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De dónde sale la ropa que

usamos
Belgrano fue el primer “dandy
de la patria” y otras diez
curiosidades de la historia de la
moda
Qué tuvo en cuenta San Martín para diseñar el traje de los
Granaderos, el origen de las alpargatas y la elegancia de algunos
presidentes. En su nuevo libro, Daniel Balmaceda se ocupa de qué
representa y cómo cambia lo que nos ponemos.
Manuel Belgrano
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Gisela Daus

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(2)


12/07/2019 - 16:43
 Clarín.com
 Cultura

Que "la ropa es la expresión misma de la sociedad" lo dijo Honoré de


Balzac en su Tratado de la vida elegante de 1830. Con esa premisa y la
invitación a meterse “en el armario del tiempo, con el mundo de la moda
por descubrir”, el periodista Daniel Balmaceda escribió su reciente
libro Qué tenían puesto. La moda en la historia
argentina (Sudamericana). El escritor se interna allí en cómo era la
vestimenta en la Argentina desde el siglo XVI hasta fines de 1950 y los
orígenes de las distintas prendas o estilos, en un recorrido detallado,
atractivo, con anécdotas coloridas y curiosidades.

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“La historia social y costumbrista, el conocer y abordar el pasado
argentino desde perspectivas más humanas me atrae. Trabajé antes sobre
los romances, la historia de la comida, anecdotarios y pensé que el tema
de la moda ofrecería material interesante. Cuando se analiza la historia y
sus hitos, se encuentran relaciones con la moda. Para la moda no pasaron
inadvertidas la Revolución Francesa, la de Mayo, ni las grandes guerras.
Son hechos que se reflejaron en ella de una forma muy concreta y fácil
de entender”, anticipa Balmaceda, de viaje, en conversación telefónica
con Clarín.

Daniel Balmaceda. Mirar la historia desde la vida misma. / Guillermo Rodriguez


Adami
-¿Por qué afirmás en tu libro que la moda era un “lujo exótico” en la
época colonial?

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-Tratar de seguir la moda impuesta por Europa era un esfuerzo; resultaba


muy caro poder parecérles. Faltaban géneros y modistos y era mucho
trabajo, conseguirlos y traerlos.

-Hablás de un "quiebre” entre la ropa masculina de 1810 la que vino


después de 1815

-Los hombres de la Revolución de Mayo se vestían con calzones hasta la


rodilla, medias de seda y zapatos de charol. Con la llegada del
"dandismo" de Europa en 1815, cambió mucho el vestuario: la nueva
moda de los pantalones bridge -de montar-, los cortes de pelo, las
patillas, el abandono de las pelucas y de los polvos para la cara lo
transformaron; los hombres empezaron a tener una imagen más parecida
a la que se ve en la iconografía.
Una de las imágenes del libro "Qué tenían puesto". Aquí, Lola Mora trabajando en
pantalones.

-¿Cuál es la relación entre Manuel Belgrano y el dandismo local?

-Fue el primer dandy de la patria, un caso emblemático y un gran


hallazgo en mi investigación. El dandismo acá era algo desconocido
hasta que él lo trajo, y luego Bernardino Rivadavia. Fueron
sus principales cultores: viajaron en una misión diplomática (en 1815) a
Londres, se encontraron con esa moda y la adoptaron de inmediato. Se
observa en los retratos del pintor Francois Casimir Carbonnier, donde los
personajes visten con esa moda. Se trataba de algo más allá de la ropa:
conductas mucho más protocolares; maneras más gentiles, estudiadas; su
pulcritud, el cuidado por estar alineado y su peinado. El dandi
"afrancesado" refería a esas actitudes de metrosexual, pero decir que
Belgrano era metrosexual sería anacrónico... Él regresó de Londres y ya
cuando viajó a Tucumán -acampó con los paisanos del ejército- tenía esa
novedosa, llamativa postura y forma de desempeñarse. Se destacó
e impuso esta moda: todos lo copiaron tras un lustro.

-¿Cómo nació la moda local -y rioplatense- de los grandes


peinetones?

-La peineta fue un accesorio habitual en la mujer desde comienzos del


siglo XIX, pero la llegada de Manuel Masculino en 1820 generó una
gran modificación. Él hacía peinetas, con carey y otros materiales, más
grandes: hacia 1830 ya eran peinetones, de un tamaño excesivo -más de
un metro veinte de ancho-, que fueron retratados por César Hipólito
Bacle con sarcasmo en sus litografías. Allí se veía a las damas tratando
de salir de una casa y agrandando una puerta para que pasara el
peinetón, a mujeres chocando por la calle o que en un baile algún
hombre perdió su peluca por quedarse enganchada allí… Exacerbar el
tamaño del accesorio hasta llegar a situaciones tragicómicas, es algo que
no ocurrió en ningún otro lugar del mundo.

