría diríamos ¡sí! Pero estamos dispuestos a usar
mucho más tiempo en entretenciones, paseos, películas, partidos de fútbol, y no nos
parece mucho tiempo.
Tres cosas son dignas de notarse aquí, como nos enseña Matthew Henry:
1) El verbo para “escribí” es “epistéllo” de donde se deriva precisamente la palabra
“epístola”, y que significa: “informar por escrito”.
2) A pesar de que la epístola es suficientemente larga, dice que ha escrito
brevemente, porque habría necesitado muchísimo espacio para explicar lo que
sus inmaduros lectores no llegaban aun a entender.
3) Esta misma obligada brevedad le ha forzado tal vez a usar expresiones duras
que le habría tomado más tiempo aún.
Así podemos entender esa especie de disculpa al decir “que soportéis la
palabra de exhortación”. Me parece que es también para nosotros una muy buena y
necesaria exhortación de la Palabra de Dios el escuchar su voz a través de las
Escrituras y vivir de acuerdo a ellas.
A continuación en el v. 23 les da la noticia de que “nuestro hermano Timoteo
está en libertad”. No hay alguna información de que Timoteo hubiera sido apresado
por las autoridades, esta es la única que aparece y debemos entender que era realidad.
Lo importante es que el autor de la epístola le dice a los Hebreos que si Timoteo llega
pronto a dónde él se encuentra, irán ambos a visitarles.
Finalmente vienen los saludos que se acostumbraban en estas epístolas.
a) “Saludad a todos vuestros pastores”. Como si estuviera escribiendo a nuestro
Presbiterio y tomara en cuenta a todo el grupo pastoral que está sirviendo en la obra del

Sermones sobre Hebreos, pág. 119.


Señor. Esto es algo muy importante de observar y tener en cuenta, porque los pastores
hemos sido llamados a la obra por el Señor de la obra y es justo tenerles en alta estima.
b) “y a todos los santos”. Es decir a todos aquellos que han reconocido y aceptado
a Cristo como su Salvador personal, esto es, en nuestro caso, a nuestros hermanos de
las iglesias de la IPNA y de otras congregaciones que también sirven y alaban al mismo
Señor que nosotros. Esto nos da una idea de la unidad del cuerpo, cuya cabeza es
Cristo.
c) “Los de Italia os saludan”. Esta frase nos deja un poco perplejos, ¿Era Pablo el
escritor que estaba en contacto con la iglesia en Italia?
La Epístola finaliza con la frase: “La gracia sea con todos vosotros, Amén”. Esta
expresión se encuentra únicamente en la carta de Pablo a Tito 3:15, haciéndonos ver
que el más probable escritor haya sido el apóstol Pablo, pero, lo más importante es
dando un fuerte énfasis a que sin la gracia de nuestro Señor, no somos nada.
Hermanos ¿cuánto nos ha edificado esta carta a los Hebreos, después de
escucharla durante 2 años y medio y 59 sermones?
¿Hemos crecido espiritualmente o hemos permanecido indiferentes a sus enseñanzas
como una serie de sermones más que hemos escuchado en nuestra vida de iglesia?
“Que la gracia del Señor sea con todos nosotros, Amén”

Consideremos Hebreos 10:39: "Pero nosotros no somos de los que retroceden para
perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma". El propósito de este libro
es ayudar a las personas a que no retrocedan en su fe, y que sus almas sean
destruidas, sino ayudarlas a perseverar en fe hasta el final y preservar sus almas.
El libro de Hebreos trata sobre la perseverancia. Una y otra vez el libro nos
llama a velar por nuestras almas y a soportar hasta el final en fe y obediencia (2:1;
3:6,12; 4:1,11,16; 6:1,11-12,18; 10:14,22-31,35-39; 12:1-2,12-17,28; 13:13).
Así que el propósito del liderazgo espiritual en la iglesia es, principalmente, la
salvación del alma. Esa salvación es una decisión que se toma una sola vez, pero
hay una batalla contra la tentación y la incredulidad, una batalla que dura toda la
vida.
El trabajo de los pastores de la iglesia es, fundamentalmente, ayudar a la
iglesia a perseverar en fe, día tras día. En otras palabras, como la perseverancia
está en riesgo cada día, el propósito del liderazgo no sólo es que las personas se
decidan por Jesús al comienzo de la vida cristiana, sino enseñar y por tanto vivir y
por tanto amonestar a esos cristianos profesantes en la iglesia para que no
retrocedan "para perdición, sino... [que tengan] fe para la preservación del alma" (10:39).

¿CÓMO SERÁN PRESERVADAS EN FE LAS ALMAS DE LAS PERSONAS, PARA QUE NO


SEAN DESTRUIDAS?
Vayamos ahora al segundo aspecto, los medios del liderazgo. Veo tres respuestas
en el versículo 17: la primera es la vigilancia, la segunda es el gozo, y la tercera es
la seriedad.
Primero, los líderes preservan las almas del pueblo mediante la vigilancia:
"Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras
almas [O: ellos velan a favor de vuestras almas]". Los líderes espirituales de una
congregación son los vigilantes, los que están despiertos, los que, por encima de
todos los demás, están alertas y velan por los asuntos espirituales. La palabra "por"
Sermones sobre Hebreos, pág. 120.
(en "velan por vuestras almas") no significa que los líderes solo observan las almas
de su pueblo. La palabra "huper" significa "a favor de" o "por amor de". Así que la
vigilancia es "a favor de" sus almas, o "por amor de" sus almas.
¿QUÉ VIGILAN LOS LÍDERES DE MODO QUE LAS ALMAS DE LAS PERSONAS SEAN
PRESERVADAS Y NO DESTRUIDAS?
Partiendo de este libro, yo sugeriría cuatro elementos.
1. Los líderes espirituales vigilan la Palabra de Dios. Siempre deben estar alertas al
significado preciso y a la belleza y a la veracidad y al poder de la Palabra de Dios.
Versículo 7: "Acordaos de vuestros guías que os hablaron la palabra de Dios”. Esta
es la principal función de los líderes: ellos guían mediante la Palabra de Dios, no
mediante sus propias palabras. Son hombres bajo autoridad, no solo con autoridad.
Es por esto que el pueblo es llamado a obedecerlos y someterse a ellos.
El problema principal en la perseverancia tiene que ver con la posibilidad de
desviarnos de la Palabra de Dios, o seguir escuchándola, creyéndola, amándola, y
obedeciéndola. Hebreos 2:1 dijo: "Por tanto, debemos prestar mucha mayor
atención a lo que hemos oído [la Palabra de Dios], no sea que nos desviemos". El
trabajo de los líderes es ayudar a una congregación a prestar más atención a esa
palabra y a no desviarse de ella y a perseverar en fe y por tanto ser salvados.
2. Los líderes espirituales miran a Cristo La Palabra trata sobre Cristo. Hebreos 1:2:
"En estos últimos días [Dios] nos ha hablado por su Hijo". La palabra que más
necesitamos escuchar es el Hijo. Hebreos 3:1: "Por tanto, hermanos santos,
participantes del llamamiento celestial, considerad a Jesús". Éso es lo que los líderes
dicen una y otra vez: consideren a Jesús. Para hacerlo, los líderes deben mirar a
Jesús, y estar alertas en relación a Jesús, y conocer a Jesús, y amar a Jesús por
encima de todo lo demás. Hebreos 12:2: "puestos los ojos en Jesús, el autor y
consumador de la fe”. Si el propósito de los líderes es preservar la fe, y si Jesús es
el autor y consumador de la fe, entonces los líderes deben decir implacablemente
con sus bocas y vidas: ¡Pongan los ojos en Jesús!
3. Los líderes espirituales velan por su propia conducta. Hebreos 13:7: "Acordaos de
vuestros guías. . . considerando el resultado de su conducta, imitad su fe". El
pueblo es llamado a considerar la conducta de los líderes y a imitar su fe. Esto
significa que los líderes son más responsables de su comportamiento ante Dios que
otros cristianos, ¡y deben velar por eso! Todos los cristianos deberían ser piadosos y
dar buenos ejemplos, pero por encima de ello, Dios mismo instruye a la iglesia a