Sombrerito. Una mujer con sombrero "cloche" en un auto.


-En el libro aparece una foto de Marcelo T. de Alvear con ropa de
playa de lana, en 1927. Y también se afirma que Manuel Quintana
fue el presidente "más elegante"

-Los contemporáneos a Quintana -asumió en 1905- recordaban que era el


hombre más elegante aun antes de ser presidente. Marcaba tendencia en
la moda, salvando las distancias, hoy sería un influencer: marcó un
tiempo y le decían “maniquí”, lucía siempre impecable.

Mirá también

“El cuento de la criada”: la diseñadora de la ropa que se convirtió en


bandera

-¿Cómo se da en 1920 el "gran momento de la moda, de elegancia y


desenfado", cuando la mujer empezó a usar tailleur?

-Esa fue la época más revolucionaria de la moda, después de la Primera


Guerra Mundial: el cambio en la mujer fue más notable, se abandonaron
los corsés tras décadas de sacrificio e incomodidades. Esto formó parte
de una liberación: la mujer ocupó los espacios de los hombres, en las
fábricas, en los trabajos. El hombre iba a pelear y la mujer llenó esos
lugares, eso le dio independencia para manejarse social, laboral y
económicamente. Esto se reflejó en la moda: en el uso de vestidos
lánguidos, un corte de pelo primero llamativo (llamados a la garçon, un
corte de “señorito”); el uso de sombreros cloche y la disminución de la
altura de la falda.
Qué tenían puesto - Daniel Balmaceda libro moda en la historia, Minifalda 67..

-¿Y qué generó la minifalda, llegada aquí en 1967?

-Hubo dos momentos en que la falda pasó por encima de la rodilla, con
cierto escándalo: en 1926 y 1967. En el ‘26 era producto del desarrollo
de los ‘20, del baile del charleston, las veladas nocturnas, los años locos,
las salidas, los bailes abrazados como por ejemplo un foxtrot, la
necesidad de mostrar las espaldas -escotadas- y las faldas cada vez más
cortas. Cuando se empezó a ver la rodilla, en 1926 las propias cronistas
de moda de la Argentina se planteaban cómo era posible que la mujer
quisiera mostrar la peor parte de su cuerpo. El debate fue mundial y hacia
1928 la falda empezó a bajar otra vez. El resurgimiento fue en 1967,
cuando surgieron las minifaldas inglesas y francesas. Acá copiamos las
de Courrèges -francesas-, apenas por encima de la rodilla. A diferencia
de las del ‘20, se afianzaron y superaron la temporada estival: con las
botas largas y los abrigos, la minifalda se quedó para siempre.

-¿Cuándo se instaló el jean en la Argentina y cómo repercutió?

-Fue un pantalón de trabajo de los buscadores de oro en Estados Unidos,


pasó a las fuerzas militares y luego al público en general. Aquí llegó en
el verano del '51, se vio por primera vez en Mar del Plata -se
llamaba "blue jean"- y era más usado por las mujeres. Sandro los impuso
y después fue su estereotipo: los popularizó al vestirlos en sus shows.

Diez anécdotas sorprendentes sobre el origen de


la ropa que usamos
El traje marinero: el estilo que impuso un niño de 5 años
y duró más de un siglo
Tetrato del Príncipe Eduardo XII vistiendo un diseño marinero. /EFE

En 1846 el príncipe de Gales (de cinco años), hijo de la reina Victoria y


el rey Alberto, llegó a Irlanda vestido de marinero en una visita oficial.
Ese atuendo, hoy tan característico, apareció en las fuerzas navales en
1841 y desde que el pequeño Eduardo impuso esa moda se copió en todo
el mundo y se siguió usando hasta 1950. Era la vestimenta más común:
fue uniforme escolar, ropa de playa, o de actividades sociales destacadas.
Las casas de ropa que vendían los uniformes infantiles de marinero,
daban un silbato con el traje.

El topless: ellos primero

Los primeros topless que se conocieron en la historia fueron masculinos:


los hombres utilizaban trajes enterizos idénticos a los de las mujeres
hasta comienzos de la década de 1930, cuando se impuso la moda del
Tarzán de Johnny Weissmüller -con su taparrabos- y ellos también
quisieron exhibir sus pechos.

Se bajaban los breteles de los trajes de baño para tomar sol, con cierto
escándalo, porque se cuestionaba si tenían que mostrar las tetillas. Se
impuso en Mar del Plata en 1932.

El uniforme de los granaderos a caballo: el sello de San


Martín
Granaderos, hoy. El diseño original era de San Martín. / EFE
Los diseñó San Martín, que consideró cuestiones estéticas y prácticas: un
morrión de 33 centímetros hacía que a la distancia los granaderos
parecieran más altos; las hombreras y charreteras (de chapa para
protección) también los mostraban más corpulentos a lo lejos. Además,
eran vistos como hombres muy elegantes fuera del campo de batalla e
inclusive el detalle en la visera del morrión -muy inclinada hacia abajo-,
hacía que al cabalgar siempre necesitaran su mirada altiva, con la cabeza
hacia el horizonte y su frente bien alzada.

Los “escandalosos” pantalones femeninos


La mujer no usaba pantalones; aun cuando cabalgaba lo hacía “a la
amazona” (con ambas piernas del mismo lado), hasta que la bicicleta
generó una dificultad y ahí surgió la falda-pantalón, escandalosa también
para su tiempo. En 1930 se discutía si la mujer tenía que usar pantalón.
Pero acá en 1902 ya teníamos a Lola Mora, la escultora salteña que
vestía pantalones abombachados por su actividad en los andamios y por
estética. Era cuestionada, parece increíble que en las notas periodísticas
sobre ella, uno de los aspectos destacados fuera “usa pantalones”.

Los zapatos: iguales e incómodos

No había una diferenciación de pie izquierdo y derecho, era un producto


o accesorio con constante recambio. En la era de la Independencia si una
dama iba a una tertulia solía caminar sobre barro: esos zapatos no eran
los que lucía en la reunión sino que llevaba otros en una bolsa para
cambiárselos.

La camisa: ropa interior y pijama

La camisa se llamaba así porque era la vestimenta de cama y esa ropa era
la interior. Se tenía puesta esa misma prenda durante una semana y para
dormir. Siendo blancas, adquirían un color muy amarillento y hacían que
no se oliera bien. Eso se modifica a partir del dandismo, con la
utilización de colonias y perfumes.

El poncho: sobretodo universal y británico


El poncho es un elemento de abrigo universal, se utilizó desde la
Antigüedad en todo el mundo. Era el sobretodo: prenda usada sobre toda
la vestimenta, por excelencia. El nombre "poncho" es quechua y refiere
al abrigo de nuestra región y también al impermeable. No se consideraba
una ropa distinguida en las ciudades, hasta que lo utilizaron los
estancieros y ahí se planteó como moda. Sin embargo, los ejércitos de la
Patria siempre lo llevaron y fue el abrigo fundamental en el Cruce de los
Andes.

Las bombachas de campo son británicas y las


alpargatas, vascas
Con chiripá. Carlos Gardel, a lo gaucho.
Si el personaje de Martín Fierro se hubiera cruzado con un gaucho de
bombacha de campo y alpargatas lo hubiera calificado de gringo, un
“bicho raro”. En 1872 y antes, el atuendo del gaucho era el chiripá y
las botas de potro. Las alpargatas las trajeron los vascos y las
bombachas empezaron a usarse en 1860, cuando Urquiza compró una
gran remesa al gobierno de Gran Bretaña.

La barba y el bigote: signos de virilidad y distinción

San Martín creó el Regimiento de Granaderos a Caballo con chicos muy


jóvenes (en esa época se peleaba a partir de los 13, 14 años) y la única
forma que tenían algunos de disimular su juventud era pintándose bigotes
o dejándose la barba para no ser blancos fáciles del enemigo. Hasta que
el bigote, la barba y la patilla fueron de utilización política en la era de
federales y unitarios.

El peinado "patriota”

Fue una moda que se impuso durante la Guerra de la Independencia y se


mantuvo tiempo después: las mujeres llevaban su pelo desde la derecha
hacia la izquierda, a diferencia de las realistas -eran las damas que los
apoyaban- quienes lo usaban al revés -volcado de izquierda a derecha-.
Era muy notable, generó debates… Y algunos hombres también lo
imitaban: San Martín lo usaba volcado hacia la izquierda.
Daniel Balmaceda Básico
 Buenos Aires, 1962

 Es periodista e historiador. Graduado en Periodismo de la


Universidad Católica Argentina. Fue editor de las revistas Noticias,
El Gráfico, Newsweek, La Primera y Aire Libre.

 Es miembro titular y vitalicio de la Sociedad Argentina de


Historiadores, miembro de número del Instituto Histórico Municipal
de San Isidro y uno de los divulgadores de Historia más destacados
del país.

 Fue distinguido como Personalidad Destacada de la Cultura por la


Legislatura de la Ciudad. Presidió la Fundación Cristóbal Colón
entre 1989 y 1993.

 Es consultor de historia en instituciones y diversos medios gráficos,


radiales y televisivos.

 Trabajó en Radio 10, Del Plata, FM Blue, Metro y Radio Nacional.

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TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA


 Historia Argentina
 Daniel Balmaceda

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