que mire las vidas de sus líderes y los siga. Es por eso que debiéramos tener
estándares más elevados para el liderazgo en la iglesia que para la membresía en la
iglesia. Es por esto por lo que los fracasos en los líderes son peores que los fracasos
en los miembros. Y es por ello que la restauración en el liderazgo debiera ser mucho
más difícil que la restauración a la membresía.
Pablo dice algo similar en 1ra a Timoteo 4:16: "Ten cuidado de ti mismo y de la
enseñanza; persevera en estas cosas, porque haciéndolo asegurarás la salvación
tanto para ti mismo como para los que te escuchan". Así que, nuevamente, la
salvación de quienes nos escuchan depende, en cierta medida, de la fidelidad de los
líderes al velar por sí mismos (tanto por su conducta como por su doctrina).
4. Los líderes espirituales velan por el pueblo. Hebreos 10:24 dice: "consideremos
cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras". Si las personas
deben velar unas por las otras a fin de estimularse unas a otras al amor, ¡cuánto
más los líderes! De hecho, partiendo de esta palabra en Hebreos 10:25, es claro
que el trabajo de velar por el rebaño es un esfuerzo compartido entre los líderes y
el pueblo. Esta es una de las razones por las que creo tan profundamente en el
ministerio de grupos pequeños en nuestra iglesia. Los ancianos no pueden conocerlo
Sermones sobre Hebreos, pág. 121.
todo sobre usted, con la profundidad necesaria para darle el tipo de atención y
exhortación personal que debiera recibir. Es por ello que damos muchas energías a
la creación de un sistema de células donde ustedes puedan velar unos por los otros,
y fortalecer el uno la fe del otro, y estimularse unos a los otros al amor, y llamarse
a cuentas unos a los otros.
Así que la vigilancia es el medio principal del liderazgo: velar la Palabra, velar a
Cristo, a nosotros mismos, y al pueblo.
AHORA, CONSIDERAREMOS EL GOZO Y LA SERIEDAD DE LOS LÍDERES
Aquí es donde tendremos que detenernos en esta semana. La siguiente semana
retomaremos desde aquí. Quizás usted ha visto suficiente en esta mañana, al
menos para ponerse a orar por nosotros como líderes. Nuestra responsabilidad,
como puede ver, es inmensa. No pensamos en la obra en términos de derechos de
autoridad, sino en términos de una responsabilidad para el liderazgo espiritual. La
próxima semana trataré de mostrarles cómo pueden ayudarnos y cómo pueden
responder, bíblicamente, a este cargo que tenemos.

1. GUIANDO LA ATENCIÓN DEL PUEBLO HACIA SUS LÍDERES

La carta a los Hebreos está casi finalizando. El escritor no está seguro de que pueda
verles de nuevo. Les pide, en los versículos 18-19, que oren por él y su equipo para
que puedan, si Dios quiere, ser restituidos a esta iglesia para la comunión continua.
Pero eso pudiera no ocurrir. ¿Dónde, entonces, buscarían liderazgo espiritual las
personas? La respuesta es que mirarán a sus líderes en la iglesia.
Por tanto, no es sorprendente que en este último capítulo (y no hasta ahora en la
carta), el escritor se refiera tres veces a los líderes de la iglesia. Versículo 7:
"Acordaos de vuestros guías que os hablaron la palabra de Dios, y considerando el
resultado de su conducta, imitad su fe”. Versículo 24: "Saludad a todos vuestros
pastores y a todos los santos. Los de Italia os saludan". Y nuestro texto, versículo

Sermones sobre Hebreos, pág. 122.

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